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El hombre vacuo

Existe un conflicto entre nuestra esencia y nuestra mscara. Lo que somos realmente
y lo que hemos construido para agradar a los dems, a fin de sentirnos parte de. Este
ejemplo es de los mejores, se refiere al tenista Andr Agassi, veamos:
Soy el mejor jugador de tenis del mundo, y sin embargo me siento vaco. Si ser el nmero uno
me hace sentir as, qu sentido tiene serlo? Por qu no me retiro y punto? (Andre Agassi).
Dicen algunos maestros que cuando le cumplimos todo a la mscara y logramos ese xito que
nos pide entonces al final la esencia nos pasa la factura: sentimiento de vaco. No es por cierto
el vaco del Zen, veamos algo ms:
A continuacin recibo la llamada de un periodista. Le digo que estoy contento por el ranking,
que es agradable llegar a lo mejor que se puede ser. Pero es mentira. Eso no es en absoluto lo
que siento. Es lo que quiero sentir. Es lo que se espera de m que sienta, lo que me digo a m
mismo que debo sentir. Pero, en realidad, no siento nada
Me parece una observacin por dems ilustradora. No es lo que siente, o sea que su misma
esencia le est informando que eso no es lo real en l. Por otro lado es an ms incisivo
cuando afirma que es lo que debe sentir. Quin puso ese deber dentro de ese hombre? Es
agradable llegar a lo mejor que se puede ser, siempre dentro de lo que se le pide desde fuera,
no desde su realidad ms profunda. Contina siendo ms claro an cuando dice es lo que se
espera de mi que sienta.
Sinceramente me parece muy bueno que un personaje del top ten del deporte haga estas
declaraciones. Nuestra sociedad nos mete un perfeccionismo enfermizo que no existe, que es
totalmente ridculo seguir y que es fuente de sufrimiento. Adems vivimos constantemente en la
exigencia de lo que los dems quieren que sintamos para poder ser aceptados. Es realmente
una sociedad enferma. Despus hablamos de cambios y paz mundial. No puede haber paz si
dentro del individuo hay una guerra permanente entre su real sentir y lo que los dems quieren
que sienta.
De esta manera no solo nos desconectamos de nuestra esencia, sino de la esencia de los
dems en tanto el otro en realidad no existe, sino que somos una unidad. La fantasa de la
separacin empieza en la separacin de nuestro verdadero ser, despus de ah todo se vuelve
fragmentado y queremos conquistar el mundo.

Daniel Curbelo