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y revisa acuciosamente la literatura sobre la calidad de la educación.

Chile está en el lugar 51 del ran-

Resulta que nos estamos quedando atrás. Ineludiblemente atrás.
Nuestra estreila, que alguna vez fue
Ia más brillante de América Latina,
empieza a extinguirse. El sueño de
transforrnamos en un paÍs desarrollado en un futuro cercano principia a escabullirse entre nuestros
dedos, y pronto no será más que
eso,

cuando un nuevo presidente -o
presidenta- liegue a La Moneda,
los currÍcuios serán prácticamen
te los mismos que hace una docena de años, cuando Michelle Bache
let iniciaba su primer perÍodo. La

calidad de los profesores será la
misma, y la jornada escolar será
igual. Claro, habrá algunas novedades administrativas y nuevas es-

tancias burocráticas estarán operando, pero en vez de mejorar la calidad de la educación, lo más
probable es que estos cambios la
empeoren. Esto es verdad a todos
los niv-eles educativos: Ia educa
ción primaria, la secundaria y la
educación superior.

Un pais con una educación de
mala calidad no es competitivo, y
por tanto no puede prosperar. Pero
eso no es todo: un paÍs con mala

a

mentar la lectura en la familia. En
general, Ios niños de una familia
que tiene 200 libros en casa ypor
tanto buenos hábitos de lecturatencirá 50 puntos más de puntaje
que un niño proveniente de una fa
miiia que tiene menos de 10 li
bros. Pero. claro, desde hace déca
das que Chile no tiene una poiíti
ca de1 libro. Al contrario. se les
grava con uno de los IVA rnás altos
del mundo.
Una de las variables institucio
nales más importantes es la calidad
de los profesores, medida a través
de pruebas de desempeño yposgrados. En eso andamos mal desde
hlre mucho tiempo. y ninguno de
los últimos gobiernos ha hecho

king, mucho más abajo de la mitad.
Tnm.ediatamente por encima se en
cuentra Tailandia y un puesto más
abajo Kazajistán. No se trata, exactamente, de un vecindario descollante. Alcontrario, es unvecinda
rio más bien malito. (Quienes se
conforman con tan sólo ganarle a
Argentina, y no les importa qué
pase en 1o demás, estarán felices al
saber que sí superamos a Ia vecina
república).
De acuerdo con estos cálculos,
Chile tiene un puntaje combinado
de 434 puntos. El promedio para los
81 países es de 500 puntos. El ma-

yor puntaje (596) corresponde

un sueño.

Este gobierno decidió "olvidar"
la más importante de las reformas,
la de la calidad de ia educación.
No se hahecho absolutamente nada
ai respecto. En un año y medio,

.

dos" y es poco (o nada) 1o que las
políticas educativas pueden hacer
ai respecto. Sin embargo, años de
investigación han mostrado que
hay algunos canales a través de los
cuales se puede compensar un factor familiar "deficiente". Los cios
más importantes son la educación
temprana o pre-preescoiar -desde

Shanghai; le siguen Singapu¡ Hong
Kong, Corea, Japón, Taipei y Finlandia, en la vecindad de los 550 puntos. Nueva Zelandia, un pais al que
clebiéramos aspirar parecer:nos, tie
ne 508 puntos, mientras que suve-

cino Australia obtiene 513- La brecha entre Australia y Chile es de 79
puntos.
La importancia de 1os pLintajes
numéricos es esta: cada 25 puntos
son equil'alentes, aproximadamen
te, a un año de escolaridad. !'ale decir, la mala calidad de nuestra edu
cación significa que, para todos los
efectos prácticos, la escolaridad en
Chiie es cerca de tres años menor
qrle en Australia y Nue.,,a Zelandia
nuestra brecha con elios es de cerca de 75 puntos.
¡Tres añosl

Bajo estas circunstancias es impensable que podarnos cr:mpetir
con éxito en el mundo, que les agreguemos vaior

a

nuestras

erportscio-

lasalacunahastael kín der, yfo-

nada al respecto. Tan sólo palabras.
Otra variable explicativa clave es
la existencia de un examen nacio.
nal de graduación al terminar cada
ciclo. Aquellos países (o regioncs)
que los lienen logran desempeñor

muy superiores. En eso tampoco
estamos bien"

Otra: la duración de la jornada
escolar. Hace dos años un gr-upo de

profesionales propusimos un plan
piloto en Chile, en ei cual se agregara una hora iectira diaria a los
alumnos rie colegios vulnerables.
Pero, tal como usted se imagina, ei
gobierno no hizo nada.
Otra más: la existencia de un sec
tor educativo privado, dinámico y
vigoroso, contribuye fuertemente a
que la calidad nacional aumente.
Esto es especialmente e1 caso en
paises como Bélgica, donde el Estado financia a esas escuelas priva-

los conocereis

nes, que prosperemos y saigamos
adeiante. Piense por un momento Ic
que estos tres años significan. Suponga dos emprendimientos muy
similares, excepto que en uno tenemos trabajadores graduados de la
secundaria, mientras que en el otro
Ios operarios tan sólo llegaron l-rasta primero medio. ¿Cr.rál de los dr.¡s
será más productir,o? ¿Cr-rái sobre'
vivirá a ios embates de un munrio
cruel? ¿Cuál tíene mavores proba
i:ilidades de éxito?

Según un estudio que será publicado la próxima semana en la presti-

l,os deterrninantes

sistemas educativos descentraliza
dos, que les dan mayor autonomía
a los directores de establecimientos

de la calidad educativa
¡.Por qué Chile tiene tan sólo 434

y a las autoridades municipales,
funcionan mejor y tienen mayor

pLlntos, mientr-as que Australia tiene 513 e Irianda 512? Err términos
generaies, estas diferencias se expli
can por tres grupos de factores: lás
características de las familias, arreglos institucionales y cantidad de
recursos dedicados a la educación.

calidad. Este efecto es mayor en países que tienen un examen nacional
de graduación. En Chile, claro, nos
estamos moviendo exactamente en
la dirección opuesta. Menos municipalidad y más ministerio.
Lo más trágico de esta situación es
que nada de esto es nuevo; todos,
absolutamente todos estos resultados eran conocidos, desde hace

educación no forma ciudadanos
completos, no forma personas empáticas que pueden ponerse en el
lugar "del otro", personas tolerantes e inclusivas, personas que pueden convivir en armonía solidaria.
Un país con mala educación está
condenado a la mediocridad.

Porsu calidad

giosa reüsta Journal of Economic
Perspectives, Ia calidad de la educación en Chile es muy mala, menor que en Tailandia, Turquia, Chi-

pre y Vietnam. Y claro, es mucho
menor que en países como Australia, Nueva Zelandia, Finlandia, Canadá

y

Corea. (The importance

of

school systems, por el profesor de
la Universidad de Munich, Ludger
Woessmann).
Este trabajo combina los resultados de las últimas pruebas internacionales Pisa, Timss y Pirls para

construir un indicador único de
calidad. Estas pruebas miden el de-

sempeño de niños y niñas de 15
años en matemáticas, ciencias y
cornprensión de lectura- El trabajo incluye información de 81 parses

De entre ellos, los dos primeros
son, por lejos, los más imporlantes.
De hecho, en los análisis estadísti
cos, un aumento del presupuesto de

educación que no va acompañado
de reformas aJ proceso educatil,c
tiene un efecto práctricarnente nulo.
I-os factores farniliares, como ia
educacién de los padres y su nir,el
de ingreso, son lcs más complica
dos, ya que están "predetermina

das. ¿Cómo es esto? La respuesta es

simple y data de la época de Adam
Sm i t h : mayor competent'ia.
Y otra: en paises con el nivei de ingresci como el de Chile (o mayor), los

años, por los técnicos en temas
1o que este artÍculo ha hecho es recopilar. revisar y

educativos. Todo

comentar la literatura. Nuestros expertos los conociany los ignoraron,
o a propósito (y por órdenes de los
ministros) los olvidaron. Una verdadera tragedia.@

Este gobierno decidii
"otvidar" [a más
importante de las
reformas, [a de [a
calidad de ta
educación.
Un aumento det

presupuesto de
educación que no va
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