You are on page 1of 24

SECURONORMATIVIDAD.

LA SOCIABILIDAD URBANA VISTA A TRAVÉS DE LAS
PRÁCTICAS DE LA VIGILANCIA COTIDIANA.
Luis Berneth Peña1
Resumen.
En ciudades con diversas fuentes de inseguridad y miedo se han establecido múltiples reglas
informales destinadas a la protección y la vigilancia. Se trata de regulaciones que configuran
prácticas espaciales cotidianas, posturas corporales, expresiones verbales, el uso de los objetos y las
relaciones de género en la ciudad que nos permiten hablar de una sociabilidad urbana marcada por
la securonormatividad. Entendemos la securonormatividad como la forma que adoptan las
interacciones sociales en una ciudad con diversas fuentes de inseguridad urbana y también como
una importante contradicción de la urbanización contemporánea. El objetivo es detallar y analizar
las prácticas de seguridad observando la vigilancia ejercida y recibida por las personas en diferentes
escenarios y sus efectos sobre las interacciones cotidianas. Exploramos la securonormatividad en la
ciudad de Bogotá, Colombia, pero sus hallazgos y herramientas pueden ser útiles para la
caracterización de la sociabilidad en el contexto de auge securitario de otras ciudades,
especialmente, en el Sur Global. Las principales herramientas teórico-metodológicas provienen de
la time-geography, Bruno Latour y Judith Butler. Los datos primarios fueron levantados con una
herramienta que hemos llamado “relojes de prácticas espaciales cotidianas”.
Palabras clave: Securonormatividad, practicas espaciales, vigilancia, seguridad urbana, América
Latina, Bogotá, performatividad, sociabilidad urbana, Butler, Latour, Time-geography.
SECURONORMATIVITY. THE URBAN SOCIABILITY VIEWED FROM THE EVERYDAY
PRACTICES OF SURVEILLANCE
Abstract
In cities with diverse sources of insecurity there are informal rules for the protection and
surveillance recognizable in the spatial practices, the corporal postures, the verbal language, the use
of objects and the gender relations. The aggregation of these rules give birth to the
securonormativity, an urban sociability marked for the surveillance and fear but which can be
considered as a contradiction of contemporary urbanization. The article describes and analyzes the
surveillance exercised and received for individuals in different scenarios of interaction. It explores
the securonormativity in Bogota, Colombia, but the tools and findings are useful to study the others
contexts, especially, the Global South cities. The main theoretical and methodological tools come
from time-geography, Bruno Latour and Judith Butler. The primary data were collected with a tool
we called "clocks of everyday spatial practices".
Keywords: Secunormativity, spatial practices, surveillance, urban security, Latin America, Bogotá,
performativity, urban sociability, Butler, Latour, Time-geography.

SEGURONORMATIVIDADE. A SOCIABILIDADE URBANA VISTA MEDIANTE AS
PRÁTICAS COTIDIANAS DE VIGILÂNCIA
Resumo
Em cidades com fontes diversas de insegurança e medo tem se estabelecido múltiplas regras
informais conducentes à proteção e à vigilância. Trata-se de regulamentos que configuram praticas
1

PhD en Geografía Social. Universidad de la Alta Bretaña Rennes 2. Investigador invitado Georg Simmel
Center for Metropolitan Studies. Universität Humboldt. Berlin, lberneth@gmail.com

1

espaciais do dia a dia, posturas corporais, expressões verbais, o uso dos objetos e as relações de
gênero na cidade, pelo qual se propõe a existência de uma sociabilidade urbana abalizada pela
securonormatividade. A securonormatividade é entendida como a forma que adotam as interações
sociais em uma cidade com diversas fontes de insegurança urbana, bem como uma importante
contradição da urbanização contemporânea. O objetivo é detalhar e analisar as práticas de segurança
observando a vigilância que é exercida e recebida pelas pessoas em diferentes cenários e os seus
efeitos nas interações cotidianas. Indaga-se a securonormatividade na cidade de Bogotá, Colômbia,
mas, as descobertas e ferramentas podem ser de utilidade para caracterizar a sociabilidade no
contexto do auge securitário de outras cidades, em particular, no Sul Global. As principais
ferramentas teórico-metodológicas vêm da Time geography, Bruno Latour e Judith Butler. Os dados
primários foram coletados com uma ferramenta que temos nomeado “relógios das práticas espaciais
cotidianas”.
Palavras-chave: securonormatividade, práticas espaciais, vigilância, segurança urbana, América
Latina, Bogotá, performatividade, sociabilidade urbana, Butler, Latour, Time-geography

Introducción.
Un tema fundamental en el estudio y el diseño de acciones contra el socavamiento del derecho a la
ciudad es el de los efectos de la inseguridad sobre la sociabilidad urbana. No obstante, como lo ha
señalado Fernando Carrión, las consecuencias que se derivan de interacciones mediadas por la
actitud constante de defensa y protección frente a la inseguridad ha sido un tema escasamente
tratado teórica y políticamente en América Latina, a pesar de ser una experiencia bien conocida por
los habitantes de las ciudades (Carrión, 2014). En efecto, como lo señala éste autor, una de las
expresiones más conspicuas de urbicidio es la imposibilidad de estar juntos y compartir lugares
libres de temores y desconfianzas mutuas. Otros autores han mostrado que donde prima el miedo
prosperan los etiquetajes sociales negativos y se promueve un sentido de lugar basado en la
paranoia y la interdicción (Amendola, 2000; Bannister & Fyfe, 2001; Bauman, 2013; Flusty, 1994;
Lee, 2013; MacLeod & Ward, 2002). En este artículo, apuntamos justamente a detallar y discutir la
sociabilidad urbana resultante del ejercicio permanente de estar vigilante para lo cual introducimos
el concepto de securonormatividad. Con dicho concepto designamos una sociabilidad urbana en la
que la suspicacia y la actitud de defensa son el rasgo distintivo de las interacciones cotidianas.
Analizamos las prácticas de seguridad diarias detallando la vigilancia que ejercen y la vigilancia a
la que están sometidas las personas en diferentes lugares. Exploramos la securonormatividad en la
ciudad de Bogotá, Colombia, pero los hallazgos pueden ser útiles para la caracterización de la
sociabilidad urbana en el contexto de auge securitario y de profundización de las desigualdades
sociales de otras ciudades, especialmente, en el Sur Global.
El estudio de la vigilancia recibida y la vigilancia ejercida ha sido fructífera no solo para
comprender la vida cotidiana en las ciudades inseguras sino que además ha resultado ser una
cuestión relevante para entender lo que significa una práctica espacial. En tal sentido este artículo
discute las rutinas de vigilancia cotidiana y sus consecuencias sobre la vida en común en las
ciudades pero al mismo tiempo aporta elementos teórico metodológicos para abordar las prácticas
espaciales cotidianas en general.
Nuestro punto de partida es que las prácticas de seguridad cotidiana se convierten en un problema
espacial en la medida que existan actores que despliegan acciones destinadas a manejar la
inseguridad a través de acciones de vigilancia. Por eso partimos de la existencia de algo que
llamamos una intencionalidad securitaria, es decir, la existencia de acciones deliberadas que tienen
como objetivo a contrarrestar la inseguridad personal a través de la vigilancia. La espacialidad de
dicha intencionalidad securitaria está compuesta por tres dimensiones inseparables, a saber:
a) las practicas espaciales cotidianas reconocibles como apropiaciones espacio-temporales de
la ciudad (una geografía temporal de la cotidianidad diría Hägerstrand 1985)
2

el transporte público.para darle significado a estos eventos -actos del habla ilocutorios. la lectura de los relojes quedó consignada en cinco temas que describen la estructura del artículo: a) la profusión de vigilancias o de la vigilancia como transhabitus o superhabitus.) donde las personas. lo que denominamos como vigilancia recibida. quienes realizaron la mayoría de las entrevistas para diligenciar los relojes. y c) en las expresiones verbales que empleamos para constatar eventos -actos del habla locutivos. La figura 1 es una muestra del tipo de relojes obtenidos. 2 La compilación del material de este material no hubiera sido posible sin la ayuda de los estudiantes del curso de Geografía. posteriormente. Los relojes de prácticas cotidianas describen escenarios de interacción (la casa. Así. la vigilancia recibida2. la vigilancia ejercida y. el trabajo. El ejercicio consistió en pedirle a diversas personas que dibujaran cuáles son los lugares que frecuentan y cuánto tiempo permanecen allí en un día de actividades regulares. b) patrones patriarcales en las prácticas de vigilancia de mujeres y hombres. bares. así: el primer anillo representa las horas del día de 0 a 24. c) actitudes corporales y vigilancia. Se obtuvieron 125 relojes de muy diversa calidad y nivel de detalle. bancos. d) la performatividad de la vigilancia. restaurantes.ti y consistió en codificar cada elemento en los relojes. etc.b) la forma de presentarse o de actuar ante los demás en los diferentes escenarios de interacción (la escenificación o el performance diría Goffman 1999).y para regular comportamientos -actos del habla perlocutivos. El tratamiento de la información contenida en los relojes se hizo en Atlas. d) las mediaciones de las cosas en las estrategias de securitización y. la intencionalidad securitarista y las apropiaciones espaciotemporales de la ciudad. lo que permitió generar una base de datos de prácticas de securitización a la que se le pueden aplicar diversos filtros. por el otro lado. Dicha herramienta. donde las personas también están sometidas al control y observación de los demás. 3 . el segundo los lugares que la persona frecuenta cotidianamente. por un lado. en primera instancia. el cuarto anillo se refiere a la vigilancia recibida o ejercida sobre la persona. cultura y sociedad de la Universidad Externado de Colombia. El artículo culmina con la presentación del concepto de securonormatividad.(la performatividad o el carácter performativo del lenguaje diría Butler. la calle. De este procedimiento se obtuvieron los escenarios recurrentes de interacción de las personas con la forma de un gráfico circular con porciones de espacio-tiempo sobre el cual las personas empezaban a describir. 1993) La información primaria sobre las prácticas cotidianas de vigilancia ejercida y vigilancia recibida se levantó con una herramienta que denominamos “relojes de las practicas espaciales cotidianas” la cual permitió captar la relación entre los miedos-vigilancia con la apropiación del espacio (ver figura 1 y anexo 1). despliegan estrategias para sentirse seguras que calificamos como vigilancia ejercida pero. el tercero reúne la vigilancia ejercida por la persona respondiente y. es un reloj compuesto por cuatro anillos concéntricos que representan cuatro ámbitos interconectados. inspirada en la geografía del tiempo.

3 En el anexo 1 aparecen algunos pocos ejemplos de los relojes de los 125 diligenciados por las personas entrevistadas 4 .Figura 1 Ejemplo de reloj diligenciado de prácticas cotidianas de vigilancia3.

especialmente cuando se trataba de un apartamento compartido. También sería interesante conocer más detalles sobre lo que la gente o la Cámara de Comercio de Bogotá entiende bajo el rotulo de Medidas personales y protección de los bienes. quedarse en la casa. tomar el transporte púbico. existe una negociación constante que consiste en sopesar. Existen tantos complementos como situaciones de interacción. etc. Como muestran los relojes de prácticas espaciales. estar en la casa. salir de vacaciones. 1985.1. Los complementos sirven para dictar cuál es el comportamiento adecuado en cada situación: qué actitud corporal adoptar. matricular a los hijos en un colegio público o privado. demora mucho tiempo (19%). 5 . usar el transporte público o ir en bicicleta. recurriendo a la metáfora de Latour (2005). En términos espaciales el uso de estas habilidades o complementos tiene por finalidad evitar sitios.co/contenido/contenido. los mapas resultantes aparecían casi vacíos. Como lo advierte Lofland en sus trabajos sobre el espacio público (Lofland. complementos -o “plug-ins”. después del 2009 no se ha vuelto a hacer o a presentar los resultados de esta pregunta.aspx?catID=126&conID=6574 6 Alrededor de un 30% denuncia posteriormente y arguye como razón para no denunciar la falta de confianza en las autoridades (28%) -que también remite a la manera como la gente percibe a las instituciones-. o lo solucioné por mano propia (3%) (Cámara de Comercio de Bogotá. la ropa apropiada para ir a un determinado lugar. situaciones y personas amenazantes como en posibilitar el tránsito fluido y la permanencia efectiva de las personas entre los escenarios de interacción de la vida cotidiana. cuál es el mejor lugar para sentarse o estar parado en el bus. 2013) 7 Curiosamente. 1989b). llevar los hijos al colegio. que las rutinas espacio-temporales pueden estar mediadas la posibilidad de desplegar o no mecanismos de securitización. Salir a la calle. encontramos prácticas espaciales y apropiaciones del espacio urbano que están mediadas por la posibilidad de desplegar o no prácticas de securitización. es un trámite complicado (15%). El ejercicio de múltiples prácticas de securización personales es una de las “competencias” de la vida cotidiana que adquieren las personas que viven en Bogotá. Esto refleja el mínimo papel que juega la preocupación por ser asaltado o agredido a cualquier hora del día. por el otro. no fue suficientemente grave (7%). Esto sucede en un contexto en el que. La direccionalidad de la relación entre miedos-vigilancia y apropiación del espacio es doble porque encontramos una diversidad de prácticas de securitización insertas en las actividades cotidianas de las personas y. 4 Hicimos este mismo ejercicio con los estudiantes de Universidad de Leipzig en Alemania y. 5 Observatorio de Seguridad y Convivencia de la Cámara de Comercio de Bogotá http://camara. de acuerdo con el Observatorio de Seguridad de la Cámara de Comercio de Bogotá5. hacer las compras después del trabajo o el fin de semana. Profusión de vigilancias o de la vigilancia como transhabitus o superhabitus. al mismo tiempo. en casi todos los escenarios de interacción se ejerce o se recibe vigilancia (ver cuadros 1 y 2)4 destinada a evitar ser víctima de robos. el cuidado de los hijos.org. etc. son todas actividades que implican reflexionar sobre cómo se pueden incorporar estrategias de protección en ellas. Esta doble direccionalidad de la relación sirve para expresar que las prácticas securitarias están presentes en los escenarios de interacción y. básicamente. miedo a represalias (4%). 1989a. lo que hay que hacer o se puede hacer en un determinado momento y lugar con. por un lado. La multiplicidad de estrategias de vigilancia constituyen. visitar bares. llegar en la noche después de la jornada de trabajo. La mayor preocupación consistía en la protección de la bicicleta y los incendios en el apartamento. homicidio. al mismo tiempo. falta de pruebas (19%).que se aprenden y se actualizan en múltiples interacciones y situaciones como salir a la calle. la velocidad de caminar. abuso sexuales y agresiones personales. la posibilidad de sentirse seguro. tener que salir temprano al trabajo. las cuales se comparten con desconocidos y conocidos. solo el 1% de las personas que han sido víctimas de un delito acuden inmediatamente a la policía6 y más del 80% dicen tomar medidas personales para su protección (79% protege mejor los objetos y 19% paga por seguridad privada) (Cámara de Comercio de Bogotá. 2009)7.ccb.

“estar avisando dónde estoy” (Reloj P97: M 30). Esa diferencia la podemos expresar en los siguientes términos: las prácticas securitarias que despliegan las mujeres expresan y refuerzan los marcos instituidos por la sociedad patriarcal en la que se bloquea y fragiliza la autonomía y la libertad a las mujeres. Eso se expresa. 2012). “mirar mal” (Reloj P109: M32). Observatorio de Ciudades. En efecto. indican la encarnación de los miedos que le dan vida al régimen social y político. “poner cara de mal genio”(Reloj P31: M13). en el acoso sexual en la calle. “Siempre salgo con un grupo de amigos y siempre estoy pendiente de no separarme de ellos” (P65: M 25). (Corporación Sisma Mujer. “siento que los hombres me miran morbosamente” (Reloj P62: M 23). 2. “no mirar a nadie” (Reloj P96: M 29). Patrones patriarcales en las prácticas de vigilancia de mujeres y hombres. Son esos miedos los que se expresan básicamente en estrategias. En los dos casos. Y hay que regresar también acompañada esperando que el taxi no le haga a uno el paseo millonario” (Reloj P23: M 118) “Estoy mamada de andar paranoica en la calle” (Reloj P12: M5). “Quiero irme a un lugar donde no me anden morboseando y me den miedo”(Reloj P65: M 25). detectadas en la vigilancia ejercida por las mujeres. destinadas a estar acompañadas a la hora de salir y permanecer en lugares públicos. entre otras cosas. 2013. Así. “caminar por la vía de los carros y no por la acera cuando hay gente sospechosa” (Reloj P31: M13). las violaciones y varias formas de violencia simbólica relacionadas con la aceptación social de las agresiones de las que son objeto.La existencia de las múltiples prácticas de securización deriva en lo que Cindi Katz (2008) ha denominado estado de seguridad compuesto por acciones que. transitar sola en la calle en Bogotá para una 8 Infortunadamente tenemos que citar las expresiones de las personas provenientes de los relojes de esta forma porque no teníamos los nombres en todos los casos y decidimos generar una codificación consecutiva de los relojes. Violencia y Género. una cosificación permanentemente que hacen muchos hombres de las mujeres. Aunque aparentemente hay más coincidencias que oposiciones entre hombres y mujeres sobre cómo hay que moverse de manera más segura en la ciudad debido a que en “ambos casos” se despliegan profusamente prácticas de securización personal –incluye el individuos y su familia-. si existe una diferencia clara y de suma importancia en la corografía cotidiana de hombres y mujeres. “no mostrar el miedo” (Reloj P 1: M1) . No estar en compañía de alguien mientras se está en la calle también implica que las mujeres busquen “caminar rápido” (Reloj P22: H9). perdurable y trasplantable a muchos escenarios de interacción. la extensión de la vigilancia nos permite hablar de la constitución de una suerte de “superhabitus” o “transhabitus” en la medida que la intencionalidad securitarista se expresa en una serie de formas de actuar que supera un campo específico de la vida social. lejos de ser actos banales individuales destinados a “tener cuidado” o “estar alerta”. Como en otras circunstancias del régimen patriarcal. 6 . feminicidios. etc. apenas se está empezando a mostrar que la inseguridad y la violencia no es solamente un problema de hombres (siempre se afirma que alrededor del 90% de las víctimas de homicidios son hombres para sustentar ese prejuicio) y que las mujeres sufren diversas y muy particulares formas de inseguridad y violencias en la ciudad como los acosos sexuales. es necesaria la ayuda y acompañamiento de un hombre para las mujeres sean merecedoras de respeto. “Siempre intento salir con un amigo hombre para poder relajarme un poco y disfrutar” (Reloj P13: M6). “intentar no llamar la atención” (Reloj P97: M 30). En ese mismo sentido. el mensaje parece ser el mismo: una mujer sola “se expone” y su presencia en el espacio público necesita ser avalada por la compañía de un hombre. Como lo confirman los informes de la Corporación Sisma Mujer. son las expresiones de algunas mujeres. la extensión y suma de sujetos vigilantes y escenarios de vigilancia han constituido a la intencionalidad securitarista en un estado habitual del ser. Sostienen algunas mujeres: “Para salir toca acompañada y con bendición reforzada de los papas.

2013. retadora y bravucona. otras de los vecinos -“siento que los vecinos me observan demasiado” (Reloj P65: M 25) y otras de la vigilancia que ejercen sus familiares sobre sus actividades. Se requiere movilidad. “El acoso sexual en la calle es la forma simultáneamente más común y más invisibilizada en que se comete esta agresión. p. cuando realmente se trata de un acto violento” (Corporación Sisma Mujer. Oír los pitos de los vigilantes afuera me alivia porque sé que alguien está cuidando de mi” (Reloj P100: M31). El acoso sexual en la calle se caracteriza por (i) el uso del poder físico y la agresión verbal. La idea en esta segunda forma de presentación del cuerpo ante los demás es ser irrelevante para quienes ejercen vigilancia hacia la persona y ser. Algunas mujeres. quienes podrían ser actores claves para contrarrestar el fenómeno. Estar sola en un sitio puede producir miedo y estar acompañada puede producir alivio pero la presencia de las personas tiene su límite. es semejante a esa la que experimentan las mujeres con la presencia de personas. La segunda consiste en construir un hálito de invisibilidad al transitar y permanecer en los escenarios de interacción.). las mujeres manifiestan sentirse más vigiladas tanto por los extraños como en el entorno más próximo por conocidos. la inspección de los objetos personales. La primera es una en la que la persona se protege presentándose como desafiante. Esa tensión entre “alivio” y sensación de constreñimiento que se deriva de la vigilancia recibida. “En las noches cuando no siento la vigilancia me preocupo porque es un lugar con muchos problemas de seguridad. irrelevante como estrategia de securización usando formas activas desviación del interés de la vigilancia ejercida por los agresores reales e imaginarios. porque quienes somos mujeres damos fe de los atropellos diarios que sufrimos en la calle por parte de los acosadores. que se merece respeto y. que se es temible. dejarse acosar en las calles. Las características de este delito son. Podría definirse esta como la estrategia de 7 . Se trata de una práctica que implica aparecer de manera banal tanto en términos de los miedos y sospechas que pueda levantar su presencia como en términos del interés que pueda despertar para los potenciales agresores. La gente observa tan natural este tipo de comportamiento que incluso llegan a considerarlo gracioso o cariñoso. por supuesto). Unas hablan de la vigilancia de los ladrones -“los ladrones no se miden y siempre están vigilando a quien se descuida” (Reloj P100: M31)-. en algunos casos. Es muy solo y hay poca policía y de vez en cuando pasan celadores del barrio que hacen sonar sus pitos. (ii) la concepción cosificada del cuerpo de las mujeres y (iii) la tolerancia absoluta de los transeúntes. Ésta es una forma que podríamos llamar afirmativa destinada a comunicar que no se tiene miedo. 3. parecen manifestar la incomodidad de la vigilancia recibida como una ofensiva contra la tranquilidad pero. 51) En ese mismo ámbito de autonomía y libertades sitiadas. con la búsqueda de “protección externa masculina” ayudan a reforzar esquemas sexistas en la apropiación de los lugares. Actitudes corporales: parecer amenazante y ser irrelevante. la sensación de no estar vigilada en su casa era lo que más le generaba inseguridad.mujer se ha convertido en una experiencia de acoso sexual aceptado socialmente. Así existe un tensión entre la molestia de ser vigiladas y la intranquilidad y alivio por la presencia de vigilancia. cierta distancia y desatención cortes para para que la presencia de las personas no sea tomada como una fuerte de inseguridad o como un acoso. también. y es la más invisibilizada porque la sociedad la ha naturalizado y normalizado a tal punto que prácticamente es un deber de las mujeres. Los hombres manifiestan que son observados pero su molestia con la vigilancia recibida está más relacionada con que la gente los vea como potenciales agresores (las requisas. una expresión del patriarcado existente. En el caso de una mujer que vive sola. al mismo tiempo. igual que en las anteriores modalidades. las preguntas. etc. Es la más común. por su lado. El análisis de los relojes de prácticas cotidianas de securización muestran que la vigilancia ejercida se puede expresar de dos formas completamente opuestas (hay intermedios y mezclas entre ellas.

organizaciones delincuenciales). Ya vengo Cada vez que Catalina se despide en su casa o en su lugar de trabajo dice: voy a matar zombis. afirmaba que suele “mirar mal para que no la vean débil” (Reloj P109: M32). generar incomodidad en los espacios que frecuenta. A veces les hablo. Este tipo de estrategia de securización supone que hay una vigilancia constante y problemática que es la que ejerce el delincuente. “los ladrones vigilan desde afuera del bus si alguien está descuidado para subir a robarlo. En lo que respecta a la estrategia de mostrarse desafiante. “Yo soy como un imán para ellos.“encarnar un ratón gris”9. los sitios públicos. decía persona para referirse a ese sentimiento. P 3: H1). por su parte. etc. A este respecto una persona manifestaba: “me siento vigilado cuando las personas llevan llaveros o navajas que dejan ver. He hecho todo lo posible pero como me ven alta y mona (rubia) creen que soy extranjera y vienen directo a mí. Interrogándola sobre la expresión. 1938). forma de vestir. La segunda forma de presentarse ante los demás. confiesa que le tiene pavor a salir a la calle y sobretodo porque no le gusta encontrarse con “neritos”. Otra decía que “hago mala cara para no me molesten” (Reloj P21: M 10) En el cálculo de una persona que despliega esta actitud está la idea de comunicarse corporalmente con los potenciales agresores pero su performance es recibido por el conjunto de personas con las que comparte la calle. es decir. consiste en que la persona busca convertirse a sí mismo en un extrade los escenarios de interacción. etc. la de la invisibilidad o la banalidad de la presencia. Una mujer. Si les doy monedas no se van de mi lado y me siguen diciendo cosas. La vigilancia que ejerce el delincuente es etérea. Esa actitud demuestra o confirma que la división entre “malos” y “buenos” encubre procesos importantes de la interacción y que la escenificación de si ante los otros puede ser más compleja. otras los miro rayado (lanzar una mirada despectiva) o simplemente me voy más rápido esperando que no me vayan a tocar el hombro o el brazo. Otro. “El único del que soy objeto de vigilancia es el ladrón.” (Reloj P31: M13). en algunos lugares. quien señalaba en su clásico libro Crime and Community. que convertirse en blanco de una agresión. vigilancia privada y. puede estar ocurriendo en cualquier momento inadvertidamente. 9 8 . El ladrón me está vigila y eso lo siento. Interesante comportamiento desde el punto de vista del interaccionismo y las diversas teorías de etiquetaje. uno de los padres de la teoría del etiquetaje. Recuadro 1 Voy a salir a matar zombis. No me gusta ser rayada (mala persona. que están al aire”. corte de cabello. La gente manifiesta que “el ladrón siempre está vigilando” los movimientos y está esperando aprovechar el menor descuido. La finalidad de esa estrategia es pasar desapercibido y camuflarse siendo uno más. lo que podría reforzar el sentimiento de inseguridad entre éstos. El efecto más importante de la “encarnación de un ratón gris” es la del disciplinamiento del cuerpo (gestos. Una mujer sostenía. Esa es una actitud inadvertida en la máxima que hizo famoso a Frank Tannebaum. A mí me da tanta rabia y asco. sostenía: “yo tomo la actitud de malandro para que no se me acerquen” (Reloj. Eso quiere decir que ciertas personas manejan y conocen el poder un lenguaje corporal amenazante y usa el etiquetaje negativo como una estrategia de defensa y protección. (Reloj P 3: H1) La lógica de esta acción es que es preferible ser requisado por la policía. En los relojes de notación de las prácticas securitarias parece ser mucho más frecuente la segunda forma de presentación que la primera aunque según las circunstancias la persona juega con las dos posibilidades. agresiva) con ellos per cuando son tantos todos los En alemán existe la expresión un “es ratón gris” o “ser como un ratón gris” (wie eine graue Maus sein) para significar que el individuo es igual al resto del grupo y que no resulta llamativo. Un hombre decía: “cuando estoy llegando al barrio o voy a lugares peligrosos me gusta hacer como si tuviera un arma en la cintura” (Reloj. el transporte público. P7: H 2). los ladrones del bus que están atentos para aprovechar el momento en que alguien se descuide para robarlo” (Reloj P97: M 30). con habitantes de la calle.) a los patrones dominantes porque no hacerlo activa el interés de quienes vigilan (policías. que la manera de romper el espiral de crimen consistía en negarse a interpretar el papel de malo (Tannenbaum. es una forma de pretender que se ejerce una suerte de dominio.

“no hablar con nadie en la calle ni aceptar nada de extraños” (Reloj P97: M 30). Nos parece importante señalar que del análisis de los relojes de las prácticas de vigilancia se destaca la relevancia de los objetos y las cosas en las acciones de securización cotidianas. Koskela & Pain. más importante. Lo de matar zombis es porque quiero evitarlos. Yo cargo en mi morral gel antibacterial. No es que me dé ganas de matar a nadie. La escenificación de una actitud corporal como estrategia de securización. Que boleta!! Yo tengo amigas que cargan gas pimienta para protegerse. lo mío es más asco que miedo. “no parar cuando alguien se acerque a pedir información en la calle”. Wilson & Little. Las habilidades espaciales de las mujeres muestran que éstas buscan constantemente construir autonomía y. Fuente: (Catalina. no saben dónde están. Pero al final casi no es miedo que un ñerito de estos me atraque. “no usar el celular” (Reloj P56: M22). Éstas poseen varias habilidades de negociación peligro. La importancia de los objetos se deriva del hecho de que éstos no solo participan de las prácticas de securización como bienes a proteger sino también porque la gente usa cosas para ejercer vigilancia y asocia cosas u 9 . (Reloj P62: M 23). “saberse manejar” o “desenvolverse bien” en Bogotá implica adoptar y conocer cómo usar el cuerpo en diferentes circunstancias para evitar una agresión y tener un sentimiento de control y de seguridad. “no ponerse falda”. de lectura de los signos de riesgo y de la toma de posesión de los escenarios de la ciudad. si. lo han mostrado las geógrafas feministas en otros contextos. 2000. Peluquera. “No dormirme en el bus” (Reloj P97: M 30). les faltan partes del cuerpo. 4. el manejo del cuerpo muestra que ellas no experimentan de forma pasiva el espacio. una manifestación de poder que se refuerza socialmente cuando las mujeres salen y reclamar el espacio público en vez de permanecer encerradas (Hille Koskela. dan miedo y me da escalofrió pensar que se acerquen. Entre muchas otras. Así. Así toca en el centro que es donde más me la paso. “Tener plata en los bolsillos por si me piden”. O sea. lo definen y lo apropian. no entienden nada. bueno un poco. La “confianza espacial” de las mujeres puede ser interpretada como.días a una le toca ponerse la armadura y caminar como si nada (ignorándolos) o mandarlos a la mierda con una mirada o cuando me atrevo les digo cosas como: no me jodas que hoy amanecí toreada o yo ya no me como su cuentico. sino que activamente lo producen. “buscar lugares concurridos” (Reloj P11: H 4). “caminar rápido y no detenerse ni prestar atención a nadie” (Reloj P51: M20). Caminan como los zombis de las películas. Detallar las diferentes actitudes corporales asociadas a la vigilancia muestra que las prácticas de securización son escenificaciones en la medida en el individuo pretende comunicar corporalmente a una audiencia un mensaje que está en el rango de ser amenazante a ser irrelevante. El uso rutinario y consiente de estrategias pone en evidencia que las mujeres domestican el espacio urbano con valentía y audacia. 2008). que dicha búsqueda hace que el espacio urbano esté “disponible” para otras mujeres. H. Yo también pienso como en las infecciones. dependiendo de las circunstancias. chiflidos o pitos” (Reloj P17: M8). En el caso específico de las mujeres. “no prestar atención a saludos. “no llevar cosas lujosas” (Reloj P16: H6). Lo de los zombis es porque a veces no parecen personas: están re-sucios. 2011 entrevista) La estrategia de visibilización se expresa en actitudes como: “caminar donde hay mucha gente” (Reloj P65: M 25). Los objetos en las prácticas de securización cotidiana. muestran que el cuerpo es el medio fundamental del manejo del espacio-tiempo cotidiano. “no responder preguntas a personas desconocidas” (Reloj P 3: H1). 1997. “No tener objetos de valor a la vista”. “no usar aparatos electrónicos y pasar por lugares donde hay más circulación de personas” “tener la maleta al frente” (Reloj P21: M 10). no tienen mirada.

objetos con la vigilancia recibida10. la gente nombra una lista larga de objetos que participan en sus acciones de transitar y permanecer en los escenarios de interacción de manera segura11. luces que se encienden automáticamente ante la presencia de las personas. las imágenes religiosas. monedas. alarmas de los autos. salida de emergencia. automóviles. Pero si estamos introduciendo una crítica a 10 Grandes y pequeñas controversias sociales se tejen por la presencia o ausencia de determinados objetos. Las medidas que el Estado toma para combatir el hurto a celulares tiene que ver con la persecución de las mafias como las campañas educativas en cultura de la legalidad. CAI y CAI móvil. cajones del escritorio. lista de los teléfonos de emergencia. la puerta de salida de los pasajeros. falda. pantalón. vestirse de una forma particular. la ignoro o la desafío? Las respuestas a esas preguntas se expresa en micro-regulaciones porque derivan en acciones o inacciones tales como no contestar el teléfono en la calle o en el transporte público. acera. casilleros. Este objeto se ha convertido en el objeto más robado y genera un encadenamiento de actividades delincuenciales que van desde el ladrón común hasta las redes internacionales. monedero colgante para guardar el dinero. navajas. llaves. (Alta Consejería de la Presidencia de la República para Seguridad y la Convivencia. morrales. ropa. joyas. 2014) 11 En los escenarios de interacción la gente hace mención a las cámaras de seguridad (probablemente el objeto más nombrado). chaqueta. conjunto cerrado. diría Heidegger en el Ser y el Tiempo (Heidegger. candados. zapatos. etc. documentos de identificación. esperar el bus en un lugar específico porque ahí hay cámaras de vigilancia. cuando el objeto es una herramienta en las estrategias de securización y no tenerlo a la mano implica sentirse desprotegido12. bares. gas pimienta. centro de la calle. me intimida? ¿Cómo lo evado y si no puedo evadirlo qué tengo que hacer para manejar la incomodidad que implica su presencia? d) ¿Esta cosa es para ser observado y controlado? ¿La acepto. libro anotaciones. bolsillos. los sitios de trabajo. iPod. gel desinfectante. la cruz de laurel con cereales. botellas de vidrio rotas e incrustadas en la parte alta de los muros. detectores de movimiento. a qué hora salir a qué hora llegar si llevo el computador portátil. Eso explica por qué un celador cuando llega a su barrio después de trabajar actúa “como si tuviera un arma en la cintura” como mecanismo de securización (Reloj P 3: H1) No estamos afirmando que los objetos sean la única fuente posible para entender por qué existen estrategias de securitización personal tan diversas en el espacio-tiempo cotidiano. 2005) 10 . clave de acceso. tapabocas. billetera. dónde encontrar a los amigos y qué medio de transporte es mejor. automóvil. etc. La no presencia de los objetos en la relación también participa en la acción. cortinas. paraderos. La forma como participan de las acciones dichos objetos se deriva de que las personas se plantean preguntas que dictan el curso de acción ante la presencia o ausencia de determinadas cosas. parqueadero. en mi estrategia de seguridad? ¿Cómo la incorporo a mi práctica securitaria? c) ¿Este objeto me incomoda. las sillas en los restaurantes. bicicleta. proyectores. billetes de mayor denominación. sociales y políticos que han puesto en el mundo y en Colombia el “problema de la seguridad” en el lugar que ocupa hoy. las sillas en el transporte público. computador. vidrio de seguridad. colectivo. 12 La imposibilidad de implementar un objeto en la acción sorprende desagradablemente. especialmente la virgen del Carmen y altares). ficha o carné de entrada. helicópteros. sostén. a) ¿Tengo que proteger esta cosa? ¿Cómo la protejo?. carteras. la ventana en el bus. fetiches de la buena suerte y la prosperidad (la mata de sábila. celulares. En efecto. no ir por determinado lugar porque no hay luces de iluminación. salones cerrados. pasadores. portátil. especialmente. salones abiertos. motos. en las casas. b) ¿Éste objeto me ayuda en mi protección. rejas. portería. aparatos electrónicos. plata. timbres. la herradura. la biblia. Un dato que ejemplifica la relevancia de los objetos en las prácticas de securización es que la primera línea estratégica de la Política Nacional de Seguridad Y Convivencia de la Alta Consejería de la Presidencia para la Seguridad Ciudadana es el hurto de teléfonos celulares. salones. Transmilenio. taxi. los perros entrenados y los perros en general. No olvidamos el entramado de procesos económicos. gancho para el bolso.

Para él. tierreros. sugerir. material o inmaterial. Esto sería lo mismo que decir que la durabilidad. la bicicleta. los objetos personales. entienden la acción y la constitución de los escenarios de interacción. A este conjunto de cosas múltiples (con los relojes tenemos una lista importante de éstas) que se asocian con personas es lo que se denomina actantes. delincuencia común. “En cuanto se comienza a tener dudas acerca de la capacidad de los vínculos sociales de expandirse de modo duradero. la vigilancia ejercida y la vigilancia recibida y en ese sentido son relevantes para entender las acciones de securización cotidianas. redes de 11 . En contraposición a la sociología de lo social. Latour lleva más lejos este argumento y reduce el conjunto de cosas a un repertorio pequeño de objetos. la reproducción de las desigualdades. un terreno. entonces los objetos desaparecen y la fuerza mágica y tautológica de la sociedad basta para sostener todas las casas con literalmente ninguna cosa (Latour. alentar. p. bloquear o hacer posible.la manera como las ciencias sociales. Se dice que éstas tienen suficiente "fortaleza" para explicar 1a manera en que ejercen su dominio sobre todos nosotros y dar cuenta de la desigualdad del entorno en el que vivimos. también está introduciendo una definición novedosa de los actores y las agencias. la explotación o cualquier otros fenómeno”(Latour. incide de algún modo en el curso de la acción de otro agente o no? Y b) ¿hay alguna prueba que permita que alguien detecte esta incidencia? Con esto no queremos decir que los objetos tienen una intencionalidad propia o que los objetos determinen la acción sino que los objetos son actantes que pueden permitir. el automóvil. Este planteamiento de Latour es coherente con lo encontrado en los relojes de prácticas de securitización porque la protección de los objetos (el celular. más bien. el funcionamiento cotidiano de una ciudad. la casa. se plantea la posibilidad de un rol verosímil para los objetos. aunque sostiene que “las cosas no hacen nada en lugar de los actores”. Él sostiene que cualquier cosa (reiteramos. el portátil. habla de una la sociología de las asociaciones y manifiesta que la continuidad de la acción es posible por la existencia no solo de personas sino de cosas. Es aquí donde entra su concepto de actante. 2005. las desigualdades. cuando quiere entender qué hace que las prácticas sociales sean perdurables y no se diluyan. En las ciencias sociales “cuando se trata de explicar la durabilidad de los vínculos sociales se sostiene que es la "sociedad" o 1a "norma social" o las "leyes sociales" o las "estructuras" o los "hábitos sociales" o la "cultura" o las "reglas". Esa forma de explicación es lo que Latour llama la “sociología de lo social”. en general) activa prácticas y formas de estar y relacionarse con los demás debido a que en Bogotá dichos objetos son el objetivo de grupos delincuenciales especializados (apartamenteros. Hablar de los objetos implica decir que. por lo tanto. p. Cuando Latour desbarata la definición de lo social usada por las ciencias sociales. dar recursos. Así. la solidez y la inercia de la sociedad misma. Él va a criticar la idea según la cual “lo social” se explica por lo social y va a busca. para entender las prácticas cotidianas de securitización. no se puede acudir a tautologías tipo: “los lazos sociales explican los lazos sociales”. Latour. entender en la cuestión de cómo eso que llamamos sociedad o lo social se ensamblada. etc. Latour lo pone en estos términos. también muestra que las cosas no son banalidades de la práctica social. 68).. o “las estrategias sociales explican las estrategias sociales”. en el sentido más literal del término) que modifica con su incidencia un estado de cosas es relevante para entender la acción y eso implica tomar en cuenta los “no-humanos”. influir. las preguntas que deben plantearse para considerar algo relevante en términos de la acción es: a) ¿ese algo. lo que los sociólogos quieren dar a entender con la expresión “poder de la sociedad” para explicar las prácticas sociales. etc. En cuanto uno cree que los agregados sociales pueden apuntalar su existencia con "fuerzas sociales". la solidez y la inercia son provistas por la durabilidad. 70). con lo que Latour está diciendo que no son elementos banales de la práctica o elementos que se puedan dejar a un lado para explicar “lo realmente importante”. Volvemos aquí a Latour porque él empieza diciendo que las explicaciones sobre qué es lo que hace que perduren y sean posibles las prácticas sociales han sido esencialmente cacofonías. jaladores de autos.no es la sociedad en si misma sino la suma de todas las entidades movilizadas para hacer posible la acción. Latour (2005) ha desarrollado esta perspectiva y. incluida la geografía. 2005. Y por cosas se refiere al sentido literal del término.

Es decir. vidrios de botellas rotas pegadas con cemento sobre los muros. Todos ellos son actantes en medio de un entramado de asociaciones destinadas a promover la seguridad. postes de la luz coronados con parlantes y sirenas para avisar cuando algo sucede en el barrio. por ejemplo. Por eso la metáfora-ejemplo de la firma es útil: para que el acto de firmar tenga validez la firma que se dibuja tiene que ser igual a las anteriores (Derrida. en las conversaciones antes de acostarse. comentarios y advertencias referidas a la protección y los peligros de la ciudad y su barrio. 1977) señala que lo que hace que las expresiones tengan el poder de transformar la realidad no es el poder de un sujeto o de una surte de voluntad original sino porque estas afirmaciones son una repetición (una cita) de afirmaciones y procedimientos previos. 1977. si acaso existen. las personas suelen pronunciar expresiones. en la forma de saludar y despedirse.. Él sostiene que una afirmación tiene existo como afirmación performativa en la medida que su formulación sea iterable (capaz de repetirse). p. 1977).contrabando). perros ladrando en la calles y en las azoteas advirtiendo la presencia de extraños. como el celular. 18). hacen que objetos. 12 . en el paisaje bogotano está poblado de una amplia gama de actantes que buscan disuadir la delincuencia: misceláneas y tiendas de barrio enrejadas advirtiendo que hay pocas oportunidades para robar allí. se ha denominado performatividad del lenguaje o capacidad performativa de los actos del habla a la capacidad que tienen la expresiones verbales para producir realidades. del interaccionismo simbólico en la sociología y la antropología. más bien. 2013). como un acto de reiteración que a su vez refuerza y reproduce discursos 13 No se debe confundir el concepto de performatividad no es sinónimo de performance. en Bogotá la existencia de la delincuencia y de las actividades delictivas centradas en la comercialización de artículos robados. transmitir un significado y regular acciones. etc. En efecto. Derrida (Derrida. Habría que adicionar que los objetos están subsumidos en la realidad bogotana y no en la realidad de Luxemburgo o Helsinki. En otro caso estos objetos no tendrían participación como actantes de las prácticas espaciales cotidianas de vigilancia recibida o ejercida. en los planes para el dia siguiente. las ciudades más seguras del mundo (Morais. El primero viene de la lingüística y más precisamente de la pragmatica. Como lo ha mostrado la “teoria de la performatividad”13. imágenes religiosas que dicen “Virgen María protege este hogar” que “refuerzan” los seguros de puertas y ventanas. 1997). lo mas importante de estos actos del habla es que al ser repetidos o citados constantemente tiene la capacidad de producir realidades al mismo tiempo que influir en la forma que toman las acciones de las personas. en las recomendaciones que les dan a sus hijos. en cuanto éstos son formados y actúan como marco para hacer legitima la repetición o la citación de expresiones. a las alertas que hacen a quienes los visitan. Performatividad de la vigilancia. Miguéis. Desde John Austin (1962) hasta Judith Butler (1993. & Camanho. Ella entiende que la performatividad no es un acto que signifique que un sujeto individual crea el mundo cuando lo nombra sino. en las expresiones para referirse a actos de violencia de los que se tiene noticia. actos del habla y las apropiaciones espacio temporales. Judith Butler recurre a este marco para hacer más explícita la relación que tiene los actos del habla performativos con regímenes de verdad y con los discursos. el automóvil. pasando por Guatari &. los computadores sean actantes en las prácticas de securización. mientras que el segundo viene. Deleuze (2002) y Derrida (Derrida. En el trabajo de campo y en la lectura de los relojes se hizo evidente que hay una relación entre las practicas espacio-temporales de securización y las expresiones verbales que la gente emplea para hablar de la seguridad en los escenarios de interacción. En estos lugares el robo de automóviles o el robo de celulares es tan bajo que probablemente éstos no son actantes de las prácticas cotidianas de seguridad. Así. Esas expresiones se pueden entender como actos del habla que pueden tener varias finalidades como constatar algo. especialemente. 5. Estos autores entienden que el lenguaje es una acción (social) basada en convenciones y normas sociales.

se deriva de la repetición ritualizada de la norma dentro de un régimen de representaciones.” (Reloj P19: M9). que busca reproducir. “Al principio fui varias veces víctima de atracos en la calle. las hipérboles. Ahora que trabajo en la calle ya no siento miedo. todas las estrategias listadas en los relojes tienen que ver con “no dar papaya”. Al usar esa expresión. En su deconstrucción radical de las nociones de cuerpo. culturales. de relaciones de poder. Nombrar es al mismo tiempo la definición de unos límites y también la inculcación repetida de la norma” (Butler. ella sostiene que “nombrar es al mismo tiempo la definición de unos límites y también la inculcación repetida de la norma”. por solo citar algunos ejemplos: “Dio papaya y por eso lo robaron”. Así. no usar el celular en la calle. 8–9) El poder performativo de los actos del habla. o cualquier otro recurso del lenguaje para expresar significados. entonces. por exponerse innecesariamente. etc. al contrario. la niña es “niñificada” e insertada en el dominio del lenguaje y el parentesco mediante la invocación del género. Pero esa construcción de la niña (girling) no para ahí. “no hay que dar papaya”) que significa dar oportunidad para que algo suceda.sobre la realidad con capacidad para construir subjetividades. limosneros. un atraco o un hurto. las antítesis. El ejemplo que da Butler es el siguiente: “Tomemos el caso de la interpelación medica que (con sobresalientes adelantos como la ecografia) transforman al infante en un “algo” en un “ella” llamándola nena o niña. las anáforas. por descuido. no transitar por determinados lugares a ciertas horas. para poner simplemente a ciertas personas en la categoría de desadaptados o agresores de la sociedad. “No doy papaya y por eso no me ha pasado nada” (Reloj P98: H27). sociales. incluso de los policías. Por eso hay que cuidar los objetos personales asiduamente. los símiles. pero tampoco doy papaya porque estoy pendiente de los indigentes. ante una persona que hace una denuncia de robo) es simplista pero efectiva porque impide tomar distancia frente a los fenómenos de inseguridad. uno de sus usos principales está relacionado con la seguridad personal. vendedores ambulantes. del sexo y del género que ella califica de heteronormátivo. saber cómo portar la maleta en la calle. Esta expresión tiene un poder de “explicación” y justificación sobre la ocurrencia de algo malo. Ellos no excluyen las metáforas. es decir. Entre las expresiones encontradas la más común y con fuerza performativa es la “dar papaya” (“dio papaya”. especialmente. que ni Derrida ni Butler ponen un límite a las expresiones que pueden ser consideradas como performativas.) que están detrás de la formación de estos actores. esa interpelación médica fundante del género del infante como niña es reiterada por varias autoridades e intervalos de tiempo con el fin de reforzar o resistir ese efecto naturalizado. algo negativo. pp. los epítetos. 1993. 13 . por actuar de manera torpe y por ser demasiado confiado. en el caso de Butler. Aunque el uso de esta expresión está muy extendida en el lenguaje cotidiano y se usa para múltiples circunstancias. La explicación que se deriva esta expresión (“lo robaron porque usted dio papaya” sería una respuesta. Este uso de la expresión crea una representación según la cual hay que contar con la existencia de acechanzas provenientes de varias fuentes y presentes en todos los lugares. etc. Su criterio es que las expresiones sean citadas o repetidas. un régimen del cuerpo. sexo y de género femenino. “Dio papaya y la agredieron”. De hecho. Justamente lo que hace es hacer que la gente piense en los fenómenos (los actores que cometen actos delincuenciales) como los explicadores de la inseguridad y no en los procesos y relaciones (económicas. políticas. uno de los atributos del poder perfomativo de esta expresión es su capacidad para desvincular a ciertos grupos de la comunidad. Dicen las personas. etc. Es muy importante señalar para las expresiones que vamos a tratar a continuación. Cuando alguien “da papaya” quiere decir que está desatendiendo las “normas” básicas de comportamiento que le evitarían convertirse en víctima de una agresión. llevar la billetera en un lugar seguro. Dar papaya es una expresión que tiene varias posibilidades de traducción: dejar o permitir que algo pase como consecuencia de la desatención.

En la realidad creada por las voces repetidas sobre lo que significa no dar papaya. proveniente del lenguaje común. En los casos (el de las personas comunes y los varios tipos de vigilantes) la demanda a las personas con las que interactuan es mostrar “credenciales” de buena persona o por lo menos de no ladron. los vigilantes. “porque todos son sospechosos” (Reloj P 9: M3). celadores. papaya comida” para significar quien baja la guardia se convierte en víctima. no puso el morral donde debía hacerlo. Esta última expresión se puede traducir en una mucho más expandida en diferentes lenguas que es la de “la ocasión hace al ladrón”. es decir. También dicen las personas que no hablan con extraños y que tampoco pierden de vista sus objetos. junto con los eventos de inseguridad y la mediatización de los mismos. quienes se consideran buenos ciudadanos aceptan que existan mecanismos de control y asocian un lugar no vigilado con un lugar inseguro. Encontramos que esta actitud de permanente desconfianza se liga con la aceptación de la vigilancia ejercida sobre las personas. no se sentó el lugar indicado en el bus. estos actos del 14 . especialmente. que mejor sirve para reproducir y justificar la favorabilidad hacia la vigilancia es la de: “el que nada debe nada teme”. caminaba sola o solo. “ponerse en bandeja de plata”. Entonces. Estas expresiones están hermanadas con otras expresiones que encontramos referidas a usar la desconfianza como principio actitudinal de la apropiación espacio-temporal y de relacionamiento interpersonal. Esa actitud no se encuentra solo entre las personas corrientes sino en quienes tienen oficios particular de ser desconfiados. El analisis de esas estrategias de pasar por alguien confiable en cada uno de los escenarios de interacción implicaría recopilar información que en los relojes no tenían la intención de captar. En efecto. caminó por un lugar muy oscuro. No dar boleta significaría entonces no hacer ostentación de objetos. La gente manifiesta cosas como: “no hay que mostrar el miedo porque el miedo llama al robo” (Reloj P62: M 23). Sin embargo. esa actitud de desconfianza constante es esencial porque “hay ladrones que no parecen ladrones” (Reloj P103: H30). Ésta quiere significar exponerse. puso todo el dinero en el mismo bolsillo. La expresión. “La mejor defensa es desconfiar de la gente”(RelojP118: H 31). “buscar lo que no se le ha perdido”. “el vigilante no puede ser timido” (Reloj P98: H27). se le olvidó poner pasador en puerta. En los relojes encontramos también y. Toda práctica alternativa de apropiación sería “tentar al destino”.Adicionalmente. cuando se dice que la persona fue asaltada o violada porque dio papaya se está afirmando que la víctima es al mismo tiempo la culpable por su incapacidad para advertir el peligro o por ponerse en una situación favorable para los agresores. Por eso existe la expresión “a papaya puesta. es la de “dar boleta”. papaya comida” o “papaya servida. En el caso bogotano. etc. porteros. sobre todo. esencialemente. La lógica de esta actitud favorable a la vigilancia es que ésta cobija a todos y eso es bueno porque incluye a los que sí son peligrosos. etc. Lo interesante de mantener siempre la actitud de desconfianza y estar permanentemente vigilando los comportamientos de los demas es que debe estar asociado con el manejo relajado de la tecnica. Así. policias. el poder “explicativo” de la expresión dar papaya deriva en reforzar la idea según la cual no es posible apropiarse de maneras alternativas del espacio urbano porque se invoca al peligro. una de las formas más explicitas de manifestar cómo crear oportunidades favorables para una agresión. pero sin duda sería un material clave para comprender otra cara de la sociabilidad urbana mediada por las estretegias de securización. ostentar o alardear las posesiones personales. manifestaba un respondiente en los relojes. porque “no hay que bajar la guardia” (Reloj P100: M31) y. aparentar calma en los lugares no familiares o frente a ciertas personas (especialmente aquellos que despiertan mas desconfianza en las calles) es una forma de autocontrol personal util para el manejo del espacio o de los escenarios de interacción. múltiples actos del habla que parecen solo constatativos en la medida que describen lo que hacen las personas cuando están en cada lugar de interacción. Son las formas de inculpar a quien ha sido objeto de una agresión. La falda era muy corta. se le olvidó activar la alarma. por ejemplo. La gente dice que prefiere llevar el morral al frente y no atrás o que prefiere sentarse cerca de la puerta de salida en el transporte público. esta expresión sirve para re-victimizar las personas que han sido objeto de una agresión de cualquier tipo. cuando se trata de atracos o robos. Especialmente.

es el tipo de resultados que se obtiene de la repetición y citación de expresiones verbales. El análisis de los relojes de prácticas de securización personal nos ha ayudado a mostrar que existe un conjunto de reglas que pueden entenderse como una suerte de “régimen de sociabilidad urbana” que denomínanos securonormatividadel cual está marcado por la preponderancia de actos corporales-verbales motivados por una intencionalidad securitarista. 2000. Butler dice “la performatividad debe ser entendida no como un “acto” deliberado y singular sino más bien como el conjunto reiterado de prácticas de citación por medio del cual un discurso produce el efecto que nombra” (Butler. una forma de evaluar el impacto de la inseguridad en la vida urbana. 2011. 2003. más bien. Pearce. 2006) o para referirse al lenguaje ofensivo (Butler. ella usa ese marco interpretativo para hablar sobre los actos terroristas de 11 de septiembre de 2001 (Butler. en consecuencia. a un asalto. 2009).están acompañadas de actos del habla que ayudan a formar el sentido de la acción. paradójicamente. a su vez. Trujillo & Badel. Nosotros optamos por discutir el impacto la inseguridad en la vida en común y en la forma de la vida cotidiana. Las actividades cotidianas. 1993. Morrison. 2008. P99: H28). & Orlando. en cierta medida. el tipo de efectos que se obtienen de la repetición de expresiones con significado y con contenido regulatorio. Gonzalbo. Estas acciones de vigilancia se practican y se reproducen de manera constante en diferentes lugares porque. 2008. En los dos casos ella insiste en el carácter social y normativo de los actos del habla que se citan reiteradamente. No hay que temerles" (Reloj. & Guerrero. Y cuando ella enuncia la performatividad en esos términos no está pensando en que la única posible aplicación sea la deconstrucción del género y la heteronormatividad.habla muestran. entre otras cosas. Esta sección nos ayuda a sintetizar lo antes dicho y componer el concepto de securonormatividad. El camino de noche se supone que es más peligroso pero yo me relajo. Buvinic. “saber qué está pasando” y. Londoño. están cargadas de esas reglas de juego sin las cuales la persona está “desprovista” de complementos que. 1998). Déniz & León. Usando los hallazgos de Joyce Davidson en sus interesantes trabajos sobre la agorafobia (Davidson. 1999. 2005. como lo permiten ver los relojes. 2008. Buvinic. 2010. Rubio. Camino por lugares no muy solitarios u oscuros y vigilo mis objetos personales. De todas formas intento relajarme porque “el miedo llama al ladrón”. la solidificación de rutinas de vigilancia cotidiana y. Gaviria. En eso es justamente en lo que consiste la performatividad del lenguaje. la cual ha sido esencialmente pensada desde la perspectiva de los costos económico (Barberet. En este relato se encuentran actos del habla que son constatativos y que 15 . 2003a. las personas han ido aceptado el significado de expresiones verbales simples. & Shifter. González. 2002. Ensamblando la securonormatividad. Morrison. Un relato de un estudiante de 19 años ejemplifica bien este planteamiento: “Cuando camino por el centro siempre estoy más cuidadoso porque he tenido experiencias feas en este sector. Tokatlian. se supone. Conclusiones. son justamente. la expondrían a una agresión. 2007). Dicha intencionalidad securitarista configura subjetividades debido a que poner en movimiento dicha actitud implica adquirir destrezas sociales de vigilancia. dictan (regulan) cuál debe ser el comportamiento. la negación de otras destrezas y formas de actuar. 2004. defensa y desconfianza que son. Cuando estoy en Transmilenio tengo cuidado para que no me hagan el famoso “cosquilleo”. La relevancia de estas reglas es que “permiten ver” el peligro. Lindón & Nogué. etc. a un hurto. p. 2009. o desde la perspectiva de los costos políticos o para la “democracia” (Flórez. en un recurso en el sentido que el sujeto puede construir un marco de acción y unos límites personales necesarios para interactuar con los demás. 13). El hecho de que las personas efectúen esas pequeñas acciones de securización y que éstas acciones se puedan expresar como actos banales sobre lo que hacen diariamente éstas. La securonormatividad muestra que las prácticas espaciales no son simples desplazamientos entre escenarios de la vida cotidiana sino que éstas -las prácticas espaciales. El análisis que efectuamos es. 1997). un tema menos discutido y poco teorizado (Lindón. "no le doy papaya al miedo". 2003b) podríamos decir que ser y estar securnormativizado se convierte. De hecho. Me gusta la noche “las ciudades se ven mejor de noche”. Buvinic. detectar fuentes de riesgo.

y esto es algo que. Por eso los objetos son participantes (actantes) de la acción social no solo como objetos a proteger sino como herramientas de la securización. la forma que pueden tomar los lazos entre personas en el contexto del despliegue de acciones destinadas a la vigilancia.describen algo hecho (cuando camino por el centro. Pero. "no le doy papaya al miedo"). las normas informales sobre de manejo del espacio-tiempo cotidiano. de la presentación del cuerpo ante los demás. la participación de los objetos) desembocan en el tema de la sociabilidad urbana. se integra al abanico de filiaciones y relaciones posibles entre las personas (hombres y mujeres. De hecho las prácticas de securización no se pueden pensar sin cosas. ponerse en el papel de figurante trivial) por lo que no hay constitución de los escenarios de interacción ni actos securitarios sin enraizamiento en el cuerpo. intergeneracionales. a veces pasan por alto. los actos del habla asociados a las practicas espaciales de securización. cuando camino por el centro siempre estoy más cuidadoso). es un transporte público masivo basado en buses con carriles exclusivos. sin cámaras de vigilancia. Tan es así que si hablamos de las acciones de securización cotidianas sin objetos que están participando las acciones sociales serían abstracciones. por lo que la securonormatividad es un ámbito muy diverso de prácticas y reglas susceptibles de ser analizadas interseccionalmente. etc. Por ejemplo.). en otro extremo. Los rasgos anteriores (intencionalidad securitarista. la securonormatividad expresa que las prácticas espaciales están acompañadas de performacescorporales. más importante. la intencionalidad securitaria.etc. como lo vimos. Lo más relevante es que estos actos del habla no son estrictamente individuales sino que circulan de diversas formas entre las personas que viven en Bogotá y hacen referencia a cosas que la gente ha dicho repetidamente sobre cómo comportarse en determinados lugares. No hay que temerles [a las noches]. Si quitamos los objetos no sabríamos. tengo cuidado para que no me hagan el famoso “cosquilleo”. No hay que temerles". por supuesto. en las personas no todo es aceptación de normas sino que hay espacio para introducir relatos o imágenes que retan las reglas de juego vigentes de apropiación espacial que dicta la securonormatividad como la expresa este acto de habla perlocutivo “Me gusta la noche porque las ciudades se ven mejor de noche. es decir. me gusta la noche “las ciudades se ven mejor de noche”) y otros actos del habla que buscan ser reguladores de los comportamientos (intento relajarme porque “el miedo llama al ladrón”. simplemente no se pueden describir ni entender las estrategias de securización cotidianas.Junto a estos están actos del habla que se refieren a un significado (El camino de noche se supone que es más peligroso. las agresiones y las estrategias para hacer frente a los mismos se experimentan diferencialmente entre mujeres. las actitudes corporales y de las expresiones verbales con carácter performativo. Los objetos son fetiches y son medios. incluso los geógrafos tan acostumbrados a tratar con cosas materiales. cuando estoy en Transmilenio14) pero también hay actos del habla que hacen referencia a una intención (camino por lugares no muy solitarios u oscuros y vigilo mis objetos personales. El concepto de sociabilidad urbana 14 Transmilenio. niños. esta diversidad de la corporificación de la securonormatividad en las personas. 16 . sin rejas en la puerta. En últimas. niñas. El análisis de las prácticas cotidianas de securización muestra que las cosas y los objetos son importantes cuando hablamos de la securonormatividad. que es lo que la gente busca proteger o simplemente no habría un algo que proteger. En ese sentido son la aceptación y la reproducción de las reglas de juego para estar seguro en Bogotá. sin alarmas. están involucrados los objetos. sin objetos. la securonormatividad entre las mujeres se expresa como limitación de la autonomía y reproduce los roles patriarcales normalizados. Si quitamos de las acciones de securización la larga lista de objetos que la gente nombra básicamente no se podría entender a qué se refieren las acciones. Pero si quitamos los objetos tampoco sabríamos cómo la gente despliega acciones de vigilancia: sin seguros en la puerta. por ejemplo. La securonormatividad se compone también de la escenificación de actitudes corporales (presentarse como temible o. etc. También. hombres. adultos mayores. los temores. que le dan vida a la securonormatividad. En efecto. No obstante. de clase social. todo lo que tiene que ver con las prácticas.

apropiaciones del espacio. Por todo lo anterior. 254). su corolario. Como corolario de esto. y mediante otros (through-one-another) donde prima el egoísmo. procedencia. para usa el término de Lofland (1985).ti) tienen la 15 Sociability is the play-form of association (Simmel 1949 p. Simmel propuso que los vínculos entre las personas puede adoptar las siguientes formas de asociación: con otros (with-one-another) donde prima la cooperación mutua. expresiones. género. prejuicios y temores. la alta mediatización de los eventos delictivos y la existencia de etiquetajes sociales. con la reducción substancial de las agresiones y roboslo cual es un proceso que pasa por políticas públicas destinadas a desactivar la delincuencia. pero podemos afirmar que la intencionalidad securitarista deriva especialmente en una sociabilidad urbana donde reina la desconfianza y la suspicacia cuando se trata de extraños. posturas del cuerpo que implican. En los relojes y en las entrevista podemos encontrar ejemplos para cada una de estas posibles formas de los lazos entre las personas. debido a que la saturación de la vigilancia está relacionada también con la circulación de discursos maniqueos. por otros (for-one-another) en la que predomina el sentirse responsable de otros o de cuidar de otros o el altruismo. Este concepto de sociabilidad no es un término que sea sinónimo del de socialización (proceso mediante el cual una persona va a adquiriendo las habilidades para funcionar como miembros dentro de una sociedad) ni tampoco del otro más abstracto de sociedad.lo adoptamos de Georg Simmel quien la define como “la forma que toma el juego de las asociaciones entre personas en un lugar concreto”15 (Simmel 1949 p. contra otros (against-one-another) o donde reina la desconfianza y suspicacia frente a los demás. 17 . el uso de los manejadores de bases de datos textuales como Atlas. La obsesión de vigilancia es un problema esencialmente relacionada. La securonormatividad es un fenómeno susceptible de ser profundizado de manera interseccional con el fin de observar la diversidad de prácticas de vigilancia de las personas en términos de edad. el cuidado hacia los demás se restringe a un grupo limitados de personas y las relaciones con los demás se vuelven pesadas y llenas de supuestos. la ambición y la competencia (Simmel. La securonormatividad favorece una suerte de círculo vicioso de invenciones técnicas y sociales destinadas a vigilar más haciendo que la vigilancia se sienta como algo necesario y normal del funcionamiento de todos los espacios y no como la evidencia de una ruptura en la sociabilidad. entendemos la securonormatividad como un conjunto de reglas. es pertinente pensar en otras alternativas complementarias para des-intensificar la obsesión de vigilancia y. entendemos a la securonormatividadcomo una contradicción sustancial de la urbanización en el Sur Global y un reto mayor para construcción de sentidos de lugar positivos. Por todo lo anterior. en otros (in-one-another) donde prepondera el responsabilizar a otros o de delegar en otros. Cuando se trata de las personas de la familia predominan una forma de sociabilidad basada en la preocupación. 254). Ya hemos visto que esa tendencia no es la única posible pero parece ganar más rápidamente terreno que las tendencias contrarias basadas en la confianza. condiciones socio-económicas. Las herramientas de investigación movilizadas en este proyecto (los relojes de prácticas cotidianas. esencia de la ciudad que se crear a partir de los encuentros entre extraños. La conexión de esta actitud con las posturas políticas de las personas ha sido analizada en otro contexto en el que se encontró que la securonormatividad está asociada a un sentido común securitarista caracterizado por el sectarismo político y social (Peña. Sin embargo. Esta intensificación de las relaciones. 1949). la cooperación mutua y el control. sobre todo. basadas en una intención securitarista hace que la tensión entre disfrutar de la presencia de los demás y los temores frente a éstos bascule hacia el lado de los temores. un asalto a la solidaridad y la confianza. la performatividad. la teoría del Actor-Red. En una condición de securonormatividad generalizada como Bogotá el espacio público. se ve deteriorado como producto de la practicar sostenida de la suspicacia. por supuesto. 2015). etc. la humanización de los otros. la intolerancia social.

In West Hollywood. (2000). Barberet. Bauman. La ciudad postmoderna: magia y miedo de la metrópolis contemporánea. O. La seguridad urbana: la experiencia europea y las consecuencias para América Latina. (58). 43. (2009). Bogotá: Vicepresidencia de Gobernanza. J. Un balance de la violencia en América Latina: los costos y las acciones para la prevención. Amendola. 163–176). Goffman. Katz. Realidades y desafíos del desarrollo económico de América Latina. Bodies that Matter: On the Discursive Limits of “sex. crimen y desarrollo social en América Latina y el Caribe. Rivera. (2005). Butler. Limited Inc. J. González. Buvinic. A. London. Butler.. ?` Colapso parcial o presencia diferenciada del Estado en Colombia?: Una mirada desde la historia. Dirección de Seguridad Ciudadana. J. Heidegger. Davidson. Phobic geographies: The phenomenology and spatiality of identity. Caracas: Nueva Sociedad. Burlington: Ashgate Publishing. J. 37–54. 26 años. Buvinic. Washington: Banco Interamericano de Desarrollo. Verso. Liquid modernity. (2013). (2013). Precarious life: The powers of mourning and violence. J. (2008). Buvinic. (2003b). M. (2011). A. 21(1).. Derrida. (J. B.” Psychology Press. R. Morrison. 84–96. (2004). Ashgate Publishing. Revista Colombia Internacional.” Quito: FLACSO. 807–813. Peluquera en el centro de Bogotá. New York: Psychology Press & Routledge. Urban Studies. M. F. Los Angeles Forum for Architecture and Design.potencialidad para contribuir en la tarea de profundizar tanto en vigilancia como en otras dimensiones de las prácticas de las personas en la vida cotidiana. M. 107–122. E. Northwestern University Press. J. (1977). (1993). N. Conferencia “Derecho de la Ciudad: el antídoto al urbicidio. Celeste Ediciones. (1994). Encuesta de percepción y victimización de de Bogotá por localidades (Informe semestral). (2003a). & Shifter. Building Paranoia: The Proliferation of Interdictory Space and the Erosion of Social Justice. Bannister. Carrión.. Pensamiento Iberoamericano. Environment and Planning D. (2009). ?` Puede México ser Colombia? Violencia. G. Revista Derecho Del Estado. M. Ltd. (2002). 59–72). Gonzalbo. (27). J.. Flusty. Corporación Sisma Mujer. (220). F. Déniz. Camara de Comercio de Bogotá.. narcotráfico y Estado. (2003). Peluquera. 38(5-6). Davidson. (2001).. (2005). Putting on a face’: Sartre. M. Editorial Universitaria. M. Violencia. Me and my monkey: What’s hiding in the security state. (1997). F. J. Sistematización de casos sobre acoso sexual y feminicidio (p. & Orlando. and agoraphobic anxiety in social space. E. Estado o concepto fallido? Problemas que plantea la noción de falla estatal y los índices que intentan medirla. Ltd.). Los Libros de la Catarata. & León. & Fyfe. Flórez. Excitable speech: A politics of the performative. Morrison. Bibliografía. John Wiley & Sons. (2014). 124–158. Trans. En El desarrollo local en América Latina. Logros y desafíos para la cooperación europea (pp. Nueva Sociedad. (2008). S. Z. Bogotá: USAID y Sisma Mujeres. 18 . Butler. La violencia en América Latina y el Caribe: un marco de referencia para la acción. J. Introduction: fear and the city. (2006). In Fear: Critical geopolitics and everyday life (pp. C. 73). (2011). (2008). Papeles de Población. Catalina. Ser y tiempo. de.

213–236. 16). 19 . Quality of life experienced by human capital: An assessment of European cities.. K. (2000). “Bold Walk and Breakings”: Women’s spatial confidence versus fear of violence. Londoño. Lofland. La Construcción Social Del Paisaje. Gender. L. 31(2). Guerrero. Lindón. (1989a). Londoño. Violencia en América Latina: epidemiología y costos. La construcción de un «Estado fallido» en la política mundial: el caso de las relaciones entre Estados Unidos y Colombia. 17(2).. 187–206. Latour. J. Tokatlian. Lofland. A world of strangers: order and action in urban public space. & Guerrero. Reassembling the social: an introduction to actor-network-theory. L. V. & Camanho. (1985). Geoforum. & Badel. (2005). A. (1949). 3. Observatorio de Ciudades. American Journal of Sociology. 6(1).. (1999). Edhasa.. Current Issues in Tourism. Violencia/miedo.. Archivos de Macroeconomía. Social Indicators Research. (2000). Violencia y Género. (2012). A.. MacLeod. P. J. B.. H. Waveland Press. D. J. A. Gaviria. J. El uso del espacio público en los barrios: una visión de género (p. R. M. S. Human Geography.. (1997). M. Miguéis. Casa Del Tiempo. ciudades seguras para todas y todos. Perverse state formation and securitized democracy in Latin America. G. Places. Geografiska Annaler: Series B. New York: Oxford University Press. Londoño. (1989b).. (2000). Buenos Aires. L. Bogotá: UNIFEM. 1(4). Lindón. Asalto al desarrollo: violencia y crimen en las Américas. 254–261. 11(2). Spaces of utopia and dystopia: landscaping the contemporary city. 207–248. Los costos económicos de la criminalidad y la violencia en Colombia: 1991-1996. (2007). (1998). Koskela. H. Lofland. & Nogué. H. H. 17(4). Columbia University Press. espacialidades y ciudad. Simmel. (2013). L. Democratization. Pearce. Los costos de la violencia en América Latina. L. 301–320. 269–280. 286–306. Wilson. Asalto Al Desarrollo: Violencia En América Latina. A. 4(3).. E. Revisiting fear and place: women’s fear of attack and the built environment. J. Trujillo. Nueva York. (2013). F. & Little. The sociology of sociability. E. G. 110(1). (2009). ONU. The morality of urban public life: The emergence and continuation of a debate. L. Programa Regional Ciudades sin violencia hacia las mujeres. Social life in the public realm: A review. Programa de Salud Y Desarrollo Del Adolescente. Oxford. E. Gaviria. Rubio. Tannenbaum.Koskela. (2008). (1938). Place and Culture: A Journal of Feminist Geography. G.. 84(3-4). 167–186. Morais. & Guerrero. División de Promoción Y Protección de La Salud. A. & Pain. (2008). 153–170. R. La construcción social de paisajes invisibles y del miedo. R. 453. (2010). Adolescencia Al Día. Inventing fear of crime.. Routledge. H. London. Lee. (2002). L. Crime and the Comunity. M. (76). DC: Organización Panamericana de La Salud Y Fundación Kellogg. & Ward.. Crisis Del Estado E Intervención Internacional. Washington. Journal of Contemporary Ethnography. J. R. 8–15. The solo female travel experience: Exploring the “geography of women”s fear’.

Algunos ejemplos de los 125 relojes de prácticas espaciales diligenciados.Anexo 1. 20 .

21 .

22 .

23 .

24 .