¿A quién le toca?

A las siete en punto de la mañana, Nicanor se despierta, se estira y se levanta
de la cama.
A las siete en punto, su vecino Juan ya está despachando bolillos en la
panadería.
A las siete de la mañana, Rosita barre la entrada de su casa. También a las
siete de la mañana, Elvira se prepara para ir a la escuela.
Estas cuatro personas hacen cosas distintas, a la misma hora, en la misma
calle, en el mismo barrio, en una misma ciudad, en un mismo país, en un
mismo planeta.
Las personas tenemos muchas cosas en común pero somos diferentes. Todos
somos seres humanos, pero nuestros cuerpos, formas de actuar y de pensar
son únicos.
Ademas compartimos muchas cosas con otras personas; por ejemplo, los
parques y la casa.
Por eso, aunque somos diferentes para vivir en sociedad, tomamos en cuenta a
los demás y no hacemos solo lo que nos viene en gana.
Por esto mismo, luego de levantarse de la cama, Nicanor va de puntitas al
baño, procurando no hacer ruido, pueden su casa, los demás están todavía
durmiendo.
Al llegar a la panadería, Juan saluda a sus compañeros antes de comenzar la
jornada de trabajo.
Rosita espera a que pase la gente que va por la calle, antes de barrer la
banqueta, para no ensuciarle los pies.
Y Elvira, cuando baja las escaleras, le ayuda a una señora que viene cargando
un bebe y trae unos paquetes.
Unos minutos antes de las siete, ha pasado alguien por la calle donde viven
Juan, Nicanor, Elvira y Rosita.
Ese alguien va comiendo un plátano.
Como el plátano está muy maduro, ya no se lo termina.
Mira para un lado y otro, y como no ve ningún basurero, simplemente tira el
plátano en la banqueta.
El plátano a medio terminar queda embarrado en el suelo.
Aquí viene Juan. Antes de llegar a donde está el plátano embarriado, cruza la
calle rumbo a la panadería. -Esta gente que ensucia la calle con su basura.
¡Que suerte! ¡Se salvó!

-Buenos días. Aquí viene Elvira. ¿quién lo habrá dejado ahí?. Si pudieras regresar en el tiempo. Elvira llora. -Un plátano. simplemente no pensó en las demás personas. Enseguida Rosita suelta la escoba y corre para ayudar a su vecina. Rosita vio cuando alguien tiro el plátano.Saluda Elvira a su vecina que está del otro lado de la calle. da el tercer paso. muy quitada de la pena. a las siete de la mañana de ese día fatídico para Elvira. bueno no importa solo la evitare. Su zapato está a punto de dar el tercer paso. Por la caída y por la rabia que le da ver su pantalón lleno de tierra. Elvira con una sonrisa de oreja a oreja y con la mano en el aire. – ¡Laralalara la ra! Está a solo tres pasos del plátano y va derechito hacia él. es muy tarde y debo llegar a mi trabajo. Ademas no estaría a punto de recibir un regaño por par del maestro de deportes y no habría arruinado su cuaderno. Nicanor pasa apenas a unos centímetros del plátano. -¡¡AUCHHHHH!!. la calle no es basurero. y su cuaderno de geografía sucio en el piso. ¿Qué cambiarias en esta historia? . Pero pensó que no le correspondía a ella barrerlo.Poco después. –Qué persona tan irresponsable y sucia. Si ese plátano no hubiera estado allí tirado. se rebela y cae. no podía llevárselo hasta encontrar un bote de basura. Solo que alguien. poisa el plátano.dice Elvira. ahorita mismo Elvira se estaría subiendo al camión e iría sonriente a con su pantalón tan limpio como cuando se lo puso antes de salir. Rosita.