AÑO 01 NÚMERO 03

¿Por qué organizo recitales? // ¿Por qué soy arquitecto si me gusta la literatura? // ¿Por qué promuevo ciencia ficción en el Perú? // ¿Jesucristo es un X-Men? // ¿Por qué no hay sinceridad en la poesía? // ¿Groupies literarias? // ¿Nos dejó algo la “Generación del 2000"? // ¿Un libro te salva la vida? // ¿Quién es Enrique Verástegui?

Además: Almodóvar, Kusturica, Sagan y selección de trabajos enviados por nuestros lectores.

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Soundtrack: Corazón en venta Andrés Calamaro

El inquilino
Recojo los caracoles que se detienen en el garaje de la casa de M. Marco en el calendario los días de llegada de cada una de estas babosas. Contribuyo al negocio de M y busco más de estos animales. Baba de caracol para las arrugas, baba de caracol para los dolores musculares, baba de caracol para tus huesos débiles por el tabaco. Ah, el animal cura, mi gran amor, y no lo sabía. Ahora yacen dispuestos sobre las verjas y también sobre la caja de herramientas que ha olvidado mi suegra T. Suenan

Pág. 2 y 23.

Texto de Willy Gómez Migliaro
el nuevo pago de alquiler. La caminata me envuelve de tiempos, y es como si creara una ausencia de pistas transponiendo otros barrios. La tarde apenas quiere terminar y mis vecinos me esperan. Voy al rescate de ellos que se conducen con seguridad a firmar los documentos de alquiler. Agarrada a su perro, la Sra. S cree mover la mano de sus pensamientos para no quedar desamparada; el Sr. R aprovecha para hablar de abrigos y ternos a un precio cómodo y no puede convencerme de confeccionar uno para mí; V confiesa que no tiene dinero. Ya nadie tiene dinero, dice, para quienes venimos de provincia es difícil conseguir dinero; J recibe con gratitud un contrato del banco. Pronto estará afuera, tímidamente en la lluvia, recordándome a su padre cuando salía de la imprenta de la calle Daniel Nieto en el Callao e iba hacia los asimientos del futuro. ¿Cuáles? Me explica. Todo fue a pedir de boca cuando los niños se quedaron solos y mi padre no apoyó a los obreros gráficos y vino la traición de C que ya no podía seguir callando.

mis oídos con el sonido que hace mi cuñado A al martillar el tubo de escape de su camioneta blanca. Desisto, por un momento, de mi rutina y comunico a mis inquilinos, a través del teléfono

Soundtrack: No me amenaces Lucho Barrios

03

Más vale tarde, aunque nunca
Después de todo llegamos otra vez. De inmediato nos disculpamos con las personas que preguntaron cuándo salía la próxima edición y no teníamos otra que responderles: pronto. No es sencillo llegar otra vez, pero aquí estamos, pese a la subida del azúcar y al colesterol de nuestros integrantes. Digamos que el tráfico de Lima tuvo la culpa por la demora, y así nos entendemos todos. En esta tercera edición agradecemos la participación de los que aceptaron de manera muy amable la invitación para redactar un texto especialmente para la revista. Es grato saber que ya contamos con varios autores que están dispuestos a brindar su generosa colaboración. Agradecemos también a los que enviaron sus trabajos (relatos y poemas), aunque lamentablemente hubo una selección, por problemas de espacio y tiempo, ya saben. En fin. Ya tendremos oportunidad para compartir aquellos trabajos cuando esta revista mejore más e incremente sus páginas. Ya para no aburrirlos, nos despedimos esperando que este tercer número sea de su agrado. Esperamos que sigan enviando sus trabajos y que si desean ser parte del grupo, encantados. No hace falta tener dinero, ni siquiera talento. Es cuestión de ganas, cuestión de querer cambiar las cosas de una vez por todas. Algo así. Un abrazo.

Confabulan en esta edición

(Cocinero oficial)

Alex Alejandro

¡¡¡No hay cuarta sin tercera!!!

Impreso en los talleres gráficos de: Zona Comunicaciones Jr. Neón 5743 - Los Olivos Teléfono: 5443660

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Soundtrack: Si hay Dios Alejandro Sanz

¿Jesucristo es un X-Men tipo Halle Berry?
Los extraños sucesos respecto a la vida y obra del hijo de María y las eternas preguntas que aún no se han respondido

Sí, porque de la unión de ángel con humana debió haber salido un mutante, al menos un híbrido; eso es lo que son los X-Men, seres en los que la evolución no se ha detenido, nuevos sujetos con genes alterados que dan origen a un nuevo nivel de hombre. Accidentes nucleares, encuentros con naves voladoras, picaduras de araña, cópula con dioses, los superhumanos nacen para convertirse en punto de quiebre de épocas y sucesos.

Delirio de Arturo Mustango

ecimos ángel porque fue el que visitó a la judía María. Dicen que fue Dios, pero debe ser una leyenda, un mito para tapar la oscura realidad luminosa. Dios como concepto y como ser resulta solo un derivado gaseoso de las conjeturas e intenciones de los profetas y fosforecidos, baste decir que hasta su nombre fue prohibido en el sintagma judío para ocultar una conspiración más extraterrenal, si no: ¿por qué Jehová requería de sacrificios y ofrendas sexuales? ¿No era él quien lanzaba rayos mortíferos contra sus propios sacerdotes o los electrocutaba porque tocaban su arca? Una amenaza como Jehová tenía que ser conjurado por un superhéroe. Solo un X-Men es capaz de generar odio, visceral, inconsciente, uno de aquellos sentimientos engarzados como el par trenzado del ADN al temor. Jesús lo generó en Herodes, en los viejos sabios del templo, en los tiradores de piedras, en los fariseos, menos en Satanás que no era hipócrita y lo quería mucho. Bueno, hasta hoy tienen sus diferencias, pero son patas. Igual que los X-Men, sufrió el rechazo de la gente que tenía que proteger, eso demuestra que nunca estaremos preparados para el cambio. ¿Los cambios siempre tienden a venir temprano? Si Martin Luther King y Malcom

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X hubieran volado, también hubieran sido unos excelentes X-Men. Seres atormentados, su propósito de perfeccionar la especie humana es un proyecto todavía inmaduro para sus propios hermanos, los s e r e s h u m a n o s entenderán que los tiranizan, que los engañan, que quieren convertirlos en apóstatas de su fe. Mientras más amor pongan en su tarea, más temor y odio recibirán. Jesús, al igual que los X-Men, mueren para proteger al mundo y, como no puede ser de otro modo, es resucitado para verse vencedor hasta del mismo infierno. La fenomenología es el aspecto que más deslumbra a las personas; la gente se maravilla de los poderes, de la fuerza, el control que ejerce su defensor, esto hace que muchas veces no se repare en la fuerza del mensaje sino en la capacidad de, por ejemplo,

Dios como concepto y como ser resulta solo un derivado gaseoso de las conjeturas e intenciones de los profetas y fosforecidos”.

caminar sobre el agua, convertir el agua en vino, multiplicar peces. Como Tormenta, quien en la película es interpretada por Halle Berry, Jesús tiene un control sobre el clima, detiene una tempestad en curso, calma las aguas, provoca un terremoto, levanta los vientos. Jesús no es pues telépata como Xavier ni teleportador como Nightcrawler, tampoco dispara rayos como ciclope, ni dobla el fierro como Magneto. En cambio al igual que la mutante africana, puede elevarse sobre el aire y controlar el ambiente. No hay registros de ataques de supervillanos por esa época, por lo que no podemos certificar que Jesús no pudiera atacar con tormentas eléctricas o despedir relámpagos por las manos, pero sí podía regenerar organismos enfermos como en el caso del hombre ciego, aunque podría darse el caso que el pobre hombre solo necesitara

un poco de agua limpia para ver bien. El caso de Lázaro es muy aparte, podemos apostar que Lázaro no estaba muerto o al menos Jesús pudo haber recibido ayuda de algún poderoso aliado para recuperar a su amigo para los vivos. Aunque Stan Lee lo haya ocultado, Jesús es un XMen, no sabemos si fue el primero en la historia de la humanidad, pero al menos sabemos que era más o menos del tipo que Halle Berry interpretó en las películas. Su misión no ha acabado todavía, pronto vendrán más, nacerá una humanidad más profunda, menos egoísta, donde podremos volar todos y claro, convertir el agua en vino para crear una tormenta.

Soundtrack: Karma Chameleon Culture Club

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La Guerra del Fin del Mundo
Me van a disculpar los seguidores del que fuera víctima de s u m a l v a d a secretaria a la hora de escribir sus relatos y que por su maldita culpa ahora lo acusan de copión, pero Canudos debió ser el mundo para Julius, para que aprenda a ser hombrecito pues, para que después al crecer no se dedique a gobernar Magdalena y se olvide de declarar unos dolarcillos en Miami. Vargas Llosa nos ha regalado (ni tan regalado porque el original cuesta bien caro) una de sus obras maestras hecha por encargo (¿vieron que ni tan regalado?). La Guerra del fin del Mundo nos cuenta cómo la fe se armó de valor y le metió bala a los correligionarios del gobierno brasileño que debían desalojar a u n o s variopintos pobladores para terminar de f o r m a r l a república de Pelé. Claro que si bien todo se ambienta a finales del siglo XIX, el fútbol ya s e h a b í a inventado, ¿no? La novela es narrada por varios personajes que se van cruzando entre sí y cada uno enriquece la historia. Es de destacar la visión del beatito y la de Antonio Consejero, una especie de Avatar de Jesucristo. (Ratchus)

Música para Camaleones De Truman Capote
ace tiempo que no me quedo tan pegado a un libro, tan pegado como una garrapata al cuello de un diabético obeso; tan pegado como un piraña a su terokal, como un congresista a su sueldo, como se pegan dos personas desnudas (vale decir: calatas) después de una sonora matancera; tan pegado como un gaznápiro detrás de una señorita protuberante en el pasadizo de una cúster anconera. Y es que me había dedicado a leer a escritores contemporáneos, a escritores jóvenes peruanos y demás integrantes de la horda literaria que persiguen hasta sus casas a los incautos que osan comprar sus libros mal editados. Pues perdí mucho tiempo. M ú s i c a p a r a camaleones me mantuvo despierto y ávido por la lectura, como si fuese el último libro que iba a leer en vida y que luego iría a la horca, como dos de los personajes en A sangre fría. Las deliciosas descripciones, el suspenso que aguijonea la médula espinal, y la ironía que hace sonreír de malicia a la propia caries, son los elementos principales de este libro que hallé por casualidad en la Feria Ricardo Palma, sí, esa feria que ningunearon algunos católicos anacrónicos del Parque Kennedy… pero mejor olvidemos la inquisición y recemos a Galileo Galilei. Este libro contiene relatos que tienen una melodía especial, un ritmo que te teletransporta al mismo lugar de los hechos para verificar

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Paula, de Isabel Allende
N o e s o t r a TELELLORONA como aquellas que n o s t i e n e acostumbrada la escritora chilena. No, Paula es más q u e u n a AUTOBIOGRAFÍA : nada de conteos felices, datos aburridos, fechas y vida que siempre intentan ser mejor que la verdad. Pero, mucho de vivir para contarlo. Paula nace del bobo. Se desnuda completa, en un STRIP-TIS melancólico; mientras su hija va muriendo –lentamente, empotrada en un hospital español–, Allende se quita la roñosa aura del realismo medio mágico, para contarnos su vida, su desesperanza, como la madre, como la mujer, como la persona que simplemente ES. Q u i z á s ó l o comparable con las memorias de Reynaldo Arenas o el texto dolorido –Pez en el agua– de Vargas Llosita. Entre otras cosas nos enteramos de que Allende conoció los condones a los 40 años; que escribe cada v e r a n o prendiendo una v e l i t a religiosamente hasta que ésta se apague; que su esposo tiene hijos fumones y casi fue violada por un marineo. Claro que no sólo es chisme, no sólo farándula intelectual, sino mucho, pero mucho corazón. Allende, que no es de lejos mi autora favorita –leí La casa de los espíritus y me dejó el saborcito de Macondo–, pero con este librazo, al ritmo de las baladas de LOU RAWLS, terminé lagrimeando y, como sucede al toparse con las grandes narraciones, con el vacío en la punta del estomago. Un aplauso, no… ¡que mezquino!… un aplauso pero de toda la barra brava que puebla los estadios. ¡Hincha! (Julio Barco)

todos los sucesos, al mínimo detalle. Pese a que es un libro traducido, se nota todavía la musicalidad y el ritmo que tanto nos atrapó cuando los estudiantes de comunicaciones leíamos A sangre fría para un control de lectura. El relato, o novela breve, que se lleva la medalla de oro, es Ataúdes tallados a mano, una historia real de un asesino en serie que antes de matar de a sus víctimas les envía un ataúd pequeño con una fotografía del próximo occiso y luego todos se asustan y luego llega la policía y la vaina es que el libro termina con… El libro también contiene relatos y crónicas de Capote, y además algunos retratos de artistas de la época como Marilyn Monroe. A los que desean: presto el libro para que le saquen copia (caramba, qué hubiera sido de mi vida sin la piratería). Bendiciones. (Felipe Revueltas)

06 Tejiendo sueños Dreamweaver CS4
Y un día abandoné la literatura porque me estaba aburriendo y cogí El Gran Libro del Dreamweaver CS4 porque me he vendido el cuento de que soy autodidacta. Repasé el manual editado por Marcombo, una casa de Barcelona, y desde el principio quedé enganchado, digo, como era anillado, una punta mal enhebrada terminó de ampliar un tímido hueco en la manga del polo. Le di con furia al tema de la Interfaz del dichoso programa de Macromedia para hacer páginas web. La furia no duró mucho porque ya me la sabía. Luego me detuve en el panel de herramientas, me tomé un paseo por los controladores de plugins, arrebocé curiosidad con hígado en los formularios de envío y finalmente me di cuenta de que necesitaba un instituto si es que quería hacer algo decente. Al final, luego de haber sido perseguido por

Soundtrack: Rapsodia Húngara Franz Liszt

Memorias de una dama De Santiago Roncagliolo
Para ser franco –ahora que todos somos unos c a n a l l a s hipócritas– leí esté libro con ciertos escrúpulos, pensando, claro, que los escritores que suelen ganar premios literarios –Alfaguara, P l a n e t a , Herralde– por lo general están SOBREVALORAD OS. Claro, haciendo memoria, Santiago fue el más joven en ganar el premio Alfaguara con ese TRILLER, que tantos virus de la duda generó, llamado sabiamente ABRIL ROJO. Bueno, al grano, personalmente me gustó mucho, no por una o dos razones, sino por varias. Sobran los motivos. Es un libro RÍO, o sea, fluye y fluye –lo único que cansa son las superficiales historias de la vieja dominicana Minetti–. Pero, primero lo primero. Es la historia de un pata que viaja a España para ser escritor –más trillado no puede ser–. Pasando penurias, conoce a una vieja de la alta sociedad y, para su feliz suerte, es contratado para escribirle las memorias. Lo curioso, lo que engancha de esta historia harto manoseada, es el simple y tajante H U M O R . Roncagliolo, sin duda, sabe dónde meter las agujas, cómo coser las t r a m a s y enganchar con el lector para que éste se cague de risa. Uno termina sin saber qué hacer, angustiado –yo la terminé en el baño, con el ruido de las aguas destilándose y la pena y el dolor–. Tiene uno de esos finales a lo Truffaut y un gran personaje, que a demás es fumón y juega Play Station, de nombre Javi. Además desfilan personajes conocidos: Vargas Llosa, la C.I.A, Mario Bellatín, la revolución cubana, etc. Aunque no será lectura obligada, vale la pena leerlo. Y que sigan los éxitos, Santiago. A propósito, la novela ya ha sido premiada con la veta exagerada en la República Dominicana donde acontecen los actos y, CHÚPATE ESA MANDARINA, se rajan hasta por los codos de los ricos mafiosos. TRIVIA: ESTRUCTURA SIMILAR A LA TIA JULIA Y EL ESCRIBIDOR, pero… a quién carajos le importa. (Julio Barco)

endemoniados botones en action script, quienes me disparaban código fuente con su scroll, caí en la cuenta que el libro había hecho honor a su nombre y me había metido una jateada de rompe y raja. Volví a la literatura porque aunque los sueños sean igual de absurdos, por lo menos puedes escribir de eso y la gente te va a llamar genio, pero si redactas sobre lo que acabo de describir, te hacen la ley del hielo y sin opción a presionar Ctrl + Z. Buenas noches. (Ratchus)

Mi planta de naranja lima de Metropolitano a Mangaratiba
La primera chica que me declaró su amor me regaló Mi planta de naranja lima. Esa fue una marka con k, porque más parecía un manifiesto emerretista hecho noticia que me acribilló a pura pena y dolor que un obsequio de amor. ¿Qué pretendía, decirme acaso que estaba molesta porque yo prefería jugar lingo en vez de saltar sobre ella aplicándole el cuchillo, machete y limón? Es justo ahora que se me aparecen las voces de los locutores en off de los remates televisivos de ¡llame ahora, llame ya!: Esta es tu gran oportunidad, si quieres arruinarle la vida a alguien obséquiale un ejemplar de José Mauro De Vasconcelos, adquiérelo en la bodega del diablo y llévate gratis un puñal para uso doméstico, si no tienes dinero no te preocupes, puedes pagarlo después de vender tu alma… bueno, un poco

Literalgia Invita
exagerado, el libro que se lee rápido y se llora fácil, un cuaderno más de la literatura, una obra inofensiva que te recomendamos no leerla. (Ratchus)

Envía reseñas de tus libros favoritos. No importa el tema. Un buen libro merece ser compartido. Y si no te gustó tal o cual libro, con mayor razón, exprésalo para que otros no pierdan el tiempo. No más de 900 caracteres con espacios. Envía tu reseña a: literalgia@hotmail.com

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Soundtrack: Clandestino Manu Chao

07
Feria Ricardo Palma regresa a su sitio

¿Un buen libro te salva la vida?
El libro y sus poderes extrasensoriales

Rutina, angustia, náuseas, el día a día que nos ahorca, la mediocridad que nos agobia, la conciencia que nos mata. Pero llega el súper libro con un solo ideal: salvar el mundo, o al menos a sus habitantes.
Texto de Danny Barrenechea Dibujo de Marcos Villanueva esulta que a veces me quedo atrapado en una maraña insondable de muertes a largo plazo, resulta como es bien sabido que esas muertes son de amor. Resulta todo tan complejo, tan burdo, tan asquerosamente normal y común, como bailar una cumbia en una disco en el cono norte porque, en fin, todos van y estás cansado de la soledad. Resulta que como siempre me canso de la vida, del mundo, de mi uniforme de chamba, de mi sueldo ni muy muy ni tan tan, me canso de ver tanta gente pasar frente a mis ojos, me pregunto si esto no es una cárcel... Resulta que sí pues, así es y así será siempre, poco pero que dure, así lo decía Nacho, bien Nacho, pero de ti hablaré otro día. Pues resulta que me canso de todos y de nadie y lo único que realmente importa es ser salvado a fin de cuentas, misteriosamente por un buen libro, como si presurosamente lucháramos para enlodarnos en el fango de la cotidianidad del trabajo y otros absurdos para felizmente no haber olvidado lo placentero que resulta, porque resulta carajo, hundirse con los ojos rojos de placer en el sueño con un buen libro cortándote la respiración, porque resulta y resulta pasarse un par de kilómetros en el bus sólo para terminar de leer ese capítulo donde quizás se resuelva el misterio de tal personaje. Miren, la cosa es sencilla, yo no voy a pedirles que lean, ni mucho menos recomendarles un buen libro porque de eso ya yo claudiqué y

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Leer es, como dijo un amigo, pasear por la playa y esas cosas, pero si te topas con un buen libro, a lo mejor cobre dimensiones edénicas tu paseo por la playa”.

asumí mi derrota de hacer que la gente lea. Es batalla perdida, lo que quiero mezclar entre locura y desgano, es la belleza de mis horas con un buen libro a mi costado y qué importa pues si me estoy pudriendo de calor aquí, en una esquinita de supermercado con esta maravillosa laptop que me va salvando de la insania de mandar a la mierda horas vacías –mua mua mua querida laptop–, lo importante es que saldré de aquí corriendo, tomaré el bus que me lleve a casa y seguramente me pasaré del paradero pero estaré contento porque no hay nada mejor que leer como un vehemente un buen libro. Y seguramente al día

siguiente me veré otra vez atrapado por la tormenta nebulosa de la realidad con corona y cetro, que rige nuestros días y resulta pues que no podemos aniquilarla pero sí desaparecerla un buen rato y fantasear y morirse de risa y ponerse triste, porque leer es, como dijo un amigo, pasear por la playa y esas cosas, pero si te topas con un buen libro a lo mejor cobre dimensiones edénicas tu paseo por la playa y, como dije hace un tiempo lejano, es como hacer el amor, y si se trata de un buen libro esto se puede convertir en una expolición multiorgásmica jamás vivida... Una buena lectura resulta adictiva, y al sumarle el hecho de que dicha lectura se base en un buen libro, se nos hace imposible estarse tranquilo por ahí, porque nos carcome la necesidad por ir desmarañando sus hojas, sus repiques de misterios y, al final de todo, se termina convirtiendo en un libro importante, necesario y urgente para salvarnos de la tan jodida realidad.

Los reclamos dieron frutos. Dibujo de: Molina.

espués de tanta bulla y de tanto desacierto del alcalde de Miraflores, la Feria del Libro Ricardo Palma regresó al lugar de donde nunca debió salir: Parque Kennedy. Es cierto que queda chico, pero qué diablos, nos acomodamos como buenos pobres. Al menos esa mudanza forzada del 2009 sirvió para que la gente culturosa se uniera y haga ver que su voz también es importante. Ojalá esa voz de la fauna artística se manifestara siempre, ante cualquier suceso trascendente en nuestro país. Digo, se supone que es una de las hordas más inteligentes de nuestra sociedad. En fin. En esta 31 edición, estará Mario Bellatín, entre los autores más interesantes. Ojalá que esta vez sea una verdadera fiesta, de paso le sacamos cachita a todos los que se oponían a su realización. están incluidos los católicos ortodoxos. Saludamos también la Tercera Feria del Libro de Lima Norte. Ojalá también pronto haya ferias en el este, sur y, por qué no, oeste. En la isla del Frontón puede ser. Que las ferias se sigan multiplicando, por el bien de nuestra sociedad y para malestar de los que nos prefieren ignorantes.

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PD Y resulta también que a veces no importa si esté en versión pirata pues te queda la convicción de que al tratarse de un buen libro no tardarás en comprarte el original para lucirla en tu biblioteca.

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Soundtrack: Elevation U2

¿Por qué promuevo la ciencia ficción en el Perú?
Alienígenas, naves espaciales, futuro inmediato, catástrofes, explicaciones originales ante las preguntas de siempre
“La ciencia ficción no es sólo un género literario, sino algo más: un estado de conciencia”. René Rebetez

El autor del siguiente artículo hace una breve reflexión sobre la ciencia ficción en nuestro país. Pese a que este género está relacionado más con los países “desarrollados” (donde existe más avances tecnológicos y donde los extraterrestres aterrizan a cada rato en sus vacaciones), él y otros terrestres promueven este tipo de historias y demuestran que la imaginación no necesita una visa ni conoce fronteras. O las conoce y rompe los estúpidos hitos.
Texto de Carlos Enrique Saldívar
unca me he puesto a pensar en ello seriamente. Creo que para mí es algo natural, como leer o escribir. ¿Por qué promover precisamente la ciencia ficción en nuestro magullado país? ¿Por qué no promover otros géneros como el policial o el terror que en nuestra sociedad podrían tener una mayor aceptación? Bueno, de algún modo difundo también estos dos géneros en mi revista Argonautas de fantasía, misterio y ciencia ficción, editada en papel. Pero volviendo a la pregunta esencial, podría dar “la gran respuesta” y librarme de infinitas reflexiones: porque si yo no lo hago, quién lo va a hacer. Este palabreo no es justo pues así como yo, existen varios peruanos que son constantes e importantes difusores del género fantástico y la C-F en nuestro país: Daniel Salvo, administrador del blog Ciencia Ficción Perú; Víctor Pretell, director de la revista virtual Velero 25, que junto a la gente de Coyllur, viene editando desde 2003; José Güich Rodríguez, conocido escritor de ficciones fantásticas y especulativas; Elton Honores, notable estudioso de estos géneros tan deliciosos, entre o t r a s r e s p e t a d a s personalidades. De modo que no soy el único y podría

N

responder a la pregunta básica de esta manera: promuevo la ciencia ficción en el Perú porque no estoy solo en esta encomiable labor, porque me encanta leer ciencia ficción, y aunque he repasado todos los demás géneros literarios una y otra vez siempre retorno a la CF. Porque la ciencia ficción es un género hermoso, inteligente, lleno de habilidad e imaginación. La C-F ha sido el género del siglo 20, no lo olvidemos. Promuevo la ciencia ficción en el Perú porque me gusta escribir ciencia ficción, me siento cómodo haciéndolo, feliz, puedo extrapolar las ideas más alucinantes y desarrollarlas con gracia e, incluso, consigo entretener al lector. Es un género que exige una preparación científica previa, claro, pero el escritor debe chambear, ¿o no? Solo así

Promuevo la C-F porque puedo tratar los problemas más antiquísimos a modo de cuento de hadas, porque puedo criticar las ideologías, los gobiernos, a los seres humanos, sin caer en el facilismo de la mera exposición”.

se consigue un producto de calidad, en un país donde prima la cantidad. Promuevo la ciencia ficción porque es emocionante, interesante y está en todas partes: en el cine, en los comics, en las canciones, en los videojuegos, en la realidad que vivimos día a día, somos parte de los cuentos que se narraban antaño, y entramos a formar parte de un nuevo mundo donde la tecnología alcanzará metas insospechadas, de las cuales, espero, formemos parte los seres humanos. Porque la ciencia ficción es un género inagotable, ¿acaso un día podremos establecer contacto con un alien, visitar otros planetas, caer dentro de un agujero negro, descubrir de que está hecha la materia oscura, el alma, la esencia de Dios? Promuevo la C-F porque puedo tratar los problemas más antiquísimos a modo de cuento de hadas, porque puedo criticar las

ideologías, los gobiernos, a los seres humanos, sin caer en el facilismo de la mera exposición, sino en la complejidad de la obra de arte simbólica y a la vez, contundente. Porque confío en el futuro y a la vez desconfío del porvenir, porque siempre he tenido en mente que la ciencia hace al hombre y la fe, a la raza humana. Porque mi vida está ligada a la C-F, porque yo soy ciencia ficción, soy increíble, improbable, porque vivo pensando en lo que vendrá dentro de cinco minutos, porque mientras más escribamos y más leamos C-F, tendremos una mínima oportunidad de no sumirnos en la ignorancia y el olvido. Esa es la razón, queridos amigos, por la cual promuevo la ciencia ficción en el Perú.

MADE IN PERU

Soundtrack: De vez en cuando viene bien dormir Piero

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¿Por qué cada vez que entro al MSN no encuentro personas sino sólo sombras?
La culpa la tiene la modernidad que nos ha quitado el miedo a sentir miedo. Nadie tiene ahora temor de perder a aquellas personas que quiere y estima. La tecnología nos ha vuelto unos descarados, unos malcriados virtuales, unos ignorantes de las comunicaciones. Parece que la tecnología nos ha hecho creer que las relaciones sociales no se alimentan por y para las personas.
Texto de Eduardo Reyme
i el gesto del saludo fue acuñado antiguamente por personas mayores a nosotros que nos señalaban nuestra falta de educación al no ejecutarlo frente a algún conocido, en estos días aquel detalle parece haber quedado atrás. En poquitas palabras: no importa. Conéctate, parece d e c i r n o s n u e s t r a computarizada forma de actuar, no saludes a nadie, no te preocupes, además eres una persona ocupadísima, mañana o pasado los verás allí mismo otra vez. Redonditos, verdecitos, con algún Nick ingenioso y/o estúpido, (según sea la inteligencia del contacto). Si se te antoja dile “hola, cómo estás”, pero no seas tonto, no lo hagas en modo de conectado, díselo así nomás, no vaya a ser que los demás te vean. Dile cosas que te hagan parecer que aún eres un humano y no esto que eres, ¿Cómo estás?, por ejemplo, esas típicas preguntas, obvias y tontas que no necesitan de miraditas cojudas para cerciorar su honestidad. Algún despistado conforme con los avances tecnológicos podrá decir lo fácil que es nuestra vida gracias a esa revolucionaria forma de (in)comunicarnos. Pues no señores, todo ello es purita mentira. Gracias al Messenger nadie escribe una carta (ojalá un e-mail que se parezca a una carta), a nadie le interesan los problemas de los demás, el

S

individualismo, factor preponderante de la modernidad extiende sus alas cual pavo real. Somos islas conectadas por ordenadores, somos personas de alambres y poseemos corazones de lata. Y así pasarán los días y los años y lo que tenga que pasar, y llegará el momento en que le digamos a nuestros padres “hola” por Messenger y ese “hola” no simbolice nada en nuestros cerebros mucho menos en nuestros corazones. Ferdinad de Saussure (y aquí me pongo un t o q u e intelectualoide) dice que todas las palabras que conocemos se deben a nuestra relación con nuestro contexto sociocultural. Es

¿Cuándo fue la última vez que alguien te escribió una carta y no, por el contrario, te mandaron buenos deseos a través de una inacabable cadena?”

decimos la palabra “árbol” en nuestra mente se refleja ese objeto que conocemos bajo la palabra “árbol”. Por lo tanto el significado es acorde con el significante, según el francés. Si la modernidad sigue como hasta ahora llegará el momento en que digamos “te quiero”, “te extraño” y esas palabras (dulces en otros tiempos) no reflejarán absolutamente nada. ¿Cuántos contactos tienes en tu Messenger? Supongamos que me respondiste que ciento cincuenta. ¿Cuántos de esos contactos te saludan cuando ingresas a tu correo electrónico? Y si te saludan ¿realmente les importas? Porque una cosa es que te inviten un café o un helado y alguien te diga ¿cómo estás? Mirándote a los ojos, y otra muy distinta es que te hagan la misma pregunta y esa persona esté, digamos, comiéndose un pan con lomo o comiéndose unos tallarines verdes. ¿Cuándo fue la última vez que alguien te escribió una carta y no, por el contrario, te

mandaron buenos deseos a través de una inacabable cadena? ¿Qué hacer? No sé ustedes, yo ahora entro cada vez menos al Messenger. Me choca encontrar sombras y no personas de carne y hueso. Y quizá me he sentido también una sombra en algún momento, por eso prefiero ahora escribir cartas, y no perder ese hermoso sentimiento que es el miedo a pensar que algún día las personas que más estimo no estarán.

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Soundtrack: El Necio Silvio Rodríguez

¿Por qué organizo eventos multiartísticos? Libertad con
la palabra
Texto de John Martínez Dibujo de Karina Valcárcel
abía entrada a la universidad un par de años atrás, comenzaba a leer como loco y escribía bastante –comparado a mi ritmo de ahora- fue en esa época donde con algunos amigos de otras universidades decidimos crear nuestro propio espacio de difusión: pintábamos, escribíamos y alucinábamos pero nadie nos escuchaba. Nadie nos leí. Entonces comenzamos a editar revistas hechas de copias a un solo color y engrampadas. Pero hubo un momento en que el papel ya no servía más. Fueron primero los parques, luego algunas mesas de bar donde entre copa y humo, leíamos nuestros versos, donde hacíamos intervenciones artísticas. La excusa de presentar el primer número de aquellas revistas, fue lo inicial, cada vez que sacábamos un nuevo número, buscábamos dónde hacer la presentación, el primer lugar fue el Ekeko de Barranco, a comienzos de esta década que se va. Luego me hartó el mar pacifico, crucé la cordillera de los andes y me instalé en una ciudad donde el río color de león desemboca hacia el atlántico. Esa frase de Bretón me seguía persiguiendo, era demasiada obvia que no podía ser así. En el barrio de San Telmo, en un bar que ya no existe, volví a retomar la idea de tener una fecha, una vez a la semana donde poder ver/ oir /percibir el trabajo artístico de otros. Claro que en Baires el circuito artístico es 10 veces más activo que el limeño, claro es que el dirigir el ciclo multiartistico “Banda en Fuga” (así se llamó mi primera temporada dirigiendo semanalmente esta clase de eventos) era un gancho, la excusa perfecta para hablar con todas las argentinas que me diera la gana. Andando el tiempo, habitando otras

El buen retorno de Giuliana Llamoja
espués de obtener su libertad y de confesar su apego incondicional a Dios, Giuliana Llamoja participa constantemente en varios eventos culturales de Lima y al parecer ha tenido buena acogida. De hecho, también ha tenido ciertos jueces populares y fuenteovejunos que la han criticado, pero bueno, lo importante es que ella sigue adelante y hace lo que más nos interesa: escribe. Así, se dio el lujo de leer poesía por televisión y en horario estelar. Qué bueno. Ojalá la prensa invocara, entrevistara y llamara a más jóvenes artistas, sin esperar que todavía estos estén implicados en algún escándalo u otros sucesos que llenan los estómagos de las viejas chismosas de Lima la “sin depilar”. Ahora Giuliana anunció que presentará su primer libro de poesía. Se llamará “…”. Esperamos el producto final.

H

Bretón decía que publicaba solo para conocer a otros. Esa frase la leí en algún momento entre los 19 y 20 años. Y no me di cuenta de hasta qué punto me podía llevar esa frase del autor de “El revólver de cabellos blancos”.

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ciudades y siempre con el delirio de hacer eventos de poesía, de arte, de música, eventos que agrupen todas las artes. Andando el tiempo la gente que conocí en esos eventos se volvieron familia, así ya no estuviéramos juntos físicamente, había conocido gente solo por publicar, solo por compartir. Bretón desde esa vida eterna que es la muerte, me volvía a susurrar al oído. Uno publica (se da a conocer) solo para conocer a otros. Es decir, no cualquier persona, eso se puede hacer solo saliendo a la calle, sino conocer a semejantes, a personas que mediante cualquier trabajo artístico puedan habitar la

misma atmósfera donde uno se siente pleno mientras también crea. Debo confesar que mis pocos amigos, entrañables, lejanos, a la mayoría de ellos los he conocido en estos eventos. Por eso el deseo de juntarme con otros seres que puedan sentir lo mismo que yo. Así como la gente en la mayoría de los barrios, se pasa la voz para jugar un partidito en la canchita de fútbol más cercana, o para ir a bailar a la discoteca de moda, así nosotros nos juntamos y nos juntaremos para leer, conversar, escribir juntos. Solo por el simple y deslumbrador hecho de conocer a otros.

La poeta participando en un recital al aire libre.

Soundtrack: Knocking on heavens door Guns N Roses

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Edificio en forma de mujer, con palabras de mi mano derecha

¿Por qué estudié arquitectura si me gusta la literatura?
El autor del artículo reflexiona sobre su profesión, lo que le hubiera gustado ser, lo que todavía no es y lo que le llevó a ser lo que todavía no sabe si es.

Siempre quise ser arquitecto, de niño dibujaba personajes de ficción mientras veía a Jack Cousteau y la vida en el mar. Nunca se me hubiera ocurrido ser otra cosa que eso.
Texto de Daniel Maguiña

o recuerdo cuándo me despertó el gusto por la literatura, sólo tengo el recuerdo de dos de los primeros libros que mi padre me regaló, Berliner Mauer de Raimo Gareis sobre los graffitis pintados en el muro de Berlín en tres idiomas, en los que no estaba el español, y de donde sólo pude ver los gráficos; y el Hombre que calculaba de Malba Tahan de donde saqué el gusto misterioso por las matemáticas. Fue exactamente antes de ingresar a la Universidad que decidí que quería ser escritor y, un tiempo después, ya estaba estudiando espacio y forma, taller de diseño arquitectónico, expresión arquitectónica, entre otras cosas. Y fueron los cursos y todo el panorama de la carrera que me hizo tener un cariño encarnizado con ella al punto de percibir el espacio de una manera singular. Y pues el hecho de querer escribir siempre y vivir de ello se iba haciendo cada vez más ilusorio ya que al publicar mi libro, luego de un tiempo, empecé a regalarlos, porque es difícil vender algo que no es de consumo popular, y esto me hizo entender que iba a ser difícil poder vivir de eso. Sin embargo, siempre me he

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romanticismo a las cosas pero, ¿quién no quiere ganar dinero haciendo algo que le gusta? Hay prostitutas, por ejemplo, que trabajan por necesidad y otro tipo que lo hacen por placer; creo que soy del segundo tipo, como una prostituta que se divierte teniendo relaciones arquitectónicas literarias. Es que el arquitecto es un ser que vive un poco entre dos mundos, en la realidad donde se pisa cada movimiento y la tierra responde de igual manera y ese otro mundo tan inhóspito de la imaginación donde todo puede suceder, todo se puede creer y todo se puede finalmente construir hasta con el cabello de una mujer, hasta con una palabra. Y de casualidad pasa todo, una sucesión de hechos inesperados.

Dibujo de “Poema del ángulo recto”, magistral obra de Le Corbusier, un arquitecto que deseaba ser reconocido como pintor.

Al publicar mi libro, luego de un tiempo, empecé a regalarlos, porque es difícil vender algo que no es de consumo popular, y esto me hizo entender que iba a ser difícil poder vivir de eso”.
preguntado por qué no ser como Charles Bukowski y me respondo al segundo que no soy Bukowski. Y especulo que escribiré hasta que mis manos desaparezcan y mi mente no tenga nada más que decir. Hay personas que estudian algo por verdadera vocación o por obligación; en mi caso, creo que nací destinado a ser un tipo algo bicéfalo, ambivalente, casi con dos sexos. Ahora, si alguien me pregunta: “¿Y por qué no te decides por una cosa?”. Le diría: “¿Acaso un centauro camina con la mitad de su cuerpo separado?”. Nadie puede quitarse la naturaleza, ni mutilarse, ni siquiera las palabras, ellas se quedarán siempre con nosotros por más que las cortemos y por más que las olvidemos. Es como la arquitectura, siempre estará allí. Y no quiero quitarle

“Le Modulor” de Le Corbusier

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Soundtrack: Djobi, djoba Gispy Kings

Enrique Verástegui o la matemática total de las Rosas
Texto de Juan Pablo Mejía

Es necesario que se diga: Enrique Verástegui (Lima, 1950) es el poeta vivo más importante del Perú. A principios de los setentas presentó al público En los extramuros del mundo (Milla Batres, 1972), mítico libro que no sólo significó la apertura de su aventura literaria, sino también el punto de ruptura del discurso poético peruano de ese entonces. De ahí en adelante no ha cesado de escribir.

Ensayando una definición Quién es Enrique Verástegui?, le preguntaron en una entrevista: “Una literatura”, respondió sin titubear. Y es que desde sus inicios en 1970, junto a Jorge Pimentel y Juan Ramírez Ruiz, en Hora Zero, un movimiento poético y de connotaciones políticas —con un discurso vinculado a la izquierda—, Verástegui mostró su gran talento, convirtiéndose pronto en la voz cantante de su generación. Su primera entrega, En los extramuros del mundo, que según el escritor peruano Fernando Ampuero fue “una bola de fuego en el corazón de sus contemporáneos”, remeció el ambiente literario de los setentas, catapultando la fama de Verástegui a la calidad de genio, de acuerdo al calificativo del poeta Juan Gonzalo Rose. Para Ricardo González Vigil, la obra verasteguiana se encuentra a la altura de Dante y su Divina Comedia. Y es que Verástegui, que le dedica a la

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escritura alrededor de 8 horas diarias, desarrolla su obra a través de tres ejes básicos que él mismo reconoce como su disciplina de trabajo: el espacio de la cultura, el espacio de la urbe, y el espacio de su propia experiencia. En el espacio de la cultura encontramos su trabajo en las bibliotecas del mundo, y más precisamente en las lecturas de escritores como Lezama Lima, Kafka, Joyce, Cavafis, Sartre, a poetas como Li Po, Pound, Oquendo de Amat, Martín Adán, y entre otras personalidades a Carlos Marx, Einstein, Wiggenstein, para citar unos ejemplos. Sobre el espacio de la urbe se despliega el trabajo de campo. Se cuentan para ello los parques, los amores solapados o perdidos; las calles de Lima, París, Barcelona o Cañete; la gente, su neurosis, y sus coloquios: el común intercambio de palabras dentro de una conversación cualquiera, pero que para Verástegui representa una de las

experiencias más ricas en contenidos poetizables. Ahora bien, el espacio de la experiencia personal es el resultado de la constatación de los dos anteriores. La atalaya en que se alza la escritura del poeta: “la exacta resonancia de la llagadura hecha palabra”, según Alonso La Torre. La matemática total de Verástegui Para Verástegui la utilización de fórmulas matemáticas y diagramas de flujo en la construcción de sus textos, lo mismo que palabras, equivale a la actitud que deben asumir los escritores y poetas en la actualidad. No se extingue, como habían presumido los postmodernistas, la poesía con el avance científico, al contrario, ésta se fortalece con y en las nuevas tecnologías; se renueva, como un ave fénix, constantemente. Verástegui ha tratado siempre de hacer una poética personal, que refleje sus

intereses, que no son otros que los ideales de libertad, de conocimiento, de vida y de justicia; ideales que artísticamente se expresan en una estructura fielmente vinculada al concepto de perfección. Perfección entendida como belleza. “Ahora concibo la poesía como una cuestión de tecnología, y antes la concebía como un proceso dialéctico de producción de signos de lenguaje”, afirma Verástegui. En ese afán es que el poeta logra fundar su teoría integral. En ese afán, que vincula la literatura con la economía y la filosofía, la física nuclear y la historia, con el cine, el ensayo con el poema, y el poema con la lógica moderna. Poetizar equivale para Verástegui a fusionar la matemática, la lógica y el arte con la creación verbal, en pos de un objetivo supremo: totalizar el conocimiento humano.

Soundtrack: Djobi, djoba Gispy Kings

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Algunos apuntes sobre su vida
nrique Verástegui nació en Lima el 24 de abril de 1950, pero pasó su infancia en Cañete, a 148 kilómetros al sur de la capital. Realizó estudios de Administración de empresas en la Facultad de Economía de la UNMSM, y de Sociología de la literatura en la École de Hautes Etudes en Sciences Sociales de París. En 1975 escribió el guión de la película Cimarrones, realizada por Carlos Ferrand, y que durante la década del 80 recibió diversos premios internacionales en New York y Canadá. En 1976, con tan solo 26 años de edad, se convirtió en el becario más joven de Latinoamérica al ser distinguido con la prestigiosa Beca Guggenhein. Con el dinero de la beca viajó junto a su esposa, la también poeta Carmen Ollé, y su pequeña hija Vanessa, a las islas mediterráneas de Menorca, luego a Barcelona, donde se entregó al estudio de la mística negativa, para posteriormente trasladarse a París, lugar que fue testigo de su actividad literaria y bohemia hasta finales de 1979, y en donde comenzó la escritura de su importante proyecto poético: Ética, monumental libro en cuatro volúmenes organizados de la siguiente forma: I. Monte de Goce (o del pecado); II. Taki Onqoy (o de la redención); III. Angelus Novus (o de la virtud); y IV. Albus (o de la gnosis), y que pretende abarcar la totalidad de las disciplinas artísticas, científicas y tecnológicas. En 1980, con el dinero de la beca agotado, regresó a

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L i m a , desempeñándose como cronista del Diario de Marka. En 1985 ya separado de su esposa, retornó a la casa de sus padres en San Vicente de Cañete. Fue desde ahí que vio aparecer la mayor parte de sus obras. El ensayo El motor del deseo vio la luz pública en 1987, Leonardo apareció en 1988, en 1989 el primer tomo de Angelus Novus y al año siguiente el segundo tomo (ambos de libro primero de Ética). En 1991 publicó Monte de goce (Ética II), en 1992 la novela Terceto de Lima, que para Mario Vargas Llosa es “la mejor novela peruana de los noventas”. En 1992 también obtuvo el premio del V Festival del Cortometraje Peruano por Enrique Veástegui: para vivir mañana, película realizada por Edgardo Guerra para Producciones el Pacífico. En 1993 publicó Taki Onqoy (Ética III). Dos años después el cuarto libro Ética: Albus, luego El modelo del teorema (1997); y establecido permanentemente en el distrito de La Molina, en Lima, se publicaron Ensayo sobre ingeniería (2001), Apología pro-totalidad (2002), Teorema de Yu (2004), hermoso poema constituido por 365 versos en composición alejandrina, que equivalen a los 365 días que le toma a la Tierra dar la vuelta alrededor del Sol, Yachay Hanay (2006), Teoría de los cambios (2009) y la novela Teorema del anarquista ilustrado (2009). En el año 2008 fue distinguido con el grado de doctor honoris causa por la Universidad Latinoamericana de la Investigación.

Enrique Verástegui responde
¿Por qué escribe? Escribo poesía para darle un sentido a mi vida pero también puedo escribir novelas o ensayos para recrearme en las situaciones procelosas de la historia. Al momento de sentarse a escribir, ¿necesita estar en un estado especial? Me siento a escribir por el impulso de sentarme a escribir, y así puedo estar horas, días, años, o décadas. ¿Cree que la poesía es algo que a uno le sucede? La poesía es una visión sagrada, es salirse de lo rutinario, encontrarse con lo nuevo en la mecánica de lo cotidiano. Para algunos la poesía que usted escribe es demasiado críptica, alguien decía por ahí que Enrique Verástegui escribe para sí mismo. Creo que en el extranjero me comprenden mejor, pues en una página web se dice lo siguiente de mí: “a través del tiempo ha ido desarrollado una lírica heterodoxa, iconoclasta, dejándolo a merced de los que lo califiquen como vanguardista pero que ni aún así logran comprender toda su obra”. Después de una treintena de publicaciones, entre plaquetas, folletos y libros, ¿cuál cree que es el aporte de Enrique Verástegui a la poesía peruana? Creo que el aporte de mi persona a la poesía peruana es el proyecto de ÉTICA, un megaproyecto para un país no acostumbrado a estas cosas. así, me ha tocado inaugurar lo mejor de nuestra historia a mí, sin quererlo. ¿Cómo ve la poesía actualmente? Me gusta leer a los jóvenes porque tienen la inocencia de la juventud, mi misma hija, Vanessa, que es arqueóloga y antropóloga, escribe con esa inocencia. Finalmente, ¿en qué proyectos está trabajando? Estoy considerando si publicar en un solo libro los ensayos de El SABER DE LAS ROSAS, o si publicar en libro aparte mis trabajos sobre poesía peruana del siglo XX.

Para Verástegui la utilización de fórmulas matemáticas y diagramas de flujo en la construcción de sus textos, lo mismo que palabras, equivale a la actitud que deben asumir los escritores y poetas en la actualidad”.

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Soundtrack: Me gustan los estudiantes Violeta Parra

¿Nos dejó algo la “Generación del 2000”?
Generación @, Generación 2000, Generación copy/page, cualquiera que sea el nombre, todavía falta algo porque al parecer poco o casi nada se ha hecho

Estamos en una época en que nadie se siente identificado con su generación literaria porque no hay con qué. Pues la expresión colectiva a estas alturas de nuestro tiempo al parecer ya no existe.
Texto de Alex Alejandro
ubo un intento al comienzo de esta década pero los grupos literarios quedaron como plataformas universitarias y sin ningún ánimo de establecer algo. Hay todavía alguno o algunos vivos. Algunos publicaron en conjunto. Pero pregunto: ¿Qué han propuesto y dónde quedó su propuesta? El Che Guevara decía que en una verdadera revolución se triunfa o se muere, yo plantearía esas palabras a las propuestas artísticas de nuestros escritores nuevos. Pero por lo visto la mayoría hemos muerto. Valdelomar escribió sobre Vallejo: “Vallejo es un poeta. Hemos abusado de este término. Vallejo es un poeta en la más notable acepción de la palabra”. Casi cien años después el término poeta no solo fue prostituido sino también olvidado. Ahora es muy fácil publicar un libro. Solo necesitas 500 dólares y puedes tener una bonita edición. Y entonces, ya eres un señor poeta. El boom de las editoriales independientes es algo positivo. Loable. ¿Pero cuál es el fin de estos?, ¿tirar betseller y dejar de ser independientes? No afirmo que ellos estén mal, no califico. Solo pongo mis cartas en la mesa. ¿Existe una línea editorial en estas editoras? O solo publican a algunos poetas vacas sagradas para luego sacar tirajes mínimos de poetas y
Toda generación merece una revolución. Daniel Rivas, un niño con cuya inocente manifestación se convirtió en un ícono durante la transición española. Un cambio revolucionario en la península.

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escritores casi desconocidos. Entonces, ¿una editorial independiente lo es porque da espacios donde un escritor nuevo no puede llegar: su propio libro? ¿Ser independiente significa ser marginal? ¿Es publicar como pequeño y competir con los grandes? ¿Qué es ser una editorial independiente? ¿Existe una industria editorial independiente? Si existe (como manda el mercado) entonces existe demanda. Entonces en el Perú sí se lee. Pues entonces, vamos a vender libros de un sol (ambicioso proyecto que hicieron alguna vez). O quizás las editoriales independientes deberían presentar propuestas nuevas, en forma y fondo. Hacer lo que no se hizo. Hacer un propio mercado. No lo sé. Respecto al premio COPE y el de la PUCP (algunos de los premios más importantes del Perú en literatura), pregunto: ¿Cuántos ejemplares venden? ¿Existe alguna propuesta de intervención que no pase de la imprenta o del comercio por dar a conocer a estos poetas? Pues la respuesta parece NO. Una década de gestores culturales. Vaya, cuántos recitales, intervenciones y proyectos han corrido. Los jóvenes trabajando para los jóvenes. En muchos casos por amor al arte. Como el arte manda. Es bueno, sano y alentador. Lo que alguna vez

Mariátegui escribió en “El artista y el tiempo”, se está dando en buena manera. Pero recién estamos naciendo. La profesionalización de la carrera de gestores se está dando y nos muestra cierto futuro esperanzador. Pero, veamos, en esta década hubo recitales donde la gente no participaba porque había una investigación mínima, sino un grupo de amigos convocaba a otros que son amigos de sus amigos. Las contra cumbres poéticas también tienen su argolla. Estos recitales, en su mayoría, solo tenían como asistentes a otros poetas o aspirantes a poetas. Igual las famosas antologías poéticas. Hay quienes abusaron honestamente del término “antología”. Como decía Borges, es el tiempo el único que puede realizar antologías. Ni qué decir de las antologías financiadas por los propios autores. Todo esto no es más que cualquier otro negocio. La gente del 2000 creció con la tradición de un 90 indescifrable, de un 80 somero y de un 70 respetable. De un 60 lleno de vacas sagradas y de un 50 de semidioses poéticos. Entonces, esta generación respetó tanto a las demás que olvidó el respeto a sí mismo. Las décadas anteriores al 2000 tienen poetas totalmente respetables y que hemos leído

con mucha pasión. ¿Pero la esencia del arte no sería ser trasgresor, parricida e innovador? ¿Qué diferencia a ésta generación con la del 90, del 80? ¿Las nuevas tecnologías? ¿Bajó precio del papel para imprimir libros? ¿El internet? Solo eso. El querido Vallejo decía que la poesía nueva no se da por palabras o formas nuevas, sino por sensibilidades nuevas. Vemos una ausencia de formas colectivas; sin embargo, existen muchas propuestas individuales de autores, autores editores y de editores, que han explorado en formatos frescos para llevar la poesía. Pero al ser intentos individuales y aislados perdieron fuerza. Perdieron representatividad. De acá a unos 30 años, vamos a rescatar autores con libros ciertamente originales. Pues como decía Sartre, los genios tienen como característica la falta de reconocimiento de su generación, pues el arte y la vanguardia van siempre de la mano. A la mierda las antologías. Pues claro, en nuestra generación, nadie quiere quedar mal con nadie, así que en las antologías vemos poetas que solo se conocen entre sí y que siempre están juntos en libros, recitales y demás actividades. Aunque hacer una antología ya es un inicio para quedar mal con muchos. Pero también, a la mierda. La fauna y flora de la literatura no es tan grande. Hace muchos años leí el libro “Fondo de Fuego” del poeta Ricardo Faya. Un estudio y muestra poética de la generación del 70. Libro más que recomendable. Esperamos que los participantes de esta generación nos puedan dejar un testimonio más allá de su producción. Para conocer qué pasó en esta década. Antes que nosotros nos olvidemos de nosotros mismos.

Soundtrack: Valentine Justice

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Animal de clima cálido

Sobre la sinceridad y el talento poético
Yo soy poeta, tú eres poeta, nadie es poeta. El artículo de nuestro colaborador mexicano, trata sobre aquella distorsión que crea la ausencia de sinceridad con uno mismo y nos lleva a creernos lo que no somos, fuimos ni seremos.

Texto de Adrián Leverkühn

a calidad de los hombres sólo podemos medirla en sus reacciones frente a un conflicto, ¿pero qué sucede cuando de ese conflicto depende la propia individualidad? En una época de nihilismo, la lucha del poeta consiste en confirmar la veracidad de sus experiencias internas. Todo poeta verdadero sabe que el mejor crítico de su obra es él mismo. Si en alguna ocasión escucha las opiniones de alguien es sólo por la necesidad de reafirmar o refutar sus propias opiniones, pues un buen crítico le confirmará aquello que ya había intuido acerca de su obra. Si esto es así, el hecho de que existan tantos pseudopoetas sólo puede explicarse por un problema de percepción de los hombres postmodernos: la ausencia de franqueza sobre sí mismos y la inconsciencia sobre su trabajo poético; además del olvido sistemático de los principios bajo los cuales se han fundamentado otras tradiciones literarias. Todo poema es un conflicto en el que el poeta cifra la razón de su existencia. La veracidad de las experiencias vitales debe partir de la sinceridad, pero en tanto dicha sinceridad puede no ser una virtud en la poesía, tendré que referirme más bien a la capacidad de establecer la finalidad de un poema; es decir,

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la intensión con que ha sido escrito, y la posibilidad de emitir un juicio sobre el resultado. Finalidad y juicio son los dos ejes sobre los que pende la poesía: la primera preestablece e influye en los efectos que se busca producir en los lectores, el segundo valida la calidad del resultado. La sinceridad poética debe expresarse con ayuda del talento, en un proceso de despersonalización, un momento en que el poeta sacrifica su individualidad en aras de algo más profundo; T.S. Eliot ya ha descrito este proceso, pero en él todo se formuló de una forma un tanto más racional, no así algún fragmento de En busca del tiempo perdido: “Así, en un gran músico […] su juego es de un pianista tan grande que ya ni siquiera se sabe si es artista, si es pianista o no, porque (como no interpone ese aparato de

El hecho de que existan tantos pseudopoetas sólo puede explicarse por un problema de percepción de los hombres postmodernos: la ausencia de franqueza sobre sí mismos y la inconsciencia sobre su trabajo”.

esfuerzos musculares, coronados acá y allá por brillantes efectos, toda esa salpicadura de notas en que, por lo menos el oyente que no sabe por donde se anda, cree hallar el talento en su realidad material, tangible) ese juego se ha hecho tan transparente, tan henchido de aquello que interpreta, que no se le ve ya él mismo y ya no es más que una ventana que da a una obra maestra”. En realidad ese acto material en que el artista se anula por su obra y la sobrepone a su propia vida no es más, justamente, que la exaltación de su propia e x i s t e n c i a , u n a interiorización de la obra en que el artista se funde con lo que produce, adentrándose en sí mismo ha encontrado un punto nulo en que la realidad externa e interna se transforman en una sola unidad expresiva; y como si se tratase de una ventana al cielo nocturno, se ha abierto a nuevas formas de belleza; así, el poeta se ha vuelto transparente para dejar pasar sus impresiones más nítidas y profundas, porque su individualidad no debe ser exaltada, sino el espíritu que ha engendrado espíritu y lo plasma en la materia.

l libro en cuestión se llama ANIMAL TROPICAL de Pedrito Juan Gutiérrez, dudo de que lo lean, esta carísimo –EDICIÓN ANAGRAMA COLOR AMARILLO– y hay pocos, muy pocos ejemplares en Lima, la cochina; pero les picaré el diente, con todo el respeto, a ver si asaltan un banco y lo leen caracho. Ya saben de las sopas de luca –AJINOMEN– que están listas en 3 benditos minutos. Ok, NO ECHEN, por favor, los fideos ni el sobrecito sazonador; si quieren paladear un consomé de ANIMAL TROPICAL, métanle los mejores libros de Bukowski, mucho sal y sexo al gusto y, claro, picadillos de corazón fresco –Anticuchos, rachi rachi, sangrecita–, algunos fideítos del mejor Henry Miller y todo, lo digo sin exagerar, todo el fuego de las mujeres morenas. ¿Se les hace agua a la boca? Déjenlo hervir unos minutos. Quizá, solo quizá, sepan de qué se trata este libro intenso, desesperado, jugoso, cochambroso. No es recomendable leerlo con velas, ni con musiquilla ligera, mejor abran unas chelas, prendan un pucho –solo uno porque da cáncer–, busquen harto papel higiénico y disfrútelo a solas. Como las sopas instantáneas, no hay pierde con Pedro Juan Gutierréz, pintor c u bano, e s c rit or s e me nt al , francotirador, florero azucarado, sentimental postcoito, conquistador al mango, chupador contracorriente, sexoso hasta el hartazgo, hasta los pelantros de Susy Díaz. Librazo. Como diría el viejo finado Cabrera Infante, hay libros que se leen con una mano. Este es uno de ellos. (Julio Barco)

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Soundtrack: El ataque de las chicas cocodrilo Hombres G

¿Una fan enamorada?
Las groupies y su importancia social en el desarrollo de la literatura peruana

servicio de guardaespalda. Si tienen más bien un carácter dócil, prestan los servicios de geishas o hetairas. Y si más bien tienen carácter extrovertido, optan por la bufonería y están ahí para alegrarlos o Yo fui groupie. servirle de Bebe Buell, sparring en madre de todo momento. Liv Tyler. L@s groupies se encargan de e n c e n d e r cigarros, pedir cervezas por ellos, chequear el bar antes de que entre el adulado para constatar de que no Texto de Felipe Revueltas haya algún enemigo (o tal vez otr@ groupie), o de asando al tema comprar la específico. En la marihuana al fin literatura también han de la batalla. existido y existirán esta clase de Además tratan de seres que andan persiguiendo a sentarse lo más los escritores consagrados y a cerca posible en los que pronto lo serán (algunas una reunión, se huevean y siguen sólo a aparecer en cada mediocres, aunque una buena foto y si es groupie siempre tiene olfato de posible: hacerse sabueso de aduana). Son seres abrazar. En que siempre están dispuestos a suma, es estar todo. Ojo que no me refiero sólo ahí para saber que existen. Por a mujeres, sino también a Hay que sobrevivir, supuesto, también dicen tener varones. En esta profesión, o seguir el talento de sus todo se vale, esta es ambos géneros demuestran el semidioses. O sea, también mismo comportamiento: son la jungla hermanos serviciales, se ríen de cualquier de sangre, ser o parecer, t o c a n l a g u i t a r r a , h a n compuesto algunas canciones cosa y mueven la cabeza en pero aparecer”. o, en el caso de la literatura, han señal de afirmación cuando el escrito algunos cuentos y objeto de culto dice cualquier estupidez. gratuito, hay que tratar bien a la poemas que han recibido Ellas normalmente clientela y además hay que buenos elogios de parte del son las responsables del éxito t e n e r s i e m p r e u n r o n venerado. Para Freud, estos de un escritor. ¿Cómo? Pues guardadito para cuando haya seres tienen trastornos fácil. Ellas compran sus libros, frío. recomiendan y se acuestan con Los encuentras en los emocionales ligados a traumas los críticos para sacar reseñas bares del centro, en cualquier d e n i ñ e z , d e b i d o h a l a g a d o r a s , s o b o n a s y r e c i t a l , e n l o s c e n t r o s principalmente a la falta de zalameras. Además llenan las culturales, en los patios de las amor y seguridad por parte de ferias de libros, estampas universidades y en las afueras los padres. Para la mayoría camisetas con la cara de su de los medios de comunicación unánime, son pobres imbéciles ídolo y imprimen pósters para cuando entrevistan a los en busca de identidad, en busca pegar en la pared de sus escritores. Son una especie de d e r e c o n o c i m i e n t o habitaciones, justo en la séquito que presta servicios irreconocible. Son sanguijuelas cabecera de cama. Y qué más especiales. Si tienen carácter que reposan en un pozo de da, los escritores las aceptan, fuerte, o son altos y macisos (o estiércol y chupan a todo lo que aparezca. Son loros que tratan son parte del marketing altas y macisas) prestan de imitar al hombre, pero sólo

No sólo existen dentro del ambiente de la música, sino también en cualquier actividad que incluye fama, gentío, pose, moda, rebeldía, etc. Dentro del ambiente musical ha habido incluso groupies famosas, que a la larga que convirtieron en esposas de sus ídolos, o simplemente sirvieron como vientre de alquiler. Así tenemos, por ejemplo Bebe Buell, a la mamá de Liv Tyler, una sex simbol en su tiempo que se acostó con varios músicos, entre ellos: Rod Stewart, Elvis Costello, Mick Jagger, Jimmy Page o David Bowie.

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alcanzan a repetir, y algunos sólo alcanzan a malograrte los tímpanos. Las groupies normalmente, cuando andan solas, también logran tener un séquito pequeño. Se convierten en una especie de escuela móvil que con anécdotas (la mayoría exageradas o inventadas) sorprende a más de una y la excita tanto que ésta nueva groupie en potencia hace lo posible para superar a la maestra. De ahí salen obsesivas, acosadoras y hasta suicidas. Las ves leyendo best seller, o llevando librotes como “La guerra y la Paz”, “Los miserables”, o para no tener pierde: “En busca del tiempo perdido” o “Ulises” de Joyce, con estos últimos todos los escritores caen. Abren las puertas del Olimpo. En los centros culturales se sientan en primera fila, aparecen con libros al final para que sean firmados. Se toman fotos, dan abrazos y algunas, como una conocida periodista peruana, se acuestan con ellos y logran ser reconocidas como al ex de tal o cual escritor. Otras más tímidas sólo dejan papelitos en los sacos, o piden correos electrónicos, teléfonos y todo con la excusa de una posible entrevista que aparecerá en una revista que nunca existirá. Es una estrategia, hay que sobrevivir, todo se vale, esta es la jungla hermanos de sangre, ser o parecer, pero aparecer. Hay mucho que decir sobre ellas y ellos. Normalmente algunos dejan el groupi-ismo cuando alcanzan una cierta madurez mental, o cuando leen algo de la palabra “deicidio”. Entonces optan por la pose y pasan a ser snobs. Es una enfermedad agravada cuya medicina sólo te causa otra enfermedad para distraer al cuerpo.

Soundtrack: Come On Los Saicos

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¿Por qué los más guapos del barrio no son poetas?
¿Clásico estereotipo o sólo un comentario afeminado? Texto de Julio Barco Dibujo de Elsa de la Cruz
ecleen en google el nombre de su poeta favorito. Ya, para evitar el monopolio, usen el Mozilla FireFox. Crucen los dedos, esperen, por favor… recuerden que el speddy que de seguro robas al vecino, también tiene sus percances. Sobre todo si alguien usa youtube en otra máquina. El resultado no será necesariamente un papichulo, ni siquiera un riquirricón, ni mucho menos el más bonito chocherita. Si escribieron, por ejemplo, Enrique Verástegui, lo más probable es que aparezca, agárrense, un afro de tela anacrónica y tronada mirada. La belleza, dicen los filósofos baratos (esos tórtolos que se queman las pestañas a punta de Cohelo), está en quien la mire. Pero mi tía Maruja, que lee apenas el horóscopo en el Trome, no titubeará al preguntar: ¿Y quién es ese, es el negro Mama? Lo que no sospecha la viejita es que la poesía suda, orina, tiene sucias las axilas y hongos en el pie. ¿Por qué los más guapos no son poetas? Porque la poesía, aunque suene trillado, tiene una sonrisa, bíceps y coquitos, internos. P o r q u e s i materializamos la fuerza del mejor Pimentel, con el punche metafísico e intelectualoide de Borges, y los garbanzos a la norteña de Jáuregui (Que, ojo, también es poeta), sumados a los tres tristes toletes y el

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menudo perejil de Ortiz (que, aunque no es poeta escribe de putamadre), el zombi -amén de los milagros y la mala costumbre- será un cuerazo. La poesía sale, aunque le quemen el pico, de las entrañas: puras menudencias de tripas corazón e hígado frito (sancochado también), pero no del espejo, del rostro perfecto, del cuerpo atlético. Menos mal. Por suerte. Aunque, seamos francos, el único Marlon Brandon de la fauna poética es, nada menos que el viejo indecente: Charles Bukowski. Con la elegancia de sus forúnculos reventados (macerados), el cuerpazo digno de un documental de la Nacional Geografic y ojos tristes de ebrio consumado, ese patrón que solía rascarse los sobacos con regocijo, se lleva el premio mayor. La belleza, recalco, es relativa. O sea, propio de cada cultura. Aquí les dejo un breve, subjetivo y prescindible recuento. (Más mío que tuyo y también viceversa): Eielson (guapo); Gonzalo Rose (Bello); Juan Ramírez Ruiz (simpático); María Emila Cornejo (En la edición de Flora Tristán, sexy, sexy y sexy); Oquendo de Amat (regulón); Rafael Robles (guapo), Carlos I. Tolentino (guapo, según sus fans)…

El único Marlon Brandon de la fauna poética es, nada menos que el viejo indecente: Charles Bukowski. Con la elegancia de sus forúnculos reventados (macerados), el cuerpazo digno de un documental de la Nacional Geografic”.

María Emilia Cornejo Sexy, sexy, sexy

Juan Gonzalo Rose Bello

Eduardo Eielson Guapo

Juan Ramírez Ruiz Simpático

Oquendo de Amat Regulón

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Soundtrack: Im so tired The Beatles

Los abrazos rotos de Pedro Almodóvar
¿Repetitivo? El cineasta español nos muestra otra vez algunos lugares comunes y personajes parecidos que abundan en toda su producción fílmica
películas como Ocho y medio, Fanny y Alexander, Ascensor para el cadalso y a directores como Fritz Lang, Jules Dassin, Nicholas Ray, por ello es que muchos han intentado darle una óptica distinta a este filme, tildándola como una cinta de director. Con tintes surrealistas, este último trabajo del director manchego nos permite ver la manera de cómo, a partir de su propio universo el propio Almodóvar no ha logrado, a pesar de los años, obtener un dominio absoluto de sus historias, porque los que hemos visto las cintas de Almodóvar sentimos que cuando el director español hace una buena película, es digna de aplauso. Con Los abrazos rotos, muchos incidentes enmarcados en venganzas pasadas se mezclan con una trama que se enreda y que toma un camino que ni los espectadores ni el propio director parecen saber en qué concluirá. Ese avanzar sin norte, ese evidente tronco argumental que parece pegar de todo un poco, sin pies ni cabeza, termina motivándonos a aplaudir, pero de la felicidad de haber terminado una mala película de Almodóvar, para finalmente abrir el DVD con nostalgia, sacar el disco para almacenarlo en un cementerio de películas donde aún descansan aquellas cintas almodorianas que en otros tiempos nos provocaron los orgasmos fílmicos más lindos que hoy extrañamos a pesar de los años.

Los abrazos rotos (2009) es la última película de Pedro Almodóvar, aquel director que en un tiempo no muy lejano era uno de los tantos directores responsables de mis noches de insomnio y el único responsable de los orgasmos fílmicos más emblemáticos que recuerdan estos ojitos que han de comerse los gusanos.

Texto de Eduardo Reyme
el cine de Almodóvar recuerdo con nostalgia que siempre me gustó la crudeza con que mostraba los barrios marginales de España, los personajes que oscilaban entre la extravagancia y la profundidad de sus frases, su afición a la buena música, sus chicas Almodóvar que siempre me dejaban salivando cual perro de Pavlov, y que en boca de mis amigos eran unas ricuras hechas carne. Estas estructuras cinematográficas, con el correr de los años, se fueron convirtiendo en el sello almodoriano, típico de un director dispuesto a poner sobre el celuloide todo, hasta su propia vida sin excepciones. Almodóvar es quizá uno de los directores más controversiales, más experimentales, más Pop, más odiados, más putones y por ende uno de los más criticados, porque si ser artista es de por sí llamativo, ser artista y ser maricón ya es escandaloso, así uno haya nacido en la mismísima madre patria. La última película de Almodóvar no provoca efecto de curiosidad porque una vez frente a la pantalla el espectador siente que aquello

Al parecer Almodóvar necesita nuevos enfoques de creación

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que cuenta Almodóvar ya lo ha visto en otros trabajos del director; entonces, Los abrazos rotos termina desgañitándonos pero de apatía, con una historia que sin ser mala es repetitiva en el cine almodoriano que reclama a gritos un viraje considerable para salir de esa etapa que el director manchego parece haberse encasillado desde películas como La mala educación (2004), Volver (2006) y estos abrazos tan rotos que la única sensación que nos producen al final es la del desamparo fílmico. El tono medio

detectivesco que Los abrazos rotos imprime a través de sus imágenes nos conduce a duda, a la duda de saber si estamos viendo una película de suspenso, un Thriller o la historia de un invidente como Harry Caine, ocultando una verdad que termina siendo escondida de forma tan ingenua que cuando nos explota en la cara, intuimos desde mucho antes que ya la suponíamos. Llena de referencias a otras cintas, Pedro Almodóvar no pierde la oportunidad de rendir tributos visuales a

Esta vez, los homosexuales graciosos ni Penélope Cruz han podido salvar su última película

La última película de Almodóvar no provoca efecto de curiosidad porque una vez frente a la pantalla el espectador siente que aquello que cuenta Almodóvar ya lo ha visto en otros trabajos del director”.

Soundtrack: Mescecina Goran Bregovic

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Underground, “Érase una vez un país”
Una visión de la guerra con los ojos de Kusturica

Toda guerra es absurda. Lo absurdo puede ser cómico. Lo cómico puede ser arte y el arte es una guerra constante. A partir de este silogismo carente de claridad y abundante en "absurdismo", expreso mi satisfacción por escoger esta película entre tantas opciones que me mostró mi caserita en un puesto de Polvos Azules.
Texto de Felipe Revueltas
rderground, dirigida por Emir Kusturica, es una película que desarrolla un análisis digestivo de los 50 años de un país que sufrió las estupideces a veces suelen cometer los seres humanos. Estupideces que tienen que ver con la religión, nacionalismo o política, motivos bélicos que al final sólo algunos conocen, o creen conocer. Yugoslavia, un país que como muchos fue víctima de la II Guerra Mundial, soporta y sufre los bombardeos del enemigo, luego del país aliado y finalmente sufre el peor de los ataques, el de los malos gobernantes y de la gente pendeja –no solo hay en el Perú– que se aprovecha de la situación. Dentro de ese clima patriotero, Marko y Blacky, dos ladrones, traficantes de armas, mujeriegos, juergueros y mataperros, con la fuerza que da la juventud y la conchudez, se convierten en una leyenda esperanzadora para el pueblo que resiste el ataque alemán. Ambos amigos del alma se enrumban en el negocio del tráfico de armas que abastece al disminuido ejército yugoslavo, lo que les hace crear una fábrica oculta en un gran sótano, donde los trabajadores
Marko y Blacky, dos mataperros oportunistas de la guerra que, pese a sus vilezas, caen bien.

U

son personas refugiadas que huyen de los fusilamientos, los bombardeos, las torturas y del hambre. Con estas personas, los amigos arman un negocio redondo con el cual se darán licencia para visitar prostitutas, irrumpir en teatros, matar alemanes, armar fiestas frívolas y dejarse perseguir por una banda musical que los acompaña a donde haya que cometer nuevas locuras. La simbiosis amical se romperá (adivinen por qué) por la disputa de una mujer. Natalija es una actriz que para sobrevivir, junto con otros artistas, brinda espectáculos a los invasores alemanes que la idolatran, principalmente Franz, un oficial de Hitler que piensa desposarla. Blacky, amante perpetuo de Natalija, la secuestra y empieza una suerte de novela teatral matizada por el humor de Kusturica, quien construye esta historia llena de

La frase que se pega en la mente del espectador casi al final de la película es: «Ninguna guerra es una guerra hasta un hermano mate a su hermano»”.

paradojas halladas en las personas comunes, en las decisiones de los gobernantes y de los ciudadanos en general que por miedo a enfrentarse a algo peor, prefieren vivir en la ignorancia. Natalija pronto se convierte en la manzana de la discordia entre Blacky y Marko, lo que les lleva a pelear silenciosamente entre ellos. Pero la suerte corre del lado de Marko y por circunstancias que no quiero contar, Blacky termina en el sótano con los demás refugiados, quienes engañados por Marko, creen que la II Guerra Mundial continúa, pese a haber transcurrido 20 años. La historia se convierte aún en más interesante cuando los del sótano deciden explorar el exterior mediante un arma que fabrican para hacerle frente al enemigo. Ya se imaginan la sorpresa que se llevan pronto. En Underground, la música es uno de los personajes principales, ya que siempre está presente: durante peleas, flasbacks, imágenes de archivos históricos, la escena del de un matrimonio subterráneo, etc. La banda de trompetas acompaña las aventuras de los personajes principales hasta el final de la película.

Otro rasgo especial de Underground, es el montaje “histórico” a manera de Forrest Gump (1994), de Robert Zemeckis. En la pantalla se ve a Marcko en todos los momentos trascendentales de Yugoslavia, junto a los muertos, junto a los altos generales, en la tregua, junto al nuevo gobernante, etc… Claro que es un guiño y a la vez u n a m o f a a l c i n e norteamericano. Como se sabe, más por la televisión que por estudios, los yugoslavos continuaron con la guerra hasta mediados de la década de 1990, lo que también es tratado en la película. Los ciudadanos de este estado libran una lucha interna entre naciones separadas por la religión, el nacionalismo y el resentimiento, lo que finalmente termina en la ruptura y desaparición del país. La frase que se pega en la mente del espectador casi al final de la película es: “Ninguna guerra es una guerra hasta un hermano mate a su hermano”. La escena final de la película es una llamada de atención final. Es lo que todos los personajes habrían deseado, la felicidad perfecta: un pedazo de tierra para empezar otra vez y crear la nación feliz que tanto les costó en vida.

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Soundtrack: Dance Tonight Paul McCartney

Inmolación, o luego de leer a Dante
Relato de Luis Rebatta
Aquél incendio que tenía enfrente era la puerta que lo dirigiría al Paraíso y ver el rostro del Divino. Anselmo no era un hombre viejo, pero sentía que había culminado su estancia en la tierra. “El buen Anselmo” como lo llamaban en la parroquia de su barrio, decidió ser un célibe sirviente del Señor desde muy joven, teniendo siempre los ojos puestos en la llegada del Reino. Sin embargo, pasaron los años y el Pueblo de Dios en la tierra no llenaba su soledad, quería ver el rostro de Dios de una vez y oraba por su venida. Pensó que la única forma de llegar inmediatamente a la santidad era por medio de la inmolación. “No hay amor más grande que este: dar la vida por sus amigos” decía Juan 15,13. Hasta que la oportunidad de donar su vida llegó. Dentro de la casona que el fuego devoraba, se encontraba un niño. Los bomberos aún no llegaban y nadie osaba entrar a la casa vieja. Anselmo cruzó el portal en busca del niño, el calor y la falta de oxígeno lo sofocaban, pero siguió avanzando entre el humo y la oscuridad mientras oraba a Dios para que le indique el camino y llegar a la inmolación. El fuego lamía sus brazos y rostro, Anselmo entendía que con esto se purificaba de pecados veniales para ingresar al Paraíso. A duras penas logró el ansiado rescate y en el instante falleció por la gravedad de los golpes y quemaduras. Al despertar, Anselmo estaba ingresando al Reino. María Inmaculada le daba la bienvenida y se disponía a ver el rostro de Dios. Entonces tal como lo describió Dante, apareció la luminosa Santísima Trinidad representada en tres círculos de tres colores y de una sola dimensión, Anselmo rogó ver el rostro ya que había llegado a la santidad, y la transfiguración se dio frente a él, pero lo que vio no correspondía a la idea que tenía de la Gloria, los tres luminosos círculos se convirtieron en los tres animales que simbolizan las tres tendencias pecaminosas que impiden el arrepentimiento. La Pantera alegoría de lujuria, el león de la soberbia y la loba de la avaricia. Detrás de ellos, se abrió una grieta incandescente y fétida, desde donde se oía una carcajada estruendosa mezclada con llantos y gemidos. Reconoció a Jesús que reía al verlo. Fin

1964. tiérrez. Lima Luis Rebatta Gu unicación Social por la Com Licenciado en San Marcos. cional Mayor de Universidad Na ller de Cine Cineasta en el Ta Godoy. Graduado como mando Robles Ar nes y Televisión de r de produccio alizado Guionista y Re televisión, video, y cine ra desde audiovisuales pa toras del medio diversas produc en Docente. erario. 1991. Escritor lit

Carlos Enrique Saldivar (Lima, 1982) Egresado de la carrera Literatura por la UNFV. Narrador y poeta. Director de la revista impresa Argonautas de fantasía, misterio y ciencia ficción. Publicó el libro de cuentos: Historias de ciencia ficción en 2008.

Joe Monte sinos Ille sca. Lima Ha estud iado Artes . parcialmen G te Literatu ráficas y Diseño, ra en la u Federico Vil niv Psicología. larreal y actualmen ersidad Es directo r de la revi te cursa E st en tó ri sta literari ca a in d ep en d . D ir ig e el se ll o ie n te “P áj ed it o ri a l ar o s en Editores”. lo s C ab le s

Algo en la sopa
Relato a dos manos: Carlos Enrique Saldivar y Joe Montesinos
—¡Mesera! —gritó el cliente. La mesera corrió, algo fastidiada, hacia el señor regordete. —¿Qué ocurre, señor? —Señorita, hay una cara en mi sopa. —¿Perdón, es una broma? —¡No! Me está mirando fijamente y me sonríe. La mesera observó la superficie de la sopa y maldiciendo por dentro replicó: —Señor, es el reflejo de su propia cara. El cliente quedó callado un momento, de inmediato se sonrojó, apenado. La mesera acercó el rostro al plato, riéndose. En ese momento, de la sopa emergió una cabeza, la cual, voraz, le mordió el cuello a la muchacha, mientras el cliente huía espantado de aquel restaurante llamado El mordiscón.

Soundtrack: Alfonsina y el Mar Mercedes Sosa

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Hoy el escribir...

Pretérito

Calendario

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Soundtrack: Non, rien de rien Edith Piaf

La chica triste de la historia
Francoise Sagan, escritora de Francia y el mundo. Sagan era apenas una muchacha provinciana cuando asaltó Europa. Su primer libro no fue leído, sino amado, vapuleado y estudiado. Meses después, ya era conocida mundialmente. Y, claro, marco época. Tatuó su nombre en los mármoles literarios, escupió sobre las criptas de la falsa inmortalidad y, con las mismas, vivió turbiamente mientras fluían los éxitos, los palos y centenares de piedras.

Texto de Julio Barco

UNO
Sagan, al inicio, no era Sagan. Tenía otro nombre (Françoise Quoirez), era virgen, famélica y la vida se le iba en fumar y leer. El hecho de no entrar a La Soborna, hizo que virara por otros rumbos. Había leído y leído: Coquito, Baldor, toda la colección Oveja Negra, Peisa, Anagrama Amarillos, Alfaguara, la colección Premio Nobel de El Comercio, J. Bayle, Caicedo, Sartre y Camus (Ojo con el chiste). También escribió algún buen poema de amor decente. Solía saludar con un “Bonjour” que molestaba a sus amigos. Uno de estos –facineroso y afanado editor– la invitó a trabajar en “ELLE” (revista parisina), donde termina como directora y con sus acostumbrados “Bonjour”, según me informan los manes de Wikipedia. Así se ganaba los frijoles, en una Francia asediaba por guerras, hambre y algunos hijoeputas foráneos: Hitler apuntaba sus misiles al mundo, los aliados le mordían los talones, Winston Churchill ganaba el Premio Nobel… La vida era dura (sino miren “El ladrón de bicicletas") y ella siguió, siguió escribiendo. Luego de la guerra, vino la paz, áspera y gris cuando vio la luz “Buenos días tristeza”, apenas tenía 19 velas apagadas y –como parlaría el buen Amat– era parecida a un canto. Pronto las aventuras –romances con cueros como Ava Gardner, filósofos existencialistas y directores rebeldes de la Nouvelle Vague– cuajaron su tronada personalidad. Fumada, despistada y hardcore. Y, sin embargo, una escritora prolífica, de pura cepa. Las drogas ayudaban a despedir viejos amores. Largas líneas de coca desfilaban, destrozando las geometrías de un amor casi perfecto. Un amor que pedía a gritos un buen polvo. Una cierta sonrisa. Una cuchillada de placer. Un fuerte abrazo. Hasta que acabó la función: con la soga de la ley al cuello, vendiendo su piso en Normandía y una deuda que no alcanzaría a pagar. Porque los muertos no deben más que silencio y no hubo velas en el entierro. Era Septiembre del 2004, y en el cielo parisino morían los últimos cohetes.
“La gente que escribe libros, rara vez son intelectuales. Los intelectuales son gente que hablan sobre los libros que han escrito otros”. Francoise Sagan

DOS
Sagan era Sagan cuando la conocí. Y nuestro amor fue amor a primera vista (o primera leída). Capto que de vivir le escribiría una carta. Una carta como la que ella escribió, hace

años, a Sartre. Una carta de amor adolescente. Porque un autor te toca o no. Y cuando lo hace, las difíciles circunstancias –la falta de dinero, las putas librerías caras de Lima– no son mella para buscarla. Yo, por cierto, la busqué por todos lados como Martin Romaña a Inés del alma mía. Fue “Cierta sonrisa” el primer hallazgo. Hago memoria. Cinco soles y soplarme una larga, pero no aburrida, charla con un viejo librero de Amazonas. De la novela me mató la sencillez, esa soltura existencial, esa química del lenguaje sencillo (en palabras de Benedetti: “Sin sábanas que bueno / con sábanas da igual”) terminó atravesándome el bobo, la coronilla de la osamenta gris, las fibras del glande. E hizo de mi vida un retazo –breve, pero intenso– de alegría. Me saqué el nombre, pero quedó la cicatriz. Esa

peregrina fe –conste que soy ateo– de topármela en algún cine de Lima. Agazapada en algún rincón, sé que me espera. No muy lejos, quizá fuera de los amantes apurados, aprovechando la oscuridad y las últimas miserables monedas. En una butaca frente a “El hombre que amó a las mujeres” de Truffaut. Llegó, le prendo un pucho, me siento a su lado y vemos la película. Quizá somos amigos. Sé que nos conocemos de toda la vida. ¿Amantes? Nicagando. ¿Me atreveré a robarte un beso con sabor a cigarrito? Vuelve, por qué no, a calar honda, desmesurada y tiernamente. Le digo adiós, pero no señora, porque es algo que detestas.

Soundtrack: God John Lennon

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Pág. 2 y 23.

Cuando regresé de comprar gasolina para el carro de B, encontré a mi padre con los brazos ensangrentados en la habitación de E. B lloraba. B llora, hasta ahora, las decapitaciones de su cuerpo que nosotros no supimos limpiar. Es cierto, J -piensocada día crece una familia espléndida en la tragedia. Pero también es cierto el aprendizaje de la limpieza como dicen que hizo RH y no para la felicidad sino para la salud. J me hace daño cuando habla, nunca avizoro un signo de

palabras felices en su vida. Debo irme. Se amarilla la piel de los enfermos en Lima. Los veo en los bancos, en las escuelas y en las calles. Se mueren finalmente con destellos de tristeza en los ojos. Ahora hay una distancia entre ellos y yo, entre la conversación de mis inquilinos y la sombría decisión de los sobrevivientes, entre el negocio de caracoles de M que hecha luces y mi forma de contribuir a un film oscuro.
Willy Gómez Migliaro (Lima-Perú, 1968). Ha dirigido las revistas de poesía POLVO ENAMORADO (1990-1992) y TOCAPUS (1993-1996). Asimismo ha publicado los libros de poesía ETÉREA, NADA COMO LOS CAMPOS, LA BREVE ETERNIDAD DE RAYMUNDO NÓVAK, los tres bajo el sello Hipocampo editores.

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Daniel Maguiña Contreras