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LA SAPOARA

Este legendario pez de que los ictiólogos aseguran no se ha encontrado todavía otro
igual en el mundo, es puramente bolivarense. Habita las aguas del rio Orinoco, ente
Caicara y parital, se alimentaba de microorganismos, no muerde anzuelos, solo es
posible capturarlo con esparavel y, según la leyenda, es cebo de las guayanesas para
atrapar forasteros.
La Sapoara es puramente bolivarense. No existe en otra parte de la geografía del
planeta que se sepa. Ni siquiera en el sur de Guayana, ni más allá de Caura, ni más
dentro del Caroní. El marcaje ha servido para determinar entre la Sapoara, una vez
que sale de los rebalses cumple un periplo migratorio entre Caicara y Parital, 25 km
antes de llegar a Puerto Ordaz. Pero aun cuando se pesque en Caicara, Las Majadas,
Mapire, Borbón y las Bonitas, es frente a Ciudad Bolívar donde se vive y siente la
pesca de este singular pez, con la viva connotación de un espectáculo popularmente
emocionante y festivo.
Mientras el rio crece, no hay pesca. La sapoara aparece cuando el Orinoco tras
alcanzar su máximo nivel comienza a cabecear. Entonces es el jolgorio de la pesca y
de los precios que suben y bajan de acuerdo con la cosecha del día.

EL DIAMANTE DE BARRABAS
Era una piedra famosa de 155 quilates métricos, la más grande de Venezuela hasta
ahora, hallada en material de relave allá en las alturas del Caroní, de manera casual,
como el Culinan I que resplandece en el centro británico.
Jaime Teófilo Hudson, alias "Barrabas", junto con Israel Jaime, "Indio Soler" y Rafael
Solano, fue el autor del fabuloso hallazgo en las bulliciosas tierras de "El Polaco".
Todo comenzó una fresca mañana del sábado 10 de Octubre de 1942, Barrabas le
decía a sus compa; eros que sentía una grata corazonada. Presiento que algo bueno me
va a ocurrir...decía mientras sobre sus manos cóncavas y callosas giraba y chasqueaba
la suruca.
Al mediodía cuando el sol castigaba de verdad y en la tierra de un hoyo de cinco
metros, Barrabas encontró la piedra con la cual sueña todo minero. La piedra de 155
quilates (31 gramos) resulto ser de gran pureza y cuando los compradores
internacionales supieron del hallazgo se movilizaron y llegaron a Santa Elena de
Uairén, pero tuvieron que regresarse porque Barrabas junto con su abogado Matías
Carrasco habían viajado de Tumeremo a Caracas el 29 de Octubre para guardarla en el
Banco Central de Venezuela hasta tanto le encontraran un buen destinatario a la gema.
El Diamante mayor del mundo
Magnifica joya de 516 quilates, de una pureza y claridad maravillosa sigue siendo el
Culinan I tallado en forma de pera, resplandece en el centro de Inglaterra.

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