Análisis de cuenca e incorporación de la degradación de los

recursos naturales en las cuentas nacionales.

Acuerdo de colaboración entre el proyecto de Conservación de Suelos y
Aguas en la Zona Andina / Proyecto Checua y el Consorcio para el Desarrollo
Sostenible de la Ecorregión Andina. CONDESAN

Rubén Darío Estrada
Informe Final

Agosto del 2002.

A

Antecedentes.

La aprobación por parte de la GTZ del proyecto Uso sostenible de la tierra en las cuencas
hidrográficas de los Andes generó la oportunidad de hacer una mayor integración de
CONDESAN con todos los proyectos pilotos que participarían en los diferentes países de
la Ecorregión Andina. Para tal efecto se firmo un acuerdo con el proyecto de Conservación
de Suelos y Aguas en la Zona Andina / Proyecto Checua para profundizar en algunas áreas
en las cuales se tenía menos experiencia, de tal forma que fuera un complemento para
difundir la labranza mínima y la siembra directa en todos los andes. Los puntos principales
estaban relacionados con los análisis de cuenca a través de balances hídricos y la
incorporación del deterioro de los recursos naturales en las cuentas nacionales. Para tal fin
se hacía una revisión de bibliografía sobre los principales aspectos relacionados con el
tema. Adicionalmente se diseñaba una pagina WEB para apoyar la difusión de la
información del proyecto y un apoyo permanente a los técnicos y productores en las
regiones de los andes.

B

Términos de referencia.

En el anexo No 1 se presentan los términos de referencia.

C

Resultados esperados.

I- Compilación de datos básicos sobre efectos físicos, químicos, biológicos,
sociales y económicos comparando sistemas de producción agropecuarios
tradicionales con los sistemas de producción conservadora.
1- Suelos y aguas.
En el anexo No 2 se presenta el estudio “ Recopilación de información sobre sistemas
de uso del suelo y su influencia en degradación hídrica, estructural y biológica en
Bolivia, Ecuador, Perú y Colombia, realizado por Enrique Torres. Para este trabajo se
revisaron en detalle 180 bibliografías relacionadas con agricultura de laderas que
documentaban en mayor detalle las pérdidas de suelo, el lavado de nutrientes, cambios
en fertilidad de suelos y compactación. Los datos se concentran en las laderas de
Colombia. Para el caso ecuatoriano se adjunta el documento Manejo de los Recursos
en los Andes Ecuatorianos. Winters, Espinosa y Crissman, 1998.
Los datos obtenidos en los trabajos consultados son muy puntuales; en muy pocos casos
los resultados estaban referidos a mas de un año de mediciones y por lo tanto la
influencia de las condiciones climáticas puntuales no permiten hacer una comparación
de largo plazo entre los diferentes sistemas de producción. Para complementar esta
visión parcial se utilizo la información obtenida con simulaciones del modelo SWAT
para estimar un comportamiento normal de largo plazo en cerca de 2200 unidades de
Respuesta Hidrológica.

2

2- Biología.
Cantidad y calidad de actividad Biológica.
Los trabajos realizados muestran que existe una gran variación en la densidad
poblacional, biomasa total y biodiversidad de lombrices a medida que nos movemos en
un gradiente de diferentes sistemas de producción. Las unidades taxonómicas variaron
de 98 a 31 y 28 para selva andina, los cultivos y los pastizales respectivamente. El
cultivo tradicional de café mostró valores altos de unidades taxonómicas y de especies
de lombrices.
En general existe muy poca información sobre el efecto de prácticas de manejo en la
cantidad y calidad de actividad biológica.

3- Balance de carbono en los ecosistemas terrestres.
El potencial del secuestro de carbono esta relacionado con el sistema de producción y
con el tipo y condiciones del ecosistema. También influye las condiciones locales como
suelos, humedad, destrucción del recurso natura y manejo. Se estima que los sistemas
terrestres tienen una emisión neta de 1.7 Gt de C/año. Para estimar el potencial de
captura y/o liberación de carbono debemos considerar diferentes sistemas de
producción. Aproximaciones razonables serian las siguientes.

- Captura en plantaciones de árboles.
Los datos de las selvas tropicales muestran valores de almacenamiento de 225 t
C/ha( Brown et al 1991 para selvas en Asia, 302 para selvas en África ( Gaston et al
1998 ) considerando una relación de 0,18 entre la raíces y la parte aérea. En un
seguimiento a 12 inventarios de selvas tropicales el valor mas bajo fue de 204 t C /ha .
Los valores máximos se encuentran en 339 t C/ha. Datos de un muestreo de 1 ha en
selvas de la amazonía mostró una captura de 318 t de C/ha ( Laurence et al, 1999)
considerando los árboles con un diámetro superior a 10 cm.
El carbono que es liberado anualmente a la atmósfera por reforestaciones para
agricultura y uso de combustible fue estimado por Alcamo,et al 1996, Su estimación
muestra valores de 0.94 Gt C/año y 2.09 Gt C/año para el año 2008. Considerando la
parte aérea y las raíces se podría esperar capturas de carbono de 0.4 a 1.2 t /ha/año para
las regiones boreales, 1.5 a 4.5 t/ha/año en regiones temperadas y 4 a 8 t /ha/año en
regiones tropicales. ( Ortiz, 1997; Gomez,1990 ; Caycedo,1988; Nabuurs and
Mohren,1995; Nilsson and Schopflauser,1995, Brown et al 1996; Yamagata and
Alexandrov ,1999; JAUN, 2000). En 1995

3

Profafor en un seguimiento de plantaciones en la sierra ecuatoriana,localizadas entre
300 y3800 m.s.n.m. estimo un crecimiento de 12.6 m3/ha/año para Pinus radiata y 6.1
m3/ha/año para Pinus patula. . Estos valores fueron inferiores a los estimados por los
modelos que se estaban aplicando en la sierra. Ellos esperaban 5 t C/ha/año lo cual
implicaba un crecimiento de 20 m3/ha/año. Con base en estos datos se ha estimado que
por cada rotación de 25 años las plantaciones fijan entre 50 y 80 t de C /ha.
Hay una gran variación de los resultados entre las diferentes plantaciones. En P.radiata
varia entre 4 y 27.5 t /ha/año y 1.2 a 10.2 t/ha /año en P. Patula. La productividad
estaba relacionada con la temperatura, la calidad del suelo y latitud.
En plantaciones de regeneración natural de Polylepsis se obtuvieron fijaciones de 2 t /
ha/año que es comparable con los valores más bajos obtenidos en P. radiata. Las
plantaciones de especies nativas de los andes mostraron las más bajas tasas de capturas
con 1 t /ha/año. Esto se debe a suelos más pobres que hubieran resultados de muy baja
fertilidad para el establecimiento de plantaciones comerciales.
En plantaciones de Almus los valores de captura variaron entre 6.6 y 2.7 t C /ha/año
para plantaciones entre 8 y 45 años de edad respectivamente. Después de 20 años el
crecimiento anual se estabilizo en entre 2.7 y 3 t C/ha/año. Al cabo de 45 años la
phytomasa total es igual a la existente en una foresta madura.
En dos lugares de ecuador ( Maquipucuna y Santiago) la fijación de CO2 vario entre
0.4 y 2 t C/ha/año.( Hofstede.1999)
En bosques de guaduas a 1300 msnm con densidades de 8000 culmos por hectárea, se
ha estimado que la guadua aporta una biomasa promedia al suelo de 10 t/ha año que
equivale a unas 4.5 t C/ha /año. (Londoño y Riaño, 2000)

- Captura en pastizales
Mas del 80 % del potencial de capturar carbono esta relacionado con los cambios de
uso de tierra en los trópicos y en especial con el establecimiento de pastizales. En las
pasturas la mayoría del carbono es almacenado en el suelo a través de un proceso lento
de traspaso. Se puede estimar que el carbono capturado en el suelo es al menos igual al
carbono de la biomasa aérea. Considerando el carbono acumulado en la parte aérea y
raíces las pasturas podrían lograr 3.4 t C/ha /año en sabanas húmedas tropicales, algo
menos 0.7 en sabanas secas tropicales y 0.5 en estepa templada. ( Parton et al 1995)

- Captura en cultivos.
Captura en el suelo.
Kinsella , citado por Gutknecht ,1998. afirma que ha incrementado el contenido de
materia orgánica del suelo ( en los primeros 15 cms) de 1.9 a 3.8 % después de 23 años
de siembras con labranza mínima. Sostiene el autor que este sería uno de los métodos

4

más efectivos para almacenar billones de toneladas de carbono. Paustian citado por
Gutknecht ,1998 sostiene que los suelos tienen el potencial de secuestrar carbono por
varias décadas, pues estamos lejos del punto de saturación. Estima que los suelos han
perdido desde 1800 la cantidad 54 billones de toneladas de CO2, de un stock de 222
billones de toneladas originalmente contenidas en el suelo. Dos décadas con labranza
mínima serían suficientes para restaurar el humus inicialmente existente en el suelo.
Cuadro No 1. Potencial neto de almacenar carbono con diferentes alternativas en
sistemas de producción.( niveles alcanzables en el 2010.
Actividades.
Mejores practicas de cultivo ( labranza
mínima, rotaciones, cultivos de cobertura.
Control de erosión)
Producción de arroz (mejor manejo riego,
fertilización y manejo de residuos)
Agroforestería ( mejor manejo de
plantaciones)
Tierra de pastoreo
Floresta
Cambios en uso de la tierra : conversión de
terrenos en cultivos y ganadería improductiva
en floresta.

Area
mill.
Has.
700

% de
adopción

Captura
t C/ha/año

20

0.36

Potencial
t C/año
(mill.)
50

149

50

0.1

7

317

20

0.22

14

22104
2153
630

10
10
20

0.80
0.31
3.1

168
69
391

Sampson et al, 2000

Kemper ,1997 sostiene que las mayoría de los suelos cultivados vienen perdiendo CO2
( a través de la mineralización de la materia orgánica ) a un ritmo entre 1000 y 3000
kg / ha/año. Esta mineralización es la fuente más grande de nutrientes que esta
utilizando la agricultura. Esta pérdida es muy superior a la que se esta produciendo por
erosión. La utilización de arados tiene una pérdida de 2000 kg/ha/año que equivale a la
materia orgánica perdida en 25 toneladas de erosión de un suelo que contiene 4 % de
M.O. Sostiene que en los terrenos planos el 95 % de la pérdida de materia orgánica es
debida a la preparación de los terrenos.
Un seguimiento a varias zonas de suelos volcánicos en el Ecuador mostró un
almacenamiento de carbono que variaron entre 25 y 281 t C/ha, dependiendo de su uso.
Los páramos no intervenidos mostraron diferencias ( entre 168 y 25 t de C /ha ) con las
plantaciones establecidas en estos ecosistemas. Esto muestra que la liberación de
carbono por efecto de trabajo en el establecimiento de las plantaciones puede
representar igual cantidad de carbono fijado en 50 años. ( Hofstede.1999).

5

El tipo de preparación de suelo tiene importancia en la acumulación de la materia
orgánica en el suelo. . Trabajos realizados en Estados Unidos mostraron que después de
16 años de preparar el suelo con labranza mínima el contenido de materia orgánica del
suelo se elevo de 0.5 a 2.5 llegando hasta 3% en algunos casos. ( Darrle Smith ,1995).
En cultivos de algodón, soya sorgo y maíz la labranza mínima tuvo el mismo efecto. En
cultivos de algodón el contenido de materia orgánica pasó de 1.9 a 3.2 % en sistemas
de mínima labranza mientras que en sistema de labranza convencional este valor se
redujo a 1.6%. ( Rhoton y Dabney ,1992)
Reicosky y Lindstrom 1993. citados por Smith, 1995. hicieron mediciones para ver
como el carbono orgánico escapaba del suelo bajo diferentes formas de preparación del
terreno. Para tal fin hicieron mediciones desde el momento de la preparación hasta 19
días después. La preparación mostró una pérdida de carbono de 3.8, 1.5, y 0.7 t C/ha
para una preparación convencional, arado de cincel y mínima labranza. Las principales
causas de esta liberación era la apertura del suelo que permitía el escape del carbono al
aire, por el agua del suelo y el estímulo al crecimiento de microorganismos que
entraban a descomponer la materia orgánica. El carbón orgánico era liberado
rápidamente. Cinco horas después de la preparación convencional el suelo había
perdido 170 kg/ha mientras solo se había producido una pérdida de 12 kg/ha en la
labranza mínima.

4- Economía.
El compromiso inicial se centraba en la comparación económica de distintos sistemas,
incluyendo silvopastoriles,
hacia las cuentas nacionales. (valorización del suelo,
infiltración de agua, contaminación de agua, disminución de inundaciones etc ). Dada la
poca información existente sobre el tema, de común acuerdo, se firmó un compromiso por
medio del cual CONDESAN propondría una metodología para estimar la degradación de
los recursos en las cuentas nacionales. Para tal fin se desarrollo el documento. Como
incorporar la depreciación de los recursos naturales en las cuentas nacionales. Una
primera aproximación basada en la experiencia de CONDESAN en los análisis de las
Unidades de Respuestas Hidrológicas (URH). Anexo No 3.

II- Diseñar una pagina WEB con los siguientes archivos que se acceden
separadamente: Directorio de instituciones que trabajan en el tema,
Políticas regionales y nacionales, Directorio de técnicos /asesores ,
Municipios y veredas donde se concentran los trabajos, Sistemas de
producción, Abonos verdes, Maquinaria especializada, Otras redes y
proyectos de información y de apoyo. Métodos y materiales de difusión,
Bolsa de proyectos, Mercados de información. Noticias y actualidad.
6

En febrero de 2002 se entrego la respectiva pagina WEB y en marzo se hizo una visita a
Bogotá para entrenar a la persona designada, por la GTZ y la CAR, para coordinar y
manejar el sistema diseñado.

III- Correr el modelo SWAT para una cuenca de PROCAS.
En el anexo No 4 se presenta las corridas para las cuencas relacionadas con la represa
de Neusa.

7

Bibliografía.
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Human and Policy Dimension s. 6(4) ,261-303. Citado por Schlamadinger, B y
Karjalainen, T. En Afforestation ,Reforestation an Deforestation ( RAD) Activities
En Land Use, Land-Use Change and Forestry Intergovernmental Panel of Climate
Change 131a 178 p.
Brown ,S. Gillespie, J.R. and . Lugo A.E. 1991 Biomass of Tropical Forest of South and
southeast. CAN, J. FOR. RES.21,111-117 p
Brown,S et al. 1996. Management of Forest For Mitigation of Greenhouse Gas Emissions
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Brown ,S. Lugo, A.E. 1992. Aboverground Biomass Estimates for Tropical Moist Forest
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Caycedo, H Niño L.N. 1988 Estimaciones de Fitomasa Aérea Forestal de un Bosque
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documentación No 13. 20p
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Gómez, P y Zapata, D.F. 1990. Determinación de Biomasa de Arboles Muestreados Bajo
Diferentes Coberturas Vegetales. Facultad de Ciencias Agropecuarias .Universidad
Nacional de Colombia, Medellín. Campamento de Ingenieria Forestal. .p389-484
Gutknecht ,K.1998. Can Carbon be a New Cash Crop. Proposal`s Feasibility
Environmental Benefits Gain Support. The Farmers.Dakota Farmer.July
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High Andes of Ecuador. Proyecto ECOPAR. Una interpretación de los datos
recolectados por el proyecto ECOPAR entre 1996-1998.

JAUM, 2000. Evaluación del Potencial de Fijación de CO2 de los Bosques del Area de
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Botánico Joaquin Antonio Uribe de la ciudad de Medellín. 18 p.
Kemper ,D. 1997. Organic Matter –100 Years to Bring it Down. How Long to Bring it
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8

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Lugo A. Brown, S.1992. Los Bosques Tropicales. Fuentes o Sumideros de Carbón
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Nabuurs, G.L. and Mohren, G.M.,1995. Modelling Analyses of Potencial Carbon
Sequestration in Selected Forest Types. Canadian Journal Forest Research, 25
157-1172. Citado por Schlamadinger, B y Karjalainen, T. En Afforestation
Reforestation an Deforestation ( RAD) Activities En Land Use, Land-Use Change
and Forestry Intergovernmental Panel of Climate Change 131a 178 p
Ortiz,R. 1997.Costarica Secondary Forest: An Economic Option For Joint
Implementation Initiatives to Reduce Atmosferic CO2 .Draf paper presented for
inclusion in the Beijer seminar in Punta Leona ,Costarica .Noviembre de 1997. 19p.
Parton et al, 1995. Impact of Climate Change on Grassland Production and Soil Carbon
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Yamagata, Y and . Alexandrov. G.A. 1999. Political Implications of Defining Carbon
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Land-Use Change and Forestry Intergovernmental Panel of Climate Change 131a
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Rhotom ,F. Dabney, S. 1992. Citados por Smith ,D. 1995. You Can Build Organic
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Riaño, N, Londoño, J. 2000. Cuantificación de Efecto de Sumideros de Carbono por la
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Cafeteros. Propuesta de investigación a Colciencias.20p.
Sampson, R.N. et al.2000. Aditional Human Induced Activities-Article 3.4. En Land
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Smith ,D. 1995. You Can Build Organic Matter. Reducing Tillage Can Reverse
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Winters, P; Espinosa , P y Crissman,C. 1998. Manejo de los Recursos en los Andes
Ecuatorianos. Revisión de Literatura y Evaluación del proyecto Manejo de Uso
Sostenible de Tierras Andinas( PROMUSTA) de CARE. 42p.

9

Anexo No 1.

APOYO DE CONDESAN AL “PROYECTO CHECUA” DE LA GTZ
TÉRMINOS DE REFERENCIA PARA CONDESAN
1. COMPILACIÓN DE DATOS BÁSICOS SOBRE EFECTOS FÍSICOS,
QUÍMICOS, BIOLÓGICOS, SOCIALES Y ECONÓMICOS COMPARANDO
SISTEMAS DE PRODUCCIÓN AGROPECUARIA TRADICIONAL CON
SISTEMAS DE PRODUCCIÓN CONSERVACIONISTA
1. SUELO:






Cantidad de pérdida de suelo / cultivo / ha / año
Nutrientes lavados/ aumentados
Humus perdido/ aumentado
Cambios en densidad del suelo
Cambios en resistencia a penetración
Fertilización aumentada/ reducida
Aplicaciones químicos aumentadas/ reducidas



Cantidades de escorrentía e infiltración con distintos sistemas
Partículas de suelo arrastradas
Contaminación con agroquímicos

3. BIOLOGÍA:



Cantidad y calidad de actividad biológica
Cantidad de emisión de CO 2
Aumento / reducción de Biodiversidad con distintos sistemas
Aumento/ reducción en plagas y enfermedades

2. AGUA:

4. ECONOMÍA:

Comparación económica de distintos sistemas, incluyendo
Silvopastoriles hacia Cuentas ambientales(Valorización del suelo,
infiltración de agua, contaminación agua, disminución de
inundaciones, etc.)
5. SOCIALES
Eventualmente efectos hacia migración, seguridad alimentaria,
Calidad de vida, violencia

10

Nota. : Se prevé que en los puntos 4 y 5 exista muy poca información. En caso que esto
ocurra se presentará un estudio de caso de como podría incorporar estos aspectos
considerando 4 alternativas de manejo de suelos en 5 diferentes sistemas de producción.
2. DISEÑAR UNA PAGINA WEB CON LOS SIGUIENTES ARCHIVOS QUE SE
ACCEDEN SEPARADAMENTE:
Temática: Conservación / manejo de Agua y Suelo (Siembra Directa, Labranza Mínima,
Abonos Verdes, Mecanización etc.)
Se diseñará un sistema interactivo electrónico, con Web-page y las secciones detalladas
más abajo, que funcionará con responsables locales (de momento pensamos en 5 eco
regiones de Colombia) que tienen el acceso a la Web para actualizar los datos de su
región. La responsabilidad de CONDESAN se limita al diseño de la página Web.
ARCHIVOS / SECCIONES:
1. Directorio de Instituciones que trabajan el tema (OGs, ONGs, Mixtos, Empresas):
- desarrollo tecnológico / investigación
- transferencia
- crédito / fomento
2. Políticas Regionales y Nacionales:
- Políticas de Ministerios, Departamentos, Instituciones relevantes:
3. Directorio de Técnicos / asesores regionalizada, que trabajan el tema:
- Institución, Teléfono, Fax, e-mail
4. Municipios y Veredas, donde hay trabajos:
- El técnico / asesor que acompaña tendrá a cargo de informar y actualizar
periódicamente
- Parcelas demostrativas, Parcelas de producción, principales cultivos y A.V.
- Número de agricultores / familias, hectáreas, datos climáticos y de suelo
- Equipo de Maquinaria disponible
5. Sistemas de producción:
- Descripción del sistema
- Lugar de aplicación, con datos ecológicos y socioeconómicos
- Datos técnicos (insumos, producción, rentabilidad)
6. Abonos verdes:
- Directorio de empresas que producen y/o comercializan semillas de A.V.
- Datos técnicos, ecológicos y económicos,
- Costos de producción de semillas
- Precios de venta de semillas
11

7. Maquinaria especializada:
- Directorio de empresas de producción y de importación
- Tipo de maquinaria y precios
8. Otras redes/proyectos de Información y de apoyo:
- Nacional e internacional
9. Métodos y Materiales de Difusión:
- Libros, folletos, videos, programas de radio
10. Bolsa de proyectos:
- P.E. UMATA de Tota/Boyaca quiere trabajar L.M. en papa y cebolla, TIENE 2
técnicos y 5 millones del Municipio. BUSCA Apoyo en Abonos verdes y equipo por
5 millones.
11. Mercado de Información:
Consultas e informaciones a nivel general
12. Noticias y Actualidad
3. CORRER EL MODELO SWAT PARA UNA CUENCA PILOTO DE PROCAS
1.
2.
3.
4.
5.
6.

Revisar la información existente de la cuenca
Completar/estimar parámetros faltantes
Recomendar procedimientos para obtener datos complementarios
Definir conjuntamente criterios para proyectar escenarios
Presentar e interpretar resultados
Capacitar en la aplicación del Modelo SWAT

12

Anexo No 2
RECOPILACIÓN DE INFORMACIÓN SOBRE SISTEMAS DE USO
DEL SUELO Y SU INFLUENCIA EN DEGRADACIÓN HÍDRICA,
ESTRUCTUAL Y BIOLÓGICA EN BOLIVIA, ECUADOR, PERÚ Y
COLOMBIA.

ENRIQUE TORRES

CALI
COLOMBIA
2001

13

INTRODUCCIÓN
Los estudios de degradación de suelos por aspectos hídricos en la Zona Andina han
cobrado gran importancia en los últimos veinte años, esto tiene relación con el cambio de
mentalidad que se ha gestado en estas dos últimas décadas, las políticas de tumba y
quema del bosque están cambiando a políticas de uso sostenible de los recursos y de
áreas de protección. Por esto, países pertenecientes y externos a la Zona Andina han
unido esfuerzos para la explotación sostenible de estos recursos naturales, de tal forma
que las familias asentadas en esta región mejoren su forma de vida y su relación con el
entorno.
Otro problema de la conservación de suelos y aguas y en general de la conservación de
los recursos naturales, es que es una labor preventiva, en la cual los beneficios no son
tangibles en el momento de la inversión, sea en mano de obra, tiempo o recursos.
Además, las investigaciones realizadas en este aspecto para dar luz sobre los sistemas de
manejo apropiados son puntuales y tienen diversos problemas para su aplicabilidad. Por
ejemplo, los sistemas de barreras vivas, los cuales son muy eficaces, requieren de
investigaciones para los diferentes climas de la Zona Andina, debido a que las plantas de
barrera solo se adaptan a determinados pisos térmicos y en un rango de pluviosidad. Por
otro lado, la respuesta de las coberturas vivas o muertas varían dependiendo del tipo de
suelo, la pendiente y las características físicas y químicas del suelo. Por todo esto, la
respuesta de un paquete técnico de conservación de suelos y aguas depende de las
condiciones climáticas y en términos más específicos, de las condiciones pluviométricas
de la zona.
Debido a que los altos costos en las metodologías de medición de los diferentes sistemas
de uso del suelo en los aspectos de erosión y escorrentía conlleva a que existan pocas
experiencias de medición; por todo lo anterior, es difícil conocer la magnitud del impacto
de los paquetes técnicos en conservación de suelos y aguas, lo que nos lleva a la
dificultad en la estimación de las bondades económicas de las labores de conservación.
A pesar de todos los esfuerzos en conservación de suelos, en la Zona Andina el uso del
suelo es insostenible (Muller-Samann, 1999) y aunque los investigadores ya tienen claro
como atacar el problema de pérdida de suelo y agua en las zonas de ladera, aun no se
vislumbra la solución que permita que estos sistemas de uso sean rentables y

14

competitivos. El problema parece centrarse en que las experiencias exitosas realizadas en
este campo son puntuales, debido a los factores técnicos mencionados anteriormente y a
que las características de comercialización, demanda y oportunidad también son
especificas de cada región y varían en el tiempo.
Según Pimentel et, al. 1995 las pérdidas de suelo se pueden considerar como naturales en
el orden de 0.004-0.05 ton ha-1 año-1, pérdidas superiores a este rango deterioraran el
recurso suelo y generan problemas externos como sedimentación. Morgan, 1995, estima
valores de perdida de suelo para la Zona Andina superiores a 2.5 ton ha -1 año-1, lo que
indica la gravedad de la pérdida de este recurso. Harden, 1991, en su estudio de erosión
de suelos Andinos señala que la consecuencia más ampliamente conocida de este
fenómeno es la pérdida de fertilidad y la baja en la capacidad de almacenamiento de agua
en el suelo.
En el presente trabajo se recopiló la información disponible en los temas de conservación
de suelos y aguas, pérdida de nutrientes, cambio en las propiedades físicas, químicas y
biológicas del suelo debido a la influencia de las practicas de manejo, en la Zona Andina,
correspondiente a los países de Perú, Bolivia Ecuador y Colombia.

15

1. EXPERIENCIAS RECOPILADAS DE BOLIVIA
Zambrana y Beltran, 1994, señalan que en las condiciones medio ambientales desérticas,
que son aproximadamente el 14% del territorio Boliviano los valores de erosión potencial
varían de 0 a 12 tn/ha-año y en un rango similar de erosión se encuentran las zonas
áridas, las cuales ocupan el 3% del país. En las condiciones de régimen semiárido y
subhúmedo, las tasas de erosión hídrica potencial están en la categoría de muy fuerte, con
316 y 394 Ton/ha-año respectivamente, cubriendo el 41% de la superficie Boliviana;
además el régimen semiárido seco tiene una tasa de erosión potencial de 170 Ton/ha-año,
correspondiendo a la categoría de fuerte y representa el 18% del área territorial. Debido a
esta realidad el Río Grande perteneciente a la cuenca del Río de la Plata transporta en
sedimentos 200’000.000 toneladas por año (Macías 1980, citado por Macías, 1993).
Macías, 199, en la cuenca del Río Sanjuán, Provincia Campero, y una altura de 2300
msnm, estableció sobre Entisoles Líticos parcelas de escorrentía con diferentes sistemas
de manejo de suelo y bajo dos tipos de paisaje: zona montañosa y zona de valle.
Tabla 1. Escurrimiento y erosión en la zona montañosa (1989 – 1990), Precipitación 265
mm, pendiente 35% (Ensayo 1).
Tratamiento
Escurrimiento
Escurrimiento
Erosión
(mm)
(%)
Ton/ha
Barbecho
81
31
15.7
Trigo tradicional
70
26
14.1
Trigo con barreras vivas
68
26
12.9
Trigo con muro de piedra
64
24
11.5
Trigo con zanjas de infiltración
38
14
6.9
Tomado de Macías, 1993.

En la Tabla 1 se aprecia el buen resultado de las franjas de infiltración en comparación
con los otros tratamientos, aunque la pérdida de suelo es alta según lo expresado por
Pimentel, 1995.
De las tablas 1 y 2 se puede concluir que ninguno de los cultivos implementados, ni las
prácticas de conservación utilizadas son capaces de disminuir la erosión y la pérdida de
agua, solo la vegetación nativa presenta un efecto importante en la conservación de
suelos y aguas.

16

Tabla 2. Escurrimiento y erosión en la zona montañosa (1989 – 1990), Precipitación 265
mm, pendiente 35% (Ensayo 2).
Tratamiento
Escurrimiento
Escurrimiento
Erosión
(mm)
(%)
Ton/ha
Barbecho
75
28
15.8
Trigo
72
27
13.9
Linaza
78
29
13.9
Arveja
71
27
11.3
Frijol
71
27
10.2
Vegetación nativa
15
6
0.9
Tomado de Macías, 1993.

En la Tabla 3 se observa que aunque la pendiente es muy suave (4%) presenta pérdidas
similares a las obtenidas en trigo tradicional con alta pendiente (35%). Para esta
pendiente de 4%, las practicas de conservación de surcos en contorno, surcos en batea y
fajas tienen un efecto importante en la reducción de la escorrentía y el suelo perdido.
Tabla 3. Escurrimiento y erosión en la zona de valle interandino (1990 – 1991),
Precipitación 393 mm, pendiente 4%.
Tratamiento
Escurrimiento
Escurrimiento
Erosión
(mm)
(%)
Ton/ha
Barbecho
79
20
8.9
Maíz tradicional
101
26
14.5
Maíz con surcos en contorno
21
5
3.5
Maíz con surcos y batea
12
3
3.0
Maíz en fajas
31
8
4.2
Tomado de Macías, 1993.

En el estudio realizado por Macías, 1993, se estimaron los valores de erosión hídrica por
medio de la Ecuación Universal de Pérdida de Suelos (USLE). Los resultados muestran
que la vegetación nativa tiene los valores más bajos de pérdida de suelo en todos los tipos
de área, suelo y longitud de la pendiente, mientras que el cultivo con mayores pérdidas de
suelo es el trigo. También es posible observar como aumenta la pérdida de suelo con el
aumento en la longitud de la pendiente.
Díaz y Barber, 1988, Estudiaron el efecto de una leguminosa forrajera (Clycine wightii)
sometida a pastoreo sobre las propiedades físicas y químicas comparado con un barbecho
en regeneración por el mismo periodo en un suelo Typic Tropofluvente.
El tratamiento en barbecho en 1982 fue chequeado, cuando tenía 7 – 8 años en este
estado, se procedió a sembrar arroz y maíz y posteriormente yuca, la cual fue cosechada
durante 1984/85. La parcela con Glycine fue chequeada en 1982, cuando era un barbecho
de 7 – 8 años, posteriormente se sembró arroz por dos años y en septiembre de 1984 se
sembró maíz, para posteriormente, en Abril de 1985 sembrar Glycine wightii, luego, poco
más de un año después (Julio de 1986) esta área de 0.6 ha fue pastoreada por 6 unidades
de ganado por 6 horas/día.

17

Tabla 4. Pérdida de suelo por erosión hídrica con cobertura nativa y con
cultivos, utilizando la USLE.
Tipo de área
Longitud Vegetación Maíz
Trigo
de la
nativa
pendiente
Área montañosa
Suelo superficial pedregoso
30
15.56
40.30
62.28
50
18.07
53.73
83.04
100
25.60
76.12
117.64
Suelo profundo
30
5.30
15.76
24.36
50
6.38
20.31
31.39
100
9.92
29.50
45.59
Área ondulada
Suelo superficial pedregoso
30
19.85
59.00
91.18
50
24.81
73.75
113.98
100
37.21
110.63 170.97
Suelo profundo con piedras
30
19.14
56.89
87.93
50
23.92
73.12
109.91
100
35.88
106.67 164.86
Suelo profundo
30
22.68
67.43
104.21
50
28.35
84.29
130.26
100
42.53
126.43 195.39
Área casi plana
Suelo profundo
30
3.46
9.50
14.69
50
4.79
13.17
20.36
100
6.48
17.82
27.54
Suelo aluvial profundo
30
3.06
8.41
12.99
50
4.18
11.50
17.78
100
5.63
15.49
23.94
Suelo profundo poco desarrollado 30
4.60
12.64
19.54
50
6.44
17.70
27.35
100
8.77
24.02
37.12
Tomado de Macías, 1993.

diferentes
Promedio
Maíz –
Trigo
51.3
68.4
96.9
20.0
25.8
37.5
75.1
93.9
140.8
72.4
91.5
135.8
85.8
107.3
160.9
12.1
16.8
22.7
10.7
14.6
19.7
16.1
22.5
30.6

Los resultados químicos arrojaron que bajo Glycine el contenido de materia orgánica ha
aumentado en el primer horizonte 0 – 1 cm de 4.8% a 6.0%, también aumentó el
contenido de nitrógeno total de 0.23% a 0.31%, mientras que el pH bajo de 7.7 a 7.3;
Díaz y Barber atribuyen la reducción en el pH a la liberación de cationes de H durante los
procesos de fijación biológica de nitrógeno y mineralización de la materia orgánica. En el
horizonte de 15 – 30 cm de profundidad se encontraron reducciones de en la materia
orgánica y el nitrógeno total, mientras que en horizonte de 1 – 15 cm no se encontró
variación en estos parámetros. Todo esto lo atribuyen Díaz y Barber al balance entre
adición y descomposición de adiciones de hojarasca; en el primer horizonte la formación
de humus a partir de las adiciones de hojarasca es dominante en comparación con la

18

mineralización de la materia orgánica, mientras que en el segundo horizonte (1 – 15 cm)
los dos procesos de formación de humus y mineralización de humus están balanceados y
en el horizonte de 15 – 30 cm el proceso de mineralización es dominante y como
resultado se obtiene el decrecimiento de la materia orgánica y el nitrógeno total.
Bajo barbecho, en el horizonte superficial 0 – 1 cm no hubo diferencias en los niveles de
nitrógeno total y materia orgánica, lo que indica que la acumulación y descomposición de
las hojas y residuos está balanceada con la mineralización del humus. En los horizontes
de 1 – 15 cm y 15 – 30 cm en el barbecho disminuyeron los contenidos de materia
orgánica y nitrógeno total, indicando la dominancia del proceso de mineralización del
humus.
En cuanto a las propiedades físicas, la densidad aparente se mantuvo estable en el
barbecho (1.06 gr/cm3), mientras que en Glycine se apreció un incremento en esta
variable (1.07 – 1.29 gr/cm3) y por lo tanto la porosidad total se vio disminuida en
aproximadamente 8%. Según Greenlad, 1979 la porosidad se puede estratificar por la
funcionalidad de los poros y denomina macroporos a los espacios por donde se infiltra el
agua, los cuales son los más grandes y por ende los más inestables (Torres, 2000). Debido
a esto, el pequeño decrecimiento en la porosidad total (8%) afectó, probablemente la
macroporosidad y como resultado se obtuvo reducción en la infiltración básica de 14.4 –
2.1 cm/h; mientras que para el tratamiento de barbecho no se obtuvieron diferencias
significativas.
Estas diferencias en las propiedades físicas indican la presencia de una capa compactada
que se ha generado como resultado del pisoteo de los animales en el tratamiento de
Glycine, la cual no se encontró en el tratamiento de barbecho.

19

2. EXPERIENCIAS RECOPILADAS DE ECUADOR
Según Córdova y Novoa, 1995, la erosión es la más grave amenaza que afronta la
agricultura del Ecuador, además reportan que este flagelo es la mayor causa de deterioro
del medio ambiente. En la Región Interandina ecuatoriana los suelos están sujetos a
rápida erosión, debido a que son derivados de cenizas volcánicas y por esto sus
características físicas los llevan a esta condición. Esta situación, asociada con la
pendiente y el intensivo e inadecuado agilizan el proceso de erosión.
En estudios realizados en la estación experimental de Santa Catalina, en las microcuencas
de las quebradas “El Pugru’’ y “Sanguchi’’ determinan el límite tolerable de pérdida de
suelo en 12 Ton/ha-año para suelos profundos y fértiles y 6 Ton/ha-año, para suelos poco
profundos y de baja fertilidad. Sin embargo, en las mismas microcuencas, en parcelas de
escurrimiento con barbecho continuo y 14% de pendiente, se reportó una pérdida de suelo
de 82.72 Ton/ha-año, como promedio de cuatro repeticiones, en el periodo de septiembre
de 1978 a agosto de 1979 (Córdova y Novoa, 1995).
Harden, 1991, examinó dos cuencas ecuatorianas y encontró que el mayor problema
asociado a la erosión es la reducción de la fertilidad del suelo y en la capacidad de
retención de agua. Utilizando un simulador de lluvia en las dos cuencas, encontró que
las diferencias culturales entre estas dos cuencas (Ambato y Paute) dan como resultado
un nivel de erosión que es fruto de la interrelación de factores como historia,
características físicas del paisaje, política, tenencia de la tierra y comunicación externa.
También encontraron en el estudio del Río Paute que las tierras abandonadas y otros usos
no agrícolas, particularmente carreteras, caminos de herradura y los agregados movidos
por las corrientes, son importantes y no deben ser desestimados como una fuente de
escorrentía y sedimentos.
En el norte y centro de los Andes Ecuatorianos, se evaluaron algunas técnicas de
conservación en términos de su eficiencia y sostenibilidad para condiciones físicas y
socioeconómicas particulares (Dehn, 1995). Las áreas de estudio fueron: San Juan de
Pastocalle y Toabilli. Los tratamientos estudiados fuerón: diques de infiltración, barbecho
desnudo, agricultura tradicional, terrazas y surcos en contorno. A continuación en la Tabla
5 y 6 se presentan los resultados obtenidos por Dehn, en la cual se puede apreciar las
bondades de las terrazas y los problemas ocasionados por el barbecho desnudo.
En las dos localidades no se encontraron diferencias significativas entre los tratamientos
de conservación de suelos al 5% de confianza, pero si se encontraron diferencias entre el

20

barbecho desnudo o limpio y los tratamientos de conservación de suelos, esto debido a la
falta de cobertura de este tratamiento.
Tabla 5. Perdidas de suelo (kg/ha) bajo diferentes tratamientos en San Juan de Pastocalle
(6 Enero a 15 Abril de 1992).
Precipitación
DI
B. D.
T
TB
Fecha
28-01
?
14
125
13
4
17-02
?
150
4.200
120
63
24-02
?
29
82
50
21
28-02
20.0
11
34
23
6
11-03
12.5
18
3750
29
25
16-03
22.5
7
800
15
12
07-04
55.0
18
59
40
20
15-04
87.0
113
12340
300
169
Sumatoria
360
21.390
590
320
Cultivo: guisantes, ángulo: 25o, altitud: 3.460 m, tamaño de parcela: 25 x 2 m, DI: diques de infiltración,
BD: Barbecho descubierto, T: Tradicional, TB: Terrazas en banco.
Tomado de Dehn, 1995.

Tabla 6. Perdidas de suelo (kg/ha) bajo diferentes tratamientos en Toabilli (6 Enero a 15
Mayo de 1992).
DI
T
BD
BP
TB
Fecha Precipitación
23-03
16.5
12
21
30
16
14
26-03
24.5
238
1430
7190
134
100
01-04
19.0
16
23
430
20
11
11-04
12.5
7
12
200
8
5
14-04
7.5
*
*
265
*
*
18-04
20.0
*
*
45
*
*
Sumatoria
103.0
273
1486
8160
178
130
* suelo no observable.
Cultivo: avena - lentejas, ángulo: 10o, altitud: 3.275 m, tamaño de parcela: 22.2 x 2 m, DI: diques de
infiltración, T: Tradicional, BD: Barbecho descubierto, BP: Barreras de piedra en contorno TB: Terrazas en
banco. Tomado de Dehn, 1995.

La construcción de las estructuras de conservación fue hecha a mano usando un gran
azadón y palas. Animales de carga o tractores no son viables en el área de estudio. En San
Juan de Pastocalle fue imposible construir barreras de piedra en contorno por falta de
material rocoso en la zona.
En la Tabla 7. se muestra el efecto en el área arable de los sistemas de conservación de
suelos propuesto, se observa que los mejores resultados en la localidad de Toabilli son las
barreras de piedra y el menos favorable son las terrazas en banco. En San Juan de
Pastocalle, opuesto a Toabilli, el mejor sistema es terrazas en banco.
El estudio realizado por Dehn, 1995, concluye la superior estabilidad de diques de
infiltración y barreras de piedra en contorno, sobre las terrazas en banco, pues estas
últimas son demasiado costosas en mano de obra, tanto para su construcción, como para
21

su mantenimiento. Además, recomienda asociar estas técnicas de conservación de suelos
con coberturas para hacerlas más eficientes.
Tabla 7. Pérdidas de área arable debido a las medidas de conservación de suelos.
Toabilli
San Juan de Pastocalle
o
Angulo de pendiente
10
25o
Terrazas en banco
18%
13%
Diques de infiltración
16%
20%
Barreras de piedra en contorno
9%
Tomado de Dehn, 1995.

Tabla 8. Pérdidas de suelo Ton/ha-año evaluados en varios sistemas de cultivos en el
trópico muy seco de Manabí.
Sistema
Tecnología
El
El
Naranjos Junco Calvo Promedio
cabezón cabezón
1996
1994 1996
1994
1995
M. yuca
Agricultor
24.13
0.86
4.50
2.60 19.30
10.20
M. yuca
Recomendada
39.00
1.40
2.31
4.60 12.60
11.80
M. maíz
Agricultor
31.44
1.86
0.90
4.00
1.90
8.00
M. maíz
Recomendada
28.75
2.00
2.50
3.00
6.80
8.60
Yuca maíz
Agricultor
25.63
1.07
1.30
2.22 16.13
6.10
Yuca maíz
Recomendada
43.31
1.13
1.30
2.47 16.60
9.60
Precipitación Mm
660
444
400
8.56
656
Pendiente
%
48
48
48
18
20
M: Monocultivo
Tomado de Arroyave, 1996.

Arroyave, 1996, plantea que las tecnologías de producción agrícola introducidas en las
cuencas andinas pueden presentar problemas de sostenibilidad cuando no se hace una
previa evaluación. En su ensayo de diferentes rotaciones utilizando la tecnología del
agricultor (siembra en dirección de la pendiente, deshierba manual y sin fertilización) y
una tecnología recomendada o introducida (siembra perpendicular a la pendiente,
herbicidas más deshierba manual y fertilización), Arroyave observó que la tecnología
empleada por el agricultor presentaba mejores resultados en cuanto a pérdida de suelo, la
reducía aproximadamente en un 10% (Ver Tabla 8), y la tecnología introducida se
comportó mejor en productividad. Sobre esto, Arroyave, 1996, comenta que el cambio
del monocultivo a sistemas intercalados (yuca maíz) con tecnología del agricultor
permitió incrementos promedios en las producciones de maíz y yuca en el orden de 33%
y 15% respectivamente. Por otro lado, las tecnologías recomendadas incrementaron en
96%, 50% y 60% las producciones de maíz, de yuca y de ambos en los monocultivos y en
el sistema yuca-maíz, respectivamente.
En cuanto a las emisiones de gases efecto invernadero, se encontró muy poca
información para Ecuador, Subak, 1996, reporta las producciones de metano (CH4) por
persona, clasificadas en energía (8 Kg CH4/persona), ganado (20 Kg CH4/persona) y
arrozal (18 Kg CH4/persona). La producción de metano en comparación con Colombia,

22

Venezuela y Panamá, es relativamente alta la producida bajo arrozal, las provenientes de
ganado y energía se encuentran en un nivel intermedio.
En la situación actual, donde las políticas de los países están orientadas a mitigar el
cambio climático producido por la emisión de gases efecto invernadero y donde se está
hablando de la captura de carbono como una de las vías de mitigación para este problema
de indole mundial, es importante mencionar que no se encontraron datos de Carbono
(captura y emisión) para Ecuador en la búsqueda realizada.

23

3. EXPERIENCIAS RECOPILADAS DE PERÚ
Perú tiene 1.3 millones de kilómetros cuadrados los cuales se pueden dividir en cuatro
zonas: Costa o desierto de tierras costeras bajas, Sierra o tierras altas Andinas, La Selva
Alta o Jungla Montana y la Selva Baja o Jungla Baja. De estas cuatro regiones, la Sierra
es de relativamente alta susceptibilidad a la erosión, mientras que la Selva Alta es
probablemente la más susceptible (Manrique, 1993).
El Instituto Nacional de Investigaciones Agrarias de Peru (INIA), 1994, en la estación de
Yurimagua realizó un experimento en el cual se desmontó media hectárea de bosque
secundario de diez años en forma tradicional con corte y quema manual, el suelo es un
Ultisol de textura franco arenosa, 80% de saturación de Aluminio, con pendientes entre el
15 y 20% y bajos niveles de N, P, y K. En este experimento se sembró inicialmente una
campaña de arroz, para reducir la variabilidad del terreno, luego se instalaron dos
tratamientos con tres repeticiones:
a) Cultivos continuos con bajos insumos con una rotación de arroz caupí sembrado
en surcos de contorno, dejando todos los residuos sobre la superficie del suelo.
b) Cultivos en callejones con hileras de árboles de Inga edulis (Guaba) plantados a 4
metros de distancia en curvas a nivel (Sistema de barrera viva). Se sembró una
rotación de arroz y caupí entre los árboles y los residuos de los cultivos, así como
la poda de los árboles fueron dejados sobre la superficie del suelo.
Luego se sembró la cobertura de Centrocema macrocarpum y después de 14 meses se
sembró maíz.
Aparte de los tratamientos anteriores, se tomaron dos testigos que fueron bosque
secundario y parcela desnuda. Los resultados encontrados por el INIA en cuanto a
erosión y escorrentía, se presentan en la tabla 9.
Se puede observar en la Tabla 9, que para la condición de suelo desnudo el 36% de la
precipitación se pierde por escorrentía y es este el tratamiento que mayores pérdidas de
suelo y agua presenta. Los cultivos continuos presentan 13.6 veces más pérdidas de suelo
y 6.9 veces más pérdidas de agua que los cultivos en callejones, lo que presenta a los
cultivos en callejones como una mejor alternativa de conservación. El bosque secundario
por su abundante vegetación presentó las menores pérdidas de suelo y agua.
El la evaluación química del suelo, los cultivos en callejones presentaron mejor
acumulación de nutrientes en la superficie, especialmente en los valores de P, Ca y Mg

24

(ver Tabla 10). También, los cultivos en callejones presentaron mejores condiciones de
carbono orgánico, el cual solo fue superado por el bosque secundario.
Tabla 9. Efecto de cuatro sistemas de uso del suelos sobre escorrentía y erosión desde
diciembre de 1988 hasta diciembre de 1994.
Tratiemto
Escorrentia
Erosión (Ton/ha)
Total
Promedo
Total
Promedio
(mm)
(mm/año)
(Ton/ha)
(Ton/ha-año)
Bosque secundario
25
4
2.24
0.37
Cultivos continuos
1979
330
413.52
68.92
Cultivos en callejones
289
48
30.84
5.14
Parcela desnuda
4572
762
837.45
139.57
Lluvia total dic. 1988 a dic. 1994: 12388mm
Tomado de INIA, 1994.
Tabla 10. Contenido de nutrientes de 0-15cm de profundidad cinco años después de
instalar cultivos continuos y en callejones.
Tratamiento
C.
P
K
Ca
Mg
Saturación
orgánico
Al
%
Mg/L
Cmol(+)/L
%
Cultivo continuo
1.18
6.0
0.07
0.80
0.18
78
Cultivo en callejones
1.32
9.1
0.13
0.96
0.22
73
DLS 0.05
0.06
0.9
0.02
0.16
0.03
5
Bosque secundario
1.49
6.3
0.08
0.55
0.19
84
Tomado de INIA, 1994.
En una publicación más reciente (Alegre y Rao, 1996) del mismo trabajo, se presentan
los resultados más detallados y con un mejor análisis estadístico. En este trabajo se
presentan algunas diferencias en las propiedades física del suelo ocasionadas por estos
tratamientos.
Tabla 11. Efecto en la densidad aparente y la conductividad hidráulica saturada de 0 – 75
cm de profundidad después de 14 cultivos consecutivos.
Tratamiento
Densidad aparente
Conductividad hidráulica
(Mg m-3)
(cm h-1)
Cultivo continuo
1.43
1.85
Cultivo en callejones
1.29
50.0
DLS 0.05
0.06
6.8
Bosque secundario
1.20
99.8
Tomado de Alegre y Rao 1996.
La densidad aparente en los cultivos en callejones fue significativamente mas alta que en
los cultivos continuos, y estos dos sistemas muestran 19% y 7.5% más alta densidad
aparente que el bosque secundario. La conductividad hidráulica se comporta
inversamente proporcional a la densidad aparente, lo cual es lógico, pues a valores altos
de densidad aparente la compactación es mayor y por ende hay menos espacio para el
25

movimiento del agua, por esto el tratamiento bajo bosque presenta la mayor
conductividad hidráulica y entre los cultivos, la técnica de callejones muestra los mejores
resultados.
Alegre y Rao, 1996, también evaluó la productividad de esto cultivo a lo largo de seis
años de cultivos y encontraron que en 12 de las 15 cosechas no hubo diferencias
significativas entre estos dos sistemas de cultivo, sin embargo en las cosechas 12 (caupí),
14 (caupí) y 15 (arroz) fue significativamente mayor la producción en los cultivos en
callejones, tambien es importante anotar que la producción bajo callejones se mantuvo
con los años y mientras que la de los cultivos continuos se redujo.
En general, los resultados de este estudio realizado por Alegre y Rao, 1996, muestran las
bondades de los sistemas con barreras vivas, pues ellos reportan que este sistema forma
terrazas de 25 a 30 cm debido a la retención de suelo de la barrera viva. Además la
adición de los residuos orgánicos de cosecha mejoran el contenido de nutrientes y materia
orgánica y a la vez influyen en las propiedades físicas del suelos positivamente.
Un experimento similar al realizado por el INIA en Yurimagua, fue realizado por FelipeMorales et. al, 1979, en las localidades de Santa Ana y San Ramón y se evaluaron las
cosechas de 1975-1976.
Localidad de Santa Ana.
La localidad de Sana Ana está localizada en la provincia de Huanacayo, en el valle
interandino de las tierras altas centrales del país, a la altitud de 3300 m y el suelo es un
Inceptisol desarrollado de material parental constituido principalmente de esquistos de
micas moderadamente degradados.
Los ensayos se realizaron en parcelas de escorrentía de 10 m de largo por 4 m de ancho
con dos repeticiones en cada localidad. Los tratamientos instalados se presentan en la
Tabla 12. En el tratamiento II y III hubo un cultivo de papa durante el periodo lluvioso,
seguido por un periodo de barbecho hasta la siguiente estación de cultivo. Las
diferencias, sin embargo, fueron debido a la dirección de los surcos: en el tratamiento II
los surcos se construyeron en la dirección de la máxima pendiente, y en el tratamientos
III estos fueron transversales a la pendiente.
Tabla 12. Distribución cronológica de los tratamientos durante la epoca de cosecha
comprendida entre 1975-1976, llevada a cabo en Santa Ana – Huancayo.
Tratamiento
1975
1976
Nov. Dic. Ene. Feb. Mar. Abr. May. Jun. Jul. Ago. Sep.
I
Suelo en barbecho continuo
II
Cultivo de papa siguiendo la maxima pendiente Barbecho
III
Cultivo da papa en surcos en contorno
Barbecho
IV
Cultivo de papa en surcos en contorno
Cultivo de Lupinus
mutabilis*
V
Cultivo de trigo siguiendo la máxima pendiente Barbecho con mulch.
* incorporado como abono verde

26

Tomado de Felipe-Morales et. al, 1979.
Los tratamientos con surcos en la dirección de la pendiente mostraron un negativo efecto
en la conservación de suelo y agua. Cuando los surcos se implementaron perpendiculares
a la pendiente las pérdidas decrecieron por lo menos a la tercera parte. El tratamiento I
una vez desarró la vegetación herbácea natural, las perdidas de suelo fueron
imperceptibles. Los tratamientos IV y V debido a la cobertura de mulch y el denso cultivo
de trigo, respectivamente, favorecieron la alta infiltración y al mismo tiempo decreció la
pérdida de suelo (Tabla 13). También en el estudio se realizaron medidas de
productividad para los tratamientos y se encontró que estos cultivos bajo las técnicas
mencionadas obtuvieron producciones superiores a las producciones promedio de la
zona, 27 a 29 Ton/ha para papa y 5 Ton/ha para trigo (Felipe-Morales et. al, 1979).
Tabla 13. Erosión y escorrentía producidos bajo varios tratamientos durante 1975-76 en
Santa Ana.
Tratamiento
Descripción
Escorrentía Erosión
m3 ha-1
Ton ha-1
I
Barbecho
288
1.7
II
Cultivo de papa siguiendo la máxima pendiente
492
4.7
III
Cultivo da papa en surcos en contorno
264
1.9
IV
Cultivo de papa en surcos en contorno
414
2.2
V
Cultivo de trigo siguiendo la máxima pendiente
242
1.7
Tomado de Felipe-Morales et. al, 1979.
Localidad de San Ramón
La segunda localidad de este estudio fue San Ramón, la cual está situada en el valle del
Río Chanchamayo, en la jungla alta central del país a la altura de 800 m, el suelo es un
Entisol en un material parental aluvial-coluvial con muchos fragmentos de rocas
enterrados. Los tratamientos implementados fueron cinco, cada uno con dos repeticiones.
Estos se especifican en la Tabla 14.
Tabla 14. Distribución cronológica de los tratamientos durante las épocas de cosecha
comprendida entre 1975-1976, llevada a cabo en San Ramón – Chanchamayo.
Tratamiento
1975
1976
Sep. Oct. Nov. Dic. Ene. Feb. Mar. Abr. May. Jun. Jul.
I
Suelo en barbecho continuo
II
Cultivo de papa*
Barbecho
Cultivo de papa
III
Cultivo de papa*
Forraje Centrosema Pubescens
IV
Cultivo de papa**
Cultivo de fríjol
Cultivo de papa
V
Cultivo de papa*
Cultivo de fríjol
Cultivo de papa
* cultivos en surcos siguiendo el sentido de la pendiente.
** Cultivos en surcos perpendiculares a la pendiente.
Tomado de Felipe-Morales et. al, 1979.
Los valores de escorrentía encontrados son muy superiores a los observados en Santa
Ana, esto es debido a la alta pluviosidad de la localidad de San Ramón. Estas altas
escorrentías generan grandes pérdidas de suelo gracias al poder abrasivo de estos suelos.
27

los tratamientos II y V en comparación con los demás tratamientos, presentan las
mayores pérdidas de agua. En cuanto a Erosión, el tratamiento II es el más erosivo y se
destaca en comparación con los demás tratamientos en estudio. Mientras que el
tratamiento I y III son los más útiles en la conservación del suelo. En cuanto a las
producciones de los cultivos, se encontró que estas fueron superiores a las de los
promedios de los cultivos en la zona(Felipe-Morales et. al, 1979).
Tabla 15. Erosión y escorrentía producidos bajo varios tratamientos durante 1975-76
(precipitación: 1527 mm) en San Ramón.
Tratamiento
Escorrentía1 Erosión
m3 ha-1
Ton ha-1
I
Barbecho
646.1
2.1
II
Cultivo de papa siguiendo la máxima pendiente
768.6
16.4
III
Cultivo da papa en surcos en contorno
684.0
5.4
IV
Cultivo de papa en surcos en contorno
735.0
14.2
V
Cultivo de trigo siguiendo la máxima pendiente
744.3
12.4
Tomado de Felipe-Morales et. al, 1979.
Vargas y Ricse, 1996, investigaron el comportamiento del suelo perdido y la escorrentía
en los sistemas de uso tradicional en la región de Ucayali, Perú, sistema agroforestal y
bosque. Los suelos son Ultisoles de textura media a moderadamente fina (francoarcilloso), ácidos e infértiles. La topografía es ondulada y la precipitación anual es
aproximadamente 2.000 mm.
El informe de Vargas y Rice, 1996, presenta datos de pérdida de suelo y escorrentía para
los tres tratamientos (ver Tabla 16). El autor no presenta explicaciones o argumentaciones
sobre los resultados, pero es posible que las grandes pérdidas del sistema agroforestal se
deban a que está en proceso de implementación y por esto el suelo se encuentre muy
descubierto. Las menores pérdidas de suelo y agua se presentan en el sistema de bosque
secundario.
Tabla 16. Masa de suelo y agua escurrida para los diferentes tratamientos.
Tratamiento
Erosion (Dic. 94 – Mar. 95)
Escorrentía (Dic. 95)
(Ton/ha)
m3/ha
Sist. Tradicional
0.315
901.69
Sist. Bosque Secundario
0.260
653.89
Sist. Agroforestal
0.486
1710.44
Tomado de Vargas y Risce, 1996.
No solo la Pérdida de suelo y agua son importantes cuando se habla de erosión, existen
otros factores a tener en cuenta como son los nutrientes que se pierden con el agua y el
1

Los diferentes tipos de notaciones pueden crear alguna confusión, además pueden interrumpir el proceso
de comparación entre diferentes estudios, por eso incluimos en este pie de página la conversión de m3/ha a
mm que es la más utilizada en los estudios: ((m3/ha) / 10.000 m)x(1.000 mm) = (m3/ha) / 10 = (mm).

28

suelo, debido a que estas pérdidas disminuyen la fertilidad del suelo y al tener que
reemplazarlos, generan, costos adicionales a los agricultores.
La Universidad Nacional Agraria La Molina realizó estudios en conservación de suelos
en parcelas de escorrentía con dos repeticiones y 30 % de pendiente, los cuales fueron
publicados en dos tesis de maestría, las cuales comprendieron las campañas agrícolas de
1975 al 77, la primera y 1978 al 80, la segunda.
Alegre, 1979, realizó su tesis de maestría investigando las campañas agrícolas de 1975 –
76 en conservación de suelo en la localidad de San Ramón, Valle del Rio Chanchamayo,
en la Selva Alta Central del país, a una altitud de 800 msnm. Los tratamientos evaluados
fueron:
I
II
III
IV
V

Suelo desnudo.
Barbecho y quema – maíz – fríjol – papa, con surcos en el sentido de la máxima
pendiente.
Pasto (Centrosema pubens)
Barbecho – maíz – fríjol – papa, mínima labranza con mulch y surcos en
dirección de la pendiente.
Barbecho – piña.

El estudio se planteaó en dos etapas: una primera etapa de establecimientos (1975-1976)
y una segunda etapa definitiva (1975-1977), la cual es la que se presentará aquí, en los
aspectos de conservación de suelos y aguas, pérdidas de nutrientes, condiciones físicas de
los suelos y algunos datos de productividad de los cultivos.
En la Tabla 17 se puede apreciar que la mayor pérdida de suelo se presenta en el suelo
desnudo y la mayor pérdida de agua en el cultivo con piña aunque no difiere mucho de la
registrada para suelo desnudo. El pasto, gracias a la acción de las raíces presenta la menor
pérdida de suelo y agua. Comparando los tratamientos II y IV (con rotaciones) se observa
que la mínima labranza y mulch reducen en mas de un 50% la pérdida de suelo y el
porcentaje de escorrentía se reduce en casi tres puntos.
Tabla 17. Valores de escorrentía y erosión producidos bajo diversos tratamientos durante
la campaña agrícola 1976/77.
Tratamiento
Escorrentía
Erosión
% de la lluvia total
Ton/ha-año
I
10.3
148
II
9.2
119
III
3.4
1.3
IV
6.3
46
V
10.6
72
Tomado de Alegre, 1979.
Precipitación registrada 2154 mm.
Las mayores pérdidas de nutrientes totales en escorrentía se registró en los tratamientos II
y V, esto guarda estrecha relación con los datos de escorrentía, pues los tratamientos II y

29

V son los que mayor escorrentía presentan después del tratamiento I. La explicación de
que el tratamientos I no presente las mayores perdidas de nutrimientos es la no aplicación
de ningún tipo de fertilizante en este tratamiento, por esto los nutrientes posibles de
arrastrar son pocos. El tratamiento que menor pérdida de nutrientes presenta es el
tratamiento III, el cual es el que obtuvo menos escorrentía. Las diferencias en las
practicas de conservación entre los tratamientos II y IV generan una reducción de casi el
50% en la pérdida de nutrientes totales. En términos generales, la pérdida de nutrientes en
el agua de escorrentía es baja a moderada (Alegre, 1979).
Tabla 18. Pérdida de nutrientes en la escorrentía en el periodo 1976/77.
Nutrientes en el agua de escorrentía (Kg/ha-año)
Tratamiento
N-NO3
P
K
Ca
Mg
I
23
3
5
13
4
II
21
8
8
20
11
III
7
2
3
7
2
IV
11
2
2
14
3
V
27
4
4
25
6
Tomado de Alegre, 1979.

Total
48
68
21
37
69

Aunque la pérdida de nutrientes totales en el suelo erosionado fue alta en el tratamiento I
(Suelo desnudo), esta fue ligeramente inferior al tratamiento II. Si el tratamiento I hubiera
sido fertilizado, las pérdidas hubieran sido mayores y seguramente sobrepasarían las
obtenidas en el tratamiento II. El manejo conservacionista del tratamiento IV disminuyó
la pérdida de nutrientes totales en 322 Kg/ha-año, en comparación con el tratamiento II.
La menor pérdida de nutrintes totales se obtuvo en el tratamiento III. En terminos
generales se mantiene relación directa entre los nutrientes totales perdidos en el suelo y el
suelo erosionado.
Tabla 19. Perdida de nutrientes en el suelo erosionado durante el periodo 1976/77
Abonamiento total
Nutrientes en el suelo perdido
(Kg/ha-año)
(Kg/ha-año)
Tratamiento
N
P
K
N-NO3
P
K
Ca
Mg
I
115
4
19
310
7
II
200 200 120
106
4
14
361
6
III
80
200 200
0.6
0
0.2
3
0.1
IV
220 200 120
38
1
6
122
3
V
160 160
80
71
3
9
208
4
Tomado de Alegre, 1979.

Total
455
491
4.9
169
295

Tabla 20. Porcentaje de agregados estable al agua bajo diferentes tratamientos, antes y
después de la campaña agrícola 1975/76.
Tratamiento
Porcentaje de agregados estables al agua.
Condición inicial
I
II

59.4
54.6
38.6
30

III
57.1
IV
39.5
V
43.4
Tomado de Alegre, 1979.
Comparando los tratamientos II y IV, se obtuvo mayores productividades en los cultivos
de maíz y fríjol en el tratamiento IV. Solo en el cultivo de papa se obtuvo mayor
productividad en el tratamiento II.
Alegre, 1979, realizó evaluación de los agregados estables en agua antes y después de la
campaña agrícola 1975/76. Observo que ninguno de los tratamientos implementados
mejoró la condición inicial de los agregados, todos los tratamientos produjeron un
deterioro en esta propiedad física del suelo (Ver tabla 20).
La Torre, 1985, realizó el seguimiento a seis sistemas de cultivo intercalados en parcelas
de escorrentía, durante el periodo Septiembre de 1978 a Octubre de 1980 en un Entisol de
la Selva Alta en la estación de San Ramón de la Universidad Nacional Agraria La Molina.
Los tratamientos estudiados fueron:
I
Suelo desnudo
II
Rotación de cultivos: maíz – fríjol – papa – maní – yuca, los surcos se trazaron en
la dirección de la máxima pendiente y no se realizó la aplicación de fertilizantes.
III
Rotación de cultivos: maíz – fríjol – papa – maní – yuca, los surcos se trazaron en
la dirección de la máxima pendiente y se realizó la aplicación de fertilizantes.
IV
Rotación de cultivos: maíz – fríjol – papa – maní – yuca, los surcos se trazaron en
la dirección de la máxima pendiente, se realizó la aplicación de fertilizantes, se
dejaron los desechos de la cosecha anterior como mulch y se practicó labranza
mínima.
V
Rotación de cultivos intercalados y cultivos asociados: (maíz – papa) – (yuca –
frijol) – (maíz – papa) – (barbecho). Se adicionó fertilizantes.
VI
Rotación de cultivos intercalados y cultivos asociados: (maíz – papa) – (yuca –
frijol) – (maíz – papa). Se adicionó fertilizantes.
Los cultivos se abonaron como se muestra en la Tabla 21.
Tabla 21. Niveles de abonamiento para cada uno de los cultivos en los tratamientos.
Abonamiento en Kg/Ha
Cultivo
N
P2O5
K2O
Maíz
100
80
60
Fríjol
40
60
20
Papa
120
100
60
Maní
40
60
20
Maní – papa
120
100
60
Yuca – fríjol
80
60
40
Tomado de La Torre, 1985.

31

En cada uno de los tratamientos se midió el agua, el suelo y los nutrientes perdidos, así
como también la productividad de los cultivos. Los resultados se muestran por cultivo.

Cultivo de maíz.
El cultivo del maíz conducido con surcos en pendiente y con la práctica de mulch (IV),
fue el cultivo menos erosivo, y con menores pérdidas de agua por escorrentía. Siendo el
maíz un cultivo muy erosivo (tratamientos II y III) el empleo del mulch permite convertir
a este cultivo en una práctica conservacionista. Los nutrientes que más se pierden son NNO3 y Ca por ser bastantes móviles en el suelo. La perdida de nutrientes en el agua y el
suelo perdido está en relación directa con la cantidad en que pierden cada uno de estos
recursos (suelo y agua) en cada uno de estos tratamientos. Por esto el tratamiento que
menos pérdidas obtuvo fue el tratamiento IV y fue precisamente este tratamiento el que
más rendimientos arrojó. Al comparar los tratamientos II (sin fertilización) y III (con
fertilización), se puede observar que las mayores perdidas de suelo y agua están en el
tratamiento II, lo cual puede deberse a la baja productividad por la falta de la
fertilización, mientras que la mayor cobertura que ofrece el cultivo al ser fertilizado (III)
reduce la erosión y la esocrrentía, pero al haber mayor concentración de nutrientes en el
suelo en este tratamiento las pérdidas en nutrientes son mayores a las observadas en el
tratamiento II (ver tablas 22 y 23).
Tabla 22. Valores de escorrentía y erosión correspondietes al cultivo del maíz (28/09/782/279)
Tratamientos
Escorrentía
Erosión
% de lluvia total
(Ton/ha)
I
13.8
23.4
II
5.8
14.5
III
6.3
12.4
IV
2.0
0.3
Tomado de La Torre, 1985.
Tabla 23. Valores de pérdida de nutrientes en la escorrentía y la erosión en el cultivo del
maíz (18/09/78-2/2/79).
Pérdida de nutrientes en Kg/ha
Trat Rend.
Escorrentía
Suelo erosionado
Ton/ha N-NO3
P
Ca
Mg
K
N Tot.
P
Ca
Mg
I
-1.0
0.3
3.4
1.6
1.0
25.2
0.9
20.0
1.6
II
3.2
0.9
0.2
1.8
0.4
0.6
9.0
0.7
15.9
1.0
III
5.7
1.0
0.3
1.9
0.4
3.4
13.3
0.8
16.4
1.1
IV
6.2
0.6
0.1
0.6
0.1
2.0
0.6
0.0
0.4
0.0
Tomado de La Torre, 1985.
Cultivo de fríjol
El empleo del mulch presentó valores más bajos de erosión y escorrentía que los demás
tratamientos, observándose que la pérdida de suelo y agua la redujo casi a la sexta parte.
32

K
0.6
0.8
0.7
0.0

Las pérdidas en los demás tratamientos de suelo y agua fueron similares (ver tabla 24).
La pérdida de nutrientes es mayor en el suelo desnudo, y como se mencionó
anteriormente, está directamente relacionada con la pérdida de suelo y agua, por esto el
tratamiento que menos pérdidas de nutrientes presentó es el IV, es también este
tratamiento el que presentó mayor rendimiento (ver tabla 25).
Tabla 24. Valores de escorrentía y erosión correspondientes al cultivo de fríjol (3/2/79 –
24/4/79)
Tratamientos
Escorrentía
Erosión
% de lluvia total
(Ton/ha)
I
11.4
6.5
II
11.5
5.8
III
12.8
6.1
IV
2.4
1.0
Tomado de La Torre, 1985.
Tabla 25. Valores de pérdida de nutrientes en la escorrentía y la erosión en el cultivo del
Pérdida de nutrientes en Kg/ha
Trat Rend.
Escorrentía
Suelo erosionado
Ton/ha N-NO3
P
Ca
Mg
K
N Tot.
P
Ca
Mg
I
-2.5
0.2
3.9
0.6
1.3
9.9
0.4
7.9
0.5
II
1.3
1.7
0.2
4.0
0.7
1.1
8.4
0.3
7.1
0.4
III
1.2
1.3
0.2
5.9
0.5
0.7
7.5
0.4
7.3
0.6
IV
1.6
0.4
0.0
1.3
0.1
0.4
2.3
0.1
1.7
0.1
Tomado de La Torre, 1985.
Cultivo de papa.
El cultivo de papa que se está tratando en forma convencional, somete el suelo a una
fuerte acción erosiva, principalmente por la acción de los agregados del suelo al realizar
las labores de preparación para la siembra y el aporque, la poca cobertura que desarrolló
el cultivo por falta de agua contribuyó a la pérdida de suelo y agua por acción de la
lluvia. Para este cultivo se presentan las menores pérdidas de suelo y agua en el
tratamiento IV, gracias a la cobertura de mulch. El tratamiento de suelo desnudo se sigue
caracterizando por presentar las mayores pérdidas. Comparando los tratamientos II y III,
se puede observar que el comportamiento en papa es diferentes al observado en maíz,
donde las menores pérdidas ocurrían en el tratamiento III gracias a la mejor respuesta en
cobertura que tenía este tratamiento a la fertilización, en papa podemos observar que el
tratamiento fertilizado (III) presenta mayor escorrentía y erosión (Tabla 26).
Los rendimientos fueron muy bajos debido a la falta de humedad del suelo, ocasionada
por el déficit de lluvia. La papa requiere de aproximadamente 800 mm de agua por
campaña y solo se obtuvo para esta campaña 300 mm (Tabla 27).
Tabla 26. Valores de escorrentía y erosión correspondientes al cultivo del papa (5/5/79 –
4/9/79).
Tratamientos
Escorrentía
Erosión
33

K
0.6
0.2
0.3
0.1

% de lluvia total
12.2
4.7
6.2
1.8

(Ton/ha)
15.4
11.7
15.2
2.5

I
II
III
IV
Tomado de La Torre, 1985.
En nutrientes se observó, como en los otros cultivos, que los más susceptibles al arrastre
son N y Ca. El tratamiento con mulch y fertilización fue el que menos pérdidas de
nutrientes presentó con respecto a los demás tratamientos (Tabla 27).
Tabla 27. Valores de pérdida de nutrientes en la escorrentía y la erosión en el cultivo de
papa (5/5/79 – 4/9/79).
Pérdida de nutrientes en Kg/ha
Trat Rend.
Escorrentía
Suelo erosionado
Ton/ha N-NO3
P
Ca
Mg
K
N Tot.
P
Ca
Mg
I
-1.3
0.1
1.6
0.3
0.5
16.8
1.1
16.1
1.1
II
0.3
0.2
0.0
0.6
0.1
0.2
11.2
0.7
11.2
0.8
III
2.2
0.3
0.0
1.2
0.1
0.1
13.9
1.0
15.0
1.6
IV
2.9
0.1
0.0
0.3
0.0
0.1
2.9
0.2
2.7
0.2
Tomado de La Torre, 1985.

K
1.4
0.2
0.4
0.2

Cultivo de maní
El cultivo de maní presentó los mayores valores de perdida de agua y suelo de todos los
cultivos de esta rotación, por esto se considera como un cultivo muy erosivo. Las
mayores pérdidas se presentaron en los tratamientos I, II, III. La practica de mulch ayudo
a reducir las pérdidas casi a la cuarta parte, aunque el valor de pérdida de suelo es
bastante alto (Tabla 28).
Tabla 28. Valores de escorrentía y erosión correspondientes al cultivo de maní (5/9/79 –
29/12/79).
Tratamientos
Escorrentía
Erosión
% de lluvia total
(Ton/ha)
I
11.3
45.7
II
8.2
33.9
III
9.3
41.6
IV
3.3
10.4
Tomado de La Torre, 1985.
Tabla 29. Valores de pérdida de nutrientes en la escorrentía y la erosión en el cultivo de
maní (5/9/79 – 29/12/79).
Pérdida de nutrientes en Kg/ha
Trat Rend.
Escorrentía
Suelo erosionado
Ton/ha N-NO3
P
Ca
Mg
K
N Tot.
P
Ca
Mg
I
-2.9
0.3
3.8
0.6
1.2
53.8
3.1
49.8
3.4
II
4.2
0.9
0.1
2.6
0.5
1.0
35.3
2.0
34.0
2.4

K
4.2
0.8

34

III
3.7
1.0
0.1
IV
4.0
0.5
0.1
Tomado de La Torre, 1985.

4.4
1.8

0.4
0.2

0.5
0.5

41.3
13.1

2.9
0.9

42.8
11.9

3.6
0.8

1.4
0.9

Los rendimientos del maní fueron altos, sin embargo no se obtuvo respuesta a la
fertilización probablemente por un efecto depresivo de la aplicación de nitrógeno sobre la
acción fijadora de nitrógeno atmosférico. El exceso de humedad de las parcelas con
mulch, provocó pudriciones en los frutos y por lo tanto menor rendimiento que en los
tratamientos sin fertilización y sin mulch (Tabla 29).
Los datos de pérdida de nutrientes muestran un escenario claro en todos los cultivos: las
menores pérdidas se aprecian en el tratamiento IV, mientras que las mayores en el suelo
desnudo y los nutrientes que más se pierden son el calcio y el nitrógeno. Para el caso del
maní se presentó este mismo panorama (Tabla 29).
Cultivo de yuca.
La yuca presenta fuertes pérdidas de suelo y agua. Las mayores pérdidas se presentaron
en los dos primeros meses en los cuales el suelo está descubierto y es más susceptible a la
erosión. Esta característica del cultivo de la yuca, de lento desarrollo vegetativo en los
dos primeros meses de su crecimiento, fue minimizado con el mulch que protegió
eficientemente el suelo, reduciendo hasta en 15 veces la pérdida de suelo (Tabla 30).
Los rendimientos de yuca fueron aceptables comparados con los rendimientos del Perú
(10 Ton/ha). El mayor rendimiento fue obtenido en el tratamiento con mulch.
Los valores más altos de pérdida de nutrintes en el agua de escorrentía corresponden al
tratamiento I, mientras que los más bajos al tratamiento IV. En cuando a la perdida de
nutrientes en el suelo, los mayores valore están en los tratamientos II y III, mientras que
el menor valor está nuevamente en el tratamiento IV (Tabla 31).
Tabla 30. Valores de escorrentía y erosión correspondientes al cultivo de yuca (30/12/79 –
1/10/80).
Tratamientos
Escorrentía
Erosión
% de lluvia total
(Ton/ha)
I
10.9
7.75
II
10.3
21.95
III
11.4
28.84
IV
3.6
1.68
Tomado de La Torre, 1985.
Tabla 31. Valores de pérdida de nutrientes en la escorrentía y la erosión en el cultivo de
yuca (30/12/79 – 1/10/80).
Pérdida de nutrientes en Kg/ha
Trat Rend.
Escorrentía
Suelo erosionado
Ton/ha N-NO3
P
Ca
Mg
K
N Tot.
P
Ca
Mg
I
-2.9
0.3
3.9
0.6
1.2
11.2
0.5
9.4
0.5

K
0.7
35

II
14.7
1.3
0.2
III
15.3
1.3
0.2
IV
20.8
0.5
0.1
Tomado de La Torre, 1985.

3.5
5.6
1.8

0.6
0.5
0.2

1.3
0.7
0.5

23.2
33.1
10.8

1.3
1.9
0.5

22.1
32.2
8.0

1.5
2.4
0.5

0.6
1.2
0.5

Cultivos intercalados y asociados
En la tabla 32 se observan los datos obtenidos para los cultivos asociados e intercalados,
en ella se observa que la producción del maíz sembrado en el tratamiento V en 1980 fue
el de más baja productividad, siendo menos de la mitad de los rendimientos de las otras
cosechas. Para fríjol se puede apreciar que la productividad está de la mano con la
precipitación, obteniéndose la mayor producción bajo 715 mm de precipitación en el
tratamiento V de 1979, algo similar se observa en la producción de la papa. El sistema de
cultivos intercalados y asociados puede ser una alternativa para mantener más cubierto el
suelo y evitar las pérdidas de suelo y agua.
Tabla 32. valores de erosión, escorrentía y rendimiento en cultivos intercalados y
asociados.
1978
1979
1980
S O N D E F M A M J J A S O N D E F M A M J J A S O
Tratamiento
Maíz Papa
Fríjol
Yuca
Maíz Papa
Barbecho
V
Precipitación
624.1
715.0
1043.9
615.4
122.4
(mm)
Erosión
16.3
7.6
20.0
7.2
0.06
(Ton/ha)
Escorrentía
460.2
1132.7
732.6
382.1
19.6
(m3/ha)
Rendimiento 5.1
6.2
1.5
19.9
2.1 6.0
--(Ton/ha)
S O N D E F M A M J J
Fríjol
Yuca

Tratamiento
VI
Precipitación
303.9
(mm)
Erosión
6.7
(Ton/ha)
Escorrentía
368.3
3
(m /ha)
Rendimiento
0.8
(Ton/ha)
Tomado de La Torre, 1985.

A
B

S O N D E F M A M J J A S O
Maíz Papa
Fríjol
Yuca

1227.3

105.4

720.9

455.4

307.9

4.0

3.7

34.9

18.7

1.2

1021.9

85.7

603.4

472.9

203.7

38.5

---

1.0

14.1

5.4

7.1

Chilon, 1992, recomienda el uso de andenes en la zona de San Pedro de Casta, ubicada en
el distrito del mismo nombre, perteneciente a la provincia de Huarochiri, departamento de
Lima, por ser la técnica de la zona, las cuales no emplean agroquímicos y logró
36

producciones de hasta 40 ton/ha de papa, la cual es bastante alta. Los suelos de la zona
son Torroxic Haplustolls de texturas francas. El autor no meniciona datos de pérdida de
suelo para estas practicas de manejo.
Tabla 33. Productividad animal y proporción relativa de leguminosas en el forraje
ofrecido en cinco asociaciones bajo pastoreo en un ultisol de Yurimaguas, Perú.
Asociación
Año de
Carga
Ganancia animal
Cantidad
evaluación animal/ha Kg/ha
de
animal
leguminosa
1. A. Gayanus + C pubescens
4
4.4
619
459
100
2. A. Gayanus + S guianensis
4
4.4
467
367
25
3. B. decumbes + D.
4
4.4
626
379
41
Ovalifolium
4. B. Humidicola + D
2
4.4
591
429
41
Ovalifolium
5. P. paseoloides + P
3
4.4
455
296
77
maximum
Tomado de Ayarza, et al. 1987
Ayarza, et al. 1987, realizaron un experimento en un Ultisol de la estación de
Yurimaguas, Peru. El experimento consistió en la evaluación de cinco asociaciones bajo
pastoreo, en todas estas evaluaron el cambio de fertilidad de los suelos bajo estas
condiciones. Las asociaciones utilizadas fueron: A. Gayanus más S. Guinenesis, B.
Decumbes más D. Ovalifolium, A. Gayanus más C. Pubescens 438, P. Maximun más P.
Phasioloides y B. Humidicola más D. Ovalifolium. Todos estos tratamientos se
mantuvieron con una carga animal de 4.4 animales/ha. Los resultado en cuanto a
productividad animal se presentan en la tabla 33.
Los rendimientos obtenidos por Ayarza, et al. 1987, fueron superiores a 600 kg/ha/año en
todas las asociaciones durante el primer año, pero estos disminuyeron en casi todas las
asociacines, solo se mantuvieron con resultados similares las asociaciones 1 y 3; debido a
estas bajas producciones las asociaciones 4 y 5 se suspendieron a los dos y tres años de
evaluación respectivamente.
Tabla 34. Cambios en la fertilidad en los primeros 20 cm. en un Ultisol de Yurimaguas,
Perú, después de cuatro años bajo cinco asociaciones de pastoreo.
Asociación
Año
pH
Acidez
Ca + Mg Sat Al.
P
Meq/100pm Meq/100g
%
ppm
1. A. Gayanus +
1980
4.9
2.5
2.1
54
8.6
C pubescens
1984
4.9
1.6
2.3
38
8.2
2. A. Gayanus +
1980
4.6
2.4
1.7
56
5.8
S guianensis
1984
5.0
1.1
1.5
36
7.6
3. B. decumbes +
1980
4.2
2.7
1.7
55
3.9
D. Ovalifolium
1984
5.0
0.9
1.9
32
7.7
4. B. Humidicola +
1980
5.2
1.7
2.4
42
2.2
D Ovalifolium
1984
5.2
0.7
2.0
22
7.4
37

5. P. paseoloides +
1980
P maximum
1984
Tomado de Ayarza, et al. 1987.

4.2
4.6

2.4
3.6

1.5
1.0

56
74

4.3
9.8

En la tabla 34 se puede observar que el pH tendió a aumentar en la mayoría de las
asociaciones, solo se mantuvo estable en las asociaciones 1 y 4. Se observa también
disminución en la acidez intercambiable y en la saturación de aluminio. Los niveles de
Ca y Mg variaron poco pero se observaron incrementos en las asociaciones 1 y 3. El P
tendió a aumentar en la mayoría de las asociaciones, solo en la asociación 1 disminuyo
un poco, lo cual puede deberse a que el nivel inicial era bastante alto.
Ayarza, et al. 1987, concluye que el uso de gramíneas y leguminosas adaptadas a las
condiciones del ecosistema de la selva tiene un alto potencial de producción de carne,
además las propiedades químicas del suelo no se deterioraron, por el contrario la
fertilidad parece mejorar en términos de acidez y pH. Sobre este trabajo cabe mencionar
que la ganadería presenta problemas de compactación del suelo debido al pisoteo del
ganado y que este problema de compactación, considerado de índole físico, afecta la
absorción de nutrientes de las plantas y cuando es muy severo puede inducir erosión,
desafortunadamente Ayarza, et al. 1987, no estuvieron interesados en evaluar este
problema y contrastarlo con las mediciones que se realizaron.
Botero, 1990, reporta que la biomasa de la macrofauna del suelo es notoriamente más alta
en el sistema de asociación B. Humidicola y D. Ovalifolium (120gr/m2 de suelo)
comparado con cultivo con bajos insumos, cultivo con altos insumos, cultivo mixto
migratorio, pradera nativa degradada, bosque secundario y bosque primario en
Yurimaguas, Perú.
Riasco et al., 1993, encontró que las purmas2 de menos de tres años de la zona
Amazonica del Perú en el sector que comprende la carretera Pucalpa Lima, poseen 47
familias, 105 géneros y 155 especies, mientras que las purmas de más de diez años se
encontraron 38 familias, 72 géneros y 101 especies, Lo que indica que con el tiempo
disminuye la biodiversidad por la competencia y las especies, géneros y familias mejor
adaptadas prevalecen desplazando a algunas más débiles, hasta lograr un equilibrio. En
evaluaciones con el programa SCUAF, Riasco et al., 1993, reporta que el contenido de
carbono y nitrógeno aumentan con el tiempo en sistema de rotación de cultivos y
silvopastoriles.
Fragoso et al., 1999, reporta que al comparar las comunidades de lombrices
pertenecientes a bosques tropicales con tres grupos derivados de agroecosistemas, las
comunidades de lombrices son modificadas en la funcionalidad y nivel taxonómico.
Funcionalmente esta fueron modificadas en la cantidad y clase de grupo ecológico, en la
mayoría de los agroecosistemas, por ejemplo, la estructura de la comunidad fue
generalmente simplificada, a menudo a solo una categoría ecológica. Los cambios
estructurales fueron claros en pasturas, barbechos y sistemas de cultivos, donde las
comunidades de lombrices cambiaron de sistemas superficiales a subsuperficiales:
2

Vegetación emergente en el descanso de tierra que fuera utilizada con fines agrícolas.

38

taxonómicamente, las cuatro originales especies nativas de lombrices de bosque fueron
totalmente remplazadas por una exotica P. corethurus.

39

4. EXPERIENCIAS RECOPILADAS DE COLOMBIA
Talvez en Colombia al gremio que primero le preocupó la erosión fue a los cafeteros por
sus cultivos en zonas de ladera. Gómez y Alarcón, 1975, muestra el efecto de la pendiente
y la longitud de la pendiente en la erosión de un suelo coluvial con lluvia promedio anual
de 2701 mm. Ellos encontraron que en suelos desnudos se perdían 119 Ton/ha con 23%
de pendiente y 327 Ton/ha con 43% de pendiente. Ahora en el mismo suelo pero con 5m
de longitud de pendiente se pierden 152 Ton/ha, con el doble de longitud, 10 m, se
pierden 207 Ton/ha y con 20 m de longitud en la pendiente se pierden 306 Ton/ha.
El efecto de las practicas culturales de la erradicación de malezas, hoy llamada
vegetación arvense, también era uno de los intereses en la conservación de suelo de
Gómez y Alarcón, 1975, quienes evaluaron las deshierbas realizadas con azadón, machete
y herbicida. Los resultados pueden verse en la Tabla 35. Se puede observar que la
practica con machete al no disturbar el suelo y no eliminar toda la cobertura evita la
pérdida de suelo; un estudio similar realizó Rivera, 1999, en donde encontró que la
utilización del machete es mucho más ventajosa que el azadón.
Tabla 35. Pérdidas comparativas de suelo durante 2.5 años en cultivos de cafetales al sol,
sembrados en la unidad Chinchina con 60% de pendiente.
Tratamiento
Pérdida total de suelo
Pérdida promedio
Ton/ha
Ton/ha año
Azadón
6.92
2.77
Machete
0.13
0.05
Herbicida
16.14
6.46
Tomado de Gómez y Alarcón, 1975.
Tabla 36. Pérdida de suelo y elementos nutritivos en suelos coluviales con 45% de
pendiente en diferentes manejos (Kg/ha año).
Tratamiento
S. P.
N total
F
P
Ca
Suelo desnudo (Azadón)
31200
25.24
0.98
24.03
238.63
Potreto Micay
250
6.58
0.15
5.58
24.83
Cafetal joven con sombrío
4760
8.57
0.06
2.14
4.71
denso desyerba con azadón.
Cafetal joven con sombrío
560
2.21
0.08
2.35
5.33
denso desyerba con machete.
Tomado de Gómez y Alarcón, 1975.
S. P. = Suelo perdido.

Mg
151.66
26.39
5.09
4.90

40

El efecto de diferentes coberturas afecta el suelo perdido y también los nutrientes que con
el se pierden. La pérdida de nutrientes es un grave proceso que contribuye a la
degradación de suelos. Las pérdidas de los nutrientes está relacionada con la cantidad de
suelo y agua perdidos. En la tabla 36 se presentan las perdidas de suelo y nutrientes en
varios sistemas de uso del suelo. En ella se observa, al igual que en los trabajos de
Alegre, 1979 y La Torre, 1985, que los nutrientes perdidos en mayor cantidad son el Ca y
el N. Es importante resaltar que los pastos ante la erosión se comportan en forma muy
diferentes cuando estos están libres de pastoreo o sin pastoreo, como lo explica Torres
2000, el pastoreo ocasiona compactación y reduce las virtudes de las pasturas ante la
erosión.
Las pérdidas de suelo se incrementan al incrementar la pendiente y esto puede en algunos
casos incrementar también la pérdida de los nutrientes. En la Tabla 37 se presentan
diferentes tratamientos de conservación de suelos y su efecto en la pérdida de suelo y
nutrientes bajo 60% de pendiente. En ella se puede ver que al establecer prácticas de
conservación de suelos como barreras vivas y coberturas asociadas se disminuye el suelo
erosionado y la pérdida de nutrientes.
Tabla 37. Pérdidas de suelo y elementos nutritivos (Kg/ha año) causados por la
escorrentía en suelos de la unidad Chinchina con cultivos de café Borbón al sol en
pendiente del 60%. 1956 – 1965 (precipitación promedio anual de 2618.7 mm).
Tratamiento
S. P.
N total
F
P
Ca
Suelo desnudo (Azadón)
4349
15.73
0.35
10.89
7.45
Barreras vivas a 3m. Suelo
desnudo y desyerba con
1664
13.68
0.33
11.64
8.74
azadón.
Cobertura de Añil brasilero.
683
8.14
0.22
5.59
6.83
Cobertura de Añil rastrero.
348
4.04
0.19
3.67
3.31
Cobertura de pasto Micay.
326
4.28
0.26
5.44
3.70
Tomado de Gómez y Alarcón, 1975.
S. P. = Suelo perdido.

Mg
2.32
2.60
1.74
0.88
0.12

El trabajo realizado por Reining, 1992, en el departamento del Cauca en las localides de
Santander de Quilichao y Mondomo en parcelas de escorrentía presenta las pérdidas de
suelo, agua, nutrientes y cambio en algunas propiedades físicas bajo diferentes prácticas
de cultivo de yuca, el cual es uno de los cultivos más utilizados en la zona y del cual
depende el sustento de muchas familias de esta localidad. Los tratamientos estudiados
fueron:
I
Suelo desnudo (regularmente se araba y se mantenía libre de cualquier
vegetación)
II
Cultivo de yuca (1 m x 1 m) completamente mecanizado y plano.
III
Cultivo de yuca (1 m x 1 m) completamente mecanizado y con surcos en
contorno.
IV
Cultivo de yuca (1 m x 1 m) completamente mecanizado y con surcos en el
sentido de la pendiente.

41

V

VI
VII

Completamente mecanizado con el siguiente patrón: yuca en plano a una distancia
de 1.7 m entre surcos y 0.6 m entre en los surcos, entre los surcos de yuca tres
surcos de caupí (vigna unguiculata) en Santander de Quilichao y tres surcos de
fríjol (phaseolus vulgaris) en el segund año en Mondomo con una distancia de
0.25m entre los surcos y una distancia de 0.6m entre la yuca.
Barreras vivas. Cada lote contenía dos barreras vivas de pasto de 1 m de ancho a
10 m de distancia en Santander y 8 m en Mondomo, la labranza del suelo entre las
barreras fue labranza sin relieve. La yuca se plantó a una distancia de 0.9 m x 1 m.
Mínima labranza, manualmente se prepararon cajuelas en las que se plantó yuca
como un cultivo único a 1 m x 1 m.

El suelo de Santander es amorphous, isohyperthermic, Oxic Dystropept, de textura
pesada con una inclinación de 8%. Mientras que el suelo de Mondomo es Kaoliniticamorphous, isohypertermic Oxic Humitropept, de textura pesada e inclinación de 14%.
Tabla 38. Pérdida de suelo en diferentes cultivos y sistemas de cultivos en Santander de
Quilichao y Mondomo.
Tratamiento
Santander de Quilichao
Mondomo
1987/88
1988/89
1987/88
1988/89
Ton/ha
I Suelo desnudo
49.2
196.5
44.5
310.6
II Yuca en plano
5.1
17.2
9.9
40.1
III Yuca con surcos en contorno
3.0
5.1
1.5
2.6
IV Yuca con surcos en dirección
30.4
68.0
33.8
12.6
de la pendiente
V Yuca con leguminosas
7.9
29.4
19.8
46.8
VI Yuca con barreras vivas
5.3
15.3
1.5
3.2
VII Yuca en mínima labranza
1.9
1.8
2.7
2.5
Tomado de Reining, 1992.
Tabla 39. Escorrentía en diferentes cultivos y sistemas de cultivos en Santander de
Quilichao y Mondomo.
Tratamiento
Santander de Quilichao
Mondomo
1987/88
1988/89
1987/88
1988/89
mm
%
mm
%
mm
%
mm
%
I Suelo desnudo
125
8.6
174
7.2
75
5.0
114
7.6
II Yuca en plano
95
6.5
198
8.2
42
2.8
123
8.2
III Yuca con surcos en contorno
95
6.5
140
5.8
34
2.3
54
3.6
IV Yuca con surcos en dirección
175 12.0 242 10.0 147
9.8
100
6.7
de la pendiente
V Yuca con leguminosas
111
7.6
254 10.5
72
4.8
140
9.3
VI Yuca con barreras vivas
85
5.8
140
5.8
66
4.4
133
8.9
VII Yuca en mínima labranza
139
9.5
167
6.9
42
2.8
96
6.4
Tomado de Reining, 1992.

42

La pérdida de suelo es ampliamente mayor en los tratamientos I y IV que en resto de los
tratamientos, esto es debido a que el tratamiento I se encuentra todo el año sin ninguna
cobertura que lo proteja de las lluvias y el tratamiento IV al presentar surcos en el sentido
de la pendiente permite a las escorrentías alcanzar altas velocidades que contribuyen en el
proceso erosivo. En Santander y Mondomo los sistemas que mejor responden a la pérdida
de suelo son los tratamientos III y VII. Aunque las pérdidas de suelo son menores en
estos tratamientos siguen siendo altas (Tabla 38).
Es interesante observar en la Tabla 38, que el comportamiento de la escorrentía en los dos
años de evaluación conserva un orden similar en las dos localidades (observar el
porcentaje de la precipitación), lo que indica que la respuesta del sistema se mantiene en
el tiempo. Si se comparan las tablas 38 y 39 se pude apreciar que las mayores pérdidas de
suelo estan relacionadas con las mayores pérdidas de escorrentía. Se puede apreciar que
Santander de Quilichao es más propenso a la escorrentía a pesar de que las pendientes
son más suaves en esta localidad que en Mondomo.
Con la ayuda de anillos infitrómetros se evaluó cada uno de los tratamientos anualmente,
con el fin de observar como respondía esta variable a los diferentes tipos de uso del suelo
(Tabla 40). Se puede observar que en Mondomo la velocidad de infiltración decreció con
el tiempo en todos los tratamientos, mientras que en Santander de Quilichao aumentó en
cuatro de los siete tratamientos (I, II, IV y VI). Debido a que los tratamientos establecidos
eran los mismos en las dos localidades, se puede decir que la influencia de las prácticas
de manejo en las propiedades físicas del suelo están influenciadas por factores externos
como tipo de suelo, clima, topografía, etc. También se puede concluir de los datos
mostrados en la Tabla 40, que el suelos de Mondomo son más susceptibles a la
degradación de su estructura que el suelo de Santander. Otro efecto importante a tener en
cuenta en la escorrentía entre localidades es el cambio que existe en la infiltración por la
diferencia entre las texturas como lo señala Hoyos et al., 1999.
Tabla 40. Medida de la infiltración en diferentes sistemas de cultivos en Santander de
Quilichao y Mondomo.
Tratamiento
Santander de Quilichao
Mondomo
1987/88
1988/89
1987/88
1988/89
Cm / h
I Suelo desnudo
1.8
2.6
13.6
2.5
II Yuca en plano
3.1
5.0
26.2
1.9
III Yuca con surcos en contorno
3.2
1.5
5.8
2.2
IV Yuca con surcos en dirección
3.0
4.5
9.3
5.3
de la pendiente
V Yuca con leguminosas
3.4
2.4
27.8
1.8
VI Yuca con barreras vivas
4.7
5.2
36.6
3.7
VII Yuca en mínima labranza
3.5
0.3
28.5
4.4
Tomado de Reining, 1992.
Las pérdidas de nutrientes y materia orgánica (MO) en el suelo erodado es un aspecto
importante en la pérdida de fertilidad de los suelos. La pérdida nutrientes y MO en la

43

escorrentía y el suelo erosionado dependen del pool de nutrientes existentes en el suelo.
Cada uno de los nutrientes presenta una dinámica diferente en su arrastre en el suelo y el
agua. La Tabla 41 presenta las relaciones entre la concentración de nutrientes en el suelo
y la concentración de nutrientes en el material erodado.
La concentración de MO en Santander de Quilichao fue significativamente baja en el
suelo erodado comparada con la concentración en la capa superficial del lote, mientras
que fue lo opuesto en Mondomo. Consecuentemente el promedio de la relación de
concentración de materia orgánica fue menor que 1 (0.9) en Santander y mayor que 1
(1.1) en Mondomo. Sin embargo los valores individuales fueron marcadamente
diferentes, hubo una tendencia de ligeramente alta concentración de P en la capa
superficial del suelo comparados con los valores de sedimentos. En muchos casos los
coeficientes de enriquecimiento de Ca, Mg y K fueron marcadamente mayores que 1.
Estos tres cationes muestran una tendencia de movimiento selectivo dejando una fuerte
depresión de estos nutrientes en el suelo. Como un efecto a largo plazo, sin embargo, las
relaciones de enriquecimiento fueron muy amplias para ser explicadas solo por
movimiento selectivo. Mas bien los materiales en el suelo erodado puede haber estado
contaminado por el uso de Eternit en los canales de recolección del limo (Raining, 1992).
Tabla 41. Coeficiente de enriquecimiento de nutrientes (relación de la concertación de
nutrientes en la capa superficial del suelo y la concertación de nutrientes perdidos en el
suelo y el agua) en elsuelo erodado en Santander de Quilichao y Mondomo en el periodo
1987-89.
Tratamiento
Santander de Quilichao
Mondomo
MO P Ca Mg K N MO P Ca Mg K N
I Suelo desnudo
1.0 1.7 5.5 1.7 1.1 1.1 1.1 1.3 4.1 1.5 1.1 1.0
II Yuca en plano
0.9 1.0 4.2 1.3 1.5 0.9 1.0 1.5 2.4 1.7 1.6 2.0
III Yuca con surcos en contorno 0.9 2.0 5.1 1.2 1.6 0.9 1.0 1.1 6.8 1.3 1.6 1.0
IV Yuca con surcos en dirección
1.0 1.1 4.1 1.5 1.6 1.0 1.1 0.6 4.3 1.5 0.8 1.0
de la pendiente
V Yuca con leguminosas
1.0 0.8 4.6 1.5 1.6 0.9 1.0 1.1 4.2 1.9 1.6 0.9
VI Yuca con barreras vivas
0.9 1.7 5.4 1.3 1.8 0.8 1.0 0.8 7.5 1.5 1.2 1.0
VII Yuca en mínima labranza
0.8 0.2 6.3 1.2 1.5 0.8 1.0 0.7 6.7 1.4 1.6 1.0
Promedio
0.9 0.8 4.8 1.3 1.4 0.9 1.1 0.9 5.9 1.7 1.4 1.0
Tomado de Reining, 1992.
Ruppenthal, 1995, continuo trabajando en las parcelas de Mondomo y Santander de
Quilichao que había trabajado Reining. El interés de Ruppenthal, 1995, también se basó
en yuca pero el estudio se dirigió a evaluar diferentes tipos de coberturas entre los
cultivos y diferentes tipos de barreras vivas. Los tratamientos en estudio fueron los
siguientes:
1. Suelo desnudo, continuamente labrado.
2. Cultivo de yuca (Manihot esculenta Crantz) en surcos paralelos a la pendiente con
una distancia de cultivo de 1m x 1m.

44

3. Cultivo de yuca en plano (con superficie plana) con una distancia de siembra de
1m x 1m.
4. (Solo en Quilichao) Cultivo de yuca en plano a 1m x 1m, intercalado con dos
hileras de Pueraria phaseoloides entre las hileras de yuca a una distancia de 0.25
m de la yuca y 0.5 m entre las hileras de leguminosa. La leguminosa fue sembrada
2.5 meses antes de la yuca. En el segundo periodo la yuca fue sembrada donde
estaba la leguminosa cobertora plantándola en cajuelas, las cuales fueron
preparadas manualmente con una pala.
5. Como en el tratamiento No. 4, pero intercalado con Zornia galabra.
6. Como en el tratamiento No. 4, pero intercalado con Centrosema acutifolium.
7. (Solo en Mondomo) Como en el tratamiento No. 4, pero intercalado con
Centrosema macrocarpum.
8. Cultivo de yuca en plano a 1 m x 0.9 m con dos barreras en controrno de Vetiveria
zizaniodes por lote a una distancia de 8 m, ocupando 12.5% del área del lote.
Cada barrera consiste de dos hileras.
9. Cultivo de yuca en plano a 1 m x 08 m con dos barreras en controrno de
Pennistum purpureum por lote a una distancia de 8 m, ocupando 25% del área del
lote. Cada barrera consiste de tres hileras.
Tabla 42. Péerdida de suelo (kg/ha) de permanente suelo desnudo y diferentes sistemas de
cultivo de yuca en los periodos de 1990 – 91 y 1991 – 92.
Quilichao
Mondomo
Tratamiento
1990 - 91
1991 - 92
1991 - 91
1991 - 92
Suelo desnudo
143.7
222.6
227.9
160.7
Surcos en contorno
3.0 bc
4.0 a
2.0 a
1.7 a
Cultivo en plano
8.2 bc
4.9 a
12.8 a
1.7 a
+ Z. Galabra
28.1 a
1.0 a
6.8 a
0.6 ab
+ C. Acutifolim
13.1 bc
1.6 a
2.6 a
1.7 a
+ V. Zizianoides
1.7 c
1.6 a
4.8 a
0.5 b
+ P. Purpureum
4.1 bc
4.1 a
1.1 a
0.4 b
+ P. Phaseoloides
15.4 ab
5.1 a
+ C. macrocarpum
5.6 a
0.8 ab
Las letras indican los resultados del análisis de varianza para las pérdidas de suelo de los
sistema de cultivo de yuca.
Tomado de Ruppenthal, 1995.
Como era de esperarse el suelo desnudo presento perdidas altas pérdidas, las cuales
fueron hasta más de cien veces superiores a las obtenidas en los demás tratamientos que
tenían algún tipo de cobertura (Ver tabla 42). Debido a esto el tratamiento con suelo
desnudo no se incluyó en el análisis estadístico ya que las diferencias con los demás
tratamientos es tan alta que eliminaría las diferencias que pudiesen existir entre los otros
tratamientos. La erosividad de la precipitación en Quilichao fue más alta en el segundo
periodo, mientras que en Mondomo sucedió lo contrario, la erosividad fue más alta en el
primer periodo. Aunque no se observaron muchas diferencias en el segundo periodo en
Quilichao y los dos periodos en Mondomo, Se puede observar que en las localidades y
periodos en que hubo diferencias, la practica de control de erosión más efectiva fue la

45

barrera viva con Vetiveria zizaniodes (Tabla 42), Ruppenthal también destaca el
tratamiento de yuca con surcos en contorno. Los resultados en cuanto a escorrentía se
presentan en la tabla 43.
Las ratas de escorrentía fueron bajas, sin embargo, una parte de la escorrentía fue perdida
en lluvias torrenciales. Algunas pérdidas altas de agua ocurrieron en la yuca intercalada
con Z. galabra: 6.3% de la lluvia fue perdida en el primer periodo y 7.2% en el segundo
periodo. Estas pérdidas altas de lluvia pueden deberse a la alteración del suelo por el
transito humano, el cual era necesario para el establecimiento de la leguminosa durante la
mínima labranza. Las más altas ratas de escorrentía, en la primer periodo de siembra,
fueron encontradas en Mondomo, el cual tiene pendientes más altas que en Quilichao. De
nuevo, la más alta escorrentí en la asociación yuca - Z. galabra (8.2%), mientras que la
más baja rata de escorrentía se presentó en la yuca con surcos en contorno (3.9%).
Durante el segundo periodo de cultivo, los lotes de Mondomo recibieron menos lluvia
con erosividad más baja que en Quilichao, permitiendo ratas de escorrentía mas bajas en
Mondomo. Las más bajas ratas de escorrentía fueron observadas en barreras vivas (P.
purpureum 2.3%, V. zizanioides 2.2%) y Z. galabra (2.4%). Para la escorrentía no se
encontraron diferencias significativas en ninguno de los casos (Ver Tabla 43).
Tabla 43. Rata de escorrentía (% de lluvia perdida como escorrentía) de diferentes
sistemas de cultivo de yuca en los periodos de 1990 – 91 y 1991 – 92.
Quilichao
Mondomo
Tratamiento
1990 – 91a
1991 - 92
1991 – 91b
1991 - 92
Surcos en contorno
3.4
3.8
3.9
3.4
Cultivo en plano
3.6
5.0
6.4
3.9
+ Z. Galabra
6.3
7.2
8.2
2.4
+ C. Acutifolim
3.0
5.5
6.6
2.9
+ V. Zizianoides
3.5
4.9
5.6
2.2
+ P. Purpureum
3.9
5.6
5.2
2.3
+ P. Phaseoloides
3.4
5.7
+ C. macrocarpum
6.2
3.1
a
9 meses de medida.
b
7 meses de medida.
Tomado de Ruppenthal, 1995.
Ruppenthal, 1995, encontró que la pérdida de materia orgánica y nutrientes sigue el
mismo parámetro que la pérdida de suelo; la pérdida de nutrientes y de materia orgánica
dependen del nivel de fertilidad del suelo, del crecimiento del cultivo y las practicas de
manejo empleadas. Debido a lo anterior, estas pérdidas son función de la cantidad de
suelo perdido y de la concentración de nutrientes. El suelo, la materia orgánica y los
nutrientes perdidos del suelo desnudo fue mayor en todos los casos que los perdidos en
los tratamientos con cultivo de yuca (Tabla 44).
En Quilichao no se encontraron diferencias significativas entre las pérdidas de suelo de
los sistemas de cultivo, mientras que en Mondomo las barreras de pasto elefante
redujeron significativamente las pérdidas de suelo, materia orgánica y nutrientes. Por otro

46

lado, yuca asociada con C. Acutifalium fue el tratamiento que más perdió suelo y
nutrientes en Mondomo, pero estuvo entre los tratamientos más efectivos en la protección
de suelo en Quilichao, junto con la asociación yuca – Z. glabra y barreras de pasto
vetiver. La razón de esta interacción fue el grado de la cobertura del suelo y la calidad del
estado de las barreras en contorno, lo cual mostró un comportamiento opuesto en las dos
localidades.
En conclusión, Ruppenthal, 1995, comenta que la erosión por agua reduce la profundidad
de fertilidad del suelo, donde la materia orgánica y la mayoría de los nutrientes están
concentrados. La pérdida de la fertilidad del suelo por erosión depende de la cantidad de
suelo y agua de lluvia (escorrentía) perdida y de la concentración de nutrientes en estos
dos componentes. El grado del trafico humano requerido para el establecimiento de las
leguminosas determina las perdidas. Estas fueron en el orden Z. glabra >P. Phaseoloides
> C. Acutifolium, seguidas por el cultivo tradicional en plano. El tratamiento más
efectivo fue yuca cultivada en surcos en contorno o yuca con barreras vivas. En
Mondomo el cultivo de yuca en plano perdió más suelo. En el segundo periodo de cultivo
las pérdidas de suelo fueron generalmente bajas: el mejor control de erosión fue
alcanzado cuando la yuca fue intercalada con Z. glabra y C. acutifolium y con barrera de
vetiever en Quilichao y con barreras de pasto en contorno en Mondomo.
Tabla 44.Pérdidas de materia orgánica y macronutrientes (Kg/ha) en diferentes sistemas
de cultivo en Quilichao y Mondomo durante los periodos de cultivo 1990 – 91 y 1991 92.
Suelo desnudo C. en plano
C. intercalados Barreras vivias
1990 – 1991 – 1990 – 1991 – 1990 – 1991 – 1990 – 1991 –
1991
1992
1991
1992
1991
1992
1991
1992
Kg / ha
Quilichao
M. O.
8314 12584
495
331
1284
94
203
212
N total
257
345
19.5
9.5
50
3.0
6.08
6.6
P Bray II
0.59
1.11
0.17
0.18
0.49
0.03
0.05
0.08
K intercambiable
4.34
5.44
0.72
0.50
2.02
0.11
0.23
0.26
Mg intercambiable
1.10
1.35
0.64
0.52
1.61
0.14
0.28
0.31
Mondomo
M. O.
11302
N total
441
P Bray II
0.72
K intercambiable
6.24
Mg intercambiable
1.94
C. = Cultivos
Tomado de Ruppenthal, 1995.

7503
272
0.51
3.95
1.01

783
33.9
0.17
0.95
0.87

110
3.9
0.02
0.17
0.14

321
12.7
0.07
0.45
0.39

77
7.9
0.02
0.13
0.10

206
7.9
0.03
0.30
0.26

30
1.1
0.01
0.05
0.04

Castillo y Muller-Sämann, 1996, presenta datos del mismo experimento en años
posteriores y en algunos casos, datos resumidos de los presentados por Ruppenthal, 1995,

47

los cuales tiene un enfoque un poco diferentes y por esta razón se considera importante
mencionarlos.
Castillo y Muller-Sämann, 1996, centrados en el problema de la predicción de la erosión
con propósitos de conservación de suelos, estudiaron el valor K de erodabilidad en la
Ecuación Universal de Pérdida de Suelos (USLE) y consideran que la metodología que se
aporta en la USLE para calcular este parámetro no es la más acertada, por esto propone
otras formas como ecuaciones de regresión que involucren varios factores del suelo como
materia orgánica, porcentaje de agregados estables, textura y arenas gruesas. Esto puede
ayudar a mejorar la predicción realizada con esta ecuación.
Los datos de Ruppenthal, 1996, de pérdida de suelo son analizados nuevamente por
Castillo y Muller-Sämann, 1996, comparándolos con producción de yuca (Tabla 45).
Tabla 45. Pérdida promedio anual de suelo seco, rendimiento de la yuca y de forraje en
diferentes sistema de producción en Santander de Quilichao y Mondomo (1990/91 –
1991/92).
Pérdida de suelo
Yuca
Forraje
(t/ha/año)
(t/ha)
(t/ha)
Santander de Quilichao
Barbecho limpio
152.2 *
Caballones
3.0
29.6
Tradicional ***
7.8 *
29.2
Con Kudzu
9.7
18.7
2.4
Con Zornia
14.2
19.2
2.9
Vetiver **
1.3
26.9
Con Centrocema ac.
7.0
21.5
3.5
Pasto Elefante **
3.8
20.0
5.0
Mondomo
Barbecho limpio
183.2 ***
Caballones
2.0 ***
Tradicional ***
16.4 ***
Con Kudzu
3.8
Con Zornia
2.6
Vetiver **
2.1
Con Centrocema ac.
0.7
Pasto Elefante **
3.2
* Datos de 5 años.
** Barreras a 8 m de distancia.
*** Arado, cultivador
Tomado de Castillo y Muller-Sämann, 1996.

14.5
15.8
13.8
12.8
12.5
13.4
9.6

0.6
1.9
8.1
3.1

De la Tabla 45, Castillo y Muller-Sämann, 1996, comentan que en los años estudiados los
sistemas de yuca con caballones y barreras vivas de pasto, mantuvieron niveles
48

aceptables de erosión entre 1 y 5.6 t/ha/año en ambos sitios. Durante el segundo año, las
leguminosas ya establecidas disminuyeron considerablemente los niveles de erosión en
las dos localidades. En cuanto a los rendimientos en Santander, los caballones y las
barreras vivas con Vetiver fueron los mejores tratamientos, mientras que caballones y
yuca intercalada con leguminosa (Z. glabra) aparecen en Mondomo. En general se puede
considerar que una reducción en rendimientos por debajo del 20%, con un aceptable
rendimiento de forraje, aparece como una alternativa importante para ser aceptada por los
agricultores.
No solamente los cultivos intercalados es una opción en la conservación de suelos. El
manejo de sistemas productivos puede también incluir rotaciones como las planteadas por
Castillo y Muller-Sämann, 1996, quienes presentan esta opción como positiva en el
marco de conservación de suelos.
Resultados preliminares sobre pérdida de suelo, rendimiento y producción de forrajes,
después de un periodo de dos años (1992/94) de rotaciones, incluyendo mezcla de pasto
(Brechiaria decumbens) y leguminosas (Pueraria phasoloides), aparecen en la Tabla 46.
Con excepción del tratamiento de yuca tradicional, que además presenta disminución en
los rendimientos, todos los demás presentaron pérdidas muy bajas de suelo, lo que
mirándolo de una forma muy optimista traduce el aporte sostenible de las rotaciones
programadas (Castillo y Muller-Sämann, 1996.)
Tabla 46. Evaluación del efecto residual de la rotación 1992-1994 en cultivos de yuca en
la localidad de Santander de Quilichao.
Cultivos anteriores
Período 1994 - 1995
P. Suelo
Forraje
Rend. yuca
período 1992 - 1994
t/ha (5)
t/ha.
t/ha (5)
MS(5)
P. Desnudo (USLE)
P. Desnudo (USLE)
127.50
Caupi Monocultivo (1) Yuca (1)
1.71
30.10
Yuca tradicional
Yuca (2)
5.15
16.93
Brachiaria + Kudzú
Yuca (M)
0.55
26.38
Barbecho
Yuca
0.84
20.63
Caupi + Vetiver
Yuca + vetiver (1)(2)(3)
0.59
4.98 (6)
18.68
Yuca + franja
Yuca + franjas leg. (4)
1.53
6.8 (7)
7.28
leguminosa
Kudzú + Brachiaria
Yuca - Labranza
0.60
26.73
(1) Abonado con gallinaza 2 t/ha por ciclo de cultivo
(2) 10.000 pl/ha.
(3) Barreras separadas 8m.
(4) Franjas de leguminosa de 1.5 m de ancho, separadas 2.5m.
(5) Peíodo 1994 – 95 (10 meses).
(6) Fuente de mulch.
(7) Centrosema m. 5.76 t/ha MS.
Glactia s. 0.87 t/ha MS.
Chamecrista r. t/ha MS.
(M) Mínima labranza.

49

Tomado de Castillo y Muller-Sämann, 1996.
Dentro de los estudios de Castillo y Muller-Sämann, 1996, está la evaluación de
diferentes leguminosas cobertoras, ellos destacan dos especies en particular por su alto
potencial de cubrir los suelos muy rapidamente. Chamecrista rotundifolia, CIAT No 8990
y unas accesiones de mijo forrajero (Pennisetum glaucum). Chamecrista rotundifolia dio
30% de cobertura a los 2 meses y más del 90% a los tres meses. Estos niveles fueron
superiores a valores obtenidos con otras leguminosas, sin embargo la competencia
causada por la leguminosa fue mínima en diez meses y alcanzó a producir 4.5 t/MS,
mientras que los mijos forrajeros redujeron los rendimientos de yuca considerablemente.
En cuanto a las barreras vivas, Castillo y Muller-Sämann, 1996, comentan que existen
muchos pastos que pueden ser usados con este propósito y de acuerdo a su potencial en la
finca se pueden dividir en: a) pastos de corte, b) pastos de uso artesanal o industrial y c)
pastos sin uso específico. En general, los pastos sin uso específico son los que menos
llaman la atención al agricultor , sin interesar su efectividad como obstáculo, para evitar
el arrastre del suelo. Pero cuando se tienen barreras que cumplen bien su función como
tal y no tienen uso actual específico, se pueden recomendar alternar con otras que sean
útiles.
Otro aspecto que dificulta la aceptabilidad de las barreras vivas es la competencia con el
cultivo. Los resultados de Castillo y Muller-Sämann, 1996, muestran que la competencia
del pasto Vetiver (Vetiveria zizaniodes), con un sistema radicular profundo y poca
extensión, fue el menos competitivo, seguido por limoncillo (Cymbopogon citratus),
citronella (C. nardus) y pasto Guatemala (Tripsacum laxum).
Escobar et al., 1993, en Macagual, departamento del Caquetá, en suelos Ultisoles
profundos de textura arcillo-limosa estudio el comportamiento de cuatro tratamientos a
saber: I bosque natural con 39% de pendiente, II Rastrojo con 16% de pendiente, III suelo
mas mulch con 24% de pendiente y IV suelo desnudo con 24% de pendiente. Las
parcelas se estudiaron en el periodo de 1978 a 1989.
Tabla 47. Perdida de suelo y agua en diferentes sistemas de uso del suelo.
Tratamiento
Erosión
Escorrentía
Escorrentía
Ton/ha-año
%
mm
Bosque
0.281
5
160
Rastrojo
0.327
--Suelo + mulch
1.000
15
423
Suelo denudo
27.673
41
1176
Lluvia total 2900 mm
Tomado de Escobar, et al., 1993.
En la tabla 47 se puede ver que las pérdidas de suelo están ligadas al grado de
intervención que exista en los sistemas, las pérdidas registradas en bosque y rastrojo,
están dentro del rango natural de erosión, el suelo con cobertura de mulch está en el
límite de este rango y el suelo desnudo presenta pérdidas excesivas de suelo, lo cual es

50

entendible por la falta de cobertura. La pérdida de agua se comporta de forma similar al
suelo perdido. Es importante resaltar que el agua que se pierde por escorrentía en
sistemas de cultivos, probablemente tenga que ser repuesta con técnicas de riego, las
cuales aumentan los costos del agricultor.
Tabla 48. Distribución de los agregados erosionados por diámetro.
Diametro
>4 mm
4 > 2 mm
2 > 1 mm
1 > 0.25 mm
% del suelo
7
30
30
26
Diámetro medio ponderado = 1.9 a 2.4 mm

> 0.25 mm
7

En la Tabla 48 se puede observar que el mayor porcentaje de los agregados erosionados
está entre 1 y 4 mm. Esto es representado más exactamente por el diámetro medio
ponderado está entre 1.9 y 2.4mm. Además, Obando, 1999, concluye que la erosión del
suelo produce un impacto diferencial sobre las propiedades físicas de los suelos, lo que es
consecuencia del arrastre de agregados bien formados y de tamaño considerable como se
observó en la Tabla 48.
Casanova, 1994, en un intento por calibrar la Ecuación Universal de Pérdida de Suelos a
las condiciones de la cuenca del Río Cali, utilizó parcelas de escorrentía y mediciones en
campo para comprobar la efectividad de las predicciones realizada con esta ecuación.
Para el estudio se establecieron cuatro tratamientos: I Suelo desnudo, II Cultivos típicos
de la región, se trabajó con fríjol (Phaseolus vulgaris), los últimos meses se combinó con
cebolla larga, III Suelo con césped natural (Paspalum notatum) y IV Suelo en zona
reforestada.
Casanova, 1994, encontró que el tratamiento I obtuvo pérdidas de suelo superiores a las
700 Ton/ha, los tratamientos II y III pérdidas superiores a las 300 Ton/ha, solo el
tratamiento de bosque obtuvo bajas pérdidas de suelo. Todo esto fue observado entre abril
y octubre del mismo año.
Como conclusión del trabajo, Casanova, 1994, menciona que la pérdida de suelo
calculada con la USLE, fue marcadamente más grande que la cantidad medida
directamente en las parcelas de escorrentía.
Tamayo, 1996, realizó un estudio de agricultura sostenible en suelos de ladera en el
centro de investigación ‘La Selva’ en Rionegro, Antioquia. Los suelos son típicos de la
zona del Valle de Rionegro, con dos horizonte definidos, uno superficial rico en materia
orgánica de color negro y un segundo horizonte, pardo amarillento de ceniza volcánica;
estos suelos son de baja fertilidad, pobres en fósforo, calcio, magnesio, potasio, zinc,
cobre y boro, fuertemente ácidos y con alta saturación de aluminio.
El experimento consistió en el ordenamiento de franjas en el lote, de arriba (parte más
pendiente) hacia abajo (parte menos pendiente) en la siguiente forma: primera franja de
aguacate sembrado en tresbolillo a 7x7 m, la segunda franja con pasto kikuyo sembrado
en surcos a 50 cm. En las franjas de rotación de siembras: maíz con tres plantas por sitio

51

para una población de 80.000 plantas/ha, en relevo con fríjol voluble (Cargamanto) en
dos plantas por sitio. La siguiente franja con papa Diacol Capira a 1m entre surcos y a
0.25 m entre plantas, para una población de 40.000 plantas/ha y por último una franja
más plana se siembra con hortalizas en rotación (zanahoria – coliflor – lechuga –
bróculi). El manejo del suelo y de los cultivos ha consistido en: a)utilizar barreras vivas
de pasto imperial entre franjas; b) preparar únicamente el sitio de la siembra; c) sembrar
surcos en franjas a nivel a través de la pendiente; d) utilización racional de los residuos de
cosechas para producir mulch que sirva de cobertura.
Tabla 49. Efecto de la pluviosidad en la escorrentía y pérdida de suelo en el manejo de los
cultivos en franjas, C.I. La Selva, Rionegro. 1996.
Semestre A de 1995
Franja
Pendiente
Erosión (Ton/ha)
Aguacate
32
0.1240
Kikuyo
35
0.2230
Maíz
16
0.3190
Fríjol arbustivo
18
1.9400
Suelo desnudo
6
8.0300
Precipitación enero – agosto de 1995: 1574.2 mm.
Tomado de Tamayo, 1996.
En las Tablas 49 – 51 se puede apreciar que las mayores pérdidas se obtienen en los
cultivos de hortalizas debido a que en este cultivo se debe tener el suelo muy suelto y
libre de vegetación arvense para obtener buenas productividades. También se puede
apreciar que la erosión en el suelo desnudo fue de 8 ton/ha en el primer semestre de 1995,
las cuales se redujeron en un 97% al permitir rastrojo en este mismo lote. Las pérdidas en
los demás tratamientos presentan muy bajas pérdidas de suelo a pesar de las pendientes.
Tamayo e Hincapié, 1999, introducen en los resultados el segundo semestre de 1996, con
resultados similares a los obtenidos hasta el primer semestre de 1996, por esta razón no se
incluye.
Tabla 50. Efecto de la pluviosidad en la escorrentía y pérdida de suelo en el manejo de los
cultivos en franjas, C.I. La Selva, Rionegro. 1996.
Semestre B de 1995
Franja
Pendiente
Erosión (Ton/ha)
Aguacate
32
0.3100
Kikuyo
35
0.5000
Fríjol
16
0.4000
Repollo morado
18
Rastrojo
6
0.2230
Precipitación enero – agosto de 1995: 605.7 mm.
Tomado de Tamayo, 1996.
Tabla 51. Efecto de la pluviosidad en la escorrentía y pérdida de suelo en el manejo de los
cultivos en franjas, C.I. La Selva, Rionegro. 1996.
Semestre A de 1996
52

Franja
Pendiente
Aguacate
32
Kikuyo
35
Papa
16
Maíz
18
Hortalizas
6
Precipitación enero – agosto de 1995: 1074 mm.
Tomado de Tamayo, 1996.

Erosión (Ton/ha)
0.0540
0.0017
0.0135
0.0005
1.4455

Mutis y sandoval, 2001, en su estudio para calibrar la Ecuación Universal de Pérdida de
suelo, utilizaron parcelas de escorrentía con diferentes tratamientos, En la tabla 52 se
presentan las características del suelo por parcela de estudio. Los tratamientos empleados
fueron: Fríjol, Fríjol con barrera viva de pasto elefante, fríjol con barrera viva de pasto
imperial, fríjol con barrera viva de citronela, pasto Brachiaria y suelo desnudo.
Los factores como pendiente, longitud de la pendiente, cobertura, erodablidad del suelo y
factores de prácticas de manejo, se presentan en la tabla 53.
En general se puede apreciar que las pérdidas de suelo estimadas por la Ecuación
Universal de Pérdida de Suelo (EUPS) son altos comparados con los valores medidos
directamente. En contraposición Leihner et al., 1999, comparando el método empírico
por el nomograma con los valores reales de K, concluye que el método del nomograma
del factor K subestima los valores reales hasta por un factor de seis, lo que quiere decir
que la metodología de la EUPS subestima los valores de pérdida de suelo. De los datos de
pérdida de suelo medida directamente se puede decir que los tratamientos con pasto
Brachiaria son los de mejor resultado al no arrojar pérdidas de suelo. En este estudio el
efecto de las barreras vivas es controvertido, pues en la parcela 1 obtiene alta pérdida de
suelo (4.22 ton/ha-año), mientras que en la parcela 11 la pérdida de suelo es nula. Las
pérdidas de suelo en el cultivo de fríjol están alrededor de 1.5 y 3 Ton/ha-año. Un error
conceptual en este estudio está en que las prácticas de manejo (P) son asumidas iguales
en los tratamientos de fríjol barreras vivas y fríjol sin barreras.
Tabla 52. Propiedades físicas de los suelos de San Emigdio necesarias en la
determinación del índice de erodabilidad (K).
Granulometría
P. No. Tratamiento
A
Ar
L
AF
MO
DA
%
%
%
%
%
gr/cc
1
Frijol/B.viva/P.elefante 37.52 41.92 20.56 6.00
5.36
1.37
2
Frijol
49.52 33.92 16.57 6.49
6.66
1.45
3
Pasto Brachiaria
29.52 49.92 20.56 5.12
7.03
1.20
4
Frijol
49.52 35.92 14.57 6.57
7.40
1.46
5
Frijol
31.52 43.92 24.56 4.24
8.07
1.31
6
Suelo desnudo
35.52 45.92 18.16 4.28
8.07
1.41
7
Pasto Brachiaria
41.52 43.92 14.56 3.28
5.98
1.34
8
Suelo desnudo
51.52 33.92 14.56 4.04
3.45
1.54
9
Suelo desnudo
41.52 33.92 24.56 4.67
8.44
1.48

Perm.
cm/h
0.98
1.48
1.97
0.97
0.00
0.99
1.35
0.84
53

10
Pasto Brachiaria
31.52 49.92 18.56 4.52
7.03
1.30
0.97
11
Frijol/B.viva/P.elefante 47.52 35.92 16.56 7.10
6.66
1.33
1.65
12
Suelo desnudo
49.52 35.92 14.56 4.62
5.67
1.29
0.00
13
Frijol
39.52 41.92 18.56 4.24
6.66
1.38
0.98
14
Frijol/B.viva/Citronela 51.52 33.92 14.56 2.73
8.44
1.38
1.36
15
Pasto Brachiaria
27.52 49.92 22.56 4.15
6.66
1.36
0.99
16
Frijo/B.viva/P.imperial 33.52 49.92 16.56 3.47
5.67
1.35
0.96
P: Parcela, A: arena, Ar:Arcilla, L: limos, AF: arenas finas, MO: materia orgánica, DA
densidad aparente, Perm: permeabilidad.
Tomado de Mutis y Sandoval, 2001.
Otro aspecto importante de mencionar sobre la EUPS es la variación que tiene el factor K
con el tiempo de uso del suelo, lo cual es perfectamente lógico pues el uso del suelo
modifica las propiedades físicas y químicas del suelo, como se ha expuesto a lo largo de
este trabajo, también se detallará más adelante que las propiedades biológicas del suelo
también se ven afectadas por el uso, los macro y micro invertebrados del suelo tienden a
disminuir con la labranza y otras prácticas de manejo. Leihner et al., 1999, muestra en
seis años de investigación en parcelas de escorrentía de suelo desnudo el factor K
aumentó de 0.0014 a 0.0180, ocasionando un cambio en la pérdida de suelo de 15.0
Ton/ha a 222.6 Ton/ha. La verdad es que si podemos degradar el K por medio del uso del
suelo, también es posible mejorarlo o por lo menos mantenerlo.
Arroyave, et. al, 1999, estudiaron la cuenca del río San Antonio, ubicada en el
corregimiento de Florencia (Caldas). Para determinar la pérdida de suelo de la cuenca,
instalaron parcelas de escorrentía, con el fin de comprobar la viabilidad del modelo de
simulación EPIC (Eviromental Policy Integrated Climate, Inicialmente llanado: Erosion
Productivity Impact Calculator). Las parcelas de escorrentía eran de 10 m x 2.5 m: en dos
coberturas de maíz (M1 y M2), dos en yuca (Y1 y Y2) y una en rastrojo (R). Las
pendientes de las parcelas fueron 117% en M1, 111% en M2, 100% en Y1, 100% en Y2 y
82% en R. La precipitación anual es 6500 mm/año. Los resultados de las parcelas de
escorrentía se presentan en la Tabla 54.
Tabla 53. Factores que intervienen en la EUPS y comparación de la pérdida de suelo real
con la pérdida de suelo calculada.
P. No.
R
K
S
L
C
P
PE
PMD
KJ.mm/ha.h
t/ha
t/ha.año t/ha.año
1
4307.62
0.2587
5.01
0.82
0.0014
0.85
5.47
4.22
2
4307.62
0.2103
4.99
0.82
0.0061
0.85
19.29
1.58
3
4307.62
0.2283
5.01
0.82
0.0000
0.85
0.01
0.00
4
4307.62
0.1918
5.09
0.82
0.0063
0.85
18.54
1.89
5
4307.62
0.2295
4.63
0.82
0.0043
0.85
13.77
2.91
6
4307.62
0.2160
3.70
0.82
0.1260
1.00
357.10
32.95
7
4307.62
0.2240
3.28
0.82
0.0000
0.85
0.06
0.00
8
4307.62
0.1936
3.28
0.82
0.1620
1.00
364.81
12.04
9
4307.62
0.2348
4.99
0.82
0.1260
1.00
523.63
10.48
10
4307.62
0.2229
4.99
0.82
0.0000
0.85
0.01
0.00
54

11
4307.62
0.2100
5.04
0.82
0.0019
0.85
6.06
0.00
12
4307.62
0.2059
5.14
0.82
0.1440
1.00
540.36
9.04
13
4307.62
0.2335
5.13
0.82
0.0033
0.85
11.92
2.78
14
4307.62
0.1459
5.01
0.82
0.0018
0.85
3.97
0.13
15
4307.62
0.2347
4.94
0.82
0.0000
0.85
0.01
0.00
16
4307.62
0.2264
4.91
0.82
0.0024
0.85
8.04
3.19
R: erosividad de la lluvia, K: erodabilidad del suelo, S:pendiente L: longitud de la
penditne, P:practicas culturales, PE: perdida de suelo estimada, PMD: perdida de suelo
medida directamente.
Tomado de Mutis y Sandoval, 2001.
Los coeficientes de determinación (R) de la regresión lineal, con intercepto cero entre los
valores mensuales observados y simulados fueron: 0.68 en M1, 0.62 en M2, 0.83 en Y1,
0.80 en Y2 y 0.03 en rastrojo, indicando las bondades que tiene el modelo EPIC para
simular las pérdidas de suelo en los cultivos de yuca y maíz a través del tiempo. En
cambio, en la parcela de rastrojo se presenta una enorme discrepancia entre los valores
observados y los simulados, no, obstante que fue evaluada bajo condiciones de
precipitación similares a las demás parcelas y la pendiente fue menor (Arroyave, et. al,
1999).
Según Arroyave, et. al, 1999, el modelo EPIC estría explicando una tercera parte de las
perdidas de suelo, como consecuencia de las practicas de cultivo. Un tercio más estaría
explicado por los movimientos masales o derrumbes. La erosión causada en el cauce por
la corriente del río y aquella causada por el pisoteo del ganado explicarían la otra tercera
parte de las pérdidas de suelo.
Debido a que las pérdidas se suelo aunque degradan el ambiente, para el agricultor es de
gran importancia la productividad de sus cultivos, por esto técnicas como leguminosas
asociadas no son bien recibidas por el agricultor porque se cree que compiten con los
cultivos, aunque algunos estudios como los de Gómez y Alarcón, 1975 y Rivera, 1999,
reportan coberturas asociadas que no compiten con el cultivo. Muller-Samann, 1999,
propone para las zonas del departamento del Cauca la labranza mínima para reducir la
erosión como se muestra en la Tabla 55.
Tabla 54. Pérdidas de suelo mensuales (t/ha) medidas en las parcelas de escorrentía y
estimadas por el modelos EPIC (cuenca del río San Antonio).
Prec.
Maíz 1
Maíz 2
Yuca 1
Yuca 2
Rastrojo
mm Parc. EPIC Parc. EPIC Parc. EPIC Parc. EPIC Parc. EPIC
Marzo (97) 410
36.3
6.4
0.7
1.8
1.3
3.9
Abril
804
4.1
4.6
3.5
3.6
2.1
0.3
Mayo
467
0.3
1.7
1.5
1.2
1.4
0.1
Junio
292
0.2
0
0.6
0.2
0.7
0
Julio
112
0.0
0
0.6
0.1
0
0
Agosto
135
0.0
0
0.0
0.1
0
0
Septiembre 750
1.8
1.9
4.1
6.3
0.1
0.3
0.6
1.3
1.9
0.1

55

Octubre
686
3.2
3.2
Noviembre 786
0.4
1.8
Diciembre
522
0.4
0.4
Enero (98) 817
0.7
0.8
Febrero
616
0.4
0.4
Total
6397 6.9
7.5
Tomado de Arroyave, et. al, 1999.

2.5
0.5
0.3
0.8

1.7
1.0
0.2
0.5

0.1
0.8
0.2

2.1
0.9
1.2

0.6
0.4
0.2

0.5
0.5
0.5

1.1
0.6
0.3

0.1
0.3
0.1

8.2

9.7

12.1

17.2

8.2

9.8

9.4

4.9

Tabla 553. Comparación del cultivo de yuca en sistema convencional y mínima labranza
en los aspectos de pérdida de suelo y rendimiento.
Cultivo durante los dos
Cultivo evaluado
Pérdida de suelo
Rendimiento de
años anteriores
(Ton/ha)
yuca, raíces (Ton/ha)
Yuca
Yuca S. C.
5.15
16.9
Rastrojo
Yuca S. C.
0.84
20.6
Forraje
Yuca S. C.
0.60
26.7
(pasto/leguminosa)
Forraje
Yuca L. M.
0.55
26.4
(pasto/leguminosa)
Caupí / barrera de vetiver
Yuca S. C.
0.59
18.7
S. C.: sistema convencional, L. M.: labranza mínima.
Tomado de Muller-Samann, 1999.
Rivera, 1999, estudio la influencia de las prácticas de manejo en el cultivo de Yuca, con
el fin de reducir las pérdidas de suelo que este cultivo genera. Para esto combinó dos
sistemas de uso en dos localidades.
Sistema tradicional: se hizo control de malezas con azadón en todo el terreno, a los dos
meses de la siembra, y se aporcaron las plantas.
Sistema tecnificado: se hizo un control de malezas mediante una rocería a machete en
todo el terreno y se aporcaron las plantas.
De los datos se puede observar que el cultivo de yuca propicia en cualquiera de los dos
sistemas de producción ensayados, una erosión considerable durante los primeros 4
meses de edad (120 días), tiempo en que el suelo de las parcelas permanece descubierto.
De la pérdida total de suelo, el 75% o más ocurre en este periodo del cultivo. También se
puede observar en los datos que en todos los casos observados, el sistema tradicional del
cultivo de la yuca presenta una pérdida de suelo mayor que en los sistemas tecnificados,
la razón es que el cultivo permanece completamente limpio durante su primera etapa de
crecimiento. En el sistema tecnificado de cultivo, la pérdida de suelo es menor por que
desde el principio del cultivo hay cobertura por la dispersión del material vegetal sobre el
terreno cosechado, las hierbas no se eliminan completamente porque proporcionan
beneficios al suelo y los herbicidas se aplican localizados (Tablas 56 y 57).
3

Esta tabla, aunque es tomada de dos publicaciones diferentes del mismo autor, presenta datos similares a
lo expuestos en la Tabla 47.

56

Tabla 56. Pérdida de suelo observada en Ton/ha en la localidad El Volga.
Periodo
Sistema Tradicional
Sistema Tecnificado
Precipitación
0 – 5% de P 5 – 15% de P 0 – 5% de P 5 – 15% de P
Mm
0 a 4 meses
10.62
17.84
4.20
1.80
610
4 a 8 meses
0.52
0.40
0.41
0.35
252
8 a 12 meses
0.19
0.21
0.14
0.24
262
Total
11.33
18.45
4.75
2.39
1124
Tomado de Rivera, 1999.
Tabla 57. Pérdida de suelo observada en Ton/ha en la localidad Canaán.
Periodo
Sistema Tradicional
Sistema Tecnificado
0 – 15% de P 15 – 30% de 0 – 15% de P 15 – 30% de
P
P
0 a 4 meses
3.22
6.52
2.19
2.23
4 a 8 meses
0.68
1.05
0.67
1.30
8 a 12 meses
0.17
0.23
0.15
0.21
Total
4.06
7.79
3.02
3.74
Tomado de Rivera, 1999.

Precipitación
Mm
902
528
487
1917

García, 1996, estudio el efecto de la labranza y la pendiente en la pérdida de suelo en el
municipio de San Pedro (Sucre). El suelo sobre el cual se montaron los ensayos era un
Typic Chromustert que descansa sobre un material arenoso a cincuenta centímetros de
profundidad. Los resultados obtenidos se presentan en las tablas 58 y 59.
En la Tabla 58 se puede observar que la pérdida de suelo se incrementa a medida que se
incrementa la pendiente en todos los tratamientos. El incremento en el número de pases
de rastra se traduce en incremento en la erosión, lo cual se debe a que el suelo queda más
suelto y por tanto más susceptible a la erosión. Las mayores pérdidas se presentan en el
suelo desnudo, mientras que las menores están en el tratamiento con cobertura natural.
Tabla 58. Resultados totales de las pérdidas de suelo en t/ha causados por el agua de
escorrentía.
Tratamiento
Pendiente:
Pendiente: 16% Pendiente: 20%
9%
Arada + 1 pase de rastra, yuca
2.98
5.78
11.64
Arada + 2 pases de rastra, yuca
2.65
6.72
12.05
Suelo con cobertura natural
2.41
2.69
10.11
Suelo desnudo
7.12
7.91
28.02
Tomado de García, 1996.
La pérdida de nutrientes es bastante alta en fósforo, calcio, magnesio y potasio. Esto se
debe en parte a que el suelo presenta una buena condición nutricional. El autor
(García,1996) deja abierta la pregunta ¿Qué sucede con las parte donde estos materiales
físicos y químicos se depositan?
Tabla 59. Pérdida de nutrientes en Kg/ha causado por la erosión.
Tratamiento
S
P2O4
Ca

Mg

K

Na
57

Arada + 1 pase de rastra, yuca
Arada + 2 pases de rastra, yuca
Suelo con cobertura natural
Suelo desnudo
Tomado de García, 1996.

36.5
36.5
29.7
36.5

164.5
192.9
140.3
192.9

5500
3900
4300
4800

1200
1260
1140
1500

37.1
37.1
37.1
44.5

147.2
151.8
115.0
151.8

Los sistemas de pastos para ganadería presentan problemas de degradación por el sobre
pastoreo y la baja capacidad de carga de las praderas nativas, Botero, 1990, muestra
algunos datos de pérdida de suelo en diferentes sistemas de uso. En ellos se puede
apreciar que las pasturas como Brachiaria ruziziensis tiene buenos resultados en la
conservación de suelo de ladera, queda flotando en estos datos cual es la capacidad de
carga de pastoreo en estas pasturas para mantener estos niveles de pérdida de suelo (Tabla
60). Estudios de Gijsman y Thomas, 1995, muestran que las pasturas mejoradas o
pasturas-leguminosa bajo pastoreo pueden mejorar la estabilidad de agregados, gracias a
la acción de las raíces del sistema sobre el suelo. Esto es importante porque la estabilidad
de agregados está relacionada con el proceso erosivo, entre más estables sean los
agregados del suelo, más difícil será desprendido el suelo por efecto de la lluvia o la
escorrentía.
Tabla 60. Pérdidas de suelo bajo diferentes cultivos y sistemas de manejo en suelos de
mesón en el CRI-ICA, Macagual, Caquetá.
Cultivo y labranza
Pendiente
Pérdida de suelo
%
Ton/ha-año
Suelo descubierto
24
20.4
Maíz, labranza convencional
22
11.5
Maíz, labranza mínima y cobertura
22
3.2
Maíz, cero labranza
22
3.1
Pueraria phaseoloides (Kudzú)
28
1.1
Axonopus micay (Micay)
26
0.9
Bosque nativo
32
0.6
Brachiaria ruziziensis (Ruzi)
38
0.5
Tomado de Botero, 1990.
Ricaute et. al, 2000, muestra cultivos del departamento del Cauca en zona de ladera, los
cuales dependiendo de su arquitectura pueden perder o ganar suelo, es el caso de la yuca
que en un experimento de seis meses perdió 193  27 Ton/ha, la yuca en asociación con
leguminosa perdió 50  24 Ton/ha, mientras que los sistemas de pasto elefante y pasto
imperial ganaron suelo en el orden de 96  31 Ton/ha y 60  30 Ton/ha respectivamente.
Este principio de retención de suelo por algunos sistemas es el que ha dado paso a las
barreras vivas, de las que tanto se ha hablado en este documento.
Méndez, 1996, estudio el impacto de los cultivos en franjas en el municipio de Rionegro
(Santander) en pendientes del 70% y bajo una precipitación media anual de 1700mm. Las
franjas estudiadas fueron de 25 m de ancho y 60 m de largo, el arreglo experimental fue
el siguiente:
Franjas
Tratamiento
No.
58

1
2
3
4
5
6

Rotación :
Rotación :
Rotación :
Cultivo permanente :
Cultivo permanente :
Bosque

maíz – fríjol – maíz
fríjol – maíz – fríjol
yuca – maíz – fríjol
cítricos
cacao

En las franjas 1, 2, 3, se establecen cultivos transitorios propios de la región, rotados en el
tiempo y entre las franjas. La franja 4 se mantuvo con cultivo de mandarina y cobertura
vegetal de pasto brachiaria. En la franja 5 se estableció cultivo de cacao intercalado con
plátano hartón y pelipita, con propósito conservacionista y de producción de alimentos.
La franja 6, se mantiene con bosque secundario, que representa el testigo de los
tratamientos. Todas las franjas estuvieron separadas por barreras vivas de caña sembradas
a chorrillo a través de la pendiente.
Tabla 61. Pérdidas de suelo (en t/ha) por el manejo en diferentes cultivos en tres épocas
de siembra.
Maíz
Fríjol
Yuca
Cítrico
Cacao
Bosque
a
1 siembra
3.6
3.2
2.2
0.9
3.1
0.2
2a siembra
3.0
7.0
3.5
0.7
0.5
0.0
a
3 siembra
2.0
3.2
2.6
1.9
1.5
0.0
Los datos presentados aquí son aproximados, debido a que son extraídos de gráficas
presentadas por Méndez, 1996.
De acuerdo a los resultados (Tabla 61) se puede señalar que éstos fueron mayores cuando
el suelo estuvo bajo cultivo de maíz, fríjol y cacao y menores cuando se cultivó con yuca
y cítricos. Estos resultados indican al igual que otras investigaciones, que los cultivos
limpios como es el caso del maíz y el fríjol, establecido en zona de ladera, es un factor
que conlleva a pérdidas de suelo aun en caso de que se maneje con mínima labranza
como en este caso; esto es, que existen otros aspectos importantes que se deben tener en
cuenta como es el de tiempo y eficiencia de la cobertura vegetal durante el periodo
vegetativo. Para el caso del fríjol, en termino de un mes ha cubierto la superficie del
suelo, mientras que el maíz al termino del mismo tiempo sólo ha cubierto el 60% del
suelo; igual tendencia mostró el cacao, el cual en su fase inicial de crecimiento y además
por su baja densidad de siembra, deja el suelo expuesto a proceso erosivo; para evitar este
problema, posteriormente se sembró plátano.

Tabla 62. Efecto de diferente coberturas vegetales en la pérdida de suelo.
Precipitación Duración Franja 1 Franja 2 Franja 3 Franja 4 Franja 5
mm
horas
Maíz
Fríjol
Yuca
Cítricos
Cacao
Pérdida de suelo en gramos
105
22
155
60
24
19
68

Franja 6
Bosque
8

59

65
12
75
3.5
33
2.0
41
2.5
39
5.0
29
1.0
42
3.0
88
6.0
36
3
84
6
62
6
76
10
32
3
55
4
31
3
39
2
30
2
86
3
348
8
22
3
21
1
81
7
29
1
32
5
37
3
51
5
64
8
32
4
66
5
21
2
30
2.5
83
7.0
24
4.0
Tomado de Méndez, 1996.

295
106
65
130
148
30
116
400
210
125
340
300
300
400
400
400
200
70
80
60
30
100
80
70
80
60
80
64
50
25
50
26
20

210
160
54
65
80
20
80
580
430
200
220
210
60
50
50
50
40
10
120
20
20
380
70
70
90
100
90
30
20
25
84
35
30

215
52
8
200
145
20
20
200
80
25
20
130
100
200
200
100
174
48
80
46
40
300
100
80
180
80
100
44
60
30
35
35
75

42
44
38
42
45
15
100
30
30
10
25
90
0
0
40
0
20
46
40
40
20
70
60
60
80
70
100
70
30
40
36
36
36

380
252
35
140
140
40
90
80
80
15
20
10
0
0
0
0
15
52
30
30
20
80
40
50
60
60
80
60
30
40
20
20
20

3030
8
8
6
6
0
15
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0

Las pérdidas de la franja sembrada con cítricos fue baja debido a la presencia de una
cobertura vegetal de pasto brachiaria. Las pérdidas que se presentan durante el periodo
vegetativo de la segunda siembra de fríjol y yuca, fueron superiores a los cuantificados en
la primera; en la Tabla 61 se observa que la franja en la que se cultiva primero maíz y
luego fríjol, las pérdidas de suelo pasaron de 3.2 a 7 t/ha, esto indica claramente que las
propiedades del suelo (físicas y químicas) se alteran notablemente durante el proceso de
beneficio de los cultivos y posteriormente con la preparación de suelo y limpieza para la
nueva siembra. Las pérdidas de suelo de la franja donde se sembró primero yuca y
posteriormente fríjol fueron similares. Esto se debe en parte a que durante el período
vegetativo de la yuca (ocho meses) sólo se hizo un desyerbo manual, además porque

60

durante un año solo se hizo una siembra en esta franja, mientras que en las otras se
hicieron dos; esto explica la disminución en la velocidad de los procesos erosivos.
Durante el tercer período de siembra la mayor pérdida se presentó en la franja sembrada
con fríjol y precedida de maíz; esta situación confirma el resultado obtenido en el primero
y segundo período de siembra. Esto indica que con el fin de conservar el suelo no es
recomendable bajo las condiciones del experimento sembrar secuencialmente maíz y
fríjol respectivamente; por el contrario se observa una disminución en la erosión al rotar
el cultivo de fríjol con maíz (Méndez, 1996).
Al analizar el efecto de la rotación de cultivos dentro de una misma franja (Tabla 62), se
encontró que al finalizar el ciclo del maíz, las pérdidas de suelo disminuyen
significativamente; igual tendencia muestra la rotación yuca – maíz –fríjol, aunque con
cultivo de maíz, las pérdidas fueron mayores. Las franjas cultivadas de cítricos y cacao
son las que reportan menos pérdidas de suelo ocasionada por agua de escorrentía
(Méndez, 1996)
Otra alternativa de manejo de suelos son los cultivos rotados en callejones usando árboles
leguminosos. Un sistema como este, presentado por Luna, 1999, se implementó en el
Centro de Investigación Tinagá (Cerrito, Santander), ubicado en la región Andina.
Los materiales vegetales utilizados por Luna fueron plántulas de acacia negra (Acacia
melanxilum), y semillas de fríjol (ICA cerinza), trigo (ICA Tenza), papa (ICA
tequendama), avena (Nehuen) y vicia, escogidas por su adaptación a las condiciones de la
zona. Las acacias se sembraron en curvas de nivel, a una distancia de 3.0 m entre árboles
y 5.0 m entre callejones cuando se uso labranza mínima (picando con azadón solo el sitio
de las semillas) y de 3.0 X 10 m en labranza convencional (una arada cruzada con
bueyes); entre los callejones se establecieron en rotación cultivos transitorios propios de
la región: fríjol como cultivo prioritario, papa, trigo y avena en asociación con vicia. Los
árboles leguminosos se podaron dos veces al año (antes de cada siembra), para prevenir
la sombra y suministrar abono verde. Los aportes de biomasa por árbol alcanzaron en
promedio 9 kg de materia seca y el nitrógeno total de la parte aérea osciló entre 2.16 y
2.58% lo que significó una contribución mínima entre 64.7 y 129.4 kg de N/ha/año, para
los sistemas de labranza convencional y mínima, respectivamente. El análisis químico de
los suelos permitió determinar que el pH de en el horizonte superficial se mantuvo entre
ligeramente ácido a casi neutro, los niveles de materia orgánica permanecieron en niveles
medios con una leve tendencia a disminuir. Los contenidos de magnesio pasaron de bajos
a medio con labranza mínima, en tanto que con la convencional se sostuvieron en un
nivel bajo; mientras que el fósforo pasó de niveles bajos a altos, siendo mas marcado el
efecto de la labranza mínima (Tabla 63). En cuanto a las producciones de los cultivos,
luna, 1999, observó que fueron significativamente mayores los alcanzados con labranza
convencional. Debido al efecto del control de agua de escorrentía se imposible reducir las
pérdidas de suelo de 150.7 a 1.35 – 1.71 ton/ha/año, según se halla utilizado labranza
mínima o convencional respectivamente.
Tabla 63. Efecto de la rotación de cultivos en callejones y dos sistemas de labranza, sobre
algunas propiedades químicas del suelo.
Estado
Labranza
pH
M.O.
P
Ca
Mg
K

61

Inicial
Labranza mínima
(94 B)
Labranza convencional
Final
Labranza mínima
(97 A)
Labranza convencional
Tomado de Luna, 1999.

6.6
6.0
6.7
6.6

%
6.65
5.60
6.30
5.20

(ppm)
24
10
83
178

(meq/100 g)
12.35
1.26
8.30
0.76
20.30
2.60
7.40
1.37

0.31
0.30
0.44
0.36

El estudio realizado por Martinez, 1988, en la granja experimental de Araracuara, en el
municipio de San José del Guaviare, Colombia, donde la precipitación promedio anual es
de 2600 mm y la temperatura media es de 26o C; se establecieron parcelas de escorrentía
con tratamientos de: bosque natural (10% de pendiente), cultivo de cacao con sombrío de
bosque socalado (10% de pendiente) y praderas de Brachiaria decumbes con carga animal
de 2.5 U.G.G./ha en pastoreo continuo (26 y 4% de pendiente). Las parcelas fueron
instaladas en diferentes tipos de suelo.
Tabla 64. Pérdidas de suelo y escorrentía en parcelas con diferentes tratamientos en San
José del Guaviare.
Cobertura
Pendiente
Textura
Pérdida de Densidad Escorrentía
suelo
aparente
mm
Kg/ha
g/cc
Franco
Bosque natural
10
arcillo
285
0.92
95
arenosa
Cacao en bosque
Franco
10
480
1.01
110
socolado
arenosa
Franco
Brachiaria decumbens
26
4300
1.40
360
arcillosa
Franco
Brachiaria decumbens
26
4100
1.33
345
arcillosa
Franco
Brachiaria decumbens
4
3928
1.44
473
arenosa
Franco
Brachiaria decumbens
4
2672
1.34
311
arenosa
Tomado de Martínez, 1988.
En la tabla 64 se encuentra un notable incremento en la escorrentía dentro de las parcelas
con Brachiaria decumbens con respecto a las coberturas de bosque y cacao en bosque
socolado. Igualmente la pérdida de suelo es mucho mayor en las praderas comparadas
con el bosque o con el cultivo de cacao. También se observó que la densidad aparente en
las praderas con Brachiaria decumbens aumentaba con los años de uso, así se evaluaron
estas parcelas a los 3, 6 y 10 años de uso y se observó que este parámetro se incrementó
con relación al bosque natural 24.4, 27.9 y 37.2% respectivamente. Lo que permite
observar claramente la compactación que ocasionan los animales de pastoreo en el suelo
(Martínez, 1988).

62

Las propiedades físicas de los suelos dependen en gran parte de la textura, de los
materiales de los cuales se originaron y del proceso de formación. Aunque bien las
propiedades físicas pueden ser influidas positiva o negativamente por el manejo del
suelo, estas tienen unos limites que dependen de los aspectos mencionados anteriormente,
por esto es utópico intentar mejorar la infiltración de un suelo arcilloso a niveles que son
característicos de las arenas. Herrera, 1996, en este sentido compara suelos de ladera de
diferentes lugares de ladera colombiana (Obonuco, Chinciná, Casanare y Cajamarca)
encontrando que el suelo de Chinchiná posee mejor porosidad, humedad aprovechable y
densidad aparente, debido al efecto de los niveles elevados de materia orgánica en
combinación con las cenizas volcánicas típicas de esta zona.
Un aspecto muy importante en el manejo de los suelos por influir directamente sobre las
propiedades físicas del suelo, es la labranza, con esta se pueden mejorar las
características físicas o “romper” la estructura del suelo. Amézquita et al., 1998, realizó
un ensayo en el que utilizó diferentes tipos de labranza sobre un mismo suelo y encontró
que estas alteraban la densidad aparente del suelo. El sistema que el llama labranza
convencional (1 pase de guadaña, 1 pase de arado de discos, 1 pase de rastra pesada, 1
pase de rastrillo pulidor y siembra con sembradora directa) aumenta la densidad aparente
del suelo en comparación con mulch tiller (1 pase de desbrozadora, 2 pases de mulch
tiller, 2 pases de field cultivator y siembra con sembradora directa), además halló una
zona compactada entre los 10 y 40 cm de profundidad para todos los tipos de labranza.
Debido a investigaciones como la de Amézquita et al., 1998, es que se ha dado paso a la
mínima labranza y en algunos casos labranza cero. Esta relativamente nueva tecnología
pretende conservar las propiedades iniciales favorables de los suelos, por eso se le ha
dado el nombre de labranza de conservación, pero en algunos casos la mala aplicación de
esta tecnología ha llevado a la pérdida de cosechas debido a los limitantes físicos del
suelo. Por lo anterior la labranza de conservación solo debe aplicarse en suelos con
buenas propiedades físicas, es decir, alta infiltración y movimiento de agua y aire en el
suelo, bajas densidades aparentes y ausencia de capas compactadas.
Rodríguez, 1984, en su estudio del efecto de la reducción de operaciones en las
propiedades físicas del suelo que el tipo de implemento utilizado en la labranza afecta las
propiedades físicas, el concluye que los suelos preparados únicamente con tres
operaciones de rastrillo conserva la estructura del suelo, mientras que la utilización de
arado de chuzo incrementa el valor de la densidad aparente y a la vez reduce la
porosidad. El arado de vertedera tiende a reducir la estabilidad estructural con el numero
de pases del implemento. Finalmente concluye que los cultivos de maíz, trigo, arveja,
cebada y papa mantienen su producción con la reducción de operaciones de labranza
hasta el nivel de tres operaciones de rastrillo solamente, además concluye que la
reducción de operaciones de labranza tiende a reducir la erosión ocasionada por
escorrentía.
Feijoo et al., 2001, en su estudio en la cuenca Cabuyal en el departamento del Cauca,
encontró que la densidad poblacional, la biomasa total de la macrofauna y la
biodiversidad de lombrices varió considerablemente según el sistema de uso considerado.
Estos variaron con el uso del suelo de la siguiente forma: en la selva Andina, la riqueza

63

taxonómica fue muy alta (98 unidades taxonómicas) que descendió en los pastizales (de
23 a 13) y en algunos cultivos (de 31 a 18). Un estudio similar fue llevado a cabo por
Decaëns, et al., 2001, en las sabanas de los llanos orientales, ellos encontraron que la
mayor riqueza taxonómica y densidad poblacional apareció en el bosque de galería y en
la sabana (valores medio de 4293 y 2830 individuos/m2) y los valores de biomasa fueron
intermedios (13.6 y 15.3 g/m2). Las termitas (47%) y las lombrices (31%) fueron los
grupos más abundantes en términos de biomasa. La quema de la sabana causó una fuerte
disminución en la macro fauna en general, aunque después de dos meses habían
recuperado los valores iniciales: la biomasa y la densidad no fueron diferentes
significativamente a las obtenidas antes de la quema y se recolectaron 20 unidades
taxonómicas. Los monocultivos anuales (arroz y yuca) presentaron los valores mas bajos
de biomasa (3.2 a 4.3 g/m2) y de densidad (429 a 592 individuos/m2) y la riqueza
taxonómica fue baja (18 unidades taxonómicas), lo cual indica que las comunidades de
macro invertebrados son altamente sensibles a los cambios del uso del suelo en las
comunidades de sabana.
Cifuentes, 2001, realizó la comparación del efecto de varios sistemas de labranza sobre el
suelo, en el centro de investigaciones de CORPOICA en Palmira. Los sistemas de
labranza que se estudiaron fueron labranza convencional, mulch tiller, cincel vibratorio,
siembra directa y un testigo de bosque de cacao. Cifuentes, 2001, muestra que los
sistemas de labranza producían diferencias en la fauna del suelo como se aprecia en la
Tabla 65.
Tabla 65. Densidad de la macro fauna del suelo (promedio de individuos/0.062 m2) de 0 –
10 y 10 – 20 cm de profundidad en el perfil de un vertisol, bajo cuatro sistemas de
labranza.
Lombrices Miriapodos Coleopteros
Otros
Total
Profundidad
0 - 10 - 0 - 10 - 0 - 10 - 0 - 10 - 0 - 10 10
20
10
20
10
20
10
20
10
20
Cincel vibratorio
13
18
46
109
11
5
39
23
109 158
Siembra directa
72
52
18
23
9
3
29
3
128
81
Mulch tiller
64
36
119
84
17
2
119
16
319 138
Labranza
14
20
82
107
6
3
33
13
138 143
convencional
Bosque de cacao
130
21
85
14
67
6
79
18
361
59
Tomado de Cifuentes, 2001.
En la medida que se utiliza la labranza mínima o labranza cero (Bosque de Cacao), las
lombrices proliferan en los horizontes más altos, haciendo un trabajo de remoción y
aireación, haciendo posible este tipo de labranza. Esta respuesta no se obtiene cuando se
utiliza labranza convencional o el cincel vibratorio. De acuerdo con las pruebas
realizadas en el CI Palmira de 0 a 10cm de profundidad, se encontró muy buena respuesta
en la población de macrofauna en los sistemas de labranza mínima (Bosque de cacao) y
siembra directa. En cuanto a las pruebas de 10 – 20 cm de profundidad, se observó que en
la siembra directa se redujeron las poblaciones de macro fauna (Cifuentes, 2001) (Ver
Tabla 65).

64

Otro aspecto que se midió en este estudio fue el rendimiento de la producción de maíz
bajo labranza mínima, siembra directa y labranza convencional durante cinco años de
evaluación. Cifuentes, 2001, concluye que no hay diferencias significativas entre la
producción de estos sistemas pero al analizar más a fondo la labranza mínima es más
barata y mejora las condiciones del suelo, lo que la hace más atractiva que los otros tipos
de labranza.
En cuanto a gases de efecto invernadero, emisión y captura, se encuentran unos pocos
datos de estimativos de emisión de gases para países de la región Andina, pero datos de
captura realizados en zonas andinas no fue posible encontrar en toda la bibliografía
revisada.
Lal, et. al, 1995, relacionaron la erosión y las dinámicas del carbono haciendo un
estimativo de la cantidad de materia orgánica presente en el suelo erodado, así, estimaron
Lal et. al, 1985, que los flujos de carbono en la atmósfera provenientes de procesos de
erosión es del orden de 0.57 x 1015 gr/año, de los cuales aproxidamente 0.16 x 1015 gr/año
provienen de regiones tropicales.
Subak, 1996, estimó las emisiones de gases efecto invernadero proveniente del cambio de
uso de la tierra en Colombia. Ella plantea que Colombia es responsable del 1% de las
emisiones mundiales de CO2 y aproximadamente del 0.6% de las emisiones mundiales de
metano (CH4), de esta fracción aproximadamente el 70% corresponde a emisiones de
metano proveniente del ganado.

65

5. CONCLUSIONES
En la Zona Andina existen gran variedad de tipos de suelo, los cuales están diseminados
en diferentes tipos de topografía, cobertura y regímenes climáticos, por esto el manejo
debe ser enfocado a cada unidad hidrológica, la cual es la combinación de cada uno de
estos factores. En consecuencia, las acciones de manejo al ser extrapoladas a otras
condiciones proporcionaran respuestas diferentes, las cuales deben ser estudiadas
cuidadosamente antes de ser implementadas.
En general, las acciones de conservación de suelos exitosas comprenden dos factores
claves, el primero es la cobertura permanente del suelo con sistema vivos o muertos que
impidan el golpe de las gotas de lluvia sobre el suelo y el segundo son barreras también
vivas o muertas que disminuyan la velocidad de los flujos de escorrentía.
Las técnicas de labranza deben ser estudiadas antes de ser aplicadas, con el fin de
mantener las condiciones favorables de los suelos y así obtener mayores producciones a
menor costo económico.
La pérdida de nutrientes es un proceso importante en la degradación de suelos que aun no
está bien estandarizado. La concentración y cantidad de nutrientes perdidos a causa de la
erosión es un gasto que se puede evitar y así hacer sistemas sostenibles que sean rentables
económicamente.
La introducción de sistemas de cultivos tiende a disminuir la biodiversidad del suelo, lo
cual pede verse reflejado en pérdida de estructura y de procesos degradativos de la
materia orgánica que aportan nutrientes en el suelo. Los paquetes técnicos que incorporen
esta variable con el objetivo de mejorar las condiciones de cultivo están en desarrollo y
su aplicación requiere de un amplio conocimiento, lo cual no lo deja al alcance del
agricultor.

66

6. BIBLIOGRAFÍA
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la sequía (PRONALDES). Ministerio de Desarrollo sostenible y Medio Ambiente, La
Paz, Bolivia.

72

Anexo No 3.

Como incorporar la depreciación de los recursos naturales
en las cuentas nacionales. Una primera aproximación
basada en la experiencia de CONDESAN en los análisis de
las Unidades de Respuestas Hidrológicas (URH).
Rubén Darío Estrada

Resumen
Hay varios estudios que muestran la importancia de contabilizar la depreciación de los
recursos naturales como un mecanismo útil para tomar decisión sobre la intensidad de
uso de los recursos y del verdadero aporte de los mismos a la economía. Hay indicios que
habría que considerar entre un 4 y un 10 % del PBI como un costo por utilizar los
recursos naturales. A pesar de ello hay pocos estudios que se ejecuten en forma
sistemática, pues existen dificultades para medir el impacto de cambios en el manejo y
uso de la tierra. Los principales están relacionados con la relación existente entre la
degradación del suelo y la productividad, los balances hídricos y los cambios
atmosféricos y climáticos. Otro aspecto fundamental es como extrapolar, a todo el país,
la información cuantificada en algunos estudios de caso, realizados por sectores
productivos ( forestales, ganadería, cultivos) y generalmente en forma ex-post.
Una revisión de estudios sobre el tema mostró que se podrían mejorar los análisis, si se
corregían tres aspectos:1- La cuantificación del costo de la degradación de suelos que se
produce por los fenómenos climáticos, uso de tierra y manejo de suelos en un año
específico, 2- La incorporación de los balances hídricos ( retención de agua en el perfil,
aporte a los caudales y retención de agua en el acuífero superficial) y 3. Identificación de
un nivel de análisis que permita hacer una fácil extrapolación de resultados a todo el país.
La metodología propuesta por CONDESAN esta orientada a identificar el nivel de
análisis donde se pueda integrar y cuantificar mas fácilmente la productividad
agropecuaria, la degradación del suelo, los balances hídricos y el impacto en los gases
invernaderos, corrigiendo de paso la forma precisa de contabilizar en el tiempo los costos
y beneficios
CONDESAN ha estudiado cerca de 60 cuencas en la región andina colombiana. Esto ha
generado el análisis de cerca de 2200 Unidades de Respuestas Hidrológicas (URH)
donde con base en la precipitación, el uso de la tierra, la pendiente, el tipo de suelo y las
prácticas de manejo se estima, en forma diaria para períodos de 20 años, como ha sido el
comportamiento de la retención de agua en el perfil, la escorrentía, el aporte al caudal, la
retención de agua en los acuíferos superficiales encargados de los aportes de agua en la
época seca , la erosión, y la pérdida de materia orgánica. Con base en esta información se
hace una estimación de las diferentes parámetros mencionados y se extrapola a nivel
nacional teniendo en cuenta las áreas respectivas reportadas en cada uso de la tierra, por
el Ministerio de Agricultura. Con base en los precios de los fertilizantes y el agua se
73

estima cual es el costo anual por la utilización de los recursos naturales. En esta primera
aproximación se consideraron unos 71.000 000 de hectáreas que corresponden al 52 %
del territorio nacional. En esta área es donde se están produciendo cambios en el uso de la
tierra. por lo tanto es un buen estimativo para todo el país Cada parámetro se ajusta
teniendo en cuenta el Numero de Curva de la situación actual con la que se tenia
originalmente. El costo total por utilización de los recursos naturales se estimo en 1048
millones de usd que corresponden a un 8.7% del PIB agropecuario y forestal; 552
millones de usd son causados por la erosión y pérdida de materia orgánica y 496 millones
son atribuibles a una reducción de la capacidad de retención de agua. Esta primera
aproximación se hizo con los datos promedios de 20 años, pero el sistema tiene la
facilidad de ajustarlo a un año específico con base en la precipitación anual y el
respectivo uso de la tierra. Para poder implementar el sistema se requiere tener una base
de datos sobre las características de las diferentes URH y la precipitación anual. Con esta
información se utilizarían modelos de simulación para predecir el comportamiento de los
mismos en el año pertinente.

A

Antecedentes.

En el presente documento se acepta que el ambiente es un capital natural que genera un
flujo de servicios, que usados en forma sostenible, provee un nivel de ingresos y bienestar
a quien los usa. Sin embargo, si el ambiente es usado en forma excesiva o dañado, en el
corto o mediano plazo se pierde la habilidad para continuar aportando estos servicios.
Bajo este esquema los economistas tienen que entender que pasa con los ingresos
nacionales y el bienestar cuando este capital natural se deprime y como generar alertas
tempranas que les permitan a los políticos y hombres públicos tomar decisiones sobre el
manejo de los mismos.
La cuantificación de la depreciación de los recursos naturales comenzó a discutirse en
los años 30 cuando las materias primas agrícolas tenían bajo valor y solo unos pocos
visionarios identificaron el problema que se presentaría en el futuro. A pesar de todo
este tiempo los analistas reconocen que los sistemas actuales de contabilidad son
especialmente inadecuados en aquellos países donde los recursos naturales son la
principal fuente de ingresos directo o por transformación (Solórzano et al., 1991) .Esto
conlleva explícitamente a un deterioro mayor del deseado en los sitios del mundo con
mayor disponibilidad de recursos naturales. Contabilizando estos aspectos pueden existir
grandes diferencias entre el producto nacional bruto. Repetto, en 1989 mostró que el
sector agrícola de Java era inferior en 17% y que la tasa de crecimiento de producto
interno bruto entre 1971–1984 era del 4% y no del 7% como se reconocía normalmente.
Los principales aspectos que limitan la incorporación de la degradación de recursos en las
cuentas nacionales están relacionados con:

B

Cuantificación de la degradación y su impacto en la
productividad

74

Se han tratado de hacer varios esfuerzos para estimar la degradación y el impacto en
productividad de la depreciación de los recursos naturales. Los principales están
relacionados con:
1- Degradación de los suelos:
La degradación de suelos es definida como la reducción de la capacidad de suelo para la
producción actual o usos potenciales. Esta degradación puede ser examinada desde dos
puntos de vista. La sociedad como un todo estaría interesada en valorar la producción
agrícola obtenida descontando de la misma la perdida de fertilidad del suelo y el impacto
de sedimentos en acueductos, reservorios y represas, estimando de esta forma el
verdadero costo de oportunidad bajo una perspectiva social. Por el otro lado existe el
punto de vista del productor que estaría mas interesado en tomar decisiones valorando los
recursos utilizados considerando muy pocos las distorsiones generadas en el resto de la
región y de la economía. .
En la mayoría de los trabajos la cuantificación se hace teniendo en cuenta el punto de
vista del productor. Los analistas argumentan que este es el enfoque correcto pues: 1- La
mayoría de las decisiones de manejo de recursos naturales esta en manos de los
productores y es muy poco lo que pueden hacer los gobiernos y 2- Los problemas de uso
de suelo son generalmente muy dependientes de las características biofísicas, las cuales
pueden variar sustancialmente aun en áreas pequeñas (Pagiola, 1993). Sin embargo
existen muchos casos en los cuales las externalidades son más importantes que los
efectos directos en las parcelas. Bajo estas circunstancias los enfoques tradicionales dejan
mucho que desear al frenar inversiones que son muy rentables para toda la sociedad.
Varias prácticas tienden a degradar el suelo a través del tiempo y hay metodologías y
estudios de caso que muestran como cuantificar esta pérdida y su impacto en
productividad (Elwell and Stocking, 1982; FAO, 1987; Bojo, 1987; Lutz et al., 1994;
Solórzano et al., 1991). La mayoría de las experiencias revisadas se centran en la pérdida
de suelo como el elemento fundamental y estiman en detalle la disminución que se
tendría en el contenido de nutrientes, el ph del suelo y la retención del agua. Para tal fin
se utilizan imágenes satélites conteniendo tipos de suelos, uso de tierras y precipitaciones.
Con esta tres variables predicen el comportamiento de la productividad de los diferentes
cultivos.
La parte más compleja de todo el proceso es relacionar la pérdida de suelo con la
reducción de fertilidad y productividad de cultivos específicos. Lo que generalmente
tenemos son resultados experimentales para situaciones particulares y las formulas de
perdida de suelo han sido muy criticadas por ignorar la calidad de los diferentes
horizontes, siendo en estos casos solo útil para estimar los volúmenes de sedimentación.
La situación es compleja pues el impacto en fertilidad y productividad esta muy
relacionado con el estatus inicial del suelo en materia orgánica, calidad del material
parental, y capacidad retención de agua en el suelo.

75

En los proyectos mas avanzados, la relación entre perdida de suelo y productividad ha
sido estimada con base en modelos de simulación validados en parcelas localizadas en el
campo. La pérdida de productividad en los diferentes cultivos se incorpora a través de un
modelo de simulación que estima la pérdida de ingreso de la finca cuando la erosión de
suelo es proyectada a un período de 10 años. Los resultados a nivel de finca son
extrapolados a todo el país, teniendo en cuenta la representatividad de los diferentes tipos
de finca (Banco Mundial, 1989; Hufschmidt et al., 1986; Repetto et al., 1989; Brooks et
al., 1982; Wiggisns and Palma, 1980; Bishop and Allen, 1989).
En general estos trabajos están realizados en parcelas en fincas y el problema más
complejo es como extrapolar estos resultados para obtener un valor adecuado para la
depreciación que se presenta en todo el país. Esto implica conocer varios estudios de
caso en los diferentes sistemas de producción y tener una ponderación de los mismos en
la utilización de tierras a nivel nacional.
En los trabajos realizados no fue considerada la sedimentación como un costo o beneficio
clave. Fue muy difícil predecir los flujos de escorrentías ,las cantidades de sedimento y su
distribución espacial. Esto es porque el proceso es demasiado complejo e imposible
realizarlo sin un análisis de cuenca. La recomendación pragmática de FAO (1987) es
estimar la sedimentación de encuestas, datos experimentales y modelos.
2- El rol del agua en los diferentes ecosistemas
El rol del agua en los diferentes ecosistemas esta muy relacionado con los flujos de aguas
en las parcelas y en los cauces. En general la principal dificultad esta relacionada con la
identificación y valoración del efecto de los flujos de agua en la parte alta y baja de la
cuenca. Estos flujos a su ves están relacionados con la precipitación, la temperatura ,los
tipos de suelo y vegetación. La forma de estimar la producción de agua es construyendo
un balance hídrico (precipitación, humedad inicial del suelo, evapotraspiración) en las
diferentes Unidades de Respuesta Hidrológica (URH) en que se divide una cuenca. La
escorrentía es estimada como un excedente (cuando el suelo está saturado) entre la
intensidad de la precipitación y la conductividad hidráulica saturada de los diferentes
horizontes. Una parte importante del agua se percola a través de los horizontes y es
retenida en los acuíferos superficiales. Esta acumulación de agua es fundamental para
mantener los flujos mínimos en las épocas secas.
Analizar el rol del agua es un proceso complejo pues implica cuantificar su impacto en la
productividad del parcela donde cae la precipitación, los efectos en las parcelas donde se
utiliza el agua para procesos de riego y los desastres producidos por crecientes en los
cauces. Generalmente el beneficio más importante esta relacionado con el impacto en la
producción de las parcelas agua abajo y el costo con las actividades en la parcelas aguas
arriba. La situación se vuelve más compleja cuando existen reservorios y/o represas que
acumulan agua para ser utilizados en épocas específicas. Además de los problemas de
sedimentación existe un desfase entre la época en que se realizan los costos (manejo en
las parcelas altas) y el momento en que se obtienen los beneficios en las parcelas de
riego. Caso similar ocurre con los acuíferos superficiales que liberan el agua en los

76

momentos críticos. En el Fenómeno del Niño estos acuíferos se llenan y sus flujo son
utilizados por varios años en las parcelas de riego.
3- Cambios atmosféricos y climáticos
Según Winpenny (1991), los efectos en cambios climáticos producidos por la
deforestación y el manejo del suelo a nivel local y regional son muy controversiales. La
remoción de la foresta puede tener un pequeño efecto en algunos microclimas, pero este
efecto no puede ser predicho con suficiente exactitud para incluirlo a nivel de finca y/o
agroecosistema. . A nivel regional los efectos en el clima son muy especulativos como
para incluirlos en los análisis de proyectos individuales.
Cada vez se entiende más la contribución de la deforestación y otros cambios en los usos
de suelo a las emisiones de gases de invernadero. Sin embargo, un balance adecuado de
estas emisiones es poco común en la mayoría de los diferentes sistemas de producción.
Para cada uno de ellos se debe conocer la línea base de producción de gases de
invernadero y estimar el impacto por cambio en cobertura y manejo. Esto implica que es
difícil incluir estos aspectos en los esquemas tradicionales de calcular las cuentas
nacionales.
4- Biodiversidad
Nadie niega la importancia de la compleja interrelación que existe entre especies y
ecosistemas y los beneficios existentes para la vida que se reduciría si esta disminuye. Es
también vital por el potencial que se tiene de descubrir nuevas especies con gran
potencial farmacéutico. Se estima que existe un 25% de probabilidades de descubrir
nuevas especies en los bosques tropicales (Pearce, Furtado and Pearce, 1990). Según
Winperny no es fácil capturar todos estos beneficios, en forma ex-ante, en los análisis de
costo beneficio. El valor de la biodiversidad fue clasificado por Flint (1990) en tres
grupos; biodiversidad para uso directo, para usos indirectos y para posible usos futuros.
En todos los casos se presentan algunos ejemplos que están muy relacionados con los
bosques tropicales de la Amazonia (Peter et al., 1989).
Uno de las partes complejas es ponerle valor a los costos y beneficios relacionados con la
biodiversidad. Los científicos poseen bancos considerables de recursos genéticos,
muchos de ellos no evaluados en profundidad. El valor de la biodiversidad en la floresta
es una pequeña parte de todos los recursos que hay que invertir para desarrollar un nuevo
producto. Todas estas razones han llevado a que las compañías comerciales están muy
poca dispuestas a pagar por conservar la biodiversidad. En la investigación agrícola la
experiencia les ha mostrado que el valor de una especie no investigada es muy bajo, aun
si el valor particular de un gen específico, es enorme (Flint, 1990).
Ninguno de los trabajos analizados considero en forma especifica el aspecto de
biodiversidad.

77

C

Como incorporar el tiempo en la contabilidad de costos y
beneficios por degradación de recursos, de tal forma que
sea un reflejo adecuado del desempeño anual de la economía

Las reglas contables del sistema de cuentas nacionales están diseñadas de tal forma que
las actividades se registran correctamente desde el punto de vista económico; es decir en
el momento en que se realizan. Esto implica cumplir dos reglas: que las transaciones se
registran en el momento en que se realizan y se registran a precios corrientes de
transacción. Esto da solidez al esquema en el sentido que su aplicación hace que este
correctamente medida, no importa que tan alta es la tasa de inflación (Hill, 2001).
La mayoría de estos trabajos han estado orientados a ajustar las cuentas nacionales a
través de un análisis expost. Se asume que lo que paso se repetirá y por lo tanto es lícito
descontar montos similares para el futuro. A pesar que esta es la aproximación más
común deja mucho que desear como mecanismo para identificar el desempeño de la
economía en un año dado, especialmente cuando existen grandes fluctuaciones en la
precipitación, que a su ves esta muy relacionada con la degradación de suelos y los
balances hídricos..
Se han realizado varios análisis ex-ante para predecir los ajustes que se deberían hacer
en el manejo de los recursos naturales, en los diferentes sistemas de producción. En estos
casos se han seleccionado los sistemas de producción (Lutz et al. , 1991) y/o las fincas
como las unidades de análisis, al permitir mas fácilmente predecir cuales serán las
decisiones que toma el productor. En estos casos se han dedicado una gran cantidad de
esfuerzo a predecir cual sería el comportamiento de varios sistemas bajo diferentes
escenarios de condiciones macroeconómicas y a nivel de productor.

Metodología propuesta por CONDESAN
La metodología propuesta por CONDESAN esta orientada a identificar el nivel de
análisis donde se pueda integrar y cuantificar mas fácilmente la productividad
agropecuaria, la degradación del suelo, los balances hídricos y el impacto en los gases
invernaderos, corrigiendo de paso la forma precisa de contabilizar en el tiempo los costos
y beneficios. Esto elementos nos daría una información mas adecuada que la que estamos
obteniendo de las metodologías tradicionalmente usadas en las cuentas nacionales.
Los principales aspectos metodológicos son:
1-Selección de las Unidades de Respuesta Hidrológica URH*. como la unidad de
análisis.
En los análisis de cuentas ambientales a través de la metodología de costo- beneficios
siempre se ha utilizado implícitamente una unidad de análisis. Estas unidades estaban
muy relacionadas con la disponibilidad de información de campo que aportaba la

78

investigación agropecuaria y que fue pasando de cultivo, finca, sistema de producción.
Los primeros trabajos consideraban el uso de la tierra en 4 0 5 grupos (floresta, pasturas,
cultivos y floresta secundaria) (Solórzano et al., 1991)4.
Esta aproximación era muy útil cuando la degradación del ambiente se relacionaba en
gran medida con la destrucción de recursos forestales tropicales. En la mayoría de los
casos se hace una sobre posición de mapas bioclimáticos o zonas de vida, grupos de suelo
y pendientes, generalmente a escalas 1:200000. Se utilizan dos mapas de uso de suelo,
espaciados unos 15 años y la evolución anual se estima con base en encuestas y/o censos
nacionales. Esta metodología puede ser fácilmente aplicada pues existe información
secundaria en muchos países para estimar la biomasa. Brown (1984) utilizando datos de
las Naciones Unidas y de FAO estimó que la producción de biomasa en los bosques de
Latinoamérica es de 176 t/ha equivalente a un volumen de 283 m3/ha .
En los países donde la producción agropecuaria es más importante que la forestal se
debe utilizar otra metodología. En estas condiciones se requiere conocer el efecto que los
cultivos y las prácticas de manejo están teniendo en la productividad, los balances
hídricos , la sedimentación y la producción de agua para acueductos y represas. Esto
exige trabajar a menores escalas y tener una metodología que estime los trade off entre
los diferentes componentes. Los trabajos revisados y mencionados anteriormente
concentraron la mayoría de los esfuerzos en estimar el impacto en el sitio donde se
produce la intervención teniendo muy poco en cuenta la externalidades generadas por
estas actividades. .
Un buen ejemplo de este enfoque es el trabajo de Repetto et al ,1989 , Magrath and
Arens ,1989, diseñado para ajustar las cuentas nacionales de Indonesia reflejando las
pérdidas por erodabilidad en las tierras agrícolas. Se determinaron 5 ecosistemas
considerando pendientes y uso de tierra: cultivos de arroz irrigados con baja erosión,
cultivos de secano con alta erosión; generalmente en pendientes, bosques naturales y
plantados, cultivos permanentes con baja erosión, cultivos de pan coger con moderada a
alta erosión. y floresta degradada con alta erosión,. La degradación del suelo fue medida
con varios proyectos de AID complementados con estimaciones educadas sobre
degradabilidad en condiciones similares. Los cultivos de ladera fueron separados en dos
grupos, los sensibles a la fertilidad del suelo ( maíz, soya, nueces, frijoles y arroz de
secano) y los poco sensible como la yuca. La relación entre productividad y pérdida de
suelo fue estimada para los primeros 25 cms. Los resultados fueron ponderados teniendo
en cuenta la distribución de tipos de suelo en toda la isla.
El ejercicio final consistió en relacionar la pérdida de productividad con la disminución
de ingresos en un año dado y obtener el valor presente neto de las futuras perdidas;
estimadas en 484 millones. El costo efectivo de la erosión, en 10 años, fue del 4 % del
valor de la producción de los cultivos agrícolas. Adicionalmente algunas externalidades
fueron consideras; la sedimentación de los sistemas de riego, sedimentación de las bahías
4

Se entiende por unidad de respuesta hidrológica –URH. Una área geográfica dentro de una subcuenca
donde el comportamiento de la productividad, balances hídricos y generación de la externalidades son
similares. Esto ocurre cuando la precipitación diaria, tipo de suelo, pendiente y cobertura son iguales.

79

y de los reservorios. El costo principal fue el de los reservorios donde el resultado fue
muy sensitivo al volumen muerto existente. Se estimó que la sedimentación de los
principales reservorios redujeron el potencial hidroeléctrico y de riego en entre el 0.5 y
2.3 % anual, dependiendo del volumen muerto. Capitalizando estas pérdidas
representaban 75 millones de dólares.
Una selección de las URH como unidad básica de análisis tendría las siguientes ventajas.
-Un mejor identificación de costos y beneficios
La ventaja de seleccionar las URH es que nos permite integrar la información de
productividad, degradación de suelo, generación de sedimentos, balance hídrico y de
gases de invernadero, en una misma unidad de análisis. A su ves tener un mayor numero
de indicadores para estimar el verdadero costo del uso del recurso y los impactos que se
pueden tener cuando se hacen inversiones en el manejo del suelo. En los análisis de
cuenca, para cada URH se estima: precipitación, el pico de escorrentía, la conductividad
hidráulica saturada, el aporte de agua al acuífero superficial, la retención del agua en el
suelo, la erosión, la perdida de nutrientes del suelo y su materia orgánica, el aporte de
agua al caudal y la productividad. Según Wipenny 1994, esta sería una de las mejores
aproximaciones del valor del deterioro de los recursos naturales en las cuentas nacionales
y la principal dificultad siempre ha estado en la disponibilidad de datos para hacer estas
estimaciones en forma razonable.
En la figura No 1 se presenta los principales elementos que sistemáticamente se
considerarían en las diferentes unidades de respuesta hidrológica. Esto permite tener una
buena aproximación a la productividad en la unidad de análisis y a las externalidades
generadas. Con variables como la evapotranspiración, los nutrientes del suelo y la
disponibilidad de agua en el perfil se podría estimar fácilmente la producción de biomasa
y un balance de los gases de invernadero. Todos estos elementos ayudan a tener una
mejor identificación espacial y temporal de los costos y beneficios generados por la
actividad agropecuaria en las diferentes URH.

-Un mejor balance entre actividades agropecuarias y floresta.
Las metodologías anteriores favorecían a los cultivos cuando se trataba de la
productividad y la floresta cuando el objetivo era la conservación. Con la metodología de
las URH este sesgo se reduce significativamente y se le da la opción a prácticas de
manejo dentro de los cultivos que aumenten la productividad permitiendo a su ves
incrementar la retención del agua, la infiltración al acuífero que regula los caudales en
épocas secas y la reducción de picos en caudales que causan desastres naturales.
- Un mayor reconocimiento a ecosistemas poco estudiados y/o tenidos en cuenta.

80

En toda la región andina el ecosistema de páramo es fundamental. Aporta una parte
importante del agua y su destrucción tendría grandes repercusiones en los balances
hídricos y de gases invernadero. Estos ecosistemas han sido poco considerados en el
pasado pues la aproximación de producción directa se ven menos favorecidos pero un
análisis integrado a través de externalidades mostraría la gran importancia que tiene en
toda la productividad agropecuaria. Caso similar sería el de los humedales.
- Una mejor contabilización de las actividades en el momento en que ocurre.
El comportamiento de las URH esta muy relacionada con la estructura ( suelos,
cobertura, pendiente )
de cada una de ellas y con la precipitación. Esta ultima
información es tomada en forma diaria en mas de 300 estaciones metereológicas en
Colombia, lo cual permitiría tener un panorama mas preciso de perfil de evolución de la
degradación a través del año y de las principales externalidades ( positivas y negativas )
generadas por el proceso productivo. Esto permitiría contabilizar anualmente la pérdida
neta de recursos y su influencia en la productividad.
Con este esquema las variaciones anuales tienen una gran importancia pudiendo ser los
años con mayores productividades los que tendrían a su ves mas costos ambientales
asociados. Generalmente los años lluviosos se incrementa la productividad pero a su ves
tienen a concentrar la mayor proporción de desastres, por picos en caudales, y una mayor
degradación del suelo por erosión.
- Una concentración de mayor información donde los problemas son más
importantes y complejos.
Las URH son las unidades básicas para análisis de cuenca. Estos son mas detallados en
aquellas áreas donde se encuentra concentrada la población y donde el trade off entre la
utilización de los recursos es mas dinámica. En Colombia esto se da generalmente en
zonas de ladera donde se integra los paramos, con la productividad agrícola de las laderas
y los valles interandinos. En estas zonas es donde el uso del suelo compite por diferentes
opciones y donde se producen las grandes externalidades ambientales. En las zonas de
bosques tropicales las áreas son más homogéneas y las externalidades tienen un menor
valor por la reducida concentración de población.

- Un método ágil de extrapolación e integración de la información.
Como se menciono anteriormente, una de las principales dificultades en la cuantificación
de la degradación a nivel nacional está relacionada con el proceso de extrapolación. Si
la información se obtiene a nivel muy detallado ( parcelas de producción y/o finca) la
integración de información es muy compleja pues no existe en las estadísticas nacionales

81

información adecuada para saber que tan representativas son las unidades tipos
analizadas.
Parece lógico pasar de los enfoques de nivel de finca a los enfoques por URH. Las
principales consideraciones son :
-

La información por URH estará, cada ves, mas disponible. Con la importancia
que han adquirido los aspectos ambientales y el desarrollo metodológico y
tecnológico los análisis de cuenca se están volviendo mas comunes que los
trabajos a nivel de finca. Esto permite tener acceso a una información que no
estaba disponible hace 10 años.

-

En las metodologías anteriores los costos y beneficios económicos, a nivel de
finca, eran una variable proxi de las unidades de respuesta hidrológica localizadas
en el área donde se encontraba situada la finca. Si las condiciones eran muy
favorables un cultivo sin riego podría tener iguales niveles de productividad que
una área regada. Esto se vería reflejado en los costos de producción que se
incrementarían sustancialmente en el segundo caso.

82

Figura No 1- Impacto del uso de tierra y manejo de las Unidades de Respuesta Hidrológica (URH)
Cambio en el uso de la tierra
y/ o prácticas de manejo en
las URH

Estabilidad de las capas
de suelo ( 1 )
)

Incremento de la
productividad en el
sitio ( 1.1)

Estabilización /modificación
de flujos de agua ( 2 )

Mejora en la calidad
de agua. ( 3 )

Reducción de
sedimentación
aguas abajo. (1.2)
Incremento de la
productividad
( 3.1 )

Incremento de flujos de
agua en períodos críticos
( 2.1 ) .
Reduce
productividad y
creación de
nuevo suelo en
las partes planas
(1.2.1 )

Reduce
pérdidas por
avalanchas
(1.2.2 )

Incrementa
capacidad de
reservorios (1.2.3 )

Incrementa capacidad
de riego ( 2.1.1 )

Reducción en
costos de salud.
(3.1.1 )

Incrementa la capacidad y
uso de hidroeléctricas
( 2.1.2 )

Incrementa
disponibilidad de
agua ( 2.1.3 )

D

Utilizar la experiencia e información de CONDESAN para
generar una primera aproximación cuantificada en un país
de la zona andina.

En los dos últimos años CONDESAN ha realizado unos 60 análisis de cuenca en regiones
de montaña en Colombia lo cual ha generado unas 2200 URH. Esto nos permite tener
elementos claves para proponer unos 100 agrosistemas montañosos que se caracterizan
mas en detalle a través del comportamiento de URH que conforman cada agroecosistema.
El comportamiento de estas URH se extrapolaría a toda la zona de montaña y laderas
teniendo como base los mapas de suelos y uso de la tierra. Para los cultivos semestrales
y las pasturas se identificaran, en las diferentes cuencas estudiadas, aquellas URH que
más se ajusten a las condiciones climáticas, topografía y de uso de tierra. Para la floresta
y las plantaciones forestales se utilizara la URH con este uso de tierra y condiciones
climáticas similares.
1- Selección de los principales indicadores de la degradación.
En el cuadro No 1 se presentan los principales indicadores sugeridos por CONDESAN
para estimar la degradación. Todos estos indicadores se cuantifican en las URH. Los
cuatro primeros indicadores fueron sugeridos como fundamentales por
Benites,
Shaxson y Vieira 1996. en el taller de trabajo de FAO sobre Indicadores de Calidad de
Suelo y su uso en la Agricultura Sostenible y el Desarrollo Rural. Los señalados con un
asterisco requieren análisis de cuenca para estimación adecuada de su magnitud. Los
indicadores de crecimiento o reducción de la escorrentía en las tormentas se puede
estimar de la curva de intensidad de caudales realizadas para diferentes escenarios. Este
es un trabajo mas complejo y por lo tanto no se considera en esta propuesta, pero se harán
los esfuerzos para incorporarlos en futuros ajustes. Caso similar sería el balance de gases
invernadero y la biodiversidad..
Cuadro No 1 Indicadores seleccionados por CONDESAN para estimar la
degradación de recursos.
Indicadores
Ganancia o pérdida de nutrientes del suelo
Ganancia o pérdida de materia orgánica
Crecimiento o reducción de la erosión por agua y viento
Incremento o reducción de la acidificación
* Retención de agua en el perfil
* Aporte de agua al caudal en época seca
* Crecimiento o reducción de la escorrentía en las tormentas.
* Balance de gases invernadero
** Biodiversidad

84

2- Selección de los usos de la tierra más importantes.
En el cuadro No 2 se presentan los principales usos de la tierra en 1986. En total se ha
tomado en cuenta cerca de 71 millones de hectáreas que corresponden a un 51 % del
territorio nacional., donde la presión del hombre es mayor y se producen los cambios
mas importantes. Para cada uso se han considerados los departamentos donde se tiene
mas del 80 % del área nacional en ese uso. .
3- Selección de las URH representativas de los diferentes usos de tierras.
En el cuadro No 3 se presentan las principales variables que caracterizan las URH que
conforman los diferentes usos de tierras. Para cada grupo se tiene un promedio y una
desviación estandar, lo cual da una idea de la variación de los datos. En algunos casos
existe muy poca información y/o esta se encuentra sesgada por condiciones climáticas. Es
el caso del cultivo de frijol y el de caña panelera. En el cuadro aparecen los datos básicos
obtenidos de los análisis pero para los cálculos finales se utiliza la información que a
nuestro criterio se ajusta mejor.
En el caso del frijol se encontraron solo 5 URH con niveles de precipitación cercanos a
los 6000 mm/año ( en Florencia, Caldas, represa del río La Miel ). Esta precipitación es
muy alta y por información secundaria sabemos que esta unidad no es representativa. En
este casos se tomó la decisión considera mas representativa la información del cultivo de
maíz en laderas dado lo común de la existencia de siembras (intercalados, rotaciones,
asociados) de los dos cultivos. El otro caso fue el de la caña panelera donde en las
cuencas estudiadas se localiza en zonas de alta precipitación. En este caso se tomaron los
datos correspondientes a menores precipitaciones así no fueran un promedio de las
unidades de respuesta hidrológica que tienen este uso de tierra.
4- Estimación de costo anual de la degradación.
En el cuadro No 4 se presenta la información base para estimar la degradación de
recursos. La primera columna muestra el número de agroecosistenmas que se deberían
considerar para hacer una buena aproximación a la cobertura nacional y las condiciones
climáticas que enfrenta. En general el número de agroecosistema se aumenta cuando se
consideran los cultivos en las zonas de ladera, En estos casos existe una combinación de
suelos, pendientes y precipitaciones que hace que se requiera un mayor volumen de
información para hacer una estimación adecuada.
En la segunda columna se hace una estimación del área en las diferentes coberturas.
Teniendo en cuenta los cultivos, los pastos y la floresta plantada y natural se llegaría a
unos 71 millones de hectáreas. Creemos que en estas áreas es donde ocurre el mayor
deterioro de recursos y por lo tanto la aproximación realizada es un buen indicativo de la
degradación de los recursos naturales en todo el país.

85

Las variables principales están relacionadas con la retención de agua en el suelo, los
aportes de agua al caudal, los aportes de agua al acuífero superficial, la erosión, las
pérdidas de materia orgánica y la reducción de caudales picos. Cada una de estas
variables se transforma de mm a metros cúbicos por hectárea y representa el
comportamiento promedio en los últimos 20 años.
Aun bajo condiciones optimas se producen procesos de degradación. Para ajustar estas
perdidas aceptamos que un buen indicador del deterioro lo esta dando el numero de curva
actual al compararlo con el existe en condiciones ideales. Estimamos que un CN de 50
( equivalente a un bosque poco intervenido, pasturas nativas con cobertura densa) es el
ideal y reajustamos las variables mencionadas multiplicando los valores de las variables
por la diferencia entre el CN actual y el ideal.
Para estimar el valor de la degradación multiplicamos los nuevos valores de cada
variable por su costo en el mercado. Esta primera aproximación se hizo con base en el
precio existente en el mercado del agua y de los fertilizantes: $ 20, $ 5 y $ 30 pesos por
metro cúbico de agua retenida en el perfil, aportada al caudal y almacenada en el acuífero
para ser utilizada en la época seca. Por tonelada de erosión y materia orgánica pérdida se
estima $10.000 y $ 30.000 pesos respectivamente.
Del total de costos, 1048 millones de usd., las pérdidas por erosión y materia orgánica
representan 552 millones y las relacionadas con pérdida de capacidad para manejar el
agua significan 496 millones. El costo total representan el 8.7 del PIB agropecuario.

86

87

Cuadro No 2. Principales agroecosistemas y su localización

Cultivo
Ajonjoli
Algodón
Arroz riego
Arroz sec. Mecanizado
Arroz sec. Manual
Café
Cebada
Frijol
Maíz tecnificado
Maíz tradicional
Maní
Papa
Sorgo
Soya
Tabaco
Trigo
Banano
Cacao
Caña de azúcar
Cana panelera
Fique
Ñame
Palma africana
Plátano
Yuca
Frutales
Páramos
Pastos por encima de 2800
Pastos entre 2000-2800msnm
Pastos entre 1500 y 2000msnm
Pasto húmedos entre 800 y 1500
Pasto secos entre 800 y 1500
Pasto menos 800 msnm
Sabanas nativas
Bosques eucaliptus
Bosques cipres
Bosques Amazonía
Bosques del Pacífico
Bosques Valles interandinos
Bosques entre 800 y 2000
bosques entre 2000 y 3000
Area total considerada

Area
Ha.
6163
47500
233046
127257
42478
869000
6132
12118
82078
372551
1789
164759
62667
33952
4969
19058
40500
95416
174445
210858
18311
15294
147878
379965
176944
134278
320000
945000
600000
2000000
2000000

Departamentos donde se localiza la producción
1
Córdoba
Córdoba
Tolima
Meta
Córdoba
Antioquia
Boyacá
Antioquia
Córdoba
Bolívar
Tolima
Cundina.
Valle
Valle
Santander
Nariño
Antioquia
Santander
Valle
Boyacá
Cauca
Córdoba
Meta
Quindío

2
3
4
5
Bolívar Magdalena
Tolima
Sucre
Tolima
Valle
Vichada
Meta
Huila Nort. San
César
Casanare
Bolívar
Arauca
Sucre
Bolívar Antioquia
Valle
Caldas
Quindío Cáuca.
Cundina.
Santander
Nariño
Huila Tolima
Valle
Sucre
Córdoba Antioquia
Boyacá
Nariño
Nariño
Cauca
Boyacá
Nariño Antioquia
Tolima
Bolívar
Cundina.
Meta
Huila
Boyacá
Boyacá
Magdalena
Norte San.
Huila
Cauca
Santander Cundina. Antioquia
Nariño Santander
Bolívar
Magdalena
César Santander
Nariño
Tolima
Meta Antioquia Córdoba
Magdale
Bolívar Antioquia Santander
Córdoba
na

2000000
15000000
26000000
450000
450000
10000000
5000000
1000000
1000000
1000000
71244406

88

5- Indicadores considerados por agrosistema.
En el cuadro No 3 se presentan los principales cultivos, el numero de agrosistemas por
cultivo y los indicadores considerados en cada agrosistema, en total se consideran 131.
En la erosión se consideran en forma explicita los siguientes indicadores: ganancia o
pérdida de nutrientes del suelo y ganancia o pérdida de materia orgánica. La decisión de
inclusión de un indicador esta relacionada con la importancia del mismos en la
degradación.

Cuadro No 3. Datos básicos de las URH localizadas en cuencas analizadas por
CONDESAN

No CN
de
URH

Cultivo semestral
terreno plano
Cultivo semestral
en laderas
Café
Pastos terrenos
altos
Maíz de laderas
Frijol de laderas
Arboles deciduos
Floresta siempre
verde alta lluvia
Floresta siempre
verde baja lluvia

15 79.1
6.4
75 77.0
6.5
75.3
77
4.0
72 61.1
5.4
65 78.9
2.9
70.0
5
0.0
51 61.4
20.4
64 50.5
13.6
139 50.5
13.8
96 39.2

Precipit
a
ción
mm/año

1017.7
26.8
1956.2
394.4
1527.6
119.4
2249.2
1235.4
1729.4
201.4
6171.0
0.0
1409.5
322.2
1245.0
196.7
1881.3
464.7
1123.0

Agua
Densida
Disponibl Escorrentí Aporte
Pérdida d
e
a
Agua al Erosión de
Aparent
en el
mm/año Acuífero t/ha/año Materia e
perfil
Superfic
Orgánic Mg/m3
del suelo
i
a
mm/año
mm/año
t/ha/año
186.7
92.6
190.8
118.8
177.3
51.2
153.6
61.2
173.9
60.1
84.1
22.7
182.0
53.3
85.7
63.4
180.2
104.6
107.4

164.6
77.3
646.3
355.0
438.3
110.2
319.7
522.3
457.7
182.1
2188.9
59.1
334.5
198.0
98.5
130.0
230.8
422.6
148.9

82.3
134.3
969.5
399.7
874.8
109.5
1079.8
489.0
609.6
162.7
1463.1
355.5
801.4
226.7
662.9
327.7
949.7
451.1
523.9

1.2
2.1
57.7
54.3
6.2
6.0
11.8
31.9
8.7
11.0
158.2
65.2
7.4
14.7
7.7
9.4
20.3
43.8
9.9

0.1
0.2
4.4
3.5
0.4
0.5
1.0
2.4
0.7
0.9
2.9
4.1
0.5
1.4
0.5
0.3
1.6
1.5
1.0

Carbono
Orgánic
o
% peso
suelo

1.3
0.1
1.4
0.2
1.3
0.1
1.5
0.3
1.4
0.2
1.5
0.0
1.3
0.1
1.4
0.2
1.4
0.2
1.4

89

2.8
1.1
4.4
3.6
4.0
1.4
4.8
1.9
4.6
1.8
1.1
0.7
4.2
2.2
3.7
2.2
4.5
2.2
6.1

Floresta nativa
baja lluvia
Floresta nativa
alta lluvia
Floresta nativa
baja lluvias
Pastos alta lluvia
Pastos muy alta
lluvia
Papa
Rastrojos
Sesbania
Pasto menos
1000
Msnm
Pasto mas de
1000
Msnm
Caña azúcar
Caña laderas
Flores

12.9
293 59.5
12.3
246 47.4
18.8
385 67.8
14.5
38 72.5
5.9
51 78.7
3.7
56 72.4
7.5
68.1
26
7.4
52.3
51
24.0
61.0
28
24.4
96 82.9
2.1
9 83.0
0.0
15 70.0
0.0

177.4
2339.6
1423.9
1168.9
181.5
1766.6
113.6
3912.3
1661.9
1090.6
82.8
86.1
25.0
1230.4
139.8
1156.4

61.2
180.5
81.3
130.4
64.1
145.7
69.0
101.2
71.0
151.4
82.9
3861.5
2251.7
143.0
50.2
101.0

153.1
413.6
514.4
205.8
191.5
380.8
250.1
1389.1
653.3
239.8
79.9
1301.1
766.5
129.1
74.5
314.5

299.3
1182.2
444.1
512.7
285.5
887.9
368.2
1108.8
719.8
695.7
118.8
998.3
553.1
418.7
84.1
420.5

11.9
50.6
64.2
9.9
11.6
40.3
47.6
141.7
76.2
23.5
15.6
107.6
73.9
7.0
4.3
6.5

1.2
3.6
2.8
0.8
1.0
2.8
2.4
5.8
3.4
1.9
1.0
4.2
2.5
0.3
0.2
0.3

0.2
1.5
0.2
1.3
0.2
1.4
0.2
1.4
0.1
1.4
0.1
1.3
0.2
1.2
0.2
1.6

6.4
4.1
2.2
4.5
3.9
4.0
2.2
2.4
2.1
4.7
4.3
2.2
1.6
2.8
0.7
2.4

194.0
1820.0

64.5
126.2

243.2
676.2

263.3
635.9

8.6
29.2

0.5
1.3

0.3
1.5

2.8
2.6

514.3
1277.2
319.6
5476.1
24.9
1350.3
244.1

83.1
220.2
52.1
216.0
0.0
156.0
41.2

434.3
323.2
209.7
2790.6
18.1
195.2
121.6

489.1
56.6
79.9
1104.7
11.2
404.0
112.9

29.8
2.0
5.9
197.6
39.0
13.3
11.9

2.1
0.1
0.3
15.0
3.2
0.6
0.6

0.3
1.3
0.1
1.3
0.0
1.3
0.0

2.1
2.5
0.7
4.4
0.3
2.7
0.5

Nota. El número de la parte superior es el promedio de las diferentes URH. El número de
la parte inferior corresponde a la desviación estandar de cada una de las variables

90

Cuadro No 4. Principales indicadores considerados por cultivo y agrosistema.

Producto

Ajonjolí
Algodón
Arroz riego
Arroz sec. Meca.
Arroz sec. Manu.
Café
Cebada
Frijol
Maíz tecnificado
Maíz tradicional
Maní
Papa
Sorgo
Soya
Tabaco
Trigo
Banano
Cacao
Caña de azúcar
Caña panelera

No
Area
AgroHa.
Sistema

1
1
1
1
1
5
2
8
1
8
1
4
1
1
1
4
1
2
1
8

Lluvia
mm/año

6163
47500
233046
127257
42478
869000
6132
12118
82078
372551
1789
164759
62667
33952
4969
19058
40500
95416
174445
210858

1000
1000
1500
1500
2500
1528
900
1700
1000
1700
800
1091
1200
1000
1200
1000
2000
1600
1200
2500

Retención Aporte de
de agua en agua al
el perfil
caudal
M3/ha/año M3/ha/año

1835
1835
2752
2752
4587
2611
1651
2905
1835
2905
1468
1623
2202
1835
2202
1835
3669
2936
2596
5306

1618
1618
2426
2426
4044
6872
1456
7646
1618
7646
1294
2571
1941
1618
1941
1618
3235
2588
3811
68549

Aporte
Erosión
agua al
t/ha/año
acuífero
superficial
M3/ha/año

808
808
1212
1212
2021
9153
727
10183
808
10183
647
7457
970
808
970
808
1617
1293
667
27137

1.15
1.15
1.72
1.72
2.87
13.07
1.03
14.55
1.15
14.55
0.92
25.17
1.38
1.15
1.38
1.15
2.30
1.84
2.37
485.48

Pérdida
materia
orgánica
t/ha/año

Escorrentia
en
tormentas
*

0.06
0.06
0.08
0.08
0.14
1.03
0.05
1.14
0.06
1.14
0.05
2.03
0.07
0.06
0.07
0.06
0.11
0.09
0.10
36.94

91

Fique
Ñame
Palma Africana
Plátano
Yuca
Frutales
Páramos
Pastos por encima 2800 msnm
Pastos entre 200-2800 msnm
Pastos entre 1500 y 2000msnm
Pasto húmedos entre 800 y 1500 msnm

Pasto secos entre 800 y 1500 msnm
Pasto menos 800 msnm
Sabanas nativas
Bosques eucaliptus
Bosques cipres
Bosques en la Amazonía
Bosques del Pacifico.
Bosques valles interandinos
Bosques entre 800 y 2000 msnm.

1
18311
1
15294
4
147878
8
379965
8
176944
4
134278
4
320000
4
945000
4
600000
4 2000000
4 2000000
4 2000000
4 15000000
2 26000000
4
450000
4
450000
2 10000000
2 5000000
2 1000000
4 1000000

1800
1000
2000
1600
1200
1000
2000
3000
1500
1500
1500
1200
900
2000
1780
1780
3000
4000
1100
2340

3076
1835
3669
2734
2051
1709
3484
2983
2147
2147
1922
1538
1153
3669
3208
3208
5313
7094
1161
4150

8096
1618
3235
7196
5397
4498
8614
40948
5612
5612
3034
2427
1820
3235
3514
3514
6802
16257
1609
9510

10782
808
1617
9584
7188
5990
17190
32683
13086
13086
7556
6045
4534
1617
19185
19185
27996
46465
5663
27182

15.40
1.15
2.30
13.69
10.27
8.56
12.13
417.71
59.35
59.35
14.57
11.66
8.74
2.30
55.57
55.57
59.79
198.96
10.74
116.39

1.21
0.06
0.11
1.08
0.81
0.67
0.84
17.06
4.12
4.12
1.14
0.91
0.68
0.11
4.43
4.43
4.60
14.21
1.12
8.31

* La escorrentía en tormentas es difícil de estimar para URH especificas pues depende de la forma como estas se integran en una
cuenca dada.

92

Cuadro No 4. Valor (millones de pesos) neto de la depreciación de
recursos naturales.
Retención Aporte de
de agua en agua al
Aporte de Costo de
el perfil
caudal
agua
la erosión
acuífero
superficial
Ajonjolí
Algodón
Arroz riego
Arroz secano Mecanizado
Arroz secano manual
Café
Cebada
Frijol
Maíz tecnificado
Maíz tradicional
Maní
Papa
Sorgo
Soya
Tabaco
Trigo
Banano
Cacao
Caña de azúcar
Caña panelera
Fique
Ñame
Palma Africana
Plátano
Yuca

Costo de
la
Valor neto
pérdida depreciación
materia
recursos
orgánica naturales

-66
-506
-3720
-2031
-1130
-11345
-59
-141
-874
-6277
-15
-1551
-800
-361
-63
-203
-297
-560
-2898
-7384
-327
-163
-1085
-2078
-2105
-688
-1115

14
111
820
448
249
7465
13
93
193
4130
3
614
176
80
14
45
66
123
1064
23849
215
36
239
1367
1385
453
689

-43
-334
-2457
-1342
-747
-59655
-39
-740
-577
-33005
-10
-10689
-529
-239
-42
-134
-196
-370
-1117
-56648
-1718
-108
-717
-10925
-11065
-3619
-8251

-21
-158
-1162
-635
-354
-28395
-18
-353
-274
-15720
-5
-12026
-251
-113
-20
-64
-93
-176
-1323
-337812
-818
-51
-340
-5202
-5270
-1724
-1941

-3
-25
-162
-89
-52
-6713
-3
-83
-43
-3695
-1
-2910
-38
-18
-3
-10
-13
-26
-167
-77112
-193
-8
-49
-1231
-1247
-405
-403

-118
-911
-6682
-3649
-2033
-98642
-106
-1224
-1575
-54567
-27
-26562
-1442
-651
-114
-366
-535
-1008
-4442
-455107
-2840
-293
-1952
-18068
-18302
-5984
-11021

Frutales
Páramos
Pastos por encima 2800
msnm
Pastos entre 200-2800 msnm
Pastos entre 1500 y
2000msnm

-2819
-1288

9674
842

-46328
-11777

-197368
-17805

-24183
-3708

-261024
-33737

-12882

8418

-117774

-178050

-37080

-337368

Pasto húmedos entre 800 y 1500
msnm

-11532

4551

-68004

-43710

-10260

-128955

93

Pasto secos entre 800 y 1500
msnm
Pasto menos 800 msnm
Sabanas nativas
Bosques eucaliptus
Bosques cipres
Bosques en la Amazonía
Bosques del Pacifico.

-9228
-51885
-286182
-1155
-1155
0
0
0

3641
20475
63083
316
316
0
0
0

-54405
-306045
-189189
-10360
-10360
0
0
0

-34980
-196650
-89700
-10003
-10003
0
0
0

-8190
-45900
-12870
-2392
-2392
0
0
0

-103163
-580005
-514859
-23593
-23593
0
0
0

0
0

0
0

0
0

0
0

0
0

0
0

-425968

155269

-1019559

-1192585 -241676

-2724518

-164

60

-392

Bosques valles interandinos
Bosques entre 800 y 2000
msnm.
Bosque nativos entre 2000 y 3000 msn

Costo Total ( Mill. de
pesos)
Costo Total ( mill. usd)

-459

-93

-1048

6- Como implementar la aplicación de esta metodología.
Impulso a los análisis de cuenca.
Para que la aproximación de URH sea útil se requiere tener información adecuada de su
comportamiento, especialmente en las regiones menos homogéneas. Esto implica tener
documentado el comportamiento de estas URH en las cuencas de montaña, sitio donde
las condiciones son más cambiantes respecto a suelos, cobertura y precipitación. Si no
existe análisis de cuenca es imposible tener idea del comportamiento de estas unidades en
su productividad y en las externalidades generadas. Es por lo tanto necesario estimular
los análisis de cuenca y crear mecanismos para recopilar la información de tal forma que
se pueda analizar anualmente con base en la nueva información de precipitaciones.
La reducción de costos y la mejora en la precisión de las imágenes satélites esta creando
la opción de impulsar los análisis de cuenca. Existe una gran cantidad de información
climática y de suelos que se podría incorporar en estos análisis y un punto fundamental es
mostrar la utilidad que esta tendría para los análisis sociales y las cuentas nacionales.
Esto permitiría reducir los costos de recolección de información secundaria, que
actualmente se constituyen en una de los principales obstáculos.

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