LAMENTO ESPECTRAL

Leonardo Raúl Durón Méndez.
Lo más insoportable que me pudo haber sucedido fue convertirme en un fantasma
en una facultad. Preferiría mil veces el infierno. Aún no descubro el por qué de mi
castigo. Ojalá fuera un espectro de un burdel pero como siempre me creí buen
cristiano y muy apenas me masturbaba. Debí haber pecado más.
Ahora me torturan otros alumnos, ajenos de mí y ajenos a mi tiempo, pero
siguen siendo la misma clase de jovencitos y jovenzuelas. Pueden pasar siglos,
pero solo cambian las etiquetas y las formas. Estos alumnos se repiten por todos
los salones. Lo peor de todo es que se creen únicos y diferentes. ¡Bah! ¡Más
moldeados no pueden estar! ¡Son como pan de caja!
El tipo de alumna que me repugna demasiado es la chica que se cree modelo
pero apenas alcanza el timbre. Tiene un instinto de prostituta desarrollado: se
contonea por aquí, se pavonea allá. Se cree encantadora por tener dientes
parejos. Alguna vez le dijeron que era bonita y se la creyó. Aunque me desespera
más la que sí puede ser modelo, ideal para un comercial de playboy o de alguna
cerveza nacional. Ella sabe qué es hermosa, ningún espejo negaría su mirada. Lo
que me choca es que se sienta reina y ama de todo, como si solo por tener cara
caucásica y nalgas de latina fuera suficiente mérito. Podrá tener mil talentos
artísticos pero siempre habrá alguien que piense que dio más que las gracias. Es
una maldición y ella no se da cuenta.
Otro asunto común y más corriente de lo que se piensa, es la típica pareja que
se la pasan de la mano, o abrazados, o caminando muy cerca uno del otro, o
sentados siempre juntos. Sé que en esos años aflora las ganas de tocar y coger.
Admitámoslo, amar es algo muy superior para una mente puberta. Lo que él
quiere es coger y lo que ella quiere es ser atendida. No hay peor combinación
para una pareja. Ambos se adulan como si eso les diera más vida, puro ego
hinchado, como dos globos, cuanto más inflados, mejor. Mínimo hay una relación
así por grupo. He visto como otros alumnos los miran, pero con desdén. No es
envidia, es hastío. Tanto cariño no se puede decir a cada rato. Es nauseabundo.
Resucitan mis entrañas. Él tiene mirada lasciva, ella risa de hiena. ¡Debería
grabarse para escuchar que tiene voz de duende, no de una damisela en peligro!

no para alabar lo femenino. o a sus amigos gay. dejen de imitar a las otras que casi vienen en bikini a clases. Si tanto les preocupa su silueta. Siguen siendo amantes de sus madres. papitas y piratas? ¡Habiendo tanto bozal de caballo! Si se sienten incapaces de ser atractivas. Usan ropa combinada como si fueran hombres modelos de Calvin Klein o Dolce Gabbana. No pueden faltar los homosexuales. Lo demás es un plus y se agradece. reproducirse es “sentar cabeza”. ¿Cómo quieren liberarse de nosotros si cada acto que se proponen es para atraer a un hombre. De los hombres. coger es “hacer el amor”. como si ella fuera la mismísima virgen María. que suplanta un “Quiero ser cool”. caerse y provocar un cataclismo. pero al final se mueren por un buen trozo? Solo quieren atención. excitarse es “enamorarse”. y siempre con un pacto secreto con el padre. .Mi tormento se acentúa cuando llega esa puberta que siempre termina lo que dice con una risita fingida y una sonrisa holgada. constantes y proveedores. Ahora todo se prostituye. Son la clase obrera por excelencia. y pensar. porque ahora todos lo son. He escuchado a esa bola de machos alfa. ¡Y cómo no! Con esas toneladas lo mejor es quedarse sentado. la mamá sigue siendo un refugio seguro. aun cuando sean de oficina y no produzcan nada. No importa. Los gays suelen ser versiones de las mujeres anteriores. son los seres más programados por una sociedad que requiere trabajadores seguros. Ellas suelen ser más activas mentalmente. Me molesta que vean con envidia a sus amigas con novio. que intentar caminar. ¿por qué chingados no dejan de comer burritos. mucho más la risa. Esas presumen su cuerpo. Acepten cada kilo suyo y dejen de quejarse del volumen. siempre dispuestos a ayudar a una mujer. o lo reconocen o lo ignoran. lo quieren o lo aborrecen. Los que dan pesadillas son los prietos con complejo de blanca. y se enorgullecen de ello. Ni hablar de esos peinados que solo se ven bien con en rostros de diamante y nariz aguileña. no debía ser pública. Ellos confunden instinto con algún sentimiento. a sus amigas güeras. ¿Por qué las mujeres han aprendido a hablar más y a reírse como payasas? En mis tiempos. Así. el silencio embellecía. La voz femenina. si no para servir al masculino. sea para procrear o simple placer. Las que aminoran mi pesar son las gordas.

fama y placer. Su imperio arco iris se acerca. Quieren lo mismo que hace décadas: dinero. ¿Quién es el fantasma? . etc. tengan novia o esposa. uno de lentes y con pantalones más apretados que el traje de un buzo. Era el colmo escuchar su explicación: se ama la esencia. Ahora ocho de cada diez. y los padres de sus padres. no importa la ropa o los gustos. No hay futuro. autoengaños e ilusiones. me espanto de haber vivido entre tantas apariencias. no el género. y los padres de los padres de sus padres. de lo que no será pero se anhela. Como yo. Y fuimos advertidos.Antes había un fresco por escuela. dijo que era pansexual. ¿Para qué se hacen los sublimes? No sé si extraño vivir en ese mundo. No se han dado cuenta que vivirán como lo hicieron sus padres. Hombres y mujeres se repiten. hay repetición. El propósito es el mismo: placer carnal. Es un truco barato para meterse con todos. Estos ojos han visto sus amoríos. Hace poco. son mera reiteración de lo que fue y no cambia. Ahora que todo lo veo y nada se puede ocultar.