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El Trabajo con las emociones negativas

:
FUCHS, JOHN
no es lo que vos crees vale la pena leer.
En la práctica, no tenemos emociones negativas que existan sin imaginación ni identificación… siendo
totalmente inútiles y habiendo sido creadas artificialmente por la imaginación y por la identificación (órgano
Kundabuffer), se pueden destruir sin que ocasionen ninguna pérdida. Y ésta es la única posibilidad de escapar
del yugo de las mismas.Uno de los rasgos peligrosos que se encuentran en sí mismo es la imaginación.
Inmediatamente después de comenzar la observación (ejercicio de escuela) de sí llega a la conclusión de que el
obstáculo principal para la observación es la imaginación. Quiere observar algo, pero en vez de ello, comienza
en él la imaginación sobre ese algo, y se olvida de la observación. Muy pronto se da cuenta de que la gente le
da a la palabra “imaginación” un significado totalmente artificial y totalmente inmerecido, en el sentido de
facultad creativa o selectiva. Se da cuenta de que la imaginación es una facultad destructiva, que él nunca
puede controlar, y que siempre lo arrastra lejos de sus decisiones más conscientes en una dirección que no
tenía intención de seguir. La imaginación es casi tan mala como la mentira; Es, de hecho, Mentirse a sí mismo.
El hombre comienza a imaginar algo para darse un placer, y muy pronto comienza a creer en lo que imagina, o
al menos en parte de ello. Además, o quizá aun antes, uno encuentra muchos efectos muy peligrosos en la
Expresión de las emociones negativas. El término “emociones negativas” expresa todas las emociones de
violencia o depresión: compasión de sí mismo, cólera, suspicacia, miedo, fastidio, aburrimiento, desconfianza,
celos, etc. Ordinariamente uno acepta la expresión de estas emociones negativas como algo muy natural y
hasta necesario. Muy a menudo la gente la llama “Sinceridad”. Por supuesto no tiene nada que ver con
sinceridad; es simplemente un signo de debilidad en el hombre, un signo de mal genio y de incapacidad de
guardar para sí los motivos de queja. El hombre se da cuenta de esto cuando trata de oponérseles. Y al hacerlo
aprende otra lección. Se da cuenta de que a las manifestaciones mecánicas no basta con observarlas, es
necesario resistirse a ellas, porque si no se les resiste uno no puede observarlas. Aparecen en forma tan rápida,
tan habitual, y tan imperceptiblemente, que es imposible notarlas si no se hacen esfuerzos suficientes para
crearles obstáculos.
LA NEGATIVIDAD

Cuando me despierto, tengo ya un vago sentimiento de malestar. Maldigo al conductor que va delante de mí por
ir tan lento. Le levanto la voz a mis hijos. En mi escritorio, me quedo mirando a ninguna parte mientras la
depresión me inmoviliza. Lleno de rabia y frustración, me encuentro al borde de la locura. Todos estos eventos
comparten un mismo atributo: la negatividad. Trato de ver mi negatividad y de buscar su origen interior.
Encuentro varias causas si miro fuera de mí. Sin embargo, para quienes estamos en el Trabajo de Gurdjieff, no
existe causa externa. Un evento externo puede disparar la negatividad, pero, aunque nos resulte doloroso,
debemos darnos cuenta de que la causa de la negatividad sólo está dentro de nosotros. Su origen real está en
uno de nuestros centros y, por lo tanto, debemos hablar a cada centro en su propia lengua. La negatividad
siempre comienza en el centro del instinto y se presenta antes de que los centros emocional e intelectual sepan
que existe.
Asumamos que la negatividad se manifiesta como una emoción. Ningún argumento intelectual ayudaría. “El
caballo”, nuestro centro emocional, no comprende el lenguaje del centro intelectual. Por otro lado, si un proceso
intelectual genera negatividad, podemos investigar y razonar con nuestra mente. El centro motor también tiene
sus propias leyes, por medio de las cuales se puede reconocer, observar y disolver la negatividad como una
sustancia química. Habiendo practicado la observación de sí, tal como ha sido enseñada desde los inicios del
Trabajo, reconozco que el primer paso para lidiar con la negatividad es la separación interior. Debo verme a mí
mismo; a mí mismo tal como soy y no la imagen que tengo de mí. En la medida en que aprendo esto, aprendo a

la pérdida del empleo. especialmente si pienso que estoy muy cansado para trabajar o para escribir en los diarios que he compilado durante mis cuarenta años en el Trabajo. La energía es encauzada fuera de la negatividad y proyectada hacia la actividad emprendida. pintar. ya sean físicos. nos arruinen el día. Si se expresan las emociones negativas uno está en su poder. Pregúntese a sí mismo: “¿Es esto útil?” Por “esto” quiero decir la negatividad que lo está envolviendo. la ayuda que el Trabajo nos puede brindar y de hecho nos brinda. algo que seguramente nunca ocurrirá. se “absorbe” la negatividad. Mi pereza se evapora. Al dar otra dirección a esa energía. no perdonando los errores imaginarios. mentales o emocionales. Debo retroceder y crear un espacio entre la situación y yo mismo. apartando intencionalmente la mente de esa obsesión. Si se deja pasar ese momento de climax. El hombre número dos puede esculpir. Comienzo a ver los varios “yoes” que me constituyen. seré capaz de buscar los instrumentos para confrontar y desafiar a mi negatividad. las conmociones familiares. La negatividad puede ser producida por una enfermedad. Nos volvemos aprehensivos y temerosos de algo que está en el futuro. encontraré aquellos que me quieren mantener atado y los que me pueden ayudar. el centro intelectual puede influenciar al centro emocional. la negatividad toma el control y se pierde la oportunidad. o nuestros propios pensamientos y recuerdos. es decir: “piense desde el Trabajo”. Lo más importante es la práctica y ejercicio de cuarto camino: NO EXPRESAR LAS EMOCIONES NEGATIVAS Ésa es la clave. Debemos confrontar las cosas que nos ponen negativos y recurrir a toda la ayuda disponible. dice el Trabajo. escribir un artículo o hacer un rompecabezas. en el calcularlo todo. Entonces. generan negatividad. tocar un instrumento o ir a un museo. tejer. dependiendo del tipo de persona que usted sea y de lo que exijan las circunstancias. En la medida en que uno se oiga expresándolas.separarme o a distanciarme a mí mismo de mí mismo. Abro cualquiera de ellos al azar (quizás “algo” me guía a abrir la página correcta. Puedo observar cuan identificado o sumergido estoy. Aplique las ideas del Trabajo. Eventualmente. Si me doy cuenta de que estoy en una prisión. Somos negativos en la autoindulgencia. Encuentro esto muy útil. puede dar un paseo en bicicleta o practicar su deporte favorito. Una vez que esté realmente consciente de esto. Las dificultades económicas. en la autocompasión. Es en esa oportunidad precisa cuando uno todavía tiene el poder de desviar las emociones negativas. la ayuda que está en cada uno de nosotros. En ese momento. usted puede hacer participar a uno o más centros. Los esfuerzos crean energía. Nos volvemos negativos permitiendo que los demás. Si usted es este tipo de persona. la negatividad la agota y la destruye. Es una gran tarea y una de las más importantes en nuestra vida diaria. Ésta es una grave enfermedad que debemos reconocer y combatir. El hombre número tres puede dirigir sus pasos hacia una biblioteca o una librería. surge en mí un nuevo interés y reemplaza la negatividad insidiosa que estaba tratando de apoderarse de mí. El hombre número uno puede hacer una caminata o trotar. . Piense de forma diferente. la alarma interior lo alertará para “cambiar la dirección de los pensamientos”. la mayoría de las veces en nuestra fantasía o imaginación. orientándome hacia la ayuda que necesito en ese momento) y siento un flujo de nueva energía. ¿Tiene preparadas algunas actividades que podría emprender en ese momento? Escoja una que le cuadre y que le ayude a cambiar su estado de ánimo. El estado que crea la negatividad puede modificarse por medio de esfuerzos. debo tratar de escapar de allí —y yo puedo. El que sufre siente que tiene derecho a estar desanimado.

Estos son estados que no puedo manejar. permitir que existan en mí. Observamos los diálogos interminables que dan vueltas sin cesar en nuestra mente. Si uno maldice en silencio a alguien o a algo. eso también es expresar negatividad. Entonces podemos preguntarnos. tan vagos. ed. ¿Cómo puedo lidiar con ellos? He pensado. observado y categorizado correctamente como expresiones negativas. estados que me toman. frente a los cuales me parece estar indefenso y perdido. en cualquier forma que se manifieste. quejándose. tengo que sonreír y exclamar: “¡Qué tonto soy!” Todo lo que he escrito hasta ahora son síntomas. Cuando me doy cuenta de esto. sino darme cuenta de que esto es la vida. JOHN 40 Años tras los pasos de Gurdjieff. “¿es útil esta conversación interior?” Esta pregunta me ha ayudado en muchas situaciones cuando la mente. la ley de ascensos y descensos que debemos aceptar hasta que surja un ‘do’ que devuelva la ley de siete a su curso”. tratar de no combatirlos. 2004 . visto. la vida puede recomenzar. suspirar: todo esto debe ser mirado. tan indefinidos y no obstante. justificándose. En ese momento. dejar caer los hombros. La impaciencia también puede ser una de sus expresiones. Pienso: “Simplemente debo soltar.Ahora debemos tratar de ver las negatividades ocultas. acusando. Fruncir el entrecejo sutilmente. ya que su causa puede residir en la negatividad. el ritmo de la vida. hacer un gesto de desesperanza con la mano. las emociones o ambas me han tomado. tan obsesivos y poderosos. lo más pronto posible. razones y causas tangibles de la negatividad. 1era. FUCHS. A lo que no me he referido es a los estados de ánimo. Esas manifestaciones sutiles de negatividad deben observarse cuidadosamente para atrapar nuestra negatividad. especulado y todavía me encuentro indefenso y buscando una respuesta concreta.