UNIVERSIDAD NACIONAL DEL COMAHUE

FACULTAD DE HUMANIDADES
CARRERAS: Prof. Letras, Geografía y Filosofía
Cátedra: Psicología

Ficha de cátedra

PSICOANÁLISIS:
Una Introducción

Prof. Anahí Marcovich
2013.1

Contextualización
La presente ficha desarrolla una lectura posible acerca de algunos
conceptos psicoanalíticos, los mismos son leídos en virtud de enriquecer la
comprensión de la práctica docente y no de trasladar o “aplicar” mecánicamente los
conceptos freudianos al hecho educativo, desconociendo por otra parte la
singularidad y especificidad de las prácticas en los ámbitos en los que tiene lugar.

La teoría Psicoanalítica
Sigmund Freud, nació el 6 de Mayo de 1856 en Moravia, ex Imperio
Austriaco y actualmente República Checa. De familia Judía- a los 3 años se muda a
Viena. Exiliado a partir de la invasión nazi a Austria, falleció en Londres en 1939.
A los 17 años comienza la Universidad y se recibe de Médico. Ante las
imposibilidades de ingresar a trabajar en el circuito prestigioso de la profesión
médica: no conseguía ingresar a los institutos oficiales, ni desplegar su afán de
investigación; se decide por la práctica privada y con casos excepcionales, es decir
comienza su trabajo con pacientes que habían sido desahuciados por otros colegas
o que no podían costearse tratamientos con profesionales caros.
Un antecedente clave para el surgimiento del psicoanálisis es su paso por
Paris, donde llega a ser alumno de Jean Martin Charcot en el Hospital Salperiere. A
partir de allí se familiariza con las investigaciones llevadas a cabo sobre la histeria
las cuales mostraban que mediante la hipnosis se podían suprimir, inducir e
intercambiar los síntomas de un cuadro histérico, esta alteración indicaba un
origen del cuadro psicológico y no orgánico. Por otra parte, las pacientes histéricas
sometidas a este tratamiento no conservaban conciencia de lo sucedido, aunque la
sugestión propiciada seguía actuando aún fuera del trance hipnótico. Una vez en
Viena y en colaboración con su amigo y colega Breuer, Joseph (fisiólogo), aplico el
método catártico1 descubierto por éste.
De este modo comienza a trabajar con personas que padecían de
síntomas histéricos: parálisis en alguna o varias partes del cuerpo, dificultades
de l visión, etc. Estos pacientes no tenían afección neurológica alguna, es decir de
base orgánica, tema que Freud conocía muy bien por sus estudios con Ernst
Brücke, eminente fisiólogo. Sin embargo habían sido diagnosticados como
enfermos neuróticos. A partir de allí comienza un recorrido que lo llevara, guiado
por su práctica y por aquellos con los que esta en contacto (Breuer), a la
formulación de los contenidos del psicoanálisis, abandonando la neurología que
supo ser su primer foco de interés.
Psicoanálisis es, según Freud, el nombre 1) de un procedimiento que sirve
para indagar procesos anímicos; 2) de un método de tratamiento de perturbaciones
1

Este término proviene del griego catarsis que quiere decir purga.

2

neuróticas, fundado en ésa indagación; y 3) de un conjunto de teorías psicológicas y
psicopatológicas en las que se sistematizan los datos aportados por el método de
investigación y tratamiento.
Desarrolla su teoría desde fines del siglo XIX hasta mediados de siglo XX.
Es decir por un lado contemporáneo de la “sociedad victoriana” y por el otro, del
auge del positivismo: la preponderancia de la investigación en ciencias naturales y
físicas, como así también de voces, posiciones y desarrollos contrarios al
positivismo como lo pueden ser el romanticismo y el vitalismo.
En este contexto histórico, político, cultural y científico, siguiendo a
Rivelis, G. (2009) su teoría expresa el entrecruzamiento epistemológico que
templa el ambiente en el que se desarrollo. Pone en relación:
1. el antirracionalismo: al sostener la existencia de una sinrazón que atraviesa
los procesos psíquicos primera y primariamente , con
2. el afán racionalista de dominio yoico sobre el pulsional e impulsivo Ello.
Freud sostiene la tesis de que el psiquismo no es una unidad homogénea
sino una organización escindida (Primera y Segunda Tópica del Aparato Psíquico),
por ende cuestiona la idea de unidad de lo psíquico.
En este sentido lo psíquico no es igual a lo conciente, y es primariamente
inconsciente, es decir lo inconsciente es cronológica y lógicamente anterior.

Contribuciones de la teoría
El descubrimiento del Inconsciente y la formalización de leyes de
funcionamiento, lo cual implica la teoría del aparato psíquico.
El descubrimiento y definición de la Sexualidad Infantil; y por
ende la diferenciación de sexualidad y genitalidad.
El concepto de transferencia

El inconsciente
El inconsciente freudiano se conoce por sus consecuencias, es decir el
mismo requiere de conexiones indirectas a partir del habla de un sujeto. Las vías de

3

acceso o formaciones del inconsciente son: los sueños (su relato), el síntoma2, y
la variedad de actos fallidos (lapsus linguae –olvido de una palabra-, torpezas,
chistes, etc), que revelan una intencionalidad diferente de la concientemente
manifiesta.
Estas formaciones transportan noticias y es su sentido la tarea a descifrar,
para lo cual Freud mediante el método de asociación libre (libre en cuanto a la no
selección voluntaria de las ideas, ocurrencias, etc.) se entromete en la dinámica del
inconsciente, y le va a permitir inferir ciertos rasgos del inconsciente en tanto
sistema.
En su primera tópica o teoría del aparato psíquico, diferencia en el
aparato psíquico una serie de instancias dotadas de características y/o funciones
diferenciadas, como lugares psíquicos sin localización anatómica cerebral.
Estas instancias o sistemas
son el inconsciente (Icc) y otro
preconsciente – consciente (Prec-cc). El sistema Inconsciente está separado
del sistema preconsciente por la barrera de la represión y esta constituido por
representaciones (fantasías o fantasmas) que nunca han accedido al sistema
preconsciente – consciente o que accedieron y fueron reprimidos. Represión que
actúa en tanto posibilidad de contradicción entre los sistemas preconsciente –
conciente, puesto que el contenido de esta representaciones es representación de
deseo, deseo sexual.
Estos sistemas que conforman el aparato psíquico, obedecen a “leyes
propias” y diferentes; es decir el sistema inconsciente obedece y se rige por el
principio del placer: sin distinción entre presente, pasado y futuro, se sustituye
la realidad exterior por la realidad psíquica, sin relaciones lógicas y de causa y
efecto. Tiende a la descarga, a la realización inmediata del placer y se mueve con
energía libre (haciendo referencia a la movilidad dada por el desplazamiento y la
condensación, que se desarrollan a posteiori).
En esta realidad psíquica se hallan dispuestas en formas de fantasías, en
tanto representaciones inconscientes, escenarios imaginarios en los cuales se fija la
pulsión y que pueden concebirse como escenificaciones de deseo. Funciona de
acuerdo a dos mecanismos formalizados por Freud como leyes de funcionamientos
del sistema inconsciente: desplazamiento y condensación.
Desplazamiento refiere a transmutación, transposición de valor psíquico;
es decir el valor de una representación pasa a otra, se adhiere, tomando la segunda
la investidura de la primera. Los desplazamientos se realizan entre
representaciones que se asocian de alguna manera.

2

Síntoma: como transacción, solución de compromiso entre dos fuerzas en conflicto: la del deseo
(inconsciente) y la de la defensa

4

Condensación por otra parte refiere al mecanismo por el cual dos o más
desplazamientos confluyen sobre una misma representación, y ello le otorga la
fuerza para irrumpir en forma de sueño, lapsus, síntomas, etc.

Deseo
Cuando hablamos de deseo hablamos de movimiento psíquico destinado
reinvestir (recargar). Se supone una satisfacción primera en la cual un estado de
necesidad fue resuelto mediante determinada situación; a partir de allí la imagen
mnémica de la percepción (de la situación que produjo satisfacción) se encuentra
ligada a la huella mnémica de la excitación que resulta de una necesidad
(necesidad resuelta por la situación mencionada). Movimiento del aparato psíquico
tendiente a reinstalar, entonces, esa primera experiencia de satisfacción.
El deseo, entonces, es un movimiento en el interior del psiquismo que
intenta reencontrar un percepción en sí misma compleja, en tanto involucra no
sólo un elemento que resuelve el problema (por ej. alimento que resuelve el
hambre) sino que contiene sensaciones (táctites, olfativas, visuales) que se derivan
de otro, de un contacto humano (la mamá que besa, cuida, acaricia).
El deseo busca reactivar esta situación, pero ella ya pertenece por
inscripción al mundo interno y no se encuentra, tal cual está registrada, en el
mundo externo. Cualquier nueva situación es distinta de la original. E movimiento
del deseo, esa búsqueda de la primera situación “tal cual”, esa creencia de haber
reencontrado la experiencia primera, es una alucinación, alucinación primitiva que
no puede perpetuarse a riesgo de conducir al bebe a la muerte, porque creería que
esta alimentándose cuando esta alucinando. La mamá que insiste en alimentar y el
cuerpo que informa de la necesidad insatisfecha impulsan al bebe a inhibir ese
mecanismo alucinatorio, ese movimiento interno. Ese mecanismo inhibitorio es el
antecedente de la represión.
Hasta aquí el modelo de funcionamiento psíquico: una tendencia que
busca reinvestir experiencias de satisfacción anteriores (deseo) que resultan
inadecuadas y por lo tanto son inhibidas, prohibidas, sensuradas (por ejemplo
algunas formas de satisfacción de la fase anal son inadecuadas en momentos
posteriores).

Pre consciente y consciente
El preconsciente está formado por las representaciones que pueden ser
evocadas con sólo prestarle atención, pero que no son conscientes en sentido
estricto. Es decir entre preconsciente y conciente opera, a modo de selector
temático: una segunda censura o investidura de atención, que posibilita el trabajo
tomando en consideración la realidad exterior. En la vida cotidiana selecciona qué
representaciones preconscientes acceden a la consciencia y cuáles no porque no
son necesarias.

5

La consciencia es un órgano sensorial que percibe las cualidades
psíquicas, a partir de excitaciones que llegan del mundo exterior y desde el interior
al aparato psíquico. En la conciencia no se alojan representaciones (no hay
memoria), sino que éstas pasan por ella (en tanto polo perceptivo).
Ambos sistemas se rigen por el principio de realidad, es decir, se
organizan y funcionan según las leyes de la lógica: tiempo, espacio, objeto
permanente, principio de contradicción (el que establece que algo no puede ser y
no ser al mismo tiempo). Se estructura según las reglas gramaticales del lenguaje
(sujeto y predicado) y con el sistema de relaciones que conocemos a partir de la
matemática (mayor que, igual a, más, menos, etc) Los significados son estables,
aunque en la interpretación de objetos y situaciones puede haber variantes. Por
considerar la realidad, posterga la descarga hasta encontrar el momento y forma
adecuada de hacerlo, en este sentido busca rodeos y se mueve con energía ligada
(esto es: significados asociados a las representaciones).
En su segunda tópica, reformula su aparato psíquico escindido en
sistemas como un aparato psíquico escindido y compuesto por tres instancias: Ello,
Yo y Superyo. No existe una correspondencia lineal entre una tópica y otra. En este
sentido el Ello será inconsciente en su totalidad, el Yo será fundamentalmente
preconsciente-consciente pero con algunos aspectos inconscientes, y el Superyó
tendrá aspectos preconscientes –conscientes y otros conscientes.
Sintéticamente podríamos decir que el Ello es la instancia más antigua y
original de la personalidad y la base de las otras dos instancias. Comprende todo lo
que se hereda o está presente al nacer, se presenta de forma pura en nuestro
inconsciente. Representa nuestros impulsos o pulsiones más primitivas. Constituye
el motor del pensamiento y el comportamiento humano. Al operar de acuerdo al
principio de placer desconoce las demandas de la realidad.
El Superyó es la parte que contrarresta el ello, representa los
pensamientos morales y éticos recibidos de la cultura, consta de dos subsistemas:
la “conciencia moral” y el “ideal del yo”. La “conciencia moral” refiere a la
capacidad de autoevaluación, la crítica y el reproche; el “ideal del yo” es una
autoimagen ideal que consta de conductas aprobadas y recompensadas.
El Yo es una parte del ello, modificada por su proximidad con la realidad y
surge a fin de cumplir de manera realista los deseos y demandas del ello de acuerdo
con el mundo exterior, tratando de conciliarse con ellas. Esta instancia se rige por
el principio de realidad, satisfaciendo los impulsos del ello de una manera
apropiada en el mundo externo. Como ejecutor de la personalidad, tiene que medir
entre las tres fuerzas que le exigen: las de la realidad, las del ello y las del superyó;
conservando su propia autonomía en pos del mantenimiento de su organización
integrada.
Asimismo, Freud plantea que en la teoría que desarrolla hay que distinguir
tres puntos de vista: tópico, dinámico y económico. El tópico se relaciona con

6

la división del aparato en sistemas (Icc,Prec y cc) y luego en instancias (Ello, Yo y
Superyó). El punto de vista dinámico refiere a la noción de conflicto de fuerzas
entre la representación del deseo y la defensa como consecuencia de la
incompatibilidad de tales representaciones inconscientes con las preconscientes. El
punto de vista económico hace mención a la distribución de las representaciones, a
los desplazamientos y condensaciones de valores psíquicos entre representaciones
y a los principios que rigen el funcionamiento del aparato psíquico.

Bibliografía
 Freud, S. (1998) “La interpretación de los sueños”. Amorrortu Editores.
T.IV, Bs. As.
 Freud, S. (1991) “Notas sobre el concepto de inconsciente en psicoanálisis”
Amorrortu Editores. T.XII. Bs. As.
 Martínez Frontera, L.C. (2009) “Sigmund Freud. El hombre y la magnitud
de su causa”. Letra Viva Editorial. Bs As.
 Ravellis, G. (2009) “Freud. Una aproximación a la Formación Profesional
y la Práctica Docente”. Noveduc Editorial. Bs. As.

7