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El contrapoder de las redes ante la mentira

Dr. Cuauhtémoc Mávita E.
¿Sera cierto que una mentira a base de repetirse termina por ser verdad? En el
presente que estamos viviendo: no lo creo. Quizás le funcionó en cierta medida a
Goebels, el ministro de propaganda de Hitler, pero en la sociedad actual –la de la
información y de las redes sociales- las prácticas goebelianas cada día que transcurre
están destinadas al fracaso. La mentira es mentira y el que miente se expone a ser
desmentido, y es que las redes sociales son el contrapoder, y ese contrapoder
combate y exhibe.
En este sentido, a principios de la década de los ochenta, cuando las redes sociales
extendían sus hilos de manera incipiente, Guy Durandin, escribió un tratado sobre “La
mentira en la propaganda política y la publicidad” y en el cual hace una invitación a la
resistencia crítica contra el engaño cotidiano, más cuando los gobernantes y los que
controlan y manipulan el sistema político para su beneficio personal, hacen acopio
cada vez más de la publicidad y la propaganda para, la mayor de las veces mediante
la mentira, influir y modificar la conducta de las personas o de los gobernados.
En consecuencia, diariamente somos impactados por mensajes mediante los cuales
se nos trata de vender, por ejemplo, que la crisis ha sido superada, el ingreso ha
mejorado, los índices de pobreza se reducen y que en lo general todo marcha a las
mil maravillas. En ese mensaje mesiánico, embadurnado en el marketing político, se
trata al receptor como un objeto al que se puede manipular fácilmente.
Con esta perspectiva, “uno de los principales procedimientos que se utilizan para ello
es la información: sencillamente se dan falsas informaciones, o estas se seleccionan
para modificar los juicios de los interlocutores sobre las cosas, y con ello también su
conducta”, subraya Durandin. Es más de lo mismo.
Sin embargo, la mentira, es decir cuando damos a otro una visión diferente de la
realidad que uno tiene por verdadera, es más eficaz ante la existencia de la
desinformación, y cuando la mentira tiene éxito pasa desapercibida. De la
desinformación, sencillamente y así de simple se valen los artífices del engaño.
En otras palabras, sea para decir la verdad o para mentir –pero más para lo segundo-,
los gobernantes que se resisten a cambiar y el sistema político que persiste en su
anquilosamiento, continúan aferrándose en los publicistas y propagandistas que
cuando se trata de decir la verdad, pero más de mentir vuelcan en ello toda su
competencia.

sus necesidades. difunden. La dominación y la resistencia a la dominación cambian de carácter. más cuando los medios de comunicación se ponen al servicio de intereses económicos. encubrir la realidad con el discurso de la mentira. de tal manera que pierden su esencia y sus mensajes se vuelven discordantes de la realidad. Los medios de comunicación deben de renovarse. Podría decirse que nada puede ocultarse bajo el sol. de tal manera que el poder en la sociedad red es el poder de la comunicación. No obstante. mientras persista el espíritu morboso de mentir y no tomar en serio a la sociedad. cobra todo su esplendor en todos los ámbitos del quehacer humano. asimismo. sino también de no mentir porque en general es más sencillo decir la verdad que construir una mentira. problemas y proyectos. el poder gobierna. tiende a ser muy riesgoso con motivo del crecimiento exponencial de los ojos que vigilan que es lo que se hace o deja de hacerse. y porque de este modo se gana cierta reputación de credibilidad. pero de manera preponderante en el mundo del periodismo. Ante esta realidad. En este sentido. valga decirlo. La mentira de Goebels convertida en verdad a base de repetirse. el contrapoder combate.En este orden. más en la sociedad de la información y del conocimiento de frontera. (19-10-2016) . internalizan y finalmente incorporan en la acción humana la comunicación socializada. las redes sociales continuarán fortaleciéndose y desafiando a los poderes existentes. más cuando se trata del quehacer de los funcionarios públicos. los gobernantes y los políticos deben modificar sus prioridades. el engaño. políticos o de grupo. los discursos se generan. el uso del silencio se vuelve negocio. ante esa discordancia las redes sociales se han posicionado en el contrataque. y ese poder ni el gobierno ni los políticos lo pueden controlar. perdió su vigencia si es que algún día la tuvo. Para fortuna de la sociedad. y en segundos se disparan las críticas contra el engaño. porque se corre menos riesgo de ser desmentido. debaten. Subraya Durandin que ya no se trata tan solo de brindar información. de los políticos y los gobernantes. Al respecto asienta Castells en “Comunicación y Poder”: En la sociedad red. es decir es imprescindible que estén al servicio de la gente y no de las élites o las cúpulas de poder que pugnan por poner a buen recaudo sus propios intereses.