TEMA 5: EL NOVECENTISMO (GENERACIÓN DEL 14

)
Los escritores de la generación siguiente a la del 98 (o sea, los de la llamada Generación del 14)
defienden valores intelectuales nuevos. Consideran a los de la generación anterior todavía
"decimonónicos". Sienten que ellos son los que representan el auténtico nuevo espíritu del siglo
que comienza. (Por eso el término Novecentismo referido a la fecha del cambio de siglo: 1900).
Es esta una generación en la que destacan los ensayistas: José Ortega y Gasset, Eugenio
D'Ors, Gregorio Marañón, Azaña… abogan por planteamientos menos pesimistas sobre la vida
y sobre el futuro de la sociedad española. Hablan de europeizar a España en términos más
firmes que los anteriores, se abren receptivamente a las novedades europeas. Rechazan el tono
apasionado o emocionado, lírico, subjetivo, ensimismado en el pasado, de los que les anteceden
y se proponen en sus escritos un mayor rigor intelectual. Observan la realidad con mayor
amplitud de miras, orientándose más a lo universal que a lo castizo.
También esta generación cultiva la novela. De entre un gran grupo destacaremos a Ramón
Pérez de Ayala. En su obra de madurez, en la que destacamos su obra Belarmino y Apolonio
hace una novela que podría definirse como “novela intelectual”. En ella reflejará sus ideas
inconformes con la sociedad española. Sus personajes reflejarán diferentes actitudes ante la
vida (la comprensión, la expresión, la meditación, la acción) que se mezclan con rasgos líricos y
reflexivos. Se trata de una novela que se aproxima al ensayo. El momento de experimentación
que vive el arte se manifestará en sus obras en algunos rasgos formales: por ejemplo, en El
curandero de su honra, cuando los dos protagonistas se separan, para el lector aparecen en la
página dos relatos paralelos, impresos en columnas independientes.
Esta generación del 14 es la que media entre el noventayochismo y las vanguardias. Desde su
deseo de acercarse a Europa, son sensibles a las novedades artísticas europeas y llevarán a
cabo un papel importante en la recepción y transmisión del nuevo arte, que será muy influyente
en la Generación del 27. Las Vanguardias o “Ismos” son una serie de variados movimientos
artísticos que se desarrollan en Europa después de la primera guerra mundial (1914-1918) y que
están relacionados con el sentimiento de fracaso que la contienda deja respecto de la
organización tradicional de la sociedad y sus valores racionales. Son: Dadaísmo, Cubismo,
Futurismo, Ultraísmo, Creacionismo, Surrealismo. Todos ellos tienen en común la defensa de lo
irracional, tras la conciencia del carácter absurdo del mundo real, y el espíritu de ruptura, de
provocación; se trata de quitar al arte la seriedad y la trascendencia que se le atribuía en otro
tiempo. Las características comunes de todas las vanguardias quedan definidas en La
deshumanización del Arte ensayo de Ortega y Gasset que califica este nuevo arte de
“deshumanizado”, lo cual se manifiesta en dos rasgos:
1º) desaparece de él la experiencia humana, es decir, no intentará ni reflejar la realidad ni crear
emociones con las que el espectador se identifique.
2º) El arte pierde el sentido trascendente, se convierte en juego trivial: Por eso la proliferación de
movimientos diferentes. El arte será solo arte, artificio formal exclusivamente percibido por la
inteligencia. (Por ej., la pintura se convierte en juego de forma y color o, dicho de otra forma, en
exhibición de los “ingredientes” de la técnica pictórica; la poesía será también, juego intelectual
en el que la metáfora adquiera un valor especial, e incluso, la letra, como material visual se
convertirá también en material con el que crear formas. El espectador se enfrenta al reto
intelectual de disfrutar de las formas, no del reflejo de la realidad; tendrá que situarse ante una
1

de la razón. Ramón Gómez de la Serna. no vital. “crearlas”. la “poesía pura”. es decir. aspira a dar forma desnuda y directa en el poema a la percepción confusa e incierta de las cosas. Precisamente por ello. desde la lucidez de la inteligencia. Organiza actos provocadores dentro del espíritu vanguardista. El la definirá como “metáfora más humor” (Ejemplos de greguerías: El rayo es una especie de sacacorchos encolerizado. Este afán inacabable de descubrir la esencia de las cosas lleva a Juan Ramón Jiménez a rehacer continuamente sus poemas. frase corta que responde claramente a este principio artístico: juego intelectual trivial. 2 . Definirá este estilo de madurez. Después de un viaje se nos ponen manos de armenio…). “la greguería”. En ese descubrir las cosas. “lúdica”. sobre todo en la etapa anterior a la guerra. llenos de sensualidad y de intimismo sentimental. En España es figura de capital importancia en la asimilación y difusión de estas corrientes. Si bien empezó escribiendo poemas de estilo modernista. y por tanto a dar existencia en él a las sensaciones indefinibles que nuestra vida y la vida en sí nos producen. traduce manifiestos. el poeta se convierte en un “dios”. dice Ortega. el arte.experiencia intelectual. como “aquello que queda en el poema cuando se ha quitado de él todo lo que no es poesía”. Otra figura ligada al Novecentismo es el poeta Juan Ramón Jiménez. se hará minoritario. y es inventor de un género nuevo. y por lo tanto. Juan Ramón es una de las influencias claras en el “intelectualismo” de los autores del 27. "Ramón". Su búsqueda poética se acerca a la búsqueda filosófica. a partir de su libro Diario de un poeta recién casado encuentra un estilo propio de clara influencia en la primera obra de los autores del 27. a “nombrar” en el poema.