El rostro de la misericordia

Año Jubilar de la Misericordia
Meditaciones para la Familia Misionera Verbum Dei

Tema 10: El Amor de Cristo a todos sus miembros nos apremia. Cuerpo místico

Saludamos nuevamente a toda la Familia Verbum Dei, esparcida por los cinco
continentes. Seguimos profundizando en ese Amor de misericordia característico de
nuestro Dios. Este mes os compartimos estas pautas de oración iluminados por esa
realidad que es una de las fuentes de espiritualidad de nuestro carisma, que es el
Cuerpo místico de Cristo, o dicho de otro modo el Cristo Total cabeza y miembros.
Nuestro Dios y Señor, nuestra querida y Santísima Trinidad, ha llevado su
Amor misericordioso por nosotros hasta el extremo, hasta la plenitud, no nos podían
haber amado con más misericordia. En el Hijo hecho carne, hecho verdadero hombre
y con el don de su mismo Amor derramado en nuestro corazones por el Espíritu Santo
que nos ha sido dado (cf. Jn 1,12-18; 13,1-2; Rom 5,5 y 8,26-39). Dios ha venido
personalmente a hacer su morada en nosotros. Esta primera fuente que orábamos el
pasado mes, con la ayuda de oraciones y poemas de Jaime Bonet, nos pudiera parecer
la única, pero sabemos que no es así. Ese extremo y plenitud de Amor puro y
misericordioso, tienen más fuentes para darse y aplicarse a nosotros. Dios ha querido
que por la íntima unión de cada uno con Él, en Cristo y por el Don del Espíritu Santo,
nos hiciéramos transmisores de su mismo Amor y Vida misericordiosa, quiso que su
actuar misericordioso continuara a lo largo de los siglos y en todos los lugares del
mundo por medio de todos y cada uno de nosotros que conformamos su Iglesia. La
Iglesia es el Cuerpo místico de Cristo, la humanidad con la que Cristo cuenta hoy para
seguir su obra redentora.
Cristo Resucitado, ha ascendido al cielo no para alejarse ni para de cualquier
modo desentenderse de la abrumadora necesidad de Amor misericordioso que tuvo,
tiene y tendrá siempre la humanidad. Ascendido para quedarse todos los días con sus
discípulos, para que estos puedan introducir a otros en la Vida nueva que brota de la
Trinidad misericordiosa, para que puedan enseñar a muchos todo lo que Jesús les ha
enseñado. Así por la oración con su Palabra viva y con sus sacramentos, nos une a su
sentir, a su pensar, a su creatividad e iniciativas, a beneficio de los más necesitados
de redención, de los que más sufren las consecuencias de la ausencia de su amor
misericordioso, en los corazones de las personas que actuamos sobre el mundo y
hacemos la historia.

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La madre Teresa de Calcuta. Jesús en la oración nos quiere dar su mirada sobre el prójimo. sufriendo. agonizando y muriendo en multitud de hermanos” (EFMVD 247). El crucifijo en nuestra espiritualidad y oración Verbum Dei juega un papel decisivo.1) ‘insistiendo a tiempo y a destiempo’ (2Tim 4. escuchamos y sabemos por las noticias. carismas e iniciativas a lo largo de los siglos tengan su fuente en el diálogo atento con el Resucitado cabeza de un cuerpo sufriente y necesitado. cuando contemplas el crucifijo? No podemos separar el crucifijo de nuestras capillas de la realidad de sufrimiento que vemos. No es casualidad que tantas obras de misericordia. nunca “constituirá un tranquilizante ni creará una actitud estática. para compartir misericordiosamente con nosotros su VidaAmor. es el Cristo vivo. ¿Qué ves cuando miras.2) por la predicación de la Palabra de Dios. única que crea y recrea. Así fue frecuentemente la vida y oración de Jesús. Es por esto que. repetida a diario.Que la oración desde estas pautas sea transformante y nos haga mejores transmisores de la misericordia para la vitalidad y salud del Cuerpo de Cristo por generaciones. Jesús y los hermanos. sino más bien dinámica. como si todos a una ‘clamasen a voz en grito sin cesar’ (Is 58. nos remiten inevitablemente al Crucifijo doliente de hoy. El Padre. Desde la primera experiencia de oración de Jaime Bonet a sus catorce años hasta el día de hoy: “El recuerdo del Jesús histórico y la imagen del crucifijo con su pasión y muerte. 2 . para toda la Familia Misionera Verbum Dei. nos comunica su entrañable misericordia y compasión. nos pone en salida. Primera parte: Un diálogo que proyecta nuestras vidas. Para nosotros la oración. Dios y el mundo. que dio un vuelco en su vida religiosa para meterse en las chabolas o en las calles de Calcuta atendiendo a los más pobres de los pobres. que las guie. la oración diaria de diálogo con Jesús. alimente. tienen un tema ineludible e invariable: la inmensa mies y la escasez de obreros en ella. celoso por el plan salvífico y misteriosa voluntad del Padre y por la fidelidad y perseverancia de sus discípulos” (EFMVD 207).9)”. libera e ‘ilumina a todo hombre que viene a este mundo’ (Jn 1. 21). es solo un pequeño ejemplo de una multitud de santos que han escuchado y han acogido el grito de socorro del Cristo vivo de hoy. en su pasión y muerte. Ya en el Breve Ideario en el que Jaime plasmaba en sus inicios la misión y el espíritu del Verbum Dei. su Hijo Jesús y el Espíritu Santo que han venido a buscarnos para hacer en nosotros su morada. acuciante y tal vez conflictiva.34-35). Mt 9. las incontables multitudes de ovejas sin pastor. crucificado en carne y sangre actual. redime. el diálogo amoroso con las divinas personas nos hace protagonistas de la miseria del mundo y del anuncio y aplicación de infinita misericordia que el Padre nos da en su Hijo Jesús. en el nos 6 y 7 afirmaba: “millones de hermanos en la oscuridad y opresión no cesan de gritarnos desde todas las latitudes: ‘Queremos ver a Jesús’ (Jn 12. defienda y cure (cf. más familiares o más alejadas.

C. del Bautismo (cf. víctima de nuestros pecados. en su nº 76 “El Cristo Total – Cabeza y miembros – nos abre a la composición de lugar más propia de nuestra oración y misión diarias. Segunda parte: Hay más alegría en dar que en recibir. 3 . su visión de la Iglesia que formamos todos los bautizados. Este encuentro personal y misión propias nos dejan vinculados a este Cristo vivo que nos necesita y reclama con todo nuestro ser. Esta verdad. los hermanos que más sufren en el mundo”. 2 Cfr. 977 y 978 y 1213) que nos une a Cristo muerto por nuestros pecados y resucitado para nuestra justificación. al ser hechos cristianos todos hemos nacido del agua y del Espíritu Santo. cuando la reconocemos y asimilamos nos introduce en el dinamismo del agradecimiento y de la gratuidad como expresa el nº 248 de los EFMVD: Nuestra sincera y profunda gratitud al Padre.15-16). paterno y materno. Gal 2.14-16. Esto que es más obvio en los adultos como Saúl de Tarso es igualmente verdad para los que hemos sido bautizados de niños: que “Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores” (1Tim 1. que por amor nos entrega a su Hijo único hasta la muerte y muerte de cruz para que tengamos vida eterna1 y el amor de Cristo que nos amó y se entregó por nosotros2. en sus mismas llagas abiertas por nosotros en su Cuerpo Místico. personalmente a cada uno de nosotros. gracias Señor por estas palabras que nos re-sitúan ante ti en la oración diaria. en favor de los miembros dolientes de Cristo. El cuerpo de Cristo está formado por todos los pecadores perdonados.C.Como dicen las Constituciones de la FMVD. en el baño de la generación. nos mueven a aplicarle toda nuestra carne y sangre. Como San Pablo nadie entra a formar parte de la Iglesia si no es por la puerta de la misericordia. Sólo nos cabe prometerle 1 Cfr. Esa realidad de la fe que Dios reveló a San Pablo. en una fuente muy específica para beber tu Amor de misericordia. fuente inagotable de Ágape y Vida eternos. nuestra unión a Cristo cabeza. en la composición de lugar en la comunión contigo. Saúl. que el Señor se identificaba con la Iglesia naciente que él perseguía “cayó en tierra y oyó una voz que le decía: ‘Saúl. Esta se hace entonces urgencia inaplazable y arrebata de forma apremiante todo nuestro amor esponsalicio. En este año de jubilar de la misericordia.I. solo ha sido posible por su misericordia. aplicada nominalmente.4-5) se transformará para el apóstol en el símil que usará en sus cartas para expresar su eclesiología. Jn 3. constituye nuestra plena dedicación que unifica e integra toda la persona y es el resorte más acuciante y la razón más fuerte de nuestra predicación. Señor?’ Y él dice: ‘Yo soy Jesús a quien tu persigues…’ (Hch 9. ¿Por qué me persigues? El respondió: ‘¿Quién eres. en amar que ser amados.20. hechas dolor y amor.

Cuando veo los tuyos destrozados? ¿Cómo mostrarte mis manos vacías. Y sólo pido no pedirte nada. "Si vivimos.35). El ímpeto del ruego que traía Se me ahoga en la boca pedigüeña. ¿Cómo quejarme de mis pies cansados. ni interés. Pero al verte mis ojos van y vienen De tu cuerpo a mi cuerpo con vergüenza. Hch 20. Cuando en la cruz alzado y solo estás? ¿Cómo explicarte que no tengo amor. Huyeron de mi todas mis dolencias. en sus miembros necesitados de amor y misericordia. ni tarea. ni pensamiento. Porque nuestra vida es El.humildemente. Ya no queremos otra cosa. Cuantas veces se repite la escena que describe este himno: En esta tarde Cristo del Calvario. acapara.8. para El morimos. encadena. como afirma Jaime Bonet en los EFMVD nº 249: “Es este Cristo crucificado de hoy el que polariza. Ir aprendiendo que el dolor es solo La llave santa de tu santa puerta. de El somos"3. nos da la oportunidad de devolverle algo de lo mucho recibido. para El vivimos y si morimos. con el profeta David: "Yo enseñaré a los desviados tus caminos y los pecadores volverán a tí" Tanto nos ha amado nuestra querida Trinidad. que en el cuerpo de Cristo. Amen. ni objetivo alguno propios. ni gusto. 4 . sus necesidades pasan a ser nuestras prioridades y experimentamos por nosotros mismos la alegría de dar y de darnos (cf. 3 Rom 14. aprieta y exprime nuestras vidas con El crucificadas: sin tiempo. Cuando las tuyas están llenas de heridas? ¿Cómo explicarte a ti mi soledad. ni camino. El es la razón y causa de toda nuestra vida y de cuanto implica a todos los niveles y en todos los lugares. Vine a rogarte por mi carne enferma. Estar aquí junto a tu imagen muerta. Cuándo tienes rasgado el corazón? Ahora ya no me acuerdo de nada.

él mismo actuando en nuestro mundo. que resuenan aún en la agonía de su Cuerpo Místico: "Tengo sed. y completo en mi carne lo que falta a las tribulaciones de Cristo.. Cuarta parte: Ser uno en la diversidad.Pero como dice la Palabra de Dios y las vivencias de San Pablo. cuando ha llegado al final sus penúltimas palabras son “tengo sed”. acompañados por la Madre. reveladores y transmisores de su mismo amor misericordioso. Tal es el precio en que Él nos estima. a continuar en nosotros mismos su entrega de amor hasta la cruz. Esta realidad nos hace uno. ser miembro de la Iglesia. cuando todo está a punto de cumplirse. sus pies. Sed de discípulos. que como el discípulo amado. El pan que deja de serlo para transformase en el Cuerpo de Cristo y que comulgamos. que de modo escondido une a nosotros para que seamos sus manos. ser expresión.24) y así de la mano de San Pablo pasamos al tercer aspecto de la misericordia en esta fuente de espiritualidad. la del dar a luz misionero: “Ahora me alegro por los padecimientos que soporto por vosotros. nos recuerda el único pan que compartimos que aunque seamos muchos y muy diversos los que comulgamos. Una petición insistente a su Padre es por la unidad y 4 5 Jn 19. Esta escena no ha quedado en el pasado. esta escena se repite y actualiza de un modo muy concreto en cada celebración de la Misa. “Las últimas palabras de Jesús junto a María. en favor de su Cuerpo que es la Iglesia” (Col 1.26-28. Es por lo que no queremos "saber sino a Jesucristo y éste crucificado"5. sed de relevos.17). así lo comenta Jaime en nuestros estatutos: No. su presencia. Vivir la gran misericordia que es formar el cuerpo de Cristo actual.2. se convierte en la más auténtica y duradera alegría. 5 . 1 Cor 2. solo lo conoceremos de verdad contemplando la escena con la que el evangelio de Juan describe a Jesús cuando se le agotaba su humanidad y moría crucificado. sus obreros. sigan su misma misión. lo que el Señor nos regala de participación en sus dolores. comulgamos un mismo pan eucarístico para constituirnos en un mismo cuerpo. se nos clavan en el alma y hacen que nos prestemos sin demora. 250. Hijo ahí tienes a tu Madre"4. su boca. el de Cristo (cf. la koinonia para que el mundo crea Acercarnos a la oración sacerdotal de Jesús en el capítulo 17 de San Juan es acercarnos al corazón de Jesús. sed de relevo de su entrega. A todos nos da misericordiosamente esta altísima dignidad. 1 Co 10. cuando nos llama a seguirle. es la divinidad y la humanidad de Cristo glorificada. ahí tienes a tu hijo. Mujer. Así pasamos a la cuarta y última parte. sed de otros que como la Madre le ofrezcan a Dios toda su humanidad. Tercera parte: Su tengo sed nos apremia. Es el mismo Cristo quien nos asocia a su mayor prueba de amor al pedirnos la entrega total de nuestra vida como rescate de muchos hermanos..

los dones y carismas diversos Dios los da para el bien común. Las capacidades que uno tiene le faltan al otro y viceversa. a una comunidad tan rica en carismas y talentos cuánto en divisiones y enfrentamientos. etc… nos sabemos uno en el cuerpo de Cristo. esclavos. Y el rey les dirá: “En verdad os digo que cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños. Henrique Coutinho G. sino que todos los miembros se preocuparan lo mismo los unos por los otros. El mundo creerá cuando vea nuestra calidad de amor. y es que “los miembros que tenemos por más débiles.21). La unidad práctica. para que sean uno como nosotros somos uno: yo en ellos y tú en mi para que sean perfectamente uno. Hombres. recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. del norte y del sur. para que el mundo crea que tú me has enviado. estaba desnudo y me vestisteis. Como expresa San Pablo en su primera carta a los Corintios. Solo eso vale en la tarde de la vida: “… venid benditos de mi Padre. a mí me lo hicisteis”. Jesús ha pedido y sigue pidiendo esa unidad fundada en su mismo Amor misericordioso. para que no hubiera ninguna división en el cuerpo. judíos y griegos. en la cárcel y visteis a verme.” (1 Co 12. entregado. o sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos forastero y te acogimos o desnudo y te vestimos?. Dios ha formado el cuerpo dando más honor a los miembros que carecían de él. 5 de agosto de 2016 6 . enfermo y me visitasteis. libres. real por la que Jesús pedía es la de dar nuestros dones. son indispensables…. que da la vida por ellos. y así para todos. occidentales y orientales.22. un criterio de misericordia a seguir siempre. (Jn 17. y darnos sirviendo a las necesidades los unos a los otros. Entonces los justos le responderán: ¿Señor cuando te vimos hambriento y te dimos de comer. amando con misericordia y dando razón de ello como Jesús. todos tenemos dones de Dios distintos. Todos somos distintos..24-25).comunión de sus discípulos. presentes y futuros: “… para que sean uno. capacidades y virtudes. mujeres. Esa gloria es el poder de amar así ejerciendo la misericordia hasta dar la vida por los que nos necesitan. que ellos también sean uno en nosotros. Anastacio Loeches. tuve sed y me disteis de beber.. clérigos y laicos. Yo les he dado la gloria que tú me diste. carismas. y el mundo conozca que tú me has enviado y que los has amado como me has amado a mí”. talentos. Porque tuve hambre y me disteis de comer. Es también la humildad de recibir y acoger los dones y el servicio del otro. Como en el cuerpo hay muchos miembros y todos son necesarios así en el cuerpo de Cristo. Como tú Padre en mí y yo en ti. hay una lógica. Pero en este cuerpo. ya sea en las obras de misericordia espirituales o corporales. era forastero y me acogisteis.