COMENTARIO Y ANÁLISIS DE

:
DADA MERIKA (1919), HEARTHFIELD Y GROSZ

Esta imagen se enmarca dentro de la tradición
dadaísta. El movimiento dadaísta surgió en Europa a
principios del siglo XX a modo de protesta en contra del
arte, poesía, y movimientos intelectuales y artísticos
burgueses. Si bien, la mayoría de artistas dadaístas tuvieron
su auge en Europa, también este movimiento llegó a las
grandes urbes de Estados Unidos. Tradicionalmente, se
delimita desde aproximadamente 1900 hasta 1929 con la
gran crisis financiera. Uno de sus mayores exponentes en
material pictórica fue Duchamp.
En este caso, la imagen que se nos presenta es “Dada
Merika, de John Hearthfield, artista alemán centrado en el
uso del fotomontaje, y que además usaba el arte como arma
política y del también alemán Gearge Grosz”. Grosz cultivó
su estilo dentro del expresionismo hasta evolucionar hacia
una corriente más dadaísta.
Así, en colaboración de ambos artistas, realizan
“Dada Merika”. Se trata de un fotomontaje con un fuerte
contenido crítico hacia el arte pictórico del momento, sobre
todo al arte burgués de la época. El objetivo de Dada-Merika
era insultar a los pintores y sus audiencias con el arte y la
creatividad personal. Extrayendo recortes e imágenes que se encontraban en periódicos de revistas, las
dotaron de sentido para romper con ese estilo predominante.
Existe cierta confusión por la acuñación del término “dada”. Parte de los académicos cita como un
concepto que no significa, literalmente, nada. Las explicaciones de los mismos dadaístas varían tanto que es
imposible señalar una y llamarla correcta.
En sí, la disposición de los elementos de la obra es diversa y complicada de señalar. Lo más
llamativo y relevante es la franja angosta que recorre todo el trazado, dividiendo el fotomontaje en dos. La
división superior está más barroquizada que la inferior, aludiendo, si cabe, a una alegoría de la sociedad de la
época. Es decir, las clases influyentes, sobre todo la burguesía englobaban todos los ámbitos de la sociedad,
desde la cultura hasta el poder económico. En cambio, aquellos menos favorecidos, apenas tenían sus manos
(aquellas que aparecen en la parte inferior) como fuerza de trabajo, hablando en jerga marxista.
Sorprende también la anteposición del reloj, en la mitad inferior derecha y el título “DADA” en la
parte superior izquierda. Algo muy significativo, puesto que viene a significar que el símbolo del reloj es el
tiempo y tomando, a su vez, “dada” como la nada. Entonces, formamos esa concepción que crítica a la
sociedad capitalista en un sentido de que “el tiempo es nada”.
Habría que mencionar las infinidades de interpretaciones que es posible ver desde otras perspectivas,
pero, al mismo tiempo lo más relevante de toda esta concepción es la que se acaba de mencionar. No hay que
olvidar que el dadaísmo es una severa crítica en contra de la burguesía y de los géneros artísticos
establecidos y aquí, concretamente, Hearthfield y Grosz han sabido plasmar de una manera un tanto oscura.

Ariel Cortez Hernández. Estudiante de 1º año de Filosofía