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EL OBSERVADOR - 55

PERFIL - Sábado 12 de junio de 2010
Pedro Ylarri
Saskia Sassen es una auténti-
ca ciudadana global. Nació en
Holanda, fue criada en Buenos
Aires y hoy reside en Estados
Unidos, después de vivir tam-
bién en Italia y Francia. Su
tesis sobre la “ciudad global”
la hizo mundialmente conoci-
da en el ambiente académico
y sus conceptos acerca de la
globalización han resultado,
para algunos, proféticos. Esta
semana llegó a la Argentina
para disertar en el III Coloquio
Internacional sobre Derechos
Sociales, que organiza AMIA,
junto con la Universidad Ca-
tólica y Casa Sefarad. Lo hizo
con aplausos para países como
la Argentina por sus políticas
ante la crisis global; pero tam-
bién con una advertencia: hay
nuevas lógicas de expulsión.
La experta de la Universidad
de Columbia de Estados Unidos
destacó la forma en la que las
economías en desarrollo –entre
ellas la Argentina– actuaron an-
te el colapso financiero global,
promoviendo la acción directa
del Estado –con la Asignación
Universal por Hijo como ejem-
plo–, aunque advirtió por “nue-
vas formas de expulsión social” y
de problemas como la inflación,
que terminan castigando a los
más pobres.
“Es importantísimo recupe-
rar, reconocer y no olvidarse
de que el Estado tiene la ca-
pacidad de darles importan-
cia a la cuestión social y a los
derechos sociales para lograr
un mínimo de redistribución
social”, dijo Sassen a PERFIL
respecto a las políticas de paí-
ses como Brasil y la Argenti-
“El Estado de bienestar
está expulsando gente”
los países emergentes enfrentaron mucho mejor que sus pares industrializados las consecuen-
cias de la crisis mundial porque no dudaron en apelar al estado, dice Saskia Sassen. Pero sostiene
que todo el mundo está “en una fase crítica”, en la que se generan nuevas formas de exclusión
social. Y advierte que la inflación es un flagelo que castiga en especial a los más pobres.
na, que ante la crisis financie-
ra intervinieron fuertemente
en la economía. Cuestionó
en cambio el accionar de Es-
tados Unidos e Inglaterra, en
donde desde las gestiones de
“George W. Bush o Tony Blair
no están enfocados en la cre-
ciente pobreza y desempleo,
sino en la economía global y la
guerra global”.
En una entrevista con PER-
FIL, la experta consideró que,
a diferencia de varias naciones
industrializadas –que prefirie-
ron una política de ajuste– los
países emergentes cuentan
con “una clase política genui-
namente política, como la del
gobierno de Luiz Inácio Lula
da Silva en Brasil, quien de-
cidió que esto había que ha-
cerlo... y funcionó”. Además,
destacó iniciativas como la
Bolsa Familia en Brasil y la
Asignación Universal por Hijo
en nuestro país, sobre las que
opinó que son “muy importan-
tes” como acción del Estado y
que “absolutamente” repre-
sentan una mayor valoración
de las naciones sudamericanas
por los derechos sociales.
Sassen describió la realidad
argentina como propia del “pe-
ríodo keynesiano”, en el que se
buscaba incorporar a la gente
como consumidora, lo cual lle-
vaba a darle salarios razona-
bles; aunque advirtió que fenó-
menos como la suba de precios
“en términos proporcionales
afecta más a los pobres, ya que
la mayor parte de sus ingresos
los gastan en alimento, sin te-
ner la capacidad de almace-
nar”. Un fenómeno diferente
describe en cambio para las
naciones desarrolladas:
—la crisis económica ha
afectado severamente el
estado de bienestar en los
países europeos por la crisis
de crédito y el déficit fiscal,
¿estamos ante el colapso de
ese sistema?
—Es una fase crítica, de
emergencia. A nivel de sistema
social, el Estado de bienestar
está expulsando a gente, más
en algunos países que en
otros; pero creo que a nivel
político el Estado de bienestar
no se irá fácilmente. Habrá lu-
cha y las clases políticas van a
poder incidir bastante, por eso
se vuelve muy importante te-
ner clases políticas en el poder
que tengan un entendimien-
to complejo y profundo del
rol del Estado nacional en la
vida de un país.
—Su disertación en la ar-
gentina es sobre las nuevas
lógicas de expulsión que des-
truyen los derechos sociales.
¿Cuáles son esas nuevas for-
mas de exclusión?
—Veo una serie de tenden-
cias más allá de la margina-
lización y la exclusión so-
cial. En Estados Unidos, por
ejemplo, tenemos 7 millones
de personas en prisión, gran
parte de ellas no son crimina-
les genuinos, por así decir, son
miembros de guetos, desem-
pleados, que estamos alma-
cenando en prisiones porque
es una manera de eliminar
un problema... Los bailouts
(rescates monetarios) a ban-
cos globales no significan la
vuelta al Estado fuerte, eso no
es nacionalismo, eso es robo.
Veo en esto una modalidad de
expulsión de los ciudadanos
en cuanto sus impuestos son
usados para rescates globales
y no pueden entrar en esta de-
cisión, quedan fuera, radical-
mente fuera. n
cambio. Sassen sostiene que la crisis, que tiene una dimensión mundial, agrega nuevos excluidos a los
que ya existen, como las personas que son expulsadas del mercado laboral y no pueden reintegrarse.
fotos: cedoc perfil
SaSkia SaSSEn, Sociologa global
quien es ella
l Nació en Holanda en 1949
y vivió en Buenos Aires, Italia,
Francia y Estados Unidos,
donde reside en la actualidad.
lSocióloga de la Universidad
de Columbia, se especializa en
el estudio de la globalización.
l Es conocida por forjar el
concepto de “ciudad global”,
en 1991, que utilizó para
describir a Tokio, Londres y
Nueva York.
P.Y.
Resulta que la Buenos Aires del tango y
del folclore, la conservadora y progresista
a la vez y la capital del país federal “se ha
vuelto una ciudad global”. Así lo afirma
la socióloga Saskia Sassen, autora de La
ciudad global: Tokio, Nueva York, Lon-
dres, un libro de 1991 que modificó la for-
ma de pensar acerca del tejido urbano y
la globalización.
“Al principio había tres y hoy podemos
hablar de setenta ‘ciudades globales’; en
América latina es San Pablo la más gran-
de; Ciudad de México es muy problema-
tizada; y también está Santiago de Chile
para operaciones más estandarizadas”,
comenta Sassen a PERFIL desde Chicago,
otra ciudad global con sabor latino.
El posicionamiento de Buenos Aires co-
mo ciudad global es diferente al de las
otras capitales de la región: “Es mejor
para operaciones que requieren más es-
peculación y experimentación, y también
innovación”, asegura Sassen, quien afir-
ma que este tipo de ciudades se caracte-
rizan por ser conocidas a nivel mundial,
ser cosmopolita, ser sedes de encuentros
internacionales, tener influencia en el
pensamiento global y contar con aero-
puertos con conexión hacia las grandes
capitales del mundo. n horizonte. Reina del Plata, cosmopolita.
buenos aires, una de las setenta ciudades globales
telam