3. ¿Qué relación encuentra Ud.

entre la anemia del paciente y los
dolores óseos?
La anemia falciforme es extraordinariamente variable. Algunos pacientes
presentan muy pocos problemas, y la enfermedad se descubre de forma
accidental, mientras que otros tienen numerosas complicaciones. Una de las
complicaciones más frecuentes es la que se conoce como 'crisis dolorosas de la
anemia falciforme' que consiste en un dolor óseo en todo el cuerpo,
particularmente en los huesos largos. Aunque puede aparecer de forma
idiopática (por una razón desconocida), un episodio de este tipo puede
ocasionarse por disminuciones de oxígeno, infecciones, deshidrataciones,
cambios de altitud, y temperaturas extremas. No está claro cuáles son las
causas de dichas crisis, pero parece ser que algunas de las células con una
forma de hoz menos pronunciada se fijan a los vasos sanguíneos, bloqueando
(vaso-oclusión) pequeñas venas lejanas del cuerpo. Este bloqueo parece ser el
responsable del dolor que sufren los pacientes durante las crisis. En general,
los síntomas de las crisis se resuelven en pocos días o semanas. La relación
entre el número de crisis dolorosas y la lesión permanente producida en el
cuerpo es pequeña.
Por lo tanto, el principal factor que relaciona los dolores óseos y la anemia es
por la interrupción del suministro sanguíneo.

4. ¿Cuál es la importancia de la Ictericia en un paciente con anemia?
La ictericia es el síntoma más llamativo; en general, suele ser también
moderada, aunque suficiente para conferir a la palidez cutánea un tinte
amarillento especial, muy evidente en las escleróticas (es decir, en la parte
blanca del globo ocular), que pierde su blancura.
En este caso, la ictericia no es síntoma de afección hepática o de flujo
obstaculizado de la bilis (el hígado, en efecto, funciona bien y las heces y la
orina mantienen su coloración normal, a diferencia de lo que sucede en las
distintas enfermedades del hígado).
La ictericia es, en efecto, la expresión más directa de la anormal destrucción de
glóbulos rojos, que puede alcanzar valores diez-quince veces mayores que los
normales. Esta hiperhemólisis es precisamente la causa principal de la anemia
y justifica también la presencia en sangre de cantidades elevadas de bilirrubina
(pigmento derivado de la lisis de la hemoglobina), que, depositándose en los
tejidos y las mucosas, les confiere esa coloración amarillenta,

que puede alcanzar valores diez-quince veces mayores que los normales.CONCLUSIONES: - El principal factor que relaciona los dolores óseos y la anemia es por la interrupción del suministro sanguíneo. . en efecto. la expresión más directa de la anormal destrucción de glóbulos rojos. - La ictericia es.