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INTERVENCION PSICOLOGICA EN EL SUICIDA

EXTRAHOSPITALARIO

Adaptado por Muñoz, F.A., del -Artículo: "Intervención psicológica en el suicida extrahospitalario", Publicado en la Rev. Psiquis 1999; 20 (5):203-206.

RESUMEN .-

El artículo muestra las causas psicológicas que pueden inducir al suicidio, los

tipos de suicidas, y aspectos sobre su valoración, manejo e ingreso hospitalario

cómo valorarlos, como debe de ser su manejo y cuando se recomienda el ingreso.

The article shows the psychological causes that can induce to the suicide, the

kind of suicidals, how they are valued, haw they have to be handled and when the entry

into the hospital is recommended.

PALABRAS CLAVE.-

Urgencia psicológica, extrahospitalaria, crisis, depresión, suicidio

Phychological urgency, out of hospital, crisis, depression, suicide

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INTRODUCCION.-

Uno de los mayores retos técnicos y humanos en la psicología de urgencia, es

el manejo del paciente suicida extrahospitalario o fuera de consulta.

El manejo profesional de este tipo de crisis es altamente estresante ; en el marco

extrahospitalario y extraconsulta (en el que se plantea en el presente artículo), presenta

una serie de dificultades añadidas que pueden abocar en muchas ocasiones a un

desenlace indeseable.

La corta vida de servicios integrales de urgencia sanitaria extrahospitalaria en

nuestro país, no ha facilitado que se haya investigado todo lo recomendable, en el

manejo y atención específica de este tipo de situaciones.

Sí se ha ido avanzando en el estudio psicológico de tomas de decisiones en

situaciones de emergencia (1), en el abordaje de la intervención en crisis desde un

enfoque multiprofesional (2), en aspectos del cuadro suicida como la prevención u

génesis entre otros (3), y las estrategias terapéuticas para este tipo de pacientes y

situaciones (4).

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Según los datos que se consulten, varían enormemente las cifras de incidencia

del suicidio, así se indica (5), que la tasa real estimada de suicidios en España es de 12 /

100.000 habitantes, mientras que el I.N.E., lo estima en 6.08 / 100.000 habitantes.

PERFIL DEL SUICIDA.-

Un número importante de suicidas presenta patología psíquica concomitante (6),

como : Depresión, alcoholismo crónico, esquizofrenia, abuso de sustancias, trastorno de

personalidad.

Entre las causas psicológicas más habituales que inducen a esta situación

encontramos la presencia de distorsiones cognitivas, desamparo, depresión, indefensión,

aislamiento,

retraimiento,

soledad,

exclusión

o

la

presencia

de

intencionalidad

manipulativa ; que pueden ser agravadas por la presencia en el paciente de crisis de

angustia, si no son controladas o tratadas (7).

Aquí debemos diferenciar también entre el perfil del intento suicida y el del

suicida, sobre los que se han realizado diversos estudios, con resultados generales

aproximados ( 5, 8,9,10).

El intento autolítico lo suelen realizar mujeres adultas, que presentan una mal

control de sus impulsos, y que utilizan un método que no suele tener una alta letalidad

instantánea ( fundamentalmente el consumo de medicación en altas dosis o tóxicos), su

actitud no ha seguido una evolución longuitudinal en la que haya reflexionado

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concienzudamente sobre su conducta, y la motivación que le ha llevado a realizarlo son

problemas afectivos, estando presente en ocasiones la intencionalidad manipulativa o

llamada de atención ( aunque estos dos aspectos pueden conducir por evolución del

intento autolítico, a una letalidad no buscada intencionada o primariamente).

El suicida suele ser un hombre, mayor de 60 años, que suele utilizar un método

seguro y rápido, altamente letal, no dándole publicidad a su conducta; su motivación

aunque puede ser afectiva, lo más habitual es que sea de índole socio - laboral.

VALORACION

PSICOLOGICA DEL SUICIDA .-

Se debe valorar expresamente la presencia de una serie de factores de riesgo

(11):

Depresión

mayor,

alcoholismo,

historia

de

intentos

y

amenazas

suicidas,

sexo

masculino, edad avanzada, soltería o viudedad, desempleo o ausencia de cualificación

laboral, enfermedad o dolor crónicos, raza caucasiana.

Tener en cuenta la presencia y cuantificación de dichos factores, ayudará al

profesional en la evaluación aunque también se deberá tener en cuenta :

Qué patología psicológica y/o médica está presente, o ha padecido el paciente.

Cómo ha intentado - ideado suicidarse.

En que grado ha consumado su tentativa.

Qué motivaciones o deseos le han hecho llegar a esas situación.

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Qué espera tanto de la consecución de su intento autolítico como del fracaso del

mismo, si este se produjera.

Qué ambiente socio - familiar - laboral existe, así como alteraciones en los mismos.

MANEJO PSICOLOGICO.-

Se diferenciará si el inicial intento de suicidio, ha sido ejecutado o no.

Si el intento autolítico ha sido consumado, lógicamente los equipos médicos de

urgencia, deberán iniciar el protocolo oportuno.

En caso de que no se haya producido, sino que está en fase cognitiva y/o

conductual conocida, deberemos tener en cuenta :

1.- Cualquier amenaza de suicidio debe ser evaluada como realizable en

principio, ya que incluso algunas de las que se realizan con fines manipulativos, tienen

un riesgo latente.

2.- Se debe realizar una entrevista en un lugar en el que no haya terceras

personas, especialmente

familiares o amigos,( por lo menos en primera elección, ya

que estas pueden ser en ocasiones agravantes de la crisis, en vez de facilitadores de la

intervención) o evitando que estos estén en contacto con el paciente.

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3.- Nuestra conducta será empática , estable, evitando juicios ( aunque sean no

verbales) personales, debiendo intentar comprender la situación en la que se encuentra

el paciente , y cómo ha llegado a ella, mostrando nuestra atención e interés.

Esto ayudará a inferir en el paciente una sensación de seguridad y control de la

situación, que facilitará la intervención.

4.- El acercamiento físico al paciente será en principio cauteloso y progresivo,

sin tiempo predeterminado, ya que cualquier apresuramiento podría conducir a una

situación imprevisible.

5.- Es necesario valorar con el paciente que nivel de desarrollo y ejecución

cognitiva

y conductual ha planteado sobre su conducta autolítica, ya que será uno de

los puntos principales de evaluación y de toma de decisiones, por parte del profesional

que le atienda.

6.- En nuestra evaluación tendremos que ir de preguntas más globales y

comunes, a preguntas más concretas e individualizadas, lo que nos ayudará a evaluar

múltiples aspectos del paciente incluido la situación psicopatológica ( si la hubiera) en

la

que se encuentra : curso y contenido del pensamiento, orientación auto/alopsíquica,

gravedad de las distorsiones cognitivas,

7.- En la intervención se buscarán objetivos satisfactorios que pueda tener el

paciente, tanto inmediatos como a largo plazo, ya que la búsqueda de metas

o

comentarios optimistas per se no resolverán la situación, sino que en ocasiones pueden

dificultar la intervención.

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8.- Si la situación crítica se presentara desbordable, y el manejo descrito fuera

inaplicable o existiera un cuadro violento incontrolable en el paciente (12), será

necesario la contención física del mismo.

Deberá valorarse por un médico la administración de un tratamiento psicofarmacológico

sedativo u otro si procediera, hasta la llegada al hospital de referencia.

Una vez realizada la contención física y/o psicofarmacológica ( si hubiera sido

necesaria), y hasta la llegada al hospital es recomendable que el psicólogo acompañe en

el traslado al paciente, continuando durante el mismo con un tratamiento psicológico

urgente, especialmente en aquellos casos en los que no se haya pautado médicamente un

tratamiento psicofarmacológico urgente.

Si se considerara que el paciente reúne los requisitos necesarios para el ingreso

hospitalario, bien por imposibilidad de otro tipo de actuación para controlar la crisis, o

bien por que una vez que ha sido controlada esta, tuviera los requisitos que se exponen a

continuación

y

el paciente se negara al ingreso, debería valorarse el ingreso

involuntario del paciente conforme a la legislación vigente, antiguo Artículo 211 del

Código Civil ( 13,14), actualmente Artículo 763 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

ATENCION HOSPITALARIA VERSUS DOMICILIO POST- CRISIS

Una vez que el intento autolítico ha sido aparentemente controlado, deberá valorarse si

el paciente puede permanecer en su domicilio o si es necesario su ingreso hospitalario

inminente.

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INGRESO HOSPITALARIO.-

Es uno de los aspectos más importantes, que se debe plantear en la intervención.

Es recomendable el ingreso hospitalario del paciente cuando :

Existan dudas sobre la evolución posterior del cuadro, una vez que parezca

controlado el intento autolítico inminente.

El paciente presente una patología psicológica o médica grave, que nos haga

sospechar de una nueva crisis, de igual o distintas características.

Haya presentado una alta intencionalidad o ideación suicida.

El nivel de asistencia, control y seguimiento que tiene el paciente no es el

adecuado para su situación.

DOMICILIO.-

Se puede sugerir la permanencia en domicilio :

Si el paciente tiene una atención y protección continua, y tiene acceso rápido

a los servicios de salud mental de su zona.

Cuando la medicación es posible y conveniente para controlar su cuadro de

pérdida del control de impulsos.

Si es posible el realizar un pacto con el paciente que establezca medidas de

actuación por parte de este, antes de que la situación esté desbordada.

CONCLUSION

La atención psicológica del suicida es una de las intervenciones más complicadas, a las

que debe hacer frente un profesional de la salud mental.

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La adopción de unas pautas generales y de encuadre de la intervención antes de la

misma, facilitará la misma, siendo deseable una alta especialización del profesional que

realice estas intervenciones.

Sería recomendable la realización de nuevas investigaciones y estudios clínicos, sobre

la atención y manejo psicológico - psiquíatrico de este tipo de pacientes.

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BIBLIOGRAFIA .-

1. Cortés, B. ; Aragonés, J.I. Multiplicidad temática en la compresión psicológica de

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F.A.

Psicólogo

Emergencias,1998, 1, 53-54.

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3. Sánchez, J.J.; Sanz, M.; Apellániz, A. Revisión bibliográfica del fenómeno suicida.

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8. Santos, P.; Moreno, P. Urgencias Psiquiátricas. En Manual de urgencias para

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155-166. FEAFES & Smithkline Beecham, Madrid, 1996.