You are on page 1of 2

Nombre: Oscar Vivar

Ley de Modernización de la Venta Ambulante

Mi nombre es Oscar Vivar, soy miembro de Se Hace Camino Nueva York, originariamente de México y he
vendedor ambulante desde hace mas o menos 15 años. Vendo elotes, pinchos y me encuentro ubicado en la
Avenida Roosevelt con Junction Blvd en Queens. Es una área con alta participación de vendedores
ambulantes que urgentemente necesitamos permisos. Quisiera darle mis agradecimientos especiales a la
concejal Melissa Mark-Viverito, al concejal Mark Levin, a la concejal y representante de nuestro distrito
Julissa Ferreras-Copeland y a todos los demás miembros del concejo que han sido aliados en la introducción
de este proyecto de ley que busca resolver una parte del problema que enfrentamos los vendedores
ambulantes.
Hace 25 años tomé la decisión de emigrar a la ciudad de Nueva York desde mi ciudad natal en Méjico,
en búsqueda de un mejor futuro y con la esperanza de hacer realidad mis sueños y poderle brindar apoyo a
mi familia. Hace 16 años y después de haber hecho diferentes trabajos difíciles en los cuales era explotado,
decidí convertirme en un vendedor ambulante para ser el dueño de mi propio negocio y tener flexibilidad
con el horario de trabajo para así poder compartir con mi esposa y mis hijas. Durante estos 16 años he
pagado por el alquiler de un permiso para poder trabajar tranquilamente, y hoy por hoy, la cantidad que
pago por dicho alquiler asciende a US 16.000 mientras que la ciudad sólo le cobra US 200 a los dueños de
los permisos por la renovación cada dos años.
Si desde que comencé a trabajar como vendedor ambulante hubiera tenido un permiso, seguramente
todo el dinero que he gastado en el alquiler, lo hubiera podido invertir en la compra de una casa. Pudiera
ofrecerles mejor calidad de vida a mi esposa y a mis hijas.Pudiera ofrecerles una mejor educación. Durante
todo este tiempo de experiencia como vendedor ambulante he aprendido que nosotros los vendedores
ambulantes somos parte activa de la cadena productiva.Vendemos nuestros productos, también compramos
a otros comerciantes los materiales que necesitamos para prepararlos. y le aportamos a la ciudad con el pago
de nuestros impuestos.
Es el momento de acabar con el mercado negro y de demostrar que somos muchos los vendedores
ambulantes que estamos organizados y que queremos trabajar sin incumplir la ley. Este proyecto de ley es
una gran oportunidad para que la venta ambulante deje de ser ilegal y comience a verse como parte de la
esencia cultural e histórica de la ciudad de Nueva York.
Quisiera que este proyecto de ley se pusiera en marcha pronto con la ayuda de los demás concejales y la
administración del alcalde De Blasio para que así mi sueño y el del resto de vendedores ambulantes de
poder tener un permiso para trabajar dignamente sea una realidad.

Name: Oscar Vivar

In favor of: Street Vending Modernization Act

My name is Oscar Vivar. I am a member of Make The Road New York.
I’m proud to testify today in favor of the Street Vending Modernization Act. I’m originally from Mexico
and I’ve been a street vendor for 16 years on Roosevelt Avenue in Queens. My wife and I sell Corn and
‘Pinchos’ among the many other street vendors on Roosevelt Ave. The Street Vending Modernization Act
would help me, my family and thousands of other street vendors across the city.
To begin, I would like to give special thanks to Speaker Melissa Mark-Viverito, Council Member Mark
Levin, My Council Member Julissa Ferreras-Copeland, and all the cosponsors of this bill..
Twenty-five years ago, I decided to immigrate to New York City from my home city in Mexico. I came in
search of a better life and with the hope to make my dreams a reality to be able to provide for my family. 16
years ago, after having taken several difficult jobs where I was exploited, I decided to become a street
vendor to be the owner of my own business. Being a street vendor gave me the flexibility to spend time with
my wife and two daughters. During my 16 years as a street vendor, I’ve paid to rent a permit. Today, I pay
$16,000 every two years for a permit that costs the owner only $200 to renew every two years.
If I had had a permit from the beginning, I would have been able to invest that in buying a home. I
would have been able to offer the better quality of life for my daughters that I dreamt of.
In my time as a street vendor, it’s become clear how crucial street vendors are in the productive
economy of New York City. Not only do we sell our products, but we are consumers in the market as well.
We support our city paying taxes.
Now is the time to end the black market. We want to work without breaking the law. This proposal
offers the incredible opportunity to legalize and legitimize street vending as part of the cultural and historic
essence of New York City.
I commend and urge our City Council and Mayoral Administration to pass this proposal so that the
dream of street vendors across the city to work with dignity can become a reality.

Related Interests