You are on page 1of 7

1.

1 INTRODUCCION
La sangre es un tejido líquido que recorre el organismo, a través de los vasos
sanguíneos, transportando células y todos los elementos necesarios para
realizar sus funciones vitales. La cantidad de sangre está en relación con la
edad, el peso, sexo y altura. Un adulto tiene entre 4,5 y 6 litros de sangre, el
7% de su peso.
La sangre es roja brillante o escarlata cuando ha sido oxigenada en los
pulmones y pasa a las arterias; adquiere una tonalidad más azulada cuando ha
cedido su oxígeno para nutrir los tejidos del organismo y regresa a los
pulmones a través de las venas y de los pequeños vasos denominados
capilares. En los pulmones, la sangre cede el dióxido de carbono que ha
captado procedente de los tejidos, recibe un nuevo aporte de oxígeno e inicia
un nuevo ciclo. Este movimiento circulatorio de sangre tiene lugar gracias a la
actividad coordinada del corazón, los pulmones y las paredes de los vasos
sanguíneos. No hay ninguna célula del cuerpo de los vertebrados que esté a
más de 3 o 4 células de un capilar sanguíneo. En los invertebrados el líquido
homólogo a la sangre se denomina hemolinfa.
A pesar de que la sangre cumple las mismas funciones en todos los individuos,
no es idéntica en todos. Existen diferentes “tipos” de sangre. Esta característica
es genética, es decir, nacemos con una sangre que pertenece a determinado
grupo. Por lo tanto, nuestro organismo acepta sólo la sangre del mismo grupo
(la sangre compatible) y rechaza la de los otros grupos, con reacciones que
pueden llegar a ser muy graves.
Los sistemas de grupos sanguíneos más conocidos son el Sistema ABO (grupo
A, grupo B, grupo AB y grupo O) y el Sistema Rhesus, conocido como Factor
Rh, (Positivo o Negativo). Estos Sistemas están presentes simultáneamente en
todos los individuos. Cuando se habla de Grupo y Factor nos referimos al
Sistema ABO y Rh.

2.1 DESARROLLO
La sangre es un tejido renovable del cuerpo humano, esto quiere decir que la
médula ósea se encuentra fabricando, durante toda la vida, células sanguíneas
ya que éstas tienen un tiempo limitado de vida. Esta “fábrica”, ante
determinadas situaciones de salud, puede aumentar su producción en función
de las necesidades.
2.1.1 Composición de la sangre
La sangre está compuesta por dos fracciones bien diferenciables:
• Células sanguíneas o elementos formes de la sangre
El conjunto de las células sanguíneas suponen el 45% del volumen sanguíneo.
Hay diversos tipos de elementos formes en la sangre:

Eritrocitos (de 4.106 a 5.106/mm3de sangre)

Plaquetas (de 200.000 a 400.000/mm3)

Leucocitos (de 6000-9000/mm3)

Granulocitos

Neutrófilos (55-60% de los leucocitos)

Eosinófilos (2-5%)

Basófilos (0-1%)

Agranulocitos

Linfocitos (30-35%)

Monocitos (3-7%)

• Plasma sanguíneo
• es la sustancia intercelular líquida en la que nadan las células y que
puede asimilarse a la matriz extracelular en otros tipos de tejido
conectivo. El plasma sanguíneo supone el 55% del volumen sanguíneo y
está compuesto por:
• Agua
• Electrolitos
• Proteínas (albúmina, fibrinógeno, globulinas...)

• Nutrientes (glucosa, lípidos, aminoácidos)
• Sustancias nitrogenadas no proteicas (urea, creatinina,...)
• Sustancias reguladoras (hormonas, vitaminas...)
2.1.2 Glóbulos rojos
Los glóbulos rojos, hematíes o eritrocitos constituyen aproximadamente el 96 %
de los elementos figurados. Su valor normal (conteo) promedio es de alrededor
de 4.800.000 en la mujer, y de aproximadamente 5.400.000 en el varón,
hematíes por mm³ (o microlitro).
Estos corpúsculos carecen de núcleo y orgánulos (solamente en mamíferos).
Su citoplasma está constituido casi en su totalidad por la hemoglobina, una
proteína encargada de transportar oxígeno y contienen también algunas
enzimas. El dióxido de carbono es transportado en la sangre (libre disuelto 8 %,
como compuestos carbodinámicos 27 %, y como bicarbonato, este último
regula el pH en la sangre).
Los eritrocitos tienen forma de disco bicóncavo deprimido en el centro. Esta
forma particular aumenta la superficie efectiva de la membrana.
2.1.3 Hemoglobina
La hemoglobina —contenida exclusivamente en los glóbulos rojos— es un
pigmento, una proteína conjugada que contiene el grupo “hemo”. También
transporta el dióxido de carbono, la mayor parte del cual se encuentra disuelto
en el eritrocito y, en menor proporción, en el plasma.
Los niveles normales de hemoglobina están entre los 12 y 18 g/dl de sangre, y
esta cantidad es proporcional a la cantidad y calidad de hematíes (masa
eritrocitaria). La hemoglobina constituye el 90 % de los eritrocitos y, como
pigmento, otorga su color característico, rojo, aunque esto solo ocurre cuando
el glóbulo rojo está cargado de oxígeno.
2.1.4 Glóbulos blancos
Los glóbulos blancos o leucocitos forman parte de los actores celulares del
sistema inmunitario, y son células con capacidad migratoria que utilizan la

sangre como vehículo para tener acceso a diferentes partes del cuerpo. Los
leucocitos son los encargados de destruir los agentes infecciosos y las células
infectadas, y también segregan sustancias protectoras como los anticuerpos,
que combaten a las infecciones.
El conteo normal de leucocitos está dentro de un rango de 4.500 y 11.500
células por mm³ (o microlitro) de sangre, variable según las condiciones
fisiológicas (embarazo, estrés, deporte, edad, etc.) y patológicas (infección,
cáncer, inmunosupresión, aplasia, etc.).
2.1.4 Plaquetas
Las plaquetas (trombocitos) son fragmentos celulares pequeños (2-3 μm de
diámetro), ovales y sin núcleo. Se producen en la médula ósea a partir de la
fragmentación del citoplasma de los megacariocitos quedando libres en la
circulación sanguínea. Su valor cuantitativo normal se encuentra entre 250.000
y 450.000 plaquetas por mm³.
Las plaquetas sirven para taponar las lesiones que pudieran afectar a los vasos
sanguíneos. En el proceso de coagulación (hemostasia), las plaquetas
contribuyen a la formación de los coágulos (trombos), así son las responsables
del cierre de las heridas vasculares. (Véase trombosis). Una gota de sangre
contiene alrededor de 250.000 plaquetas.
Las plaquetas son las células más pequeñas de la sangre.
Su función es coagular la sangre, cuando se rompe un vaso circulatorio las
plaquetas rodean la herida para disminuir el tamaño y así evitar el sangrado.
2.1.5 Plasma sanguíneo
El plasma sanguíneo es la porción líquida de la sangre en la que están
inmersos los elementos formes. Es el mayor componente de la sangre,
representando un 55 % del volumen total de la sangre, con unos 40-50 mL/kg
peso. Es salado y de color amarillento traslúcido. Además de transportar las
células de la sangre, lleva los nutrientes y las sustancias de desecho recogidas
de las células.

El plasma sanguíneo es esencialmente una solución acuosa, ligeramente más
densa que el agua, con un 91 % agua, un 8 % de proteínas y algunas trazas de
otros materiales.

2.2 Función en los vertebrados
Todo sistema circulatorio consta de tres elementos indispensables:
Sangre: fluido que actúa como medio de transporte.
Vasos sanguíneos: conjunto de conductos por donde circula la sangre.
Corazón: una bomba impulsora que hace circular la sangre.
En los vertebrados el sistema circulatorio tiene las funciones de:
 Participar en el intercambio gaseoso externo e interno y transportando
los gases (oxígeno y dióxido de carbono) desde las superficies
respiratorias hasta las células.
 Transportar y distribuir los nutrientes incorporados a partir del sistema
digestivo hacia cada célula corporal.
 Conducir los productos de desecho celular hacia los lugares adecuados
para su eliminación al exterior (por ejemplo al sistema excretor).
 Transportar diferentes sustancias químicas que funcionan como
mensajeras (hormonas) entre las diferentes partes del cuerpo.

2.2.1 Composición de la sangre en vertebrados
La sangre y la hemolinfa, los líquidos circulantes de los sistemas cerrados y
abiertos respectivamente, son líquidos complejos que constan de muchos
componentes principalmente agua que contiene iones, solutos orgánicos,
células y proteínas.
Las proteínas son especialmente abundantes en los líquidos circulatorios. Por
ejemplo la concentración de proteínas puede ser de 10-90 g/L de hemolinfa en
los crustáceos decápodos, 30-80g/L de sangre en los vertebrados y hasta de
110 g/L de sangre en los moluscos cefalópodos. En los invertebrados, estas

proteínas son principalmente pigmentos respiratorios que se utilizan para
transportar o almacenar oxígeno. En los vertebrados, los pigmentos
respiratorios están ubicados en el interior de las células, y por lo tanto, las
principales proteínas disueltas en los líquidos circulatorios son proteínas
transportadoras, tales como la albumina y las globulinas, y proteínas
involucradas en la circulación.

2.2.2 HEMOCITOS: CÉLULAS DEL LÍQUIDO CIRCULANTE
Los diversos tipos de células que se encuentran

en el líquido circulatorio de

muchos animales se denomina: Hemocitos. Los hemocitos realizan una amplia
variedad de funciones en diferentes animales, entre las que se encuentran el
transporte o almacenamiento de oxígeno, nutrientes, fagocitosis de células
dañadas, inmunodefensa y coagulación sanguínea.
A pesar de que los hemocitos de los vertebrados parecen ser bastante
diferentes, los biólogos del desarrollo, han descubierto que en ambas
clasificaciones taxonómicas, un grupo de factores de transcripción llamado

GATA, participa en el desarrollo de estas células, lo cual sugiere que las células
sanguíneas pueden tener un origen común en todos los animales.