AVANCES Y DESAFIOS EN LA EVALUACION EDUCATIVA

En las dos últimas décadas se ha producido un enorme avance de la reflexión teórica y
de los programas aplicados en el campo de la evaluación, sobre todo, en el ámbito de la
evaluación externa y estandarizada. Las aportaciones no han sido tan claras, sin
embargo, en lo referente a la evaluación de centros, ni ha llegado con igual fuerza a la
evaluación en el aula. No obstante, existe un amplio consenso en todos los países de la
región en que la evaluación sistemática y correctamente orientada constituye una de las
estrategias principales para la mejora de la calidad de la enseñanza. Fruto de este
convencimiento es la creación en la mayoría de los países de Institutos Nacionales
responsables de la evaluación educativa, el desarrollo de diversos sistemas de
indicadores, la creciente participación de los países en estudios internacionales como
PISA, dirigido por la OCDE, o aquellos coordinados por la IEA, así como los estudios
llevados a cabo por OREALC/ UNESCO a través del Laboratorio Latinoamericano de
Evaluación de la Calidad Educativa (LLECE), cuyas tareas se realizan junto con los
organismos responsables de la evaluación de los Ministerios de Educación de cada país.
Tales progresos han servido para destacar que la evaluación debe enfrentarse a dilemas
importantes que no son sencillos de resolver, que existen determinadas líneas de acción
que deben ser tenidas en cuenta, y que cualquier avance abre nuevos desafíos que
exigen reforzar la reflexión teórica, el análisis de las prácticas, la coordinación institucional
y la cooperación internacional.
El conflicto existente entre los objetivos de la educación y los objetivos de la evaluación
afecta posiblemente a la mayoría de los debates que en la actualidad se manifiestan en
este campo. A veces da la impresión de que las principales metas de la educación –
conocer, convivir, hacer, ser– y determinadas competencias y valores asociados a ellas –
innovación, creatividad, compasión, sensibilidad, justicia– apenas tienen que ver con los
proyectos de evaluación y con la información obtenida a través de ellos o, al menos, con
aquella información que se transmite a la opinión pública. Aunque los estudios PISA
establecen no solo el lugar que cada país alcanza en los logros académicos de sus
alumnos, sino también la equidad de su sistema escolar, prácticamente todos los medios
de comunicación han destacado en sus titulares la primera de las informaciones y han
relegado a un segundo plano la segunda.
Esta tensión entre el sentido de la educación y el sentido de la evaluación está presente
en la mayoría de los ámbitos educativos. Se muestra en la evaluación del sistema
educativo y de sus programas, así como en la evaluación de las escuelas, de los
docentes y de los alumnos. Es cierto que el rigor de los sistemas de obtención de
información y de análisis, exigidos por la mayoría de las evaluaciones, contrasta con la
libertad del discurso pedagógico, lo que puede explicar buena parte de los desajustes
existentes. Pero no es menos cierto que, en ocasiones, da la impresión de que cada uno
de los discursos sigue trayectorias claramente diferentes, expresión en muchos casos de
opciones ideológicas distintas.

Los procesos de descentralización y de apuesta por la autonomía de las escuelas obligan a adaptar los sistemas de evaluación a la nueva realidad educativa. a través de la evaluación. así como las diferencias existentes en el seno de cada uno de ellos. por limitado que sea su alcance. Tampoco es capaz de reconocer el posible esfuerzo que la escuela y los profesores han podido realizar para ir más allá de lo que se esperaría de los alumnos a partir de su contexto. no digamos la diversidad del alumnado. y que los datos que se obtienen en ellas no permiten obtener conclusiones inmediatas y directas. Sin duda. Hay que tener en cuenta la diversidad de situaciones educativas en cada país. sino también los propios sistemas nacionales de evaluación. las evaluaciones no pueden. y evitar de esa forma que el interés por mejorar la gestión educativa a través de la descentralización y de la autonomía no termine por reforzar la homogeneización a través de la evaluación. No hay que olvidar que las evaluaciones se diseñan desde una perspectiva ideológica y educativa determinada. el impacto de la organización y del funcionamiento de las escuelas. incluso el propio diseño de currículo y las intenciones educativas contenidas en él. ajustarse a las intenciones educativas establecidas. por el contrario. y establecer. la formación y el desempeño de los docentes es uno de los factores principales de la calidad de un sistema educativo. La evaluación del profesorado se configura en estos momentos como uno de los grandes retos que deben ser abordados con el máximo cuidado. inmersa además en un contexto social determinado. o debería suceder. el efecto del proceso de enseñanza y de aprendizaje en el aula y de los factores que inciden en el desarrollo del currículo. El desafío para los sistemas y proyectos de evaluación es lograr un acertado equilibrio entre los modelos comunes de evaluación y su correcta adaptación a la enorme pluralidad existente. Todo ello pone de relieve el cuidado con el que hay que abordar las evaluaciones educativas y la utilización de los resultados que se obtienen. Lo que se muestra de forma cada vez más clara es que cualquier evaluación. de sus condiciones iniciales y de sus conocimientos previos. de las políticas educativas en marcha y de la propia gestión de las administraciones educativas. pretenden orientarlas y modificarlas. Pero es . y la evaluación de su acción educadora puede llegar a ser una positiva estrategia de apoyo a los docentes y de mejora de la calidad de la enseñanza. La presentación comparada de los resultados directos que logran los alumnos en las pruebas de rendimiento no parece que sea una estrategia sensible al conjunto de factores que condicionan los resultados obtenidos. Este panorama complica no solo las evaluaciones internacionales. lo que deben ser los objetivos prioritarios de la educación escolar. no debe prescindir de un enfoque sistémico de la realidad educativa. Lo mismo sucede. si se tiene en cuenta la diversidad de culturas y de lenguas presentes en Iberoamérica. y la influencia. por razones metodológicas. de los programas y de las escuelas evaluadas. finalmente. Es importante destacar que no puede olvidarse en la labor interpretativa la influencia del contexto y de la situación de partida de los sistemas educativos. Otras.A veces.

entre otras cosas. un potente y riguroso sistema de evaluación que permita realizar el seguimiento de las políticas de los distintos países. De la misma forma. tanto de las instituciones como de sus profesionales. en el fortalecimiento de las instituciones de evaluación presentes en cada país y en la búsqueda de una mayor relación entre las finalidades de la educación y el desarrollo de las futuras evaluaciones.preciso tener en cuenta que el trabajo de los profesores no es ajeno a su formación inicial y permanente. Existe una oportunidad histórica para lograrlo en el desarrollo del proyecto “Metas Educativas 2021: la educación que queremos para la generación de los Bicentenarios”. una agenda enormemente exigente. Por ello. en el apoyo a las iniciativas nacionales e internacionales en el campo de la evaluación. Algunas de las medidas que será preciso impulsar en el marco del proyecto Metas Educativas 2021 apuntan a reforzar las unidades de obtención de información de los Ministerios de Educación. las propuestas de evaluación del trabajo de los profesores no deben olvidarse del contexto en el que desarrollan su labor y han de estar estrechamente relacionadas con el desarrollo de su carrera profesional y con el apoyo para mejorar la calidad de su enseñanza. en el impulso a la reflexión teórica. En este contexto de progresos y de nuevos desafíos. es decir. así como el cuidado para que se sientan participantes activos y no solo sujetos pacientes de programas diseñados a sus espaldas. Además. a . fortalecer las escuelas. favorecer el desarrollo profesional de los docentes y mejorar el aprendizaje de todos los alumnos. lograr reducir las desigualdades educativas. un impacto positivo en la mejora de la calidad de la educación. y entre sus programas de acción para ayudar a los países a lograr las metas propuestas se encuentran también el refuerzo y la cooperación en las acciones evaluadoras. no hay que perder de vista que los objetivos de la evaluación son mejorar la calidad de la educación. Todo ello constituye. de la complejidad de la acción educadora. la información sobre las características del mismo y sobre sus consecuencias. Entre sus objetivos para transformar la educación a lo largo de la próxima década se encuentran los referidos a la evaluación. desde sus diferentes aproximaciones. a la existencia de una carrera profesional y al contexto social y educativo en el que desempeñan su trabajo. a sus condiciones laborales. junto con los países y los demás organismos internacionales presentes en la región. el énfasis en el diálogo con aquellos que van a participar en los procesos de evaluación. la OEI pretende colaborar. son condiciones que garantizan un mayor éxito de las evaluaciones. Lo retos a los que se enfrenta la evaluación educativa deben servir de estímulo para la incorporación de metodologías variadas que den cuenta. orientar el cambio educativo y las políticas públicas que lo gestionan. Hay que reconocer que queda todavía mucho camino por recorrer. sin duda. Es preciso planificar las políticas de acuerdo con una sólida fundamentación teórica que aproveche lo que se ha podido aprender de todas las experiencias que vienen realizándose en las últimas décadas y ser capaz de enfrentarse a los dilemas existentes en este campo. a ampliar y extender un sistema de indicadores conjunto. El avance de este ambicioso proyecto exige. Por ello. junto con los enfoques más cuantitativos. deberían tenerse en cuenta otros de corte cualitativo que ayudaran a la interpretación de los datos obtenidos.

y adaptados a la diversidad de puntos de partida. basados en el conocimiento científico y práctico acumulado en la región. Así lo entendieron los ministros de Educación cuando. bien temáticos o bien subregionales. que el proyecto de las Metas Educativas 2021 incluye un sistema de seguimiento y evaluación para valorar su grado de consecución. y a apoyar las evaluaciones internacionales que se están llevando a cabo en la región. en su declaración final en la Conferencia de El Salvador en mayo de 2008. a elaborar y difundir modelos de evaluación del profesorado. La propuesta sobre la que se está trabajando establece informes periódicos de avance. Una tarea y un esfuerzo compartidos que deben reposar sobre la confianza mutua y la transparencia. . informes específicos. que muestren el nivel de logro alcanzado en las diversas metas.desarrollar entre todos modelos integrales de evaluación de los sistemas educativos y de las escuelas. de situaciones y de prioridades educativas de cada uno de los países. Hay que señalar. acordaron también progresar en la elaboración de mecanismos de evaluación regional. finalmente. a partir del esfuerzo que ya se está realizando. e informes conjuntos que pongan en relación los progresos registrados en las Metas Educativas 2021 con otros proyectos internacionales.