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NOMBRE: NATHALY MARÍN

CARRERA: 3RO INDUSTRIAL
FECHA: QUITO, 07 DE DICIEMBRE DE 2015
TEMA: ERGONOMIA – SILLA MAS ERGONÓMICA Y MENOS ERGONÓMICA

Silla Tulip de EERO SAARINEN
MENOS ERGONÓMICA

MEDIDAS:
Sus medidas aproximadas son: 50 cm de
ancho, 56 cm de diámetro y 80 cm de alto.

MATERIAL DE FABRICACIÓN:
La base es de fundición de aluminio. Su
idea original fue que estuviese realizada
enteramente de plástico, pero el pie era
demasiado débil para sostener el peso del
armazón del asiento, y tuvo que fabricarse
de aluminio. La cáscara es una extrusión
de fibra de vidrio reforzada. El asiento
posee un almohadón tapizado de color
rojo.

PRECIO DE VENTA:
En el mercado o dependiendo del
fabricante, la silla Tulip se cotiza en unos
500 dólares.

DISEÑADA POR:
EERO SAARINEN 1956

Eero Saarinen
(Rantasalmi, 1910 - Bloomfield Hills, 1961) Arquitecto, Urbanista y escritor
finlandés. Junto con su padre, el Arquitecto Eliel Saarinen, se trasladó a los
Estados Unidos, a los trece años de edad. Estudió escultura en París entre 1930
y 1931, y arquitectura en la Universidad de Yale con Albers, asimilando las
Corrientes europeas más actuales del momento. Trabajó con su padre en el
estudio de Cranbrook desde 1936 hasta la muerte de su progenitor en 1950.
De esa época destaca la escuela Crow Island de Winnetka, Illinois, diseñada en
colaboración con su padre.
Su primera etapa se basa todavía en las estructuras rectilíneas de acero y
cristal propias del International Style, que dieron paso con posterioridad a
formas más libres y creativas de hormigón armado que proporcionaban una
personalidad única y compleja a cada construcción, en concordancia con su
carácter. Su mayor encargo después de la Segunda Guerra Mundial fue el
centro de General Motors, en Michigan, recinto en cuyo diseño se aprecia la
influencia de Mies van der Rohe y Albert Kahn, en el que incluyó ladrillos
teñidos en varios colores y escaleras de fantasía.
En obras posteriores acentuó su audacia constructiva creando marcados
contrastes de formas entre el exterior y el interior de sus construcciones y
mediante el uso de volúmenes dinámicos: así se percibe en la capilla del
Instituto de Tecnología de Massachusetts (1955) o en el pabellón de hockey de
la Universidad de Yale (1958).
De carácter monumental es su Gateway Arch, en San Luis, arco de acero
inoxidable de 192 metros de altura en el punto más alto de la ciudad. Diseñó
también la terminal de la TWA en el aeropuerto Kennedy, en Nueva York
(1962). Su obra resultó determinante en la nueva orientación hacia una mayor
creatividad y experimentalismo de la arquitectura de los años 50.

HISTORIA DE LA SILLA:

Tulip Chair fue diseñada en 1956 por el finlandés Eero Saarinen. Este diseñador
cultivo una fuerte amistad con los hermanos Eames y Florence Knoll, creadores
de la marca de diseño Knoll. Mientras estuvo en EEUU Saarinen trabajo como

arquitecto, y luego de un tiempo y varios trabajos, en el año 1957 presentó
la línea Tulip a través de la firma de sus amigos los Knoll.
La silla Tulip va más allá de una sola pieza de mobiliario, sino que se compone
de varias sillas y una mesa. Todos los componentes de esta línea se destacan
por dejar de lado la idea de patas y en vez de eso poseer un solo pedestal o
una pata única. De esta manera, se aprovecha al máximo el espacio residual
por debajo de las sillas y mesas, y dejan este espacio libre para el usuario.
Esta silla de Saarinen refleja la capacidad de este diseñador de mezclar
colores, formas y materiales. La línea Tulip se compone por sillas con
apoyabrazos, silla sin apoya brazos, banquetas y mesas de diversos tamaños.
La unidad de estilo de toda la línea se ve reflejada en sus materiales y formas.
La personalización de cada pieza va de la mano del tapizado de sus cojines,
donde existe la posibilidad de utilizar diferentes telas y colores.
Con más de 50 años, toda la línea Tulip sigue mostrándose moderno a través
de sus formas orgánicas, simples y expresivas, además de continuar en el
inconsciente colectivo como un clásico del diseño. En la actualidad la silla
Tulip se puede adquirir a través de Knoll.

SILLA Y POR HANS J. WEGNER
MAS ERGONOMICA

MEDIDAS:
Medidas:58×58 cm y altura 89 cm.

MATERIAL Y FABRICACIÓN:
Diseñada íntegramente en madera, a
excepción de su asiento en mimbre
natural, hoy en día la firma Carl Hansen &
Son sigue fabricándola en exclusiva, con un
proceso de elaboración especialmente
cuidado lleno de controles a lo largo del
mismo. Y es que aunque no lo parezca,
fabricar esta grácil pieza conlleva más de
100 pasos.

PRECIO DE VENTA:
En el mercado o dependiendo del
fabricante, color o material de asiento, la
silla Wegner se cotiza en unos 167 Euros.

DISEÑADA POR:
Y-chair de Hans J. Wegne 1949r.

Hans J.Wegner

Hans J. Wegner fue un reconocido diseñador danés, que nació en 1914 en la
ciudad de TØnder, y falleció en 2007 en la capital del país, Copenhague.
Su respeto por la artesanía, le fue inculcado por su padre, zapatero de
profesión. Si bien Wegner, comenzó a trabajar a los 17 años como aprendiz en
el taller de carpintería del ebanista H.F. Stahlberg, éste fue un empleo que
pronto tuvo que dejar para marcharse a hacer el obligatorio servicio militar. Sin
embargo, a su regreso, en 1936, Hans ingresó en la hoy denominada La Real
Academia Danesa de Bellas Artes, Escuela de Diseño, donde se graduó en
1938.
Ese mismo año, el ya diseñador, comenzó a trabajar para los arquitectos Erik
MØller y Fleming Lassen. No obstante, en 1940 Lassen abandonó el grupo, y en
su lugar se incorporó al estudio Arne Jacobsen (1902-1971). En ésta nueva
etapa, el grupo trabajó en el interiorismo del Ayuntamiento de Arhus, con el
desarrollo de nuevos muebles, de estética sencilla, realizados de manera
precisa y artesanal. Al mismo tiempo que Wegner, estableció contacto
profesional con el diseñador y presidente del gremio de ebanistas, Johannes
Hansen, quien jugó un importante papel en la difusión de la disciplina del
diseño en Dinamarca. Junto a él, Hans creó una amplia colección de sillas,
siendo una de ellas adquirida en 1942 por el hoy Museo de Diseño de
Dinamarca (Designmuseum Danmark).
Entre los años 1943 y 1946, Wegner dirigió su propio estudio de diseño
radicado en la ciudad de Arhus, y de 1946 a 1948 colaboró con el arquitecto
Palle Suenson (1904-1987) en su estudio de Copenhague.
En la década de 1950, Hans J. Wegner se convirtió en uno de los principales
diseñadores del Diseño Escandinavo. Sus sillas eran acogidas por el sector con
gran expectación. Piezas todas ellas caracterizadas por un exquisito equilibrio
estructural, una delicada y bella manufactura, así como por la calidez material
de la madera maciza empleada en su preciso proceso de producción. Aspectos
que
se
pueden
apreciar
en
el
perfil
de
las
sillas Chinesse (1943), Peacock (1947), Y ( 1950), y Valet ( 1953), en las que a
su vez, dejó constancia de su oposición a la abstracción formal de los
elementos, que en aquellos momentos venia impuesto por el Movimiento
Moderno. No obstante, en cada uno de sus diseños, Wegner hizo gala de su
devoción por la artesanía, sintetizando las formas y la construcción de las
piezas, dando origen a elegantes y sobrias versiones de los muebles más
tradicionales.

HISTORIA DE LA SILLA:
Ya hemos visto en más de una ocasión cómo muchos de los diseños del
maestro de las sillas, el ebanista danés Hans J. Wegner, se han acabado
convirtiendo en iconos del mueble del siglo XX.
La silla CH24, un modelo de 1950, es en realidad una evolución de la China
Chair, diseñada por el propio Hans Wegner seis años antes, y de hecho guarda
con ella una apariencia similar. Wegner nunca pudo entender que justo este
modelo se hubiera convertido en el de mayor éxito, pues consideraba que su
respaldo no era el más cómodo de todos los que había fabricado, a pesar de
tratarse de una silla ergonómica que permite sentarse con la espalda recta y
moverse con total libertad.
A pesar de ello, esta ligera y atractiva silla de comedor resulta de una
comodidad

manifiesta.

Fiel

a

sus

principios

de

simplicidad

y

funcionalidad, Hans Wegner construyó esta silla para que resultara resistente
pero con apariencia liviana, lo que junto a sus formas orgánicas la hace
perfecta para decorar cualquier estancia y darle un toque de elegancia a
cualquier entrada, comedor o escritorio donde vaya situada