El marxismo ha devenido inextricable de la ideología capitalista. Dicho lo cual, la
pregunta sobre su vigencia queda respondida.
Pero para justificar esa aseveración, discutir su sentido, precisar su alcance, conviene
descomponer la cuestión en al menos estas tres: a) ¿está vigente el marxismo, entendido
como la doctrina marxista?; b) ¿está vigente el “socialismo científico”, ya no entendido
como doctrina, sino como estrategia de liberación obrera para la prosecución del
progreso humano?, y c) ¿tiene significado la expresión “doctrina marxista”?
En otra oportunidad discutiremos a fondo, como lo venimos haciendo, las
formulaciones b) y c) de la pregunta, las cuales reclaman entrar en el terreno
propiamente teórico del socialismo científico. La a), en cambio, se agota pronto, y la
ocasión es propicia para detenerse en ella; cosa que haremos en las próximas páginas.
Sobre las b) y c) nos limitaremos a un par de sugerencias brevísimas. En todo caso
quedará bosquejado un trabajo mayor, para ser compartido.
Ahora bien. Consideradas en este orden las tres formulaciones de la pregunta, se
advertirá que cada una pone un contexto más determinado a la noción de “vigencia”; en
cada uno daremos una respuesta, que suscitará otra pregunta.
a) ¿Está vigente el marxismo, entendido como la doctrina marxista?
*
Se presupone aquí que el marxismo es doctrina. Entonces, sostener que “la doctrina
marxista está vigente” equivale a decir: “está en boga, tiene éxito”.
Y sí, lo está; y sí, lo tiene. ¿Qué duda cabe de ello? Para dar sólo idea de cuán vigente
está el marxismo así entendido, sobran indicios; y en prueba de ello vayan estos siete:
# La doctrina marxista tiene partidarios y detractores, hoy, en casi todo el mundo; entre
los primeros hay diferencias grandes y pequeñas y, por ende, ¡hay vida! Y, si no
propiamente diálogo, sí inveterados litigios entre fieles e infieles, ortodoxos y apóstatas,
herejes, renegados. En fin, acusaciones, reproches, reconocimientos…;
# Las personas que no se pronuncian ni en favor ni en contra de la doctrina marxista,
expresan opiniones sobre sobre cuestiones de política, sociedad, justicia, historia; y en
tales pronunciamientos suele patentizarse la impronta del marxismo, aun cuando más no
sea que en la adopción de algunas de sus posiciones fragmentadas y
descontextualizadas, y/o en el uso corriente de sintagmas y latiguillos característicos de
su jerga;
# La influencia de la doctrina marxista se verifica en diversas disciplinas y doctrinas
recientes y contemporáneas, que en conjunto versan sobre tan ancho espectro temático,
que por de pronto abarca gran parte del campo de la filosofía, y del de las llamadas
ciencias sociales; todas las cuales absorbieron fragmentos del espíritu del marxismo;
# Hay partidos políticos, grandes y chicos, que se asumen marxistas; lo cual, aquí,
equivale a decir: tienen como propia la doctrina marxista;
su estructura de clases. En otras palabras.. desde los socialdemócratas hasta los “post-marxistas” (de los que propiamente se ha dicho que son pre-marxistas). La primera suposición usa “la” en sentido absoluto (como artículo determinado singular). como asimismo marca las ideas comunes sobre derecho social. las cuales empaparon la percepción general de la época sobre el sistema capitalista: su historia. negar legitimidad a toda otra en el mismo campo temático. y. que comparten muchísimas personas a quienes ni se les pasa por la cabeza que en ella puedan influencia marxista. ya que implica: “la d. Pero en esa maraña ideológica donde la influencia de la doctrina marxista se diluye. Pero debemos advertir que el sintagma “la doctrina marxista” metió de contrabando no menos de dos supuestos ocultos. en definitiva. Vietnam. aquellos principios de civilización universal que felizmente tenemos por conquistas irrenunciables del progreso humano. entreverándose en cualquier mezcolanza de credos y posiciones. Cuba). las asociadas a las internacionales III/IV. Pero para tener una idea más cabal y más completa del alcance presente y reciente de ese impacto. a la auténtica. como tal. hasta hace apenas poco más de veinte años. y queda sentado que éste es el verdadero: tal. la pretensión de legitimidad. hay que colocar en el cuadro la incidencia de versiones anteriores. Y está en la naturaleza de toda doctrina. # La doctrina marxista caló hasta en las entrañas de la mentalidad contemporánea y es. En este espectro tan abarcador quedan comprendidos la sociología de clases. sus contornos. y sólo entrevemos su identidad difuminándose en el espectro amplísimo de las ideas progresistas en general. contiene una doble falacia (del tipo “petición de principio”). pero sobre todo. Entonces. la reivindicación mayor de toda doctrina. de un extremo al otro de la taxonomía política? Para responder nuestra pregunta tenemos que resolver esta cuestión previa. el espíritu de la legislación social avanzada y el de las llamadas “políticas sociales”. progreso. su economía política. # El marxismo fue la doctrina oficial del bloque de naciones presidido por la URSS. Pero por ser esa influencia tan vasta y tan difusa. anda errática.# Hay Estados nacionales en la actualidad.”.. emanadas de las internacionales I/II del siglo XIX. en términos muy generales.”. etc. su identidad. ésta también pierde sus formas. disueltos sus contornos. sobre todo. la doctrina? ** ¡La doctrina! Nos referimos. que adoptaron el marxismo como la doctrina oficial (China. m. inextricable y entrañablemente constitutiva de la ideología de la época de la diferenciación tecnológica del capital (la cual comprende el período de la Guerra Fría). y “la doctrina m. civilización. al mentar “la doctrina marxista” consagra subrepticiamente un punto de vista doctrinario particular. como ser. ¿qué clase de doctrina puede ser una que. etc. perdidas su formas. Los siete indicios anteriores se multiplican tanto como se quiera si se toma en cuenta el impacto de la doctrina tal como ésta fue representada en distintos escenarios y en distintas versiones. o a toda versión diferente de ella misma. a saber: ¿cuál es. en suma. populistas. ya no nos es posible delimitar el impacto de la doctrina. . Corea del Norte. claro está.
Pero aceptemos que los escritos de Marx (pasando por alto inconsistencias inevitables en una obra compleja. submodelos. su vigencia. pero. je ne suis pas Marxiste”. al régimen de terror “maoísta” camboyano de los Jmeres Rojos. En otras palabras. en la ocasión. entre Lenin y Kautsky. son exponentes del marxismo? ¿Qué obras? Marx mismo era marxista. Pero ahora dejémosla de lado. *** Para decir algo concreto sobre la doctrina marxista. a Tito. y volvamos a la primera falacia: la que mete mediante el artículo determinado la. Porque. hasta 1883. modelos. ¿quién los autoriza? ¿Quién confiere su apostolado a los apóstoles? Más particularmente. reprocha a sus colaboradores Jules Guesde y Paul Lafargue. vastísima. etc. por ejemplo: al reinado bestial de Nicolae Ceaucescu en la República Democrática Socialista de Rumania. ¿de alguna manera son exponentes de la doctrina los jerarcas del Partido Comunista Chino (que acaban de anunciar el cierre de miles de campos de trabajo forzado)? ¿O los desleídos y oportunistas líderes socialdemócratas. con un criterio definitorio. entre Luxemburg y Bernstein. pone en cuestión la naturaleza doctrinaria de la doctrina. que tomen a su cargo actualizar los testamentos originales. a Fidel. en plural.. (La circunstancia de ese pronunciamiento nos obliga a interpretarlo como exageración retórica. al orden brutal de los dictadores norcoreanos Kim Il Sung y Kim Jong-il? Pero. y se exacerban en vísperas de las grandes revoluciones históricas. por las modificaciones hechas por éstos sobre partes del texto compuesto en 1880 principalmente por el mismo Marx. a la sazón. ¿qué autores. entre Trotski y Stalin? ¿Es la URSS una realización marxista? ¿El partido bolchevique representa. y se comprobará que es imposible delimitar el campo sin entrar en la discusión que quisimos evitar: la de la legitimidad. sus tesis. el marxismo? ¿Lo representa Stalin? ¿Cómo conciliar con los principios marxistas básicos la política de la URSS en España? Y. la necesidad de actualizarse. de la doctrina. escrita durante toda una vida).Pero. ¿Y después? Para que una doctrina se mantenga viva necesita apóstoles autorizados. y la renovación lograrse. sus argumentos. no obstante su célebre afirmación en contrario: “Ce qu’il y a de certain c’est que moi. como por ejemplo determinar su contenido. La contradicción puede salvarse. digamos. ¿el problema tiene escapatoria? “Las doctrinas marxistas”. que posan . para identificarlos. qué políticos. mediante nuevos intérpretes autorizados. es un conjunto insuficientemente determinado como para que pueda considerarse una doctrina de la que valga la pena sopesar. ¿quiénes son los “referentes”? ¿Hay que optar. original. debemos necesariamente referirnos a una de sus variantes en particular. qué regímenes. al Che? ¿A qué regímenes? ¿Seguramente no. en las primeras décadas del siglo XX. en tono jocoso pero reprobatorio. frente a un mundo cambiante. o bien. debemos considerar? Pues bien. (Esta tensión recuerda las guerras religiosas de la época de la Reforma). ¿Cuál o cuáles de las muchas presentaciones. encarnan la doctrina. qué estadistas. qué partidos. destinado a integrar el programa del Parti Ouvrier). y discutir. para considerarla luego. desde la segunda posguerra para acá: ¿a quienes debemos o podemos reconocer como representantes del marxismo: a Mao. la cual consiste en suponer que “el marxismo” es una doctrina. inténtese resolver esta cuestión previa con una enumeración exhaustiva. qué dirigentes revolucionarios. por ejemplo. La pregunta encierra una segunda falacia del tipo petitio principii.
Elato de autoridad. eludir. al que sirve tanto mejor. Hay una conjuración de hecho. quedan absueltos de los errores y los crímenes perpetrados en nombre de la. ni autorizado a eludirlas. El primero encuentra grata la idea de que la doctrina es difusa y ampliamente reconocida. en evitar que se repitan. y es. ¿Cómo desenmascararlo? Su enemigo declarado es su protector secreto: el régimen capitalista. persuadido de la verdad de su razón y la razón de su verdad. Allá los equivocados y los enemigos. o tiene mala fe. Pero ello lo lleva a dos conclusiones. Bassanio. o peor aún. ni quiere. Y el dilema no tiene escapatoria. Éste está satisfecho con la versión de la vigencia muy amplia de una doctrina indefinida: le ofrece un ancho rango de oportunidades para satisfacer su espíritu carrerista y acomodaticio. y quienes con él comulgan. El militante marxista pondrá naturalmente su empeño en alcanzar las aspiraciones de la doctrina. Entre éstos están los ostensibles. El lema doctrinario es. sabe plantarse en sus trece. o manifiesta reparos. no sabiéndolo… del todo. su. se hiciera cómplice de ellos. ****** Conviene distinguir dos clases de doctrinarios. incomprendido. en su estrechez. que no son sino los exponentes de la clase enemiga. pero también los vicarios apócrifos de la doctrina.” William Shakespeare. el doctrinario no ve mayor problema. Pero el doctrinario. o no la entiende. para citarlas en favor de sus propósitos malignos. a la decepción más infernal? ***** Antonio [Aside] “Mark you this. los “populistas”. inaceptable. es serio. ¿cómo concebir hoy una estrategia liberadora y socialista que no nos condene a los trabajadores. pero tampoco solución: ¿qué hacer con la doctrina marxista? Rechazarla de plano es imposible. entre la doctrina condenada. pero no menos. sobre todo. un nosotros y un ellos. El Gulag de Stalin. declarados. lo cual le obliga a erigir fronteras inexpugnables entre un adentro y un afuera. “las culpas son ajenas”. imbuido de su apostolado excepcional. volviéndola poco menos que invulnerable a los efectos de la segunda. y dejémoslo aquí. Si su interlocutor disiente con su enseñanza. Pero al doctrinario se le opone siempre un doctrinario rival. como siempre: “los equivocados son los otros”. tales que. nuevamente. el dogmático y el oportunista. Que nadie se diga marxista y se sienta eximido de responder las preguntas anteriores. por omisión hipócrita y cobarde. / The Devil can cite Sripture for his purpose. y a la vez en repudiar los crímenes en su nombre cometidos. una la primera refuerza el necesario sostén de su personalidad. ello no es sino porque aquél no está preparado. Acá nosotros: los exponentes legítimos de la doctrina. y abrazarla ciegamente. The Merchant of Venice. Para el segundo ello es inaceptable. doctrina: porque consta que los perpetradores . se sentirá más a gusto con la versión de una doctrina poco comprendida. tanto más peligrosos cuanto más parecida al auténtico es su discurso: porque bien sabe valerse el Diablo. rígidamente honesto y consecuente. Muy triste sería si por ignorancia. o más. que amagan para un lado y viran hacia el otro? **** Hay preguntas terribles que un marxista honesto no puede. ¿son instituciones de inspiración marxista…? En definitiva: ¿qué decirles sobre el marxismo a las víctimas a miles de millones de víctimas de aquellos regímenes? Y.estérilmente en el falso y ambiguo “polo opuesto” al de las dictaduras? ¿O. una conjunción simbiótica. todo esto no es sino… el sino. hasta de las Sagradas Escrituras. los campos de trabajo forzado. Pero aquél es riguroso. y el régimen que la condena. La primera es que él.
Pero. No podemos eximirnos de la exégesis de sus textos. demasiado menguada de sustancia. entre la apostólica auténtica. de la coyuntura histórica presente. La versión indeterminada es exageradamente extensa. sus aportes son igualmente imprescindibles. que suponemos trazada la frontera nítida e infranqueable entre la doctrina y sus versiones corruptas. e irrelevante. disyuntivas dramáticas. clama por una formulación renovada. exponentes. Que cada partidario de una versión particular haga lo propio: abrir el paquete. es menester exponer su contenido conceptual. intérpretes. inéditas. y los camaradas que con él comparten la doctrina verdadera. de hecho. o la callan. Ello no nos exime de abordar la “cuestión previa”. Aunque nada mejor para él. pero no designados como tales por el propio maestro). pero indeterminada. Pero. apostáticas. que tienen el deber de custodiar la pureza de la doctrina. pero lo más valioso que hallaremos en .. urgentes. ateniéndose a su credo. Los criminales y los traidores se revestían del prestigio de la doctrina. en trance de responder a la pregunta sobre la vigencia del marxismo. ****** En efecto. estéril. que la actualice y la torne relevante. Hemos trabajado en ello.. nada serio puede responderse sobre su vigencia. y para todos. “jibarizado”. Pero para nosotros. y nos puso en evidencia su fenomenal atraso teórico. La certeza de ello los prepara para soportar la segunda conclusión: la que nos y los obliga a revisar muy a la baja el cuadro impresionante que componíamos en los apartados precedentes. ni los escritos. En esa mezcolanza abigarrada y confusa. ésta arroja un cuadro reducido. pero no comprendían sus principios ni los aplicaban. en este cambalache donde se trueca la biblia con el calefón. emprenderla. no pueden ser tachados de cómplices de las apostasías y las herejías. oportunidades confusas y evanescentes. para delimitarla. peligrosa. dadas las transformaciones del mundo que los maestros no pudieron concebir.. Hágalo con sus característicos rigor y consecuencia. los dichos. Comprobamos que la teoría marxista: el proyecto científico. La tarea está pendiente. y apostamos a que. o. se nos enfrenta a esta opción: o es demasiado extensa. El dogmático puede encontrar consuelo ante ello. con esta no”? La cuestión no se dirime sólo con escrutar las obras de Marx y las de su colaborador más allegado. está demasiado restringida a un enunciado nítido. apóstoles (algunos de ellos ampliamente reconocidos. inútil. los hechos. para solazarse señalando triunfalmente las consecuencias nefastas de aplicar la doctrina. la malentendieron. adulteradas. frente a obstáculos formidables. Mientras la diferencia específica del marxismo no esté delimitada. desparramada en una amplísima gama de opiniones y posiciones políticas: tanto en aquéllas que la invocan como en las que la ignoran. y aquellas otras heréticas. de nuevo: ¿hay que escoger una. superará su dogmatismo. la tergiversaron. de sus discípulos.la desconocieron. hoy. de su influencia. que. única y verdadera. desde su punto de vista. Ante las exigencias históricas rigurosas. Pero. pero circunstanciales y conceptualmente limitados. aunque es insensato confiarla al dogmático. en la segunda década del siglo XXI. del menú de las doctrinas recibidas? ¿Sobre qué base decidir: “con esta sí. donde mostrábamos la doctrina marxista como casi omni-presente. Pero ahora. y entonces intrascendente. penetrar en su contenido. los enemigos de la doctrina hallarán harta ocasión. sintiéndose pertenecer a una élite de elegidos. Él. perjuras. exponerlo. cualquiera sea la delimitación “correcta” de la doctrina..
Y. ¿Cuál es ese método? La respuesta doctrinaria la encontrarán ustedes en el mismo Lukács (en su “ensayo sobre ortodoxia en materia de marxismo”. Aun así. su relevancia. canónica. para el criterio vulgar y común de “vigencia = aceptación = reconocimiento. Hasta aquí. tan pronto como cedemos al reclamo de delimitar el campo de la doctrina “auténtica”. en Paul Sweezy. siquiera escuetamente. Aquí hay que mencionar. es verdad que lo común a las doctrinas marxistas es que son. Entonces. desde dónde? Volvemos a la “cuestión previa”. etc. por ser irrenunciable su aspiración a un desarrollo científico. y. Pero. nos guste o no nos guste. en la segunda falacia? Si queda sin resolver la “cuestión previa”. que resultó mortalmente eficaz en el marco siniestro de la era de Stalin. Es hora de colocarla en su perspectiva programática. y debe repugnarle verse rebajado a la condición de doctrina. Pero. criterio que dicho de paso es él mismo el más “vigente”. Sabemos hoy que la idea de tal método es una quimera metafísica. Distingamos esta cuestión de la de la “verdadera ortodoxia”. y de las divergentes ramificaciones posteriores? Quede pendiente una discusión más profunda sobre la génesis del Stalinismo. sus exponentes no podrían haber sido más enfáticos en proclamarse enemigos de Stalin. para cuando se nos presente esa oportunidad adelantemos la tesis de que Stalin no fue el demiurgo del “stalinismo”. que llevó a Georg Lukács a postular la conocida respuesta: la ortodoxia marxista está en el método. En esta acepción. la pregunta sobre la vigencia de la doctrina no tendrá respuesta. cuando por más que divergieran entre sí. ¿es acorde con el marxismo ser doctrina? b) ¿está vigente el “socialismo científico”. su fertilidad. . precisamente. haciendo caso omiso de la cronología de los hechos. y su relación con el marxismo. doctrinas. ¿cuál. sino su criatura y por cierto su brutal ejecutor. Pero admitamos que es injusto poner las ramificaciones de la IV bajo el rubro del stalinismo. el modelo doctrinario que representa la doctrina marxista “oficial”. una exigencia inescapable. ya no entendido como doctrina. sino como estrategia de liberación obrera para la prosecución del progreso humano? Interpretábamos hasta aquí la noción de vigencia en un sentido que ahora luce abstractamente sociológico (market-minded). su dimensión distintiva. contenido en su libro Historia y consciencia de clase). como estrategia de transformación social con miras al socialismo.”. Teoría del desarrollo capitalista). Y la doctrina misma quedará indeterminada mientras no se especifique cuál es.. sea como fuere. histórico-política.. para éste. deberemos aceptar que la doctrina coincide con su versión más extensamente reconocida en la opinión general. ¿qué hacer con el marxismo? Retomarlo. ineluctablemente. ¿Es justo poner en el mismo paquete “stalinista” a las III/IV internacionales. que la que aquí alcanzamos. derivada del concepto de socialismo científico: por ser concepto. ¿caemos atrapados. Si tal es su espíritu. es el “stalinismo”. venimos interpretando vigencia desde el punto de vista sociológico. Quien conoce y aplica el método de Marx puede decirse marxista. Y el marxismo dice ser portador del “socialismo científico”. y más determinadamente. también. y en definitiva una argucia ideológica. debe ser teoría viva. de las indudables diferencias que encierra en sus orígenes.ellos es un proyecto inconcluso. Nos interesa su vigencia en la historia presente y próxima.
El obstáculo fue. abatida y debilitada por esa denuncia: incluso antes que Marx. la cuestionaban con esas mismas armas. (Es la “revelación” de la génesis del Produit Net de los fisiócratas. el sintagma “doctrina marxista” ¿es un contrasentido. arrancada de sus propias entrañas): a soslayarla. Es verdad que en casi todas sus versiones doctrinarias denuncia el capitalismo. un oxímoron? Pero para responder esto.Y si por Marxismo entendemos el proyecto. apartado. encontramos que el marxismo vulgar forma parte de la ideología del capital diferenciado. pero: a condición de que el concepto. y se actualice. destruir el poder que los oprime. consagrados a su realización humana plena. una etapa incipiente. para sobrevivir. de desarrollar este concepto en el terreno práctico de la lucha de la clase obrera socialista por constituirse como clase. del Excedente de David Ricardo). En la versión primigenia del socialismo científico todavía luce nítida la marca ricardiana. Pero al agrupar a los trabajadores en grandes contingentes. y a la sazón. Una vez más. construir la civilización del socialismo universal que eliminará y suprimirá el capitalismo. debemos volver desde la perspectiva de éste. y último. Entonces. ya en el marco de la llamada revolución industrial. de la preparación intelectual y (en un sentido más profundo): conceptual. de base ricardiana (es decir. el capitalismo los educa para el trabajo disciplinado en gran escala. e histórico. y crear uno propio. Los trabajadores carentes de medios de subsistencia propios. empero. . e inevitablemente los prepara para sentir que su condición de explotados es a la vez insoportable e innecesaria. una indicación somerísima del contenido conceptual abstracto de la doctrina marxista. anular el régimen que los explota. político. destinado a reemplazar el capitalismo por una sociedad de hombres libres. de las grandes transformaciones que hoy se preparan. socialistas franceses e ingleses habían arrebatado a la burguesía las armas intelectuales que ella misma forjó para legitimar su régimen y defenderlo de la reacción encarnizada de la nobleza y el clero. y sigue siendo. sí. Mientras para el capitalista esta relación de explotación es una fuente de riqueza que en principio se incrementará indefinidamente. la ideología capitalista se adaptó exitosamente al impacto de sus enemigos. si así lo entendemos. Tal. sino la forma más avanzada y más vigorosa del socialismo científico. todavía incipiente. Poniéndola ahora ante un horizonte de transformación histórica. El capitalista paga un salario al trabajador con una parte del valor que éste produjo para él. realizar su condición obrera. a la vez científico. lo que intentaremos brevemente en el próximo. deben entrar en condición de asalariados en la relación de explotación trabajo asalariadocapital. agotada la revolución política de los siglos XVII y XVIII. que Marx famosamente llama Plusvalor. Lo que hoy consideramos marxismo vulgar. pero relumbra ya en ella la impronta transformadora del genio marxiano. y a naturalizarla. crea en ellos la consciencia de pertenecer a una clase universal. para el trabajador es sólo una condición de supervivencia miserable y precaria. un estadio necesario. a la cuestión anterior: el impacto del marxismo en la opinión común. eliminándola. Se funda para ello en la economía política burguesa clásica. y en esta condición comprenden que sólo depende de ellos unirse. no era entonces vulgar. caracterizándolo como sistema de explotación económica. La ideología del siglo XIX fue duramente conmovida. de la Ganancia Absoluta de James Steuart. salga de su abstracción. y se embolsa el valor excedente. y ya hacia fines de aquel siglo había comenzado a absorber esa crítica. Vigente hoy. su enquistamiento en las cáscaras doctrinarias que se creyeron necesarias para difundirlo y preservarlo. los une en gigantescos colectivos solidarios y cohesionados.
su concepto todavía abstracto del capitalismo y de la historia moderna permaneció dentro de una economía política ingenua. como lo tiene el proyecto marxiano de fundar la estrategia revolucionaria en una economía política de perspectiva socialista. e irreversible. el doctrinario adocenado se especializa en una porción de la versión canónica de la doctrina. en la secuela de 1871. incesante. el programa político permanece cautivo de una economía política todavía encerrada en estrechas limitaciones. Aunque procura. los gestos. que cuando sobrevienen catástrofes y crisis que trastornan profundamente el ciclo repetitivo. no son sino la consecuencia necesaria de la naturaleza propia del capitalismo. los comportamientos característicos. Los discípulos de Marx han escrito montañas de trabajos teóricos y doctrinarios. En campos disciplinarios estrechos: ideologizados. Su misión principal. el dinero y el capital. y llegan a una conclusión importantísima: los trabajadores no pueden liberarse si se limitan a “tomar” un poder que no es el propio. El Estado y las instituciones burguesas no podrán ponerse al servicio de la transformación socialista. en alguna mezcolanza doctrinaria sincrética de ocasión. radical. su economía política despegó del terreno ricardiano paro no levantó vuelo. sin “abrir el paquete”. condenándolo a su atraso. aquélla que se arroga con convicción inquebrantable. Su tarea quedó inconclusa. para brindar base científica a la estrategia socialista y revolucionaria de los trabajadores. que Marx rechaza vigorosamente.El proyecto concebido por Marx consistía en desarrollar “críticamente” la economía política más allá de las estrechas fronteras del pensamiento burgués. bien (de manera superficial y oportunista) remozándola con los “novedades” tomadas de otros enfoques que gozan de mayor aceptación. en aportes conceptuales. ya bien catalogados y previstos por la doctrina. pero no han sido pródigos. que circunscribe la mercancía. su crítica inacabada. del mundo capitalista. y anuncian su límite . y desempeña con elación soberbia. su empobrecimiento. hacen el balance de la Comuna de Paris. No ya como doctrinario marxista. y va de suyo. He aquí el gran obstáculo. son aquellos que deben ocurrir. que en consecuencia. es la de revelar a sus contemporáneos… ¿Qué? Que los eventos de la experiencia práctica. La mentalidad doctrinaria conserva el dogma económico idéntico a sí mismo. ni siquiera bajo la dirección de los trabajadores. profesionalizados y tecnificados. sino que éstos tienen que desechar el Estado existente y reemplazarlo por el propio. bien procurando abrazarse a la pureza de sus formas primigenias míticas. Sus ideas políticas progresan enormemente cuando él y Engels. adquiere con el tiempo los rasgos. Cada vez más incapaz de comprender la transformación histórica. Su cuidado característico es el de detractar a sus rivales. Pero en la obra de Marx. el pensamiento doctrinario se empobrece y se fragmenta. estandarizados. los sucesos políticos y económicos corrientes. o simplemente como doctrinario. Estas ideas tienen vigencia histórica plena y candente en el día de hoy. su contaminación con el siempre renovado repertorio de prejuicios de la época. su exacto phisique du rôle. Y la consecuencia es que ese contenido abstracto quedó momificado en la doctrina. porque no son sino expresión necesaria de las determinaciones establecidas en una realidad más profunda. pero eso está en su naturaleza. no son sino la repetición de hechos pretéritos. dieciochesca. a la sociedad civil. su fragmentación. y atrapado en la ideología al servicio de ésta. sino como marxista doctrinario. de una sociedad civil diferenciada y separada del Estado. ni mucho menos. pero no logra diferenciarse de otras doctrinas socialistas. brinda sustento a un programa unilateralmente político de revolución socialista. La ficción a la vez analítica e ideológica. De igual modo.
Éstas se originaron en coyunturas históricas extremadamente dramáticas. hay que desmontar pacientemente una maraña de trampas ideológicas incorporadas entrañablemente en estas mismas doctrinas. como lo malentiende la doctrina canónica. por su función ideológica. de la manera más cobarde. la doctrina como tal es una reminiscencia regresiva de la mentalidad mítica. en la perspectiva histórica próxima de la presente discusión. a la vista! Para comprender en particular el papel efectivo de las doctrinas de izquierda. la ideología es una instancia específica de la cultura moderna. sino efectiva. inaceptable. arcaica. sin duda. claramente opuestas entre sí. Pero toda doctrina es una entre otras. Un paso preliminar. el hecho de ser doctrinas las denuncia como anacrónicas. Y he aquí algo chocante. que también tiene patrones interpretativos eternos e invariables de todo hecho relevante. más bestial. Concebida así: como el sistema de las doctrinas co-vigentes. es decir: cronológicamente contemporáneas. los cuales llevan el sufijo “ismo” (nominal). mientras el capitalismo parece haber agotado para siempre . cuasi simbiótica. como quedó demostrado en pronto hará un siglo. más horrenda. para muchos: que por lo general. por decisión del presidente Truman. circulan como latiguillos prefabricados. las doctrinas de “izquierda” y las de “derecha”. pero quitándole toda nota de sarcasmo. y consagrado por los autores. Reservamos ese uso. por su estructura. entre campos enemigos juramentados. y hoy. abrumadora. ni mucho menos. no sólo latente. resultan ideológicamente complementarias. o como memes bobos. En ella las doctrinas co-evolucionan en acción y reacción recíprocas. que “empieza por casa”: justamente lo contrario de la desastrosa práctica de la doctrina y el dogma. que denominamos ideología. Pero es un largo camino. Tratándose de doctrinas que se dicen socialistas. la ideología capitalista. Hoy. Lo cierto es que esta conjugación funcional. de arrojar un artefacto nuclear sobre las poblaciones civiles de Hiroshima y Nagasaki. en la ideología capitalista. el cual se conjuga con el uso abusivo del plural del sustantivo “ideología”. etc. adaptándose unas a otras. y los sufijos “ista” (adjetival). modesto: reconocer que el sintagma habitual “ideología dominante” es un pleonasmo. Llevan en ella sendas etiquetas con sus nombres respectivos. Pero precisamente el problema de su vigencia histórica aparece cuando comprendemos que la contemporaneidad cronológica no asegura el carácter contemporáneo en el sentido de su vigencia histórica. in illo tempore. a la dramática coyuntura histórica corriente. ¡no salta. Tampoco ignoramos la criminalidad ilimitada de los más altos funcionarios del capital. para referirnos en el próximo apartado a la etapa de transición: una situación histórica singularísima que está. vehementemente anticapitalistas. todavía. en evolución. De la lucha por superar la ideología hay que decir. Pero se aplica hoy. y también propone una vez y otra las recetas consagradas. Por su forma. por el momento. Y como tales militan al servicio de la ideología que dicen y creen combatir. en momentos de gran efervescencia intelectual. mediante el uso o la amenaza de uso del poder represivo del Estado. orgánico. excluyente y exclusiva.histórico y su fin inexorable… Tal cual está establecido en la doctrina. con las cuales conforma un todo interactivo. en circunstancias históricas inéditas y dramáticas. No es que dudemos de la vocación de esta Estado de volcar su poder destructivo con saña criminal sobre cualquier amenaza que crea no conjurar por otros medios. El sistema de explotación capitalista no se sostiene ni sola ni principalmente. sus partidarios se identifican con los mismos nombres. como tanto se dijo de la caridad. en la cual precisamente prevalece.
La ontogénesis de la doctrina es. la mantienen unida el enfrentamiento intransigente. cada vez más. por ser muy conocida. Viene al caso. sus impulsos). civilizada. y son otras tantas instancias de la ideología moderna. políticas. flexible. el sistema de explotación económica. sus sentimientos. Pero adéntrese el observador en esa batahola sin perder la visión de conjunto. Este consentimiento es constitutivo de la condición de oprimidos. Las réplicas de las doctrinas originales conservan los nombres de éstas. con que las doctrinas disputan entre sí. y. y explotados. De entrada. la ideología mantiene la sociedad de clases: el régimen de dominación social. Por el contrario. procuran colocarse y re-colocarse en la situación de oprimidos y explotados… Y. y ésta deberá conformar su personalidad (sus rasgos. y la hostilidad insaciable. de la conservación de su estructura. aunque sólo fuera porque son el blanco al que apuntan las invectivas y las acusaciones del discurso renovado. en función de aquel holograma deformado. y hasta ansiosamente. pero no se vea en esto una objeción. La ideología. semejante al nacimiento del prejuicio. dominados. su sostén principal es ideológico. morales. Su coherencia y su estabilidad. en el fragor de interminables reyertas. ya que estos tienen un papel protagónico en el aggiornamento de la ortodoxia. voluntaria. se refleja. a la vez. Ambos forman parte de la mentalidad dominante en la era del capital. se difracta. empobreciéndose o enriqueciéndose al consuno. se sometan a ella. sino por el contrario. en efecto. y. y pronto entre las más afines se suscitan acerbas rivalidades por el reconocimiento de la apostólica. los consuelos. junto con las compensaciones. y se desprende ya impúdicamente de toda apariencia de civilización moderna. Obnubilados por la ideología. se suman a la maraña ideológica. cambian irreversiblemente. que por contraste resalta las bondades del propio. se conjuga con la ideología. y allí. y advertirá que la clave de toda la articulación y la eficacia de la ideología. Contra esto se señalará que tanto los prejuicios como las doctrinas hunden sus raíces en un pasado más remoto. y lo es también su estructura dúplica. Y lo brindan incluso a sabiendas de las verdades encerradas en el concepto abstracto de la doctrina marxista en su versión canónica. no incumbe únicamente a los partidarios de la doctrina. en ellas. con arreglo a sus mezquinas pretensiones.su impulso del progreso humano. por ilusorias que éstas sean. filosóficas. en tanto sistema que comprende todas las doctrinas. es un todo orgánico. activa. El terror. todas y cada una. la doctrina vicaria cobra autonomía. y permanece encasquillada en ellos. pues. En definitiva. la corroboración de que tanto en el prejuicio como en la doctrina la razón teórica se atasca en atavismos culturales. De este modo la doctrina queda cautiva de la ideología. jurándose inamovibles. el modelo contrario. de su ductilidad. sino también a sus detractores. y. los explotados consientan su opresión y explotación. económicas. las promesas que ésta ofrece. construyan sus planes y sus esperanzas dentro de sus miserables límites. todo ello para la producción y la acumulación de plusvalor capitalista. cuando la más influyente impacta en las restantes. Del griterío entre sordos brota una cacofonía tal. democrática. Dirimirlas. la estratagema ideológica implícita en el prejuicio racial: víctima y victimario participan de manera interactiva en la composición de la caricatura de la víctima. no se explican porque exista armonía entre las partes que la componen. sus conductas. que a cualquiera convence que todo el parapeto está siempre a punto de desmoronarse. en esa condición. es verdad. y admitimos que es así. cobrando entidad propia. según las circunstancias recientes y presentes del cambiamento epocale … La ideología es una bolsa de prejuicios y de . y ofrecen a la doctrina el modelo maldito. no está en la afinidad entre sus partes sino en su rechazo recíproco… La trama se complica por un fenómeno que asemeja a la doctrina con el prejuicio: es como si de cada una emanara una imagen semejante a ella. se refracta. inducida por interacción con otras.
En esa tarea. a una doctrina que en cuanto teoría merecerá calificarse de “marxista”. Es el atraso de su contenido teórico lo que condena al marxismo a ser inextricable de la ideología. Tenemos que dejarlo aquí. la obra de Marx cobra vigencia si y sólo si se la retoma. En suma. en las versiones recibidas. pero a condición de que no se convierta en la anunciación y la custodia del dogma que sus partidarios dicen y creen haber recibido. el más anti-sistema. de suerte que el fanático más acérrimo de la doctrina más intransigente. que garantiza la contención firme. . y de una tercera. reside en el atraso de su contenido teórico. del conjunto de los adversarios. Dará lugar. porque es el más vulnerable a la ideología. en efecto. El oxímoron da lugar a la vida del concepto científico. en efecto. quien más inexorablemente quedará preso en sus trampas. también ella. de un modo asombrosamente efectivo la coherencia. pero puja irremisiblemente para trascender la ideología. y acaso nunca descubra que militó al servicio del enemigo de la humanidad. sino en el frente de la batalla más decisiva de la ciencia contra la ideología. que sólo transitoriamente acepta revestirse de una forma doctrinaria. Lo es. nuevamente: c) ¿tiene significado la expresión “doctrina marxista”? La posibilidad que aquí debemos señalar deriva de dos tesis que bosquejamos en los apartados anteriores: que el legado de Marx consistió en un proyecto científico-político que él mismo apenas bosquejó. perdido en sus laberintos. en sus propios términos: si consideramos el contenido teórico del marxismo congelado en los resultados incipientes de la crítica contenidos en la obra fundacional. que la esterilidad de la doctrina marxista canónica. que enunciamos aquí: la consecución de la “crítica de la economía política”. sino una trampa entramada como con diabólica astucia.gatos doctrinarios contrapuestos. y deberemos concluir que. transformativamente. Pero asomémonos a otra posibilidad. Entendamos el marxismo como Socialismo Científico. para discutir y desarrollar estas tesis. entendida como su actualización transformativa en un marco histórico-político transicional. la teoría del socialismo científico se convertirá en la teoría de la planificación obrera. de modo que. “la doctrina marxista” es un oxímoron. es quien mejor sirve a éste. es posible y necesaria. pero no es sólo un límite exterior.