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, COLECCIÓN

EIPQZOM
de

Siquem
J.SALTERRAE

Acercar el cielo es un texto de espiritualidad comprensible, para la vida cotidiana,
que pretende demostrar que la confinación de la mística al disfrute de una
minoría es, cuando menos, un planteamiento restrictivo. Auxiliado por la
teología y la antropología contemporáneas, el autor propone un itinerario de
vida espiritual para recorrer día a día, lo más fielmente posible al camino y
ideario teresianos. Los capítulos se articulan siguiendo el libro del Castil
Interior, pero con un lenguaje actual y fácil que lo sitúa en el siglo XXI, invitan
al lector a enriquecer su vida siguiendo la espiritualidad de una muj
apasionada y apasionante como Teresa de Jesús.
ANTONIO MAS ARRONDO (Zaragoza 1948) estudia teología en las universidad
de Lyon y Gregoriana de Roma, para doctorarse posteriormente en Burgos co
un tema referido a las Séptimas Moradas de Teresa de Jesús. El pensamien
teresiano ha ocupado la mayor parte de sus publicaciones de libros y artículo
especializados. Sacerdote diocesano desde 1974, compagina la labor docente
con la tarea pastoral en un barrio popular zaragozano.

568-4

AMv.salterrae.es

Sal Terrae

Colección «EL POZO DE SIQUEM

Antonio Mas Arrondo

166

Acercar el Cielo
Itinerario espiritual
con Teresa de Jesús

Editorial SAL TERRAE
Santander

índice

Agradecimientos

11

Presentación

13

Introducción:
Sugerencias para comprender el itinerario

15

1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
11.
12.

La respuesta a una situación
La persona en este itinerario
Los libros de Teresa y el Castillo Interior
Las siete moradas del Castillo Interior
y el seguimiento de Cristo
La estructura de cada morada
Indicaciones para visitar las moradas
Consejos para vivir en una morada
Para comprender la mística teresiana
Recomponer un «puzzle»
Soñando futuros
Siglas utilizadas
Página web

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PRIMERAS MORADAS:

Fuerte llamada a vivir con Dios
1. Un Dios deseoso de comunicarse con el hombre
La cuestión de Dios en nuestro tiempo:
ensayo de diagnóstico
La comunicación de Dios con el hombre
Imágenes de Dios

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el voluntariado y «hacerse espaldas» 64 65 70 72 75 76 78 79 80 81 83 87 RECUERDE 92 ORACIÓN 93 TERCERAS MORADAS: La firme decisión de seguir su senda 1. El Dios de Jesucristo 2. El amor como norma de conducta 115 117 118 119 120 122 126 127 130 RECUERDE 131 ORACIÓN 131 QUINTAS MORADAS: El abandono de la voluntad para renacer a Dios 1. Los inicios de la transformación personal por el amor . o el gusano de seda La transformación de la persona por la unión de voluntades: el nacimiento de la mariposa 5. El caminante entrega su voluntad y queda transformado y convertido a Cristo La entrega de la voluntad en santa Teresa Morir para vivir. Jesucristo y la entrega de la voluntad 3. Un Dios entregado al hombre 2. En los comienzos del Dios Trino 2. Acciones que realizar: una vida llena de sentido frente al misterio del mal .8 ACERCAR EL CIELO 2. La decisión de seguir a Jesucristo con perfección 95 96 98 3. El Dios de Jesucristo 3. Oración de recogimiento sobrenatural. . el amor al prójimo y el desasimiento La virtud de la perseverancia La virtud del amor La virtud del desasimiento 5. La oración de meditación Oración de meditación con el evangelio Meditar un momento de la vida de Cristo Oración con imágenes La lectura espiritual 4. La acción: el valor de la prueba 9 101 105 110 RECUERDE 112 ORACIÓN H3 CUARTAS MORADAS: Un descanso que nos prepara a lo que ha de venir 1. . La persona: un castillo habitado Creados'a imagen de Dios La virtud de la pobreza El conocimiento propio 5. Jesucristo nos lleva al monte Tabor 3. La oración de unión Oración de unión no regalada Oración de unión regalada Oración de habitación con vista La Eucaristía. Dios acerca el cielo 2. . La oración vocal 4. Acciones en esta morada: la perfección del amor a Dios y al prójimo RECUERDE ORACIÓN 133 135 137 141 142 145 147 149 151 151 157 159 161 '64 167 . La «Sacratísima Humanidad» de Cristo 3. El demonio El pecado mortal en santa Teresa Un camino para pecadores ÍNDICE 44 44 47 49 50 53 55 55 57 58 RECUERDE 60 ORACIÓN 61 SEGUNDAS MORADAS: El conocimiento para seguir a Jesucristo 63 1. escuela de ofrecimiento 4. . 5. La acción exterior: una vida llena de sentido religioso. La virtud de la humildad 5. de quietud y sueño de las potencias Oración de recogimiento sobrenatural Oración de «gustos» o de «quietud» Oración del «sueño de las potencias» 4. La transformación de la persona por el crecimiento de las virtudes: la perseverancia en la fe. La oración de recogimiento 4.

como en el Centro regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA). El grupo plural y eclesial de Buenafuente del Sistal (Guadalajara) -monjas de clausura.también me aportó muchas pistas para buscar aplicaciones directas del pensamiento teresiano a todo tipo de personas. Las visiones intelectuales. Recrear el Reino y la Iglesia RECUERDE ORACIÓN SÉPTIMAS MORADAS: La colaboración con Jesucristo porque se ha participado de su resurrección 1. Laurentino Novoa. o el conocer sin ver Las visiones imaginarias. La Humanidad de Cristo en las sextas moradas 3. o la alegría de saberse amado . en mi Parroquia de san Lino y en el Centro «Berit» de Zaragoza. o el conocimiento intuitivo . José Luis Gracia y Carmina Binaburo y Manuel Úrbez. . Ángela Ionescu. o el aprendizaje del amor adulto Cuando la mística se sustenta en la vida diaria El despertar. . o la experiencia de un Dios cercano 2. o la madurez humana hecha realidad 5. me han ayudado algunas personas: mi madre. presbíteros y laicos. La suspensión en Dios. Oraciones de un convertido al amor. La transformación de la persona en las séptimas. La Trinidad. o cuando alguien nos quiere del todo El vuelo del espíritu Oración de júbilo.. tanto en el Centro Internacional Teresiano-Sanjuanista de Ávila (CITES). religiosas. Antes de escribirlas. La transformación de la persona por el amor 5. . Vimos la necesidad de poner al servicio de cualquiera que quisiera vivir como cristiano en la actualidad las intuiciones de Teresa de Jesús. las hemos expuesto oralmente en varias ocasiones. mi hermano Carlos. A todos les estoy sinceramente agradecido.10 ACKRCAR EL CIELO SEXTAS MORADAS: El amor también se aprende 1. La acción en ayuda del Esposo. o el cruce de miradas . «Es imposible tener memoria de cosa de nuestro Señor o la noche oscura teresiana 4.. o la libertad del esclavo RECUERDE ORACIÓN Epílogo y obertura Agradecimientos La idea de hacer este libro surgió hace algún tiempo conversando en Praga con Denisa Teresa Chérvénkova.. Jesucristo en el matrimonio espiritual Yo en ti y tú en mí Las imágenes de Cristo resucitado y el matrimonio espiritual 3. Aurelio Barrón. La oración continuada en el matrimonio espiritual 4. El misterio de Dios Trino 2. o la pena sabrosa La inflamación deleitosa La comunicación con el Amado: las «hablas» Los arrobamientos. . De muy diversas maneras.

entre otras cosas. A continuación se desarrollan los siete pasos para experimentar intensamente la vida en su dimensión espiritual siguiendo a santa Teresa de Jesús. Buscaremos aproximar las intuiciones de Teresa en su seguimiento de Cristo al creyente actual. Quiere ser guía y acompañante para quienes consideren que su vida necesita. Ponemos en manos de Dios y de María nuestro empeño. Jesucristo y Santa Teresa marcarán nuestro camino. sencillo. Acompañados por santa Teresa de Jesús. un poco de espiritualidad. La propuesta pretende sugerir alguna solución que pueda paliar la crisis espiritual de Europa y de la Iglesia católica. Pero no haremos arqueología ni estudios históricos acerca de Teresa de Jesús. No es un libro para ser leído. sino para ser vivido. Procuraremos ser fíeles a ambos. asequible al mayor número de personas. ofrecemos una guía espiritual para aquellos que buscan a Dios o ansian llevar una vida espiritual dentro de los parámetros cristianos. no de los lectores potenciales. quien desde la primera página se convertirá en actor de su vida espiritual. El proyecto exige desde el comienzo una conducta activa por parte del lector. sino de si ha podido servir de orientación a sus vidas. . El éxito o fracaso de la empresa dependerá. Nace para ser útil.Presentación El objetivo es escribir un libro pequeño. Por tanto. La primera parte ofrece sugerencias para comprender el itinerario.

Fundamentalmente son dos: el descubrimiento de un mundo nuevo. rezó mucho y escribió. El mundo se hallaba en óptimas condiciones para buscar las bases de un nuevo orden a través de los organismos internacionales existentes y de otros que surgen progresivamente. con la irrupción de la tecnología informática y la globalización económica. había atravesado ampliamente la mitad de la vida. . Este nuevo orden emergente puede y debe empeñarse en la superación de las grandes bolsas de pobreza que dividen a la humanidad en pobres y ricos. Su gran deseo siempre fue «allegar» almas a Dios. Creyendo no poder hacer otra cosa. teniendo puesta su mirada en los grandes acontecimientos de su época. y albergaba además la esperanza de que sus libros llegarían a un público más amplio. los cambios mundiales se precipitaron después de la caída del muro. «en especial en estos tiempos que son menester amigos fuertes de Dios» (V 15.Introducción Sugerencias para comprender el itinerario 1. al igual que ella. que se va perfilando a partir de la caída del muro de Berlín. También nosotros. comenzó a escribir por obediencia a sus superiores. debemos dar cuenta de los nuevos centros de interés que sustentarán nuestra reflexión. En efecto. y la secularización creciente de Europa. En aquel momento dos cosas la preocupaban sobremanera: el descubrimiento de las Américas y la división de la Iglesia por causa de la separación de los protestantes. fundó monasterios que fueran luz en medio de la noche.5). Tenía la secreta convicción de que sus escritos servirían a los hombres y mujeres que empezaban a llenar los monasterios por ella fundados. La respuesta a una situación Cuando Teresa empuñó la pluma.

Sin aspirar a dar cuenta de ellos. INTRODUCCIÓN 17 Nada. en el que nos ayudará santa Teresa. porque así cumple el mandato de su Señor de estar cerca de quienes sufren. la aceptamos. Por tanto. la posibilidad de construir personas adultas desde el evangelio. que no pueden ser otros que los que conlleva el estricto seguimiento de Jesucristo. Durante siglos. . la persona de Jesucristo y nuestro deseo de crecer en fe y en madurez humana nos impulsan a buscar a otros caminantes para ayudarnos mutuamente. En una sociedad secularizada. Hospitales. la Iglesia ha sido con frecuencia la abanderada de la construcción social. querrían encontrar un espacio para desarrollar valores espirituales. haremos una propuesta religiosa y cristiana siguiendo las huellas de santa Teresa de Jesús. lector. pero sí un respeto a los tiempos y necesidades personales del caminante. la Iglesia alberga en su seno diferentes sensibilidades o tendencias. a la vez. Dios hecho hombre. La comunidad cristiana surgirá de forma espontánea si. los santos. aceptamos la fe en Jesucristo tal como la entiende la Iglesia Católica y es expresada en el Concilio Vaticano n. urge presentar a los buscadores de Dios proyectos a largo plazo que. Atenderemos la necesidad inherente al ser humano de vivir en comunidad sin que ésta enmascare la respuesta personal de cada uno a la llamada de Dios. significa que la presente guía orientará y dará pistas claras desde el evangelio y desde santa Teresa. Con respecto a la primera. será nuestro objetivo señalar los pasos que el creyente debe dar para vivir (experimentar) esa fe en plenitud. Nada puede suplirla. Las razones son sencillas de explicar: Teresa distinguía entre la fe tal como la expresa la Iglesia Católica. en medio de los atropellos de las sociedades modernas. Ahora bien. ni hipoteca la creatividad. mediante un proyecto de vida. y algunos con notable éxito. En cuanto a la segunda. Por fidelidad inicial al lector. La interpretación que ofrecemos de la obra teresiana querría servir de orientación a las tendencias más abiertas. humanicen y cristianicen. «individual» no significa «individualista». deseosas de abrir la realidad eclesial a los nuevos tiempos. En estos tiempos hay una necesidad apremiante de ofrecer. pero dejará un gran margen a la libertad y creatividad de quien la siga. como tampoco puede nadie ocupar nuestro lugar ni asumir nuestra responsabilidad en la vida. No pretendemos juzgar esa tendencia. El respeto a lo heredado no menoscaba nuestra libertad. No saldrá de aquí una religión a la carta. Junto a esto. sencillamente. por recóndito que sea. 2. colocándola como punto de partida del itinerario espiritual. En este marco quiere situarse el presente itinerario cristiano. pero observamos cómo el ocaso del Dios cristiano en Europa. desde el principio. nuestro trabajo quisiera responder a algunos de los interrogantes que suscita el momento actual. No podemos olvidar esta herencia: es la herencia de la Iglesia. ni la consideración a los tiempos que cada cual quiera imponerse. sin menoscabar un ápice la libertad de los seguidores del itinerario.16 ACERCAR EL CIELO Por otra parte. diremos que estas páginas surgen en la Iglesia y para la Iglesia. Teresa de Jesús entre ellos. la herencia de sus hijos insignes. este libro se dirige a personas individuales que. La persona en este itinerario Nuestra época se caracteriza por acentuar intensamente los valores subjetivos e individuales. Ahora bien. está dando lugar a una gran confusión. alcanza la neutralidad total. la masiva deserción de lo religioso en el continente europeo puede ser atribuible a diversos factores. y la fe «vivida» por el creyente. escuelas y un sinfín de obras jalonan su trayectoria con más éxitos que fracasos. En la práctica. durante miles de años lo han venido haciendo otros muchos. tal y como viene siendo representado por la institución eclesial. Tampoco lo que se escribe. Ha mostrado y sigue mostrando su mejor rostro en la atención a los menos favorecidos. Queremos dar por supuesto el carácter religioso del ser humano. este camino espiritual reposa sobre la libertad de quien lo sigue. En otras palabras. ni yo somos los primeros en buscar a Dios. Conjugar las dimensiones personal y comunitaria de todo proyecto humano se presenta como el gran reto que los creyentes deben intentar llevar a la práctica. Alguno podrá dudar de la conveniencia de embarcarse en una tarea cuyos resultados se conocen de antemano. Contestaré que ni usted. favoreciendo la participación y la vuelta a los valores clásicos. Antes que nosotros. Y debe seguir haciéndolo.

quedando preparados para ser . La misma Teresa aplica a su vida este esquema al salvar la distancia que la separa de los acontecimientos históricos. en ocasiones. El libro cuenta las maravillas que Dios puede hacer con una persona. el Castillo Interior se coloca al nivel de los primeros seguidores de Jesucristo. por haber sido creada a imagen suya. de la nuestra. Vida es la primera gran reflexión autobiográfica. El desarrollo de la relación contiene . El secreto del Castillo se encuentra en este término: relación personal entre Cristo y nosotros. escrita en 1565. más en objeto de admiración que en ejemplo válido para los creyentes. En las cuartas los conduce al Tabor para que descansen. En la madurez de su vida (1577) escribió el Castillo Interior. debemos dar una interpretación global del libro que evite algunos inconvenientes históricos: la gran santidad de la autora la ha convertido. cuando fueron enviados en misión. Poco después redactó Camino de Perfección. 4. En las terceras. la necesaria muerte del hombre a sí mismo. los seguidores de Cristo aprenden a amar. ofreciendo un itinerario espiritual en siete etapas para quienes deseen acercarse al Dios de Jesucristo. una obra cumbre de la literatura religiosa de todos los tiempos. el itinerario remite al evangelio y a Cristo desde la comprensión que de ellos tuvo la mujer Teresa de Jesús. donde narra el nacimiento de varios monasterios. el sentido último del Castillo. por ser el libro de madurez. dirigido a sus religiosas con un claro componente comunitario. destacan siete momentos clave. Nosotros seguiremos el Castillo Interior. Jesucristo llama personalmente a un grupo de personas a conocerlo y a seguirlo. La originalidad teresiana consiste en haber extraído de los evangelios los siete momentos culminantes de la relación entre Jesucristo y los discípulos y haber experimentado ella misma esos pasos un milenio y medio después de los hechos. No puede ser de otra manera. INTRODUCCIÓN 19 En consecuencia. el de su propia vida reflexionada a la luz de Dios. Cualquier programa cristiano de vida que se presente a la consideración de los creyentes debe establecer su fundamento en el seguimiento de Cristo. Las quintas moradas reproducen. por tanto. y el resultado se condensa en las «siete moradas». Es decir. En 1573 comenzó a redactar las Fundaciones. En las segundas moradas. Desde el comienzo se establece una relación personal entre Cristo y sus discípulos. por otra.18 ACERCAR EL CIELO 3. en el que Teresa recopila toda la experiencia y las reflexiones pasadas. En este libro podemos ver las vicisitudes de una santa en acción. Así. Los libros de Teresa y el Castillo Interior Tengo para mí que santa Teresa escribió un solo libro. Las siete moradas del Castillo Interior y el seguimiento de Cristo Decimos que este proceso en siete pasos reproduce el seguimiento de Cristo de los primeros cristianos. la mentalidad del barroco y la misma dificultad que tenían Teresa y sus contemporáneos para acceder libremente a la Biblia han oscurecido. Después de participar en la muerte del Señor viviendo la suya propia. En las séptimas participaremos de la resurrección del Señor y. observa y medita el seguimiento del Señor que vivieron los apóstoles. además. los discípulos deben decidir seguirlo totalmente. se nos presenta una manera de interpretar el evangelio de Jesucristo como una historia de seguimiento y progresivo acercamiento a su Persona desde lo más profundo del ser humano. Dicha reflexión la plasmó en varios escritos. Las siete moradas reproducen los siete grandes hitos que debieron recorrer los discípulos de Cristo desde que fueron llamados por El hasta que volvieron a encontrarse tras su Resurrección. con perfección. la muerte de Cristo en la cruz y. por una parte. cada uno con un objetivo y destinatarios determinados.siete momentos: - - - - Las primeras moradas demuestran que toda persona está llamada a vivir en comunión con Dios.c o m o decimos. Antes de adentrarnos en detalles. cuando no ocultado. En nuestra opinión. éste será el objeto de las sextas moradas. descubran su gloria y se preparen para lo que va a acontecer.

su vida es social. Sólo al final de su vida llegó a ser consciente de la falta de orden e intentó sistematizarlas de manera diferenciada. Vengamos ahora a explicar el contenido de cada morada. las séptimas. Además. al Cantar de los Cantares y al evangelio de san Juan en el discurso de despedida. el evangelio nos dice que es el camino hacia el Padre. la relación entre Dios y el hombre va produciendo unos cambios en la persona. El itinerario va desde el llamamiento a vivir en comunión con Dios. Como nos está contando un encuentro desde su experiencia. menos en el pecado. valores y una nueva forma de ver la vida. A través de El. las terceras. Sin transformación personal no hay vida espiritual. La ausencia de cambios sería señal inequívoca de que algo muy importante no funciona en la relación entre Dios y nosotros. etcétera. a explicar los «efectos» de la relación. forma de oración. ayudado por el Espíritu Santo. Cada uno de los siete pasos o moradas contiene una referencia bíblica esencial: - las primeras moradas remiten al Génesis. cada. Por eso. un miembro activo en la sociedad y en la Iglesia de Dios. el itinerario del Castillo da las pautas necesarias para que cualquier creyente. 5. Jesucristo será el centro en este itinerario: Él fue en todo igual a nosotros. eclesial. En cada morada aprenderemos una manera de relacionarnos con Dios y con Jesucristo. como sucede en cualquier relación humana. recibiremos las pautas necesarias para que lo anterior se haga vida. a la tumba vacía y a las apariciones del Resucitado. la persona no está encerrada en sí misma. acción. y. La persona hace cosas.morada tendrá un apartado para ir descubriendo a Dios. Los actores de la relación ya hemos dicho que son Jesucristo y el hombre. cada morada tendrá una parte dedicada a Jesucristo. las sextas. alguna virtud necesaria. cambio personal. las dividió en cuatro capítulos. Se van aprendiendo actitudes. de su Humanidad. En el pensamiento de Teresa.20 ACKRCAK EL CIELO eficaces en la acción. por último. un tercero. En consecuencia. convertidos en colaboradores del Crucificado y Resucitado. dirigido a todo hombre por el hecho de haber sido creado a imagen de Dios. y otra al hombre. En consecuencia. viva en plenitud la gracia recibida en el bautismo. las segundas. el segundo. al relato de la Pasión. al relato del joven rico. Jesucristo. a Jesucristo y la forma de oración del hombre en esas moradas (matrimonio espiritual). Este aspecto esencial al hombre ocupará un nuevo apartado de cada morada. se Resumiendo. Los cristianos reconocen en el sacramento del bautismo el don gratuito que Dios nos hizo de participar en la muerte y resurrección de Cristo. cada morada tendrá una tercera sección: la forma de oración adecuada a ese estado. La persona es también acción. encontraremos a Dios. Estos cinco aspectos esenciales de la relación entre Dios y el hombre recorren todos los escritos de santa Teresa. una modalidad de oración. y otro para conocer y seguir a Jesucristo. cualquiera de los seguidores del proceso. INTRODUCCIÓN 21 En la otra parte está el ser humano. La estructura de cada morada Con lo dicho hasta el momento hemos ofrecido un esquema global de nuestra guía espiritual. el hombre relaciona con Dios por medio de la oración. las quintas. término utilizado para designar la transformación que experimenta el hombre como con- . Y. Así. salta sin preocuparse de una faceta a otra. Además. Pero las cinco están presentes desde la primera página hasta la última. las cuartas moradas. otro. al Tabor. trabaja. cada morada consta de cinco apartados: - Dios. hasta el encuentro de los discípulos con Jesucristo resucitado. a fin de ir pareciéndonos al Señor. por último. Cuando redactaba las séptimas moradas. familiar. a los textos del Nuevo Testamento donde Cristo llama personalmente a los discípulos. sino que es un ser social. dedicando uno a Dios trino. sólo engaño.

). sin darnos cuenta. lo profundo de nosotros mismos y el reino de Dios. el cual se produce por medio de Jesucristo. En el tercero. haciéndolos nuestros.. El diálogo va cambiándonos. servicio. esperanza.iremos asimilando las enseñanzas de Cristo. No se estruje en estar mucho tiempo en una pieza sola» (cf. Por último. En el segundo apartado. La Santa nos da al respecto una preciosa reflexión: «No la arrincone ni apriete [al alma]. equivale a diálogo). 11. Es decir. la aventura tiene dos actores principales. el itinerario va de menos a más. muy similar al que tenemos con otras personas. acuda a unas u otras moradas hasta hacerlas suyas y vivirlas. Teresa da tres recomendaciones gráficas a los principiantes: «Pongamos los ojos en Cristo» (M 1. nos va transformando.8). Como se trata de un proceso de encuentro con alguien. entrega de sí. Ante la imposibilidad de medir el grado de intimidad con alguien. Déjela andar por estas moradas. denominada por Teresa «matrimonio espiritual». y sin ningún temor. sean cuales sean las dificultades que estén por venir. una vez comprendidos en esencia los siete pasos. aunque la repetiremos más adelante para que no se olvide. «Los ojos en el verdadero y perpetuo reino que pretendemos ganar» (V 15. Tres lugares para depositar la mirada que servirán de guía para el resto del itinerario: Cristo. En el cuarto apartado . y un cuarto. Hágalo con alegría. pasee por las moradas con libertad. modelo de hombre y camino seguro para el descubrimiento de Dios. a la de máxima intimidad. el correspondiente a la oración. pecaminosas. por ejemplo). de- . acompañaremos al Señor a lo largo de los misterios de su vida hasta la resurrección. la división en cuatro capítulos de las séptimas moradas nos da la clave para releer el conjunto de su obra. que ella llamará habitualmente «obras». Indicaciones para visitar las moradas Antes de comenzar a introducirse en el castillo. sociedad. pues Dios le dio tan gran dignidad. serán las repercusiones prácticas las que sugieran lo acertado o desacertado del camino andado. sin detenerse mucho tiempo en una sola.2. desasimiento de todo lo creado y amor al prójimo.8). De este modo. Si atraviesa una etapa de alegría en la vida. M 1. Otros se adquieren por el crecimiento de las virtudes. En el primer apartado. los valores. Si. Muchos de estos valores humanos los reciben los cristianos en los sacramentos. y en ellos los van aprendiendo para aplicarlos a sus vidas: justicia. Según la situación en que se encuentre. Pasee el lector por las siete moradas y sus distintas habitaciones.22 ACKRCAR HL CIELO secuencia del encuentro con Dios. compasión. que en el pensamiento teresiano son tres: humildad. se debe tomar la firme determinación de seguir adelante. 6. pasaremos del descubrimiento del Dios uno al progresivo descubrimiento del Dios trino. éstos quedarán grabados en la memoria y trabajarán solos. vive momentos de sufrimiento. Tome buena nota el lector de esta advertencia fundamental. a la finalidad o acción exterior. entre quienes se establece un encuentro. haciéndolas nuestras para pasar del egoísmo a una vida libremente entregada como la suya. arriba y abajo y a los lados.11).. porque sólo entrando con decisión firme podremos resistir las primeras tentaciones de abandono. iremos colocando las diferentes experiencias de la vida en su lugar correspondiente y obrarán por sí mismas para nuestro bien. a una acción creativa capaz de construir una sociedad y una Iglesia mejores. de manera que. visite los diferentes apartados (también los llamaremos «habitaciones»).2. Todo esto repercute en lo que hagamos en la vida: trabajo. por el contrario. el dedicado a Dios. dedicado a Jesucristo. El encuentro se da porque Jesucristo nos llama a establecer una historia de amistad mediante la mutua comunicación (la oración. familia.l a transformación personal. Los cambios personales y las repercusiones que vayan teniendo en la vida se convierten así en el criterio para discernir si nuestra relación con Dios va bien o mal. fidelidad y paz.2. porque en él aprendemos. En suma. hasta llegar a interiorizar el esquema de las siete moradas. vaya sin dudarlo a las cuartas o a las séptimas. en Teresa. avanzaremos desde la oración vocal (un avemaria. las ideas y las virtudes de Cristo. Tengo el secreto convencimiento de que. sin apurarse ni apresurarse. INTRODUCCIÓN 23 nuestro quinto apartado facilitará el paso de nuestras acciones equivocadas. Dios y el hombre. «Poned los ojos en el centro» (M 1. o efectos.

el cristianismo es una relación INTRODUCCIÓN 25 personal con el Dios de Jesucristo que tiene consecuencias mobles muy importantes. Lo diremos con otras palabras: éste es un camino espiritual para pecadores. pero que se olvidó de conocerse y de viajar por la vida sin máscaras. Si se encuentra pensando acerca de su vocación.l a puerta hacia usted mismo-. 7. causante de graves daños al prójimo. incluido el pasado). llame y se le abrirá. dificultan y estragan muchas vidas espirituales. tome la determinación de llevar una vida espiritual de la mano de Jesucristo. entregarse (o abandonarse en Dios) y amar. Santa Teresa vivió intensamente. En esencia. Nada. En caso de equivocaciones importantes. tantas como experiencias personales no recogidas por ella seamos capaces de tener. trabajar la humildad de las terceras y aprender bien la oración vocal de las primeras. Jesucristo le abrirá la puerta . porque no han asumido. ni pasamos de una a otra gracias a nuestro esfuerzo. sabrá mejor que nadie las moradas en las que debe pasar un tiempo. En absoluto. su experiencia recoge lo medular de la vida cristiana sin agotar la infinidad de experiencias humanas posibles. unas más bonitas que otras. Todo esto sucede dentro de la persona. y. Abra sin miedo cuantas habitaciones necesite en cada morada. No se exige estar libre de pecado mortal ni venial para entrar en él. por ejemplo. No hay duda: quedará enana para siempre. de forma que toda su vida quede asumida en los siete pasos. pero atada al poder (de cualquier tipo). La religión cristiana contiene una moral. pero no vivió todo. aunque en esto no hay normas. Somos un castillo habitado por Dios. porque en ellas se produce el gran cambio. por lo que no debe dejar nunca de recurrir a las segundas. Pero no puede reducirse a la ética. Esto. pero yo vivo en mi propia casa. ¿Cómo hacerlo nosotros? Contestaremos diciendo: la persona pasa de unas moradas a otras cuando «todos» los aspectos (las distintas habitaciones de unas moradas) han sido experimentadas durante un tiempo (generalmente largo. lo que es más inaudito. Entre sin miedo. que llame a la puerta. Debemos erradicarlas. sin embargo. O. aunque si me pregunta cuáles son las fundamentales. Esa tampoco avanzará.24 ACERCAR EL CIELO téngase en las quintas. ni ésta es su última esencia. y otra bien distinta permanecer. sin las cuales se desvirtúa. Muy pronto. el mismo Dios irá haciendo que su vida moral esté en consonancia con su vida religiosa. santa Teresa. de una a otra. También puede vivir varios aspectos a la vez: puede. Una cosa es visitar. porque Dios guía a las almas como quiere). lector. y gracias a Dios. pero no se reduce a una serie de normas de comportamiento determinadas. gran rezadora en moradas profundas. pero vivo en aquella en la que permanezco. siempre debo hacerlo. Únicamente. Poco a poco. las tres cosas empiezan a hacerse realidad. En definitiva. No se piden requisitos previos. la gran conversión. Supongamos una persona muy espiritual. ni éstas son su último fundamento. las moradas no son una escalera repleta de dificultades. o puede estar en el encuentro con Cristo resucitado de las séptimas y buscar otros caminantes espirituales en las segundas. muy extendidas entre los cristianos. usted mismo. por tanto. aplicado al itinerario espiritual. lector. por completo. Si alguien desea entrar. las visitó siempre y fue pasando «del todo». De la lectura de la obra teresiana se deduce que el gran secreto de la vida se resume en muy pocas cosas: aceptar (todo. le responderé sin dudarlo que las quintas. no dude en acudir a las primeras. La distinción será fácil de entender con un ejemplo: puedo visitar las casas de mis amigos. paseó por las moradas. Siempre necesitará seguir conociendo a Jesucristo. Nuestra guía. En las quintas. en otros aspectos de la vida espiritual puede estar muy avanzado. significa la posibilidad de abrir nuevas habitaciones. lo tomará de la ma- . Usted. Todas tienen su importancia. Estas dos ideas. Consejos para vivir en una morada Distinguiremos entre visitar las moradas y quedarse a vivir en una de ellas. diríjase a las terceras. no a su esfuerzo. gran servidora de Dios. En la vida espiritual sucede lo mismo: visito las diferentes moradas. podría tratarse de un gran pecador que no ha logrado siquiera superar lo elemental en el orden moral y ser. pues algo fundamental ha sido pasado por alto: la virtud de la humildad. O aquella otra. Muchos no avanzan en su vida espiritual y se quedan enanos. reflexionado y vivido algún aspecto esencial de las primeras moradas. es el castillo habitado.

en lugar de cómo modelo de referencia para los cristia- 27 o s de a pie. ha hecho un daño tremendo a la causa teresiana.. Teresa incluida. El resto lo hará paso a paso. El término «místico» significa etimológicamente «misterio»: luego santa Teresa es una gran mística.26 INTRODUCCIÓN ACERCAR EL CIELO no y lo conducirá por las distintas moradas. Así. y fueron eficaces en la sociedad y en la Iglesia. pero no al inicio. pues. por encima o vivamente. cuando se encontraba en la cima. Pasamos de una a otra acumulando experiencias. aquellos momentos en que. Teresa nos advierte ante las falsas interpretaciones: «No habéis de entender estas moradas una en pos de otra» (M 1. hay que respetarlos en lo que son. ¿cuál es la diferencia entre los que son santos y los que no lo son? Sencillamente. Avanzamos sin renunciar a lo anterior. desaparecieron en las séptimas. que gravita sobre la voluntad. ése caminará dando zancadas por las moradas. lo cual les transformó (como en toda experiencia de amor humano). etcétera). nuestra entrega. superficial o profundamente. hasta el punto de llamar «matrimonio espiritual» a las séptimas moradas. a la que todos los creyentes hemos sido invitados. Se puede amar poco o mucho. centrada en el amor de Dios. y Teresa entre ellos. Nos referimos concretamente a las levitaciones. y saber que algunas personas. perdía conciencia de su ser. Rechacemos la imagen de la escalera o la del esfuerzo al iniciar el itinerario. Teresa nunca lo hizo ni le dio importancia. Sólo pide nuestra colaboración o. su referencia. Otra cosa bien distinta serán algunos fenómenos extraordinarios vividos por Teresa y que acompañaron su experiencia religiosa cuando se encontraba en las sextas moradas. Al ser una historia de amor. El trabajo personal será necesario más adelante. Quien se abandone del todo en manos del misterio del Dios de Jesucristo y entregue su vida. elevan al plano de la relación con Dios la experiencia humana de amar. Los que han visitado y viven en las primeras moradas serán buenas personas. los místicos españoles. Como tampoco forman parte de lo esencial de la relación con Dios. podremos comprender y vivir el amor divino. En conclusión. De hecho. jamás procurarlos. porque nunca hay seguridad total. o presentarla como objeto de admiración. vivieron fuertemente la experiencia de amar y ser amados por Dios. se sentía más pecadora que en los comienzos. Los santos. La única distinción es la profundidad en el amor. En cualquier caso. Para comprender la mística teresiana Reducir a santa Teresa a unas cuantas anécdotas («Dios también está entre los pucheros». más concretamente. El amor dará la medida del avance. y nunca las vivió antes de las sextas. ¿Cuál es. a diferencia de la mística medieval del norte de Europa. la diferencia entre ella y nosotros?. Aquí está el secreto. 8. sabiendo que es una gracia que Dios concede a quien quiere y cuando quiere. Déjese llevar. §e ha confundido a los creyentes de manera grave. sin negar las anteriores. Pidamos a Dios el don de la santidad. ocasionalmente. pueden vivirlos. saber en qué morada nos encontramos no debe obsesionarnos. A ello estamos llamados todos los cristianos. aunque las últimas ofrezcan una mayor garantía. La ciencia no termina de dar una explicación satisfactoria al respecto. cualquiera que haya vivido alguna experiencia de amar y ser amado en la vida puede comprender la experiencia religiosa del amor.2. sino como resultado del amor de Jesucristo que nos lleva de la mano. Son fenómenos paramísticos que a veces acompañan a la experiencia mística. no es lo principal. Me explico: la mística española del siglo xvi está centrada en el amor. no darles importancia. su calidad. potencia del alma donde se origina el amor. Porque hay diferencia de amar a amar. Alguien puede estar del todo en las séptimas y seguir necesitando la oración vocal de las primeras o el conocimiento de Jesucristo Hombre de las segundas (esto siempre). Todo lo demás lo iremos aprendiendo de quien nos lleva de la mano. n . Los que caminen habitualmente por las siguientes habrán empezado a ser cristianos adultos. Se trata de pasear por las siete moradas y vivirlas cada vez con mayor intensidad en todos sus aspectos. Quienes vivan instalados en las terceras habrán llegado a ser buenos cristianos. y su cuerpo se elevaba en el aire.. «Dios escribe derecho con renglones torcidos». que ella ha amado intensamente.8). a poco que hayamos experimentado el amor humano. porque ha vivido «intensamente» el misterio. o retrocedemos. Otra cosa será experimentarlo. sin llegar nunca a ser lo esencial.

Siglas utilizadas Si el lector tiene tiempo y lo desea.com>. La lista de siglas de los libros teresianos que vamos a utilizar es la siguiente: V = Libro de la Vida C = Camino de Perfección (la autora lo escribió dos veces. Al ser humano sólo se le pide que colabore y no se cierre a la gracia de Dios.4. Colaborará. puede y debe acercarse con facilidad a una lectura directa de la obra escrita por Teresa. sección de correspondencia. g = Exclamaciones del alma a Dios p = Poesías yj = Vejamen Cta = Cartas (tampoco los editores han llegado a un acuerdo a la hora de numerarlas. De su mano. en hacer un mundo habitable y una Iglesia que sea signo del amor misericordioso de Dios para con el mundo. códice de Valladolid. porque lo llevamos dentro y nos espera desde siempre. Los editores de las obras no se han puesto de acuerdo ni en la numeración de los párrafos ni en los títulos de los libros. aprenderá el amor cristiano. Sabrá quién es. y en unión amorosa con la Trinidad. imágenes teresianas útiles para la oración. ¡Suerte! ^ = Castillo Interior (citaremos en primer lugar el número de las moradas. si se refieren a la segunda redacción).. En ella encontrará una síntesis apretada del itinerario. El cielo se acercará gozosamente a la tierra.para llevar una vida espiritual según la visión de santa Teresa. e 11. dentro de sus posibilidades. recensiones de libros de espiritualidad o teología.8) p = Fundaciones £ = Relaciones (en algunas ediciones. si no puede o no tiene tiempo. Nosotros utilizaremos la segunda redacción. sobre todo. Página web Si el lector lo desea. en algunas ediciones podrá encontrar el lector citas de la primera redacción del libro con las siglas CE (códice de El Escorial) o CV (códice de Valladolid. citaremos siempre según la segunda y definitiva redacción. M 7. seguido del número del capítulo y el número del párrafo. Y.30 INTRODUCCIÓN ACERCAR EL CIELO sar: «Yo en ti y Tú en mí». La explicación de cada una de las moradas incluye las lecturas aconsejadas. los libros y capítulos necesarios para profundizar en ellas. etcétera. un vocabulario de teología espiritual. pero procurará hacer el menor daño posible. aportaciones de los jóvenes. puede recurrir a la página Web <www. citaremos por el nombre del destinatario y la fecha).teresadejesus. la guía ofrecerá lo necesario -así lo esperamos. p. Se equivocará como el resto de los mortales. La altura y profundidad de lo conseguido queda en manos de Dios. comentarios a textos evangélicos. esta recopilación de escritos íntimos se llama Cuentas de Conciencia) CAD= Conceptos del Amor de Dios (en algunas ediciones aparece con el título de Meditaciones sobre los Cantares). ej. si en alguna ocasión citamos algún párrafo de la primera. lo haremos con la sigla CE. . 31 12. el Códice de Valladolid. amará desinteresadamente.

por consiguiente. estableciendo una relación personal a través de Jesús de Nazaret. correspondiente a la acción. tomaremos conciencia de 'as primeras virtudes: austeridad de vida y conocimiento propio. En la quinta habitación. La relación entre ambos encontrará en la oración la puerta adecuada. Basta. de momento. de la mano de Teresa. porque nadie le exige requisitos previos. El ser humano es un castillo habitado por el mismo Dios. en la de cada uno de nosotros. En esta primera incursión en la vida espiritual.PRIMERAS MORADAS Fuerte llamada a vivir con Dios Si ya se ha decidido. Un Dios capaz de comunicarse con los hombres por haber sido creados (y criados) a imagen y semejanza del mismo Dios. Las primeras moradas son las del misterio de Dios. entre en las primeras moradas sin ningún temor. Según santa Teresa. El hombre . r . hablaremos de cómo dar sentido espiritual a nuestra vida ordina'a. la humanidad ha elaborado diversas imágenes de Dios.y a lo dijimos en la Introducción. nos preguntaremos. En las primeras moradas aprenderemos los rudimentos de la oración en sus formas más sencillas. la comunicación de Dios al hombre se produce en la historia general de la humanidad y. por nuestra imagen de Dios. Además. evitando en la medida de lo posible aquellos comportamientos que dañen gravemente al prójimo o a nosotros mismos. A través de dicha comunicación. como puede comprobarse incluso dentro de la misma tradición recogida en la Biblia. con tener un mínimo interés por llevar una vida espiritual.está capacitado para la relación con Dios por haber sido creado a imagen y semejanza suya. También veremos la posibilidad de dejarnos guiar por Jesucristo para que nos enseñe la auténtica imagen del Dios cristiano.

las personas deseosas de introducirse en la oración reservando un espacio en sus vidas para relacionarse con el misterio de Dios. Si a esto añadimos que la cosa venía de lejos. el siglo xx nos ha dejado ahitos de sangre: dos guerras mundiales. la posibilidad de que haya querido entablar comunicación con el hombre mediante la revelación. serán los aspectos que veremos en estos primeros pasos de la vida espiritual. Dios y el hombre. más atentos a las vidas ajenas que a la propia. De forma inmediata. las cuales son capaces de entenderlo por haber sido creados a su imagen y semejanza. Habitan estas moradas quienes se inician en la vida espiritual. frente al mal. el demonio. varias guerras civiles. a manos de los maestros de la sospecha. Todos los días vendremos a ellas a conocernos mejor. situación que se contemplará en posteriores moradas. al introducir la posibilidad del ateísmo. También recurriremos a ellas cuando nuestro comportamiento perjudique a otros o entremos en una crisis de fe. y un papel secundario.PRIMERAS MORADAS Con otras palabras: en estas primeras moradas presentaremos a los actores del itinerario espiritual. a Dios le han matado tres veces. quienes no se conocen y viven una vida superficial. produciendo un cambio de paradigma de consecuencias incalculables. para no caminar en la falsedad o el engaño. y la posibilidad también de adjudicar a Jesucristo la condición de mediador de esa revelación. Dios es un misterio de comunicación y amor deseoso de relacionarse con las criaturas. Incluso los habitantes de las séptimas moradas deberán recurrir a diario al conocimiento de sí mismos en las primeras. A continuación presentaremos las cinco habitaciones de estas primeras moradas. Las circunstancias históricas de la secularización en Europa nos obligarán a dar un pequeño rodeo sin 35 j acompañados de Teresa. Demasiadas para un continente que se proclamaba cristiano y en el que debía imperar la realidad de una vida pacífica. un continente entero está a punto de prescindir de algo sobre lo que ha sustentado su ser durante dos milenios. etcétera. para así poder explicar sucintamenja crisis de Dios en nuestro tiempo. para ofrecer posteriormente los cauces de encuentro según santa Teresa. el europeo descubre cómo un elemento esencial a la fe cristia- . Dios y el hombre. Un Dios deseoso de comunicarse con el hombre Para santa Teresa. Comenzaremos nuestro itinerario presentando las dificultades que actualmente encuentra la fe en Dios. en la cruz. La dificultad de diagnosticar lo que está sucediendo impide la búsqueda de soluciones y la manera de que las Iglesias cristianas atajen semejante sangría. Estas son las moradas de la unidad de Dios. quienes han descubierto a Dios sin dar el paso de reconocer a Jesucristo como el enviado de Dios.. un proceso ya iniciado n tiempos de Teresa. el poder. sea cual sea su situación en el camino espiritual. tales como el dinero. aquellos que llevan una vida cuyos actos dañan gravemente a los demás o a ellos mismos. al que llamamos Dios. el honor. llena de hermosura por haber sido creada a su imagen. la falsa construcción de la historia con el comunismo y el nazismo. el misterio del mal.. incluida la de España. Europa deserta de la idea del Dios cristiano. r t6 e 1. Visitarán con frecuencia las primeras moradas todos los seguidores del itinerario. con las guerras de religión anteriores. Dos actores principales. sin ruidos ni estridencias. hasta dejar caer las máscaras con que habitualmente paseamos por la vida. un Dios único que no se ha manifestado todavía en la trinidad de personas. que buscan el encuentro. a finales del siglo xix y comienzos del xx. la segunda. que intentará impedirlo. También viven en las primeras moradas quienes han hecho cohabitar peligrosamente la imagen de Dios con otros dioses menores. pero cuyas consecuencias ella no llegó a conocer. En silencio. por otra. la primera. al comienzo de nuestra era. el misterio de Dios comunicándose con la criatura. El ocaso de la religión institucional en Europa precisa un diagnóstico. al necesitar recurrir siempre a la oración vocal y litúrgica. por último. Por una parte. el hombre capaz de acoger la comunicación de Dios. arrojan un saldo no inferior en ningún caso a los setenta millones de víctimas. la tercera tiene lugar en la actualidad dentro del continente europeo. Durante este tiempo. La cuestión de Dios en nuestro tiempo: ensayo de diagnóstico Por primera vez en la historia de la humanidad. El misterio de un ser superior a nosotros.

se desmorona en mil contiendas. poco v . co1^0 sucedía en el arte antiguo. ni la familia. al positivismo y a los nacionalismos. tarea que se viene realizando con gran esfuerzo desde la unión económica y política. al comenzar su aventura espiritual. aunque nada hacia presagiar la importancia que adquirirían más tarde. o cuando diagnosticaba la presencia de «tiempos recios» en que era necesario encontrar «amigos fuertes de Dios». favorecen la fe. lejos de agotarse por el camino de los siglos. Por «irrupción de la subjetividad» entendemos el desplazamiento de la mirada: no es lo más importante la realidad de las cosas en sí mismas. Ella sólo nos hablará de aquello que ha experimentado a y mil veces. De este modo. las afirmaciones te•"esianas adquieren pleno significado: hoy. las ¡deas.q u e en muchos aspectos asumió las ideas cristianas. dispersa y fragmentada. La persona. que. en silencio. que eran el fundamento de la sociedad. todos los pensadores reconocen que la separación de los cristianos en católicos y protestantes está en el origen de la secularización. el triunfo de lo subjetivo ha fragmentado el discurso filosófico. En definitiva. privando a la creencia en Dios de todos los soportes de antaño. el siglo xvi y la joven Teresa de Jesús asistieron a otro acontecimiento no menos singular. a la autonomía de la razón. de esta forma. la necesidad de una «determinada determinación» personal (C 21. el sujeto que mira o se u n En tiempos de santa Teresa estas nuevas ideas iniciaban su andadura. las personas. ni la unidad de la Iglesia. son lo que cada uno ve en ellas: la realidad pasa ineludiblemente por mis ojos. Tras las dos guerras mundiales del siglo xx. una ointura no tiene por qué reproducir exactamente un paisaje. Además. tomar la firme decisión de hacerlo. la crisis de secularización viene de los tiempos de santa Teresa. se pasa de discurrir qué significa la salvación del hombre por Cristo a preferir saber qué significa la salvación para mí. Las guerras de religión dieron paso a la Ilustración . mujer de gran atractivo espiritual y personal. han ido acrecentando sus consecuencias con los demás factores anteriormente expuestos. La fe deja entonces de cumplir una de sus misiones esenciales. entre ellos santa Teresa. Este cambio de perspectiva del objeto al sujeto (ya discutido en la antigua Grecia) renace en la filosofía moderna y salta a ámbitos religiosos gracias a Lutero y a los místicos españoles. Nos referimos al nacimiento de la subjetividad. artístico o musical. No obstante. Estas dos modificaciones culturales emprendidas en el siglo xvi (ruptura de la unidad de los cristianos e introducción de la subjetividad). etcétera. ocupa el primer puesto de la escena. Por ejemplo. es decir. Junto a la ruptura de la unidad de fe para el continente. En efecto. una decisión firme por parte de la persona que se inicia en la vida espiritual. La religión cumplía uno de sus cometidos esenciales: re-ligar a los hombres entre sí y con Dios. porque en el siglo xvi encontramos las dos causas desencadenantes de nuestra actual situación: la separación de los cristianos y la irrupción de la subjetividad. algo debió de barruntar Teresa cuando señalaba de forma categórica. Que cada cual se arregle como pueda en este mercado de la variedad. sino los ojos de quien mira. la unidad de los hombres. lo dejaba escrito con lucidez en su diario. como anunciaban los seguidores del filósofo Hegel y el mismo Feuerbach? ¿No habremos creado la idea de Dios para consolarnos del aquí y del allá de la vida? Algunos dejan la pregunta en suspenso.36 37 ACERCAR EL CIELO PRIMERAS MORADAS na. Pero aquí no está toda la causa: desde mucho antes se ha ido introduciendo la sospecha de que la religión cristiana es una invención humana. acaba convirtiéndose en una decisión personal. La fe cristiana unía Europa en un mismo continente de creencias. nterroga. '° primero de todo debe ser querer creer. La realidad es como es. mientras que otros la responden afirmativamente. Una judía contemporánea. ^tty Hillesum. se alejan de cualquier creencia y viven como si Dios no existiera o fuera creación nuestra. incluida la religiosa. Hoy son muchos los que. La pérdida de esta unidad tuvo graves consecuencias para el continente.2). para creer en Dios. Ni el cosmos. A la luz de lo acaecido en estos siglos. a fin de construir su vida. secularizándolas-. ¿No será la religión cristiana un invento del hombre para encontrar consuelo y explicación a lo inexplicable. aún no se han agotado. bastará con que yo plasme ese naisaje tal como yo lo veo subjetivamente. Nadie se atreve a unificarlo. Las cosas. Su pensamiento se nutre de las fuentes de la experiencia personal. y para iniciarse en la ¡da espiritual. surgió de nuevo la necesidad de reconstruir la unidad de Europa. ni la paz como elemento esencial de la religión. cuyas consecuencias en todas las esferas.

Queda a la libertad del lector aceptarlo o no. Leamos el texto de las primeras moradas: $cf «. y también lo único que cuenta: un poco de ti en noso-1 tros. Comparemos ahora el párrafo anterior con la cumbre de la vida espiritual en las séptimas moradas: «¿Quién acabará de contar sus misericordias y grandezas? Es imposible. sigue la estela dejada por los primeros cristianos cuando trasmitían el testimonio de fe de boca a oreja a partir de su propia experiencia de encuentro con Dios. Entro. ha favorecido el nacimiento de nuevas formas de religiosidad. Tengo por cierto que a quien hiciere daño entender que es posible hacer Dios esta merced en este destierro.1. Dios mío. Hay tantas casas I deshabitadas. Sin embargo. al hacerlo. El Castillo Interior muestra (no demuestra) de qué manera ha sido posible la comunicación de Dios con una persona. Quizá también nosotros podamos contribuir a sacarte a la luz en los corazones devastados de los otros» (12 d e l julio de 1942). más alabaremos su grandeza y nos esforzaremos a no tener en poco almas con que tanto se deleita el Señor» (M 7. En definitiva. Es una imagen divertida: me pongo en camino para buscarte un techo. a no apagarte en mí. y amar una bondad tan buena y una misericordia tan sin tasa. hay una cosa que se me presenta cada vez conl mayor claridad: no eres tú quien puede ayudarnos. Siguiendo el pensamiento de Teresa.nos hará ver que es posible en este destierro comunicarse un tan gran Dios con unos gusanos tan llenos de mal olor.1. Una última cita de Etty nos lleva a la esencia de nuestro proyecto espiritual: «¿Qué es lo que me impide vivir también en el cielo? El cielo existe. lejos de enterrar el interés por lo religioso. escribe en su diario una idea que tie-l ne un asombroso parecido con la espiritualidad teresiana: « A l veces las personas son para mí como casas con las puertas abiertas. Sabemos que la experiencia de Dios es posible en este mundo. Herido por la trascendencia. te buscaré un alojamiento y un techo en el mayor número de casas posible. para que mientras más supiéremos que se comunica con las criaturas. no aportaremos al lector pruebas de la existencia de Dios ni abriremos vías de acceso desde la razón. el doP° ° humano sigue buscando desde la noche de los tiempos al p¡os desconocido. ofreciéndola al lector por si éste libremente quisiera participar del misterio e intentarlo una vez más. Las primeras moradas comienzan afirmando la posibilidad de una relación con Dios.3). vago a través de los pasillos.1). Dios mío. la fe ya no es algo que venga dado de antemano. sino noso-l tros quienes podemos ayudarte a ti y. mucho más que antaño. porque es una cifra de lo que hay que contar de Dios. heredado o adquirido por pacífica posesión. Esto es todo lo que podemos salvar en esta! época. que estará muy falta de humildad y del amor del prójimo» (M 1. desde la proliferación de sectas diversas.. Teresa presenta su experiencia personal. ayudarnos nosotros mismos. ¿Por qué no habría de vivir en él? Pero. Esta relación tiene su L . Hoy. todas son semejantes. Dios mío. de hecho. de las habitaciones. es más bien lo contrario: es el cielo el que vive I en mí» (15 de septiembre de 1942). En este sentido. Pocos meses después. Sin embargo. pero no puedo garantizarte nada por adelanta > do. procurar que la idea de Dios no muera en él y hacer todo lo posible por vivir sin mediocridades la aventura espiritual. como acabamos de leer. La disposición es un poco diferente en cada casa. y te introduzco en ellas como al Huésped más importante que puedan recibir» (17 de septiembre de 1942). el creyente ha de decidir creer. y así no os espantéis de lo que está dicho y se dijere. Dios mío..38 I ACERCAR EL CIELO antes de morir en Auschwitz: «Voy a ayudarte. y las últimas la verifican y confirman. Y te lo prometo. pasan- PRIMERAS MORADAS 39 por la reconversión de ciertas ideologías filosóficas o polítien religiones encubiertas. y debería ser posible hacer de ca-1 da una de ellas un santuario para ti. y Teresa la ha vivido. Harta misericordia nos hace que haya comunicado estas cosas a personas que las podamos venir a saber. hasta el acercamiento a vías orientales de vivir la experiencia de Dios. te lo prometo. a La comunicación de Dios con el hombre El ocaso de Dios en la vieja Europa y la consiguiente crisis de las iglesias cristianas. Para santa Teresa se trata. de una «comunicación» entre Dios y el hombre.

El caminante espiritual debe desterrar de inmediato la imagen deformada de un Dios con quien mantenemos una relación de miedo. También la Biblia. Nuestra idea de un ser superior a nosotros la elaboramos dentro de la Iglesia. incluso decisiones vitales se vieron afectadas por ella. lejos de incitarla a la libertad. Ahora bien. por quien sentía un temor cercano al miedo y que. dentro de esta primera habitación. De todas las imágenes de Dios elaboradas por los humanos y recogidas en el Antiguo Testamento. Los creyentes. o al margen de la imagen transmitida por la Iglesia. como tojo lo humano. deben ir purificando sus propias imágenes e ir conociendo y asumiendo. La idea de Dios que llevamos dentro puede ir acompañada de expectativas. en esta primera morada. En el caso de Teresa de Jesús. descrito con los términos «bondad». Las consecuencias de tener tal imagen de Dios fueron nefastas en el caso de Teresa. en la idea de Dios vamos proyectando nuestras experiencias. la idea de Dios fue evolucionando. por ejemplo. como. aun siendo de una familia cristiana que intentó trasmitirle los valores y las creencias de la Iglesia católica. Por ejemplo. porque difícilmente podríamos creer en una divinidad si de alguna forma no estuviera vinculada con la propia historia. y nos dicen que Dios es Padre. Hay que reconocer sin ambages que los humanos hemos elaborado diversas imágenes de Dios en función de las necesidades del momento. Intenta responder a las preguntas que suscita el más acá de nuestras relaciones con los otros y el más allá de la muerte. Y esto al margen de que se sea o no cristiano. De esta suerte. y de ahí al Dios Trinitario. está sujeta a procesos de preparación y purificación. En consecuencia. junto a la imagen mayoritaria del Dios que establece una Procesa y una Alianza con su Pueblo. «misericordia» y «grandeza». Comenzó su andadura espiritual creyendo en un Dios Uno. que ha salido a nuestro encuentro en su deseo de comunicarse con el hombre para humanizarlo al máximo.40 ACERCAR EL CIELO PRIMERAS MORADAS iniciativa en Dios. el caminante ha de preguntarse si está dispuesto a aceptar la comunicación de Dios. etcétera. proyecciones. aparecen en este o aquel relato imágenes de un Dios terrible. Esa búsqueda se ha visto desde siempre acompañada por Dios a través de la Sagrada Escritura culminada en Cristo. que hoy rechaza nuestra mentalidad. Se dirige a personas concretas. hasta apropiársela. El caso de Teresa es uno más entre tantos. debe hacerse otra pregunta: ¿Qué imagen tengo de Dios? Intentaremos desmenuzarla para dar pistas al lector. astros o cualquier elemento que interviene en nuestras vidas. y que la Biblia ha sido el marco pedagógico en el que se fue fraguando hasta su culminación en Cristo. algunas de 41 a Además de las diversas imágenes de la divinidad que pueblan el mundo. La primera imagen que recuerda la denomina de «temor servil». si hemos disfrutado de un buen modelo paterno. En cualquiera de los casos. según la proyección de diversas situaciones históricas y personales. pasando de un Dios lejano que provocaba temor. La religión nació estrechamente vinculada al significado de la muerte y al reconocimiento de otros seres humanos. 'a de tomar la iniciativa de entrar en un monasterio de clausura. le producía un sentimiento no filial. la imagen que Jesús nos presentó. a Dios se le ha identificado con cosas. el Antiguo Testamento sirve de preparación para la imagen de Dios que va a darnos a conocer Jesucristo. Escuchemos su testimonio: «Y en este movimiento de tomar . o cuyo progenitor no ha cumplido lo que se espera de un buen padre. al Dios de Jesucristo. Habitualmente. buscando personas o cosas que representen ese más allá. incluso la Biblia está repleta de diversas «imágenes» de Dios. por la fe recibida de nuestros padres. porque la elaboración de la imagen tiene que ver con el trasfondo de experiencias vividas. |j s contradictorias. determinismos. animales. De este modo. Imágenes cíe Dios Si la respuesta es afirmativa. cada uno de nosotros tiene la suya propia en función de las experiencias humanas vividas. que nos da a conocer una ínfima parte de lo que Dios es capaz de transmitir a la criatura. los cristianos pensamos que la mejor y más auténtica nos fue legada por Jesucristo. esa imagen tendrá unas resonancias interiores desconocidas para quien no ha tenido esa suerte. En la elaboración de esta idea participan los hombres con sus experiencias. en la historia de la humanidad y de cada persona se ha ido perfilando una imagen de Dios.

imagen de madurez cuyo contenido irá comprendiéndose a lo largo de las moradas: «. en estas primeras moradas: «Pues hablando ahora de los que comienzan a ser siervos del amor (que no me parece otra cosa determinarnos a seguir por este camino de oración al que tanto nos amó). si en este primer estado vamos como hemos de ir» (V 11. Un Dios bondadoso y misericordioso que nos acompaña en las diversas vicisitudes de la vida. Y estar dispuesto que evolucione. etcétera. es una dignidad tan grande. distinto y distante. incluso hace fuerza para que lleguemos a tenerla. ningún deseo bueno.42 ACERCAR EL CIELO PRIMERAS MORADAS estado [hacerse religiosa]. Y esto lo saben y lo utilizan los poderosos. un Dios amor. Quizás algunos de los lectores hayan padecido esa misma deformación de la imagen de Dios. Es bien sabido el poder coercitivo provocado por el temor. sin que podamos concretar exactamente en qué año. deberemos permanecer siempre abiertos a cambiar nuestra imagen de Dios. cosa muy más subida» (R 6. Hace que resplandezca una virtud que el mismo Señor pone en mí casi haciéndome fuerza para que la tenga» (V 4. santa Teresa pasó por esta experiencia cuando rechazó la imagen deformada del Dios-temor encerrándose en la «honra». ella misma nos presenta el fruto de un cambio sustancial en su imagen de Dios: 43 A esta imagen de Dios hemos de aspirar. algo o alguien. De algún modo. V 2. ya estamos llevando una ' d a espiritual. «Muchas veces he pensado. en su capacidad de evolucionar. De ahí evolucionó al Dios misericordioso que desea comunicarse con aquellas criaturas suyas a las que ha creado a su imagen y semejanza. más me parece me movía un temor servil que amor» (V 3. podríamos titular esta primera parte del proceso. que me regalo extrañamente en pensar en ella. Aquí encuentro otra de las razones de la masiva deserción de lo religioso. el Señor. A la luz de lo expuesto. De este modo. ese Dios misericordioso fue revestido de todos los atributos de los grandes caballeros de su época: era el Rey. Si el caminante espiritual lo desea. Pero el hombre moderno ha descubierto el poder de la libertad y ya no admite tutorías de nadie. Y hace bien. Callado o comunicador. como decimos. a v . pasa por alto los defectos. Dora las culpas. aun en esta vida. el hombre queda a merced de sí mismo y de los valores al uso propuestos por la sociedad. debemos hacernos estas preguntas: ¿cuál es mi imagen de Dios?. cualquier imagen de Dios del caminante espiritual. Y empezar a convivir con esa imagen de Dios. evolucionaremos hasta acceder. misterioso. con la ayuda del Espíritu Santo. que se instalan en la negación o la indiferencia ante la divinidad. esle Señor mío las iba mejorando y perfeccionando y dando valor. ¿qué experiencias la condicionan? Y aceptar el resultado. Su Majestad. lejano o íntimo..3). valora los buenos deseos. acompañado de proyecciones humanas fruto de experiencias vividas. que es. a mi parecer. Eso sí. Sea bendito por todo. Aplicando el proceso de evolución de Teresa a cualquiera de los lectores. favorece la virtud. En sus formas más perversas produce terror o pánico. que produce temor o amor. Este temor aparece en la historia revestido de formas diversas.5).mas parece que siempre se anda esta visión intelectual de estas tres Personas y de la Humanidad. y los males y pecados luego los escondía. En definitiva.. espantada de la gran bondad de Dio > y regaládose mi alma de ver su gran magnificencia y misericordia. Confiamos en la bondad natural del ser humano. de la mano de Jesucristo y de santa Teresa. con cincuenta años de edad. Si así lo hacemos. en principio. El rechazo de determinadas imágenes de Dios ha provocado la salida de la institución eclesial de muchos. que he visto claro no dejar sin pagarme.10). Por ruines e imperfectas que fuesen mis obras. concepto de aquella época que traducía una forma de concebir la vida según la opinión que los otros tienen de uno (cf. a la imagen de Dios presentada por Teresa pocas fechas antes de su muerte. s El paso de una imagen a otra debe hacerse. Al redactar el Libro de la Vida. Muy pronto. Establece un vínculo de sometimiento del que difícilmente puede uno librarse.1). Porque el temor servil luego va fuera.6). sean cuales sean nuestros errores o pecados. a quien llamamos Dios. No permanece ocioso. «Del temor al amor». la experiencia teresiana nos autoriza a aceptar. Un ser superior a nosotros. Aun en los ojos de quien los ha visto. permite Su Majestad se cieguen y los quita de su memoria. siempre con el objetivo de conseguir la sumisión del otro.

1. 3. Las presentamos brevemente. Aprovechábame a mí también ver campo o agua. En estas cosas hallaba yo memoria del Criador. Es el medio por el cual se establece la relación entre Dios y nosotros. que es llegar a beber de esta agua de vida. C 21. ya sabéis que enseña Su Majestad que sea a solas. suceda lo que sucediere. venga lo que viniere. A solas y en silencio rezamos ° n los labios y con el corazón algunas de las oraciones fundac .5). buscando la imagen adecuada de un Dios que desea comunicarse. A Teresa le costó bastante tiempo hacer este descubrimiento. A ella recurriremos en tiempos de cansancio. trabájese lo que se trabajare. siquiera se muera en el camino o no tenga corazón para los trabajos que hay en él. Seguiremos. Grita sin encontrar respuesta.7. Junto a ella. Para ello buscaremos un mínimo de silencio diario. los libros pueden ser buenos aliados para iniciarse en la vida espiritual: «Es bueno un libro para presto recogerse. los pasos de Jesucristo. para darle a Dios la oportunidad de hablar. Toda su infancia parece estar marcada por una relación con Dios en la que Jesucristo no aparece en escena como el protagonista principal. Para el cristianismo. puede ser un precioso medio para introducirnos en el mundo de la oración y la comunicación con Dios.2). hay q ' < J o d e l a oración con f i r m e decisión: « . pero Dios prefiere el susurro y la brisa suave. evolucionó del Dios-temor al Dios-amor. una grande y muy determinada determinación de no parar hasta llegar a ella.11). pero éste no lo escucha. por breve que sea. Una vez que hemos tomado conciencia de la necesidad de H dicar un tiempo breve para nosotros mismos a lo largo del día. Para Teresa la oración es un requisito imprescindible para entrar en el castillo: «a cuanto yo puedo entender. A eso le llamamos «oración». el recurso a las imágenes religiosas y las lecturas espirituales. y el todo. La naturaleza forma parte de nuestro entorno y canta las maravillas de la creación. El Dios de Jesucristo En esta situación podemos permanecer todo el tiempo que de seemos. siquiera llegue allá. la litúrgica. Él nos lo dará a conocer.4). y no por su necesidad. Contemplarla sosegadamente anima el cuerpo y el espíritu. Él es nuestro Salvador (M 1. no obstante. u e e n t r a r en e m u n Nuestra maestra Teresa propone varias formas de oración para quienes se inician en la vida espiritual: la contemplación de la naturaleza. porque su vida está llena de ruidos.2. y nadie va al Padre sin Él (M 2. Podemos compaginar la contemplación de la naturaleza con otras formas asequibles de oración que denominamos «oración vocal». porque entonces se daba por supuesto que Jesús de Nazaret era la imagen perfecta de Dios. En el siglo xvi no era necesario hacer esta advertencia. la oración vocal.. digo que importa mucho.los que quieren ir por él y no parar hasta el fin. si sabemos leerla. aunque sea escaso. La oración vocal Dios quiere comunicarse con el hombre.6). ya estamos dentro del cristianismo. nos sirve de descanso y. la puerta pa- 45 entrar en este castillo es la oración» (M 1.11). enfermedad o sequía espiritual. que así 'o hacía Él siempre que oraba. sino por nuestro enseñamiento» (C 24. cómo han de comenzar.4). la verdad y la vida. a quien pretendemos imitar: «Pues cuanto a lo primero. flores. por breve que sea. como siempre. siquiera se hunda el mundo» (C 21. y a nosotros de escucharle. murmure quien murmurare. Lo dice el evangelio y lo repite santa Teresa: Jesús es el camino. No podremos avanzar en el itinerario espiritual cristiano señalado por la Santa sin aceptar en las primeras moradas la posibilidad de que Jesucristo sea quien nos conduzca a la auténtica imagen de Dios. en Él ponemos los ojos al comenzar el itinerario espiritual (M 1. digo que me despertaban y recogían y servían de libro» (V 9. como podemos leer en los seis primeros capítulos de Vida. podemos y debemos dar un paso más: aceptar la posibilidad de que sed Jesucristo quien nos presente la verdadera imagen de Dios. Encontrar en Él la revelación última dd Dios es característico de la religión cristiana. podemos crear un tiempo de silencio diario. Debemos dedicarnos un tiempo diario a nosotros mismos.1. En esta primera etapa. Pero en los tiempos que corren el caminante espiritual debe responder a esto: ¿es posible que Jesús de Nazaret pueda darme a conocer la auténtica imagen de Dios? Si la respuesta es afirmativa.2.44 PRIMERAS MORADAS ACERCAR EL CIELO 2.

el Credo. Hagámoslo sin miedo (C 21). conscientes de la Persona a quien nos dirigimos.1). puede llevarnos a intensos momentos de oración e incluso de contemplación (cf. Pues ¿qué tal os parece que será el aposento donde un rey tan poderoso. les llamará Teresa). Asimismo. por ser la que nos enJ señó el mismo Jesús. Trataremos de entrar en el castillo. . unas palabras oídas en un sermón. única forma de construir sobre terreno firme. sino como enprocure dar alivio a su alma: entienda en otra obra de vir^ j " ir 94 5. m i e n 1 s e r 4. Hablémosle sin miedo de nuestras cosas. en especial la riqueza. Incluso cuando llegue a encontrarlo. quien lo llevará de la mano a recorrer las diversas estancias. el Gloria] el Rosario. Que si bien lo consideramos. Hay que llevar el alma con alegría. C 25. Basta con dirigirnos a Dios y repetir en nuestro interior la frase para entrar en actitud de oración. O inventar pequeñas frases dirigidas a Dios en cualquier momento del día. «Venga lo que viniere. y hacerlo. pueden fácilmente incentivarnos para que los convirtamos en oración para rezar por la calle. serán formas adecuadas de ir introduciéndonos en el castillo. lo importante á hacer un hueco sin ruido. cuérdese de Dios alguna vez.1. tan lleno de todos los bienes se deleita? No hallo yo cosa con que comparar la gran hermosura de un alma y la gran capacidad» (M 1. Esta certeza nos animará. La Iglesia atesora gran riqueza en su tradición. No debe preocuparse demasiado por ello: le bastará con intentarlo. adonde hay muchos aposentos. y aun no rece. Se llama «Liturgia de las Horas». • i . La lectura de textos teresianos correspondientes a esta morada.1). hermanas.6).. El itinerario teresiano se sustenta sobre una concepción altamente positiva del ser humano. tan sabio. sin apretarla ni agobiarla. Siga entonces este consejo: «Y no se fatigue. huyendo de la periferia y de la vida superficial para descubrir la importancia de la creación a imagen y semejanza de Dios. la asistencia y participación en los sacramentos. Dicha con los labios y con el corazón.9. tan limpio. Sucede a veces que la enfermedad. pasee.C 23. que está recogida y resumida en un libro llamado «Diurnal». la depresión o mil otras causas impiden a la persona rezar. . Por otra parte. descanse y tud» tv ' . C 23. puede verse la cita en C 23. que es peor. sin duda. el cansancio. Este «viaje divino» de la oración. to sino rece como pudiere. que no pueden fallar: «Pedid y se os dará» (Mt 1929 y Le 11. si puede. Una frase de los evangelios.considerar nuestra alma como un castillo lodo de un diamante o muy claro cristal. el caminante. De todas las oraciones recibidas. darnos cuenta de a quién vamos f hablar. En esta primera descubrirá la incompatibilidad del Dios cristiano con otros dioses menores. en nosotros mismos. que acabamos de comenes el que hicieron el mismo Jesucristo y todos los santos. La persona: un castillo habitado El texto de las primeras moradas marca nuestra ruta: «. que es su entendi- El ser humano está capacitado para recibir la comunicación de Dios. será difícil que no vaya acompañado de mil ruidos y preocupaciones («sabandijas que entran en el castillo».. también se iniciará en el propio conocimiento. así como en el cielo hay muchas moradas. será recibido por el mismo Jesucristo. ni se canse en poner seso a quien por entonces no le tiene. Algunos creyentes gustan de sumarse a toda la Iglesia cuando se han acostumbrado de alguna manera a la oración vocal. etcétera. no ha de tornar atrás ( ) si no nos dejamos vencer saldremos con la empresa» (C 23 5). un comentario breve de alguna lectura.2. el Padrenuestro. la májj importante es. recordando las palabras del evangelio. La tradición de la Iglesia distribuyó el día en varios mol mentos de oración basados en la lectura de los salmos. Busque la naturaleza.3). invocando a Dios o a la Virgen. podemos inventarnos alguna oración surgida en nuestro interior. En los comienzos. no es otra cosa el alma del justo sino un paraíso adonde dice él tiene sus deleites. Nosotros mismos debemos decidir la forma más adecuada de dirigirnos a Dios. por ser un castillo habitado por el mismo Dios y haber sido creado a su imagen. • bres de otras preocupaciones.46 FRIMERAS MORADAS ACERCAR EL CIELO 47 mentales para los cristianos: un avemaria. al llamar a la puerta. puesta a disJ posición de los creyentes para que se sirvan de ella conforme! Dios les vaya guiando. En los col mienzos el caminante tendrá grandes dificultades para encontrar un momento de sosiego en medio del ajetreo moderno.

gar a ser semejante a Él. Sí he de advertirle que no lo sueñe lleno de escaleras en lo alto de un monte. pero que hemos de llegar a ser verdadera damente. ella: Dios nos crea criándonos. Nadie debe darle mayores indicaciones acerca de cómo imaginar el conjunto para que así pueda libremente configurar los detalles en su imaginación proyectando todos sus deseos. Desgraciadamente.1). una vez! allí.pues él mismo dice que nos crió a su imagen y semejanza. Dice estar dispuesto a abrir nuevas es-1 tancias y a modificar lo necesario para que usted se encuentre a gusto. la familia. seg^n Teresa. el haber sido creados y criados a imagen de Dios re comunicarse a cada uno. La diferencia es sustancial. nunca obligar a nada. que quieMás aún. pues es criatura. ayudados por la granos. tras la creación. el lector p . de . la idea se perdió. lector se detuviera un momento en esto. sería lástima no responder a su invitación. Puede que un ejemplo nos ayude: según el crisdo dentro de uno mismo para descubrir las maravillas interiores. Por el contrario.48 ACERCAR EL CIKLÜ PRIMERAS A poco que dé rienda suelta a su imaginación. y el rey es Dios. y él mismo garantiza que. Contemplamos aquí la llamada universal hecha por Dios a cia. sin más. en la que viJ ve el rey. y que dice querer ser su amigo. tianismo. Pues si esto es. I mano ni nos deja de criar. y sólo en el siglo xvi todo hombre a iniciar una vida espiritual por haber sido hechos fue retomada por algunos. porque para Teresa. Este movimiento permanente de creación continuada asemeja la idea de Dios más a la de una madre que a la de un padre. Suéñelo de tal belleza que lo pueda comparar con urj diamante lleno de luz y hermosura. Esto dotaba a los cristianos del deseo Nos negaríamos a nosotros mismos la posibilidad de conocernecesario para ir cambiando poco a poco. por haber sido creada! tebra el libro.| tillo tiene por norma invitar. establece tanto la diferencia entre Dios y los hombres como la posibilidad para ambos de comunicarse. saldrá a buscarlo. entre ellos Teresa.26-27). para que apenas podamos entender la gran dignidad y hermosura del ánima» (M 1. como lo es. l drá concebir en su interior la imagen de un castillo.. la educación. en haber sido creados a su imagen: «. y criada cada día por el amor misericordioso de Dios. etcétera. los Padres de la Iglesia tenían la firme convicción de conocerlo y vivir con él. pues podría transmitirle la falsa idea de que no merece la pena. s i e J te grandes moradas diferentes. pues se repite en las moradas séptimas. cada una con multitud de habitaciones. No es lo mismo afirmar que somos imagen de Dios.1. Dios no se vuelve ocioso. Observará el lector que utiliza el verbo «criar» y no «crear». Durante los primeros siglos del cristiael castillo. sino que continúa creándonos. encuentra su fundamento. El rey de este c a s . basta decir Su Majestad que es hecha a su imagen. Quisiera que el a su imagen y semejanza. aunque el invitado puede decli-l nar la invitación y quedarse a la intemperie. Ya hemos indicado que esta idea verAquí radica la dignidad de cada persona. su capacidad para ennder la comunicación de Dios. Será siempre el verbo utilizado por El castillo somos cada uno de nosotros. a Esta idea central en el Antiguo Testamento. nos van haciendo más mado usted la firme decisión de entrar sin miedo en el castillo. ya estamos dando los primeros la concepción. sabiendo que el rey le ha llamado personalmente a nismo. nacemos personas. Mucho más si ya ha tono. el rey ha encargado a alguien que lo lleve a usted de la mano I hasta la morada principal. El mismo rey en persona ha cursado orden de invitarle a visitar la habitación principal. poique puesto que hay la diferencia de él a Dios que del criador a la criatura.. a abandonar la periferia de las cosas. Habiéndonos creado a su imagen y se-1 que el hombre había sido creado a imagen de Dios y debía llemejanza en Cristo. dada la complejidad del ascenso. murallas y almenas lo configuran. A entrar sin mieimagen suya. somos personas humanas desde el mismo momento Aunque sólo sea con el deseo. Muros adentro. lo conducirán hasta la morada principal. 0 MORADAS 49 Creados Cread a imagen de Dios bondad y hermosura del ser humano. una de las más fructíferas en la historia de la humanidad (Gn 1. que defender que soSe trata de una invitación a dejar la superficialidad decidimos imagen suya. no hay para qué nos cansar en querer comprender la hermosura de este castillo. pero el tiempo y el entorpasos hacia una profundidad de vida. El creyente está invitado a entrar en genera un dinamismo. en ningún instante nos deja de la Somos un castillo habitado y estamos invitados a entrar en él. Rodeado del un foso.

todas las criaturas humanas son iguales en esencia. Precisamente por haber sido creado el ser humano a imagen y semejanza de Dios. defendemos la convey. si la ^ayoría de los hombres llevase una vida sobria. Sin embargo. Ni El ni santa Teresa conocieron los entresijos de la justicia social tal como se plantea en las sociedades modernas.34-35). Estableciendo la secuencia. el itinerario me servirá de guía para llegar I ser del todo lo que ya soy en esencia.50 ACERCAR EL CIELO personas. siendo todos hijos de un mismo Dios. incompatible con la que aquí sel presenta. Porque las diferencias re-¡ sultán evidentes entre quienes comemos todos los días y los que no comen. ya tendríamos una religión. a Jesucristo y los santos que lo han imitado. Su mensaje es prepolítico y preeconómico. a lo largo de la Biblia. podemos afirmar que la virtud de la pobreza forma parte constitutiva de nuestro itinerario espiritual. El habitante de las primeras moradas introduce corl Teresa en su vida esta idea: soy imagen de Dios. pero sí tiene hijos predilectos. he de llegar I serlo plenamente. "^sistema económico no basado en la máxima producción paaumente el consumo y la ganancia. somoJ imagen y semejanza de Dios. iguales en dignidad. La virtud de la pobreza Una vez conocido lo que somos en esencia (aunque sólo al fiJ nal del itinerario descubriremos la importancia de lo dicho). pero sí conocieron lo suficiente de las necesidades del mundo y de la existencia de los pobres para poder dejarnos un legado insustituible. se ha logrado implantar en una pequeña parte del mundo un nivel j de vida que bien habrían querido nuestros abuelos. Establece los principios sobre los que debe construirse una sociedad justa. «la pobreza es el camino.El Hijo de Dios eligió libremente el camino de la pobreza Para venir a este mundo. una mayoría de los habitantes de la tierra no llegan a disfrutar de estos beneficios. Teresa recurre a 'a vida de cada día. Teresa recomienda la adquisición de una virtud previa a todas las demás: la austeridad de vida. Teresa propone una condición previa para entrar en un camino espiritual: la renuncia voluntaria a tener como meta suprema de la vida el ganar dinero. porque si siguiéramos al becerro de oro. al tropezar con la idea ya explicada de que hemos sido creados iguales. porque la historia de la Iglesia está plagada de ejemplos de quienes hicieron de la pobreza virtud. remos lo ya dado. Creemos que. estamos hligados a defender la virtud de la pobreza. como acabamos de decir. ya encontró su dios. y todas merecen el mismo respeto desde el momento de la concepción hasta su último suspiro. Quien encuentra en el dinero el objetivo medular de su vida. La economía capitalista ha hecho posible que millones de seres humanos llevemos una vida placentera como nunca disfrutaron nuestros antepasados. Entre las grandes aportaciones culturales del cristianismo. Sus pose- . Para comprender la realidad de las cosas. Dios no hace acepción de personas entre sus hijos (Hch 10. n C i a u0 ue Dicho lo cual. El cristianismo hace estas afirmaciones desde su fundador. los pobres. sin inmiscuirse en cómo debe organizarse concretamente. el cual. se dirige a los fundamentos de las sociedades. El cristianismo no preconiza ni un sistema político ni un sistema económico concretos. Jesucristo. de una austeridad de vida por parte de todos. Pero tampoco es amigo de neutralidades. Consideremos nuestra actitud general ante el dinero. Esa religión de tantos adeptos no puede ser la nuestra. el mismo Por donde vino nuestro Emperador del cielo» (P 10). una de las primeras es su universalidad. en segundo lugar. en primer lugar porque hay pobres en el mundo (este camino espiritual no despegará jamás los pies del suelo). Y la primera justicia a la que debe acceder la humanidad no es otra que la de alimentar al conjunto de la población. como los principales referentes de santa Teresa: san Francisco de Asís y santa Clara. Con el evangelio las obras de santa Teresa en la mano. Y es precisamente esa diferencia la que fundamenta la virtud de la pobreza. y en tercer lugar. PRIMERAS MORADAS 51 pesde un punto de vista estrictamente religioso. desarrolla. La virtud de la austeridad de vida ha de entenderse por los creyentes desde estos dos principios. y hemos de llegar a serlo p l e n j mente. sería posible una mejor distribución de la riqueza en todo el planeta. es decir. Seremos lo que ya somos desde el inicio. porque éstas no existen. no necesita otro. un modo de vida en el seguimiento de Cristo. muestra su clara predilección por los más débiles. En la vida espiritual sucede lo mismo. producción-consumo-ganancia. porque Jesucristo nació y murió pobre.

a las que remitimos) . devolviéndonos a la realidad cruda.5). Las razones que esgrime la santa son de peso: la vida espiritual cristiana no aleja de la realidad. La estrategia de Dios comienza abajo (Flp 2).da una libertad que nada puede dar. Llegado aquí. dinero. ésas fueron sus haciendas: «Parezcámonos en algo a nuestro Rey. que es en ser verdaderamente pobre? Tengo para mí que honras y dineros casi siempre andan juntos. ni de tenerlos contentos. con la virtud de la humildad.2). digo. ante Dios. porque por maravilla hay honrado en el mundo si es pobre. poder y restigio que debe revisar cada uno de los caminantes espirituales. Distingue dos tipos de pobreza. honras. Con frecuencia el prestigio personal o cualquier forma de poder impiden al caminante espiritual descubrir a Dios o avanzar en la vida espiritual. según el don que Dios nos dé y nuestra disposición. Abarca moderar el i e n t o y las ambiciones de cualquier tipo (C 2. sino en el portal de Belén adonde nació. PRIMERAS MORADAS 53 La La vvirtud de la pobreza no solo implica un comportamienexterior. como una ayuda determinante para entrar en el castillo: «Es gran cosa el propio conocimiento» (M 1.3). La verdadera pobreza trae una honraza consigo que no hay quien la sufra. Y es cosa muy cierta. Durante su vida escondida en Nazaret trabajó como uno más. y que quien quiere honra no aborrece dineros.52 ACERCAR EL CIELO siones se limitaron al pesebre donde nació y a la cruz en el nio. en no habiendo menester a nadie. cuenta con los de abajo.8). si no quiero sus rentas. Por la primera entiende una forma de vida parecida a la de Cristo. algo largo: «¿Qué se me da a mí de los reyes y señores. Para lograrlo. Yo lo tengo bien visto por experiencia» (C 2. aunque lo sea en sí. Humilde será (ade'antamos el contenido de las terceras. en vestidos.9). ajena a la acumulación de bienes materiales: «Estas armas [la santa pobreza] han de tener nuestras banderas. el caminante se desconoce peligrosamente. Entiéndase bien esto. si tengo entendido en lo que está ser muy honrado un pobre. que nos invita a imitarlo en el pesebre y en la cruz. El camino espiritual teresiano bucea en ella sin miedos. Hay muchos dioses menores disfrazados de dineros. «es el pan con que todos los manjares se han de comer» (V 13. famas. si un tantito se atraviesa haber de descontentar en algo por ellos a Dios? ¿Ni qué se me da de sus honras. t0 a m e n s El conocimiento propio Al comienzo de la vida espiritual insiste Teresa en la necesidad de conocernos. Pero nunca perdamos la perspectiva y volvamos con frecuencia aquí: seguimos a un Dios que mira por el bien de todos. La necesidad de frecuentarnos para poder construir sobre roca y no sobre arena todo el edificio se hace evidente: «No es pequeña lástima y confusión que. sino a él. Teresa llamará «honra» a esta amalgama de poder. la material y la espiritual. sin aceptar ninguna máscara.8). ¿cuál va a ser mi actitud al comienzo del itinerario respecto al dinero y las honras humanas? Podemos vivir esta virtud más o menos intensamente. en palabras y mucho más en el pensamiento» (C 2. Esas fueron sus casas. Una espiritualidad alienante (que las hay dentro y fuera del cristianismo) evita la realidad. prestigio y fama.1. y la cruz adonde murió» (C 2. sino también interior (C 2. cada cual haga lo que crea conveniencon el dinero. mentó de su muerte. no ha menester contentar a nadie. La «santa pobreza» . Me permito citar un pasaje delicioso. la pobreza que es tomada por solo Dios. por nuestra culpa. en especial de los pobres.c o m o ella le llamará. pero que nadie se llame a engaño.8). San Francisco de Asís y santa Clara se convirtieron muy pronto en los modelos de referencia para Teresa a la hora de seguir los pasos de Cristo en la virtud de la pobreza. tarea que culminará en Jas terceras. no nos entendamos a nosotros mismos ni sepamos quién somos» (M 1. y que quien los aborrece que se le da poco de honra. que de todas maneras lo queramos guardar: en casa. sumerge en ella. tener muchos amigos. al contrario. le tienen en poco.5-6). inicia en el proP'o conocimiento las primeras moradas. que no tuvo cal sa. el caminante puede hacerse algunas preguntas: ¿de qué modo puedo contribuir para que haya un mundo más justo?. «levanta al pobre». «es un señorío grande» (C 2. Habituado a vivir en la periferia de la vida auténtica. antes. P g uma. Fiel a su cultura mediterránea.1. que me parece que esto de honra siempre trae consigo algún interés de rentas o dineros.15). y en los años de su andadura pública estuvo cerca de los necesitados.

2. porque sólo la verdad nos hará libres. La tragedia del exilio en Babilonia propició esta misma idea . la respeta y admite. jamás nos acabamos de conocer si no procuramos conocer a Dios. pues la culpa de los antepasados pasaba de padres a hijos. Trataremos por todos los medios posibles de ser veraces. considerando su humildad. Junto al escepticismo de un Qohélet. Será bueno avisar desde ahora que nunca podremos dejar de intentar conocernos.8). Nada debe cambiar en apariencia. En el siglo ni a. exponiendo algunas indicaciones que puedan servir para la vida. sin descubrir una respuesta convincente. Los judíos intentaron por todos los medios encontrar una explicación al mal en el mundo. Este proceso hay que iniciarlo de inmediato. lo haréis aún más veces. en tiempos de crisis dolorosas. Nadie advertirá exteriormente el proceso emprendido. el pecado mortal. tan sólo es la pauta necesaria para encontrar nuestro camino en la vida. Ezequiel. En ese contexto. Nos propone al comienzo y al final de cualquier oración dedicar unos momentos a reflexionar sobre nosotros: «Y tened este cuidado: que en principio y fin de la oración. Pero el propio conocimiento no es un fin en si. las acciones lo harán con el mundo exterior. renuncia a los pequeños dioses. Proponemos aceptar la psicología en todo aquello que pueda ayudarnos para saber de nosotros mismos. mirando su grandeza. creemos que. en consecuencia. porque sólo aquel que se conoce verdaderamente.5). al contrario.15). en especial el honor-. Los humanos. los pequeños intentos de oración. sin caer en el psicologismo. en quien hemos sido creados: «Y. el demonio y sus consecuencias más graves. en nuestra vida pasada y actual. Presentaremos al enemigo del proceso. porque trae consigo humildad y siempre deja con más luz para que entendamos lo! poco que somos» (C 39. a mi parecer. sabe la realidad de sí mismo (M 1. etcétera irán pasando imperceptiblemente al comportamiento habitual.q u e Dios e había alejado de los hombres. no nos cierra a la psicología. V 13.2. veremos nuestra suciedad. El demonio Debemos dar una pequeña explicación acerca de este misterioso enemigo que viene a socavar el proyecto espiritual emprendido. con una diferencia sustancial: la vamos llenando de sentido religioso.54 ACKRCAR EL CIELO quien acepte su realidad personal y colectiva sin disfraces <jJ ningún tipo. videntes. incluso los creyentes. Trataremos ahora de dar cuenta de aquellos cambios que han de roducirse en nuestra vida dentro de la primera morada.C.8. que corroen cualquier camino espiritual.2. M 1. Llevamos una vida normal. siempre acabéis en propio conocimiento. Para entenderlo hay que remontarse brevemente al Antiguo Testamento. veremos cuan lejos estamos de ser humildes» (cf. la misma de antes. aunque no queráis ni tengáis este aviso. Y si es de Dios.dis en . Antes del exilio creían que las desgracias se heredaban. revi! sando la vida pasada y presente para no engañarnos. después del exilio. Los valores aprendidos -austeridad de vida. la rechazó de plano. sin ocultarnos nada. los ju. La multiplicación de libros sobre la forma de ayudarse a sí mismo publicados en los últimos años muestra la necesidad acuciante del hombre moderno de encontrarse a sí mismo. Pero también la coloca en su justo lugar. PRIMERAS MORADAS c 55 Acciones que realizar: una vida llena de sentido frente al misterio del mal virtudes que hemos mencionado irán transformando nuestro mundo interior. sabiendo de antemano que nunca podremos conocernos del todo si no nos conocemos en Dios. el conocimiento propio. sin falsedades ni máscaras. por subida contemplación que sea. sin tapujos. incluso en las moradad posteriores. Este conocimiento personal. Dediquemos algún tiempo a pensar en nosotros. Ya Jeremías había considerado insuficiente esta explicación. etcétera. Dios se esconde o incluso desaparece. Está de tal forma presente en el evangelio y en los escritos teresianos que no podemos obviarlo.creando un espacio intermedio entre ambos que muy pronto se vería rellenado (al igual que la actualidad) por seres de todo tipo: echadores de cartas.9 y M 1. y mirando su limpieza. acudamos a nuestra bajeza. escuchamos las reflexiones de un Job en busca infructuosa de un sentido del sufrimiento.

Un ángel caído! llamado Satán o Diablo. o de uno mismo. poco sospechoso de herejía. Teresa los ve. A veces el sufrimiento padecido o tusado a otros adquiere una dimensión descomunal. El árbol de nuestra vida. En los escritos teresianos el lector actual encontrará esta mentalidad reflejada por Dante en I la Divina Comedia y por Miguel Ángel en la Capilla Sixtina.. pero e r l tiempos de Jesucristo volvieron a tener mucha importancia enl la vida de las gentes. y con frecuencia nos dirá que son legión. El demonio no eliminaba la| libertad del hombre pecador. Es más. un hombre de Iglesia. estamos perjudicándonos seriamente a nosotros mismos. que es Dios. y se verá sorprendido por lo habitual de su presencia. el mayor daño consiste en apartarse de la fuente de la vida. Se ha dicho. incluso nos advierte que el olor a azufre es síntoma de su cercanía. está insertado en Dios. con razón. Al infligir un daño importante a la vida propia o ajena. La lucha contra Satán. Jesucristo y el Espíritu Santo les presentan batalla y los vencen. hasta el ° de poder llamarlo «Mal» (con mayúscula) o «Pecado». los llama «negrillos». los demonios comenzaron a entrar erl la cultura con carácter personal. como prefería llamarlo el evangelista Juan. En fin. | Aunque su poder no es infinito. el Adversario. Esta definición coincide con santa Teresa. el siglo xvi arrastraba sinl resolver los miedos medievales causados por las pestes. como sugieren el nombre de Satanás y otros? Las culturas antiguas y santa Teresa responderían afirmativamente. Para Teresa. desde este momento entramos en la relación que tiene lo dicho con nuestro comportamiento.. Apenas se lesl menciona en muchos libros del Antiguo Testamento. La Iglesia recoge erl su Tradición esa voz seductora. porque su tarea consiste en despersonalizar. para echarse en manos del Demonio. Cuando se trata del pecado mortal. Estos ángeles caídos se e n l cuentran en el origen del mal en la tierra. como decía san Pablo. que por envidia! hizo desobedecer a nuestros primeros padres. Un conjunto de motivos hizo que en tiempos de santa Teresa volvieran a la actualidad. por naturaleza. desde entonces ejercen una in-| fluencia nefasta en la humanidad. del Mal. el hombre se aparta de Dios al cometer una infracción grave de la ley de Dios. Llama-I dos de muchas maneras. Estos espíritus creados por i Dios rechazaron radical e irrevocablemente a Dios y su Reino. afirmaba precisamente lo contrario: el demonio sería la no-persona. atentan gravemente contra la vida espiritual o material de otro. El hombre. habitado por Él. de . opuesta a Dios. el hombre puede llegar a faltar al amor verdadero a Dios y al prójimo. el cardenal Ratzinger. Ofende a Dios y atenta contra la solidaridad humana. que en principio fue un ángel bueno! creado por Dios. Fue curandero y exorcista. Sin los miedos del siglo xvi. debemos extraer las oportunas consecuencias para el lector actual desde los evangelios y ell PRIMERAS MORADAS 57 -amiento teresiano. Por el pecado. apa-l rece con frecuencia en los evangelios. Era terreno abonado para que el diablo volvie-1 ra a aparecer en escena con fuerza. Cada persona es caz de lo mejor y de lo peor. hunde sus raíces en el profundo manantial de agua cuyo origen es Dios. Supongo que nadie dudará de la exis• ¿el mal en el mundo. I Teresa nos avisa desde el principio acerca de las dificultades que encontraremos en el camino. pero sí mitigaba la culpabilidad I ser corresponsable e incluso incitador del mal. La Iglesia no lo ha definido con claridad. P e n t e n G s e e 16 t0 El pecado mortal en santa Teresa Hasta ahora nos hemos movido en el camino de las ideas. los ahuyenta con agua bendita. entre otras cosas. un camino de encuentro con Dios repleto de dificultades por culpa de los de-1 monios. ¿Debemos afirmar el carácter rsonal jgj fvlal. Aquí radica la cuestión principal: el mal exisn el mundo y en cada uno de nosotros. aumentados en toda Europa por la división de los cristianos y las guerras de religión. motivado con frecuencia por el r humano y debido en otras ocasiones a los caprichos ! f l a naturaleza. El Demonio (lo llamaremos así por respeto a la Santa y por la importancia del Mal) tenderá a sacarnos del camino espiritual hasta someternos a las leyes del mundo o del pecado. que la obra teresiana es una epopeya. cayó en el pecado. o sencillamente «Mundo».56 ACERCAR EL CIELO os aceptaron ideas extranjeras y crearon unos relatos míticoj que situaban el origen del mal más allá de los hombres: la c a u l sa de las desgracias eran unos ángeles desobedientes. Al parecer. según ella. para nosotros mismos o para Dios. Todos los actos concretos realizados en la vida diaria y que sean seriamente perjudiciales para el prójimo. y ningún historiador duda del poder que tuvo Jesucristo para expulsarlos.

el Buen Pastor. No lo estaba la Magdalena. porque pertenece a una familia desestructurada.58 PRIMERAS MORADAS ACERCAR EL CIELO ahí (ya lo hemos dicho) emerge su dignidad y hermosura. Aconseja santa Teresa buscar en los inicios modes e Un camino para pecadores Decimos a propósito «intentaremos». siéntanse solidarios en el mal con quienes atentan contra la vida humana. nano e En un juego literario. que de donde no pensamos nos viene el provecho» (Vej 6-7). etcétera. El misterio de Dios ha. gracias a Dios. Procuremos en estas primeras moradas -nos dirá Teresaentrar en el castillo habitado. porque el itinerario espiritual de santa Teresa está hecho para pecadores. sin mirar atrás. ¿Es responsable el Demonio? También. porque al seducirme con sus lisonjas me ha arrastrado a un comportamiento inadecuado. Teresa se sintió siempre una gran pecadora y nos propone que avancemos por las moradas del castillo visitando las siguientes y procurando hacerlas vida. para quien quisiere hacer los ejercicios que hacen en la Compañía de Jesús. El encuentro con Jesucristo. Para seguir en el castillo habitado no hace falta ser puro ni bueno. dé do diere. Y si. poco proclive. aquel otro llegó a asesino. leo llama de otras maneras.. el hombre antiguo y santa Teresa las llamaban sencillamente «Demonio». incluso para muy pecadores. que dejo las noventa y nueve ovejas para ir a buscar a la perdida. Caro costaría. de la profundidad donde está plantado. incluso en situación de pecado grave. ese delincuente cometió el delito. no nuestra fuerza de voluntad. «n a la humanidad. ni la Cananea. y desde allí permanecerá vigilante. y observen en sus pequeñas faltas la gravedad que conviene conforme a los dones recibidos de Dios.. p. Al fin y al cabo. poco a poco. no realizar ningún acto perjudicial grave contra los demás ni contra nosotros mismos. Dios me libre de gente tan espiritual. es bien hablar siempre de Dios. Sá trata de una actitud fundamental ante la vida. Él. A todas las concausas encontradas por psicólogos y juristas actuales. mas no para nuestro propósito. Es demonio todo lo que despersonaliza. Intentaremos. en la medida de nuestras posibilidades. a creer en él. Pero tenemos la posibilidad de ir a buscar otras fuentes... ¿Soy responsable yo? Sí. Observe en esta frase el lector la identificación de Teresa con modelos femeninos de pecadoras que le servían de acicate para el encuentro con Cristo. no fueran grandes peadores. medio en serio: «Harto buena doctrina dice en su respuesta. cuando le hallaron (. Al igual que les sucedió a las tres mujeres mencionadas por Teresa. ni la Samaritana. los agradecemos el habernos tan bien dado a entender lo que no preguntamos. Peroj tenemos la libertad de ir con nuestro árbol a otra parte y planJ tarlo en las sucias aguas del Demonio. bitando al hombre nunca se irá de allí. Ojalá entre quienes lean estas líneas y comiencen su andadura espiritual se encuentren algunos que provocan 59 .. es un atenuante mitigador de culpas.). El hombre moderno. nos "brará del pecado el encuentro con el Señor. Teresa contesta a san Juan de la Cruz medio en broma. A Dios se le puede buscar sin estar muertos al mundo.. al prójimo o a mí mismo. Por eso. Observará el lector que la creencia en el demonio ofrece su aspecto terapéutico aj convertirlo en corresponsable de mis actos. que todo lo quiere hacer contemplación perfecta. ni deje de leer lo que sigue. siempre resta un ápice de libertad. El Malí (Demonio) puede seducirme y arrastrarme a una actitud fundamental contraria a la vida.. • ^ i • l Buen Pastor.ej. será quien. como lo estaban las tres mujeres citadas. si no pudiésemos buscar a Dios sino cuando estuviésemos muertos al mundo. plantarnos decididamente en el árbol de la vida que es Dios y alejarnos de los cantos de sirena del mal (Demonio). y así será si deliberada y reiteradamente mi comportamiento perjudica capitalmente a la ley dd Dios.. como hacían santa Teresa y otros grandes santos. lo que nos privaría del medio más eficaz para llegar a ser personas adultas y maduras. al parecer. Sería una alegría para santa Teresa y pa. seguro que nos cambiará. a la espeJ ra. Si es usted un eran pecador. porque no tuvo la suficiente educación. Para ello ha de seguir adelante con esperanza. Por muchos condicionamientos que haya. porque lo esencial es encontrarse con Jesucristo. le comunico una buena noticia: no desista en el empeñO' ni abandone el castillo. hará que nuestra vida sea conforme con nuestra creencia. que intenta apartarnos del camino espiritual. Con todo. sin r perfectos.

12). el principal será Jesucristo Hombre. Nada más y nada menos para quienes visitan o viven esta primera morada. sepa que santa Teresa nos concede un título honorífico: acabamos de convertirnos en «siervos del amor»: «Pues hablando ahora de los que comienzan a ser siervos del amor (que no me parece otra cosa determinarnos a seguir por este camino de oración al que tanto nos amó). como pudieren. Aprenda -si las desconoce. para que ellos peleen por ellas. Renuncie a buscar el dinero o el poder como meta de la vida.alguna oración vocal. ORACIÓN 60 a 1 RECUERDE - - j Tome la decisión de llevar una vida espiritual. sobre todo el Padrenuestro. a Su Majestad. Acuda. como el demonio siempre la tiene tan mala. Por lo demás. Bueno será también comenzar a utilizar con frecuencia los remedios y auxilios que ofrece la Iglesia. Únicamen-j te llenar de sentido religioso toda nuestra vida. debe tener en cada una muchas legiones de demonios para combatir que no pasen de unas a otras y. en particular el sacramento de la Reconciliación (M 5. jamás tornaréis a gozar de esta luz. en todos estados es menester que nos venga de Dios. que es el demonio. no tienen la fuerza los vasallos del alma (que son los sentidos y potencias) que Dios les dio de su natural. Examine cuál es la imagen que tiene de Dios. Entre en el castillo sin miedo y tome a Jesucristo como guía. y hagan buenas obras. ¡Oh i' sus. ¿qué fruto puede dar?» (M 1. como la pobre alma no lo entiende. Son las medicinas para el camino. Repase su vida presente. A la verdad. nada debe cambiar. No haga nada extraño. Su Majestad nos la dé por su misericordia. pero llene el día de un cierto sabor espiritual.ACERCAR EL CIELO PRIMERAS MORADAS los de comportamiento con quienes nos sintamos identificados Por supuesto. <<¡ os «De estas moradas primeras podré yo dar muy buenas señas de experiencia. Procure no hacer daño grave a nadie. Por eso digo que no consideren pocas piezas.3). que me regalo extrañamente en pensar en ella» (V. que sus criados poca fuerza tienen para se defender. Acepte su vida pasada y pida perdón a Dios de sus errores. es una dignidad tan grande. °se acaba la vida. aunque anden con deseos de no ofender a Dios. Rece algunas oraciones con los labios y el corazón. y fácilmente estas almas son vencidas. porque de muchas maneras entran almas aquí. Sepa que Dios le está esperando desde siempre. como adonde está plantado el árbol.2. Las que se vieren en este estado han menester acudir a menudo. amén» (M 1. 61 •Oh almas redimidas por la sangre de Jesucristo! ¡Entendeos habed lástima de vosotras! ¿Cómo es posible que entendienH esto no procuráis quitar esta pez de este cristal? Mirad que. su madre y madre nuestra en el camino espiritual] Pero también propone Teresa que en la primera morada teng J mos como referencia a dos personas que llegaron a disfrutar dj un gran cambio: santa María Magdalena y san Pablo. y a sus santos. tomar a su bendita Madre por intercesora.1). qué es ver a un alma apartada de ella! ¡Cuáles quedan los obres aposentos del castillo! ¡Qué turbados andan los sentidos. que aquí.4). como aún se están embebidas en el mundo y engolfadas en sus contentos y desvanecidas en sus honras y pretensiones. unas y otras con buena intención. con qué mal gobierno! En fin. ¡con qué ceguedad. Si está dispuesto a iniciar esta aventura. que son los alcaides y mayordomos y maestresalas. María. si lo ve conveniente. lo que no puede tanto a las que están más cerca de donde está el rey. Mas. en especial la Eucaristía y el sacramento de la Reconciliación.2. . por mil maneras nos hace trampantojos. a continuj ción. Dedique un tiempo para usted.2. sino un millón. que es la gente que vive en ellos! Y las potencias. 11. a los sacramentos.

Las segundas moradas van a introducirnos en el fundamento de este camino espiritual: Jesucristo. Algo que jamás abandonaremos a lo largo del recorrido por las cinco restantes. Reproduciremos en nuestras vidas la misma que en su día hizo Jesús a los apóstoles cuando los llamó uno a uno para que lo conocieran y lo siguieran. la llamada a la amistad se realiza de modo particular e intransferible a través de Jesús de Nazaret. También acudiremos para fortalecer las virtudes esenciales de la vida cristiana: perseverancia en la fe. En la segunda. Hemos descubierto los primeros balbuceos de la oración y hemos tomado firmes decisiones aplicables a la vida. Si ya hemos aceptado a Jesucristo como guía y maestro. Por muy crecidos que andeo s . Aquí aprenderemos la oración de meditación poniendo los cimientos de formas de oración más subidas. Dios llama a todos los hombres a comunicarse con El por haber sido creados a su imagen y semejanza. el Señor les instaba a conocerlo seriamente. Nunca nos dejará de la mano. Él mismo sale a buscarnos para llevarnos por los vericuetos del castillo. Visitaremos las segundas moradas con frecuencia. En la primera morada. Por tanto. . el conocimiento amoroso de Cristo será el asunto central de las segundas moradas. incluso todos los días. muerte y resurrección del Señor. porque el fundamento del itinerario reposa en el conocimiento e imitación de los misterios de la vida. Al decirles «Venid y veréis dónde vivo y lo que hago». desasimiento de todo lo creado y amor al prójimo. siempre volveremos a la esencia de las virtudes.SEGUNDAS MORADAS El conocimiento para seguir a Jesucristo Por el hecho de haber entrado en el castillo habitado hemos comenzado un camino espiritual que nos lleva a tramos insospechados.

Las segundas moradas del Castillo Interior cuentan con u| capítulo único.64 SEGUNDAS MORADAS ACERCAR EL CIELO Habitan las segundas moradas quienes siguen iniciándos» en lo espiritual. y también aceptamos de ella su interpretación de aquellos hechos históricos. Como en las se] gundas moradas se trata de seguir e imitar a Cristo haciéndole] vida de nuestra vida. que en la Persona de Cristo confluyen de modo misterioso la plenitud de la Humanidad y la Divinidad. predicando un mundo con otros valores. complementaria con los escritos anteriores. no huyendo del sufrimiento. Teresa conoce esta realidad esencial de la fe por sermones. crisis personales o sociales que nos alejan de la vida espiritual o incluso nos sacan del castillo.1). Leo veremos realizando curaciones o echando demonios. procuran aplicar a la vida lo ya expuesto y haj decidido tomar a Jesucristo como guía y maestro. al tiempo que exige fidelidad y aplicación J la vida de todo cuanto Él nos va enseñando. algo excepcional si lo comparamos con el res] to. llamando a la conversión de los pecadores. el conocimiento de Cristo llevará años. si la Persona de Cristo va a ser a partir de este momento la guía que nos conduzca hasta las séptimas moradas. Cuando Teresa describe a Dios en el texto ya citado de V 4. ella estuvo dieciocho años habitando las segundas moradas] La experiencia muestra que suelen ser muy frecuentes los val venes. Por regla g . A ellos recurriremos y remitimos. y será imposible dejar de tornar a decir otra] vez mucho de ello. En todos esos momentos de la vida de Cristo está hablando Dios. neral. Sería un grave error explicar las segundas moradas como algo cerrado. la verdad y la vida que conduzcan al Padre (M 2. El Dios de Jesucristo La esencia del cristianismo es Jesucristo. Dios respeta lJ tiempos humanos. Las afirmaciones fundamentales de la fe cristiana están a disposición del caminante espiritual tanto en el Concilio Vaticano u como en el Catecismo Universal de la Iglesia. aunque en estos asuntos de Di J no haya otra regla que el amor y la gracia. Completaremos la explicación ayudados por los libros anteriores. siguiendo la definición del Concilio de Calcedonia. . porque lo he dicho en otras partes bien largo. lo cual no nos exime de volver a la fuente por excelencia. Dejarnos acompañar por Cristo recurriendo frecuentemente a la lectura y meditación de los evangelios. resulta evidente la estructura abierta del libro. A Dios leo llamará «Padre». nos hará descubrir poco a poco de qué forma nos muestra a Dios. lleva años saboreando y meditando el comportamiento y el ser de Cristo.11). En una sola Persona tenemos lenitud de la humanidad y la plenitud de la divinidad.Sencillamente. Una ved más. Poij eso la Santa las denomina «moradas del combate espiritual». actúa y acompaña. que si lo supiera guisar de diferentes maneras. enfrentándose con la hipocresía. bien sé que no os enfadaríais. turas y catecismos. porque cosa no se me acuerda de lo dicho. como nunca nos cansamos de los libros que tra-l tan de esto. Pero no elucubra sobre ella. avances y retrocesos. no hace ologías. el siervo del amor probablemente perrna] necerá en ellas largo tiempo.10. y el Espíritu será su compañía permanente. Él será el camino. Vivimos la fe cristiana en la Iglesia. hemos de aquilatar más la manera teresiana de acercarnos a Él. destaca la parquedad de datos a la hora de estal blecer las pautas para este punto del camino espiritual. Según confiesa Tere! sa. Como no podía ser de otra manera. Él mismo nos llevará de la mano en las segundas moradas hasta aprender de su pobreza y abajamiento. con ser muchos» (M 2. sin recomponer su estructura releyendo textos anteriores. Con la Iglesia Cató lica confesamos. La misma Teresa nos: lo advierte: «Querría deciros poco. aceptando la muerte en la cruz y resucitando de entre los muertos. 1116 16 *• La «Sacratísima Humanidad» de Cristo Ahora bien. accederemos en las segundas moradas de la mano de Jesucristo. las dos naturalezas de Jesucristo dibujan al Hombre Perfecto (eso significa «igual en todo a nosotros 65 os en el pecado») y a Dios. Sin mezcla ni confusión ni división. En sus gestos y palabras es Dios quien nos habla. Asimismo. el Cristo narrado en los evangelios. Al Dios Amor. la acepta y busca las consecuencias ra su vida: será Cristo quien le descubra la auténtica imagen de Dios. Él es ¡! imagen perfecta de Dios. & 0 1.

Yo he mirado con cuidado. de felicidad y de sufrimienvisteis delante de los jueces. Con esta perspectiva debemos comprender el significado cristológico de los fundamentos de santa Teresa: la Sacratísima Humanidad de Cristo. la dicho el Señor. de algunos santos. en Antioquia surgió] una cristología basada en la humanidad del Señor. De Un Hombre nos sale al encuentro en la vida. to. Su influencia será de-| terminante para que Teresa adopte esta posición. San Bernardo se deleitaba en la Humanidad. y van desde la Encarnación. desde el nacimiento hasta la do? Bienaventurado quien de verdad le amare y siempre le muerte. cura a los enfermos o se enfrenta a la muerte. Señor de la historia. es Dios. mirándoos a Vos cuál estude alegrías. es el mejor dechado. La vida del Señor tiene . que para contentar a Dios y que nuestro modelo. Por tanto. En la historia de la Iglesia. Porque aquel que nasa la mayor parte de su vida en el silencio del trabajo anónimo. pero diferentes. des secretos» (V 22. Dios hecho Hombre. como comprobaremos! de inmediato. que sabe de tristezas J «No me ha venido trabajo que. la escuela franciscana del siglo xvi y los discípulos de sanl Ignacio. en quien dijo Su Majestad se deleiSalvando la distancia de los siglos. quiere sea por manos de esta en la vida de cada día los gestos y palabras de este Hombre. Así. y no iban por otro camino. nunca falta. Nos llama al donde se deduce que la Humanidad de Cristo es sagrada. Según sea nuestra sensibilidad. en su situación profesional y familiar. San Francisco da muestra de ello en las llagas. Santa Catalina de Siena.7). de amor y de desamor. si queremos nos muestre la soberana Majestad gran«Este Señor nuestro es por quien nos vienen todos los bienes. 67 vos. San Antonio de Padua. l o l primeros pensadores cristianos.6). Miremos al glorioso San Pablo. Desea que lo conozcamos y amemos. Para los cristianos esj yo claro. que no nos deHumanidad». Él le enseñará. grandes contemplatim 0 ta . toma-I ron como punto de partida la humanidad. y en Alejan-! dría otra basada en su divinidad. Hámelo tenta aplicar a su vida. Dentro de est misterio tenemos dos formas diferentes y complementarias acercarnos a su Persona: la divinidad o la humanidad. y he visto después. Al conjunto lo llamamos «misterios de la vida de trajere cabe sí. llamados Padres de la Iglesia! lo hicieron desde las dos perspectivas. Partimos de Cristo Hombre y.. En Él «Sacratísima»: se encierra alguien igual a mí en todo. vencedor de la muerte. pasea por las orillas del lago de Galilea. Muy muchas veces lo he visto por experiencia. anuncia el Reino de Dios. nos vamos adentrando en la Divinidad. no se me haga bueno de sufrir. es amigo verdadero.c o m o cualquier vida hujará en los trabajos y tribulaciones. Cristo Hombre se convierte en la vía de acceso a Dios. como quien le tenía y pública. que no pareCristo». Y veo persona que a todos nos gustaría ser. siguiendo libros de espiritualidad del medioevo.. Mirando su vida. hasta llegar a la muerte y resurrección. Además de Con tan buen amigo presente. son inseparables. como hacen los del munmanaun desarrollo histórico. En toda vibien en el corazón. humana y divina. también en la de Cristo. de amigos y de enemigos. He visto claro que por esta puerta hemos de vida misma de Jesucristo: entrar. pasando por la vida oculce se le caía de la boca siempre Jesús.» (V 22. Humanidad sacratísima. con tan buen capitán que se ser igual a nosotros en todo. resucitado de entre los muertos. sentado a la derecha del Padre. Con el transcuroso del tiem-| po. La existencia cristiana consiste en reproducir nos haga grandes mercedes. todo se puede sufrir: Él persona realizada. el que yo quisiera ser y no soy. de vida y de muerte. Ambas] como hemos indicado. en el Niño. podemos acercarnos al misterio dando preponderancia a una o a otra. cuyas conse-j cuencias prácticas serán extraordinarias.66 ACERCAR KL SKGUNDAS MORADAS CIHLO Volvamos por un momento al concilio de Calcedonia para ¡n sistir en las dos naturalezas.una puso en lo primero en el padecer. ¿Qué Aún podemos afinar más el significado de «Sacratísima más queremos de un tan buen amigo al lado. después que da. también es -diríamos hoy. podemos acentuar más un aspecto esto he entendido. seguirlo e imitarlo. Confiamos en esa promesa. Palabra de Dios. por imitaron (también podemos llamarle «seguimiento» o «mimetis» ) . La fe cristiana también afirma que Él volverá a consumarla. el ideal de ayuda y da esfuerzo. el caminante espiritual in-| ta.

por nimio que parezca. que una vez u otra no nos deja de llamar para que nos acerquemos a él. Luego el entendimiento acude con darle a entender que no puede cobrar mejor amigo». no nos llamara el Señor a todos. SEGUNDAS MORADAS -ra señor hará ser de todos los bienes». tengo por cierto que todos los que no se quedaren en el camino. resucitado. yo los daré de beber". mientras vivimos y somos humanos.68 ACKRCAR EL CIELO I u otro. ¿Cuál es el aspecto culminante. y si apuramos más todavía.1). Por haber dedido entrar en el castillo y llevar una vida espiritual. Alguien vivo] va a salir a nuestro encuentro para invitarnos a una relación de¡ amistad y amor.3). • Dónde escuchar su dulce voz? En la vida. sin desdeñar el resto. Los rasgos esenciales de su paso por la histoJ ria se narran en los evangelios.2). en cuerpo glorificado. Nuestro punto de partida y de llegada será siempre la Humanidad del Cristo: «mas apartarse del todo de Cristo y que entre en cuenta este divino Cuerpo con nuestras miserias ni con todo lo criado.1). por mucho que le parece anda llena de Dios. Si no fuera general este convite. En cualquier suceso.. desde la resuj rrección. porque parece no trae arrimo. «huésped que le s e e «. en fin. y aunque los llamara.esta sacratísima Humanidad. no dijera: "Yo os daré de beber". marcarán definitivamente el camino para el resto de las moradas. Pero antes de terminar estej apartado hagamos acopio de las expresiones que aparecen en las segundas moradas acerca de Aquel que viene a nuestro encuentro: «Es muy buen vecino».9). pero jamás A . dándole vida y ser. puede haber una llamada al seguimiento de Jesús: t Volveremos sobre el asunto en las sextas moradas. traerle humano» (V 22. 69 Puede llamarnos a través de otras personas. Pues es la misma verdad. Se llama «Jesús». esto digo que no me parece bien y que es andar el alma en el aire. Gran peligro acecharía al siervo del amor si prescindiera de tanto bien. «Mas que nosotros de maña y con cuidado nos acostumbremos a no procurar con todas nuestras fuerzas traer delante siempre -y pluguiese al Señor fuese siempre. Teresa abandonó por un tiempo la Humanidad del Señor. con todo esto. en un sermón. Pudiera decir: "Venid todos. junto con la expe-< riencia del encuentro personal con el Resucitado. Jesús llama al seguimiento a todos. veces lo hará a voces. acompañándole. en la lectura de un libro.15). creyéndose en vida espiritual elevada. para que lo entendamos. no les faltará esta agua viva» (C 19. Rezar no es andar embobados en nuestros pensamientos. tiene en tanto este Señor nuestro que le queramos y procuremos su compañía. en especial el capítulo 22 de Vida y M 6. porque. ya somos capaces de escuchar sus reiteradas llamadas. sin esta condición. no hay que dudar. como van entrando más cerca de donde está Su Majestad. que aun estándonos en nuestros pasatiempos y negocios y contentos y baraterías del mundo. que se deshace la pobre alma en no hacer luego lo que le manda» (M 2. Incluso nos ¿ A u manera de hablarnos: «Es esta voz tan dulce que se des[a pobre alma». los cuales. La lectura directa de los textos disipará cualquier duda al respecto. que por maravilla dejarán de tropezar en ellas para caer). Escuchémosle. no perderéis nada. «se le pone delante cómo nunca se quita de con él este verdadero amador. "a todos". y los que a mí me pareciere. n los diversos acontecimientos de la existencia. s gún santa Teresa? Contestaremos sin dudar que en el Castilú Interior se contempla a Cristo desde el punto focal de la muerJ te y resurrección..éstos entienden los llamamientos que les hace el Señor. contesta Teresa. y aun cayendo y levantando en pecados (porque estas bestias son tan ponzoñosas y peligrosa su compañía y bulliciosas. como dicen. Las sel gundas inician sobre la roca de Cristo la aventura espiritual hasta llevarla a su consumación. que. Mas como dijo. o pasando alguna enfermedad o sufrimiento. En conclusión: la «Sacratísima Humanidad» significa] Cristo Hombre. cuando. Es gran cosa. Nadie queda fuera de la invitación y todos en algún momento de la vida somos o seremos invitados por Jesús (C 20. y es esta voz tan dulce. o también en algún momento de breve oración que ya practicamos desde las moradas anteriores (M 2. no lo puedo sufrir» (V 22. y tanta su misericordia y bondad. es muy buen vecino. sin distinción: «Mirad que convida el Señor a todos.7.

podemos elegir preferenteVl S( . Conoce y aprueba los libros de oración que establecen la meditación de los misterios de la vida de Cristo para cada día de la semana. Por «oración mental» entendemos buscar algún momento de soledad para poder entablar amistad con quien nos quiere previamente. que aquello les basta. Mas. Ella. «No es otra cosa oración mental. «Si estáis con trabajos o triste.1). Este medio de acercamiento orante a Jesucristo es distinto j la oración vocal: «Pensar y entender qué hablamos y con ién hablamos y quién somos los que osamos hablar con tan eran Señor. no nos fuerza. 0 3. miradle resucitado» (C 26. e «Si estáis alegre. y para realizarlo nos ofrece diversos modos que no hacer vida propia lo que vayamos descubriendo. miradle camino del huerto». expli-I caremos lo que significa meditar. para exponer a continuación las tres maneras de llevarla a cabo. sino tratar de amistad. Rezar el Paternóster y Avemaria o lo que quisiereis.5). el Espíritu Santo irá haciéndonos descubrir los aspectos que deben ser ino r a d o s en la cotidianeidad. La persona participa activamente en el conocimiento porque va apropiándose de las cualidades del Señor. Jesucristo desde su Humanidad: 71 hablando Jesús. El medio fundamental nos viene dado por los evangelios. «o miradle cargado con la cruz» (C 26. procurando da diaria.2). a mi parecer. el caminante irá cambiando su forma de ser y de comdremos puesta la mirada en Jesucristo y en su vida. Pensar esto y otras cosas semejantes de lo poco que fe hemos servido y lo mucho que estamos obligados a servir es oración mental. Leyéndolos con frecuencia. No penséis es otra algarabía. progresivaEl conocimiento del otro exige escucharlo. éstos son los que están en los principios» (C 20.3). «a almas y entendimientos tan desbaratados como unos caballos desbocados» (C 19. Teresa propone que.2). Para aprender a reconocerlo dispo-1 nemos de la oración de meditación y de los evangelios leídos! desde la propia experiencia. ¿Cómo llevarlo a la práctica? Teresa conoce las dificultades de los comienzos hasta haber adquirido el hábito. De este modo. Los acepta y aconseja a quienes pueda venirles bien (C 19. ni os espante el nombre. se vaya conociendo a Cristo y sus misterios.3).4). Los relatos | >n excluyentes. El miedo a comenzar la aventura puede atenazar a algunos. ¿Cómo conocerle y escuchar la voz de su llamada?. prefiere dirigirse a los que no tienen tanto orden. Meditar será conocer a través del entendimiento a Por tanto. y por eso va a proponernos diversos modos de conocer y escuchar a Jesucristo. es decir. es oración vocal» (C 26. las va haciendo suyas y configurándose con Él. «Por eso todas las personas que os trataren. procurad quitarlas el miedo de comenzar tan gran bien» (C 20. en función de la situación de la persona. Porque de esta fuente caudalosa salen arroyos unos grandes y otros pequeños. sin embargo. y más sería espantarlos ver mi^ cha agua. para unirla portarse hasta parecerse cada vez más al Señor. según evangélicos se convierten en un libro vivo a través del cual nos 'as características de cada persona. con la nuestra. hijas. A éstos nos les da indicaciones metodológicas precisas. habiendo disposición y alguna amistad. como es tan bueno. que le quieren seguir. En primer lugar. Sabe también bastante de la naturaleza humana. como sucede con todo lo aprendido. el objetivo será conocer a Cristo e imitarlo en la Jesucristo tal y como lo cuentan esas narraciones. para que ninguno vaya desconsolado nj muera de sed. y algunas veces charquitos pa' ra niños. Nosotros tenmente. sino que prefiere tomar como punto de partida el estado de ánimo de la persona que desea conocer a Cristo. antes da de muchas maneras a beber a 1 -. «o miradle atado a la columna». pues pueden vivirse al mismo tiempo. ¿cómo iniciar ese diálogo con Él? A estasB preguntas tiene que responder la forma de oración que debe-1 mos aprender en las segundas moradas. La oración de meditación Hemos dicho que Cristo resucitado viene al encuentro del hombre en la vida de cada día.70 ACERCAR EL CIELO SEGUNDAS MORADAS forzará nuestra libertad: «a buen seguro que no lo quite a nadie antes públicamente nos llama a voces.5). estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama» (V 8.

un Hombre nos está hablando. oración de libros de espiritualidad Señor. santigüese. daríamos un salto gigantesco por las moradas. A esta meditación debe dirigirse de modo especial quien visite por vez primera las segundas moradas. Abra el evangelio. en función del tiempo disponible y del amor que desee recibir. De todos modos. mientras pudiereis no estéis sin tan buen amigo. del mismo modo que lo encontramos para otras muchas cosas menos importantes. tener compañía. mental imaginando un momento d apoyados en la iconografía. Pues ¿qué mejor que la del mismo maestro que enseñó la oración que vais a rezar? Representad al mismo Señor junto con vos y mirad con qué amor y humildad os está enseñando. que nos den a conocer la vida de| e Oración de meditación con el evangelio Es la mejor forma de introducir en la oración a quienes comienzan en la vida espiritual. al comienzo me parece muy aconsejable y acorde con Teresa recurrir al texto señalado por la Iglesia para cada día del año (en cualquier librería religiosa puede adquirirse a precio módico). oración la vida de Cristo. en su presencia. Procurad luego.. teniéndolo en la mente aunque no haya imagen. Progresivamente podemos ir abriendo la meditación a otros lugares del Antiguo o del Nuevo Testamento. O. Si deseamos visitar durante unos días las segundas moradas. palabra o situación. porque algo va a decirnos para este día. podemos recordar a alguien imaginando su físico o. Son éstos: meditación desde la lee. tura del evangelio. Y creedme. Lo deja a la libre decisión del caminante. simplemente. por el contrario. lectura. según el tiempo de que dispongamos y las ganas de avanzar más o menos deprisa por el itinerario. nos acostumbramos a rezar con la Iglesia con muchos otros que ha- 73 lo mismo. es decir. Con o sin imagen interior de Cristo.72 SEGUNDAS MORADAS ACERCAR EL CIELO mente cualquiera de ellos. es decir. Éste va ser un gran inconveniente y la mayor dificultad para asentarnos en la vida espiritual. A continuación. Recordemos siempre: en cada gesto. Traer presente a alguien puede hacerse con o sin figura. Cada cual hará lo que pueda. n a Dada la importancia del asunto. Representarle significa hacerle presente con la imaginación. quizá sea bueno solidarizarnos con Cristo en el Huerto de los Olivos o en cualquier momento de su pasión o muerte. vamos a escucharlo. Recréese en esas palabras divinas. Poco a poco. Cuando se haya suscitado su interés. para decidir si lo incorpora resueltamente. De este modo nos iremos acostumbrando a leer y meditar toda la Palabra de Dios. por breve que sea. Poco a poco irá familiarizándose con los! evangelios y sabrá elegir lo más conveniente para él. Si fuéramos capaces de encontrar ese pequeño momento al día. ya se sabe ha de ser lo primero. deténgase. puede ser estimulante para ese determinado momento de la vida reflexionar acerca de la alegría de la resurrección. que Cristo resucitado va a hablarle y enseñarle. una o más veces. Ya hemos indicado la dificultad que tendremos al comienzo de buscar un tiempo. Si os acostumbráis a tra- . Busque un lugar apartado. Leemos detenidamente el texto. y estamos oyendo a Dios. como si imagináramos a una persona querida. siempre será conveniente recurrir a los pasajes de los evangelios donde Jesús llama a personas concretas para que le sigan: son los que van a ser sus discípulos. ausente en ese momento. La elección del pasaje del evangelio que va a meditar puede hacerla en función de su estado de ánimo. Teresa no señala cuánto tiempo se debe dedicar a este ejercicio espiritual.. Piense en silencio qué relación puede tener con su vida eso que le ha llamado la atención. «Represéntese» a Jesucristo a su lado. Para quien ya se haya decidido a intentarlo. hija. leamos ahora el texto fundamental: «La examinación de la conciencia y decir la confesión y santiguaros. para nosotros mismos. Estamos meditando. imagine. que puede ser una Iglesia o una habitación de su misma casa. Si estamos deprimidos. si puede. Algo vendrá a la mente casi todas las veces que hagamos este pequeño esfuerzo de conocer a Jesús. pues estáis sola. Repase brevemente su vida para no descuidar nunca el conocimiento de uno mismo (examen de conciencia). una frase. proponemos a continuación la forma de hacerlo con la Palabra de Dios. Tiene múltiples ventajas: sigue un orden anual. y vamos descubriendo que esos textos propues°os son I Palabra de Dios proclamada cada día en la Eucaristía. nos iremos pareciendo a Él. una palabra. El Espíritu Santo sugerirá cada vez un gesto de Jesús o de las personas a las que se dirige en el relato.

los iremos haciendo vida desde la situación concreta en la que estemos. ¿y es mucho que. No le recrimina nada.3). compaginaremos el silencio con el diálogo amoroso «si se os ha enternecido el corazón de verle tal. No nos asusta.8).6). no oraciones compuestas. aunque sea al principio de comenzar oración. y hace muchos provechos esta manera de oración. bien nuestro.. sino que os holguéis de hablar con Él. A cualquier altura de la jornada podemos fijarnos en un momento de la vida del Señor. porque sin darnos cuenta estamos poniendo las bases para la oración de contemplación y la curación profunda del yo a través del encuentro con Jesucristo. Tiene en tanto que le volvamos a mirar. «Si estáis alegres. acallado el entendimiento. hijas. le miréis algunas veces a Él? Mirad que no está aguardando otra cosa. como dice a la esposa. SEGUNDAS MORADAS 75 En conclusión. al menos hallóle mi alma» (V 13. sino de la pena de vuestro corazón. que no sólo queráis mirarle. Cuando pudiere hacer esto. quita vuestro Esposo los ojos de vosotras. Entonces podemos abrirnos a otra modalidad de oración mental no menos importante que la anterior. la oración de meditación consta de tres par• la introducción o saludo inicial. rememorando uno de los episodios narrados en los evangelios. Como le quisiereis. la oración consiste en imaginarnos estar con Él en esa escena concreta. Imperceptiblemente. habremos llegado a conocer los misterios de la vida de Cristo. La oración termina volviendo unos instantes sobre nosotros mismos para saber cómo haremos vida lo aprendido. no sé cómo le podemos conocer ni hacer obras en su servicio. ya que a Jesucristo no lo hemos conocido cuando vivía en la tierra. hallará grande provecho.22). porque la fe sin ellas y sin ir llegadas al valor de los merecimientos de Jesucristo. ¿y no podréis mirar la cosa más hermosa que se puede imaginar? Pues nunca. Haos sufrido mil cosas feas y abominaciones contra Él y no ha bastado para que os deje de mirar. ocuparle en que mire que le mira. no le podréis -como dicen.1). Las indicaciones para esta forma de oración son las siguientes: «Pues tornando a lo que decía de pensar a Cristo a la columna. le hallaréis. que no quedará por diligencia suya» (C 26. practicada asiduamente por Teresa. no os faltará para siempre. es bueno discurrir un rato y pensar las penas que allí tuvo y por qué las tuvo y quién es el que las tuvo y el amor con que las pasó. miradle resucitado (. ayudaros ha en todos vuestros trabajos. tenerle heis en todas parles: ¿pensáis que es poco un tal amigo al lado?» (C 26. discurrir un rato acerca de ese acontecimiento y dejarnos mirar. a este Señor? Pues podéis mirar cosas muy feas. Pues ¿quién os quita volver los ojos del alma. Este juego de miradas de amor tiene mucha importancia. De ahí nacerá un diálogo íntimo. ¿qué valor pueden tener? ¿Ni quién nos despertará a amar a este Señor?» (M 2. enseñando. quitados los ojos de estas cosas exteriores.1. Merecerá la pena «un poquito de fuerza a recoger siquiera la vista para mirar dentro de sí a este Señor» (C 26. miradle camino del huerto» (C 26. la meditación del evangey el silencio amoroso de mirar y dejarse mirar: «Pues si nunca le miramos ni consideramos lo que le debemos y la muerte que pasó por nosotros. aunque sea de presto si no podéis más. Mas que no se canse siempre en andar a buscar esto.. Su mirada es de amor: «No os pido ahora que penséis en Él ni que saquéis muchos conceptos ni que hagáis grandes y delicadas consideraciones con vuestro entendimiento. Meditar un momento de la vida de Cristo Si permanecemos asiduos un tiempo en esta práctica oracional. sino que se esté allí con Él.) si estáis con trabajos o tristes. no os pido más de que le miréis. Puede suponer un pequeño esfuerzo inicial. Esta forma de rezar mentalmente era la . Si pudiere. A continuación.74 ACERCAR EL CIELO crie cabe vos y Él ve que lo hacéis con amor y que andáis procurando contentarle.11).4-5). y le acompañe y hable y pida y se humille y regale con Él. sino que le miremos. y acuerde que no merecía estar allí. que las tiene Él en muy mucho» (C 26. También puede buscar los momentos de soledad del Señor Para hacerle compañía.echar de vos. cierre el evangelio y déjese mirar por Él Le está amando. De momento nos «engolosina».

que si no era lo que veía. Mas acuerdóme que jamás osaba determinarme a hacerlo. porque no me dio Dios talento de discurrir con el 77 entendimiento ni de aprovecharme con la imaginación.de las partes adonde le veía más solo. aun desde que no era monja. le representaba en lo interior. no me aprovechaba nada de mi imaginación. las más noches antes que me durmiese.. Allí era mi acompañarle. Pensaba en aquel sudor y aflicción que allí había tenido. y grandísimo combate los pensamientos» (V 4. y ya la costumbre tan ordinaria me hacía no dejar esto. A esta causa era tan amiga de imágenes» (V 9. es muy trabajoso y penoso. como se me representaban mis pecados tan graves. Muchos años. mas no la ve).4). Era incapaz de representar su imagen: «Procuraba lo más que podía traer a Jesucristo.6). suelen acudir imágenes similares a las contempladas en la iconografía. Y aunque por esta vía de no poder obrar con el entendimiento llegan más presto a la contemplación si perseveran. queda el alma como sin arrimo ni ejercicio. Cuando. y da gran pena la soledad y sequedad. como hacen otras personas que pueden hacer representaciones adonde se recogen. como el no dejar de santiguarme para dormir» (V 9. procuraba representar a Cristo dentro de mí. nunca acababa. Parecíame a mí que. estando solo y afligido. siempre pensaba un poco en este paso de la oración del Huerto. que aun para pensar y representar en mí -como lo procuraba traer. Deseaba limpiarle aquel tan penoso sudor. porque me dijeron se ganaban muchos perdones. y ésta era mi manera de oración. procuramos representar al Señor. porque ninguno de nosotros ha conocido a Cristo cuando éste vivió en este mundo. Y tengo para mí que por aquí ganó muy mucho mi alma. y hallábame mejor -a mi parecer. nuestro bien y Señor. porque comencé a tener oración sin saber qué era. si podía. que aunque habla con una persona y ve que está con ella porque sabe cierto que está allí (digo que entiende y cree que está allí. Porque si falta la ocupación de la voluntad y el haber en qué se ocupe en cosa presente el amor. En especial me hallaba muy bien en la oración del Huerto. cuando para dormir me encomendaba a Dios. Si se perseve- . que la tengo tan torpe. sino como quien está ciego o a oscuras. porque eran muchos los que me atormentaban. como no podía discurrir con el entendimiento. Yo sólo podía pensar en Cristo como hombre. Teresa de Jesús es un caso único en la historia de la iglesia a la hora de llevar la religiosidad popular a su máxima expresión de santidad. recurre Teresa a la contemplación de imágenes: «Tenía tan poca habilidad para con el entendimiento representar cosas. Cualquiera puede cerrar los ojos y recordar con la ayuda de una imagen interior a una persona querida. o les cuesta mucho centrarse en discurrir acerca dj los misterios de Cristo: e «Tenía este modo de oración: que. dentro de mí presente. por más que leía su hermosura y veía imágenes. mos de recordar que ella no tenía acceso fácil a los evangelios) Puede ser de gran utilidad para quienes llevan muchas cosas enj la cabeza. con la ayuda de la imaginación. santa Teresa tenía mucha dificultad para imaginarse la figura de Cristo en su interior tal y como le enseñaban los libros de meditación de su época. Estábame allí lo más que me dejaban mis pensamientos con Él. Mas es así que jamás le pude representar en mí. Si pensaba en algún paso. de esta manera me acaecía a mí cuando pensaba en nuestro Señor.7). tienen dificultades para encontrar un lugar apartado y solitario. Basta con enviar una señal al cerebro. y la imagen aparecerá en la mente. El valor de dichas escenas no está ni en 'a belleza del cuadro ni en la riqueza del marco. aunque lo más gastaba en leer buenos libros. Para suplir esta dificultad fue acumulando un elenco de estampas y cuadros que recogían diversas escenas de la vida del Señor.76 ACERCAR EL CIELO SEGUNDAS MORADAS preferida por Teresa al comienzo de su aventura oracional (he.la Humanidad del Señor. que era toda mi recreación. Oración con imágenes Al comenzar la aventura oracional. Ante las dificultades para representar adecuadamente a Cristo en su interior. Puede que a algunos de los que lean estas páginas les suceda algo similar. como persona necesitada me había de admitir a mí. De estas simplicidades tenía muchas.

78

SEGUNDAS MORADAS

ACERCAR EL CIELO

ra, mirar imágenes deparará grandes ventajas espirituales
moradas posteriores. A la hora de elegir un grupo de imágenes"!
éstas han de ser de nuestro gusto, libremente escogidas, col
una única característica: que nos despierten a amar. Las q J
provoquen mayor devoción y amor serán las adecuadas (R 30) I
La elección no ha de regirse por la belleza, porque no buscaj
mos arte; han de ser sencillas y, sobre todo, que nos recuerden]
al Señor y despierten la devoción y ganas de orar. Al contemplar la imagen amorosamente y con fervor, comienza la oración!
y el diálogo:
ü

«Lo que podéis hacer para ayuda de esto, procurad traer una
imagen o retrato de este Señor que sea a vuestro gusto; no para traerle en el seno y nunca le mirar, sino para hablar muchas veces con Él, que Él os dará qué le decir. Como habláis
con otras personas, ¿por qué os han más de faltar palabras para hablar con Dios?» (C 26.9).

79

esa, san Juan de la Cruz, san Agustín, san Francisco de Asís,
rM-los'de Foucauld (gran lector de santa Teresa), etcétera.
Al comienzo de su vida espiritual, la Santa sólo podía orar
oyada en algún libro (V 4.7). Salvo después de comulgar,
^ r n p r e comenzaba la oración con un libro en las manos, que
f servía de compañía, de escudo ante los muchos pensamiennue la asediaban, hasta que se recogía el alma y podía comenzar a dialogar con el Señor (V 4.9; C 26.10).

4. La transformación de la persona por el crecimiento
de las virtudes: la perseverancia en la fe,
el amor al prójimo y el desasimiento

En las segundas moradas, la persona se encuentra en plena lucha espiritual. Cuando Gedeón se preparaba para el combate
contra Madián, hicieron una selección de los combatientes, eliminando a los que no eran aptos para emprender la batalla (Je
La imagen es un medio, no un fin, nos ayuda a recordar al
7,5-6). Lo mismo sucede en las segundas moradas. Será neceAusente, a traerlo presente y dialogar con Él. Naturalmente,
saria la ayuda de Dios a fin de estar preparados: «¡Oh Señor
cuando estamos realmente en su presencia en el sacramento de
mío!, aquí es menester vuestra ayuda, que sin ella no se puede
la Eucaristía, sería una tontería mirar la estampa y abandonar
hacer nada. Por vuestra misericordia no consintáis que esta alsu Persona (C 34.11).
ma sea engañada para dejar lo comenzado» (M 2.6).
Las imágenes utilizadas por Teresa abarcan todo el misteEl caminante comprende que Dios le ha llamado en Jesurio cristiano, salvo el misterio de la Trinidad, con una prefecristo a seguirle; ha comenzado a tener oración, pero las virturencia por el misterio pascual, que contempla tanto en los ico-J
des no se han desarrollado lo suficiente, con frecuencia cae y
nos de Cristo en su Pasión y Cruz como después de resucitado.
se levanta; el ambiente que le rodea le tienta a volver a la primera morada o incluso a salir del castillo. Al no estar la fe desaLa lectura espiritual
rrollada, la mayor tentación será abandonar lo comenzado.
Pueden llegar enfermedades y dificultades de todo tipo, tentaUna última manera de hacer oración de meditación tiene como
ciones del demonio, falta de tiempo para la oración, caer en el
punto de partida la lectura de un libro de espiritualidad. En el
desánimo por los pecados cometidos, etcétera. Para construir el
mercado del libro religioso hay de todo; el «siervo del amor»
edificio de su vida espiritual sobre roca y no sobre arena, como
deberá buscar asesoramiento al respecto. Le aconsejamos lea
dice el evangelio, el caminante ha de ser consciente de estas
los textos de santa Teresa indicados para cada morada, o alguPrimeras dificultades, recurrir a la meditación en la Pasión de
no de los libros que tanto bien le hicieron en su vida y son fáCristo, y no desanimarse si se equivoca o peca. «Porque aquí es
ciles de adquirir, en especial el «Tercer Abecedario» de Fran' representar los demonios estas culebras de las cosas del
cisco de Osuna o las «Confesiones» de san Agustín. En todo
mundo
y el hacer los contentos de él casi eternos, la estima en
caso, el presente itinerario espiritual da mucha libertad al caque
está
tenido en él, los amigos y parientes, la salud en las cominante. Yo me permitiría aconsejarle que lea las obras de los j
sas
de
penitencia
(que siempre comienza el alma que entra en
grandes maestros espirituales de todos los tiempos, santa |
e

80

ACHRCAR EL CIELO

SEGUNDAS MORADAS

esta morada a desear hacer alguna), y otras mil maneras de irrd
pedimentos» (M 2.1.3; C 3.5).
El mismo Señor nos ayudará muy pronto y tomará las rien.
das en el combate; pero quiere que pongamos todo de nuestra
parte (C 8.1). Ayudará mucho en estos comienzos abrazarse ¡J
la cruz de Cristo y tener la firme determinación de llegar al f\4
nal del camino espiritual: «Tomad mi consejo y no os quedéis
en el camino, sino pelead como fuertes hasta morir en la demanda, pues no estáis aquí a otra cosa sino a pelear. Y con iri
siempre con esta determinación de antes morir que dejar de liegar al fin del camino, si os llevare el Señor con alguna sed en
esta vida, en la que es para siempre os dará con toda abundancia de beber y sin temor que os ha de faltar. Plega al Señor no
le faltemos nosotras, amén» (C 20.2). En esta batalla nos va la
vida, «venga lo que viniere, no ha de tornar atrás. Es como uno
que está en una batalla, que sabe que, si le vencen, no le perdonarán la vida, y que ya que no muere en la batalla, ha de morir después; pelea con más determinación y quiere vender bien
su vida - c o m o dicen- y no teme tanto los golpes, porque lleva
adelante lo que le importa la victoria y que le va la vida en vencer» (C 23.5).

poco a poco va habilitando él el ánimo para que salga con esta
victoria. Digo ánimo, porque son tantas las cosas que el demonio p
delante a los principios para que no comiencen este
camino de hecho, como quien sabe el daño que de aquí le vieno sólo en perder aquel alma sino muchas» (V 11.4).
La constancia en la oración y el crecimiento de las virtudes
(las enumeradas y las que vendrán) garantizan la buena marcha
del itinerario, siempre y cuando cada uno haga lo que pueda y
dé todo lo que tenga a Dios. La determinación firme de las primeras moradas y la perseverancia de las segundas se convierten así en el presupuesto indispensable para poder dejar crecer
-con la ayuda de D i o s - el resto de las virtudes. A la pobreza
material y espiritual de las primeras hemos de añadir aquí las
tres virtudes esenciales propuestas por Teresa: «la una es amor
unas con otras; otra, desasimiento de todo lo criado; la otra,
verdadera humildad, que aunque la digo a la postre, es la principal y las abraza todas» (C 4.4). Daremos a continuación las
pautas de las dos primeras, dejando para las terceras moradas
el desarrollo de la virtud de la humildad.

XI

o n e

ne

La virtud del amor
La virtud de la perseverancia
En este combate de las segundas moradas debemos trabajar y
pedir a Dios la virtud de la perseverancia. La determinación inicial de las primeras moradas a vivir una vida espiritual debe
consolidarse en las segundas, adquiriendo la virtud de la perseverancia. Para ello puede venirnos muy bien -además de recordar y actualizar la determinación de las primeras-, el tener
siempre los ojos en Cristo, en el interior de nosotros mismos y
en la meta que deseamos alcanzar. La inconstancia, el miedo a
lo desconocido, junto a otros mil inconvenientes, todas ellas
tentaciones demoníacas, impedirán desarrollar el camino trazado: «y si conoce a uno por mudable y que no está firme en el
bien y con gran determinación de perseverar, no le dejará a sol
ni a sombra. Miedos le pondrá e inconvenientes que nunca acabe. Yo lo sé esto muy bien por experiencia, y así lo he sabido
decir, y digo que no sabe nadie lo mucho que importa» (M
23.4). Por el contrario, «si persevera, no se niega Dios a nadie.

1

El crecimiento en la oración debe ir unido al aumento de las
virtudes. No cabe en la vida espiritual la una sin la otra. Incluso
hay personas poco proclives a dedicar mucho tiempo a la oración, pero muy capacitadas y dispuestas a ir pareciéndose a
Jesucristo en su vida diaria. Lo uno compensará lo otro: «diré
algunas cosas que son necesarias tener las que pretenden llevar
camino de oración, y tan necesarias que, sin ser muy contemplativas, podrán estar muy adelante en el servicio del Señor, y
es imposible si no las tienen ser muy contemplativas, y cuando
pensaren lo son, están muy engañadas» (C 4.3).
Ya dijimos al comenzar el libro que por virtudes entendemos la transformación progresiva de la persona. Teresa las llama con frecuencia «efectos», es decir, los cambios experimentados en la manera de encarar la vida y de enfrentarse a los problemas. Todas ellas se mueven en el terreno del amor y la libertad. Tienen por objetivo llegar a ser capaces de establecer
•"elaciones humanas basadas en el amor mutuo sin estar dormi d o s ni atados a nada ni a nadie. Tienden a imitar a Jesucristo

X2

ACKRCAR EL CIELO

SEGUNDAS MORADAS

en su visión de la vida y las relaciones humanas. El propio co,
nocimiento y la pobreza de las primeras moradas, junto a l
perseverancia en el combate espiritual de las segundas, son re*]
quisitos previos, actitudes vitales que renuncian al seguimiento I
de dioses menores, por ejemplo el dinero como valor supremo
de la vida o el endiosamiento personal.
a

Junto a las que hemos mencionado, están las tres virtudes
fundamentales: amor al prójimo, desasimiento de todo lo crea-i
do y humildad. El amor como fundamento de las relaciones humanas; el desasimiento como forma de ver el mundo y la sociedad; y la humildad, cualidad que nos permitirá tener una valoración adecuada de nosotros mismos. Por tanto, las tres tienden a la adquisición de un sano realismo que nos sumerja en la¡
existencia y nos haga capaces de amar con libertad. El modelo
que imitar para alcanzarlas seguirá siendo Jesucristo Hombre.
En las segundas moradas, glosaremos el amor y el desasimiento y dejaremos la humildad para las terceras moradas.
El itinerario espiritual intentará hacer vida los dos mandamientos principales del evangelio: el amor a Dios y el amor al
prójimo (M 1.2.17 y M 5.3.7). Ahora bien, el ser humano es capaz de amar porque previamente se ha sentido amado. Queremos porque antes nos han querido. En la vida espiritual sucede
lo mismo. El amor cristiano adulto lo aprenderemos cuando
previamente nos hayamos sentido queridos por Dios. Si perseveramos en estos amores primerizos llegaremos con la ayuda
de Dios a sentirnos fuertemente amados. Mientras tanto, aprenderemos lo más elemental: saber que contamos con el amor
previo de Dios, aunque apenas lo experimentemos, y procurar
ir adoptando comportamientos con el prójimo que nazcan del
amor. Siguiendo el evangelio de san Juan y a san Pablo, sobre
todo en la carta a los Filipenses, Teresa va a darnos unas pautas generales de conducta para aprender a amar (C 4-7).
Desde el comienzo nos fijaremos en Jesucristo, el «capitán
del amor» (C 7.9). Encomendó encarecidamente a los apóstoles que se amaran unos a otros «como yo os he amado» (Jn
14,34; C 4.11). Ésa será la norma esencial: amar como nos ama
«el buen amador Jesús» (C 7.4). Descubriremos las actitudes
que debemos incorporar a nuestra vida, al tiempo que vamos
meditando cada día los distintos relatos evangélicos.

;

83

Él nos enseñó que hay más dicha en dar que en recibir (Hch
2Q35; C 6.7). En consecuencia, amar equivale a «darnos», un
movimiento que nos hace salir de nosotros mismos al encuendo de los demás. Metidos como estamos en múltiples relaciohumanas sociales o eclesiales, dos indicaciones bien precisas marcarán la ruta: no etiquetar a las personas y mantener por
encima de todo relaciones que no creen dependencias. El amor
entre las personas que forman parte de una comunidad debe intentar mantener la unidad del grupo sin que las relaciones personales hagan perder nunca de vista el conjunto. Por eso previene Teresa de ciertas relaciones que, bajo el pretexto del
amor, someten al otro a la esclavitud: «No consintamos que sea
esclava de nadie nuestra voluntad, sino del que la compró por
su sangre» (C 4.8).
Distinguiremos, por tanto, dos tipos de amor, el puramente
espiritual y otro más sensible, como el que tenemos a amigos o
familiares (C 4.12). Nos propone Teresa aspirar al primero,
porque en él no hay pasión ni interés propio. Se busca únicamente el bien del otro. Quienes así aman son personas generosas que no se detienen en nada, ni siquiera en la belleza corporal, por mucho que la admiren (C 6.4). No aman para ser correspondidos. Aman desde la propia libertad y la del prójimo.
No buscan satisfacción ni provecho personal de ningún tipo (C
6.6). Tan desprendido puede llegar a ser que nos parezca no es
amor. Sin embargo, es el más verdadero, el más apasionado, el
más provechoso para el otro (C 6.7). Sólo busca el crecimiento
personal y espiritual del prójimo. Así amaba Jesucristo. Junto a
Él y con paciencia, iremos acrecentando esta forma de amar al
prójimo en libertad.
n e S

La virtud del desasimiento
La virtud del desasimiento está en íntima conexión con el amor
y la humildad. Las tres van juntas y crecen a la vez. No se puede amar bien sin ser humilde y estar desasido. Tampoco se puede vivir la humildad sin las otras dos virtudes. Las tres se mueven en el mismo ámbito, que es la relación que debemos establecer con el mundo que nos circunda, personas, cosas e instituciones. Anhelan imitar a Jesucristo en su forma de situarse
nte la realidad para llegar a conseguir una libertad similar a la
a

6). ^ para interpretar correctamente esta virtud en relación con uestra propia familia. El texto que resume lo anterior dice así: u «Ahora vengamos al desasimiento que hemos de tener. Estos consejos en orden al desasimiento familiar no siempre han sido correctamente interpretados en la historia de la Iglesia. cuando debamos entregar nuestra voluntad en | las manos de Dios. no estar atados a naJ da ni a nadie. nuestro yo. que en hallándola [esta virtud] hallaréis el maná». hemos de recordar las palabras de Jesucristo acerca de establecer vínculos de amor estrechos con otros creyentes. pero puede y debe ampiarse función de nuestra situación personal. sabiendo de antemano que mal podremos conseguirlo sin haber recibido alguna I prenda del cielo en moradas posteriores (V 10. no tendremos mucho más que pelear. La lista reprodu- 85 los aspectos señalados por Teresa. y han llegado a dar lugar en algunos casos a un verdadero abandono de los padres incluso en la hora de su muerte. Otro de los trabajos va a consistir en mantener una relación adecuada con nuestro propio cuerpo. El desasimiento tiene una connotación amplia. el cuerpo. sino que vaya creciendo progresivamente en todas ellas. Somos libres cuando nos hemos entregado. Estar «desasí-1 do» equivale a estar sano. porque en esto está el todo. Aquí digo está el todo. La importancia de esta virtud la descubriremos en las quintas. hermanas.84 ACERCAR EL CIELO SEGUNDAS MORADAS que Él tuvo. Lo vamos a intentar poco a poco. incluso es bueno forzar y contradecir aquello que nos apetece en un primer momento.1).3). También advierte que su madre y sus hermanos on los que buscan la voluntad de Dios y la cumplen. El discurso de Jesús en el capítulo 15 de saij Juan anuncia el mandamiento del amor y a continuación no$I advierte que no pertenecemos al mundo. Dicho en positivo. si va con perfección. Un trato frecuente con los familiares podría dar lugar a conversaciones propias del mundo que distrajeran a la religiosa de su verdadero objetivo. Reconoce que es gran inconveniente que la religiosa busque el apoyo de la familia en lugar de buscarlo en su comunidad. con libertad de espíritu y entera p a l ((' 8. En esta tarea se empeña el desasimiento' vivir en las antípodas de la posesión (ver C 8-15). darnos del todo al Todo. todo lo creado. ¿Pensáis. «Aquí es el trabajar por salir de tierra de Egipto. que el Señor toma la mano contra los demonios y contra todo el mundo en nuestra defensa. que es poco bien procurar este bien de darnos todas al Todo sin hacernos parles?» (C 8. Es del cir. en s Para conseguir la «santa libertad de espíritu» y llegar a ser «señores de todo lo criado». Nos propone Teresa eliminar un amor desmedido al cuerpo. Hay que establecer un ajustado equilibrio entre la debida atención a la familia entendida en sentido abierto y la comunidad de creyentes de la que formamos parte (ver los capítulos 8 y 9 de Camino de Perfección). No seamos de esas personas tan amigas de su salud que sólo buscan no morirse y olvidan la obligación del cristiano de estar dispuestos a o r i r por Cristo. Teresa propone a las religiosas de clausura que por encima de todo forjen una comunidad de amor estrechamente vinculada a Jesucristo. la honra. Este proceso hacia la libertad se dirige al interior y al exterior de nosotros y abarca distintos ámbitos de la vida: la familia. De ahí que volvamos a aconsejar al lector que no se detenga demasiado en | una misma morada. Esta preocupación excesiva por el cuerpo °culta el miedo a la muerte y la aceptación de que ésta llegará n día u otro: «si no nos determinamos a tragar de una vez la m u . aunque ve bien que se les atienda en sus necesidades siempre que sea preciso. Su Majestad infunde de tal manera las virtudes. porque abrazándonos con solo el Criador y no se nos dando nada por todo lo criado. debemos acostumbrarnos a no hacer siempre nuestra voluntad. en sentido negativo. Parece una tarea imposible de cumplir viviendo en urna sociedad tan marcada por la posesión del otro o la acumulación de cosas. Algo imposible de llevar a cabo sin desarrollar I espíritu crítico y un desprendimiento de personas o cosas q ¿ puedan esclavizarnos. Estamos en él sin ser suyos. Para ello nos iremos preparando desde las terceras en pequeños ejercicios prácticos de desprendimiento. De este modo se pervertía el mensaje de Jesús y la misma experiencia de Teresa con su familia. Esto significa. el querer tener siempre la razón o el pretender disculparnos. el dinero. al abarca. porque pronto se acostumbra a exigir más cuanto más se le da. podemos disfrutar de las cosas si no estamos apegados a nal da.. que trabajando nosotros poco a poco lo que es en nosotros. La sociedad moderna ha hecho de su cuidado una religión de suplencia.

necesitados de ayuda en los comienzos. releyendo y asumiendo la vida pasada. procurar no pecar gravemente. O el querer ser siempre los primeros. Esta no es el valor supremo. O cuando nos resulta insoportable vernos criticados sin razón y respondemos: «es de gran humildad verse condenar sin culpa y callar. Podemos y debemos recurrir a los «remedios» que nos dejó la Jglesia para el caminante. <. frecuentar los sacramentos. rendirá el cuerpo al espíritu. aun en SEGUNDAS MORADAS 87 cosas . Porque si quiere imitar al Señor. incluidas las equit a c i o n e s . el voluntariado y «hacerse espaldas» Los habitantes de las segundas moradas llevan una vida normal.86 ACHRCAR EL CIELO muerte y la falta de salud. Dios nos exige este pequeño esfuerzo. No debe hacer nada más y nada menos. 5. podemos descender a cuestiones muy concretas que a simple vista podrían parecer nimiedades. entregamos la voluntad en sus manos. y las grandezas que hizo en I bajarse a sí para dejarnos ejemplo de humildad.1).4).6). como lo hizo Teresa: «porque está claro que ha de dar vuelta sobre su vida. salvo aquellas cosas contrarias al querer de Dios. es decir. esto indica la aplicación de todo lo que vamos aprendiendo.5). que nos dispondrá a n e . descubren en la imitación de Jesucristo nuevas pautas de comportamiento. Todo ello junto preB tende alcanzar una nueva libertad: la de la propia vida. Estos y otros ejercicios de virtud irán transformando y coligiendo la personalidad del caminante en orden a conseguir la libertad para amar en madurez. una vida normal cargada de sentido. que si hay un punto de honra o de hacienda. La acción exterior: una vida llena de sentido religioso. que aunque tengan muchos años de oración. por eso le aconsejamos que siga adelante y visite las siguientes moradas. quien pasó por el mundo haciendo el bien sin buscar diñeros ni prestigio social. ¿en qué mejor puede que en esto? Que aquí no son menester fuerzas corporales ni ayuda de nadie. \M aceptación de la enfermedad y de la muerte como algo consti-J tutivo del ser humano forma parte de este trabajo de desasK I miento de todo lo creado. y mirar sus pecados y adonde merecía estar por ellos» (C 12. la forma de actuar se irá adecuando a la de Jesucristo. se «abajó» obedeciendo hasta la muerte. y es gran imitación del Señor que nos quitó todas las culpas: el verdadero humilde ha de desear con verdad ser tenido en poco y perseguido y condenado sin culpa.-nsa graves. Perder poco a poco el excesivo cuidado de nosotros mismoB y renunciar a las apetencias inmediatas. se despojó de su rango tomando la condición de esclavo. Siguiendo con estas mortificaciones necesarias. Resultará más fácil cuando Dios nos haga algún regalo. Recurriremos a este texto con frecuencia. aprender a aplicar las virtudes a la vida diaria. (C 10-11). que nunca I medrarán mucho ni llegarán a gozar el verdadero fruto de hi oración» (C 12. La vida diaria tendrá que estar impregnada de espíritu cristiano. Recibiremos la paz de Cristo. Por ejemplo. El deseo de riquezas y honores forma parte de la ideología del mundo. porgue desde las primeras moradas estamos intentando conoceros. especial el sacramento de la reconciliación y el sacramento la Eucaristía. En la vida laboral. El primero no nos será difícil practicarlo. revisar la vida pasada para corregir los errores y procurar en todo momento un mayor conocimiento de nosotros mismos. El caminante espiritual adquiere por la virtud del desasimiento la libertad frente a ello cuando sigue de verdad a sul Señor. estamos dis-1 puestos si lucra preciso a morir por Cristo.3). familiar y de relaciones. El capítulo segundo de la carta de san I Pablo a los Filipenses señala la ruta por la que transitó Cristo y I los cristianos deseosos de seguirle: no se aferró a su condiciónI divina. y mirar lo que ha servido con lo que debe al Señor. que poco a poco deberán ir aplicando a la cotidianeidad. el querer tener la razón en todo. Nada en apariencia debe cambiar de la vida que llevábamos antes de iniciar el camino espiritual. Tampoco sus consecuencias más visibles: I «Mas créanme una cosa. nunca haremos nada» (C 11. En resumen. al contrario. cuando contemplamos la humildad de la Virgen María (C 13. la doblegamos cuando parece necesario.1-2). cuando vemos a Cristo sometido a todo tipo de injurias sin protestar (C 13. Las circunstancias de su vida han de quedar progresivamente impregnadas de la fe que comienza a despertar. sin apenas cambios perceptibles. Ofrecemos la vida a Dios. En segundo lugar. conformando su comportamiento con la voluntad de Dios manifestada en la Iglesia. sino de Dios» (C 15.

y si uno comienza a darse a Dios. procuren amistad y trato con otras personas que traten de lo mismo. Para santa Teresa. y decir en lo que podríamos enmendarnos y contentar más a Dios. El amor al prójimo. Sin embargo. En tercer lugar. . procurásemos juntarnos alguna vez para desengañar unos a otros. hay tantos que murmuren.22). Además de hacerlo con las monjas del monasterio de la Encarnación. sino que nos dejó la libertad de ir aquilatando lo que cada uno entienda. procurando entresacar aquello que pueda ser aplicado a cualquier creyente y no sólo a las religiosas de clausura. que es menester buscar compañía para defenderse. se convierte en la fuente espiritual de toda la seJ mana y de cada día. aunque no sea sino ayudarse unos a otros con sus oraciones. por ejemplo. V 23. haremos lo que en lenguaje tradicional se llaman «obras de caridad». veíanse en mucho aprieto» (V 7. en cambio. Es decir. que no hay quien tan bien se conozca a sí como conocen los que nos miran. Y para estos hay pocos ojos. si Dios quiere. En cuarto y último lugar. hasta que ya estén fuertes en no les pesar de padecer. en especial al principio.14) j En cuanto al sacramento de la Eucaristía. Ella será nuestra escuela predilecta. que como otros en estos tiempos se juntaban en secreto para contra Su Majestad y ordenar maldades y herejías. santa Teresa no nos legó una definición del amor. Teresa era amiga de confj sarse con frecuencia. colabore activamente en alguna asociación de voluntariado. Vivido con perfección. ¡cuánto más que hay muchas más ganancias!» (V 7. que es menester hacerse espaldas unos a otros los que le sirven para ir adelante. aplicable. y as tarde con el pequeño grupo de religiosas del monasterio de José. Bien podría también ser estudiado como un pequeño tratado de amor humano. allegarse no sólo a los que viere en estos aposentos que él está. ayudarse para contentar a Dios y desengañarse ante la falsedad eran sus divisas: „ne Tei e U or m «Este concierto querría hiciésemos los cinco que al presente nos amamos en Cristo.. sino a los que entendiere que han entrado a los de más cerca. el amor nace de] la decisión. y si no. Conocemos la importancia SEGUNDAS MORADAS 89 Teresa concedía a las pequeñas comunidades basadas en el 4 u t u o y en el interés por seguir a Jesucristo. si además de sus ocupaciones habituales dispone de algún tiempo durante la semana. Sí nos dejó. colabore en la buena marcha de la sociedad y de la Iglesia. sobre todo los domingos Bien vivida. Sobre él se construye la comunidad de personas. forma parte constitutiva del cristianismo. según se tiene por bueno andar en las vanidades y contentos del mundo. al matrimonio. Pero a poco tiempo que disponga. porque escribe: «Por eso. Debía de ser un grupo abierto. El conjunto del itinerario espiritual propuesto en el Castillo Interior es un tratado del amor de Dios al hombre y del amor del hombre a Dios.20). En el Castillo Interior vuelve a insistir en lo mismo: «Grandísima cosa es tratar con los que tratan de esto. de participar en ella con frecuencia. Es cosa importantísima.9. Ponga a disposición de otros su tiempo en los lugares que crea más conveniente. algunas indicaciones muy interesantes que ahora intentaremos resumir. aconsejaría yo a los que tienen oración. la Iglesia nos p¡. junto con el amor a Dios. y de vez en cuando hacía una confesióJ general de todos los pecados de su vida (ver V 5. Desconocemos a ciencia cierta sus nombres. Lo esencial consiste en cumplir religiosamente con nuestras obligaciones profesionales y familiares.7). Teresa se relacionaba espiritualmente con un pequeflo grupo de cinco personas. si es con amor y cuidado de aprovecharnos» (V 16. donde aprenderemos a ofrecer nuestra vida a Dios junto con Cristo como podremos comprobar en las quintas moradas. tanto familiares como asociativas.88 ACERCAR EL CIELO continuar el camino sin desfallecer. de vivirlo). trataremos de algo esencial que Teresa llamaba «hacerse espaldas». Amarse en Cristo. eií organizaciones eclesiales o de la sociedad civil. catalogada como mística de la afectividad. como es sabido por todos. «Porque andan ya las cosas del servicio de Dios tan Hacas. nace de la voluntad (tendremos ocasión de comprobarlo y. constituye la cumbre de la fe cristiana y de la mística española. Las dificultades para la vida espiritual debían de ser tan graves como las actuales. El amor es algo más que un sentimiento positivo hacia otra persona.

gastan bien tiempo. no de «. Allí encontrarán diversos servicios que pueden serles En la práctica. estos pequeños Rescatamos un párrafo de las terceras moradas para concluir grupos han de ser conscientes de que se reúnen en nombre de éstas. porque del cozar su vida cristiana. es su ellas. Nos reúne únicaamor a fin de ayudarnos mutuamente en el camino espiritua mente Cristo..6). las aquí relatadas. Demos Ya hemos dicho que nuestro itinerario espiritual es personal una oportunidad al Espíritu Santo y abramos la posibilidad con e intransferible.5). casas particulares o rroqui > y en comunión con el obispo diocesano averigüen la forma de organizarse y servir a la humanidad sufriente. y tanto los puede conversar. etcétera. que le I metan consigo» (M 2. comentando los pasos que dar en cada morada. ser enormes: el ambiente secularizado que nos rodea. porque no es necesario para santa Teresa.1.. probablemente en las que más años residiredo el mundo.l a encarnación del Hijo de Dios en un pesebre señala para siempre esta estrategia de Dios-. la propia falta de perseverancia. que pretende ser a corto plazo. si lo desean. Quizá También puede buscar a otras personas con sus mismas in-j viva otras no descritas aquí. de los locales parroquiales. piritual. hemos creado una página web sez de tiempo para un cometido en el que no se ven beneficio en Internet (http://www. ni el afán de medrar en la vida. Quizá sus experiencias se parezcan a orar y recuperar fuerzas.mos y las que con más frecuencia visitaremos. allí recibirá información de cómo puede organi.teresadejesus. Desde el primer momento. Está en su derecho. Estos pequeños grupos pueden reunirse en cualquier local o casa particular. Las dificultades en los comienzos pueden llegar ¡ como personas espirituales en compañía de otros. y de hacer penitencia amigas. el no encontrar n lugar de encuentro para los seguidores de este itinerario espersonas deseosas de seguir este camino espiritual. reunirse con bitaciones en las segundas moradas. Nuestro itinerario confía en el ser humano y en su bondad intrínseca. y tal vez ello le ayude a identificarlas. Siguiendo el ejemplo dj esperanza. aprender a edificio en construcción. los que las tienen» tuosos uno con otro. aun de los teorías. esparcidos por to gundas moradas. y guardar el secreto de las confidencias que (M 3. dizando en ellos. habrán de ser respeblar y vestir y gobierno de casa. pero no individualista. porque allí Teresa resume la situación de quienes.com). a quien queremos seguir. Los monasterios de clausura son lugares nocimiento amoroso de Cristo y su seguimiento depende todo el privilegiados para encontrar momentos de reposo. conociendo todas las posibilidades que nos desus horas de recogimiento. No nos reúne el dinero. puede acercarse a cualquier mo Ha llegado el momento de concluir el comentario de las senasterio masculino o femenino de la orden.1. nos hagan.90 ACERCAR EL CIELO SEGUNDAS MORADAS porque le será gran ayuda. También disponen. 91 ucristo se reúnan en su nombre en bares. con la Cristo y con la única finalidad de ayudarse mutuamente en el caayuda de Dios. Pone su confianza en la acción misteriosa del *** Espíritu Santo para construir la Iglesia. cuando grupos de seglares deseosos de seguir a . progreso espiritual. La del futuro se construirá desde abajo . ha llegado el momento de buscar otros siervos de esta empresa. porque Dios lleva a cada uno como quiere. as u La Iglesia en Europa atraviesa un momento muy delicado. y nuestro afán de crecer comenzado. muy concertadas en su haserá cordial y basada en el amor de Dios. profunpecados veniales se guardan. ejercítanse en ja abiertas el itinerario teresiano. no a la familia carmelitana. esto significa lo siguiente: si se siente cerca útiles. La relación entre los miembros obras de caridad con los prójimos. la esca Para favorecer esta opción. trabar amistad y ayudarse con la oración y el diálogo en el] obligación.son muy deseosas de no ofender a Su Majestad. Hablaremos desde nuestra experiencia. viven intensamente las segundas moradas: mino espiritual. Abra entonces sin miedo nuevas haquietudes espirituales fuera de la orden carmelita.

Vea en los demás sus virtudes. n . y no de los que se echaban a beber de bruces. allegarse no sólo a los que viere en estos aposentos que él está. Sepa que. humildes. Sin descuidarla. Busque momentos de soledad y silencio para aprovecharlos en oración. Sueñe sin reparos nuevos mundos y nuevos cambios en sJ vida. No deje de practicar el conocimiento propio y repasar la vida pasada en busca de sus equivocaciones y pecados. abiertas a la trascendencia. utilice su sentido común para saber en todo momento cómo conducirse. aspire a la santidad. y para que se aparte de malas compañías. sino que se determine que va a pelear con todos los demonios y que no hay mejores armas que las de la cruz». bie. Sea varón. Tampoco desee de repente que todos sean personas muy espirituales porque usted haya emprendido este camino. aquí es menester vuestra ayuda. e intente imitarlas. decididas. no me acuerdo con quién.al evangelio. todo puede conseguirse. Mire la santidad de los santos y los mártires. no se angustie. Haga lo posible por dejar crecer las virtudes. Conocerá a Jesucristo y comenzará a imitarlo. que grandísima cosa es tratar con los que tratan de esto. Siempre esté con aviso de no se dejar vencer. No se acobarde. estas determinaciones no son soberbia. en Dios todo se puede (Flp 4. nos basta con intentar crecer nosotros.13). Busque a otras personas con quien poder hablar de la vida espiritual. Recurra sin cesar -a poder ser cada día. Por vuestra misericordia no consintáis que esta alma sea engañada para dejar lo comenzado. que le metan consigo. porque si el demonio le ve con una gran determinación de que antes perderá la vida y el descanso y todo lo que le ofrece. más que sus pecados. De momento. (M 1. con la ayuda divina y un poco de esfuerzo por nuestra parte. porque le será gran ayuda. Dadle luz para que vea cómo está en esto todo su bien. y tanto los puede conversar. Camine por la vida espiritual con confianza en su nuevo¡ amigo Jesús y en las posibilidades que le ofrece si no le deja de la mano. muy más presto le dejará.2.6). no se ago. Dios gusta de personas con ánimo. deje de preocuparse en demasía por su salud. Todo sea hecho con suavidad y alegría (leer el capítulo 13 de Vida). cuando iban a la batalla. sino a los que entendiere que han entrado a los de más cerca. que tornar a la pieza primera.SEGUNDAS MORADAS ACERCAR EL CIELO ORACIÓN RECUERDE Viva el itinerario espiritual con alegría y libertad. 93 «Oh Señor mío!. que sin ella o se puede hacer nada.

porque. el orgullo.. Ni tampoco nos han dicho cómo utilizar ese tiempo. que son tan buenos: utilizan bien su tiempo. Las terceras moradas nos invitan a viajar decididos a lo más Profundo del yo. Es más. Visitaremos los sótanos. No pueden soportar a un Dios que no se entrega del todo a ellos.1. como l antiguo. tiene un miedo atávico al silencio sonoro. Por eso..1). las telarañas de nuestras limitaciones y miserias. el cristianismo de boquilla. Pero estamos bastante desvalidos. Descubriremos la grandeza de un palacio únie irrepetible. condición imprescindible contra la alienación. Tanto que se lo creen. nos da pánico. Esta tarea se encomienda a las terceras moradas. hacen bien su trabajo. Que nadie se alarme: Jesucristo os llevará de la mano. si no vuelven atrás.TERCERAS MORADAS La firme decisión de seguir su senda Los habitantes de las terceras moradas han accedido a ellas tras perseverar y vencer en los combates de las segundas. Son las moradas donde se desenmascara la falsa modestia. No son humildes. llevan adecuadamente los asuntos familiares. Las máscaras ocultan la soberbia. Con Él aprenderemos la misericordia de e e e Co n . Las pruebas de la vida les resultan insufribles. Se creen privilegiados. no cometen acciones graves contra el prójimo. Ahí comienza su perdición. El hombre actual. Debemos viajar mucho más hacia el interior para desenmascarar el yo. a fin de vitar el que se supone doloroso encuentro consigo mismo. llevan camino de salvación (M 3. incluso se preocupan de otros. No nos han enseñado a dedicarnos un tiempo a nosotros mismos. Ya son bienaventurados. hasta aceptarlo totalmente en su grandeza y en su miseria. Han llegado a ser buenas personas y buenos creyentes. n su tiempo libre se rodea de ruidosos cachivaches.

es el cielo. paando por el bautismo en el Jordán hasta la resurrección. pedirle. Ha llegado para los visitantes y habitantes de las terceras moradas el momento de acercarse por experiencia al misterio de una fe monoteísta. Padre. no de uno de los grandes secretos de la existencia: la aceptación creativa del yo. ¿Dónde y cómo comenzar a experimentar el misterio de Dios. que acompañaba activamente la ida de Jesús desde el mismo momento de su concepción. Hijo y Espíritu Santo? Donde está Dios. no hacen daño intencionado grave a nadie. pues le llamaba <Abt> ' y Espíritu Santo. Viven en las terceras moradas quienes. Lo llevamos dentro como huésped. nuestro interior se convierte en un pequeño cielo (C 28. hasta llegar a concluir que Dios es Uno en tres Personas divinas. o cuando la meditación de los misterios de Jesucristo nos lleve a una oración íntima. a los que TERCERAS MORADAS 97 d e diariamente. meditan recogidamente los misterios de Cristo y hacen sus ensayos en el conocimiento de las tres Personas Divinas. después de ir tras sus huellas por muchos caminos. y la virtud de la humildad nos ha. su vida. el final de la historia al que estamos invitados viene cada día. por la gracia de Dios. Esto es. Llegado el momento oportuno. aprenderemos el cami. y nos oye. rá aceptar con realismo y sin avergonzarnos la grandeza y mi] seria de nuestro yo más intimo.96 ACERCAR EL CIELO un Dios Padre. lo halló dentro de sí mismo. otras dirigirnos a Cristo como hermano. Él nos enseñará cómo hacerlo. y cada vez que debamos retomar nuestra decisión de seguir a Jesucristo con una práctica de vida adecuada. Estos datos sobre el ser de Dios fueron recogidos por la Iglesia y confirmados en los concilios de los primeros siglos. No puedo dejar solo a quien viene a disfrutar y a descansar conmigo. contarle nuestras cosas. De este modo. Hoy la Iglesia sigue definiendo de esa j m a manera el ser de Dios. en cuyas entrañas se da una comunión plena entre Personas distintas. Acudiremos a ella para planificar o profundizar nuestra vocal ción en la vida. 1. el Padre. por último. el caminante se abre a la posibilidad de conocer algo más de ese misterio de Dios revelado en Jesucristo. Vendremos frecuentemente a revisar la virtud de la humildad y la aceptación ante Dios de nuestro yo profundo. Podemos buscarlo y encontrarlo en cualquier parte. Podemos y debemos hablarle como a Padre. el jlijo y el Espíritu Santo. La oración de recogimiento n<J conducirá a la profundidad. con quien Jesús de Nazat mantenía una relación de íntima cercanía. Dios Padre. En los textos de la Biblia. Visitaremos las terceras moradas cuando creamos llegado el momento de conocer y meditar el misterio de Dios uno en tres Personas.3). llevan bastante tiempo (salvo gracia especial) conociendo a Jesucristo. intentan corregir sus defectos desarrollando las virtudes.2). de un Dios Único. a hacerse realidad en nuestras vidas. hasta que se llega a sentir a Dios como lo más intimo del ser humano. Daremos más datos al hablar de la oración de recogimiento. Bastará con encontrar momentos de soledad y mirar dentro de nosotros mismos (C 28. nos acercaremos a las terceras moradas antes de recibir un sacramento fundamental para nuestro futuro. tanto en el concilio Vaticano n como en el Catecismo de la Iglesia. Amor y Amigo. En los comienzos del Dios Trino Dentro de las segundas moradas se nos va revelando poco a poco el misterio de Dios a través de la Humanidad de Jesucristo. a quienes nos está remitiendo Jesucristo desde el evangelio. cada instante. evitan los pecados de cualquier tipo. o como Señor. gestos y palabras. o como Esposo. No hace falta hablarle a gritos. el cielo se acerca a la tierra. la distancia entre Dios y el hombre se acorta drásticamente. A veces podemos dirigirnos a El como Padre. De esta manera. Porque somos sus hijos. necesitada de un encuentro personal más profundo. han dejado caer las máscaras y reconocen lo que son: seres que ya tienen claro lo que deben hacer en la vida y cuál es el lugar que Dios les tiene señalado hasta que mueran. de entrar en comunión amorosa con el Padre y el Espíritu. encuentra frecuentes referencias a Dios Padre y al Espíritu Santo. aunque ya san Agustín nos enseñó que. u r m a>> s el . Nos sumergiremos sin miedo en la más profunda interioridad para entablar desde allí una cálida relación con Dios Padre. Han llegado a un conocimiento auténtico de sí mismos y del mundo. predicación y milagros van aportando pequeños datos que intentamos acomodar a nuestra experiencia vital.

En efecto. Esa dopersonas de la Trinidad de tú a tú: nación no se limita a los bienes materiales. De esción. disInterpretamos el relato como invitación a dar lo que cada puesto a recogerse en su interior. coy que en este palacio está este gran Rey. fijándose en el pasaje del joven rico (Mt gremente las normas y la moral de la Iglesia. precavida al respecto. hemos intentado aplicarlo a nues- tenemos? Y este amor. En las segundas moradas descubrimos cómo Cristo Hombre llamó personalmente a los discípulos. hijas. Por tanto. Él le contesta que cumplir los mandamientos... porQuede constancia. . hay que raciosas. por «iluminados». y mientras mayores. Majestad. y no penséis que ha menester nuestras obras. con éxito desde las primeras moradas. . más resplandecen las piedras. ¿que queréis que haga Su precio. Nuestra maestra tenía motivos sobrados para mostrarJ palabras y.. Pero el joven rico vuely podemos dirigirnos sin complejos a la tercera Persona de la] ve a preguntar qué más le falta. gracias a Dios. re la perfección. «Porque si le volvemos las espaldas y nos vamos tristes. el texto del joven rico centra el interés de estas tercede Teresa intentó evitar el escollo. interpreta que los primeros cristianos y. viviendo una profunda reíaras moradas y eleva a categoría universal. por tanto. .). que ha tenido por mo el mancebo del Evangelio. De aqu&] eterna. llegar a configurarnos con El.1. todo su edificio de oro y piedras premismos. . no ha de ser fabricado en nuestra imaginación. en el siglo xvi algunos grup . Tanto los líos trágicos y desgraciados acontecimientos podemos extraer seguidores del itinerario como el joven lo vienen intentando una conclusión: hoy los tiempos han cambiado. sino la determinación de nuestra voluntad» (M 3. cuando nos dice lo que hemos bien ser vuestro Padre. sino probado por obras. El joven se fue al siervo del amor que se adentra en las terceras moradas: sen entristecido. como para tal Señor.1. Enteros. un palacio habitado capaz de albergar el cielo en la tierra. como parece sugerir el evangelio. Perseguidos implacablemente por la Inquisi» tanto. La decisión de seguir a Jesucristo con perfección Nuestro itinerario sigue paso a paso el evangelio y nos coloca en el lugar de los primeros seguidores de Jesucristo. Santo. porque tenía muchas posesiones. algunos acabaron en la hoguera. No porque lo anterior fuera falso. Le responde Jesús que. Y no basta con decirlo de palabra. si quieTrinidad. llegaban a considerase tan perfectos que podían conculcar ale. de la maravilla que se ofrece que Dios será su riqueza. en fin. lo sucedido al joven del evangelio. Incluso a desnudar el yo «Pues hagamos cuenta que dentro de nosotras está un palacio de todas sus máscaras y falsedades. . aunque el lector actual encontrará pocas referencias q2 arlo.8). que ha de dar el premio conforme al amor que le r t r a 0 2. Se trata de seguir a Jesús en «desnudez y dejamiento de todo» (M 3. de tomar la firme de personas religiosas que se sentían llenas del Espíritu SantM decisión de seguir sus pasos.7). r „ . Se les llamab» 19 16-22 y par. venda lo que tiene y se lo dé a los pobres.98 TERCERAS MORADAS ACERCAR EL CIELO 99 L v sabernos llamados por nuestro nombre a conocerlo y Lo mismo debemos hacer para recogernos con el Espf ¡ vida y s a u c i i i o o . nosotros hemos de responder a la misma pregunta. La proverbial sagacidad] te modo. No obstante. como a la verdad es así.9). nos esforzamos por ir apropiándonos de sus actitudes nos. según Teresa de Jesús. se nos pide en las terque este edificio sea tal. y que sois vos parte para tificarlo con hechos concretos. . Y que después le siga. aplicable a todos los ción con el Espíritu Santo sin manifestarlo a las claras en deseguidores de Cristo. y que está en un trono de grandísimo de hacer para ser perfectos. sino a toda la persona. donde puede tratar con las uno tiene para seguir a Jesucristo en la desnudez total. . Es el momento. sino porque Teresa. todas las precauciones fueron inútiles.1.. Cuanmasía. A través de los textos litúrgicos que la Iglesia propone plícitas a la tercera persona de la Trinidad en los libros teresi' diario. Debemos darnos nosotros de grandísima riqueza. poco a poco. que no hay ceras moradas seguir a Jesucristo con perfección (M 3.6): edificio de tanta hermosura como una alma limpia y llena de virtudes. J do le pregunta a Jesús qué debe hacer para acceder a la vida fue denunciada a n t e la Inquisición por «iluminada». que es vuestro corazón» (C 28.

101 3 La oración de recogimiento . del conocimiento de Cristo en estas das debe nacer la firme decisión de la voluntad de seguirle con la mayor perfección posible en la práctica del amor a Dios y J prójimo. Costará un poco hasta tener el hábito. acompañando todo ello -como veremos de inmedia. no puede soportar que Dios no se le dé del todo. El simple deseo de hacerlo y la decisión de la voluntad hará que progresivamente vayamos adquiriendo esa costumbre. Por e o la forma de oración de las terceras moradas busca territorios interiores para desarrollarse y se denomina «oración de recogimiento». no se atreve ni a levantar los ojos. Explicaremos ahora cómo llevar a cabo esta forma de oración. fue al templo.7). Pero todo esto puede hacerlo con dos actitudes distintas: la del engreído fariseo o la del humilde publicano (Le 18. Nos costará varios días acostumbrarnos. puede pensar en la Pasión y representar allí al Hijo y ofrecerle al Padre y no cansar el entendimiento andándole buscando en el monte Calvario y al huerto y a la columna» (C 28. La actitud del publicano es bien distinta: se queda en la puerta del templo. con mucha más brevedad se recoge el entendimiento.con una desnudez del yo. su oración consiste en pedir compasión a Dios. ordenamos a la memoria. nuestro corazón alberga al mejor huésped: Dios. que de ninguna otra manera. había un hombre piadoso a quien el Espíritu Santo le había avisado que no moriría sin ver al Mesías. | t o r puede comprobar que en el itinerario espiritual tereco se insiste en introducir al creyente en su propio yo. Quiere enseñarnos a adquirir la costumbre de introducirnos dentro de nosotros mismos para orar. y viene con más brevedad a enseñarla su divino Maestro y a darla oración de quietud. El cielo se acerca a la tierra. El primero se cree con derechos ante Dios: cumple los mandamientos y las normas.4).100 TERCERAS MORADAS ACERCAR EL CIELO En conclusión. t o . Cada caminante haga cuenta de ser el mancebo del evangelio a quien Jesús le hace las mismas preguntas. Del mismo modo. Impulsado por el Espíritu. y es oración que trae consigo muchos bienes. Llámase recogimiento. Por ello deberemos meditar con frecuencia este encuentro de Jesús para ir afianzando la decisión de seguirlo. Porque allí metida consigo misma. La persona habitada de modo permanente vive las vicisitudes de la existencia escudriñando las situaciones que favorecen el encuentro con Cristo y relacionándose con las Personas divinas desde su interior. ayudado por el Espíritu. Volveremos sobre el asunto al tratar de la transformación personal. aunque sea vocalmente. Simeón supo reconocer al Salvador. es buena persona y buen cristiano. eC bl S El texto fundamental dice así: «Este modo de rezar. En cualquier momento del día y en cualquier lugar podemos hacer una indicación a las potencias del alma para que se recojan. Ya hemos indicado que nuestro interior es un castillo o palacio habitado por el mismo Dios. sino dentro. No hay que buscarlo fuera. Con este ejemplo son ya dos los datos a tener en cuenta: Cristo nos da a conocer al Padre y al Espíritu Santo dentro de nosotros mismos en medio del ajetreo de la vida. A pede las resistencias y dificultades. y responda en consecuencia. En medio de la multitud.9-14).25-32). Según nos cuenta Lucas (2. seremos capaces de permanecer más tiempo recogidos (C 28. . al entendimiento y a la voluntad que se introduzcan en el castillo habitado y entren en comunión de amor con el Dios que •o habita. Con el tiempo. No estamos acostumbrados a vivir desde dentro. Pero hay además otros relatos del evangelio a los que recurriremos en estas moradas: el encuentro de Simeón con el niño Jesús y el relato del publicano y el fariseo. no es humilde: está inmerso en el pecado de soberbia. se sabe pecador. donde encontró a los padres de Jesús con el niño. porque recoge el alma todas las potencias y se entra dentro de sí con su Dios. Al comienzo puede ser cuestión de unos segundos. Ésta es la actitud humilde que Jesús aconseja en el evangelio y que los caminantes han de aprender en las terceras moradas. Sin que nadie lo advierta. Al principio deberemos esforzarnos para entrar en nosotros. a reconocer a Cristo en medio de la multitud. el creyente aprenderá en estas moradas. no hay otra salida para que !j hombre pueda encontrarse consigo mismo y con Dios.

y como nos ama. Seguiremos en lo mismo. Pensaba que todo era lo mismo. alguna me estuviera con él. pues nos ponen en relación con el mundo exterior. Finalmente. La vista. el ser humano se recoge dentro de sí. la imaginación tiene una ambivalencia que merece la pena observar con detenimiento.si como ahora entiendo que en este palacio pequeñito de mi alma cabe tan gran Rey. Pero. porque de ella nace. dedicaremos un tiempo a los textos ya indicados: el joven rico. Esta facultad humana nos permite soñar futuros. pero interiorizando. encerrarse en una cosa tan pequeña! A la verdad. mientras la imaginación vaga por otras parcelas de la vida. «mas no se da a Sí del todo hasta que nos damos del todo» (C 28. Ahí podemos revivirlas. entramos dentro. acostumbrar el alma a recogerse. No fuerza nuestra voluntad. y la imaginación nos distrae. Ya no es preciso trasladarse con la imaginación al lugar de los hechos. contemplando la escena. Mas ¡qué cosa de tanta admiración. Repetimos lo aprendido en las segundas mo- .11). meditar el evangelio siguiendo el ciclo litúrgico. nos dirigimos a cualquier persona de la Trinidad a fin de tener un momento de intimidad y alabanza. los sentidos también existen en el interior y son necesarios para la vida espiritual. pero. colocándonos como espectadores o actores de la trama. Le extrañaba mucho que fuera posible estar decididamente en oración de meditación y.pretenden decidirnos a seguir a Jesucristo con perfección De esta decisión firme de la voluntad. Como el erizo o el caracol \anáo alguien los toca. el olfato y el tacto desempeñarán un papel primordial en nuestro acercamiento a las séptimas moradas. que no repite la tristeza del joven rico. rá muy pronto el amor adulto. primero hay que saber esta verdad. Hemos indicado en las segundas la forma de meditar. como contrapartida. ayudantes esencia. dedicarse al estudio o a un trabajo determinado. Todo ocurre dentro de la persona. por tanto. que no le dejara tantas veces solo. Simeón. Los tratados de oración de aquella época aconsejaban trasladarse con la imaginación al lugar de los hechos narrados en el evangelio. si estamos en oración de meditación recogida. y el fariseo y el publicano. tercero. y más procurara que no estuviera tan sucia.. Todos son importantes. como es Señor. Pretendemos facilitar la tarea al orante acercando la escena a su misma intimidad. Teresa no distinguía entre entendimiento e imaginación. al mismo tiempo. distrayéndonos del objetivo que nos habíamos marcado. Aprendemos el amor adulto tomando decisiones con l voluntad. les en el camino espiritual. También es muy conveniente en las terceras moradas leer y meditar asiduamente la pasión y muerte del Señor. meditarlas y saborearlas intentando hacerlas vida propia. y. Los primeros tienen una vida duplicada: los! hay exteriores e interiores. lleva una vida autónoma. u voluntad es la más importante de las tres. Las terceras moradas -recorda. A su función exterior se corresponde otra interior no I desdeñable. La voluntad decide. no las distracciones que puedan surgir. En sus primeros escritos. A I veces se convierte en un estorbo. a Junto a las tres potencias del alma encontramos los sentidos y la imaginación. A veces le llama «la loca de la casa». A continuación. el entendimiento discurre y lucubra. y allí eda «sola el alma con su Dios». periencias anteriores. consigo trae la libertad. Las escenas del evangelio suceden dentro de cada uno. desarrollar la esperanza. entendimiento y voluntad. sino seguir meditando como si tal cosa. realizarla: u o r «.. Tomará lo que le demos. creer que es posible. va a nacer la chispa que encienda el fuego del amor. llegó a distinguir entre ambas. o eligiendo diversos pasajes en función de nuestra situación personal. La memoria archiva y codifica ex. quien hinchiera mil mundos y muy mucho más con su grandeza. De modo que. después.12). al mismo tiempo. por ejemplo. segundo. m o s . alguaciles del castillo habitado. Porque lo importante para avanzar en el camino espiritual será la cooperación con Dios y. reviviéndola. con los ojos cerrados.102 103 ACERCAR EL CIELO TERCERAS MORADAS El ser humano está compuesto de memoria. hácese a nuestra medida» (C 28. Concluyó que a la imaginación debemos educarla y aceptarla como es. Está ahí esperando y amando. con la imaginación en mil y una aventuras que nada tenían que ver con la oración. Por último. no debemos hacer caso de ella. la decisión de la voluntad de estar en ora- T>Jo estando «huecos en el interior». P último. Primero. et-1 cétera. • 'n Es la decisión lo que valida el hecho de orar.

Los llamamos así porque hemos tenido que hacer un esfuerzo por nuestra parte para conseguirlos. las gestiones y el buen currículo laboral. de repente. Son dones de Dios (porque todo es don en el orden de la gracia) conseguidos con nuestra colaboración activa. hermanas. La virtud de la humildad Llevamos desde las primeras moradas intentando conocernos a nosotros mismos. la oración se empieza a imbricar con la vida. mirando cómo o por dónde las . algo propio de las cuartas moradas (M 3. conocer y amar a Jesucristo. que puede acortar el tiempo).7). La alegría viene precedida de nuestra aportación. y si no hay ésta muy de veras. Guarda estrecha relación con el justo conocimiento de la realidad: humilde es quien conoce la verdad desnuda de las cosas. Un ejemplo ede ayudarnos: los contentos se parecen a la alegría que produce terminar una carrera. sino de todo lo contrario: de] felicidad por sentirse amadas y acompañadas. aprender a re- 105 sernos. y ello producirnos una profunda alegría. Los afligidos por cualquier causa y los más desfav . O ser conscientes de vivir en el amor de Dios. La mayor parte de los creyentes han vivido en algún momento de su vida experiencias similares. en el autobús o en cualquier lugar. Dios los hace algunas veces para «engolosinar» a las almas. aun por vuestro bien no querrá el Señor subirle muy alto. aunque no sintam nada ni jamás lo experimentemos. no de tristeza. Quien pretenda continuar en el camino espiritual sin dar este paso construirá falsedades y castillos en el aire. Esta virtud es el cimiento del edificio de la vida espiritual. Resulta de todo punto imposible avanzar sin que la virtud de la humildad se halle muy consolidada.2). Casi sin darnos cuenta. Los «contentos» son los primeros balbuceos de lo que será después un torrente de gracia. podemos darnos cuenta de que estamos en presencia de Dios. p j eso salva al hombre. Los momentos dedicados al silencio oracional se van desplegando por la calle. tomar la decisión de se¡rle con perfección. encontrar un buen trabajo con contrato indefinido. Nos entiende con pocas palabras. En un momento determinado. Que cada cual haga lo que pueda. como nos advierte Teresa al final del camino espiritual: «Todo este edificio es su cimiento humildad. De momento.10). El Dios que nos habita y q se relaciona con nosotros no permanece ocioso. pero detrás quedan los cursos realizados. Sólo el tener la certeza d tan buena compañía será muy provechoso. estamos aprendiendo a distinguir al Señor en medio de la multitud. Si queremos. puede encerrar algunas novedades. Este pequeño esfuerzo nos ha ido preparando a adquirir la virtud principal de las terceras. paña el peregrinar del alma desde un amor incondicional. sino que acorn.2.104 TERCERAS MORADAS ACERCAR EL CIELO radas. pequeños atisbos de lo que va a suceder a partir de las cuartas moradas. aprender a cargar f v i d a de sentido religioso. d ponemos los ojos interiormente. la alegría puede llegar a provocarles lágrimas. o r u n 0 S 4.2. enseguida encontraremos J Maestro. porque no dé todo en el suelo. etcétera. o las letras que vencen inexorablemente. podemos permanecer muchas veces al cabo de día en tan buena compañía. para que saboreen algo de lo que puede suceder después si siguen en el interior del castillo y no se dejan seducir por los cantos de sirena de la periferia (M 3. procurad ser la menor de todas y esclava suya. Sin saber muy bien cómo ni por qué. Tampoco hace falta que le hablemos mucho. no han regalado nada.8). Lo hemos hecho ayudados p Dios. del mundo y de sí mismo. y en moradas posteriores lo transforma. incluso durante unas horas. para distinguirlas de otras más elevadas. o estrenar una casa. Únicamente llegarán a comprenderla y vivirla quienes previamente hayan hecho un trabajo de autoconocimiento. denominadas «gustos». 0 S u 0 0 e Esta forma de oración. Algo similar sucede con los «contentos». Comenzamos a caminar en presencia de Dios. En medio año de práctica. nuestra vida puede cambiar drásticamente (C 29. Así que. practicar las virtudes. Ha sido preciso meditar durante años (salvo gracia especial de Dios. recidos por la vida tienen el privilegio de ser los predilectos Dios jamás los abandonará (C 29. fundará su vida espiritual sobre arena y no sobre roca. A algunas personas. La alegría es inmensa. Igual que Simeón. A este conjunto de vivencias le llamaremos «contentos». van a producirse las primeras consecuencias de la oración. Es imprescindible saberse amados. para que lleve buenos cimientos. Porque la humildad es hija del conocimiento de sí. pero nuestro trabajo está costando. No es amigo de que nos quebremos la cabeza.

el caminar que digo es con una grande humildad» (M 3. Normalmente. preferimos vivir n la periferia. incluidas las telarañas del sótano. aunque tarde algún tiempo. desean introducirnos en la profundidad hasta llegar a descubrir por experiencia tres cosas que pueden parecer antagónicas: 1) la grandeza de cada ser humano por haber sido creado y criado a semejanza de Dios..4. el caminante procurará aceptar la totalidad de su historia pasada y presente. no a su liberación. Lo mejor del hombre habita ese centro misterioso y desconocido incluso para nosotros mismos. La ^ p a l i z a d a está formada por los miedos que hemos ido acumulando a lo largo de los años. pues lo que hiciereis en este caso. buscamos mil y una evasiones a través de las drogas o los ansiolíticos. acompaña amando. Y cuando lo ha conseguido. desvirtúa su esencia y puede llevar al ser humano a la patología. con la compañía amorosa de Cristo y la oración de recogimiento. porque enfrentarnos a la realidad de las cosas y de uno mismo es con frecuencia difícil. la individualidad. el sujeto. muy pobrecito. a fin de proteg i ó del exterior. cualquier huida al cielo para evitar la historia. por pequeño que parezca. Todo con tal de evitar entrar en el sótano de nuestra vida. no. que es Dios. blemente al cielo sin dejar jamás de pisar tierra. que nos creó a su imagen P e j a n z a en su hijo Jesucristo. Con la ayuda de Dios. lo íntimo de la persona. vivimos alienados. no sabe qué hacer con su hallazgo.. viajaremos a las profundidades del yo incluso teniendo de antemano la certeza de encontrar zonas negras. que no se os caiga el castillo» (M 7. nos quedamos a vivir en las afueras del núcleo.2. que va descubriéndonos el cielo en la tierra.. En definitiva. rellenamos el tiempo libre de cualquier forma. Hay personas que son conscientes de sus limitaciones y miserias. debemos aceptar lo que hay. Todos. Porque sólo podremos intentar cambiar aquello que previamente hayamos aceptado o asumido. allí convive el misterio de la vida. han de remitir ineludj. Gracias a la necesidad de transformación personal. que no es posible ahorrarle al caminante espiritual. el autoengaño revestido de mil maneras de escapismo. principal objetivo de un cristianismo sano. porque debemos de sentirlo amenazado. optamos por la máscara. las pondrá a los pies de la uz de Cristo para que Él haga lo que convenga. las experiencias positivas y negativas. Porque la compañía de Jesús en este viaje ni amenaza ni condena. compulsión y máscara. Cualquier esJ capismo espiritual. por influjos de la sociedad o del pecado original.. le da pánico saberlo. Nos rodeamos de ruidos. Humildes serán los que bajen a las profundidades del yo acompañados de Jesucristo y contemplen su grandeza y su miseria sin miedo. hunde al cristianismo en la ambigüedad. La mayor dificultad seremos nosotros mismos. ella será «el ungüento de nuestras heridas. mirarlas de frente y aceptarlas. en los arrabales del santuario. O. or educación. Una vez vista la realidad del yo. mejor dicho. A continuación pondrá los medios adecuados para ir progresando en la transformación personal de aquellas miserias que puedan cambiarse. hacéis más por vos que por ellas. al mismo tiempo. otras. Ocurre que el ser humano tiene un núcleo vital. porque. Las aceptaremos y procuraremos ir por la vida sin máscaras. un centro donde sucede lo esencial. 3) reconocer la diferencia entre la grandeza y la miseria. Los cristianos tenemos la creencia de que se trata de un fondo habitado 107 la presencia misteriosa de Dios. si la hay de veras. De ningún selT) e D Cr . La realidad del yo profundo nos descubrirá nuestras miserias. poniendo piedras tan firmes. Estos peligros se evitan con la adquisición de la virtud de la humildad. cualquier interpretación del cristianismo de matriz neoplatónica. dejándose mirar con amor por Jesucristo. Pero llevar a cabo esta tarea exige un esfuerzo inevitable.. 2) al mismo tiempo.. No terminamos de entrar en el castillo habitado. a sanarnos» (M 3. Las religiones.. Sencillamente. Las que no pueda cambiar.2. El ser humano es lo más grande y. Por guardar las apariencias. donde mucho es apariencia. Inconscientemente. a través de la oración de recogimiento y la adquisición de la virtud de la humildad..106 TERCERAS MORADAS ACERCAR EL CIELO podéis hacer placer y servir. Pero desde siempre hemos y jeado ese yo profundo con una empalizada. Estas últimas son muy peligrosas y pueden llegar a hacer mucho daño al prójimo.8).6). Las terceras moradas. pero encierra mil limitaciones. Al hombre le ha costado siglos descubrir el valor del «yo». que nos sujeta a la realidad: «.8). bajar al sótano del yo para desenmascarar las miserias. Dicho de otra manera: la persona humana es sagrada. para ser auténticas. la vida y el amor. vendrá el cirujano.

es la única senda capaz de hacer aflorar la verdad desnuda y escueta. Ésta es la verdad. Esta estrategia de Dios ante la vida puede sorprendernos o incluso escandalizarnos. toda nuestra vida nos estaremos en él y con mil penas y miserias. Exige una fe fuerte capaz de adentrarse en los vericuetos más ocultos del ser humano. y que hay otro mundo. La aceptación humilde de la realidad personal hizo que santa Teresa conociera la profundidad de su yo. lo que no van los que suben a los aposentos que faltan» (M 3. Reconocer la realidad. A este respecto resulta sorprendente la última frase del Castillo Interior: «. a veces hasta el extremo: «Verdad es que yo soy más flaca y ruin que todos los nacidos» (V 7. junto a los grandes regalos de Dios. M 3. Porque.3). Ella. sino en la gracia.y así os pido por el mismo Señor que no olvidéis en vuestras oraciones esta pobre miserable» (M 7. Adelanto la relación existente entre ambas: el humilde camina por la vida en la realidad desnuda de su yo y del mundo. El humilde . que ha atravesado mil vicisitudes y vive los últimos años de su vida en una santidad encomiable.108 ACERCAR EL CIELO TERCERAS MORADAS modo nos detendremos en las falsas salidas. que es otro negocio que sólo pensarlo y creerlo). Por tanto.1. Incluso el yo herido: se e 3 n «Y con esto este estado [de la humildad] es excelentísimo.3). y si no. Una palabra resume el proceso: aceptar sin máscaras y realidad del yo. La virtud de la humildad desenmascara un cristianismo deseoso de quedar en la superficie.16). Porque no debemos centrar la vida en la noche.22. que aman muy diferentemente de los que no hemos llegado aquí» (C 6. dirá Teresa en C 12. No hay en sus palabras doblez alguna ni recursos literarios. depositar en Él toda su confianza.9). aceptarla acompañados de la mano amorosa de Cristo. convirtiendo lo que odia ser un foco de conflictos neuróticos en el fundamento de {a libertad. estableciendo las justas diferencias hasta llegar a poder decir con Teresa: «Paréceme ahora a mí que cuando una persona ha llegádola Dios a claro conocimiento de lo que es el mundo. Desde las sextas moradas comprenderemos con mayor profundidad esta virtud. Seguimos los pasos de Jesucristo..3). Y termina abandonado ese yo herido en los brazos del Amado. Todo debe ser dejado en manos de Dios para que se cumpla su voluntad. porque se coJ nocen. Y de la Virgen María cuando canta alabanzas a Dios por haberse fijado en la «humillación de su esclava» (CE 19. ^ los cuales nada habría podido crecer. como no hemos dejado a nosotras mismas. pero la práctica de la virtud de la humildad aparece como el único remedio ante tanto despropósito originado por la soberbia y el afán de poder. y otras muchas cosas que el Señor enseña a quien se quiere dar a ser enseñado de él en la oración o a quien Su Majestad quiere. sino en la luz. porque vamos muy cargadas de esta tierra de nuestra miseria. para que así Dios pueda tomar las riendas de nuestra vida a partir de las cuartas moradas. es muy trabajoso y pesado. vaya dando cuenta de sus miserias.. y no hay otra. como la r e s i g ción pasiva que tiende al victimismo.2. el conjunto de las virtudes nos va preparando para el amor auténtico. y la diferencia que hay de lo uno a lo otro. o la proyección s o b l otros de nuestros males culpabilizándolos de nuestras miserias' Aquellos que optan por la aceptación de la realidad y se acer! can a la virtud de la humildad no juzgan a nadie. y qué cosa es mundo. y qué cosa es Criador y qué cosa es criatura. Tampoco masoquismo ni regodeo en las mi- 109 • humanas. o ver y probar qué se gana con lo uno y se pierde con lo otro. y que lo uno es eterno y lo otro soñado. na El proceso abarca también la realidad del mundo con la virtud del desasimiento y la de Dios. para terminar depositando en Él la tierra de nuestra miseria. tomando la condición de esclavo y pasando por uno de tantos. La ideología del mundo discurre por otros derroteros. gracias al conocimiento humilde de nuestra realidad más profunda.6). nos conduce a la verdad de la vida. No debe extrañar a quien lea sus escritos que. Se considera una mujer «ruin». La conciencia de sus limitaciones la hace volhacia Dios. se sigue considerando una «pobre miserable».4. Renunciar conscientemente a la soberbia y al afán de poder. reconocer ^radecida los incesantes dones recibidos a lo largo de su vida. o qué cosa es amar al Criador o a la criatura (esto visto por experiencia. no en el pecado. quien siendo Dios se abajó a sí mismo («bajarse a sí».

10. visitará los infiernos con Jesucristo. pase. y en el contraste con la vida vamos tomando conciencia de nuestros avances y retrocesos. porque «no está aún el amor para sacar de razón» (M 3. sino la miseria y ser nada. que no hayan miedo que suban a las moradas más juntas al Rey» (M 3. que es l Verdad por excelencia. podrá el caminante espiritual descender aún más hondo al misterio del mal. Si alguien nos desprecia o nos quita un poco de honra. probarlos su Majestad en cosas no muy grandes.son estas personas de oración y virtuosas). y la humildad es andar en verdad. como ha tanto que tan de virtud.2.7).3). procurar más y más. La penitencia y la mortificación para adquirir las virtudes se practican con cuentagotas. Porque puede suceder que creyéndose «señores del mundo. es darme el Señor a entender que es la mis ma Verdad» (V 40. anda en mentira» (M 6. en todo «canonizan» quienes todavía se sienten el centro del universo. Teresa da dos ejemplos muy claros: eS «Viene a una persona rica.7). 2. porque -como he dicho. A ellas remitimos. enhorabuena. Ahora bien. En fin. Su posterior enfermedad y la lenta recuperación la hicieron descubrir que debía cambiar el yo narcisista. que lo es muy grande no tener cosa buena de nosotros. y quien esto no entiende. Una vez descubierto y hecho vida el gran secreto de su miseria.5). donde aprenderá la compasión por el ser humano.4). viajar a la profundidad con humildad y entregar u vida entera al Señor. paseó con frecuencia por las tres primeras moradas e inc u s o supo lo que era acercarse peligrosamente a los arrabales s . El tres de noviembre se comprometía a seguir a Jesucristo con perfección. porque. porque todo lo tememos. mas no es de manera que en lo que le queda le puede faltar lo necesario para sí y para su casa. La acción: el valor de la prueba La vida de cada día será el mejor termómetro donde tomar la temperatura espiritual. comprobamos si vamos respondiendo a las «pruebas» que Dios va poniendo en el camino. tenga cuan buena intención quisiere (que sí debe tener. paréceles que pueden enseñar a otros y que les 'obra razón en sentir aquellas cosas» (M 3. La práctica se constituye así en el mejor criterio de verificación del progreso espiritual. 5.2.1). Sirva este breve adelanto para comprender que esta virtud es el cimiento de la vida espiritual. y así no osamos pasar adelante» (M 3. Si éste anduviese con tanto desasosiego e inquietud como si no le quedara un pan que comer. En mi opinión. Igual que con el dinero sucede con la fama. Pero todo esto forma parte del capítulo 11 de las sextas moradas. Dios hace este Sainen práctico para comprobar si de verdad estamos dispuestos en la vida a seguirle con perfección.2. y aun sobrado. que duró casi veinte años. sin hijos ni para quién querer la hacienda. En esa batalla. una falta de ella. santa Teresa habitó por primera vez esta morada cuando entró en el monasterio de la Encarnación de Ávila. En la tercera morada. ofrécesele poder adquirir más hacienda: tomarlo. además de continuar practicando las pautas de acción señaladas en moradas anteriores.esto: que es porque Dios es suma verdad. Dos años más tarde hizo su Profesión religiosa. «Una vez estaba yo considerando por qué razón era nuestro Señor tan amigo de esta virtud de la humildad. después de tenerlo. 111 «Tiene una persona bien de comer. si la humildad es andar p¿ la vida en la verdad de sí y del mundo ante Dios. la inquietud nos domina y nos hace perder la paz (M 3. que acompañará todo el i f l nerario.1 10 TERCERAS MORADAS ACERCAR HL CIELO anda en la verdad ante la Verdad que es Dios: «y así entendí q ¿ cosa es andar un alma en verdad delante de la misma Verdad Esto que entendí. y que sin ella no podremos comprender el resto de las moradas. si se lo dan. y andar con tanta inquietud y apretamiento de corazón que a mí me traían tonta y aún temerosa harto. Tenía veinte años (1535). A solas nadie se engaña.8).4). y púsoseme delante -a mi parecer sin considerarlo. al menos bien desengañados de él. mas procurarlo y. todo nos ofende.2. ¿cómo ha de pedirle nuestro Señor que lo deje todo por él?» (M 3. y sobrado. sino de presto.2. resulta de aquí que Dios es el Humilde por antonomasia: ü darles consejo no hay remedio. «como vamos con tanto seso.

y que hay aquí en qué os consolar. entre tal Hijo y tal Padre forzado ha de estar el Espíritu Santo.112 ACERCAR EL CIELO TERCERAS MORADAS del castillo y abandonar la vida espiritual. y echaros en sus brazos. pues queréis que nos tenga por hijos. A ellas recurrió siempre. ya que no baste para esto tan gran interés» (C 27. También Dios l j sitaba con frecuencia para hacerle degustar los manjares de | cuartas moradas. En todo lo demás seguiremos las indicaciones prácticas di moradas anteriores: ir llenando la vida de sentido religioso. ¿cómo nos dais en nombre de vuestro Padre todo lo que se puede dar. - Además de seguir conociendo a Jesucristo. 113 ORACIÓN a v a a *** RECUERDE - Dedicamos de modo habitual un tiempo para la oración í Meditamos la Palabra de Dios. De aquí de. que por no me alargar más lo quiero dejar a vuestros entendimientos. Cuando i" gracia divina la condujo a moradas más altas. - Lo aprendido en las dos primeras moradas lo vamos incorporando poco a poco a la vida. <padre nuestro que estás en los cielos. que os da el buen Jesús. ra el futuro de nuestra vida. que enamore vuestra voluntad y os la ate n grandísimo amor. que vuestra palabra no puede faltar? Obligáisle a que la cumpla. Visitamos con frecuencia las primeras y segundas moradas. hanos de consolar en nuestros trabajos. - Se nos pide entregar nuestro «yo». Y procurad. Pues ¿quién no procurará no perder tal Padre? ¡Oh. y después de todo esto hacernos participantes y herederos con Vos» (C 27. cómo parecéis Padre de tal Hijo y cómo pace vuestro Hijo hijo de tal Padre! ¡Bendito seáis por siempre rnás! ¿No fuera al fin de la oración esta merced. Durante esos años aprendió por experiencia 1 virtud de la humildad y la oración de recogimiento. nunca olvidó U esencia de las terceras. ¿cómo dais tanto junto a la primera palabra? Ya que os humilláis a Vos con extremo tan grande en juntaros con nosotros al pedir y haceros hermano de cosa tan baja y miserable.1-2). pues en siendo Padre nos ha de sufrir por graves que sean las ofensas. válgame Dios!. procurar evitar el pecado grave y leve. practicaremos los sacramentos y haremos crecer las virtudes. duzco la importancia de visitar las terceras cuando debamos [¿ mar una decisión importante. hijas mías. reflexionamos sobre el misterio de la santísima Trinidad: Dios es nuestro Padre. si sois buenas hijas. tan rande? En comenzando. - Ser humilde equivale a aceptar la realidad. ser tales que merezcáis regalaros con Él. dedicar un tiempo diario al silencio y la oración. que por disparatado que ande el pensamiento. Ya sabéis que no os echará de sí. nos reuniremos con otras personas deseosas de llevar un camino espiritual. en especial si es determinante p . •Oh Señor mío. No se conozca aquí otro padre para tratar de él. que no es pequeña carga. Señor. - Estamos decididos a seguir a Jesucristo con la mayor perfección. hanos de sustentar como lo ha de hacer un tal Padre. «Buen Padre os tenéis. - A partir de ahora todo sucede en el interior: oración de recogimiento. como al hijo pródigo hanos de perdonar.6-7). que forzado ha de ser mejor que todos los padres del mundo. Si nos tornamos a Él. ta . porque en Él no puede haber sino todo bien cumplido. nos henchís las manos y hacéis tan ran merced que sería harto bien henchirse el entendimiento oara ocupar de manera la voluntad que no pudiese hablar palabra (•••) i ^ h Hijo de Dios y Señor mío!.

Quiere el Señor llevar el alma donde halle reposo tras haber tomado la decisión de seguirle con perfección. el gozo de su presencia. dos montañas configuran la vida del creyente: el Tabor y el Calvario. arraigados en la oración de meditación y habiendo experimentado algunas veces la ternura que provoca el recogimiento en la oración. Visitaremos las cuartas moradas cuando. y antes de que lleguemos a ella El quiere prepararnos haciéndonos visitar la primera. Dios Quiera concedernos por breve espacio de tiempo. Nos hará experimentar los primeros dones adquiridos sin trabajo por nuestra parte. Viviremos regalos de Dios que nunca antes habríamos podido soñar. y sin ninguna mtervención por nuestra parte. que ya podemos empezar a vislumbrar su influencia directa. Aquí comenzaremos a ver recompensado el esfuerzo de las tres moradas anteriores y estaremos en condiciones de prepararnos para vivir el paso decisivo de las quintas. llegamos. por fin. La segunda es la más frecuentada por nuestro Señor. donde vive el Señor. El •flundo moderno nos obliga a llevar una vida agitada. También pueden visitarlas las personas necesitadas de descanso. el ajetreo diario va haciendo mella en las conciencias y desequilibra nuestro interior. La salida de la ciudad en los fines de semana .CUARTAS MORADAS Un descanso que nos prepara a lo que ha de venir En nuestro recorrido por la urbanización. Según los evangelios. Es un apartamento tan cercano a la habitación principal de las séptimas moradas. al primer remanso de paz. Comprobaremos que valía la pena desear la aventura hacia el centro de uno mismo.

Y lo hace en el interior de cada uno. el saberse amada por Él sin medida. también llamada de gustos. al estar ya cerca de la morada del Rey perfección.1 10 CUARTAS MORADAS ACERCAR EL CIELO es la prueba de esa necesidad inherente al ser humano de v¡ ¡ constan de tres capítulos: el primero remite a las terceras moen paz interior. un alegrarse que se aleconversión repentina y eficaz (M 4. Dios sigue manifestándose tas moradas no impide que éstas formen un sólido sistema. Otras veces. Allí habita Dios. En las cuartas moradas quiere Dios Padre darnos aquí en la tieLa desorganización de Teresa a la hora de redactar las cuarrra las primicias del reino futuro. por el contrario. En el Tabor de las cuartas moradas encontrad das. tanta más hermosura hallamos Además. ° m o aquel que derrocha generosidad admitiéndonos a gustar v fil So s n t C ev v Car a c . amarle.5). las tres Personas de la Trinidad disfrutando de su presencia. la oración de «sueño de las potencias» apenas es mentanto más difíciles de explicar son las cosas que suceden en e| cionada en el Castillo Interior y. durante la meditación le surmismos. El corazón del creyente se convierte en un cielo. los habitantes de estas moradas habrán vivido en las de. Nos permiten acudir al descanso del fin de semana cua ' colla la oración de quietud.2). Quiere ahora Dios Padre hacer realidad esta han adquirido la costumbre de meditar por recogimiento los] petición.otros seres realizados. podía aman. Teresa lo descrique Dios lleva a las almas como quiere.. explica la oración de recogimiento sobrenatural. porque. que en su orden natural debería corresponder al nos estamos acercando a las moradas donde habita el R ' ¡Sjundo. La compañía del Espíritu Santo hará posible expli debe ser completada con los escritos de Vida y Camino de lo inexplicable. el cielo se acermisterios de la vida de Jesucristo y se dirigen con frecuencia a ca a la tierra. Y el Padre lo conceprincipio. comenzaremos a experimentar regalos de Dios de alto contení' do espiritual. aunque en esto no hay regla fija. El cielo es el reino de Dios. sin embargo. procurando llevar a la vida Dios sigue dándose a conocer a través de su Hijo Jesucristo. pensando en los su. una paz perpetua. En el prójimo.soñado lejano. su ingratitud para con Dios. otras por puro don gratuito. Jesucristo pide al unas veces esforzándose ellos. silencio * explica la oración de recogimiento. Alegría y paz inundan toda la realidad dirse. venga a nodejado caer las máscaras de ficción y se han hecho humildes. establece la diferencia entre «contentos» y «gustos» y mos alivio a las tensiones de la vida. El ver lo poco que era.. Los creyentes vivimos en la esperanza de la promesa que provocaba desde el interior unas lágrimas de alegría. como otros muchos aspectos. a con perfección el mandamiento del amor a Dios y el amor al¡ quien hemos ido conociendo en las moradas anteriores. ahora se hace cercano. Dios acerca el cielo Viven en ellas los siervos del amor decididos a seguir Cristo con todas las consecuencias. sotros tu reino». gren todos. Cuanto más cerca estamos.1. todo junto. ¡Entremos sin miedo en la alegría de las cuartas moradas! \. el do queramos. lo y un agradecimiento tan grandes que quedaba embelesada. un consueios dejó Jesucristo acerca de un reino que durará para siempre. Todos le perimentaba como un don gratuito de Dios.. el segundo capítulo denoro. una satisfacción grande en sí A Teresa. En el castillo habitado que somos todos nosotros' & capítulo. Lo exSeñor y bendicen su nombre y no le ofende nadie.amorosa. a veces. casi sin darse cuenta. En Padre que venga el reino aquí. paz interior. por. ni puede dejarle de amar. Podría darse el caso de be así: personas prontas a permanecer en las cuartas moradas tras una «Un sosiego y gloria en sí mismos. íntimo. Habitan las cuartas moradas los caminantes que han Padrenuestro rezamos: «Santificado sea tu nombre. porque le conoce» (C 30. quien La persona vive en plenitud sabiéndose acompañada de tantas veces la había llamado a dar el tercer paso sin ella deci. a la tierra. Siempre anteriores mucho tiempo. interior. frimientos que había tenido que soportar. que les viene de ver que todos santifican y alaban al gía un profundísimo sentimiento de ternura hacia Dios. lo percibía como un don inmerecido. y la misma alma no entiende en otra cosa sino en percibir que ella colaboraba bastante para que ello sucediera. sumergiéndose en la profundidad del ser humano.

* Oración de recogimiento sobrenatural. La decisión tomada en las terceras moradas de seguirle con perfección nos llevó a coi nocernos tal como somos. Jesucristo lleva a todos sus seguidores al monte de la gloria para que conozcan por adelantado algo de la gloria que les tiene reservada. porque hemos aprendido a reconocer a Jesucristo en medio de la multitud. Ahora mirad. hijas. qué pedimos en este reino. Para que esto no sucediera. Ya podemos mantener con el Padre. que va colmando de regalos al ser humano hasta ensancharle el corazón para que viva más feliz. y así le abrió el camino de la y la esperanza. Montaña mítica. el Espíritu y Jesucristo una relación de tú a tú. esto que pedimos. y es bien que entendamos. Sigue apareciendo como un Dios cercano. estuvo repleta de trabajos. El Tabor hecho realidad (Le 9. diferenciar Criador de criatura. el dueño del castillo nos llama a recogernos para invitarnos en la intimidad a la fiesta de Dios en la tierra. venga en nosotros tu reino". para que entren sin miedo en la fiesta de Dios. si no nos proveía Su Majestad con darnos acá su reino. Uniendo las dos figuras bíblicas. viendo que nos hemos preparado con honradez. experto en la enseñanza del amor. lugar de la Transfiguración. en la fiesta del amor. el mismo Niño hique el anciano le conociera. desde su habitación de las séptimas moradas lanza un silbido suave. ahora podemos hacer oración sin sentirnos superiores a nadie. que conmociona las entrañas y recoge a la persona dentro de sí. Igual le sucedió a Simeón. Porque la vida de Cristo.ACERCAR KL CIELO CUARTAS MORADAS 119 los primeros sabores de la Promesa. porque somos capaces di captar la realidad. toman la iniciativa y salen a nuestro encuentro.9. y su fjjjo Jesús. Comenzamos a ser conscientes de estar habitados por el misterio de la Trinidad. conociendo nuestra pequenez al tiempo que nos alegramos de tener tal dignidad que el mismo Dios quiera venir con su reino al interior de cada uno (V 15. Jesucristo nos lleva al monte Tabor Varios pasajes de la Biblia acompañan al viajero en las cuartas moradas: la oración del publicano. sin máscaras ni engaños. 0r e Ue : 2. que habita el centro profundo del ser en las séptimas moradas. jos. en la oración de meditación |j 'os misterios de la vida de Cristo.28-36).13). y lo que nos importa importunar por ello y hacer cuanto pudiéremos para contentar a quien nos lo ha de dar» (C 30. porque entendamos. de quietud y sueño de las potencias Seguimos en las cuartas moradas. De aquí nacerá el agradecimiento a quien tanto da a los q tan poco merecemos: •ño cualquiera. Considero yo aquí. el anciano Simeón. amoroso. El relato del anciano Simeón se incorpora a nuestra experiencia. según santa Teresa. En estas moradas sucederán tres e . hijas. qué sabiduría tan grande de nuestro Maestro. el Rey. quien podía haber confundido al niño Jesús con un 0 z eS En las cuartas moradas. y así lo puso el buen Jesús lo uno cabe lo otro. A través de Jesucristo hemos ido entranjo en el interior del castillo.4). Como el buen pastor que quiere y conoce a cada una de sus ovejas. la imagen del Buen Pastor y el monte Tabor. Al igual que el publicano en el templo. adonde Cristo llevó a algunos de sus discípulos a descansar. Dios Padre. Intuir el camino de salvación a través de j ucristo nos llena de paz y de alegría. querremos hacer tres tiendas creyendo estar ya en el cielo definitivo. de manera que se hiciese como es razón. Le 18. vislumbramos el reino que pretendemos alcanzar y empe' zamos a disfrutarlo aunque sólo sea en prenda. Mas como vio Su Majestad que no podíamos santificar ni alabar ni engrandecer ni glorificar este nombre santo del Padre Eterno conforme a lo poquito que podemos nosotros. al igual que le sucedió Simeón (Le 2. Ahora. recordando que jamás podernos olvidar este principio.27-32). Aquí descansaremos de tantos sinsabores. y sólo en el monte gozó: «Ves mi vida toda llena de padecer y sólo en el monte Tabor habrás oído mi gozo» (R 36). Dios se revela como A m derrama comunicación y regalos y nos invita a una historia efe amor y conocimiento personal sin necesidad de ir a buscarlo l . «Pues dice el buen Jesús que digamos estas palabras en que pedimos que venga en nosotros un tal reino: "Santificado sea tu nombre. Rey y Pastor.

la concentra. «siéntese notablemente un encogimiento suave a lo interior» (M 4. adviene un regalo nuevo. Así aquí. enredados en mil quehaceres.2). Para mejor comprender la oración. una novedad va a producirse estando desprevenidos. emite un silbido desde la habitación principal de las séptimas moradas. de los que habitualmente huimos en las sociedades modernas. parece que se va labrando el edificio» (M 4. en esas circunstancias. el recuerdo de alguien querido se hace presente con fuerza en la conciencia. que la mayor parte de los cristianos han pasado por aquí. procura. Nos será de gran utilidad para no permaneSu . en medio del ajetreo diario. Cierra los ojos. inaudito.120 CUARTAS MORADAS ACKRCAR KL CIELO a él y. la oración de quietud. Lo hace mediante un silbido tan suave que comprende el alma no haberlo producido ella misma. equivale a un despertar repentino de la presencia de Dios: «Visto ya el gran Rey. inmersos como estamos en la superficialidad. en oración de meditación o incluso en plena oración vocal. nos acordamos de los que amamos. Algo parecido sucede en la oración de recogimiento sobrenatural.4-6). En ellos.1. Por sorpresa. segunda. ni consiste en cosa exterior. o bien con al-j gunas palabras amorosas dirigidas al Dios que lo habita. Desde las segundas y las terceras morad^ venimos practicando la meditación sobre los misterios de la J da de Cristo.1). La línea divisoria con la oración de recogimiento de las terceras será sutil y casi imperceptible all principio: «Un recogimiento que también me parece sobrenatural. Oración de recogimiento sobrenatural Entremos ahora en la primera habitación. la oración de reco miento. Cuando Dios quiere. Descubrir el silencio y la soledad. desea soledad. La oración de recogimiento. se repliegan en interior. Según Teresa. Las potencias (memoria. Este repliegue hacia el interior como lugar habitado y privilegiado para el encuentro con Dios sigue la estela abierta por san Agustín en las Confesiones: «Te buscaba fuera. con un silbo tan suave. son los primeros balbuceos dd amor dados por Dios. sin intervención por nuestra parte.3).3.como buen pastor. el centro del alma. A veces hemos tenido la sensación de estar en presencia de Dios. puesto que. o por sorpresa a lo largo del día. el Buen Pastor. miento sobrenatural.3. Entonces goza. su buena voluntad. Todo esto y más nos dará la oración de recogimiento de las cuartas moradas. el «sueño las potencias». no es algo baladí. por su gran misericordia quiérelos tornar 121 Cuando el silbo del pastor recoge a la persona dentro de sí. Todo aquel que en algún momento de su vida haya amado a alguien o se haya sentido amado puede entender esta forma de oración. porque no es estar en oscuro ni cerrar los ojos. Sucede igual con la tortuga. hace que conozcan su voz y que no anden tan perdidos. que viene de la meditación. la oración de recog¡. regala al alma. Sin pretenderlo. que desamparan las cosas exteriores en que estaban enajenados y mélense en el castillo» (M 4. rodeados de tareas: Cristo. Pues bien.3. en manera alguna conseguido por nuestro esfuerzo. los pequeños tiempos dedicados a la oración parecen deslavazados. el Dios que buscamos no parece colmar todas nuestras ansias. Cristo los llama y se encierran en el interior. Andamos dispersos. donde viven lo más profundo del ser humano y Dios. si puede. se hace esto de cerrar los ojos y desear soledad. o nos ha invadido una alegría inmensa y desconocida. que aun casi ellos mismos no le entienden. sino que se tornen a su morada. Incluso diremos. Teresa llama «contentos» a la forma de relacionarse con Dios en la cual la persona colabora bastante para que se llegue a producir (M 4. entendimiento y voluntad) se recogen: de ahí que se denomine esta experiencia «oración de recogimiento». que el entendimiento comprenda lo que sucede en silencio. que está en la morada de este castillo. la recoge entera dentro de sí. sin quererlo. una dádiva generosa nos sorprende en medio de las tareas diarias. En las terceras aprendimos a hacerlo recogiéndonos en nuestro interior. con Teresa. tercera. nuestro interior como un lugar sagrado. cosas claramente diferentes: primera. es decir. De repente. el erizo o el caracol: cuando se les toca. y sin artificio. recurriremos desde ahora a experiencias humanas de amor. Tampoco lo es descubrir. y Tú estabas dentro de mí». y tiene tanta fuerza este silbo del pastor.

pensando en otras cosas. jvjos dará una alegría inmensa recibir gratis algo que necesitábamos. un suspiro. mientras la memoria. Estoy en Dios. déjela gozar sin ninguna industria más de algunas palabras amorosas. el amor nace de la voluntad. puedo estar distraído al mismo tiempo. Entonces el orante goza y resl ponde con algunas palabras de amor. . En estas circunstancias. sino que es bien que se acuerde que está delante de Dios y quién es este Dios. por otra no podemos caer en la tentación de abandonar la reflexión de los misterios de Cristo. En el pensamiento teresiano. hay que encontrar un equilibrio difícil: por una parte. recibo un regalo suyo y. y cada vez con más frecuencia. ni aquel contento y deleite se siente como los de acá en el corazón -digo en su principio. y que sin ninguna fuerza ni ruido procure atajar el discurrir del entendimiento. que no abandona a la persona (que no abandona al dueño de esa voluntad).. Pero aún más importancia concedemos al hecho de vivir conscientemente una historia de amistad íntima con Dios: «Lo que entiendo que más conviene que ha de hacer el alma que ha querido el Señor meter a esta morada es lo dicho. Es una experiencia muy similar a la anterior. y no a voces. Oración de «gustos» o de «quietud» Pasemos a la segunda habitación. Puede ser un momento. produce con grandísima paz y quietud y suavidad de lo muy interior de nosotros mismos. en las cuartas se le hace el don de comenzar a encenderla en amor. aunque muy breve tiempo» (M 4. de las séptimas moradas. Supongamos que alguien. Acabamos de entrar plenamente en una relación de amor adulto que nos acompañará hasta las séptimas moradas: «Cuando es servido hacer alguna merced sobrenatural. es bueno dejar de meditar permaneciendo atentos a ver qué quiere Dios. el primer susurro divino entregado gratis. sino hablar ella misma con Él.122 ACERCAR EL CIELO CUARTAS MORADAS cer más tiempo alienados de nosotros mismos y proseguir el caj mino abierto con nuestro pequeño esfuerzo en la oración de recogimiento de las terceras moradas. Dios se dirige a la voluntad y le da un primer toque de amor para decirle que está ahí. se está muchas veces. sin saber cómo. que si tiene paciencia verá grandes cosas.. A ella se dirige en directo la gracia de Dios. porque es dado a la voluntad. y cuando esto suceda.) Quiere Dios por su grandeza que entienda esta alma que está Su Majestad tan cerca de ella que ya no ha menester enviarle mensajeros. que aunque no procuremos aquí estar sin pensar nada. es decir. Son las primeras sorpresas del amor. mas no procure entender lo que es. Por un breve lapso de tiempo -nunca durará más de media hora-. El obsequio produce una alegría que nace de algo más profundo que el corazón: del centro del alma. Es decir. yo no sé hacia dónde ni cómo. enhorabuena. sin que lo merezcamos ni lo hayamos buscado. el entendimiento y la imaginación pueden estar distraídos.7). mas no el suspenderle ni el pensamiento. nos regala algo muy deseado. donde habita Dios junto a lo más profundo del ser humano.2. Nos meten en el castillo habitado de nuestra alma. pero coflj 123 «Comienza su Majestad a comunicarse a esta alma y quiere que sienta ella cómo se le comunica (. estamos comenzando a degustar en esta tierra algo de la felicidad del reino de los cielos.5). también denominados «oración de quietud». en un gesto de cariño. asimilando y haciendo vida propia su vida. ahora se nos da en cualquier momento. A través de estos dones cada vez más profundos. que después todo lo hinche-: vase revertiendo este agua por todas las moradas y potencias hasta llegar al cuerpo» (M 4. porque está ya tan cerca que en meneando los labios la entiende» (V 14. Si lo mismo que siente en sí le embebiere. por sorpresa. Un paso adelante serán los llamados «gustos». en Cristo. Equivale a encontrarnos de repente con una alegría inesperada. Al estar la voluntad decidida en las terceras moradas.4). Teresa nos da unas indicaciones preciosas para cuando se nos haga este regalo: mayor conciencia de que Dios quiere comunicarse secretamente con la persona y le hace el regalo de llevarla al monte a disfrutar de su intimidad. Tanta importancia tendrá el regalo en sí como el amor de la persona que nos lo hace. la voluntad recibe un gran premio. En la morada anterior buscábamos esta actitud de recogimiento.3.

recibiendo regalos de Dios. Sucede cuando decimos: «Ya puedo respirar tranquilo. Comprar un coche o terminar una carrera nos produce gran alegría. como hacen los amadores. Este Tabor de las cuartas moradas abre los primeros resquicios al amor. y cortase las que quisiese. lo que más os despertare a amar. De las distracciones en la oración poco caso hay que hacer. pero no ensancha el corazón. Están dentro del mundo de la afectividad. No hay mejor norma que el amor y dejarse guiar por él. Concluyamos esta forma de oración escuchando a Teresa: m «Para aprovechar mucho en este camino y subir a las moradas que deseamos. pero. en la medida de nuestras posibilidades. Amar es intentar conformar nuestra voluntad con la de Dios. que ya sabía habían de salir mejores» (V 14. sino de otra parte aún más interior. Porque no es buscar en la oración el estar a gusto. 125 Sencillamente. Nuestra maestra nos describe su forma de revivir este don: S n e s : e «Me era gran deleite considerar ser mi alma un huerto. ¡qué descanso!».que su nacimiento es del corazón. eso hemos de hacer. no está la cosa en pensar mucho..2. llevamos años meditando la Palabra. tal como lo conocemos a través del evangelio.32: t «Estaba yo ahora mirando que en el verso que dije: Dilatasti \ cormeum. ni dejaremos de intentar conocer y amar a Cristo. Todos hemos vivido experiencias en la vida que nos ensanchan el corazón. Lo importante está en la voluntad. pues yo no quería nada para mí. lo que más nos incite a amar. ¡legados a los primeros amores serios. Para mejor comprender esta forma de oración recurriremos de nuevo a experiencias humanas. "dormir a pierna suelta". Advirtamos que 'unca nos vamos a separar de la Palabra. En el mundo de la oración pasa igual: ya podemos respirar hondo. ni nos sorprenda comprobar cómo estamos algo unidos a Dios y a Jesucristo mientras podeo s estar pensando en otras cosas. Sin embargo. junto con la voluntad. y así. dejemos entrar al amor n sus genuinas expresiones de silencio y parquedad de palabra. y produciendo unos bienes que no se pueden decir. y que fuese para su gloria y las sustentase. como una cosa profunda.9). Encontrándonos ya en plena histeria de amor y amistad.) va dilatando y ensanchando todo nuestro interior. sin distraernos. En estas moradas. mientras la imaginación puede estar en los arrabales del castillo. distraídos en la oración u aupados en el trabajo diario. En consecuencia. Pienso que debe ser el centro del alma (. y no me parece que es cosa -como digo. despierta de su sueño. éste será a partir de ahora nuestra norma suprema. No caigamos en vanas ilusionuestro camino es y será siempre configurarnos con Cristo Hombre. sino en amar mucho. Estamos dando los primeros pasos en orden a adquirir la paz interior y una tranquilidad que nada ni nadie puede dar. hay que aprender a amar. estarán cerca de Dios.124 CUARTAS MORADAS ACKRCAR EL CIELO Cuando conoce por experiencia las primeras señas del amo que Dios nos tiene. estaremos preparados para recibirlas cuando Dios quiera. amemos. que nazcan de lo profundo. el entendimiento y la memoria. conociendo a Cristo a través del evangelio. hay otras que si lo consiguen. Hemos intentado de todas las formas posibles perseverar en la oración y en el cumplimiento de los mandamientos. ni aun el alma sabe entender qué es lo que se le da allí» (M 4. la norma suprema será la del amor. hacer todo lo posible por Jesucristo y la Iglesia y procurar no pecar. en su defecto. la alegría inunda al ser humano. El corazón se dilata como en el Salmo 118. que. y al Señor que se paseaba en él.5-6). por fin. Hagámoslo con palabras breves o • lencios llenos. Esa compañía agradable e imprescindible para respirar a pulmón abierto. y de este modo sabremos discernir si ya las hemos vivido o si. eso ha- .. a lo que parecía. Ensancha el corazón lo que hace referencia al amor que todos necesitamos para vivir. que ha tomado la decisión de llevar una vida espiritual. a querer salir. No hagamos caso de las distracciones. Suplicábale aumentase el olor de las florecitas de virtudes que comenzaban. que nazcan del sentimiento amoroso. Ahora bien. dice que ensanchó el corazón. Probablemente -salvo gracia de Dios-. Al encontrarnos desde este momento en el reino del amor. también hemos sabido recuperarnos de los pecados suplicando a Dios nos conceda su paz. Eso sí. Jesucristo nos acompaña y lo ha hecho saber bien claro a nuestra voluntad decidida. que comienza a amar.

» (M 4. Las potencias del alma. Frecuentando esta forma de oración y dejando que los «gustos» de Dios se manifiesten cuando quieran. sucederá algo muy importante: por primera vez la oración se hará experiencia cotidiana. sino en la mayor determinación de desear contentar en todo a Dios y procurar. La oración de los gustos y la oración del sueño de potencias se parecen asimismo a dos enamorados que dejan de verse durante un tiempo. No sólo por querer seguir en oración. porque en los efectos y obras de después se conocen estas re e .126 CUARTAS MORADAS ACERCAR EL CIELO ced. Inmersos en los trajines diarios. pero ya disfrutan de la presencia del otro aunque estén distantes. cada vez con más frecuencia. una parte importante de nosotros permanece unida . bien en unos ejercicios espirituales. no le ofender.y verdaderamente ven que no están enteros en lo que hacen. alguna vez y aun muchas entiende el alma que está unida sola la voluntad. en medio de las ocupaciones. Dicho así. Lo mismo aquí.5). pero en general podremos realizar nuestras tareas. entiende que está con su madre que le da de comer. digo claro. o habitantes del castillo siguen en sus quehaceres mientras la voluntad está unida a Dios. La oración y la acción son dos caras de la misma moneda. Esta habitación la visitaremos tras repetidas experiencias de los gustos de Dios. Marta y María. van a caminar cada vez más juntas. al estarlo con Él. porque acaece andar un día o dos que nos vemos con esta satisfacción y no nos entendemos -digo los que la tienen. mientras la voluntad está unida a Dios. mas para tratar cosas del mundo están torpes y como embobados a veces» (C 31. A veces se distraerán al darse cuenta de la compañía divina. Está empleada toda en Dios. bien k'mo consecuencia de una fuerte experiencia humana y reli°osa. y no me espantaré mucho. puede no parecer tan esencial. ésta será una experiencia habitual en las séptimas moradas. Aún no están unidos. algo que se ina la vida diaria. De algún modo ya nos ha^ s u c e d i d o antes. despreocupado de todo lo demás. sin que el entendimiento entienda. en cuanto pudiéremos. con Dios.4). El bebé mama instintivamente. y rogarle que vaya siempre adelante la honra y gloria de su Hijo y el aumento de la Iglesia Católica. Ahora será. que ni están absortas ni tan suspensas. que. y que ve el alma la falta de poder estar ni obrar en otra cosa. pero la presencia cercana y amorosa de cada uno acompaña al otro durante el día. tanto en 'a transformación de la persona como en la acción exterior a 'la. que se pueda llamar arrobamiento. está unida con su Dios y deja las otras potencias libres para que entiendan en cosas de su servicio. que no podría durar tanto en aquella paz. y se entiende muy claro. porque no está en el mayor gusto.n o muy profundamente. Podemos hacer una vida normal y. Aunque no es del todo unión. nunca dos realidades separadas: «Cuando es grande y por mucho tiempo esta quietud. 127 ortantes de las cuartas moradas. la voluntad unida a Dios. darnos cuenta de que nuestra voluntad está en Dios. la imaginación y la memoria permanecen hábiles para poder ocuparlas en el estudio o en el trabajo. sino que les falta lo mejor. porque desde este momento oración y acción. en las consecuencias que conlleva todo lo anterior. sin embargo. parécerne a mí que si la voluntad no estuviese asida a algo.con Cristo y.1. 4« Los inicios de la transformación personal por el amor El criterio último de verificación lo encontraremos. sino por experimentar que Dios acompaña el quehacer diario. Esta sensación nueva puede durar uno o dos días y llegar a ser una de las consecuencias más «De esta oración suele proceder un sueño que llaman de las potencias. ni mucho menos unidos para siempre. como siemP .7). Y para esto tienen entonces mucha más habilidad. que es la voluntad. En fin. a mi parecer. C corporará En otro momento vuelve Teresa sobre este asunto: Oración del «sueño de las potencias» Entremos en la tercera habitación. y las otras dos potencias están libres para negocios y obras del servicio de Dios. Sin pensar. Quizá no sabemos qué es amar. a lo que parece. lo es. andan juntas Marta y María» (R 5. Lo podemos comparar con un niño que mama de los pechos de su madre. El entendimiento.

adquirir buena posición social. Podemos tener miedo al infierno. hacen crecer las virtudes muy más sin comparación que en la oración pasada (. sobr todo. de donde todas las virtudes vienen. Ahora. ya podemos dejar de ser el centro. amándola bien. etcétera. más por el deseo que por la realidad. que no se conoce después ni querría hacer otra cosa ni decir. ya no tenemos que mirarnos tanto a nosotros mismos. Podría ser también que estos regalos no lleguemos a experimentarlos jamás. se 129 prende la realidad de lo que ofrece la ideología del mundo. e comienza a considerarla basura. En fin. tan embebida y absorta. más en concreto. algo muy apreciable en un mundo que ha sacralizado la salud y el cuerpo. digo únicamente que los ojos hayan empezado a abrirse (CAD 4. Al ensancharse el alma. puede en algunos casos llegar a atar e impedir la realización de muchas cosas. quedaremos menos preocupados por la salud corporal. si se vive de manera sana. porque la persona aún no está tan fuerte como para verse libre de peligros. todo se ve con más sosiego y distancia. En las tres primeras moradas era necesario nuestro esfuerzo. conociéndonos mejor. no pasa nada. mental en el crecimiento de las virtudes: se desarrollan. Sabiendo perfectamente que todo lo sucedido es puro regalo. Tampoco buscaremos que se repitan estas experiencias.. de ninguna manera debemos considerarnos mejores que nadie. preserva del peligro. crecen todas las virtudes sin advertirlo. descubrimos más las propias limitaciones y lo poquito que somos. la persona. las cosas que hacía en servicio de Dios y de otros las hace con mayor tranquilidad. tomamos conciencia segura de la Promesa que nos ha hecho Jesucristo y sabemos que algún día la disfrutaremos. a perder la salud. La fe despierta y se hace más viva. esto es. Siendo un sentimiento que.3). se pierde la codicia por los bienes temporales: nl C s «Queda también una gran voluntad de hacer algo por Dios. aparecen los primeros indicios de querer hacer algo serio por Jesucristo y por el mundo. Las virtudes quedan fortalecidas. Desaparecen muchos miedos que nos esclavizaban y que todo ser humano sufre en mayor o menor medida.9). Además. No digo que hayamos abandonado las viejas costumbres. si quiere. Si los gustos en la oración vienen. Llegada a este punto. incluso comenzamos ya a disfrutarla al entender que el Reino está viniendo a nosotros. como ha probado ya los gustos de Dios. la seguridad ocupa el lugar de la intranquilidad. es capaz de ver todas las mentiras que contiene la ideología que propone la sociedad: ganar dinero. y está cuando está en este gozo. Terminemos esta lista de dones que hace Dios en las cuartas moradas advirtiendo del peligro de abandonar la oración pensando que ya está todo conseguido. Ahora diremos que tampoco son necesarios.128 ACERCAR EL CIELO CUARTAS MORADAS verdades de oración.3. ve que son una basura los del mundo» (M 4. el mismo Señor va haciendo crecer las virtudes«Este agua de grandes bienes y mercedes que el Señor da aquí. gracias a la acción de Dios.. sobre todo en lo mucho que sufrió. sólo el amor salva. que hablen bien de nosotros. mientras la persona va recibiendo el amor de Dios: «Mas queda tan bien enseñada y con tan grandes efectos y fortaleza en las virtudes.5).. hay que haber descubierto un poco el engaño de lo que ofrece la sociedad. tiénese ya por más miserable.3. que no parece que . que no hay mejor crisol para probarnos. que quizá volverán cuando El quiera darlas. y gratis! En consecuencia. que es Dios» (V 14. Y como en las cuartas moradas el amor empieza a encenderse desde el centro. Lo único necesario es seguir a Jesucristo amándolo e imitándolo. J partir de las cuartas moradas observamos un cambio funda. bien recibidos sean. al «qué dirán».9). Para que Jesucristo lance sus primeros silbidos que recogen en lo interior. al entrar Dios en nuestra intimidad sin avasallarla. y no nos costará tanto sacrificarnos en beneficio del prójimo (M 4. En cuanto a la sociedad. Ya hemos dicho que nunca hemos de buscarlos.) y también llegar más cerca de la verdadera virtud.. no por ello se deja de hacerlas. a pesar de perseverar largo tiempo en este camino espiritual. sin olvidar la colaboración humana. sino alabar al Señor. e Los efectos más notables son los siguientes: desde lo profundo del ser surge un sentimiento de alivio que repercute en toda la persona. Si no llegan. ¡Nos quieren. Como va más conociendo su grandeza. La inseguridad puede llegar a paralizar.

Acepte sus limitaciones y pecados: los tendrá con toda seguridad. Señor.3). pues lo es. y el hacimiento de gracias por ella hará que se disponga para otras mayores» (M 4. se intenta recurrir a personas que vayan más adelantadas en el camino del amor y que puedan ayudarnos a avanzar. 131 ORACIÓN «¡Oh Señor mío y bien mío! ¡Que no puedo decir esto sin lágrimas y gran regalo de mi alma! ¡Que queráis Vos. Desee vivir las restantes moradas con perfección. y que Vos os holgáis con nosotros. mas no está tan fuera de sí que no entiende algo de lo que pasa» (CAD 4. por último. Y g a a vuestra bondad. Visite una u otra según le convenga. como puede verse a continuación: «Alábele mucho quien esto entendiere en sí. y estáis en el Sacramento (que con toda verdad se puede creer.130 ACKRCAR EL CIELO está en sí. Esta faceta adquiere gran importancia en este itj. sino en amar mucho. y a entender que Vos os holgáis con ella. También hay que procurar no retroceder. siguiendo su estado de ánimo o el ciclo litúrgico. que sea yo sola la ingrata y la ^ e haya hecho tan gran maldad y tenido tan excesiva ingratiPorque aun ya de ella algún bien ha sacado vuestra infiniple u u d : . En fin. y así lo que más os despertare a amar. 5. nerario espiritual. ni qué pide. aplicable a cualquier tipo de actividad que llevemos: «No está la cosa en pensar mucho. pues se clara la obra? Ve Sí hay. porque las virtudes aún no están demasiado desarrolladas. y las expectativas del mundo tienen demasiados atractivos. Pídale ayuda a Dios.4). eso haced» (M 4. El amor como norma de conducta La acción exterior sigue el curso iniciado en las anteriores moradas: se busca a otros que sigan este camino para ayudarse mutuamente desde la experiencia. sino con una manera de borrachez divina que no sabe lo que quiere. que haya alma que llegue a que Vos la hagáis mercedes semejantes y regalos. por cierto. pues decís ser vuestro deleite estar con los hijos de los hombres! ¡Oh Señor mío! ¿Qué es esto? Siempre que oigo esta palabra me es gran consuelo. no deje nunca de dedicar al día un tiempo para usted y su relación con Dios. Pasee por las distintas habitaciones. que no se puede dudar. estar así con nosotros.3. aun cuando era muy perdida. que soy yo. debe aprender a ser agradecido. ¿Es posible. sino de vivir intensamente las siete moradas al mismo tiempo. Señor.1. quien aquí haya llegado con la merced de Dios y haya recibido algún regalo suyo. Es preciso continuar en la vocación a la que Dios nos haya llamado. poique es muy mucha razón que conozca la merced.7). y con gran verdad podemos hacer esta comparación). í CUARTAS MORADAS RECUERDE Este camino espiritual no trata de subir peldaños. ni qué dice. Recordemos la regla de oro de las cuartas moradas. Y proseguir la colaboración como voluntarios allí donde ya estemos. Y. y si no es por nuestra culpa nos podemos gozar con Vos. Acuda aquí siempre que necesite encontrar paz. y no una vez sino muchas. no sabe de sí. Dé constantes gracias a Dios por haber visitado las cuartas moradas o habitar en ellas. Señor. ue os torne a ofender después de tantos favores y tan grandes •nuestras del amor que la tenéis.

A otros se les concederá llegar hasta el fondo. sencillamente. nada..132 ACERCAR EL CIELO ta bondad. porque se empieza a gozar bastante del cielo en la tierra. Hay que entregar la voluntad completamente. que pocos visitan. En tas moradas llegan a vivir muchos más cristianos de los que Ce es . Señor. unas más profundas que otras. los discípulos recibieron abundantes muestras de amor y apenas se apercibieron de la manifestación del Padre al Hijo. Casi todas las personas que llevan una vida espiritual han visitado en algún momento las quintas moradas. La mayoría tendrá más que suficiente con llegar a la puerta de algunas habitaciones. de suerte que esta miserable tierra tornase a servir de muladar como antes. e QUINTAS MORADAS El abandono de la voluntad para renacer a Dios En el Tabor. sino tornar a ser cortadas estas flores de este huerto. No lo permitáis. Señor mío. En ellas hay varias habitaciones.2). y mientras mayor mal. Que estando en mí. sin Vos. aquí se precisa que las virtudes estén muy crecidas y el alma muy preparada. Por eso en las cuartas moradas no se ha alcanzado la madurez suficiente en el camino de configuración con Cristo.10-11). M 5. no podría. más resplandece el gran bien de vuestras misericordias. sea así y las cante yo sin fin. ni queráis se pierda alma que con tantos trabajos comprasteis I tantas veces de nuevo la habéis tornado a rescatar y quitar de los dientes del espantoso dragón. A esta tarea de las quintas moradas le llamamos habitualmente «conversión de madurez».. ya qu habéis tenido por bien de hacerlas tan grandísimas conmigo que espantan los que las ven y a mí me sacan de mí muchas veces. Se nos pide.14. La confesión de fe y la experiencia de la transfiguración no impidieron que poco más tarde traicionaran y abandonaran al Señor. que cada cual dé lo que tiene. Dios mío. ¡Y con cuánta razón las puedo yo p „ ra siempre cantar! a Suplicóos yo. siempre y cuando cavemos para encontrarlo. Las quintas moradas reproducen en la vida del cristiano un aspecto fundamental de la Pasión de Jesucristo: el momento en que abandona plenamente su voluntad en las manos del Padre. Además de la ayuda de Dios.» (V 14.1. Tenemos al alcanun tesoro. para poderos mejor alabar a Vos. quizá por aquello que dice el evangelio de que muchos son los llamados y pocos los escogidos (Mt 22.

darse. El Hijo jamás se anunció a sí mismo. si colabora un poco con la gracia. hasta el punto de llegar a encerrarse en las entrañas del creyente. que no me hartaría de procurar dar a entenderlos si pensase acertar en algo. soltar el lastre del yo viejo y escondernos en Cristo. y hemos entregado completamente la voluntad en las manos de Dios. porque contamos con la experiencia previa de una mujer que las pasó. ha recibido en prenda el ¡ o de Dios. Al mismo tiempo. Dios. la experiencia de las tres Personas de la Trinidad va a incorporarse decididamente a la vida cotidiana.9).. Y. sino una unión puntual. aunque vivida intensamente. y particularmente en la Eucaristía. y así diré mil desatinos. a la manera de Cristo. contamos con é\i para todo. °tros se creerán indignos de tanta altura espiritual. Podemos llegar con la ayuda de Dios a vivirlas. mi voluntad cuenta con la suya. Porque alguien ha entrado a formar parte de mi vida. Por eso. si nos hemos rendido del todo y hemos renunciado a ser los únicos artífices y gestores de nuestra vida.5). Y en las quintas moradas la experiencia de Dios Produce una unión grande: «. sino que remitió siempre al Padre. sin embargo. gracias a la contemplación y a una vida entregada a la voluntad de Dios. Frases claras vividas por Teresa se ponen a disposición de los seguidores del itinerario deseosos de visitar o vivir en estas quintas moradas. con quien mantiene. ofrecemos nuestra vida a Jesucristo. tal como lo concibe Teresa. Todo el misterio de Dios en el pensamiento teresiano se comprende en esa relación de amor activo con la persona. Permanecemos en las quintas moradas y llevamos camino de llegar a las sextas si experimentamos reiteradamente todos los aspectos de las moradas. y Dios en ella» (M 5.» (M 5. por ejemplo-.. Ha sido una donación gratuita concedida por pios Padre por la petición que el mismo Jesucristo hizo en nombre de todos. aunque a algunas habitaciones sólo llegan algunos La falta de disposición. La nebulosa insondable de esa relación nunca termina de desvelarse. Estas son las moradas de la unión con Dios.. estamos visitando las quintas moradas. puee a .5). y viceversa. Si todos estos requisitos se cumplen de palabra y obra en nuestra relación con Dios. han abierto caminos: re n «¡Oh secretos de Dios!. en presencia o ausencia física del otro. por si alguna vez atinase. no se encuentra en la lejanía del hombre. O cuando tenemos deseos crecidos de hacer algo por los demás. Llamados a vivir en intimidad con Él por pura gracia. todo el capítulo primero de las quintas moradas establece la senda para llegar a la unión con Dios Padre. 0 r a e 135 j Un Dios entregado al hombre gl tesoro escondido de la parábola evangélica lo hemos encontrado cuando cada uno. vivimos momentos intensos de unión. para que alabemos mucho al Señor» (M 5. También cuando. A sa comunión estamos invitados. aceptamos las cruces qu vienen en la vida. si éste lo desea.1. Cuando en l oración.134 ACERCAR EL CIELO QUINTAS MORADAS creemos. sino bien cercano. La generosidad de Dios está deseando derrochar amor. Y no p culpa de Dios. en su interior. Pero para poder recibirlo debemos morir a nosotros mismos como muere el gusano de seda en la crisálida. Puede que algunos se asusten nte la sencillez con la que cuenta Teresa sus propias vivencias. o las que conlleva el amor a los demás. los siervos del amor escuchan y siguen a su Hijo Jesucristo en su Humanidad. 0 cuando decidimos y ponemos en práctica el amor a Dios y al prójimo con la mayor perfección. Hacemos visitas esporádicas a las quintas moradas cada vez que deseamos entregar nuestra vida a Dios. aunque algunos privilegiados -Teresa. que está deseando darse del todo. «en ninguna manera Puede dudar que estuvo en Dios.1. No una unión estable y duradera (objeto de las sextas y las séptimas moradas). esporádica. permanecemos en las quintas moradas. único camino de acceso a la divinidad.. la desorientación o el no haber hecho crecer las virtudes suficientemente pueden impedirlo. Sucede que en momentos concretos.1.está su Majestad tan junto y unido con la esencia del alma. una fluida comunicación. Podemos comparar la situación con la relación amorosa entre personas: cuando el otro ha llegado ya a formar parte de nuestra vida. aunque no vivamos juntos ni se haya establecido un compromiso duradero. Teresa las refiere para que seamos conscientes de que cualquiera que lo desee.

2. Entonces comienza a vivir y vase sustentando en esto y en buenas meditaciones. por ser ella la que. a pesar de las dificultades encontradas por Teresa para definir su misión en la vida espiritual.3). Jesucristo pidió en nuestro nombre al Padre que nos concediera su reino. que se lo dijo cuando la oración del Huerto. Imitándole será posible a la debilidad humana abandonar la propia vida en manos de Dios: «Mirad que Parece aquí el buen Jesús nuestro embajador y que ha querido v n . hasta que se le acabó la ida con muerte de cruz» (C 32. Como fue dicho con determinación y de toda voluntad. Con este gesto nos convertía en hermanos suyos. Llegado el momento cumbre. así se haga en la tierra». como con buenas lecciones y sermones.1. A quienes tienen tantas dudas al respecto les dedica Teresa palabras bien duras: «Paréceme a mí que el Espíritu Santo debe ser medianero entre el alma y Dios y el que la mueve con tan ardientes de.136 ACERCAR EL CIELO QUINTAS MORADAS de llegar a vivirlas. auténtico: «Preguntadlo a su Hijo glorioso. triste de mí. Por eso. señala el camino hacia el cielo. Culminado el drama redentor. Las Personas de la Trinidad van definiendo sus cometidos a medida que avanzamos en el itinerario. En las cuartas moradas. El. No podía ser menos con el Espíritu. que tiene bien cerrada la puerta para recibirlas. pide permiso al Padre para quedarse con los hombres cada día en la Eucaristía (cf. teirad si la cumplió bien en Él en lo que le dio de trabajos y dolores e injurias y persecuciones. «Al menos creo que quien no creyere que puede Dios mucho más y que ha tenido por bien y tiene algunas veces comunicarlo a sus criaturas. y como es hecha en el cielo. sino creed de Dios mucho más y más. Y el Padre lo concedió. enseñándonos a hacer la misma petición. que tan buen amador sois. Teresa concibe las quintas moradas dentro de otra petición: «Sea hecha tu voluntad.6). ¡Oh Señor. De este modo. que es el remedio que un alma que está muerta en su descuido y pecados y metida en ocasiones puede tener. La tercera Persona de la Trinidad. y cómo soy yo la que mucho tiempo no os amé. nos conducirá a las fuentes del amor divino y nos bajará a las bodegas de la fiesta. C 32-35). ha hecho su callada labor a lo largo del proceso que nos ha conducido hasta aquí. qué son aquí las misericordias que usáis con el alma! Seáis bendito y alabado por siempre. Sabiendo las dificultades que conlleva su deseo. hasta que está crecida» (M 5. nunca os acaezca. Siguiendo con el comentario del Padrenuestro. en fin. La oración del Padrenuestro le sugiere a Teresa unos diálogos sobrecogedores entre el Padre y el Hijo aplicables a las quintas moradas. junto a la de Cristo. El Padre Eterno confía una misión a su Hijo en la tierra. el Espíritu Santo. vuelve Teresa sobre el asunto: 137 La actividad del Espíritu «medianero».1-2). En ella aparece lo que Jesucristo quiere que demos a su Padre y lo que ofrece a cambio por nosotros: la voluntad (C 32. Recurramos a Él sin dudarlo para suplicarle que alimente el fuego divino con su calor. se abandona en el Huerto de los Olivos en la voluntad del Padre: la consecuencia será la cruz. hermanas. Jesucristo os abre el camino. que la hace encender en fuego soberano. que tan cerca está. desde su Humanidad.5). y no pongáis los ojos en si son ruines o buenos a quien las hace» (M 5. El abandono fue total.seos. Jesucristo realizó en el Monte de los Olivos la donación de su vida en los brazos del Padre. Comentando el Cantar de los Cantares. haciéndolo «embajador» del género humano. hará posible al caminante de las quintas moradas la donación del yo viejo. Su «calor» ha ido dando vida a la persona hasta prepararla para la unión con Dios: «Entonces comienza a tener vida este gusano. Siendo consciente de ello.2. ¡Oh Dios mío y criador mío! ¿Es posible que haya nadie que no os ame? ¡Oh. entregando su voluntad a la de Dios. Jesucristo y la entrega de la voluntad Mención aparte merece la segunda Persona de la Trinidad. con su vida y su muerte. porque no merecí conoceros!» (CAD 5. el caminante puede y debe encomendarse a El para hacer la tarea de las quintas moradas. así de continuar las confesiones.8). cuando con el calor del Espíritu Santo se comienza a aprovechar del auxilio general que a todos nos da Dios y cuando comienza a aprovecharse de los remedios que dejó en su Iglesia.

8). y no a poca costa suya. Jesús se nos entrega en la Eucaristía y hace en la misa la misma ofrenda que hizo de una vez por todas en su Pasión y Muerte: cada día hacer pedazos. y no una vez. alguien ha de haber . la libertad de quien era esclavo. y no sería razón que lo que ofrece por nosotros dejásemos de hacerlo verdad. Señor mío. ya que a vuestro Hijo no se le pone cosa delante. hijas mías. 138 «Paréceme ahora a mí -debajo de otro mejor parecer. y. al haber entregado la libertad en las quintas (M 7.1). que ya nuestro es. la maestra Teresa ° s pedirá que sigamos los mismos pasos que el Señor. Señor". Señor» (C 33. y torna a decir "dádnoslo hoy. Y como era cosa tan grave y de tanta importancia. porque ya sabía la muerte que le habían de dar. pues su voluntad y la de su Padre era una. que aquí se debía determinar de quedarse con nosotros. conociendo las carencias de los hombres. y que el buen Jesús parece se honra de ello» (C 33. para amar a vuestro Esposo.4. Cristo acudió a ella con el firme deseo de celebrarla. Es vuestro de mirar. «No se queda para otra cosa con nosotros sino para ayudarnos y animarnos y sustentarnos a hacer esta voluntad que hemos dicho se cumpla en nosotros» (C 34. y las deshonras y afrentas que había de padecer» (C 33. Además. aceptando.que visto el buen Jesús lo que había dado por nosotros y cómo nos importa tanto darlo y la gran dificultad que había -como está dicho. ser esclavos como Él lo fue. En el pensamiento teresiano la Pasión comienza en la Ultia Cena. cuando decimos «El pan nuestro de cada día dánosle hoy. El que era libre entrega gratuitamente su libertad para conseguir.2). que no hay esclavo que de buena gana diga que lo es. Padre e Hijo viven inmersos en una gran relación de amor. que a trueco de hacer cumplidamente vuestra voluntad y de hacer por nosotros. aunque son una misma cosa. y sabía que lo que El hiciese en la tierra lo haría Dios en el cielo y lo tendría por bueno. sino cada día. porque dice primero y pide que le deis este pan cada día. La esclavitud de Cristo define salvación del hombre. al colocarse libremente en el lugar del esclavo para liberarlo. por qué ha de ser todo nuestro bien a su costa. Es como decirle que ya una vez nos le dio para que muriese por nosotros. que le deje servir cada día. La urgencia del amor -opina Teresa. o no lo digamos» (C 32. porque ya sabía era amado del Padre y que se deleitaba en Él. Teresa lo definirá como «esclavo» por primera vez al hablarnos de las quintas moradas: «Esto os enternezca el corazón. que era menester ver el suyo para despertarnos. ¿Porque calla a todo y no sabe hablar por sí sino por nosotros? Pues ¿no ha de haber quien hable por este amantísimo Cordero? He mirado yo cómo en esta petición sola duplica las palabras.por ser nosotros tales y tan inclinados a cosas bajas y de tan poco amor y ánimo.3). hijas mías. no habíais de negar cosa que tan bien nos está a nosotros.4). Pone también delante a su Padre. por las injurias que recibe el Santísimo Sacramento. Bien entendió que pedía más en esto que ha pedido en lo demás. Porque. dejándonos una definición magistral de Jesucristo: «Padre santo que estás en los cielos.que hable por vuestro Hijo. Lo hace sufriendo. El Hijo acepta la voluntad del Padre en todo.c o m o dije al principio. y que el buen Jesús pae se honra de ello» (C 33. ya que lo queréis y lo aceptáis [que se quede con nosotros en la Eucaristía]. porque pasó por la vida amando. Aquí resuenan los Cánticos del Siervo en Is 53 y Flp 2: Cristo es el que nunca tornó de sí. era tanta la humildad del buen Jesús que quiso como pedir licencia.ACERCAR EL CIELO QUINTAS MORADAS intervenir entre nosotros y su Padre. que no nos le torne a quitar hasta que se acabe el mundo. su humildad le lleva a pedirle al Padre quedarse con nosotros todos los días. Teresa se sobrecoge ante esta situación: «¡Oh Señor eterno! ¿Cómo aceptáis tal petición? ¿Cómo lo consentís? No miréis su amor. Más aún. Pero no adelantemos acontecimientos.le incitó a hacerlo: n m . Teresa suplica al Padre por el Hijo. para amar a vuestro Esposo. pues Él nunca tornó de Sí». en un trueque maravilloso. A diario. que no hay esclavo que de buena gana diga que lo es. quiso que viniese de la mano del Eterno Padre. claro está. En las séptimas moradas.4). Esto os enternezca el corazón. Sabe que también sufrirá quedándose a diario en la Eucaristía. porque a ello se comprometió en el Huerto de los Olivos. a pesar de que intuía el terrible final de su vida. se dejará 139 Estrechada en los brazos del amor. hasta el punto de ser Uno.1).

Jesucristo siempre se presenta como modelo para imitar Todo lo que exige a los siervos del amor en las quintas moradas lo ha experimentado Él previamente. en el misterio del amor adulto entre E>ios y el hombre.2. produciendo QUINTAS MORADAS 141 uerte y vida al mismo tiempo. Teresa pone el ejemplo de Judas. no da seguridad alguna de llegar a las séptimas.14). en algunos momentos puntuales de encuentro. Jesús nos dejó señalado el camino de las quintas moradas. porque el grande amor que tengo y deseo de que se salven las almas sobrepuja sin comparación a esas penas. por la alegría de saberse amado y tener capacidad de amar. Sobre todo. 3.2. Siempre mira por los intereses del Padre. Cristo será la casa donde vamos a encerrarnos a fin de resucitar a una vida nueva. La oración de unión Con la oración de unión entramos de lleno en la experiencia mística profunda. a su vez. porque han aprendido a ceder para poder llegar a una voluntad unida. acostumbrado a hacer su voluntad por encima de todo y de todos. estuvo a su lado y pasó por todas las experiencias de las primeras moradas e incluso de las quintas y. Tampoco ofrece seguridades especiales para un futuro próximo. En aquellos momentos cumbre de su vida. 3-4).7). muere el yo viejo.4. muerte. Comparar la unión con Cristo con la unión entre personas ouede ayudarnos a entender la esencia de las quintas moradas. al no existir compromiso duradero. por el vacío dejado al entregar el yo. la oración de meditación de las segundas. la fiesta continúa y se disfruta del buen vino (M 5. que acompañó a Jesús. para enseñarle a amar. la oración de recogimiento de las terceras y los Primeros síntomas de oración sobrenatural de las cuartas. Volviendo de nuevo al camino espiritual. El Tabor nos ha conducido a los últimos momentos de la vida del Señor. En las cuartas moradas comenzó la fiesta del amor. cf. Entonces viven un instante profundo de unión. No hay seguridad de terminar esta historia de amor en noviazgo o matrimonio. Col 3. la del amor (M 5. Como el gusano de seda se encierra en el capullo para morir y renacer como «ma-¡ riposa» o «palomica». Señor. sin embargo. La entrega de la voluntad se parece a dos personas que. Por eso el peregrino de estas moradas ha de rehacer este camino procurando no equivocarse en momento tan vital. Recordemos ahora lo dicho al hablar de la meditación en las se- . Las ofensas que se hacen a su Padre le son más dolorosas que la misma Pasión. Pero son pequeños hitos que van jalonando y enriqueciendo la vida de los amantes. Seguimos practicando sin descanso la oración vocal de las primeras moradas.2. nunca se anuncia a sfl mismo. pero sigue el camino adecuado y puede llevar a buen puerto si no se descuidan. la intimidad de la Eucaristía y la cruz. es decir. el cual.1. compaginan a través del diálogo las voluntades encontradas. tras un tiempo de conocimiento mutuo y de disfrutar la una de la presencia esporádica de la otra. es decir. Los discípulos le traicionaron al querer hacer su propia voluntad. La persona se encierra en Cristo para morir a sí misma y renacer a Dios. al verse durante un breve espacio de tiempo. Al ser la voluntad la potencia privilegiada (el mejor de los habitantes del castillo). Hay que seguir a Cristo en la cruz hasta cumplir la voluntad del Padre.4. Ahora. a Él remite sin cesar. son bastantes para no tener ésas en nada en su comparación» (M 5. contempla la violencia humana como raíz de todos los males y acepta que su Hijo pase por ella (M 5. Son esas cosas del amor misterioso. Encerrarnos en su casa para imitarlo en todo. en las quintas.12). no se os puso delante la trabajosa muerte que habéis de morir tan penosa y espantosa? .13). Exponen por vez primera y de forma consciente sus deseos y. La fuerza de su amor le impele a aceptar la voluntad del Padre.140 ACERCAR EL CIELO «Pues ¿cómo. Allí había agua pura de manantial. La unidad resultante de la comunión de dos voluntades por amor no durará mucho tiempo en las quintas moradas. experimentan con fuerza la unión de las dos voluntades. y las muy grandísimas que he padecido y padezco después que estoy en el mundo. después de compartirlos con el otro y llegar a conclusiones satisfactorias para ambos. Será breve.No. Teresa dirá que en estas moradas Dios conduce al alma a la bodega del Cantar de los Cantares para ordenar en ella la caridad. la unión con Cristo en las quintas moradas no ofrece ninguna garantía de futuro. vida. porque de ella nace el amor. más tarde lo traicionó (M 5.

como suele hacer) «habitación con vista». naturalmente. A lo mejor son sólo instantes. la perseverancia en las virtudes y la acción en favor del prójimo. también pueden entrar los siervos del amor cuando quieran. naturalmente ayudado por la gracia de Dios. ue e Según el parecer de santa Teresa. al parecer. oración eucarística. para lo cual previamente ha conocido a la otra parte (segundas moradas). Se trata de unir nuestra voluntad con la de Dios hasta 143 sean una. Ésta será la tarea prioritaria en las tres moradas istantes. se ha decidido a amarle (terceras moradas) y ha gozado de los primeros síntomas de amor adulto (cuartas moradas). las quintas. unas de libre acceso y otras restringidas. Incluso he conocido almas ajenas a cualquier experiencia espiritual que de repente. según vayamos avanzando. Existen acontecimientos en la vida de todo creyente en los que éste se entrega al misterio. tendemos la unión entre Dios y el ser humano. y para ello nada mejor que rendirnos ante la vida. se llama sencillamente «oración de unión». cuando nos referíamos a la necesidad de disponer un tiempo tras la meditación. pocos perseveran. Porque el secreto está en hacer que esos momentos puntuales de entrega se hagan duraderos mediante la oración. como el resto de los caminantes. incluidas. Ésta es la palabra clave: rendición absoluta. En tiempos anteriores. Ahora hay que dejar que tome las riendas el mismo Jesucristo. si nosotros nos esforzamos a procurarla. la unión de voluntades en la oración dejará de hacerse únicamente en momentos puntuales. Dirá Teresa al respecto: «La verdadera unión se puede muy bien alcanzar. Es precisamente en esa franja de oración donde van a surgir las experiencias de amor adulto de todas 1^ moradas místicas. Esto suele suceder en un proceso dilatado en el tiempo (aunque no hay regla fija) y por breve tiempo. Los que han llegado a unir su voluntad a la de Dios en los momentos de oración tengan el convencimiento de que ya están en la primera habitación de las quintas moradas. llevaba las riendas de esta relación personal y de toda su vida. de libre acceso. Desde el comienzo de nuestra vida de oración sabíamos que una de las metas imprescindibles en la vida espiritual consistía en unir nuestra voluntad con la de Dios. Como su propio nombre indica. Para sumergirnos en esta forma de oración. Naturalmente. primeras reacciones ante acontecimientos dolorosos o alegres que nos incitan a entregarnos a lo que Dios quiera. para mirar en silencio a Cristo dejarnos mirar por Él. para llegar a la oración de unión estable en el tiempo hay que rendirse del todo a la voluntad de Dios. por algún acontecimiento de su vida. En la teóloga teresiana la unión de amor se realiza cuando la persona humana ha entregado su voluntad a la de Dios. por «oración de unión» en. No ha sido necesario ningún don ni gracia especial. porque los amantes aún no tienen compromiso establecido (sextas moradas) ni viven juntos para siempre (séptimas moradas). en la que entran muchos creyentes y. La oración realizada durante mucho tiempo pidiendo a Dios que nos ayude a entregarle la voluntad ha sido una constante en estos años. Son los primeros atisbos de estas quintas moradas. nosotros mismos éramos el centro. porque se refiere a la primera vez que «ve» en su interior la imagen de Cristo que lleva grabada tras la reiterada contemplación de imágenes plásticas. mientras que las moradas restantes irán favoreciendo que esos momentos se amplíen. llegan a las quintas moradas de un salto y abandonan su vida en las manos de Dios en un abrir y cerrar de ojos. la primera. Ha llegado el momento de llevar a cabo esa entrega. hasta poder decir n las séptimas que nos hallamos en una unión permanente.142 QUINTAS MORADAS ACERCAR EL CIELO gundas. con no tener voluntad sino atada con lo que fuere la vo- . aprenden después a pasear por las moradas anteriores y se consolidan en ellas. Entonces entrega su voluntad (quintas moradas). con el favor de nuestro Señor. la unión se consolidará y e hará más duradera. v Oración de unión no regalada Hay una habitación en esta morada en la que se puede entrar sin necesidad de regalos de Dios. en la segunda.. En las quintas moradas. Quiero decir que la Persona. Probablemente muchas personas llegan aquí en algún momento de su vida espiritual. disponemos en las quintas moradas de cuatro habitaciones. aun rezando y queriendo ser fiel seguidora de Cristo. la tercera habitación queda restringida a quienes experimenten la profunda alegría que Dios concede a quienes ya se le empiezan a dar. a la cuarta sala le llamaremos (Teresa no le puso nombre.

Memoria. ni muertes. ¡Oh. Quedamos legitimados a partir de las quintas moradas para comparar esta experiencia con la relación entre hombre y mujer. Acaece probablemente tras años de conocimiento mutuo. Digo «Dios». Nuestra primera reacción será de agradecimiento consciente. entendimiento y voluntad quedan fijas en Él. todo lo quiere para sí. a partir de ahora nos comprometemos a contar on Él. Llegado el momento. hijas. De alguna forma están unidos. Mas mirad. Una vida descentrada de sí misma por rnor abandona el camino estéril del narcisismo. introduciéndolo en una pequeña comunidad. No estamos hablando del amor físico. e incluso nosotros mismos. la cual tenemos en cuenta a partir de ahora antes de tomar cualquier decisión: «¿Qué querrá? ¿Cuáles son sus deseos y gustos? ¿De qué manera podría hacerla más feliz?». Dios actúa en el alma dejando una gran paz y alegría interior. qué de ellos habrá que digamos esto y nos parezca que no queremos otra cosa y moriríamos por esta verdad. y cuando todo lo que lo que ofrece la sociedad. Bendito sea tan gran Dios. a descentrar nuestra vida. y a continuación. si no fuere de quien ha de hacer falta en la Iglesia de Dios. se contenta. Como ocurre con todos estos dones de Dios. nos parece relativo. centradas en lo que está sucediendo.) ¡Oh. que para esto que tratamos no quiere que os quedéis con nada. y bien dormidas [las potencias]. Hemos encontrado el tesoro del que habla el evangelio. aquí no es . a preguntarle qué desea de nosotros. dejando cualquier protagonismo. ni enfermedad. sin poder actuar en otra cosa. poco o mucho. que vivirá en esta vida con descanso y en la otra también. La experiencia mística ilumina la experiencia humana. quedando en gran paz: c u «No imposibilita a ninguno para comprar sus riquezas..3. Y como lo esencial de la persona es su querer su voluntad. a procurar hacer aquello que pueda agradarle. en el camino espiritual de las quintas moradas. y viceversa. que ni hay poder pensar. y nos ha entregado también a su Hijo Jesucristo. se os harán mayores o menores mercedes» (M 5. y si suceden.3).1. dicha oración equivale en la experiencia humana a la pregunta permanente que se hace cualquiera que ama a otra persona por el deseo y la voluntad del otro. y conforme a lo que entendiereis de vos que os han dado.. piensan en la persona amada. la voluntad ama y se deja amar n silencio por breve tiempo. poco o mucho: c a f Oración de unión regalada En ocasiones puede suceder que algunas personas reciban un gran don de Dios como consecuencia de ofrecerle su voluntad. si no fuere si se ve en algún peligro de perder a Dios o ver si es ofendido. sobran las palabras entre amantes: basta °n amar en silencio. qué unión ésta para desear! Venturosa el alma que la ha alcanzado. y digo bien. Y se lo damos. En el trasfondo de ese juego amoroso late una voluntad libremente entregada. con que dé cada uno lo que tuviere.144 ACERCAR EL CIELO QUINTAS MORADAS luntad de Dios. 145 e «Aquí con estar todas dormidas. porque ninguna cosa de los sucesos de la tierra la afligirá. La entrada del ser amado en nuestra vida descentra nuestro yo. quedando todas las potencias absortas. nunca más de media hora. convirtiendo la tierra en cielo. Habitualmente suelen presentarse estando en oración de meditación. que El sabe mejor lo que hace que ella lo que desea» (M 5. En consecuencia.3). Así. porque por vez primera nos acercamos a Dios en su unidad y en la diferencia de Personas. como creo ya he dicho! (. Dios nos ha dado ya en prenda el reino futuro dentro de nosotros mismos. tampoco de enamoramiento. sin entender nada. Estas primeras entregas amorosas con pios alimentan y guían las mismas experiencias amorosas humanas gracias a nuestro Maestro Jesucristo. Comenzamos a aprender por experiencia que Dios es uno y trino. El amor humano y el divino consisten en una relación de dar y recibir... ponemos a disposición de Dios lo que tengamos. se diviniza. Se produce un instante de unión íntima con Dios. tan sólo amando. Aquí es algo más profundo: en la nión de las quintas moradas. aunque quieran). a las cosas del mundo y a nosotras mismas (porque de hecho en verdad se queda como sin sentido aquello poco que dura. duran muy breve espacio de tiempo. para abandonarla en las manos misteriosas de Dios. unión de amor. nunca hay que buscarlos. al igual que quien encontró el tesoro escondido. ni pobreza. La persona se queda «traspuesta» ante Dios. que ve bien esta alma. tal como lo indica santa Teresa en el capítulo cuarto de las mismas quintas moradas. se humaniza y por ello.

Esta. por una manera secreta. poner de acuerdo sus dos voluntades y comprometerse a buscar siempre lo mejor para el otro. para mostrar sus maravillas mejor. Observe el lector que el amor cristiano nunca destruye al otro. Salgo al encuentro de Dios. Entregar alguna cosa gratis equivale a regalar. jamás olvidaría lo sucedido. «sabrosa».146 ACERCAR EL CIELO QUINTAS MORADAS menester con artificio suspender el pensamiento. ni que se le abra la puerta de las potencias y sentidos. en el momento es incapaz de comprender lo que acaba de pasar: «Fija Dios a sí mismo en lo interior de aquel alma de manera que. como entró a sus discípulos cuando dijo: pax vobis. entiendo yo. Y dice también que andaba buscando a su Amado por una parte y por otra. no quiere que tengamos en ésta más parte de la voluntad.9). 147 Se tiene la seguridad de que Dios estuvo en la persona. la voluntad del uno se entregue en la del otro y se miren. dega adonde nos quiere meter el Señor cuando quiere y como quiere. pero aquí comienza ya el proceso de la resurrección del ser humano. sino que el Rey la introduce. que del todo se le ha rendido. que se ha plasmado en él. Esta inmensa paz se verá acrecentada mucho más en las séptimas moradas. quién es Oración de habitación con vista e . es la bo- «.vengan a vistas y juntarla consigo. que desde siempre viene a mí. ni qué es lo que ama ni qué querría. Cuando El quiere.1. no podemos entrar. entregarse conlleva una especie de muerte del propio yo. en las quintas moradas. Siempre lleva El la delantera. como la que tuvieron los apóstoles al entrar Cristo resucitado en medio de ellos.3-4). mas por diligencias que nosotros hagamos. porque la unidad siempre se da en la diferencia. y salió del sepulcro sin levantar la piedra» (M 5. en ninguna manera pueda dudar que estuvo en Dios y Dios en ella» (M 5. esta habitación con «vista» hace posible que. Impresionante paradoja ésta de renacer al morir. En un viaje maravilloso. no entiende cómo. si lo hace. y queda enamorada: «Habéis oído que dice la Esposa en los Cantares: Llevóme el rey a la bodega del vino. Precisamente al morir a sí mismo. o metióme. hasta el amar. La esposa ve por primera vez al Esposo Jesucristo n persona. que así es: una muerte sabrosa. sino entrar en el centro del alma sin ninguna. «Muerte sabrosa» la llamará Teresa.1. Su Majestad nos ha de meter y entrar Él en el centro de nuestra alma y. cuando torna en sí. un arrancamiento del alma de todas las operaciones que puede tener estando en el cuerpo» (M 5.. y Dios en él. y yo soy yo. Vuelvo nuevo. renace otro hombre. Y no dice que ella se fue. y antes de la petición de mano necesitan estar a solas. No va ella. llega a tener la certeza de que ha sido visitada por Dios íntimamente.. Dios es Dios. Entonces se miran profundamente. porque mi yo vaciado y abandonado se ha dejado llenar de la realidad divina. En el morir mismo despierta la resurrección. ni le aprisiona. y nos sumergimos el uno en el otro. y ésta es una de las pruebas de la autenticidad de la experiencia. Podemos decir que es así esto. Aunque pasaran años sin repetirse. Así aquí. como quien de todo punto ha muerto al mundo para vivir más en Dios. El Rey del Castillo quiere conducir a la que será su esposa a la bodega del vino. que todos están dormidos. en la oración de unión. le hace quedar en gran paz. porque pasa en brevísimo tiempo. Allí no hay más dar y tomar.que quiere que la entienda más y que -como dicen. ni le anula. profundidad enamorada y respetuosa que. y yo voy a El. en un instante de amor. Es más que una visita. Una realidad divina plural y única a la vez. en Dios. han pasado tiempo en conocerse. en un asombroso intercambio: el creyente ha estado metido en Dios. transforma el ser. porque al darme me reencontraré con un yo renacido. preludio de la resurrección futura y eterna que se nos ha prometido. El viene a mí. y la persona entera estuvo en Dios. le hace conocer los recovecos del castillo. Es como dos personas que se quieren. creo que dice. Esto vale para el amor humano y divino: Ya hemos anunciado de qué manera la oración de unión se parece al proceso matrimonial. sino un ver el alma. Amándole. mi yo entregado y abandonado se abisma en el otro. en fin. El Amado. viendo que el siervo del amor se rinde.12).1. El amor nace en el profundo respeto a la diferencia. es invasión. Salgo de ahí con la certeza de haber estado en el misterio del amor. Pasado el tiempo.

El ser humano dispone de la capacidad de ver sin ver. debemos situar la oración con «vista» dentro de la mentalidad del siglo xvi en relación con el matrimonioActualmente. cuando comprendamos su sentido en profundidad. denominadas por Teresa «visiones intelectuales» (cf. entiende quién es este Esposo que ha de tomar. Ya he dicho que en esta oración no se ve nada. en cambio. de sola aquella vista la deja más digna de que se vengan a dar las manos. La vida de Jesucristo Ce . «venir a vistas». Los ritos eran cuatro: el «concierto». la oración con «vista» puede considerarse una experiencia distinta de las anteriores. Ver en la oscuridad. en las cuales terminaremos de explicar esta experiencia. «En brevísimo tiempo. De este modo nos anuncia Teresa una nueva forma de ver al otro en ausencia de imagen. Tampoco se parece a la certeza que queda como resultado de la unión de las potencias con Dios.2).añade datos interesantes: «Está tan esculpida en el alma aquella vista. experiencia que corresponde a las sextas moradas. Por eso era tan importante que se vieran antes de casarse. hasta quedar «enamorada». Y esto es precisamente lo que reflejan las quintas moradas: que ves por vez primera al Esposo con el que vas a desposarte. este ver al Esposo por vez primera es fundamental antes de llegar al compromiso serio del desposorio. Una pequeña mención posterior -al comienzo de las sextas moradas. no permanece pasiva: me está amando. que hace de su parte lo que puede para que no se desconcierte este divino desposorio» (M. V 27. ueS oa La Eucaristía. como dicen. las parejas se conocen personalmente desde el primer momento. por la comparación que puse. dánoslo hoy.5. En la sociedad del siglo xvi. sobre todo. de frente. distinguir sin límites. En el itinerario espiritual.1). mas como es tal el Esposo. y en su nombre y en el de sus hermanos pidió esta petición: "El pan nuestro de cada día. las QUINTAS MORADAS 149 t i o n e s relativas al matrimonio eran distintas. El caminante espiritual comprenderá mucho mejor esta nueva forma de presencia adentrándose en las sextas moradas. Sin embargo. escuela de ofrecimiento El siervo del amor viene participando del sacramento de la Eucaristía desde los inicios del itinerario espiritual. Señor"» (C 33. ni con la imaginación.1. será ahora. digo vista. El término «concierto» equivale al acuerdo entre las partes. Sabiendo Jesús las dificultades que entraña el entregar la voluntad. Este conocimiento personal se desarrolla y amplía mucho en el desposorio. Porque la misa ha de ser la escuela donde aprendamos a har de nuestra vida una entrega a Dios. Se trata de una comunicación «por una manera secreta» «en brevísimo tiempo». y hasta puede afirmar y reconocer con seguridad que es Él. no se ve con los ojos del cuerpo ni con los del alma ninguna imagen del futuro Esposo. se podía dar el caso de rejas cuyos miembros no se conocían hasta mucho después de que sus padres hubieran llegado a un acuerdo respecto a ellos. mas no puede delimitar sus facciones ni describir su figura.4). el «desposorio» y el (matrimonio». porque por los sentidos y potencias en ninguna manera podía entender en mil años lo que aquí entiende en brevísimo tiempo. Esta presencia del otro. quiso estar con nosotros cada día en la Eucaristía para ayudarnos y animarnos a conformar nuestra voluntad con la de Dios: «Pues visto el buen Jesús la necesidad. imitación de Cristo en el acto de ofrecerse a Dios y a la humanidad. que se pueda decir ver. presencia amorosa en silencio. tan distinta como sorprendente al principio.4. buscó un medio admirable adonde nos mostró el extremo de amor que nos tiene. generalmente era una decisión tomada por los padres. Además.4. que todo su deseo es tornarla a gozar. porque queda el alma tan enamorada. de saber que Alguien está ahí. Experiencia distinta de las ofrecidas en la oración de unión y en la oración de unión regalada. al visitar o vivir en las quintas moradas. En consecuencia. Ya el alma bien determinada queda a no tomar otro esposo» (M 6. no por los futuros contrayentes.1).5). Es decir. La Eucaristía será en la teología teresiana pan que alimenta. y por una manera secreta. pero será.148 ACERCAR EL CIELO este Esposo que ha de tomar. sólo una vez» (M 5. El concierto se solía hacer durante la infancia de los futuros contrayentes.

porque su Humanidad no está con nosotros en el alma. pero también sabe de su presencia personal durante el resto del día. De ahí su interés por escribir o preparar las nuevas fundaciones de monasterios después de la Eucaristía. porque si es contra Escritura lo pongo aquí y creeré lo que se me dijere. Importa saber cómo es esto. A la costumbre extendida de dar gracias después de la comunión.. y así le es tan acepto y agradable y nos hace tan grandes mercedes cuando comulgamos por ser medio para que se deleite con su Hijo. e ^ entrega de la voluntad en santa Teresa bebemos detenernos por unos momentos en la experiencia tesiana para encontrar el aliento suficiente para nuestra propia conversión de personas adultas. así nacerán las mayores confidencias amorosas con su Señor plasmadas en muchos de sus escritos. se me dio a entender cómo este sacratísimo Cuerpo de Jesucristo le recibe su Padre dentro de nuestra alma. la lanza al exterior. divino huésped. en el momento de la comunión. Todo eso y más se celebra en la Eucaristía«. El buen maestro Jesucristo ha querido quedarse para siempre en la tierra para enseñarnos esta difícil lección.150 ACERCAR EL CIELO QUINTAS MORADAS fue una constante entrega a Dios y a los hombres. aprendemos a entregar la voluntad y a conformarla con la de Dios. bien al contrario. lavándoles los pies. En el momento culminante. 0 r e El momento de la comunión será el de máxima intimidad porque la Eucaristía que se ha ofrecido en acción de gracias a Dios en el altar continúa en el centro del alma. se sigue entregando al Padre y a nosotros como maná que alimenta para la vida eterna. como no es por falta del sol no resplandecer cuando da en un pedazo de pez. Teresa prefiere contemplar a Cristo ofreciéndose al Padre en su interior.. como en uno de un cristal. Abrazada a Él. me diera mejor a entender. Una relación privada escrita por Teresa para su confesor da cuenta exacta de ello: «Una vez acabando de comulgar. Transcribimos el traslado hecho por el jesuíta Francisco de Ribera.acá en la tierra. entendí que también recibe Dios este sacrificio aunque esté en pecado el sacerdote. No conservamos 151 Por consiguiente. entregando su voluntad plenamente en los brazos del Padre y muriendo en la cruz p nuestra salvación. Es lástima que estos cuerpos no nos lo dejan gozar» (R 57. Estudiaremos en qué consiste entregar la voluntad a Dios y sabremos qué nos dará Dios como señal de intercambio. El caminante entrega su voluntad y queda transformado y convertido a Cristo A fin de conocer mejor los efectos que disfruta la persona en 'as quintas moradas. Esta interpretación interiorista de la Eucaristía no la encierra en un solipsismo. Hay tan grandes cosas dentro de un alma cuando el Señor quiere comunicárselas. el autógrafo. Cristo. y ella aprovecha al máximo esos momentos. 4. compartiendo mesa con ellos. como yo entiendo y he visto están estas divinas Personas. por parecernos más completo y fiable que los presentados en las ediciones modernas). comenzaremos el recorrido escuchando la xperiencia de Teresa.pues no se queda para otra cosa con nosotros sino para ayu. sino que. ofreció su vida a los discípulos. que no se atinan a decir. primer biógrafo de Teresa. la Eucaristía continuará realizándose dentro de cada uno. aprende a ofrecerse con Cristo al Padre y a cumplir en todo la voluntad de Dios.1). De ahí que la misa sea la escuela donde. En ese instante. y cuan agradable le es esta ofrenda de su Hijo porque se deleita y goza con Él -digamos. además de recibir el pan diario para el camino. que proceden de esta comunicación con que el Padre recibe este sacrificio. el siervo del amor debe abrazarse a Cristo presente realmente y ofrecerse con El al Padre desde la profundidad. porque hay grandes secretos en lo interior cuando se comulga. re . sino por falta de quien le ha de recibir. La doctrina de la Iglesia católica le asegura que la presencia real de Cristo permanece mientras no se consuman los accidentes del pan y del vino. No defraudemos a quien nos espera como siervos útiles para el trabajo de su reino. Si yo ahora lo dijera. No lo sé decir cómo lo entiendo. sino la Divinidad. salvo que no se comunican las mercedes a su alma como a los que están en gracia: y no porque dejan de estar estas influencias en su fuerza. darnos y animarnos y sustentarnos a hacer esta voluntad qu hemos dicho se cumpla en nosotros» (C 34.

Es otro libro nuevo de aquí adelante. con lo bueno y con lo malo. llegar al encuentro con Dios y consigo misma en el hondón del alma. El relato autobiográfico narrado en el Libro de la Vida había quedado interrumpido por un pequeño tratado de oración (ce. a fl a 0 Si a esta experiencia de conversión adulta. recordando la conversión de María Magdalena y de san Agustín. a santa María Magdalena y a san Agustín. como creyente. porque se entienda mejor lo que está por venir. aceptando ] sucedido. prueba de su autenticidad: cambia a la persona y la vincula a la cruz de su Señor: algo habrá que hacer para ayudar al Crucificado. aunque quería. creo. la que he vivido desde que comencé a declarar estas cosas de . buscando las motivaciones últimas. Teresa reemprende el relato autobiográfico abriendo un pórtico grandioso. paradójicamente. no la dejaban descansar las ruines costumbres que tenía. recurre a Cristo y se abandona del todo en el Todo. Había llegado la crisis de la mitad de la vida: hará balance.de un ideal y la firme decisión de la voluntad de que no uede nada por nuestra parte para conseguirlo. por el acto de abandonarse totalmente y. 11-22). lo primero es vivir la vida en una actitud verdadera . y entregarse el uno en el otro. renacerá a una nueva existencia y a un nuevo orden. Ante la imagen de un Cristo muy llagado. El encuentro con Cristo no la dejará indiferente. deberá alcanzar el fondo del alma. que el corazón me parece se me partía. Al terminar de exponer las cuatro formas de regar el huerto. Porque sólo se integra positivamente lo que se acepta. Seguirá como modelos a san Pablo. y durante unos años. desde la entrega. si no quiere caer en i mediocridad para siempre. actitud bien diferente de las falsas salidas. Teresa. o resignarnos con lo que pasó. Silencios y palabras que durante años intercambia con Cristo. suplicándole me fortaleciese ya de una vez para no ofenderle» (V 9. se sumerge sin ningún miedo en lo profundo de su ser. estaremos en condiciones de comprender la profunda transformación vivida. cincelado en breves líneas: «Quiero ahora tornar a donde dejé de mi vida -que me he detenido. En definitiva. Acaecióme que. dejar obrar a su Señor. Parece que quería concertar estos dos contrarios» (V 7. la irá modelando y esculpiendo a su imagen. vi una imagen que ha. entregarse del todo a Dios. en mirándola. Llegados a la crisis je los cuarenta años (salvo gracia especial). El amor renacido. la primera vía de salida es la aceptación de nuestra historia. que se había buscado para cierta fiesta que se hacía en casa. Tal y como le suce- 153 Q ella. Llegado el momento decisivo. La de hasta aquí era mía.bían traído allí a guardar. teníanme atada las del mundo.17). Tener la «determinada determinación» ^dirá. del que nos llegan afortunadamente bastantes ecos. porque representaba bien lo que pasó por nosotros. que no deben ocultarse.152 ACERCAR EL CIELO QUINTAS MORADAS Teresa es consciente de que en su vida sigue habiendo alt¡. ella también se convierte del todo: 0 «Pues ya andaba mi alma cansada y. como proyectar en otros nuestros males y defectos. La misma vida nos va vaciando a fuerza de desengaños. Fue tanto lo que sentí de lo mal que había agradecido aquellas llagas. el resultado de su conversión. su Señor Jesucristo le enseñará una vida nueva. por otra. ayudada por la gracia. mientras que. luces y sombras. Todo empezó en el convento de la Encarnación mucho antes. tenía por objeto explicarnos las razones últimas de los cambios experimentados por ella a través de la oración que nos hicieran capaces de comprender el resto de su vida. A continuación. pero en determinado momento se requiere la entrega total de la voluntad para ser nuevamente revestidos de una nueva vida. iniciada ante la contemplación de un Cristo muy llagado. toda me turbó de verle tal. búsqueda honrada. tras arduos años de lucha interior. bajos. sino que deben vivirse intensamente. Desde entonces -Cuaresma de 1554-. la persona debe hacer balance y releer su historia pasada integrándolo todo. es decir. La misma vida encierra contradicciones. Se sentía insatisfecha de sí misma y gravemente desgarrada por dos fuerzas contrarias Dios y el mundo: «Por una parte me llamaba Dios. hace el resto. la crisis se desencadena cuando las contradicciones son enormes. y arrójeme cabe Él con grandísimo derramamiento de lágrimas. Desde el desorden de la crisis. más de lo que me había de detener-. añadimos el resultado final del proceso. digo otra vida nueva. y ' seguía al mundo. entrando un día en el oratorio. Dábanme gran contento todas las cosas de Dios. Era de Cristo muy llagado y tan devota que. resuelve. si uno se abandona.1). Diálogo sublime y secreto.

en fin. la voluntad de Dios no es otra cosa que entrar en la comunidad de amor Trinitaria. En muy poco tiempo observa un cambio verifícable en el comportamiento: alejamiento de «malas costumbres y obras».154 QUINTAS MORADAS ACERCAR EL CIELO oración. pueden orientarnos. La perfección no debemos entenderla tanto en sentido moral (no cometer pecados. Dios Padre le dará. aunque. a lo que me parecía. ni todas estas cosas de acá. que para ser unos con él y con el Padre. gracias a Dios. hasta llegar a ser «uno». por donde se en- . como bien sabemos. ¿qué quiere Dios?. y muchas veces de unión. la voluntad de Dios es que vivamos unidos a esta comunidad de amor. Más adelante vuelve sobre esta maravilla: «Yo me veía otra en todo (. no podremos evitar nunca del todo). En última instancia. Los compañeros en este viaje espiritual. pero nunca imponernos esa voluntad. No puede dar otra cosa. Si alguien dijera querer ser sacerdote porque cree que es la voluntad de Dios. y tiene en mucho lo que le dais y quiéreoslo pagar bien. ni deleites. distinta de la anterior. junto a un aluvión de regalos. para que Dios viva en ella. debido a la limitación humana. hasta que se le acabó la vida con muerte de cruz. que Él sabía lo que me convenía.1).7). a quien más amaba lo que dio.. queda hueco. la descubrimos junto a otros creyentes. vemos cómo avanza Teresa en la conversión y en la entrega de la voluntad. aceptando que Él tome las riendas de mi vida. Comenzó Su Majestad a darme muy ordinario oración de quietud. hijas. sino en el sentido de vivir en unión íntima con Dios. la búsqueda de la voluntad de Dios es una cuestión personal e intransferible. Antes vivía instalada en el yo viejo: ella gobernaba. no haya tomado la decisión de darse totalmente. mirad si la cumplió bien en Él en lo que le dio de trabajos y dolores e injurias y persecuciones. de |o q queramos entregarle. De esa relación se derivará un comportamiento cada vez más cristiano.3. Por tanto. que cumpliese en mí lo que era su voluntad en todo» (V 27. Pues comenzando a quitar ocasiones y a darme más a la oración.. 155 Otra duda puede asaltarnos: ¿cómo conocer la voluntad de pj s? En gran medida. Que nadie espere riquezas. nunca desde el despotismo. como quien deseaba. pues os da su reino aún viviendo. la búsqueda de la voluntad de Dios en d a uno de nosotros dependerá de nuestra propia decisión. escudriñando el querer de Dios en la vida. o los sacerdotes que nos asesoran. Le pedirá que. hijas.. el yo viejo ha sido entregado. Entregar la voluntad es dejar de ser yo el centro de mi mismo. a lo que pareció. mirad qué nos falta para llegar a esto» (M 5. no os quiere tan poco. la Iglesia tiene el derecho y la obligación de asegurarse si de verdad es lo adecuado para él. Comienza una vida nueva. que duraba mucho rato» (V 23. Como fue dicho con determinación y de toda voluntad. No hayáis miedo sea daros riquezas. oración de quietud y de unión. Las tres Personas forman una unidad absoluta respetando las diferencias de Personas. Con la conversión. en las condiciones que le haya tocado vivir. lo mismo que le dio a su Hijo: cruz. 0 ca u e Porque Dios invita. Nadie puede arrogarse el derecho a saber exactamente lo que Dios quiere para una persona: eso sería una manipulación feroz de la libertad humana. Pues veis aquí. es que vivía Dios en mí. si se deja. Es decir. porque entiendo yo era imposible salir en tan poco tiempo de tan malas costumbres y obras. ¿Queréis ver cómo se ha con los que de veras le dicen esto? Preguntadlo a su Hijo glorioso. nadie puede decirnos cuál es la voluntad de Dios para nuestra vida. desde el diálogo.1-2). que yo las quisiese recibir. algo que. honores o lo que suele dar el mundo. que se lo dijo cuando la oración del Huerto. Pero difícilmente se dará del todo a quien. en la Iglesia.) poníame en las manos de Dios. comenzó el Señor a hacerme las mercedes. nunca impone. y gloria. ni honras. Pero todo esto se hace. a su vez.. como Su Majestad le pidió.. se parezca más y más a su Hijo Jesucristo: «Pues quietóos avisar y acordar qué es su voluntad. ¿cuál es su voluntad? Respondemos diciendo con el evangelio y con santa Teresa que la voluntad de Dios consiste en que alcancemos la madurez humana y religiosa: «¿Qué pensáis. escuchando a nuestros amigos. hacía y deshacía. «¡Sea el Señor alabado que me libró de mí!». Es decir. Ahora bien.. La perfección consiste en vivir unidos a Él y a Jesucristo. que es su voluntad? Que seamos del todo perfectas. Para eso hay que rendirse y abandonarse confiadamente en sus brazos. A quien lo haga. Sea el Señor alabado que me libró de mí.

son las personas con quienes deberemos consultar. él mismo va tejiendo un capullo de seda en el que se encierra. que no vivo yo ya. comienza a labrar la seda y edificar la casa adonde ha de morir. Progresivamente. ayudada por njos. y después nace una mariposa. al que amare poco. sino que . Una fuente para descubrir la voluntad de Dios se dará en la oración personal. Si decides amar así. la voluntad ha ido incrementando las ganas de amar y de seguir a Cristo en serio. De hacerlo así. Ha llegado el momento de encerrarnos en el capullo y morir a nosotros mismos para renacer como mariposas. y pueda decir con san Pablo: «Ya no ¡vo yo. etcétera. también empieza a amar. entendimiento y voluntad. etcétera. En todo caso. etcétera. El Morir para vivir. En la medida en que la voluntad que decide comienza a entregarse. nuestro confesor o director espiritual. Cuando está crecido del todo. ayudado por el Espíritu Santo. o el gusano de seda Muchos habréis observado cómo el gusano de seda se cría con hojas de morera. imágenes religiosas. estos alcaldes. poco.156 ACERCAR EL CIELO QUINTAS MORADAS tiende cuál es su voluntad. La gente que forma nuestro grupo y con la que compartimos experiencias para ayudarnos en el camino. Cuanto más intensa y profunda sea la oración. Es más. el entendimiento y la voluntad. Ahora es una decisión muy firme la que hemos tomado. No es lo mismo ser casado que soltero. Así que éstos son sus dones en este mundo. Tengo yo para mí que la medida del poder llevar gran cruz o pequeña es la del amor» (C 32. puede y debe barruntar en la oración lo que Dios quiere de Él. Muere el yo viejo para que nazca uno nuevo. 157 r o S Establecido este principio general. Esas dos funciones.6-7). sino que podrá opinar y discutir en qué consiste esa voluntad. En todo el proceso. no puede ser voluntad de Dios algo que atente contra lo que dice la Iglesia en cuestiones de fe o de moral. que ha ido creciendo desde la primera morada. la memoria. Al hacerse grande. alcaldes del Castillo. verá que puede padecer mucho por Él. el esposo para la esposa y viceversa. Siguiendo el itinerario. Pero. Este ejemplo le sirve a Teresa para entender el proceso que implican las quintas moradas (M 5.2). Las tres van siendo ejercitadas desde el comienzo del itinerario. nos han traído hasta aquí. La memoria nos fue útil para conocer lo básico de la doctrina cristiana.2. Esta casa querría dar a entender aquí. con tanta mayor facilidad podrá saber qué quiere Dios. El creyente. La crisálida es Cristo. muere. Nos hemos servido de los medios de que dispone la Iglesia: lecturas. Me entrego a ti». entendimiento trabajó sin desfallecer en el conocimiento amoo de Cristo. sino que vive Cristo en mí» (Gal 2. sacramentos. menos. de la voluntad sale una saeta de fuego: es el amor. Son tres: memoria. están rodeados de gente: las pasiones y la imaginación. 1 La voluntad forma parte de lo que llamamos las potencias del alma. mucho más profunda que el sentimiento.3). grupos. concretar esa voluntad en la vida dependerá en gran medida del estado en que nos encontremos. etcétera.20). La persona no será nunca un sujeto pasivo en esta operación. hemos ido creciendo asistidos por el Espíritu Santo. Eso lo ha hecho la voluntad poco a poco. ayudadas por la imaginaron y el deseo.4). Ahora nos encerramos en Cristo y morimos a creernos el centro de todo: «Pues crecido este gusano. sermones.2. A quien le amare mucho. El amor dice: «Te conozco y te quiero. que es Cristo» (M 5. no suele intentar tanto adivinar qué quiere Dios como dialogar con Él para conocer su voluntad. la gracia siempre fue por delante. la oración personal no puede convertirse en criterio último de discernimiento. porque el amor nace de la voluntad. al mismo tiempo. Da conforme al amor que nos tiene: a los que ama más. Teresa recuerda los viejos tiempos y los compara con su situación renacida: v «Que escribiendo esto estoy y me parece que con vuestro favor y por vuestra misericordia podría decir lo que San Pablo. Años después de su conversión adulta a Cristo. a los que menos. oración. Ni puede ser voluntad de Dios la imposición de alguien sin respetar mi libertad de conciencia. y la más importante es la voluntad. porque de ella nace el amor. da de estos dones más. aunque no con esa perfección.2. repasar la vida pasada. y los regalos de Dios hicieron del agradecimiento una forma de vida y de oración (M 5. y conforme al ánimo que ve en cada uno y el amor que tiene a Su Majestad. o sea. sacerdote que seglar. caeríamos en un profundo subjetivismo cuando nuestra fe cristiana precisa de las mediaciones humanas en la Iglesia.

y ando como casi fuera de mí. nuestra voluntad. Desde este momento Cristo ha tomado las riendas de nuestra vida.5). que esto es lo que decía San Pablo"» (R 56). dadme algún medio para que yo pueda llevar esta vida. ni tengo querer. me tenéis de vuestra mano y me veo con deseos y determinaciones y en alguna manera probado por experiencia en estos años en muchas cosas. hacer obras de amor al prójimo y a Dios. y lo demás me parece pesada cruz» (V 7. renunciar a ver como absoluto nada de la tierra. el amor propio y juzgar al prójimo y a otros.. Y la mayor cosa que yo ofrezco a Dios por gran servicio. y en algunas me habéis Vos ayudado para que salga con ellas. Ya al final de su andadura espiritual escucha del Señor unas palabras en el mismo sentido: «Yo estaba pensando cuan recio era el vivir que nos privaba de no estar así siempre en aquella admirable compañía. vivís en mí. Teresa nos aconseja que cuanto antes colaboremos con Dios para llegar a esta situación tan ventajosa. junte Dios con su grandeza y le dé tan gran valor que el mismo Señor sea el premio de esta obra. que no es nada.158 159 ACERCAR EL CIELO QUINTAS MORADAS Vos. y dije entre mí: Señor. hija. sino Yo. A poco que nos esforcemos.10). que cuando está en esta oración bien muerto está al mundo: sale una mariposita blanca. «Pues veamos qué se hace este gusano. que a mi parecer nunca llega a media hora! Yo os digo de verdad que la misma alma no se conoce a sí. Criador mío. Hemos de tener mucha paciencia con nosotros mismos. ¡Oh grandeza de Dios. y cuál sale una alma de aquí. Aquí se comprueba si además ha sido eficaz. Ella misma nos está indicando el camino con esta confesión tan íntima. y cuantos hay en el mundo pasaría por un tantito de más mérito.9). Viendo tanta ganancia. sino que está en mí quien me gobierna y da fuerza. hay que tener paciencia. Esto querría yo fuese con grandes trabajos y persecuciones.. ni me parece me da contento cosa que salga de Vos. que ni me parece vivo yo. Díjome: "Piensa. digo en cumplir más su voluntad» (R 3. al menos la misma que tiene Dios. Incluso consumado. como si no lo vivieses tú ya. a lo que puedo entender. porque. por pequeña que sea.. de no hacer cosa contra vuestra voluntad. y no quiero mundo ni cosa de él. cuando este trabajillo. cómo después de acabada no me puedes servir en lo que ahora. El proceso no se vive en un instante. y come por Mí y duerme por Mí. querría ser para sufrir. mirad la . aunque debo hacer hartas ofensas a Vuestra Majestad sin entenderlo.. que con gran determinación me deje de poner a ella.2. es cómo siéndome tan penoso estar apartada de Él. Y también me parece que no se me ofrecerá cosa por vuestro amor.que no habremos acabado de hacer en esto todo lo que podemos. que es Cristo. ya que yo no soy para aprovechar. porque puede durar años. Eliminar el amor propio. Cristo juntará nuestro pequeño esfuerzo con el suyo en la cruz para terminar la obra: También por aquellas fechas escribe en el mismo sentido a uno de sus consejeros: «Viénenme días que me acuerdo infinitas veces de lo que dice San Pablo -aunque a buen seguro que no sea así en mí-. por su amor quiero vivir. la tarea de hacer crecer las virtudes ha sido fundamental. que es para lo que he dicho todo lo demás. y lodo lo que hicieres sea por Mí. Para que muera el gusano encerrado en la crisálida. «. ni hablo. aún quedarán algunos «gusanos» difíciles de erradicar: la propia estima. de haber estado un poquito metida en la grandeza de Dios y tan junta con Él. según ha algunos años que. Y así como ha sido el que ha puesto la mayor costa. y así me es grandísima pena la vida. La transformación de la persona por la unión de voluntades: el nacimiento de la mariposa La magnitud de la transformación que produce el encuentro Profundo con Dios se comprueba por la diferencia existente entre un gusano y una mariposa.: todo habrá sido necesario para llegar hasta aquí. así quiere juntar nuestros trabajillos con los grandes que padeció Su Majestad y que todo sea una cosa» (M 5.

3.6). jamás -recordamos. ya está en condiciones de aprender a amar. Es una pena honda. Si la experiencia de unión se repite.2. y minusvalorar los pequeños pecados (M 5.. Acciones en esta morada: la perfección del amor a Dios y al prójimo La acción sigue en la línea de las moradas anteriores. sino que se está queda y lo consiente» (M 5. Desearía morir. le gustaría ofrecer su vida en todo lo que fuera necesario para que otras personas conocieran la experiencia. que era poco a poco tejer el capullo. recuerda Teresa que en las quintas moradas todo se resume en los dos primeros mandamientos: amar bien a Dios y al prójimo: . sin saber cómo.de la Esposa.1).12). a fin de dar por terminada la batalla de la vida y encontrarse del todo con Dios. sin que ella entienda cómo. el juzgar a los prójimos aunque sea en pequeñas cosas. y Él le imprime el sello de amor.7). ¿cómo se ha de contentar. un luga. de andar paso a paso? Todo se le hace poco cuanto puede hacer por Dios. hanle nacido alas. es como si estuviera entre el cielo y la tierra. la propia estima. Dios Padre no puede dar al hombre algo diferente de lo que dio a su Hijo Jesucristo.2. y sólo le consuela pensar que Dios puede necesitarla en este mundo: «Todo lo que ve en la tierra le descontenta. en especial cuando son muchas las veces que la da Dios de este vino. que la cera no se le imprime a sí. No está del todo rendida a la voluntad de Dios (JVJ 5. Dios va a enseñarle el camino del amor auténtico. quiere que. donde reposar. que como aquel alma ya se entrega en sus manos y el gran amor la tiene tan rendida que no sabe ni quiere más de que haga Dios lo que quisiere de ella (que jamás hará Dios. para ponerle el sello de calidad. pero no piense el siervo del amor que todo va a ser regalo. y sea cual sea la forma de unión a la que hemos llegado en las quintas moradas.2. y eso precisamente espera a los verdaderos amadores. sólo está dispuesta. Nada de lo que ofrece el mundo la descansa. para que el siervo del amor observe si aún los tiene e intente que mueran: el amor propio. Querría hacer algo por ayudarle. un deseo enorme de dar gracias a Dios por el encuentro. que en las sextas moradas vendrán •nuy bien si crecen y llegan a ser creativos. Como ha dejado de preocuparse de sí misma. que la misma hay acá» (M 5.hemos de dejar el autoconocimiento y el procurar servir los intereses de Dios en este mundo (M 5.10). a lo que yo pienso. aunque no a este propósito. Ya no tiene en nada las obras que hacía siendo gusano. que la metió Dios a la bo- 161 La transformación que produce la unión con Dios deja a corto plazo gran paz y alegría interior. pudiendo volar. pero ha dado un paso fundamental en su vida espiritual Emerge. en cada ocasión le produce nuevos efectos que la transforman. esta merced sino a alma que ya toma muy por suya). no queriéndolos como a nosotros mismos. y le surge un cierto desasosiego: la mariposilla busca dónde reposar y no encuentra lugar. el alma queda quieta.160 ACERCAR EL CIELO QUINTAS MORADAS diferencia que hay de un gusano feo a una mariposica blanca. que llega a las entrañas. busca momentos de soledad. digo blanda. según son sus deseos» (M 5. Pero no adelantemos acontecimientos. dega del vino y ordenó en ella la caridad? Pues esto es. De nuestra cuenta queda que la cera esté blanda y preparada: «¿No habéis oído -que ya aquí lo he dicho otra vez. En cualquier caso. Hay unos gusanillos difíciles de erradicar que será bueno recordar aquí. casi de cada una queda con nuevas ganancias.2. Similar a los antiguos sellos de cera. Porque verdaderamente el alma allí no hace más que la cera cuando imprime otro el sello. y aun para esta disposición tampoco se ablanda ella.3. Siente una gran pena de ver la cantidad de gente que no le conoce y querría ayudar en lo que pudiera para remediarlo. Y para que se vea que la experiencia mística no tiene nada de extraño (como tantas veces se nos ha sugerido). Únicamente se introduce una novedad fundamental: los deseos grandes de hacer algo por Cristo. Existe el inconveniente de no encontrar ya en este mundo nada que la llene. El amor siempre tiene una carga de cruz. y desearía morir por Él. 5. salga de allí sellada con su sello. abandonada. Una mariposa que desde ahora buscará asiento.8). La ha llevado a la bodega del buen vino -como a la esposa en el Cantar de los Cantares-.

como vosotras os esforcéis y procuréis en todo lo que pudiereis esto. Sin apercibirnos. etcétera. porque la comunicación no fue más de una vista -como dicen. porque la ha miedo.12). El traidor se convierte en la contrafigura para advertirnos del peligro. agradecer que Dios quiera comunicarse con nosotros. y así estaremos unidos con él. cuando se ofreciere. hacemos su voluntad. aunque más contradicción os haga el natural. si queremos» (M 5. el mayor riesgo puede ser. Venimos insistiendo en ello desde las primeras moradas. y dejad hacer a Su Majestad. despertar el amor a nosotros mismos. decidir cuál es el lugar adecuado para realizarlo. Apreciar en la práctica que amamos a los demás será la prueba evidente de que vamos aumentando el amor a Dios. y forzar vuestra voluntad para que se haga en todo la de las hermanas. descuidar la oración y el crecimiento de las virtudes de las primeras moradas. La novedad estriba en que en las quintas ha llegado el momento de intentar cumplir los dos principales mandamientos con perfección. Guardándolas con perfección. Mantener el recuerdo de que la vida es un mar de tempestades y estar alegres por trabajar ya para el Esposo: . en definitiva. En las sociedades actuales hay amplios campos para procurar el beneficio de otros. que después. las horas de cercanía que compartió con Él. Ahora bien. estas dos cosas. y tenernos por el último de todos. volver al viejo yo narcisista: Esto de amar a Dios y al prójimo no es nada nuevo para los seguidores del itinerario. sino con obras: «Pedid a nuestro Señor que os dé con perfección este amor del prójimo. incluso perdiendo de nuestros derechos. sino que os apartéis de las ocasiones.162 ACKRCAR EL CIELO QU1NTAS MORADAS «Acá solas estas dos que nos pide el Señor: amor de Su Majestad y del prójimo. almas cristianas. a las que el Señor ha llegado a estos términos. queda con gran pérdida y ella con más ganancia» (M 5. no osa tanto. Habiéndose olvidado de sí mismo y ha- 163 e «Por eso.3. Mas ¡qué lejos estamos de hacer. en el paradigma del amor. Mirad lo que costó a nuestro Esposo el amor que nos tuvo. y tiene experiencia que. Creer que nuestras acciones son obra nuestra. Observar si el amor a los que nos rodean va en aumento. Ninguna receta mejor para ahuyentar la tentación de endiosamiento que la conocida desde la primera morada: mirar adelante. serán algunas de las sutilezas que el demonio sembrará en quien ya empieza a dar fruto duradero. se está convirtiendo. y procurar tomar trabajo por quitarle al prójimo.3. de este itinerario espiritual. por él os pido que no os descuidéis. Queda a la libertad de la persona. El otro. Ha llegado el momento de volcarnos en ella.y el demonio andará con gran cuidado a combatirla y a desviar este desposorio. en la práctica es difícil comprobar que amamos a Dios.7). será el termómetro con el que podremos barruntar si el peligro se está convirtiendo en amenaza de destrucción. en las quintas moradas. que aún en este estado no está el alma tan fuerte que se pueda meter en ellas. y olvidar vuestro bien por el suyo. equivocadamente entendido. No penséis que no ha de costar algo y que os lo habéis de hallar hecho. que por librarnos de la muerte. a priori. como ya la ve del todo rendida al Esposo. Todos los demonios juntos saldrán al encuentro para desviar a la persona de sus buenos propósitos. la murió tan penosa como muerte de cruz» (M 5. que en nuestra mano está. pjendo entregado la propia voluntad a la de Dios. y cómo al final fue capaz de traicionarlo. escuchando las necesidades sociales y de la Iglesia. como debemos a tan gran Dios. es en lo que hemos de trabajar. ahora que ya somos útiles a otros.5). ponernos las medallas. si alguna vez lo hace. puestos los ojos en el premio final.4. Precisamente por la eficacia de la acción -sea cual sea el lugar elegido para llevarla a cabo-. como lo está después de hecho el desposorio. En mi opinión. la acción exterior a nosotros va tomando carta de naturaleza en el proceso espiritual. que es en la morada que diremos tras ésta. aunque perdáis de vuestro derecho. el que es distinto de nosotros. como tengo dicho! Plega a Su Majestad nos dé gracia para que merezcamos llegar a este estado. considerarnos autores exclusivos de la acción. mientras que comprobar que amamos al prójimo es fácil. encendidos en el amor recién estrenado. la acción exterior que realiza el siervo del amor comienza a ser muy eficaz. no sólo de palabra. Nadie está excluido. que Él os dará más que sepáis desear. No olvidemos la intimidad con Jesucristo que vivió Judas. las tentaciones de retroceso n la aventura espiritual se multiplican.

disfrutaremos del banquete del amor en las sextas y séptimas moradas.10). Llegados al final de este recorrido por las quintas moradas. aunque tengamos que esperar a la Parusía para verla cumplida totalmente. puestos los ojos en su grandeza. Derecho y obligación. descubre en el doble mandamiento del amor a Dios y al prójimo una indisociable unidad que le permitirá buscar a Dios y a sí mismo a través del otro.. al ser donación gratuita de Dios a su pueblo. también asumida por el cristianismo. Porque alma que ha pretendido ser esposa del mismo Dios y tratádose ya con Su Majestad y llegado a los términos que queda dicho.Tiene el lector todo el derecho a visitar las quintas moradas cuando lo desee. (. Pero hay que aprender a amar bien.164 QU1NTAS MORADAS ACERCAR EL CIELO «En fin. porque sin duda algún salto nos quiere hacer el demonio. El desarrollo de la teología de la Alianza en tiempos de Jesucristo había superado la frontera de la casuística. Nada ni nadie podrá truncarla. La voluntad de Dios equivale a una sola palabra: Amor. además de abrir el sendero del amor adulto. aunque en segundo lugar: la teología de la Alianza. pues no es posible que. que procuremos siempre ir adelante. no se ha de echar a dormir. con la Iglesia. El amor cristiano no aleja de la realidad. Jesucristo lo anula todo. andemos con gran temor. deje ir creciendo. buscando siempre el bien de las personas. Otra idea matriz recorre el Antiguo Testamento. y si esto no hay. habiendo llegado a tanto. Los siervos del amor buscaremos con ahínco la voluntad de Dios en nuestra vida. olvidemos nuestros contentillos de tierra y. dentro de la Iglesia. realizada plenamente en Jesucristo. una respuesta moral adecuada. convierte a la persona en un ser realista y la ata tanto más a la realidad de la tierra cuanto más la asegura a la divina.) Puestos los ojos en el premio y viendo cuan sin tasa es su misericordia. *** RECUERDE Tengo para mí que el ofrecimiento de la voluntad en las quintas moradas. El habitante de las quintas moradas acepta la realidad propia y social tal como es. suprimiendo la distinción entre puro e impuro. En consecuencia. La teología de la Procesa fue asumida por el cristianismo por encima de cualquier tra. propongo al lector una breve reflexión bíblica acerca de ese fluido concepto llamado «voluntad de Dios». El incumplimiento del Pacto puede acarrear castigo por parte de Dios. Según la primera. los mandamientos. La Humanidad de Cristo nos reconcilia con lo corpóreo y con la historia. Somos hijos de la Promesa que Yahvé hizo a su Pueblo. ampliados después en lo que se llamó «Ley».10). eliminando las normas restrictivas del sábado. Ambas ofertas se complementan: la primera exige la fe como respuesta. nos sumerge en ella. El amor realista «jamás está ocioso» (M 5. y reglamentaba la vida hasta extremos insostenibles. respondiendo a la generosa decisión de Cristo de darnos libertad para aprender a discernirla. eliminando la centralidad del Templo de Jerusalén hasta hacer de cada ser humano un templo de Dios. La multiplicación de normas y leyes derivadas del Pacto y concretadas en la Ley distinguía lo puro de lo impuro tanto en personas como en animales o cosas. en especial de los más débiles. Dios estableció con el Pueblo judío una ^lianza que selló Moisés en el monte Sinaí mediante un Pacto que se concretó en los diez mandamientos. Con El de la mano. Dos grandes líneas de pensamiento recorren el Antiguo Testamento: Promesa y Alianza. por el contrario. sea la conclusión en esto. del falso espiritualismo o de la religión como huida. . aglutina y supera -sin aboliría.4. y así será harto mala señal. El Pacto conlleva el compromiso de cumplir unas normas. en la situación personal y social que nos haya tocado vivir. que el amor jamás está ocioso. destacando la importancia de los dos primeros mandamientos de amar a Dios y al prójimo. interiorizando el hecho religioso. punto de partida para su posterior transformación. Ése será el objeto de las sextas moradas.la teología de la Alianza. la voluntad de Dios engloba. Se ex- 165 ¡ d e del presente al futuro sin fisuras.. Justo lo contrario del gnosticismo. corramos encendidas en su amor» (M 5. la segunda. introduciendo un nuevo concepto más genérico y no por ello menos exigente: buscar en todo momento la voluntad de Dios.4. además de la fe. el pueblo de Israel ha recibido de Dios la Promesa de su eterna compañía. pues con unos gusanos quiere así comunicarse y mostrarse. Muchos más de los t 0 en .

ni es razón vuelva las espaldas. buen Señor. Nadie obliga a cumplir de inmediato y a rajatabla todas las normas morales propuestas por la Iglesia. vuestra. El pecado no se elimina por la fuerza de la voluntad. I - ORACIONES «Cúmplase. Padre mío. aunque habitemos en las quintas. abramos nuevas habitaciones sin reparo y entremos en ellas. como El lo hizo en el Huerto de los Olivos. Pidamos consejo si lo vemos necesario. si con persecuciones y enfermedades y deshonras y necesidades. que haga tan vil criado? . No dejemos de pasar buenas temporadas en las restantes moradas. Poesía 2 «Vuestra soy. ' gran vileza mirad que hoy os canta amor así: ¿qué mandáis hacer de mí? Vuestra soy. El secreto está en darse a Dios y al prójimo. ¿que mandáis hacer de mí? Soberana Majestad. pues no me perdí: ¿qué mandáis hacer de mí? a ¿Qué mandáis. aquí estoy. bondad. a través de Cristo Hombre y del Espíritu Santo. El agradecimiento y la gracia harán el resto. bondad buena al alma mía. abandonando nuestra vida en las manos de Dios. Cristo lo curará si nos encerramos en El. "ios alteza. No estamos subiendo una pirámide. Si la experiencia de vida lo aconseja. y sea yo cautiva. Abramos las puertas al amor de Cristo sin miedo a nada ni a nadie. deseemos con todas las fuerzas aprender de Jesucristo el amor sin fronteras. Algunos viven en ellas. Traslademos lo humano a lo divinoaprenderemos mucho de Dios e incluso podremos aplicarlo al amor humano. Todo aquel que haya experimentado en vida el amor humano sabe lo que significa darse. Pídase a Dios sin miedo. no volveré el rostro. dadme esfuerzo y vengan. aunque sea por el solo deseo de unirnos a Dios. dejando morir el yo viejo. El viva y me dé vida. para que todas las personas tengan igualdad de derechos y 167 oportunidades. El amor nunca está ocioso. un ser. Señor mío.3). y disponed en mí como en cosa vuestra. pues que me sufristeis. no está limitado a un grupo de privilegiados. querer conocer el deseo del otro antes de tomar una decisión. El amor adulto fluirá si entregamos la voluntad en las manos de Dios. pues es un castillo habitado por el mismo Dios. estamos bajando a la bodega del yo para sanarlo y disfrutar de la fiesta divina. Practiquemos los sacramentos propuestos por la Iglesia. Nada diferente se exige en estas moradas. no es razón falte por mi parte. En la habitación de la oración de unión podemos entrar siempre que queramos. Sin prisa. vuestra. conforme a vuestra voluntad» (C 32. eterna sabiduría. la entrega de la voluntad en las manos de Dios. vuestra. Contemos con otros buscadores para ayudarnos a seguir caminando. vuestra poique me esperasteis. para Vos nací. y viva en mí otro que es más que yo y para mí mejor que yo. En el resto hace falta permiso para poder entrar. Señor. Colaboremos en la construcción de un mundo habitable.66 QUINTAS MORADAS ACERCAR EL CIELO que creemos entran de manera habitual. Si queréis con trabajos. sino que. que no quiere mi alma otra libertad» (E 17. Pues vuestro Hijo dio en nombre de todos esta mi voluntad. El reine. pues él me le pidió. sino que me hagáis Vos merced de darme vuestro reino para que yo lo pueda hacer. para que yo le pueda servir. pues me redimisteis. entregarse. pues. unir la voluntad con otra persona. vuestra pues que me llamasteis. quisiereis.9). El crisol del amor divino se verifica en la práctica del amor al prójimo. a poco que colaboremos. en mí vuestra voluntad de todos los modos y maneras que Vos. Se deben vivir juntas. cada vez con mayor profundidad. irán superando el pecado y conformando la vida espiritual del creyente con la moral cristiana. El camino espiritual señalado en las quintas moradas sirve para todo tipo de gentes. «Muera ya este yo. pues me criasteis. bien al contrario. pero sin pausa.

sabiduría. dad consuelo o desconsuelo. En ellas aprenderemos al amor adulto y sellaremos. o Juan que al pecho reposa. que no lo son» (M 6. sea Jonás anegado. vida dulce. Vuestra soy. las sextas son las moradas del deseo de amar insatisfecho. o de hambre y carestía. atravesaremos las sextas anhelando la plenitud del encuentro. dadme oración. mis entrañas y afición. dadme alegría o tristeza. dadme vida: dad salud o enfermedad. mi dulce Amor. decid: ¿qué mandáis hacer de mí? Dadme muerte. pues por vuestra me ofrecí: ¿qué mandáis hacer de mí? Si queréis que esté holgando. en las séptimas. o libertado de allí: ¿qué mandáis hacer de mí? Si queréis. esté penando o gozando. o de Egipto adelantado. honra o deshonra me dad. morir quiero trabajando. y si no esterilidad.168 ACERCAR EL CIELO ¿Cuál oficio le habéis dado a este esclavo pecador? Veisme aquí. dadme sequedad. Decid. dadme infierno o dadme cielo. si abundancia y devoción. mi vida y alma. Y como el amor lleva en las entrañas el deseo de consumación y permanente presencia del amado. pues. sólo vos en mí vivid: ¿qué mandáis hacer de mí? Dadme. Y como el amor humano y divino es doblemente expansivo n su búsqueda incesante de frutos. haga fruto o no le haga. muéstreme la ley mi llaga. desierto o tierra abundosa. el futuro compromiso matrimonial de las séptimas moradas. mi cuerpo. En las quintas participamos de momentos cruciales de su Pasión. de la Resurrección. Al no encontrar la palomita (o mariposilla) reposo seguro. que da a saborear estos manjares a quien quiere: «. revolvedme aquí o allí: ¿qué mandáis hacer de mí? Veis aquí mi corazón. Entre ambas coloca Teresa las sextas moradas. ¿dónde. flaqueza o fuerza cumplida. o ya David encumbrado. quiero por amor holgar. y otras que las reciben. si no.. cómo y cuándo? Decid. SEXTAS MORADAS El amor también se aprende Una advertencia preliminar de la propia Santa nos introduce en las sextas moradas y nos ayuda a comprender que ya estamos en terrenos de alta mística: todo es regalo de Dios.. yo le pongo en vuestra palma. mediante el desposorio espiritual. pues del todo me rendí: ¿qué mandáis hacer de mí? Sea José puesto en cadenas.16). sólo hallo paz aquí: ¿qué mandáis hacer de mí? Esté callando o hablando. El encuentro con Cristo remite a la Trinidad. veisme aquí: ¿qué mandáis hacer de mí? dadme años de abundancia. De las quintas moradas a las séptimas se reproduce en la vida del creyente el paso de la muerte a la resurrección de Cristo. dulce Esposo y redención. ignorancia. o David sufriendo penas. dadme guerra o paz crecida.Y así hay muchas personas santas que jamás supieron qué cosa es recibir una de aquestas mercedes. que a todo digo que sí: ¿qué mandáis hacer de mí? Dadme Calvario o Tabor. ¿qué mandáis hacer de mí?». si cumple así: ¿qué mandáis hacer de mí? Dadme riqueza o pobreza. Si me mandáis trabajar. dulce Amor. amor dulce. Algo de esto ya se había barruntado en las quintas e . goce de Evangelio blando. sea Job en el dolor. sol sin velo. las sextas moradas se prolongarán decididamente en la participación de la vida trinitaria y en el amor al prójimo. un momento intermedio que incluye algunas vivencias de Cristo antes de su muerte y las que vivieron los discípulos entre la muerte y la resurrección del Señor. sea viña fructuosa o estéril. dad tiniebla o claro día. Soberana Majestad. para Vos nací.9. o por amor.

La mentalidad barroca encumbró tanto a Teresa que su vida dejó de ser modelo. siano. Partiendo de las manifestaciones humanas del amor más cercanas a todos los amadores. y de amar bien desde Jesucristo. A nosotros nos interesa destacar que no son la esencia de la mística. partiremos siempre de experiencias humanas de amor. Las sextas moradas abren la puerta a experiencias muy subidas que nos adentran en las profundidades de la morada del Rey. en el caso tere. Al estar cercano a las séptimas. a los que el ser humano todavía no ha encontrado una explicación satisfactoria. pues Dios quiere que el deseo de amor aumente antes de consumar el matrimonio. Herida el alma por el amor del Esposo. el amor encendido busca reposo para la mariposilla. Muchas son las habitaciones que visitaremos -once capítulos les dedica Teresa-. además de otras que ella no describe y que el siervo del amor completará en función de su experiencia vital. el de confundir la mística con la huida del mundo y el de no distinguir la experiencia profunda de amor de las experiencias paranormales. y mucho valor han de tener para superarlas. Se quiere indicar con ello la genialidad teresiana. Pero que nadie se asuste. Para hacérselo asequible. . la experiencia amorosa es una. en muchos casos. ni tampoco ella). para convertirse en objeto de admiración. adulto. iremos ganando profundidad e intensidad conforme las vivencias se hagan más sublimes. También encontrará en la acción creativa en favor de| prójimo su expresión más genuina. pero se diversifica en múltiples manifestaciones. para ir ganando en intensidad de vivencia. Hay que advertir de antemano que no todas las experiencias de las sextas moradas han de ser vividas por todos los creyentes. las levitaciones (sabemos que en algunos momentos el cuerpo de Teresa quedaba suspendido en el aire). en la realidad del mundo y de sí mismo como nunca antes habría podido soñar. por ejemplo. ni son necesarias para la salvación ni para la santidad. Si los discípulos las vivieron y si Teresa es doctora de la religiosidad popular (ninguno de aquéllos tenía estudios. sanas o enfermizas. Nunca debemos intentar procurarlas ni forzarlas. Éstas pueden ser superficiales o profundas. En conclusión. Es decir. Teresa pidió al Señor que desaparecieran. Se puede ser un buen cristiano y aspirar a la santidad sin llegar a tener ninguna de estas experiencias. En algunas personas la alta mística provoca vivencias paranormales como son. Que cada cual haga lo que pueda y no se cierre a la gracia infinita de Dios. lo esencial es siempre la unión con Dios y la transformación de la persona.5). configurando así una morada llena de riquezas. En las sextas moradas. como son. Grandes dificultades atraviesan quienes aquí llegan. vivirlas. y eso se produce en el interior de cada creyente. y el Señor se lo concedió. Teresa descubre la necesidad de ayudar al Esposo. También debo advertir de otros peligros. Desde ahora todo se contemplará en el paradigma tri nitario. deseoso de llegar a plenitud.170 ACHRCAR KL CIELO moradas. En todas quedará reflejado el amor encendido. concretada. en la creación de pequeños conventos («palomarcitos» los llamará Teresa: F 4. De una vez por todas debemos aclarar que el místico no huye de la realidad ni del mundo. por ejemplo. Cualquier persona que haya experimentado de alguna manera en su vida la necesidad imperiosa del ser humano de amar y ser amado puede al menos compren- SHXTAS MORADAS 171 der el contenido de las sextas moradas y. a través de Jesucristo. creando pequeños monasterios. sobre todo delante de testigos. Los místicos que las han vivido no les han concedido la menor importancia. Las primeras serán de fácil acceso. Pero lo más frecuente será que las más intensas sólo se den en personas privilegiadas de Dios. como fruto de su amor mutuo. Animo decididamente al caminante espiritual a entrar sin miedo en el reino del amor. En las séptimas moradas nunca volvió a experimentarlos. sino todo lo contrario: el misterio de Dios vivido intensamente lo introduce. Se trata de amar. El resto es accesorio. Variadas preocupaciones se entrecruzan con regalos del Señor. por muy llamativos que Puedan parecemos. También puede darse el caso de personas que disfrutan de estos dones de Dios sin llevar una vida santa. procura buscar momentos de soledad para volver a encontrar aquel instante de gozo que vivió en las moradas pasadas. y se lanza decididamente a la acción (aceptando las limitaciones que entonces padecía la mujer). bien podemos dar a muchos la posibilidad de devolverles lo que les pertenece. Son fenómenos extraños. por mucha curiosidad que provoque. lo cual no significa que muchos creyentes no puedan tener vivencias similares. sin hallarlo. las últimas las concede gratuitamente Dios a unos pocos.

Lo cual no significa que debamos abandonar la Humanidad de Jesucristo. por dura que fuera. Al principio eran algo ajeno a nuestra vida. y otra mucho más profunda conocerla desde el amor y la intuición. Y. la oración se hace vida. a revisar la vida cotidiana para qu fuera acorde con la experiencia religiosa. y la pusieron en manos del misterio de Dios. en el caso de Teresa. capaz de conocer por intuición. Acerqúense. Sí podemos garantizar que la contemplación de imágenes no formó parte de él. i crecimiento de las virtudes. pero tres siglos después la costumbre volvió a imponerse hasta el siglo XVII. Las fronteras entre ambas se van difuminando. cuando estamos a un paso de llegar a la plenitud de las séptimas. esto será lo habitual. quienes quieran aprender a amar. quienes alguna vez en su vida. por vez primera comprendimos que el cielo se acercaba a la tierra en la vida diaria. En las sextas moradas se va a producir un nuevo cambio: la relación amorosa con Cristo. Esta forma de acercamiento al misterio de Dios Trino coincide en el tiempo . un texto nos descubre la dificultad que encontraba a la hora de rezar de este modo: debía de ser frecuente en la época representar en una pintura una persona con tres caras. Igual sucedía en las quintas moradas. habitan las sextas. Probablemente habiten también las sextas los caminantes conversos que se arriesgan a crear nuevos espacios sociales. La conversión del hombre adulto en las quintas moradas ha dejado al caminante despierto para el amor. aunque quizá no con la misma intensidad que Teresa. Pero una cosa es creer una verdad de fe. políticos o eclesiales en favor de la comunidad humana. Ahora. En efecto. significa tan sólo que la experiencia religiosa se va haciendo vida. la meditación en sus misterios y los tiempos de oración. Porque. que respiramos a Dios como inhalamos el aire. y ésta se convierte en oración. En el siglo xn este tipo de representaciones fue prohibido por la Iglesia. a la oración. Habitan las sextas moradas quienes viven cada uno de los apartados de las cinco inoradas anteriores con la suficiente profundidad y procuran vivir con la mayor perfección el amor a Dios y al prójimo. al igual que sucede con el amor humano. Sólo Dios está llenando el vacío que ha dejado su yoEntremos sin miedo a disfrutar de la fiesta del Amor. y a través de Él con la Trinidad. Teresa las llama «visiones intelectuales e imaginarias». nos abre a nuevas formas de conocer.172 SEXTAS MORADAS ACHRCAR EL CIELO Las tres primeras moradas nos obligaron a una cierta disciplina: dedicar un tiempo a nosotros mismos. aceptaron la realidad. las visiones intelectuales de Cristo fueron inmediatamente acompañadas de visiones trinitarias. No añadirá nada que no estuviera ya recogido en p fe de la Iglesia. e Desconocemos en gran medida su proceso de acercamiento al misterio trinitario. A lo largo del recorrido por las primeras moradas hemos conocido por fe las verdades que propone la Iglesia con respecto a la Trinidad.con la misma forma de conocer a Jesucristo. La existencia queda bañada en muchos momentos -cada vez más prolongados. reconociendo sus limitaciones y pecados. a e Visiten estas moradas quienes ansien resucitar con Cristo a una vida nueva en las séptimas. en las sextas. En las séptimas moradas. el Padre.e n el caso teresiano. Muchos reconocerán en las distintas habitaciones experiencias que ellos mismos han vivido -el amor es uno-. ayudados por la meditación. A partir de las cuartas. Aprendimos a distinguir las Personas divinas y a mantener una relación diferenciada con cada una de ellas. se lanzan en ayuda del prójimo. quienes. ante diversas circunstancias. porque aquí sabrán valorar sus más altas cumbres. en definitiva. Es decir. pero va a encontrar que el misterio de la Trinidad pone en nuestra vida un sello que hasta entonces no se sospechaba. La vivencia religiosa y la rutina diaria se iban entrelazando casi imperceptiblemente. esta forma de conocimiento brota de la iniciativa de Dios cuando el hombre ya está preparado para recibir esa comunicación.por la presencia de Dios. 173 j El misterio de Dios Trino # {j& Iglesia propone a los fieles un cuerpo doctrinal para que lo crean. Poco a poco.. el Hijo y el Espíritu Santo han dejado de ser una teoría para incorporarse al tejido de la existencia.. quienes buscan cumplir la voluntad de Dios en todo momento y han muerto al viejo egoísmo. sobre todo. preferentemente del más necesitado. otra integrarla n la vida desde la experiencia. en que quedó definitivamente abolido: «A las personas ignorantes parécenos que las Personas de la Santísima Trinidad todas tres están -como lo vemos pintado- .

según mi parecer.174 ACERCAR EL CIELO SEXTAS MORADAS en una Persona. Nos basta con dejar constancia de una nueva posibilidad de aproximación al misterio trinitario muy similar a la que por aquella fecha se le daba gozar con respecto a Jesucristo. A Teresa la lectura del Cartujano le provocó un gran conflicto: por una parte. En efecto. Quédase tan espantada. y viviendo ya en las sextas moradas.) Estando en esto. Estaría aleando espacio de un avemaria. accede por pura gracia divina a la comprensión del misterio desde la intuición amorosa.25). ocurrido mientras leía los Cartujanos.. sin esfuerzo. capaz de reproducirse en cualquiera de nosotros. quitósele el miedo y comenzó la quietud con el gozo. Y meditó sobre ella durante años. como uno que sin aprender ni haber trabajado nada para saber leer ni tampoco hubiese estudiado nada. que no dejaba de estar conmigo. sin trabajo ninguno suyo. que basta una merced de éstas para trocar toda un alma y hacerla no amar cosa. uno de sus libros predilectos: «Estaba un día. Sosegóse el espíritu con tan buen huésped.. y esme mucho contento» (V 39. sin estudio. Teresa centró sus esfuerzos en la comprensión de la verdad de fe propuesta por la Iglesia. porque el entendimiento se embaraza y teme no quede dudoso de esta verdad y quila una gran ganancia» (R 33. «Estando una vez rezando el salmo Quicumque vult. que parece cosa imposible y que no hay quien ose pensar en ello. víspera del Espíritu Santo. la merced tan maravillosa le debía de desasosegar y espantar. la teología del Cartujano distingue la manifestaron del Espíritu Santo en tiempos de los primeros cristianos y presencia posterior. la autobiografía recoge un hecho sorprendente. pero puntual. Con ello queda confirmada para los caminantes espirituales una nueva manera de comprensión desde el amor. No especifica en qué fue declarado el misterio de la Trinidad ni las consecuencias que tuvo. ella comienza a experimentar un conocimiento amoroso de la Trinidad y del Espíritu y. y como comenzó a gozarla. porque se ve el alma en un punto sabia. que yo me espanté y consolé mucho. sino a quien ve que. a lo que yo podía entender (. veo sobre mi cabeza una paloma.. parecióme. porque no tenía estas plumas. quedando en arrobamiento» (V 38. a manera de cuando se pinta en un cuerpo tres rostros. En el trienio 1562-1565 vuelve a presentársele la cuestión. por otra. que no hay teólogo con quien no se atreviese a disputar la verdad de estas grandezas. Hízome grandísimo provecho para conocer más la grandeza de Dios y sus maravillas. no hay más que hacer de gozar. antes de 1565 una merced le ha declarado el misterio. comprende: «Todo lo halla guisado y comido. se me dio a entender la manera cómo era un solo Dios y tres Personas tan claro. Y leyendo las señales que han de tener los que comienzan y aprovechan y los perfectos. Llegado el momento. y para cuando pienso o se trata de la Santísima Trinidad. que. y ansí nos espanta tanto. pues aún nunca había trabajado aun para aprender el abecé. y tan declarado el misterio de la Santísima Trinidad y de otras cosas muy subidas. sino las alas de unas conchicas que echaban de sí gran resplandor.. Ya el alma estaba de tal suerte. por la bondad de Dios. la hace capaz de tan grandes bienes y le comunica secretos y trata con ella con tanta amistad y amor que no se sufre escribir» (V 27. adonde yo rezaba muchas veces. que. pero esta vez entiende que hay un solo Dios y tres Personas: 175 Por tanto. la perdió de vista. siempre y cuando la voluntad esté entregada en manos de Dios y ya el amor mutuo vaya crecido y Dios dirija la relación. perdiéndose a sí de sí.. sin saber cómo ni dónde. Por último. hallase toda la ciencia sabida ya en sí. Era grande más que paloma. para entender está con ellos el Espíritu Santo.8-9). el Cartujano le dice que ese tipo de manifestaciones estaban reservadas únicamente para los apóstoles. después de misa. A los apóstoles se les apareció en cuatro 1 Su . y otra la lleva a comprender por experiencia la unidad y diferencia de las Personas divinas. bien diferente de las de acá.10). parece entiendo cómo puede ser. Sin trabajo. Fuime a una parte bien apartada.2). Esta comparación postrera me parece declara algo de este don celestial. y comencé a leer en un Cartujano esta fiesta. Paréceme que oía el ruido que hacía con las alas. leídos estos tres estados. Fue una experiencia inolvidable. Descartada la iconografía.

y el caminante espiritual puede disfrutar con gozo del misterio trinitario. Incluso podrá parecer que no se puede pensar en la Virgen ni en la vida de los santos. Posteriormente. pero serán momentos puntuales. Habitar las sextas moradas no significa olvidar las anteriores.7. mas quedan con esta merced del Señor de manera que después no pueden discurrir en los misterios de la Pasión y de la vida de Cristo como antes» (M 6. el perdón al prójimo (la paloma). la sorprendió encontrarse viviendo experiencias trinitarias reservadas. Por otra parte. Por último. sólo podemos tener la seguridad de su presencia a través de algunas señales. Las Personas de la Trinidad. la tercera en forma de aire. experiencias de amor muy subidas. en su unidad y diferencia. por estar el alma encendida en amor: «También os parecerá que quien goza de cosas tan altas no tendrá meditación en los misterios de la sacratísima Humanidad de nuestro Señor Jesucristo. nos bastará con asegurar la posibilidad de que Dios irrumpa en nuestra vida con nuevas formas de conocimiento nacidas del amor. De momento. Además. El paso de los siglos nos ha liberado de tanta servidumbre. Vivir experiencias subite . y nos ayuda el mismo Jesucristo: «Querríanse siempre estar allí. según los maestros espirituales. Una vez más. si Dios lo quiere. el día de Pentecostés. aunque mucho más duraderos que en moradas anteriores. En este camino espiritual nunca debe dejarse la meditación en los misterios de la vida. Extraemos ahora las consecuencias para los siervos del amor: Teresa tuvo muchas más dificultades que nosotros para acercarse al misterio de la Trinidad. siempre dispuesto a buscar herejías en grupos cristianos. hay que buscarla. prevención y silencio. Podría dar la falsa impresión de que no es necesaria dicha meditación. El capítulo 7 de las sextas moradas y el 22 de Vida nos recuerdan que el itinerario espiritual teresiano tiene en la imitación y seguimiento de Jesucristo hombre su clave de comprensión última. la desaparición de todo tipo de temores. pero no tan duraderos como para dejar de lado la meditación en la Humanidad de Cristo. y la voluntad hay que encenderla al amor por la meditación. La meditación en el misterio y el poder dirigirse el orante a cada una de ellas en particular (según sus necesidades y modo de ser.7. De ahí su cautela. y la cuarta en forma de fuego.7).176 ACERCAR KL C1HLO formas diferentes: en figura de paloma sobre nuestro Redentor bautizado. porque no podemos estar siempre en contemplación. Otras pruebas son: la abundancia de lágrimas (el equivalente a la nube). si Dios quiere. en función del grado de perfección del hombre. Todo ello debido a que el mismo Jesucristo nos dijo que El era el camino hacia el Padre. En primer lugar. aceptando con sencillez la fe de la Iglesia) pueden conducirle. no contaba con el apoyo de imágenes plásticas. en forma de nube sobre Cristo resplandeciente durante la transfiguración. Por tanto. el ambiente inquisitorial no era favorable. que tanto la ayudaron en el caso de Cristo. y no puede ser. muerte y resurrección de Cristo. Para las personas avanzadas en la vida espiritual. y el deseo de cosas altas y celestiales (el equivalente al fuego). En las páginas siguientes iremos concretando las diversas maneras que nos ofrece Dios para que le conozcamos desde el amor. En las sextas moradas viviremos. nemos la evidencia de encontrarnos ante un itinerario que °frece en abanico los sietes pasos para vivirlos cada vez con mayor intensidad. porque se ejercitará ya toda en amor» (M 6. a los tiempos apostólicos. cuando Cristo les dio el Espíritu el día de la resurrección. Nadie que piense así podrá disfrutar de las variadas muestras de amor de las sextas moradas. SEXTAS MORADAS 177 2 La Humanidad de Cristo en las sextas moradas # kas sextas moradas consagran el desposorio entre la persona y Jesucristo. forman parte de la fe cristiana.5). los perfectos. : En esta tentación cayó Teresa cuando habitaba las sextas moradas. y el deseo de salir de esta vida. Cuando no se siente la presencia de Dios. a un nuevo modo de comprensión situado mas allá de la reflexión y la meditación. debiendo huir de todo lo que sea corpóreo. el Espíritu se manifiesta mediante tres señales: la comprensión de algunas verdades y divinos secretos. sin omitir ninguno. se darán en estas sextas moradas instantes de unión muy intensa entre Cristo y el alma. sobre todo si mencionaban en exceso al Espíritu Santo o estaban formados por mujeres. pero no culminan la unión entre el Esposo y la espoja.

bienvenido sea. qué mal camino llevaba.6). hasta que se dio cuenta de que había perdido la costumbre de partir siempre de la meditación de Cristo (V 22. Todo lo demás se dará por añadidura cuando Dios quiera (M 6. Señor! Ya me parece iba sin camino. teniendo siempre presentes los textos propuestos por la liturgia. es amigo verdadero.7. he visto todos los bienes. Navidad. hay tiempo para todo. partiremos siempre de la meditación de los misterios de la Humanidad de Cristo. He visto claro que por esta puerta hemos de entrar. perseveremos en la meditación cada día. No me ha venido trabajo que. la imaginación volverá a ocupar el lugar de Cristo. dejando la mentación mientras dure. Si siempre estamos esperando los regalos. hicieron tan grandes hazañas por Dios.178 ACERCAR HL CIELO SEXTAS MORADAS das de amor en las sextas moradas no nos aleja de la realidad ni del mundo. ni de Cristo Hombre. «Yo no puedo pensar en qué piensan. Por tanto. mientras tanto. que para contentar a Dios y que nos haga grandes mercedes. los regalos en la oración no son tan frecuentes. evitaremos caer en la tentación señalada por nuestra maestra. En la actualidad. Hámelo dicho el Señor. Si la técnica de meditación propuesta por los libros orientales nos aleja de la realidad vivida (por difícil que se presente). A fin de evitar este peligro tan grave. Al principio le pareció bien. siempre y cuando se advierta que la relajación puede servirnos de preparación para la meditación. la Virgen María y los santos. seguiremos los misterios de la vida de Cristo al ritmo propuesto por la Iglesia para cada época del año: Adviento. meditando continuamente sobre la vida y muerte del Señor. si Vos no me tornarais a él. La vida es larga. en quien dijo Su Majestad se deleita. teniéndole. porque. etcétera. Cuando Dios quiera llevarnos a contemplación. Quería (como les sucede ahora a quienes siguen las técnicas de meditación oriental) llegar a los gustos de la oración y al sentimiento de la presencia de Dios sin pasar antes por el seguimiento de Cristo Hombre: «¡Oh. las sextas moradas irán acompañadas de grandes regalos del Esposo. Con tan buen amigo presente. nunca falta. habiendo llegado a experimentar algunas veces los primeros regalos de Dios en la oración de quietud.7.11). para espíritus angélicos es estar siempre abrasados en amor. con tan buen capitán que se puso en lo primero en el padecer. Cualquier modo de preparación para la meditación puede ser compatible con el itinerario teresiano si culmina en la meditación de los misterios de Cristo. que es menester trate y piense y se acompañe de los que. para poder enfrentarnos a ellos hemos de mirar y remirar con detenimiento cómo los sobrellevaron Jesucristo. mirándoos a Vos cual estuvisteis delante de los jueces. todo se puede sufrir: Él ayuda y da esfuerzo.9). si queremos nos muestre la soberana Majestad grandes secretos» (V 22. En conclusión. quiere sea por manos de esta Humanidad sacratísima. apartados de todo lo corpóreo. En medio de todo. muchos buscadores de Dios caen en este peligro. debido al poderoso influjo que ejerce en esta época la espiritualidad oriental. propone Teresa adecuar el itinerario espiritual al ciclo litúrgico (M 6. Nada hay que objetar de los segundos. aunque ya estemos encendidos de amor de vez en cuando. Cuaresma. Es decir.3). cuánto más apartarse de industria de todo nuestro bien y remedio que es la sacratísima Humanidad de nuestro Señor Jesucristo» (M 6. que no para los que vivimos en cuerpo mortal. mientras que los trabajos son muchos a lo largo de la existencia. Cuando el regalo se presente. La proliferación de libros de autoayuda y de técnicas de meditación oriental da buena cuenta de elloLos primeros ofrecen recetas breves tranquilizadoras para gentes sumidas en las prisas occidentales. para después volver a ella: . y pronto estaremos perdidos: j yoga o de zen.6). se recogía dentro de sí hasta que volvía a recibir los regalos. y he visto después. Y veo yo claro. que deberemos acoger desde la Permanente y constante visita a las primeras moradas. no se me haga bueno de sufrir. o evita releer la vida de cada día meditando el evangelio.7. pero sin que llegue a convertirse en un fin en sí misma. Para contentar a Dios no hay otro camino que seguir fielmente los mandamientos y consejos del evangelio. De esta manera. Muy muchas veces lo he visto por experiencia. Tiempo Ordinario. no es compatible con la espiritualidad de santa Teresa. lo aceptaremos gustosos. que en veros cabe mí. los segundos pretenden guiarnos a la profundidad de la meditación mediante técnicas 179 e A ella le sucedió que.

Marta y María ya caminan juntas. para sorpresa de muchos. por último. se abre ante el caminante. el amor hace posible mezclar ambas cosas. Cada poro de su persona transpira el deseo del encuentro. el amor. y es compañía y. Teresa nos deja una máxima clarividente: «La experiencia le hace claro ver que tan presto dicen bien como mal» (M 6. se señala la posibilidad de grandes enfermedades en esta época de la vida (M 6. mejor dicho.1). convencida de que otros pueden pasar por ahí si Dios lo quiere.1. Oraciones de un convertido al amor. el lector comprobará cómo las entrañas de la mística se revelan en condiciones humanas precarias. habiendo costumbre. cuando él sabe «que ninguna cosa es buena suya.1). ni nos escapamos mediante ensoñaciones de una paz inexistente para esperar recibir de Dios el aprendizaje del amor. El visitante de las sextas moradas entrará en las diversas experiencias de oración admirado de las maravillas que Dios puede obrar en las personas que desean seguir los pasos de su Hijo Jesucristo. Cierto.1. ni vocal ni mental. 3. Un extenso abanico de experiencias oracionales con un denominador común. O. aunque no las haya vivido con la misma intensidad que Teresa. atribuyéndolos al caminante. Ni somos ángeles. ni estamos en el cielo. «una grita de las personas con quien se trata».180 ACHKCAR KL CIELO «En negocios y persecuciones y trabajos. algo que culminará en las séptimas. y atribuyen los dones al demonio o a la depresión (M 6. ni la persona al llegar aquí es perfecta. los regalos y la comunicación con Dios van a darse estando en oración. contestaremos. entonces. cuando no se puede tener tanta quietud. disponerse para que Dios les conceda estos dones. es muy fácil hallarle cabe sí» (V 22. y en tiempo de sequedades. Diversas habitaciones cantarán sus excelencias para la palomita en vuelo deseosa de plenitudes o. es muy buen amigo Cristo. si es su voluntad.va a dificultar el recorrido hasta llegar a la consumación del matrimonio en las séptimas moradas. SEXTAS MORADAS 181 Cuando la mística se sustenta en la vida diaria (M 6. o bien en medio de las tareas diarias. porque le miramos Hombre y vérnosle con flaquezas y trabajos. y alguno llega a criticarla y separarse: «Los que tenía por amigos.6). los trabajos interiores pueden provenir de confesores o asesores espirituales miedosos.1. En tercer lugar. al menos.6. Y.1. dicho con palabras teresianas. Pero ¿quiénes somos nosotros para tasar la medida del amor de Dios en las personas? Teresa quiso explicarnos por dónde la llevó Dios. que no comprenden cómo Dios puede dar estos regalos a personas pecadoras o con defectos de carácter. Primero. y otras en medio de las vicisitudes de la vida (M 6. jamás buscará forzarlas para que se den en él. aunque sí pueda y deba desearlas. La entrega de la voluntad de las quintas moradas despertó el ser más profundo del hombre.4). se apartan de ella y son los que le dan mejor bocado. Es bueno. Un conjunto de «trabajos interiores y exteriores» -nos advierte Teresa.10). en las entrañas de los problemas se revela la misericordia de Dios de la manera más sencilla. por el contrario. volcarse en la acción y dejar que la misericordia de frios se manifieste de nuevo cuando quiera. cuando la persona esté «tierna del amor» (M 6. Unas mercedes sucedían estando en oración. Otros.3). Y. o el aprendizaje del amor adulto Alguien podrá objetar que ninguna de las oraciones que vienen a continuación son necesarias para la salvación y que incluso algunas pueden resultar peligrosas. Turbada la mari- . y es de los que mucho se sienten» (M 6. por eso conjuga con facilidad la vida con la contemplación. Lo que vamos a relatar a continuación se dio cuando Teresa estaba rodeada de trabajos. Acerca de las opiniones de los demás. Ningún tipo de oración. Pero será en el entramado de la existencia donde tenga lugar el encuentro. En las sextas moradas. Llegará quizás el alma a sentirse perdida. En cuarto lugar.1) gl capítulo primero de las sextas moradas describe la situación real de la persona que va a descubrir las profundidades del cariño. O. También debe dilucidar si ha pasado por situaciones parecidas. se deshacen en alabanzas ante los cambios. parece surtir efecto. la oración con la acción.8). La gente con la que habitualmente convive empieza a notar cambios en el comportamiento de quien ya se ha convertido. persecuciones y enfermedades. en quien creció el deseo de amar y ser amado. sino dada de su Majestad».

y aunque quiera no tenerla. Dejarán de hacerlo en las séptimas moradas.2). aun exteriores. y se llega a pensar que lo vivido hasta aquí ha sido un sueño imposible. Nada hacemos por acordarnos de la otra persona. La misericordia de Dios vendrá sin tardanza y producirá en el itinerante grandes transformaciones en su manera de amar. Del fuego del amor de Dios salta una centella que la toca.2. tras esta experiencia. El Amado le lanza llamadas. el desasosiego general produce gran «pena» y deseo de entrar pronto en dichas séptimas moradas. la hace estremecer y aun quejar. También podemos compararlo a la llamada recibida en un teléfono móvil. En medio de todos estos sinsabores. y esto Produce una pena que va y viene y no llega a abrasar el alma. y tan entendido. Le parece que Dios está con ella y envía una centella de fuego que la toca. aunque no se oye ruido. de manera que siente el fuego. Se enciende el amor. la persona siente que Dios la llama desde el centro del alma como un silbo o un cometa que pasa de presto. Deseo de amor insatisfecho. Esa herida de amor del Esposo. sin poder hacer otra cosa. arrastra su pena como puede. dirá ella. pero no se puede gozar de su presencia.. el sustrato necesario donde germinará el amor: la misma vida con sus dificultades. Pero no puede disfrutarlo. que algunas veces. .1. El recuerdo de quien amamos sobreviene sin querer. Dios quiere ir despertando al alma llamándola de diversas maneras.15). porque quiere el Rey que le conozcamos bien y descubramos nuestra miseria (M 6.2. Suena el móvil. Sucede sin estar en oración e incluso en momentos en que Dios no ocupa el pensamiento. pena sabrosa. y no es posible disfrutarlo. Siente ser herida sabrosísimamenle. Queda la persona. muy prepara para sufrir por el Esposo. mas entiende muy bien el alma que fue llamada de Dios. sabemos quién es. acudimos a contestar con presteza. «entender en obras de caridad y exteriores (M 6. Mientras todo esto sucede. Traslademos lo humano a lo divino.2. intuyendo que puede tratarse de la persona amada. El despertar. pues tan rápido como viene.1. a su Esposo. El Amado da a entender claramente que está con el alma. mas no se quiere manifestar de manera que deje gozarse. produce una pena similar a la de una saeta que hiere y atraviesa las entrañas. y. los que se aman se acuerdan muchas veces el uno del otro. Su Majestad la despierta. habiendo estado enamorado de otra persona. Quéjase con palabras de amor. En fin. la Amada se sobrecoge. aunque sabrosa y dulce.10). que no llega a quemarla. Es un cúmulo de dificultades que la afectan profundamente. silencio (M 6. El número ha quedado indicado en la pantalla. Estamos de lleno en la mística.muchas veces estando la misma persona descuidada y sin tener la memoria en Dios. y jamás querría ser sana de aquella herida. llamará Teresa a esta oración. El Dios de Jesucristo nos irá mostrando el camino del amor a través de las diferentes habitaciones que ahora vamos a reseñar.13). sin embargo. rabia exterior nunca impedirá la paz interior. mas no atina cómo ni quién la hirió. o la pena sabrosa (M 6.. nos viene a la memoria y a la imaginación. Su venida inesperada en la mente acrecienta el amor y el deseo. pena deleitosa. «Pena sabrosa». que llama al alma sin que ella pueda disfrutar de Él. se escapa.2. pero en el momento de responder se corta la comunicación.182 ACERCAR EL CIELO SEXTAS MORADAS posa por no estar en las séptimas moradas. quiere responder y. El siervo del amor debe «aguardar en la misericordia de Dios» (M 6.. sin ser cosa 183 ¿Quién. que le duele. A veces dará la impresión de que Dios se oculta tras los problemas. no ha pasado por experiencias similares? Estando en la distancia. o un trueno. a manera de una cometa que pasa de presto. en especial a los principios. entregarse a la actividad exterior. y ella sabe de su presencia sin poder gozarlo plenamente: «. mas bien conoce ser cosa preciosa. Queda la persona desamparada. Al mismo tiemP°> la deja con tanta paz que está segura de que no es obra del demonio. no puede. mas esto no querría jamás: mucho más le satisface que el embebecimiento sabroso que carece de pena. Es una sensación que nos asalta periódicamente.3). Y es harta pena. La llama desde las séptimas moradas. de la oración de quietud» (M 6. Cambiará sin apenas esfuerzo por su parte.1.4). acepta todos los trabajos que Puedan venir por Él y procura apartarse de todo lo que pueda apararle (M 6.3-4) Ya tenemos la base. sin que nada ni nadie la consuele. donde la alga.. porque entiende que está presente.

llamadas y silencios. políticas. sino con ángeles» (V 24. El juego amoroso se llena de presencias y ausencias. Mueve un deseo sabroso de gozar el alma de él» (M 6. La comunicación con el Amado: las «hablas» (M 6. en otra ocasión le dice el Señor: «¿De qué temes? ¿No sabes que soy todopoderoso? Yo cumpliré lo que te he prometido» (V 26. las hablas se multiplicaron en función de las circunstancias que le tocaba atravesar: estando en alboroto interior. ¿Cómo no comprender que el Amado y la Amada puedan hablarse? ¿Podemos extraer de la experiencia teresiana alguna aplicación para quienes no estén tan avanzados en la vida espiñtual? ¿Pueden darse las hablas a personas como usted o como °? Intentemos una respuesta. Sus lenguajes serán diversos.1-3). bien a cuestiones relacionadas con su tarea apostólica. y dejarlo de entender. No adivinan el futuro ni se inmiscuyen en los acontecimientos históricos. buscando desde entonces no tener «amor particular sino a personas que entiendo lo tienen a Dios» (V 24. estas llamadas también pueden venir a través de personas concretas. estando en oración. las hablas personales advienen por sorpresa. Asunto éste muy delicado. aunque mucho se resista. mediante palabras que emergen desde el interior y provocan un diálogo profundo e íntimo.18). De otras maneras se comunica Dios con sus criaturas: el cosmos. dirá ella. no hayas miedo» (cf. Profundicemos un poco más: La inflamación deleitosa (M 6. sin intervención de la Persona. viene de presto una «inflamación deleitosa» al alma «sólo para dar a sentir que está allí el Esposo. M 6. situaciones sociales.5). ' Iglesia con sus sacramentos. etcétera.2.6).3. Acrecentar el deseo en la ausencia colma de satisfacción y nos da la seguridad de sabernos amados.2).8). Sabemos que Dios nos habla a través de la Escritura. y también en la relación con Dios. Según santa Teresa. laborales. con sus luces y sus sombras. por donde pueden venir engaños que deberemos atajar. del demonio o de la imaginación (M 6. crisis personales o familiares. La llamada primera de nuestra vocación cristiana se repite ahora de otra manera mucho más profunda: no hay amor adulto sin deseo intenso y sin dolor por no poder alcanzarlo. Habían comenzado las «hablas». Comprendió de inmediato la necesidad de cambiar de amistades. la historia. etcétera. se nota su presencia y se agradece. Luego hay varias llamadas que intentan despertar al amor y acrecentar el deseo. M 6. Este regalo es más frecuente que el anterior y más normal. estando cansada. Andaba Teresa pensando si debería dejar ciertas amistades no muy convenientes.3) El diálogo forma parte constitutiva del ser humano. El Esposo da a sentir que está allí. es por demás» (V 25.(cf. se encontraba afligida y oía: «Yo soy. Por eso nos advierte que precisaremos de unas «señales» para poder discernir si son de Dios. mas con los oídos corporales no se oyen. En definitiva. escucha: «No hayas miedo. Para los siervos del amor que intentan llevar una vida espiritual en el mundo. y de ahí nacen alabanzas dando gracias a Dios. ablar con el alma.4). Nos introduciremos a continuación en el lenguaje de amor centrado en la palabra. hija que Yo soy y no te desampararé. y dentro de ellos la palabra es uno de sus vehículos fundamentales. no temas» (V 25. quiere el alma gozarlo. En el caso teresiano quedan circunscritas a su situación espiritual. cuando escucha interiormente por vez primera. De estas dos formas de oración parece desprenderse que el amor elevado entre Jesucristo y el alma utiliza los mismos ardides que el amor humano. En la relación entre personas es imprescindible. para ayudarla en momentos de dificultad. que los creyentes consideramos Palabra de Dios.5).1). En esta forma de oración nos vamos a referir a otro modo de a 185 n «Son unas palabras muy formadas. aunque nunca se llega a gozarlo. Partimos del hecho. Estando descuidada. sino entiéndense muy más claro que si se oyesen. A partir de ese momento. El Amado viene a la memoria. el diálogo entre personas.2.3. escuchaba: «No tengas pena». indiscutible 0 v .184 ACKRCAR EL CIELO SEXTAS MORADAS Recopilemos: el encuentro entre el Amado y la amada se produce en la realidad histórica. hemos de andar advertidos para no confundirlas con creaciones de la «flaca imaginación» o producto de la depresión -melancolía.3. las palabras siguientes: «Ya no quiero que tengas conversación con hombres.8) Otras veces este despertar del alma se produce sin pena sabrosa.

6). y todo el bien está cómo se aprovechan de estas palabras. «Es voz tan clara que no se pierde una sílaba de lo que se dice» (V 25. 187 . Cual- «La primera y más verdadera es el poderío y señorío que traen consigo. hemos escuchado su Palabra a través de su Hijo Jesucristo en los evangelios. La lectura sosegada de los salmos y del evangelio de cada día ha ido dejando un poso. posteriormente interiorizada y personalizada.3. Hay frases de la Biblia que. pero ¿debemos suprimir la corriente eléctrica porque a veces dé calambre? El lector habrá observado que en las hablas teresianas abundan las reminiscencias bíblicas. «La tercera señal es no pasarse estas palabras de la memoria en muy mucho tiempo. «Si son de reprensión hacen temblar. sin ningún concurso por nuestra parte. incluso cuando ya la hemos olvidado. La memorizamos. y dispuesta para alabanzas de Dios» (M 6. cierto. hacen deshacerse en amar» (V 25. ni le pase por pensamiento. Llevamos tiempo. y con esto puedes pedir a mi Padre como cosa propia». quier texto de la Escritura que nos diga algo personal es un habla en estado embrionario. o por Yahvé a los profetas. un día. Pongamos. que sirve para todas las formas de oración.3. vividas con menor o mayor intensidad. ya sabes el desposorio que hay entre ti y Mí. aunque sean de Dios. por ejemplo.3. siguiendo a nuestra maestra. «Si son de la imaginación. seréis por eso mejores. La mayoría tienen que ver con la Palabra de Dios o con asuntos prácticos. Este es el primer paso para un «habla». una frase nos conmueve y no sabemos por qué. dilucidemos si son auténticas o si son fruto de nuestra imaginación. pésame de lo que padeces. nos ayudará a comprender los diferentes grados de intensidad de la misma experiencia: «En todas estas maneras de oración hay más y menos» (R 5.6). quizás años meditando la Palabra de Dios. y algunas jamás» (M 6.11). ¿Por qué negarlo? Lo humilde será reconocerlo sin ambages y sin creernos superiores a nadie. V 5. hacen referencia a palabras dichas por Jesús a sus apóstoles. sino de encerrarte tú en Mí». un elenco de frases que en algún momento hemos creído iban dirigidas a nosotros porque respondían a las circunstancias de ese momento existencial. entonces nos encontramos ante un habla mística (cf. y así te doy todos los trabajos y dolores que pasé. De repente. y ninguna que no vaya muy conforme a la Escritura hagáis más caso de ellas que si las oyeseis al mismo demonio» (M 6. En conclusión. sin parecer de confesor letrado y avisado y siervo de Dios» (M 6. Puede haber patologías.186 ACERCAR EL CIELO SEXTAS MORADAS para cualquier caminante cristiano. y habiendo esto. u otras aún más subidas: «Ya eres mía y yo soy tuyo». Todas.10). la frase sobreviene desde el interior sin que hayamos hecho nada. respondiendo a una situación vital determinada. que hemos leído o escuchado: «No tengas miedo». cf. Estamos ante una locución («hablas»). Un principio teresiano. ni certidumbre ni paz y gusto interior» (M 6.3. por haberlas oído muchas veces. Un buen día. «La segunda razón. que es hablando y obrando» (M 6. mas esto te conviene ahora. En el coche o en cualquier otro lugar. vuelve una y otra vez a la mente. de una forma o de otra. «Come hija y pasa como pudieres.4. o podemos encontrarlas en los salmos.3). y recogimiento devoto y pacífico. Ocurre que muchos creyentes disfrutan sin saberlo de hablas.7). de haber recibido abundantes muestras del hablar de Dios. que no penséis. M 6.12). «No trabajes tú de tenerme a Mí encerrado en ti.3. Eso sí. que harto habló a los fariseos. por sorpresa. cualquiera de las indicadas. forman parte constitutiva de nuestra vida.3. «De una cosa os aviso. Estamos convencidos de que nos la dicen a nosotros. Si los requisitos anteriores se cumplen: «Jamás haga nada. tanto en la liturgia como en la oración personal. y si son de amor. por pura gracia de Dios.4). las hablas provienen de la prolongada meditación sobre la Palabra de Dios. La repetimos a solas porque nos surge.7). Las señales para discernir su autenticidad son éstas: Podemos oír. una gran quietud que queda en el alma.5). lo que yo tengo es tuyo. ninguna de estas señales hay. Cuando adviene de improviso.4.

Pero se unen en la distinción. La vida cobra otra dimensión. La esposa se ha vaciado en el Esposo. La concepción del amor en santa Teresa va a encontrar en ambos su fuente más preciada.. donde la celebración del matrimonio y su consumación encontrarán en estas palabras la máxima expresión teológica del amor. queridos y perdonados por I persona amada. la paz interior ha abierto el camino a una esperanza renovada. Donación mutua de la propia vida que abrirá la puerta de las séptimas moradas.21). Como consecuencia. la persona entiende que Jesucristo le ha perdonado todo. piadosamente se . Salvando las distancias. Tanto el Cantar de los Cantares como el evangelio de Juan abundan en la misma expresión. alguien espera en mí. los pecados más o menos graves. e llenan de alegría. acompañado por el deseo de ir conjugando la experiencia religiosa con el comportamiento moral. gn este acto de amor sublime. Es como una confesión grandiosa.y y V 21. tocada con alguna palabra que se acordó u oye de Dios. en la experiencia humana. Ese aspecto de mutua posesión que todo amor auténtico ha de tener produce un intercambio de vidas. traslademos la experiencia humana a la divina. Las equivocaciones pasadas se borran de un plumazo al ser asumidas. De todas las hablas recibidas por Teresa en las sextas moradas. la de mayor importancia para su vida y teología será sin duda la siguiente: n¡ón de amor intenso. y éste se ha entregado a aquélla. Estamos en la alta mística. auténtica medicina de la que se ha servido Dios para acoger. Silencio. o cuando alguien nos quiere del todo (M6. el sacramento de la Reconciliación ha supuesto un verdadero bálsamo. Conociendo los efectos que produce el sacramento. por tanto. Igualmente. En este caminar. para Dios. Hemos llegado al amor adulto. De esta manera se ve satisfecha la profunda necesidad del ser humano d ser amado totalmente. la libertad creadora. Alguien me quiere tal como soy. comparten proyectos. dar paz y esperanza al siervo del amor. a sentirnos totalmente acogidos. alguien me acepta del todo.4) Antes de adentrarnos en esta experiencia tan subida. ninguno de los dos desaparece en cuanto tal. movido de piedad de haberla visto padecer tanto tiempo por su deseo. Por un momento el tiempo y la historia detienen. hemos ido descubriendo los comportamientos inadecuados. Contando con estos dos principios» la oración de arrobamiento equivale. el texto ya citado de R 5. aunque no sea en oración. porque «el amor jamás está ocioso». cada vez que hemos recibido la absolución de nuestros pecados en la Iglesia. del resultado que provoquen en la transformación de nuestra vida podremos concluir si vamos bien encaminados. mostrándome gran amor: Ya eres mía y Yo soy tuyo» (V 39. Sabemos que Dios nos perdona y nos acoge en su misericordia infinita. parece que Su Majestad desde lo interior del alma hace crecer la centella que dijimos ya. como si de una vez por todas el sacramento hubiera producido un efecto duradero y transformador: la persona se siente radicalmente amada. Dios nos enseña a amar amándonos hasta las entrañas: «Una manera hay que estando el alma. «Estas me dice Su Majestad muchas veces. alguien se fía de mí. hace referencia a las consecuencias del sacramento de la Reconciliación. sólo quedan los amantes en su cariño entregado. aceptadas y perdonadas. En un acto de amor inmenso. la persona queda transformada y adquiere una nueva libertad.8). El conocimiento propio ha sido una constante desde los inicios del itinerario. se produce una a e 189 u se s Pues bien. se descubren secretos el uno al otro.. todas pueden y deben ser interpretadas desde el amor humano. perjudiciales para otros.. Conforme Cristo se acercaba a nuestra vida. recordamos los principios: todas las formas de oración pueden ser vividas con menor o mayor intensidad (cf.. El amor expresado en palabras y repetido muchas veces establece una relación entre la esposa y el Esposo de mutua unión. perdonar. que abrasada toda ella como un ave fénix queda renovada y. para nosotros mismos y. Siente plenamente aceptada y amada toda su historia.188 ACERCAR EL CIELO SEXTAS MORADAS Dichas señales nos previenen ante los engaños de la irnagi nación o del demonio y deben ser completadas con los efectos (ver más abajo) que producen. la oración de arrobamiento. tal como la describe Teresa en las sextas moradas. Los arrobamientos. sin que por ello se deje de reconocer la diferencia entre ellos.

porque es su hermosura muy diferente de lo que podemos acá imaginar. la junta consigo. sólo queda abierta la que comunica con la del Rey. que no tiene comparación. y yo con grandísimo deleite y gloria. que ninguna cosa interior ni exterior entiende» (M 6. mostrándole alguna parte del reino que ha ganado: todas las puertas de las moradas permanecen cerradas (sentidos y potencias). asida una cruz a él de mucho valor.1). porque ellos nos guardarían. que me veía vestir una ropa de mucha blancura y claridad. como la Iglesia lo enseña). aunque los amantes no vivieran juntos ni se hubiera consumado el matrimonio.4. y que ya su Hijo nos había prometido andar con nosotras. que creyese que lo que pretendía del monasterio se haría y en él se serviría mucho el Señor y ellos dos. Las mercedes anteriores han despertado el amor y la han ido preparando para juntarse con quien será su Esposo (M 6. la junta consigo. y aun paréceme que no pude ver alzar ni oír misa. mucho más fuertes que los que antes se sentían. De verdad.4. Limpia así. Parecióme. Y se comprende a los mártires cuando se veían ayudados por Dios en medio del sufrimiento. toda ella está centrada única y exclusivamente en lo que está sucediendo. La experiencia dura poco tiempo. que casi me sacó de mí. que después quedé con escrúpulo de esto. Acabada de vestir. porque no es como a quien toma un desmayo o paroxismo.4. Este tipo de arrobamiento puede sobrevenir en público. que para señal que sería esto verdad me daba aquella joya. dentro de los ritos previos al matrimonio. y los testigos se dan cuenta entonces de que el alma ha sido transportada. es decir. Después vi a nuestra Señora hacia el lado derecho y a mi padre San José al izquierdo. Este oro y piedras es tan diferente de lo de acá.3). y así limpia. Para todos los efectos.7.2). que me vestían aquella ropa.4). por experiencia íntima. quedando despierta como nunca para las cosas de Dios. Ni Jacob en la escala ni Moisés en la zarza supieron explicar lo que habían visto. luego me pareció asirme de las manos nuestra Señora: díjome que la daba mucho contento en servir al glorioso San José. sin entender aquí nadie sino ellos dos. el siglo xvi. aunque no está sin sentido interior. Vínome un arrobamiento tan grande. aunque después no las recuerde. que la saca de sus sentidos. que entiendo yo debe ser cuando da arrobamientos. Entiende algunas verdades de fe que quedan grabadas. aunque la obediencia que daba no fuese a mi gusto. en un monasterio de la Orden del glorioso Santo Domingo. perdonadas sus culpas (hase de entender con la disposición y medios que esta alma habrá tenido. también las del castillo y la cerca. así sucede con estas almas. Con el arrobamiento llegamos a un momento clave en el itinerario. estando así. el desposorio equivalía al compromiso matrimonial. porque si estando en ellos se viese tan cerca de esta gran majestad. dispuesta a amar como nunca. Dióseme a entender que estaba ya limpia de mis pecados. estaba considerando los muchos pecados que en tiempos pasados había en aquella casa confesado y cosas de mi ruin vida. La primera vez que Teresa vivió está experiencia estaba preparando la fundación de su primer monasterio de san José de Avila: «Estando en estos mismos días. 191 «Y así veréis lo que hace Su Majestad para concluir este desposorio. Parecíame haberme echado al cuello un collar de oro muy hermoso. Nacen grandes deseos de trabajar por la causa de Dios.190 ACERCAR EL CIELO SEXTAS MORADAS puede creer. Los sentidos del alma y las potencias quedan absortos. experimentamos «que tiene nuestro Señor ya perdonados los pecados y olvidados» (M 6. que no temiese habría quiebra en esto jamás. pero queda la voluntad absorta. Sentéme. ni aun la misma alma entiende de manera que lo pueda después decir. no era posible por ventura quedar con vida» (M 6. eran ya marido y mujer: Observará el lector una frase entre paréntesis añadida al margen por la autora ante la indicación de un censor temeroso de que la Santa menospreciara el valor del sacramento de la Reconciliación. ve imágenes interiores imaginarias e intelectuales imposibles de explicar (las explicamos a continuación). porque Dios quiere hacer público que ese alma le pertenece (V 20). y al principio no veía quién me la vestía. porque en él queda sellado el desposorio espiritual. que no alcanza el entendimiento a entender de qué era la ro- . el de nuestra Señora de la Asunción. Son secretos de Dios que se comunican al alma sigilosamente.

12).7-8). que Él me ayudaría allá. aunque por dentro se sienta de otra manera (V 18. Aunque esto mismo se hace en la unión. tampoco.14). que parece todo lo de acá como un dibujo de tizne. Y. En los escritos teresianos también se conoce con el nombre de «arrebatamiento» o «éxtasis» (V 20. algunas van tan adelante. Sellan el desposorio espiritual. y consisten en una fuerte experiencia amorosa mediante la cual la persona se siente totalmente amada. es acá con mayor fuerza. que en todas estas maneras de oración hay más y menos. junto a las «hablas». y algunas veces extendidas como unos palos. que parece se olvida de animar en el cuerpo y le deja desamparado. Queda el orante anonadado ante semejantes muestras de amor. Volvamos a la doctrina teresiana para aclarar la diferencia con la oración de unión.192 ACERCAR EL C1HLO SEXTAS MORADAS pa ni cómo imaginar el blanco que el Señor quiere que se represente. tanto más se sumerge en las vicisitudes de cada día. Estando en duda sobre qué hacer sucedió lo siguiente: En los conventos fundados por Teresa no era raro encontrarse con monjas que habían pasado por cosas semejantes: «Encomendándome mucho a Dios. porque el demonio tenía armada una gran trama. así lo hace: «Porque aunque es verdad que son cosas que las da el Señor a quien quiere. cuanto más profunda es. aunque tuviese trabajos.5) El vuelo del espíritu es una modalidad de arrobamiento similar l anterior. que no por eso se disminuyen sus riquezas» (M 6. porque se va acortando el huelgo de manera que no se puede hablar. Yo quedé muy esforzada y consolada» (V 34. sin que nada pueda explicarse o decirse. pero antes y después suceden cosas perfectamente comprensibles. quedan las manos heladas. venido el Provincial. quedan los nervios con sentimiento. porque el calor natural se va no sé yo adonde. y perdonadas sus culpas pasadas. Y es tanto lo que se emplea 193 En conclusión.1). o de rodillas. A este respecto será bueno traer aquí las dos consideraciones que hace Teresa: Dios está deseando dar estas gracias a muchas personas y. como digo. a manera de decir» (V 33. van preparando al verdadero amador a ser creativo en la sociedad y en la Iglesia. que llegan a arrobamiento» (F 4. todas las demás llegan a contemplación perfecta. se serviría mucho Dios. El vuelo del espíritu (M 6. El momento del arrobamiento se resume en un acto puro de unión amorosa. de hecho. Al contrario de lo que pueda parecer en principio. Lo comprobamos con el siguiente ejemplo: por aquel entonces no le convenía a Teresa que viniera a saberse el proyecto de la nueva fundación.8). la experiencia mística. La mística parte de la vida y vuelve a ella renovada. los arrobamientos continúan la labor emprendida con la oración de unión. en el gozo de lo que el Señor le representa. estuve todos los maitines. y que para este negocio del monasterio convenía ausentarme hasta ser venido el Breve. que si hay una o dos en cada una que la lleve Dios ahora por meditación. Algunas veces el amor a . y si dura. que. si quisiésemos a Su Majestad como él nos quiere. Veamos la diferencia entre «unión» y «arrobamiento» cuando éste es muy intenso: «La diferencia que hay del arrobamiento a ella [la oración de unión]. cuando es grande.2). es ésta: que dura más y siéntese más en esto exterior. Paréceme que quiere aquí el Señor que el alma entienda más de lo que goza que en la unión. y el Amado y la amada quedan comprometidos hasta consumar el matrimonio. ni los ojos abrir. Díjome el Señor que no dejase de ir y que no escuchase pareceres. porque pocos me aconsejarían sin temeridad. que cuando es grande el arrobamiento. que no temiese de nada. a todas las daría. así se queda. «Son tantas las mercedes que el Señor hace en estas casas. La experiencia cristiana nunca lleva a ausentarse de la realidad de la vida. si toma en pie. en gran arrobamiento. y duda si serán cosas especiales concedidas a gentes muy santas.7). No está deseando otra cosa. y el cuerpo. sino tener a quien dar. o gran parte de ellos.4. y así se le descubren algunas cosas de Su Majestad en el rapto muy ordinariamente» (R 5.

se levanta en lo interior un vuelo (que yo no sé otro nombre que le poner). es con tan grandes ganancias y teniendo en tan poco todas las cosas de la tierra. cf.éstas son las joyas que comienza el Esposo a dar a su esposa» (M 6. Y Teresa se ve tan miserable para recibir tanto don que necesita mucho ánimo: ir a descansar. Parece que le ha querido el Señor mostrar algo de la tierra adonde ha de ir. La per. los trabajos y dolores de Cristo pasan a formar parte de la vida de Teresa.1). distinta de todas las de aquí.9. no las olvide hasta que las goce para siempre: La cuestión tiene mucha importancia. Se sabe completamente amada.5.5. que pareció había quedado con .. nuestro Señor le hace partícipe de todos los dolores de su Pasión. y así te doy todos los trabajos y dolores que pasé. En esa región. Cristo la hace partícipe de sus cosas para que se las apropie y las ofrezca al Padre como El lo hizo. que parece es arrebatado el espíritu con una velocidad que pone harto temor. que los tuviese por propios. para en comparación de las que ha visto.. Como los trabajos y penas que conlleva el amor son a menudo insufribles.. sona es llevada a otra región superior a sí misma. como llevaron señas los que enviaron a la tierra de promisión los del pueblo de Israel. consolándola.. antes cada vez que se ve tan miserable. y cuando torna a sentirse en sí. que por eso os decía que es menester ánimo grande para a quien Dios ha de hacer estas mercedes. Es una experiencia similar a la que vivió san Pablo al ser arrebatado al cielo. a todo lo que puede entender. ahora fue tan de otra manera. la amada participa de la vida del Amado en comunión de amor. en especial a los principios. y parece salir el alma del cuerpo. Aunque cosa que pasa tan de presto no os parecerá de mucho provecho. queda animada y consolada» (M 6. son tan grandes los que deja en el alma. y habiendo esto. una vez convertido en espíritu. Téngase en cuenta que la expresión «trabajos y dolores» en los escritos teresianos resumen toda la vida terrena de Cristo. que él le daba todos los dolores y trabajos que había pasado en su Pasión. sabiendo adonde ha de 195 «Habiendo un día hablado a una persona que había mucho dejado por Dios y acordándome cómo nunca yo dejé nada por Él. ahora pare. lo que Yo tengo es tuyo. y con esto puedes pedir a mi Padre como cosa propia". grabadas en la memoria. y se le enseñan muchas cosas juntas. también R 5. como Teresa nos dice.. y desde ahí adelante vive en ella con harta pena. durante unos instantes se le muestra la luz del cielo. y mirando las muchas mercedes que ha hecho a mi alma. hace movimiento tan claro que no puede ser antojo en ninguna manera. Quedó aquel alma tan consolada y tan rica. en un movimiento de amor incontrolado. que aunque no hace ruido.10). «. «. porque. se le muestran grandes cosas. Nos lo cuenta más detalladamente en una nota privada: a «Lo que es verdad es que con la presteza que sale la pelota de un arcabuz cuando le ponen el fuego. y una vez sellado el desposorio.5. que le parecen basura. Ella ha ofrecido muchas veces su vida a Dios y le ha entregado su voluntad rendida. que si no es por quien pasa.194 ACERCAR EL CIELO SEXTAS MORADAS encendido nacido de la voluntad entregada.11-12). no se sabrá entender su valor» (M 6. que no se le puede olvidar.porque muy de presto algunas veces se siente un movimiento tan acelerado del alma. Son las joyas que le da el Esposo para que.díjole el mismo Crucificado. y díjome el Señor: "Ya sabes el desposorio que hay entre ti y Mí. Desde ahora. que le haga dársele nada de ella.. ce que Dios la transporta a otra región para demostrarle que y es de ella. En consecuencia. y aun fe y confianza y resignación grande de que haga nuestro Señor del alma lo que quisiere» (M 6. Por otra parte. para que pase los trabajos de este camino tan trabajoso. donde escuchó palabras inefables (2 Cor 12. para ofrecer a su Padre. por visión intelectual ve al Señor rodeado de multitud de ángeles. y no ve cosa de las que le solían parecer bien. Aunque yo he oído decir que somos participantes de esto. según de ella he entendido. el vuelo del espíritu hace participar a la persona de la entera existencia de Jesús de Nazaret. se acelera. comencéme a fatigar mucho. al tiempo que la anima: «. ni en cosa le he servido como estoy obligada.2-4). y muy fuera de sí misma. acordándosele.6).5.

y así lo suplica al Señor. porque el Esposo se encargará de ellos. válgame Dios. que me quiso para sí: cuando el corazón le di puso en él este letrero.5. Vivo ya fuera de mí. Parecióme lo admitía el Padre. El hueco que ha dejado el yo viejo al entregar la voluntad ha sido llenado por la misma persona del Amado entregado. antes los desea. Ya puede imitar al Amado en lo mucho que padeció. La entrega de la voluntad es ya una realidad vivida. Bien ve que no es suyo. pueden darle: la libertad del Amor. En el momento de redactar Vida habían desparecido las muestras externas. Hele aquí el hortelano hecho alcaide. . También pueden nacer de aquí grandes deseos de morirse para disfrutar plenamente del Amado. Comienza a vivir algo esencial al matrimonio espiritual: queda despreocupada de sus asuntos. Ya se le ha caído el pelo malo.) Tengo para mí que un alma que allega a este estado. y desde entonces miro muy de otra suerte lo que padeció el Señor. la misma Santa solicitó a Dios que estas mercedes se las hiciera en secreto. Mira a los de abajo como quien está en salvo.196 ACERCAR EL CIELO SEXTAS MORADAS gran señorío. y de sí mismo el primero.12). V 20. que de aquí adelante no quiere cosa propia.) Esto entiendo yo y he visto por experiencia: quedar aquí el alma señora de todo y con libertad en una hora y menos. Del mismo modo. porque vivo en el Señor. El desposorio se ha realizado. que muero porque no muero. sino la voluntad del Señor. bien. ella se preocupará únicamente de apropiarse los dolores y trabajos de Cristo. no se puede decir aquí. y tan alta vida espero. que no parece otra cosa sino que este alcaide de esta fortaleza se sube o le suben a la torre más alta a levantar la bandera por Dios. y cómo se entiende tenía razón y la tendrán todos de pedir alas de paloma! (Sal 54. Ahora va a nacer la verdadera libertad. Ya no quiere querer. Ya no teme los peligros. vuelo sin ruido. Aquí se levanta ya del todo la bandera por Cristo. es vuelo deleitoso. Dale las llaves de su voluntad. que muero porque no muero». sino que haga de todo conforme a su gloria y a su voluntad (. lo reparta Su Majestad. sino que. y en las séptimas moradas no volvería a vivir este tipo de arrobamientos (M 7. Quien está de lo alto.4). No quiere hacer cosa. este tipo de oración llegó a provocar en Teresa levitaciones en público (M 6.3. Aunque fueron pocas veces.7) Entiéndese claro es vuelo el que da el espíritu para levantarse de todo lo criado. Vese aquí muy claro en lo poco que todo lo de acá se ha de estimar y lo nonada que es. Por otra parte. ni sabe cómo se le dio tanto 197 Acaba de recibir la gran joya: la libertad. algo que nada ni nadie. Por eso conviene situar en este tipo de oración la poesía más conocida de Teresa. que ya ella no habla ni hace cosa por sí. ¡Oh. y dame gran alivio» (R 51). ¡Qué señorío tiene un alma que el Señor llega aquí. Escuchémosla: «Aquí es la pena de haber de tornar a vivir. como cosa propia. que lo mire todo sin estar enredada en ello!» (V 20. En algunas ocasiones.22-25). porque la amistad con que se me hizo esta merced. muy pronto desaparecerán las ganas de morirse por si pudiera servir en algo al Esposo: «Vivo sin vivir en mí. nos falta por recorrer el matrimonio espiritual. ni tener libre albedrío no querría. salvo el Amado. Ya le han nacido alas a la creatividad. sobre todo.. después que muero de amor. mas entiende claro el grandísimo provecho que cada rapto de estos trae (.1.. quedan muchas experiencias y. Esta entrega de joyas abre la puerta a la mutua donación de amor: «lo que Yo tengo es tuyo». como quien por cierta manera se le da allí seguridad de la victoria. mas es vuelo suave. si algo bueno hay en ella. ni serlo él de sí ni de nada ni de un pero de esta huerta. Ya vuela alto la paloma. que ella no se puede conocer... alcanza muchas cosas. Reproducimos un fragmento y recordamos al viajero que no estamos aún en la cumbre. Ya no temerá nada ni a nadie. qué claro se ve aquí la declaración del verso. Aquí le nacieron las alas para bien volar. sino que de todo lo que ha de hacer tiene cuidado este soberano Rey.

son ya nuestros. no es posible darle el demonio» (M 6. Pena por ellos y por no gozar del todo al que ya sabemos nuestro Esposo.. que por solo esto. algo no esencial a la experiencia. y si es mujer. porque el Señor va dando toques amorosos que la despiertan y muestran el reino que le tiene reservado (M 6. y con tanta paz. una unión grande de las potencias. un júbilo inmenso. querría convidar a todos y hacer grandes fiestas. y cierto pasa así. aunque no fuese por más. y éste la hace partícipe de su vida íntima. a quien o lo entienda le puede parecer que la persona ha bebido demasiado. por ver su alma en puesto que no puede dudar que está en seguridad.6. la pongo aquí. Seguimos en paralelo la experiencia humana del amor. que aquí va todo su movimiento. Pero es pena sabrosa. para que todos entendiesen su gozo! Parece que se ha hallado a sí. provocando en algunas ocasiones el fenómeno de la levitación. que no sabe entender qué es. el deseo de ayudarle. que no advierte ni acierta a ha- . al recibir las cosas del cié. sus esperanzas. Es una alegría tan grande que quisiera transmitirla a gritos. Puede durar hasta un día el gozo. La paradoja se manifiesta plenamente al comprobar que el «hallarse a sí» sólo se realiza en el olvido de sí: «este gozo la tiene tan olvidada de sí y de todas las cosas. Es. da el Señor de repente otra merced que produce una alegría explosiva. Sigue la pena por los trabajos y persecuciones que rodean a todas las sextas moradas. al menos por entonces.10).6. Quedan libres las potencias para disfrutar y ser conscientes del don.10) El vuelo produce unas consecuencias. ni hacer una imperfección. Vuelo suave. Tres fuerzas tiran de la persona: la de huir al desierto a gritar la alegría del amor. vuelo deleitoso. yas. le alabéis mucho y sepáis que es cosa que pasa. n «Entre estas cosas penosas y sabrosas juntamente da nuestro Señor al alma algunas veces unos júbilos y oración extraña. con el vuelo del espíritu queda abierta a la palomita el verdadero sentido de la libertad. Parece esto algarabía. por poquito que sea. que es un gozo tan excesivo del alma. El alma anda «tierna del amor» dirá Teresa. sin entender qué es lo que gozan y cómo lo gozan. es decir. a mi parecer. como el padre del hijo pródigo. A partir de ahora. La experiencia se produce en un rapto de amor similar al de san Pablo.: «parece que se ha hallado a sí». deberemos concretar en la vida cómo le ayudamos. su historia. si pudiese. publicando quién es este gran Dios de las Caballerías» (M 6. se querría meter en mitad del mundo. Se parece a la fiesta organizada por el padre del hijo pródigo cuando éste volvió a casa. Es como un estado de euforia difícil de contener: 0 Oración de júbilo. por ver si pudiese ser parte para que un alma alabase más a Dios. o al júbilo que tenían los santos que gritaban por los montes alabanzas a Dios. sus alegrías y sufrimientos. y a los sentidos lo mismo. vuelo sin ruido. la persona se encuentra consigo misma cuando se entrega en los brazos del Esposo. se aflige del atamiento que le hace su natural porque no puede hacer esto. que la ha hecho partícipe de las primeras j . Porque si os hiciere esta merced.3). sus dolores y trabajos. pero lo hacemos en las altas cimas de un amor adulto aceptando gustosos el regalo de llenar con la vida de quien amamos el hueco dejado por la entrega de la voluntad. sino decirlo a todos para que la ayudasen a alabar a nuestro Señor.6. porque tanto gozo interior de lo muy íntimo del alma. y de Sí mismo en persona. y que todo su contento provoca a alabanzas de Dios. la de volver al mundo para colaborar con el Esposo y la de morir cuanto antes para que se produzca el encuentro definitivo: «Da Dios a estas almas un deseo tan grandísimo de no le descontentar en cosa ninguna. lo de su Amado. qué de fiestas haría y qué de muestras. en lo que no debe detenerse el siervo del amor. querría huir de las gentes y ha gran envidia a los que viven y han vivido en los desiertos. Por otra parte. que no querría gozarle a solas. Dentro del cúmulo de experiencias que englobamos bajo el título de «pena sabrosa». Y tengo para mí que es con razón.198 199 ACERCAR EL CIELO SEXTAS MORADAS En suma.. sus cosas. también se enseñorea de todas las cosas de la tierra. ¡Oh. si pudiese. como no podía ser de otra manera. y que. y ha gran envidia a los que tienen libertad para dar voces. su vida.6. o la alegría de saberse amado (M 6. Observe el lector cómo la alegría inmensa de saberse amada queda correspondida con el encuentro de uno consigo mismo. La identificación con Cristo ha tomado altura y bajura. sino que las deja nuestro Señor con libertad para que gocen de este gozo.1).

5). que son alabanzas de Dios» (M 6. Iba esta santa mujer con aquella borrachez divina dando gritos por las calles. iba mezclado con un interés propio. y con buena intención. que andaba por el campo dando voces porque era pregonero del gran Rey. y ver el gran bien que hizo nuestro Señor en aquel pueblo. por considerarse igualmente pecadora.6. le hace a la samaritana -según interpreta Teresa.ACKRCAR EL CIKLO SEXTAS MORADAS blar sino en lo que procede de su gozo. no puede guardar su alegría para sí y decide volver al pueblo para comunicar a la gente que el Señor la había transformado. van con la discreción que el mundo tanto honra. pues iba por agua.5). Ésta es la amparadora de hartas imperfecciones. El amor de Cristo nos despertó al amor. quien hacía lo mismo.11). que da bien a entender esto que voy diciendo. Temen persecución. en quien ve realizado a la perfección este tipo de oración de júbilo. y lo tenían por loco (M 6. pero. la Samaritana. quieren tener gratos los reyes y señores y el pueblo. aquí. sí. pues deja al mismo Señor que ganen y se aprovechen los de su pueblo.6-7). El encuentro con el Señor la transformó por entero. por otra. acogida y amada del todo. mereció ser creída. y por solo su dicho salió gran gente de la ciudad al Señor. nos liberó de nosotros mismos haciéndonos partícipes de su vida.6. muchas. 200 Estando en este «gran ímpetu de alegría» (también le llamará «arrobamientos de contento»: cf. de mucha suerte. Merece la pena escuchar a Teresa en esta interpretación tan original del evangelio: «Acuerdóme ahora lo que muchas veces he pensado de aquella santa Samaritana. y plega al Señor que lo sea» (CAD 7. como le sucedía a san Francisco. La libertad adquirida nos produce. y en pago de esta tan gran caridad. que muchos que las hagan con el polvo de nuestra sensualidad y con algún interés propio» (CAD 7. dura su olor mucho más. En fin. sino díjole que debía ser profeta. Hallándose en las sextas moradas. o por ganar honra o crédito. Leamos un ejemplo clerical de amor con interés: «Predica uno un sermón con intento de aprovechar las almas. Dichosos a los que el Señor hace estas mercedes. ver uno almas aprovechadas por medio suyo. no se agravió (como lo hace ahora el mundo. R 15). aunque se estorben estos deleites y contentos. mas no está tan desasido de provechos humanos. o a san Pedro de Alcántara. que son malas de sufrir las verdades). nos sumerge en la vida y nos hace que deseemos comunicar el gozo recibido. pero. Entonces me parece se come el fruto gustosísimo de estas flores.13). Así digo que aprovechan mucho los que. Los ejemplos de estos dos grandes santos nos ayudan a introducirnos en uno de los modelos predilectos de santa Teresa. Paréceme que debe ser uno de los grandísimos consuelos que hay en la tierra. no quieren dejar de servir en las cosas penosas. una alegría desbordante que se manifiesta en el agradecimiento y alabanzas a Dios. o que si está puesto a llevar alguna canonjía por predicar bien. y aprovecha más un alma de éstas con sus palabras y obras. le parece imposible poder ocultarlo. Así son otras cosas que hacen en provecho de los prójimos. y cuan bien habían rendido en su corazón las palabras del Señor. bien obligados están a servirle. le dieron crédito. La alegría desbordante de quien se sabe amado. Teresa se había identificado con ella desde los comienzos de su vida espiritual. Luego la doxología o alabanzas a Dios se producen como consecuencia de saberse amada. y no debía ser 201 Si retomamos el recorrido por las sextas moradas observamos que en ellas estamos aprendiendo a amar.13).volver a su pueblo de una manera singular: «Iba esta santa mujer con aquella borrachez divina dando gritos por las calles». . perdonó nuestros pecados. qué herida debía de estar de esta hierba. una mujer. por el contrario. ya que reciben regalos y deleites suyos. que no lleva alguna pretensión de contentar. «sólo miran al servir y contentar al Señor» (CAD 7. mas con mucho aviso de no perder por ellas ni descontentar. similar a «uno que ha bebido mucho. porque primeramente alguien nos ha amado intensamente. Lo que me espanta a mí es ver cómo la creyeron. pues cuando el Señor le dice sus faltas. mas no tanto que está enajenado de los sentidos» (M 6. de mucha humildad. porque le ponen nombre de discreción. Digo que estas llores y obras salidas y producidas de árbol de tan hirviente amor.6. observa Teresa. por una parte. Este amor al otro lo venimos practicando cada día desde la segunda morada. después de estar hablando con Su Majestad algunos años.

o bien creer que. para comunicarse con s n Ul Vlt . que «ya no mira su contento sino el contentar a Dios. Debe permanecer sustentándose en los pechos divinos hasta tener las fuerzas suficientes (CAD 7. bañando la vida en el suave rumor de una alegría serena. creo no se acuerdan más de sí que si no fuesen para ver si perderán o ganarán. «Éstos [los que van con interés] servirán a Su Majestad y aprovechan mucho. y las flores. del cual participamos con abundantes regalos. por el mejor término que pueden. como siempre. acompañados del buen Jesús. su gusto es en imitar en algo la vida trabajosísima que Cristo vivió» (CAD 7. En verdad este itinerario aparece ante el siervo del amor como un camino hacia la felicidad. recalando por vez primera en las cuartas moradas.7. Reconociendo que todo es gracia recibida. a mi parecer. no más. por contentarle en servirlas y decirlas las verdades. su sufrimiento se asemeja al que debieron tener san Pedro y María Magdalena. Podemos concluir diciendo que la alegría forma parte constitutiva de nuestro itinerario espiritual. sería nefasto dar un salto hasta aquí con el hervor de los principios. podría ser que inara a entrar en una nueva habitación. afina mucho más en la comprensión de sus faltas actuales. Ahora que es consciente de todo lo que se le ha dado. sino un mirar a sola honra y gloria de Dios en todo. Estos tales aprovechan mucho» (CAD 7.8). lamenta su ingratitud anterior y se vuelve temerosa de perder a un Dios que la lleva de la mano. como tenían el amor tan crecido y habían recibido tantas mercedes y tenían entendida la grandeza y majestad de Dios. la ganancia de sus prójimos tienen presente. De la oración de júbilo nace el amor creativo. «porque. emborrachadas de aquel vino celestial. no se les da nada descontentar a los hombres. recreada de mil maneras en las artes y la música. tan perdonada y querida.8) Entramos ahora en una nueva habitación repleta de agradables °rpresas. no se acuerdan. imitando a Cristo. como digo. sería harto recio de sufrir. según he entendido de algunas. si perderán ellos. o el conocer sin ver (M 6. llegados a este punto de amor crecido. como hicieron muchos mártires. el estruendo dejará paso a la calma.9). se olvidan a sí por ellos. También conoce los distintos grados de euforia. Lo haremos. Por contentar más a Dios. siente los pecados pasados como muestra de la constante ingratitud en la que vivió. tan amada gratuitamente. habiendo contraído con Él un compromiso matrimonial. ya no precisamos acudir a la meditación de la Humanidad de Cristo de las segundas moradas. Las séptimas moradas convertirán el grito apasionado en susurro permanente. De este modo.6). guía y compañía permanente del proceso. y envueltas sus palabras en este tan subido amor de Dios. ni se acuerdan. libre. para llegar al gozo sereno y permanente de las séptimas. y pierden las idas en la demanda. Respecto a lo primero.202 ACERCAR EL CIELO SEXTAS MORADAS Comparémoslo con la samaritana y otros que amaron buscando el interés de Dios: Por último. en el servicio al prójimo. nos deja unos consejos para lo primero y dos reflexiones doctrinales magistrales sobre lo segundo (V 22 y M 6. Le da mucha pena ver lo desagradecida que fue con quien tanto la ha amado. cuando quiere y a quien quiere. para que se aprovechen sus almas. porque el alma aún no está criada. Sabemos de la exaltación que da la alegría. y se solidariza con el pecado de otros como si fuera propio.7). y si se acuerdan. y con muy tierno sentimiento» (M 6. gustan de dejar su sabor y bien. mas no son así las obras que pide la Esposa. fruto de un amor encendido. Así se resume todo en contentar a Dios. 203 Las visiones intelectuales. Y porque saben el amor que tiene a sus criados. El caminante comprende fácilmente lo aquí expuesto desde sus experiencias de amor humano. Otro error de mayor gravedad aún -explicado al principio de estas moradas^ consistiría en prescindir ahora del conocimiento de la Humanidad de Cristo.4). aumenta el dolor por la ingratitud vivida en el pasado. Según el parecer de Teresa. ascendiendo hasta la apasionada oración de júbilo en las sextas. debemos evitar un doble riesgo: lanzarnos a una acción creativa sin estar preparados. la esposa adquiere con la oración de júbilo un nuevo sentido del pecado. Que verdaderamente a las almas que el Señor llega aquí. sólo miran al servir y contentar al Señor. A fin de superar ambas dificultades. el verse tan agraciada el alma. Si o s quiere. fruto de sentirnos amados. a quien ya ° s entregamos.

aunque sea rezar 205 s «Tenía yo algunas veces.1). En las sextas moradas se produce . Sucede en las primeras moradas. Vi a esta persona que le hizo Dios esta merced [ella misma]. comienzo de lo que ahora diré: acaecíame en esta representación que hacía de ponerme cabe Cristo.4).al caminante en las primeras moradas. me inunda de manera misteriosa. que siente cabe sí a Jesucristo nuestro Señor. V 27. Y esto mismo he podido comprobar entre personas que se quieren y. En su forma más sencilla apareció en la vida de Teresa y de cualquier creyente bajo forma de una vaga presencia de Dios. En innumerables ocasiones he escuchado de labios de viudos o viudas la sensación de presencia permanente de la persona amada tras su fallecimiento. aunque con mucha brevedad pasaba. sino que parece que. estando el alma descuidada de que se le ha de hacer esta merced ni haber jamás pensado merecerla. porque no podía entender qué cosa era. pero ella baña mis días. venirme a deshora un sentimiento de la presencia de Dios que en ninguna manera podía dudar que estaba dentro de mí o yo toda engolfada en Él» (V 10.8. pues no la veía. y. Ésta llaman visión intelectual. incluso en las cuartas y las quintas (V 22. me colma de dicha. como he dicho. mediante la cual la presencia de la persona amada puede manifestarse de mucha maneras: la presencia cara a cara o física de Dios. R 21). como siempre. para conducirla después a las bodegas del buen vino.una gran concentración cristológica. una tercera manera más difuminada. Para que nadie se asuste. que Teresa denomina «visión intelectual» y que a mí me gusta llamar «personificada». En efecto. aunque no le ve. le halla» (R 5. que no es ni física ni puramente espiritual. a la cual alude la visión intelectual. la presencia «real» de Cristo en la Eucaristía. Lo confirma u relato autobiográfico: 204 Aplicando lo dicho a la vivencia religiosa. no puedo verla ni tocarla. y aun algunas veces leyendo. que he dicho.c o mo vamos comprobando. Ni es presencia física ni se limita tampoco a un simple recuerdo del otro. fatigada en los principios harto. En un constante repliegue hacia el interior de la persona. donde le enseñará a amar. vivida en las primeras moradas.25). puede acompañar -y. Sin ver nada con los ojos del cuerpo ni del alma. estando en oración vocal. Trata ella de expresar la misteriosa compañía que inunda la vida de la esposa en ausencia física del esposo. diremos de entrada. De algo así se trata. en sus formas más subidas. y entendía tan cierto ser Jesucristo nuestro Señor el que se le mostraba de aquella suerte. hemos pasado a una presencia más personal en las posteriores. Es otra cosa: la persona amada está en mí. deben pasar un tiempo sin la compañía física del otro. La visión cara a cara. con otras que diré adelante. y «es una presencia de Dios que no es visión de ninguna manera. Ha querido el buen Jesús sellar una alianza matrimonial con la esposa. De la asistencia pasiva a la Eucaristía hemos pasado a la experiencia de una presencia real en las quintas moradas. yendo de menos a más. el criterio de intensidad en la vivencia. ni con los ojos del cuerpo ni del alma. cada y cuando (al menos cuando no hay sequedades) que una persona se quiere encomendar a su Majestad. en la visión intelectual. como veremos. De la vaga presencia de Dios. lo h a c e . el orante siente la cercanía de una presencia divina. Ahora bien. Pero existe también una presencia en la ausencia. que no lo podía dudar» (M 6. Es más. que los cristianos esperan alcanzar en la Parusía y que los humanos comparten mientras viven junto a su amor (cf. Para poder adentrarnos en su comprensión mantendremos.3 y V 27. no sé yo por qué. que se trata de una experiencia arraigada en el ser humano desde la noche de los tiempos. cf.ACERCAR EL CIELO SEXTAS MORADAS el alma de una manera secreta y admirable: la llamada «visión intelectual». o con mayor frecuencia en meditación. de hecho. el cristianismo propone a la consideración del siervo del amor distintas y complementarias formas de permanecer en la presencia de Dios. por diferentes motivos. Naturalmente. . su presencia se deja sentir de otra manera. vocalmente.2). o leyendo. que queda pospuesta a la esperanza de la resurrección y entrada en el banquete del cielo. acompaña mis quehaceres. nos estamos refiriendo a amores satisfactorios para ambas partes. pero no por ello menos auténtica. se tiene la seguridad de caminar por la vida en compañía del Señor: «Acaece. quiere Jesucristo en los comienzos de esta merced hacerse presente acompañando a Teresa a su derecha.2.

2). La Humanidad de Cristo acompaña la vida de Teresa de forma activa (V 27. reproducimos una de estas visiones que tiene como protagonista a la Virgen: «El día de nuestra Señora de la Natividad tengo particular alegría. sentíalo muy claro. Incluso esa persona que no veo puede trasmitirme en silencio su presencia o hacerme entender algo de ella sin palabras o con ellas (R 4. El arte de las iglesias se eonvirtió en la Biblia de los iletrados. sabemos que está. parecíame seria bien renovar los votos. V 27. Quedóme esta visión por algunos días. por tanto.5). hasta el punto de que la palabra escrita ha sido desplazada por una nueva cultura de la imagen. Escasos maestros espirituales en Occidente favorecieron su utilización en la vivencia religiosa. necesitadas de nos soportes exteriores. De este modo quedó asociado el munü a También en ese mismo lado izquierdo ve a san Pedro y san Pablo (V 29. En algo se asemeja esta experiencia a estar a solas con una persona en una habitación a oscuras.8). sino de alguien que le habla. nunca el derecho. La visión intelectual equivale a tener la certeza de estar habitados. Teresa afirma ser mirada por alguien a quien no ve.8. A diferencia de otras mercedes de Dios la visión intelectual puede durar días o incluso un año (M 6. porque le parecía la estaba siempre mirando» (M 6. 206 «Parecíame andar siempre a mi lado Jesucristo. continuando y ampliando el juego de miradas iniciado en la oración con iconos de las segundas moradas: «Veía claro serle gran ayuda para andar con una ordinaria memoria de Dios y un miramiento grande de no hacer cosa que le desagradase. le produce una gran paz y. la incita a no hacer nada que pueda desagradarle. mas estar siempre al lado derecho. la ayuda a acordarse de Dios. No se ve absolutamente nada. la otra persona sigue en silencio. lugar reservado para el Esposo.para quienes tenían la suficiente preparación intelectual o iban adelantados n el camino espiritual. No se trata de la presencia pasiva de alguien al lado derecho.9) La habitación de las visiones imaginarias tiene. hacia el lado izquierdo» (R. En este contexto no podemos desdeñar la impronta iconográfica para nuestro itinerario espiritual.4). inútiles -según creían. que era para su Esposo. 207 e . Sin verla. en la experiencia religiosa.8. o el cruce de miradas (M 6. no veía en qué forma. un deseo aún más grande de entregarse a su servicio. la mira. En una nueva paradoja que rompe esquemas estrechos. ocuparían el lado izquierdo. La certeza de estar acompañada a la derecha por la Humanidad de Jesucristo se fue interiorizando hasta llegar a experimentarlo dentro de sí. se limitó su uso a las masas populares. Mientras. en definitiva. en compañía del Señor.3). aunque ya nunca nadie (salvo la Virgen en una ocasión: V 33.48).ACERCAR EL CIELO SEXTAS MORADAS Los temores iniciales quedaban mitigados con las hablas re cibidas cuando el mismo Señor le decía ante sus dudas: «No hayas miedo. y como no era visión imaginaria [ver la siguiente forma de oración]. o al mismo demonio (V 31. una gran paz interior. un fuerte arraigo en la naturaleza humana y.2).8. máxime si Teresa va a mostrarse a través de las visiones imaginarias como una consumada maestra en este mundo tan apasionante como complejo. La teología cristiana de las iglesias orientales favoreció el desarrollo de una pedagogía del icono revestido de una santidad tal que la Iglesia de Occidente acabó rechazando. como todas las anteriores. Si otras personas humanas o divinas aparecían en visión intelectual o imaginaria. un «andar siempre el alma tan asida de Dios y ocupado su pensamiento en El» (M 6.20. y que era testigo de todo lo que yo hacía. Por su curiosidad. Además de compañía. Las visiones imaginarias. que yo soy». sin ver nada. Cuando este día viene. como estaba junto conmigo. y que ninguna vez que me recogiese un poco o no estuviese muy divertida podía ignorar que estaba cabe mí» (V 27.14) ocuparía el lado derecho. la presencia de Jesucristo al lado derecho trae consigo «un amor tiernísimo» a Dios. Vivimos inmersos en un mundo dominado por los medios de comunicación audiovisual.3). las iglesias occidentales se mostraron más precavidas y limitaron su uso a las grandes catcquesis iconográficas de las catedrales. Y queriéndolo hacer se me representó la Virgen Señora nuestra por visión iluminativa y parecióme los hacía en sus manos y que le eran agradables. o a un ángel (V 29.3).13). sobre todo.

De repente. esa imagen fija grabada en sus entrañas. hasta que llega a verla entera: «Un día de San Pablo. aunque no disponía de tantas y tan variadas como nosotros actualmente. De este modo fue archivando en su memoria varias imágenes religiosas que alimentaban su fe. completamente distinta de las pinturas contempladas durante años. Será en este mundo de la imagen fija donde Teresa va a desarrollar toda una pedagogía de la efigie religiosa.pingües beneficios económicos. de la Virgen María o de los santos fueron configurando el iconostasio teresiano. La invención de la fotografía nos ha permitido guardar memoria fotográfica de las personas queridas. Estamos entrando en las visiones imaginarias. Como habláis con otras personas. la de una imagen viva.7). con una sabia política comercial de la que se extraían -y se extraen. la dejó perpleja y confundida. ¿por qué os han más de faltar palabras para hablar con Dios?» (C 26.208 ACERCAR EL CIELO SEXTAS MORADAS do de la imagen religiosa con la incultura. Los libros de oración le recomendaban que evocara en su interior la figura de Cristo en un momento de su vida o Pasión. el cine o cualquier otro medio de difusión. La imagen religiosa para uso privado era un bien escaso. La imagen le recuerda al ausente. la imagen quedará grabada en su interior hasta el punto de no tener que volver a mirarla para que surja en el pensamiento. un día las manos. ni tampoco debía confundirse con la presencia real de Cristo en la eucaristía. con tanta hermosura y majestad como particularmente escribí a vuestra merced cuando mucho me lo mandó. Todo esto va a quedar desmontado por santa Teresa. al convertirse en la. Estas imágenes de Cristo. recurre a la imagen plástica y aconseja a sus monjas que hagan lo mismo: En las segundas moradas propusimos (para quien lo creyera conveniente) un modo concreto de orar apoyados en imágenes religiosas. para así comenzar a meditar (V 4. primera gran santa occidental que hizo de la imagen un punto de partida y de llegada en la experiencia religiosa. hasta llegar a una nueva situación ¡que. lo vuelven a hacer presente en nuestras vidas cada vez que abrimos la cartera. estando en misa. incuso el menosprecio. La nueva imagen que ve en su interior se va mostrando por partes. adquiriendo una nueva dimensión. Ante la dificultad para llevarlo a cabo. que Él os dará qué le decir.11). pobres.9). otro el rostro. pero no inaccesible para esta mujer inquieta y buscadora. como si despertara de un letargo. sino para hablar muchas veces con Él. y las altas cumbres místicas con la ausencia de cualquier tipo de imagen interior o exterior. en sus comienzos. . y a través de ella puede entablar con Él una relación de amistad. Eran imágenes sencillas. pero con las que guarda una relación. redimensionada. pero había también abundantes esculturas del niño Jesús y de san José. en el que predominaban las representaciones del Señor en la pasión o resurrección. De los millones de imágenes recibidas y almacenadas por el cerebro humano procedentes de la televisión. cuya principal virtualidad consistía en despertar el amor hacia la persona de Cristo (R 30). soporte de un amor entrañable. popular. Progresivamente. ni tan siquiera necesitamos llevar sus fotografías en la cartera: la imagen de las personas queridas permanece grabada en la imaginación. Un medio. nunca un fin. A él remitimos. le parecía «bobería» contemplarlas cuando estaba presente en el sacramento (C 34. y en cualquier momento podemos pensar en una de ellas para que la imagen aparezca en nuestra mente. sin lujos superfluos. Así discurren los años.6). no para traerle en el seno y nunca le mirar. Con el agravante de combinar el desdén. de carácter artesanal. junto a fotografías de los grandes acontecimientos familiares. Ahora vamos a desarrollar el camino seguido por Teresa desde las formas más sencillas de oración iconográfica hasta las cumbres de las visiones imaginarias. De hecho. capaz de llegar a una ciudad para una nueva fundación monástica y gastarse en dos lienzos los cuatro o cinco ducados de que disponía (F 15. recuperando así para el Pueblo de Dios una pedagogía del icono religioso de principio a fin del itinerario espiritual. 209 «Procurad traer una imagen o retrato de este Señor que sea a vuestro gusto. además de ser un gesto de cariño. se me representó toda esta Humanidad sacratísima [de Cristo] como se pinta resucitado. mesillas o escritorios de la casa. Y aquellos que se fueron ocupan portarretratos. Muchos llevamos en la cartera o en el bolso sus fotos. a fuerza de contemplarla. va cobrando vida. interesa a nuestro propósito limitarnos a aquellas que hagan referencia a nuestro entorno de relaciones afectivas. nos recuerdan al ausente.

4). Parécele comienza de nuevo amor vivo de Dios en muy alto grado». Ella. Le llama la atención su hermosura. muéstrale claramente su sacratísima Humanidad de la manera que quiere: o como andaba en el mundo.3). Dios hizo coincidir los albores de su resurrección personal por medio del amor con el misterio de la resurrección de Jesucristo. en las que explica detalladamente lo sucedido. se graba en las entrañas. queda tan esculpido en la imaginación esta imagen gloriosísima.9. la luz tan diferente que desprende. Al principio duda. La experiencia Se irá haciendo cada vez más profunda: llegará a poder contemplar aquellos ojos de su Señor (M 6. sino por pasar del ciclo de la pasión al ciclo de la resurrección. Sólo digo que. aunque advierte que le mira. en estas últimas encontrará un gran aliado para superar pequeñas contradicciones. y la nueva situación.5).6). sino Cristo vivo. que tengo por imposible quitarse de ella hasta que la vea adonde para sin fin la pueda gozar. no se han encontrado. entiéndese que no es pintada. eliminando del pensamiento imágenes •«convenientes de personas a quienes en seguida cogía cariño: . las confidencias hechas por escrito al 1 García de Toledo. Imagen viva que le habla. Porque si es imagen. Mas habéis de entender que aunque en esto se detenga algún espacio. que no hay quien pueda dudar sino que es el mismo Señor. ya lo dije. empieza a comprender por experiencia la importancia de la resurrección. en especial en acabando de comulgar.. no como estaba en el sepulcro.210 ACHKCAR EL CIELO SEXTAS MORADAS y hacíaseme harto de mal. Una nueva forma de comprender a Cristo acaba de abrirse paso en la vida de santa Teresa. pues viene «tan de amistad a tratar con vuestra esposa» (V 28. que se va confirmando sobre todo después de comulgar (V 28. Aunque digo imagen. ¿qué será adonde del todo se goza tal bien?» (V 28.3-4). Inolvidable experiencia: «Queda el alma otra. pero siempre en carne glorificada: Por desgracia. siempre embebida. vista en su interior.. que ya sabemos que está allí.). porque no se puede decir que no sea deshacerse. cuando otra cosa no hubiese para deleitar la vista en el cielo sino la gran hermosura de los cuerpos glorificados. clara. Se produce un momento intermedio entre la visión interior de una imagen fija.8). ¡Oh Jesús mío!. que hay la diferencia que de lo vivo a lo pintado. juez del universo. se ve consumir en Cristo. No acierta a ver sus ojos. sino verdad. aun acá que se muestra Su Majestad conforme a lo que puede sufrir nuestra miseria.7. y viene a veces con tan grande majestad. no hombre muerto. Nos basta con confirmar que se trata de una imagen de Cristo resucitado en su Humanidad similar a «como se pinta resucitado». y así no hay para qué tornarlo a decir aquí. es imagen viva. ¡quién pudiese dar a entender la majestad con que os mostráis!» (V 28. no se puede estar mirando más que estar mirando al sol. y así esta vista siempre pasa muy de presto» (M 6. mas lo mejor que supe. sino como salió de él después de resucitado. es grandísima gloria. una «blancura suave y el resplandor infuso» (V 28. La imagen viva del Señor se mostraba de improviso tal como andaba en el mundo o después de resucitado. Se irán combinando las visiones intelectuales y las imaginarias.7). hasta que llega al convencimiento de que se encuentra ante una nueva forma de comunicación amorosa con el Señor. 211 «. en especial ver la Humanidad de Jesucristo. muerta. y algunas veces se está hablando con el alma y aun mostrándole grandes secretos. y da a entender que es hombre y Dios. o después de resucitado. no sólo por la nueva percepción de la imagen viva del Señor.9 y M 6. se esculpe en el alma. que nunca son tan cabales. no sabe reconocer si sigue siendo como las anteriores o distinta. que parece toda deshecha el alma.9.cuando nuestro Señor es servido de regalar más a esta alma. Merece la pena escucharla en un párrafo básico: «No digo que es comparación. al parecer de quien la ve. «luz que no tiene noche» (V 28. tan aficionada a meditar toda su vida el misterio de la pasión y muerte de Cristo. no más ni menos. Y aunque es con tanta presteza que lo podríamos comparar a la de un relámpago.9. Señor nuestro. que nos lo dice la fe. le muestra secretos. Represéntase tan señor de aquella posada. Señor del cielo y de la tierra. sino verdaderamente viva.

Incluso aquellas que han sido aceptadas por la Iglesia forman parte de su riqueza bimilenaria. sin haber espaldas ni lados ni alto ni bajo que no estuviese toda clara. Era cosa tan dañosa. que me traía el alma harto perdida. bajo ningún concepto debemos provocarlas. estaba locamente enamorada del Esposo. fueron haciendo su trabajo interior. donde el inconsciente encerraba el secreto del yo más íntimo con sus correspondientes heridas. Si sucediera. no sólo en santa Teresa. he quedado con tanta libertad en esto. Después que vi la gran hermosura del Señor. me aficionaba tanto.14). procuran vivir con la mayor intensidad y honradez los siete pasos en comunión con la Iglesia. hasta llegar a una autentica revolución silenciosa en lo profundo del yo de Teresa. una sanación espiritual. las visiones enamoradas de Cristo. ¡cuánto más tantas como el Señor me hace esta merced! Quedé con un provecho grandísimo y fue éste: tenía una grandísima falta de donde me vinieron grandes daños. La Iglesia reconoce que pueden darse de manera extraordinaria. como siempre. de presto se recogió mi alma. la Iglesia se muestra reticente a aceptarlas. porque para esto bastaba sola una vez. y la tengo hoy día. mas holgábame de verle y de pensar en él y en las cosas buenas que le veía. Ni Teresa ni ninguno de los grandes místicos han necesitado esas manifestaciones exteriores. como le suelo ver. Jerónimo Gracián. pero jamás lo solicitaremos ni lo buscare- 213 La crisis religiosa afecta en estos tiempos a amplias capas ¿e la población y provoca manifestaciones fuera de la institución eclesial. puede el lector comprobarlo en el epistolario dirigido a Domingo Báñez y. en lugar de separarla de los hombres. llevados de la mano por Jesucristo. Parecíame en todas las partes de mi alma le veía claro como en un es- . si Dios quiere. que después acá todo lo que veo me parece hace asco en comparación de las excelencias y gracias que en este Señor veía» (V 37. le dieron una libertad inmensa y la hicieron capaz de mantener relaciones profundas de amistad y amor. aunque no era con intención de ofender a Dios. La imagen de Cristo recién resucitado se fue acercando. pero se necesita mucho tiempo hasta comprobar en la práctica su veracidad. Si. no dudemos en consultar. En fin. En consecuencia. al igual que le ocurrió a Teresa. quienes quieran seguir este itinerario espiritual no se engañan a sí mismos ni engañan a otros. Admitimos y comprobamos que estas manifestaciones del amor tan subidas pueden darse en otras personas. sigilosa. porque. para curar a la mariposilla inquieta: «Estando una vez en las Horas [en el coro rezando 1 con todas. y así adquirió una libertad desconocida hasta el momento. Nosotros buscaremos por encima de todo el seguimiento de Cristo y la conversión interior. las visiones intelectuales e imaginarias. en especial de la Virgen María. El cristianismo nos pide la conversión del corazón. jjios (M 6. como espero y deseo. Para escándalo de muchos. No acaba aquí esta maravillosa historia. entonces .212 ACHUCAR BL CÍELO SEXTAS MORADAS «De ver a Cristo me quedó imprimida su grandísima hermosura. que. el amor sano lo cura. En efecto. y era ésta: que como comenzaba a entender que una persona me tenía voluntad y si me caía en gracia. Sin embargo. Me estoy refiriendo a la proliferación de diversos tipos de apariciones públicas. ninguna otra persona o cosa en el mundo podía compararse a la hermosura que veía en su interior. sin necesidad de fundar la fe en estas muestras exteriores. y hace bien. buscando siempre cumplir con la mayor perfección ra voluntad de Dios y dejando que Dios nos lleve de la mano como le parezca. y parecióme ser como un espejo claro toda. Entre las formas primerizas de la meditación ante una imagen y las visiones imaginarias aquí expuestas existe una gran distancia: la gracia de Dios y la disposición de la persona.9. En principio. las frecuentes hablas. no veía a nadie que en su comparación me pareciese bien ni me ocupase. será en los efectos producidos en la práctica donde podrá verificarse su autenticidad. y no se nos obliga a creer en ellas. junto a las demás formas que el Esposo tiene para enseñarle el camino del amor adulto. Viviremos procurando pasar por la vida haciendo el menor daño posible a otros y el mayor bien que podamos.. al P.d i g o . más aún.se producirá. Que incluso nosotros mismos podemos llegar a disfrutarlas. y en el centro de ella se me representó Cristo nuestro Señor.4). nunca deben buscarse. El amor enfermizo enferma al otro. que me ataba en gran manera la memoria a pensar en él. con poner un poco los ojos de la consideración en la imagen que tengo en mi alma.

que está en el centro de su alma. En el centro de la habitación. El amor cura. por visión imaginaria. imagen viva. con respecto a las demás. viviendo la fe dentro de la comunidad eclesial. pues el demonio puede con mayor facilidad infiltrarse engañando a la persona (V 28. . Será en este ámbito donde debamos situar la oración de suspensión. Quien se sienta llamado en este camino espiritual a rezar con imágenes. en el decurso de los siglos.10). perfilando. Cristo no la absorbe. ahora está dentro de ella. puede servirse con fruto de ellas. Cristo tal como lo suele ver. pero menos elevadas que las intelectuales y más peligrosas. el Esposo respeta a la esposa. Teresa se adentra por visión intelectual en otra forma de conocer a Dios. La de «Cristo de los lindos ojos» es la más documentada. en otra comunicación amorosa hacia Cristo. tiende constantemente a la plenitud de la verdad divina. Cristo ya no está cabe ella. incluyendo la «contemplación» y «la percepción íntima» de cualquier cristiano. el Espíritu Santo en forma de mancebo rodeado de 215 La suspensión en Dios. o el conocimiento intuitivo (M 6. como percepción íntima por contemplación. ella viaja. Entonces el alma se «esculpe» en el Señor. Imagine el lector una habitación circular donde las paredes. e incluso admite la posibilidad de progresar en la única verdad revelada con la asistencia del Espíritu Santo. decide hacer pintar las imágenes que ve en su interior y explica al artista cómo debe realizarlas. El encuentro se ha interiorizado. Se siente amada hasta el fondo de su ser. Es decir. 8). y también este espejo -yo no sé decir cómo. con el Concilio. en el silencio del amor. La aventura continúa. hasta que en ella se cumplan las Palabras de Dios» (Concilio Vaticano II. es decir. en el «centro» de su ser. sin caer en el individualismo. el orante se encuentra en condiciones de acceder a una nueva forma de conocimiento del misterio de Dios. esta vez desde las imágenes que ha visto dentro. El Esposo la está sanando. es decir. a su lado derecho. Tras las correspondientes consultas. plasmadas ahora en un lienzo. Cristo va hacia ella en una comunicación amorosa. Alma clara toda ella. la Virgen María y varios momentos de la pasión de Cristo y su resurrección. En este viaje uno no anula al otro. no disponemos de documentación escrita y es menor la certeza. los testimonios de quienes la conocieron son numerosos. y así vamos recorriendo las diferentes moradas. Cristo la está curando. como un espejo. ya por la percepción íntima que experimentan de las cosas espirituales. Sus pecados han sido perdonados y olvidados. que podemos definir. limando aristas. Será una manera de volver a rezar apoyada en iconos. el techo y el suelo fueran espejos. La imagen de Cristo se ve reflejada en todos y cada uno de los espejos. A Teresa le han dicho que las visiones imaginarias son más «conformes a nuestro natural». El cielo comienza en la tierra. Recuperaremos la historia en las séptimas. en la profundidad de su yo.5). Hasta ahora nuestro principal aliado ha sido -y sigue siendo. Al mismo tiempo. la Iglesia.214 ACERCAR EL CIELO SEXTAS MORADAS pejo. muy amorosa» (V 40. Cristo la va labrando de nuevo. que las meditan en su corazón. silenciosa. Piensa de este modo esquivar las trampas del demonio en el proceso oracional. nos dirá Teresa. ya por el anuncio de aquello que con la sucesión del episcopado recibieron el carisma cierto de la verdad. fuego.la meditación de la vida de Cristo a través de la Escritura. La Iglesia reconoce diferentes maneras de acercarnos al conocimiento de la verdad de Dios. el alma disfruta de una recreación de su ser.10) Seguimos con el intento de describir las distintas habitaciones que pueblan las sextas moradas y procuraremos señalar las diferencias entre unas formas de oración y otras. aunque las actuales monjas de clausura de los monasterios fundados por Teresa conservan testimonios orales muy fiables. «ya por la contemplación y el estudio de los creyentes. Vive una comunicación amorosa profunda con el Señor. Muchas se han extraviado. Cristo resucitado. A este respecto. Llegados a este punto -señala Teresa-. como señalaba en las visiones intelectuales.se esculpía todo en el mismo Señor por una comunicación que yo no sabré decir. Nuestro camino espiritual sigue apoyándose en la responsabilidad personal de cada siervo del amor. Dei Verbum. De este modo reconoce diferentes maneras que tiene el creyente para acceder al conocimiento del misterio de Dios. mientras que conservamos otras. Sabemos que ordenó pintar las tres Personas de la Trinidad. Se produce el contacto de amor entre la imagen del yo herido de la esposa y la imagen viva de Cristo resucitado.

encontramos una forma primera que tiene Dios de enseñar al alma por visión intelectual grandes verdades y misterios. en muchas ocasiones. distintos grados de intensidad. Advierte Teresa que casi siempre será así. no hay más que hacer de gozar. El creyente puede y debe intentar comprender el misterio de Dios... pues aun nunca había trabajado aun para deprender el abecé» (V 27.hace Dios al entendimiento que advierta. Teresa es parca a la hora de contarnos los secretos que Dios le va descubriendo con esta forma de oración. sino por regalo gratuito de Dios. s Por el aprendizaje sin esfuerzo. se une la presencia física de la persona amada. sin saber cómo ni dónde. A la comunicación verbal. las potencias se suspenden. quiere Dios que el entendimiento entienda sin hacer el alma nada | o r conseguirlo (V 27. y por muy breve espacio de tiempo-. Pues bien. fundamental en toda forma de conocimiento amoroso. en efecto. recibiendo el ser del otro por amor. queda capacitado para salir de sí mismo al encuentro de la otra persona: viajar hasta sumergirse en el ser del otro. como siempre. Y nótese mucho esta manera de hacer Dios que entienda el alma lo que El quiere y grandes verdades y misterios. en lo muy interior del alma. y paréceme que es adonde el demonio se puede entremeter menos. cuando. La mayor parte de las veces . En este ámbito de la experiencia humana se inserta la experiencia religiosa del conocimiento por intuición que Teresa denomina «oración de suspensión».ACERCAR EL CIELO SEXTAS MORADAS En la experiencia humana de amor encontramos algo similar.) Todo lo halla guisado y comido. Con el paso de los años..6). la forma sencilla de oración de suspensión consiste en la percepción íntima de las verdades de fe. y allí lo representa sin imagen ni forma de palabras. donde. Teresa compara la diferencia entre ellas con «la diferencia que hay en el cielo de lo que gozan unos a lo que gozan otros» (V 37.7). que allá parece tiene el alma otros oídos con que oye. por considerarse indigna de tanto don. como uno que sin deprender ni haber trabajado nada para saber leer ni tampoco hubiese estudiado nada.8). En otras ocasiones -pocas. volvemos. En sus manifestaciones cimeras. la percepción del otro se va acentuando. El amor nos ha capacitado para sumergirnos en el cerebro de la persona amada y. Dios pone en el interior del alma lo que quiere que entienda: 216 Este tipo de oración tiene. 217 «Pone el Señor lo que quiere que el alma entienda. descubrir sus aspiraciones. El caminante espiritual lo procura con honradez. se ha vuelto en un punto tan abía que estaría dispuesta a enfrentarse con cualquier teólogo . desde las formas iniciales o más bajas hasta las más elevadas. ya no buscándolas por el estudio o la meditación.7). aunque le pese. y que la hace escuchar y que no se divierta (. parece que progresivamente las verdades de fe se van iluminando. como las anteriores.2). El amor humano. y pone a su disposición su rica y amplia tradición. comprender sus deseos.n o s advierte. porque muchas veces lo que entiendo cuando el Señor me declara alguna visión que quiere Su Majestad representarme es así. por estas razones. Junto a ambas.sucederá sin estar en contemplación ni suspendidas las potencias. estando el creyente en plena conciencia. A su expresión primera puede acceder la mayor parte de los creyentes (aunque sólo sea permanecer en la puerta de la habitación). adivinar sus intenciones. al relato autobiográfico de Vida. sin dejar por ello de ser siempre un misterio. centrándose toda la persona en lo que va a suceder. Se muestra más explícita a la hora de exponer las formas elevadas de aprendizaje. aparece otra forma de conocer mediante la intuición. Llegado el momento. En un aprendizaje sin esfuerzo por nuestra parte. sino estando descuidados y con plena conciencia (V 27. cuando Dios quiere. Si ellas no son buenas. hallase toda la ciencia sabida ya en sí. mientras las elevadas quedarán reservadas a aquellos a quienes Dios quiera conceder este regalo. A fin de comprender la importancia doctrinal del acontecimiento. a entender lo que se dice. La Iglesia le reconoce el derecho y el deber de hacerlo. Recogiéndose los sentidos y potencias del alma. además de poco creíble para quien no eslá en estos asuntos (V 27..9). yo me debo engañar» (V 27. «. sino a manera de esta visión que queda dicha [visión intelectual]. incluso reconociéndole una especie de sexto sentido que le capacita para asimilar los misterios de fe incluso sin haberlos estudiado.

Devuelto a su sentido original. como lo dice el Esposo a la Esposa en los Cantares» (V 27. la hace capaz de tan grandes bienes y le comunica secretos y trata con ella con tanta amistad y amor que no se sufre escribir» (V 27. comprender mirándose.11-12). estando dentro en Él. ni dejaron cosa por darle de todas las maneras que pudieron. El juego de miradas del que hablábamos en las primeras moradas alcanza aquí y en la oración imaginaria su máxima realización.que sea como el 219 El deleite producido por la experiencia de aprender sin estudiar. y cuan poca tengo yo. No es aceptador de personas. Y es de gran provecho. aprender sin estudiar. que se da Dios a Sí a los que todo lo dejan por El.10). «luego nos parece es poca edificación no andar con mucha compostura y autoridad cada uno en su estado. adonde le da el Señor a entender grandes secretos. 218 «Quédase tan espantada.14).2). dice así: «¡Oh humildad admirable de Dios!. Centrada en el amor divino. amar sin saber. porque en el mismo Dios -digo. que basta una merced de éstas para trocar toda un alma y hacerla no amar cosa. hace que todos los gustos de la tierra le parezcan limitados para centrarse en agradar a Dios. Estando en oración. venirle de presto una suspensión. más! ¡Qué rico se hallará el que todas las riquezas dejó por Cristo!» (V. sino a quien ve que. la va centrando en el amor divino con otra intensidad y volviéndola sumamente crítica con la realidad del mundo. En . a todos ama. Hasta el fraile y clérigo y monja nos parecerá que traer cosa vieja y remendada es novedad y dar escándalo a los flacos» (V 27. quien la envía al misterio de Dios «estando dentro en Él». que sin ver nosotros cómo. adonde se le descubre cómo en Dios se ven todas las cosas y las tiene todas en sí mismo. Esto debe ser aquí. poique no es visión imaginaria. El aprendizaje múltiple de esta oración la condujo a un grado superior de oración de suspensión: «Acaece. No tiene nadie excusa por ruin que sea. y que es lo menos de lo que Vos hacéis con un alma que traéis a tales términos. pues no se me hace pedazos el corazón de ver que os dejáis mirar de unos ojos que tan mal han mirado como los de mi alma ¡Queden ya. ¡Oh almas que habéis comenzado a tener oración y las que tenéis verdadera fe!. ¿qué bienes podéis buscar aun en esta vida -dejemos lo que se gana para sin fin. sino muy intelectual. Mirarse sin ver. conforme a sus fuerzas y estado. Teresa misma se sorprende: menor de éstos? Mirad que es así cierto. Simultáneamente.9).15).hacemos grandes maldades» (M 6. se queja de su falta de locura por la causa de Dios. y vese más claro la maldad de cuando ofendemos a Dios. sigue Teresa describiendo la oración que le nace de lo hondo. de la falsa moderación al uso. pero un censor anónimo le hizo corregir lo escrito. por visión intelectual. ¡oh Señor mío!. Este conocimiento adquirido gratuitamente la está ayudando a comprender el misterio de Dios con una profundidad nueva. no ve nada. cuando el Señor es servido. lo que se puede decir. de lo que se puede decir» (V 27. pues así lo hace conmigo trayéndome a tal estado. de en hito en hito se miran estos dos amantes. y el que más. ni que les contente ninguna fuera de Vos! ¡Oh ingratitud de los mortales! ¿Hasta cuándo ha de llegar? Que sé yo por experiencia que es verdad esto que digo. sin trabajo ninguno suyo. Admirada como está. Señor. desciende Teresa al amor humano para dar a entender el amor que se tienen estos dos amigos: «Como acá si dos personas se quieren mucho y tienen buen entendimiento. En cuanto a lo primero. viendo cómo «no les quedó cosa por hacer por Dios de las que le fue posible. que parece los ve en el mismo Dios. el Señor le descubre grandes secretos viéndolos en el mismo Dios.9). que éstas no son visiones de la sacratísima Humanidad.27. quédase muy esculpido y hace grandísima confusión. de esta vista acostumbrados en no mirar cosas bajas. El amor la ha capacitado para salir de sí misma al encuentro del Esposo. estando el alma en oración y muy en sus sentidos. porque. Mirad que no es cifra lo que digo. de mirarse de hito en hito con el Esposo. ni aunque digo que ve.ACERCAR EL CIELO SEXTAS MORADAS sobre el misterio de la Trinidad y otras cosas muy subidas (V 27. Desde ahí adquiere una conciencia crítica con respecto a la sociedad y a los mismos cristianos. aun sin señas parece que se entienden con sólo mirarse.10. aunque pasa en un momento.

se me representó muy en breve (sin ver cosa formada. será Dios quien nos llevará en El sumiéndonos en su misterio. sin hablar se entiende» (V 27. éste viene a habitarnos y a darnos a conocer su presencia. De esta forma. hácese con facilidad. suceden dentro del mismo Dios. Muy importante debió de parecerle esta oración para incluirla en el Castillo. mas quedó muy imprimido en mi alma. siguiendo a san Agustín. mejor dicho. Esto es mucha ganancia. Estamos dentro de El como dentro de un castillo o palacio muy hermoso. a lo largo de las moradas. no haciendo falta ni faltando de estar conmigo» (R 18). En un movimiento de Dios hacia nosotros. Allí mismo. La esposa ha quedado capacitada para comprender la realidad desde el mismo misterio de Dios: la realidad propia. así como allá. Ahora quiere Jesucristo conducirnos de la mano a salir de nosotros mismos al encuentro de Dios.se comunicaban a todo lo criado. siempre de la mano de Jesucristo. descubrió en la profundidad del ser humano un castillo habitado por el mismo Dios. sin comparación con la de la tierra. estando allí dentro. o. Un cambio sustancial. porque . La persona es la recipiendaria de los regalos de Dios. Parecíame que de dentro de mi alma -que estaban y veía yo estas tres Personas.ACERCAR EL CIELO SEXTAS MORADAS ese maravilloso viaje describe el ser de Dios comparándolo con una «morada o palacio muy grande» (M 6. yo no lo sé. del cual disfrutamos en prenda desde las cuartas moradas: «Lo que me parece es que quiere el Señor de todas maneras tenga esta alma alguna noticia de lo que pasa en el cielo. Todo nuestro intento ha consistido en viajar a la profundidad del yo al tiempo que salíamos al encuentro del hermano. las cosas de la vida se descubrirán de diferente modo. En especial. Todas las gracias recibidas hasta el momento venían de Dios hacia el hombre. Desaparece el miedo a la muerte: «También me parece me aprovechó mucho para conocer nuestra verdadera tierra y ver que somos acá peregrinos. haber visto que es tierra adonde ha de estar muy a su descanso. porque en la aventura del amor siempre hay un viaje de ida y otro de vuelta. Dios sufre en sí mismo las maldades cometidas por los hombres y no nos deja jamás de amar. El viaje maravilloso a las entrañas de Dios la llevará a pregustar el reino ansiado. qué pierden los que son contra Mí. dentro de Dios. se ha ido produciendo un repliegue hacia el interior de nosotros mismos. la del mundo y la del propio Dios. Saber escribir esto. y también para considerar las cosas celestiales y procurar que nuestra conversación sea allá. una: las vicisitudes del ser humano. la oración de suspensión en sus formas más elevadas introduce en una nueva manera de conocimiento de la realidad. para pasar el trabajo del camino. cuando ya en Vida había relatado la primera experiencia con las mismas palabras: 220 «También entendí: "No trabajes tú de tenerme a Mí encerrado en ti. no dejes de decírselo». «Metida en el cielo» ve a su padre y a su madre rodeados de una luz especial. incluidos los pecados. descubre en un momento verdades de fe. estas visiones del cielo se multiplicaron.3). el mismo lenguaje utilizado anteriormente para describir al ser humano. acordándome de los pecados que he hecho» (V 40. desde Dios. y es gran cosa ver lo que hay allá y saber adonde hemos de vivir. hasta poder decir con san Pablo que «Cristo habita en mí». Porque si uno ha de ir a vivir de asiento a una tierra. escucha del Señor: «Mira. Viaja al centro de su alma habitada para permanecer en compañía de la Trinidad. todo sucede en el corazón de Dios.9). Teresa ha oído ese mensaje en su interior: encuentro de Dios. cómo se ven en Dios todas las cosas y cómo las tiene todas en Sí. porque en El se encierra la totalidad de la realidad del hombre y de la historia. Ahora será el hombre quien vaya al 221 «Estando una vez en oración. A partir de ahora. mas fue una representación con toda claridad). Allí descubre que todas las cosas están en Dios. Se le revela que en Dios se ven todas las cosas y todas las tiene dentro de sí. y paréceme a mí que. Nuestro camino espiritual. Cristo ha venido al encuentro del caminante. sino de encerrarte tú en Mí". y es una de las grandes mercedes que el Señor me ha hecho y de las que más me han hecho confundir y avergonzar.10). Para poder comprender la novedad hemos de recordar cómo. contemplando cómo se comunica con la creación sin dejar de estar en ella. hija. Con el Esposo hemos ido interiorizando el amor. esle gran ayuda. ahora el siervo del amor está en disposición de meterse en el misterio de Dios.10. De los cuarenta y siete a los cincuenta años.

Está contenida en la Escritura y es de libre acceso a los verdaderos amadores de Dios: «Todo es mentira lo que no es agradable a mí». algunas de las órdenes religiosas con mayor vigencia en época de la santa. . Y recibe un aluvión de regalos. Comienzan las premoniciones de pequeños hechos futuros. A quien más lo entiende agrada más a la suma Verdad. y púsoseme delante —a mi parecer sin considerarlo. y así entendí qué cosa es andar un alma en verdad delante de la misma Verdad.1-6). porque. comprende una verdad que es el cumplimiento de todas las demás verdades. porque anda en ella» (M 6. que comenzó con el conocimiento propio de las primeras moradas y se desarrolló en la virtud de la humildad de las terceras. V 38-40). Este acontecimiento ya había sido destacado en la autobiografía. y acaéceme algunas veces ser los que me acompañan y con los que me consuelo los que sé que allá viven. las cosas se descubren desde El. sino la miseria y ser nada. y muy claro dado a entender que él solo es verdad que no puede mentir» (M 6.7).esto: que es porque Dios es suma verdad. más que si muchos letrados me lo hubieran enseñado.10. y los que acá viven. anda en mentira.. mostrar Dios en sí mismo una verdad. es en sí misma verdad. y la necesidad de hacer algo. Teresa ha llegado a conocerse a sí misma sin máscaras.. y todas las demás grandezas de esta grandeza» V 40. y otras sin hablarme.. Teresa señala dos que. «. y todas las demás verdades dependen de esta verdad.1-4). y parecerme aquéllos verdaderamente los vivos. Lo ha escuchado bien claro en un habla de Dios. Con el conocimiento de las realidades celestiales. que debemos dar a Dios lo que es suyo. tan muertos. y desde El se contemplará la existencia en su conjunto. por su importancia. y a nosotros lo que es nuestro. Gracias a la relación amorosa con Jesucristo. mentira. en diferentes visiones. Paréceme que en ninguna manera me pudieran imprimir así. También contempla en el cielo o en su tránsito desde la muerte a varias personas queridas. sino de presto. Esta verdad que digo se me dio a entender.10. así muy de presto y de manera que no se puede decir. establece la distinción entre la realidad del mundo y la realidad de Dios y descubre la relación entre ambos y su diferencia. con más claridad algunas cosas que las que por palabra se me decían. Al primero le da una relevancia especial cuando nos advierte: «También acaece. Esto que entendí. como ha querido el Señor mostrar algo de lo que hay allá. y procurar sacar en todo la verdad (M 6. que todo el mundo me parece no me hace compañía. es darme el Señor 223 Culmina aquí un largo proceso a través del itinerario espiritual. piensa que no debemos querer que nos tengan por mejores de lo que somos. Todo lo que he dicho entendí hablándome algunas veces. como nunca antes le había sucedido. de llevar a cabo en la Iglesia alguna acción creativa que ayudara a la causa del reino. a entender que es la misma Verdad.en no hacer caso de cosa que no sea para llegarnos más a Dios. Metida como otras veces en la Majestad de Dios. Entre los numerosos secretos que averiguó en el transcurso de esa etapa. La realidad en su conjunto queda centrada en Dios. en especial cuando tengo aquellos ímpetus» (V 38. Ahí mismo brota el auténtico sentido de la humildad: «Una vez estaba yo considerando por qué razón era nuestro Señor tan amigo de esta virtud de la humildad. hallada entre sus papeles íntimos: «Esta es la verdadera humildad. estáse pensando. vienen a su consideración. que ve realizados posteriormente. como todos los demás amores de este amor. que parece deja oscurecidas todas las que hay en las criaturas. conocer lo que puede y lo que yo puedo» (R 28). Entendí grandísimas verdades sobre esta Verdad. nace un nuevo acatamiento de Dios y el convencimiento.5). la fe cristiana sume al mismo tiempo en la profundidad de la realidad terrestre y de la divina. y quien esto no entiende. y es sin principio ni fin. ni tan claramente se me diera a entender la vanidad de este mundo. la Escritura ocupa su lugar predominante. Dios es la Verdad por excelencia. que lo es muy grande no tener cosa buena de nosotros. no podemos omitir: el descubrimiento de que Dios es la Verdad. Inmersa en Dios. y la humildad es andar en verdad. Por paradójico que parezca. Está decidida a andar en verdad delante de Dios.6). el resto.. respecto a las tres Personas de la Trinidad (cf.222 ACERCAR EL CIELO SEXTAS MORADAS sólo mirar el cielo recoge el alma. El mundo queda relativizado.10. Palabras que escucha en su interior dictadas por el mismo Dios y que le recuerdan la pregunta que hace Pilatos a Jesús antes de su ejecución.

9). Pasemos ahora a las partes secretas de la habitación que. quiere cambiar el mundo. queda abrasada con una saeta que le clavan en el corazón. Sigue la mariposilla revoloteando sin encontrar reposo donde morir tranquila para terminar de renacer a una vida enteramente nueva. Crecido el amor. En sus inicios se fundamenta en el sentimiento hacia el otro. Ahora Dios «le quiere dar alguna noticia de en qué la h a d e hacer» (M 6. Sucede lo mismo en la esfera del amor. el amor terminará por purificarse en esta habitación extraordinaria. por una parte. El sentimiento fervoroso -dirá ella. Teresa. con su proverbial sentido común y gracejo. el creyente. por el considerable aumento de las depresiones psíquicas. rado. Estando Teresa disfrutando de las visiones imaginarias antes mencionadas. Son las locuras de un amor primerizo. hacen que nuestro estado de ánimo no permanezca siempre igual. Yo he visto a gente casada y con hijos en la situación de lamentar no poder dejarlo todo y marchar al primer monasterio de clausura para vivir el resto de sus días alabando a Dios. la especial fragilidad que muestra actualmente el hombre occidental. tengan la certeza los verdaderos amadores. todos hemos pasado por experiencias similares cuando el primer ímpetu religioso nos invadió y queríamos cambiar el mundo en dos días. o el recién convertido. Incluso podemos comprobar. Está preparada para lanzarse a la acción. y quién sabe si disfrutar. Con su sabiduría.8). Comenzaremos desde abajo buscando conexiones con la experiencia amorosa entre humanos. Le crecía tanto la devoción que se le ponía un desasosiego en el pecho que le impedía hasta respirar. Y. un fuerte dolor por la au- . Incluso dicen que el día a día de los mercados financieros internacionales responde a un estado de ánimo que reacciona frente al acontecer político y económico mundial. En una especie de entusiasmo exultante. no ella. Las circunstancias. lo que le produce. bien externas. hasta que aprenda a amar «por vía suave y no a puñadas». Suele suceder al inicio de la vida espiritual.ACKRCAK EL CIELO SEXTAS MORADAS Conociendo ya plenamente que la humildad es andar en verdad y que la Verdad es Dios. también pasó por el trance. quiso Dios llevarla a una nueva experiencia amorosa. Formamos parte de una totalidad social y no somos inmunes ante sus vicisitudes. económica o política influye decisivamente en la marcha de la vida de las gentes. Los primeros atisbos amorosos de un amor inmaduro encuentran su punto de apoyo en el sentimiento provocado por la persona de la que nos hemos enamo- 225 De lo dicho extraemos dos conclusiones: quien más quien menos. En la euforia de este primer enamoramiento encontramos la mejor comparación en orden a comprender la experiencia espiritual Je esta habitación de las sextas moradas en su forma más baja. Habrá mayor o menor intensidad. Volveremos enseguida sobre el asunto. al no poder soportar por más tiempo su ausencia. de haber habitado en algún momento un rinconcito de esta habitación de las sextas moradas. En su lento discurrir hacia la madurez. Retendremos de lo dicho anteriormente esos ímpetus que a veces tenemos las personas y que se manifiestan en diversos ámbitos de la vida. sobre todo si se ha vivido apartado de Dios largo tiempo. reconociendo sus limitaciones y que todo depende de El. ha crecido el deseo y produce un gran desasosiego que muy pronto se verá recompensado en las séptimas moradas. Quisiera morir para contemplarle cara a cara. El protagonista es Dios. o la noche oscura teresiana (M 6. Jesucristo la ha llevado de la mano hasta el corazón de Dios. porque el deseo amoroso hay que saber encauzarlo con un trabajo interior lento: «Así que es menester gran discreción a los principios para que vaya todo con suavidad y se muestre el espíritu a obrar interiormente» (V 29. La situación laboral. Encendida en el fuego del amor. 224 «Es imposible tener memoria de cosa de nuestro Señor». aconseja acallar a ese niño que llevamos dentro con un regalo de amor. en segundo lugar. Sabemos por propia experiencia que el hombre padece constantes altibajos en su ritmo de vida. Ella ya está lista para escuchar la voluntad divina. Dios parece llagar el alma y dejarla herida de amor. bien internas. Dios concede conocer a algunos habitantes. por gracia. dándole «unos ímpetus grandes de este amor» que sentía hacia Dios.la tenía acelerada.11) Nos acercamos de puntillas a la última habitación de las sextas moradas para presenciar. ha quedado lista la esposa para llevar a cabo la voluntad de Dios. Confundir amor (maduro) con sentimiento (enamoramiento) provoca estragos en las relaciones humanas.10. algunas de las muchas riquezas que en ella se encierran.

Gracias a Dios. que no hay desear que se quite. un gran deleite de saber que es Él quien lo hace. En consecuencia. El matrimonio espiritual de las séptimas moradas culminará el proceso descubriéndole la escatología realizada gracias al encuentro pleno con el Resucitado.8-16. que de presto pasa. con san Pablo. Sí. Al sacarle. ni se contenta el alma con menos que Dios» (V 29. varias personas habían hecho copias antes de la intervención del censor y hoy hemos podido recuperar su sentido original. un ángel pequeño y hermoso: «Veíale en las manos un dardo de oro largo.11. sin embargo no puede gozarlo. El deseo de disfrutar plenamente de Dios la conduce al deseo de morir. mas agudamente hiere. M 6. por otra. Al igual que los primeros cristianos. por otra. Durante este tiempo se nos ha impedido comprender la tragedia de la noche oscura en santa Teresa. tanto de la escultura como del relato teresiano. ha resultado fatal para la causa teresiana. Éste me parecía meter por el corazón algunas veces y que me llegaba a las entrañas. se ve claro que no podía proceder de nuestro natural. la Parusía. adonde este rayo. Bernini plasmó la experiencia en una escultura de gran belleza. Quiere a Dios. todo cuanto halla de esta tierra de nuestro natural y lo deja hecho polvos. aumenta la pena: 226 Algunas veces veía en forma corporal. desea la llegada definitiva del Esposo. para que se lea «ser». El desaguisado atraviesa cinco siglos. es la forma religiosa que tiene Teresa de gritar con los primeros cristianos ¡Maranatha. y me dejaba toda abrasada en amor grande de Dios. la culminación del amor en el matrimonio espiritual (desgraciadamente. Tampoco es golpe. está desposada con Jesucristo y. me parecía las llevaba consigo. sino en lo muy hondo e íntimo del alma. hacia el lado izquierdo. provocadas por la lejanía del Esposo. R 15). En definitiva.13). Viendo que el Señor no termina de llegar. nos hallamos ante experiencias dobles. El cambio es sustancial: no es lo mismo perder la memoria del Señor que perder la memoria de mi ser.ACERCAR EL CIELO SEXTAS MORADAS sencia del Esposo y.. ¿Cómo es posible . al no producirse. crece el deseo de encuentro pleno. y tan excesiva la suavidad que me pone este grandísimo dolor. mas cualquier cosa que sea.andándose así esta alma abrasándose en sí misma. al igual que los profetas bíblicos. En medio de la desolación extrema surge 'a «pena delgada y penetrativa» que le hace preguntarse con el salmista: «¿Dónde está tu Dios?» Otras veces cree.. encendida en amor como está. queda horrorizado ante la frase «es imposible tener memoria de cosa de nuestro Señor».un golpe. V 20. «Bien entien- . mitigado por el toque de amor que recibe. daría cualquier cosa por ayudar al Esposo. acaece muchas veces por un pensamiento muy ligero. que me hacía dar aquellos quejidos. Teresa ha sido conducida por el Esposo al desierto de la soledad absoluta. Podemos afirmar que Teresa vive un profundo impulso escatológico. Presencia gozosa de Dios y sufrimiento por su lejanía. o por una palabra que oye de que se tarda el morir. al igual que Jesucristo en la cruz. Teresa relata una modalidad de esta experiencia.olvidarse del Señor después de todo lo que acabamos de ver? Debe de ser un error de la autora. Teresa lo llamará «pena sabrosa» (V 29. La conocemos con el nombre de «transverberación». por una parte desea la muerte y el encuentro definitivo. la participación plena en la resurrección de Cristo. No digo que es saeta. el cristianismo actual ha perdido ese impulso escatológico). En este contexto. Pero la interpretación que se hizo en el barroco. ausencia y presencia. y al fin del hierro me parecía tener un poco de fuego.2). Y no es adonde se sienten acá las penas. que por el tiempo que dura es imposible tener memoria de cosa de nuestro Señor» (M 6. la noche oscura absoluta (cf. o como si viniese una saeta de fuego. Esta misma experiencia la vivieron san Pablo y muchos de los primeros cristianos. estar crucificada entre el cielo y la tierra.p i e n s a . a mi parecer. Tacha a conciencia la última sílaba de la palabra «señor» y coloca una «r» encima del borrón. Dolor y suavidad.11. de dolor y deleite. ven. aunque digo golpe. pena sabrosa: dos contrarios unidos inexplicablemente. Crecido el amor. Se distingue de la anterior por la radicalidad con que se experimenta la ausencia de Dios. Era tan grande el dolor. Todavía nos regala Teresa una nueva modalidad de pena más elevada.8-11). venir de otra parte -no se entiende de dónde ni cómo. Señor Jesús! 227 «. Cuando el censor lee el manuscrito. en mi opinión.

cf. al comienzo de vivir esta experiencia. que no asienta en cosa de la tierra. En el desierto. vuelven las dudas. del demonio. La experiencia repercute en el cuerpo. ni creo se la harían las del cielo como no fuese el que ama.. y se labra o purifica como el oro en el crisol. Las palabras del Señor siempre le dan seguridad. el resto. y que tuviese en más esta merced que todas las que me había hecho. sin poderlo remediar. los que estaban a su alrededor. En una ocasión.. ve al demonio hacia el lado izquierdo en figura abominable.ACERCAR EL CIELO SEXTAS MORADAS de que no quiere sino a su Dios. todo es sombra. Se ve como la Virgen traspasada de dolor ante la cruz. pues está ausente de su bien. Él le respondió «que no temiese. que en esta pena se purificaba el alma.1011). Otras veces veía mucha multitud de ellos a su alrededor. ausencia y nada. y que se purgaba allí lo que había de estar en purgatorio» (V 20. para dar pena» (V 30. el vacío existencial que atenaza a tantos. La pena le hace salir de sí. Sigamos bajando con Teresa a las profundidades del desamor antes de ver realizado en vida el Amor con mayúsculas: . Da. porque criatura de toda la tierra no la hace compañía. de la ausencia absoluta de Dios. Por eso preferiría morir en su soledad para demostrar que el amor es más fuerte que la muerte. como la samaritana pidiendo agua al Señor porque se muere de sed y nadie se la da. de cualquier pensamiento necio que le pasa por la cabeza. que murió en agosto de 1986. olvidaban. sin embargo. como era su temor. ni quiere que se le quite. Está bordeando la escatología. el infierno equivale para santa Teresa al reino del silencio. Mas vese como una persona colgada. y no puede llegar al agua. no menciona el parecido. La atormentaban cuando intuían que alguna persona se iba a beneficiar a través de ella (V 31). la noche oscura de Cristo en la cruz. como Job en medio de las tentaciones. quien la entiende gracias a su propia experiencia y le dice que es espíritu de Dios y no del demonio.11. sino ya en tal término que con ninguna se le quitaría.12). y podríamos añadir: como la noche oscura de Teresa de Lisieux en los dieciocho últimos meses de su vida.5). que para qué quiere vida. Todo se resume en silencio. Procura distraerse con la acción exterior. Carcastillo). «veía que no me entendía nadie». Otras veces oía golpes. Está comprobando en propia carne el sinsentido de la vida. No queda ninguna memoria de haber creído en Dios. olieron a piedra de azufre. Bien. Toda su ansia es morirse para poder ver a Dios. y eso no se lo dan» (M 6. para poder mejor poner los esmaltes de sus dones. Preocupada por el dolor de la ausencia. El agua bendita le parece el remedio más eficaz para ahuyentarlo.8). los más variados disparates acuden a su mente y le parece que los demonios juegan a la pelota con su alma. si no es con la que dijo nuestro Señor a la Samaritana.16. Teresa ha buscado personas y situaciones bíblicas similares a las suya y ha encontrado varias. o como el hermano Zacarías (Monasterio de la Oliva. Influida por la iconografía de la época. opino que esta vivencia teresiana reproduce e interpreta el silencio de Dios ante la crucifixión de Cristo. Se muere por morir.. V 30. Incluso una noche le pareció que querían ahogarla. pero ha omitido la esencial. Sólo quedaba una memoria como cosa que se ha soñado. como si jamás hubiera tenido regalos suyos: «todas las mercedes que me había hecho el Señor se me 229 Continuemos con el calvario de Teresa. mas no ama cosa particular de Él. porque. ni de haber experimentado nada religioso. sino todo junto le quiere y no sabe lo que quiere» (V 20. En efecto.14). como si nunca hubiera creído en Él. y no sed que puede sufrir. Vive sin Dios. dar grandes gritos recordándole el traspasamiento que tuvo la Virgen María al contemplar horrorizada la muerte de su Hijo. antes todo la atormenta. expuso al Señor sus temores. abrasada con esta sed. por fin. pero debe consultar con algún maestro espiritual. Algo así debe de ser el infierno. Envuelta en el torbellino de la nada. Siente una soledad extraña. no ella. queda presa. Desea tanto el encuentro con el Esposo que se subleva ante el retraso de su llegada. y sufre el dolor de la ausencia con las manos descoyuntadas. él también vivió los últimos años de su vida en la noche más absoluta. piensa ella (V 30. el pulso muerto. No lo encuentra...la razón que tiene para penar. aunque no le apetezca. 228 «.. ni al cielo puede subir. y. con fray Pedro Alcántara. Por motivos que desconozco. Pero cuando la enfermedad se junta con la pena de la ausencia. la noche se ha hecho tan oscura que casi roza la desesperanza. de la oscuridad. un «negrillo» al que le salía una gran llama del cuerpo. a quien tuve la dicha de conocer personalmente.

a quien Teresa quiso imitar toda su vida. De ahí nacerá una compasión hacia el pecador. ¿A qué se debe esta conciencia tan fuerte de ser tan pecadora como para merecer varias veces el infierno? En mi opinión. El hombre sin pecado cargó libremente con el pecado de todos. Es decir. padecer con alguien) las vicisitudes del otro. como para esforzarme a padecerlas y dar gracias al Señor que me libró. no se cruza de brazos. un «tan desesperado y afligido descontento». Amén» (V 40. porque me ha aprovechado muy mucho. ella misma confesará que sus pecados nunca han sido tan graves. así para perder el miedo a las tribulaciones y contradicciones de esta vida.11. sobre todo. por el pecador.230 ACKKCAR EL CIELO SEXTAS MORADAS «Estando un día en oración. «en esta visión quiso el Señor que verdaderamente yo sintiese aquellos tormentos y aflicción en el espíritu. Parecíame la entrada a manera de un callejón muy largo y estrecho. como si el cuerpo lo estuviera padeciendo» (V 32. comprende de otro modo sus pecados y los ajenos. hasta el extremo de confesar que Dios la ha sacado varias veces del infierno para acercarla a su vida de amor. Los hay que acarrean dos o tres personas. me halle en un punto toda. Una sociedad civilizada se distingue por articular medidas políticas y sociales que ayuden a los rnás desfavorecidos. Ello fue en brevísimo espacio. me parece imposible olvidárseme. emerge la compasión por el mal. dolor en el cuerpo y. De repente ha descendido al mundo del mal en su radicalidad absoluta. . pero muchos otros pueden caer en el infierno. que me parecía estar metida en el infierno. la bajada al mundo de la oscuridad la ha hecho contemplar el mal en sí. aunque se siente muy pecadora. se lo apropia. mas aunque yo viviese muchos años. V 32. una pena tan grande.se puede cargar con muchos por solidaridad compasiva. Por la solidaridad en el mal. al contrario. a manera de horno muy bajo y oscuro y angosto. En el amor adulto -enseña Teresa. El colofón de la autobiografía no puede ser más significativo al respecto: «Plega al Señor. ¿No nos recuerda todo ello la bajada de Cristo a los infiernos tal como la conserva la Iglesia en su tradición y como rezamos en el Credo? Hay personas que no pueden cargar ni consigo mismas. para solidarizarse con él. y no permita se 231 Se siente pecadora. se convierten en esclavos Por amor. va a culminarse un proceso de larga duración que la llevará a convertirse en fundadora de monasterios de clausura. integra como propio el pecado del otro. Hace suyo el pecado ajeno. que no sabe explicarlo. de males tan perpetuos y terribles» (V 32. a lo que ahora me parece. no como una ensoñación abstracta. quiera que en todo acierte yo a hacer su voluntad. pues es poderoso y si quiere puede. ausencia absoluta de Dios. sino como una consecuencia del mal que hay en el mundo provocado por el pecado. A otros les basta con hacerse cargo de su Propia vida.4).1). de modo que a partir de entonces sólo deseará hacer todo lo que pueda para evitar el infierno a otros que. Una vez asumido el pecado propio y ajeno. y yo merecido por mis pecados. a manera de una alacena. un ahogamiento del alma. su forma de colaborar para que haya menos infierno en el mundo. Será la respuesta que dará a Dios esta mujer genial. el suyo y el ajeno. En las entrañas del descenso a los infiernos. pasaría yo muchas muertes muy de buena gana» (cf. hacia quien está en el mundo del mal. M 6. sin saber cómo. la ha librado a ella de cárcel tan tenebrosa. Al apropiárselos. el amor adulto es capaz de cargar con el prójimo en lo bueno y en lo malo.6. El Señor. Entendí que quería el Señor que viese el lugar que los demonios allá me tenían aparejado. Siendo libres. Al cabo estaba una concavidad metida en una pared.24). adonde me vi meter en mucho estrecho» (V 32. tomando una actitud activa. «por librar una sola de tan gravísimos tormentos. La enfermedad o los graves errores cometidos obligan a la sociedad a hacerse cargo de ellas. pierda esta alma que con tantos artificios y maneras y tantas veces ha sacado Su Majestad del infierno y traído a Sí. y muchas sabandijas malas en él. Compasión significa [Vivir con-pasión (compasión viene de com-padecer. por su misericordia. el místico se experimenta carne de pecado.3). El máximo exponente de esta actitud vital lo encontramos en Jesucristo. no lo contempla de forma pasiva. Sin embargo. El suelo me pareció de un agua como lodo muy sucio y de pestilencial olor. Siente fuego en el alma.7). reconoce que había sido «una de las mayores mercedes que el Señor me ha hecho.

Y en medio de todo esto.232 ACERCAR EL CIELO SEXTAS MORADAS haciéndose esclavo para liberar de la esclavitud a quienes estaban sometidos por la ley del pecado. El siglo xx nos ha dejado abundantes relatos estremecedores del mal en la tierra. Realmente. El Señor le quita la pena. en que el miedo era un sentimiento generalizado y los demonios formaban parte del paisaje. descendiendo al misterio del mal absoluto. nos dirán el existencialismo y el nihilismo. de organizaciones de todo tipo. Poco a poco. El acceso a la maldad absoluta ha cambiado mucho con respecto a los tiempos de santa Teresa. La sociedad occidental se ha secularizado. Teresa fue una mujer privilegiada en muchos aspectos. Lo esencial consistía en pasar por una vivencia obligatoria para el ser humano y para el caminante espiritual: descubrir la ausencia de Dios. El hombre actual ha adquirido una autonomía que resultaba impensable en el siglo xvi.. De este viaje a las tinieblas debemos extraer las consecuencias para nuestras vidas de itinerantes espirituales. Otras veces el Señor la reconfortaba con sólo decirle: «No estés fatigada.. entonces se regalaba con El. quiso el Señor llevarla a los abismos por medio de visiones. incluso de partidos políticos. porque ya no encuentra sufrimiento comparable al que acaba de pasar. o con alguna visión. Los momentos de noche podían durar tres o cuatro horas. diremos que para «engolosinar» a las almas y animar al creyente a sumergirse en las séptimas moradas. adonde el verdadero consolador la consuela y fortalece. pero convertimos en demonio al primero con el que nos encontramos. No admite tutelas de ningún tipo. escuchando a Cristo en el silencio de la cruz. Pero como no hay noche sin día. ni cielo sin infierno. ni la marginación. Terminaré apuntando una hipótesis para desarrollar en otro lugar: los individuos viven procesos de crecimiento en sus vidas. la bajada a los infiernos ha sido necesaria. Cuando el dolor era intenso. Teresa (y espero que muchos seguidores de su itinerario espiritual) ya está preparada. compartiendo tentaciones con Job. no tuvo que sufrir en carne propia ni la pobreza extrema. Esta es la redención aportada por Jesucristo. que casi es lo ordinario con un arrobamiento grande. las socie- jades occidentales tienen una gran nostalgia de Dios. buscando el agua de la samaritana. El Dios de la filosofía ha muerto. de otra manera. para que quiera vivir todo lo que fuere su voluntad» (M 6. y mejoraba de inmediato su estado de alma y cuerpo. en la experiencia de la ausencia de Dios relatada por santa Teresa en este capítulo de las sextas moradas. Gracias a que pertenecía a una clase social acomodada. Muchas de las funciones realizadas antaño por la Iglesia se han transferido a los Estados-nación. las sociedades también. porque ya sabe que sólo en El encontrará el verdadero consuelo (M 6. 233 «. Tampoco religiosas. fortalecida.. El hombre occidental se halla inmerso. pierde el miedo a todo lo que pueda sucederle en la tierra. eso sí. pero la realidad de la noche oscura anida en cada uno de nosotros.11. El infierno se encuentra en la tierra. No creemos en los demonios. incluso días o semanas.9).11. quejándose de tener que soportar pruebas tan dolorosas (V 30. una mala salud de hierro. donde estas ideas se verán hechas realidad.14 y 19). el Señor va dando noticia de Sí con regalos (R 5.. Habíamos dejado a la pobre mariposilla penando en la noche oscura de la ausencia. dirán los analistas. queda desasida de todo lo creado. Y por encima de todo. El misterio del mal en su absoluta desnudez apenas la rozó. El infierno es el mal y la ausencia de pios. Tuvo. luz sin oscuridad. ni graves contratiempos durante sus primeros años. ¿Qué ha sido de ella? ¿Hay alguna salida del túnel? Retomemos el asunto siguiendo los pasos de nuestra guía. De los regalos sale con ganas de [vivir. lo importante es viajar a él. la nada. una parte de Occidente vive rodeada de unas posibilidades económicas y políticas desconocidas para nuestros antepasados. el misterio del mal. En definitiva. acompañándolo en la bajada a los infiernos. no hayas miedo». el infierno son los otros. la noche oscura. cuando la pena no era excesiva. Desde los tiempos de santa Teresa las sociedades modernas han experimentado un profundo cambio. Entienda el lector moderno la mentalidad del siglo xvi. para esto sirve este camino espiritual. También quedaba sanada con alguna visión de las anteriormente descritas. ya puede colaborar con Cristo en la tarea redentora. vivía dos cosas contra- .10). Lo comprobamos cada día en la televisión.no se quita su deseo ni es posible haber remedio que se quite esta pena hasta que la quita el mismo Señor.14). En la comunión eucarística encontraba un instante de descanso. y la realidad grita la violencia e injusticia del mundo. Surgen por doquier religiones laicas camufladas de sectas.

y en las sextas imita a su Señor en la cruz. queda el alma empapada del agua viva que pedía la samaritana.. y en el padecer dolor vida y consuelo. Todos los males destierra en este suelo.19). que ella sola es el camino para el cielo. Sucedió en Salamanca el día de Resurrección de 1571. En este instante nace la acción creativa de un amor adulto. En seguida volveremos sobre ello. conocedor de días y noches. Ahora entiende la pregunta de Jesús a los hijos de Zebedeo: si podrían beber el cáliz que Él había de beber. y su fruto le ha sabido a Dios del cielo. En lo más profundo de la noche existe la esperanza del alba. en medio. aunque haya guerra. La vida comienza en la misma cruz: el evangelio de san Juan tenía razón. la cruz le es "árbol de vida" y de consuelo. Lo condensa la poesía 19: «En la cruz está la vida y el consuelo. . Cuando. Antes debemos terminar de describir el mayor regalo que hizo el Señor a Teresa tras una de sus crisis de ausencia de Dios. pues a ella no la hace falta.. loma la cruz on gran consuelo. Con los regalos. que estando en oración tuve un gran arrobamiento y parecíame que nuestro Señor me había llevado el espíritu junto a su Padre y díjole: "Esta que me diste te doy".) siempre está bullendo el amor y pensando qué hará (. y el camino más seguro para el cielo». que a su sombra se ha sentado para gozar de su Amado. los arrobamientos o visiones la consuelan y transforman.. que nunca cesa de hacer movimiento la arena hacia arriba (. Escribe a su confesor: «Hasta esta mañana estaba con esta pena. el Rey del cielo. llegando incluso a perder el sentido.234 SEXTAS MORADAS ACERCAR EL CIELO dictorias. la Teresa inquieta y andariega. y ella sola es el camino para el cielo. Años y años vivirá Teresa intercalando cruz y vida. Un amor crecido.3). Después que se puso en cruz el Salvador. En el pensamiento teresiano no cabe la noche del desgarro absoluto. junto a una esperanza futura. y ella sola es el camino para el ciclo. pena y gozo. y el gozar de mucha paz. ya la tiene a ella empapada en sí. «es como unas fontecicas que yo fie visto manar. y un camino deleitoso para el cielo. Alma mía. Es una "oliva preciosa" la santa cruz que con su aceite nos unta y nos da luz. Pena y deleite caminan juntas si el amor adulto gobierna la nave. de cielos e infiernos. De la cruz dice la Esposa a su Querido que es una "palma preciosa" donde ha subido. c gs la cruz el "árbol verde y deseado»" de la Esposa. 235 y muy de veras del mundo desasida. en algunas ocasiones. la argamasa que todo lo une: el amor. Y. El alma que a Dios está toda rendida. El verdadero amador ha meditado la Pasión de Cristo en las primeras moradas. En la cruz está "el Señor de cielo y tierra". se siente capaz de descubrir el sentido más profundo de tanto sufrimiento: ha estado reproduciendo en su vida la extrema dureza del sufrimiento de Cristo en la cruz. gracias a las mercedes del Señor. Llevaba varios años fundando monasterios y volcada en la acción. En el silencio de Dios ante la cruz.) que no sosiega ni cabe en sí con el amor que tiene.. para que la ayudasen a alabar a Dios» (V 30. en el corazón de Cristo latía el gozo de cumplir la voluntad del Padre. y estuvo en peligro de muerte. en la cruz está "la gloria y el honor". y ella sola es el camino para el cielo. ha entregado su voluntad en las quintas. Ha pasado por el cáliz amargo de la cruz. y ella sola es el camino para el cielo. y parecíame que me llegaba a sí» (R 15. Querría bebiesen los otros. puesto a prueba. Todo el conjunto nos da pie para interpretar la noche teresiana y el silencio de Dios en la cruz de su Hijo: en las mismas entrañas del dolor anida una luz de esperanza.

3). seguiremos ahora la pista de las anotaciones hechas por Teresa en orden a la transformación personal de la amada 237 e e «. las sextas moradas constituyen un tratado sobre el modo en que una persona puede transformarse en amor. está plenamente enamorada de su Esposo. La transformación de la persona por el amor Los grandes cambios personales se iniciaron en las quintas moradas.6. El Señor viene en su auxilio con el arrobamiento arriba descrito y le lleva el espíritu junto a su Padre. Ya está lista para el matrimonio espiritual.28): no es mejor que las demás (M s .17). Daba comienzo «otra vida nueva.6). si no fueren las que puede aplicar para servicio de tan gran Dios» (M 6. o en medio del mundo para ayudar a Dios (M 6. porque mientras más cosas viéremos de ella. al verse el alma indigna de tantos regalos (V 19. Ivíuchos de los «efectos» se han ido explicando en el apartado anterior. puede estar convencida de que no es espíritu de Dios. Este inmenso cúmulo de experiencias relativas al amor casi consumado transforman a la persona totalmente.236 ACERCAR EL CIELO SEXTAS MORADAS Cuenta su primer biógrafo. El aprendizaje en el amor da comienzo en ese instante. al entregar la voluntad en las manos de Dios.3). 4. la resurrección. aunque más le desecho. todo le parece basura (V 38. Cuanto más de Dios sea la merced. y tuvieron que acostarla en su celda.65. llegando a ser ella misma.2. vivía Dios en mí» (V 23. que todavía el deseo de verle. De ahí deducimos que las sextas moradas se inician en el momento de la conversión adulta. porque su patria verdadera es el cielo (V 38. el siervo del amor se encuentra consigo mismo.1). No obstante. ni el demonio podría representar cosas que tanta operación y paz y sosiego y aprovechamiento deja en el alma.escribió a su confesor estas palabras: n las sextas moradas. La voluntad toda ella empleada en hacer la voluntad de Dios sin buscarse a sí misma. dulce Jesús bueno». Jesucristo la devuelve al Padre transformada en amor. si no es algunas veces. Era tal la fuerza del deseo de verle que perdió el sentido. descubre la vanidad del mundo (V 19.2). Las promesas. anunciándole una plenitud cercana que muy pronto se verá hecha realidad en las séptimas moradas. descubre de verdad u miseria (V 19. Si por los regalos que le hace Dios en estas moradas se llega a sentir superior a los demás. Al entrar el sol en su vida. quiere vivir en el desierto.8.2). más se nos da a entender. la ha osado ofender ni osa mirarle.3. en especial desde el día de la Magdalena.2. Sabe que no merece ningún regalo (M 6. realiza cuantas fundaciones puede. abundaremos n «las gracias y efectos que quedan en el alma» (V 18. La tercera. en especial tres cosas muy en subido grado: conocimiento de la grandeza de Dios.9): «El deseo e ímpetus tan grandes de morir se me han quitado. Vistas en su conjunto. 20.. sin apenas esfuerzo por su parte.10).2).6. con lenguaje teresiano. se tendrá en menos.4). queda decidida a apartarse de los contentos y vanidades y conversaciones de la tierra (M 6. Segunda razón: propio conocimiento y humildad de ver cómo cosa tan baja en comparación del Criador de tantas grandezas. acepta vivir antes que morir para mejor servir. Al salir de sí y quedar descentrado y volcado en Dios. Las visiones intelectuales le descubren más la grandeza de LMos (M 6. que tendrá lugar un año después (1572). deseos y determinaciones heroicas de las primeras moradas se han hecho realidad en las sextas (V 29. Después -continúa Ribera. vendrán a su memoria los pecados pasados. cuyo estribillo comenzaba diciendo: «Véante mis ojos. Los efectos de la oración del despertar son: se determina a padecer por Dios (M 6.6). todo le parece basura: el Señor le ha mostrado el reino que le tiene preparado (M 6.3). tener en muy poco todas las cosas de la tierra. Aquí recogeremos las menciones explícitas a los cambios producidos en la persona. Crece la humildad. el jesuíta Francisco de Ribera que la pena había sido producida por el canto de una monja. que determiné de vivir de buena gana por servir mucho a Dios. Desea no descontentar a Dios en nada (M 6. o.6).2.6).. se sabe peregrina en la tierra.6. no puedo» (R 21).

Tras la visión del infierno pierde el miedo a las contradicciones de la vida (V 32. «No se le pone cosa delante. 13-12-1576). es decir. La primera idea surgió de otra religiosa. Le nacen deseos de ayudar a otros. «Casi ningún temor los tengo» (V 31. La muerte deja de ser un problema (V 38. Un día. Sólo quisiera tratar con quienes se encuentran en la misma situación de querer convertir los deseos en obras (V 21. e ir poco a poco mirando la humildad con que dejan al alma y la fortaleza en la virtud. coincide el aprendizaje en el amor adulto con la creatividad y la acción. y la contribución de pequeños grupos de mujeres a la reforma que la Iglesia había emprendido a comienzos de siglo.8. «Ni cabe en sí con el amor que tiene» (V 30.11).8). se queja de los trabajos.4). Aquellos «palomarcitos» (F 4. harán por Dios todo lo que puedan (V 27. Lo esencial para nuestro itinerario es la relación entre las fundaciones y el desarrollo de la vida espiritual. En mi opiruón. sabiéndose protegidas por san José y la Virgen María. cumpliendo de verdad el evangelio. que si es de demonio. y otro día el Señor después de comulgar la animó a lanzarse a la empresa.10). Queda completamente a disposición de Dios para lo que quiera (M 6. además de una contribución al apostolado que se estaba desarrollando en América. debían compaginar una vida espiritual en soledad y silencio con una vida en común y con n fuerte sentido apostólico.9. 21. Después de haberlo visto.9.4). preguntándose qué podría hacer ella por ayudar al Esposo. en cuanto que pretende calcar el evangelio desde una realidad distinta. Andaba Teresa con mezclas de períodos de noche y de deleite. aumenta el amor hacia El.15). asumiendo las limitaciones que la Iglesia y la sociedad imponían a la mujer. presto dará señal y le cogerán en mil mentiras» (M 6.1). mientras Teresa estaba madurando en el amor. Su pretensión era bien fácil: reproducir el colegio de Cristo con doce monjas y una priora. y buscará posteriormente las aplicaciones a nuestra realidad eclesial. u 5. Ante la insistencia del Señor. estando en conversación con otras religiosas. «Siempre está bullendo el amor y pensando qué hará» (V 30. De la oración sale siempre consolada. a una de ellas se le ocurrió crear un monasterio más pequeño que siguiera la regla primitiva del Carmelo. Pierde el miedo a los demonios (V 25.5). «Yo me veía otra en todo» (V 27. Las religiosas debían tener tres vocaciones a la vez: ser eremitas. mayor olor dan de sí estas flores de virtudes. El amor crecido nunca permanece estéril.5) serían luz en la noche «espejos de España» (Carta a Jerónimo Gracián. Se aconseja aquí leer los capítulos 3236 de Vida. Lo encomendaron a Dios.4). recuerda siempre el mansísimo rostro del Señor (M 6. a que no se abalance» (V 19.hasta aguardar tiempo del fruto que hacen estas apariciones. En fin: «Yo me vi otra en muy breve tiempo» V 25. para sí y para los otros» (V 21.14). Desea entregarse a su servicio (M 6.7): «Queda todo sosegado» (M 6. Recrear el Reino y la Iglesia Atenderá el presente apartado a las consecuencias prácticas de la historia de amor entre Cristo y Teresa. «pensaba qué podría hacer por pios» (V 32.20).19).. en que piense le sirve..9). El ejemplo creativo de Teresa aviva la necesidad de enconar aplicaciones de sus ideas a los tiempos actuales. Teresa se decide a fundar monasterios cuando está atravesando las sextas moradas.9-12). Según la fuerza y estado de cada uno.9). siempre con las fuerzas renovadas (V 29.11). «y que Cristo andaría con nosotras» (V 32.9.238 239 ACKKCAR EL CIELO SEXTAS MORADAS 6.11).8.24). ahora el Señor le da fuerzas para ponerlos por obra. lo consultó con el confesor (V 32. arrastrando la pena sabrosa. aún no hemos tomado conciencia suficiente de lo que sig- .19).19). «Y mientras más crece el amor y la humildad en el alma.8. Las fundaciones de Carmelos femeninos y masculinos hallan su raíz en la vida espiritual de la Santa.5). Los monasterios querían ser una respuesta a la división de la Iglesia entre católicos y protestantes.14). Decidió cumplir con perfección las normas por las que se regía el monasterio de la Encarnación. Adquiere una gran paz interior (M 6. «De todo lo que ha de hacer tiene cuidado este soberano Rey» (V 20.5. vivir en comunidad y ser apóstoles.8): «. La idea original teresiana se asemeja a la de san Francisco.7). El trato con Dios es siempre desde el amor y la amistad (V 27.2. pero distintos de los de etapas anteriores. De esta manera tan sencilla comenzó la aventura fundacional teresiana.

la comunicación. Hoy su magisterio desborda todos los límites para llegar a convertirse. dejándola en una gran santa que sólo estimula a unos cuantos elegidos tocados por el dedo divino. más allá de los muros monásticos. gracias al doctorado. se está acercando a la experiencia mística. aplicando la misma creatividad a circunstancias distintas. Los conventos teresianos tienen desde el primer día como norma la votación para el puesto de priora.240 ACERCAR EL CIELO nifíca el que Pablo vi la nombrara doctora de la Iglesia universal. Para muchos. etcétera). las pequeñas comunidades deben elegir un responsable por un tiempo determinado. elegida por el resto de la comunidad. Los que vienen ayudándose desde las segundas moradas. Pero no como quien contempla una obra de arte inalcanzable. Aplicado l o s seguidores actuales. Barrunto cercano el tiempo en que atravesará los muros de los monasterios de clausura sin dejar de estar en ellos. también necesitadas de una regeneración. La pobreza franciscana. También la participación y la creatividad. Falsearíamos el espíritu de Teresa si copiáramos los elementos superficiales (muchos de ellos impuestos) sin ir al fondo de su espiritualidad. sino el espíritu de seguir a Jesucristo que animaba a la fundadora. «haciéndose espaldas». las intuiciones. el arrobamiento y el consiguiente júbilo. una renovación de la Iglesia pasa por la vuelta al evangelio de aquellos que deseen seguir a Jesucristo. Teresa ha de ser lo que siempre en esencia fue: una mujer culta sin teologías. que la recibían con honores en sus pueblos. ocupa el lugar de Cristo. Hoy en día podemos encontrar bastantes creyentes que hayan vivido de alguna manera las hablas. Cuando el creyente recibe el sacramento de la Reconciliación. será la norma habitual de las comunidades. En consecuencia. n a s *** RECUERDE - El secreto de la vida se resume en una palabra: amar. A esta mentalidad. I Una de ellas. que llegó a la santidad con los mismos modos y maneras que el sencillo Pueblo de Dios. o bien apoyándose en las parroquias. que todavía perdura. pequeñas comunidades eclesiales. haciéndole modificar aspectos sustanciales de las Constituciones. Teresa puede ser la maestra que guíe la aventura. Siempre deberemos mirarla con admiración y respeto. unas estructuras participativas en las tareas de gobierno. Pero se la miraba más con la admiración de lo intocable que con la cercanía de una compañera que va mostrando el sendero que juntos podemos recorrer. los silencios y las ausencias. A Teresa le restringieron esta última. gracias a las órdenes religiosas. Un arte que debemos aprender. las pequeñas comunidades teresianas no deben imitar aspectos concretos y superficiales (dobles rejas. estructura básica de las diócesis. en patrimonio de toda la Iglesia y de la cultura. tan exaltada por Teresa en us primeras fundaciones. el itinerario espiritual teresiano y sus intuiciones con respecto a la creación de pequeñas comunidades cristianas puede ayudar a regenerar la Iglesia católica en su crisis actual. para que garantice la unidad y fidelidad al evangelio. conjugando con sabiduría la autoridad de gobier- SEXTAS MORADAS 241 o con la escucha de las necesidades de las religiosas. I Dentro de las experiencias amorosas hay diversas intensidades. sella el desposorio espiritual. Siempre lo ha sido. pueden crear. Liberadas hoy día de tan pesada carga. Debemos conservarlas y hacer que pasen a las Iglesias diocesanas. aprovechando la red internacional de la familia carmelita. le ha llegado su hora final. Allí practicarán el itinerario teresiano. etcétera. . sosteniéndose unos a otros en el seguimiento de Cristo. con lo que disminuiríamos su alcance. por ser una privilegiada de Dios. romperá con antiguas etiquetas y se convertirá en una santa sencilla para el pueblo de Dios. En esencia. ~ Las experiencias místicas descritas están arraigadas en profundas experiencias humanas: el deseo. siguiendo a santa Teresa. Ella. el arrobamiento y la noche oscura. La Iglesia promueve en su seno desde los primeros siglos. las diferentes presencias de la persona amada. Ya en vida gozó de la simpatía de los don nadie.

242

ACERCAR EL CIELO

SEXTAS MORADAS

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Acuda sin miedo a las sextas moradas para aprender el
amor y sus diferentes grados.

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Visite las quintas y las sextas en Cuaresma y Semana Santa

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Compare sin cesar su forma de amar con la de Jesucristo
y la de santa Teresa. Son un tratado de amor humano y
divino.

243

te de Vos tan vacías las manos, pues conforme a las obras se ha
Je dar el premio. Aquí está mi vida, aquí está mi honra y mi voluntad; todo os lo he dado, vuestra soy, disponed de mí conforme a la vuestra. Bien veo yo, mi Señor, lo poco que puedo; mas
llegada a Vos, subida en esta atalaya adonde se ven verdades,
fjio os apartando de mí, todo lo podré; que si os apartáis, por poco que sea, iré adonde estaba, que era al infierno» (V 21.5).
Poesía 3

ORACIÓN

«¡Oh pobre mariposilla, atada con tantas cadenas, que no te de
jan volar lo que querrías! Habedla lástima, mi Dios; ordenad ya
de manera que ella pueda cumplir en algo sus deseos para vuestra honra y gloria. No os acordéis de lo poco que lo merece y
de su bajo natural. Poderoso sois Vos, Señor, para que la gran
mar se retire y el gran Jordán, y dejen pasar los hijos de Israel.
No la hayáis lástima, que, con vuestra fortaleza ayudada, puede pasar muchos trabajos; ella está determinada a ello y los desea padecer. Alargad, Señor, vuestro poderoso brazo, no se le
pase la vida en cosas tan bajas. Parézcase vuestra grandeza en
cosa tan femenil y baja, para que, entendiendo el mundo que no
es nada de ella, os alaben a Vos, cuéstele lo que le costare, que
eso quiere, y dar mil vidas porque un alma os alabe un poquito
más a su causa, si tantas tuviera; y las da por muy bien empleadas y entiende con toda verdad que no merece padecer por vos
un muy pequeño trabajo, cuánto más morir» (M 6.6.4).
«Sed Vos, Bien mío, servido venga algún tiempo en que yo
pueda pagar algún cornado [moneda de escaso valor] de lo mucho que os debo. Ordenad Vos, Señor, como fuereis servido,
cómo esta vuestra sierva os sirva en algo. Mujeres eran otras y
han hecho cosas heroicas por amor de Vos. Yo no soy para mas
de parlar, y así no queréis Vos, Dios mío, ponerme en obras.
Todo se va en palabras y deseos cuanto he de servir, y aun para esto no tengo libertad, porque por ventura faltara en too
Fortaleced Vos mi alma y disponedla primero, Bien de tod°^
los bienes y Jesús mío, y ordenad luego modos cómo haga
go por Vos, que no hay ya quien sufra recibir tanto y no P p
nada. Cueste lo que costare, Señor, no queráis que vaya de
a

« toda me entregué y di,
«Ya
y de tal suerte he trocado,
que es mi Amado para mí,
y yo soy para mi Amado.
Cuando el dulce Cazador
me tiró y dejó rendida,
en los brazos del amor,
mi alma quedó caída,
y cobrando nueva vida
de tal manera he trocado,

que es mi Amado para mí,
y yo soy para mi Amado.
Hirióme con una flecha
enherbolada de amor,
y mi alma quedó hecha
una con su Criador;
ya yo no quiero otro amor,
pues a mi Dios me he entregado,
y mi Amado es para mí,
y yo soy para mi Amado».

SÉPTIMAS MORADAS

La colaboración con Jesucristo
porque se ha participado de su resurrección
Llegamos, por fin, al «apartamento» principal de la urbanización, a la cumbre de la experiencia religiosa según santa Teresa, al lugar donde habita el mismo Dios y Señor del castillo,
que es la propia alma, el centro de nuestro yo.
Los primeros caminantes del itinerario descubrieron la
tumba vacía y creyeron que Cristo vivía y que volvería. La
fuerza de esta experiencia cambió sus vidas. Perdieron el miedo, recibieron una paz que el mundo no puede dar, el fuego de
amor encendido (Espíritu Santo) los lanzó a la misión, se hicieron esclavos de los hombres, cooperadores de Cristo. Empezaban a ser santos. Tras la traición que culminó en la cruz, recomenzaban la aventura. María, la Virgen, acompañaba el proceso. Entraban en las séptimas moradas, que reproducen, por
tanto, el encuentro de Cristo resucitado con sus discípulos y la
culminación de una transformación personal que remite a la acción evangelizadora. Para nosotros, los cristianos, la resurrección de Jesucristo ocupa el lugar central de nuestra fe: entronizado a la derecha del Padre, volverá a juzgar al mundo y a instaurar un reino sin fin. La última morada pretende reproducir
en la vida del creyente este acontecimiento singular para
Jesucristo y para los primeros cristianos.
Habíamos dejado a la mariposilla, renacida en las sextas
moradas, revoloteando en busca de reposo. Ha aprendido el
amor adulto sufriendo y gozando. Se ha comprometido con el
Esposo en el desposorio espiritual. Ahora vivirá la experiencia
del misterio de la Trinidad y consumará el matrimonio en la
Unión plena. La acompañará de modo casi permanente una paz

ACERCAR EL CIELO

SÉPTIMAS MORADAS

interior profunda. No habrá separación entre oración y acción.
Podrá colaborar por entero con el Esposo en la acción evangelizado™. Será esclava del amor. El bautismo recibido en su día
recobra su dimensión auténtica. La mariposilla muere al encontrar el reposo en la vida resucitada comunicada por Cristo a
cada instante: el hombre nuevo culmina su transformación. El
cielo se ha acercado milagrosamente a la tierra.
Teresa dedica cuatro capítulos del Castillo a explicar el matrimonio espiritual: el primero nos habla de su relación con la
Trinidad; el segundo relata el matrimonio con Cristo; el tercero refiere los «efectos» de la unión con el Esposo; y el cuarto
señala la «finalidad» de todo el itinerario: la acción en ayuda
del Crucificado. Al redactar el libro, ella llevaba cinco años en
las séptimas moradas, tiempo suficiente para describir el itinerario completo desde cima tan alta.
Pero, además, Teresa nos regala la posibilidad de contemplar la cumbre de la vida cristiana (y humana) desde cuatro ángulos distintos y complementarios. No conozco otro caso en la
Iglesia de alguien que, como Teresa, nos haya legado así la máxima experiencia espiritual:

Un día, cuando san Juan de la Cruz le da la comunión en el
monasterio de la Encarnación, escucha que ya es esposa de
Cristo (1572; tenía 57 años). Ya está desposada. El Esposo la ha
llevado a vivir a su casa, que es su propia alma. Lejos de permanecer inactiva, vive volcada en la acción. El encuentro con
el Resucitado exige acción, como lo hizo con los apóstoles, con
las primeras mujeres testigos de la tumba vacía, con los mártires. En esa época escribe cientos de cartas (que se han perdido
en su mayoría), el Castillo Interior y muchas anotaciones íntimas (Relaciones). También el libro de las Fundaciones, que
nos hace disfrutar de una santa en acción (debe leerse al mismo
tiempo que la séptimas moradas), manual del cooperador de
Cristo donde se conjugan magistrales doctrinas con compras de
casas, desencuentros con personas, cosas materiales y místicas
juntas. Funda monasterios de manera incansable, vislumbra la
posibilidad de evangelizar en África y América. Marta y María
caminan juntas: se acabaron los dualismos. Toda su vida es acción y oración.

246

-

El relato autobiográfico del matrimonio espiritual
(Relación 35).
Su codificación doctrinal (séptimas moradas).
La expresión poética del acontecimiento (Poesía 8).
Tres retratos de Cristo recién resucitado, visto por visión
imaginaria en su interior, que se conservan en Avila, Toledo
y Burgos.

En 1571 irrumpen las visiones de la Trinidad con fuerza
desconocida hasta el momento. Lo que tenía adquirido por fe lo
comprueba por experiencia. Distingue las personas divinas, le
hablan el Padre y el Hijo, adquiere un conocimiento nuevo del
Espíritu Santo. Para rezar ante ellas, manda pintar las tres figuras por separado, y al Espíritu Santo en forma de mancebo rodeado de llamas. Las tres obras se han perdido. También manda pintar a la Virgen que había visto en su interior, muy parecida a la de un cuadro que le había regalado la condesa y le sirvió de apoyo para la oración a María; se conserva en el monasterio de san José de Avila. Por fin, comprende a Juan evangelista: las tres Personas vendrían a morar en el alma.

247

Se da en ella la paradoja de malvivir de joven y vivir al máximo de mayor. Llena de achaques en su juventud, el encuentro con el Amado la transforma. Algunos males perseveran, pero el amor es tan fuerte que le impide quedarse quieta. Y todo
ello con una paz que nace del centro, morada del rey a quien está unida en «continuanza». Fuera puede haber guerras, la paz
desde el centro no se la quita nadie. Se ve como una María
Magdalena, una pobre miserable salvada por el Amado. Está
viviendo su bautismo al máximo y quisiera allegar muchas almas a esta historia de amor y libertad, mientras experimenta de
manera permanente la presencia de las tres Personas y la
Humanidad de Cristo.
Las séptimas moradas pueden y deben ser visitadas por
cualquiera, aunque en ellas vivan casi siempre los santos.
-

Deben ser las moradas predilectas de los grandes pecadores
y de quienes han llegado a la madurez espiritual.
Acudirán de inmediato a visitarlas los muertos vivientes,
quienes buscaron paraísos artificiales en las drogas o hicieron grave daño al prójimo, porque en ellas se encierra una
gran noticia: la amnistía de Dios, la posibilidad de resucitar
a una nueva vida aquí, en la tierra.

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SÉPTIMAS MORADAS

ACERCAR EL CIELO

Será la morada predilecta de quienes vivan instalados en el
desamor o la desesperanza, porque encontrarán el amor de
Dios y la esperanza en sus manifestaciones máximas.
Visitan las séptimas moradas los caminantes que meditan el
misterio de la resurrección de Jesucristo, bien en su oración
privada o acompañando a la Iglesia durante ese tiempo
litúrgico.
Quienes atraviesan momentos de paz interior o han tomado
la decisión en sus vidas de no centrarse en ellos mismos.
Los que colaboran con sus actos de manera sincera en la
construcción de un mundo habitable.
Deben saltar de las primeras a las séptimas moradas los que
vuelven a la fe cristiana después de mucho tiempo alejados
de ella, para poder así disfrutar de antemano la alegría final.
Viven en ellas habitualmente los verdaderos amadores de
Jesucristo.
Quienes conocen, aman e imitan al Señor con perfección,
han muerto al yo viejo y contemplan su vida renovada y
resucitada.
Quienes, habiéndose encontrado con Cristo resucitado, han
cambiado de vida, pasando del egoísmo a la donación de sí.
Los santos y los que llevan camino de serlo, que suelen ser
los que ni siquiera son conscientes de ello y viven en el silencio del servicio.
Los que viven una vida entregada en favor de su prójimo
sin saberse los protagonistas de la historia.
En sus más elevadas cimas, las habitan los místicos que han
conseguido aunar contemplación y acción. Estamos en la
morada de la santidad.

1. La Trinidad, o la experiencia de un Dios cercano
Al finalizar nuestro recorrido, descubrimos la profundidad del
misterio de Dios en lo que llamamos «misericordia»; se manifiesta en las obras que ha hecho y, sobre todo, en su deseo de
comunicarse con el ser humano. Los hombres, capaces de entenderlo por haber sido creados a su imagen, descubren su
grandeza al percibir esta comunicación (M 7.1.1). Nuestro WB
nerario espiritual ha desvelado la misericordia de Dios; en las

249

séptimas moradas culmina la comunicación con la experiencia
¿el misterio trinitario. Siendo la persona humana esposa de
Jesucristo, Dios la introduce en su morada antes de consumar
el matrimonio espiritual, en la cámara del Rey, donde El habita desde siempre como si fuera otro pequeño cielo, porque
«dentro de esta alma hay morada para Dios» (M 7.1.5).
Cuando el Señor quiere, mete al alma en las séptimas moradas para que descubra por experiencia lo que ya sabe por fe.
Con plena conciencia, sin que las potencias queden arrobadas,
le descubre por visión intelectual la santísima Trinidad, tres
Personas distintas, un solo Dios:
«...Se le muestra la Santísima Trinidad, todas tres personas,
con una inflamación que primero viene a su espíritu a manera de una nube de grandísima claridad, y estas Personas distintas, y por una noticia admirable que se da al alma, entiende con grandísima verdad ser todas tres Personas una sustancia y un poder y un saber y un solo Dios; de manera que lo
que tenemos por fe, allí lo entiende el alma, podemos decir,
por vista, aunque no es vista con los ojos del cuerpo, porque
no es visión imaginaria. Aquí se le comunican todas tres Personas, y la hablan, y la dan a entender aquellas palabras que
dice el Evangelio que dijo el Señor: que vendría Él y el Padre
t y el Espíritu Santo a morar con el alma que le ama y guarda
[ sus mandamientos» (M 7.1.6; Jn 14,23).
1

Las visiones de la Trinidad comienzan a ser muy frecuentes a partir de 1571, un año antes del matrimonio espiritual. En
uno de sus escritos íntimos nos cuenta la primera de estas experiencias, acaecida seis años antes de la redacción del Castillo
(R 16). Un mes más tarde, se da cuenta de que sigue inmersa
en la misteriosa presencia: «Esta presencia de las tres Personas
que dije al principio, he traído hasta hoy - q u e es día de la
Conmemoración de San Pablo- presentes en mi alma muy ordinario, y como yo estaba mostrada a traer sólo a Jesucristo
siempre, parece me hacía algún impedimento ver tres Personas» (R 18). El mismo mes de mayo recibe una merced del Espíritu Santo, que aparece en forma de paloma, similar a años
anteriores (V 38.10 y R 17). Poco tiempo después, persevera
arios meses en la presencia de la Trinidad (R 25), y por primera vez tiene lugar una visión imaginaria:
v

Tres años más tarde se referirá a ello diciendo: «. La conciencia de saberse habitada el alma desde su centro hace que se viva en función de esta presencia constante. casi hasta el final pensó que con el desposorio espiritual termic . Fue el único caso en todo el libro.7 y CAD 5. como ahora. pues las demás correcciones se resolvieron con tachaduras y enmiendas.4). C 27. Lejos de un solipsismo estéril. La conversación con las Personas divinas. queda el alma con su compañía divina sin que por ello pueda dejar de dedicarse a la acción exterior.22). su presencia y compañía se han insertado definitivamente en el quehacer diario. el «centro» del ser. La unidad de Personas en un solo Dios y la diferencia entre ellas constituye el núcleo del misterio trinitario.. porque enamora la voluntad y mueve el alma con unos deseos que la encienden en fuego (R 16.. en las séptimas moradas la persona experimenta conscientemente y de manera habitual estar habitada en lo profundo de su ser por las tres Personas divinas.con esta compañía que traigo siempre en el alma». el verdadero amador ha ido descubriendo a lo largo de las moradas las verdades de fe propuestas por la Iglesia acerca de Dios y las ha ido incorporando a su vida.mas parece que siempre se anda esta visión intelectual de estas tres Personas y de la Humanidad» (R 6.las Tres Personas de la Santísima Trinidad que yo traigo en mi alma esculpidas.. nos ha legitimado a lo largo de nuestro recorrido espiritual para establecer la relación entre el matrimonio humano y el espiritual. En suma. La intensidad de la vivencia no tiene siempre la misma fuerza.1. Dios Padre la «caridad». la presencia de la Trinidad no disminuye: «. Nunca entendió un habla de la tercera Persona de la Trinidad. de manera que por ciertas maneras y comparaciones por visión imaginaria lo vi. son una cosa» (R 47).1. persona concede a Teresa un don especial: el Hijo le da el «padecer con contento». Tal comparación. Jesucristo en el matrimonio espiritual Cuando Teresa de Jesús comenzó a redactar el capítulo segundo de las séptimas moradas.3). se me dio a entender muy claramente. Y aunque otras veces se me ha dado a entender por visión la Santísima Trinidad intelectual.. Y vuelve a repetirlo meses antes de su muerte: «. inaceptable para el censor. Sin embargo. y el Espíritu Santo el «sentir esta caridad». En las séptimas moradas se da una novedad radical. Éste culmina su recorrido en las séptimas moradas acercando el cielo a la tierra hasta extremos tan subidos que Teresa durante años reyó imposible pudiera realizarse en este mundo. Esta es la gran novedad de las séptimas moradas: «lo esencial de su alma jamás se movía de aquel aposento.. Cada 251 2. Nosotros podemos apartarnos de El. habita Dios uno y trino. Nada ni nadie pueden expulsar a Dios del centro del alma (M 7. pero Él jamás dejará de habitarnos. estando como suelo después que vi la visión de la Santísima Trinidad y cómo está con el alma que está en gracia.3 y R 18). Cuando el alma está en gracia. Consumado el matrimonio espiritual con Jesucristo en 1572. Tenemos la libertad de renunciar a su presencia. En efecto. De este modo el evangelio se va confirmando en la vida diaria hasta que Dios uno y trino se convierte en una compañía permanente.1. aunque los dones los recibió de las tres Personas. no me ha quedado después algunos días la verdad. digo para poderlo pensar y consolarme en esto» (R 33). pero Él nunca se irá. al convertirse todo en vivencia permanente. pero Él nunca abandonará nuestra mayor profundidad. Podremos esquivar la comunicación o atentar gravemente contra sus preceptos. pues la primera vez y en algunas otras ocasiones tiene una importancia especial. debió de establecer una comparación tan real entre el matrimonio humano y el divino que el censor le hizo arrancar la página del manuscrito y le mandó rehacerla totalmente. habitan lo más profundo del ser humano desde siempre y para siempre. En el centro de su alma.. el Padre y el Hijo la hablaron con frecuencia. de manera que en alguna manera le parecía había división en su alma» (M 7.250 ACERCAR EL CIELO SÉPTIMAS MORADAS «Un día después de san Mateo. otras. no así el Espíritu Santo (R 5.10). Progresivamente. se produce una situación de intimidad y amistad profunda entre ella y Dios. en lo más profundo del yo.5). Las tres Personas se comunican y conocen entre sí. le hablan al hombre desde la habitación principal del castillo y no dejan de hacerlo con todo lo creado (R 33.

a ésta de quien hablamos se le representó el Señor.la posibilidad de adelantar la fiesta esponsal del cielo a este mundo. y mayor confusión y afligimiento de ver que no sirvo en nada tan grandes mercedes» (noviembre de 1572 a la edad de 57 años. De hecho así sucedía. como después de resucitado.21). R 35). Las nupcias se realizarían posteriormente. y quedé como desatinada.252 ACERCAR EL CIELO naba la aventura en este mundo. ¿Qué ha sucedido? ¿qué significa tener a Cristo en compañía permanente. A otras personas será por otra forma.7. En esencia.2.7). con forma de gran resplandor y hermosura y majestad. C 22. Cinco años después. Sin embargo. aunque fuese muy pequeño pedacico). que él miraría por las suyas» M 7. incluso en cima tan alta (M 7. de aquí adelante. y él tendría cuidado de las suyas.3.9). para otra hermana. No obstante. y le dijo que ya era tiempo de que sus cosas tomase ella por suyas. quiere Su Majestad mostrarse al alma por visión imaginaria de su sacratísima Humanidad. no sólo como Criador y como Rey y tu Dios mirarás mi honra. Yo pensé que no era falta de Forma. en el banquete del cielo (ver P 28 y 29. y otras palabras que son más para sentir que para decir» (M 7. Una última expresión.1).el cristiano quedaba desposado con Cristo 1 capacitado por la gracia bautismal para llevar a la práctica el compromiso. reconoce que no es posible cumplirla con perfección. muy en lo interior. Entonces representóseme por visión imaginaria. que nadie sea parte para quitarte de Mí". Hízome tanta operación esta merced. octava de San Martín.2). Hasta ahora no lo habías merecido. «mira en sí misma con la continuanza que le tiene consigo» (M 7. en «continuanza»? Vayamos a los hechos para poder entender la radical novedad del acontecimiento. sino que me quería mortificar. y dióme su mano derecha. como otras veces. adonde divino y humano junto es siempre su compañía» (M 6. He sentido después gran provecho.1). estando comulgando. la experiencia se convierte en reflexión al pasar a las séptimas moradas: «La primera vez que Dios hace esta merced. en expresión de aquella época. y ésta sólo se preocupa de los asuntos del marido. cierto. Estuve así todo el día muy embebida. que no podía caber en mí. esta vez en las séptimas. da cuenta de la nueva situación. Díjome Su Majestad: "No hayas miedo. En el matrimonio «ya no se pueden apartar».2. porque.2). acabando de comulgar. la mutua donación de amor es la esencia de su pensamiento teo- . Por el sacramento del bautis mo -según ella. pero ambos podían separarse. no me parecía lo podía sufrir el natural.7). Una expresión feliz escrita al redactar las sextas describe la nueva situación: «mas es muy continuo no se apartar de andar con Cristo nuestro Señor por una manera admirable. dándome a entender que no im- I SÉPTIMAS MORADAS 253 portaba. Yo en ti y tú en mí En el desposorio espiritual de las sextas se había accedido a una unión con el Esposo con momentos de gran intensidad. partió la Forma el Padre fray Juan de la Cruz. estando en las sextas moradas ya había entendido palabras similares de parte del Señor: «ya eres mía y yo soy tuyo» (V 39. y dije al Señor que o ensanchase mi bajeza o no me hiciese tanta merced. hija.2. Recordemos cómo. porque yo le había dicho que gustaba mucho cuando eran grandes las Formas (no porque no entendía no importaba para dejar de estar el Señor entero. Su sorpresa'debió de ser grande al descubrir -probablemente influida por Juan de la C r u z . que es señal que serás mi esposa desde hoy. En el capítulo tercero vuelve de nuevo con palabras similares: «que mirase por sus cosas. El relato autobiográfico dice así: «Estando en la Encarnación el segundo año que tenía el priorato. el matrimonio espiritual significa que el alma se convierte en esposa de Cristo en un intercambio total y absoluto de «sus cosas» o. para que lo entienda bien y no esté ignorante de que recibe tan soberano don. de su «honra»: El Esposo se encarga de todo lo relativo a la esposa.3. sino como verdadera esposa mía: mi honra es ya tuya y la tuya mía". porque siempre subsiste la posibilidad de apartarnos de Dios. aquí adquieren pleno significado. y díjome: "Mira este clavo. El adelanto de la dicha celestial la hace coincidir con el evangelio de san Juan: las séptimas moradas cantan una escatología realiza da. La diferencia es radical (M 7. que me daba el Santísimo Sacramento.

El amor consuma la unidad mediante la entrega y recepción mutua del otro. en lo profundo. descubrió el paso de Dios por su vida. la transformación progresiva de su imagen de Dios. que ha querido libremente despojarse de todo para vivir «en» medio de su Pueblo. hace donación de sí en el Amado. Ahora podemos comprender plenamente cómo la relación con el Señor ha tenido a lo largo del recorrido espiritual una historia muy similar a la vivida por el Pueblo de Dios en su relación con Dios tal como nos lo narra la Biblia. El Nuevo Testamento relata la historia de un Dios encarnado. Que Cristo habite en Teresa es un movimiento de amor al que ella corresponde entregándose en los brazos del Amado: yo en Ti. mediante el cual el Amado se entrega a la amada. No basta con «visitar» al otro o vivir «cabe» él. Este segundo momento se caracteriza en la experiencia teresiana por un sentirse «cabe» Jesucristo. forman un conjunto de acontecimientos en el que. (escrito años antes) con la fecha de su muerte: «Yo por ti y tú por mí. Yo viviré otros 33 para El. El Arca de la Alianza simboliza el cumplimiento de la Promesa de Dios de acompañar siempre en medio de las vicisitudes. Los primeros ímpetus religiosos de Teresa. Pero en la Biblia se da un tercer momento. Siente la compañía de su Señor 255 Pero el amor adulto consiste en recepción y entrega. Este movimiento de acogida y donación nunca debe tomarse por simbiosis. Toda historia de amor exige presencia continuada. el amor exige presencia absoluta. Vida 33».e n mi opinión. el providencial encuentro con la monja agustina que la hará preguntarse por su vocación de religiosa. con el tiempo. Primero a través de los patriarcas. Es decir. En la vida de Teresa y en la de cualquiera de los caminantes espirituales. La figura de Dios emerge en la Biblia como alguien que acompaña. viviría 66 años. el amor auténtico no puede estar en un ser.9). ella vive para Cristo. Nuestro Señor Jesucristo. al lado derecho mientras discurre la vida. y ésta. Vivir a Cristo dentro de ella constituye el primer paso del amor adulto. La espera de la Parusía representa para los cristianos la culminación de un proceso narrado en el libro del Apocalipsis. El lector puede rehacer su propio itinerario vital. Teresa y su Amado son distintos. en el pensamiento teresiano el amor adulto consiste en un movimiento incesante nacido de la voluntad. Cristo vivió 33 años por mí. La distancia entre Dios y el hombre ha desaparecido por completo cuando reconocemos que uno de nosotros es Dios. nunca permanece ocioso: o aumenta o disminuye (M 7. tras su conversión en la cuaresma de 1554. tomó la condición de esclavo para liberarnos.ACERCAR EL CIELO SÉPTIMAS MORADAS lógico. Ya no basta con tenerlo al lado derecho. según esta interpretación. lo siente dentro. Se equivocó en uno (ver R 7).4. Dios se hace presente en algunos acontecimientos. al igual que en el amor humano: no conforme con las visitas y la compañía. De esta forma. lo mismo que Cristo vivió para ella. 254 Como nos dirá la propia Teresa. En total. En la vida de Teresa. a su vez. La unidad re- . en el fondo de ella misma. introduciéndose en medio del pueblo con todas las consecuencias: desde la pobreza de un pesebre hasta la total desnudez de la cruz. nunca llegan a confundirse ni fundirse.el papel cifrado. Son las circunstancias imborrables que nos dejan la impresión de haber sido visitados por la divinidad. en el Antiguo Testamento comprobamos de qué manera se hace presente Dios en medio de su Pueblo. Esto la conduce a experimentar lo anunciado por el Cantar de los Cantares y por el evangelio de Juan: Tú en mí. Allí el Pueblo estará en Dios. En la vida de santa Teresa. De igual modo. su entrada en el convento de la Encarnación y. A partir de este momento. Se trata de visitas esporádicas realizadas por Yahvé. los inicios de su conversión ante una imagen de un Cristo muy llagado. toda relación humana de amor y libertad comienza con el mutuo conocimiento mediante encuentros que cada vez se van haciendo más frecuentes. la muerte de su madre y la oración ante la Virgen. en el «centro». el repliegue hacia las profundidades del yo la lleva a experimentar a Jesucristo en su interior. cuando el Pueblo de Dios entero entrará en el descanso del cielo. En la Biblia encontramos un nuevo dato en el libro del Éxodo. En efecto. al comprobar que el Pueblo era acompañado por Dios en su travesía por el desierto. Desde esta clave básica de su pensar teológico debemos entender . y en el caso de la experiencia religiosa no podía ser de otra manera. la certeza de tener a Jesucristo a su lado ya no la abandonará jamás. Jesucristo. Dios camina «con» el Pueblo. por encima de todo. del Dios-temor al Dios-amor. El amor pide estar «en» el otro. despojado de su rango. humanado. Falta aún por completarse la última escena de la donación amorosa.

a su vez. viva. muerto y resucitado. y hace suya la vida pasada. porque se había producido un encuentro personal con Jesucristo. Las visiones intelectuales e imaginarias se alternaban. de cuando estaba atado a la columna».21-23). cómo había de poner así las facciones del rostro. quiso saber del dicho Jerónimo Dávila la causa por qué en algunas imágenes hechas de mano estaba la dicha particularidad. Pero eran figuras sin vida. y otra madre del mismo convento que estaba allí. desde el reencuentro. De este modo culminaba el proceso de conversión. «Cristo atado a la columna». Las visiones imaginarias de las sextas moradas nos abrieron a un mundo desconocido. Ellos acogen gozosos el don y. y que había héchole poner en ella un rasgón en su santísima carne en el brazo izquierdo junto al codo. De uno de ellos. Sin embargo. se convierten en testigos: Jesús es el Señor. tenemos abundante documentación. y que le iba diciendo.. el Crucificado es el Resucitado.256 257 ACKRCAR EL CIELO SÉPTIMAS MORADAS sultante. y que le dijo pusiese la dicha señal y rasgón en aquel trascodo que hacía de aquel santísimo cuerpo. Pero las diferencias también eran notables: la primera era imagen muerta. industriando a un muy buen pintor cómo lo había de pintar» (testimonio de Isabel de santo Domingo en el Proceso de Beatificación). así como la iba pintando. el matrimonio espiritual -según santa Teresaequivale al encuentro de la primera comunidad cristiana y de cada uno de sus miembros con Jesucristo resucitado. El cielo se acerca tanto que el hombre puede decir que está teniendo lugar una primera resurrección que culminará en la Parusía. progresivamente se convirtieron en testigos de un acontecimiento singular: El Resucitado aparece ante ellos sin reprocharles su cobardía. había tomado a la dicha beata . postura de cabello y miembros del cuerpo.) la dicha beata Madre hizo pintar una imagen de Cristo Nuestro Señor atado a la columna. Teresa plasmó y expresó el encuentro con el Amado en la pintura. Otro testigo de los acontecimientos. vecino de esta ciudad. y el dicho Jerónimo Dávila se había encogido. la imagen quedaba grabada en su mente. la totalidad de su vida en los brazos del Amor. Sus preferencias se decantaban por el ciclo de la Pasión y muerte y por el ciclo de la Resurrección. A fuerza de contemplar la imagen con amor y de dejarse amar por el Señor allí representado. La relación dinámica establecida entre Cristo y la persona en el matrimonio espiritual remite a la experiencia de la primera comunidad cristiana. cosa que no había visto este testigo en otra alguna imagen. aunque indirectamente. Desde la oración de meditación venimos insistiendo en dedicar un tiempo a dejarnos mirar por el Señor. sale al encuentro de la esposa y la habita. nacida de la decisión de la voluntad (terceras moradas) tras el primer conocimiento (segundas moradas).n o s cuenta Francisco de Ribera.. Estando en la Encarnación . pues encargó reproducir en cuadros las visiones imaginarias. hasta poder vivir por experiencia las palabras de Cristo en el evangelio de Juan: «Que ellos sean uno como yo estoy en ti y tú en mí» (Jn 17. El cual le dijo que había pintado a instancia de la dicha beata Madre la dicha imagen en la dicha ermita al fresco. ya no se preocupará más que de los asuntos del Esposo. presente y futura de la amada. La traición de los discípulos ante la cruz podía haber significado el final del seguimiento. el retrato vivo de Cristo se iba mostrando poco a poco. el Esposo y la esposa se comunicaban a través de hablas o silencios amorosos. cuando la Además. la segunda. les da la paz y el Espíritu Santo y los envía a la misión evangelizadora. la dicha beata Madre se había arrobado. y que la había pintado Jerónimo Dávila. imagen grabada en la mente cobraba vida por un don de Dios. Posteriormente. Y que habiéndole puesto. declara: «En una ermita de las que están dentro del monasterio de San José de esta ciudad (. Luis Pacheco. en una de las ermitas de san José de Avila. llega a la cumbre en la salida de ambos hacia el otro y la mutua acogida. fijas. «la pintura de Cristo atado a la Columna hizo pintar la santa madre después de muchas horas de oración. Ella acoge esta donación gratuita y entrega. Pues bien.el Señor «la mostró un brazo muy llagado y arrancado de él un pedazo de carne. Entre el primer retrato contemplado y la visión interior había cierto parecido. Nos encontramos ante la máxima expresión de la teología teresiana: el Amado. Las imágenes de Cristo resucitado y el matrimonio espiritual Varias veces hemos recurrido al tema de las imágenes a lo largo del recorrido espiritual.

Las hizo pintar la madre conforme a las figuras que en su memoria quedaron impresas de las visiones que tuvo. Existen dos tablas conservadas. También pudo ser que comprara imágenes parecidas a las visiones que veía en su interior. Está en paz. En ellas el caminante puede encontrar -y orar. una en Toledo y otra en Burgos. tres de la santísima Trinidad: la del Padre era de un rostro muy venerable. y principalmente los ojos. pero era notable rostro y que movía a mucha admiración. que pintó Juan de la Peñaracionero de Salamanca. en su breviario algunas estampas curiosas por registros. y de la Virgen María.. como resucitado. y no sé de dónde tuvo principio hacerle pintar de esta manera. forman parte del mismo misterio. pero conocemos el esmero con que las religiosas han conservado a lo largo de los siglos todo lo referente a la madre Teresa..el último pensamiento teresiano: dos imágenes de Cristo recién resucitado. en figura de medio cuerpo arriba. resucitado. gotas de sudor. Por tanto. Muerte y resurrección van juntas. sin barbas. de Cristo «Acaeció. y díjome: que tuviese por cierto que a todas las monjas que muriesen en estos monasterios. y las más veces le veía resucitado y glorioso. Por último.4) Las religiosas del Carmelo de Toledo han recibido por tradición oral que Teresa hizo pintar la imagen interior en un cuadro que conservan (ver apéndice). que El las ampararía así.muchas veces se le representó la imagen de Jesucristo en la imaginación. y otra de nuestra Señora. estando yo aquí. muy encendido el rostro y ocultado la mitad del cuerpo entre unas nubes de luego. Ni exulta de alegría ni está sumido en la desesperación. en mitad de la cabecera de la cama. En el monasterio de las Carmelitas de Burgos existe una copia del Cristo de Toledo en la celda ocupada por Teresa durante su estancia en la ciudad. Con esta figura tenía grandísima devoción. nunca creo yo hizo él cosa que a estas llegase. que después murió religioso de la Compañía de Jesús. como que la estaba amparando.. que me había ido delante del Santísimo Sacramento a suplicar al Señor la diese buena muerte. podemos preguntarnos: ¿También ordenó pintar imágenes de Cristo resucitado? ¿Existe algún cuadro del matrimonio espiritual? Escuchemos a Francisco de Ribera: «Las veces que vio a Cristo nuestro Señor fueron muchas. era tanta su alegría y contento. la del Espíritu Santo. el dolor ha pasado.. En este caso no hay tradición oral. y díchole algunas palabras a modo de reprensión».258 259 ACERCAR EL CIELO SÉPTIMAS MORADAS Madre por los hábitos y estremeciéndola. leamos el testimonio de Jerónimo Gracián: «. Para comprender el matrimonio espiritual nos interesan las de Cristo resucitado. vi a Su Majestad a su cabecera. como en el evangelio de Juan. El origen del cuadro de Toledo es el siguiente: Ahora bien. Se le conoce como el «Jesús de la Pasión». Y entre ellas. Nunca he yo visto semejante imagen. Recibidos los sacramentos y después de dada la Extremaunción. darle el mal de la muerte a una hermana. pues. Llegamos a la conclusión de que Teresa encargó que le pintaran imágenes de la Pasión.) Traía. No parece que sean ninguna de las indicadas por Francisco de Ribera ni por Jerónimo Gracián. Yo he visto dos pequeñas imágenes que la santa madre traía consigo. y así como entré. entré yo a estar allí. resucitado. con corona y llagas. aventuramos que ambas tablas podrían tener una relación directa con el Cristo del matrimonio espiritual. restos de sangre. como si fuera a otra tierra. como de un mancebo muy hermoso.. y que no hubiesen miedo de tentaciones a la hora de la muerte» (F 16. Poco antes que expirase. y especialmente la de nuestra Señora es graciosísima». con corona de espinas y llagas y un manto blanco (. y salieron las imágenes tales que aunque la industria de todos los pintores no basta a igualar ni con gran parte la hermosura de lo que en semejantes visiones se ve. que así se le podía hablar en como nos encomendase en el cielo a Dios y a los santos que tenemos devoción. de la Santísima Trinidad. pero aún conserva los rasgos de la Pasión: corona de espinas.. Las llevaba en el breviario o en los viajes y rezaba con ellas. y estaba ella allí delante y le decía lo que había de hacer. en los cuales se parecía con la Verónica de Jaén que yo he visto muy de cerca». Tenía algo abiertos los brazos. aunque no dispongamos de documentos. y tenía un no se qué que no se miraba vez que no diese consuelo y espíritu. una del Señor resucitado. Ha resucitado sin olvidar el . La del Hijo era de la manera que arriba dije.

Un último cuadro ha pasado desapercibido en los últimos siglos. y el discípulo de Cristo -como veremos a continuación. Los dos primeros cuadros presentan al Señor recién resucitado. Llegados a las séptimas moradas. Aprendimos en cada morada una nueva forma de dirigirnos a Dios y de escucharlo. Algunas veces puede sentir el deseo de salir de este mundo hacia el encuentro definitivo. para el que .3. mostrando las llagas. y el último como Juez escatológico. Se trata de un Cristo resucitado con corona de espinas y llagas. 260 Con él queda demostrado el interés de santa Teresa por reproducir o adquirir escenas de Cristo resucitado según las visiones imaginarias que recibía en su interior. En el reverso de la tabla. El cuerpo y el rostro estilizado muestran una fragilidad inapropiada en alguien que se presenta como Juez escatológico.261 ACKRCAR HL CIELO SÉPTIMAS MORADAS dolor anterior. como una ofrenda la más costosa para ella que le puede dar» (M 7. Los retratos son condensaciones pictóricas de la cristología teresiana y fuente permanente de oración y contemplación del caminante. el creyente experimenta continuamente la presencia de Dios en lo más profundo de su ser. Mira al espectador de frente. Al mirar y dejarse mirar por El. la belleza de los dos cuadros anteriores. El monasterio lo regaló a los Patronos Duques de Arcos. mas luego torna y mira en sí misma con la continuanza que le tiene consigo. para que ahora terminemos de entender ese «mire que le mira» de las primeras moradas. La entrega del cuadro debió de realizarse cuando el Duque contrajo segundas nupcias con Ana de Spínola y de la Cerda. salvo culpa de su parte-. la oración acaba convirtiéndose para los habitantes de las séptimas moradas en algo tan natural como el respirar. Es del siglo xvi y de la escuela castellana. puede repetir con Teresa: «Yo en ti y tú en mí». Recogida toda la persona en las séptimas moradas -donde habitará hasta su muerte. se superan viejas ideas poco proclives a las imágenes y.cubre parte de su cuerpo. una caligrafía típica del siglo xvín nos advierte: «Este Señor resucitado hizo retratar nuestra Madre santa Teresa de Jesús en la forma que se le apareció. pero se conforma con su situación actual viendo lo cerca que tiene a Dios: «Verdad es que algunas veces que se olvida de esto tornan con ternura los deseos de gozar de Dios y desear salir de este destierro. interior en la cumbre de la experiencia mística.7).debe colaborar con el Crucificado ayudando a las víctimas del mundo. ni de lejos. en especial viendo lo poco que le sirve. Viviendo en las séptimas moradas. queda abolida la necesidad de apartar cualquier tipo de imagen 3. Ella nos descubre el estado último de oración cristiana. símbolo de su divinidad y exaltación. sus habitantes comprueban cómo la oración se ha hecho algo habitual y necesario en sus vidas. Una túnica blanca -probablemente la utilizada como sudario. Por primera vez en la historia de la Iglesia occidental queda probada la validez de acompañar la totalidad del itinerario espiritual por la sacratísima Humanidad de Cristo plasmada en imágenes. Unos ojos que miran y acogen (más cálidos y azules los del «Jesús de la Pasión»). La pintura debió de ser realizada por la escuela flamenca y no alcanza. La oración continuada en el matrimonio espiritual Al comenzar nuestro itinerario espiritual reiterábamos la importancia de la oración. en octubre de 1717. Los labios entreabiertos. dispuestos a la comunicación íntima. y con aquello se contenta. donde se conserva. por ser la puerta que da acceso al interior del castillo. porque el sufrimiento del mundo continúa. y ofrece a Su Majestad el querer vivir. El rojo de la túnica. que fue el año de 1582». y de allí pasó al de san José de Ávila. abrazando a quien las contempla y pidiendo colaboración en la tarea redentora. en especial. De pie. De este modo el caminante espiritual comprueba la eficacia y continuidad de las imágenes en el proceso de conversión y en la cumbre de la madurez espiritual. sostiene un estandarte de color rojo. el cual dejó en este Convento de nuestro padre san José y santa Ana de Burgos cuando vino a hacer esta fundación. Al acercarse al final de su existencia. Las manos y los brazos abiertos. dejando al descubierto la lanzada en el lado derecho. Teresa escribe una nota íntima para dejarnos en herencia la situación oracional del alma que Dios ha llevado hasta la plenitud en esta vida. cuyos estragos quedan bien definidos. Dijimos con Teresa que se trataba de una relación de amistad con el Dios de Jesucristo.

el itinerante ha de intentar. ni abandonaremos la contemplación orante del misterio presentado en el ciclo litúrgico. Siendo cooperador de Cristo crucificado. sin que una menoscabe a la otra. a mi parecer.10). como ha quedado demostrado a lo largo de las seis moradas anteriores. Y al culminar el proceso. Marta y María caminan juntas. ni las segundas. vivir intensamente cada una de las moradas en todas sus facetas. Ambas mujeres simbolizan 263 «Y así fue. cuando es realmente cristiana. Y lo hace sin divisiones ni dicotomías. ni las sextas a fin de perfeccionar el amor. Mientras haya un aliento de vida.4. Teresa recurre al relato evangélico de Marta y María. Este siempre andar en compañía de Dios en la Trinidad de Personas colma el ansia de felicidad del ser humano. que Marta y María han de andar juntas para hospedar al Señor y tenerle siempre consigo. la persona puede desarrollar una gran actividad. Siempre está y ha estado ahí. y le parecía que por trabajos y negocios que tuviese. lo esencial de su alma jamás se movía de aquel aposento. Por último.dejaremos de visitar a diario las primeras para rezar vocalmente. Llegados a las séptimas. Hemos de recordar que la oración cristiana no aleja de la vida.ACERCAR EL CIELO SÉPTIMAS MORADAS se ha ido preparando con las formas de oración anteriores: Dios trino y la Humanidad de Cristo: para ella la acción y la contemplación. aunque una diferencia sustancial haya quedado establecida al llegar a vivir en las séptimas: lo esencial de la persona vive en la morada del Rey. sumerge en ella cada vez con más fuerza. hemos de advertir que el vivir la oración en las séptimas moradas no evita los diarios paseos del creyente por las moradas anteriores.1. sin olvidar nunca a Jesucristo Hombre. Bien al contrario. presentándose como modelo al que seguir. y no le hacer mal hospedaje no le dando de comer. cosa muy más subida» (R 6. en las últimas moradas el orante no vive ensimismado o ajeno a los quehaceres de este mundo. recogida en la habitación principal. Se sabe y experimenta habitado por la tres Personas y la Humanidad de Cristo. igual a nosotros en todo menos en el pecado. De este modo. Nunca -tampoco en las séptimas moradas. ni las quintas con la cruz. al contrario. acompañando al itinerante. de forma que el caminante pueda sentirlo y experimentar su presencia continua. En las primeras moradas había que dedicar un tiempo a Marta (la acción) y otro tiempo distinto a María (la oración). uno de nosotros. Las tres Personas y Cristo en su Humanidad dan vida a nuestra vida. La Humanidad de Cristo. . sentada siempre a sus pies. Se ha hecho capaz de vivir intensamente la acción exterior en servicio de la Iglesia y el reino de Dios sin dejar de estar con la fuente de su ser.3). que es.12). En ningún momento la Humanidad del Señor desaparece o queda absorbida por la Divinidad. Para explicar esta nueva situación. desaparece la separación entre ellas. Son dos facetas del creyente que nunca deben disociarse. que en todo se hallaba mejorada. Jamás dejaremos de seguir meditando las lecturas bíblicas de ese día propuestas por la Iglesia. con la ayuda de Dios. el verdadero amador vive la vida procurando ayudar al Esposo en la construcción del Reino de Dios. toda su vida es oración. La realidad se acepta y se intenta transformar desde su asunción plena. Debemos eliminar una falsa concepción de la mística que convierte al orante en un ser fuera del mundo. de manera que en alguna manera le parecía había división en su alma» (M 7. Siempre van juntas. resucitado y glorificado a la derecha del Padre. la mística devuelve al creyente a la vida con una fuerza y clarividencia que antes no tenía. si su hermana no le ayudara? Su manjar es que de todas las maneras que pudiéremos lleguemos almas para que se salven y siempre le alaben» (M 7. El creyente vive en la acción y en la contemplación al mismo tiempo: «Creedme. ha acompañado el proceso espiritual hasta la última morada. mientras trabaja sin cesar por el Reino. ¿Cómo se lo diera María. no podía ni debía desaparecer. el mismo Dios que la habita. mientras lo esencial del alma (María) siempre permanece conscientemente en la divina compañía de Dios: 262 «Lo de las visiones imaginarias ha cesado. de la que ya hemos tenido una primera noticia en moradas anteriores. conciencia permanente de vivir en compañía. Cuando la gracia de Dios nos introduce en las séptimas moradas. terceras y cuartas para conocer a Jesucristo en su Humanidad. Trabajo y contemplación forman una unidad indisoluble. mas parece que siempre se anda esta visión intelectual de estas tres Personas y de la Humanidad.

sin embargo. en un proceso de recogimiento en el interior del castillo. pasando del egoísmo inicial a la donación de sí por amor. la imitación de Jesucristo Hombre. Los tres forman una unidad indisoluble. la persona ha pasado del narcisismo inicial a la proexistencia o donación de sí. cuanto más se introduce en la interioridad. tanto más sale hacia el encuentro de los otros hombres. A lo largo del itinerario espiritual se ha ido «disponiendo» hasta llegar a una transformación que lo ha espiritualizado. con una habitación principal habitada por el Esposo que le da vida. En el pensamiento teresiano. el aprendizaje del amor. las séptimas moradas (en Teresa ambos términos son sinónimos). herido desde el comienzo (los cristianos lo llamamos «pecado original») ha debido aceptar y asumir la realidad de su vida pasada y presente acompañado por un Dios amoroso que le acepta en esencia. El mismo Dios lo va llevado de la mano y llamando desde la habitación principal. espiritualizado. Es posible llevar a cabo la unión de espíritus entre Dios y el hombre porque desde siempre la parte más espiritual e íntima habitaba la habitación principal de las séptimas moradas. Por eso el itinerario espiritual teresiano parte de la realidad.264 4. El amor a Dios o de Dios no podemos demostrarlo. Cuando ya está preparado. - que experimenta una gran alegría si es perseguida. Y surge: - Una persona olvidada de sí misma. y allí consuma la unión de espíritus. En lo que le reste de vida. produciendo unos «efectos». o la madurez humana hecha realidad El creyente llega a la plenitud humana y espiritual al entrar y vivir del todo en las séptimas moradas. El habitante de las séptimas moradas no por ello ha llegado a la perfección moral. Este proceso de espiritualización lo denomina Teresa «disposición». pues se siente libre frente a todo. - a la que nada ni nadie ata ni domina. por «si pudiesen ayudar en algo al Crucificado». el reino que pretende alcanzar y el «centro» de su ser. porque toda ella busca sólo el interés de Dios. que es espíritu. sus ojos estarán puestos en Cristo. o la muerte de la mariposita tras haber encontrado reposo en el Esposo y renacido a una vida nueva. palabra clave en la terminología teresiana para referirse a los cambios que la persona vive como consecuencia del encuentro con Jesucristo. Digamos. en lenguaje teresiano. la persona está compuesta de alma. El pecado y la tentación le rondarán hasta el fi- . El amor crecido y educado la hace espíritu para que pueda unirse en las séptimas moradas con Dios. para reconocer la realidad del mundo y la realidad del misterio de Dios. El yo. El hombre se dispone mediante el crecimiento en las virtudes. un lugar intimo y oculto. y a ella vuelve enriquecida por el matrimonio. También habrá salido de sí mismo. Porque ahora comprobamos que el ser humano tiene un «centro». y de ahí se lanza en ayuda del prójimo. la escatología se ha visto en parte realizada. Los pasos que ha ido dando han producido el efecto de ir convirtiendo a la persona en un ser espiritual por la entrega amorosa al misterio de Dios. Los cambios dan como resultado el adulto en Cristo. SÉPTIMAS MORADAS 265 - con deseos de servir. - con un gran deseo de padecer por Cristo para que se cumpla en cada momento su voluntad. que las esperanzas puestas al principio del itinerario se han visto cumplidas. la oración y la acción. el conocimiento de sí mismo. como ya indicamos al comienzo del proceso. se sumerge dentro. Paradójicamente. Hallada la diferencia y las posibilidades de comunicación. A ellos en exclusiva dedica el tercer capítulo de las séptimas moradas. dispuesto. donde vive Dios. no hay relación con el Dios de Jesucristo sin transformación personal y sin acción. dejando un encerramiento que le aislaba. en resumen. cuerpo y espíritu. Más aún. Todo este proceso de preparación al encuentro íntimo del matrimonio va transformando a la persona. ACERCAR EL CIELO La transformación de la persona en las séptimas. los cambios personales sí podemos comprobarlos. - de la que ha desaparecido el miedo a la muerte y al demonio. El yo herido se reconoce en el espejo del Dios que lo habita. colaborando con Jesucristo en la salvación de la humanidad. «un desasimiento grande de todo». La transformación personal y el amor al prójimo se convierten así en el verdadero termómetro para discernir la evolución positiva del itinerario. lo introduce en su cámara real.

las séptimas moradas nos descubren otra faceta . el descubrirse al llegar la plenitud como fruto del amor de Dios. muerto y resucitado. Siguen siendo hijos de su época y de las limitaciones humanas. Fuera de ti no hay buscarme. Para la Iglesia. Que yo sé que te hallarás en mi pecho retratada. En tan gozosa relación encuentra el hombre la esencia de su ser.l a única de cuantas se conservan en que Cristo se dirige a ella. como es el caso de Teresa. por el contrario. Este viaje de ida y vuelta entre Cristo y el hombre resume y comprime lo que tantas veces ha aparecido a lo largo de estas páginas. y tan al vivo sacada. Somos retrato esculpido al vivo en las entrañas de Jesucristo. Somos una imagen esculpida en Cristo. y así en mis entrañas pintada. que a ti iré sin tardarme y a Mí buscarme has en ti». Quien desea encontrarse a sí mismo encuentra su auténtica imagen en el Señor. la idea inicial de la creación a imagen de Dios se ve completada en las séptimas moradas. Como si de una obra de arte se tratara. Desde la atalaya de las séptimas moradas contemplamos el recorrido anterior y comprobamos que Jesucristo Hombre ha sido nuestra guía y camino. Si en la poesía citada el ser humano se descubre en la madurez cristiana como un retrato plasmado al vivo en las entrañas de Cristo.266 ACERCAR EL CIELO nal de sus días. y a Mí buscarme has en ti. y así llamo en cualquier tiempo. en mí te retratar. De tal suerte pudo amor. encierra en sí un dinamismo que recorre las siete moradas. La visión del hombre desbordante de belleza no puede ser más positiva. ahí radica su especial dignidad. retomado por Teresa como «leit-motiv» de su pensamiento. si hallo en tu pensamiento estar la puerta cerrada.condensa muchas de las ideas más queridas por Teresa. gracias a la cual estas personas adultas en la fe trascienden con frecuencia su época para seguir siendo útiles siglos después. a cuya imagen ha sido creado y criado cada día de su vida. eres mi casa y morada. y quien desee encontrar a Cristo debe mirar dentro de sí. Tampoco significa que los habitantes de las séptimas moradas no vayan a equivocarse. en Dios Uno y Trino. que si te ves te holgarás. Lo explica maravillosamente una poesía teresiana (Poesía 8): SÉPTIMAS MORADAS «Alma. donde descubrir que somos un retrato sacado al vivo en las entrañas de Cristo muerto y resucitado. bella. El nos lleva de la mano por las diferentes moradas hasta introducirnos a vivir en las séptimas. 267 Y si acaso no supieres dónde me hallarás a Mí.1). Somos imagen y semejanza y hemos de llegar a ser plenamente imagen y semejanza de Dios. Dios esculpió con arcilla al hombre tomando como modelo al mismo Jesucristo muerto y resucitado. porque para hallarme a Mí. y se llega a la conclusión de que el hombre es una imagen esculpida en Cristo Hombre. Quien desee encontrase a sí debe mirar a Cristo. Por el bautismo hemos participado plenamente de su muerte en cruz y de su resurrección. si te perdieres. buscarte has en Mí. No andes de aquí para allí. La primera había sido señalada por Teresa en las primeras moradas y vuelve a repetirla en las séptimas: el hombre es capaz de comunicarse con Dios porque ha sido creado a imagen y semejanza suya (M 7.1. Pero orientar la vida en el seguimiento y la imitación de Cristo da unos ojos nuevos y una perspectiva inusual. buscarte has en Mí. que ningún sabio pintor supiera con tal primor tal imagen estampar. Al culminar el itinerario. Por eso todo el itinerario teresiano pretende llevarnos a vivir plenamente la gracia bautismal. alma. ese «yo en ti y tú en mí» del evangelio de Juan y del Cantar de los Cantares. Fuiste por amor criada hermosa. En El encuentra su referente principal. Lo harán con frecuencia. bastará sólo llamarme. Esta poesía . mi amada. De esta suerte. sólo Jesucristo y María gozaron de esa perfección. Alma. Porque tú eres mi aposento. La persona ha sido sacralizada por el cristianismo. a Mí buscarme has en ti. adquieren pleno significado dos cuestiones que afectan al ser último del hombre: la creación a imagen de Dios y la curación del yo. viéndote tan bien pintada. Pero esa idea no es algo inerte o sin implicaciones para la vida del creyente. si hallarme quisieres. sino. y si alguien se perdiere puede volver a hallarse retratado en el pecho de Cristo.

7]. esperaban su vuelta inminente y. El yo profundo. del alma hacia Cristo y de Cristo hacia el alma. en una de sus visiones descubre el interior de su ser como un espejo múltiple lleno de luz y hermosura. Ha descubierto la esencia de su ser. Coinciden el encuentro con Cristo y el encuentro con nuestra verdadera imagen: 268 «Y así. porque al mirar y dejarnos mirar por Cristo nos encontramos con nosotros mismos. Ascensión. claro espejo toda ella. si hemos perseverado visitando y habitando cada una de las moradas hasta llegar a las séptimas. en ayuda del Esposo que necesita su cooperación. Pentecostés y misión. No por absorción ni simbiosis. Pertenece al ámbito de la libertad humana llegar a hacer realidad viva la última realidad de quiénes somos. Entre ambos. Sería una pena perder tanto bien y hacer todo lo posible por llegar hasta aquí.2. sino por todos aquellos que han de creer en mí también. dijo que fuesen una cosa con el Padre y con él. diversas experiencias de encuentro con el Señor desde las situaciones normales de la vida. Viéndonos en El como en un espejo. El evangelio de Lucas desarrolla los acontecimientos en una secuencia: descubrimiento de la tumba vacía. La intensa experiencia les remitía sin cesar al tiempo en que pudieron convivir con el Señor. el alma y ella. sin darse cuenta. sino por contacto íntimo henchido de amor. el creyente se descubre a sí mismo en su totalidad viéndose en el espejo que es Cristo: imagen esculpida en Cristo. ha percibido cómo era asumido su pasado y perdonados y olvidados sus pecados. recurrían al recuerdo de las enseñanzas de su maestro antes de su muerte. La persona. a la vez que construían la Iglesia. El conjunto de todo lo dicho produce una paz profunda que nada ni nadie puede quitar. Teresa descubre por vez primera la necesidad de mirarse en el espejo que es Cristo.2. herido por el pecado original aunque lleno de hermosura. . como Jesucristo nuestro Señor está en el Padre y el Padre en él. En su alma. aunque la persona se halle inmersa en la actividad exterior. válgame Dios. El secreto lo encontramos siempre en la imitación de Cristo Hombre. de permanecer encerrados o volviendo a sus trabajos de antes. cuando ya vivía en las sextas moradas. se establece una comunicación amorosa. llegamos a saber lo que somos en última instancia: una maravillosa obra de arte esculpida en Cristo.8). a reunirse en grupos. por imitación inconsciente de lo que ve y oye a sus progenitores. entra en contacto sin ser subsumido con la persona de Cristo. aparece la figura de Jesucristo Hombre como suele verlo en visión imaginaria. Casi sería mejor hablar de mimetismo. y dice: Yo estoy en ellos» (M 7. o la libertad del esclavo Los discípulos pasaron de la traición en la Pasión al encuentro con el resucitado y la acogida del Espíritu Santo. pues las palabras de Jesucristo nuestro Rey y Señor no pueden faltar! Mas como faltamos en no disponernos y desviarnos de todo lo que puede embarazar esta luz. Es entonces cuando se produce la curación del yo herido. en definitiva.2. no nos vemos en este espejo que contemplamos. 269 «¡Oh. ¡No sé qué mayor amor puede ser que éste! Y no dejamos de entrar aquí lodos. orando una vez Jesucristo nuestro Señor por sus apóstoles -no sé adonde es-. adonde nuestra imagen está esculpida» (M 7. y ¡cómo las entiende el alma. poique así dijo Su Majestad: no sólo ruego por ellos. qué palabras tan verdaderas! [las de M 7. Todo adquiría un nuevo sentido.7). Entonces sus : vidas cambiaron definitivamente. se ha sentido amada profundamente. En ese tiempo pasaron del miedo a la actividad.ACKRCAR KL CIELO SÉPTIMAS MORADAS no menos sugerente que completa la anterior: el hombre es una escultura esculpida en Cristo. compartir los bienes y ayudar a los necesitados. Incluso la cruz de la que habían huido cobraba un significado pleno. cuya llegada consideraban inminente. aparece reflejada la imagen de Jesús. Como hace el niño que va aprendiendo de sus padres. 5. Somos una imagen esculpida y labrada en el Señor. Vivían con el Resucitado en la ausencia. toda ella espejo claro. En efecto. La acción en ayuda del Esposo. Servían al Reino de Dios. porque el seguimiento de Cristo y su imitación tienen para el creyente algo de aprendizaje por imitación inconsciente. En el centro de esa especie de habitación que es su alma. que en esta oración lo ve por sí! Y ¡cómo lo entenderíamos todas si no fuese por nuestra culpa. Ya está preparada del todo para lanzarse decididamente a la acción creadora. al mismo tiempo.

bajando a detalles. «. y en él va relatando las vicisitudes de cada nueva fundación. según santa Teresa. obras» (M 7. Mejor así. hermanas. os lo quiero tornar a decir aquí. Lo cuenta en el capítulo cuarto de las mismas.1-2). Contestaremos a varias preguntas: ¿cuál es el fin último del itinerario espiritual?. poco se debe de acordar de sí.para poderle imitar en el mucho padecer» (M 7. porque no piense alguna que es para sólo regalar estas almas.4. Ninguno de ellos tuvo descanso hasta la muerte. el creyente . la acción y la contemplación?. Éste es el secreto y la finalidad del camino espiritual: ayudar a Cristo Crucificado mediante la acción. para que nunca olvide de dónde viene.viviría permanentemente en oración reposada. hasta quedar dispuestos al sufrimiento de la cruz. Además..s e piensa. y qué poco se le debe de dar de honra. Llegado a la cumbre del matrimonio espiritual. El creyente no vive siempre embelesado ni lleno de los regalos explicados en las sextas o séptimas moradas. hijas mías. Únicamente nos advierte que deben ser obras hechas en servicio del prójimo. remite de nuevo a la vida de Jesucristo Hombre. toda la memoria se le va en cómo más contentarle. como es razón. ¿qué aplicaciones debemos buscar para el hombre de hoy? Contestando al primer punto. desarrollando el argumento en el libro de las Fundaciones y en la mayoría de las Cartas conservadas posteriores a 1572. Y. La Santa no nos da muchas indicaciones acerca de cuáles son las obras ni dónde realizarlas.. llegados al matrimonio espiritual. en las quintas moradas entregamos la voluntad para conformarla con la de Dios. Aunque en los efectos 271 La finalidad del camino espiritual. de que nazcan siempre obras. entre éstos. cuando ni siquiera había entrado en el castillo. pero que juntos configuran la vida de una mujer adulta en la fe volcada en la acción. reorganizan el yo herido. y que nazcan siempre obras.4. de ellas lo habréis entendido. enseñan a amar bien al prójimo. Las Cartas dan cuenta de esas pequeñas cosas acaecidas a una mujer santa cuando se encuentra con personas o debe compartir con ellas aspectos muy concretos del vivir diario.4). Nada más falso ni más ajeno a la realidad de la auténtica espiritualidad cristiana. si advertisteis en ello. Teresa intenta salir al paso de un error bastante extendido que confunde la mística con una especie de bienestar beatífico ajeno a los ajetreos de la vida diaria.6). ajeno al acontecer del común de los mortales. este cristiano adulto sigue pecando venialmente y teniendo imperfecciones (M 7. deciros qué es el fin para que hace el Señor tantas mercedes en este mundo. y así tengo yo por cierto que son estas mercedes para fortalecer nuestra flaqueza -como aquí he dicho alguna vez. El libro de las Fundaciones acompañó los últimos años de su existencia. por supuesto. de momento.. Porque. ¿cuál es el significado último de la acción del creyente?. que sería grande yerro. El relato va entreverado de reflexiones espirituales. en primer lugar la Virgen María y los apóstoles. y más en concreto a la imitación de Cristo en la cruz. ¿cómo se compaginan. de esto sirve este matrimonio espiritual. En mi opinión. Lo mismo debe hacer el itinerante que por la gracia de Dios ha sido llevado de la mano por Jesucristo hasta las séptimas moradas: «. Para esto es la oración. el pleno significado de este mundo vivido por los discípulos. las Fundaciones son la continuación del capítulo cuarto de las séptimas moradas. y. porque no nos puede Su Majestad hacerle mayor que es darnos vida que sea imitando a la que vivió su Hijo tan amado. unas veces nimios y otras importantes. siguiendo las huellas del Señor en el monte de los Olivos.4. Así sucedió con quienes estuvieron cerca de El. y qué fuera debe estar de querer ser tenida en nada el alma adonde está el Señor tan particularmente! Porque si ella está mucho con él. realizadas con el .qué olvidado debe tener su descanso. Pedro y Pablo los primeros. En ese libro disfrutamos de una santa en acción. Eso nos da una gran libertad para que cada uno decida dónde y de qué manera deber llevarlas a cabo.. añade Teresa. pero aún no hemos seguido a Cristo en la realidad de la muerte. en última instancia.bien será. y en qué o por dónde mostrará el amor que le tiene. A veces le deja el Señor.270 ACERCAR EL CIELO SÉPTIMAS MORADAS En las séptimas moradas descubrimos. Las mercedes recibidas dan fuerza. por un día o incluso más. en su situación primera. ¿qué tipo de acción debemos realizar y dónde?. Ambas lecturas complementan el capítulo cuarto de las séptimas moradas.

Del mismo modo. Los segundos. Vuelve Teresa sobre este crucial aspecto en otra ocasión. que en muchas horas de consideración» (F 5. desde las séptimas moradas. «¿Sabéis qué es ser espirituales de veras? Hacerse esclavos de Dios. Sí podemos afirmar. se hizo esclavo para salvarnos de la esclavitud. RECUERDE - - Son las moradas de los santos y de los pecadores. Los primeros. gran ayuda es para que en muy poco espacio tenga mejor disposición para encender el amor. se está acercando a las séptimas moradas. pues por ella dejamos.8). que cuando le emplean tan bien en obras. por encontrar en ellas la esperanza de una amnistía y un futuro diferente. a quien. Un reino que terminará de construirse con la llegada del Señor en la Parusía. pero cargadas del sentido amoroso que hemos venido aprendiendo siguiendo a Jesús Hombre. siendo libre. a hacerse esclavo nuestro. es un don de Dios al que todo creyente está llamado. por haber alcanzado a vivir el estilo de vida de Jesucristo. Un párrafo sublime da la pauta para descubrir el sentido último de la acción basándola en el hacer de Cristo: cuidarse de manera en las obras.somos esclavos suyos. de gozar al mismo Dios. desde el conjunto de la obra teresiana. No cuenta tanto la grandiosidad del proyecto cuanto la calidad del amor. aun cuando en el interior estas almas vivan en una paz encomiable (M 7. El discípulo del Crucificado queda listo en las séptimas moradas para realizar esa tarea. si consideramos que El vino del seno del Padre por obediencia. Nos relacionamos con Jesucristo Resucitado. sea o no reconocida públicamente por la Iglesia.. el sentido último de la acción del creyente se encuentra en Jesucristo. Si está en paz profunda. y al que el creyente sirve cooperando con su Señor. porque ya ellos le han dado su libertad. que muchas veces no acudan a lo interior a su Dios. Ya estamos en condiciones de contestar a la siguiente pregunta acerca del significado final de todas las acciones. añadiendo otros matices: «. ayudante. o trabaja incansable por el Reino de Dios en la Iglesia. La acción mencionada desde las primeras moradas se convierte así en un medio de santificación de primera magnitud. El verdadero amador sabe que. El matrimonio espiritual nos deja preparados para colaborar con Jesucristo en la construcción de un mundo habitable. por tanto. encuentra el mejor de los sentidos de la salvación que nos ha traído el Señor: Cristo. el cristiano será cooperador. El amor crecido a través de la oración y la acción no permite el descanso. La donación de sí implica sufrimiento y. ¿Pues con qué se podrá pagar ni servir esta merced? Es menester andar con aviso de no des- 273 El Señor obedeció a la voluntad del Padre en la Encarnación. El habitante de las séptimas moradas se ha convertido en un esclavo por amor obediente. que la acción la realiza el creyente en la Iglesia al servicio del Reino de Dios. como él lo fue.4. La santidad. El único protagonista es Jesucristo. unido a la cruz de Cristo. Y no es nada. haciendo lo que Él hizo: dar la libertad libremente para convertirse en esclavo del prójimo. en la Cruz y durante toda la vida. aunque sean de obediencia y caridad. señalados con su hierro que es el de la cruz.4.17). llegado el caso.272 ACERCAR EL CIELO SÉPTIMAS MORADAS mayor amor posible. Y créanme que no es el largo tiempo el que aprovecha el alma en la oración.10). . En este párrafo se resume el concepto de Redención según el pensamiento de Teresa. aunque ello comportara la cruz. Pueden ser cosas muy sencillas. Acuda a las séptimas moradas durante todo el tiempo de Pascua. Él creyente no es el protagonista de un futuro que se despliega ante él. en alguna manera. vendidos por su amor de nuestra voluntad a la virtud de la obediencia. que no les hace ningún agravio ni pequeña merced» (M 7.. el martirio. los pueda vender por esclavos de todo el mundo.

que vive y reina por siempre jamás amén. antes anda con más cuidado. y como hagamos lo que pudiéremos. mas al parecer todo va a fin de poder más servir a Dios en otras cosas. aunque esta seguridad no quita un gran temor de no ofender a Dios y quitar todo lo que le puede impedir a no le servir. y aun ahora en Palencia se hubiera hecho un buen borrón. mucho. interior y exteriormente ofrezcamos al Señor el sacrificio que pudiéremos. hermanas e hijas mías. que aunque son grandes. mas parece que siempre se anda esta visión intelectual de estas tres Personas y de la Humanidad. entiendo me daría mucho más gusto. que el Señor no mira tanto la grandeza de las obras como el amor con que se hacen. me da nuestro Señor algunos avisos. con lo que concluyo es que no hagamos torres sin fundamento. mas hasta entonces no goza sino de la posesión que ya le han dado de que gozará esta renta. y cansa harto. Conque esto es así. que yo os digo que es harta confusión mía. a la verdad. sino que lo poco que dura esta vida -y quizá será más poco de lo que cada una piensa-. y así no pierde la paz. aunque no de pecado. porque de que ha de gozar de Dios tiene ya tanta certidumbre. hará Su Majestad que vayamos pudiendo cada día más y más. si no fuera por esto. ORACIÓN «En fin. para que tenga el valor que nuestra voluntad hubiere merecido. porque siquiera parecía hacia algo y daba buen ejemplo y andaba sin este trabajo que da el no servir a Dios en nada. ni la querría gozar. que muchas veces le ofrece como un gran sacrificio el cuidado del cuerpo. aunque sea padeciendo mucho. a mi parecer. El último escrito de Teresa (1581. que nos veamos todas adonde siempre le alabemos. Plega a Su Majestad. por los méritos de su Hijo. que el alma está como en un castillo con señorío. son de preciar cuando son de Dios. Vuestra señoría mire lo que en esto será mejor hacer. a mi parecer. Y ahora entiendo. que le parece goza el alma que ya le ha dado la posesión aunque no el gozo. y así os pido por el mismo Señor que no olvidéis en vuestras oraciones esta pobre miserable» (M 7. Los actos y deseos no parece llevan la fuerza que solían. y aun algunas veces parece que de aquí al fin del mundo sería poco para servir a quien le dio esta posesión. Mas a mi parecer. Seguimos anhelando la segunda y definitiva venida de Cristo al mundo. quién pudiera dar a entender bien a vuestra señoría la quietud y sosiego con que se halla mi alma!. Lo de las visiones imaginarias ha cesado. La conciencia casi permanente de vivir en presencia de la Trinidad y la Humanidad de Cristo sellan las séptimas moradas: Yo en ti y tú en mí. que le parece ha perdido en parte el ser. que eran de Dios las que he tenido. ya en parte no está sujeta a las miserias del mundo como solía. mas anda tan olvidada de su propio provecho. porque le parece no ha SÉPTIMAS MORADAS 275 merecido. que es. y algunas se prueba en algo. y en hacer penitencia no los deseos que tenía. Y con el agradecimiento que le queda.15-16). porque disponían el alma para el estado en que ahora está. que Su Majestad le juntará con el que hizo en la cruz por nosotras al Padre. sino como tan miserable y de poca fortaleza íbala Dios llevando como veía era menester. según anda olvidada de sí. cosa muy más subida.4. también debe entremeterse harto amor propio. como no nos cansemos luego. En esto y el deseo que tiene de su salud. Las hablas interiores no se han quitado. porque aunque pasa más. sino servir. como si uno hubiese dado una gran renta a otro con muy firmes escrituras para que la gozara de aquí a cierto tiempo y llevara los frutos. Porque. de lo que toca a su salud y cuerpo me parece se trae más cuidado y menos mortificación en comer. cuando podía hacer mucha penitencia. y pénesele delante lo que los prelados la mandan. que cuando es menester. R 6): «¡Oh. y me le daba. no parece sino que es como en la ropa. es tan mayor la que tiene el que se ha- . a mi parecer.274 - ACERCAR EL CIELO Quien accede a él vive intensamente el sacramento del bautismo. En esto todo va a la honra de Dios y cómo haga más su voluntad y sea glorificado. hermanas mías. mas. aunque sean pequeñas las obras. mas a todo su parecer no lo puede hacer sin daño de su salud. y me dé gracia para que yo obre algo de lo que os digo.

otras. acábanse presto estos deseos y actos. mas luego se le representa con tanta fuerza estar presentes estas tres Personas. no llevan fuerza. Mas con esto me espanta una cosa. puedo poder más ni es en mi mano. y aun esto no me la da. La soledad que hace pensar no se puede dar aquel sentido a "el que mama los pechos de mi madre". antes. como digo. aunque no con inquietud y pena como solía. no podría. si no es por poco tiempo cuando desea ver a Dios. Y esto he tratado con algunos que había tratado lo demás. no. por el gran crédito que tengo de él. que parece claro se ex- perimenta lo que dice San Juan. "que haría morada con el alma". tuerce la voluntad de que se haga en ella la de Dios. ni hacer los actos como solía. 276 . que como el alma tiene bien entendido que Su Majestad sabe lo que para esto conviene y está tan apartada de interés propio.. La paz interior y la poca fuerza que tienen contentos ni descontentos por quitarla de manera que dure. que me parecía si andaba engañada. Esto es casi ordinario. Esta presencia tan sin poderse dudar de las tres Personas. Mírelo mucho por amor de Dios. que algunas veces parece quiere Dios se padezca sin consuelo interior. a mi parecer. esto no sólo por gracia.. y lo más ordinario no puedo. sino porque quiere dar a sentir esta presencia. si no es cuando la mucha enfermedad aprieta. sino que algunas veces. temo no sea engaño.. no es menor el deseo de que no sea ofendido. mas nunca. aunque. que con esto se ha remediado la pena de esta ausencia y queda el deseo de vivir. crece y el desear que todos le sirvan. tampoco lo puedo sentir ahora así.277 ACERCAR EL CIELO SÉPTIMAS MORADAS ga la voluntad de Dios y lo que sea más su gloria. La ida de Egipto. mas digo que si ahora con gran cuidado procurase desear morirme. de las que me tocan. ni en lo pasado. si Él quiere. Parece vivo sólo para comer y dormir y no tener pena de nada. que la muerte ni la vida se quiere. servir más sí podría si no fuese ruin. Tiene tanta fuerza este rendimiento a ella. a mi parecer. Con lo que vuestra señoría ahora me dijere acabaré. de que está el alma embobada. y trae tantos bienes. para servirle más. mas no lo puedo creer. que aunque fuese por poco tiempo. y a mi parecer no llevan fuerza. De aquí procede el miedo que traigo algunas veces. y si pudiese. ni tampoco los temores tan grandes que traje tantos años. le parece importa más que estar en la gloria». en especial que no es menester andar a buscar consideraciones para conocer que está allí Dios. y yo sin hacer nada. sino amar a este Dios. ni tener las penas por las ofensas de Dios. Ha de advertir vuestra señoría que en todo esto ni en lo que ahora tenga.. que es fray Domingo y el Maestro Medina y unos de la Compañía. porque penitencia no puedo. que esto no se menoscaba. Tampoco se me ha quitado entender están en el cielo algunas almas que se mueren. que aquellos sentimientos tan excesivos e interiores que me solían atormentar de ver perder las almas y de pensar si hacía alguna ofensa a Dios. Actos de padecer y martirio y de ver a Dios. que no se pueden decir. ser parte que siquiera un alma le amase más y alabase por mi intercesión. ni por primer movimiento. porque a todo mi parecer no reina en mí con fuerza asimiento de ninguna criatura ni de toda la gloria del cielo. y así ya no he menester andar con letrados ni decir a nadie nada. sólo satisfacerme si voy bien ahora y puedo hacer algo.

Sus características principales son: - Silencio e interioridad del hombre habitado por el misterio de Dios Respeto a su individualidad Centrado en el seguimiento de Jesucristo Con un programa o itinerario de vida en siete pasos Concreto en lo esencial y abierto a otras aportaciones elegidas por el caminante Desde la Iglesia y al servicio del Reino de Dios Depende de todos nosotros hacer vida este proyecto. 12 de octubre de 2004 .a s í lo creemos. Estas palabras de Pablo resuenan con energía al final de este trabajo. desde la interpretación teresiana del evangelio. Jesucristo sigue ofreciendo la liberación en esta hora crucial para la Iglesia. Hemos presentado un proyecto de vida respetuoso . ANTONIO M A S ARRONDO Zaragoza.Epílogo y obertura «Hermanos: yo no me avergüenzo del evangelio: es fuerza de salvación de Dios para todo el que cree» (Rm 1.con los valores de la modernidad.16).