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La “progresividad” en la pena y la progresiva degradación de la persona durante la

pena. Acciones posibles de la Defensa Pública.
“El discurso no es simplemente aquello que traduce las luchas o los sistemas de dominación,
sino aquello por lo que, y por medio de lo cual se lucha, aquel poder del que uno quiere
adueñarse”
Michel Foucault
I.- Introducción.
La progresividad es la característica fundamental del régimen de las penas privativas de
libertad en nuestro país1, y en el que se apoya la idea de que la pena en prisión es un bien para
quien la sufre, y que el Estado puede –y debe- proveer a quienes encierra las herramientas
adecuadas para que la persona encerrada pueda lograr la reinserción paulatina en el medio
social para que, una vez allí, pueda vivir respetando la ley.
Este principio ha sido utilizado de manera sistemática por diversos operadores del sistema de
justicia penal, en especial por jueces y juezas, para legitimar el encierro o la continuación del
encierro de una persona y justificar la bondad del “tratamiento” que en teoría reciben quienes
sufren la prisión.
Sin embargo, entiendo que la idea de progresividad no es más que un dispositivo jurídico de
poder, que en el marco de un discurso inserto en la decisión judicial permite invisibilizar la
realidad de la cárcel, la que no sólo no posibilita chance de resocialización alguna2, sino que

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Consagrado en el Art. 6 de la Ley 24.660 que expresamente establece: “El régimen penitenciario se basará en la
progresividad, procurando limitar la permanencia del condenado en establecimientos cerrados, promoviendo en
lo posible y conforme su evolución favorable su incorporación a instituciones semiabiertas o abiertas o a
secciones separadas regidas por el principio de autodisciplina”. En el mismo sentido lo regula el artículo 6 de la
Ley Provincial de Ejecución Penal N° 12.256.
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En este sentido dice Thomas Mathiesen –con base en diversos estudios empíricos- que la prisión no sólo no
rehabilita a las personas sino que, por el contrario, llega a inhabilitarlas. Además asegura que la ideología de la
“rehabilitación” no es más que la expresión de la ética burguesa y que la realidad de las cárceles dista mucho de
poder demostrar que ideología de esta clase es palpable. Cfr. Mathiesen, Thomas, Juicio a la prisión, Ed. Ediar,
1era edición, Buenos Aires, 2003. Libro escrito en noruego en el año 1987, traducido al inglés en 1990 y al
español en el año 2003. En idéntico sentido, pero uniendo las teorías de la prevención especial y la persuasión
con las que se pretende justificar la pena de prisión Nils Christie asegura que: “los dos conjuntos de ideas son
presentados a menudo como esencialmente diferentes; pero en la realidad están estrechamente relacionados en
muchos puntos. En su época reciente, ambos son resultado de una época de pensamiento racional y útil. Tienen
en común un elemento manipulativo. El tratamiento tiene por objeto cambiar al delincuente; la disuasión tiene
por objeto cambiar la conducta de la gente. En ambos casos es un dolor con un propósito” Christie, Nils, Los
límites del dolor, Ed. Fondo de Cultura Económica, Mèxico, p. 36.

5 inciso 6 de la Convención Americana de Derechos Humanos expresamente señala que “Las penas privativas de la libertad tendrán como finalidad esencial la reforma y la readaptación social de los condenados”. 10.. p. señala que su Art. Ed. Pena y estructura social. interpretar como racionalización de un sistema jurídico penal que se transforma en instrumento consciente de la política de control social burgués en el sentido que “la invocada racionalidad del derecho penal coincida con la necesidad del carácter instrumental funcional de su lógica”6. así. Cfr. Massimo. p. en Papeles de Filosofía II (…para arrojar al alba). En relación con Argentina. 4 El art. permiten a los operadores del sistema penal justificar la demora en la resolución de pedidos de libertad. En el mismo sentido lo explica Marí. en “El marco jurídico del movimiento positivista Argentino”. 1 de la Ley 24.. Derechos y justicia penal. En este sentido.S. George – Kirchheimer. En el mismo sentido el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. The University of the Chicago Press. Ricardo. en consonancia con los instrumentos mencionados: ". propias del pensamiento racional y útil que rodea el nacimiento de la institución de la prisión tal como la conocemos hoy5. y dejar de lado cualquier noticia que se tenga de tratos degradantes sufridos por quien reclama su derecho a salir del encierro. el proceso de reforma de las prisiones aparece relacionado con la problemática fundamental de la economía agroexportadora y con la necesidad de disciplinar el trabajo. La idea de la progresividad y la bondad de la pena que le sirve de base a esta ida. México. La idea de “progresividad” está estrechamente vinculada con la de reinserción social o readpatación4. En la tarea de desmontar la ficción de la progresividad. . p. 201. Se supone que quien sufre encierro debe avanzar 3 En este sentido nos dice Megan Comfort que las personas que entran transitoriamente a la prisión para visitar a sus parejas y afectos constituyen una categoría peculiar de “cuasi-recluso”. Buenos Aires. Otto. 5 6 Rusche. el tema de la retribución” (en contra de la irracional y políticamente irrazonable desproporción entre delito y pena) se debe. Otto. Ed. 1980. La teoría de las ficciones en la política y la filosofía.. “Pena y estructura social”.la ejecución de la pena privativa de la libertad. Enrique. en todas sus modalidades.). 4. “Doing time toghether”. Los orígenes del sistema penitenciario (siglos XVI – XIX)”. Dario . Siglo XXI. Ed. Rusche. U. 1997. 228. 1994. II.A. Primera edición en español. edición. 2008. Biblos. aún cuando sean legalmente inocentes y vivan fuera de los límites de la cárcel” (Artículo “En el Tubo de San Quintín: la “prisionización secundaria” de las mujeres que visitan a los reclusos” publicado en Cuadernos de estudios sobre el sistema penal y derechos humanos 2010. En el mismo sentido explica: las mujeres cuyos afectos son atrapados por las puertas giratorias del sistema de “correcciones” sufren una disminución de sus recursos. la Defensa Pública debe cumplir un rol fundamental. Gedisa. Bogotá. p. padecen la marginalización social así como otras consecuencias del confinamiento penal. 159 y ssgts. tal como señala Salvatore.660 expresa. tiene por finalidad lograr que el condenado adquiera la capacidad de comprender y respetar la ley procurando su adecuada reinserción social promoviendo la comprensión y el apoyo de la sociedad”. Melossi. México. El Art.”Cárcel y Fábrica. dicen Pavarini – Melossi: “El tema de la certeza de la represión” (en contra de su aplicación indiscriminada). 24. George – Kirchheimer. Bogotá.Pavarini. Temis. Subalternos. y también de su entorno familiar3. P 21. p.opera de manera firme y constante en la degradación progresiva del cuerpo y la mente de la persona encerrada. Temis. Ed. 2da. En el mismo sentido. 1994. 3 que El régimen penitenciario consistirá en un tratamiento cuya finalidad esencial será la reforma y la readaptación social de los penados”. Ed.La progresividad como principio. 2010.

sino que también ha de imponer límites al empleo de la potestad punitiva. Parte General. traducción de Diego Manuel Luzón Peña.es . 137. Marcos Gabriel. 12. Claus Roxin. al doctrina consecuente con el principio del estado de derecho debe tratar de limitar y reducir. que el ordenamiento jurídico no sólo ha de disponer de métodos adecuados para la prevención del delito. asume “Dado que la realidad del poder punitivo opera tratando a algunos seres humanos como si no fuesen personas y que la legislación lo autoriza a ello. Tomo I. Teniendo en consideración que el derecho es una fuerza a través de la cual nuestras palabras ejercen una influencia sobre otros8. del Puerto. afirma. 1. esto es. desde una perspectiva realista del derecho penal. para estar preparado para su eventual retorno al seno de la sociedad y para ello es que el Estado lo encierra. pero en similar dirección acotante del poder. 1997. en El enemigo en el derecho penal. Es decir. desde una idea rectora diferente respecto de la legitimación de las penas privativas de la libertad. Gedisa. Ahora bien. Ed. 8 Cover. sino también del Derecho penal. puede lograrse utilizándola justamente como lo contrario. “Derecho. o al menos acotar. Y en este objetivo de contener el poder punitivo. Iñaki – Salt. como constante herramienta de deslegitimación del castigo del encierro. Fundamentos. la Defensa Pública ocupa un rol a mi entender trascendental. Ed. Ribera Beiras. Máximo. Introducción al libro Los Derechos fundamentales de los reclusos. Ed. La estructura de la teoría del delito. Pero. Sabemos que la prisión como castigo aún subsistirá durante un tiempo quizás prolongado. al referirse al principio de legalidad que: “Un estado debe proteger al individuo no sólo mediante el derecho penal. y en particular. p. Madrid. Narración y Violencia”. 2002. esta idea racional de progresividad que nos propone el derecho penal. Un primer significado de la palabra progresividad indica que es la cualidad de aquello que avanza. debemos entonces preguntarnos ¿Cómo puede interpretarse el principio de progresividad en el marco de ejecución de la pena privativa de libertad sin transformar este principio en una herramienta de legitimación de la prisión? A mi entender.“progresivamente” atravesando diversas etapas. el régimen de la ejecución de la pena privativa de libertad no puede ser aceptada sin más por quienes tenemos la obligación de utilizar las herramientas que el derecho nos brinda con el único fin de acercar a las personas a su libertad. España y Argentina. Ahora bien.rae. cuando analizamos qué es lo que “progresa” y hacia dónde se dirige ese “progreso” en relación con las personas que deben cumplir una pena de prisión. Ed. que favorece el avance o lo procura9. Roberto. Eugenio Raúl Zaffaroni.A. Civitas S. para el ciudadano que queda desprotegido y a merced de una intervención arbitraria o excesiva del “Estado Leviatán”” (el destacado pertenece al autor). no podemos más que concluir que lo único que progresa verdaderamente en la cárcel es la degradación del cuerpo de aquellas personas que sufren 7 Pavarini. Ediar.. 9 Diccionario de la Real Academia Española. www. Barcelona. Buenos Aires. entonces debemos esforzarnos por contener la aflictividad de ésta (en tiempo y en intensidad) en la fase ejecutiva7. 2006. 1999. en Derecho Penal. p. el fenómeno para que no desaparezca el estado de derecho”.. tal como señala Pavarini. p. si llegamos a la conclusión de que todavía decenas de miles de personas terminarán por ser condenadas a la pena inhumana e inútil de la cárcel.

La Suprema Corte de Justicia de la Provincia ha señalado que resulta necesario que los jueces consideren la situación particular por la que atraviesa la persona en encierro al momento de evaluar la necesidad de la continuidad de una medida cautelar de prisión14. el de empezar el conteo regresivo para el momento de salir dejando atrás el maloliente olor de los pasillos y las celdas. el único gran sueño que la cárcel genera hoy es el de la libertad. resulta un concepto inútil para la defensa pública y a la vez peligroso para las personas a quienes debemos defender. . Ecuador” señaló: “En la cárcel. 2011. Serie C. 83. no los hay y seguramente jamás existirán. Informes Anuales del CELS.909 de fecha 11 de mayo de 2005. y el deterioro de su salud mental. Tal como afirma Lola Aniyar de Castro. La progresividad entendida como característica del régimen penitenciario que permite una “mejor preparación” de la persona para su vida en libertad. 230. 14 SCJBA. al contrario de lo que parece suponer el medio social. y en el que la violencia no resulta excepcional. Ni siquiera es necesario un análisis profundo de los cambios que la cárcel produce en el cuerpo de las personas. 2010. Buenos Aires. Ed. en su voto razonado en el Caso “Tibi vs. Esta manda también debe ser asida por defensore/s y defensoras público/as. luego de haber pasado entre dos y tres años de encierro. etc.” (Sentencia del 7 de septiembre de 2004. p. no se aprende a distinguir entre el bien y el mal. Informes de organismos internacionales.Buenos Aires. Y ello. Zaffaroni. porque la degradación es ostensible. el de resistir violencias. en especial de jueces y juezas. p. “Criminología de los Derechos Humanos”. Del progreso en pos de la mejor reinserción social. haciendo referencia a las obras de Garfinkel y Goffman. la institución total cumple la función de neutralizar en el internado su imagen adulta. P. el juez Cançado Trindade. Ediar. debemos dar cuenta de las luchas de poder que en el campo de prisión ocurren de manera permanente. Ed. en la gran mayoría de los casos. párr. negociar pequeños placeres u obtener algo mejor para comer o para fumar13. al mismo tiempo que progresa su sentido de pertenencia al mundo de la institución de la prisión11.el discurso de los operadores del sistema de justicia. Pero también progresa y avanza su incapacidad de autodeterminación. el dormir en el suelo. al privarle de autonomía que usualmente es propia del adulto. 249. del Puerto. 13 Aniyar de Castro. sino se aprende a convivir con creciente intimidad con el mal de la brutalización impuesta por la indiferencia del mismo medio social. De estos progresos hay datos empíricos12. porque es común afirmar que la realidad carcelaria permea bastante poco -por no decir que no permea en lo absoluto. Lola. en especial del Relator para personas privadas de Libertad de la CIDH. En el mismo sentido. 11 Tal como señala Raúl E.encierro10. que tiene un efecto regresivo hacia la adolescencia o la niñez. 12 Ver Informes anuales del Comité contra la Tortura de la Comisión Provincial por la Memoria. Al ocupar una posición de observadores privilegiados de la realidad de la cárcel. o sea. 10 Propongo realizar una prueba simple. En “Las palabras de los muertos”. 11). y que he realizado personalmente en el año 2010: observar las fotografías de diversas personas obtenidas en una repartición policial previo al ingreso a la cárcel y comparar lo que muestran estas fotos con la actual situación de cada una de estas personas actualmente en prisión.

Parte General”. 2. Alagia Alejandro. repleto de hechos que pueden importar tratos crueles. y esta defensa debe ser eficiente15. “Derecho Penal. 2da. En lo que respecta a la obligación de garantizar derechos ha dicho que “implica el deber de los Estados Partes de organizar todo el aparato gubernamental y.Algunas acciones posibles de la Defensa Pública para el “control” de la “progresividad”. III. N° 4. Sentencia del 29 de julio de 1988. inhumanos o degradantes en prisión.. ha dicho expresamente que el Estado debe respetar y garantizar los derechos fundamentales de las personas. La Defensa Pública tiene la fundamental tarea de brindar un servicio integral de defensa a las personas que carecen de recursos. Estos hechos dejan marcas imborrables en el 15 La ley 12. de manera tal que sean capaces de asegurar jurídicamente el libre y pleno ejercicio de los derechos humanos” (Caso Velázquez Rodríguez vs.pero muchas veces esta realidad tampoco es introducida en el discurso jurídico por defensores y defensoras públicos/as. El desafío es para nosotros probar no sólo que la persona no ha podido mejorar su situación para aumentar su nivel de invulnerabilidad16. La Corte IDH. la que debe ser eficaz para ser considerada efectiva e integral. Edición. Ediar. 166). desmontando la idea de que el Estado brinda un “tratamiento” para asegurar la reinserción de la persona en la sociedad. como parte del debido proceso constitucional. Entendiendo entonces que controlar la “progresividad” en la ejecución de la pena no consiste en otra cosa más que en demostrar cómo se produce el aniquilamiento progresivo de la mente y el cuerpo de quien sufre encierro. 19 inc. 2002. en general. Eugenio Raúl. párr. Slokar. 16 Zaffaroni. Ed. Alejandro. 936. más que de legitimación. Esta idea es falsa y puede ser desterrada a poco que se analiza el contenido diario del tiempo que transcurre una persona en prisión. Serie C. Buenos Aires. No es real que el dolor del castigo sea comparable con el dolor causado por el delito. Y sólo puede ser eficiente en la medida que en cada intervención de la Defensa pueda mostrar a través de su discurso la realidad de la prisión.061 expresamente lo establece en su art. inhumanos o degradantes e incluso tortura. Este criterio resulta plenamente aplicable a la Defensa Pública. sino que la prisión sólo ha generado un progresivo quiebre de su dignidad como ser humano. a) La facultad de la Defensa Pública de patrocinar personas particulares damnificadas por hechos de tortura. todas las estructuras a través de las cuales se manifiesta el ejercicio del poder público. Honduras”. . tratos crueles. propongo pensar al menos dos posibles acciones para utilizar la progresividad como concepto de resistencia. p. Este planteo permite entonces reclamar con mayores argumentos la libertad de la persona sobre la cual ejecuta una pena.

N. Asimismo recomendó que El Estado parte debe tomar medidas inmediatas y eficaces contra dichas prácticas.cuerpo y en la mente de las víctimas. la Suprema Corte de Justicia de la Provincia18 emitió una resolución a mi entender fundamental para los defensores y defensoras públicas. P. crueles e inhumanos en prisión no ocurren de manera excepcional: son parte del trato penitenciario que se brinda a quienes se encuentran en prisión y son inescindibles de este trato. Todos los hechos de tortura.572 caratulada “"V. Cada ser humano tiene una subjetividad y dependerá de la significación que esta persona le dé al trato que recibe. que generará consecuencias fácticas de las más diversas para la vida de quien ha debido sufrir este tipo de trato. 18 Causa P.. se han constatados los efectos de estrés postraumáticos que la tortura y el sometimiento a este tipo de tratos tiene para las personas. vigilar. de fecha 31 de marzo de 2010). Específicamente dispone que resulta facultad de la defensa pública patrocinar a estas víctimas a los fines de constituirse en la investigación como 17 El Comité de Derechos Humanos recomendó a Argentina en el año 2010 “tomar medidas para garantizar que todos los casos de lesiones y muertes ocurridos en prisiones y centros de detención sean debidamente investigados”. s/ Recurso de casación”. trato cruel inhumano o degradante que ocurre en el marco de la ejecución de la pena privativa de la libertad.o encierro en prisión preventiva. Por primera vez se expide nuestro máximo órgano jurisdiccional provincial en relación con la facultad de la Defensa Pública para representar a víctimas –en este caso de apremios ilegales. no sólo de la provincia de Buenos Aires..deben ser necesariamente conocidos por quien debe decidir acerca de la libertad de las personas. 103. Asimismo. Hay un antes y un después de estos hechos.. cuando proceda.l. En innumerables casos que tramitaran ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos. P. la mayor o menor afectación de su dignidad e integridad física y psíquica. recomendó específicamente al Estado “tomar medidas encaminadas a asegurar que la Defensa Pública pueda proporcionar. M. y que no resulta calculable de forma automática y estandarizada. al igual que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Resulta oportuno señalar que los tratos degradantes. La defensa pública cumple con el rol elemental de mostrar este tipo de hechos a los jueces para que estos decidan siempre considerando la realidad de cada persona17. A.. . un servicio oportuno.. efectivo y encaminado a la protección de los derechos contenidos en el Pacto a toda persona sospechosa de un delito” (CCPR/C/ARG/CO/4. M. V. y también para su entorno familiar y social. desde el momento de la aprensión policial. C. Y ha considerado.en prisión. sino para funcionario/as de la Defensa cualquiera sea el lugar en el que se desempeñen. enjuiciar y sancionar a los miembros de las fuerzas del orden responsables de hechos de tortura y reparar a las víctimas... En fecha 30 de marzo de 2011. Á. investigar y. La calificación judicial de los hechos debe tener en cuenta la gravedad de los mismos y los estándares internacionales en la materia”. que los tratos crueles y degradantes pueden depender de diversos factores. G.

El control estricto de los plazos procesales. con las debidas garantías y dentro de un plazo razonable por un juez o tribunal competente. “Defensa Pública”. de una paralela eficacia de las herramientas jurídicas que se pone a disposición de las personas a los fines de ver tutelados judicialmente sus derechos.Buenos Aires. la prueba de que estos hechos ocurren19. en Revista latinoamericana de política criminal Nº 5. independiente e imparcial. de manera vital. La Convención Americana sobre Derechos Humanos. en la sustanciación de cualquier acusación penal formulada contra ella o para la determinación de sus derechos y obligaciones de orden civil. que permita correr el velo que cubre la arbitrariedad de las decisiones que adopta la administración penitenciaria…”. El derecho a la jurisdicción no implica la mera posibilidad de ocurrir sin más ante un órgano judicial a los fines de peticionar: la eficaz administración de justicia que conlleva el afianzamiento de esta última. y la manera de incorporar en los expedientes de ejecución de penas. Haciendo especial hincapié en la confianza que se genera entre defensor oficial y víctima.D. la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre establece en su artículo XXIV que: “Toda persona tiene derecho a presentar peticiones respetuosas a cualquiera autoridad 19 En este sentido.H. p. b) El tiempo del despacho..A. 2002. inhumanos o degradantes en las cárceles y acompañar a las víctimas en los procesos en los que se investigan estos hechos. fiscal o de cualquier otra índole”20. . Artículo “La importancia del defensor Público en la etapa de ejecución penal”.particulares damnificados/as y que esto puede resultar provechoso para el goce y ejercicio de la garantía constitucional de la defensa en juicio y que no existe ningún tipo de contradicción entre esta facultad y la obligación de patrocinio que el Código Procesal de la provincia ha puesto en cabeza del Centro de Asistencia a la Víctima. aporta a nuestro sistema constitucional una pauta fundamental a los fines de garantizar la tutela judicial efectiva. laboral. advierte Gustavo Platt: “…es necesario. precisa. porque es a partir de indagar en los modos en que se produce la tortura y tratos crueles. estableciendo en su artículo 8 inciso primero que: “Toda persona tiene derecho a ser oída. En el mismo sentido que la C. Esta decisión tiene una importancia que no debemos menospreciar. 184 20 La cursiva pertenece a la autora. contar con una defensa que advierta estas cuestiones. para procurar garantizar el debido proceso y para exhibir las falencias de los diversos procedimientos mediatne los cuales se redetermina la pena. la Corte asume que es la segunda la que tiene derecho a elegir quién ejercerá su defensa en el caso concreto. establecido con anterioridad por la ley. como podemos llegar a obtener información detallada de la realidad de la prisión.

p. .” Claro que en este proceso deductivo se parte de la base de que X quiere resocializarse. se encuentra plasmado en normas específicas. “Activismo de los Derechos Humanos y burocracias estatales. Al demorar sus decisiones respecto de la procedencia de cualquier instituto de libertad que se les ha peticionado. resulta un juicio que el legislador ha efectuado ex ante. CELS. Supone un razonamiento previo respecto de la proporcionalidad y justeza del plazo. y el reclamo de respuesta tempestiva se erige en una herramienta de presión en el marco del “control” de “progresividad” de la pena. los magistrados parecen preferir divorciarse de la realidad que exhiben las prisiones y continuan legitimando el mito de que en algún determinado momento se producirá la “resocialización” de los ciudadanos que han experimentado el encierro. El razonamiento que pareciera efectúan los magistrados es el siguiente: “mientras más tiempo el ciudadano esté dentro de la prisión. Esta demora no puede ser justificada por la Defensa Pública. como así también una evaluación anticipada de la aptitud de dicha proporción temporal para asegurar la salvaguarda efectiva del derecho cuya efectivización se reclama. Sofía. y el de obtener pronta resolución. ya sea acordando o denegando el derecho. 21 Tiscornia. no afecta ningún derecho de X. la demora en decidir si X debe ser liberado. si X se encuentra privado de su libertad. ya de interés particular. Buenos Aires. Del Puerto. Ed. ello es un bien para X por lo que. y teniendo en consideración la importancia que reviste el mismo para la vigencia real del estado constitucional de derecho. Ahora bien. debe entonces obtenerse por el justiciable en un plazo razonable y la persona debe obtener pronta resolución: en ambas normas subyace la idea de que la justicia para ser real debe ser tempestiva. El caso Walter Bulacio”. los plazos procesales son en la práctica un dispositivo de poder21 y usualmente son interpretados por jueces y juezas de forma tal de justificar la demora en la decisión. Cuando es la libertad el derecho cuya determinación se pretende. ya sea por motivo de interés general. que esto último es un bien y que por ello es un derecho que se le debe garantizar. Es decir que. 2008. más readaptado se encontrará y esto redundará en un bien para éste. a fortiori. el juicio de razonabilidad del plazo en el que la petición de libertad debe ser resuelta.competente.” La respuesta judicial mediante la que se determina un derecho de cualquier índole respecto de un ser humano. por lo tanto. la evaluación de la razonabilidad del plazo en que se debe decidir la procedencia o no del derecho a la libertad. 141.

El derecho a una decisión jurisdiccional en plazo razonable debe entenderse como un derecho plenamente operativo que se concretiza en diversas normas de carácter procesal mediante las cuales el estado fija un plazo específico dentro del cual los jueces deben decidir. Siendo la libertad el derecho supremo. interpretar que a los dos tercios que la ley exige como requisito temporal. y serán resueltos.” Una de las pautas fundamentales de interpretación de las normas de carácter constitucional es el de partir de la presunción de su plena operatividad. El Código Procesal Penal de la Provincia de Buenos Aires establece en su art. su derecho a la libertad debe ser garantizado por sobre cualquier otro derecho. o sea. cuando una persona ha permanecido. Dado que X ha permanecido muchos años preso.” Entonces. dado que X es un ser humano. que tiene el derecho a exigir eficacia en la administración de justicia. luego. 498 que Los incidentes de ejecución podrán ser planteados por el Ministerio Público Fiscal. pero la deducción resulta siempre perjudicial para el justiciable: “resulta imposible que un ser humano pueda reinsertarse en la sociedad luego de haber sufrido años de encierro. . la libertad de X debe ser garantizada por encima de la reinserción social de X. necesariamente implica que el magistrado debe tener la causa “a despacho”. el aclamado derecho a la resocialización –y por ende. “esté pronto/a” para decidir si su libertad es procedente. porque ni un día más le otorga la norma de fondo para decidir la cuestión. tiene derecho a que el/a juez/a a quien a ocurrido para peticionar su libertad condicional. el tiempo que al juez le lleve tomar la decisión de intimar a la autoridad administrativa para que acompañe dichos informes. la libertad resulta un valor más que supremo y de cuyo goce depende el disfrute de todos los demás derechos. por ejemplo.son conceptos que deben ser necesariamente relativizados. previa vista a la parte contraria. por ejemplo. y el que finalmente se tome el juez para resolver en definitiva una vez que considera que “la causa está a despacho”. el interesado o su defensor. el tiempo que luego insuma la necesaria vista fiscal previo a decidir. Y esto último. dos tercios de la condena en encierro. se debe adicionar. la demora en decidir su liberación no afecta ningún derecho de X”. El derecho a la resocialización –y progresividad. la única deducción que cabría efectuar es la siguiente: “la libertad del ser humano es un valor supremo y se encuentra por encima de todos los demás.es un derecho distinto al de la libertad. Por ello. no podrá insertarse en la sociedad. Pero es claro que en el marco del estado de derecho. el tiempo que al Servicio Penitenciario le lleve elaborar un informe. en el plazo de cinco (5) días. En consecuencia.Puede que existan jueces/zas más realistas. la progresividad. A fortiori.

en virtud de cualquiera de los institutos. p. 23 Foucault. En este marco. Colección Caronte Ensayos. La defensa pública es el primer frente de resistencia en el que se apoyan las personas privadas de libertad. . Genealogía del racismo. y evitar el progreso de la degradación de las personas privadas de libertad. el derecho a la jurisdicción en plazo razonable conlleva la necesaria responsabilidad en cabeza de la Defensa Pública. de procurar que todos los informes que el órgano jurisdiccional legalmente necesite para resolver la petición se encuentren agregados y las vistas contestadas para que el mismo día en que la persona presa cumple con el requisito temporal. y así deben percibirlo quienes cuentan con un defensor/a oficial. Esta herramienta debe ser utilizada por la Defensa para limitar el ejercicio del poder punitivo. 1996. indicando que ya ha transcurrido el tiempo que la ley prevé para que se les otorgase su libertad. y la consecuente queja por retardo de justicia. En este sentido. si es que antes no llega la muerte. El instituto que ha consagrado el legislador ante estos casos para garantizar la pronta justicia se denomina pronto despacho. y su petición no ha sido aún resuelta. Ed. resulta trascendental para el interno retener las fechas exactas en que “le tocará” ser liberado. 194. aludiendo los mismos constantemente a “estar pasados”. que en el ordenamiento procesal provincial resulta regulado por el artículo 110. El “tiempo de vida” dentro de la cárcel se vuelve “tiempo de espera” y nada más que eso22. ante desmesurado poder punitivo que Estado sobre ellas ejerce a través de la ejecución de la pena. Michel. resultan coherente el lenguaje con que en la jerga carcelaria se denomina a la circunstancia de no haber sido el interno puesto en libertad en el plazo en que correspondía legalmente liberarlo. Por ello.entraña lisa y llanamente una conculcación explícita del derecho a obtener una respuesta judicial en un plazo razonable. A partir de allí comienza el derrotero de premios y castigos propio de la vida en prisión y de las relaciones de poder que se generan en dicho ámbito. 22 Desde que se ingresa a la prisión. en manos de los operadores encargados de controlar la ejecución penal se encuentra nada más y nada menos que el poder de hace vivir o dejar morir del que nos habla Foucault23. esté todo listo para volver efectivo su derecho constitucional a la libertad. Buenos Aires. Altamira. como sucede de manera violenta más frecuentemente de lo que se suele oficialmente admitir. Al ingresar a una prisión comienza para el ser humano una fatídica cuenta regresiva que sólo se interrumpirá por su liberación.