En el libro que para la Psicoterapia Gestalt es el fundamento de su base teórica, “Terapia Gestalt” (1994), los autores Perls

,
Hefferline y Goodman realizan la concepción del self como concepto básico. Su explicación está anclada en la teoría de
campo, concebido como un proceso que surge en el encuentro del organismo con su entorno. Desde esta perspectiva, el
self es el complejo proceso de contacto que busca adaptarse de manera flexible y creativa a cada situación específica de su
entorno significativo, para satisfacer la necesidad que se le hace figura al organismo en dicho encuentro.
Las principales funciones del self son:
a) De contacto espontáneo con el campo,
b) Generando un contacto pleno y comprometido con la situación en el aquí y ahora,
c) Adaptándose de manera flexible, creativa y satisfactoria a la dinámica de estabilidad y cambio del campo.
Además de esta concepción general del self, los autores plantean que éste consiste en tres funciones, que ellos llaman Yo,
Ello y Personalidad. “Como aspectos del self en un acto simple y espontáneo, el Ello, el Yo y la Personalidad, representan
las etapas principales del ajuste creativo (p. 195), del self en encuentro con su campo.
En este proceso del ajuste creativo, la función yo representa el momento de la toma de decisiones, de la voluntad, del
propósito y el logro, de la satisfacción de cierta necesidad en desmedro de otra, de manera consciente y deliberada. “estos
mecanismos producen necesariamente la sensación de “estar activo”, de hacer algo, ya que el self se identifica con el
interés elegido, cargado de energía y parece ser, desde esta posición central, un agente exterior en el campo”(p.197). Es el
self en función yo quien se hace “adicto” a cierta forma deliberada de actuar, quien construye abstracciones y patrones de
conducta que generan una falta de contacto con cada situación específica. “Si el sujeto es neurótico, no existe otra cosa en
la conciencia salvo el yo deliberado” (p.198).
La función ello en tanto, se refiere al momento de relajo y confluencia del self. “Para poder descansar, el self suspende su
alerta sensorial y afloja los músculos de su tono habitual. El ello aparece, entonces, como algo pasivo, disperso e irracional:
sus contenidos son alucinatorios y el cuerpo cobra mucha importancia” (p.199). El límite de contacto es más débil y por
tanto, la frontera entre el organismo y su entorno se hace más difusa, de allí que es el momento en que nos sentimos en
mayor armonía y confluencia con el campo.
La función personalidad se manifiesta en la coherencia del self. Es el relato verbal respecto a quien se es, con una historia
que da sentido y coherencia al actuar. “Es una especie de entramado de actitudes con el que se comprende uno a sí mismo
y que se puede utilizar para cualquier tipo de comportamiento interpersonal” (p.200).
“La personalidad es responsable y puede tenerse a sí misma como responsable, mientras el self creativo no lo es. Ya que la
responsabilidad consiste en el cumplimiento de un acuerdo y un acuerdo se hace según lo que uno es”. Por ello los autores
concluyen que “la personalidad es la estructura responsable del self” (p.202).
Respecto a los aspectos centrales y comunes, que este texto fundó, creemos destacar los siguientes:
• Ver el self como una función; como un proceso emergente; y en ningún caso como una entidad, ente, estructura o cosa
que connote cierta sustancialidad.

Entenderlo como límite de contacto, o mejor dicho, como función de contacto del organismo con su campo.

Destacar su función y capacidad de ajuste creativo y de constitución de gestalts.

la salud y la adaptación. en virtud de sus características de integración. b) Este proceso está más vinculado a la expresión y clarificación de los sentimientos que a la comprensión intelectual de la experiencia. se basa en la obra de Carl Rogers (Rogers. En este sentido. y no la conceptualización de ésta. no sólo permite sino que además. no sólo en el ámbito personal e interpersonal. Enmarcada dentro de la llamada “tercera fuerza”. c) La compresión de las circunstancias del presente inmediato de la persona es más importante que su pasado. valores y experiencias necesarias para facilitar el desarrollo integral de los individuos. parte de ciertas hipótesis de trabajo. el Enfoque Centrado en la Persona. El fundamento humanista y científico del desarrollo humano. es el elemento determinante del crecimiento en el proceso psicoterapéutico. sino también en el campo de las relaciones sociales y productivas más macro. apertura y cambio. metodológica y aplicada fundamental. d) La experiencia de la relación terapéutica. a) El proceso terapéutico está fundamentalmente motivado por el impulso de la persona hacia el crecimiento. 1951) del cual resalta un continuo empeño en el camino de la libertad y de la liberación de las fuerzas del ser humano como motor de la actualización de sus potencialidades a partir de la confianza y el respeto a la persona. la psicoterapia “rogeriana” es el enfoque que mayor influencia ejerce actualmente sobre los psicoterapeutas y consejeros norteamericanos. actitudes. La psicoterapia consiste en liberar a la persona de los elementos que obstaculizan su desarrollo normal. vértebra conceptual. flexibilidad. La influencia que tuvo Carl Rogers fue de las corrientes existencialistas.Desarrollo humano El desarrollo humano es un movimiento por medio del cual se puede fomentar el desarrollo de los individuos. Enfoque centrado en la persona El Enfoque Centrado en la Persona o la psicoterapia autodirigida. permite desarrollar habilidades. la fenomenología y psicología de la Gestalt. facilita y promueve activamente el desarrollo de efectivos agentes catalizadores de proceso de transformación y de cambio que está operando actualmente en el mundo. los grupos y las instituciones en beneficio del desarrollo sociocultural de nuestro país. aún por encima de la terapia racional emotiva de Albert Ellis y del psicoanálisis freudiano (Rogers. En la obra de Rogers nos presenta una teoría sobre la persona o la personalidad. Lafarga (1986) las sintetiza de la siguiente manera. de donde adquirió una actitud de confianza en la capacidad del ser humano en actuar libremente y decidir sobre su propio futuro. . 1972). del movimiento del desarrollo humano.

desarrollarse o actualizarse. como antes era usado. unas condiciones favorables al aprendizaje significativo. 1971). “acompañándolo” en la experiencia. en la que existe un deseo de estabilidad. ser más ella misma. formar parte esencial de su ser. positivo si se encuentra en ciertas condiciones ambientales favorables creadas por una relación interpersonal. aquel proceso de crecimiento que Rogers ha encontrado experimentalmente en sus clientes en la relación psicoterapéutica. el profesional que establece esa relación de ayuda por un lado y la tendencia actualizante del individuo por otro llevan a la persona total a su desarrollo integral. por aceptarse a sí mismos. Este organismo. que son más importantes que las cualidades profesionales. Se puede decir. dinámico y abierto. al desarrollo y a la superación constante. y de incluir en él. Para la realización de este desarrollo dispone de un potencial organísmico como una tendencia a la autorrealización y autoperfecionamiento. Por ello. Rogers asume que en todo ser humano hay una tendencia innata a la actualización. si se le presentan las condiciones adecuadas. Las tres condiciones para facilitar el desarrollo Para Rogers. Para el Enfoque Centrado en la Persona el individuo se ha visto siempre desde su contexto sociocultural e histórico. es cuando el psicoterapeuta es él mismo. 1972). y a su vez. es la de que “el individuo tiene la capacidad suficiente para manejar en forma constructiva todos los aspectos de su vida que potencialmente pueden ser reconocidos en la conciencia”. de coherencia y deseo de unidad y orden. su “self”. Su tesis es que existirán cambios en el paciente si existen en el terapeuta tres patrones de actitud y en el paciente una condición especial. lo que genera mayores polémicas. esto es. el cambio constructivo de la personalidad en el paciente durante la psicoterapia depende hipotéticamente de tres actitudes esenciales del terapeuta. a esto es a lo que Rogers define con el término de “congruencia”. posibilitándose. que es algo similar que propone Maslow al hablar de la autorrealización. ampliar sus capacidades y ser consciente de lo que experimenta a fin de poder autocontrolarse. y ello pasa. en el que la relación de ayuda va a permitir que el organismo encuentre un clima adecuado para que la persona sea capaz de percibir su experiencia. de esta forma. brindándole las condiciones requeridas y dándole seguridad (Rogers y Kinget. . Es decir. Rogers le da verdadera importancia al paciente o cliente. Rogers dice que el hombre es positivo por naturaleza. entonces. especialmente en cuanto a sus aspiraciones de superación. de ahí la necesidad de ampliar el concepto de sí mismo del paciente. y esta persona que cambia es descrita como un ser capaz de comprenderse y de reaccionar libre y responsablemente a lo largo del desarrollo de su existencia y este desarrollo será. antes que nada. un espacio para el encuentro y el intercambio interpersonal libre y creativo. Todo proceso determina un sistema fluido cambiante. la consideración dinámica o constructiva de la tendencia actualizante está en correspondencia con la existencia de una condición central de tipo relacional o social: la aceptación de dicho potencial manifestada por la existencia de un espacio de libertad de crecimiento como una comprensión empática. y por ello requiere de respeto absoluto. cuando en la relación con el paciente él es genuino. (Rogers. Se puede decir que este es el planteamiento esencial del enfoque. que se les considera factores que favorecen u obstaculizan la adquisición del enfoque centrado en la persona. se presenta sin “fachada”. Se trata de establecer un clima relacional orientado a que la persona se pueda encontrar consigo misma y así pueda desarrollar sus potencialidades inherentes. propone Rogers. y en contra de algunas opiniones. si se encuentran presentes las condiciones adecuadas. como ya se mencionó. Aceptación y respeto deben estar enraizados en la personalidad del terapeuta. La raíz de este planteamiento es que la persona cambia. la hipótesis central de la propuesta de Rogers. Rogers considera a la persona como un todo –organismo-organizado. la orientación terapéutica o las técnicas de entrevista del terapeuta. que el ser humano puede. El primero.. como dice Kinget. Una tendencia direccional constructiva.Sin embargo. “no se puede manejar eficazmente lo que no se percibe conscientemente”. o máscara y muestra abiertamente los sentimientos y las actitudes que en ese momento fluyen en él. dice. está constantemente en movimiento hacia niveles superiores de conciencia y de realización. el todo (o casi todo) lo que vivencia. y la aceptación incondicional y el respeto que se le tiene cobran igual importancia. Pero no se pretende hacerlo actuando sobre él sino.

personal y configurativo del organismo. es decir. un sistema organizado total. Por último. pero sin perder jamás la cualidad de “como si”. intencional» (54. opera siempre como una organización. la modificación de cualquier parte puede producir cambios en cualquier otra. el cual es el causante de la disociación de la persona. Una vez más se coloca en la antítesis del conductismo. la insistencia de esta corriente de pensamiento en el potencial del individuo.El segundo punto consiste en que cuando el terapeuta experimenta una actitud cálida. así como determinadas condiciones personales y sociales como el respeto al ser humano. «El organismo reacciona como una totalidad organizada ante su campo fenoménico» (proposición 3) (54. y muchos humanistas como Allport. la postulación de un impulso soberano y único propia de esta corriente de pensamiento. Encuentra. A raíz de sus experiencias con las lesiones cerebrales de los soldados heridos en la I Guerra Mundial. La tendencia actualizante del organismo deberá mucho al término «autorrealización» de Goldstein. Para estas tres condiciones siempre tiene que estar presente la relación dialógica. 413). Y como ya lo dijimos estas condiciones nos deben permitir que consigamos lograr el desarrollo favorable de la persona. . como en el de aquellas que consideramos psicológicas» (54. Los argumentos en que se apoya son los típicos de los personalistas que defienden este carácter unitario del individuo: los procesos homeostáticos del organismo. habría avanzado por sí sola hacia la autorrealización de sus potencialidades. aunque Goldstein insiste mucho más que aquélla en el organismo humano. en el fondo de su concepción late un cierto menoscabo hacia el ambiente. Esto es. 413). que nunca ha mencionado. pág. los gestaltistas. Por lo que se refiere a la psicología. y se oponen a las psicologías reduccionistas del «estímulo – respuesta». El organismo es una gestalt. organizadas. Esto implica la disposición genuina por parte del terapeuta para que el paciente manifieste todos sus sentimientos durante la terapia. se facilita el cambio. A esto es lo que denomina “interés positivo incondicional”. Veamos algunos aspectos organicistas de la teoría de la personalidad rogeriana. En lo que respecta a la motivación del organismo. hay una creciente aceptación del hecho de que una de las características básicas de la vida orgánica es la tendencia a las respuestas totales. y el carácter funcional de su fisiología. que. sino como manifestación de la totalidad del organismo. pág. y su menoscabo de las fuerzas del medio ambiente coincide plenamente con la psicoterapia individualista de Rogers. en cuanto tal. la empatía esencial para el cambio terapéutico. y. El concepto teórico básico a tenerse siempre en cuenta es el de que el organismo es. Nuestro estudio de tales fenómenos parciales debe partir del hecho central de la organización coherente. «En el campo psicológico parece casi imposible cualquier tipo simple de explicación estímulo – respuesta de la conducta. El organismo total. «Aunque hay todavía quienes se interesan principalmente por el tipo segmentario o atomístico de la reacción orgánica. tanto en el caso de las respuestas que son principalmente fisiológicas. dejada a sus propias fuerzas. Goldstein concibe al síntoma no como producto de una determinada lesión o enfermedad. El organismo humano El organismo humano constituye el centro de estudio de esta psicología totalizante cuyo portavoz principal en América fue Kurt Goldstein. Rogers vuelve a insistir en este carácter del organismo humano. El término «totalidad organizada» es un concepto típico de todas aquellas psicologías que como la de Goldstein y los organicistas. destaca la insistencia de Goldstein en el organismo en cuanto totalidad. que sienta el mundo de significados privados y personales del paciente como si fuera el propio mundo. en su conjunto. y es preciso conocer sus leyes generales si se quiere comprender adecuadamente el funcionamiento de sus partes. ya insinuado cuando se habló del carácter gestáltico de su campo perceptual. en todo momento. después de ello. es superior a las partes y trasciende la suma de las mismas. se adapta perfectamente a la experiencia rogeriana de las fuerzas de crecimiento evidentes en la clínica. es anterior a sus partes. En este sentido. que su condición asmática persistente. Se trata en parte de una reacción frente a las psicologías atomizantes y frente a las concepciones dualísticas que dicotomizaban artificialmente a la persona en cuerpo y espíritu. el compartir el poder dentro un clima de autenticidad en el que uno puede aprender del otro. mejora enormemente… Es extremadamente engorroso tratar de explicar estos fenómenos sobre la base de una cadena atomística de acontecimientos. El organismo es una totalidad organizada La primera característica importante del organismo en cuanto tal es la de ser una Gestalt o configuración organizada. siquiera al consejero. Dentro de la psicología de la personalidad. Esto sucede. Como veremos. 414). salen en defensa del carácter totalizante. pág. el parentesco con la psicología de la Gestalt es patente. intencionales. Una mujer joven habla durante una hora de su antagonismo con su madre. La tercera condición esencial para el cambio es que el terapeuta experimente una exacta comprensión empática del mundo interno del paciente. el no ejercer el poder sobre el otro. positiva y aceptante hacia la realidad del paciente. y le brinda unos cons tractos teóricos capaces de formular esa intuición en términos de una psicología biológica. una organización.

pág. págs. si es que no se considera la presencia de una fuerza espontánea dentro del organismo que tiene la capacidad de integración y redirección» (34. Ese mismo año y en ese mismo artículo se habla de que las «fuerzas desahogadas por el proceso catalítico de la terapia no son explicadas adecuadamente por el conocimiento de los condicionamientos previos del individuo. 414). ha ido haciéndose cada vez más fuerte y patente. Una sola tendencia básica Una de las características más notables de la teoría motivacional rogeriana es la admisión de un único motivo básico. común a los seres humanos en cuanto miembros de la sociedad». en especial a partir de 1946. tal como es concebido por Rogers está constituido por un sistema impulsor. pág. mantener y desarrollar el organismo experenciante». en que es puesta como aspecto fundamental de la psicoterapia. pág. Rogers se sirve ahora de estos términos organísmicos para expresar aquello que. . como se nos dice en 1963: «es una convicción que ha ido haciéndose cada vez más fuerte con el pasar de los años» (122. esta convicción en la dirección positiva del ser humano constituye una de las constantes del pensamiento rogeriano a través de todas las épocas. en otro escrito de ese año (37) se ve ya con mucha más claridad la relación existente entre el impulso al crecimiento y las demás necesidades. Estas dos necesidades fundamentales las volveremos a ver posteriormente bajo el prisma de la necesidad de consideración positiva. 13): «Los pocos y fácilmente gratificables motivos del niño se expanden en las motivaciones complejas y abundantes del adulto. pero con vistas a la clínica puede decirse que hay dos grandes clases de necesidades. La primera es la necesidad de respuesta afectiva por parte de otras personas. cede el paso a la independencia del adulto. (37. que se llama «proceso de evaluación organísmico». 34). La Tendencia fundamental del organismo El organismo humano. desde entonces pasa a ser el motivo fundamental de su teoría de la personalidad. En ellos. Bien se la considere como tendencia actualizante. 196): «Importa precisar que esta tendencia actualizante básica es el único motivo postulado en este sistema teórico». constituía la hipótesis fundamental de su terapia: la confianza en la capacidad del individuo. que las asimila a las fuerzas 9 de la vida propias de todo organismo. 1011). Veamos primero la motivación básica de todo organismo. a pesar de que ya se habla de «fuerzas de crecimiento». o como hipótesis fundamental de la terapia.Esta totalidad que constituye el organismo es algo que trasciende el dualismo cartesiano. Incluiría la necesidad de reconocimiento. pero su contenido coincide plenamente con el de los psicológicos organicistas y holistas. transformándose en conducta social. Ambas necesidades tienen que ser satisfechas por el individuo. deja paso al interés del adulto por las otras personas y por sus necesidades. 418). Y esta convicción. Así. y al cual pueden reducirse los mismos. La exclusiva preocupación por sí mismo y por sus propias necesidades del niño. dice Rogers en la proposición cuarta de su teoría de la personalidad (54. se dice lo siguiente: «El ser humano. Pero por esta época Rogers no se separa de la concepción tradicional de las necesidades y motivaciones humanas. en cuanto organismo tiene ciertas necesidades vitales para el individuo. substrato de todos los demás. sobre todo. Como ha podido apreciarse en el último ejemplo. La segunda gran necesidad es la de conseguir y obtener la satisfacción procedente de la consecución y expansión del sentimiento de autoestima propia. Traducida a estos términos por primera vez en 1946 (34. pág. 422). pág. lejos de enfriarse con el tiempo. A medida que la tendencia al crecimiento va haciéndose más patente. por ejemplo. Los psicólogos difieren en lo relativo a la clasificación de estos deseos fundamentales. el deseo en el individuo maduro de respuesta sexual por parte de la pareja. Los términos de esta formulación están tomados de Snygg y Combs. éstas son consideradas junto con otras diversas fuerzas que no necesariamente se relacionan con una tendencia básica del organismo. especialmente con Angyal (208) y Goldstein (331). Esto no se ve en los primeros escritos de Rogers. Cuando tratamos del proceso terapéutico y del terapeuta centrado en el cliente vimos cómo las fuerzas de crecimiento presentes en la persona constituían el motor de la psicoterapia y el fundamento sobre el cual se apoyaba la acción del terapeuta. «El organismo tiene una tendencia básica y un impulso a actualizar. el deseo de afecto paterno y de otras personas. Veamos cómo se expresa esto. sino a la totalidad de las funciones anímicocorpóreas que constituyen la persona humana. en 1939 (10. el concepto de organismo no se refiere únicamente a lo que la fisiología entiende por tal. llamado «tendencia actualizante» y por un sistema regulador y de control. El término «organismo» se refiere a la totalidad de aspectos físicos y psíquicos del hombre. Ahora las enfocaremos desde este punto de vista más teórico de la personalidad. que no son sino expresiones del mismo. La dependencia total de las demás personas y del medio propia del niño. 1). a niveles diferentes según sea la etapa de crecimiento y madurez…». no sólo a lo corpóreo. como reconoce el mismo Rogers en 1959 (92. como vimos. pág. las demás necesidades humanas comienzan a subordinarse a este impulso fundamental (cfr. El amor hacia sí mismo del niño se convierte en amor heterosexual del adulto… Toda esta evolución es expresión del impulso al crecimiento. Pero.

que no hemos tratado en absoluto de establecer una lista completa del equipo innato del niño. pág. Incluso en un área que a muchos ha parecido tan clara. actualizante y directivo. y. . en virtud de su evidencia. sino que transcienden el status quo momentáneo del organismo. Para Rogers lo único que cuenta es esa dirección esencial hacia el crecimiento própia de todo organismo. que interactúa de modo exploratorio y manipulativo con su medio porque tiene un motivo de competencia. esta tendencia al crecimiento que existe en todo individuo. al final de un artículo expositivo de su psicoterapia. Esta es la base de todo mi pensamiento. que busca su realización porque tiene un impulso a dominar o una necesidad de realizarse. Las diversas categorías motivacionales. comienza a preguntarse Rogers por la tendencia de la vida orgánica: «¿Existe en la vida orgánica una tendencia a moverse en la dirección del crecimiento?» (38. por otro lado. La razón es esta falta de interés por aquellos constructos motivacionales que no sean el fundamental o básico. En la teoría de 1951 este impulso básico es llamado «tendencia actualizante del organismo» y todas las demás necesidades de la persona se consideran como aspectos parciales de la misma. tiene desde luego gran interés. necesidad de consideración positiva. bien se las llame necesidades. 78). «En lugar de hablar de numerosas necesidades y motivos. o si tiene un reflejo de succión innato o una necesidad innata de cariño. 1415). como pura descripción de los fenómenos. Con el ejemplo he tratado de indicar que. En 1947. pág. 14).El hecho de que las demás necesidades sean expresión del impulso básico a crecer parece ser indicio de que éste es el impulso básico subyapacente a todas ellas. pero en su teoría no se detiene a clasificarlas conforme a ningún esquema lógico. las respuestas a estas cuestiones parecen periféricas. pág. 195): «Subyaciendo a todo este proceso de funcionamiento y cambio están las fuerzas impulsoras de la vida misma». la cual ha de aceptarse sin más. expandiéndose continuamente e imponiendo su determinación autónoma a un número de hechos cada vez más creciente"» (92. el concepto de un motivo sexual no se ha mostrado demasiado útil para desvelar las complejísimas variables que determinan la conducta sexual aún en los animales…». a propósito de las características del niño. Ciertamente es posible la categorización de los fenómenos de la conducta en muchos motivos diferentes. es posible describir todas las necesidades orgánicas y psicológicas como aspectos parciales de esta necesidad fundamental» (54. págs. más que esenciales» (92. dice Rogers en 1959. Una vez aceptado esto. estos fenómenos pueden dividirse de muchas maneras. «El organismo es activo. por ejemplo. indicando indirectamente una asimilación de las fuerzas de crecimiento a las de la vida orgánica. 223). En la práctica. 116). 414): «Las palabras utilizadas —nos dice— son un intento de describir la fuerza direccional observada en la vida orgánica. El que se admita un impulso o tendencia básica no quiere decir que se niegue la existencia de los demás motivos o necesidades. tampoco le interesa enumerar un catálogo de las mismas. quizá sea preferible formular las hipótesis sobre la base de la observación directa de los fenómenos. y en 1959 ya vimos cómo se la consideraba como único motivo del sistema teórico. la constituye su falta de valor heurístico. etc. De modo que ya por esta época se concibe un impulso básico y una serie de motivos subordinados a él. Los procesos vitales no tienden simplemente a preservar la vida. pág. y en la teoría de la personalidad la asimilación es ya perfecta (54. «Dudo que los psicólogos hagan progresar su ciencia mientras su teoría fundamental se centre en la formulación de que el hombre busca la comida porque tiene un motivo o impulso del hambre. Pero me parece dudoso que esto sea deseable o heurístico. pág. Solo intenta presentar una motivación básica. y no sobre una serie de motivos previamente construida» (122. La dirección de la vida La tendencia actualizante es la misma dirección de la vida orgánica. Su concepción fenómenológica de la ciencia. para comprender realmente las condiciones antecedentes a la conducta. como se afirma en 1963 (122. pág. págs. pág.. 196). Rogers hablará de diversas necesidades: necesidad de autoestima. La cuestión de saber si. pero cuando se trata de elaborar una teoría de la personalidad. es la motivación que está debajo de la capacidad del cliente para resolver sus propios problemas durante el counseling adecuado» (37. aunque. En 1959 nos dice que es sinónimo del concepto de vida tal como la entiende Angyal: «Las palabras de Angyal (208) podrían ser utilizadas como sinónimo de este término: "La vida es un evento autónomo que sucede entre el organismo y el medio. En 1951 concibe ya claramente a estas «fuerzas de la vida» operando en el proceso de la terapia (54. pág. No es esa la intención de Rogers. Esto se afirma de modo más explícito en dicho escrito un poco después (37. motivos o instintos. 14): «Este impulso hacia la madurez a pesar de las dificultades. «Observemos. se deja también traslucir en este desprecio hacia las motivaciones concretas de la conducta. una fuerza que muchos científicos han considerado básica…». de hecho. no interesan a Rogers por su falta de eficacia práctica a la hora de explicar el comportamiento. 414). no veo interés alguno en imponer abstracciones relativas a motivos específicos en la multiforme y compleja conducta humana. el niño posee instintos.

las conductas de un organismo pueden ser consideradas como marchando en la dirección de su mantenimiento.En 1963 muestra con abundantes ejemplos esta tendencia básica de la vida. expansión y reproducción. pág. me parece que esta tendencia direccional es lo fundamental». es una muestra gráfica de la misma (122. ya de un mono o de un hombre. se puede llegar a comprender lo que Rogers entiende como tendencia actualizante. 3): «Ya hablemos de esta planta. y no puramente reactivo. junto con la experiencia de la misma en sus clientes. es la que lleva a Rogers a identificar la motivación humana básica con la dirección positiva de la vida. De esta manera. La consideración de este carácter positivo de la vida orgánica. ya de un roble o de una hormiga o de una gran mariposa nocturna. . sea el medio favorable o desfavorable. al igual que cualquier organismo es un ser activo. Esta es la naturaleza del proceso que llamamos vida. Surja el estímulo de dentro o de afuera. que camina hacia su plenitud. El ser humano. La planta pequeña situada en una roca batida por el mar que resiste a todos los embates del mismo. más que pasivo. Hablando de la totalidad de estas reacciones …cuando fundamentalmente hablamos de aquello que «motiva» básicamente la conducta del organismo. creo que haríamos bien reconociendo que la vida es un proceso activo. concibiendo a la tendencia como dirección de todo el organismo —y no únicamente de una parte de él—.