FICHA INTRODUCTORIA: Errores de medición

En esta ficha vamos a suponer que el lector ya posee algunas nociones mínimas sobre el tema.
En general podemos decir que al realizar una medición nos resultará imposible acceder al valor
“exacto” del resultado de esta medición, lo que sí resulta posible es acotar la medida dentro de
un intervalo, lo que nos lleva a la noción de error como un intervalo dentro del cual confiamos
que se halla el valor buscado. La precisión de la medida estará ligada al el tamaño del intervalo
de error, en relación con la cantidad medida. Surge de aquí la forma de expresar el resultado
de la medición en la forma:

X  X 0  X
Donde X0 es el valor representativo de la medición, X es el error absoluto de la medida y X
es el resultado de la medición.
El intervalo de error o indeterminación se puede representar gráficamente de la siguiente
forma:

X
(

)
X0

0

Lo que sugiere que el resultado de la medición es el intervalo comprendido entre X 0 - X y X0
+ X. Insistamos: el resultado no es un valor exacto y único, sólo podemos acotarlo a un
intervalo y la precisión de la medida será tanto mayor cuanto más pequeño resulte el error
absoluto X frente al valor representativo de la medida X 0.

Error relativo

Como indicadores de la precisión de la medida definimos el error relativo (X) de la medida y el
error relativo porcentual (X) % de la siguiente forma:

 X  

X
X0

 X  % 

X
100%
X0

A modo de ejemplo supongamos que se realizan dos mediciones de longitud y que los
resultados obtenidos son:

l1  32  1 m y l2  200  2 km
Es evidente que error absoluto de la medida de l2 (2 km) es mucho mayor que el de la medida
de l1 (1 m). No obstante, si calculamos el error relativo de cada medida hallamos:

 l1  

 l1
l
1m
2 km

 0,03 y  l 2   2 
 0,01
l1
32 m
l2
200 km

Página 1

Aunque las medidas realizadas correspondan a longitudes de objetos distintos, podemos decir
que el método empleado para medir l2 es más preciso. Su error relativo es del 1% en tanto que
el error relativo de l1 es mayor que el 3%. Obsérvese también que los errores absolutos se
deben expresar en la misma unidad de medida que el valor representativo, en tanto que el error
relativo resulta adimensional.

Mediciones directas
N es el número total de las mediciones realizadas y X i representa a cada una de las mediciones
realizadas.
Una medida de la dispersión de las medidas individuales alrededor del promedio está dada por
la diferencia Xi – X0. Como la suma de todas estas fluctuaciones debe ser nula (por definición
de promedio), se considera que una medida de la dispersión de los resultados individuales
alrededor del promedio es promediar los cuadrados de estas diferencias y luego extraer la raíz
cuadrada, a esto se le llama desviación estándar de cada medición y se la simboliza con :



 X

i

 X0

2

N

Destaquemos que , la desviación estándar de las mediciones individuales, no depende del
número de mediciones realizadas. Notemos que, como  promedia los cuadrados de las
diferencias Xi –X0, su valor está más relacionado con el método que se emplea para medir que
con el número de mediciones realizadas.
Para ilustrar esta idea mostramos a continuación dos histogramas obtenidos al medir alrededor
de 70 veces, en las mismas condiciones, la longitud de una mesa.
Xi (cm)

Fi

Xi - Xo (cm)

14

172

2

8,45

12

174

5

6,45

10

176

7

4,45

178

10

2,45

180

15

0,45

182

13

1,55

184

10

3,55

186
188

6
3

5,55
7,55

Frecuencia

16

8
6
4
2
0
172 174 176 178 180 182 184 186 188
Xi en cm

X 0  180.45 cm

  3,90 cm

Página 2

Xi (cm)

Fi

Xi - Xo (cm)

14

174

2

6,45

12

176

5

4,45

10

178

15

2,45

8

180

22

0,45

182

17

1,55

184

6

3,55

186

3

5,55

Frecuencia

16

6
4
2
0
172 174 176 178 180 182 184 186 188
Xi en cm

X 0  180.2 cm

  2,64 cm
En ambos casos el número de mediciones realizadas es aproximadamente igual -71 en un
caso y 70 en el otro- pero se puede apreciar que en la segunda serie de mediciones los
resultados están más concentrados alrededor del promedio (hay menor dispersión de las
medidas individuales) y esto se refleja en un menor valor de la dispersión estándar.
La estadística también enseña a calcular la dispersión estándar del promedio . Esta cantidad
se obtiene dividiendo  sobre la raíz cuadrada del número de medidas realizadas:



N

.

Observemos que  determina con el promedio X0 el intervalo  X 0

  , X 0    . No está a

nuestro alcance justificar la afirmación que sigue (se trata de temas que se estudiarán luego en
el curso de matemática), pero sí daremos su interpretación: si realizáramos otra serie de
mediciones en las mismas condiciones que se realizaron las anteriores, existe una probabilidad
de 0,855 para que el nuevo promedio pertenezca a dicho intervalo. Por lo tanto  nos da
información sobre la confiabilidad con la que obtenemos el promedio y debido a ello
consideraremos que con  estimamos la contribución al error absoluto de los errores casuales.
En otras palabras, cuando encontramos que al repetir la medición los resultados presentan
fluctuaciones importantes (del mismo orden o mayores que los errores de apreciación)
entonces debemos repetir un número suficiente de veces la medición y hallar el valor de  para
estimar en cuánto contribuyen los errores casuales en el error absoluto.
Aún nos queda por analizar cuál es el número de mediciones que resulta conveniente realizar
en una situación determinada. Una regla práctica para resolver esto consiste en realizar unas
pocas medidas y hallar con ellas el valor de  . Según vimos  no varía demasiado con el
número de mediciones pues está más asociado con el proceso que se sigue para medir. Si
conocemos el valor aproximado de  y el orden de magnitud del error  podemos entonces
determinar aproximadamente el número de mediciones a realizar.
Ilustremos esto con un ejemplo:
Estamos midiendo una longitud con una regla que aprecia hasta los milímetros pero al repetir la
medición hallamos que los resultados presentan fluctuaciones del orden de los centímetros.
Hacemos 6 mediciones tentativas y hallamos que con dichos valores  es aproximadamente 1
cm. ¿Cuántas mediciones debemos realizar para que la contribución de los errores casuales al
error absoluto no sea superior a 1mm?

Página 3




N

N 

1 cm 2
N
0,1 cm 2

Página 4

2
2

 100

MEDICIONES INDIRECTAS
Nos proponemos ahora abordar el problema de estimar el error de las mediciones a las que
accedemos a través de operaciones matemáticas.
Como ejemplo para ilustrar esta situación supongamos que deseamos conocer el área de la
superficie de una pared rectangular (el propósito podría ser empapelar la pared). Para ello
medimos directamente (empleando una cinta métrica) la base y la altura de este rectángulo y
acotamos el error de estas medidas. El problema se define ahora en estos términos:
conocemos la longitud de los lados del rectángulo con su respectivo error absoluto y deseamos
conocer el área, que se calcula a través de S = Base . Altura y su indeterminación
experimental.
En el diagrama podemos observar que es razonable considerar como valor representativo del
área al producto de los valores representativos de la base y de la altura:

A . B

A

B0 . A

A0 . B

A0

B0

B

S0 = B0 . A0
El área sombreada representa al error absoluto del área del rectángulo. Lo podemos expresar
de la siguiente forma:
S = B . A0 + A . B0 + A . B
Considerando también que A y B son muy pequeños comparados con los valores
representativos de A y de B podemos despreciar el último término, de modo tal que:
S = B . A0 + A . B0

Dividiendo el error absoluto del área por su valor representativo obtenemos el error relativo en
la medida del área:

S B . A0 A . B0


S0
S0
S0
Como además S0 = B0 . A0, haciendo la sustitución y simplificando nos queda:

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S A B


So
A0 Bo
o sea :

 S     A   B 
O sea que surge aquí una primera regla de propagación de errores: Si multiplicamos
mediciones directas, el error relativo del producto es igual a la suma de los errores relativos de
los factores. No lo demostraremos pero es posible afirmar que la misma regla práctica se
puede emplear si la operación es una división, por lo tanto:
Si multiplicamos (o dividimos) mediciones directas, en ambos casos el error relativo de
la medida indirecta es igual a la suma de los errores relativos de las medidas directas.
Veamos otro ejemplo. Ahora vamos a sumar mediciones directas. Supongamos que para medir
una longitud de unos tres metros empleamos una cinta de sólo 2 m de longitud. Debemos
realizar el transporte de la cinta y supongamos que cada lectura sea:
L1 = (200  1) cm
L2 = (123  1) cm
La suma de estas cantidades estará por lo tanto acotada entre un valor máximo de 325 cm y un
valor mínimo de 321 cm. El valor representativo de la suma es entonces 323 cm (el punto
medio del intervalo de indeterminación) y el intervalo de error de 2 cm. Estos dos centímetros
coinciden con la suma de ambos errores absolutos. Si demostrarlo, enunciamos una segunda
regla práctica para la propagación de errores:
En una suma o en una resta de mediciones directas, el error absoluto de la suma o de la
resta (en ambos casos) es igual a la suma de los errores absolutos de las mediciones
directas.
Hasta aquí hemos resuelto el problema de la propagación de errores en las operaciones más
comunes, la multiplicación, la división, la suma y la resta. ¿Cómo lo resolvemos si la operación
matemática que vincula las mediciones directas es más compleja?
Para estas situaciones recurrimos al auxilio del cálculo matemático. En los cursos de análisis
se estudia que una forma aproximada de obtener cuánto varía una función f(x) al variar
ligeramente el valor de la variable x es:

f 

f
x
x

Si f es una función de varias variables x, y z la expresión aproximada anterior se transforma en:

f 

f
f
f
x 
y 
z
x
y
z

Destaquemos que las aproximaciones son tanto mejores cuánto más pequeños sean los
incrementos de las variables x, y, z.
Extrapolando esta idea a la teoría de la propagación de errores, supongamos que para obtener
el valor de una medida indirecta X debemos realizar ciertas operaciones matemáticas con los
resultados de otras medidas directas, u, v, w.
Supongamos también que conocemos el error absoluto de cada de estas medidas directas.

Página 6

Podemos considerar a la medida indirecta X como si fuera la función y a las medidas indirectas
u, v, w, como las variables de las que depende la función. De esta forma obtenemos una
expresión más general para realizar la propagación de los errores de las medidas directas:

X 

X
X
X
u 
v 
w
u
v
w

Aquí hemos considerado cada uno de los términos en valor absoluto, teniendo en cuenta que,
en general, al propagar errores no se producen compensaciones. Los errores de las diversas
fuentes incrementan el error de la medida indirecta formando una especie de “bola de nieve”
que a medida que cae va aumentando su volumen.
Observemos que la medida indirecta no necesariamente debe ser función de las otras, pero las
medidas directas son su “fuente de error”.

Para aclarar esto consideremos el siguiente ejemplo: para medir la aceleración de la gravedad
en el laboratorio ponemos a oscilar un péndulo. Es conocido que su período de oscilación
responde a la ley: T

 2 .

l
, donde T es el período de oscilación (tiempo empleado en
g

describir una oscilación completa), l es la longitud del hilo y g es el valor de la aceleración de la
gravedad que nos interesa medir.
De la expresión de arriba se deduce que:

g

4 . 2 . l
T2

Las “fuentes de error” en la medida de g son l y T y . Este último por tratarse de un número
irracional introducirá un error por “truncamiento”, no obstante, las calculadoras de bolsillo
actuales pueden proporcionarnos su valor con 10 cifras decimales precisas, con lo que la
contribución del error en .al error de g resulta despreciable frente a los otros errores.
En consecuencia, para obtener el error absoluto en la medida de g hacemos:

g 

g
g
l 
T
l
T

g 

4 . 2
8 .  2 .l

l

T
T2
T3

Con la finalidad de hallar el valor de g y su indeterminación, mediremos la longitud del hilo con
una regla y el período de oscilación del péndulo con un reloj. Lo que queremos señalar es que
la aceleración de la gravedad no es función ni del largo del hilo del péndulo ni de su período,
pero ambas magnitudes son las “fuentes de error” en el cálculo de g y en este último sentido es
que consideramos a g como función de l y de T.
Aprovechemos la ecuación de propagación del error en g suponiendo que los resultados de las
medidas de l y de T son:
l = (1,56  0,02) m; T = (2,5  0,1) s
Con ellas el valor representativo de g es:

Página 7

g0 

4 . 2 . l 0
T0

2

4 . 2 .1,56 m

2,5 s 

2

 9,84382...

m
s2

Y su error absoluto:

g 

4 . 2

2,5 s 2

0,02 m 

g  0,9137...

8 . 2 .1,56 m

2,5 s 3

0,1 s

m
s2

Escribimos el resultado de la medición, acotando el error a una cifra significativa, redondeando
2
el error absoluto “hacia arriba” (1 m/s ) y el valor representativo truncado en la cifra decimal
que determina el error y redondeado con el criterio más frecuente (si la cifra que sigue menor o
igual que 4 se desecha y si es cinco o más se redondea hacia arriba). En este caso es:

g  10  1

m
s2

Observamos que el error relativo porcentual de la medida es 10%.

Volviendo a la expresión que permite hallar el valor de la aceleración de la gravedad en el
laboratorio: g

4 . 2 . l
, podemos también escribir la ecuación de propagación de errores
T2

empleando las reglas prácticas de propagación. Por tratarse de operaciones de multiplicación y
división debemos sumar los errores relativos de los factores que aparecen en el numerador y
en el divisor. La ecuación de propagación es:

 g    l   2  T 
La “lectura” de esta ecuación es la siguiente:

 l  

0,02 m
 0,013 es la contribución del error de l al error de g (1,3%).
1,56 m
0,1 s
2  T   2
 0,08 es la contribución del error de T al error de g (8%).
2,5 s

Esta comparación resulta de gran utilidad en el momento de hacer la elección de los
instrumentos de medida más adecuados. En este caso no es necesario medir con mayor
precisión la longitud del péndulo. Si se deseara reducir el error en la medida de g el esfuerzo
debe ponerse en mejorar el proceso de medición del período T pues éste “pesa” mas que el
primero: al estar T elevado al cuadrado, su contribución al error relativo se duplica.

Página 8

Para finalizar esta sección presentamos algunos ejemplos concretos de propagación de
errores:
Ejemplo 1
Para calcular la viscosidad de un líquido dejamos caer una bolita de
acero en un recipiente que contiene a ese líquido y medimos
directamente el radio de la bolita, el tiempo que emplea en recorrer la
distancia entre dos marcas realizadas en la pared del recipiente y la
distancia que existe entre ambas marcas. Los resultados obtenidos para
estas mediciones directas son:

R  2 .10 3 m
T  43 s
D  0,3 m

D

Y sus errores absolutos son respectivamente:

R  5.105 m
T  1 s
D  1.10 3 m
Según relaciones que se estudian en la mecánica de fluidos, para estas situaciones se verifica
la siguiente ley:

D 2 R 2 .g
 esfera   líquido

T 9 
D es la distancia entre las dos marcas, T el tiempo que emplea en recorrerla (con velocidad
supuesta constante), R es el radio de la esferita,  es el coeficiente de viscosidad del fluido (el
que nos interesa hallar) y  representa a la densidad. Despejamos de aquí el coeficiente de
viscosidad que deseamos medir. Antes de obtener la ecuación de propagación de errores
despejamos la medida indirecta:

2 R 2 . g .T
 esfera   líquido 

9
D

Aplicamos la ecuación de propagación considerando que las únicas fuentes de error son las
mediciones directas:

Página 9

 

 




D 
R 
T
D
R
T
2 R 2 . g .T
 esfera   líquido D  4 R . g .T  esfera   líquido R 
2
9 D
9 D
2
2 R .g
 esfera   líquidoT

9 D

El valor representativo del coeficiente de viscosidad lo hallamos haciendo la cuenta indicada
con los valores representativos de las mediciones directas:

2 R0 . g .T0
 esfera   líquido 

9
D0
2



2.10
2

3

m
. 43 s
kg
kg 

s2
 7800 3  1260 3 
0,3 m
m
m 

2

m . 9,8

9

  8.17

kg
m.s

Y su error experimental:

m
m

2 .10  3 m 2 . 9,8 2 . 43 s
2 .10  3 m . 9,8 2 . 43 s

kg
kg   2
4
s
s
   7800 3 1260 3  . 
0,001 m 
5.10  5 m 
2


m
m
9
0
,
3
m
9
0
,
3
m



m 
2 .10 3 m 2 . 9,8 2 
2
s 1


9
0,3 m



  0,6

kg
m. s

Finalmente escribimos el resultado en forma de intervalo, acotando en primer lugar el error
absoluto a una o dos cifras significativas y luego acotamos el valor representativo a la cifra
significativa determinada por el error:

  8,2  0,6 

kg
m.s

En este ejemplo suponemos que la aceleración de la gravedad y las densidades de la esfera y
del líquido son conocidas con un error relativo despreciable comparado con los de la medida
del radio, de la distancia D y del tiempo y por lo tanto no son fuentes de error en el cálculo de .

Página 10

También podríamos haber obtenido la ecuación de propagación a partir de las reglas prácticas
que enunciamos más arriba. Como se trata de productos y cocientes debemos sumar los
errores relativos de las “fuentes de error” para hallar el error relativo del coeficiente de
viscosidad:

    2 .  R     D    T 
    2 .

R D T


R
D
T

T
(el error relativo de T), representa la
T
D
contribución al error debida a la medida del tiempo,
(el error relativo de D), representa la
D
R
contribución al error en  aportada por la medición de la distancia D y 2 .
(el doble del error
R
En la última ecuación interpretaremos que

relativo de R) la contribución debida a la medida del radio de la esferita. Es importante observar
que estas contribuciones en la práctica deben ser del mismo orden de magnitud. Resulta inútil
esforzarnos en medir con gran precisión D si no tomamos la precaución de proceder de la
misma forma con las otras mediciones. También destacamos que en este ejemplo la
contribución de R al error de  es más importante que las contribuciones de D y de T (el hecho
de estar elevado al cuadrado duplica el error relativo). Debemos tener en cuenta que la mayor
precisión de las medidas implica, en general, el empleo de instrumentos o métodos de
medición más sofisticados. Aumentar la precisión de las mediciones implica también
importantes aumentos en los costos asociados con este proceso. En términos de este capítulo
podemos decir que existe una correlación funcional entre costos y precisión. Medir mejor
implica incrementar los costos del proceso. Por este motivo recomendamos que antes de
realizar una medición se analice la ecuación de propagación de los errores y a partir de ella se
determinen criterios sobre cuáles son los instrumentos más adecuados para medir.
Ejemplo 2
En uno de los primeros trabajos prácticos que realizamos en el curso de Física I los grupos de
alumnos deben medir la distancia D que recorre una bicicleta desde que el ciclista deja de
pedalear hasta que se detiene y el tiempo empleado en ello. Supongamos que uno de los
grupos obtiene como resultados:
D = (134  5) m
T = (20,5  0,5) s
La medición de la distancia se realizó “contando pasos” y por ello el error absoluto se estima en
el orden de unos 5 m. El tiempo empleado se midió con un cronómetro que aprecia hasta las
centésimas de segundo pero el error se estima en 0,5 s debido principalmente al tiempo de
reacción de la persona que opera el cronómetro.
Con estas medidas directas se calculará la aceleración de frenado de la bicicleta,
considerándola constante, a partir de la relación:

a

2. D
T2

En consecuencia la ecuación de propagación de los errores será:

Página 11

a 

a
a
D 
T
D
T

a 

4. D
2
D  3  T
2
T
T

Y reemplazando los valores obtenidos resulta, para el cálculo del valor representativo de la
aceleración:

a0 

2 .134 m

20,5 s 2

a0  0,6377

m
s2

Y para su error absoluto:

a 

4 .134 m
2
5m 
0,5 s
2
20,5 s 
20,5 s 3

a  0,05610

m
s2

El resultado obtenido para la aceleración es, entonces:

a  0,6377  0,05610

m
s2

Acotando el error a una sola cifra significativa:

a  0,64  0,06 

m
s2

Si en este ejemplo aplicamos la regla práctica de propagación, como se trata también de
productos y cocientes, debemos sumar los errores relativos:

 a     2     D   2 . T 
En esta ecuación observamos que el término   D   0,037 representa la contribución de D al
error de a. El otro término es 2 .  T   0,049 y representa la contribución de T al error de a.
Ambos términos son del mismo orden (es aún algo menor que el error relativo de D). Aunque al
lector le pueda parecer grotesco que este grupo haya decidido medir la distancia D
simplemente contando los pasos, ahora vemos que la decisión no es inadecuada. En otras
palabras no es necesario en esta situación sofisticar el método de medida de D, por ejemplo
empleando cintas de agrimensor, pues simplemente contando pasos la precisión de la medida
de D es similar a la de la medida de T. Si deseáramos mejorar el resultado de la medida de a,
deberíamos poner el acento más bien en la medición del tiempo.

Página 12

Relaciones de causalidad
En los apartados anteriores analizamos algunos aspectos del proceso de medición. Lo que nos
interesa ahora es la búsqueda de relaciones de causalidad entre las variables que intervienen
en un experimento.
Destaquemos en principio que si realizamos un experimento con la intención de estudiar la
covariación entre dos magnitudes para las cuales nos interesa hallar algún tipo de relación de
causalidad, los resultados experimentales pueden encuadrarse en alguno de los tres tipos que
presentamos a continuación.
Si los puntos experimentales aparecen como en el primer diagrama, diremos que se trata de
variables independientes una de la otra. En los casos restantes se observa que debe existir
algún tipo de relación entre las variables, en los dos diagramas de la fila de arriba diremos que
existe una correlación funcional entre las variables y en los diagramas restantes diremos que

Y

Y

Y

X

X

X

Y

Y

X

X

se trata de una correlación estadística.
Para caracterizar el tipo de correlación existente entre las variables se define un coeficiente,
llamado precisamente coeficiente de correlación, de modo tal que sea nulo en las situaciones
similares a las del primer diagrama, que su valor sea justamente 1 (uno) cuando entre las
variables existe correlación funcional y que tome valores entre 0 y 1 para los casos de
correlación estadística entre las variables. Es evidente que el valor del coeficiente de
correlación nos brindará información sobre el grado de confianza en la correlación que
establezcamos entre las variables. Escapa a nuestros objetivos la fundamentación del cálculo,
pero deseamos destacar que si medimos un número grande de pares de valores  X i , Yi  , la
expresión que permite hallarlo es:

r

 X  X . Y  Y 
 X  X  .  Y  Y 
i

i

2

i

2

i

En esta expresión X e Y representan los valores promedio de los resultados obtenidos en
las mediciones de la variable independiente X y la variable dependiente Y respectivamente.
Página 13

A modo de ejemplo, la longitud
de un resorte se modifica
Longitud
cuando suspendemos de él
del resorte
masas de distinta magnitud.
Aquí encontramos que existe
covariación entre la masa m y la
longitud l. Con la intención de
ver si existe una relación de
Masa suspendida del resorte
causalidad, en el laboratorio
podemos
diseñar
un
experimento consistente en registrar la longitud del resorte para diferentes valores de la masa
suspendida de él. Volcamos los resultados de las mediciones, con sus correspondientes
errores, en una tabla y al hacer una representación hallamos, como resultado experimental, un
gráfico con el siguiente aspecto:

Notemos que cada punto se representa con un rectángulo. La base de cada rectángulo es el
doble del error absoluto en la medida de la masa y la altura el doble del error en la medición de
la longitud.
Observando la “nube de puntos” vemos que, aparentemente, entre estas variables existe
correlación funcional. Especialmente los primeros puntos aparentan estar alineados sobre una
recta, lo cual sugiere una relación de tipo lineal entre l y m. Un modo de confirmar esto es hallar
el coeficiente de correlación que definimos antes y esperar que su valor resulte muy cercano a
uno.
Empleando el criterio de la simplicidad proponemos que l es una función lineal de m. El
problema que sigue a continuación es determinar cuáles son los valores de la pendiente de
esta recta (m) y de la ordenada al origen (b). Aceptamos que los rectángulos no quedan
“perfectamente alineados” debido a los errores de medición. Pero si tenemos que elegir una
recta que exprese la relación entre l y m, nos encontramos en dificultades pues existen muchas
rectas que simetrizan en forma aproximada esa nube de puntos experimentales.
Para resolver estas dificultades otra vez recurriremos al auxilio del cálculo matemático.
Supongamos que la recta más adecuada es la que representamos en el diagrama siguiente, en
el cual hemos reemplazado a m y l por X e Y respectivamente, con la intención de darle mayor
generalidad:

En el diagrama Xi representa un valor individual de la variable independiente (la que
controlamos en el laboratorio), YiM es el valor medido para la variable dependiente e YiT es el
“valor teórico” que esperaríamos para la variable independiente.
Es

evidente

YiT  m . X i
diferencia

que:
 b . La

YiM  YiT

mide cuánto se aparta
el punto experimental
del “esperado”
y si
disponemos de un gran
número de mediciones
realizadas
es
de
esperar que:

 Y

iM

Y
YiM
YiT

 YiT   0

Xi

X

Elevando estas diferencias al cuadrado, la suma dará un resultado necesariamente positivo y
tanto menor cuanto mejor sea la recta elegida como representativa de la relación entre X e Y.

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Este es el fundamento del método que estamos describiendo y que se denomina método de
los cuadrados mínimos.
No nos interiorizaremos en los detalles del cálculo, sólo señalaremos que las incógnitas del
problema son los valores de m y b que satisfacen la condición de hacer mínima la suma de los
cuadrados de las diferencias entre YiM e YiT ( YiT  m . X i  b ). Si llamamos F a la suma de
los cuadrados de estas diferencias:

F   Yim  YiT 

2

Para que F tome un valor mínimo escogeremos m y b de modo tal que se satisfagan las dos
condiciones siguientes:

F
0
m
F
0
b
A partir de estas dos condiciones se obtiene un sistema de ecuaciones, cuya resolución da los
siguientes valores:

 X . Y   X .  X
b
N .   X    X 
2

i

i

i

.Yi

2

2

i

m

i

i

N .  X i . Yi   X i .  Yi
N .   X i    X i
2

2

En ambas expresiones N representa el número total de pares de valores

 X i , Yi  medidos.

El error absoluto de la pendiente m de la recta se puede calcular a partir del coeficiente de
correlación como:

m  m .

r2 1
N 2

En los trabajos prácticos de los cursos de Física pretendemos que los alumnos realicen los
cálculos que describimos arriba empleando planillas de cálculo del tipo Excel u otras similares.
Estos programas poseen comandos que procesan automáticamente la información que se
vuelca en la planilla, realizan las representaciones gráficas y arrojan los resultados de la
pendiente, la ordenada al origen y el cuadrado del coeficiente de correlación.
La tarea de los alumnos queda entonces reducida al análisis de estos resultados, a
juzgar si es razonable o no considerar que la relación es lineal, a calcular los errores de
la pendiente y de la ordenada al origen y a expresar correctamente los resultados,
acotando las cifras significativas y empleando las unidades adecuadas (pues la planilla
de cálculos no las emplea).
Recomendamos especialmente que los grupos de alumnos consulten sus dudas con los
docentes al realizar los primeros trabajos, con la finalidad de ganar autonomía en la realización
de los trabajos posteriores.

Página 15

Bibliografía

Las mediciones, sus errores y la estadística. Horacio A. Galloni, Ed. Troquel, 1972.

Teoría de errores de mediciones. Félix Cernuschi, Ed. EUDEBA, 1974.

Mecánica Elemental. G. Roederer. Ed. EUDEBA, 1972.

Física re – Creativa. Salvador Gil, Eduardo Rodríguez, Ed. Prentice may, 1994.

Página web: www.fisicarecreativa.com/informes/infoexp1.htm*mecanica.

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Problemas de aplicación
1. Mediante el cálculo de errores se obtiene el valor representativo y la indeterminación
experimental de una magnitud X. Exprese correctamente el resultado de la medición
redondeando los errores a una o dos cifras significativas y calcule en cada caso el error
relativo correspondiente.
a) X0= 8.4951 m
ΔX=0.0172 m
b) X0=37.567 m
ΔX=0.597 m
c) X0=0.00557 l
ΔX=0.00043 l
d) X0= 483 s
ΔX=0.1 s
e) X0=5719.9 g
ΔX=37 g
f) X0=0.0089 d
ΔX=0.001 d
Respuestas (acotando el error a una cifra significativa):
a) X = (8,50 ± 0,02) m;
εx=0,0024
b) X = (37,6 ± 0,6) m;
εx=0,016
c) X = (0,0056 ± 0,0005) l;
εx=0,089
d) X = (483,0 ± 0,1) s;
εx= 0,0002
e) X = (5720 ± 40) g;
εx= 0,007
f) X = (0,009 ± 0,001) d;
εx= 0,11

2. Escriba los números e (2.71828…) y (3.141592…) con un error menor que el uno por
mil eliminando las cifras superfluas.
Respuestas:  = 3,141 ± 0,001; e= 2,718 ±0,001

3. Se quiere verificar experimentalmente la fórmula: Rs = R1 + R2. Los valores de las
mediciones de R1, R2 y Rs obtenidos por dos observadores son:
Obs.
A
B

R1 (Ώ)
6.4
6.0

R2 (Ώ)
1.5
1.4

Rs (Ώ)
8.3
8.1

Si los errores absolutos en todas las mediciones son para ambos observadores de 0.2
Ώ ¿Se verifica en ambos casos la fórmula propuesta?
Respuesta: sólo se verifica para el observador A.

4. Se quiere medir la superficie de un círculo de radio R = 50 cm con un error porcentual del
0.5%. Analice cual debe ser la apreciación de la regla con la que se mide R y qué número
de cifras de π debe tomarse para que el error debido al truncamiento resulte despreciable
comparado con el que produce R en el cálculo del área.
Respuesta: Una regla milimetrada; π = 3,141.

5. Se desean medir los volúmenes de un prisma de base rectangular y de una pirámide de
iguales base y altura. Se utiliza para ello un calibre de aproximación 0.1 mm: Halle los
valores representativos y los errores experimentales de ambos volúmenes si las
dimensiones de la base son: a = 45.0 mm, b = 30.0 mm y la altura es h = 60.0 mm.
3
3
Respuesta: Vprisma=(81,0 ±0,6)cm ; : Vpriramide=(27,0 ±0,2)cm

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6. Se determina el coeficiente de viscosidad de un líquido mediante la fórmula
K t p r 4
, obteniéndose los siguientes datos experimentales:

V .l
Δp = (100 + 3) d/cm
l= (10.0 + 0.2) cm
K= 0.80 + 0.02

2

r = (0.100 + 0.002) cm
t = (100 + 1) min
3
v = (5.00 + 0.05) cm

Exprese el resultado de la medida de ‫ ף‬con su error experimental.
Respuesta:   1, 0  0, 2 

g
s cm

7. Aplicar las fórmulas de propagación de errores a las siguientes expresiones:
2

a) Ec = 1/2 m v
c) E = (A - B)/(C . D)
2
e) K = P/ρ + g.y + ½ v

b) T = 2π l / g Ec = 1/2 m v
d) X = (A - B)/ C-D
2
f) C = ½ π . T . R /l

A  B
  D  C
A B
P
e)K    P        g   y  g. y  V V

a) E   m  2 v ; b) g   l  2 T
A  B C  D

A B
CD
f ) C   T  2 R   l

Respuestas: d ) X

2

c) E 

8. Un observador mide con una regla en la que puede apreciar hasta el milímetro y obtiene
para la base y la altura de un triángulo: b = 120 mm, h = 60 mm. Halle el valor
representativo y el error absoluto de la medida del área del triángulo.
2
Respuesta: A=(36,0±0,9) cm

9. Suponiendo que el mayor error absoluto que se comete al medir una longitud con un
instrumento es del orden de la mitad de la menor división de su escala, indique cuál de los
siguientes emplearía para hallar la longitud de una lapicera (aproximadamente 14 cm) con
error menor que 0.5%
a) una regla de sastre graduada en cm.
b) Una regla milimetrada de 30cm de largo.
c) Una tarjeta milimetrada de 5cm d largo.
d) Un calibre que aprecia 0.01cm.
Respuesta: b)
10. Con el objeto de determinar el valor de la aceleración de la gravedad se mide la longitud de
un péndulo simple y su período de oscilación, obteniéndose para la longitud (100 + 2) cm y
para el período un valor representativo de 2 s.
a) Estime cuál debe ser el error absoluto de T para que la influencia de los errores de l y
de T en el cálculo de g sea similar.
b) Si el período se mide con un cronómetro que aprecia hasta un quinto de segundo,
calcule el número mínimo de oscilaciones que se debe medir para lograr el error
absoluto deseado.
c) En estas condiciones obtenga el valor de g con su error absoluto.
Respuesta:a)0,02s; b) 10 ; c) g   9,9  0, 4 

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m
s2

11. Para hallar el volumen de un cilindro se mide el diámetro de su base y su altura. El
diámetro resulta D = (20.0 + 0.1) mm y la altura es del orden de 5cm. Discuta la
conveniencia de usar para medir la altura:
a) una regla milimetrada
b) un calibre con apreciación 0.1mm.
c) un palmer con indeterminación 0.01mm.
d) “a ojo” con indeterminación 5mm.
Respuesta: b) “Principio de economía”

12. Halle el número de moles de un gas que se encuentra encerrado en un recipiente,
sabiendo que los valores de las propiedades que determinan su estado son:
V = (5.440 + 0.002) l
P = (4.65 + 0.05) atm
T = (22.4 + 0.2) ºC
Respuesta:

n  1,04  0,02  mol

13. Los catetos de un triángulo rectángulo miden (4.2 + 0.1) cm y (4.5 + 0.1) cm. Calcular:
a) la tangente de su ángulo menor.
b) El área del triángulo.
c) La hipotenusa del triángulo.
Respuestas: a) tan 

 0,93  0,05 b) A  9,5  0,5 cm2 c) h   6, 2  0, 2  cm

14. Se mide la masa de un cuerpo obteniéndose m = (550 + 20) g. Se mide a continuación el
volumen del cuerpo y con ambos datos se calcula la densidad del cuerpo que resulta 2.5
3
g/cm con un error del 5%. Halle la medida del volumen con su error absoluto.
Respuesta: V

  220  3 cm3

15. La tabla adjunta da los resultados experimentales correspondientes al período del
movimiento de un bloque de masa M suspendido de un resorte , en función de la masa del
cuerpo. Estos datos están de acuerdo con una ecuación sencilla que vincula a T con M de
n
la forma T = C.M donde C y n son constantes (n no es necesariamente un número entero).
Halle los valores de las dos constantes representando gráficamente T en función de M y, si
es necesario, lnT vs ln M.
M (Kg)

T (s)

0.10

0.56

0.20

0.83

0.40

1.05

0.50

1.28

0.75

1.55

1.00

1.75

1.50

2.22

Respuesta:

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C  1, 776

s
; n  0,5
kg 0,5

16. Los datos correspondientes de la tabla adjunta corresponden a la longitud de un resorte
dispuesto verticalmente, en función del peso suspendido de él. Represente gráficamente,
en papel milimetrado, l en función de P y, si la gráfica es lineal, obtenga los valores de la
pendiente y de la ordenada al origen aplicando el método de los cuadrados mínimos.
Interprete físicamente el significado de ambas constantes.
F (N)
50
100
200
300
400
500
600
700
800

l (cm)
33.5
43.0
62.5
79.5
98.0
120.0
135.5
158.0
176.5

Respuestas: Pendiente=0,19 cm/N; Ordenada al origen: 23,5 cm

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