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CARMEN BERENGUER

La marca de la última emperatriz yagana
LA GRAN RAYADA
(presentación de La Gran Hablada, 2002)
HABLAR. ESCRIBIR. LEER.- Digresión sobre el rayar
Yo no puedo ni quiero explicar un libro. Lo que aquí
presentaré se trata más bien de lecturas secundarias, parciales,
fallidas y accidentadas de los tres libros que reúne La gran
hablada. Es casi una suma de notas al margen, acotaciones y
comentarios que fui escribiendo en los mismos libros mientras iba
leyéndolos (cuando estaban separados). Su carácter tiende a la
dispersión en el nivel del paisaje escritural. Autonomía del texto
siendo una materialización de una poética teórica que pretendí
desde el inicio de mi escritura. No quise probar nada más de lo
que los libros estaban hablando, escribiéndose, leyéndose,
rayando, es decir, el deseo fragmentario hecho de retazos. La
diferencia entre hablar y rayar: la no diferencia entre manchar y
escribir
TRANSVERSOS
Los grafitis tienen la característica de ser marcas de
identidad que desacatan el orden limpio y homogéneo de la urbe
trabajando desde el anonimato y la rapidez. Los poemas de La
gran hablada, que yo articulo como la gran rayada, entendiéndose
como esta escritura en fuga que convierte la página en una pared
y viceversa, pero también entendiéndose como la rayada de la
loca que en alguna parte vuelve a llamarse “la loca del pasaje” y
entendiendo ese pasaje también como otra fuga. Entonces estas
señales de ruta que comienzan a aparecer desde la fotografía de
la portada en la doble acepción de rayada que hicimos inaugura
una lectura esquizoléptica, es decir, una vuelta completa a la
noción de locura/escritura en la ciudad nacional latinoamericana.
El anonimato de quien grafitea aquí se ve invertido con un retrato
negativo. Desde los extramuros de esta construcción que es el
libro se trabaja con la rostridad como gesto político y escritural en
contra de las máquinas del proyecto moderno latinoamericano que

El suicidio de querer traspapelar la muerte mediante el cuerpo intervenido por la incompletitud: sensación de que los poemas no están terminados. alondra y cuervo. Su locura radica en la contradicción de su huelga de “hambre hambre hambre”. estos son discurso. los cuales iremos viendo capítulo a capítulo. Sensación de que Bobby Sands se comió las palabras. Por último. La locura y el desvarío de ser un pájaro. Un deseo que no conoce pero que se trasluce en la importancia de la boca y los ojos de Bobby Sands. esta intervención y desplazamiento en las condiciones existenciales de la subjetividad semantiza la distancia entre Irlanda-Chile. La representación de comestibilizar a estos pájaros. BOBBY SANDS DESFALLECE EN EL MURO Bobby Sands es el revolucionario. Ese es el viaje del que no retornará y que no podrá evitar. es decir. que más tiene que ver con la palabra y la proyección: “Habla. al mar. Sensación de que decide morirse. pues se resiste a ser comido por las fauces de la máquina política que es la misma resistencia a ser un festín para la muerte pero que al fin y al cabo lo convertirá en eso: “como no quiero al gusano/que ocupará luego este ojo” (LGH. que más tiene que ver con esa oralización y visualización de su subjetividad. 14). que bien podría pensarse metapoético pues se trabaja . Bobby Sands es el rayado. el cuerpo. los jardines. El viaje del que nunca se vuelve que es la locura es un desplazamiento de devenires múltiples de las condiciones existenciales de la subjetividad. Su huelga se convierte en su acto de (des)aparición. El prisionero trágico de la utopía pensando esta última como otro lugar. que desfallece en el muro como una raya: una mancha. el loco. Bobby Sands es el grafiti que desacata el proyecto de orden higiénico y hegemónico del mando político de turno. cuerpo y territorio.desarticulan cualquier intento de subjetivización no hipercodificado o anómalo. porque es lo único/digna lengua” (LGH. entre estos territorios dominados. 27). la noche: los hace simulacros de su deseo porque su vector es otro. libro a libro. Él es su obra. Sensación de que silencia algo. entre estas islas. pues al igual que él comen aire.

El asesinato militar con su recurrencia de la desubjetivización de los espacios en especial con la anulación de la vectorialidad-cuerpo. en las calles. de continuidad. cruzado con la aparición económica de una nueva clase social y una nueva tecnología importando desde el primer mundo las segundas manos como es el caso del metro de Santiago. Asimismo. parques. El crimen privado en público como amedrentamiento tiene que ver con la exposición del cuerpo muerto: el tabú a tocarlo pero que mediante la literatura se recupera ese cadáver y su subjetivización. estadios.desde la necesidad y la carencia de las posibilidades de libertad y del lenguaje en su tachadura fatal. casas. una transgresión que siempre es potencial de desarticular las concepciones de realidad. En “Santiago Punk” se trabaja el cuerpo desaparecido que inhibe la proyección de intensidades de representación (deseo) e incita las introyecciones (miedos). Una especie de labor antigónica. pues hace el rito funerario y le da honor post mortem a su hermano compañero incestuoso. Aquí la noción de grafiti pareciera ser recodificado desde la noticia y la foto del periódico. sweaters de cachemira Punk artesanal made in Chile Punk de paz La democracia de pelito corto . en este caso. por lo tanto. Además dispersa las posibilidades de generar poder constituyente pues para el plan de contrasubjetivización el cuerpo activo y su singularización son una discontinuidad. 33) HUELLAS DE SIGLO Este capítulo se articula sobre la base de la desaparición política en la ciudad moderna. histórica. Haz una raya en mi ombligo Haz una raya en la pared Haz una línea en el muro Haz una línea vertical Sobre mi lecho de muerte (LGH. se da cuenta de la inyección neo liberal del capitalismo y la mercaditización mundial que sirvieron para homogeneizar a las distintas comunidades sociales: Jeans.

Punk. la guerra. desde las profundidades del charco. Jet-set rightists Jet-set leftists Pantaloncitos bomba Pañuelito hindú Chaquetitas negras. En “Huellas de siglo” se hacen presentes los macrorelatos-padres del corte genealógico desde donde habla este libro: la ciencia. concholepas con toda la significación de estas. mosca. “Lengua osa verba” es el apartado que cierra este segundo capítulo en el que la voz está sumergida debajo del agua. En “Presagio” las voces de un cadáver mujer focaliza la importancia de la boca y los ojos que pareciera re-citar a una Bobby Sands difunta. Carlotitos Liberalismo Taiwan (HDS. El imaginario medieval de las intensificaciones necrofílicas de la peste negra es una lectura de la dictadura militar como escenario dramático y visual de la representación política cruzado con el deseo por quien no está presente: “Los gusanos abren sus mandíbulas/Esparcen mi cuerpo y yo gozo” (HDS. el hombre. los héroes. Der Krieg Beau monde. Su trastocamiento semántico y sintáctico es una oralización barroca leyendo el barro como el sepulcro natural de estos cuerpos en proliferación marginalizada y múltiple. Este será otro ritornello que alcanza incluso a Naciste pintada. el primer mundo. dios.64). Der Krieg. De allí que los muertos son los que más hablan y los que más ven. la historia. Punk. las sexualidades. 45) La enajenación ante esta invasión comercial que disimula la represión y la tortura produce devenires animales como loba.83) La noción de lenguaje poético en Berenguer es metaforizado a lo largo de su obra como una voz submarina. Sayal de pieles y “Casa de la . Un cuerpo a la deriva agrietado por el golpe con las rocas y hablando sin cesar aun cuando han sido devorados los ojos y la lengua. Turba el ojo salado las aguas Rocosa fiel piel loba mar Amarilla la espuma suave pelaje olas El ojo artificila espuma puma gaviota (HDS.

la Emperatriz como testigo literario del palimpsesto histórico. son las ventajas de la escritura” (AMA. La virgen no es virgen. no se lo digas a nadie calladita porque si me escuchan me cuelgan. incluye sangre que gotea del emblema nacional como del emblema femenino producido por el vejamen. En “Cuatro tomas para su cuerpo azul” a media voz se convierte en “a media luz” y es otra imagen en que la mujer deviene bandera nacional tricolor no olvidando que el rojo. el mar y la flora como campos nocionales de un mismo hecho que viene desde los pueblos nativoamericanos. En “A media asta” se devela el secreto y el tabú de una violación. Aquí a media asta se convierte en “a media voz”: “Esto que te escribo chiiit.119). chiiit. La puta no es puta.poesía” siguen trabajándose desde este materialidad poética A MEDIA ASTA Este capítulo del libro inaugura una articulación de la multiplicidad mujer con la multiplicidad patria a través de la fractura labial producto de agresiones a un cuerpo semiotizado. pues su movimiento al ser discontinuo . políticas. La importancia de la sangre en movimiento se encadena con la imagen de la luna. la roja. Sin olvidar que no hay libro completo como tampoco existe libro simultáneo recupero el valor actual de estos tres libros reunidos aquí. PARA TERMINAR La gran hablada es un cuerpo textual formado por múltiples y heterogéneas intensidades tanto literarias. pues se exterioriza la interioridad vaginal desgarrada: “El ojo vigila y comparte el conjuro/de las seminales trompas/esculpidas en la frontera” (AMA. Hay una suspensión en el nexo mujer y doxa. En “La gran hablada (MM) La loca del pasaje” Carmen es la virgen del poder militar madre de cientos de hijos y a la vez es la que apuntan con el dedo por tener una hija. La relación entre la patria mujer y la mujer despatriada (la rojita) adquiere una furia homicida por parte de ambas. la Malinche. En “Fragmentos de Raimunda” la contradicción de una virgen santísima con la gran ramera de la revelación socava y transita por los taludes continentales con versiones propias de su nacional tragedia: La Ñusta. sociales que se articulan y desarticulan en una espiral de velocidades hacia el exterior de sí mismo respondiendo a su misma materialidad. 94).

Abrir apenas terso la rodilla crujir tramado damasco ciérrase(SDP:10) Incluso este “damasco” que es el color del libro es también el color de una piel. es decir. Lenguaje y lengua. estas coordenadas de un corpus se hacen lenguaje en su más pura y sólida experiencia de lengua. escrito desde un “desde”. Sin embargo. ya sea como intertextualidad con el lenguaje sintáxico o como su 1 Sobre Sayal de pieles (1993) de Carmen Berenguer. 2006) Al abrir el libro sí se está tocando un cuerpo. “Sudales” como quien hablara de las barricadas de un cuerpo cardinalizado. discurso y cuerpo se van trasponiendo a lo largo de la escritura. un pielaje para este cuerpo-libro neobarroco triste. potencial. austero.se comunica y conecta a través de las microfisuras y fallas de la dictadura militar manteniendo su resistencia y valor hasta esta transición o transacción democrática en que le damos una nueva vieja bienvenida y una contingente lectura a estos textos de la poeta Carmen Berenguer. El humedecerse el dedo para cambiar la página es irse tomando su sudor. deconstructivo de discursos de poder que deviene rizoma. La multiplicidad de cada una de sus textos está conectada a sistemas genealógicos que actúan como estratos histórico culturales produciendo una inversión y un contraste de las hablas. SARCOMA PIEL PAGINAL1 (texto inédito. . un donde y un cuando.

siguen las mismas corrientes de aires que circulan libremente a través del cuerpo sin órganos que es el libro entero indagando desde sí como una poética del descentramiento que se ve en la marginalidad. la letra griega. engárzase al abrochar su tejido que en el tejado turje tajo cueroso nonato pubiano (SDP:18) De este modo la palabra “piojo” se convierte en “πojo”. Cada texto es independiente uno del otra. súmbese sumbido oír. sus dimensiones respiran las mismas esporas. la accidentalidad. “tejido” “cueroso”. La materialidad sujeto-máquina emite señales y dispensa energías dentro de un mapa de producción simbólica como punto de fuga en la dirección de sus propios sistemas y sus propios materiales. húmedo. desublimar la inscripción y poder leer otros textos del capítulo como: piojo grana asido in vivo. oigo sumbe. y a la vez. hacia el exterior en constante expansión se resisten a cualquier forma de denominación y codificación. cartílago. el desequilibrio y el desorden compuesto de una extrañeza frente al cuerpo-libro como devenir mundo. . es decir. la fórmula matemática se hace cómplice de una escritura que ve y que se ve a sí misma como un órgano. El ojo se inmiscuye como una línea de intensidad con velocidad y ritmo siempre hacia afuera. digamos una (des)traducción con la cual en vez de “Piele(s)” podríamos leer “πL (s)” y generar una desterritorialización del grafema. Lengua oscura que habla y escucha todo.propio cuestionamiento. (y nótese su relación etimológica con texto). oiree (SDP:12) En “Piele(s)” hay una simbología cruzada a modo de acertijo.

citas. aciaga piel cuerudo o un pajarraco. por ejemplo entre “ojo” y “ojal” que nuevamente dan cuenta de la carencia de un eje genético estructural y unitario en la escritura que pues establece incalculables entradas de producción activa y realizativa. embarrados y engarzados con sus propios saberes locales acumulados.“Nonato”. El cuerpo-libro de este modo va mostrando zonas de la materialidad escritura de sí mismo como sujeto-voz. puede ser una piel. También las relaciones no sólo semánticas sino que también las fónicas generan líneas de intensidad plegadas: pliegue sobre pliegue. un lenguaje que trabaja con depósitos de lengua. que aún no ve y que por sobre todo que aún no es visto. Quíen es él que viene a desterritorializar el triple anclaje en su subjetividad y a la vez reterritorializan la multiplicidad de la vectorialidad consciencia. pues el corpus textual es una zona escindida y dispersa como la propia organización del cuerpo-libro. populares. pajarillo pareado solo parqueado pastando aquel pastizal (SDP:12) A esta “piel” nuevamente le puede ser aplicada la “πel”. La aliteración de la “p”. La traducción de una lengua a la misma lengua pone en escena la ironía a un mestizaje. cultos. “Sura(l)” vuelve a desdicotomizar la conexión . una multiculturalidad y una hibridez que nacen del metalenguaje de la escritura del sujeto máquina-libro. económicas y precisas para hacerlas aprehensibles anulando su determinación múltiple y a sus surtidas entradas y salidas. fracturados. basura cultural reciclada y retazos de discursos en un imaginario de la dinamización estética en la cual se reconocen registros orales. o de la π actúa como resistencia y orgía verbal a la limpieza discursiva que los poderes/saberes hegemónicos han trazado sobe las lenguas claras.

sino lo que esta plegado de muchas maneras” (Deleuze. a lo sumo un haz de tensiones y convulsión erótica en el sentido de una voluptuosidad y un patetismo alegórico. 11). El ojo que se ve a sí mismo. oscuro. “Lo múltiple no solo es lo que tiene muchas partes. π.heterogénea con “Sudales” plegándose sobre otros pliegues. 1989: p. iluminado tal vez un cementerio de luces (SDP:27) La exposición del sujeto máquina-libro está metaforizado como una serie de señales perdidas que vuelven a jugar con la inscripción fetiche del libro. la burocracia y el neoliberalismo se ve devenido como rebelión de una escritura plutónica que rompe escrituras fijas . que hacen ruido. no cuerpos. suigéneris. Tiene que ver con sular de cuerpos. la voz que se habla a sí mismo son un modo de escritura de sí mismo sobre un cuerpo-corpus en el grado cero de su materialidad. ni siquiera un cuerpo. No es un yo quien habla. fantasmas quizás. La agrupación de fragmentos y conflictos en el paisaje escritural se ven a cada momento interrumpidos en su movimiento debido a las líneas de fuga o a los estratos de desterritorialización que acaban por plegar en el sentido más ‘barroco’ sus propias líneas segmentarias en un devenir incluso logrando un conflicto con el autor mismo como sujeto de poder. Los textos del cuerpo-libro se encargan de proteger los espacios de sinsentido ante las fuerzas de la contrasubjetivización. corazón de cardúmenes yendo. la boca que se traga a sí misma. ruido inconfundible. la mano que se escribe a sí misma. pues el lenguaje comunicativo y útil de la burguesía. irrepetible. Sayal de pieles trabaja una estética de la extrañeza y la singularidad con un preciosismo verbal como mapa creativo que se dispersa en todas las direcciones y a todo nivel. mucho sonar. Algo se está llamando y de algo se está huyendo.

amplificando las metamorfosis menores del idioma nacional como patrimonio. más que signos como el π que se sigue repitiendo en varios textos. “Mala piel” al estar escrito en la hoja izquierda se lee como una proyección. un mal llamado un desesperado llama: (SDP:35) “Tatuaje” es el nombre del capítulo que no consta de ningún texto. pues la misma palabra se configura como un tatuaje en el cuerpolibro desde su propia concretitud. “Hija natural” también es un capítulo hueco dentro de la “historia efectiva” del libro. pues genera una zona de ininteligible de subjetividad que en el siguiente capítulo llamado “Beren/guer” viene a nominalizarse como un interdicto genealógico de toda autoría. Xerodermia” (SDP:37). De ser así. Salar de fantasmas que hace pip. entendiéndolo como deseo según la singularización que vimos anteriormente. ya sea de la subjetividad de sí mismo o de la subjetividad máquina del libro. sin origen. el deseo de un cuerpo que no puede describirse porque el lenguaje no describe nada más que a sí mismo se cruza con un régimen territorial . Al negarse la continuidad se niega una forma de autoría-autoridad sobre el lenguaje. Por último. Emergencia de sí y de la escritura. pip bofes de fantasmas pip. Las letras son inscripciones en un cuerpo terminal que vislumbra su origen fatal en la “lesión de sarcoma de Kaposi. pip yodados sonares pip. ring ring. es sólo un título que viene a leerse como un caligrama o un poema visivo. pip (SDP:27) Hongo – entre – Hogasa.

ese “nonato” que concluye “mapean pieses flacas. texturas como un escribiente incapacitado de representar(se). a visibilizar un futuro a mediano plazo que hoy. como si algo hubiese cambiado de fondo.somatizado. es decir. De este modo. podemos padecer como si fuera un presente. a macular e inquietar la factura del propio libro y. sin proponérselo. es decir. . Sayal de pieles de la poeta Carmen Berenguer viene a ensuciar las discursividades poéticas en la década del 90. sabores. el cuerpo-libro es también un territorio de escritura lleno de colores. flecan” (SDP:35). más de diez años después. a desblanquear la misma transición.