REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

UNIVERSIDAD YACAMBÚ
ESTUDIOS A DISTANCIA
Doctorado en Gerencia
Seminario Avanzado la Gerencia de la Pequeña y Mediana Empresa
(JPGP-713) Sección ED19D0V 2016-3

APORTES E IMPORTANCIA DE LA PYME PARA EL DESARROLLO
SUSTENTABLE DEL PAÍS

Autor:

Saturno Silva Morales.
PGE-162-00233v
Lisbeth Del Valle Campins Marquez

Profesora:

Maturín, octubre 07, 2016

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En esta oportunidad corresponde hacer un ensayo acerca de los aportes e
importancia de la Pyme para el desarrollo sustentable del país, resaltando el
propósito, implicaciones, posturas del autor; análisis, comparación y
contraste, definición del concepto (situación, ejemplos, hechos), causa y
efecto; síntesis de la tesis del autor.
La justificación del desarrollo sostenible desde el punto de vista
conceptual, proviene tanto del hecho de tener unos recursos naturales
limitados susceptibles de agotarse (naturales renovable o no) como del
hecho de que una creciente actividad económica sin más criterio que el
económico produce, tanto a escala local como planetaria, graves problemas
medioambientales que pueden llegar a ser irreversibles.
Por su parte, La Declaración Universal sobre la Diversidad Cultural
(Unesco, 2001) citada por Bayon y otros (2001) profundiza aún más en el
concepto al afirmar que "... la diversidad cultural es tan necesaria para el
género humano como la diversidad biológica para los organismos vivos"; Se
convierte en "una de las raíces del desarrollo entendido no sólo en términos
de crecimiento económico, sino también como un medio para lograr un
balance más satisfactorio intelectual, afectivo, moral y espiritual". (Pág. 73)
En este ensayo, el escritor de referirá al desarrollo sustentable como la
forma como la Pyme desde sus orígenes hasta la actualidad aporta al
crecimiento de los factores económicos o productivos dentro de la
sustentabilidad de sus recursos y la forma como se estructura está dentro del
resto de las empresas u organizaciones.
En Venezuela, si bien el proceso de industrialización empezó más tarde
que muchos otros países el mismo fue muy intenso, la nación se convirtió en
uno de los más urbanizados de la región y el sector manufacturero se
expandió muy rápidamente. Con el control de los yacimientos petrolíferos, el
Estado fue capaz de implementar políticas sociales redistributivas.
Sin embargo, la situación actual de las Pymes es muy preocupante ya
que se mezcla con la incertidumbre política, el empleo informal representaba

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el 47% de las actividades económicas en el año 1994, el 24,5% de las
pequeñas y medianas empresas (rurales y urbanas) eran informales, ya para
1997 el porcentaje ya era de 45,7% y actualmente se estima que ese
porcentaje es de 52,6%.
Para Coraggio J (2013) simpatizante de las políticas de izquierda,
dentro de la Constitución de las Pyme es importante definir la función social
de la propiedad, tanto como su función ambiental, la nueva economía
debería consolidarse en el principio del monopolio público sobre los recursos
estratégicos,

pero

a

su

vez

establecer

una

dinámica

de

uso

y

aprovechamiento de esos recursos desde una óptica sustentable, con la
necesidad de disponer de mecanismos de regulación y control en la
prestación de los servicios públicos desde la sociedad.
Igualmente para este autor habrá que considerar las diversas formas de
hacer economía: estatal, pública, privada, mixta, familiar, comunitaria,
asociativa, cooperativa… (Pág. 27) pero siempre con tendencia de políticas
de izquierda, en esta teoría lo interesante es que se concibe la Pyme como la
organización de los recursos bajo la lupa del poder popular, simple, sencillo y
simplificado claro está con el riesgo de en muchos casos obviar la legalidad
de las actividades todo en aras de la independencia de autonomía, y que es
la cultura del pueblo quien sabe las mejores prácticas sustentable de
rentabilidad usando recursos de manera sostenible.
En cuanto a las microempresas, un estudio realizado por López y
Ochoa (2004) citado por Coraggio sobre la situación de este tipo de
organizaciones a lo largo de la década de 1990, resumió los rasgos más
resaltantes que las caracterizaban en los términos siguientes: i) durante el
periodo en cuestión se evidenció en el país una clara tendencia de
subordinación de las micro a las empresas de mayor tamaño; ii) la adopción
de

mecanismos

de

apoyo

financiero,

técnico

y

comercial

a

las

microempresas, como parte de un Plan Nacional de Enfrentamiento a la
Pobreza; y iii) la inserción de las gobernaciones dentro del mencionado plan,

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a través de la descentralización y de acciones paralelas independientes del
gobierno nacional para apoyar a las microempresas como medio de
desarrollo sustentable, sin embargo, desde 1999 a la fecha este esquema
tuvo un claro retroceso al pasarme al modelo comunal, descongestionado
pero centralizado al poder ejecutivo.
Así los autores destacan que, si bien las microempresas habían sido
promovidas

formalmente

para

solucionar

la

pobreza,

las

políticas

descentralizadoras favorecieron el papel de las microempresas en la
acumulación, encontraron en la descentralización la viabilidad administrativa
y política de la relación simbiótica entre las administraciones privada y
pública, para garantizar amplios márgenes de ganancia y acumulación,
traducidos en la supremacía del capital sobre el trabajo, en armonía con el
derecho ambiental, mercantil, tributario y otros de interés para poder crecer
de manera sustentable la economía.
En línea con estos autores con tendencias a las ideas de derecha se
ven las cifras de INAPYMI (1998) señalaba que las crisis económicas
generalizadas por las que ha estaba atravesado el país habían obligado a
que las instituciones, tanto públicas como privadas, se transformaran y
tuvieran una visión más articulada en su conjunto, abriendo espacio para la
concertación.
El (anteriormente denominado) Ministerio de Industria y Comercio como
una de las herramientas del gobierno venezolano en su estrategia de apoyo
a las pequeñas y medianas empresas, tenía dentro de sus competencias la
implementación de programas y el desarrollo de proyectos dirigidos a la
pequeña y mediana empresa, con miras a que fuera a través de esta el
desarrollo económico sustentable. Esto obedecía en parte a que,
históricamente, la Pyme se ha visto afectada por la carencia de fondos
propios, aunado a los obstáculos que se le presentan para la obtención de
créditos a largo plazo y a su misma incapacidad para negociar condiciones
favorables con la banca, llevándolas a ser en muchos casos solo

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documentos constitutivos carentes de organización o algunas simples
sociedades de hecho de sustentos más no empresas equilibradas.
Tal situación, conjuntamente con los ciclos de crisis observados en la
historia contemporánea de Venezuela en los últimos años, ha provocado el
estancamiento del sector, que se refleja en el incremento de la tasa de
desempleo y la comparecencia de fuentes alternas para la generación de
ingresos; básicamente a través de la economía informal.
No obstante, Mora (2005) citado por Coraggio señala que la Pyme
venezolana presenta grandes debilidades en su competitividad interna, en
aprovechar de manera óptima sus recursos, dado que presta muy poca
atención al cómo saberlos manejar, esto se manifiesta en un mal
aprovechamiento del recurso humano, de sus índices en los procesos de
producción, aunado además al hecho de no contar con la tecnología
adecuada para ser competitiva, se ha descuidado notablemente la
capacitación

y

significativamente

desarrollo

del

factor

humano,

desperdiciándose

este capital, además que en casi ningún caso se

ponderan los pasivos ambientales.
Por si fuese poco todavía, hay que agregar además que sus escasos
recursos financieros se ven muy afectados con las políticas tributarias
impuestas por el Estado, haciendo que las empresas inviertan poco en el
mejoramiento de su Know How (saber hacer) en todos los factores
ergonómicos que identifiquen al personal con la empresa.
Habría que añadir a lo anterior que, de acuerdo con algunos
indicadores que evalúan la situación de la industria agregada en Venezuela
durante lo que va del siglo XXI (Gómez Sigala, 2007) citado por Coraggio, la
situación de la misma resulta muy delicada, en términos generales el número
de industrias en la economía venezolana representó en el 2005 apenas el
60% de las que había en 1999 (6.756 vs. 11.198) es decir, que 40% menos
industrias cubren el mercado, el empleo lógicamente se ha afectado,
reduciéndose para el lapso 1998-2005 en 26% del conjunto, la más afectada

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ha sido la pequeña industria, cuya merma fue del 47% durante el lapso
aludido (frente al 24% de la mediana y el 20% de la gran industria).
Hasta ahora observamos que tanto la postura del autor con tendencias
izquierdistas, como los de derecha o centro derecha conjugan en el hecho de
concebir que las Pyme, como estructura organizacional, social y económica
son fundamentales para el país aquí suelen asemejarse teóricamente sin
embargo, sus puntos más álgidos comienzan por el rol que debe jugar el
Gobierno en su manejo, apoyo y control así como su desarrollo sostenible
desde el enfoque de autogestión, legalidad, claridad y armonía en el uso de
los recursos de sus entornos con especial atención a los pasivos laborales,
sociales, morales y hasta ambientales.
Finalmente, para el escritor de este ensayo las posturas de los autores
mencionados confluyen en la creencia que la forma más sustentable y
sostenible para las Pyme y su participación en la economía del país es a
través de la participación protagónica de los venezolanos, sin embargo, en
opinión personal esto eufemismo dado que ni las grandes corporaciones
públicas (PDVSA, CANTV, etc.) como privadas (Polar, Hospital Metropolitano
de Caracas) cumplen con los estudios de profundidad para determinar o
conceptualizar sus impactos en eso que llaman sustentabilidad, si esto es así
con estas organizaciones con grandes músculos financieros, que quedara
para las Pymes (vistas estas como micro organizaciones productivas en
donde muchas veces son sus fundadores los mismos trabajadores).
Otro hándicap muy negativo, es la conceptualización del estado en una
sola tendencia de izquierda por la administración de un Gobierno que no
comprende de diferentes puntos de vistas empresariales y apuesta solo al
modelo de Pyme donde se el Gobierno quien las lidere, y en donde no las
líderes con leyes algunas anticonstitucionales tener el control total en caso
de que las misma de mutuo propio no sigan las instrucciones doctrinarias
emitidas.

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REFERENCIAS
Bayón, C., Roberts, B y Otros (2013), Ciudadanía Social y Sector Informal en
América Latina, en Perfiles Latinoamericanos, Revista de la Sede
Académica de México de la FLACSO.
CEPAL (2012) The Informal sector and poverty in Latin America, (Archivo
HTLM) Disponible: http://www.cepal.org/en/publications/10483-informalsector-and-poverty-latin-america (Consultado, Octubre 2016)
Coraggio J (2013) Economía Social y Solidaria, El Trabajo Antes Que el
Capital. Alberto Acosta y Esperanza Martínez, editores. Impreso en
Quito-Ecuador
López C. y Ochoa H (2004). Las microempresas venezolanas en los
noventa. Disponible en: Problemas del Desarrollo, Vol. 35.

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