ac;erc;a de la c;onstruc;c;ión del c;uerpo sexuado

por gabi dv (Iasmujeresmovemoselmundo@hotmail.com) 1Los hombres y las mujeres de nuestra época -probablemente, de todas las épocas- son cuerpos sexuados: un producto cultural, una construcción social, ya que los modos de habitarlo despliegan sus posibilidades en los escenarios de la opresión de género, clase, etnia, religión, etc. ¿Lo qué? Hacia allá vamos, pero antes, un paréntesis indignado: (No me gusta la expresión "habitar el cuerpo sexuado", como si el cuerpo fuera el lugar donde el YO -una entidad muy difícil de conceptualizarvive. Como si ese YO fuera otra cosa distinta del cuerpo, un cuerpo-vasohueco, ¿relleno? de un ¿alma? ¿psiquis? ¿mente? Realmente, no entiendo). Deconstruirse mujer A las mujeres se nos niega el derecho a ser cuerpos potentes. Piercings y tatuajes no son para nosotras (solía tener una argollita en el labio inferior, recuerdo que un casi-amigo me dijo que no le gustaba porque era muy "masculino". Que alguien me explique qué tiene de masculino una argolla ... ). ¿Será porque no nos banca mas el dolor? Depilación con cera, corpiños con aro, vinchas de plástico, tacos aguja, tangas de infames elásticos. Todo eso sí es femenino. Y todo duele mucho. Sentidos hegemónicos, ¡cuak! No por construcción menos eficiente y real 1 : con el tiempo, te deja de doler. Te acostumbrás, se te hace un callito al costado, debajo de la axila, donde se te clava el aro del corpiño, en el talón, donde se apoya el taco aguja. Nos terminamos convenciendo de que hacerte un pap, o una ecografía intravaginal es "un examen de rutina" (¡¡¿?!!). Bueno, todas esas prácticas de transformación del cuerpo femenino que se naturalizan. No por nada dice Preciado que la mujer hoy -del biocapitalismo fármacopornográfico ... qué genial señora- es ya tecnomujer: "La feminidad, desde la píldora, es una ficción. (... ) es hoy una construcción biotecnopolítica: una suplantación hormonal de los 12 a los 50 años. La biomujer es hoy tecnomujer, es ya transexual"2. (Qué genial señora, genial, genial, genial). Hacerse lesbiana Y de repente, un día como cualquier otro, te gusta ella (y ella es cuerpo potente). Ser lesbiana hace estallar la economía erótica hegemónica: ¿Quién es masculina y quién femenina? porque masculina es la imagen de la marimacha, pero masculina también es la que encara, la que avanza. (Ah, no, el psicoanálisis dice que eso es fálico, y que son cosas MUY distintas. BLA) ¿a quién le toca dar el primer paso? ¿y el primer beso? ¿Cuáles son las reglas del levante lésbico? Con lo arbitraria que es la lógica binaria, casi cualquier característica de nuestros cuerpos y de nuestros modos podría ser calificada como masculina o como femenina. (Lo que no entiendo bien todavía es cuál es el criterio ... lo que no entiendo bien todavía es dónde caigo yo ... ). Prefiero pensar que la dicotomía es falaz: la dicotomía se sostiene a fuerza de prácticas normalizadoras que van desde el bisturí hasta los ejercicios de "gimnasia modeladora", en una amplia gama de regímenes de transformación/intervención del cuerpo más o menos sangrientos, más o menos dolorosos, que tienen como único objetivo acercar los cuerpos a alguna de esas dos únicas posibilidades: tipos puros de masculinidad y feminidad. Más vale que nos demos cuenta pronto que si una mide metro y medio, es imposible acercarse; que si una es gorda, barbuda, se viste con ropa cómoda -y no linda y complicada-, rota o manchada -y no limpísima y planchadísima-, si una usa zapatillas en vez de tacos, mochila, en vez de carterita diminuta ... bueno, podría seguir hasta el hartazgo, pero me parece que para ilustrar alcanza, ¿no? El tema es deconstruir el deseo que nos impusieron a ser ese cuerpo imposible -preguntarnos por qué, para qué, para quién/es querríamos ser-, reconocernos cuerpos potentes, desistir de guiarnos por las reglas -y marcas- de género, e inventar. Porque una se queda sin reglas con las cuales predecir lo que va a pasar en el encuentro con la otra. Hay que inventar. Hay que inventarse 3 . En eso estamos: Baruyera, cultura Tortillera.
1 Cuando se pone en juego el argumento de la teoría del constructivismo social de las sexualidades' se apunta a construir el sentido de que en tanto que contingente- esta construcción es arbitraria, que podría ser otra, y en definitiva, se apunta a construir el sentido de la transformación. Mi sensación es que, a veces, en aras de aquel sentido, se soslaya la crudeza del sufrimiento, la crueldad de la persecución, la injusticia de la discrimanción y la violencia. 2 Preciado, Beatriz (200S). Entrevista disponible en http://dianamaffia.com.ar/200S/04/09/ beatriz-preciado-dedi co- mi -vida-a-di namitarel-binomio-hombremujer/ 3 (Ser otra. Por hoy, para ella, esta noche; acá, en este trabajo, acá, con los chicos; y así. explorar las posibilidades de no los modos de habitar, sino los modos de ser. Las infinitas posibilidades de ser, nuestra potencia. Sin hacernos cargo de las reglas -pero si midiendo las consecuencias ... -, haciéndonos cargo de nuestros deseos -incluso para decirnos a nosotras mismas ese deseo es heteropatriarcal, y no lo vaya vehiculizarCuidado, mirar para atrás y dudar, -caminos oscuros-, lo que alguna vez tanto queríamos, se deshace. las que tenemos pibes -algunas- ... (Quizá los trajimos al mundo estafadas, engañadas, coaccionadas). Sí, ¿y qué? Ahora los amamos todo lo que podemos ... -, tratamos de no enojarnos cuando las abuelas y las tías les dicen que las lesbianas esto o aquello -grrrr-, y les explicamos S5 veces que Vero y Sonia son novias zzzzz- [y nos buscamos una novia a la que le gusten los chicos D.