Colegio Bosques Tapachula

Lorena María Wheelock Gutiérrez

Formación Humana

Actividad de Reflexión

Prof. Jorge Humberto Arrioja López

Jueves, 30 de Agosto de 2007

Actividad de Reflexión
1.- ¿Tengo un corazón puro para poder creer con firmeza en Dios? Yo creo plenamente en Dios y no hay nadie que pueda cambiar eso, pero yo la verdad me costaría mucho juzgarme ya que tengo un cambio muy drástico de ánimo, siempre. Pero yo en lo personal creo que si tengo el corazón puro que me permite creer con firmeza en Dios. Trato de mantener mi corazón puro y abstenerme de cosas que puedan perjudicar mi fe y eso no es tarea fácil ya que muchos medios quieren sabotear a la fe católica, hay que siempre estar cuidándonos de eso. 2.- ¿Mi alma está continuamente dispuesta para aceptar a Dios? Me gustaría decir que siempre esta dispuesta pero no creo que eso sea posible por el hecho que no somos perfectos, pero de que está continuamente ahí para Dios está, yo creo que lo importante es saber que es lo que Dios tiene preparado para su plan de vida y seguirlo de la manera en la que te lo pide. Mi corazón está dispuesto para Dios y espero poder realizar lo que me pida. Dios es grande y me quiere tengo que estar dispuesta por agradecimiento y por amor y no pro compromiso. 3.- ¿Qué resonancia tienen en mí los buenos ejemplos católicos? Que en verdad hay testimonio de la existencia de Dios y que él siempre esta presente con nosotros y nos acompañará en nuestras vidas. Resuenan en la forma que debo buscar hacer el bien siempre porque con el simple hecho de saber que Dios esta aquí en este momento mientras yo hago mi trabajo y eso m hace como caer en conciencia y querer realizar todo por él. Los testimonios como los eucarísticos o las apariciones me llama demasiado la atención ya que Dios se manifiesta a los ojos del hombre y eso se me hace amor de verdad y él quiere hacer que más gente le sigue y que muchos más reafirmen su fe. 4.- ¿Comprendo para creer o creo para comprender? Yo creo para comprender si quiero comprender a Dios y el porque de las cosas tengo que creer, tengo que tener fe. Y como todos saben la fe mueve montañas como vas a dejar a la fe de segundo. A mi se me hace absurdo comprender para creer porque hay muchas cosas que nosotros como personas no encontramos respuesta o no le vemos explicación y yo siento que para comprender a Dios hay que creer plenamente en él y después comprender como no es lógico tratar de comprender algo en lo que no crees por eso a veces siento que los científicos que estudian los misterios de la vida deberían de ser un poco más flexibles en cuanto al caso de la religión y no quedarse como ateos para ser “objetivos”.

Tarea #6:

Esta transformación de la materia inorgánica en materia orgánica es un punto de vista relativamente reciente. En contraste la teoría de la generación espontánea ¾ el surgimiento de la vida desde la nada ¾ tiene una larga historia. Desde el antiguo Egipto, China, India y Babilonia vemos la creencia en la generación espontánea. Podemos verlo en los escritos de los antiguos griegos. "Aquí surgen gusanos en un estercolero y de la carne podrida, aquí salen los piojos del sudor humano, aquí salen luciérnagas de las chispas de una pira funeraria, y finalmente en la tierra húmeda de rocío salen ranas y ratones. Para ellos la generación espontánea era simplemente un hecho obvio, empíricamente establecido cuya base teórica era de importancia secundaria", escribe Oparin. 13 La mayor parte de esto estaba vinculado a las leyendas y mitos religiosos. Sin embargo el punto de vista de los griegos era de carácter materialista. Fue el punto de vista idealista de Platón, reflejado en Aristóteles, el que dio a la generación espontánea una calidad sobrenatural y más tarde formó la base de la cultura científica medieval y dominó las mentes de la gente durante siglos. No es que la materia contenga la vida sino que esta imbuida de ella. A través de las escuelas filosóficas griega y romana, la primitiva iglesia cristiana tomó prestada esta concepción para desarrollar su concepción mística del origen de la vida. San Agustín vio en la generación espontánea una manifestación de la voluntad de divina, la animación de la materia inerte por el "espíritu creador de la vida". Como Lenin plantea, "los escolásticos y clérigos se apoderaron de lo que estaba muerto en Aristóteles y no de lo que estaba vivo". Más tarde fue desarrollado por Santo Tomás de Aquino de acuerdo con las enseñanzas de la iglesia católica. La iglesia ortodoxa tiene un punto de vista similar. El obispo de Rostov, Dimitrii explicó en 1708 que Noé no metió en su arca aquellos animales capaces de generación espontánea: "Esos perecieron en el Diluvio y después del Diluvio surgieron de nuevo de tales principios". Esta era la opinión predominante en occidente hasta mediados del siglo XIX.

Cleopatra fled to Egypt, but was called to Tarsus (on present-day Turkey's southern coast) by Mark Antony, one of the new rulers of Rome, to account for her actions. She arrived, dressed as Venus, goddess of Love, aboard a sumptuous "barge" sailed by a crew of female servants dressed as sea nymphs. The ship had a gilded stern, silver-tipped oars, and purple sails. Antony was bewitched! He told her dirty jokes and she told better ones right back. Whatever he wanted to do, she would do with him, proving herself his equal. When she returned to Egypt, Antony went with her to spend the winter in Egypt's pleasant climate rather than rainy Rome. Not long after Antony returned to Rome, Cleopatra gave birth to twins. In Rome Antony married his co-emperor Octavian's sister and started a family, but four years later he was back in Alexandria, unable to live without Cleopatra. He married her in 36 BC, and never went back to Rome. Rome had had enough! Octavian invaded Alexandria in 30 BC. On the verge of battle, Antony's fleet went over to the Roman side, and soon also did his cavalry. Antony fled to Alexandria and, thinking Cleopatra dead, stabbed himself. On learning she was still alive he had himself carried to her, and died in her arms. Octavian captured the Egyptian queen and set guards on her to make sure she did not commit suicide. He wanted to parade her through Rome triumphantly in chains. But she arranged for a servant to smuggle in an asp (a poisonous snake) in a basket of figs. She ate the figs, and wrote Octavian a letter asking that she be buried with Antony. Octavian, sensing what this meant, alerted her guards to an attempt at suicide, but it was too late. Queen Cleopatra VII was dead at the age of 39. She was buried with Antony, leaving behind her a love story the world will never forget.