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COMUNICADO A LA OPINIÓN PÚBLICA

Estudiantes colombianos de maestría
en FLACSO Ecuador

Por medio del presente comunicado, los y las estudiantes colombianos que cursamos
diferentes maestrías en FLACSO Ecuador, deseamos pronunciarnos acerca de la
histórica jornada que vivirá el país el próximo 2 de octubre. Se ha convocado a la
votación del plebiscito para refrendar los acuerdos suscritos entre el Gobierno
Nacional y las FARC – EP, por lo tanto consideramos que:
 Dada nuestra situación de estudiantes de maestría radicados en la ciudad de

Quito, Ecuador, la gran mayoría no estaremos en capacidad de trasladarnos hacia
Colombia para sufragar el próximo 2 de octubre. A pesar de ello, manifestamos
que nuestro compromiso con el país y con esta jornada no es menor y que, por
esa razón, hemos acudido a este comunicado para expresar nuestro apoyo al
proceso y hacemos una invitación para que las y los colombianos acudan
masivamente a las urnas para votar: “Sí”.
 A quienes han asumido una postura negativa frente a la refrendación del proceso,

expresarles nuestro respeto a su decisión democrática e invitarles a que lo hagan
en una actitud responsable, argumentativa y no arrastrados por una corriente de
opinión, que no corresponde al espíritu de lo acordado, reproducido a través de
las redes sociales y algunos medios de comunicación con intereses manifiestos
de antipatía frente al proceso.
 Somos conscientes que este acuerdo logrado entre el Gobierno y las FARC-EP,

no significa el fin de todas las violencias y que el camino que sigue representa un
inmenso reto para el Gobierno, las FARC – EP y toda la ciudadanía en general,
con el objetivo de lograr una paz estable y duradera. Como estudiantes de diversas
disciplinas de las Ciencias Sociales ponemos nuestras reflexiones y trabajos a
disposición de un país que le apueste a la justicia social y la democracia.

 Estamos convencidos que la construcción de un nuevo país comienza por silenciar

los fusiles a través de salidas negociadas al conflicto armado y, por eso mismo,
esperamos que el Gobierno y las FARC-EP cumplan con el cronograma acordado
para la transición definitiva de los combatientes a la vida civil, con todas las
garantías acordadas. Esto significa cumplimiento al proceso de la Jurisdicción
Especial para la Paz y un comienzo expedito de la implementación de los puntos
consignados en los acuerdos de La Habana, Cuba.
 Igualmente invitamos al Gobierno y al ELN a la reanudación de las relaciones y a

continuar los diálogos que estaban pactados para realizarse en el Ecuador. Es
necesario concretar la agenda que haga posible su incorporación a la vida civil, ya
que las condiciones están dadas para profundizar el acuerdo logrado con las
FARC-EP y lograr una transformación de las condiciones de vida democrática en
el país.
 Exigimos al Gobierno que la implementación de los acuerdos logrados con las

FARC-EP, estén acompañados de la presencia del Estado y de los organismos
internacionales en las regiones donde esta guerrilla operaba y evitar que otros
grupos al margen de la ley copen estos espacios a través de actividades ilegales.
 Aplaudimos el trabajo realizado por la subcomisión de género en la mesa de

negociación y sus reflexiones sobre las afectaciones particulares hacia las mujeres
y la población LGBTI en el marco del conflicto. Además del papel protagónico que
deben desempeñar en la implementación de los Acuerdos, consideramos que
debe realizarse desde una justicia de género y una igualdad diferenciada, como
parte de un esfuerzo por lograr vidas libres de toda violencia. Manifestamos,
igualmente, nuestro rechazo a campañas difamatorias de algunos grupos con
argumentos que lo usan como si se tratara de un ataque a la familia y al orden
moral de carácter religioso.
 Por último y no menos importante, reiterar que lo acordado con respecto a las

víctimas del conflicto armado y la memoria histórica, debe convertirse en eje
transversal de la implementación, para no cometer los errores que en el pasado
han sido el germen de los conflictos que hoy se intentan transformar. Una
verdadera transformación de éste y de cualquier otro conflicto comienza por

reconocer las acciones perpetradas, asumir las responsabilidades y reparar a
quienes han sido afectados, tanto administrativa como simbólicamente.

Quito, Ecuador
26 de septiembre de 2016