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Federico Guillermo José Schelling

La evolución del pensamiento de Schelling resulta bastante compleja.
Los expertos se han esforzado mucho en tratar de determinar las distintas
fases de dicha evolución, con resultados diversos. La división más adecuada
es aquella que considera seis períodos diferentes:
1) Los comienzos fichteanos.
2) El período de la filosofía de la naturaleza.
3) El momento del idealismo trascendental.
4) La fase de la filosofía de la identidad.
5) La fase teosófica y de la filosofía de la libertad.
6) La fase de la filosofía positiva y de la filosofía de la religión.
Sería innecesario señalar que esta división no hay que entenderla de
un modo rígido y que las determinaciones cronológicas sólo poseen un
carácter indicativo. La gran cantidad de escritos de Schelling -muchos de
ellos publicados con carácter póstumo- también ha dado origen a una serie
de complicados problemas.

Los comienzos fichteanos del pensamiento de Schelling y los
nuevos fermentos
La primera etapa del pensamiento de Schelling aún suscita problemas
vinculados con los debates provocados por las dificultades y las aporías
inherentes a la «cosa en sí» kantiana, que por otra parte este autor
considera como básicamente solucionadas y superadas por la filosofía de
Fichte. Se comprende así que la primera (y muy precoz) producción de
Schelling (entre los 19 y 20 años de edad) constituya en esencia un intento
de apoderarse del idealismo fichteano y replantear sus temas de fondo.
Los llamados kantianos, según Schelling, han errado el camino,
porque la doctrina de Fichte es en realidad -tal como lo afirma su autor-la
verdadera doctrina kantiana, desarrollada de un modo coherente y
consciente, y sus conclusiones indican una etapa decisiva: hay que buscar
en la esfera del sujeto lo que antes se había buscado en la esfera del mundo
externo y del objeto. Sin embargo, aunque estos conceptos se expresen con
terminología y con enfoque fichteanos, ya están asomando nuevas
exigencias, que permiten presentir cuál es la dirección en que avanzará
Schelling.
En primer lugar, es evidente que Schelling acomete con un designio
marcadamente metafísico la lectura de la Doctrina de la ciencia. Más tarde
el propio Fichte, impulsado en gran medida por Schelling, seguirá este
camino, como antes hemos señalado. Por consiguiente, el «yo» puro es
presentado como Absoluto, cuya unidad no es la unidad numérica propia de
los individuos, sino la propia del «Uno-Todo» inmutable.

aquello que explica la naturaleza es la misma inteligencia que explica el «yo».» La naturaleza no es más que «una inteligencia solidificada en un ser». que actúa en su interior y que se va desarrollando gradualmente de forma teológica. Schelling de este modo llega a la conclusión de que la naturaleza es producida por una inteligencia inconsciente. así como a la libertad. en la unidad absoluta del espíritu en nosotros y de la naturaleza fuera de nosotros. no pone el objeto absoluto sino al sujeto absoluto. si no es un «puro yo»? Schelling considera que el problema se puede solucionar suponiendo la existencia de una unidad entre lo ideal y lo real. Schelling concede una gran relevancia a la intuición intelectual (que Fichte ya había reivindicado para el «yo»). al haber absolutizado el objeto (el «no yo») y al haber tratado de garantizar la paz del espíritu a cambio de abandonar el sujeto (empírico) al objeto absoluto. hay que resolver el problema referente a cómo se hace posible una naturaleza fuera de nosotros. Spinoza se convierte en campeón del dogmatismo. por el contrario. Aquí. en definitiva.El «yo» no es conciencia. En efecto.» Esto implica que hay que aplicar a la naturaleza el mismo modelo de explicación que Fichte había aplicado con éxito a la vida del espíritu. «arte creadora de ideas que transforma en cuerpos». en el que se suscita la conciencia y la inteligencia adquiere su autoconocimiento. En tales circunstancias. manifestándose de modo paulatino en planos y grados cada vez más altos. «sensaciones extinguidas en un no ser». partiendo del «yo» dibuja con gran nitidez la deducción del mundo. También hay que señalar que la presencia de Spinoza considerado en cierto modo como el adversario por excelencia-acentúa todavía más el carácter metafísico del pensamiento de Schelling. porque tanto la conciencia como la persona son momentos sucesivos y deducidos. que se despliega del modo antes indicado. que revela precisamente la tangencialidad del yo empírico con el Yo absoluto. Fichte. Hay que transferir a la naturaleza aquella actividad pura que Fichte descubrió como esencia del «yo». hasta llegar al hombre. ni persona. El gran principio que Schelling afirma en su filosofía de la naturaleza es el siguiente: «La naturaleza debe ser el espíritu visible. y relaciona el sujeto empírico con el sujeto absoluto mediante la intuición intelectual. De manera análoga. La filosofía de la naturaleza de Schelling ¿Qué es entonces la naturaleza. Para Schelling. los mismos principios que explican el espíritu pueden y deben explicar también la naturaleza. En conclusión: la naturaleza está constituida por una sola e idéntica fuerza (inteligencia inconsciente). por lo tanto. la naturaleza invisible. y el espíritu. mediante sucesivos grados que muestran un finalismo intrínseco y estructural. De esta manera se vuelven . ni pensamiento.es al mismo tiempo el sistema de nuestro espíritu. entre espíritu y naturaleza: «El sistema de la naturaleza -escribe.

la vida es «la respiración del universo». Idealismo trascendental e idealismo estético Una vez establecido que la naturaleza no es más que la historia de la inteligencia inconsciente. y si toda filosofía debe conseguir que la naturaleza se convierta en Inteligencia. lo que en la naturaleza aparece como no vivo sólo es «vida que duerme». en un nuevo análisis a fondo de la Doctrina de la ciencia fichteana. según las dos posibles direcciones de la filosofía. Al hacerlo. y construiré el universo. consiste en poner en primer lugar lo objetivo y extraer de éste lo subjetivo. Schelling experimentó la necesidad de volver a examinar la filosofía de la conciencia. que a través de sucesivos grados de objetivación acaba por llegar en el hombre a la conciencia. de ello se sigue que la filosofía trascendental a la que le corresponde esta última tarea es la otra ciencia necesaria y fundamental para la filosofía. que salió de su pluma casi sin necesidad de ningún retoque. ya que se trata de una identidad intrínseca al principio mismo: es una actividad al mismo tiempo consciente e inconsciente y. dice Schelling. La respuesta al problema es la siguiente: se trata. «la materia es espíritu solidificado». que vuelve sobre sí misma y en la que cada momento es 20 necesario para el todo». Esta actividad consciente inconsciente es la «actividad estética». como tal. Ahora bien. En la construcción del idealismo trascendental. cada cosa que hay en la naturaleza es como un eslabón «en la cadena de la vida. dejando atrás todo lo que ya se había dicho desde Kant hasta Fichte con respecto a la filosofía del espíritu. De esta manera se distingue entre filosofía de la naturaleza y filosofía del espíritu. de algo más profundo que la «armonía preestablecida» de que hablaba Leibniz. está presente tanto en el espíritu como en la naturaleza y genera todas las cosas. después de haber examinado cómo llega la naturaleza a la inteligencia.evidentes ciertas afirmaciones de Schelling muy conocidas por todos: «El mismo principio une la naturaleza inorgánica y la orgánica». lo único que puede hacer es seguir el camino opuesto: a partir de lo subjetivo como lo primero y absoluto. El sistema del idealismo trascendental. Schelling concibió y escribió de un solo impulso una obra maestra. siguiendo el principio que había establecido Fichte. tal como hemos indicado. y hacer que de éste derive lo objetivo. replanteando sus estructuras de acuerdo con las nuevas nociones. Schelling pone el acento sobre la polaridad de fuerzas. era preciso examinar cómo llega la inteligencia a la naturaleza. . al igual que en la filosofía de la naturaleza. si existe una filosofía trascendental. En efecto. en cuanto físico: dadme materia y movimiento. Esta es una afirmación muy elocuente de nuestro filósofo: «Descartes decía. convenientemente adaptado. Schelling señala a la filosofía trascendental el siguiente programa: La tarea de la filosofía de la naturaleza. o la inteligencia se convierta en naturaleza.

cabría decir.» En efecto. el producto artístico es finito. y el otro por la intuición estética. y la definición de la filosofía trascendental como ideal-realismo implicaban con toda claridad una nueva concepción de lo absoluto. no entra en general en la conciencia común. la estética. toda la unidad de la filosofía trascendental sólo se basa en un continuo potenciarse de la auto intuición. El arte es la única cosa a la cual le ha sido concedida la objetividad absoluta. Sin embargo. sujeto y objeto. Dadle objetividad a la filosofía. hasta la más elevada. que no es más que la misma intuición intelectual. para convertirse en filosofía. desde la primera y más sencilla en la autoconciencia. La filosofía alcanza la suma verdad. da al mundo estético [y espiritual]. El mundo objetivo no es más que la poesía primitiva y todavía inconsciente del espíritu. el órgano universal de la filosofía. La otra. y la clave del arco de todo su edificio es la filosofía del arte. como la que capta en su unidad lo ideal y lo real. La intuición intelectual es para el filósofo lo mismo que la intuición estética para su objeto. en la creación artística Se funden lo consciente y lo inconsciente. La filosofía de la identidad Esta concepción del arte. Quitadle al arte su objetividad. uno de los cuales ha sido designado por la intuición intelectual. La primera. de la intuición estética. para dirigirse hacia una nueva formulación en la que lo absoluto se presentase como identidad originaria entre «yo» y «no yo». . puede hallarse al menos en todas las conciencias. con la conciencia. es justamente gracias a esto como se puede ver también que y por qué la filosofía como filosofía jamás puede conseguir una validez universal. pero conserva una significación infinita. y dejará de ser lo que es. El arte lleva al hombre en su totalidad. De este modo el arte se convierte en «la revelación única y eterna». «autoconciencia» y otras parecidas. espíritu y naturaleza (como coincidencia oppositorum). sin conciencia. consciente e inconsciente. pero hasta allí sólo lleva un fragmento del hombre. «yo».Tanto los productos del espíritu como los de la naturaleza son engendrados por esta misma actividad: «La combinación de uno y otro (de lo consciente y lo inconsciente). a conocer la suma verdad. Esta debía abandonar las unilaterales fórmulas kantianas y fichteanas: «sujeto». tal como es. después de haber adquirido una validez universal y de haberse convertido en objetiva. da el mundo real. o mejor dicho. y dejará de ser filosofía para convertirse en arte. En las obras maestras del arte humano existe una clave idéntica a las obras maestras del arte cósmico. Por eso Schelling puede extraer las conclusiones siguientes: 1) Todo el sistema subsiste entre dos extremos. sin duda. y aquí descansa la eterna diversidad y lo portentoso del arte. que sólo es necesaria para aquella dirección particular que el espíritu toma al filosofar. Además.

según el cual ella no extrae de otra ciencia los principios de su saber. es esta identidad originaria de ideal y real. Schelling señala que el siguiente razonamiento sirve para elevar hasta esa intuición: «La filosofía es una ciencia absoluta. pero no que todo sea Dios. condición de cualquier saber anterior. Lo consecuente está en lo antecedente. diversos conceptos contradictorios coinciden en este resultado universal. no de un modo condicionado.Lo absoluto. pero como persona que se hace. no puede estar condicionada. lo está en un sentido muy distinto. se basa en esto. por lo tanto. y por lo tanto no puede ser un saber subordinado. ahora los considera como presentes en lucha dentro de ese mismo absoluto. pero no al revés o. En Dios existe un principio oscuro y . y la condición sin la cual ni siquiera se puede entrar en ella. y que fuera de ello en general sólo puede haber realidad sensible y condicionada. podría mostrarse que esta cosa particular y contingente se encuentra ya en el dominio de otra ciencia.» La fase teosófica y la filosofía de la libertad La solución del problema antes mencionado implica una revisión de toda la problemática de lo absoluto. y dicho absoluto sólo se le desvela mediante el saber mismo. por lo menos. si existe. De esta determinación formal de la filosofía como ciencia -la cual. Schelling (en los textos añadidos a la edición de 1803 de las Ideas para una filosofía de la naturaleza) escribe lo siguiente: «El primer paso en filosofía..» A quien no posea intuición de este absoluto no se le puede proporcionar ninguna demostración. basado en la intuición acerca de éste. en que lo ideal absoluto es lo real absoluto. sino que posee -por lo menos entre los demás objetos. sean cuales fueren. Los contrarios que Schelling había admitido antes como unificados en lo absoluto. Además. en efecto. precisamente porque como absoluto es condición de toda demostración. posible o real.el saber mismo como objeto. En consecuencia. sino de manera absoluta e incondicionada.. no absoluta e incondicionada. para conocer de modo absoluto. si la filosofía. particular y condicionado. también debe ser ciencia de lo absoluto y sólo de esto. Schelling acepta que se le llame panteísta a condición de que se entienda por «panteísmo» el que todo está en Dios. son lo consecuente. es la intuición de que lo ideal absoluto es también lo real absoluto. es evidente que el hecho de que la primera idea de filosofía implica el supuesto tácito de una posible indiferenciación entre el saber absoluto y lo absoluto en sí mismo. Dios es lo antecedente y las cosas. y por lo tanto podría conocer lo absoluto de estos objetos. y la filosofía es saber absoluto de lo absoluto.se sigue de inmediato que ésta podría conocer sus objetos. Contra toda posible determinación de la filosofía. A lo absoluto sólo nos podemos elevar mediante una intuición originaria. según la cual ésta tuviese por objeto algo contingente. Schelling también acepta a este respecto el considerar a Dios como persona (lo cual habían descartado tanto Spinoza como Fichte).

siempre nuevo. porque éste existe ya en Dios. el Streben. Quizá Schelling haya sido el pensador que mejor expresó las inquietudes románticas. en cuya lectura Schelling había sido iniciado por Franz van Baader (1756-1841). que es el objetivo de la historia de los hombres. Hegel mismo tuvo mucho que aprender de esta fase del pensamiento de Schelling. extraído de los Cursos de Stuttgart. la inteligencia y lo positivo. el bien. negativos y angustiosos de la existencia tienen su origen en lo absoluto. aquel continuo adelantarse. están antes en Dios. mientras ascendía de modo lento pero constante el astro de Hegel. Un texto denso. servirá para aclarar estas obscuras nociones. la santidad y el amor. dejando atrás el producto de la propia creación para buscar otro. En su época. que había sido discípulo suyo y que al mismo tiempo Influyó sobre él con sus profundos intereses teosóficos. no se halla en contraste con la libertad. el éxito de Schelling fue declinando de manera paulatina. En el mundo existe el mal. y la victoria de la libertad. Conclusiones acerca del pensamiento de Schelling Se hace muy difícil formular un juicio sobre la filosofía de Schelling. Los aspectos obscuros.no es más que el reflejarse de un originario conflicto entre fuerzas opuestas que se hallan en la base de la existencia misma y de la vida misma de Dios. La vida como lucha entre ambos momentos refleja la lucha originaria que existe en Dios. El mal.ciego que es voluntad irracional. en cuanto factor negativo que se ve superado eternamente en Dios. durante el período de Jena. que a partir de 1818 polarizará la atención de todos. y la vida de Dios se explica justamente como victoria de lo positivo sobre lo negativo. Dios no es puro espíritu. sino también naturaleza. queda así relegado al no-ser de manera eterna. Luego. El drama del hombre -que consiste en la lucha entre el bien y el mal. y como tal no-ser. entre libertad y necesidad. pero paradigmático. aquel tender incesante. En esta concepción se advierten resonancias de Eckhart y. y su brusco viraje final irritó a muchos. así como un principio positivo y racional. Su movilidad ha desconcertado a los lectores más pacientes. . es el reflejo de aquella victoria que se realiza eternamente en Dios y por la cual Dios es persona. dio lo mejor de sí mismo entre 1799 y 1803. de Bohme. que han asomado en diversas ocasiones a lo largo de la especulación filosófica alemana (si bien resultan bastante inhabituales para el mundo de la cultura neolatina) y que vale la pena leer y meditar. sobre todo.

htm . mejor expresadas. que reflejan la fase de la filosofía de la identidad.nos ofrece lo mejor de Schelling. rescatándolos de su unilateralidad y transformándolos en un auténtico conocimiento sistemático y científico de lo absoluto Bibliografia  https://es. Tal esquema resulta inadecuado desde el punto de vista histórico. considerados en su efectiva dimensión histórica) se ajustan a él. Si uno se limita a considerar lo que de ellos tomó su propia época. tal simplificación se convierte en plausible. antítesis y síntesis.El Sistema del idealismo trascendental sigue siendo su obra más acabada. con las oportunas reservas. Hegel consagrará el esquema historio gráfico según el cual Fichte representaría el idealismo subjetivo. y todas sus novedades se concentran en menos de treinta páginas (las ideas acerca del arte y la intuición artística).com/doc/22667624/Federico-GuillermoJose-Schelling  http://www. el idealismo objetivo. mientras que sus últimas obras fueron publicadas con carácter póstumo.org/uan/reale_fichte-schelling. potenciados. y el propio Hegel el idealismo absoluto. ya que el talante teosófico del penúltimo período limita en cierto modo los horizontes del filósofo. los descubrimientos de Fichte y de Schelling. en la que la síntesis supera la tesis y la antítesis. porque ni Fichte ni Schelling en sí mismos (esto es.pdf  http://www. Hegel se imponía como aquel que volvía a ofrecer. esta obra es la expresión y el símbolo de un período.e-torredebabel. pero en su mayor parte constituye un compendio general de cosas que ya habían dicho sus predecesores.scribd. De este modo. y las «penetra en su verdad».olimon. No obstante. y -junto con algunos escritos sobre filosofía de la naturaleza.com/historia-filosofiagonzalez/schelling-h-filosofia-g.shtml  http://www. en la Exposición de mi sistema y en el Bruno. como tríada dialéctica de tesis.trabajos2/sintefilos/sintefilos. Schelling.