Blastocystis

Blastocystis
Fidel A. Núñez Fernández

INTRODUCCIÓN
Sobre este protozoo, se han desarrollado una gran cantidad de investigaciones desde
su primera descripción por Brumpt en 1912. En los momentos actuales, aun con los adelantos
tecnológicos que se han alcanzado, persisten grandes controversias sobre su patogenicidad
y muchos aspectos de su conocimiento como su taxonomía, continúan sin estar suficientemente claros.

Agente etiológico
La taxonomía del organismo continúa siendo muy controversial, pues no se sabe si las
especies que afectan al hombre son diferentes entre sí. Por otra parte, ni su ciclo vital ni su
modo de transmisión se han comprobado de forma experimental. No se ha podido asegurar
aún que la infección por Blastocystis spp. sea una zoonosis, a pesar de ser común tanto al
hombre como a los animales.
Existen razones para clasificar a B. hominis como una levadura, pues tiene una apariencia centelleante en el examen directo; su talla es mayor que la del promedio de los protozoos,
y asume formas diversas en dependencia de la muestra. La división por fisión binaria es
fácilmente reproducible y sus núcleos no son visibles con el microscopio óptico en preparaciones no teñidas.
El paso más importante en la nueva clasificación taxonómica de B. hominis lo dieron
Zierdt y colaboradores, cuando en 1976 hicieron la primera descripción de las características
de protozoo que tenía este microorganismo; pues aunque existían características que lo
incluían dentro de las levaduras, habían, a su vez, muchas otras que lo unían a los
protozoos. A medida que se continuó su estudio, tanto en los cultivos fisiológicos como en
su ultraestructura, se fue fortaleciendo la necesidad de este cambio en su clasificación. Hoy
en día, basado en la diversidad de formas y tallas, la fisiología y algunos de los modos de
reproducción, este microorganismo es colocado en un nicho individual dentro de los
protozoos.
Desde su reclasificación ha estado ubicado en la familia Esporozoa, aunque se demostró
que tiene movilidad por pseudópodos.

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la granular. Subclase: Rizopoda. 4. estaría mejor asignado dentro de las Sarcodinas. 7. 3. la multivacuolar. El error inicial fue clasificarlo en el phyllum Protozoa (Goldfuss. Son varias las formas morfológicas descritas dentro de las que se destacan la avacuolar.1). Clase: Lobosea. Este es un parásito pleomórfico del cual se han descrito muchas formas con diferentes tamaños. 11. subphyllum Sporozoa (Leuckart. Blastocystea del género Blastocystis. la prequística y la quística (Fig. el ciclo de vida presentado en la mayoría de los textos es el propuesto por Zierdt sobre la base de sus 132 .1. 6. Reino: Protistas.Microbiología y Parasitología Médicas Por su localización extracelular en el hospedero y carecer de complejo apical y otras características menores. Género: Blastocystis. lo que complica más su estudio. 86. 2. Phyllum: Sarcomastigophora. especie hominis. Fig. 1818). Suborden: Blastocystina. la vacuolar. 8. 5. Levine propone una nueva clase. Orden: Amoebida. 9. Subclase: Gymnamoeba. Especie: hominis. 86. Subphyllum: Sarcodina. Dibujos de algunas formas de Blastocystis hominis observadas en las heces Ciclo evolutivo A pesar de que existe contradicción sobre los modos de división del organismo. Finalmente el esquema de clasificación sería: 1. la ameboide. Subreino: Protozoa. 10. 1963).

2). La organización citoplasmática del quiste es similar a la forma avacuolar encontrada en el intestino.. por debajo de la cual se supone que se genere la pared externa del quiste. lamblia. Existen numerosos reportes que 133 . Como ocurre en la transformación de la ameba a flagelado. El quiste es más frecuente en las heces guardadas que en las muestras frescas. las pequeñas vesículas presentes en su citoplasma. La exquistación puede ocurrir como resultado de la exposición del quiste a los ácidos grasos y contenido intestinal.2. La forma quística resultante posiblemente es la forma infectiva. ya que responde a la mayoría de las inquietudes (Fig. y también como para Naegleria spp. Hasta aquí puede que la forma vacuolar no desempeñe otro papel en el ciclo natural del parásito. Es posible que esta célula. por lo que debe ser revisado a pesar de que en algunos aspectos es coherente con los datos actuales. Se ha demostrado que en condiciones de cultivos alteradas se pueden producir células granulares. de la que más tarde se desprende. se forme a partir de la forma avacuolar. la explicación alternativa puede ser que la forma granular se forme a partir de la reproducción selectiva de un número extremadamente pequeño de gránulos. como se ha descrito para G. lo que haría suponer que la forma vacuolar también da lugar a la quística. que dan lugar a una gran vacuola central. Fig. lo que sugiere que el quiste se desarrolla como resultado de la salida del hospedero o del contacto con factores ambientales externos. Es probable que estas alteraciones morfológicas también ocurran cuando B. Cuando la forma avacuolar pasa a través del intestino.. probablemente se unen y dan lugar a la forma multivacuolar. Se ha demostrado que en los cultivos. dada su rápida transformación a formas vacuoladas. al parecer es una pequeña célula avacuolar dentro de una capa superficial. Existe poca información sobre la diferenciación hacia la forma ameboide. la forma vacuolar se genera después de la multivacuolar posiblemente por el agrandamiento y posterior coalescencia de múltiples vacuolas pequeñas. pero se han hallado formas quísticas en cultivos de larga duración. Esta forma se encuentra rodeada por una cubierta superficial gruesa. debido a que pocas células de este tipo han sido encontradas en las muestras fecales. El soporte preliminar para esta hipótesis lo sustenta un estudio que indica que esta forma es infectiva para las ratas. Si asumimos que las formas granulares se diferencian a partir de las formas vacuolares por la acumulación de gránulos en el cuerpo central (esto se ha evidenciado por microscopia óptica y electrónica). descrita para Naegleria spp. la transformación de la forma avacuolar a la forma ameboide parece ser irreversible. que se refiere a la transmisión externa. pero el propuesto por Boreham probablemente sea el más completo. 86. en la que los mecanismos de transformación parecen estar en dependencia de las condiciones fisiológicas.Blastocystis observaciones con el microscopio óptico. como la describió Doon y colaboradores. Este ciclo sustenta que la forma presente en el intestino de los humanos. cosa que parece poco probable. hominis es colocado en varios conservantes. diluyentes y soluciones de coloraciones. o si solo es patógeno bajo circunstancias específicas. Patogenia y fisiopatología No se conoce con certeza si B. 86. Ciclo vital según Stenzel y Boreham. Se han propuesto numerosos ciclos como el de Singh. hominis es verdaderamente un patógeno o un comensal. que predomina en la materia fecal.

Hay que tener en cuenta que otros protozoos como C. por lo tanto. Es difícil eliminar las restantes causas infecciosas y no infecciosas. No se han ejecutado estudios caso-control bien diseñados para examinar la patogenicidad de este microorganismo. con abundantes células inflamatorias crónicas y eosinófilos. En contraste con estos resultados. Ashford y Atkiinson sugieren que si el organismo es patógeno. La endoscopia del tracto gastrointestinal superior mostró el epitelio normal. de tal manera. por lo general. hominis y estas. lamblia. que en algunos la inmunidad individual no tiene efecto. han dejado indefinido el papel de B. principalmente los 5-nitroimidazoles. algunos autores plantean que sería prudente considerar a B. solo una pequeña proporción de la población es susceptible. Se ha planteado que este organismo es causa de reacciones alérgicas. Los resultados de las biopsias y endoscopias.Microbiología y Parasitología Médicas sugieren que este es la causa de la enfermedad. histolytica y G. Este estudio eliminó la posibilidad de que otros parásitos patógenos. hominis fue identificado en las heces y el material de biopsia asociado con el área inflamatoria. hominis no invade la mucosa del colon. por lo que es subjetivo pensar que existe inmunidad inducida por infección previa. Zockerman y colaboradores hallaron que la permeabilidad intestinal estaba deteriorada en los pacientes con blastocistosis. y que es la principal causa de inflamación no específica de la mucosa del colon. aunque el edema y la inflamación de la mucosa intestinal pueden estar presentes. el colon transverso y el recto del paciente. hominis es patógeno. Según los estudios epidemiológicos. pero este número puede variar durante la infección. se habían publicado muy pocos casos de blastocistosis. La incapacidad para comprobar con certeza los postulados de Koch. así como toxinas de Clostridium difficile. también se demostró inflamación en el ciego. pero el número de reportes se ha incrementado de forma marcada en el presente. además. No se encontraron otras causas no infecciosas que pudieran explicar los síntomas. además. se encontraron infiltrando la lámina propia superficial y los espacios glandulares. indican que B. dado que con el empleo de la quimioterapia hay eliminación del microorganismo y reducción importante de los síntomas. son reconocidos en la actualidad como responsables de la enfermedad. lo que contrasta con los resultados de infecciones entéricas por otros organismos infecciosos o por enfermedades intestinales. Otros plantean que la naturaleza autolimitada y la eliminación espontánea de algunas infecciones está dada por la inmunidad protectora. las cuales contenían células de B. hominis como agente causal de enfermedad en humanos. parvum. la falta de un modelo animal experimental y la dificultad para excluir otras causas de síntomas. por lo que muchos autores consideran solo un caso 134 . aunque también hay otros que afirman lo contrario. la cantidad de organismos puede ser un marcador inadecuado de patogenicidad. Algunos autores han llegado a la conclusión que B. porque la patogenicidad de muchos organismos concomitantes también es incierta. Manifestaciones clínicas Comenzando por Perroncito en 1899. un caso reportado recientemente describe ulceraciones en el colon determinadas por colonoscopia y biopsia. pero no se ha verificado. y al igual que en E. No obstante. actúan sobre un rango grande de protozoos y bacterias presentes en el tracto gastrointestinal. virus o bacterias estuvieran presentes. en las cuales hay daño o inflamación significativa de la mucosa con aumento de la permeabilidad. Numerosos reportes indican que la presencia y severidad de los síntomas dependen del número de estos microorganismos presentes en las heces. solo B. hominis como un patógeno potencial. la infección asintomática parece ser la más común y son groseramente desestimadas. principalmente en hospederos inmunocomprometidos. el cese espontáneo de los síntomas no se debe tomar como evidencia. porque se sabe que un gran número de diarreas de causa infecciosa son autolimitadas. En numerosos estudios se ha podido comprobar que los niños de mayor edad muestran menos síntomas que los más jóvenes. Un ejemplo evidente es el caso del portador asintomático. las drogas utilizadas. que fue considerado como un microorganismo no patógeno o de poca patogenicidad.

sobre todo del cuerpo central cuando se usan estas tinciones.Blastocystis clínico cuando hay cinco o más organismos por campo de alto poder (400 X) o por campo con aceite de inmersión (1 000 X). los trofozoitos permanecen intactos después de ser concentrados. La presencia de B. La forma quística es un desafío para el diagnóstico. sangramiento rectal. pues en estos. Entamoeba hartmani y Endolimax nana. se ha señalado variabilidad en la coloración. como sucede con muchos otros parásitos. hominis de la materia fecal. Los métodos de concentración usados para otros protozoos parecen ser inconvenientes. hominis. y por su pequeño tamaño (3 a 5 m). hominis con síntomas o sin estos se ha reportado en pacientes con compromisos inmunológicos tales como el SIDA. Es evidente que esta alteración es resultado de los cambios osmóticos y del tiempo de almacenamiento de la muestra sin fijar. La reciente designación como enfermedad de Zierdt-Garavelli para esta infección aún no se acepta. Se ha señalado casos con fiebre. En los casos agudos. Con estas se reconoce fácilmente la forma vacuolada por su gran talla y su característica apariencia. La morfología de este organismo puede ser alterada por las condiciones del medio o por tratamiento antes del examen. Las coloraciones permanentes como tricrómica. Es frecuente ver en estos pacientes la presencia de leucocitosis fecal. Sin embargo. Otros síntomas son fatiga. hominis como un protozoo potencialmente patógeno y brindan una descripción de su diagnóstico. reacciones alérgicas del tipo de las erupciones cutáneas y prurito. La existencia de un número importante de casos reportados sugiere que B. colitis. pero parece ser que la diarrea no es tan pronunciada en los casos crónicos. ileítis terminal. Otros plantean que puede existir eosinofilia en esta parasitosis aunque es muy ligera. hepato y esplenomegalia. Sin embargo. hematoxilina férrica. sean los responsables de los síntomas. porque pueden causar ruptura de las formas vacuoladas y granulares de este organismo. artritis y posiblemente colitis ulcerativa complicada. particularmente en la fase aguda. Cryptosporidium spp. por lo tanto se deben investigar otras causas. 135 . porque no ha quedado concluyentemente demostrado que este organismo sea el agente causal. las leucemias y en pacientes bajo terapia inmunodepresora. Se ha informado que la inflamación y el dolor articular pueden ser el resultado de la infección del líquido sinovial por este parásito. pero ninguna de estas asociaciones ha sido probada y se basa en el simple reporte de casos. por la presencia de gran cantidad de inclusiones lipídicas y depósitos de glucógeno que pueden variar significativamente su color. los métodos de sedimentación espontánea son más apropiados para separar B. Lo cierto es que la infección por B. algunos investigadores han usado la tinta china para resaltar la cápsula. B. anorexia y flatulencia. y los quistes de otros protozoos como Entamoeba histolytica. hominis debe ser bien diferenciado de otras estructuras presentes en las heces como los leucocitos. Los síntomas comúnmente atribuidos a esta infección no son específicos e incluyen trastornos gastrointestinales como diarreas. Se ha señalado la posibilidad de que la inmunodepresión influya en la presencia o severidad de los síntomas. la diabetes descompensada. Este parásito se ha visto asociado con diabetes y leucemia. pero no hay nada concluyente. se ha reportado diarrea acuosa profusa. aunque no ha sido notificada en otros estudios. hominis en las muestras de heces de pacientes con síntomas gastrointestinales no necesariamente indica que estos síntomas sean producidos por el mismo. Giemsa y Wright también se recomiendan para el diagnóstico habitual. cólicos o incomodidad y náuseas. aunque tienen el inconveniente de consumir mucho tiempo. El método más recomendado para el estudio de las muestras es el examen directo teñido con Lugol. hominis puede ser el agente causal de una gran variedad de enfermedades como: enteritis. Es posible que solo ciertos estadios de vida de B. Diagnóstico Sólo los textos más recientes reportan a B. dolor abdominal.

pero el resultado ha sido limitado. y solo es eficaz cuando hay infección masiva. notaremos que el interior de estas es negativo en la tinción de Gram. sobre todo las provenientes de cultivos. y usaron el Inmunoblot en papel de nitrocelulosa con yodo 125 unido a proteína A.Microbiología y Parasitología Médicas No se recomienda el uso de frotis teñidos con Gram. además se sugiere la transmisión alimentaria. es necesario indicar exámenes seriados y en días alternos para detectar bajos niveles de infección. Aunque la forma vacuolar es la más encontrada en cultivos y es además la más usada para el diagnóstico. porque las células se pueden lisar. es necesario protegerlas en un frotis grueso. Si se logra la coloración. por otra parte. ya que un gran número de células de B. las pruebas con proteínas A solamente detectan inmunoglobulinas G 1 y G3. Garavelli y Scaglione sugieren que B. pero son coherentes con reportes asociados con viajes a países en vías de desarrollo y áreas donde existen malas condiciones higiénicas. hominis. hominis en pacientes infectados. Recientemente se ha planteado que las cucarachas pueden actuar como vectores. entre niños con retraso mental atendidos en instituciones cerradas. pero se puede lograr un ligero incremento con la inoculación intratecal. El cultivo no parece tener ventaja sobre el examen directo. parece tener un potencial infectivo bajo cuando es inoculada por vía oral a cobayos y ratas. hominis es una zoonosis. Como en otros protozoos. que indicó que los pacientes con historia de exposición a animales caseros u otros tenían más probabilidad de enfermarse. es poco probable que este sea el estado infectivo natural. hominis. La adición de agua destilada a la muestra trae como resultado la lisis de la forma vacuolar. Estos modos de transmisión no han sido probados. Garavelli y colaboradores reportaron con buenos resultados el uso de la inmunofluorescencia y el ELISA en la detección de anticuerpos séricos contra B. principalmente a través de agua no tratada o con pobres condiciones higiénico-sanitarias. en comunidades sin adecuadas condiciones higiénico-sanitarias y en niños procedentes de guarderías infantiles. de manera similar a otros protozoos intestinales. lo que fue sustentado por el estudio de Doyle y colaboradores. La lógica de este fracaso está dada porque los protozoos intestinales solo levantan una débil respuesta de anticuerpos séricos y. hominis. Se ha indicado la transmisión hídrica de B. por lo tanto. hominis fueron detectadas en el examen por microscopia óptica de una biopsia del ciego. También se detectó un número menor en el intestino delgado. con una infección de 7 días de evolución. por lo que parece que esta es la forma infectiva principal. Para el diagnóstico inmunológico se han usado numerosas pruebas serológicas para intentar la identificación de B. Otros procederes diagnósticos Para el diagnóstico de este organismo se han usado técnicas invasivas como la aspiración de fluido durante la endoscopia en el intestino y el ciego. Epidemiología Se supone que este parásito se transmite por la vía fecal-oral. en este experimento no se detectó respuesta sérica contra las proteínas de B. la obtención de secreción duodenal por medio de la cápsula del Entero-Test ® y el raspado de la mucosa del colon durante la colonoscopia. se recomienda la solución salina. consume tiempo y requiere de personal entrenado. Se ha notificado la transmisión en los miembros de una familia. sobre todo entre homosexuales. Chen y colaboradores estudiaron la presencia de anticuerpos en cuatro pacientes infectados con B. También se plantea la posibilidad de la transmisión sexual. Para evitar esto. Este incremento pudiera estar dado por la destrucción de la forma vacuolar bajo la acción de los jugos gástricos. ya que es costoso. Si se requieren lavados o diluciones durante la preparación de la muestra para el diagnóstico. La forma quística fue reportada como infectiva para ratas cuando se inocularon por vía oral. pero esto no se ha confirmado experimentalmente. por lo que se sugiere estudiar otras inmunoglobulinas. hominis en cuatro pacientes. Esta forma es extremadamente sensible a las condiciones ambientales. La pared celular de la forma quística es la que le brinda protección para resistir las condiciones que imperan en el estómago. 136 .

incluidos los animales domésticos. en Ciudad de La Habana Guarderías infantiles de San Miguel del Padrón. evidenció que aunque este parasitismo es frecuente en pacientes cubanos de SIDA.6) 184 842 16 3 ( 8. No se conoce bien si los organismos aislados en estos hospederos no humanos son B. de los métodos parasitológicos que se empleen. Ciudad de La Habana La Palma. es muy probable que los animales y sus excretas representen un peligro para el hombre. 137 . mejoramiento de las condiciones higiénico-sanitarias.Blastocystis Blastocystis spp. Control y prevención Considerando los datos presentados. La forma quística ha sido aislada de aguas albañales. Santiago de Cuba Guardería infantil en Plaza.2) 1 176 96 ( 8. si estas especies tienen baja especificidad de hospedero o si los organismos provenientes de animales son capaces de infectar al hombre. así como del número de muestras que se examinen por paciente. La Habana Segundo Frente Oriental. se demostró que en 47 de ellos no se identificaron estos microorganismos. durante 1998. otra investigación realizada en la zona del Quindío. El gran número y rango de animales que se han visto infectados pudiera indicar el vasto potencial de reservorios que existen para que el hombre se pueda infectar. hominis No. Pinar del Río. (%) 605 46 (7. caseros u otros que están en contacto estrecho con el hombre.6) 1 786 379 (21.3) 34 11 (32.8) 401 77 (19. en 1996.1. Ciudad de La Habana Escolares de La Lisa. Tasas de infección por Blastocystis hominis encontradas en algunas encuestas cubanas Población encuestada Año Procedencia 1983 1987 Isla de la Juventud Escolares de San Antonio de los Baños. La prevalencia de la infección puede variar en dependencia del lugar. medidas educativas para prevenir la contaminación fecal del medio y la ingestión de material contaminado. Finalmente. Otro estudio realizado en Cuba. mostró 28. en 1998 (tabla 86. por lo que las medidas de control deben incluir buena higiene personal. hominis u otras especies del mismo género.1).6 % en guarderías infantiles del municipio San Miguel del Padrón de Ciudad de La Habana. Ciudad de La Habana 1988 1993 1996 1996 1998 1998 1998 1999 Total Infectados por B. Colombia.2) Esta parasitosis no es identificada en muchas ocasiones por los laboratorios.7) ( 0. En Cuba se han encontrado tasas tan bajas como 0. aún no se conoce el proceder de esterilización efectivo. Aunque se sabe que las formas granular y cuerpo central son sensibles a la desecación. Ciudad de La Habana Isla de la Juventud Hospital Pediátrico del Cerro. para 61. su papel patogénico es aún incierto.0 %). lo que indica su capacidad de sobrevivir bajo determinadas condiciones ambientales. aves y reptiles.1) 116 10 ( 8. En un estudio previo sobre el control de la calidad del diagnóstico parasitológico realizado en 77 laboratorios de Ciudad de La Habana durante 1993.6 % de fallos entre 14 laboratorios encuestados.3) 456 1 200 135 226 (29. es razonable asumir que la vía fecal-oral es la forma de transmisión más probable.0 %. Otro estudio realizado en Perú en 1995. encontró 18 de 30 centros que fallaron en su reconocimiento en las muestras positivas enviadas para su correcta identificación (60. porque la resistencia de las otras formas no se ha determinado.3 % en La Palma. Aunque no se conoce con certeza si esta infección es una zoonosis. es un parásito común en un amplio rango de hospederos mamíferos. Pinar del Río Pacientes infectados por el VIH. del tipo de población estudiada. y tasas tan altas como 29.6) (18. Tabla 86.

Otros plantean que dada la naturaleza autolimitada de esta enfermedad posiblemente no se requiera intervención alguna. en orden de efectividad ellas fueron: emetina. Con el aumento de las infecciones resistentes se ha regresado a la búsqueda de derivados arsenicales. El yodoquinol y la emetina se han usado por varios autores. histolytica. sulfisoxazole-trimetoprim. hominis fueron los mismos que para E. hoy se conoce que pertenece al reino de los protozoos. que parece ser efectivo en muchos casos por la reducción de los síntomas y el número de parásitos. Otras estrategias que deben ser consideradas serían el manejo dietético del paciente infectado. Los primeros tratamientos contra B. realizadas con 10 drogas antiparasitarias usadas. o un alivio de los síntomas. sin embargo. en este caso. Muchos individuos que parecen estar afectados por una blastocistosis crónica presentan infecciones refractarias al metronidazol y otras drogas. Esta droga debe usarse siempre con el paciente ingresado por la gran cantidad de efectos secundarios que produce. hominis es un parásito del cual se pensó años atrás que era una levadura. hominis. por el uso indiscriminado del mismo. metronidazol. furazolidona. Según pruebas in vitro. ni qué cantidad de estos pueden ser tolerados. La tetraciclina puede ser administrada para eliminar bacterias que son un soporte esencial para la sobrevivencia de B. Kain y colaboradores tomaron seis pacientes con parasitosis ligera y le administraron una dieta rica en fibra y libre de lactosa. la muestra bajo estudio fue muy pequeña. una proporción mayor que la lograda con el metronidazol. y. Sin embargo. No se conoce qué cantidad de parásitos se requiere eliminar para que desaparezcan los síntomas. hominis. algunas drogas como la diloxanida y la paramomicina no tuvieron el efecto deseado. sin embargo. por otra parte.Microbiología y Parasitología Médicas Tratamiento Muchos médicos consideran que el tratamiento de B. Algunos autores sugieren que las condiciones que alteran el intestino traen como consecuencia cambios en los niveles de nutrientes. o 2 g diarios por 5 días. si el paciente tolera bien el metronidazol (que es la droga de elección) esta se debe incrementar de 250 a 750 mg tres veces al día por 7 días. Las evaluaciones concluyentes del manejo dietético en esta infección no han sido ejecutadas. además se indicaba por vía oral grandes dosis de ácido clorhídrico diluido y alguno de los derivados arsenicales. seis demostraron que eran efectivas contra B. yodoquinol. consistentes en purgantes salinos seguidos por un enema. Esta última ha demostrado ser una droga exitosa. las pruebas in vitro para evaluar la efectividad de estos compuestos no se han realizado. En estos casos los cambios dietéticos que reparen estas alteraciones pueden ser beneficiosos para el paciente. La quimioterapia se considera eficaz cuando existe ausencia del parásito o disminución del mismo en las muestras subsecuentes. A pesar de que han aparecido en la literatura biomédica muchos artículos que hablan en favor de la patogenicidad de este 138 . es posible que B. hominis está justificado solo cuando hay síntomas y no se evidencian otras causas. lo que dio como resultado el mejoramiento clínico de los seis. El yodoquinol ha sido administrado a razón de 300 mg tres veces al día por 10 días. potencial redox reducido o cambios en la flora bacteriana y estos pueden favorecer el crecimiento del parásito. RESUMEN B. Con este esquema de dosis altas se obtienen mejores resultados de curación. hominis no fuera la causa de los síntomas en los pacientes con mejoramiento clínico. En algunos países como Estados Unidos de Norteamérica y Japón se ha abandonado el uso del yodoquinol. debido a una epidemia de enfermedad neurológica que se produjo en Japón después de la Segunda Guerra Mundial. la dihidroemetina está indicada como droga alternativa. sin embargo. y pentamidina. Pero hay que tener en cuenta que la intolerancia a las dosis elevadas es un problema frecuente. Otros criterios adicionales serían la presencia de un gran número de microorganismos en las heces (más de cuatro parásitos por campo visto con un aumento de al menos 400 X). Estos compuestos demostraron vitalidad para eliminar la infección. Aunque existe un número significativo de fallos en el tratamiento con metronidazol y sulfisoxazole-trimetoprim.

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