LA TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA EN ESPAÑA: UNA

INTERPRETACIÓN GENERAL
MANUEL ALCARAZ RAMOS
Profesor Titular de Derecho Constitucional de la Universidad
de Alicante

PRECISIONES INICIALES
Las obras que se han publicado sobre la Transición en el conjunto de
España suelen, en su portada, reflejar la imagen de líderes políticos o de
símbolos democráticos o/y nacionales –los leones del Congreso, por
ejemplo-. Sin embargo, en los libros que abordan la cuestión en una escala
geográfica inferior –local, comarcal, provincial…- la perspectiva icónica
cambia para dar un protagonismo casi absoluto a imágenes de
manifestaciones, cargas policiales, asambleas obreras… Tal hecho no es
fruto de la mera casualidad. No sólo expresa lo que, en general, podemos
denominar la doble cara de la Transición sino que explicita elementos
presentes en el imaginario colectivo, revelando, por ejemplo, que a la
existencia de grandes líderes nacionales no le sigue la misma apreciación
de los locales –salvo, quizá, en Catalunya y País Vasco- ni había símbolos
próximos –con las mismas excepciones- que convocaran una sensibilidad
democrática o integraran la necesidad de cambio.
Pero, al mismo tiempo, todo esto nos recuerda que la narrativa posttransicional se ha centrado en cosas que ocurrieron en Madrid: grandes
decisiones adoptadas en despachos y palacios por unas elites sabias. Sin
embargo, esa memoria oficial de la Transición, que contiene elementos
verídicos, choca con la memoria personal de miles de ciudadanos, que
recuerdan sus experiencias en clave de conflicto o/y de movilización. Lo
que se silencia habitualmente es que la resolución de los problemas en la
escala local/comarcal/provincial/regional no siempre se hizo buscando
consensos tan relevantes como los estatales. Éstos, en lo que era inevitable,
se trasladaban al ámbito menor, pero, en otros muchos casos, en muchos
lugares, las decisiones finales no eran fruto de acuerdos, sino el resultado
de una correlación de fuerzas en la que los aparatos del Estado,
impregnados de autoritarismo, tenían casi siempre la única palabra.
Así pues podemos referirnos a una oficialidad memorial que se fue
decantando por un relato elitista, olvidando el papel de las movilizaciones
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no hay una hoja de ruta a la que fueron ajustándose los notables y que expresara un macroacuerdo entre jerarcas franquistas inteligentes. no deja de ser otra falacia: ni la capacidad de presión de las fuerzas democráticas rupturistas era ilimitada ni la voluntad de muchos de los movilizados –y movilizadores. igualmente. a la vez. que aconsejan relativizar otras reflexiones. poner el énfasis sólo en el factor movilización hasta el punto de pensar que su capacidad era indefinida. y líderes democráticos prudentes. otra cosa. retrospectivamente. y que se ha puesto dramáticamente de relieve con la actual crisis. en la que la pérdida de confianza en las elites se ha generalizado. precisamente. otros recuerdos posibles. no sólo es injusto para su sacrificio. a la postre. Otra cosa bien distinta es que las necesidades políticas sucesivas hayan potenciado el relato elitista. en muchos casos. Así.-La Transición no estaba planificada anticipadamente en sus trazos básicos: por más que encontremos frases sueltas o intuiciones en Fernández Miranda. admitiendo apenas los matices entre las diversas opciones políticas y. a hacer funcionar el consenso en una escala más amplia. DESHACIENDO EQUÍVOCOS Por estas razones conviene aludir a algunas cosas. mostrando la impotencia de muchos ante los poderes económicos. por ejemplo… y no se me ocurre ningún otro ejemplo-. penetrando fuertemente los 2 . muy enaltecedoras pero. hasta el punto de convertirse en un agente invisible pero omnipresente de nuestra cultura democrática. En realidad toda la Transición fue la suma de tensiones entre fuerzas con diversas alternativas que atravesaron fases sucesivas: en ningún momento la mayoría de sectores provenientes de régimen franquista renunció graciosamente a sus privilegios ni la oposición democrática tuvo al alcance de la mano ir mucho más allá –a un sistema socialista. 2.sociales que. conscientes de los peligros del extremismo y. las lecturas que se hicieron de otras experiencias. que hipoteca otras tradiciones. a la sombra benévola y omnisciente del rey. Pero.El consenso.iba más allá de la consecución de un sistema democrático similar al conocido en Europa occidental. todo ello. reciclados a la democracia. Suárez o Juan Carlos de Borbón en los años anteriores o en los meses posteriores a la muerte de Franco. sino que parte de postulados ucrónicos sobre lo que entonces representaba Europa e. eran factores ideológicos que se adueñaron de la semántica de la época.. incluso. fueron el motor que obligaba. la reconciliación. de efectos limitados. destacaré: 1. radicalmente instaladas en el relato dominante. como Chile o Portugal. lo que era perfectamente razonable: pedir a aquellos luchadores.

descarnadamente. fue muy potente. por supuesto. A día de hoy todo ello parece algo de importancia menor. por concepciones rígidas de lo político y lo moral. sino que se reproducía en actitudes y valores que empezaron a emerger con los primeros estudios demoscópicos que se efectúan en la Transición.los deseos de democratización estaban fuertemente mediatizados por visiones jerárquicas. Por lo tanto. El resultado político de esa dinámica es que los herederos de las víctimas de la Guerra Civil y del franquismo perdían de facto la baza del recuerdo de la lucha democrática mientras que los postfranquistas no sólo controlaban los tiempos del proceso sino que usaban constantemente la imagen de su generosidad. junto a elementos como la “justicia”. el desarrollismo.el 3 . En cierto modo el consenso puede ser entendido como el resultado –la síntesis.discursos de casi todos los sectores sociales. por definición. Sin embargo desde la perspectiva de los mismos principios que la Constitución estableció como fundamento de la convivencia democrática. la idea de consenso que se ha inscrito en el discurso memorial dominante tiene algunos límites que merece la pena recordar. para algunos los sacrificios –su factor de reconciliación. Así.. Para estos grupos –que. alcanzan una amplia valoración el “orden”. determinadas zonas geográficas. no se movilizaban. la “tranquilidad”. Por supuesto que no se expresaba así. etc. la penetración social de ciertos mitos y manipulaciones del franquismo sobre la II República y la Guerra Civil. Por lo tanto todos los que participaron en él pueden considerarse vencedores de un proceso extraordinariamente complejo. etc. -El gran legado ideológico del franquismo no fue un conjunto articulado de principios sino una difusa sensación de miedo.de la dialéctica global a la que me referí.fue mayor que para otros. etc. pero. ni siquiera en función de su potencia parlamentaria en las Cortes constituyentes: las dificultades y retardos para la legalización o/y para acceder en condiciones de igualdad a la opinión pública provocó que las candidaturas partieran con diferencias apreciables. querían decir lo mismo cuando usaban esos términos. al menos en relación con los resultados electorales obtenidos en las Elecciones de 1977. aunque no todos. en aquellos momentos. Creo que es a la luz de esta idea donde cabe situar la cuestión de la memoria histórica: si bien no es cierto que se pactara una amnesia o que en la Transición no se hablara del franquismo. por el recuerdo obsesivo de la Guerra Civil y la subsiguiente represión. más allá. así: -No todos cedieron por igual. no es menos cierto que las prácticas sociales y culturales del momento tendían a silenciar los fenómenos más espinosos. Y. “la paz”… Por lo tanto no es imprudente suponer que para porciones muy amplias de la sociedad –a veces concentradas en personas mayores.

sobre todo. sobre todo. cuál fue la medida del éxito de unas pretensiones que mezclaban las críticas a la democracia con las diatribas contra las autonomías. Estos sectores –a veces revestidos de un extraño prestigio como mayoría silenciosaconformaban una bolsa electoral e ideológica confusa pero poderosa que incidió en la victoria de la reforma sobre la ruptura. Cuando la consolidación democrática pase a depender de una multiplicidad de factores en los que la fuerza militar ya no es preponderante. Es imposible saber. de evitar los desórdenes. imprescindibles para provocar tanto la sensación de irreversibilidad del proceso democrático como para educar a masas sociales habitualmente aisladas.consenso era también un valor importante. salvo un pequeño grupo. Por eso las FAS ni entienden ni comparten la Transición o el consenso. en su claridad. sin olvidar un terrorismo de baja intensidad. -Todo ello se vio cotidianamente alimentado por la crisis económica en la que se desarrolló la Transición y. protagonizada por la extrema derecha desestabilizadora. con exactitud. pero parece razonable defender que. pues era formidable. sin vacíos jurídicos. se constituyen en prisioneras de la fidelidad al mismo Generalísimo que les ha convertido en el Ejército de la Monarquía. por ETA. las fuerzas armadas (FAS) se erigieron como administradoras de la herencia franquista. pero su lectura era distinta que para los grupos opositores activos: se trataba. aunque los niveles de democracia fueran bajos. por extraños grupos ultraizquierdistas y. pero lo cierto es que. aunque no siempre estuviera claro lo que ello pudiera significar. pero saben que sus opciones de ofrecer una alternativa son casi inexistentes y. sirvieron a las fuerzas 4 . En este cúmulo de contradicciones aparece un elemento positivo que se incorporará muy pronto a la cultura democrática española: el rechazo generalizado de la violencia como instrumento de acción política –salvo los grupos de apoyo a fuerzas terroristas-. a veces junto a parte de los cuerpos de seguridad y otros conspicuos aparatos funcionariales. en muchos momentos. la pornografía o la libertad religiosa. muy especialmente. a la vez. una violencia capilar que contaminaba muchas de las acciones en torno a las que trataba de abrirse la sociedad más consciente a través de espacios de libertad. las contradicciones se acumularán y se hará evidente que las FAS –o una parte de ellas. En todo caso serán permanentemente un instrumento limitador de la plena libertad de negociación de las fuerzas políticas y sociales. No deseo indicar con ello que las FAS fueran unilinealmente contrarias a la Transición. el atractivo del mensaje de un cambio que fuera de la legalidad a la legalidad.tratarán de condicionar el consenso. por la actividad terrorista. -En esa dinámica. la gran mayoría encontraba su sentido moral en cuanto que ejército vencedor en la Guerra Civil y guardián de los valores autoproclamados del franquismo.

cosa que. se imbuirá de la necesidad histórica de la dinastía y tras estudiar en España. a la aventura de Don Juan. hizo con presteza. la lógica que había presidido su largo exilio: ante todo y por encima de todos. de tipo político. inevitablemente. en condiciones humanas difíciles. no hay que insistir. Éste. entonces. introducirá a su hijo Juan Carlos. impidieron a las FAS seguir jugando un papel autónomo en el futuro democrático de España. al parecer. Desde el día en que Franco muere se ha alcanzado el preciado sueño. en muchos casos. es decir. 1. social y cultural que definen mejor ese periodo. también podemos afirmar que sus divisiones internas y su incapacidad para adaptarse creativamente a la nueva realidad. no dudará en jurar los Principios Generales del Movimiento y en acatar las Leyes Fundamentales del régimen para convertirse en sucesor del Caudillo a título de Rey. aceptando la herencia franquista. LO QUE (SOBRE TODO) FUE LA TRANSICIÓN Hechas estas salvedades se puede intentar una caracterización de lo que. Que ello le provocara problemas de conciencia es algo que. al menos. De la misma manera. cuando Don Juan tuvo que rendirse a la evidencia de que Don Juan Carlos. difíciles y. incluso. la aprobación de la Constitución-. entrando por Navarra para ofrecerse como combatiente contra la República en la Guerra Civil… y la amenaza fulminante e irónica de ejecución con honores a cargo del general Mola si no salía rápidamente de España.moderadas para atemperar las reivindicaciones de las fuerzas progresistas o las demandas obreras. a su vez. también podría servirnos el 23-f. la victoria socialista en 1982 o. la restauración de la monarquía era el apriorismo esencial que preside todo el proceso: es la culminación de los intentos de la familia Borbón por volver al poder que se remontan. en el sentido de poder entender lo que había cambiado en el momento de su culminación –para mi. que culminó con el esperpento del 23-f. cínicas: durante 40 años tratará de situarse en una posición política que le sea favorable para estar en condiciones de recuperar la Corona. la recuperación de la Corona.UNA RESTAURACIÓN MONÁRQUICA Con independencia de otros análisis. de consolidarse en el poder. quizá en mejores condiciones que él. no había hecho otra cosa que aplicar. ataviado de mono azul y boina roja. a estos efectos. Desde ese momento. el ingreso en las Comunidades Europeas. llegado el momento. no le causó gran daño moral y los enfrentamientos con su padre se superarían. En ese juego. Se trataba. cuáles fueron los contenidos concretos.. las relaciones entre el heredero histórico y Franco serán sinuosas. De esto podemos estar 5 . fue la Transición. pero. principalmente.

la acumulación de escándalos haya alterado ese estado de cosas sólo demuestra que es el mismo sistema político-económico el que da signos de fatiga de materiales y preocupantes fisuras. más o menos extensa. serviría de poco. Y ello por varias razones que. Esta apreciación. matices aparte. esta mezcla de virtud y fortuna que a Maquiavelo hubiera encantado pues se formulaba –y se formula. Le bastaba con no cometer errores graves para que esa imagen amable se configurara como metáfora misma de la reconciliación. De esta manera se producía una disonancia entre esa herencia de la dictadura y el hecho de que el heredero y beneficiario fuera el garante del 6 . la celebración del triunfo deportivo o los lutos colectivos. que lo mejor que le podía suceder a España era retomar la senda monárquica. El Rey. a su vez. pero sí dispuso.al margen de una ética común o mayoritariamente compartida. últimamente. Que. y B) la dinámica abierta con la muerte de Franco provocaba unas tensiones –incluyendo la toma de posición de los Estados europeosque permitía imaginar que sólo la construcción de una democracia haría posible una estabilización en la que la Corona tuviera algún sentido propio. aunque no racionalmente comprobable. Todo ello se desarrollaría en torno a la mayor paradoja de la Transición: las FAS acataban el nuevo sistema político en cuanto que era voluntad del rey y porque él. no es incompatible con que Don Juan Carlos se convirtiera en un sincero defensor de la democracia. como la Navidad. de la capacidad suficiente para dictar las reglas de juego.seguros y Don Juan Carlos no podría apreciar ninguna malevolencia en este análisis. el inicio de las vacaciones estivales. era el fruto de una decisión de Franco. durante meses decisivos.que hiciera olvidar las contradicciones morales del pasado y que se proyectara como la versión más dulce y doméstica de la democracia. consolidada la democracia. Los medios de comunicación aceptaron con entusiasmo ese papel y aislaron al monarca y sus circunstancias de las situaciones problemáticas. Al éxito de esta política contribuyó una inteligencia natural entrenada en circular por los recovecos del poder y una dinámica del sistema que entendió que centrar críticas o expectativas en el Rey. en una costumbre. por lo tanto. insertándose antropológicamente en marcos referenciales de tradiciones generales. no era el dueño absoluto del campo. Fue suficiente para garantizar su posición futura y para construir una imagen –propia y de la Familia Real. de monárquicos. podemos resumir en dos: A) su experiencia familiar y la historia de Europa mostraba que no había monarquía posible si ésta no era nítidamente constitucional y parlamentaria. Como tampoco la verían la nómina. que aceptaban como un hecho irrefutable. El Rey y su estirpe se fueron transformando en una realidad metapolítica.

una monarquía recuperada tras una ruptura del hilo histórico por décadas? Para algunos la respuesta es negativa: si uno de los principios fundantes de la democracia es la igualdad. por ello mismo. por sí mismo. eran. Sin embargo. Y así lo entendieron las fuerzas parlamentarias y. pero el centro y la derecha. Esa trama de novedades afectaba a la dura cosmovisión impuesta por el franquismo acerca de la sociedad y la cultura. se hicieran visibles algunas tendencias hasta entonces ocultas o/y perseguidas. Dejando aparte la praxis política. Por más que algunas cosas se diluyeran. no sólo ser legales. que afecten a sus conciudadanos. que la Transición promovió y que permitieron que. En la práctica. complejo y aparentemente inconexo. para una mayoría esa posición purista puede moderarse diciendo que el sistema será democrático. por la voluntad mayoritaria del pueblo.. tanto la visión de la Historia. Esta contradicción afectaba al ethos mismo de la democracia. monárquicos. luego. el papel que la restauración reservaba para la Constitución sería.EL DESARROLLO DE UN NUEVO MARCO DE RELACIONES SOCIALES Y CULTURALES Con esta referencia aludo a un conjunto de cambios. es decir: democratiza la Corona. Conviene recordar que en todo el franquismo quedaron elementos de una primera fase más ideologizada con vocación totalitaria.proceso democrático. purgar –sin penitenciael pecado original de la monarquía juancarlista: la Constitución opera como un río Jordán que lava toda posible culpa del pasado y que. el consenso fue sencillo: si la izquierda de estirpe republicana aceptaba –no le quedaba más remedio. quería que. sino dominantes. el rey no pudiera tener competencias políticas. pese a ser monárquico. primero. 2. había que defender a la monarquía de los Borbones. él era el primer interesado en que así fueran las cosas.las funciones del rey hasta privarlas de capacidad política real. en especial. por ello. al menos. Algún enfervorizado monárquico ha ensalzado a Don Juan Carlos por haber permitido que se produjera ese hecho: nada hay más falaz. basta con que un ciudadano esté por encima de los otros en el desempeño de una alta magistratura por razones familiares para que la hipótesis democrática sea negada.la monarquía. para. las dudas morales e ideológicas se trasladaron a otro nivel: ¿es suficientemente democrática una monarquía y. en esto. entendidas en su acepción más amplia. al impugnar un sistema de valores que aparece teóricamente definido. si el que ocupa la institución de la Corona no tiene capacidad para adoptar decisiones. limita –racionaliza. precisamente. ante todo. sabedores de que constreñir al máximo los poderes del monarca era la mejor manera de evitar que el rey y sus sucesores reiteraran errores históricos: una vez salvados los Borbones de la República. como 7 .

Por supuesto las cosas no fueron tan sencillas y la consecución de esos espacios de libertad no siempre fue fácil. Mención especial merece la irrupción del movimiento feminista. Los grados de relación de estas nuevas formas de organización con partidos políticos fueron muy desiguales –aunque el liderazgo del PCE. Sin necesidad de agotar la nómina. La Transición nos ofrece a menudo la imagen de un “tapón” que debía saltar para que toda la efervescencia de una sociedad reprimida aflorara. fuera apreciable en muchos lugares-. permanecieron como una parte ineludible del núcleo de cada una de las células que configuraban el organismo franquista que.o de la autoorganización de profesionales. no suficientemente identificada. de la extraordinaria complejidad -interna y externa. En ello hay una clave importante. se expresaba en asuntos más estrictamente políticos como la visión ultranacionalista de España. que servirá de base para un cambio de largo alcance y singular importancia transformadora: la incorporación de las mujeres a la acción política. y su “partido hermano” catalán. La acumulación de reformas demandadas desde múltiples lugares y sensibilidades significaba una ruptura fáctica con la ideología justificadora del régimen. el centralismo estatal o la jerarquía como valor trasversal Desde muchos puntos de vista la Transición acabó con todo eso pero. el PSUC. adecuadamente desordenadas. una columna vertebral del franquismo. tuvo que producirse una dialéctica verificable en luchas diversas –a veces confusas. igualmente. La consecución de la libertad sindical fue especialmente importante y uno de los hechos esenciales de la fase preconstitucional que acabó con el sindicalismo vertical. Pero fue tan numerosa y tan variada la gama de movimientos y momentos de presión particulares que el tardofranquismo se sintió desbordado. de los combates por ciudades y barrios más dignos.en las relaciones y discursos de la Iglesia Católica. para explicar algunas evoluciones políticas.la creencia en el papel subalterno de la mujer o la religiosidad católica impostada y omnipresente. quede constancia de las tensiones en los medios de comunicación.que sirvieron para acumular fuerza democrática para derrotar al régimen. para hacerlo. aunque su visualización en las primeras Elecciones fue escasa. de la emergencia de nuevas fórmulas culturales –incluidas las que no se expresaban en castellano. Este hecho no 8 . pero no cabe duda que el esquema principal que se siguió fue: reivindicación particular crítica global defensa de la democracia En esa dialéctica era donde se desbordaba a un régimen agónico que era tan incapaz de reactivar sus habituales y rígidos mecanismos de reproducción ideológica como de detener esa avalancha con meros recursos represivos.

no significaron un reparto igualitario de las cargas sociales. una simple concesión de los jerarcas tardofranquistas: fue el resultado de un cúmulo de luchas sin precedentes desde la II República. sino.OO. si bien. plural. no eran ya un sustento del régimen. banco. pero lo cierto es que.llamados a tener un papel preponderante en las siguientes fases de la Transición y a servir de modelo a otras estructuras reivindicativas y de representación de intereses. pero tampoco las intenciones reales de los partidos opositores pasaban por la adopción de decisiones susceptibles de ser interpretadas como propias de una revolución socio-económica. Pero ello no quiere decir que no hubiera contradicciones. clerical y censurado a una cultura postmoderna… sin haber atravesado hitos importantes de la modernidad cultural. modernizadas. por su anterior apoyo al franquismo. ¿Hubieran sido distintas las cosas con una ruptura más nítida? Probablemente sí en algún aspecto. de autocomplacencia: el paso de una cultura ahogada por el peso de lo oscuramente tradicional.pueden ser desdeñadas como 9 . tal y como se fue concibiendo en las segunda postguerra. el balance ha de ser necesariamente positivo por muchas razones y algunas apelaciones a las superiores virtudes de la cultura del antifranquismo –la genial ironía del contra Franco vivíamos mejor. la normalización de nuevos actores sociales –sindicatos y organizaciones patronales. UGT y CC. En cualquier caso. Esencialmente podemos calificarlo como un modelo heterogéneo. desde luego. que acuñara Vázquez Montalbán. respectivamente. No puedo detenerme en el modelo cultural emergente. podían sentirse bien representados por PSOE y PCE. desinhibido. La consecución de esta libertad sindical no fue. La respuesta esencial fueron los Pactos de la Moncloa en los que. financiar aventuras golpistas o poner palos en las ruedas en los niveles locales o provinciales. Lo que evidenciaba otra cosa más general: los cambios de la Transición se detuvieron puntillosamente en la puerta de la distribución de la riqueza y ningún gran empresario. etc. No es este el lugar para analizar esos Pactos. Debemos recordar lo dicho antes sobre el horizonte de crisis en el que se dibujó la Transición. Sin embargo no han faltado las críticas razonadas que han aludido a cuotas de frivolidad. por cierto. ni siquiera de tipo moral. dada la realidad de la época. que puso de manifiesto que las élites económicas. liberado. también. Quizá porque sabían que si bien el empresariado se había desenganchado del franquismo. si bien sirvieron para consensuar aspectos económicos esenciales y ordenar un panorama confuso y preocupante. sufrió el más mínimo menoscabo. no estuvieron convocados los sindicatos. En algunos sectores la hegemonía que entonces se confirmó ha llegado hasta nuestros días. podía constituir un elemento muy peligroso a la hora de facilitar salidas retrógradas.sólo suponía de reconocimiento de derechos fundamentales básicos.

al menos. críticamente. el nuevo marco de relaciones sociales y culturales. entendida como la norma jurídico-política fundamental que regulara las instituciones del Estado y asegurara Derechos Fundamentales. al tiempo que ignoran que la dialéctica franquismo/antifranquismo no era la única operante: las décadas de los 70 y de los 80 fueron esenciales para preparar el camino a cambios trascendentales en las formas y en los mensajes culturales en todo el mundo desarrollado. el ansia y la intuición de novedades. Se ha indicado.EL CONSENSO CONSTITUCIONAL Y LA DEMOCRATIZACIÓN DE ESPAÑA Decidida a priori la restauración monárquica. según la Ley para la Reforma Política –la última Ley formalmente Fundamental del franquismo-. afortunadamente de manera infructuosa. nadie dudaba de ese carácter. cultura y política convergieran en una sensación de desencanto. En todo caso. encarnados institucionalmente. Lo esencial no fue ponerse de acuerdo en unos principios. segundo y principal. dadas las condiciones de la España del momento. 10 . también serviría para facilitar dinámicas renovadas en el escenario político. la gran tarea que quedaba a los partidos parlamentarios era la elaboración de una Constitución.fue sólo el último reflejo de los franquistas irredentos incrustados en las listas de Fraga. sino en acordar que esos principios. o. en realidad. Este carácter normativo del texto aprobado en 1978 es tan importante como el carácter de Constitución consensuada y. Que se abusara de ello a veces y que. No sería la menor de ellas la idea de reconciliación. 3. ambos factores se requieren mutuamente. concluida la fase esencial de la Transición. siendo material y formalmente imposible avanzar en un proceso democratizador si no era mediante la redacción de un texto constitucional.fórmulas nostálgicas que ponen en el olvido herencias que trataron. de perpetuarse. La crítica es irrelevante. no eran Constituyentes. y eso sí había quedado claro en el proceso electoral y en los resultados que ofrecieron las urnas. en cierto sentido.. primero porque no es necesario que así sea y de ello encontramos muchos ejemplos en la historia constitucional y. la aceptación tranquila de la posibilidad de consensos en temas trascendentales. reforzada a través de diversos mecanismos fijados por la propia Constitución. del que sólo se saldría con la victoria del PSOE y el posterior ingreso en las Comunidades Europeas. tendrían una fuerza vinculante absoluta. La ligera oposición de AP –antecedente del PP. porque. que las Cortes elegidas en 1977. pues en ningún lugar se indicó que así fuera. que era una exigencia de la democracia que se deseaba establecer. es otra cuestión que requiere de mayores análisis y nuevos enfoques.

También se ha criticado. Se adoptaron varias decisiones estratégicas: -La primera fue nombrar una Ponencia. 11 . a su vez. sin entrar en demasiadas cuestiones de filosofía política. De ella quedó fuera el PNV. siempre. Parece que la intención de UCD –y de Suárez. mientras que de los otros consensos apenas queda hoy memoria concreta. B) los ciudadanos sabían. en la práctica. intervenían representantes de las cúpulas de UCD y del PSOE para llegar a acuerdos que solían aceptarse por el resto de fuerzas. lo que queda es un consenso no circunscrito a la Constitución. estaba muy constreñido por la imposición previa de la Monarquía. consistió en cambiar la fuente de legitimidad de la Monarquía. formada por 7 miembros. Probablemente por ello. en caso de bloqueo importante. sino que irían aportando sus propias ideas sobre un esquema inicial elaborado colectivamente. se decidió elaborar la Constitución. en su conjunto. Por lo tanto podemos salvar la cuestión. el consenso se facilitó por la aprobación paralela de otras normas –como la relativa a la amnistía. suficientemente. genera una correlación de fuerzas que cuestiona. muy pocas son las Constituciones que no ven limitada la libertad de sus autores por la propia dinámica histórica que. la más alabada posteriormente. diciendo que: A) con alguna excepción. En todo caso. salvo en el País Vasco. las Elecciones Generales fueron democráticamente homologables a las del entorno europeo.y por el clima de acuerdo social. La técnica para el consenso pasaría por “aparcar” las materias conflictivas y no paralizar el proceso y. Una vez establecido el Congreso. en el seno de la Comisión Constitucional. como poder constituyente. la absoluta libertad del constituyente. en la memoria de esa época. frente a la teoría que expuso Sieyés. pero. D) no se incluyó ninguna cláusula de intangibilidad sobre la Monarquía. en verano de 1977. en parte y como queda dicho. ésta polariza el recuerdo que es revivido en diversas celebraciones. Estos “padres de la Constitución” no partirían de ningún texto previo. pero los buenos resultados del PSOE hicieron inviable la estrategia. y aquí la objeción es más importante. que el pueblo. En general casi todas las cuestiones alcanzaron un elevado apoyo en todas las fases del procedimiento parlamentario y. es decir: la forma de la Jefatura del Estado puede cambiarse a través de mecanismos previstos en la propia Constitución.era tener la mayoría suficiente para acudir con un texto propio. en especial con los Pactos de la Moncloa. en el marco -¡nada menos!. en el referéndum del 6 de diciembre de 1978. que elaborara el texto. En todo caso hay que indicar que. que votaban quién redactaría una Constitución. -Buscar el consenso en esa Ponencia fue la pieza clave.de la Revolución Francesa. C) el papel de las Cortes. una decisión errónea.

en ella. lo que significaba: -Sometimiento pleno de personas y poderes públicos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico. Quizá la más destacada fuera la ejercida por la Iglesia Católica. especialistas diversos. al menos. la justicia. -Definición del Estado como “social y democrático de Derecho”. con mecanismos de control judicial. elecciones periódicas plurales y competitivas y otros requerimientos típicos del consenso occidental sobre el Estado democrático.-También se acordó trabajar en secreto para evitar presiones. para haber estado en igualdad de condiciones que posibilitara defender mejor sus legítimas opciones. se produjeron muchas críticas y presiones. jurídico. de la Carta Magna y. Del texto aprobado podemos destacar: -Definición del ethos constitucional –principios inspiradores. aunque también se ha subrayado la ejercida por las élites judiciales. en efecto. El único intento de desviarse parcialmente de ese camino lo había proporcionado la Constitución de Portugal.. la igualdad. En todo caso el gran objetivo de las Cortes fue hacer un texto homologable con el de las democracias europeas. tras la Revolución de los Claveles… y había resultado un relativo fiasco: las tendencias socializantes incluidas en el texto se habían desvanecido y habían servido para generar más conflictos que para permitir el avance social. que el secretismo pudo empobrecer el texto. prioridades y estructura. Asimismo se ha criticado. 12 . pudieron haber opinado con fundamento para mejorar el texto o. con alguna razón. Derechos Fundamentales –definidos ampliamente y con sistemas especiales de protección-. -Separación de poderes con superioridad teórica del Congreso de los Diputados. etc. por su estilo. algunas muy considerables. racionalizar los procesos políticos. aunque no dispusieran de grandes aparatos de propaganda. el pluralismo político y la dignidad de toda persona. Esos valores principales serían la libertad. artículo 10. se inscribe en la oleada de Constituciones que nace tras la II Guerra Mundial: es el llamado “constitucionalismo racional-normativo” que pretende garantizar el cumplimiento estricto. pues sectores de la sociedad.en el Preámbulo. lo que se consiguió hasta que una revista publicó el Anteproyecto. dejando sin legitimidad la arbitrariedad de los poderes públicos. artículo 1º. Fue un acierto: la Constitución española de 1978. que consiguieron alterar algunos aspectos. A partir de ahí. etc.

había muchas alteraciones. más conservadoras. enunciado en forma de Derechos Fundamentales de demandas históricas como la educación.. la sanidad o las pensiones.blindado por la forma de nombramiento –investidura.y la facilidad para obtener un voto de confianza. que contrasta con las dificultades para que triunfe una moción de censura. 13 . presuntamente. en especial. en realidad. de su Presidente. con mandatos directos a los poderes públicos para impulsar la igualdad. la reforma de partes significativas como el Título Preliminar –grandes principios-. y que. D) Un mecanismo de reforma que. se serviría en bandeja de plata la excusa a los sectores involucionistas. dado el sistema electoral. etc. -Toda la Constitución trasluce una obsesión por la estabilidad política. La Constitución en ningún lugar emplea los términos “Estado autonómico” o “Estado de las Autonomías”. es arriesgado suponer que las fuerzas políticas y sus líderes supieran y desearan que el resultado último de la revertebración del Estado fuera a ser el que finalmente se produjera. en ese tiempo. a cambio de crear graves disfunciones al nuevo Estado. En efecto. 4. aspiraba a reforzar esa función de sobrerrepresentar territorios menos poblados. B) Ratificación de la ley electoral que favorecía a las provincias menos pobladas y.y Título II –la Corona-. así como el derecho de huelga. E) Diversas disposiciones y alusiones que otorgaban protagonismo a los partidos políticos. por su dificultad técnica. C) Creación de un Senado definido como “Cámara de representación territorial” pero que. Ello mismo nos advierte de que el constituyente no tenía nada claro cuál iba a ser el resultado de ese modelo que estaba facilitando.. favorecería la implantación de un bipartidismo corregido. propios de la tradición republicana o antifranquista. F) Consagración de unos símbolos “nacionales” en buena medida heredados del franquismo que excluían la expresión de signos alternativos. negociación colectiva. Puede afirmarse que cualquiera pensaba que Catalunya. Algunos de los rasgos que dibujan esa obsesión serían: A) Centralidad efectiva del Gobierno –y. si bien permitía reformar toda la Constitución.LA INSTAURACIÓN DEL ESTADO AUTONÓMICO. País Vasco y Galicia – las nacionalidades históricas a las que. algo lógico en aquel momento. definición de objetivos de equidad e igualdad de trato como “Principios rectores de política económica y social” y preferencia por políticas fiscales progresivas. pues las fuerzas políticas apreciaban que el arraigo de la Constitución y del sistema que prefiguraba sería necesariamente lento y que si. En realidad la Constitución no titula el nuevo modelo de reparto territorial del poder.-“Estado del bienestar”. una Parte del Título I –Derechos Fundamentales. en la práctica hace casi imposible.

a su vez. en sentido jurídico-institucional-. confundido.de manera indirecta. etc. ni el resultado exclusivo de la presión de nacionalistas periféricos que se añadía al contenido esencial de la democracia: ese cambio de modelo –fuera el que fuera. también dotarse de autogobierno. precisamente. Conclusión: la existencia en la Constitución de una nueva manera de reparto territorial del poder ni fue un capricho de algunos ilustrados. Canarias o País Valenciano. -La Constitución es la de la nación española pues sigue participando de la lógica histórica y simbólica de la nación-Estado y se autointerpreta como la expresión de la voluntad de esa nación.optarían por una autonomía y que. Por todo ello la Transición provocó en muchos grupos sociales e intelectuales la convicción de que una perseverancia en el españolismo clásico -¿y qué otro estaba disponible?era incompatible con el advenimiento real de la democracia. otros territorios –no olvidemos que en ese momento no había Comunidades Autónomas.fue percibido. a la vez. como Andalucía. a su vez. bascularon hacia lo antidemocrático. además. modelos jurídicos o tradiciones particulares. única e indivisible. en 1977. era quimérico. Antes de intentar explicar las razones de ello conviene dejar claras varias cosas: -El hipernacionalismo español. quizá. además. historias. en la estructura de presión democrática. el nacionalismo español llegó tarde en cada ocasión en que las tensiones intracomunitarias produjeron tendencias centrífugas y se consoló identificando al enemigo con alguna de esas muestras de identidad diferentes de las oficiales. desearían. aludirá la Constitución. se volvería especialmente trágico con el desarrollo de ETA. políticas y culturales que fragua en la Transición va a impugnar las fuentes de identidad nacionalista española que habían sido usadas hasta la saciedad para justificar los desmanes de la dictadura y. como una necesidad esencial para la misma existencia de la democracia. El juego de convergencias ideológicas. al menos. provocarán la aparición de imaginarios alternativos que revalorizan lenguas distintas del castellano. con el centralismo extremo. finales del siglo XIX y llegó a su paroxismo con el franquismo. no llega a reconocer la existencia de un Estado plurinacional y la soberanía se atribuye 14 . se equiparó mayoritariamente con las posiciones derechistas –que. El nacionalismo español.desde. fue la muestra del fracaso franquista en esta materia que. Es fácil lamentarse desde el nacionalismo español de esta anormalidad pero es un hecho incontrovertible porque. fue siempre uno de los caracteres constitutivos del franquismo y la (re)emergencia de nacionalismos periféricos y de regionalismos de diverso tipo. Si bien la Constitución reconoce la pluralidad en el Estado. desde luego. Pero. pensar que en pocos años todo el territorio español estaría organizado en Comunidades.

con su crueldad persistente. fruto permanente de controversia. Esto. hay que tener en cuenta la confluencia. Recapitulando: si queremos tener un panorama más completo de lo sucedido. El que luego toda España se organizara en Comunidades Autónomas con sistemas competenciales e institucionales muy similares. aclara estas cuestiones. Al mismo tiempo. en su caso. daría lugar a la existencia de autogobierno con contenidos variables.exclusivamente al indiferenciado pueblo español. no por voluntad o incapacidad política. abierto. es decir. en definitiva. dentro de ese marco constitucional.e imaginativas –el regreso de Tarradellas. la insistencia semántica en la cuestión (ver art. ni el contenido exacto del derecho ni. El Título VIII. no siempre armónica. para evitar el incremento descontrolado de las demandas y la radicalización de segmentos del electorado.a describir un marco muy amplio y a crear el principio de “libre disposición” según el que territorios variables –sólo se pide. Esos mismos nacionalismos obligaron a buscar fórmulas urgentes –los “regímenes preautonómicos”. -La existencia de ETA provocó una característica ambigüedad: aceleró el proceso autonómico –y no sólo en el País Vasco y Navarra. de factores diversos: -La crisis del nacionalismo excluyente español asociado en el imaginario de las élites culturales democráticas a la dictadura. a la vez ha sido. se nombre a los territorios sujetos del mismo. -El prestigio de algunos nacionalismos periféricos como parte de la oposición antifranquitsa y ejemplo de modernización cultural. 15 . ni mucho menos. un trabalenguas para el profano. sino porque así quedó configurado en la Constitución. el más complejo de todo el texto constitucional. significa que el texto se limitó –y no era poco. sin que se aclare la distinción entre unas y otras. de cómo se ha llegado a configurar el mapa autonómico actual –en esto la Transición se prolongó-. 2º) se hace compatible con el reconocimiento del “Derecho a la autonomía” de regiones y nacionalidades. Por eso. un agente de descrédito para visiones plurales del Estado y un freno a algunos debates. La razón de tal indeterminación fue la misma ambigüedad política del momento. precisa algunos conceptos pero. contribuye a ocultar esa realidad. en la práctica. en cierto sentido.pueden poner en marcha un procedimiento jurídico-político que. algunos constitucionalistas han llegado a decir que la Constitución “desconstitucionaliza” la España autonómica.para desactivar el descontento pero. que sean geográficamente contiguos. por ejemplo-. pero sigue siendo básica para entender la deriva durante la Transición y en los años posteriores y el hecho mismo de que el proceso autonómico sigue.

-Todo el desarrollo comentado fue contemplado con estupor e indignación por los tardofranquistas más retrógrados. etc. B) 16 .del final del franquismo. etc.“¡España se rompe!”. porque la multiplicidad de instituciones democráticas ampliaba la base de legitimidad del sistema. En todos los manifiestos golpistas el ataque a las Autonomías es una constante. polarizados en torno a la elección de la capital. con el acuerdo de las cúpulas de UCD y del PSOE. -A rebufo de este intento golpista. En algunos casos su heterogeneidad es lo que explica conflictos intracomunitarios en los procesos autonómicos. desde los que dificultaron. muy especialmente. es como se consolida la idea de reconducir el proceso. en no pocas ocasiones. hasta el 23-f. ese proceso –agravado porque hasta 1979 no se celebraron Elecciones democráticas municipales-. pero. Ese acuerdo pivotará en torno a dos ejes: A) La generalización de las Autonomías a todo el territorio del Estado. en ocasiones. muy bien situados en las FAS y en otros aparatos del Estado. provocó en muchos lugares situaciones en las que la emulación política sustituyó otras razones. modelos lingüístico-culturales. catalanes. fue el colapso de las vías de ascenso social y político para élites provinciales: en muchos casos éstas fueron –en el seno de partidos o de otros grupos. lo que se llamó la política del “café para todos” y que no hubiera sido posible sin el afán de emulación como reclamo político y la recomposición del papel de las élites provinciales. opciones modernizadoras versus tradicionalistas. Las razones eran evidentes: en la ideología orgánica franquista lo que estaba sucediendo era una aberración y los ultraderechistas eran conscientes de que el desarrollo autonómico era un factor esencial para que la democratización fuera irreversible. se veía reforzado por la existencia de minorías intelectuales activas que presionaban en este sentido. gallegos y. cuyos dirigentes locales advertían una posibilidad de crecimiento que.el principal motor de las demandas regionalizantes. Pero lo esencial es que uno de los efectos –poco estudiado. en las que contemplaban mecanismos sustitutivos de los del pasado para conseguir influencia y status. antes y después. En otros casos se asistió al surgimiento de grupos regionalistas o a un incremento de manifestaciones culturales. pocos sin duda. lingüísticas. que generaban un clima favorable a las reivindicaciones autonómicas más o menos difusas. En algunos casos ello sucedió en el seno de los propios partidos mayoritarios. recordémoslo una vez más. La consigna era –como tantas veces lo ha sido. por cierto.-La visualización de los avances en sus reivindicaciones de vascos. En cualquier caso se entendió que esta generalización despolitizaría hasta cierto punto lo que afectaba a Catalunya y País Vasco y desactivaría el temor de sectores conservadores que en cada demanda apreciaban una pulsión separatista. aunque no sin tensiones internas.

-En todo caso. completa institucionalización del autogobierno y. aunque la mayoría tardaran varios años en disponer de competencias en materias relevantes.el nivel es similar al de algunos Estados federales.se hizo a través de acuerdos entre los principales partidos. De acuerdo con el principio de libre disposición fue creciendo el techo competencial y las Comunidades Autónomas se convirtieron en piezas absolutamente claves en la construcción del Estado. reconocidos. Pero el federalismo no se sostiene sólo sobre esa pata y España carece de la otra. obviar lo que decían los partidos mayoritarios. con esa igualación a la baja.La reconducción a la baja del nivel de autonomía: de los dos procedimientos básicos que podían usar las regiones o nacionalidades no consideradas “históricas” –más el caso especial de Navarra-. copiada del modelo catalán y que incluía Parlamentos con capacidad legislativa –la esencial del auténtico autogobierno y no de la mera descentralización-. si bien en Andalucía ya se había utilizado la otra vía. varias ya habían avanzado por el fijado en el artículo 151. -Sin embargo todas las Comunidades optaron por una arquitectura institucional desarrollada. en especial en su faceta social. ha permitido que el Senado funcione como Cámara de representación autonómica.fueron actores próximos. todo ello. concluyeron con una sentencia adversa del Tribunal Constitucional. cambios en la financiación…. que garantizaba máximo techo competencial. pues ni el constituyente quiso dar ese paso federalizante. Las Comunidades y sus instituciones –y. ni que se busquen mecanismos sólidos de cooperación en la representación 17 .y que todas las Comunidades transitaran por la vía lenta del artículo 143. Es cierto que en la atribución competencial –aquello sobre lo que puede legislar o ejecutar una Comunidad. Y si en los primeros lustros el desarrollo autonómico –incremento de competencias. ni que se institucionalice una Conferencia de Presidentes. hasta cierto punto. a través de una Ley –la LOAPA-. Demasiadas veces oímos que este Estado es “como si fuera federal”… pero no lo es. reformas estatutarias. sus líderes. se fueron acumulando disfunciones. a los que se dirigían demandas. ni la cultura política española. La principal se produce porque la Constitución y la praxis política no reflejan adecuadamente la potencia del Estado autonómico. por diversas causas. Los intentos propiciados por UCD y PSOE de armonizar todo el proceso. desde la década de 1990 ese mecanismo ya no será posible: el éxito de las instituciones autonómicas les otorgaba un poder y una legitimidad que les permitía. Esa arquitectura era funcional a los deseos de las nuevas élites que se encuadraron en partidos. en un tiempo breve. tan esencial: la participación de las Comunidades en la conformación de la voluntad del Estado. Se decidió desmantelar esas iniciativas –como en el País Valenciano. en muchas ocasiones.

más relacionados con el día a día de la vida ciudadana. las Comunidades Autónomas se convierten en un blanco fácil: no sólo acumularon errores –unas más que otras.ni PP.exterior –sobre todo en el marco de la UE. pues en demasiadas ocasiones han antepuesto sus intereses cortoplacistas. llegada la crisis económica –que es una crisis. también. PSOE. 18 . Quizá por todo ello. la causa invisible de su presunto fracaso.sino que son errores más próximos. pues. Su éxito es. de la democracia conocida-. CiU y PNV han jugado con total lealtad institucional.