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Historia de la Filosofía II.

Comentario del texto Discurso de la servidumbre
voluntaria de Étienne de La Boétie.
Por Carlos Javier Lozano Arévalo - Humanidades (Semipresencial)

Cuando nuestros ojos y, detrás de ellos, nuestra intención de alcanzar el texto y
desentrañarlo se posan sobre él, es la presencia inmediata de una primera persona lo que
llama nuestra atención. La forma verbal "llego", con la que se inaugura el fragmento, ya
nos remite a una individualidad que se quiere destacar sobre el resto de potenciales
voces. La voz del autor, La Boétie, arriba al estado de la cuestión tratada (la cual iremos
viendo a lo largo de estas hojas) y no va a guardar silencio, sino que va a hacerse oír, o
leer, a través de lo que él expone como " mi opinión", una nueva muestra de la fuerte
presencia de una primera persona de singular, de un yo que no se esconde, que se
reivindica y que quiere hacerse presente ante nuestro escrutinio lector. Conciencia
individual que se hace y se muestra a través de su discurso, bien a través del autor, bien
a través de las llamadas de éste al lector.
Una vez aquí, nos gustaría apuntar una circunstancia que connota todo lo expuesto hasta
ahora. No podemos olvidar que estamos ante una mentalidad post-reformista, estamos a
mediados del siglo XVI, y que con la irrupción de las ideas protestantes, la conciencia
humana se había visto sacudida por una ruptura bastante brusca respecto a la idea
medieval de colectividad. Uno de los puntos que habían

afirmado estos nuevos

postulados era la importancia de la conciencia individual, la relación directa con Dios,
sin valerse de intermediarios institucionalizados. Si esto lo llevamos al plano de lo
natural o de lo social, obtenemos el abigarramiento de la idea del yo, que toma las
riendas de su relación con la realidad circundante y que se lanza con mayor atrevimiento
a su aprehensión y comprensión. Más, sabiendo que se ha producido un movimiento de
secularización de las ideas y de las creencias, casi todo pasa a ser pensado en términos
estrictamente históricos, casi diríamos que coetáneos, con lo que el autor gira su mirada
en torno a sí y se pregunta por lo observado.
Así pues, a través de su reflexión personal, La Boétie ha buscado la raíz de la cuestión
que se plantea, cuáles son los mecanismos que permiten la presencia de una tiranía, y
cree haberla hallado. Como su contemporáneo y amigo Montaigne en sus Ensayos, él

al mal gobernante. como acabamos de ver. como nos ha dicho en estas líneas.. los que se atan al tirano con él.. su supremacía absoluta. entendiendo la cuestión en términos platónicos. la multitud y lo múltiple. Y nos atrevíamos a decir que nos encontramos ante una estructura orgánica... de este tipo de Estado. también los abusos de los que conforman toda la estructura política. como parte de esa confrontación dialéctica. el Estado moderno.] Y estos seiscientos tienen bajo ellos a seis mil [. podríamos decir.] a los que hacen que [. no hace sólo responsable al gobernante máximo. pero tras leer el texto comprendemos que él necesita. sirviéndose de este hilo" nos dice La Boétie que se mueven en esta red. sino toda una estructura de corte organicista. Podría parecer que lo evidente es el papel del tirano como cabeza de esta organización social. como marca en la parte final del texto.. la . así sucederá con Hobbes. pues. sino que lleva.] Estos seis tienen a seiscientos que prosperan bajo su protección [. pero configurando el basamento de su autoridad: "Estos seis dirigen tan bien a su jefe que a éste le es necesario.. a través de esa imagen de la atadura que remite a relatos mitológicos en relación con Júpiter. La Boétie en su particular búsqueda de respuestas ante esa inquietud recurrente en los albores de la Modernidad que era el mal gobierno y la presencia de la tiranía. al abrazar diferentes posturas. paradójicamente. que de dialéctica interna consigo mismo. "millones. incluso. para legitimar su mal gobierno. Y esta opinión reflexionada que él nos plantea se opone.está realizando todo un ejercicio de análisis. la dependencia es tal que las múltiples partes sólo perpetúan sus abusos y maldad en base a la crueldad de las otras partes. a través de la estructura piramidal de dependencia que ha dibujado ante nuestros ojos. No es la fuerza. como las razones que posibilitan la presencia de un tirano a la cabeza de una comunidad política: "no son las armas las que defienden al tirano". como vía de alcance para el conocimiento.. ante su pueblo. y haciéndonos partícipes a los lectores. los que soportan la tiranía y los que ansían la libertad. cuestionamiento. un tiranicidio con su padre. sino también por las de aquellos [.. reflexión. para fortalecer su sociedad. aquellas que ponen el acento en argumentos de fuerza o temor ante la violencia. con las opiniones comúnmente aceptadas. ser malvado no sólo por sus propias maldades. al uno.] hagan por lo demás tanto mal que sólo puedan sobrevivir bajo su sombra". un dios que gobernaba tiránicamente tras ejecutar. jerárquicamente por debajo. la violencia militar o el miedo lo que legitima al tirano. en la cual las múltiples partes se hacen interdependientes.

contra uno. como la posesión de la libertad. para el autor francés. Estamos ante una estructura en la cual la caída de una de ellas supondría el colapso de todo el sistema político. razón de Estado. Se muestra. la cual ha de auspiciar tal fin. pues el autor florentino sí que justificaba y apoyaba la ausencia del bien moral en el ejercicio político que buscara la eficacia. una lectura moral del texto. muy diferente a lo moral en ocasiones. cada uno de esos yo que se pudieran enfrentar a estas palabras y que considerara si tal vínculo político establecido con el tirano y los que lo apoyan es beneficioso o es. por lo tanto. todavía desconocida en su tiempo. al que exhorta a iniciar la búsqueda de esa virtud política. infinitamente más crítico que. La virtud del político era. de todos sus miembros. una fuerte crítica contra la ausencia de sustento moral tanto en las acciones del monarca.responsabilidad hasta una amplia parte del cuerpo social. sin lugar a dudas. este texto se erigiría como un artefacto de creación y de acción. un perjuicio para el individuo este modo absolutista. ya que suponen las premisas necesarias para establecer un vínculo o crear una estructura política: búsqueda del bien común para el colectivo y partir de una condición de libertad para entrar a formar parte de una organización social estatal. que entonces sí podrían formar un cuerpo político. que todo sujeto no ha de abandonar. pues el significado literal del mismo albergaría. Maquiavelo. un recto obrar político. en términos manejados por Gadamer. creemos. la acusación hecha a la nobleza. el bien. como apunta el autor francés. La virtud política. que para nada mueve las actuaciones del tirano y toda su cohorte clientelar. irónicamente. la libertad. cada uno de los individuos. Podríamos ver en esta acusación de La Boétie. para Maquiavelo. "quien piense". pues se le pide que reflexione acerca de los motivos de la servidumbre. como. alta y baja. él ayudaría a conformarla y dotarla de contenido. "seiscientos" o "seis mil". podría entenderse como el ejercicio del bien. incluso a pesar de ser esta noción. "contr'un". y a los cargos dentro de esa administración o maquinaria estatal moderna que empieza a crecer imparable. en la parte final del título de esta obra. alcanzar a través de sus actos una alta eficiencia. Retomando la idea de la exhortación al lector como sujeto directamente implicado en el hallazgo de la virtud política. al tiempo que desde sus palabras se dirige a ese lector escondido. y contra. por el contrario. en esos "cinco o seis". que halle sus propias conclusiones. tiránico de gobierno. muy importante. y tal condición. que enajena las libertades individuales no . denominada voluntaria. pues sólo el lector puede ser el depositario de ésta. que diera prioridad absoluta a la razón de Estado.

esencialmente individual. por parte del uno o los unos. de un modo egoísta. ¿Existiría un monarca ultraterreno. que ha despreciado. en un gran número. Será políticamente posible. Dios no tendría cabida. las redes de dependencias. veríamos que Dios necesita a los creyentes como éstos le necesitan a él: sin Dios no habría eje en torno al que compactar y estructurar dicha comunidad de fieles. Consecuentemente. que posibilita no la paridad de relaciones en su interior. Avanzando algo más en la interpretación de lo que nos está contando La Boétie. feudo preciado de cada miembro de este cuerpo. pues La Boétie no consideraba que este colectivo social descrito pudiera ser adscrito a esta categoría.en pos del bien del conjunto. es la servidumbre que refiere un mal que corrompe el interior del cuerpo social desde las estructuras políticas que lo articulan. que ha abandonado. tanto en términos de intensión como de extensión. Una vinculación tan dañina y endémica que. se articulan en torno a un flujo de necesidades mutuas. Un cuerpo social. generadora de vicios perpetuados y sostenidos. órganos y sistemas del mismo. vemos cómo afecta a numerosísimos miembros. ya sean de creyentes. De esto se desprende que tal pacto. sin unos fieles que lo adoraran y que aceptaran establecer ese pacto particular del ámbito de la religión que es una alianza. podríamos vislumbrar un sentido anagógico en sus palabras. la existencia de un cuerpo de creyentes que lo convierten en raíz de su vínculo. con . extendiéndose a tantas esferas que "al final se halla casi tanta gente para la que la tiranía parece ser beneficiosa. pues eliminada la libertad. que no político. acorde a la descripción que él nos da. carente de libertad en su acceso a las condiciones de acuerdo. pues es la fe. ya sean de miembros de una sociedad civil. la libertad. para obtener los "beneficios de su saqueo". Necesitamos realizar un ejercicio de proyección hacia la esfera divina. Dios. cabe preguntarse si es posible calificar algo de voluntario. pues una conducta magnánima buscaría un gran bien. las necesidades en el interior de las comunidades. lo que posibilita su existencia. ha perdido sus condiciones de legitimación moral. uno de los principios más ansiados en cualquier modalidad de gobierno. sino únicamente en el propio. Al autor francés le sirve para urdir una terrible ironía en torno al título. pero moralmente reprobable. lo múltiple. gracias a la ausencia de magnanimidad del tirano y sus acólitos. pero sí el establecimiento del pacto de gobierno. Llevado a un plano superior. como gente para la cual la libertad sería agradable". sin fieles. para que éstos contaran con su distinción. a través de la imagen del cuerpo social como organismo vivo. De este modo.

a su vez. no en base a ninguna motivación cívica. inadecuados. Éstos actúan gracias al permiso tácito de los gobernados. como por parte de los gobernados. entre el mandatario individuado y la multitud. Asistimos con estas conductas. por esa red de dependencias. nosotros ahora. de un modo lesivo para los principios cívicos. Parece difícil poder llegar a tal calificación con la caracterización que nos ha dado La Boétie. sino a partir de la búsqueda del usufructo patrimonial. en los gobernantes. tanto por parte de los gobernantes. pues permiten y toleran tales comportamientos. entre el que gobierna y los gobernados. pues el gobernante tiraniza a los que se encuentran en una jerarquía inferior.su gracia? Parece ser que podemos discernir una profunda analogía en el establecimiento de ambos lazos. ser calificada de justa. como de la salud del Estado. o neo-patrimonial. no podemos dejar de comprobar que las sociedades civiles en su desarrollo posterior han seguido manteniendo tales vínculos en torno a la libertad de los gobernantes. viendo el tipo de relación establecida entre lo uno y lo múltiple. en las cuales el pacto obedece a una vinculación material mutua. hacia nuestros días. "a través de favores y componendas". del bien común al particular. que menciona "las ganancias o las retribuciones que se obtienen con los tiranos". en la que prevalece el interés material. sabedores de que las personas al timón del gobierno. cabría preguntarse qué tipo de ley. los cuales. sin lugar a dudas. surgirá de esta particular relación y si podría. o conjunto de leyes. al tiempo que se ve tiranizado por los actos de estos. Ante tal ejercicio de la política. ante lo cual es difícil . no ejecutaran ninguna sanción o castigo. No podemos despedirnos sin aludir a este otro pasaje. a la perversión de los principios que auspician la convivencia colectiva. tiránicos a su vez. Y continuando con este tipo de lectura o interpretación. pueblan la esfera política actual. proyectando lo expuesto en el texto hacia el futuro. Podríamos hablar del establecimiento de redes clientelares. pues ha de permitirlos en pos de seguir manteniendo su posición preeminente. obran en perjuicio tanto del bien común. pues ansía un trasvase de los bienes de la colectividad al patrimonio personal. dada su desvinculación completa con la esfera de lo moral. especialmente en su parte final. lectores e interlocutores actualizados de La Boétie. quienes. Podemos rizar aún más el rizo y acudir a términos manejados en el texto. no ejerciendo su papel como depositarios y vigilantes últimos de la soberanía estatal.

por evitarla. esfera de lo particular. del Estado. en torno a la tiranía. . En unos por ejercerla. hacia una especie de contrato privado.resistirse a la tentación de plantear una posible traslación del contrato social. en el que la búsqueda del beneficio o del éxito material terrenal. fueran el verdadero origen de esa fascinación activa. lectores en los que confía La Boétie. en otros por sostenerla. y en detrimento. esfera de lo público. bajo el auspicio. en el que se intercambian beneficios cuantificables entre ambas partas. nosotros hablaremos de avidez. en unos pocos. y aquí podría vislumbrarse un guiño a los principios de una corriente como el calvinismo.