Discurso de recepción del premio Nobel de

Literatura de Paulo Coelho
Como dijo una vez el poeta persa Rumi:
La vida es como si un rey te hubiera enviado a un lugar para llevar a
cabo una tarea específica. Tú vas y desempeñas centenares de otros
trabajos, pero si descuidas la tarea específica que te había sido
encomendada, es como si no hubieras hecho nada en absoluto. Una
persona viene a este mundo para desempeñar una tarea concreta,
ése es su propósito; y si no la cumple no habrá hecho nada.
A aquélla.
A aquélla que comprendió su tarea y su propósito.
A aquélla que miró el camino frente a ella y comprendió que era un
viaje difícil.
A aquélla
que no disimuló esas dificultades, sino que, por el contrario, las hizo
manifiestas y visibles.
A aquélla
que hace que los solitarios no se sientan solos,
que satisface a los que tienen hambre y sed de justicia,
que hace que el opresor se sienta tan mal como el oprimido.

A aquélla que siempre mantiene su puerta abierta, sus oídos alerta,
sus manos trabajando, sus pies caminando.
A aquélla
que encarna los versos de otro poeta persa, Hafez, cuando dice: “Ni
siquiera siete mil años de alegría compensan siete días de
tristeza”.
A aquélla que está aquí esta noche,
que sea una con todos nosotros,
que su ejemplo se multiplique,
que aún tenga días difíciles en el futuro, en los que pueda hacer todo

el verdadero cambio. Y que ella camine lentamente porque su paso es el paso del cambio. . siempre requiere tiempo.lo necesario para que la nueva generación no tenga que luchar por lo que ya se ha conseguido. Paulo Coelho. y el cambio...