Tuve hambre y me disteis de comer

,
tuve sed y me disteis de beber,
fui forastero y me hospedasteis,
estuve desnudo y me vestisteis,
enfermo y me visitasteis,
en la cárcel y vinisteis a verme» (Mt 25,35-36).
Estas palabras de Jesús responden a la pregunta que a menudo resuena en nuestra
mente y en nuestro corazón: «¿Dónde está Dios?». ¿Dónde está Dios, si en el mundo
existe el mal, si hay gente que pasa hambre o sed, que no tienen hogar, que huyen, que
buscan refugio? ¿Dónde está Dios cuando las personas inocentes mueren a causa de la
violencia, el terrorismo, las guerras? ¿Dónde está Dios, cuando enfermedades terribles
rompen los lazos de la vida y el afecto? ¿O cuando los niños son explotados, humillados, y
también sufren graves patologías? ¿Dónde está Dios, ante la inquietud de los que dudan y
de los que tienen el alma afligida? Hay preguntas para las cuales no hay respuesta
humana. Sólo podemos mirar a Jesús, y preguntarle a él. Y la respuesta de Jesús es esta:
«Dios está en ellos», Jesús está en ellos, sufre en ellos, profundamente identificado con
cada uno. Él está tan unido a ellos, que forma casi como «un solo cuerpo».
Jesús mismo eligió identificarse con estos hermanos y hermanas que sufren por el dolor y
la angustia, aceptando recorrer la vía dolorosa que lleva al calvario. Él, muriendo en la
cruz, se entregó en las manos del Padre y, con amor que se entrega, cargó consigo las
heridas físicas, morales y espirituales de toda la humanidad. Abrazando el madero de la
cruz, Jesús abrazó la desnudez y el hambre, la sed y la soledad, el dolor y la muerte de los
hombres y mujeres de todos los tiempos. En esta tarde, Jesús —y nosotros con él—
abraza con especial amor a nuestros hermanos sirios, que huyeron de la guerra. Los
saludamos y acogemos con amor fraternal y simpatía.
Recorriendo el Via Crucis de Jesús, hemos descubierto de nuevo la importancia de
configurarnos con él mediante las 14 obras de misericordia. Ellas nos ayudan a abrirnos a
la misericordia de Dios, a pedir la gracia de comprender que sin la misericordia no se
puede hacer nada, sin la misericordia yo, tú, todos nosotros, no podemos hacer nada.
Veamos primero las siete obras de misericordia corporales: dar de comer al hambriento;
dar de beber al sediento; vestir al desnudo; acoger al forastero; asistir al enfermo; visitar a
los presos; enterrar a los muertos. Gratis lo hemos recibido, gratis lo hemos de dar.
Estamos llamados a servir a Jesús crucificado en toda persona marginada, a tocar su
carne bendita en quien está excluido, tiene hambre o sed, está desnudo, preso, enfermo,

quiere que seáis un signo de su amor misericordioso para nuestra época. el sufrimiento. Les pregunto: pero respondan cada uno en silencio. da esperanza y futuro a la humanidad. Ante el mal. queridos jóvenes. consolar al triste. a vuestros alojamientos. corregir al que yerra. En la acogida del emigrado que está herido en su cuerpo y en la acogida del pecador que está herido en el alma. En esta tarde. Quien la recorre con generosidad y fe. es la actitud de servicio. rogar a Dios por los vivos y por los difuntos. Quien la recorre con generosidad y con fe. perdonar las ofensas. jóvenes dispuestos a entregar sus vidas para servir generosamente a los hermanos más pobres y débiles. explicando el «protocolo» por el cual seremos juzgados: cada vez que hagamos esto con el más pequeño de nuestros hermanos. refugiado. Es la vía de la esperanza y del futuro.31-46). Queridos jóvenes. perseguido. La vía de la cruz es la vía de la felicidad de seguir a Cristo hasta el final. soportar con paciencia a las personas molestas. Nuestra credibilidad como cristianos depende del modo en que acogemos a los marginados que están heridos en el cuerpo y al pecador herido en el alma. que no quieran vivir sus vidas «a medias». enseñar al que no sabe. lo hacemos con él (cf. se juega nuestra credibilidad como cristianos!¡No en las ideas: ahí! Hoy la humanidad necesita hombres y mujeres. es la vía que no teme el fracaso. y en especial jóvenes como vosotros. en su corazón. Jesús mismo nos lo ha dicho. Si uno. él os señala la vía del compromiso personal y del sacrificio de sí mismo: es la vía de la cruz. Mt 25. quiere hacer de vosotros una respuesta concreta a las necesidades y sufrimientos de la humanidad. otros prefirieron ir al campo para olvidar un poco la cruz. el mal y la muerte. el pecado. no vive para servir. La vía de la cruz es la vía de la vida y del estilo de Dios. Allí encontramos a nuestro Dios. siembra esperanza. no sirve para vivir. a imitación de Cristo. emigrante. porque colma el corazón del hombre de la plenitud de Cristo.desempleado. que Jesús manda recorrer a través también de los senderos de una sociedad a veces dividida. abriendo el horizonte a una vida nueva y plena. a vuestras tiendas? . Y yo querría que ustedes fueran sembradores de esperanza. injusta y corrupta. la única respuesta posible para el discípulo de Jesús es el don de sí mismo. Después de las obras de misericordia corporales vienen las espirituales: dar consejo al que lo necesita. en el propio corazón ¿Cómo deseáis regresar esta noche a vuestras casas. allí tocamos al Señor. el Señor os invita de nuevo a que seáis protagonistas de vuestro servicio. porque desemboca en la luz radiante de la resurrección de Cristo. en las circunstancias a menudo dramáticas de la vida cotidiana. a semejanza de Cristo. Para cumplir esta misión. el aislamiento o la soledad. que se entregó completamente por nuestra salvación. La vía de la cruz no es una actitud sadomasoquista: la vía de la cruz es la única que vence el pecado. incluso de la vida. en aquel Viernes Santo muchos discípulos regresaron a sus casas tristes. Con su vida reniega de Jesucristo. que se dice cristiano.

Esto es el signo de la verdadera civilización. Y rezar. diría: multipliquemos las obras de la cultura de la acogida. Corresponde a cada uno de vosotros responder al desafío de esta pregunta. como cristianos. en este hospital. Gracias por este signo de amor que nos ofrecen. con la oración. todos los trabajadores de la salud.¿Cómo deseáis volver esta noche a encontraros con vosotros mismos? El mundo nos mira. esto es una crueldad. obras animadas por el amor cristiano. está contaminada por la cultura del «descarte». los mira como una madre mira al hijo que no está bien. Los saludo a todos y agradezco de corazón al Primer Ministro las amables palabras que me ha dirigido. Él siempre se fija en ellos. Servir con amor y ternura a las personas que necesitan ayuda nos hace crecer a todos en humanidad. y también que va con gusto a encontrarlos. donde se ve el amor concreto. que donan la vida en los hospitales. siente vibrar dentro de ella la compasión. no tiene miedo de la muerte. fuésemos capaces de estar al lado de los enfermos como Jesús. así como los capellanes y voluntarios. a la carne de Cristo. A veces. aquí. con una caricia. con el silencio. ¿Qué hacer? Desde este lugar. Queridos hermanos y hermanas: No podía faltar. más frágiles. en esta mi visita a Cracovia. el encuentro con los pequeños ingresados en este hospital. las familias se encuentran solas para hacerse cargo de ellos. humana y cristiana: poner en el centro de la atención social y política las personas más desfavorecidas. Que el Señor los ayude a realizar bien su trabajo. . Me gustaría poder estar un poco cerca de cada niño enfermo. Sin embargo es hermoso ver que. enfermeros. Y las víctimas de la cultura del descarte son precisamente las personas más débiles. junto a su cama. Nuestra sociedad. escuchar por un momento a cada uno de vosotros y juntos guardar silencio ante las preguntas para las que no existen respuestas inmediatas. que es lo contrario de la cultura de la acogida. los más pequeños y necesitados son acogidos y cuidados. el trabajo de las religiosas. Animo a todos los que han hecho de la invitación evangélica a «visitar a los enfermos» una opción personal de vida: médicos. Cómo quisiera que. No quisiera olvidar. y nos abre el camino a la vida eterna: quien practica las obras de misericordia. abrazarlos uno a uno. El Evangelio nos muestra en repetidas ocasiones al Señor Jesús que encuentra a enfermos. los acoge. tantas monjas. en éste como en cualquier otro hospital del mundo. por desgracia. el amor a Jesús crucificado.

pueblos diferentes. Nos decía: «Les pido encarecidamente que recen por mi amado país». Hay realidades que no comprendemos porque sólo las vemos a través de una pantalla (del celular o de la computadora). hoy y aquí. entonces nos pasa algo importante. Rand nos pedía algo. la guerra que viven muchos jóvenes. Pero cuando tomamos contacto con la vida. Venimos desde distintas partes del mundo. provenientes de distintas partes del mundo. países. el dolor. los invito a que juntos recemos por el sufrimiento de tantas víctimas fruto de la guerra. ¡buenas tardes! Es bueno estar aquí con ustedes en esta Vigilia de oración. Queridos jóvenes. la pérdida. Gracias a todos por este encuentro. que nada es más valioso que la persona que tenemos al lado. culturas. Otros venimos de países que pueden estar en «paz». por favor. que no tienen conflictos bélicos. tiene historia. de tantos jóvenes como el valiente Rand. que quizá pueden estar enfrentadas luchando por diversos conflictos. lenguas. tiene nombre. tiene cercanía. es el dolor y el sufrimiento de tantas personas. donde muchas de las cosas dolorosas que suceden en el mundo sólo son parte de las noticias y de la prensa. que finaliza con un pedido: el de la oración.Que el Señor los recompense dándoles paz interior y un corazón siempre capaz de ternura. Somos «hijos» de naciones. Y también ustedes. de alguna manera. Existen situaciones que nos pueden resultar lejanas hasta que. Nos han mostrado sus luchas y cómo hicieron para superarlas. Y en este pedido de oración también quiero agradecerles a Natalia y a Miguel. sus guerras interiores. el dolor. Qué mejor que empezar nuestra vigilia rezando. como dice Rand: ya nunca puede haber hermanos «rodeados de muerte y homicidios» sintiendo que nadie los va a ayudar. . Ustedes son signo vivo de lo que la misericordia quiere hacer en nosotros. o incluso estar en guerra. de continentes. Pero seamos conscientes de una realidad: para nosotros. las tocamos. porque ustedes también nos han compartido sus batallas. todos sentimos la invitación a involucrarnos: «No más ciudades olvidadas». deja de ser anónima. Al terminar su valiente y conmovedor testimonio. para que de una vez por todas podamos comprender que nada justifica la sangre de un hermano. con esas vidas concretas no ya mediatizadas por las pantallas. Una historia marcada por la guerra. Queridos amigos. Hoy la guerra en Siria. que está aquí entre nosotros pidiéndonos que recemos por su amado país. tiene rostro. deja de ser una noticia de prensa. esta guerra que está hoy en el mundo. no se olviden de rezar por mí. Los llevo conmigo en el afecto y la oración.

vencer el terror con más terror. se llama familia. identifiquémonos con aquellos para quienes «la familia es un concepto inexistente. donde parecía que todo se derrumbaba. Todos. se llama hermandad. Hagamos un momento de silencio y recemos. Vino el Espíritu Santo y unas lenguas como de fuego se posaron sobre cada uno. no vamos a pelear. sus historias. sus vidas. que los arrinconaba en una pequeña habitación. Pero en la vida hay otra parálisis todavía más peligrosa y muchas veces difícil de identificar. con nuestros corazones. para mirar horizontes. no queremos destruir. Nosotros hoy estamos aquí. obligándolos a permanecer quietos y paralizados. les invito a levantaros. en presencia de nuestro Dios. dentro de su corazón. Aquel día. en la juventud. La parálisis nos va haciendo perder el encanto de disfrutar del encuentro. Y nuestra respuesta a este mundo en guerra tiene un nombre: se llama fraternidad. Celebremos el venir de culturas diferentes y nos unimos para rezar. los discípulos estaban encerrados por miedo. en definitiva para vivir. Hemos escuchado tres testimonios. al igual que los discípulos. en nuestras ciudades. nuestras guerras. Y cuando el miedo se acovacha en el encierro siempre va acompañado por su «hermana gemela»: la parálisis. el miedo a no tener otra oportunidad. para soñar. en nuestras comunidades. porque el Señor nos ha convocado. Se sentían amenazados por un entorno que los perseguía. han vivido momentos similares. han pasado momentos donde se llenaron de miedo. y la casa sólo un lugar donde dormir y comer». han experimentado el miedo que sólo conduce a un lugar. todos juntos. o con quienes viven con el miedo de creer que sus errores y pecados los han dejado definitivamente afuera. no hay ya espacio para crecer. La cosa cambia totalmente. no queremos insultar. Una escena que nos puede ayudar a comprender todo lo que Dios sueña hacer en nuestra vida. Que nuestra mejor palabra. por estar en familia. sentirnos paralizados. se llama comunión. El miedo y la angustia que nace de saber que al salir de casa uno puede no volver a ver a los seres queridos. que nuestro mejor discurso. pongamos ante el Señor los testimonios de estos amigos. hemos tocado. El temor se había apoderado de ellos. Ellos nos compartieron la misma experiencia que tuvieron los discípulos. Me gusta llamarla la parálisis que nace . Como hemos visto. en hermandad.Nosotros ahora no vamos a gritar ahora contra nadie. es de los peores males que se nos puede meter en la vida. las luchas que cada uno trae consigo. de caminar con los demás. Nos aleja de los otros. para crear. sea unirnos en oración. en nosotros y con nosotros. Sentir que en este mundo. Hemos visto cómo ellos. y que nos cuesta mucho descubrir. pasó algo espectacular. Nosotros no queremos vencer el odio con más odio. me venía la imagen de los Apóstoles el día de Pentecostés. a tomaros de la mano y a rezar en silencio. [Silencio] Mientras rezábamos. ¿Dónde nos lleva el miedo? al encierro. Y por esto. En ese contexto. el miedo a no sentirse valorado ni querido. algo grandioso. impulsándolos a una aventura que jamás habrían soñado. vencer la violencia con más violencia. Pongamos también las «guerras» de ustedes. todos cerrados en aquellas pequeñas habitaciones de cristal. Es más. de la amistad. nos impide apretar la mano. el encanto de soñar juntos.

Sí. Unas y otras nos despojan de nuestro mayor bien: la libertad. Amigos. embobados. Este es el precio. Pero la verdad es otra: queridos jóvenes. hay que animarse a cambiar el sofá por un par de zapatos que te ayuden a caminar por caminos nunca soñados y menos pensados. Ahí está precisamente una gran parálisis. por confundir felicidad con consumir. Es cierto. Un sofá que nos haga quedarnos en casa encerrados. el Señor del siempre «más allá». sin darnos cuenta. para muchos es más fácil y beneficioso tener a jóvenes embobados y atontados que confunden felicidad con un sofá. Un sofá contra todo tipo de dolores y temores.cuando se confunde «felicidad» con un «sofá/kanapa (canapé)». nos vamos quedando embobados y atontados – antes de ayer hablaba de los jóvenes que van en pensión con 20 años. Jesús no es el Señor del confort. a pasarla cómodamente. inquietos respondiendo al sueño de Dios y a todas las aspiraciones del corazón. bien seguros. nos vamos quedando dormidos. Para seguir a Jesús. que más puede fastidiar la juventud. Un sofá —como los que hay ahora modernos con masajes adormecedores incluidos— que nos garantiza horas de tranquilidad para trasladarnos al mundo de los videojuegos y pasar horas frente a la computadora. hay que tener una cuota de valentía. al contrario. para muchos eso les resulta más conveniente que tener jóvenes despiertos. es probablemente la parálisis silenciosa que más nos puede perjudicar.mientras otros —quizás los más vivos. No somos libres de dejar una huella. Y hay tante gente que quiere que los jóvenes no sean libres. sin fatigarnos ni preocuparnos. Es muy triste pasar por la vida sin dejar una huella. pero que muy caro: perdemos la libertad. a dejar una huella. por caminos que abran . Jesús es el Señor del riesgo. Un sofá que nos ayude a estar cómodos. atontados. cuando comenzamos a pensar que felicidad es sinónimo de comodidad. hay tanta gente que no os quiere. de la seguridad y de la comodidad. quieren ser jóvenes adormentados. Es cierto que la droga hace mal. «kanapa-szczęście». hemos venido a otra cosa. hoy hablo de los jóvenes adormentados. Tenemos que defender nuestra libertad. Nos quitan la libertad. Pero cuando optamos por la comodidad. entonces el precio que pagamos es muy. tranquilos. embobados y atontados? (responden: noooo) ¿Quieren que otros decidan el futuro por ustedes? (responden: noooo) ¿quieren ser libres? (responden: siiii) ¿quieren ser despiertos? (responden: siiiii) ¿quieren luchar por su futuro? (responden: siiiii) No están muy convencidos. Perdemos la libertad. eh? ¿Quieren luchar por vuestro futuro? (gritan: siii). que ser feliz es andar por la vida dormido o narcotizado. adormentados: pero nunca libres! No esto no. embobados. creer que para ser feliz necesitamos un buen sofá/canapé. que os quiere atontados. a hacer de la vida un sofá que nos adormezca. La «sofá-felicidad». A ustedes les pregunto. pero hay muchas otras drogas socialmente aceptadas que nos terminan volviendo tanto o más esclavos. que la única manera de ser feliz es ir como atontado. “Y por qué pasa esto Padre?” ya que poco a poco. no vinimos a este mundo a «vegetar». pero no los más buenos— deciden el futuro por nosotros.

La historia hoy nos pide que defendamos nuestra dignidad y no dejemos que sean otros los que decidan nuestro futuro. está mirando todo lo que podríamos dar. ¿han entendido? Dios espera algo de ti. Eso sí. nuestras manos se transformen en signos de reconciliación. Ese es el secreto. Jesús te proyecta al horizonte. viene a abrir las puertas de nuestras vidas. la alegría que deja en tu corazón cada gesto. Sí. esto significa ser libres. al mañana. movilizadores sociales. En todos los ámbitos en los que ustedes se encuentren. młody-kanapa. en el prófugo y el emigrante. mis manos. Uso tus palabras. ese amor de Dios nos invita llevar la buena nueva. soy pecador. Padre. Él quiere tus manos para seguir construyendo el mundo de hoy. ¿qué puedo hacer? Cuando el Señor nos llama no piensa en lo que somos. sólo es para algunos elegidos». Te está invitando a soñar. de comunión. Es un reto. de nuestras visiones. queridos amigos. pensadores. Dios viene a abrir todo aquello que te encierra. en el sediento. ¿qué respondes? ¿Qué respondes tú? ¿Sí o no? (responden: siiii) Me dirás. en el amigo caído en desgracia. no hay espacio para suplentes. Que nos incita a pensar una economía más solidaria que esta. lo hizo también con nuestros amigos que compartieron sus testimonios. en el desnudo. y estos elegidos son todos aquellos que estén dispuestos a compartir su vida con los demás. . todo el amor que somos capaces de contagiar. siempre y cuando querramos dejar una huella. El tiempo que hoy estamos viviendo. con los botines puestos. en el vecino que está solo. pero yo soy muy limitado. mejor aún. Ir por los caminos de nuestro Dios que nos invita a ser actores políticos. en lo que hemos hecho o de dejado de hacer. Dios quiere algo de ti. de creación. Dios te espera a ti. Y tú. ahí comenzaste a entender que Dios pedía algo de ti. ¡No! Nosotros tenemos que decidir nuestro futuro. haciendo de la propia vida un homenaje a él y a los demás. Él quiere construirlo con vos. Dios viene a romper nuestras clausuras. Así comenzó la transformación. sino jóvenes con zapatos. Miguel. El mundo de hoy les pide que sean protagonistas de la historia porque la vida es linda siempre y cuando querramos vivirla. de nuestras miradas. Su apuesta siempre es al futuro. quiere realizar uno de los mayores milagros que podamos experimentar: hacer que tus manos. Y esto significa tener coraje. en el enfermo.nuevos horizontes. si vos no ponés lo mejor de vos. el mundo no será distinto. Al contrario: él. al igual que en Pentecostés. Este tiempo sólo acepta jugadores titulares en la cancha. en el que está preso. Podrán decirme: «Padre pero eso no es para todos. Nunca al museo. en lo que éramos. cada actitud de misericordia. no necesita jóvenes-sofá. que todos estamos llamados a experimentar. Ir por los caminos siguiendo la «locura» de nuestro Dios que nos enseña a encontrarlo en el hambriento. capaces de contagiar alegría. vos nos decías que el día que en la Facenda te encomendaron la responsabilidad de ayudar a que la casa funcionara mejor. De la misma manera que el Espíritu Santo transformó el corazón de los discípulos el día de Pentecostés. te quiere hacer ver que el mundo con vos puede ser distinto. vosotros el vuestro! El Señor. Dios espera algo de ti. esa alegría que nace del amor de Dios. en ese momento que nos llama.

Tenemos necesidad de aprender esto. sino que quiere —nos dice el Evangelista— cruzar la ciudad (cf. a ti. a ti. todos ustedes. una huella que marque la historia. v. en lo que nos separa. Hoy los adultos necesitamos de ustedes.1-10). es decir. Él. o a saludar a alguien.Por eso. el encuentro con Zaqueo. que es la vida. Tiene lugar así el encuentro más sorprendente. darnos la mano. pero no para la fotografía. Así que . no como una amenaza sino. Pretenden hacernos creer que encerrarnos es la mejor manera para protegernos de lo que nos hace mal. te llama a dejar tu huella en la vida. Que sean ustedes nuestros acusadores. Gracias. es el puente primordial. Jesús desea acercarse a la vida de cada uno. verdad y vida? ¿Te animas? Que el Señor bendiga tus sueños tus sueños. es el puente humano. ¡nosotros adultos! que nos enseñen –como hacen ahora ustedes hoy. te invita a dejar una huella que llene de vida tu historia y la de tantos otros. como una oportunidad.. dense la mano. Con otras palabras. que es camino. Pero en la vida se necesita arriesgas: quien no arriesga no gana. Que éste puente humano sea semilla de tantos otros. eh? Que se dan la mano y después piensan en otra cosa. es el primero y el modelo. hagan este puente humano. Es el gran puente fraterno. si nosotros elegimos la vida de los muros. Lc 19.de continuar con la mano extendida. que marque tu historia y la historia de tantos. será una huella. Con este puente sigamos adelante.a convivir en la diversidad. la división y el sinsentido. hagan ahora. en Jericó (cf. La vida de hoy nos dice que es mucho más fácil fijar la atención en lo que nos divide. Y todos juntos pidamos que nos exijan transitar por los caminos de la fraternidad. Gracias! Homilía completa del Santo Padre Francisco Queridos jóvenes: han venido a Cracovia para encontrarse con Jesús. Siempre está el riesgo –lo dije el otro día. te invita a desandar los caminos del desencuentro. a ti. Tengan valentía para enseñarnos a nosotros que es más fácil construir puentes que levantar muros. a ti. hoy Jesús te invita. sino para seguir construyendo puentes más y más grandes. Hoy Jesús.tus manos y tus pies al Señor. en el diálogo. Allí Jesús no se limita a predicar. la vida de la enemistad. y ojalá aprendan a hacerlo los grandes de este mundo. de los recaudadores de impuestos. 1). Y ustedes son una oportunidad para el futuro. la via de la guerra. ¿Te animas? (responden siiii) ¿Qué responden ahora – yo lo quiero ver. Anímense. Zaqueo. para que su vida y la nuestra se encuentren realmente. Aquí este puente primordial: agarramos la mano. amigos. jefe de los «publicanos». te llama a dejar tu huella en la historia. Y el Evangelio de hoy nos habla precisamente del encuentro entre Jesús y un hombre. que es la vida. Él. Construir puentes: ¿Saben cuál es el primer puente a construir? Un puente que podemos realizarlo aquí y ahora: estrecharnos la mano. recorrer nuestro camino hasta el final. en compartir la multiculturalidad. que es la verdad..

que no sólo tiene que ver con la autoestima. Dios nos ama tal como somos. sino que todos somos predilectos e importantes: ¡Tú eres importante! Y Dios cuenta contigo por lo que eres. Nos hará bien decir todas las mañanas en la oración: «Señor. Para Jesús —nos lo muestra el Evangelio—. siempre. También nosotros podemos hoy caer en el peligro de quedarnos lejos de Jesús porque no nos sentimos a la altura. porque tenemos una baja consideración de nosotros mismos. incluso cuando nos encerramos en nuestras tristezas. y cada día puede suceder. y hasta obstinado. vivir infelices y pensar en negativo significa no reconocer nuestra identidad más auténtica: es como darse la vuelta cuando Dios quiere fijar sus ojos en mí. Nos ayudará pensar que nos ama más de lo que nosotros nos amamos. Pero Zaqueo tuvo que superar algunos obstáculos para encontrarse con Jesús: al menos tres. el Espíritu Santo quiere habitar en nosotros.1): hemos sido creados a su imagen. que también pueden enseñarnos algo a nosotros. que cierra cualquier puerta. rumiando continuamente los males sufridos y el pasado. Siempre nos espera con esperanza. nos puede ser de ayuda esta gran verdad: Dios es fiel en su amor. te doy gracias porque me amas. que hay que corregir. Jesús hizo suya nuestra humanidad y su corazón nunca se separará de nosotros. Pero complacerse en la tristeza no es digno de nuestra estatura espiritual. y lo que vales no tiene precio. Dios. vales. significa querer impedir que se cumpla su sueño en mí. haz que me enamore de mi vida». no por lo que tienes: ante él. Esta es nuestra «estatura». nadie es insignificante.Zaqueo era un rico colaborador de los odiados ocupantes romanos. Porque somos siempre sus hijos amados. porque era bajo. sino que afecta también la fe. sino de la vida. pues ¡lo somos!» (1 Jn 3. que cree en nosotros más que nosotros mismos. estamos llamados a la alegría eterna con Dios. nadie es inferior y distante. que es un gran regalo: es el tiempo para amar y ser amado. A sus ojos. El primero es la baja estatura: Zaqueo no conseguía ver al Maestro. sin embargo. Cuando en la vida sucede que apuntamos bajo en vez de a lo alto. nada vale la ropa que llevas o el teléfono móvil que utilizas. esta es nuestra identidad espiritual: somos los hijos amados de Dios. defecto o error que lo haga cambiar de idea. como sucedió. uno que debido a su mala fama no podía ni siquiera acercarse al Maestro. Entiendan entonces que no aceptarse. Esta es una gran tentación. que está siempre de nuestra parte. con cada uno de nosotros. no le importa si vas a la moda. Porque la fe nos dice que somos «hijos de Dios. es un virus que infecta y paraliza todo. como el más acérrimo de los «hinchas». . Recordemos esto al comienzo de cada día. No de mis defectos. y no hay pecado. es obstinadamente esperanzado: siempre cree que podemos levantarnos y no se resigna a vernos apagados y sin alegría. que impide que la vida se reavive. Sin embargo. era un explotador de su pueblo. le importas tú. el encuentro con Jesús cambió su vida. Es más. que recomience.

cuando sintió que Jesús era de tal manera importante que habría hecho cualquier cosa por él.Zaqueo tenía un segundo obstáculo en el camino del encuentro con Jesús: la vergüenza paralizante.6. y un «no» fuerte al doping del éxito a cualquier precio y a la droga de pensar sólo en sí mismo y en la propia comodidad. cuando Jesús lo llamó. 4. porque la atracción de Jesús era más fuerte. incluso a los enemigos. hay un tercer obstáculo que Zaqueo tuvo que enfrentar. haría el ridículo delante de todos. la curiosidad buena de conocer a Jesús.45). la vergüenza paralizante no triunfó: Zaqueo — nos dice el Evangelio— «corrió más adelante». al intentar subir al árbol. el riesgo de hacer una figura bochornosa. Queridos jóvenes. no se avergüencen de llevarle todo. Es la multitud que murmura. nuestro Padre «hace salir su sol sobre malos y buenos» (Mt 5. que primero lo bloqueó y luego lo criticó: Jesús no tenía que entrar en su casa.7).). y nos invita al valor verdadero: ser más fuertes que el mal amando a todos. de responder con generosidad. Zaqueo era un personaje público. que no acepta el odio entre los pueblos. Se arriesgó y actuó. sino aspiren a la meta del amor hermoso. porque ellos alcanzarán misericordia» (Mt 5. Ante Jesús no podemos quedarnos sentados esperando con los brazos cruzados. porque él era el único que podía sacarlo de las arenas movedizas del pecado y de la infelicidad. Algo similar ocurrió en el corazón de Zaqueo. rico en misericordia» (Ef 2. de seguirlo. «subió» y luego. qué duro es aceptar a un «Dios.4). bueno con los buenos y malo con los malos. No tengan miedo de decirle «sí» con toda la fuerza del corazón. un hombre de poder. tratando de hacerles creer que Dios es distante. por otro. Esto es también para nosotros el secreto de la alegría: no apagar la buena curiosidad. Puede que los bloqueen. «se dio prisa en bajar» (vv. Puede que se rían de ustedes. porque creen en una nueva humanidad. No tengan miedo. que exige también renuncia. especialmente las debilidades. las dificultades y los pecados. ¿Qué difícil es acoger realmente a Jesús. porque creen en la fuerza mansa y humilde de la misericordia. No se dejen anestesiar el alma. sino participar. Puede que los juzguen como unos soñadores. piensen en cambio en las palabras de estos días: «Bienaventurados los misericordiosos. ni ve las fronteras de los países como una barrera y custodia las . a él. en la casa de un pecador. Habrán experimentado lo que sucede cuando una persona se siente tan atraída por otra que se enamora: entonces sucede que se hacen de buena gana cosas que nunca se habrían hecho. Y así. Después de la baja estatura y la vergüenza paralizante. él. rígido y poco sensible. que nos da la vida. sabía que. porque la vida no hay que encerrarla en un cajón. Pero superó la vergüenza. En cambio. en la confesión: Él sabrá sorprenderlos con su perdón y su paz. Podemos imaginar lo que sucedió en el corazón de Zaqueo antes de subir a aquella higuera. habrá tenido una lucha afanosa: por un lado. ya no en su interior sino a su alrededor. un jefe. no podemos responderle con un pensamiento o un simple «mensajito».

En silencio hagamos memoria de este encuentro. denla gratis (cf. El nombre de Zaqueo evocaba. No se detengan en la superficie de las cosas y desconfíen de las liturgias mundanas de la apariencia. del maquillaje del alma para aparentar ser mejores. sino que mira al corazón. pueden hacer surgir una humanidad diferente. el recuerdo de Dios. sino que quiere venir a tu casa. . vivir tu vida cotidiana: el estudio y los primeros años de trabajo. que su Evangelio sea tuyo. sino buscando el bien por sí mismo. en medio de todos. la multitud juzgó a Zaqueo. felices de conservar el corazón limpio y de luchar pacíficamente por la honestidad y la justicia. Y esa alegría que han recibido gratis de Dios. no se detiene en el mal del pasado. La Jornada Mundial de la Juventud. No se desanimen: con su sonrisa y sus brazos abiertos predican la esperanza y son una bendición para la única familia humana. dando gracias al Señor que nos ha traído aquí y ha querido encontrarnos.propias tradiciones sin egoísmo y resentimiento. lo miró con desprecio. sino que divisa el bien en el futuro. Así pues. que se regocija eliminando definitivamente cualquier vestigio del mal. 5). tan bien representada aquí por ustedes. las amistades y los afectos. te llama por tu nombre. Jesús. sin esperar a que les digan «qué buenos son». recordando. Con esta mirada de Jesús. instalen bien la conexión más estable. no se detiene en las apariencias. los proyectos y los sueños. y se convierta en tu «navegador» en el camino de la vida. hizo lo contrario: levantó los ojos hacia él (v. el primer puesto lo ocupe el hilo de oro de la oración. en casa. porque son muchos los que la esperan. Cómo le gusta que todo esto se lo llevemos en la oración. la de un corazón que ve y transmite el bien sin cansarse. Jesús. Jesús te dirige la misma invitación: «Hoy tengo que alojarme en tu casa». El Señor no quiere quedarse solamente en esta hermosa ciudad o en los recuerdos entrañables. podríamos decir. sino un corazón tierno de compasión. Procuremos también nosotros ahora imitar la memoria fiel de Dios y custodiar el bien que hemos recibido en estos días. Cuánto desea que su Palabra hable a cada una de tus jornadas. Fiarse del recuerdo de Dios: su memoria no es un «disco duro» que registra y almacena todos nuestros datos. sino que busca el camino de la unidad y de la comunión. en cambio. Por el contrario. porque es allí donde Jesús quiere encontrarnos a partir de ahora. Tu nombre es precioso para él. a la vez que te pide ir a tu casa. entre tantos contactos y chats de cada día. en la lengua de la época. 5). La mirada de Jesús va más allá de los defectos para ver a la persona. reavivemos en nosotros la voz de Jesús que nos llama por nuestro nombre. como hizo con Zaqueo. Él espera que. no se resigna frente a la cerrazón. que parecen dichas a propósito para nosotros en este momento: «Date prisa y baja. porque es necesario que hoy me quede en tu casa» (v.8). Aquel día. custodiemos el recuerdo de la presencia de Dios y de su Palabra. comienza hoy y continúa mañana. Escuchamos por último las palabras de Jesús a Zaqueo. Mt 10. recemos en silencio.

muchas veces es difícil tomar decisiones y por eso tendemos a posponerlas. Pensemos en todas las veces que estamos distraídos delante del Señor o de los demás. Como una manifestación de mi gratitud me gustaría compartir con vosotros un don que la Virgen María nos ofrece. al prójimo. reflexiona. pone señales en nuestro camino y nos llama a leerlas con la luz del Evangelio. sino que busca captar su significado. a opciones de vida importantes. es un gran signo de esperanza para la Iglesia y para el mundo. o incluso preferimos dejarnos arrastrar por los acontecimientos. De él tomotres actitudes de María y os las dejo. María se pone en camino a partir de una palabra del ángel: «Tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez» (Lc 1. María escucha también los hechos. Al entregaros por amor de Cristo. unido al de los muchísimos jóvenes de todo el mundo. esperaba un hijo. y lo gratificante que es hacer. tal vez dejando que sean otros los que decidan por nosotros. la generosidad y la dedicación con la que habéis acompañado. Lc 1. tan querida por san Juan Pablo II.39-45) podemos encontrar un icono del voluntariado cristiano.. junto con tantos amigos y amigas. a veces sabemos lo que deberíamos hacer. pero también sabe dar un paso adelante: decide. está atenta a la realidad concreta y no se detiene en la superficie. habéis experimentado lo hermoso que es comprometerse con una causa noble.38). hágase en mí según tu palabra» (Lc 1. María no tiene . un camino fatigoso pero que paga el esfuerzo con la alegría y la dedicación con una riqueza nueva de conocimiento y de apertura a Jesús. Así ha sucedido en la decisión fundamental de su vida: «He aquí la esclava del Señor. siento el deseo de encontraros y. Estas actitudes son la escucha. la decisión y la acción. y en eso ve la mano de Dios. ya anciana. y que hoy ha venido a visitarnos en la imagen milagrosa de Kalwaria Zebrzydowska. cuando María se da cuenta del problema y decidió acudir a Jesús para que interviniera: «No tienen vino» (Jn 2. Gracias también por vuestro testimonio de fe que. Y también así en las bodas de Caná. sino de escucha. para que os ayuden a leer la experiencia de estos días y para avanzar en el camino del servicio. ayudado y servido a los miles de jóvenes peregrinos. los sucesos de la vida. La segunda actitud de María es la decisión. el signo de su misericordia. pero no tenemos valor. hecha de atención.3). Esto sucede también en nuestras vidas: el Señor está a la puerta y llama de muchas maneras.36).. de acogida.A continuación el texto del discurso entregado Queridos voluntarios: Antes de regresar a Roma. María supo que Isabel. Primero. de dar las gracias a cada uno de vosotros por el esfuerzo. sobre todo. seguir la «tendencia» del momento. porque nos parece demasiado difícil ir contracorriente. y realmente no escuchamos. de disponibilidad. En la vida. María escucha. María sabe escuchar a Dios: no se trata de un simple oír. En efecto. justo en el misterio evangélico de la Visitación (cf. la escucha.

no vacila. María se puso en camino «de prisa. incluso el más sencillo. se lleva lo más valioso que tiene: Jesús. el Espíritu Santo y el perdón de los pecados: en una palabra. se pone en medio y trae su paz. Hch 20. lleno de amor: esta es la marca de Dios. la criatura saltó de alegría en mi vientre» (Lc 1. v. vuestro compromiso y vuestra generosidad. Os encomiendo a nuestra Madre. o durante los «hermanamientos». v. Jn 20. Es la gratuidad del amor. para servir. y va «de prisa».32). queridos jóvenes. «El pasaje del Evangelio que hemos escuchado (cf. en cuanto tu saludo llegó a mis oídos. porque la Iglesia existe y actúa para evangelizar. María va a ver a Isabel. por último. pero no sola. la acción. y sus puertas también estaban cerradas (cf. en Nazaret. También vosotros. así también os envío yo» (v. que no os olvidéis de rezar por mí. Con delicadeza y sencillez. . que estos días se ha reunido en Cracovia con el Sucesor de Pedro. En este local cerrado resuena fuerte el mensaje que Jesús dirige a los suyos: «Como el Padre me ha enviado. asumiendo todos los riesgos. Y en este salir de su casa. Y su actuar está lleno de caridad. la experiencia del amor que viene de lo alto es lo que pone en camino y llena de alegría. sino para ayudarla.43). Os encomiendo a Dios y a la Palabra de su gracia (cf. Jesús entra. Y. modelo de voluntariado cristiano.39). para ser útil. es siempre un evangelizador. los discípulos estaban todavía en aquella casa. sino que va. de un discípulo y un libro. porque en ella está la fuerza de la Palabra de Dios. Y su sentido último es la apertura a la presencia de Jesús. el Señor. igual que ha venido se va. el Hijo de Dios.miedo de ir contracorriente: con el corazón firme en la escucha. 19). no se demora. Pero Dios conoce vuestra dedicación.44). Ocho días más tarde. no para que le digan que es buena. regresó a su casa. sino con Dios. Él ―podéis estar seguros― no dejará de recompensaros por todo lo que habéis hecho por esta Iglesia de los jóvenes. y os pido.. El lugar es la casa en la que estaban los discípulos al anochecer del día de la Pascua: de ella se dice sólo que sus puertas estaban cerradas (cf. por favor. decide. El voluntario de las Jornadas Mundiales de la Juventud no es sólo un «agente». María. cuando acabó su servicio con Isabel. de sí misma. la misericordia de Dios.. También en el voluntariado todo servicio es importante. no llegaréis a ver todo el fruto del trabajo realizado aquí en Cracovia.19-31) nos habla de un lugar. Lo descubrirán en sus vidas y se regocijarán por ello las hermanas y hermanos que habéis servido. el Espíritu Santo suscita en ella resonancias de fe y de alegría: «Pues.» (Lc 1. 21). A pesar de las dificultades y de las críticas que pudo recibir. Isabel lo comprende inmediatamente: «¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?» (Lc1. 26). por amor.

En su duda y su afán de entender —y también un poco terco—. sino que va allá donde se le envía. siguiendo el camino de la entrega de sí mismo. Su tesoro es poner al Señor en medio de la vida. Por otro lado. las puertas entreabiertas. como él ha sido mandado al mundo por el Padre: no como un poderoso. por lo menos no deben existir. como estamos llamados a ser. está hecha de amor concreto. Huye. Jesús los envía a una misión. Jesús le mostró sus llagas gloriosas. le gusta el riesgo y sale. Pero la dirección que Jesús indica es de sentido único . la vida de sus discípulos más cercanos. Se trata de emprender un éxodo de nuestro yo. no se sube a los estrados vacilantes de los poderes del mundo y no se adapta a las comodidades que aflojan la evangelización. este discípulo se nos asemeja un poco.45) y llevar la Buena Nueva (cf. de servicio y disponibilidad. en nosotros mismos y en nuestros ámbitos. se puede tener con frecuencia la tentación de quedarse un poco encerrados. En segundo lugar. Flp 2. no pierde el tiempo en proyectar un futuro seguro y bien remunerado. porque la Iglesia y el mundo son los espacios abiertos de su misión. que vaya al mundo. Esta llamada es también para nosotros. tampoco dispone de su propio tiempo. no «a ser servido. salir renunciando a las propias seguridades. Él desea desde el principio que la Iglesia esté de salida. Sin saberlo. La casa en la que reside no le pertenece. Es un viaje sin billete de vuelta. Pide ponerse en camino ligeros. ¿Cómo no sentir aquí el eco de la gran exhortación de san Juan Pablo II: «¡Abrid las puertas!»? No obstante. también los suyos son enviados así en todos los tiempos. Quien ha optado por configurar toda su existencia con Jesús ya no elige dónde estar. siente el gusto de evangelizar. no se conforma con una vida mediocre. quiere que abran las puertas y salgan a propagar el perdón y la paz de Dios con la fuerza del Espíritu Santo. sin buscar otra para él. las vidas de doble vía. no forzado por caminos ya trazados. anclados únicamente en él.7).Jesús envía. por miedo o por comodidad. Mc 8. Llama la atención el contraste: mientras que los discípulos cerraban las puertas por temor.18).de sentido único: salir de nosotros mismos. sino abierto y fiel a las rutas indicadas por el Espíritu: contrario al «ir tirando». encerrado entre las paredes angostas de un egoísmo sin esperanza y sin alegría. Y quiere que lo haga tal como él mismo lo ha hecho. y hasta nos resulta simpático. de perder la vida por él (cf. de las situaciones gratificantes que lo pondrían en el centro. le hizo tocar con la mano la ternura infinita de Dios. . porque Dios no se oculta a quien lo busca. los signos vivos de lo que ha sufrido por amor a los hombres. a Jesús no le gustan los recorridos a mitad. es una vida en la que no hay espacios cerrados ni propiedad privada para nuestras propias comodidades. sino en forma de siervo (cf. en nuestra vida como sacerdotes y personas consagradas. para evitar el riesgo de convertirse en aislado y sombrío. sino que tiene un deseo ardiente de ser testigo y de llegar a los otros. aparece en el Evangelio de hoy la figura de Tomás. Lc 4. el único discípulo que se menciona. En otras palabras. pues.35). sino a servir» (Mc 10. nos hace un gran regalo: nos acerca a Dios. es decir. Contento con el Señor. dispuesto a responder a quien lo llama.

de un libro: es el Evangelio. que nuestra Madre de misericordia nos enseñe a curar concretamente las llagas de Jesús en nuestros hermanos y hermanas necesitados. que hemos recibido el Espíritu del amor y estamos llamados a difundir la misericordia. se habla. El corazón de Jesús se conquista con la apertura sincera. a su Señor. . con una oración que sea transparente y no se olvide de confiar y encomendar las miserias. El apóstol Tomás. ¿Qué es lo que nos pide Jesús? Quiere corazones verdaderamente consagrados. Se puede decir que el Evangelio. es decir. no sólo ha llegado a creer en la resurrección. es decir. sin cálculos ni reticencias. queda espacio para los signos que podemos hacer nosotros. lo que somos. libro vivo de la misericordia de Dios. que no disimulen ante los que tienen la misión en la Iglesia de orientar en el camino. para decirle: «Eres mi único bien. confiados en que precisamente allí actuará la divina misericordia. Pero queda todavía un desafío.: ¿Cómo están las páginas del libro de cada uno de vosotros? ¿Se escriben cada día? ¿Están escritas sólo en parte? ¿Están en blanco? Que la Madre de Dios nos ayude en ello: que ella. porque sirviendo a quien sufre se honra a la carne de Cristo. al final de su búsqueda apasionada. con los corazones que saben reconocer y llorar las propias debilidades. que ha acogido plenamente la Palabra de Dios en su vida (cf. de los cercanos y de los lejanos. incluso que le contemos cada día lo que nos ha pasado (cf. como verdaderos hermanos y hermanas en la comunión de la Iglesia. es muy importante poner nuestra humanidad en contacto con la carne del Señor. En el último versículo que hemos escuchado. Lc 8. el corazón de mi vida. Diario. corazones dóciles y transparentes. Jesús busca corazones abiertos y tiernos con los débiles. El discípulo no rechaza hacerse preguntas. como dijo a santa Faustina. no se cansa de nuestras vidas. que estamos llamados a escribir con el mismo estilo. nuestra santa Madre. tiene la valentía de sentir la duda y de llevarla al Señor. para derramarlo con compasión sobre los hermanos. El discípulo fiel lleva a cabo un discernimiento atento y constante. 28). ya no se ha necesitado añadir nada más. que viven del perdón que han recibido de él. 30). a partir de los afectos. 6 septiembre 1937). realizando obras de misericordia. del enfermo y del emigrante. hasta el fondo. con confianza y total sinceridad. que hay que leer y releer continuamente. Jesús. nunca duros. las dificultades y las resistencias. mi todo. en el que no están escritos muchos otros signos que hizo Jesús (v. llevarle a él. los discípulos.20-21). se alegra de que hablemos de todo. Que la Virgen María nos ayude a entregarnos hasta el final por el bien de los fieles que se nos han confiado y a sostenernos los unos a los otros. le dijo: «Señor mío y Dios mío» (v. todavía tiene al final páginas en blanco: es un libro abierto.Para nosotros. la ruta de mi camino. sino que ha encontrado en Jesús lo más importante de la vida. Así se busca a Dios. a los formadores y a los superiores. para huir de toda doblez en las actitudes y en la vida. Después del gran signo de su misericordia —podemos pensar—. Os pregunto – queridos hermanos y hermanas . sabiendo que cada día hay que educar el corazón. nos de la gracia de ser escritores vivos del Evangelio. espera que la compartamos. Nos hará bien rezar hoy y cada día estas palabras espléndidas. que ya conoce. en fin.

porque nos da la gracia de seguir escribiendo su Evangelio de amor». cada uno de nosotros guarda en el corazón una página personalísima del libro de la misericordia de Dios: es la historia de nuestra llamada. la memoria de su llamada. centro de nuestra vida. más fuerte que toda resistencia y cansancio.11). . Reavivemos hoy. Demos gracias al Señor continuando con la celebración eucarística. porque ha entrado en nuestras puertas cerradas con su misericordia. la voz del amor que atrajo y transformó nuestra vida. Lc 5. con gratitud. llevándonos a dejar todo por su palabra y a seguirlo (cf.Queridos hermanos y hermanas.