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Tierra firme. El Darién en el imaginario de los conquistadores.

Paolo Vignolo y Virgilio Becerra eds.

Los inclusi del Nuevo Mundo: cartografía y canibalismo en el siglo XVI
– Yobenj Aucardo Chicangana-Bayona
139. “El europeo de los siglos XV y XVI, para asimilar esta nueva realidad,
necesitó de la existencia de coordenadas familiares, esquemas que el artista
halló en su propia tradición escrita: la Biblia, los autores clásicos y cristianos,
los tratados, las crónicas y los relatos de viajes medievales de los siglo XIII-XIV.
Pero también en la tradición iconográfica: las imágenes del hombre salvaje de
los bosques: el feroz y el buen salvaje, el Paraíso de Adán y Eva, la Edad
Dorada, los seres y razas fantásticas, las fábulas y las maravillas del Oriente y
los aterradores legendarios inclusi [Gog y Magog], que ofrecieron los referentes
para componer las imágenes del indio y del canibalismo de los siglos XV y XVI.
Las imágenes alemanas sobre el canibalismo, hechas en la primera mitad del
siglo XVI, asociaron el consumo de la carne humana a banquetes y festines
como actitudes cotidianas de los amerindios, sin tener en cuenta la etnografía
y desligando estas costumbres de sus aspectos rituales”.
Acerca del uso de categorías taxonómicas en la Historia general y
natural de las indias de Gonzalo Fernández de Oviedo, o de cómo se
explicaba la naturaleza un cronista del siglo XVI – Paula Ronderos
145. “Oviedo reconoce en la naturaleza los elementos que está condicionado a
ver en ella, pero el proceso de semejanza, que Foucault propone como la
episteme característica del XVI, se quiebra ante ese mundo natural y en el
discurso irrumpe la comparación. Para Foucault, la semejanza y la comparación
son las epistemes propias de los siglos XVI y XVII, respectivamente. Pero, al dar
cuenta del encuentro iberoamericano durante estos siglos, la relación con la
semejanza (en términos de la tradición greco-romana y medieval) y con la
comparación (en términos de inclusión de nueva información a partir de la
experiencia) deben ser matizados”.
146. “Así, cuando Oviedo escribe sobre la naturaleza del Nuevo Mundo, no
corrobora ciegamente el discurso de la tradición para legitimar la unidad del
modo de conocer y reproducir de la episteme europea sin más, sino que, dado
que su objetivo era dar cuenta de una naturaleza que desbordaba el lenguaje
conocido, flexibiliza las categorías, las instrumentalizaba”.
151. “El orden de la naturaleza europeo encontró una naturaleza americana
que resistió la clasificación taxonómica desde categorías inadecuadas que no
servían para explicar la realidad. Los viajeros al Nuevo Mundo traían consigo un
conjunto de palabras útiles para explicar el mundo, que definían un orden de
jerarquías y un sentido; palabras consensuadas, construidas por mucho tiempo
y avaladas por los expertos. Sin embargo, al intentar utilizarlas para describir
plantas y animales americanos, resultaban poco prácticas. La diversidad y la

sino como herramientas de indagación que posibilitaron e incitaron la ruptura y a la transformación de función a las necesidades situadas”.manigua asombraban y retaban las posibilidades lingüísticas de quien intenta describir. agrupar y ordenar”. 157. no como espacios que determinaron el conocimiento. “Reconocer la experiencia como un aspecto central en la construcción de discursos sobre el mundo natural permite explicar el papel que jugaron las autoridades y los esquemas instituidos. .