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1 LITERATURA PREUNIVERSITARIO

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2 LITERATURA PREUNIVERSITARIO
medida. Ejemplos: el "Cantar de Mío Cid” y los
poemas de verso libre.

I. TEORÍA LITERARIA
DEFINICIÓN: La literatura es un arte que usa la
palabra oral o escrita para expresar algo y producir
placer estético. Para ello se vale del lenguaje
connotativo, predominantemente.

Es de naturaleza lingüística y tiene como función
principal comunicar contenidos en forma bella.

No obstante, existen tres excepciones:
Excepción 1: Si el verso termina en palabra aguda
(el acento de la última palabra cae sobre la última
sílaba), es necesario contar una sílaba más de las
que se pronuncian en la frase.
Ejemplo:
El trai-dor del rui-se-ñor
(8 silabas)

FUNCIONES DE LA OBRA LITERARIA: Son
distintas las funciones que se le han encargado a la
literatura en las distintas culturas y en las distintas
épocas. Cuatro son las principales:

FUNCIÓN EXPRESIVA: Es la que se cumple en
todas las culturas y en todas las épocas de la
historia. Consiste en escribir impulsados por una
necesidad de expresión personal, el mundo interior
del escritor: sentimientos, pasiones, deseos, ideas,
historias, recuerdos.
FUNCIÓN LÚDICA: Consiste en concebir la
literatura como un juego, como un arte por el arte,
como un entretenimiento; es decir, sin finalidad
practica sino puramente estética.
FUNCIÓN DIDÁCTICO – MORAL: Se viene
cumpliendo desde la Antigüedad. Corresponde a la
literatura concebida no como un juego, sino como
un medio para enseñar entreteniendo.
FUNCIÓN POLÍTICO – SOCIAL: Consiste en
criticar y denunciar para contribuir a la
transformación de la sociedad.

Excepción 2: Si la última sílaba de una palabra
puede combinarse naturalmente con la primera
sílaba de la siguiente palabra (en el caso de una
vocal repetida o el diptongo), debemos restar una
sílaba del verso. Esta combinación se llama la
sinalefa.
Ejemplo:
Que_e-stá viu-da_y con do-lor.
(8 silabas)
Excepción 3: Si el verso termina en palabra
esdrújula (el acento de la última palabra cae sobre
la antepenúltima sílaba), tenemos que quitar una
sílaba del cuento de sílabas pronunciadas.
Ejemplo:
Lle-vad-me por pie-dad a-don-de_el vér-ti-go (11
silabas)

FORMAS DE LENGUAJE LITERARIO: La
literatura tiene dos formas de presentarse ante el lector:
la prosa y el verso.

LA LICENCIA POÉTICA: Es el permiso especial
para quebrantar normas prosódicas o gramaticales con
la finalidad de sujetarse a las reglas de la versificación.
Son licencias poéticas: la sinalefa, el hiato, la sinéresis
y la diéresis. Debe tenérselas en cuenta al contar las
sílabas de un verso.

La prosa es una forma del lenguaje literario en la que la
escritura cubre todo el renglón, sin sujetarse ni a una
medida ni a una cadencia determinada.
El verso es la otra forma del lenguaje literario en que la
escritura ocupa renglones más cortos y está dotada de
musicalidad.
LA VERSIFICACIÓN: Llamada también métrica, es
una técnica que sirve para componer versos y
combinarlos, logrando así la musicalidad que es propia
de la poesía. Cada línea es un verso, El conjunto de
versos forma la estrofa. El poema puede contener dos o
más versos y una o más estrofas.
Hay dos tipos de versificación: La regular si usa
versos de igual medida. Ejemplos: el soneto y la lira.
y la irregular si los versos utilizados son de distinta

Medida: Se establece la medida de un verso
contando las sílabas desde la primera.
Ejemplo:
Fon-te fri-da, Fon-te fri-da (8 silabas)
Mien-tras por com-pe-tir con su be-lle-za(11
silabas)

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La Sinalefa: Es una unión en una sílaba de la vocal
final de una palabra y la inicial de la palabra
siguiente:
Ejemplo:
Vencida de la edad sentí mi espada. (11 silabas)
Francisco de Quevedo
El Hiato: Licencia poética que consiste en disolver
una sinalefa con el propósito de alargar un verso:
Ejemplo:
Esos no ven la obra profunda de la hora (14 sílabas)
Rubén Darío
Sinéresis: Consiste en fusionar, en una sola sílaba,
dos vocales contiguas, aunque dichas vocales
pertenezcan a sílabas distintas:

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Ejemplo:
Que está el azahar haciendo de las suyas (14
sílabas)
Miguel Hernández
Diéresis: Disolución de un diptongo colocando dos
puntitos (crema) sobre la vocal cerrada o sobre la
segunda en caso ambas sean cerradas, con la
finalidad de aumentar una sílaba al verso:
Ejemplo:
viuda de cuerpo y de alma yo viüdo. (11 sílabas)
Miguel Hernández

LA RIMA: Consiste en la repetición de fonemas al
final de determinados versos, a partir de la última vocal
acentuada.

LA ESTROFA: Es cada uno de los conjuntos de dos o
más versos que forman el poema.
Las estrofas pueden constar de versos de igual número
de sílabas o por combinación de versos de diferente
número de sílabas. Y pueden tener rimas consonantes o
asonantes.
Hay estrofas de versos medidos y estrofa de verso
libres. Las primeras pueden representarse mediante
formas literales, en las que el número de letras
representa el de versos, y las rimas se indican con unas
mismas letras. cuando el verso es agudo, se atilda la
letra.

Rima Perfecta o Consonante: Se repiten todos los
fonemas a partir de la última vocal acentuada.
Ejemplo:
La primavera ha venido,
Nadie sabe cómo ha sido,
Antonio Machado.
Rima Imperfecta o Asonante: Solo se repiten las
vocales a partir de la última vocal acentuada.
Ejemplo:
Pasó un día, y otro día,
Un mes y otro mes, pasó,
Y un año pasado había;
Mas Flandes no volvía,
Diego, que a Flandes partió.
José Zorrilla.

El refrán lo dice así:
yo también lo diré aquí.

EL VERSO: Es una unidad rítmica que se distribuye
en renglones cortos. Su, musicalidad es lo que se
distingue de la prosa. Según el número de sílabas de
que constan, los versos pueden ser:
Arte Menor
2 Bisílabos
3 Trisílabos
4 Tetrasílabos
5 Pentasílabos
6 Hexasílabos
7 Heptasílabos
8 Octosílabos

9
1
0
11
1
2
1
3
1
4
1
5
1
6

Estrofas Isosilábicas:
 Pareado o Dístico: AA-BB-...
Estrofa de dos versos que riman entre sí,
pudiendo ser de arte menor o mayor:
Ejemplo:
Aunque se vista de seda
A
la mona, mona se queda:
A

B
B
Tomás de Iriarte.

Terceto: ABA-BCB-CDC ...
Consta de tres versos, los cuales son de arte
menor o mayor y lleva rima consonante. Por lo
general se representan en forma escalonada:
riman primero y tercero, y el segundo rima con
el primero y tercero de la estrofa que sigue. La
"Divina Comedia", de Dante, está en tercetos
encadenados. Cuando contiene versos de arte
menor se denomina tercerilla o tercetillo.

Cuarteto: tiene distintas combinaciones.
Estrofa conformada por cuatro versos de arte
mayor, endecasílabos generalmente. Si los
versos son de arte menor, se llama redondilla.
 Cuaderna Vía: AAAA-BBBB-CCCC-...
Posee cuatro versos alejandrinos con una misma
rima, es decir, monorrimos. Los poetas Mester
de Clerecía lo utilizaron.
 Serventesio: ABAB-...
Estrofa de cuatro versos endecasílabos con rima
consonante. Se denomina cuarteta si los versos
son de arte menor.
 Copla: ABCB
Consta de cuatro versos octosílabos con rima
asonante. Riman el segundo y el cuarto,
quedando libre el primero y el tercero.
Quinteto y quintilla
Estrofas que tienen la misma estructura métrica.
La diferencia está en que el quinteto combina

Arte Mayor
Eneasílabos
Decasílabos
Endecasílabos
Dodecasílabos
Tridecasílabos
Alejandrinos
Pentadecasílabos
Hexadecasílabos

Son de arte menor los que tienen ocho sílabas o menos;
de arte mayor, los que poseen más de nueve sílabas.

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versos de arte mayor; y la quintilla, versos de
arte menor.
Sextina y sextilla
Ambas formadas con seis versos; la sextina con
versos de arte mayor; la sextilla con versos de
arte menor.
Copla de arte mayor: ABBAACCA
Estrofa formada por ocho versos dodecasílabos
consonantes.
 Octava real: ABABABCC-..
Consta de endecasílabos. Se ajustan al mismo
esquema métrico la octava italiana, de arte
mayor, y la octavilla, de arte menor.
 Décima o espinela: ABBAACCDDC-...
Estrofa de diez versos octosílabos consonantes.
Vicente Espinel fijó su estructura.
 Soneto: ABA-ABBA-CDC-DCD
Combinación estrófica de catorce versos
endecasílabos o alejandrinos: dos cuartetos
iniciales y dos tercetos al final. Si se compone
de versos de arte menor, se denomina sonetillo.
Si se le agrega una estrofa adicional después de
los catorce versos, se le llama “soneto con
estrambote”. El estrambote puede ser una
especie de conclusión o moraleja. El soneto
tiene rima perfecta.
 Romance: abcbdbebfbgb...
Consta de un número indeterminado de versos
octosílabos: los pares con rima imperfecta o
asonante, los impares sin rima. Si la misma
estructura se compone con endecasílabos, se
denomina romance heroico. Si está formado
solamente por heptasílabos, se llama endecha. Si
sólo está integrado por hexasílabos, se le
adjudica el nombre de romancillo.

Estrofas Heterosilábicas:
 Lira: aBabB (lira clásica) y otras combinaciones
Estrofa que tiene dos versos endecasílabos y tres
heptasílabos con rima perfecta.
    Silva:
Integrada por endecasílabos y heptasílabos, con
rima consonante o asonante en combinaciones
indeterminadas, según el gusto del poeta. Es la
estrofa más libre de todas, incluso puede dejar
versos libre.
    Estancia
Formada por endecasílabos y heptasílabos, con
rima consonante o asonante en una combinación
determinada que se repite a lo largo del poema.
    Copla de pie quebrado o estrofa manriqueña:
abcabc-...

Estrofa de seis versos octosílabos y tetrasílabos,
con rima perfecta.

II.GÉNEROS Y ESPECIES LITERARIOS
CONCEPTO: Los géneros literarios nos permiten
clasificar los textos literarios atendiendo su contenido
y tomando en cuenta los criterios como: semánticos,
sintácticos,
fónicos,
discursivos,
formales,
contextuales, situacionales y otros. A la vez,
históricamente ha venido conformándose cada género.
Estos géneros ofrecen al autor como esquema previo a
la creación de su obra. La primera clasificación se debe
a Aristóteles (lírico, épico, dramático). En la
actualidad, existen los siguientes géneros: narrativo,
lírico, épico, dramático, oratoria y didáctico.
La evolución de los gustos y modas estéticas de los
autores ha provocado que en muchos casos no se pueda
encontrar un género puro (en las obras modernas se
encuentras mezclas ente lo narrativo, lo lírico, lo
teatral); pero eso no puede ser tema de discusión. Los
textos literarios se clasifican, simplemente, para
ordenarlos; sino sería un caos si no se le impusiera
alguna clasificación.

Género Lirico: Expresa el mundo subjetivo del
autor, sus emociones, sentimientos y pensamientos,
o una profunda reflexión. Generalmente se presenta
en verso, a veces, hasta en prosa (como “El Platero
y Yo”).
 Oda: Es una composición lírica que expresa
sentimientos de admiración y entusiasmo; tiene
un carácter solemne y un lenguaje elevado.
 Elegía: Es una composición lírica que expresa
dolor individual o colectivo.
 Égloga: Es una composición poética de carácter
pastoril.
 Sátira: Es una composición lírica en verso o en
prosa, que censura vicios individuales o
colectivos.
 Himno: Composición solemne que expresa
sentimientos patrióticos, ideológicos, religiosos,
guerreros y otros.
 Epitafio: Es un poema breve colocado sobre la
tumba de una persona que expresa ruego al
pasajero para una meditación sobre la persona
sepultada, o bien un recuerdo de las calidades de
la persona sepultada.
 Copla: Es una composición poética breve cuyas
letras sirven a una canción popular.

Género Épico: Es una composición en verso,
ahora, también se utiliza la prosa. Su contenido es
netamente de hazañas y sus personajes son héroes.
 La
Epopeya:
Generalmente,
es
una
composición en verso que narra las hazañas

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heroicas colectivas o individuales resaltando
héroes.
 Poema épico: Relata hazañas heroicas de un
personaje heroico que defiende su patria o
nación. Aquí se ubica, por ejemplo: los cantares
de gesta.
 El romance: consiste en narración en versos
octosílabos con rima asonante en los versos
pares donde se describe acciones de guerras y
caballerías.
 Género Dramático: Aquí se utiliza parlamentos
(diálogos) que los mismos personajes producen.
Conocemos el escenario y los hechos, a través, de
los personajes. Su forma es en verso o en prosa.
 La Tragedia: Es la representación de conflictos
entre personajes y, generalmente, termina con la
muerte del protagonista generando en los
lectores o espectadores un rechazo hacia el
villano.
 La comedia: Es la representación entre escenas
conflictivas y alegres (tragicomedia). Termina
con un desenlace feliz.
 El drama: Es la representación de problemas
reales, cuyo contenido es de tipo trágico y
alegre. El final del drama suele ser algo
nebuloso.

Sainete: Es una pieza breve de contenido
jocoso.

Opera: Es un poema dramático recitado que se
mezcla con la música en su representación.

Género Narrativo: Comunica las más íntimas
vivencias del hombre, lo subjetivo, los estados
anímicos y los estados amorosos. El presente,
pasado y futuro se confunden. No tiene metro ni
ritmos propios, sino que el poeta acude a todos
aquéllos que le parecen más oportunos para
expresar mejor sus sentimientos y pensamientos.
 Novela: Es una narrativa extensa en prosa, con
personajes y situaciones reales o ficticios, que
implica un conflicto y su desarrollo se resuelve
de una manera positiva o negativa.
 Cuento: es un relato corto de suceso imaginario
o real con argumento sencillo.
 Leyenda: es una narración breve basada en un
relato tradicional de carácter misterioso,
sobrenatural o terrorífico.
 Historieta: es un relato breve con personajes
ficticios orientados, generalmente, a los niños.
 Biografía: es una narración corta sobre datos de
un personaje importante.
 Autobiografía: es una narración corta sobre
datos del mismo autor que escribe.
 Tradición: es una narración corta, presenta
hechos reales y se termina fabulando.


Anécdota: es una narración breve de hechos
curiosos.

Género Oratoria / Didáctica: Tiene la finalidad de
persuadir y enseñar a la vez.
 La Oratoria: Esta especie supone un control en
la voluntad ajena. Su aplicación sobresale en el
discurso, conferencia, exposición, etc.

Ensayo: es una composición de tipo filosófico y
científico. Propone alternativas a un problema.

Crítica: composición en prosa que consiste en
analizar y valorar las producciones de los
autores.

Periodismo: composición en prosa cuya
finalidad es informar. Generalmente trasciende
no trasciende en el tiempo; pero, a veces, son
duraderos; Ejemplos: “Un Viaje” de Felipe
Pardo y Aliága, “El César Vallejo que Conocí”
de Ciro Alegría, etc.

III.

FIGURAS LITERARIAS

Son palabras o grupos de palabras que sirven para dar
elegancia a una composición literaria. Su finalidad es
la búsqueda de la belleza utilizando la palabra,
cuidadosamente y se clasifican así:
1. FIGURAS DE DICCIÓN
 Hipérbaton: Consiste en alterar el orden lógicosintáctico de las partes de la oración o de la frase
para destacar algún concepto o lograr la
musicalidad o ritmo.
Ejemplo:
De la muerte, yo no me río (En vez de: Yo no me
río de la muerte.)
De verdes sauces hay una espesura (Hay una
espesura de verdes sauces)
Del salón, en el ángulo oscuro (En el ángulo oscuro
del salón)
 Elipsis: Consiste en omitir una o más palabras sin
que pierda el sentido.
Ejemplo:
Para ella guardé flores; para mí, pesares. (se omite
la palabra guardé reemplazada por una coma
elíptica)
 Pleonasmo: Consiste en utilizar palabras
innecesarias, es decir, que no añaden información a
la frase, con el fin de enfatizar o realzar una idea.
Ejemplo:
“lo vi, con mis propios ojos”,
“subir arriba”.
2. FIGURAS POR REPETICIÓN
 Anáfora: Cuando se repite una o barias palabras al
comienzo de una frase, clausula u oración.
Ejemplo:
Tú la hoguera del sol alimentas,
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Tú revistes los cielos de azul,
Tú la luna en las sombras argentas,
Tú coronas la aurora de luz.
 Epifora: Es la Repetición de palabras al final del
verso.
Ejemplo:
No digáis que la muerte huele a nada,
que la ausencia de amor huele a nada,
que la ausencia del aire, de la sombra huelen a
nada.
 Complexión: Consiste en repetir las mismas
palabras al principio y otras al final de los versos.
Ejemplo:
Hoy, que está fresca, azul y lozana la mañana;
hoy, que parece un niño juguetón la mañana.
 Reduplicación: Consiste en la repetición de una
misma palabra de forma seguida.
Ejemplo:
El muchacho todos los días,
de la casa a la escuela:
camina, camina, camina…
 Conduplicación: Es la repetición de una palabra de
la palabra al final de un verso y al principio del
siguiente.
Ejemplo:
El gato al rato, el rato a la cuerda, la cuerda al
palo, daba el arriero a Sancho, Sancho a la moza,
la moza a él, el ventero a la moza y todos
menudeaban con tanta priesa que no se daban
punto de reposo…
 Retruécano: Consiste en la repetición de una o más
palabras en un orden y sentido inverso, de tal
manera que se produce una variación de
significado.
Ejemplo:
"hay muchos que siendo pobres merecen ser ricos,
y en siendo ricos merecen ser pobres."
3. FIGURAS POR SUPRESIÓN O ADICIÓN
 Epíteto: Consiste en el empleo de adjetivos que
señalan cualidades inherentes al sustantivo, de
manera que cada uno de ellos sea una certera
descripción.
Ejemplo:
El verde prado.
El arenal desierto.
La blanca nieve.
El abismo profundo.
 Polisíndeton: Consiste en emplear repetidamente
las conjunciones.
Ejemplo:
“…había monedas de oro y brillantes y ricas sedas
y perlas y zafiros...”
 Asíndeton: Consiste en juntar palabras, pero
omitiendo las conjunciones.

Ejemplo:
Veni, vidi, vici (Vine, vi, vencí).
4. FIGURAS FÓNICAS
 Onomatopeya: Consiste en la reproducción de
sonidos de objetos, animales y ruidos en general.
Ejemplo:
El kikirikí del gallo me despertó
El chasquido del látigo me asustó
Estaba todo en silencio, solo se oía el tictac de un
reloj.
Llama a la puerta: toc, toc. No contesta nadie.
 Aliteración: Consiste en la repetición igual o
parecida de sonidos, que se puede dar a nivel
silábico o consonántico.
Ejemplo:
La fama infame del famoso Atrida.
En el silencio solo se escuchaba un susurro de
abejas que sonaba.
5. FIGURAS DE PENSAMIENTO
 Antítesis: Es la contraposición entre dos o más
ideas u opiniones.
Ejemplo:
“Que muero por que no muero”.
“Cuando quiero llorar, no lloro;
Y abecés, lloro sin querer”.
 Paradoja: Presenta dos ideas que son
aparentemente contradictorias.
Ejemplo:
“Ven muerte, tan escondida
que no te sienta venir,
porque el placer de morir
no me vuelva a dar la vida”.
“Vivo en conversación con los difuntos
y escucho con mis ojos a los muertos”.
 Símil: Consiste en establecer una comparación
explicita entre dos ideas usando los nexos como, tal
cual o el verbo parecer.
Ejemplo:
“Tus manos parecen huir de las mías,
como los pececillos sorprendidos en el fondo del
mar”.
“Tus cabellos parecen una negra carcajada de la
mañana”.
 Apostrofe: Es referirse a seres inertes
atribuyéndole vida con vehemencia.
Ejemplo:
¡Oh! Milenario Huajsapata,
tú, has visto florecer cientos de generaciones.
 Hipérbole: Consiste en exagerar una cualidad o
situación.
Ejemplo:
Salió más veloz que el rayo.
Llegas a paso de tortuga.
Érase un hombre pegado a su nariz.

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6. FIGURAS DE SIGNIFICACIÓN
 Metáfora: Establece una relación entre dos
conceptos o cosas (uno de los cuales es real y el
otro metafórico), que solo puede existir en sentido
figurado.
Ejemplo:
Las rosas del crepúsculo.
Los senos blancos del oscuro mar.
Quisiera investigar
Y despabilar todo este sueño.
 Metonimia: Consiste en denominar un objeto por
otro con el cual mantiene una relación de causalidad
o procedencia.
Ejemplo:
Leer a Vallejo (por leer las obras de Vallejo).
Las lámparas estudiosas (por la persona que utiliza
el objeto)
Una de las mejores plumas del país (por el autor
famoso)
 Sinécdoque: Consiste en usar una palabra por otra
que extiende o limita su significación, de modo que
se distingue el todo por la parte.
Ejemplo:
Vendieron más de mil cabezas.
La mano que aprieta el gatillo.
Los pies suspendidos del ahorcado.

MOMENTOS DE LA COMPOSICIÓN:
 Invención: Es el momento en que se concibe en
nuestra mente, el bosquejo de nuestro trabajo en
forma de una idea; es decir, está a nivel mental.
También hay que recalcar que es la etapa más
importante para poder iniciar con nuestra
composición.
 Disposición: Es cuando se cuenta con todos los
recursos para poder componer un texto literario; es
decir, es el dominio de las técnicas de composición
y el manejo de los elementos gramaticales.
 Elocución: Es el momento final donde se genera el
producto. El autor en este momento dará las últimas
revisiones de su composición para editar su trabajo.
TÉCNICAS DE LA COMPOSICIÓN:
 Descripción: Es la forma como se contempla algún
objeto o naturaleza sin que estos sean sometidos a
movimientos, es como pintar la naturaleza con
palabras y nada más, como una fotografía.
Formas de Descripción:

Nota:

Seudónimo: seudo = falso, onimo = nombre. Es
el nombre falso que el mismo autor utiliza al
publicar sus obras y firma con este nombre. A
inicios
del
siglo
XX
se
utiliza
imprescindiblemente por una cuestión de snob.
Así, por ejemplo, el seudónimo de Arturo
Peralta es Gamaliel Churata hasta el extremo de
que a Arturo no lo conocen por su verdadero
nombre; sino por su seudónimo; es más, hay
algunos que lo convierten en nombres legales
como Pablo Neruda.
Calificativo: Es el nombre o adjetivos que le
van designando los críticos literarios a los
escritores, cuyo objetivo es exaltar su
importancia. Hay muchos ejemplos en la
literatura peruana como El Amauta de
Mariátegui, El Bibliotecario Mendigo de Palma,
El Patriarca de las Letras Peruanas de López
Albújar, etc.
Apelativo: es el nombre que lo designan a los
autores para satirizar con aires de humor,
generalmente la intención no es mala. Por
ejemplo, a Ricardo Palma lo designan el
apelativo “El Viejito Burlón” porque en sus
tradiciones, generalmente hay una burla por la
aristocracia y ésta lo admiraba.

IV.

Retrato: Es la descripción física, psicológica y
moral de una persona.
Ejemplo:
“Era un hombre amarcigado e inteligente.
Lucía una frente en ángulo agudo, aunque
amplia: cabellos negros ensortijados de origen
y casi lacio de peines; los ojos negros y
rasgados y reilones, iluminaban de ironía el
rostro lleno y ovalado. Su nariz era corta
ligeramente redonda en su término; los labios
carnosos, entreabiertos y mordaces diluían una
perenne sonrisa fisgona y cordial. El mentón
también redondo, era suave con una herradura
vertical en medio (…). A menudo Valdelomar
llevaba desnudo el cuello y la parte superior del
pecho. (…)”

COMPOSICIÓN LITERARIA

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Prosopografía: Es la descripción física de una cosa,
animal o persona.
Ejemplo:
“El viejo Timoteo, de tez cobriza y ralísima
barba cana, vestía pantalón de cordellate negro,
camisa de tocuyo con mil remiendos y sombrero
ovejón de falda caída”.

Etopeya: Consiste en describir los aspectos morales
y sicológicos de una persona.
Ejemplo:
“Jacinto es muy bueno con los niños, amable
con las damas y cuando ve alguna injusticia se
indigna”.

Estampa: Consiste en describir un símbolo.
Ejemplo:
“Para Oquendo, la PALOMA, en su poesía
“Madre”, simboliza paz; para Melgar, en sus
yaravíes, mujer”.

Caricatura: Es la deformación del retrato que
consiste en expresar alterando las cualidades
físicas y morales aprovechando algún defecto de
la persona, animal o cosa descrita.
 Narración: Esta es la técnica más completa. Se
combina en ella la descripción, el diálogo y las
acciones. Aquí se observa tres aspectos muy
propios de la narración: los personajes, escenario y
acciones; o sea, es como una película en
movimiento y el quien narra adopta un ángulo, una
posición.
Ejemplo:
“– ¿Dónde está Pedro?

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Su mirada descendió al chiquero. Pascual
devoraba algo en medio del lodo. Aún quedaban
las piernas y el rabo del perro.
– ¡No! – gritó Enrique tapándose los ojos –. ¡No,
no! – y a través de las lágrimas buscó la mirada
del abuelo. Este la rehuyó, girando torpemente
sobre su pierna de palo. Enrique comenzó a danzar
en torno suyo, prendiéndose de su camisa,
gritando, pataleando, tratando de mirar sus ojos,
de encontrar una respuesta.
– ¿Por qué has hecho eso? ¿Por qué?
El abuelo no respondía. Por último, impaciente, dio
un manotón a su nieto que lo hizo rodar por tierra.
Desde allí Enrique observó al viejo que, erguido
como un gigante, miraba obstinadamente el festín
de Pascual. Estirando la mano encontró la vara
que tenía el extremo manchado de sangre. Con ella
se levantó de puntillas y se acercó al viejo.
– ¡Voltea! – gritó – ¡Voltea!”
Personajes: Enrique y abuelo.
Escenario: El Chiquero.
Acciones: Pascual devoraba al perro, Enrique llora,
el abuelo dio un manotón a su nieto (enrique) y le
hizo rodar por la tierra…
Ángulo del Narrador: Testigo.

 Diálogo: es la forma muy peculiar del teatro. Aquí
se utiliza los parlamentos que cada personaje
produce; por su contenido, puede ser tragedia,
comedia o drama.
Ejemplo:
JULIETA. - ¡Ay de mí!
ROMEO. - ¡Habló! Vuelvo a sentir su voz. ¡Ángel
de amores que en medio de la noche te
me apareces, cual nuncio de los cielos a
la atónita vista de los mortales, que
deslumbrados le miran traspasar con
vuelo rapidísimo las esferas, y mecerse
en las alas de las nubes!
JULIETA. - ¡Romeo, Romeo! ¿Por qué eres tú
Romeo? ¿Por qué no reniegas del
nombre de tu padre y de tu madre? Y si
no tienes valor para tanto, ámame, y no
me tendré por Capuleto.

que pertenecen a la comunidad que las crea en un
proceso complejo y a veces prolongado.
Son Populares: Porque las crean los pueblos que
utilizan estas formas de expresión artística para
exteriorizar su forma de conceptuar y representar el
mundo, sus problemas, sus aspiraciones y
finalmente su proyecto histórico.
Son Tradicionales: Porque se difunden de
generación en generación apoyados por algunos
recursos literarios como la aliteración y la
onomatopeya.
Son Mutables: Porque están sujetas a
transformaciones de acuerdo al tiempo y al espacio.
Un mismo cuento o mito puede tener varias
versiones diferentes, tal como sucede con el mito de
Incarri que tiene versiones diferentes en Sicuani,
Apurímac, Ayacucho, y Puno, lo cual demuestra la
mutabilidad de la literatura oral.
Unidad = Hombre – Naturaleza: Se refiere a la
comunión de los personajes con el mundo que les
rodea, porque el hombre se siente parte de la
naturaleza.
 El mundo andino es animado: Tienen vida los
cerros, los ríos, las plantas, los lagos, etc.
 El mundo andino es inmanente: Todo lo que nos
rodea incluido los dioses tienen carácter de
inmanencia, no hay nada sobrenatural.
 El mundo andino es Panteísta: Todo cuanto
rodea al hombre es sagrado.

Especies Vigentes:

V. LITERATURA LOCAL Y REGIONAL
CARACTERÍSTICAS:

Son Utilitarias: Las diferentes formas de expresión
de la oralidad altiplánica tiene carácter didáctico.
Sirven, principalmente, para exteriorizar en las
generaciones jóvenes los valores reverenciados en
la comunidad y fijar pautas de comportamiento
orientadas
a
consolidar
las
relaciones
interpersonales.
Son Anónimas: Porque no tienen autor conocido,
pertenecen a la memoria colectiva, son discursos

El Huayño: Es una mezcla de música, canto y danza
como expresión de la poesía indígena que se
practica en distintas ocasiones y tonos igualmente
2016

10 LITERATURA PREUNIVERSITARIO
diferentes. El huayno como una vertiente de la
literatura oral cumple distintas funciones dentro del
proceso de la producción y de las relaciones
familiares y comunales en general.

Q’axilunaka (kajelos): Es un poema cordillerano, una
creación posthispánica que recrea la iniciación
sexual de los jóvenes aimaras, a través de la danza,
la canción y las palabras.
Wifalas y kaswas: Se expresan a través de una mezcla
de música, canto y danza que se interpreta durante
los carnavales y acciones importantes de la
comunidad.

Ayataqui: Es la mezcla de música y canto que se
interpreta como despedida en los funerales de algún
miembro de la familia o la comunidad.

Mito: Son relatos que se expresan como formas de
concepción del mundo y del proyecto del mundo y
proyecto histórico andino.
Ejemplo:
- El mito de Incarri - Watiacuri
- El mito de Qollari - Pariacaca
- Wallallo Karwincho
- Wiracoha, etc.

2016

11 LITERATURA PREUNIVERSITARIO

Leyenda: Son discursos referidos al origen del hombre
y de las sociedades.
Ejemplo:
- La leyenda de Mallqu Q‘apac y Mama Uqllu.
- La leyenda del Puma Uta,
- La leyenda de la papa, etc

Adivinanzas: Son expresiones cortas llenas de gracia y
agudeza. He aquí una adivinanza en aimara: ¿Qunas
Qunasa? Ch‘iqui jinchu kheti, jaken ch‘amapa
arumay uro tururi. Qhutirara shunkha tuto itiqo.
ACHACO.

Cuentos: Se constituyen en especimenes de gran valía
de la literatura oral andina.
Ejemplo:
- El granizo, la lluvia y el viento.
- El zorro y el ratón.
- El pleito del Pucu – pucu y el gallo
- La sapa y la perdiz.
- La apuesta entre el zorro y el cóndor.
- El zorro y el cuy, etc.

El teatro: Son representaciones de la vida social y
económica de los pueblos. Se representan las
mismas actividades festivas, relacionadas casi
siempre con el sistema productivo, la fertilidad, etc.

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12 LITERATURA PREUNIVERSITARIO
LITERATURA ORAL

EL ZORRO Y EL CÓNDOR

EL ZORRO Y LA WALLATA

Un zorro hambriento que andaba buscando donde
robar algo, vio a un cóndor que también estaba en los
mismos apuros.

En la orilla de una laguna, una wallata madre estaba
sacándose piojos. Sus crías jugaban alrededor de ella,
sin alejarse.

El zorro le dijo al cóndor ¿De dónde vienes
hermano, del espacio?

Una zorra vieja que pasaba por la pampa se detuvo
y se quedó mirándolas. Saboreaba a las crías de la
wallata desde lejos y pensaba en cómo atraparlas.

- Vengo de las altas cumbres nevadas, cumbres que
eternamente están cubiertas de helada nieve, he bajado
a buscar alimentos para resistir mejor el rigor de las
nevadas -dijo el cóndor.

- Mi estimada señora, permítame una pregunta –
dijo la zorra, acercándose a la wallata -¿Cómo hace
para que sus crías tengan patitas rojas?

El zorro se rió a carcajadas y le respondió
burlonamente:

La wallata, sabiendo que los zorros nunca hacen
preguntas con buena intención, le mintió:

- Es raro que todo un señor cóndor, llamado rey de
las alturas no pueda resistir el frío. Yo, con ser un
habitante de la llanura, me siento más fuerte que tú
para soportar ese frío que tanto miedo te infunde, y
para demostrarte con hechos, te desafío a permanecer
durante una noche en la cumbre más elevada de la
cordillera de los Andes.

- Es fácil - le dijo – pongo a mis crías al horno y
cuando están asándose y sonando “chips, chips”, yo
digo “pinta, pinta, pinta”. Después las saco del horno y
ya tienen las patitas rojas.
La zorra fue a su casa y construyó un horno. Lo
calentó y puso dentro sus crías. “Que lindo, mis hijos
también tendrán las patitas rojas”, pensaba.

El cóndor aceptó el reto y ambos ascendieron al
cerro. El cóndor se posicionó de la punta más elevada,
tendió una de sus alas a manera de colchón y se
acurrucó cómodamente.

De dentro del horno empezó a salir un ruido:
“chips-pum, chips-pum”. La zorra, saltando decía
“pinta, pinta, pinta”. Después abrió el horno y encontró
a sus hijos como los tenía que encontrar:
achicharrados.

El zorro, por su parte, de igual modo, tendió su
traposa cola y se sentó frente al cóndor. Así comenzó la
desigual apuesta. No tardó en desencadenarse una
terrible tempestad que es muy frecuente en aquellas
regiones.

La zorra, furiosa, salió a buscar a la wallata. Quería
vengarse. La encontró nadando tranquilamente en
medio de la laguna seguida de sus crías, la zorra la
miró sin poder hacer nada, no sabía nadar. Entonces
empezó a gritar así:

El zorro de primera intención, invocó a los dioses
tutelares para que calmen sus iras, y desde un
comienzo había alegado que la apuesta no era con la
tempestad, ni con los rayos, sino contra el frío
únicamente.

- ¡Zorros de los cerros, zorros de las pampas,
vengan a ayudarme!

Las condiciones de la apuesta, de común acuerdo,
eran demasiado severas; pues el ganador debía
comerse al derrotado. El cóndor ya saboreaba su
desayuno y temeroso de que el zorro desistiera de su
apuesta, hizo cesar la tempestad. Cayó una fuerte
nevada. El cóndor sacudía a menudo las alas para
eliminar la nevada, de lo que, también, protestaba el
zorro.

Al rato aparecieron cientos de zorros, venían de
todas partes, machos y hembras, chicos y grandes. La
zorra les dijo:
- Hermanos y hermanas, aquella wallata me ha
hecho matar a mis crías, ayúdenme a castigarla.
Bebamos toda el agua de la laguna. Cuando esté seca
yo la atraparé.

- La apuesta, amigo mío, no está en sacudirse la
nevada sino en aguantarla - gritó el zorro porque el
estaba casi totalmente cubierto de nieve y sólo se le
veía la cabeza.

Todos los zorros se acercaron a la orilla y
empezaron a beber. La Wallata se reía a carcajadas “ni
todos los zorros podrán secar esta laguna”, les decía a
sus crías. Los zorros ya tenían las barrigas hinchadas,
pero seguían bebiendo. Algunos empezaron a reventar.
Otros reventaron después. Murieron tantos que no se
podía ni contar. La wallata, en el medio del agua,
siguió riéndose.

A la media noche, el cóndor exclamó: ¡Zorrito…!
- ¡Cóndor! –contestó el zorro y agregó -. Señor
cóndor, ¿no tienes frío?

2016

13 LITERATURA PREUNIVERSITARIO
- No tengo frío – contestó el rey de los cielos; más
bien estoy un poco fatigado por el calor.

- Al día siguiente, muy temprano, cuando el dueño
de la chacra vino a llevarse al cuy, encontró al zorro.

Así transcurrieron las horas y el pobre zorro no
podía soportar por más tiempo aquel mortífero frío. Ya
se sentía desfallecer. Precisamente cuando el día
empezaba a clarear, el zorrito había sucumbido víctima
de su vanidad.

- ¡Desagraciado! ¡Anoche eras cuy y ahora eres
zorro! Igual te voy a zurrar –dijo el dueño dándole
latigazos.
- ¡Si me voy a casar con tu hija! ¡Te lo prometo!
También te prometo que comeré carne de gallina todos
los días – gritaba el zorro. Al oír este atrevimiento, el
dueño lo azotaba con más fuerza, hasta que en una
tregua de la tunda, el zorro le explicó toda la mentira
del cuy. El dueño se puso a reír y después lo soltó.

El cóndor, después de dormir un momento,
preguntó por última vez:
- Zorrito, ¿sientes frío todavía?
El zorro ya no contestó, había pagado con su vida la
desigual apuesta. Al poco rato el cóndor tenía a su lado
un excelente y sabroso desayuno.

Desde ese día, el zorro comenzó a buscar al cuy.
Quería cobrarse la revancha de todos los latigazos que
recibió del chacarero. Un día se topó con él y pensó
que había llegado la hora de la venganza. El cuy,
viendo que ya no podía huir se puso a empujar una
enorme roca y el zorro se le acercó para cumplir su
cometido; pero, el cuy reaccionó:

EL ZORRO Y EL CUY
Alguien, un desconocido hacía destrozos en una
chacra, de noche. Esto sucedió hace mucho tiempo.
Las plantas amanecían rotas y a medio comer.
Entonces, el dueño de la chacra construyó una trampa,
la puso en el lugar adecuado y esperó atento, sin cerrar
los ojos en ningún momento. A la media noche escuchó
unos gritos; alguien había caído en la trampa. Era un
cuy grande y gordo. El dueño lo amarró a una estaca y
regresó a su casa.

- Compadre zorro – le dijo – ha tiempo has venido.
Tienes que ayudarme a sostener esta roca. La santa
tierra se va a voltear y esta roca puede aplastarnos a
todos.
Al comienzo el zorro dudaba, pero la cara de
asustado que ponía el cuy terminó por convencerlo. Y
empezó a ayudarlo, es decir, a sostener la gigantesca
roca.

- Mañana temprano hiervan agua para pelar un cuy.
Almorzaremos cuyecito - les dijo a sus tres hijas, antes
de irse a acostar.

Después de un rato, el cuy le dijo:

El cuy, amarrado a la estaca, forcejeaba y mordía
inútilmente la soga. Y así lo encontró

- Compadre, mientras tú empujas yo voy a buscar
una piedra grande o un palo para acuñar esta roca.

un zorro que pasaba por allí.

Pasó un día, dos días y el cuy no volvía con la cuña.
El zorro ya no podía más. “Soltaré la roca aunque me
mate”, pensó. Dio un salto hacia atrás, pero la roca ni
se movió.

- Compadre - le dijo el zorro-¿Qué has hecho para
que te tengan así?
- Ay, compadre, si supieras mi suerte – le dijo el cuy
- . Yo enamoraba a la hija más gorda del dueño de esta
chacra y ahora él quiere que me case con ella. Pero esa
joven ya no me gusta. También quiere que aprenda a
comer carne de gallina que a mí me da asco. Así le
mintió el cuy. Después, haciéndose el zonzo, exclamó
el muy ladino:

- Otra vez me he engañado – dijo -, pero ésta será la
última porque lo voy a matar.
Día y noche le siguió el rastro hasta que lo encontró
junto a un corral abandonado. El cuy lo vio de reojo,
calculó que ya no podía escapar. Entonces se puso a
escarbar el suelo.

- Creo que a ti sí te gusta la carne de gallina.

- Rápido, rápido – decía como hablando para sí
mismo -. Ya viene el juicio final, va a caer lluvia de
fuego.

- A veces, le dijo el zorro, también haciéndose el
zonzo.

Bueno, compadre mentiroso, hasta aquí has llegadole dijo el zorro-. Te voy a comer.

- ¿Por qué entonces no me desatas y te pones en mi
lugar? Así te casarás con una joven gorda y comerás
carne de gallina todos los días.

- Esta bien, compadre – le dijo el cuy – pero ahora
hay que hacer algo más importante.

- Te haré ese favor, compadre- le dijo el zorro.

Ayúdame a hacer un hueco porque va a llover
fuego.
2016

14 LITERATURA PREUNIVERSITARIO
El zorro se puso ayudar. Cuando el hueco ya estuvo
hondo, el cuy salió dentro de él.

Cuentan los abuelos que la zona en la que ahora
viven puneños era antiguamente un inmenso valle
llamado Tierra Eterna. En la parte en la que ahora está
el lago se desarrolló un pueblo también muy grande
llamado Pueblo Eterno.

- Échame tierra, compadre zorro – le rogaba el cuy-.
Tápame por favor, no quiero que me queme la lluvia de
fuego.

Aquellos eran tiempos felices. Nadie sabía qué era
el sufrimiento. La tierra era generosa: daba abundantes
frutales y plantas maravillosas que no había que cuidar.
Bastaba con recoger los frutos y servirse lo que uno
necesitaba. Había también plantas de las que brotaba la
lana con la que se confeccionaban hermosos vestidos
como los que jamás na die ha visto. El clima siempre
era perfecto: no había exceso de lluvias, ni existía la
sequía.

El zorro, asustado, le contestó:
- Viendo bien las cosas, tú eres menos pecador que
yo. A ti o te castigará demasiado la lluvia de fuego.
Mejor entiérrame tú.
- Tienes razón compadre. Cambiemos, pues, de
lugar – le dijo el cuy, saliendo del hueco.
El cuy no solamente le echó tierra, sino también,
ortigas y espinas. Y mientras lo tapaba iba diciendo:

- Achacau – dijo-. Deben ser las brasas de la lluvia
de fuego.

Los animales vivían entre los hombres porque eran
muy mansos. Los hombres eran poderosos porque
convertían las montañas en llanuras con sólo disparar
sus hondas. Todos poseían oro y joyas. Las calles del
pueblo estaban llenas de palacios, templos y santuarios
revestidos de oro y plata con incrustaciones de piedras
preciosas. Pero, ocurrió que estas personas
desobedecieron el mandato divino cometiendo una
falta grave y el Dios padre muy enojado se dirigió a
ellos:

Guardó su mano y esperó. Días después, el hambre
le hizo arriesgarse: salió entre el ardor de las ortigas y
los pinchos de las espinas vio afuera todo seguía igual.
“Ya se habrá enfriado el fuego”, pensó. Estaba más
flaco que una paja. Finalmente, se convenció de que
había sido burlado, nuevamente.

- Ustedes ya no viven según mi mandato, por lo
tanto les prohibió escalar la cumbre sagrada. Nadie
tendrá derecho a subir al santuario, y si alguien lo
intentase, perecerá. Esta sentencia fue escuchada por el
diablo que desde ese momento se dedicó a tentar a los
hombres:

Lo buscó, entonces, sin descanso, día tras día y
noche tras noche. Una noche andaba buscando comida,
encontró al cuy al borde de un pozo de agua. El cuy, al
verlo, se puso a lloriquear.

Si escalan el santuario podrán poseer el mismo
poder que el Dios supremo, les decía.

- ¡Achacau, achacau, ya empezó la lluvia de fuego!
Cuando terminó, se limpio las manos y se fue riendo.
Pasaron los días y dentro del hueco el zorro empezó
a sentir hambre. Quiso sacar una mano y se topó con
las ortigas.

Entonces los hombres intentaron subir a la cumbre
sagrada, cuando en eso el Dios supremo encolerizado
les envió miles de pumas para que devoren a toda la
población. Aterrados pidieron protección al diablo,
quien se los llevó a las profundidades de la tierra,
debajo del lago, en donde siguen viviendo convertidos
en espíritus malignos. Tanto dolor produjo al señor
supremo el hecho de que los hombres hubiesen pedido
ayuda al demonio que eclipsó el sol e hizo temblar a la
tierra como si fuera el fin del mundo.

- ¡Qué mala suerte tienes, compadre! – le dijo-. Yo
estaba llevando un queso grande, pero se me ha caído
en este pozo. El zorro se asomó al pozo y vio en el
fondo el reflejo redondo de la luna.
- Ése es el queso – le dijo el cuy.
- Tenemos que sacarlo – dijo el zorro.
- Hagamos esto, compadre: Usted entra de cabeza y
yo lo sujeto de los pies.

Al mismo tiempo todos los seres celestiales
empezaron a llorar amargamente provocando terribles
tormentas de lluvia que duraron todo el día y toda la
noche. Poco a poco, el pueblo fue desapareciendo
debajo de las aguas, quedando al final en lo más
profundo del lago. No quedó ni un animal vivo. Sólo se
salvó, por la obra divina, una pareja de humanos que
logró cogerse de un tronco de sauce que se mantuvo a
flote. Sólo ellos dos, porque los demás no pudieron
escapar de la muerte. Finalmente, el Dios supremo
sintió compasión e hizo que la lluvia cesara. Pasada la

Y así lo hicieron por un buen rato. El cuy,
sosteniéndolo le decía:
- Es usted muy pesado, compadre. Ya casi no puedo
sostenerlo. Dicho esto, lo soltó. El zorro, gritando,
cayó de cabeza al fondo del pozo. Así dicen que murió.

EL ORIGEN DEL LAGO TITICACA

2016

15 LITERATURA PREUNIVERSITARIO
tormenta la pareja de sobrevivientes contempló
millares de pumas muertos (titis) que flotaban sobre las
aguas con sus vientres de color gris (qaqa) hacia arriba.
Así cuentan la historia del origen del lago llamado
Titicaca y del Pueblo Eterno que está sumergido en sus
profundidades, el que según dicen puede verse en las
lúgubres noches de luna nueva.

LITERATURA ESCRITA
La literatura escrita puneña se concretizó e la época
Republicana, en seguida trataremos sobre los poetas
más influyentes de la literatura puneña prescindiendo
de clasificación alguna.

EMILIO ROMERO PADILLA (Pecopín)








Nació: Puno – 16 de Febrero de 1899
Murió: Lima – 27 de Mayo de 1993
Época: Contemporánea
Corriente Literaria: Indigenismo
Género Literario: Narrativo y Ensayo
Grupo Literario: Orkopata
Seudónimo: “Pecopín”
Calificativo: Padre de la narrativa escrita de Puno
Biografía: Emilio Romero fue hijo de Eladio
Romero y Honorata
Padilla. Su infancia y
juventud
transcurrió
entre la capital de Puno
y la península de
Chucuito, haciendo sus
estudios escolares en el
Colegio Nacional San
Carlos de su ciudad
natal.
Ejerció
la
docencia
desde
adolescente, en 1916 se
inicia como profesor en la Escuela Elemental
No.881 y en 1918 en su propio colegio. Terminados
sus estudios secundarios se dirige a Arequipa,
ingresando a la Universidad Nacional de San
Agustín, obteniendo el bachillerato de Ciencias y
Letras, para después trasladarse a Lima y estudiar
en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos,
primero como alumno de la Facultad de Derecho y
Ciencias Políticas y luego de la de Ciencias
Económicas. Al obtener el título de Abogado
retorna a Arequipa para seguir el Doctorado en
Derecho por la Universidad de San Agustín.
Regresa a Lima, laborando como docente
secundario y en el Instituto Pedagógico Nacional de
Varones.
En 1918 es nombrado catedrático de Geografía
Económica, Historia Económica General y del Perú,

y de Geografía Regional en la Facultad de Ciencias
Económicas de la Universidad de San Marcos.
En 1933 es elegido Diputado por Puno para la
Asamblea Constituyente, donde tuvo una
importante participación y aportes para la nueva
Carta Magna del Perú. En 1936 es nombrado
Director General de Hacienda. En 1945 regresa al
Parlamento como Senador por Puno, y luego del
golpe de 1948 es nombrado Embajador en Ecuador
y posteriormente en Uruguay. En 1950 regresa al
Perú, al ser nombrado Ministro de Hacienda, luego
asume la representación diplomática peruana en
México. Al retornar al Perú en 1955, dirige el
Instituto Geográfico de la Facultad de Letras de la
UNMSM y en 1958 viaja a Bolivia como
Embajador, regresando un año después para asumir
el portafolio de Educación en el gobierno de
Manuel Prado Ugarteche.
Perteneció a varias instituciones académicas como
la Academia Nacional de Historia y la Sociedad
Geográfica de Lima, de la cual fue Presidente.
 Obras: En Puno escribió sus primeros relatos: El
Pututo, Zampoña, Las mozas de San Antón, En la
cárcel de mi pueblo, Zampoñas en la noche, Casta
de Perros, entre otros (1916). Se le considera el
padre de la narrativa puneña.
 La Noche de San Juan (1916) (Obra de teatro)
 Zampoña, s/f
 Una Evasión,1924
 Balseros del Titicaca, 1934
 Los Sapos del Trópico, 1952
 Mi pobre Carola,1959
 Memorias Apócrifas del General José Manuel
de Goyeneche, 1971.
Ensayos:
Historia y Geografía
 Monografía del Departamento de Puno (Lima,
1928)
 Tres ciudades del Perú (1929)
 Geografía Económica del Perú (1929, 1936,
1953,1961)
 El Descentralismo (1937;1987)
 Historia Económica y Financiera del Perú:
antiguo Perú y Virreinato (1937)
 Nuestra Tierra. Un ensayo de Geografía para
el Pueblo (Lima, 1941)
 Geografía del Pacífico Sudamericano (1947)
 Historia Económica del Perú (1949; 2006)
 Por el Norte del Ecuador (1954)
 El Perú por los Senderos de América (1955)
 El Santo de la escoba (1959)
 Biografía de los Andes (1965)
 Regionalismo y centralismo (1969)
 Perú: una nueva geografía (1994)

2016

16 LITERATURA PREUNIVERSITARIO
LOS BALSEROS DE TITIKAKA

Aquí el lago cubierto de totorales se aprisiona en
canales de agua cristalina. La brisa no llega a estos
callejones inmensos que siguen por misteriosas curvas
que sólo la experiencia aimara puede descubrir en la
noche.

Los cerros que bordean la bahía de Puno, en el
Titicaca, cortan bruscamente la tarde. Ocultan el sol sin
crepúsculo, pero por los flancos de las montañas, se
proyectan los dorados rayos del sol de los gentiles
sobre las penínsulas de Capachica y Chucuito.

Se cruzan algunas balsas rezagadas que van a Puno
desde las islas de Takili o Amantaní.

Precisamente a la caída del sol deja de soplar aquel
viento constante que los aimaras llaman khota-thaya o
viento del lago. Hay una ligera calma antes que las
chihuanqueras alcen vuelo hacia el Oeste anunciando
el viento de ese lado, el suni-thaya.

–¡Uúh! Apenas un grito a boca entreabierta, es el
saludo entre balseros. Un aullido con U francesa. Las
balsas pasan con la gallardía de un lujoso paquebote
trasatlántico.

Bautista, el pescador, tiene sus aparejos listos. Su
balsa se balancea al pie de las rocas donde tiene su
cabaña. Aprieta el nudo de su incuña de fiambre y
envuelve la chuspa de coca descendiendo rápidamente
de la peñolería. Su balsa es frágil, apenas del ancho de
sus caderas. Movible como una lagartija, con dos
puntas filudas de totora amarilla, levanta la vela corta y
romboidal que se hincha con la brisa del sur, que
empuja su balsa hacia el totoral.

Por fin ha llegado. Una claridad plateada se abre
ante sus ojos. Ahí está la laguna pletórica de peces
sabrosos. Hay que cogerlos con red porque están
voltejeando a millares en el fondo escaso de la laguna.
Pero antes hay que cegarlos. Y Bautista amontona
totoras secas sobre su balsa, enciende un fósforo y hace
una hoguera. Los peces quedan ciegos ante la
deslumbrante llamarada. Bautista sumerge la red y
recoge centenares de peces.

Centenares de chugllas humean en los cerrros. La
bosta arde pesadamente y despide humo espeso. Allá
lejos, el puerto de Puno parece achatado, sumergido en
las orillas del lago. Ilusión óptica, curvatura de este
mar dulce. Parece una ciudad encantada de plata y
sangre. Tejas y calaminas se reflejan en largas ondas
movibles en el lago.

Trabaja hasta la media noche. En su balsa ya no
cabe más. Toma un puñado de coca y con el remo
empuja su balsa entre un macizo totoral donde sube
como a un dique y duerme hasta el amanecer.
No hay amanecer más bello en paraje alguno de la
tierra. Se insinúan en la lejanía las nieves de la
cordillera. En las riberas, el golfo verdecido y cubierto
de eucaliptos, mentas silvestres y matorrales. Miles de
cabañas humeantes y rodeadas de fragantes flores del
Inca. Allá, la ciudad de plata y sangre todavía duerme.
El muelle está desierto; se ha ido a Bolivia el vapor.
Todavía se ven brillar algunas estrellas a pesar de la luz
del día. Las nubes con todos los colores del arco iris,
aurora boreal, oro, sangre, esmeraldas fundidas.
Millares de pájaros entonan sus cánticos mañaneros.
Bandadas de flamencos vuelan en escuadrillas tendidas
hacia la aurora, rosada como sus alas. Patos,
parihuanas, huallatas blancas como la nieve y
dominicos de capuchón negro y alas blancas graznan
con alegría.

El vapor Ollanta calienta calderas, enciende luces
rojas y verdes. La balsa hace pliegues en el agua, como
sobre una tela de seda, camino del totoral.
De pronto, un rumor de trueno repercute en todos
los cerros.
Redoble de tambores, maquinaria sorda y terrible.
Aparece al extremo del golfo el tren de Arequipa.
Jadeante, incendiario, arrojando chispas avanza a la
ciudad. Su ojo gigante deslumbra con el sol. El viento
trae sonidos de campanas; los cien ojos rojizos del
barco no pestañean siquiera. Esperan a los pasajeros
para Bolivia.

Bautista se desespera y hace crujir su balsa
alzándose para observar sobre la barrera de totorales.
Las islas y las penínsulas están teñidas de púrpura. Las
casas de calamina de Puno, lejanas y borrosas, brillan
como espejos de plata bruñida. El lago es un cristal,
una masa de azogue inmóvil, una plancha gigantesca
de acero. No hay ni una leve brisa.

Soberbio espectáculo. Bautista se siente un Dios
lacustre sobre su veloz balsa. Una muralla negra son
los cerros; el lago todavía está tranquilo. Las luces del
muelle se alargan. Chorrean como oro fundido en el
agua. Aquella soberbia visión panorámica es un regalo
a sus ojos, mientras la balsa llega al totoral. Ya está
llegando. Sus ojos ven mejor en la noche. Las totoras
forman una barrera inmensa, pero Bautista ya conoce
la entrada. Mueve los remos traseros como timones y
endereza la balsa hacia el bosque espeso e inmenso de
los totorales, donde hay lagunas llenas de peces.

Este bello amanecer es sin embargo para desesperar
al pescador. ¿A qué hora vendrá el viento? La pesca
abundante empieza a transpirar sobre la balsa, porque
el sol quema ese estanque cercado de totorales de
verde oscuro.
2016

17 LITERATURA PREUNIVERSITARIO
Bautista cambia de coca arrojando el pigcho que ha
rumiado en toda la noche. Se le escapa una interjección
de rabia al ver esa inmensa naturaleza viva y de fiesta
en descanso dominical y con la brisa de vacaciones.

plataforma y las bodegas abandonadas, resistían al
embate del viento que silbaba en los hilos del telégrafo.
La balsa paró en seco y reventaron algunas sogas de
paja de las puntas.

Arde el sol. Se levanta una vaga niebla cálida de
estanque; el aire está espeso y caldeado. Mientras más
asciende el sol, la prisión lacustre es más insoportable.

Otras balsas más grandes iban atracando a media
noche. Hasta la hora del amanecer centenares de balsas
cubrían las aguas del muelle.

Bautista toma su merienda de papas frías, chuños
congelados y bogas ahumadas.

Ahí estaba a pocos pasos, durmiendo todavía, la
ciudad con sus calles estrechas para ser más
afectuosas. Las torres de la catedral velaban su sueño.
Las torres de San Juan parecían minaretes. La
techumbre de zinc de San Juan de Dios parecía un
zepellín de plata. El camposanto cerca; el mercado, la
estación, todo cerca; unido, cariñoso, lleno de ternura.

Renueva otra vez la coca. Se inclina sobre el lago
para beber agua en el hueco de sus manos. Hace un
gesto de asco, el agua está amarga, pues hay pantanos
en el fondo.
La brisa no llega en todo el día. El lago es un
inmenso espejo para incendiar los cielos, para
quemarlos como papel. Está en fiesta el sol
achicharrante y terrible.

Pero los ojos de Bautista que no habían temblado al
sol achicharrante del día ni a la tempestad horrible de
la noche, miraban con temor la ciudad.
Del barrio de Mañazo comenzaron a bajar al muelle
las cholas ckateras, alcanzadoras de provisiones.
Bajaban soldados y mercachifles. Todos los balseros se
pusieron de pie como aprestándose a una batalla. A los
pocos minutos, mercachifles, soldados y ckateras
hacían saqueo de las provisiones.

–¡Karaspa! ¡Ahora va a granizar!...! –exclama
Bautista. A sol espléndido, tempestad segura.
Y en la tarde de aquel día granizó. Y luego un fuerte
viento agitó el mar dulce. Nublado el cielo y plomo
oscuro, ceniciento y terrible el Titicaca, agitaba sus
olas como un mar. La balsa parecía formar un solo
cuerpo con la frágil embarcación. Las olas del Titicaca
no tienen el ciclo amplio y profundo de las olas del
mar, pero su embate es más rápido, más corto, de curva
leve y espumosa. Las olas pequeñas atacan con furia y
rapidez.

–¡Indio animal, esto es para el comandante! –le
decía un soldado a uno, quitándole la canasta de
huevos.
–¡Ladronazo! ¡Conténtate con cuatro reales por esta
talega de quesos o te mando preso!

Bogueros del Titicaca, en todas las bahías y en el
Gran Lago, luchaban aquella noche con la tempestad.
Un viento helado cortaba la piel como vidrio de
botella.

–chillaba una ckatera.
Otra más práctica, le quitó el sombrero y el poncho
a uno de ellos para obligarlo a seguirla cargando la
pesca hasta el puesto del mercado. Cuando llegó, le
alcanzó un pan y una peseta.

Negrura absoluta por todas partes, los bogueros ven
a través de la noche como búhos. Ni una queja, ni una
interjección, ni una palabra de misericordia. Bautista
empuñaba con mano dura los dos remos que arrastraba
como timones luchando por mantener derecha la balsa.
Imposible arriar la vela. No había manos para
desenvolver la soga; y aunque hubieran habido, era el
viento tan fuerte que habría pegado el velamen de
totora contra la achihua clavada como un compás
abierto sobre los flancos de la balsa.

–Toma tatay y di que es tu santo.
Soldados, mercachifles y mayordomos de casas
ricas hicieron tabla rasa con cuanta provisión había en
el muelle.
Los indios invadieron después la ciudad con
algunas pesetas en las manos para comprar añil,
chancaca, agujas, tocuyo. A algunos les alcanzó para
un trago de aguardiente.

El viento arrastraba como una hoja seca la balsa de
Bautista. Las olas la levantaban por detrás y la hacían
sentar bruscamente al retirarse, inundándola. Pero no
había ola capaz de despegarlo de su balsa. Su propio
cuerpo era como un caracol, que dirigía la balsa
pegado a su concha.

Los policías les pedían libretas de Conscripción
Vial, de Registro Electoral, de Servicio
Militar, Carnet de Ocupación, Certificado de
Vacuna y de Asistencia Escolar.
Los bogueros los miraban boquiabiertos. Los
policías, cuando se habían cansado de llevar gente al
cuartel, les daban de varazos y los dejaban libres.

De pronto una masa negra se interpuso. Cerró los
ojos. Ni una luz roja había en el muelle. Los carros de
2016

18 LITERATURA PREUNIVERSITARIO
Discurrían por la ciudad como idiotas, ahogados al
peso del poncho. Pero en la tarde, al retornar a sus islas
y a las penínsulas azules, ya solos en el muelle, se
reían con risa sardónica y fuerte:

bandada de patos salvajes, hacia el atracadero. Los
fornidos y terreros qollanas –todos los hombres del
ayllu de qollanas somos recios balseros– con nuestro
jilakata Crucito Lión a la cabeza, no halaban nuestras
sapuras, pujando como cuando, en viento contrario,
hace crujir las lloqeñas y enfurecer las límpidas aguas
de nuestro amado río Ramis. Al otro lado viven los
malditos tomaqayas Zapanas, allá donde verdean los
tarhuis y están ya desgranando las mazorcas moradas
de las quinuas, allá donde el viento que sopla de Ácora
sacude con furia las varillas del precioso fruto.

–Al turco de la plaza le saqué esta vara. –Al gringo
bachiche le tiré esta cuchilla...
–¡Mistis desgraciados, cochinos!
Y después de haber guardado bien sus compras, el
periódico del día para que lean los chicos, el cuaderno
de escritura, los lápices y la tinta para que escriban sus
hijos en las escuelas de los evangelistas, levantaban sus
velas y se alejaban con una canción de vida y de
esperanza en los labios.

Nosotros somos de esta banda; no tenemos sino
hirsutas, moyas y arena. En la rinconada, es cierto,
crecen qollis retorcidos y muy duros. Ahí están cerca
de la estancia de don Prudencio Cuentas, los putucos
de ch'ampas de mis tíos Cisco y Jancho Qari, y no muy
lejos de ellos, vive mi padrino, el jilakata. En
pequeños huertos crecen las espigadas ambarinas:
menuditas y aromáticas; los chunquitos de finos
pétalos de crema, los geranios llameantes y las
qantutas largas y bermejas. Con esas flores silvestres,
nuestras hermanas y otras imillas casaderas del ayllu se
adornan las monteras floridas para las fiestas. Da gusto
verlas así, y a solas, hacerles la sunqa. Pero, esto no
tiene importancia. Aquí bajo mi balsa nueva y liviana
se encrespa, por momentos, el agua color azul de
anilina como bayeta recién batanada.

***
ANÁLISIS LITERARIO
 Género: Narrativo
 Especie: Cuento
 Tema Principal: Imagen de los días de jornada de
los balseros
 Temas Secundarios: La soledad y la intemperie del
tiempo en el altiplano
 Personajes: Bautista (Balsero), Los Balseros, Las
Cholas Chacteras, Los Soldados, Los Mercachifles,
Los Indios, Las Policias, Los Mistis, Los
Evangelistas.

A la madrugada, antes de que el alba cayera del
todo y cuando el frío se nos infiltraba como azogue en
los huesos, con las bufandas subidas hasta los ojos y a
la voz de ¡orden! seca y tajante del alcalde de nuestro
ayllu, formamos como lloqeñas viejas una carpa de
tolderas amplias para el Tata-cura, que es muy
comodón, y para los otros badulaques, sus allegados.
De un brinco el sol triscó en las moyas y extendió su
oro líquido sobre la superficie bruñida del agua. Ahora,
el Tata está sentado a mujeriegas sobre un apero y
pellón lanudo y; a sus pies calzados con botines de
elástico, se extienden los chusis floreados, con sus
ojillos aguanosos de qarachi. Escrutaba nuestras balsas
y calculaba cuánto de primicias recogería del prolífero
ayllu de la otra ribera, cuando la parva de las quinuas
sea majada con los cayedos cosechadores. A hora está
ahí obeso, jadeante, bebiendo –con su "mula" vieja
miserable de cara amorcillada y su "sobrina" la
pizpireta que hace encalabrinar al viejo gotoso del
gobernador y a su niño, un barbilindo trabucador de
indios mansos – espumosos vasos de chicha de quinua,
que nuestras hermanas hicieron mascando para darle
levadura.

ROMÁN SAAVEDRA (Eustaquio Kallata)







Nació: Puno (Lampa) – 20 de Noviembre de 1902
Murió: Cusco - 1978
Época: Contemporánea
Corriente Literaria: Indigenismo
Género Literario: Narrativo
Grupo Literario: Orkopata
Seudónimo: “Eustaquio Kallata”
Fue: Periodista, escritor y crítico literario. Director
del Instituto Americano del Arte del Cusco y
colaborador de la prensa cusqueña. Director de la
Biblioteca Central de la Universidad San Antonio
Abad de Cusco.
 Obras:
 “Estepa en Llamas”
 “Horizontes Roturados”
 “Hombres Nuevos del Perú”
ESTEPA EN LLAMAS
Colmadas nuestras balsas de rebullentes suchis,
humantos coletudos y diversas bogas, que se asfixiaban
abriendo con avidez sus bocas anfibias y lacres, y
mientras en los estertores de la agonía, se daban de
coletazos unos a otros, nos dirigimos, como una

–Apuren, apuren... ¡Ahí tienen una botella de
alcohol y una estalla de coca, de lo mejorcito de
Pelechuco, apuren...! –Nos gritaba el cholo
Incayupanqui, que es firmado y teniente gobernador.

2016

19 LITERATURA PREUNIVERSITARIO
–Eres jodido –le retrucaba a la sordina Crucito–.
Recién estamos llegando y ya quieres que regresemos.
Habías de ser alcahuete y lambón.

Tata y sus convidados. Unas traían las chúas
humeantes y grasosas con el caldo de los suchis
gordos; otras, servían las tuntas blanduzcas, albas y
reventonas. Janita fue la última. Traía el queso tierno y
albino. El Tata, el gobernador Camacho Deza, el faite
cortejeador de la niña Hortensia, todos, hasta la arpía
curial, la desnudaron con sus miradas lascivas los unos
y, enfurruñadas y celosas, las otras. Ella era apenas una
linda wallatita, que triscaba en las moyas a medio
quemar, tras la majada de sus ovejas o juntaba gozosa
sus labios con el belfo tibio y sedoso de la "chitaca"
predilecta. Ella corrió cohibida y fue a ocultar su pudor
de imilla codiciada. Reparé que al Tata rijoso le
susurraba taimadamente el gobernador.

Nos reíamos a todo trapo porque el cholo era un
adulón sin remedio. El awicho Ticona nos repartía,
cautelosamente, acullis y pedazos de llipta para echarle
un mordisco, mientras bajo nuestras balsas
somormujaba el agua frizada a contrapelo por el
viento. En las orillas, junto a las lajas rebrillantes, se
arremolinan los layos de un verdor claro, sepudren en
los rebalses de aguas muertas con coloraciones de
bronce verdoso y bordes violáceos y, en donde se
agitan los renacuajos de piel negruzca y viscosa.
Contra todo esto golpea y brama el agua, sin descanso,
como un congosto.

–Señor doctor –le dijo aquél–, usted está ya de
vuelta, mientras que yo recién...

Como primera faena llevamos, parsimoniosamente,
nuestras canastas de chillihua con plateados y
rebullentes suchis, al toldo del cura.

–Es que, amigazo, yo también soy pescador...pero
de almas –guiñó cazurro.

–¿Qué es esto? ¡Y tan poco desde enantes! El año
pasado fue... – bostezó malhumorado el bendito
personaje.

Cuando el sol se hunde tras los cerros granates que
se apeñuzcan al Oriente, nuestro ayllu es acongojador;
el río hondo y plúmbeo tiene estertores de pesadilla.

Y es cuando platicó nuestro viejo.

Gasta el atracadero, que se abre en rampa; parece
un bostezo de la pesadumbre acuática.

–Tata –le dijo con el sombrero entre las manos y la
mirada recogida–.

Los alqamaris con tardo vuelo aterrizaban
hambrientos y grotescos. La cabalgata de los mistis se
perdió, polvorienta y vibrante, detrás de unos médanos
de paja rala. Sentí un odio terrible por estos otros
alqamaris que iban tramando contra Janita alguna
felonía. Pero, también tuve repugnancia de mí mismo;
me odié y eché en mi cara mi condición servil y
cobarde. Reventó en mi paladar un sabor agrio y
envenenador como elfruto de la taqachila. Blasfemé
contra mis padres, que nunca alzaron sus puños
crispados contra sus explotadores y, más bien,
ahinojados recibieron zurriagazos y golpes y; el cura
mismo, en vez del asperjeo del agua bendita, les
mandó echar con orinales porque pidieron un poco de
tierra en el cementerio para la sepultura de mi abuelo.
Escupí con rabia contra esta tierra yerma y el horizonte
lontano en cuyas lindes se alzan, como pechos tetones,
las montañas azules, guarida de hombres brunos y tal
vez felices. Mi odio les ha ido mordiendo los talones
como un perro hambriento; se agazapará en un rincón
cualquiera para estrangularles a dentelladas feroces.

No es nuestra culpa. El río, nuestro padre y madre,
el que nos cría a todos, el río Ramis está enojado.
Tiene razón porque no le hemos hecho t'inkasqa.
Aplacaremos su cólera: Dadnos, Tata, coca de la verde;
dadnos una botella de alcohol. Algunos remontarán
hasta el remolino y harán el k'intu para que retornen
los suchis huidizos y entonces, nuestras balsas se
colmarán y aún serán rotas nuestras redes por los hijos
de la Mamaqoya. –Tendrán todo lo que piden- rezongó
con la faz arrebolada-; pero no me mangoneen con el
pretexto del k'intu.
Y fue dura la jornada. Los leqeleqes volaban
azorados hacia los páramos lejanos. El sol se volcaba
sobre el mundo y las piedras aristadas de pátinas de
cobre parecían aflorar de sus propias sombras como
corolas monstruosas.
En una resaca hicimos el "pago". La diminuta
fogata de bostas chisporroteaba vivazmente y las
flámulas parecían crestas rutilantes. El k'intu de
Wiraqoya, alcohol y coca ha humeado toda la tarde.

Así pensé aquella tarde lejana; así nació un clamor
bronco en mi sangre y desgarró con terquedad de
rebeldía vital mis vísceras de indio siempre humildoso
y servicial para con los condenados mistis.

El regalo del Tata estaba pagado con creces. Los
pequeños cestos de chillihua rebozaban de suchis y
bogas plateadas y húmedas, qarachis escamosos y
regordetes.

Janita, la linda wallatita de mi ayllu, aquélla para
quien recogí los más dulces sankayos y le di todo mi
cariño veinteañero junto con los pichones de las choqas
y el cestillo de mimbres con los apetitosos pasanqallas;

Fueron las garridas mozas de mi ayllu las que
guisaron sabrosamente los pescados frescos para el
2016

20 LITERATURA PREUNIVERSITARIO
aquélla por la que se derramó, como un río de música y
ensueño, por las abras y los riscos, la voz melodiosa de
mi pinkillo, fue llevada como "camani" donde el cura,
y no a vuelto más al ayllu. Ha olvidado la almilla de
bayeta color ayrampo y el rebozo de cordellate por
algún trapo costoso que merca con sus caricias de
barragana.

Me alisté sin titubeos en las fuerzas del Gran Inka.
La venganza recién me sabía dulce; tantos años de
humillación debía de reventar de algún modo y he aquí
que ha estallado en oleadas de sangre y de fuego.
Entrábamos a saco en las haciendas, requisábamos
ganado para el rancho de las tropas indígenas; en caso
de resistencia, quemábamos caseríos y capillas,
guindábamos a los pobres diablos mistis, lambones de
los gamonales que no pudieron ganar camino a Juliaca.
Todo el Collao tembló de coraje y rabia. Sólo los
gamonales se cagaban de miedo. Con el rifle cordial
entre mis manos me sentí hombre de veras: macho,
fuerte y vengador. La corneta de los milicianos indios
hizo galopar mi sangre con furor marcial, y fue un
clamor de mi raza, el bronco sonido del pututo
desgalgado desde los cerros riscosos. A la madrugada
de un jueves, Samán quedó en escombros humeantes.

Me han llovido después muchas injurias y mis
espaldas sufridas conocen los chicotazos del rabioso
gobernador y la apaleadura de los sayones del gamonal
Bragazas, porque no dije quién fue el que incendió la
finca Kamqata. Los días se queman como manojos de
t'olas secas. Y el cuerpo se consume queriendo darle un
poco de calor a los surcos resecos y remojar las
pequeñas semillas, tan desnudas como nosotros, con el
sudor y las lágrimas salinas de nuestra brega miserable.
Vienen las heladas con sus anchas patas de cristal y de
silencio a aplastar los brotes anhelosos de vida, los
gérmenes que rompen la parénquima. Viento, heladas,
hambre... siempre hambre. ¡Y en las fiestas de San
Taraco algún ajo....! Viril contra el destino, contra los
hombres sumisos. Miserable desquite que rebota contra
el rollo de la plaza y las casas de calamina. Luego, la
vida jadeante y pisoteada, filtrándose por todos los
rincones, rezumando hasta de las piedras.

Otro día caían Taraco y Chupa; fueron capturadas
las majadas de ovejas, y las tropas de burros que unas
pandillas de ladronzuelos del pueblo habían arreado de
todos los ayllus aprovechando de que los indios
estaban alzados. El Tata Cura, mi rival, y el gobernador
han desaparecido. Se los tragó la tierra.
III
La ruta de los huesos.

II
La estepa en llamas

En Ayabaca están todavía blanqueando la pampa,
los huesos de los que fueron copados.

Una mañana fresca de Chullunkus y de trinos se
perfiló la recia silueta de Sotelo Jallasi en la puerta de
mi putuko. Me traía la gran noticia: mi corazón se
abrió de par en par y por él entró una frescura de alba
que me remojó de rebeldía y coraje el cuerpo y el
espíritu, de una sola vez y para siempre.

Regimientos de soldados se echaron sobre el Kollao
para terminar con los indios revoltosos. Las
ametralladoras tabletearon días enteros barriendo como
a briznas a los que bajaron de las alturas para
enfrentarse, heroicamente, contra sus hermanos y
parientes armados de fusiles y previamente
envenenados de odio y de alcohol contra nosotros. Nos
aplastaron sin misericordia, a hierro y fuego. La pampa
se encharcó de sangre. La venganza fue bestial y
tremenda. A las madres les cortaron las tetas, a los
prisioneros les arrancaron la lengua porque supieron
alentar a sus camaradas; los niños, llokallitos
hambrientos y pavoridos, fueron castrados y las
chukllas eran montones de cenizas que esparcía el
viento como un mensaje de muerte y desolación sobre
el yermo infinito. Gleba arrasada y ensangrentada. De
todas partes manaba sangre, corroía la gangrena de los
mutilados ululantes. Miseria jadeante, hambre que
tritura las entrañas. Gritos de dolor que se arrastran
entre las piedras filudas y los espinos hasta caer
desfallecidos. Alguno que ha zafado del círculo de la
muerte, vaga como una sombra entre los riscos y las
apachetas haciendo vida de alimaña, mientras patrullas
de gamonales asesinos galopan por la ruta de los
huesos husmeando carne fresca de indio.

Hemos vencido en Huancané –explicaba
serenamente Jallasi–. En total somos 70 mil indios de
todos los ayllus. En Samán hemos incendiado los trojes
de la hacienda Esperanza después de coger todo lo que
necesitábamos. El gamonal Dueñas y su machona han
fugado a Juliaca. El cura y algunos paniaguados de
Dueñas nos han fogueado desde la torre de la iglesia;
por eso hemos metido fuego, todavía está humeando.
Llegaremos a tomar a sangre y fuego este nido de
explotadores. ¿Qué te parece? ¿Que piensas hacer?
–¿Quién los guía, quién es el jefe? –le grité casi con
sofoco.
–Es Rumi Maki, nuestro hermano. Es como
nosotros indio.
–¡Rumi Maki, Rumi Maki...! La mano de piedra, la
mano justiciera, la que cundirá como una galga a todos
los gamonales, pensé con venganza fila como una
cuchilla.

2016

21 LITERATURA PREUNIVERSITARIO
Éste fue el saldo de nuestra justicia armada y es
también la primera enseñanza revolucionaria. Para la
próxima, que viene a rastras, ya sabemos cómo se debe
pelear y con quiénes debemos estar codo a codo.
¡Aplastaremos a todos los gamonales y con la cal de
sus huesos amarillentos y carcomidos construiremos
hogares limpios y alegres!

castigados como subvertores del orden social y de la
estabilidad del gobierno. Los vecinos notables han
acordado premiar pecuniariamente a los valientes
defensores de la propiedad sacrosanta y del orden
establecido, amenazado por la actitud criminal de las
hordas de indios antropófagos e incendiarios.
De un momento a otro se retirarán las guarniciones
de los distritos de Huancané – El corresponsal de "El
Comercio", Lima–... Rumiando estas cacas se duermen
plácidamente los gamonales. Pero no saben que
despertarán con la soga al cuello. Ahí es cuando
quisiera ver las caras de estos hijos de pu...na.

IV
Mandato
Esta llovizna de abril me esponja el alma. Siento
que todo el Kollao está con los oídos alertas, venteando
todos los ruidos que traen mensajes de esperanza y
libertad. Está listo para el galope como el Sunicho
trotón del qarabotas. Espera con ansia la voz de orden.
¡Otra vez se han levantado los indios! ¡Arriba todos
los ayllus! Ahora no vamos solos. Los trabajadores de
las fábricas están en huelga. Se arman. Y los soldados
desertados de sus cuarteles, con fusiles y
ametralladoras, van a sus ayllus a formar guerrillas de
indios. Arriba los luchadores del Perú nuevo, del Perú
sin explotados. ¡Arriba los indios! Y este mandato
vendrá como viene el sol a tostarnos el cuerpo magro,
y como está llegando este aguacero tableteante y el
olor pugnaz de esta tierra húmeda, después del hedor
que nos asfixiaba: hedor a chamusquina, a sangre
podrida de matanza, al tufo de los alqamaris hartos de
carroña. Sólo estas palabras malditas me están
quemando la lengua: Los gamonales son fuertes. Son
fuertes porque nuestros hermanos disfrazados de
soldados nos asesinan. Por eso los gamonales todavía
nos escupen su rabia en plena cara, nos queman con su
odio cavernario.
Mientras que nosotros ávidamente miramos el cielo
siempre fosco, las nubes, el sol. O atisbamos una
hilacha de luz desde las rejas de las mazmorras con los
bofes molidos, o contemplamos el zanjón de la vera del
camino que está lleno de huesos pulverulentos; o
mirando los wachos de matas raquíticas de papas
pensamos, acongojados, en las garras del hambre que
nos ha de despedazar. Así y todo, nuestros corazones
son puños erguidos hacia el destino y ¡nuestro destino
es triunfar!

***

VÍCTOR ENRÍQUEZ (Mateo Jaika)







Nació: Puno – 23 de Marzo de 1900
Murió: Arequipa – 04 de Setiembre de 1977
Época: Contemporánea
Corriente Literaria: Indigenismo
Género Literario: Narrativo
Grupo Literario: Orkopata
Seudónimo: “Mateo Jaika”
Fue: Huérfano a temprana edad y fue adoptado por
su abuela materna quien lo crió y educó. Alumno de
José Antonio Encinas en el Centro Escolar 881.
 Obras:
 “Pescadores del Titikaka”
 “El Qolla”
 “Cuentos Cholos”
 “Kancharani”
 “Relatos Aymaras”
 “El Jorobado Hipuko”
 “Kasarasiri”
 “Doña Petita”
 “Un Indio”
 “Chola”, etc…
LOS PESCADORES DEL TITICACA
I
Esto sucede en uno de los veranos de la meseta del
Titicaca.

Post data
Los papelones de las ciudades, con motivo de
nuestra insurrección fracasada, volcaron toda la
bacinica de mentiras y calumnias masticadas y para no
averiar la digestión de sus lectores colocaron, en letras
de molde, esta lápida de siglos: "Puno 1914". En todos
los ayllus del Departamento reina absoluta
tranquilidad. Los temores de nuevos levantamientos
han quedado descartados para siempre. Todos los
cabecillas y agitadores, pagados por los enemigos de la
Patria, serán sometidos a un juicio sumario y

Después de una noche de lluvia torrencial, aún
amaneció encapotado el cielo.
Una claridad turbia iluminaba el ambiente dando al
lago una tonalidad lechosa. Los cerros azulinos de la
bahía y su raquítica flora, se mostraban como entre
tules.
El viejo Timoteo, de tez cobriza y ralísima barba
cana, vestía pantalón de cordellate negro, camisa de
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22 LITERATURA PREUNIVERSITARIO
tocuyo con mil remiendos y sombrero ovejón de falda
caída.

La viejecita hizo cocer el almuerzo y lo sirvió en
platos de barro cocido. El caldo sabroso de las bogas
despedía un olor de lo más provocativo. Reunidos
todos alrededor de la olla, engullíanse la carne blanca y
delicada de los peces, arrojando solamente las espinas.
Cuando estuvieron ya hartos, los chiquillos fueron a
despircar los corralones de las ovejas que balaban
desesperadamente; la vieja desató las vacas que
estaban atadas a las picotas, para llevarlas a apacentar
en la orilla. El anciano cansado se metió en su vivienda
a recobrar el sueño perdido.

El anciano pescador paró su balsa entre las
temblorosas totoras de la orilla.
Sus ojillos vidriosos avizoraban la superficie tersa
del lago, que el céfiro matutino hacía ondular
levemente.
Escuchaba atento la música semidivina que la brisa
mañanera, mezclada con el canto de las aves lacustres,
sinfonizaba en los totorales.

II

Después de embutirse un acullico en la boca y
guardar la chuspa en el pecho se paró, y cogiendo el
remo hizo surcar su balsa por entre el totoral. En medio
del lago extendió sus redes. La ligera embarcación
surcaba el agua, como un cincel sobre una lámina de
metal bruñido.

Por el borde de las chacras floridas y los habales
perfumados, los mozos y mozas de la comarca
batiendo al aire sus banderas peruanas y wichiwichis
floreados, bailaban cantando la alegre wifala al son de
la música alegre de sus charangos. Esta fiesta la
ofrecen los indígenas en los días siguientes al carnaval,
época en que toda la meseta gris, árida y silenciosa, se
torna verdusca, florida, rumorosa y perfumada; época
en que el cielo, perennemente pardo se deshace en
lluviecitas con sol y cambia en azul turquí; época en
que los arroyos, las vertientes, los manantiales y las
olas cantan con más alegría, así como los pajarillos a
los totorales. El viejo Timoteo enfiló las bogas en una
lata que luego colocó sobre unas piedras que hacía de
fogón improvisado, donde embutió cuanto charamusca
encontró a la mano. Al comienzo una humareda espesa
lo asfixiaba, pero después le llenó de contento una
llama viva chisporroteante, clara y el agradable olor a
pescado que se asa en ese olor a frituras que el viento
colecta e impregna en el espacio.

La luz solar se habría paso entre las nubes,
aumentando la claridad lacustre y tornándola en
claridad. De pronto comenzó a tirar la red. El diestro
pescador la cobró. Los peces se movían como una sola
masa viva; y al ser vaciado sobre la balsa, las bogas,
los umantos y los carachis, se retorcían y saltaban
ofreciendo sus vientres blancos al alba claridad del día.
Al dar las últimas remadas en la opuesta orilla,
recibiéronle chillando y voloteando una bandada de
gaviotas. A esa hora poblaban ya la orilla cenagosa los
patos huraños y las rosadas pariwanas garbosas.
El viejo Timoteo se arremangó los pantalones hasta
las rodillas; chimbando el agua empujó su balsa a
tierra, donde lió sus aparejos.

Al atardecer las nubes iban haciéndose más espesas
y los chorlitos se cruzaban en bandadas. Cuando el
vientecillo que anuncia tormentas corría por las
pampas, los cerros y el lago, volvieron la anciana y los
chiquillos
con
sus
rebaños,
que
fueron
apresuradamente a encerrarlos en los corralones.
Apenas llegaron a la cabaña se asomaron al asado y se
pusieron a saborearlo. La viejecita, después de
embutirse un bocado se dirigió a la cocina. Los
chiquillos y el viejo al ver que arreciaba más el viento
y que se aproximaba la tormenta, se apresuraron a
recoger y a guardar todas sus cosas en las habitaciones.
Poco después se embozaron con sus ponchos y sus
bufandas.

De su vivienda salieron a recibirlo, su perro peludo,
sus seis nietecillos harapientos, y su vieja de pollera
colorada y montera de cuatro puntas, con las mangas
de su camisa de tocuyo remangadas hasta los codos.
El perro ladraba saltando de contento, los chicos le
pidieron el remo y la malla, y la anciana el atado de
pececillos.
Al descubrir el bulto, los rapazuelos que vieron que
los peces aún se movían, cogieron a los más saltones y
los sumergieron en la palangana de barro cocido,
donde aquéllos tomaron su posición normal y
comenzaron a mover sus aletas o bogar con agilidad.
Los muchachos se maravillaban con esas cosas a la vez
que se miraban en el espejo del agua.

El lago se puso furioso, cambió de color y arrojaba
a su orilla copos de espuma. Las gaviotas, que
revoloteaban capeando las olas, de improviso
descendían para hacerse mecer por ellas. Los patos y
las wallatas, por parejas, apresuradamente volaban
hacia occidente y parvadas de pajaritos también
volaban luchando contra el viento.

La anciana cogió los peces más rollizos y después
de destriparlos y desescamarlos, los embutió en una
olla de agua hirviente, agregando papas peladas, rajas
de cebolla y ají molido. Revolvió y avivó las brasas del
fogón con un palito y sopló fuertemente con un tubo de
lata.
2016

23 LITERATURA PREUNIVERSITARIO
III

Pero ahora que se han muerto, ¿qué quedaba? Ya no
les quedaba nada en la vida. Todo les resultaba
innecesario: la buena cosecha, la abundante pesca, la
pródiga parición del ganado, el consuelo de su perro, el
maullar del gato, la alegría del verano y toda la
maravilla lacustre que otrora constituían su encanto.
Las frases consoladoras de su compañera, tampoco
tenían ya esa paz saludable de otros días, ni sus oídos,
esa sensibilidad aguda para escucharla.

Cuando ya todo se hallaba lóbrego y sólo los
lejanos relámpagos iluminaban intermitentemente el
espacio, sopló con más furia el viento y los truenos
hicieron temblar la tierra; comenzó una lluviecita
menuda,
cantarina;
después,
se
deshicieron
nuevamente las lluvias en chaparrones.
A esa hora de borrasca en que parece que a todo el
orbe conmueve un cataclismo, una lechuza comenzó a
aletear y graznar en la puerta de la vivienda. De los
ancianos que velaban, el viejo salió a atisbar. Volvió
lleno de estupor y dijo a la anciana.

No a mucho cayó la compañera de toda su vida; esa
naturaleza desgastada había de resistir menor aún que
la de los chiquillos.
Con ese golpe más el pobre viejo perdió el sentido
y la conciencia de la vida; caminaba como un autómata
y cuando dejaba de hacerlo se inmovilizaba como los
monolitos. Enmudeció para siempre la comida, la sabía
amarga, el agua del manantial se le ofrecía como hiel,
el sol le resultaba quemante y la luna sin poesía y,
aunque el lago en la brisa mañanera, le enviaba algún
consuelo, él lo veía negro, negro como el hollín de su
cocina.

–La lechuza ha graznado en nuestra puerta. Mala
señal, ¡malagüero! La aludida contestó:
–¡Ay! Dios mío qué será.
Y ambos tuvieron la evidencia de una tragedia.
Y así fue, aunque parezca mentira. En los días
siguientes comenzaron a enfermarse los chiquillos. El
dolor de cabeza, el estómago, las calenturas, los tiró en
cama uno tras otro. Los viejos no sabían con qué
sanarlos. El curandero del ayllu recetó pegarles a las
plantas de los pies, papeles untados con clara de huevo,
darles cocimiento de ñujcho, ponerles unas hojas
frescas de llantén a las axilas, bañarlos con orines
frescos...

Este viejo, perteneciente a la raza de bronce,
después de una larga y conmovedora agonía dejó de
existir; sus amigos, envuelto en unos pobres jergones
lo sepultaron en una cumbre, dejándole como recuerdo
una cruz de irus.
Hoy sólo el viento lamenta su muerte, y en las
noches se lamenta más quejumbroso aún; tiene razón,
porque en la cabaña que antes era un nido de amor y de
consuelo, hoy no existe sino un montón de piedras,
terrón y totora.

Todo lo pusieron, mas, sin resultado alguno. Los
muchachos se asaban lanzando ayes que desgarraban el
alma. Tenían los labios secos y las barriguitas
hinchadas con manchas moradas. Los abuelos se
pasaban todas las noches en vela y transidos de dolor,
sólo atinaban a interrogarse:
¿Qué tendrán? ¿Qué hacer? ¿Qué darles? ¿Qué
ponerles?. ¿Pero qué?
Las preguntas no tenían respuesta, ni el alivio daba
esperanzas.
Finalmente apelaron a los rezos y los sahumerios;
pero nada, nada.
Todo era inútil y quizás debido a su fatal
ignorancia, los remedios que les daban, acentuaban
más la fiebre que los consumía.
Un día se murió el menorcito, le siguió otro, y así
fueron desfilando todos los chiquitos a la apacheta,
envueltos en unos jergones con coronitas de papel
blanco y crucecitas labradas en madera bruta.
Después de la muerte de sus hijos, les quedaba el
consuelo de sus nietecitos: esos majtitos rechonchos,
vivarachos y traviesos.

***
ANÁLISIS LITERARIO
Género: Narrativo
Especie: Cuento
Tema Principal: La Muerte
Temas Secundarios: La felicidad truncada y el
estupor
 Personajes: Timoteo (Anciano Pescador: De tez
cobriza, ralísima e hirsuta, barba cana y muy
trabajador). Mañuca (Esposa de Sebastián:
Cariñosa anciana de pollera colorada, montera de
cuatro puntas y camisa de tucuyo. Los Niños (6
nietecitos de los abuelos esposos). Los Animales
(Patos, Umantos, Karachis, Bogas, Pariguanas,
Wallatas y Lechuzas).



FELICIANO PADILLA CHALCO
 Nació: Lima – 17 de Agosto de 1944
 Época: Contemporánea
 Corriente Literaria: Realismo Social
2016

24 LITERATURA PREUNIVERSITARIO


Al principio había pretendido hacer valer mis
derechos a puño limpio, pero mi atrevimiento terminó
cuando me vi en el suelo tragando el polvo de la
derrota y una espesa chocolateada. Después, opté por
informar a la profesora Etelvina, pero, en un partido de
fulbito terminé con el ojo verde y ensangrentado a
causa de un choque “casual” del Tuku, y con una
amenaza de muerte de yapa. Entonces seguí el camino
de todos los niños: pagar cupo al Tuku Villegas. Por
eso es imposible que pueda olvidarlo.

Género Literario: Narrativo
Grupo Literario: Titikaka. GRUESA
Fue: Secretario de música del club literario “Pico
de Oro”. Profesor de secundaria en la especialidad
de castellano y literatura. Docente en el Instituto
Superior Pedagógico de Puno. Dirigió un taller de
narrativa “Anclas del Cielo”, Actualmente es
catedrático en la Universidad Nacional del
Altiplano.
 Obras:
 “El Tuku Villegas”
 “La Estepa Calcinada”
 “Réquiem”
 “Surcando el Titikaka”
 “Dos Narradores en Busca del Tiempo
Perdido”
 “La Huella de sus Sueños Sobre los Siglos”
 “Alay Arusa”
 “Polifonía de Piedra”
 “Calicanto”
 “Amarillo Amarillento”
 “Aquí Están los Montesinos”

Me duelen todavía sus puñetes y puntapiés, y a
pesar de que han pasado tantos años suelo verlo en mis
sueños dándome duro como en aquellos viejos
tiempos. Recuerdo sus ojos raros, oblicuos como de
búho, su nariz chata de boxeador y su cabellera rojocandela, como supongo debe tenerla el diablo. No lo
olvido, pero, lo que más recuerdo son sus puños de
acero. Pegaba duro. Yo, por entonces –lo decía mi
madre–, era un niño tímido, medio grueso, y más bien
pequeño para la edad que tenía. Once años. Mi padre
había muerto por aquel entonces. Tal vez aquello
cambiara mi carácter y me convirtiera en un niño triste.
Tendría, sin embargo, gran capacidad de resistencia;
sólo así se explica que soportara a Villegas durante dos
años consecutivos. El Tuku era hijo de un policía muy
conocido, medio rubio, medio pecoso, que solía
emborracharse, carajear y maltratar a los campesinos.
¡Sí!, le tenía miedo; en realidad yo tenía miedo a todos
los guardias porque los veía arrastrar a la gente con
destino a la comisaría, mientras mujeres y niños los
seguían llorando e implorando en quechua.

EL TUKU VILLEGAS
“Mi historia no es agradable, no es dulce y
armoniosa como las historias inventadas. Tiene un
sabor a disparate y a confusión, a locura y a sueño,
como la vida de todos los hombres que ya no quieren
seguir engañándose a sí mismos.”
El Tuku Villegas era un rapazuelo que capitaneaba a
los pandilleros de una añosa escuela de Abancay, allá
por la década del cincuenta. Era fornido y mucho más
alto que cualquier alumno de mi salón. La profesora
Etelvina, tan atractiva en su tiempo, se envejeció por
su maldita culpa; muchos compañeritos míos se vieron
obligados a trasladarse a otras escuelas, y Víctor
Ninapaytán perdió el ojo derecho en una “coboyada”
en la que Villegas le disparó una flecha fluida de
carrizo, se dijo entonces, casualmente y, los alumnos
andábamos por su culpa cojos y con los ojos verdes, de
modo permanente. El Tuku y sus lugartenientes, el
Rocoto Ramírez y el Pato Bellón, eran por entonces los
mejores boxeadores de la escuela. Hacían pandilla
junto con otros mataperros, y vivían de los cupos que
les pagábamos los débiles. Todos los días debía
llevarles un pan de los dos que me daban en el
desayuno o cualquier fruta, o cinco centavos,
obligatoriamente. Y así la vida no valía la pena vivirla.
Como no me daban mucha propina debía guardar de
las veces en que mi padre era generoso, y en otras
ocasiones, debía descuidar a mi pobre madre de lo que
tenía para el kerosene, el azúcar u otro menester.

¡Carajo, hablen en castellano, no entiendo lengua de
indios!, les decían.
Pero un día, antes de que viajara con mi madre al
santuario del Señor de Huanca, me tomé la venganza
más cruel que jamás había imaginado ni podría
imaginar, si se diera el caso. Aquel día planeamos jugar
en la quebrada del río Mariño, a la “coboyada”.
Como llegué a simpatizar con el Tuku por las
propinas que le daba y por lo callado que era, fui su
“piquicha”, es decir, el chiquillo que ayudaría al héroe
en las aventuras del Oeste americano. Claro que no
cabalgaríamos a galope en las praderas texanas, ni
cruzaríamos el río Grande. ¡No! Un paisaje poético nos
envolvía con su magia de colores. El río Mariño bajaba
serpenteando de la laguna Rontococha, y desde donde
estábamos, yo veía que le lavaba los pies al cerro
Quisapata. Y la quebrada: todo verde moteado de rojo,
amarillo, azulino, naranja, lila y otros colores para los
cuales todavía no encuentro nombre. Comenzó entre
nosotros una especie de guerra con flechas y frutos de
higuerilla, y con puños y patadas. Antes de la
“coboyada” nos subimos a los nogales y moreras,
frondosos como sólo ellos. De sus ramas más latas
2016

25 LITERATURA PREUNIVERSITARIO
hacíamos que nuestra mirada viajara hacia el Sur, hacia
Patizamba y San Gabriel: desde lejos nos extasiaba el
aroma dulzón de sus cañaverales. Después nos
embutimos de moras y nueces a más no poder. Sin
exagerar, saciamos nuestra voracidad como nunca, y
nos encontrábamos casi por reventar.

carazos. ¡Suéltame, hijo de perra! ¡Apura, carajo, que
me cago!
Yo lo miraba de frente, riéndome. Hacía media hora
que había planeado vengarme.
Esto no fue premeditado. Fue cuestión del
momento. Lo decidí cuando se cumplió la media hora
de plazo que me dieron los otros niños. Y ahora estaba
gozando como un loco de sus desatinos. Agarré fuerzas
y valor y le dije: ¡Toma, desgraciado, por todo lo que
me has hecho! Entonces, el Tuku cambió de táctica:
empezó a tratarme como nunca lo había hecho. Por
favor, Carlos, hermanito, suelta las amarras queme
cago, me duele mucho la barriga, por Dios que me
cago, por tu madrecita, por lo que más quieras. Y yo
muriéndome de la risa, imperturbable. Luego, retomó
su actitud primigenia: ¡Suéltame, hijo de perra!
¡Carajo, me cago!... y eso fue todo.

Ya lo dije, éramos dos, simplemente; y ellos, los
bandidos, unos ocho rapazuelos. En realidad no
necesitábamos ser más los “jóvenes”. El Tuku era
invencible en todo. ¿Para qué más?, me dije seguro de
mí mismo. El juego era casi una batalla real. En eso,
sucede, no sé si casualmente, que una pepa de higuera
lanzada por una flecha de jebe le dio al Tuku en los
testículos. Aquello, desgraciadamente, mermó nuestras
fuerzas. Sin embargo, seguíamos luchando con
bravura. Finalmente, nos tomaron por la fuerza y nos
convertimos en prisioneros de guerra. Recuerdo de que
se nos abalanzaron agitando palos de huarango y sogas
de cabuya. Nos rendimos. Entonces, los muchachos se
acordaron de todo lo que habían sufrido con el Tuku, y
lo patearon sin piedad mientras a mí me daban de
manotazos, que aunque me dolían no podían
compararse con lo que le hacían a Villegas. Eran las
seis de la tarde más o menos. Nos amarraron a dos
árboles grandes en medio del bosque, lejos del camino.
Las avecillas empezaron a anunciar el crepúsculo, y los
grillos a envolvernos en un concierto sin igual, y los
árboles a comentar lo sucedido con suave rumor.
Luego los “bandidos” tuvieron una rápida asamblea.
Allí decidieron abandonarnos a nuestra suerte. Antes
de irse los ocho pilluelos, sea porque temían de que al
día siguiente se vengaría el Tuku con una buena
pateadura, sea porque simplemente no querían pasarse
de la raya con el boxeador callejero, regresaron y me
soltaron las amarras, indicándome que me dejaban
libre para que a mi vez le liberara al Tuku después de
media hora, calculando que ese sería el tiempo que
demorarían para llegar a la ciudad. Y me amenazaban
de muerte si es que no cumplía con la sentencia.

De pronto, sentí un olor hediondo, insoportable. El
Tuku, se cagaba, efectivamente.
Se ensuciaba y me amenazaba de muerte. ¡Te
mataré! Lo haré mañana, pasado, donde estés, cuando
te encuentre. La fetidez me obligó a retirarme a unos
metros más allá, hacia el río donde me zambullí de
alegría ropa y todo, lo que no era raro dado le fuerte
calor. En aquel valle andábamos casi desnudos. Al
poco rato le puse nuevamente el bozal y siguió
gruñendo y haciendo esfuerzos inútiles por librarse.
–¿Te acuerdas Tuku todo lo que me has hecho?
–Grog, grog, grog –escuché su respuesta.
–Me pusiste verde los ojos seis veces, me dislocaste
la muñeca, me volteaste la quijada de una patada, me
sangrabas cuando querías, y tres días no pude orinar
porque me pateaste en los huevos. ¿Te acuerdas?
–Grog, grog, grog –me gruñó como chancho
maniatado que lo van a capar.

Se fueron. Se perdieron por el camino orillado de
árboles, llevándose en sus carcajadas desaforadas la
claridad del día. Efectivamente permanecí libre cerca
del árbol donde se encontraba el Tuku amarrado con
sogas de cabuya desde los pies hasta el cuello, las
manos atrás, también amarradas fuertemente, de
manera que estaba inutilizado. Apenas podía mover los
ojos rojos de cólera, y lo peor de todo es que no podía
pronunciar palabra alguna porque le habían anudado
un bozal. Se desgañitaba dándome órdenes. No podía
ni quería entender sus bravatas. Pasó la media hora,
luego la hora entera, y el Tuku se deshacía por decirme
algo; parecía que bufaba como toro de lidia. Quise
saber qué decía y le bajé el bozal hasta el mentón.
Pronto me cayó una catarata de granputeadas y de

–Es la revancha, desgraciado. Es para que nuca te
olvides de mí –le grité en la cara, casi mordiéndole los
cachetes.
Permanecía a su lado hasta las ocho de la noche.
Después me fui y lo dejé solo, llorando de cólera. Subí
la cuesta hacia la ciudad, y en el camino una parvada
de loros me saludó eufórica desde un pisonay. Y, llegué
por fin a mi casa luego de pasar por Wanupata,
asustado. Indios y mestizos salían de las chicherías
tocando arpa y cantando huaynos melodiosos de la
quebrada de Pachachaca. Ingresé en mi hogar,
temeroso, y como lo suponía, recibí una fuerte
reprimenda de mi padre por llegar tarde en vísperas del
viaje. Después de la cena me mandó a dormir, pero no
pude hacerlo en toda la noche pensando en le Tuku. Tal
2016

26 LITERATURA PREUNIVERSITARIO
vez habrá muerto, me dije. Cuando amaneció desperté
a mi madre, la ayudé a llevar sus bultos hasta la
empresa “Tagle” y nos fuimos al Cusco. El 14 de
septiembre estábamos en el Santuario del Señor de
Huanca. Yo le rogaba al señor para que se muriera el
Tuku. Ojalá se esté enterrando en este momento, se lo
pedía llorando como una Magdalena. Y si no ha
muerto, has que mi muerte en sus manos sea rápida y
no me duela, se lo rogaba. No quería salir del
santuario. Rezaba y rezaba sin tregua para que mis
súplicas se cumplieran.

me seguía. En estos días difíciles no se puede saber
qué le puede pasar a uno. Esto es impredecible. Como
estamos en medio de una guerra, caminamos por las
calles a merced de los que pugnan con extrema
violencia. Es fácil imaginar que uno puede ser víctima
de cualquiera de las dos partes. Por eso bajé con
cuidado de la “combi” que me trajo a Chanu-Chanu.
Ahí fue que no tuve dudas de que alguien me seguía.
Lo vi de soslayo: era alto, fornido y barbudo y vestía
un sacón azul-marino. Sentí la brisa helada del lago
sobre mis espaldas, y totalmente aturdido apuré el paso
para llegar a casa.

Después retorné a Abancay con mi madre. Al llegar
a casa fingí una enfermedad desconocida y tomé cama
para no ir a la escuela, para no verme con el Tuku, para
no morir. Como estaba ya tres días guardando cama
estricta, mi madre trajo a casa al Dr. Casaverde, quien
me vio y me diagnosticó una complicación de
amigdalitis e influencia cardiaca. No me sané.
Entonces vino a verme el milagroso curandero Áybar y
me trató del susto llamando mi alma a media noche y
dándome pócimas cuyos nombres no recuerdo. Parece
que al final me enfermé de veras, porque sentía
estremecimientos y tenía diarrea. Estaba ya nueve días
en cama. Mi madre no sabía que hacer y lloraba por las
noches viendo que su hijo querido demoraba en
recuperar la salud. Me encontraba tentado de decirle la
verdad, pero me sobreponía y llevaba la fiesta por
dentro.

Caminé y caminé, pero seguía escuchando sus
pasos hostigando los míos. Pensé rápidamente en todo,
incluso en la muerte. La idea de la muerte me poseyó y
me llenó de terror. Llegué a mi casa, tomé la llave y en
el momento que abría las cerraduras, noté que algo
duro me tocó la nuca. Volteé y vi un revólver reluciente
a la luz de la bombilla, que me presionaba la base del
cerebro. ¡Entra, carajo!, escuché la bronca voz;
cuidado con hacer tonterías: no grites, no te muevas, ni
hagas nada, carajo. Luego ingresamos a mi sala y ahí
me arrimó hacia la pared encañonándome sobre la
frente.
–¡Vas a morir, carajo! Pero, antes de morir querrás
saber por qué –me volvió a carajear.
–¿Quién eres? –atiné a decir.

Al décimo día vinieron a visitarme Jenaro, Ignacio,
Zavallita y Federico, mis amigos íntimos. Conversé
como pude de las cosas que había visto en el Cusco.
Ellos me contaban de la vida de la escuela: que la
señorita Etelvina se va a casar, que Camachito se ha
sacado 20 en matemática ¿y te acuerdas que siempre lo
goleaban con cero? Que nuestro equipo los Halcones
Negros le ganó en fulbito a los grandazos del quinto de
primaria. Que, ahora, el Cuarto está sin el Tuku, sin su
peleador invencible. ¿Qué dices, Zavallita? ¿Ha muerto
el boxeador?, le zampé dos preguntas desesperadas al
hilo. ¡No, no!, me contestó.

–Un mercenario que está de paso… alguien que no
le teme a la muerte… que nunca le ha temido. ¿Sabes
quién soy?, agregó. ¡Soy el Tuku, carajo! Aquel que tú
dejaste amarrado en un árbol del río Mariño, para que
me muera, hace ya como 35 años. ¿Te acuerdas? Te he
seguido tanto tiempo para vengarme y por fin te
encuentro en Puno, so desgraciado. Ha llegado tu hora.
Bien, ahora morirás. Nadie podrá salvarte. Adiós hijo
de perra.

Lo que pasa es que el Tuku ha viajado a Lima. Su
padre ha sido cambiado, y se fueron. Se fueron todos.
Sus compañeros le hicimos en el salón una despedida;
si vieras, hermanito, lloró el Tuku por nosotros, no
quería irse, terminó de relatar Zavallita. Entonces sentí
que el alma se me vino al cuerpo y solo esperé que se
fueran aquellos amiguitos para recuperar la salud.

Entonces arremetió con lo último para cumplir son
su venganza. Por mi parte, antes de morir me di tiempo
para pensar en mi esposa y mis hijos, ausentes de la
casa en ese momento.

Yo estaba seguro de que iba a dispararme. Vi esa
resolución en sus ojos desorbitados.

–No podrás escapar. ¡Morirás a la cuenta tres,
carajo!
–Perdóname, Tuku. Tengo familia. No me mates.
Qué va a ser de mis hijos.

Nunca el tiempo me pareció tan dilatado ni tan
impasible. Por fin se fueron y así volví a recuperar la
salud.

Ten piedad, Tukito –le invoqué llorando a fin de
persuadirlo.

Ha pasado tanto tiempo desde entonces; sin
embargo, anoche, de manera muy extraña, mientras
retornaba de la Universidad a casa, sentí que alguien

–Nada. Morirás conchasú. ¡No podrás escapar!
Nadie podrá salvarte.
2016

27 LITERATURA PREUNIVERSITARIO
–No me mates, Tukito, Tuku lindo.
–Morirás a la cuentas de tres. ¡Nadie podrá
salvarte!... Uno, uno y medio, dos –y empezó a hacer
girar el tambor de revólver para colocar la bala en el
lugar adecuado y prosiguió–. Dos y medio y…
–¡Un momento, Tuku! ¿Yo puedo salvarlo!, escuché
la voz chillona y desesperada de Pável, mi hijo de diez
años.

ALEJANDRO PERALTA (Alfonso Cajal)
En aquel momento no deseaba sino morirme en el
acto para no ver el final de aquel niño, que venciendo
sabe Dios cuánto terror, pudo salir de su dormitorio y
tener la audacia de enfrentarse al Tuku. Lo miraba y
sus ojos estaban enardecidos iguales que los de
Villegas. No me explicaba cómo podía caber tanta
fuerza de voz y tanto valor en aquel pequeño cuerpo
que se mantenía enhiesto frente a mi agresor.
–¿De dónde, carajos, ha salido esta lagartija? ¡Piojo
de mierda! –le espetó su odio, casi silabeando la última
interjección. Luego, cambió la actitud y se rió como un
desquiciado sin remedio–. ¡Ja, ja, ja, ja!... ¿Y cómo
crees que vas a salvarlo, insecto inservible?
–Yo sé cómo salvarlo –volví a escuchar aquella
vocecita trémula y estentórea, mientras me desvanecía.
–¿Cómo, carajo? –le gritó poniendo el dedo en el
gatillo.
Me saltó las lágrimas por la impotencia.
Me sentí un insecto al dejar morir a mi hijo en esas
condiciones. La hora final llegaba inexorable; claro,
primero para mi hijo, y después, para mí. Otro chillido
desgarrador interrumpió mis cavilaciones:
–Escucha bien, Tuku asesino. ¡Puedo hacer lo
siguiente para malograr tus planes! –se desgañitó
agitadísimo, mi pobre hijo, azotando ferozmente con la
estridencia de su voz el rostro petrificado del Tuku
Villegas; y luego, mirándome a los ojos, agregó:
–¡Despierta padre, te libero de esta pesadilla!
Ahora, en efecto, haciendo un esfuerzo
sobrehumano, logro, al fin, salir de esta pesadilla; y
estoy despierto, ansioso, bañado en sudor y con esta
angustia que me provoca un vacío atroz en el
diafragma.
***
ANÁLISIS LITERARIO
 Género: Narrativo
 Especie: Cuento
 Tema Principal: Reminiscencias
ocurridas en un colegio.

infantiles

 Temas Secundarios: El abuso y la venganza
 Personajes: Carlos (Narrador de la historia: Trata
de enfrentar a Tuku y al no lograrlo se convierte en
su amigo). Tuku Villegas (Pandillero: Es un niño
alto, fuerte, temido por todos los demás). Rocoto
Ramírez (Pandillero). Pato Ballón (Niño abusivo
que golpea y cobra cupos para proteger a sus
compañeros). Estelvina (Profesora). Víctor
Ninapaytán (Alumno).






Nació: Puno – 16 de Abril de 1899
Murió: Lima – 29 de Mayo de 1973
Época: Contemporánea
Corriente Literaria: Indigenismo, Vanguardismo
Género Literario: Poesía
Grupo Literario: Orkopata
Seudónimo: “Alfonso Cajal”, “Antero Obrian” y
“Goy de Hernández”.
 Distinciones:
 Premio Nacional de Fomento a la Cultura en la
categoría de Poesía (1969)
 Biografía:
Hijo
de
Demetrio Peralta y María
Miranda. Hermano del
también destacado poeta
Arturo Peralta, más
conocido como Gamaliel
Churata. Su infancia
transcurrió
entre
su
ciudad natal y Arequipa,
de donde provenía su
padre.
Hizo
sus
estudios
primarios en el Centro
Escolar N.° 881 de Puno, cuyo director era el
célebre educador puneño José Antonio Encinas. Por
problemas familiares no pudo cursar la secundaria.
Durante su adolescencia, ayudó a su padre en su
taller de zapatería. Al cumplir los 18 años de edad,
empezó a trabajar en la recaudación de impuestos,
primero en las provincias del Collao y Cuzco, y
luego en Iquitos y Lima. Alternó su trabajo
burocrático con la lectura y la actividad poética.
Integró el grupo Orkopata, que organizara su
hermano Arturo y que reunió a diversos poetas del
sur del Perú, en su mayor parte radicados o nativos
de Puno, cuyo tema insistente era el hombre indio y
la tierra andina. Bajo pseudónimo colaboró en la
revista literaria La Tea (1917) y junto con su
hermano editó el Boletín Titikaka (1926-1929).
Llegó a jubilarse de su función pública y continuó
su labor creadora, publicando, tras largo silencio
poético, sendos poemarios en 1968 y 1971.
Fatalmente, en 1973 murió a consecuencia de un
accidente de tránsito.
2016

28 LITERATURA PREUNIVERSITARIO

Pobre Antuquita

Obras:
 Ande (1926)
 El Kollao (1934
 Poesía de entretiempo (1968) Premio Nacional
de Fomento a la Cultura en 1969
 Tierra-aire (1971)
 Al filo del tránsito (póstumo, 1974)

Todo el día detrás de la majada
Hecha un ovillo sobre las piedras
Se ha ido tan lejos
Se va a quedar en media pampa
acorralada entre los cerros
El barro de los fangos
ha ensuciado el camino bengala de sus ojos
Para qué habrá ido sola al pastoreo
con tantos duraznos abridores
i las caderas reventonas
Tiene la boca llena de tierra quemante
Un kelluncho le brinca sobre los parietales

Versos del abuelo
A Adita
Susanita
Dianita
Norita
Milagritos
Nelson

Bajo un kolli pordiosero
ha hecho acrobacias locas con el Silvico
en el trapecio de sus nervios

“Dejad que los niños vengan a mí”
dijo la voz de un florido corazón
Esa perfumada voz
tiene su casa en mi corazón.

I SE HAN SAJADO LAS CARNES
I HAN HECHO CANTAR LA HONDA

Aprended de los pequeñuelos
que sabe leer en mi corazón
corren gritan, cantan posan sus deditos
sobre las espinas de mi corazón.

Los ojos golondrinas de la Antuca
se van
planeando
por las cabañas…

Son mi pan del día
dueños de la luz
¿cómo hacer con todos en mi corazón?

e

Ruiseñor canario jilguero perico codorniz gorrión
por favor pasadle la voz
que está abierto de par en par mi corazón.

l

i

n

d

i

o

a

n

t

o

n

i

o

Ha venido el indio Antonio
con el habla triturada i los ojos como candelas
EN LA PUERTA HA MANCHADO LAS CORTINAS
DEL SOL

l a p a s t o r a f l o r i d a

Las palabras le queman los oídos
i en la crepitación de sus dientes
brincan los besos de la muerta

Los ojos golondrinas de la Antuca
se van a brincos sobre las quinuas
Un cielo de petróleo echa a volar 100 globos
de humo
Picoteando el aire caramelo
evoluciona una escuadrilla
de aviones orfeonidas

Anoche
envuelta en sus harapos de bayeta
la Francisca se retorció como un resorte
mientras el granizo apedreaba la puna
i la vela de sebo

Hacia las basílicas rojas
sube el sol a rezar el novenario

corríaagritosporelcuarto
Desde el vértice de las tapias
aullará el perro al arenal del cielo

Sale el lago a mirar las sementeras
El croar de las ranas se punza en las espigas
Los ojos de la Antuca
se empolvan al pasar por los galpones

De las cuevas de los cerros
los indios sacarán rujidos como culebras
para amarrar a la muerta

Ha guturado la campana
el asma tatarabuela del pueblo

Hacia el sur corta el aire una fuga de búhos
i un incendio del alcohol tras de las pircas
prende fogatas de alaridos

Din Don Diiin Dooon
–como tijeras de trasquila
se ha hundido en el vellón de las ovejas

A rastras sobre las pajas
2016

29 LITERATURA PREUNIVERSITARIO
la noche ronda el caserío

Titikaka, el mismo que en todas sus ediciones fuera
reproducido facsimilarmente por la Universidad

***







Nació: Arequipa – 19 de Junio de 1897
Murió: Lima – 8 de Noviembre de 1969
Época: Contemporánea
Corriente Literaria: Indigenismo, Vanguardismo
Género Literario: Narrativo
Grupo Literario: Orkopata
Seudónimo: “Juan Cajal”, “Gamaliel Churata”.
Distinciones:
 Premio Nacional de Literatura de Bolivia
(concedido, pero no aceptado) 1957
 Biografía: Miembro de
una familia arequipeña
de clase media que
vivía en la calle
Beaterio;
allí
transcurrieron
sus
primeros años al lado
de sus sus hermanos y
sus amigos de barrio.
Su padre, Demetrio
Peralta Díaz, entre otros
oficios, fue ebanista, y se adhirió ardorosamente a
la grey adventista, tendencia que marcó a hierro las
ideas de sus hijos. La familia se mudó a Puno por
cuestiones laborales. Allí crecieron Arturo y
Alejandro, imbuidos del influjo bucólico del medio.
En Puno, hallaron el numen de su creación literaria
y motivaciones para una fecunda praxis política.
(Demetrio Peralta regresó a morir a Arequipa, ya
readscrito al catolicismo).
Según registros de Ángel Torres, Churata fue
sucesivamente fundador del grupo culturalista
Bohemia Andina (1915), de la revista literaria La
Tea (1917), del Centro Cultural Orkopata, en el cual
colaboró con el dramaturgo quechua Inocencio
Mamani, y del Boletín Titikaka (1919-1931).
Señalado por algunos en su momento como uno de
los cuatro grandes del movimiento indigenista
peruano, junto a Manuel González Prada, su mentor
espiritual, José Carlos Mariátegui y Víctor Raúl
Haya de la Torre. Churata tenía ideas políticas
radicales, de allí que influyó en la fundación puneña
del Partido Comunista del Perú.
Fue junto con Carlos Oquendo de Amat el
representante más importante de los escritores
puneños de vanguardia.
Churata conformó al Grupo Orkopata al que se
integrarían su hermano Alejandro Peralta, Emilio
Vásquez, Emilio Armaza, Dante Nava, y Luis de
Rodrigo. Este grupo que marcó el ritmo cultural de
Puno y cuya influencia llegó a otras zonas del Perú,
Argentina, Bolivia y Chile; editó el Boletín

ARTURO PERALTA (Gamaliel Churata)
Nacional de San Agustín de Arequipa en el 2004,
para ponerlo al alcance de las nuevas generaciones.
Llegó a Bolivia por primera vez en 1917, exiliado
de su país por razones políticas. Luego de una corta
estadía en La Paz, define a Potosí como su nueva
residencia. Pese a permanecer allí menos de un año,
desarrolla una intensa y fructífera labor, cuyo
capítulo mayor se denomina Gesta Bárbara (1918),
hito de la vida cultural boliviana. Allí se
congregaron Carlos Medinaceli, José Enrique
Viaña, Armando Alba, Saturnino Rodrigo y muchos
otros que determinan uno de los puntos más altos de
la actividad cultural en Potosí. Medinaceli reconoce
su mérito así: "Churata, que tan impagable servicio
ha prestado a nuestra cultura, él fue el iniciador,
estro (estímulo) del movimiento Gesta Bárbara...".
Regresó a Bolivia en 1932, luego de sucederse
varios conflictos políticos en su país, esta vez para
permanecer por más de treinta años en el país
altiplánico, hasta 1964. En La Paz publicó, en 1957,
El pez de oro, su primera obra llevada al libro y
escrita en décadas anteriores, donde mezcla mitos
andinos con narraciones vanguardistas. En cuanto a
los medios de prensa, estuvo ligado a La Semana
Gráfica, uno de los más prestigiosos periódicos de
Bolivia en ese tiempo, a la revista La Gaceta de
Bolivia y los periódicos La Calle, Última Hora y
otros.
 Obras:
 El pez de oro (1957)
 Elogio a José Carlos Mariátegui
 Periodismo y Barbarie
 Apetencias de la Poesía Incásica
 Preludio de Koncachi

El pez de oro
(fragmento)
Tal los muertos lloran, y se van, aunque no de ellos.
¿El verdadero cosmos no será la célula? ¿El
concepto de espacio habrá de ser rectificado, pues, se
ve que la “Idea” de magnitud se concibe sólo en
sentido inverso al volumen, así cuando mayor su
espacio menor? Y esto es porque es la célula el
individuo que posee la cualidad de permanencia, del
poder estar si las formas a que concurre son
susceptibles de desintegración y ella no conoce otro
estado que estar. ¿Ese cuerpo, u organismo mínimo,
constituye la sola realidad? ¿Al último, los sistemas
complejos que rigen el movimiento astral determinan

2016

30 LITERATURA PREUNIVERSITARIO
el suyo, o del suyo parte la rítmica cósmica? Contesta
Platón.

La semilla que se desprendió de su yema no apesta;
sabe a gusto de tálamo, olores seminales, eróticos,
amativos… Y no el pobre vejuco que es sólo madura
semilla.

¿Sostiénese que las células que mueren son presto
reemplazadas por otras vivas; por lo que se hace
inevitable admitir que realmente, se vive sólo porque
se debe morir? ¿Responde a empirismo absoluto tan
magno conocimiento? El que algo se inhiba los ojos, o
al tacto, puede ser suficiente testimonio para darle por
desaparecido. Que haya desaparecido de sí mismo, lo
que ocurriría si al desaparecer muriese, estado en que
no estará más en él. Se establece el deceso de un
individuo cuando cesó el latido arterial, calló el
resuello de los pulmones, que entonces el profesional
identifica con la inmovilidad la muerte. Su
discrepancia con el brujo arcaico es evidente; pues éste
se dispone a operar precisamente cuando esos
fenómenos desaparecen, entendiendo que su
desaparición ha determinado nuevas formas
funcionales de la materia; lo que demuestra que poseía
intuición segura de la inmortalidad de la célula;
mientras el moderno hombre de ciencia (el oficial al
menos) tiene conciencia de su inevitable mortalidad.
De ellos hay quien –que sepamos– al autorizar el óbito
exprese que sólo “aparentemente” su enfermo ha
fallecido, por lo que, con muchas probabilidades de no
incurrir en delito; podíasele cremar o sepultar. Con
apretada entraña el brujo sigue tras el lloro de los
deudos, y siente, como éstos, que el “muerto” llega
vivo a la tumba. Vese que si no ha discurrido
científicamente, ha experimentado con ciencia, que si
el cuerpo se forma por células, y condición de éstas es
ser germinales, porque las formas que conforman
desaparezcan, pueden haber desaparecido ellas. Y
porque lo siente en conciencia ve patíbulo en la tumba
y cárcel, sabiéndose obligado a llegárseles son
presentes de afecto y el avío que sustenta. Ya es fácil
descubrir que el hombre de ciencia no ve que la huesa
es, por lo menos símbolo patibular del hombre.

En el organismo viril los sartorios afectados, y
muertos al fin, presto se reemplazarán por otros que
elaboran (cómo, no los sabemos) el músculo vivo. De
suma importancia observar que, en efecto, así espero,
¿cuáles los medios y normas de ese proceso? Teníamos
que habérnoslo planteado como previa cuestión, pues
allí, se incorporan dos fenómenos que polarizan el
drama de la materia: por una parte, la célula que muere
y por otra la que sustituye; y determinarlo será tanto
como haber dado con la clave de la vida y no menos
con la clave de la muerte.
Dada como “verdad” la muerte de la zona muscular
enferma, para su reemplazo tiene que producirse
germinación y nacimiento de nuevas células; lo que
impondrá reconocer que la célula –toda célula– es
andrógina, como Jehová; de otra manera no lograría
proliferar. Y, así, desde el prendimiento de la semilla,
el óvulo, la materia se desarrollará por proceso
genésico, creciendo hasta sus límites, debido a tales
funciones. Vivir será germinar.
***
“… El pez de oro se va a revelar a uno de los libros
más renovadores de la vanguardia peruana. Aparece
tardíamente en 1957, que para muchos les resulta
desconocido. El libro debió aparecer mucho tiempo
antes de la edición que conocemos, por fatal designio y
motivos muy ajenos se postergó. En El pez de oro
encontraremos piezas breves como hayllis, harawis,
poemas líricos, trozos narrativos, leyendas, historias,
mitologías del kollao, y un sin fin de pensamientos e
ideas. Su estructura barroca deslumbra por el peso y
sabor indigenista que sabe a una cierta musicalidad.
Muchos se preguntarán si El pez de oro es novela u
otro género literario. Creemos que es un tratado de
prosa poética donde se estila de todo: magia, esencia
aymara y andina, imaginación desbordante, cuyos
capítulos saben a retablos de simbolismo autóctono. El
pez de oro es de puro surrealismo, tal vez uno de los
primeros que funda el surrealismo en el Perú”

Si no hay abismo de ignorancia científica entre
ambos, que lo demuestre Platón.
Acaso todo esto es sepa a paradoja. Por eso mismo
correspondemos buscar los medios que permitan
decidir de manera concreta e inobjetable, si la célula
muere, cómo muere y cuáles las formas en que tal
fenómeno no se manifiesta.
Sostiene el miólogo que ciertos sistemas
musculares suelen sufrir endurecimiento que impiden
el normal riego sanguíneo, o se linfatizan por exceso
de trabajo, iniciándose su depauperación y la muerte.
De acuerdo con la doctrina, la vejez, que implica
reducción vital (para nosotros aparente), es período en
que el organismo comienza a morir, como la semilla
que madura; de manera que viejuco que tremola
apoyado en su bordón es uno que anda a medio morir.

Toro Montalvo

EMILIO ARMAZA (Oswaldo Kerlor)




2016

Nació: Puno – 19 de Diciembre de 1902
Murió: Lima – 26 de Septiembre de 1980
Época: Contemporánea
Corriente Literaria: Indigenismo
Género Literario: Poesía y Narrativo

31 LITERATURA PREUNIVERSITARIO


súper descanso que tendrás
cuando te llegue como la dulce mansedumbre del
sueño
el fluido caliente de poder recordarme.
Mentira;
no es que estás muriéndote todos los días, como he
dicho,
es, más bien, que te levantas
milímetro a milímetro.
Tu abrazo me abraza todas las mañanas.
Has cambiado, sí
pero no es que solamente vuelvas en el recuerdo

Grupo Literario: Orkopata
Seudónimo: “Oswaldo Kerlor. E. A.”
Fue: Escritor y Periodista. Presidente de la
Asociación Nacional de Periodistas. En 1957
polemizó en el Teatro de Arequipa con el escritor y
pensador arequipeño Dr. Víctor Andrés García
Belaunde.
 Obras:
 Falo
 Afirmación de mi Padre
 Historia de dos Ambiciones y Recuerdo de un
Encanto
 Expresión en Palabras y Líneas
 Cabezas
 Eguren
 Ritmo Interior
 Mi Amigo Baudelaire
 Shakespeare el Único
 Biografía del Libro

ESTÁS HECHO CARNE,
formándote en el muelle de mi brazo,
haciéndote trabajar mi sembrío
y revolviendo auroras de mi vida con tu voz cantarina.
Estás ahí, a mi lado,
estás conmigo
que la muerte no ha podido llevarte
ni materialmente siquiera;
estás en esa carne pequeñita
que columpia en la vida
en el mismo trapecio de sus años mozos
y que duerme su noche al amparo de tu barba de
abuelo.
Porque yo soy camino,
arco de incandescencia entre estas dos ternuras,
tú, padre, tú que me enseñaste
estás regando el huerto iluminado de esa vida.

Afirmación de mi padre
Hubo un día sin flores en tu sepulcro,
hubo un día en que en tus huesos se estremeció mi
angustia
en que un agua salada me bañaba la garganta
y de un umbral de despedidas me tiraba la vida.
Y yo no sabía nada
sólo sabía que habías muerto,
que estabas muriéndote todos los días
en ese polvo mío
HECHO HUMANO CON TU VIDA
con todos los racimos de tu dolor
filtrando las auroras de tus alegrías
y lamiendo los senderos de tu cruz,
Sólo sabía que habías muerto,
que del cemento de tu sepulcro salía aún el tufo de tu
agonía;
que mis pies te siguieron miedosos
para detenerse
allí donde tus pies cansados te llevaron infinito arriba.
Y tú venías a abrazarme como siempre.

***

CARLOS OQUENDO DE AMAT
 Nació: Puno – 17 de Abril de 1905
 Murió: España (Navacerrada) – 6 de Marzo de
1936
 Época: Contemporánea
 Corriente Literaria: Vanguardismo
 Género Literario: Poesía
 Calificativo:
Precursor
del
vanguardismo
hispanoamericano

CON TU CAUDAL SIN CAUCE DE
TERNURA
sólo sabía que habías quedado conmigo,
que estabas animando otra vez esta carne en la lucha
desde el átomo de tu juventud perdurada,
desde cuando mi ser alentaba tu carne,
y para venir en esto
en esta niñez de coronas
en tu regazo de donde quisieras sacarte mi dolor,
en este asentarse del sol
sobre tu tumba madurando polvo,
y quizá también EN ESTE
2016

32 LITERATURA PREUNIVERSITARIO

Biografía: La literatura de Perú ha sido
enriquecida, a lo largo
de los años, por el
trabajo de numerosos
autores, pero no son
muchos los que han
tenido el privilegio de
quedar en la historia
como
exponentes
destacados.
Carlos
Augusto
Luis
Humberto Oquendo de
Amat, quien nació en
Puno el 17 de abril de 1905, es uno de los
integrantes de este selecto grupo.
Aunque ya han pasado varias décadas desde su
muerte, su recuerdo se mantiene intacto porque este
hombre perteneciente a una familia adinerada del
sureste de Perú logró consagrarse como uno de los
poetas peruanos más sobresalientes de todos los
tiempos.
Pese a haber sido criado en un ambiente altiplánico,
Oquendo consiguió entrar en contacto con las
vanguardias literarias de la época y, tras el
fallecimiento de sus padres, decidió instalarse en
Lima para establecer allí nuevos vínculos que le
permitieran hacer más sencillo el camino que había
elegido para ganarse la vida.
En la capital de su país pasó hambre y miseria, pero
pudo cumplir su sueño de convertirse en escritor. Su
colega Xavier Abril lo ayudó a relacionarse con el
ambiente literario de la región y así llegó a conocer
a Manuel Beingolea, quien no tardaría en
convertirse en su amigo y benefactor.
“5 Metros de poemas” es el nombre elegido para
dar a conocer el único trabajo que publicó en vida
este poeta que, con sólo 21 años de edad, logró
demostrar su talento para la creación de versos. Hoy
en día, este material es señalado como la obra
vanguardista más destacada del Perú.
Carlos Oquendo de Amat falleció en territorio
español el 6 de marzo de 1936, dos años después de
haber sido desterrado a Panamá. Producto de su
trascendencia internacional y a modo de
reconocimiento a su labor literaria, el Instituto
Nacional de Cultura de Perú decidió declarar la casa
natal de este poeta como Patrimonio Cultural de la
Nación.
Obra: 5 Metros de Poemas (Su única obra
orgánica), algunos poemas que publicó en revistas
son: “Lluvia”, “Canción de la Niña de Mayo”,
“Poema de la Niña y la Flor”, “Poema Surrealista
del Elefante y el Canto”, “El Ángel y la Rosa”,
“Aldeanita”. Estos poemas sueltos fueron
publicados en “Vuelta a la otra Margen”
5 METROS DE POEMAS

Corriente Literaria: Vanguardismo

Género Literario: Lírico

Especie Literaria: Variado
2016

33 LITERATURA PREUNIVERSITARIO

Formas Literaria: Verso

Personajes: Aldeanita, Compañera, Madre, Niña,
Ángel, Loco, etc…

Época: Contemporánea

Estructura: 19 Poemas

Argumento: La obra “5 metros de Poemas”, Contiene
19 poemas, los cuales se dividen en:
 Ciclo Mayor: “Reclam”, “Films de los
Paisajes”, “New York”, “Amberes”, “Mar”,
“Poema del Manicomio”.
 Ciclo Intermedio: “Jardín”, “Cuarto de los
Espejos”, “Poema”, “Obsequio”, “Campo”.
 Ciclo Menor: “Aldeanita”, “Compañera”,
“Comedor”, “Poema al lado del Sueño”. En
este ciclo añadimos: “Poema Surrealista del
Elefante y del Canto”, “Poema de la Niña y la
Flor”, “Ángel y la Rosa”
 Poema Excepcional: “Madre”.
El original del libro mide 23 por 23.5 centímetros,
impresa en hermosa cartulina amarilla, sus páginas
están pegadas, cuya forma semeja a un acordeón
desplegable; estirándola de manera normal mide
exactamente 5 metros. En esencia “5 metros de
poemas”. Este libro más renovador y hermoso, tal
2016

34 LITERATURA PREUNIVERSITARIO
vez el más vanguardista de la poesía
hispanoamericana contemporánea.
En la obra se incorpora elementos cinematográficos
tanto en la presentación formal de los poemas como
en la respectiva lectura. En plena década de los años
20, precisamente entre 1923 y 1927, nuestro poeta
elaboró una escritura de estirpe aleatoria, que se
asemeja a la antigua ideografía china, y
posteriormente, al Caligrama francés. Se cree que
los poemas de Oquendo de Amat, fueron diseñados
como un proceso colindante con los poetas
calígrafos; de este entonces. Oquendo unía,
distanciaba, dispersaba versos entre vertical y
horizontal. Transcribiremos como ejemplo,
algunass de sus poemas: “Aldeanita”, “Reclam”,
“Poema del Manicomio”, “Madre” y “Poema”

A

L

D

E

A

N

I

T

A

de miradas internacionales

r
o
s
n
e
s
a
n
u

El poliseman domestica la brisa
y el ruido de los clacksons ha puesto los
vestidos azules
Novedad
Todos los poetas han salido de la tecla U. De la
Underwood

Compró para la luna 5 metros de poemas
“POEMA DEL MANICOMIO”

Tuve miedo
y me regresé de la locura

Aldeanita de seda

Tuve miedo de ser

ataré mi corazón
como una cinta a tus trenzas

una rueda
un color

Porque en una mañanita de cartón

un paso

(a este buen aventurero de emociones)

PORQUE MIS OJOS ERAN NIÑOS

Le diste el vaso de agua de tu cuerpo
y los dos reales de tus ojos nuevos

R

E

C

L

A

M

Y mi corazón
un botón
más
de
mi camisa de fuerza

Hoy la luna está de compras
Desde un tranvía

Pero hoy que mis ojos visten pantalones largos
veo a la calle que está mendiga de pasos

el sol como un pasajero
lee la ciudad

las esquinas
adelgazan a los viandantes

L
o

m
s

Entre ti y el horizonte
mi palabra está primitiva como la lluvia o como los
himnos

u
p

b
e

l
a

Porque ante ti callan las rosas y la canción

n
e

r
e

E

A tu lado el cariño se abre como una flor cuando
pienso

s

m

R

Un cielo muere en tus brazos y otro nace en tu ternura

Película sportiva pasada dos veces

u

D

Mi recuerdo te viste siempre de blanco
como un recreo de niños que los hombres miran desde
aquí distante

Se botan programas de la luna
(se dará la tierra)

f

A

Tu nombre viene lento como las músicas humildes
y de tus manos vuelan palomas blancas

y el viento empuja
los coches de alquiler

r

M

P

O

E

M

A

Para ti
tengo impresa una sonrisa en papel japón

b
s a
2016

35 LITERATURA PREUNIVERSITARIO
Mírame
que haces crecer la yerba de los prados

de cabellos negros, de boca candente,
de pollera roja, de mantón rosado.

Mujer
mapa de música claro de río fiesta de fruta

Lavandera buena que todo has lavado
en el arroyuelo, junto a la vertiente
desde la camisa valiosa i decente,
hasta el calzoncillo pobre i remendado.

En tu ventana
cuelgan enredaderas de los volantes de los automóviles
y los expendedores disminuyen el precio de sus mercancías

Oh lavanderita de ojos de venado.
oh lavanderita que todo has lavado
con las manos blancas de tu dulce amor.

déjame que bese tu voz

Con el agua alegre de tu risa amena,
i el jabón rosado de tu carne buena,

Tu voz
QUE CANTA EN TODAS LAS RAMAS DE LA MAÑANA








Nació: Lima – 8 de Abril de 1898
Murió: Puno – 28 de Septiembre de 1958
Época: Contemporánea
Corriente Literaria: Indigenismo
Género Literario: Poesía
Grupo Literario: Orkopata
Seudónimo: “El Gringo”, “Dante el Magnífico”
Fue: De origen italiano por parte de padre y
español por parte de madre, nacido en lima y
trasladado a Puno al año siguiente de su nacimiento.
Solo estudió primaria en el Centro Escolar N° 881,
por lo que se le considera autodidacta.
 Obras:
 “Báquica Febril”
 “Ayam Aru”
 “20 sonetos de Dante Nava”
 “Antología: Dante Nava, poeta del lago”
 “El Karabotas”
“ORGULLO AIMARA”
Soi un indio fornido de treinta años de acero
forjado sobre el yunque de la meseta andina,
con los martillos fúlgidos del relámpago herrero
i en la del sol, entraña de su fragua divina.
El lago Titicaca templó mi cuerpo fiero
en los pañales tibios de su agua cristalina,
me amamantó la ubre de un torvo ventisquero
i fue mi cuna blanda la más pétrea colina.
Las montañas membrudas educaron mis músculos,
me dio la tierra mía su roqueña cultura
alegría las albas i murria los crepúsculos.
Cuando surja mi raza que es la raza más rara,
nacerá el superhombre de progenie más pura,
para que sepa el mundo lo que vale el aimara.

CARLOS DANTE NAVA (El Gringo)
lava mi alma sucia… ¡sucia de dolor!

VI. LITERATURA PERUANA
EVOLUCIÓN DE LA LITERATURA PERUANA

ÉPOCA PREHISPÁNICA: Antes de la conquista
española existía una rica y variada literatura oral en
el área del Imperio inca. Algunas muestras de
poesía religiosa, narraciones y leyendas quechuas
han llegado a nosotros gracias a que fueron
transcritas por cronistas como:
 “Ollantay” (Drama): Anónimo
 “Manco Capac y Mama Ocllo” (Leyenda): Inca
Garcilaso de la Vega
 “Los Hermanos Ayar” o “Mito de
Pacaritambo” (Mito): Juan de Betanzos
 ÉPOCA COLONIAL: La notoria influencia
española signó el carácter dependiente de nuestra
producción literaria. A pesar de ello, algunos
autores contribuyeron a construir nuestra identidad
nacional. Los más destacados fueron:
 Pedro Cieza de León: “Crónica general del
Perú”.
 Felipe Guamán Poma de Ayala: “Nueva
Crónica y buen Gobierno”
 Inca Garcilaso de la Vega: “Comentarios
Reales de Los Incas”
 ÉPOCA EN LA EMANCIPACIÓN: Esta
literatura está teñida de la realidad política de la
época a causa de la Revolución Libertadora. Esta se
expresa en la literatura a través de tres temas
principales: La Patria, Libertad, Sentimiento
Indígena.
 Mariano
Lorenzo
Melgar
Valdivieso:
“Yaravíes”
ÉPOCA REPUBLICANA:
MOVIMIENTOS LITERARIOS EN EL PERÚ

“ L A L AVA N D E R A ”
Buena lavandera de ojos de venado,
de cutis de bronce, de espaciosa frente,
2016

36 LITERATURA PREUNIVERSITARIO
literatura aún mantiene la imitación a España,
pero ya se aprecia cierto nacionalista y protesta
contra aquel país, lo cual se logra con la
aparición de un nuevo género literario:
las tradiciones.

COSTUMBRISMO: La literatura costumbrista
describe una sociedad en transición, pues
subsisten aún moldes y usos coloniales en las
clases altas, pero la independencia había hecho
surgir conflictos producto de las desigualdades
sociales. El costumbrismo es una de las opciones
literarias que se halla en búsqueda de la
expresión nacional, en una época de aprendizaje
y formación, como fueron las primeras décadas
en el sistema republicano. Como los principales
representantes tenemos:

REALISMO: Es una corriente literaria que se
originó en Francia, en las últimas décadas del
siglo XIX. Se inicia, en el Perú, cuando
estábamos sumidos en el dolor que nos causó la
guerra con Chile. No sólo estábamos en crisis
por las consecuencias funestas de la guerra, sino
que exhibíamos cierta descomposición política y
moral.

ROMANTICISMO:
El
Romanticismo
se
caracteriza por el predominio del sentimiento
sobre la razón. Destaca el tono intimista,
espontáneo, amoroso y grandilocuente. Esta

MODERNISMO:

2016

37 LITERATURA PREUNIVERSITARIO

POSMODERNISMO:

VANGUARDISMO:

SIMBOLISMO:

INDIGENISMO:

2016

38 LITERATURA PREUNIVERSITARIO

URBANISMO:

2016