Mateo 8:5-13 Lo primero que vemos aquí es que este centurión llego al Señor pidiéndole que

hiciera un milagro; él le pidió que sanara a su siervo de una enfermedad mortal. . Este hombre
formaba parte del ejército que ocupaba la nación de Israel, y no era un simple soldado. El titulo
de centurión en el ejército Romano significaba que él era un soldado profesional. Los
centuriones eran la fortaleza del imperio Romano, y su responsabilidad era la de mantener el
orden, e imponer la ley[1].
Los centuriones tenían a su cargo cien soldados, y cuando él daba una orden, él lo hacia con la
autoridad suprema de ese entonces, él lo hacia con la autoridad del emperador. En otras
palabras, las órdenes de un centurión eran cumplidas sin cuestionar, ya que desafiar una orden
significaba que se estaba desafiando al emperador, algo que era castigado con la pena de
muerte. Así que sin duda alguna podemos decir que este era un hombre que ejercía gran
autoridad, y conocía muy bien el significado de ella. Aunque no existen detalles acerca de este
hombre, lo más seguro es que él no tenía mucho conocimiento de la Palabra de Dios; en otras
palabras, él carecía el conocimiento de las revelaciones acerca de Jesús en el Antiguo
Testamento. Pero aunque este hombre carecía este conocimiento, él uso su conocimiento
militar, y uso su conocimiento acerca de la autoridad para fortalecer su fe en un momento de
gran dificultad. Manteniendo estos breves detalles en mente, continuemos ahora con nuestro
estudio de hoy.
Como les dije, nuestra fe puede ser influenciada por las situaciones y circunstancias que
enfrentamos a diario. Una gran realidad es que cuando las cosas nos van bien, o mejor dicho,
cuando las cosas proceden de la manera que nosotros pensamos que deben proceder, es muy
fácil decir que confiamos en Dios. Pero cuando llega el momento de la prueba, cuando llegan
las dificultades, cuando llega el sufrimiento, en numerosas ocasiones nuestra fe nos falla, y el
pensamiento de que Dios se ha olvidado de nosotros comienza a invadir nuestra mente
Numero uno. cuando confiamos completamente en la bondad del Señor. En estos
versículos que estamos estudiando en el día de hoy encontramos que se nos dice: “…Entrando
Jesús en Capernaum, vino a él un centurión, rogándole, 6y diciendo: Señor, mi criado está
postrado en casa, paralítico, gravemente atormentado. 7Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré...”
Recordemos que el centurión no formaba parte del pueblo de Dios; era un gentil. Pero peor
que eso, él era un oficial en el ejército romano que ocupaba esta tierra. Pero a pesar de todo
esto, el centurión confiaba completamente en que Jesús era la única persona que lo podría
ayudar. Dile a la persona que tienes a tu lado: el centurión tenía fe. La fe en que el Señor era el
único que le podía ayudar fue la que permitió que este hombre pudiera atravesar la división
cultural que existía. La fe en que el Señor era el único que le podía ayudar fue la que permitió

y acércanos a Dios humillados. si tenemos una casa. Cuandole oramos al Padre tenemos que tener mucho cuidado de no postrarnos ante su presencia pidiendo cosas que no necesitamos. Caemos en el pecado de codiciar. y se acerco a Jesús humildemente. no soy digno de que entres bajo mi techo. Dile a la persona que tienes a tu lado: no quieras recibir lo que te mereces. Reconozcamos hoy que ninguno de nosotros somos merecedores de Su bondad[3]. Es por eso que digo que tenemos que tener mucho cuidado de no postrarnos ante su presencia pidiendo cosas que no necesitamos. Recordemos que Dios sabe exactamente lo que cada uno de nosotros necesita y merece [2]. cuando nos acercamos a Dios demandando. pero que pensamos que las merecemos. ¿Por qué? Porque no nos acercamos a Dios humillados. El centurión reconoció y confeso que él no era merecedor de la bondad de Dios. La fe en que el Señor era el único que le podía ayudar fue la que permitió que este hombre pudiera deshacerse de su orgullo. y que somos merecedores de mucho más. y no buscando Su voluntad en nuestra vida.que este hombre pudiera deshacerse de la división espiritual. con frecuencia nos parece que lo que tenemos no es lo suficiente. . Debido a su posición en el ejército. Así que el segundo paso para desarrollar una fe genuina es reconocer que no somos merecedores de Su bondad. Fíjense bien como nos dice el versículo ocho: “…Respondió el centurión y dijo: Señor. deshacernos de las divisiones que existen en este mundo creadas por el hombre. Hermanos esto es algo que con frecuencia no hacemos. este hombre seguramente había recibido reportes acerca de Jesús. la queremos más grande. Numero dos.. y al igual que el centurión confiar en la Palabra y bondad de Dios. queremos tener más. Si tenemos dinero. pero que pensamos que las merecemos. ¿Es verdad. y no demandando. entonces caemos en pecado. queremos uno del año.” Aquí no encontramos que el centurión estaba demandando que Jesús sanara a su ciervo. o no? Pero.. sino que nos acercamos a Dios pidiéndole satisfacer nuestro apetito por las cosas de este mundo. Dile a la persona que tienes a tu lado: confía en el testimonio de Jesus. si tenemos un automóvil. En otras palabras. El centurión se acerco al único que le podía ayudar. ¿Por qué digo esto? Lo digo porque la realidad del ser humano es que somos inconformes. Así que el primer paso para desarrollar una fe genuina es deshacernos de nuestro orgullo. cuando nos acercamos a Dios humildemente. y mi criado sanará. cuando nos acercamos a Dios con este tipo de actitud. aquí no estamos viendo que el centurión trato de usar su autoridad para intimidar a Jesús. completamente confiado en Su grandeza y en Su bondad. solamente di la palabra. y se acercara a Jesús. Aquí estamos viendo que el centurión se humillo ante la presencia de Jesús. sino que llegamos ante la presencia de Dios demandando. y podemos asumir con confianza que estos reportes fueron los que influenciaron su fe.

porque el hombre no puede hacer nada. no quiero que vayan a mal interpretar lo que les estoy diciendo. él las hará también. y lo hace…” Esto de la autoridad es algo que muchos creyentes no logran entender. y digo a éste: Ve. él estaba a cargo de cien soldados. ¿Por qué sucede esto? Esto sucede porque muchos no han absolutamente confiado en que Jesús es la autoridad suprema[4]. Digo esto porque no es fuera de lo común ver como personas ponen su fe en las oraciones de cierta persona. y tengo bajo mis órdenes soldados. y viene. Con frecuencia dejamos de ejercer el poder de Dios en nuestra vida.Numero tres. les dije que este hombre ejercía gran autoridad. deseo detenerme por un breve momento y hacer una aclaración acerca de la autoridad. porque yo voy al Padre…” Y también en Lucas 10:19donde el Señor nos dice: “…He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones. quien es Cristo Jesús. La oración eficaz del justo puede mucho…” Dile a la persona que tienes a tu lado: “…La oración eficaz del justo puede mucho…” cuando entendemos el fluir de la autoridad que Jesús nos ha delegado. y con frecuencia conduce a muchos a endiosar a los hombres. Fíjense bien como lo dice el versículo nueve: “…Porque también yo soy hombre bajo autoridad. entonces sabemos que podemos derribar la obra del enemigo en nuestra vida. y nada os dañará…” El problema que existe es que con frecuencia nosotros no usamos la autoridad que Dios nos ha delegado. de cierto os digo: El que en mí cree. y a mi siervo: Haz esto. Ahora. Esto es algo que queda bien ilustrado en Juan 14:12donde leemos: “…De cierto. Una fe genuina es desarrollada cuando entendemos el fluir de la autoridad. Lo que les estoy diciendo es que cuando entendemos el fluir de la autoridad. para que seáis sanados. Desde el inicio vengo hablando acerca de la autoridad. y orad unos por otros. Yo NO estoy diciendo que no oremos los unos por los otros. y es por eso que vemos como muchos caen nuevamente en la esclavitud a las cosas de este mundo. Ahora bien. Pero este tipo de pensamiento es completamente falso. entonces entenderemos que nuestra oración es escuchada por Dios al igual que las de otros. y sobre toda fuerza del enemigo. Lo que estoy diciendo es que nuestra fe no puede estar basada en el hombre. y al otro: Ven. y no en su propia oración. ¿Por qué sucede esto? Esto sucede porque llegamos a pensar que no podemos derrotar las obras del enemigo en nuestra vida. y sus órdenes eran cumplidas sin cuestionar. Dile a la persona que tienes a tu lado: no existe y nunca existirá nadie superior nuestro Señor[5]. Así que el tercer paso para desarrollar una fe genuina tenemos que entender el . y va. y existe la autoridad delegada que es la autoridad que fue entregada a toda persona que confía en Dios. las obras que yo hago. Existen dos tipos de autoridad. y aun mayores hará. Existe la autoridad suprema. NO estoy diciendo que dejemos de pasar al frente durante el llamado. Fíjense bien en lo que encontramos en Santiago 5:16 para que entiendan bien lo que les digo: “…Confesaos vuestras ofensas unos a otros.

” Imaginémonos esto. Recordemos que Dios desea que tengamos una fe absoluta en Él. En estos versículos que estamos estudiando en el día de hoy encontramos que se nos dice: “…Al oírlo Jesús. En otras palabras. Este hombre reconoció la autoridad de Jesucristo en este mundo. Dios desea que tengamos una fe que conquiste toda situación y oposición. Este hombre siendo enemigo del pueblo judío hizo lo que ese pueblo no pudo... Jesús se maravillo porque la fe de este hombre derrumbo las divisiones espirituales que existían. primero tenemos que estar bajo Su autoridad. todos sabemos que sin fe no podemos agradar a Dios[6]. Y su criado fue sanado en aquella misma hora. se maravilló. te sea hecho. 13Entonces Jesús dijo al centurión: Ve. todos sabemos que estamos llamados a vivir por fe. ¡Jesús se maravillo! ¿Por qué se maravillo Jesús? Él se maravillo porque la fe de este hombre derrumbo las divisiones culturales que existían. Como les dije al inicio.fluir de la autoridad de Dios en nuestra vida. Aprendamos del centurión. allí será el lloro y el crujir de dientes. Este hombre confió en la bondad de Dios. tenemos que someternos a Él. Jesús se maravillo porque este hombre demostró una fe genuina.” ¿Tienes un problema o situación que deseas vencer en tu vida? ¡Desarrolla y ejercita tu fe! . Recordemos que la fe genuina será grandemente recompensada por Dios. que ni aun en Israel he hallado tanta fe. 11 Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente. Pero para poder entender el fluir de la autoridad en nuestra vida.. de humilde corazón. y como creíste. Así que no permitamos que las circunstancias de este mundo influencien nuestra fe. 12mas los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera. y dijo a los que le seguían: De cierto os digo. él desarrollo una fe genuina.. Esto es algo que queda bien reflejado aquí cuando leemos: “…Y su criado fue sanado en aquella misma hora. y se sentarán con Abraham e Isaac y Jacob en el reino de los cielos. acerquémonos a Dios confiados en Su bondad. Para concluir. ejerciendo la autoridad que Él nos ha dado. Este hombre se acerco a Dios humildemente reconociendo y confesando que no era merecedor.