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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACIÓN ESCUELA TÉCNICA INDUSTRIAL ROBINSONIANA MATURÍN ESTADO MONAGAS

Arte egipcio
Arte egipcio

EDUCACIÓN Artística

Profesor(a):

Integrante:

Mary Tocuyo

Daniel Castillo

Gabriel Castillo

2º “H”

Maturín, abril 2011

Introducción

La historia del arte egipcio muestra una poderosa actividad que fue evolucionando a través de sus grandes épocas de gloria. Tuvo una inspiración esencialmente religiosa y se manifestó en la arquitectura, la escultura, las pinturas y los relieves murales. Por lo tanto, para comprender y examinar las obras que nos ha legado el antiguo Egipto, es preciso explicar sus características

ARTE EGIPCIO

Para los egipcios la principal manifestación del arte fue la arquitectura con sus relieves y jeroglíficos que narraban la vida del difunto (arte religioso). La obra de arte consistía en esculpir la escena y luego se pintaba con colores intensos, las figuras son presentadas con el cuerpo de frente, cara de perfil. Se inspira muchas veces en la naturaleza, pero nunca se deja influenciar por ella. El arte de los egipcios es el reflejo de sus grandes creencias. Principalmente el arte representa su fe y su religiosidad, así como su jerarquía en la sociedad, ya que casi todos sus monumentos se hacían en torno al Faraón, el cual era el rey por derecho divino y al mismo tiempo era un Dios para los Egipcios. Más tarde, la pintura refleja la vida de la nobleza.

ARTE EGIPCIO Para los egipcios la principal manifestación del arte fue la arquitectura con sus relieves

Juicio del alma (De un papiro de la XIX Din)

Lo principal para el arte egipcio era la idea de lo trascendental, de construir monumentos que pudieran perdurar con el tiempo. El arte egipcio busca la eternidad, la vida que viene después de la muerte. Las viviendas y los

palacios se construían siempre pensando en que iban a ser transitorios, a diferencia del Sepulcro y el Templo, los cuales deberían tener el sentido de la eternidad y de lo perdurable. Otra creencia muy importante de los egipcios era la de embalsamar a los cadáveres del faraón y su familia para así poder tener vida eterna y evitar su corrupción.

ARQUITECTURA

Desde ese año 3.000 a. C. y hasta el 332 a. C., fue el período del

colosalísimo en Egipto, vistosidad y belleza de las representaciones artísticas. Durante todo ese periodo surgieron 31 dinastías de faraones. La arquitectura egipcia se caracteriza básicamente por el empleo de la piedra, mientras que culturas contemporáneas a la egipcia no disponían de ella, labrada de manera geométrica, el colosalísimo a través de construcciones desproporcionadas para su función, y una arquitectura arquitrabada basada exclusivamente en líneas horizontales y verticales.

Se caracteriza la arquitectura egipcia por el empleo de la piedra, en grandes sillares, perfectamente aparejada, y el sistema adintelado con altas y robustas columnas con capiteles inspirados en motivos vegetales. Usaron con profusión la columna de fuste liso o fasciculado, con capiteles de diversos tipos: lotiforme, papiriforme, palmiforme, etc. La organización arquitectónica tomando como elemento básico la columna es una aportación esencial del arte egipcio, como lo es la fundamentación de la belleza en la razón matemática de las proporciones, es decir de las relaciones entre las partes que integran el edificio.

Fundamento esencial de esta belleza es el concepto de la monumental grandiosidad, transcendiendo las proporciones humanas, en lo que se diferencia fundamentalmente del concepto griego. Los edificios son adintelados o arquitrabados, ya que los egipcios desconocieron el uso del arco y la bóveda. En todo tipo de construcciones se manifestaba el gusto por la penumbra, que responde a la necesidad de resguardarse del calor y a la importancia de la sombra para crear ambientes de sacrilidad y misterio. Las construcciones más características del arte egipcio son las tumbas y los templos

ESCULTURA

Fundamento esencial de esta belleza es el concepto de la monumental grandiosidad, transcendiendo las proporciones humanas,

Estatua de cuarcita de Anjreju (Ankhrekhu)

Al igual que la pintura, la escultura tenía unas características muy particulares, que la diferenciaban de cualquier otro lugar o época, y que prácticamente no cambiaron durante los tres mil años que duró el Imperio Egipcio. Formas cúbicas: Las estatuas eran talladas en un solo bloque. Es posible que fuera por la dificultad de tallar la piedra, separando miembros del

cuerpo sin que se rompieran, o, en el caso de estatuas grandes y colosos, para aumentar su grandiosidad. Si la escultura es de bulto redondo la forma matriz es un bloque de piedra en forma de prisma cuadrangular. Frontalida: Las estatuas están hechas para ser vistas de frente, sin detalles en la parte posterior, excepto, en algunos casos, en que se representaba el pelo o algún objeto que se portara en la espalda. No era necesario representar esta parte, ya que lo que se quería representar era la esencia de la persona. Simbolismo y representatividad: La escultura egipcia no surge como una necesidad estética ni de adorno, sino que siempre tiene un fin. Representa el poder, unido al deseo de perdurar eternamente. Por tanto, su finalidad es política y religiosa.

Simetría:

La

escultura

individual

es

completamente

simétrica,

dividiéndose en dos partes iguales respecto a un eje vertical, exceptuando el detalle de las estatuas de pie, en las que normalmente el pie izquierdo está ligeramente adelantado, o, en algunos casos la posición de los brazos varía de una mitad a otra del cuerpo. Hieratismo y rigidez: Entendido tal como la representación tranquila y ambigua, y una inmovilidad, casi de reposo. Las figuras parecen esperar impasibles el paso del tiempo, prácticamente inexpresivas. El arte egipcio no pretende expresar movimiento. Si la estatua está de pie, sus brazos reposan a lo largo del cuerpo, y normalmente está apoyada sobre un pilar. Si es sedente, las manos irán apoyadas sobre las rodillas. La rigidez en el gesto indica eternidad.

El material más utilizado en estatuaria era la piedra. Esto se debía a que era el material duro por excelencia, que podría perdurar a lo largo del tiempo, unido a la gran producción de piedra en las canteras egipcias, como Assuan o Tura. Las piedras mas utilizadas en escultura fueron la diorita (roca plutónica de color blanco-negro), el granito rojo (roca ígnea de color rojizo), el granito negro (roca ígnea de color gris-negro), la cuarcita ( roca metamórfica derivada del cuarzo), el basalto (roca ígnea decolor negro), la pizarra (roca sedimentaria de color negruzco), la obsidiana (roca volcánica vítrea formada a partir de lava enfriada y solidificada) o el pórfido (roca magmática).

PINTURA

Cuando se descubrieron las primeras tumbas, fue sorprendente comprobar que la casi la totalidad de su interior estaba cubierta por pinturas. En las pirámides de las primeras dinastías se cultivó muy poco la pintura, esta tuvo su gran auge en el Imperio Nuevo, cuando sustituyó a los relieves en la decoración interior de las tumbas. La pintura egipcia se caracteriza por los contornos muy bien delimitados, colores intensos y contrastados, la constante presencia de elementos de la naturaleza y el frontalismo que, como en la escultura, se repite en toda la producción pictórica.

Pintura Egipcia Es una pintura que huye de cualquier sensación de profundidad. Combina la perspectiva de

Pintura Egipcia

Es una pintura que huye de cualquier sensación de profundidad. Combina la perspectiva de frente y de perfil, y en ambos casos, la representación de los ojos se hace como si se viesen de frente. Y algo peculiar: la alegría que se trasluce de las figuras resulta sorprendente en una cultura de tumbas. Dentro de las pinturas murales era común utilizar dos métodos de preparación. En ambos se preparaba la pared del mismo modo, aplicando una capa de barro y paja, sobre la cual, una vez compacta, se extendía otra capa de yeso. El método para realizar los dibujos, se basaba en la ejecución de líneas guía o cuadrículas, representando la figura humana, según su regla de proporción, en la cual ésta ocupaba dieciocho cuadrículas si estaba de pie, y catorce si estaba sentada, sin contar la peluca o adornos de la cabeza. Durante la dinastía saíta, la proporción cambió, ocupando a figura humana veinticuatro cuadrículas y un cuarto. La aplicación de la pintura se realizaba pintando los contornos en ocre rojo, y coloreando el fondo en amarillento o blanco.

Azul, representado por el Nilo, se usaba para el cielo, el agua y la noche.

Verde, símbolo de la fecundidad y la vegetación, color con que se

representaba al dios Osiris, y era utilizado para representar la naturaleza y motivos vegetales. Blanco, usado como fondo para los dibujos, para colorear la ropa, la

corona blanca, y para representar el pan. Rojo, representado por el dios Set, se usaba para la corona roja, la piel

masculina, la cerámica, la madera, y para el desierto. Amarillo, representado por el sol, usado para el oro y la piel femenina.

Negro, color de la fertilidad, representado por el limo del Nilo. Se usaba para pintar los cabellos y los ojos.

PIRÁMIDES

La pirámide constituye la parte fundamental del conjunto arquitectónico destinado al culto al faraón. Es la máxima expresión de la arquitectura del Reino Antiguo. A pesar de que la función principal para la que fueron construidas era como monumento funerario, muchas no fueron nunca empleadas como tumbas.

El conjunto estaba formado, además de la pirámide (2), por un recinto amurallado (1) con camino de ronda en la parte superior y resaltos defensivos, y en el interior del recinto se situaba el templo mortuorio (4). Estas construcciones exteriores, aseguraban el bienestar del faraón. El recinto podía incluir pirámides secundarias (3) que se colocaban en el ángulo izquierdo de la entrada. El acceso se realizaba por una rampa (5) que comunicaba con el templo del valle o templo bajo. A la forma de las pirámides se llegó como una evolución

lógica de la pirámide escalonada de Saqqara, la más antigua de todas. Ésta fue construida por Imhotep para el faraón Dyeser como superposición de mastabas.

Las mejores y más perfectas sin duda son las construidas durante la IV dinastía por faraones Jufu (Queope o Keops), Jafra (Quefrén) y Menkaura (Micerinos) en Guiza. Si se tiene en cuenta las dimensiones de la pirámide de Keops, la más perfecta de todas las construidas (146.6 metros de altura y 230.35 de lado) y que cualquier desviación inicial en el ángulo de inclinación impediría las proporciones geométricas de que goza actualmente haciéndola mas baja o excesivamente alta para esa base, es necesario reconocer que representa el afianzamiento de una arquitectura basada en el pleno conocimiento del plano y la geometría.

lógica de la pirámide escalonada de Saqqara, la más antigua de todas. Ésta fue construida por

Pirámides

Durante el Reino Nuevo se continuaron construyendo pirámides pero con materiales perecederos por lo que su estado actual es o ruinoso o han desaparecido al perder la cubierta que las protegía. Durante las dinastías etíopes, en 400 años se construyeron en Nubia más de 180 pirámides.

Tipos de Pirámides:

Escalonada: Son las más antiguas y están formadas por la superposición de varios escalones decrecientes. La primera pirámide escalonada fue la de Dyeser realizada como un proyecto del arquitecto Imhotep (quien sería posteriormente divinizado), como una superposición de antiguas mastabas. En esta pirámide la capilla se sitúa por debajo del suelo y a ella se accede a través de un pozo subterráneo. El eje principal está orientado al Norte. Es la única que se conoce acabada.

Perfecta: Se comenzó a construir a principios de la IV dinastía y representa la evolución arquitectónica de la pirámide escalonada. El recinto lo forma, además dela pirámide, el templo mortuorio, y un muro. En ocasiones el recinto cuenta con otra pirámide subsidiaria. El eje mayor del recinto se orientaba al este. La primera pirámide verdadera corresponde al faraón Snofru de la IV dinastía que además construyó la única romboidal conocida y terminó la de su padre Huni. Romboidal: Se trata de una pirámide parecida a la verdadera, pero con un cambio de inclinación a media altura, de la que la única conocida es una de las del faraón Snofru de la IV dinastía. Este faraón fue el primero en construir una pirámide perfecta.