SER CRISTIANO (Hans Küng

)

Negocios Internacionales
Cosmovisión de las religiones
24 de Agosto de 2016

Es claro que de todas esas exigencias y necesidades difícilmente se pueden derivar de un imperativo absoluto. A la vista de los difíciles problemas surgen preguntas: ¿dónde fundamentar la responsabilidad solidaria. matrimonio. o bien en la educación. hay separación. realizaciones. Pero ¿Por qué se debe de manera absoluta? El hombre es un ser limitado y muy condicionado. que es parte de la planificación y acción individual. y no se le puede absolutizar como individuo ni como colectividad. en los campos de la política. familia.El humanismo ha intentado plasmar sus propias leyes o normas pero por el constante movimiento o transformación de la sociedad le ha sido imposible realizarlo. estos a su vez rigen en cualquier contexto y ayudan a una formación completa del individuo. y el siempre invocado sentido de la totalidad? Si la realidad y el hombre están determinados por una identidad. cultural. Hace falta que haya fe en Dios y obediencia a mandamientos. configuraciones y empresas individuales y sociales. social. realizarse él mismo en todas sus dimensiones de autorrealización y humanización. un sentido y un valor último será posible deducir algunas normas relativas al ser y al obrar humano a partir de las exigencias. presupuesto de todas las planificaciones. Actualmente. tal como éstas aparecen en la vida diaria y se pueden identificar hoy. los valores y objetivos preferentes. . trabajo y consumo. social y universal encaminada a resolver los problemas de la humanidad? ¿Dónde es posible apoyarse para establecer. La ética busca un orden incondicionado. urgencias y necesidades esenciales. profesión. debes absolutos. sin los cuales no hay forma de llegar a una planificación ni a una estructuración sensata? ¿Dónde es posible basar la racionalidad de la realidad. con ayuda de las ciencias humanas. ante la compleja y un tanto contradictoria problemática científica y ante el enorme aumento de la responsabilidad del hombre. económica. El hombre no puede limitarse a cumplir o realizar un principio o norma moral sino que debe. La identidad religiosa es un elemento que hace falta en la humanidad. se plantea con unos rasgos tal vez inéditos en problemas de fundamentos.

La nueva fe en Dios tiene consecuencias para el comportamiento de la sociedad vigente hasta entonces: estos preceptos. de la propiedad y del honor del prójimo. a la protección de la vida. Las normas ideales y abstractas chocan continuamente en la vida concreta con las fronteras de lo realizable. . Los preceptos fundamentales y mínimos con origen en la fe en Dios. Lo específicamente israelita consiste en que tales preceptos quedan sometidos a la autoridad del Dios de la alianza que es el objeto de la primera tabla (tablas de la ley). a la luz de este Dios y de su alianza se llega a una transformación y corrección. Son pocas las personas capaces de utilizar las múltiples posibilidades modernas de información y comunicación y llegar así a un comportamiento plenamente crítico y autónomo en la sociedad. Ni la persona más crítica y autónoma se guía solo por normas creadas y justificadas por ella misma. a una actitud fundamental. Esta ley por parte de Dios presupone el desarrollo autónomo de unas normas autónomas. a un radical cambio de pensamiento y a una conversión del hombre entera. a una sino conciencia también un profundamente transformada. Ahora es Dios quien vela en sus mandamientos por la humanidad elemental del hombre. tal como lo garantiza la segunda tabla con relación al respeto debido a los padres. y disposiciones. pero a la vez lo pone de nuevo en movimiento.La vida humana presenta hoy tal diversidad y complejidad que se comprende perfectamente el pluralismo en las concepciones morales. acciones. a una nueva escala de valores. del matrimonio. planteamiento motivaciones absolutamente nuevo. y el individuo entiende su obligatoriedad de muy distintas maneras. no son específicamente israelitas. Es evidente que todo el mensaje cristiano apunta no solo a determinadas decisiones. como también otras series de mandamientos en la medida en que son compatibles con la fe en Dios. expresan ahora con la máxima concisión la voluntad del mismo Dios hacia el hombre.