Capítulos para la semana de: 30.10.

2016
Blog para Historia de los Patriarcas y Profetas Capítulo(s) 62-63

Capítulo 62—El ungimiento de David
Este capítulo está basado en 1 Samuel 16:1-13.
Cuando el sacrificio hubo terminado, y antes de participar del
festín subsiguiente, Samuel inició su inspección profética de
los bien parecidos hijos de Isai. Eliab era el mayor, y el que
más se parecía a Saúl en estatura y hermosura. Sus
bellas facciones y su cuerpo bien desarrollado llamaron
la atención del profeta. Cuando Samuel miró su porte
principesco, pensó ciertamente que era el hombre a
quien Dios había escogido como sucesor de Saúl; y
esperó la aprobación divina para ungirlo. Pero Jehová
no miraba la apariencia exterior. Eliab no temía al
Señor. Si se le hubiera llamado al trono, habría sido un
soberano orgulloso y exigente. La palabra del Señor a
Samuel fue: “No mires a su parecer, ni a lo grande de
su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no
mira lo que mira el hombre, pues el hombre mira lo que
está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón”.
Ninguna belleza exterior puede recomendar el alma
ante Dios. La sabiduría y la excelencia del carácter y de
la conducta expresan la verdadera belleza del hombre;
el valor intrínseco y la excelencia del corazón
determinan que seamos aceptados por el Señor de los
ejércitos. ¡Cuán profundamente debiéramos sentir esta
verdad al juzgarnos a nosotros mismos y a los demás!
Del error de Samuel podemos aprender cuán vana es la
estima que se basa en la hermosura del rostro o la
nobleza de la estatura. Podemos ver cuán incapaz es la
sabiduría del hombre para comprender los secretos del
corazón o los consejos de Dios, sin una iluminación

A partir de aquel día vino sobre David el espíritu de Jehová”. Mientras Samuel miraba con placer al joven pastor. David había demostrado que era valeroso y fiel. porque este es”. con tal que sometan su voluntad a Dios. el prado y el arroyo. Autor de todo don bueno y perfecto. bien parecido. pero sin tardanza alguna obedeció al llamamiento.especial del cielo. pero podemos tener la seguridad de que sus hijos serán llevados a ocupar precisamente el sitio para el cual están preparados. de hermoso parecer y de bello aspecto”. “Samuel tomó el cuerno del aceite y lo ungió en medio de sus hermanos. y ahora Dios le había escogido para que fuera el capitán de su pueblo. Preguntó asombrado por qué el profeta y juez de Israel deseaba verlo. varonil y modesto. pero sus obras entonaban alabanzas. para que sus propósitos benéficos no sean frustrados por la perversidad del hombre. Los pensamientos y modos de Dios en relación con sus criaturas superan nuestras mentes finitas. y serán capacitados para hacer la obra encomendada a sus manos. Las revelaciones diarias del carácter y la majestad de su Creador . La luz del día. “Era rubio. Y más allá estaba Dios. al dorar el bosque y la montaña. Él no podía verlo. El profeta había cumplido la obra que se le había designado. En el humilde cargo de pastor. que le anunció que el profeta había llegado a Belén y le mandaba llamar. El solitario pastorcillo se sorprendió al recibir la llamada inesperada del mensajero. y con el corazón aliviado regresó a Ramá. elevaba a la mente y la inducía a contemplar al Padre de las luces. le habló la voz del Señor diciendo: “Levántate y úngelo.

Empleaba sus talentos. los dolores que lo oprimían. Diariamente iba participando en una comunión más íntima con Dios. Su mente penetraba constantemente en nuevas profundidades en busca de temas que le inspirasen cantos y arrancasen música a su arpa. El amor que lo inspiraba. David. el corazón le latía con adoración y gratitud más . los triunfos que lo acompañaban. se allanaban las dificultades. y cada nuevo rayo de luz le arrancaba nuevos arrobamientos e himnos más dulces de devoción. La rica melodía de su voz difundida a los cuatro vientos repercutía en las colinas como si fuera en respuesta a los cantos de regocijo de los ángeles en el cielo. Las oportunidades que tenía de entregarse a la contemplación y la meditación sirvieron para enriquecerlo con aquella sabiduría y piedad que hicieron de él el amado de Dios y de los ángeles. para alabar la gloria del divino Dador. se aclaraban para él con luz meridiana. Mientras contemplaba las perfecciones de su Creador. para gloria de Dios y del Redentor. eran temas para su pensamiento activo. se revelaban a su alma concepciones más claras de Dios. y cuando contemplaba el amor de Dios en todas las providencias de su vida. En la contemplación de Dios y de sus obras. en la belleza y el vigor de su juventud. como dones preciosos de Dios. las facultades de la mente y del corazón de David se desarrollaban y fortalecían para la obra de su vida posterior. se armonizaban las perplejidades. Temas que antes le eran oscuros.llenaban el corazón del joven poeta de adoración y regocijo. se preparaba para ocupar una elevada posición entre los más nobles de la tierra.

aprendía a apreciar en forma especial el cuidado que el gran Pastor tiene por las ovejas de su dehesa. Capítulo 63—David y Goliat Este capítulo está basado en 1 Samuel 16:14-23 y 17. Pero aunque Saúl expresaba su deleite por la presencia de David y por su música. Como Moisés fue educado para su obra. David volvía a cuidar sus rebaños entre las colinas. En su cuidado de los rebaños. de sabiduría en sabiduría.fervientes. A menudo salía algún león de los bosquecillos que había al lado del Jordán. Cada vez que era necesario. así también el Señor preparaba al hijo de Isaí para hacerlo guía de su pueblo escogido. se le llamaba nuevamente para que sirviera al rey. y el pastorcillo procedía de fuerza en fuerza. su arpa era arrebatada con un gozo más exaltado. y aliviara la mente del perturbado monarca hasta que el espíritu malo lo abandonaba. su voz resonaba en una melodía más rica y más dulce. Cuando no se necesitaban sus servicios en la corte de Saúl. pues el Espíritu del Señor lo acompañaba. de su . En las colinas solitarias y las hondonadas salvajes por donde vagaba David con sus rebaños había fieras en acecho. conservando su sencillez de espíritu y de aspecto. el joven pastor regresaba de la casa del rey a los campos y a sus colinas de pastoreo con alivio y alegría. Dios estaba enseñando a David lecciones de confianza. o algún oso.

Por orden de su padre debía llevar un mensaje y un regalo a sus hermanos mayores. A medida que David se acercaba al ejército. Su experiencia en estos asuntos probó el corazón de David y desarrolló en él valor. salía yo tras él. lo hería y se lo arrancaba de la boca. se le había confiado al joven pastor una misión más elevada. 1 Samuel 17:34. Después de algún tiempo. tres de los hijos de Isaí se unieron al ejército bajo las órdenes de Saúl. David se había distinguido por actos de valor.madriguera. Pero. Aun antes de haber sido llamado a la corte de Saúl. y hermoso”. Dijo más tarde. Los ejércitos de Israel estaban en peligro. y hombre de guerra. describiendo estos encuentros: “Cuando venía un león o un oso. pero David permaneció en casa. 1 Samuel 16:18. sin embargo. en las colinas. como si se estuviera por entablar una batalla. fortaleza y fe. y si se revolvía contra mí. El oficial que lo recomendó al rey dijo que era “valiente y vigoroso. De acuerdo con las costumbres de su tiempo. y enfurecidos por el hambre venían a atacar los rebaños. sin que lo supiera Isaí. le echaba mano a la quijada. prudente en sus palabras. David solamente estaba armado de su honda y su bastón. El ejército “salía en orden de batalla y daba . y un ángel había indicado a David que fuera a salvar a su pueblo. oyó un albo-roto. Cuando Israel declaró la guerra a los filisteos. lo hería y lo mataba”. 35. y se llevaba algún cordero de la manada. y averiguar si estaban sanos y salvos. pero no tardó en dar pruebas de su fuerza y su valor al proteger a los animales que custodiaba. y añadió: “Jehová está con él”. fue a visitar el campamento de Saúl.

Israel y los filisteos estaban alineados en posiciones de batalla. comprendió muy bien qué sentimientos agitaban al alma del joven. llegó y saludó a sus hermanos. valor y fortaleza poco comunes. has venido para ver la batalla”. Respetuosamente. y lo desafió a presentar de entre sus filas un hombre que pudiera enfrentársele en singular pelea.grito de combate”. Mientras hablaba con ellos. y no lo miraban con el respeto y el amor que merecía por su integridad y su ternura fraternal. Goliat. sin que se levantara un campeón que acallara al jactancioso. David corrió hacia el ejército. y ahora la pregunta que hizo fue interpretada por Eliab como una censura de la cobardía que él mismo demostraba al no hacer esfuerzo alguno por acallar al gigante filisteo. Lo consideraban como un pastorcillo joven. y la misteriosa visita de Samuel a la casa de Isaí así como su partida sigilosa. David había manifestado audacia. Véase 1 Samuel 17. una hueste contra otra. habían despertado en la mente de los hermanos de David sospechas en cuanto al verdadero objeto de su visita. . salió. y con lenguaje ofensivo retó a duelo a Israel. y supo que el filisteo lanzaba su desafío día tras día. Los celos de ellos se habían despertado al verlo recibir mayor honra que la tributada a ellos. Eliab. El hermano mayor exclamó airado: “¿Para qué has descendido acá? ¿A quién has dejado aquellas pocas ovejas en el desierto? Yo conozco tu soberbia y la malicia de tu corazón. Se encendió su celo para salvar el honor del Dios viviente y el crédito de su pueblo. Repitió su reto. su espíritu se conmovió dentro de él. y cuando David vio que todo Israel estaba amedrentado. hermano mayor de David. el campeón de los filisteos. Aun mientras era pastor. pero con decisión. Al oír estas palabras.

]. él también me librará de manos de este filisteo”. inició la marcha. Llevaba en la cabeza un casco de metal. pero el joven no se dejó convencer. tu siervo irá y peleará contra este filisteo”. La cota estaba hecha de planchas de metal puestas una sobre la otra. Delante de él iba su escudero”. Saúl procuró disuadir a David de su propósito. Había ordenado que se vistiera al joven de la coraza del rey. que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso. como las escamas de un pez. Así pertrechado. Se le puso el pesado almete de metal en la cabeza y se le ciñó al cuerpo la coraza así como la espada del monarca. Sus corazones decaían cuando miraban el enorme cuerpo. Durante cuarenta días el escuadrón israelita había temblado ante el desafío arrogante del gigante filisteo. y dijo: “Jehová [. “El asta de su lanza era como un rodillo de telar y la punta de su lanza pesaba seiscientos siclos de hierro. quien inmediatamente hizo comparecer al joven ante él. .. también de bronce. tan estrechamente juntadas que ningún dardo o saeta podía penetrar a través de la armadura.David le respondió “¿Qué he hecho yo ahora? ¿No es esto mero hablar?”. Las palabras de David fueron repetidas al rey. Contestó con sencillez y sin jactancia relatando lo que le sucediera mientras cuidaba los rebaños de su padre. Aunque Saúl había dado permiso a David para que aceptara el desafío. A la espalda el gigante llevaba una jabalina o lanza enorme. y con grebas de metal en las piernas. el rey tenía muy pocas esperanzas de que David tuviera éxito en su valerosa empresa. y estaba vestido de una coraza de planchas que pesaba cinco mil siclos. Saúl escuchó con asombro las palabras del pastor cuando dijo: “Que nadie se desanime a causa de ese.. que medía seis codos y un palmo.

y lo oyeron distintamente los miles que escuchaban. empujó hacia atrás el yelmo que le protegía la frente. Se quitó la armadura del rey. con su zurrón de pastor. las puso en su talega. diciendo: “Yo no puedo andar con esto. porque de Jehová es la batalla y él os entregará en nuestras manos”. resonó por los aires. porque nunca lo practiqué”. dijo a su contrincante: “Tú vienes contra mí con espada. suplicó que le permitiera quitarse aquella pesada armadura. Había un tono de intrepidez en su voz y una mirada de triunfo y regocijo en su bello semblante. y sabrá toda la tierra que hay Dios en Israel. convocados para la guerra. Furiosamente. Jehová te entregará hoy en mis manos. pero yo voy contra ti en el nombre de Jehová de los ejércitos. y una simple honda. Pero el valiente joven distaba mucho de pensar así. Y hoy mismo entregaré tu cuerpo y los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra. yo te venceré y te cortaré la cabeza. y con su honda en la mano se aproximó al filisteo. Y toda esta congregación sabrá que Jehová no salva con espada ni con lanza. Avanzando. Escogiendo cinco piedras lisas en el arroyo. David no se acobardó frente al campeón de los filisteos. lanza y jabalina. pronunciado con voz clara y musical.pero pronto volvió sobre sus pasos. y en vez de ella únicamente tomó su bastón en la mano. Este discurso. a quien tú has provocado. el Dios de los escuadrones de Israel. Lo primero que pensaron los espectadores ansiosos fue que David había decidido no arriesgar su vida en tan desigual encuentro con su antagonista. La ira de Goliat llegó al extremo. Cuando regresó a donde estaba Saúl. y corrió para .

David se dio prisa y corrió a la línea de batalla contra el filisteo. Habían estado seguros de que David perecería. pero cuando la piedra cruzó el aire zumbando y dio de lleno en el blanco. El asombro cundió entre las filas de los dos ejércitos. vieron al poderoso guerrero temblar y extender las manos. David no se demoró un solo instante. y la cabeza del jactancioso rodó apartándose del tronco. mientras corrían apresuradamente detrás de sus enemigos que huían. la tiró con la honda e hirió al filisteo en la frente. Regresaron los hijos de Israel de perseguir a los filisteos. El gigante se tambaleó y como una encina herida cayó al suelo. y “siguieron tras los filisteos hasta el valle y hasta las puertas de Ecrón. Metió David su mano en la bolsa. y saquearon su campamento”. Se lanzó sobre el postrado filisteo y asió con las dos manos la pesada espada de Goliat. La piedra se le clavó en la frente y cayó a tierra sobre su rostro”.vengarse de su adversario. tomó de allí una piedra. . Ahora el arma se elevó en el aire. El hijo de Isaí se estaba preparando para recibir a su enemigo. Los gritos de los hebreos victoriosos repercutían por las cumbres de las montañas. como herido de una ceguera repentina. Un momento antes el gigante se había jactado de que con ella separaría la cabeza de los hombros del joven. El pánico se apoderó de los filisteos. y un grito de triunfo subió del campamento de Israel. y la confusión provocó una retirada precipitada. y daría su cuerpo a las aves del cielo. Muchos filisteos cayeron heridos por el camino de Saaraim hasta Gat y Ecrón. “Aconteció que cuando el filisteo se levantó y echó a andar para ir al encuentro de David.