La Transferencia Custodiada (también conocida como Transferencia de Custodia o

Custody Transfer), se refiere principalmente al uso de sistemas de instrumentación
que nos permiten asegurar que la cantidad de un producto transferido entre dos o
más partes sea la exigida por el contrato entre dichas partes, recibiendo
exactamente la mercancía por la que se ha pagado. Entonces, resulta
fundamental en este tipo de aplicaciones contar con equipamientos con niveles
garantizados de precisión.
"Aunque los proveedores de equipos para la medición puedan emitir sus propios
certificados de calibración y pruebas antes de su despacho al cliente, o incluso
hacer verificaciones in situ, esta verificación siempre será, a ojos del cliente -sea
comprador o vendedor- parcial, en el sentido de que fue realizada por el mismo
fabricante. El concepto de Transferencia Custodiada, entonces, implica una serie
de estándares, regulaciones y certificaciones que garantizarán, a través de entes
externos al fabricante del equipo de medición, o al comprador o vendedor del
producto, que la medición realmente cumple con los niveles de precisión
requeridos para garantizar una facturación justa para ambas partes", explica Iván
Flores, Instrumentación de Proceso de Siemens Chile.
En este sentido, la Transferencia de Custodia puede ser aplicable a cualquier
producto que pueda ser medido, pero su utilización cobra más importancia en
mercancías de gran valor, como los líquidos y gases encontrados en el sector del
Oil & Gas. "El principio de medición dependerá del estado de la materia. A nivel
industrial, se utilizan principalmente la medición de nivel, flujo y masa como
valores de medición primarios para facturación", explica Tomás Godoy, Regional
Product Manager for Tanks, Terminals and Fluid Management Solutions de
Endress+Hauser.