FERRATER MORA, José. Diccionario de Filosofía. Tomo III.

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MATEMÁTICA. Los pitagóricos consideraban la matemática como la ciencia. Esto es
comprensible si se piensa que la matemática era para ellos la ciencia de los números y
de las figuras geométricas consideradas a su vez como la esencia de la realidad. Estas
concepciones pitagóricas ejercieron gran influencia, especialmente en el mundo
antiguo y durante el Renacimiento. Pocos autores las han mantenido en la época
moderna, pero pueden rastrearse trazas de la importancia central adquirida por la
matemática en los ideales científicos panmatematizantes, los cuales, según Meyerson,
constituyen una de las varias posibles filosofías de la ciencia.
La filosofía ha considerado siempre la matemática como uno de los objetos
principales de sus investigaciones. Éstas han sido llevadas a cabo dentro de la
lógica, de la teoría del conocimiento y de la metafísica hasta que se ha constituido
una disciplina especial, la filosofía de la matemática, que ha tenido por misión
formular con la mayor claridad posible los problemas básicos (los «problemas de
fundamentación») concernientes a dicha ciencia. De estos problemas
consideraremos aquí los siguientes: 1) El contenido de la matemática; 2) la
naturaleza de los entes matemáticos; 3) los fundamentos de la matemática; 4) la
relación entre la matemática y las demás ciencias; 5) la relación entre la matemática
y la realidad.
El problema del contenido de la matemática concierne menos a la filosofía que a la
propia matemática. Puede resolverse en buena parte mostrando las cuestiones de
que se ocupa la matemática, los métodos que usa y las ramas en que se divide.
Suponiendo conocidos en lo esencial estos aspectos, no es menester aquí referirnos a
ellos con detalle. Observaremos sólo que la idea ―predominante durante mucho
tiempo― según la cual la matemática es la ciencia de la cantidad, no puede
mantenerse. En efecto, hay disciplinas matemáticas, como la topología, que no se
ocupan de la cantidad. Por este motivo se ha intentado encontrar un concepto más
general para definir el contenido de la matemática: es el concepto de orden.
Sobre la naturaleza de los entes matemáticos hay muchas discusiones, aun
tomando la expresión ‘entes matemáticos’ en un sentido neutral, equivalente a
‘aquello de que se ocupa la matemática’. Entre las posiciones adoptadas sobre
este problema mencionaremos siete: a) el realismo; b) el conceptualismo; c) el
nominalismo; d) el apriorismo; e) el empirismo; f) el objetivismo, y g) el
«existencialismo». Señalaremos brevemente en qué consiste cada una de ellas.
Las posiciones a), b) y c) consideran el problema de la naturaleza de los entes
matemáticos de acuerdo con la teoría de los universales. Suponen, en efecto, que tales
entes son ideas generales cuyo status ontológico debe determinarse. Según la posición
a), los entes matemáticos existen antes de las cosas; tienen, pues, una realidad metafísica
(u ontológica). Por eso tal posición es llamada también platonismo, aunque debe
tenerse presente que no coincide con la doctrina del propio Platón el cual consideraba
con frecuencia que los entes matemáticos son análogos a las ideas, mas no se
confunden con las ideas: son intermediarios entre la realidad sensible y la inteligible.
Según la posición b), los entes matemáticos tienen existencia solamente en tanto que
poseen fundamento en la realidad, fundamentum in re; son, pues, conceptos, pero no
meras producciones de nuestra mente. Según la posición c), los entes matemáticos son
solamente nombres, adoptados por convención y aplicables a la realidad por cuanto
son en sí mismos vacíos de contenido.

el intuicionismo se ve precisado a cercenar una buena parte de las teorías matemáticas de sus construcciones. o casi completamente matematizada. interpretar ciertos resultados de la matemática contemporánea como un apartamiento de esta vía. Russell y Whitehead. C. Para otros. los entes matemáticos son concepciones innatas. donde la matemática desempeña un papel modesto o nulo. La cuestión de la relación entre la matemática y las demás ciencias es muy compleja. Según la posición e). Parece no encontrarse nadie para quien la matemática pueda resultar perniciosa. por Meinong. No puede predecirse qué teoría triunfará definitivamente: lo más probable es que haya que mantener las partes más fecundas de cada una de ellas. Debe observarse que en todas estas teorías. es un error. incluyendo la intuicionista. pero sin comprometerse a adoptar al respecto (por difícil que ello sea) una teoría de los universales. En todo caso. Según la posición g). por L. Para el formalismo. son. inclusive para ciencias ya altamente matematizadas. La posición g). por lo tanto. defendido por David Hilbert. se tiende a la formalización máxima de las operaciones matemáticas. idealizaciones máximas de nuestras percepciones sensibles. La atención preponderante hacia el primero da origen a un formalismo. la matemática se reduce a la lógica. E. completamente. el formalismo – calificado también de axiomatismo– topa con los obstáculos derivados de las consecuencias de la prueba de Gödel. por Oskar Becker. sino que «subsisten» o «consisten». sobre todo cuando. el método adecuado a tal efecto consiste en probar la no contradicción de las teorías matemáticas y de todos los sistemas logísticos apropiados a ellas. siguiendo algunas indicaciones de Heidegger. los entes matemáticos son obtenidos por medio de abstracciones efectuadas a partir de la experiencia. J. puede hablarse de entes matemáticos solamente si podemos construirlos mentalmente. Para el intuicionismo. . completamente independientes de la experiencia. Griss. por otro lado. su modo de ser es el del objeto ideal. ha alcanzado grandes triunfos y ha impulsado grandemente el progreso en matemática. aunque aplicables a ella. Para algunos. entre otros. Brouwer y Arend Heyting. hasta la historia. suficientemente ricas y flexibles. Para el logicismo. la matemática se aplica a las ciencias en grado decreciente de intensidad desde la física. Las posiciones f) y g) consideran de nuevo el problema desde el punto de vista ontológico. concibe que hay entes matemáticos solamente cuando son efectivamente construidos mentalmente. por así decirlo. Cada una de estas posiciones choca con dificultades peculiares: el logicismo encuentra muy difícil situar toda la matemática dentro del marco de la lógica. entre otros. defendido. Según la posición d). se han manifestado al respecto muy diversas opiniones. hay que distinguir entre el pensamiento matemático y el objeto del pensamiento matemático. la atención preponderante hacia el último permite sostener una fundamentación existencial del intuicionismo. F. Cada una de estas posiciones. la matemática puede formalizarse por completo. desarrollado por Frege y luego por Peano. La fundamentación de la matemática ha dado origen también a muchas discusiones de las que han surgido tres posiciones ya clásicas: el logicismo. la matemática es la lengua universal de todas las ciencias. Si algunas se resisten a la llamado «matematización» es simplemente o porque están poco desarrolladas o porque las matemáticas usadas no son. Según la posición f). el formalismo y el intuicionismo. adoptando la doctrina de G.Las posiciones d) y e) consideran el problema en cuestión desde el punto de vista del origen de nuestros conceptos matemáticos. o no son todavía. los entes matemáticos no existen. La posición f) ha sido defendida.

la matemática resulta perniciosa. en efecto. Si esta ciencia sólo es deductiva. entre el lenguaje matemático y el de otras ciencias. usarse para describir. y a las correspondientes expresiones matemáticas. a fortiori. en efecto. el diapolo magnético y los efectos relativistas. Pero el índice de inteligencia expresa una gran diversidad de capacidades y el índice que expresa el producto nacional bruto es el resumen de una cantidad de factores y relaciones económicas. a la postre. la matemática depende de un esfuerzo intelectual llevado a cabo fuera de la matemática para la especificación de la aproximación que la matemática va a toma literalmente». Al respecto debe observarse que aunque. que. Cada uno de estos índices es expresado mediante un número. El matemático tiene que considerar situaciones bien definidas (o convertir cualesquiera situaciones dadas en situaciones bien definidas. ¿de dónde le viene este perfecto rigor que nadie piensa poner en duda? Si. usarse las matemáticas en otras ciencias equivale a preguntar en qué medida las matemáticas pueden. por el contrario. Lo más plausible en el problema de la relación entre la matemática y la ciencia –o las ciencias– es adoptar el punto de vista de que la matemática es definible de algún modo como un lenguaje y que. debe tenerse en cuenta que no pocos importantes resultados físicos (incluyendo algunos obtenidos por el citado Schwartz) han sido posibles gracias a desarrollos matemáticos. expresable matemáticamente. su relación con otras ciencias consiste. produzca la ilusión de que se conoce algo que sigue siendo desconocido. pues. o pueda existir. por consiguiente. Ahora bien. no es necesario que resulte perniciosa. Schwartz. o incompleto. procederemos a resumir. sino a un uso defectuoso . ecuación que es a la vez una aproximación mal comprendida a un conjunto infinito de ecuaciones cuánticas relativas al campo». ésta es la opinión de J. todas las . o deben. El problema llamado a veces «relación de la matemática con la realidad» es en gran parte reducible al anterior.Sin embargo. no se deben a la cuantificación. por su carácter polémico. Lo que puede ocurrir –y ocurre a veces– es que la cuantificación de ciertos resultados. Una procede de Henri Poincaré y reza: «La posibilidad misma de la ciencia matemática parece una contradicción insoluble. sino una aproximación a una ecuación algo más correcta que tenga en cuenta el spin. Dos ejemplos al respecto son el índice de inteligencia y el índice que expresa el producto nacional bruto. para los demás hombres de ciencia). la matemática –o una interpretación literal de una ecuación matemática– pueda resultar perniciosa para el buen entendimiento de ciertos procesos físicos. concluye Schwartz. además. Conviene. de «números». cuando tal sucede. séanlo o no de hecho para los físicos y. Esta ecuación «no es una descripción literalmente correcta del átomo. Según dicho autor. no confundir lo que dice el físico con una interpretación literal de las fórmulas matemáticas de que se vale. preguntar en qué medida pueden. Ejemplo de tal situación es la ecuación de Schrödinger para el átomo de hidrógeno. las confusiones que pueden producir y los errores a que pueden dar lugar tales índices. «El matemático convierte en axiomas –y toma tales axiomas literalmente– lo que para el hombre de ciencia son supuestos teóricos». algunas veces se ha considerado este problema separadamente. Sin embargo. Dos citas al respecto son iluminativas. porque introduce una confusión. en la relación que exista. o bien se ha considerado el problema en toda su generalidad en cuanto problema de qué tipo de verdad pueden expresar las matemáticas. Ello puede llevar a considerar tales supuestos teóricos como axiomas científicos. resumir o precisar los conocimientos que forman el contenido de las demás ciencias. o deben. «en su relación con la ciencia.

un apriorismo trascendental. no son ciertas. porque ésta es de índole matemática. y en la medida en que son ciertas. (IV) la matemática puede aplicarse a la realidad. Con ello se plantean dificultades que parecen insuperables. porque como suponía Kant. (II) la matemática puede aplicarse a la realidad. a la cuestión de la fuente del rigor y certeza de las proposiciones matemáticas. ¿cómo no se reduce la matemática a una tautología inmensa?». Terminamos de este modo por el mismo tema con que habíamos iniciado este artículo: el tema de la naturaleza matemática de lo real. He aquí algunas: (I) la matemática puede aplicarse a la realidad. Este rigor y esta certeza se transfieren a los fenómenos mismos descritos matemáticamente. cuando menos implícitamente. una forma de pitagorismo. Aunque esta cita parece referirse exclusivamente a la cuestión de la naturaleza de las proposiciones matemáticas.proposiciones que enuncia pueden deducirse unas de otras por medio de las reglas de la lógica formal. Varias soluciones han sido propuestas para resolverlas. (III) la matemática puede aplicarse a la realidad. no son reales». la solución (III). La solución (I) es un extremo formalismo. un empirismo. La otra cita procede de Einstein y dice: «En la medida en que las proposiciones matemáticas se refieren a la realidad. la solución (II). porque resulta empíricamente de un examen de lo real. envuelve el problema de «la relación de la matemática con la realidad» por cuanto se refiere. porque ella misma no dice nada: es como un marco vacío dentro del cual cabe todo. la solución (IV). los juicios matemáticos son juicios sintéticos a priori. .