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11 | 2014 : Monstres et monstruosités dans les représentations esthétiques et sociales

Thématique
Monstres d'ailleurs

Los monstruos ocultos de Manuel
Vázquez Montalbán en La Rosa de
Alejandría
Francisco J. Quevedo García
Résumé | Index | Plan | Texte | Bibliographie | Notes | Citation | Auteur

Résumés
EspañolEnglish
Vázquez Montalbán es un autor clave de la novela negra española. Las obras
protagonizadas por el detective Carvalho introducen al lector en una trama misteriosa y
sórdida. En La Rosa de Alejandría analizaremos la figura del monstruo.
Vázquez Montalbán is a major author of Spanish noir fiction. The novels featuring
detective Carvalho draw the reader into a mysterious and sordid plot. In Alexandria’s
Rose we analyze the figure of the monster.
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Entrées d’index
Keywords :
novel, noir, other, monster, criticism

Palabras claves :
novela, negra, otro, monstruo, crítica

Géographique :
España
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Plan
La oscuridad : el espacio del otro
“Eres como la rosa de Alejandría ; colorada de noche, blanca de día”
La transformación, la transgresión y la monstruosidad

una sociedad en apariencia tan ejemplar y puritana. La resonancia de Dashiell Hammett. Aunque el abanico temático era diverso –tramas aventureras. por su parte. además del sarcasmo irónico en la denuncia de la sociedad. aislado. sin alterar demasiado el contenido. Las dos palabras se asocian formando un vínculo transgresor. de Shakespeare. Chester Himes o Patricia Highsmith. Ross Macdonald. Un personaje podía ser un testigo reflexivo y activo de la historia. de esos seres a los que fagocitan las figuras literarias. como luego resultaron Sam Spade y Philip Marlowe. Raymond Chandler. desde Romeo y Julieta y Hamlet. es también una suerte de ocultamiento o de camuflaje . En torno a la aparición y concepto de Black Mask. Osborne y era de frecuencia mensual […]. pronto se fue asociando más a la novelística noir : relatos que. o bien. cualquier tema era policial. que redunda en el mejor conocimiento de los comportamientos externos –visibles a la luz del día– e íntimos –ocultos. románticas. que obtuvo una masiva difusión durante la primera mitad del siglo XX. entre otros. en un guarida al amparo de la ley o de las normas. la primera entrega de Cosecha roja. A finales de 1926 la publicación tuvo un nuevo director en Joseph Thompson Shaw […]. La máscara. Después de todo.Haut de page Texte intégral PDFSignaler ce document La oscuridad : el espacio del otro 1El epíteto que le da alma a la novela negra –el color de la oscuridad– proviene originariamente de la revista estadounidense Black Mask. Dashiell Hammett. 40-41) 2Black Mask. y de una revisión sociológica. Por ejemplo. que facilita la ávida lectura. (Collins . Fue en Estados Unidos. detectivescas…–. empezaron a rastrear escenarios luctuosos. De ahí la adopción como técnica narrativa. James M. sórdidos –el envés de la sociedad–. La . El cóctel estaba preparado. asociados a la invisibilidad– de los trasuntos reales. el poder en las ciudades ofrecía frutos como la corrupción. más allá de concebir la lectura como un pasatiempo refinado en el que el lector intentaba encontrar al asesino antes que el autor lo revelara sin mayor conmoción que el suspense. La otra herramienta llegó con The cleansing of Poisonville. apunta Ray Collins: La revista lanzó su primer número en abril de 1920 con la dirección de Francis M. al margen. Este tipo de novela ya no se contentaba con descubrir a los autores de los crímenes. y en su autor. Cain. una manera de reemplazar el yo por el otro. cubriéndose del hedor de esos espacios. pp. donde se yerguen los cimientos de esta corriente crítica. Lo cierto es que Shaw conservó la dureza del tratamiento pero buscó en los escritores populares un nuevo modelo de interesar a los lectores. pronto se extendió ante la eficaz coexistencia en este formato narrativo de la intriga. hasta cualquier drama que se considerara humano. culturales y políticos. a través de grandes tiradas en formatos muy asequibles y con historias con gran calado en el público. ácida y desnuda. sino escarbaba a través de una denuncia social en los porqués de tales sucesos. Lo negro respira lo que se quiere mantener en las sombras. la indagación psicologista de los personajes y de sus contextos socioeconómicos. hiriente. el soborno y el crimen por encargo.

Quedémonos ahora con la huella honda del carnaval y la máscara en el proceso de “nacimiento del otro.) 4Ya hemos dado cuenta en otras ocasiones de nuestro interés por esta obra1. permiten. de Espronceda. otro de esos numerosos títulos que se insertan en el desdoblamiento o en la recreación. 76-77) 3Dejemos para otra instancia el tentador pañuelo lanzado por Josefina Ludmer en estas líneas finales. de Robert L. El estudiante de Salamanca. el nacimiento de un escritor y de un narrador. entre su nacimiento y su muerte . pp. La máscara y el carnaval son piezas ineludibles del mecano de la otredad. no podía ser de otro modo pues se origina dentro de los parámetros de la normativización que imponen las sociedades y las culturas. blanca de día”  1 “Colorada de noche. blanca de día. y en ese proceso hay un esmerado uso del enmascaramiento con el motivo del carnaval de por medio. máscaras y dobles) que enmarca la novela […]. hecho otro : la ciudad de Santa María. es fuente incesante de configuración ficcional. de Óscar Wilde. el detective Pepe Carvalho. es un asunto por el que la literatura ha transitado con suma insistencia –Dr. alentada. el creador también de un espacio doblado. El hombre duplicado. que es reflejo literario de la simbiosis rioplatense de Montevideo-Buenos Aires. de Dostoievski. Se trata de La vida breve. El retrato de Dorian Gray. Hyde. del cambio de nombre. El carnaval de las dos series . Nos referimos a La Rosa de Alejandría. de la transformación en otro”. dos tipos de disfraces. en La Rosa de Alejandría se aprecian sobremanera . El doble. por el enmascaramiento incita a desbordarse en apariencias monstruosas– por medio de una novela negra de uno de los escritores que en la literatura española mejor han recogido el testigo de aquella élite que nació al compás de la Black Mask. pero hemos querido traer en estos preámbulos sobre la otredad. que en nuestro caso vamos a encarrilarlo en la derivada del monstruo –en el carnaval se produce una transformación que. de Manuel Vázquez Montalbán. de la transformación en otro – la máscara–. de Julio Cortázar . Traemos a colación esta novela porque en ella el doblaje. Las pruebas. el texto se sitúa entre dos carnavales. que entendemos básica para fundamentar la concepción del monstruo como ser que se identifica como tal por la diferencia que en él es inherente con respecto a un canon específico. La transgresión femenina en La Rosa de Alejandría. puesto que de la amplia serie de novelas que traza el mundo que se yergue en torno a su personaje central.. de Juan Carlos Onetti. Stevenson . del dialogismo. Josefina Ludmer se refiere en estos términos a esa dialéctica del carnaval y la máscara en la obra onettiana : La vida breve : el tema y la dramatización del carnaval (como rito y fiesta del nacimiento-muerte.. su tema fundamental es la representación del nacimiento del otro. de Manuel Váz (. de Saramago…– . “Eres como la rosa de Alejandría . del pasaje a otro lugar. la otredad.otredad. condiciones de la iniciación en la escritura. (Ludmer . Rayuela. colorada de noche. Jekyll y Mr. en las que abre la espita al otro ser que despliega todo escritor al llevar a cabo su proceso de escritura y de alumbramiento de sus personajes –miríadas de otros seres nacidos de su ser primitivo en un proceso germinal y demiúrgico. atravesando la muerte.

llega al gran público con el detective Pepe Carvalho. ya sin la espada de Damocles de la censura sobre su cabeza.) 6Tras una dictadura de casi cuarenta años.las múltiples aristas desde las que podemos observar el prisma del envés social . portamos como también portamos nuestros huesos y nuestra sangre. incluso revanchista. en el año 2000. en la clandestinidad. En esta secuela inserta en la novela negra se manifiesta con énfasis su compromiso sociopolítico. que también se vertebra en otras vertientes de su novelística. amores y fobias. militante del Partido Socialista Unificado de Cataluña (PSUC). como si se tratara de un verdadero examen ideológico y moral. su personaje más famoso. En 1962 se enfrenta a un consejo de guerra y es condenado a tres años de cárcel. los productos culturales para poder hacerse visibles al resto de una sociedad embargada. por la ausencia legal de libertad que había impuesto el régimen franquista. en una humilde familia republicana. Diccionario del franquismo (1977). de la cara oculta o amarga de la existencia. de una marginalidad en la que se maridan blancuras y negruras. lo admitamos o no.. Fallece de forma natural y repentina el 17 de octubre de 2003.  4 El interés por la novela negra en la etapa de la transición española se aprecia tanto en la producc (. lo normal y lo monstruoso. en el panorama literario español se esperaba un aluvión de obra fuertemente ideologizada. Todo ello. el ensayo. como un reflejo . al acaecer el fallecimiento de Franco. Precisamente. uno de los títulos más notables de la serie de Pepe Carvalho lleva el título de Los pájaros de Bangkok. Hasta los cinco años no conoce a su padre. Crónica sentimental de la transición (1985) o La literatura en la construcción de la ciudad democrática (1998). caras y cruces. Estudió Filosofía y Letras y Periodismo. Tras pertenecer al Frente de Liberación Popular. No olvidemos que en esa dictadura se impuso una fuerte represión. Sin embargo. sino.  2 Se le llama culé al seguidor del Fútbol Club Barcelona. por la mordaza. a nuestro entender. que se encontraba en las cárceles franquistas. ¿ Qué es el imperialismo ? (1976). es que el novelista catalán no lleva a cabo su ahonde en estos factores desde la perspectiva de elementos polarizados. Escritor en distintos ámbitos –el periodismo. encarnada en una censura oficial que tenían que superar.) 5Manuel Vázquez Montalbán nace el 14 de junio de 1939 en el popular barrio del Raval. gastrónomo y culé2 de pro. en la que.. la novela…–. el supuesto horizonte de expectativas en el campo creativo auguraba un vendaval de obras que. por ejemplo en textos tan significativos como Galíndez (1990) o Autobiografía del general Franco (1992) .)  3 A continuación presentamos la vasta nómina de títulos que tiene como protagonista a la figura detec (. de 1939 a 1975.. de Barcelona.. Por ello. lo sepamos o no. lo hace desde la fórmula de unos binomios que todos los individuos. se centraran en un férreo revisionismo de la etapa política recientemente fenecida. en el aeropuerto de Bangkok. La palabra libre en la ciudad libre (1979). por supuesto. así como en su extensa obra periodística y ensayística. cuya serie3 inicia en 1972 con Yo maté a Kennedy hasta completar con El hombre de mi vida. Hacemos hincapié en ello por las interesant (. Lo más interesante.. ingresa en el PSUC en 1961. bien al contrario. hallamos Crónica sentimental de España (1970).. la poesía. donde llegó posteriormente a formar parte de su comité central. antagónicos . entre otros títulos.

cáustico. Muñoz Suay opina que Vázquez Montalbán describe la violencia de una sociedad semidesarrollada y semiindustrial. y se decantaron los gustos. no cree en nada” (Vázquez Montalbán. veamos lo que señala el autor. en la que tiene un papel relevante una narrativa de la memoria. consciente de la falsedad de las utopías y de la universal bondad humana. cuatro líneas : la novela de aventuras.de la sociedad española. p. los ambientes y los tipos tienen una relevancia especial. especialmente del panorama barcelonés. intenta vivir bajo unos mínimos principios éticos. Así. el primer detective privado español del mundo de la ficción policíaca. la novela intimista. receloso y poco dado a sentimentalismos. en el ámbito de la novela. . (Vallès Calatrava. realismo y testimonio crítico son dos de las notas destacadas de la producción del escritor catalán. más nostálgica o autocompasiva que visceral . donde cabe también una vertiente mítico-fantástica . José R. 46) Vázquez de Parga afirma que este autor convierte a Pepe Carvalho en detective privado. […] Es evidente que Vázquez Montalbán inicia con fuerza y dignidad una corriente española que no sólo va a desencadenar el género indígena de la novela negra sino que va a ser utilizado como recurso del método crítico político-social. leemos : “Los detectives privados somos los termómetros de la moral establecida. la impronta de Vázquez Montalbán ha destacado de una manera especial. Pepe Carvalho. en el que la situación socioeconómica y política. la novela histórica . van íntimamente unidos: se trata de describir la realidad española para criticarla o de criticar esa realidad para describirla. en una entrevista concedida a César Güemes. p. que ya han notado numerosos críticos. que le hace traspasar una y otra vez las puertas de la hez y observar cómo esta proviene de la doble moralidad que se incardina en las sociedades más consumistas. incluido el político. 177) 7Pepe Carvalho se constituye en un cínico moderno que. p. En esta línea. hacia unas tendencias que marcaban. p. Valles Calatrava traza esta reflexión sobre el papel de este personaje y de la escritura de Vázquez Montalbán en esa época de la transición democrática en España : El ciclo de ficción criminal protagonizado por Carvalho constituye en última instancia. 13). una profesión. fundamentalmente. un amplio retrato dibujado en forma crítica de la sociedad española de la transición a la democracia y de la actualidad. que en su mayoría decidió pasar página con una rapidez inusual en todos los sectores. y la novela negra4. En Los mares del Sur. una de las novelas más conocidas de la serie de Pepe Carvalho –no en vano con ella consigue el Premio Planeta en 1979–. Yo te digo que esta sociedad está podrida. (Muñoz Suay. (Vázquez de Parga 1981a. que cobija una criminalidad en la que se dan la mano los navajeros y los poderosos financieros. como ya hemos indicado. abriendo las puertas a la posibilidad de una corriente española de novela negra orientada hacia el realismo crítico de la sociedad de nuestro país. resultó mucho menor esa actitud de denuncia al pasado inmediato. la suya. En esta última corriente. Biscuter. sin renunciar a los placeres mundanos como el de una buena comida o el sexo. Así pues. realismo y crítica social. Sobre todo por el acierto en la caracterización de su protagonista. 64) O aún : Estos dos importantes rasgos que señalan la mayoría de los críticos en la serie negra de Vázquez Montalbán. Ejerce como detective.

Hasta aquí la trama . Eso genera una sociedad cargada de tensiones. Estos versos rezan. en mi opinión. (Güemes)  5 La rosa de Alejandría. como la coincidencia del título con el nombre del barco.. Encarna es una hermosa joven de humilde procedencia que gracias a su matrimonio escala a una situación de dama burguesa de buena sociedad. es evidente. cuya imagen ofrecen a la mayoría que les rodea. Es la alegoría de la doble vertiente que anida en algunas personas: una exterior. con los pretextos de chequeos médicos inexistentes. esta es colorada y surge ante aquellos elegidos que la ven de noche.publicada en el diario mexicano La Jornada con el sugerente título de “La poética del neocapitalismo viene a ser la novela policiaca” : Por mi parte lo que intenté desde el comienzo de la serie de Carvalho es una novela de conocimiento social mediante la estrategia policíaca […] la poética del neocapitalismo. impura. redundan en una concepción circular que ahonda de modo enfático en las ideas simbólicas expuestas. se aúnan a la pasión transgresora. va a llevar una vida bastante diferente en los viajes que. pues ha sido asesinada. envuelta en velos inconfesables. se indica que esa sociedad es la de una capital de provincia. el rojo y la noche. reanudará sus relaciones con Ginés. es la blanca. Por otro lado. marino enrolado en un barco con un nombre muy poético : La Rosa de Alejandría –las claves asociativas en el texto. también conocida como rosa damascena o rosa de Siria. bajo el amparo que proporciona el anonimato. Encarnación. que sólo dejan aparecer a escondidas. Encarna va a ser la figura nuclear del caso que ha de investigar el detective Carvalho en La Rosa de Alejandría. La poética de la novela negra describe todo eso. el personaje femenino sobre el cual bascula todo el relato se llama o se llamaba. el que estalla en Estados Unidos en los años veinte y es un ensayo general de lo que será el sistema productivo. mujer ejemplar en esa capital provinciana –es decir.) 8Dice una canción popular : “Eres como la rosa de Alejandría. Aquí. sino el puro y duro. realiza con frecuencia a Barcelona. 9A pesar de que sabemos desde prácticamente el principio de la novela que está muerta. aunque generalmente es nombrada como Encarna. de Albacete. / colorada de noche. un antiguo novio. Su nombre. Reiteramos que se trata de un proceso alegórico: el blanco y el día se asocian a la pureza y a lo que se ve con claridad. en donde se establece una intrincada relación simbólica con el efecto de cambio de color que se produce en esa hermosa flor5 –un elemento más que nos conduce a la otredad–. mientras que el colorado.. sin tacha–. Su nombre científico e (. entendido por neocapitalismo no el que ahora avanza. Para mayor reincidencia en el asunto. Es una poética adecuadísima para describir los conflictos sociales de cada época. Esto tendrá su importancia en la novela porque Encarna. viciosa. es la novela policíaca. blanca de día”. quien llegó a escribir un libro en el cual sostiene que la única novela legítima y ética de nuestro tiempo es la policíaca. precisamente. mujer blanca. de relación entre política y delito. y una interna. subyacente. de narradores inspirados por Mandel. A medida que las otras sociedades se han ido pareciendo a ésa es que se hace verosímil la lógica y el discurso de la novela negra. remite al color encarnado que refiere la roja apariencia de la carne. la que lucen por el día. observamos la insistencia en el simbolismo de los elementos carnales –pecaminosos y por lo tanto moralmente condenables– que se vinculan con el rojo en todas sus variantes. como epígrafe inicial de la novela que centra nuestra atención. De nuevo. ocultándola. Por eso hay toda una tendencia incluso trotskista. de doble moral.

cuando la revela. lo hace con tal fuerza narrativa que se intensifica. 222) La transformación. voyeur –distinta manera de ser otro. aunque su transformación intenta guardarse en el anonimato. como hemos comentado. porque. pero que encierra un punto de justiciero de las causas más perdidas. que se oculta para observar a los ocultos . el voyeur. porque no era una prostitución por motivos económicos. Entre ella jugamos. aquí el cadáver de Encarna no deja duda alguna en lo tocante a la naturaleza monstruosa de los hechos : -¿Tiene usted una idea exacta de lo que tratan de explicarle? Carvalho negó con la cabeza. ocurre con Narcís Pons. en la otredad. Sin embargo. ocurre también con Carvalho. (Vázquez Montalbán. con el personaje de Encarna. se hunde mucho más en el ocultamiento. como ningún otro personaje de la novela. Me daba miedo. aunque esas normas sociales –difícilmente lo llevan a cabo alguna vez– no se paren a valorar la felicidad y la libertad que tales hechos provocan en Encarna. ocurre con Ginés. No por necesidades económicas . Yo habría hecho aún más ridículo que el marino. conocedor de los entresijos de esta y de los acontecimientos que suceden a su alrededor. Aceptó e inició el juego. En ese capitán vamos a centrar nuestra mirada. cuando Encarna comienza. porque así trasciende de la realidad en la que habitamos. Narcís Pons. atravesar el espejo del todo. el capitán de la Rosa de Alejandría –el navío mercante en el que trabaja Ginés. que esconde la condición de haber sido su asesino. amigo de la familia de Encarna. en ese oasis barcelonés donde está muy alejada de su marido y de su aburrimiento provinciano. a las posibilidades imaginativas y sensoriales de la prostitución dentro de unos límites que ella podía controlar. la historia adquiere mayor calado. el autor. casualidad. en sus salidas a la gran ciudad para airearse y ver mundo. la anima a dar un paso adelante : No. sus necesidades se hallan en el deseo. p. según reza en el ánimo de La Rosa de Alejandría –incluso de la flor que le da título– anida en todo los personajes del relato. la transgresión y la monstruosidad 10La transformación. Para la mentalidad sancionadora esta mujer ha dado rienda a unas lujuriosas necesidades que han destruido su rol de de ama de casa burguesa provinciana. aquel espejo que le devolvía la imagen de madura casada respetable que vive un amor imposible. En vez de eso le propuse diversificar el juego. a ejercer la prostitución. y ocurre también con Tourón. . cínico. Estamos en el territorio de la novela negra. por lo tanto debe de haber un crimen . Ocurre. acostarse con hombres desconocidos. en el goce que le proporciona la carnalidad. la transgresión y la monstruosidad. el marinero amante. destino– con un antiguo novio que la idolatraba y reanudan en pecaminoso trance su antigua relación con un fervor sexual desaforado. primero mentalmente. ¿ Se podría entender esta ansia satisfecha como un acto de otredad monstruosa ? Diríamos que sí en tanto en cuanto las normas sociales lo sancionan y aborrecen tal comportamiento. se topa –azar. la señora bien de provincias que en capital barcelonesa da rienda suelta a una perversión aliviadora . demoledor. No nos acostamos. ilícito y oculto. de ser monstruo–.podría ser vista como la de un folletín decimonónico con una pizca de atrevimiento y decisión por parte de una dama provinciana insatisfecha de su marido que. Otro asunto es que esa transformación se haga visible o quede en el anonimato.

En ese ámbito de hombres.-Me lo figuraba. repito. completo del aparato sexual y reproductor. como es tradicional. Carvalho divagó la mirada por las esquinas del despacho y pasó por alto la evidente congelación que había experimentado el cuerpo de Biscuter y el esfuerzo para no llorar que empequeñecía el cuerpo de Mariquita y el inesperado interés por las hormigas que demostraban los ojos de Andrés. deshuesado. (Vázquez Montalbán. lo que nos parece aún más doliente. el esófago. es el capitán Tourón. quien la descuartiza y desfigura con ánimo de protegerlo. la tendencia masculina que ha regido hasta la actualidad el trabajo náutico. atroz. y es el capitán Tourón. semienterrado. con sus juegos. Tampoco estas partes estaban enteras. con el mayor de los ocultamientos y con lo monstruoso de su actuación. Ellos han hablado con el corazón. a la lástima que mostrarán por él los hombres a su mando : Basora deshizo la cama y le echó una manta por encima. donde se enardece la condición varonil. por dentro y por fuera. se había practicado un vaciado completo. donde ya permanecían agazapados Martín y Germán. Cerca de la Colonia Güell. Se les había extirpado los genitales. Allí. un pulmón. en la travesía. alguien que no puede ser sino otro monstruo. En su caso. -Pero no es eso todo. en un descampado. también con sus secretos. -Pero repito. el estómago. Martín permaneció algún tiempo más. Era ahora la suya una sonrisa de chino paciente a la espera del desmayo de sus interlocutores. con la pericia de un anatomista. Cuando dicen que el cadáver estaba de mala manera quieren decir que apareció descuartizado. Basora cogió el canto de la puerta con la yema de los dedos y la fue abriendo con lentitud enervante hasta conseguir una ranura suficiente para que Martín y él pudieran contemplar lo que estaba ocurriendo dentro. lo es toda la obra–. Ahora bien. del cuerpo de Encarna. La puerta entreabierta permitía oír con mayor claridad la canción del capitán : . 21-22) 11Quien cuenta con tanto rigor como delectación el estado atroz en que fueron hallados los restos de Encarna es Narcís Pons. de dificultar lo máximo a la policía su tarea de detención del criminal. el hígado. Ginés ha sido víctima de la pulsión de los celos . los riñones y el páncreas eran órganos identificables. -Pues no está tan mal —comentó Carvalho tras un carraspeo. vemos imponerse un mundo de hombres. el cuerpo había sido deshuesado. Siguió Ginés a su compañero por un recorrido a media luz que les llevó a las puertas del camarote del capitán. sin aquel saberlo. el voyeur testigo de los hechos al que ya nos hemos referido enlazándolo con la otredad. y al precio que se ha de pagar por ella en una vida que repudia las diferenciaciones. es decir. el capitán Tourón descubre una doble cara traspasando también un espejo. pp. Pero en el juego de reduplicaciones paralelas que se articulan en la novela. el marino amante que ha asesinado a Encarna –él la mata. Primero fue encontrado el tórax y el abdomen en el interior de un bidón. con una extraña pericia. En el mercante La Rosa de Alejandría se observa. quien ejecuta con tanta pericia ese desguace bárbaro. Este personaje es un tributo per se del novelista a la marginalidad –en realidad. haciéndose obedecer y respetar. Yo voy a hacerlo con la cabeza. El resto. También se habían ensañado con el tórax y el abdomen y puede decirse que sólo el corazón. surge destacada la presencia del capitán que ostenta el mando y debe reivindicarse como el jefe de la manada. con sus conversaciones. No olvidemos que entre esos secretos está el de Ginés. el espejo que atraviesa es el del travestismo. su debate de conciencia semeja el de una figura de un mito griego condenada al fatum por algún dios molesto por el atrevimiento de la pareja. Basora retiró la cabeza en seguida. y esto lo condena a ser desposeído de la respetabilidad y.

trasluce sus llagas internas más lacerantes (“En su cara se habían dibujado rasgos canallas de puta en desguace”). Traje de lamé largo y escotado. no a la Encarna amante. guantes hasta los codos. -Pobre hombre. Obnubilado por los celos al descubrir. y ante ellos apareció una perspectiva rectangular en la que se veía extrañamente entera la figura de lo que quedaba del capitán. una flor de trapo en el vértice del escote. Lo más simple sería tal vez . musculada. apoyada en el mundo a través de un rojo zapatito de charol. Como le ocurría a Encarna. Se parecía a esos ninots de las Fallas de Valencia o de las carrozas de Carnaval. pertenece al cuerpo de seres marcados por la soledad y por sus misterios. labios sangrantes. 12En este pasaje no solamente el autor contempla la reacción de sus personajes enfrentados al travestismo de su capitán con asombro y con pena –también es cierto que tras ese estado sobreviene la hilaridad (“Y otro día se saca el carnet de baile y te pide una polka” . sino a la Encarna prostituta. aunque no soy preciso al decirle esto.Quien te puso Salvaora qué poco te conosía. lástima que tenga malo centimiento… Y el capitán aparecía y desaparecía en sus idas y venidas por un escenario delimitado por luces de varietés que él sólo veía. el capitán Tourón y Encarna. Que el que de ti se enamora se pierde pa toa la vía.dijo Basora. entra en escena una silueta extraña que se lleva a Encarna . porque aún ahora no sé muy bien qué o quién era. Aparentemente era una mujer. muy fuerte. pero no era una mujer normal. “¿ le seguiremos viendo como el capitán o como la Niña de las Ventas ?” (p. el voyeur –oculto en su escondite de solitario placer– lo describe en esta reveladora escena : Se veían las piernas del cuerpo caído de Encarna. muy alta. Su aspecto. 13Precisamente. Germán se apartó. rechazado y sufriente en una soledad tan inmensa y aislada como está su barco en el océano. De repente. de la identidad de ese ser que recoge el cadáver no va a quedar duda alguna cuando Narcís Pons. Muy maquillada. 181). que se esgrime en torno a la otredad oculta del capitán Tourón. esperpéntica. Los cuatro se metieron en el camarote de Basora y buscaron las cuatro esquinas de la estancia para no mirarse. brazos serpénticos agitando los efluvios emocionales de la canción y el humo de un cigarrillo dorado entre los dedos de la mano izquierda. Ginés la mata a golpes y huye. se van a encontrar en una situación harto siniestra. ojeras pintadas. -Mierda. Germán y Ginés ocuparon las posiciones cedidas por los otros dos conspiradores. como si tuvieran que pedirse perdón los unos a los otros por algo que habían hecho y que les avergonzaba. Era como un muñeco o una caricatura.Germán (Vázquez Montalbán. 180-181). más que reflejar la satisfacción que le produce verse transformado en mujer. peluca platino. cogió a Ginés por los hombros y le apartó también a él con una cierta firmeza. vestida como ya no visten las mujeres. pero no estaba sola. sino que también condensa de una manera espectacular la carga grotesca. pp. ni hablarse. tardé en darme cuenta más o menos de quién era. Es otro ser inserto en la marginalidad. La deja allí en el suelo y se marcha hacia la vida sin norte –de marinero sin rumbo– que le espera a partir de entonces. En su cara se habían dibujado rasgos canallas de puta en desguace y por un corte de la falda asomaba una pierna vieja. llena de vello. allí en la puerta había alguien. estos dos personajes desconocidos y cercanos. Eres tan bonita como el firmamento.

sin ese disfraz no sería monstruoso. un cuerpo cilíndrico. haciendo lo que haga falta. pero no era exactamente eso. frente a mí. En la novela. Era tan irreal cuanto había visto que me lo creía y no me lo creía. como hemos dicho. es muy interesante la manera en la que Montalbán deja abierta a la interpretación.decirle que parecía un travesti. tan horriblemente maquillada que el dibujo de sus labios rojos le marcaban una perenne sonrisa. por un lado le colgaba la cabeza de Encarna con su media melena castaña. se cernía sobre Encarna. siempre en clave de homosexualidad reprimida. mi madre tiene una perdida por un armario. su boquita. Me dio la espalda. aterrorizado al ver como aquella mujer gigantesca se acerca a mi punto de visión. rojos. Volvemos a la máscara y al carnaval. pero vemos más en el contexto de la obra. la figura maternal que protege. No sé si me explico. y lo tenía allí. sería un enigma irresoluble . a su familia . nos inclinamos más a pensar en un afecto cuasi maternal. los ojos brillantes tal como los ha dejado el taxidermista. y la mujer fue avanzando hacia la salida de la habitación y yo me senté en el suelo. Para el lector queda identificado : es Tourón. de esas pieles que conservan la cabecita del animal. algo delgadas. luego miraba hacia las cuatro esquinas de la habitación y de pronto hizo algo inesperado. sino un travesti disfrazado de señora de cincuenta años que quiere disimular que los tiene. Es una piel que se llevaba mucho antes. de la clave de ese afecto de este monstruo-travesti-capitán de barco por Ginés. porque. vertebrándolas sobre una serie de individuos que se nutren. además. como si fuera una muñeca rota que apenas le pesase. aunque sea una acción monstruosa. tratando de hacer desaparecer el cadáver con las mutilaciones ya referidas. es más. tenía una espalda cilíndrica. o al menos no era un travesti que busca ser la mujer más bella de este mundo. como es el caso del capitán Tourón. de una manera o de otra. con unos brazos poderosos ofreciéndome el cadáver. hasta que todos los silencios me devolvieran a mí mismo. Si hubiéramos leído sólo la última cita la identidad de ese ser estrafalario. en el que sobresale el afán de protección. la sonrisa con la que contemplaba el cuerpo de Encarna. pero muy finas. el capitán travestido del carguero La Rosa de Alejandría. o tal vez no supe apreciarlo porque yo estaba aterrorizado. dispuesto a no salir hasta que todo hubiera acabado. pero lo hace disfrazado . sin embargo. . Es una estrategia técnica que lleva a efecto Montalbán con gran acierto. cuando cambió de postura. incluso los monstruos quieren y se dejan querer. ese aparente anonimato se hace bastante explicito sin tener que revelarlo el narrador. Sinceramente no creo que sonriera. 225-226) 14El autor conduce al lector durante la novela por un trazado de complejas relaciones humanas. por abajo unos zapatos de tacón alto. Por eso lo sigue cuando éste va a la que será su última visita a Encarna. de una proyección antisocial. y lo intenta proteger de la policía. pero tras haber visto anteriormente la actuación que el capitán llevaba a cabo en su camarote de las coplas populares españolas travestido esperpénticamente. El monstruo ha salido. luego la cara horrible y reconcentrada de la mujer y. Este afecto podría ser fruto de la pura atracción sexual . en fin. muy bonita. como si lo llevara en bandeja. Era una cincuentona horriblemente maquillada. que se lleva a Encarna sin mayor esfuerzo gracias a su fortaleza. llevaba el cuerpo semidesnudo de Encarna en brazos. por arriba una peluca platino. se inclinó y desde donde yo estaba sólo se le veían los hombros y un horrible pingajo de piel de no sé qué animal. su oficial. pp. al lector no le hace falta que le den el nombre para identificar que ambos son la misma persona. por el otro se mecían las piernas desnudas de Encarna. (Vázquez Montalbán. Podría tratarse muy bien de la acción de un amante guardián. La boquita del animal colgaba en primer plano. un travestido caricaturizado hasta lo grotesco. la removía.

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Asesinato en Prado del Rey y otras historias sórdidas (1987). de María Paz Balibrea Enríquez (2000) . de Michael Eaude (2011) . también conocida como rosa damascena o rosa de Siria. Tatuaje (1974). La novela policíaca española. El laberinto griego (1991). cultural y sociológica. de José Manuel López de Abiada (2010) . Quinteto en Buenos Aires (1997) y El hombre de mi vida (2000). Los pájaros de Bangkok (1983). En la tierra baldía: Manuel Vázquez Montalbán y la izquierda española en la posmodernidad. de Roman Gubern (1970) . reseñamos las siguientes : Las cocinas de España (1980). 3 A continuación presentamos la vasta nómina de títulos que tiene como protagonista a la figura detectivesca de Pepe Carvalho : Yo maté a Kennedy (1972). El premio (1996). de Florence Estrade (2004) . Contra los gourmets (1985). 4 El interés por la novela negra en la etapa de la transición española se aprecia tanto en la producción creativa como en la bibliografía ensayística. Entre algunas de las obras dedicadas a esta materia de gran alcance en el autor. Historias de política ficción (1987). 5 La rosa de Alejandría. amén de los que comentamos a través de las citas. Tres historias de amor (1987). de Salvador Vázquez de Parga (1981). hay una serie de títulos que. Las recetas de Carvalho (1989). de José V. de Daniel Vázquez Salles (2013) y Los mitos de la novela criminal. Recuerdos sin retorno. Colmeiro (1994 y 1996) . La novela criminal. Para Manuel Vázquez Montalbán. donde lleva a cabo una profusa indagación gastronómica. Los mares del Sur (1979). Historias de padres e hijos (1987). El hermano pequeño (1994). Sabotaje olímpico (1993). Roldán. Haut de page Pour citer cet article Référence électronique . La cocina del Mediterráneo y la mediterraneidad (2003) y El otro recetario (2003). El delantero centro fue asesinado al atardecer (1988). Kassel. Manuel Vázquez Montalbán desde la memoria: ensayos sobre su obra. de Ángel Díaz Arenas (1995) . El caso de la muchacha que pudo ser Enmmanuelle (1997). Historias de fantasmas (1987). Asesinato en el Comité Central (1981). Reichenberger (1995) . La soledad del mánager (1977). Mis almuerzos con gente inquietante (1984). ni vivo ni muerto (1994). Con el muerto a cuestas : Vázquez Montalbán y Barcelona. El balneario (1986). de José F. Manuel Vázquez Montalbán. Dentro del amplio panorama de estudios que se han generado sobre esta tipología narrativa de la novela policiaca. y también en particular sobre la figura de Manuel Vázquez Montalbán. Su nombre científico es hibiscus syriacus. teoría e historia crítica y Crónica del desencanto : la narrativa de Manuel Vázquez Montalbán. “Dashiell Hammett y la fundación de la novela negra”. Introducción a la lectura de la obra narrativa de Manuel Vázquez Montalbán. de Víctor Claudín (1979) . La Rosa de Alejandría (1984). “Novela detectivesca y conciencia moral”. una biografía revisada. son de especial relieve : “Novela policiaca”. “Con Vázquez Montalbán sobre la novela policiaca española”. de Andrés Amorós (1974) . de Javier Coma (1980) . de Fernando Savater (1983) . Tiempo para la mesa (1986). Recetas inmorales (1981).reconocidísimo en el ámbito culinario. de Leopoldo Azancot (1979) . Saval (2004 y 2013) . Manuel Vázquez Montalbán : el triunfo de un luchador incansable y Vázquez Montalbán. La novela negra.

11 | 2014. consulté le 07 décembre 2015.org/5324 . Quevedo García. Amerika [En ligne].4000/amerika.5324 Haut de page Auteur Francisco J. DOI : 10. URL : http://amerika. Quevedo García Universidad de Las Palmas de Gran Canaria . « Los monstruos ocultos de Manuel Vázquez Montalbán en La Rosa de Alejandría ».revues.Francisco J. mis en ligne le 25 décembre 2014.