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DEFENSA DEL EMBRIÓN HUMANO ANTE LA AMENAZA DEL ABORTO

Autor: Lic. Nancy Estela Salazar. Profesora de Antropología filosófica y Ética Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo - Chiclayo.
El hecho que el embrión dependa de la madre para recibir la protección y el
alimento necesario es sólo circunstancial. La dignidad de la persona no
depende de aspectos externos o circunstancias pasajeras, su dignidad depende
de la nobleza de su ser que le permite tener un contenido ontológico excedente
que necesitará de los otros para darse, porque se pertenece a sí mismo, posee
el ser en propiedad privada y por lo mismo es capaz de desplegar su ser hacia
su plena realización. Esta autonomía de la persona humana es en el ser
primariamente y como consecuencia en su actuar, pues el obrar sigue al ser.
Sin embargo, la autonomía de la persona humana no es absoluta, tal como lo
afirma Tomás Melendo “…siendo la (autonomía) del varón y la mujer personas
en sentido menos pleno y perfecto, ni la bondad de su ser ni su intimidad ni su
autonomía resultan absolutas”. Por lo tanto cualquier persona requiere o
necesita de otra u otras”. De ahí que se hable en toda persona humana de una
dependencia, pero de una “dependencia por exceso que no nace por indigencia
alguna, sino al contrario, de su grandeza o excelencia, de su sobreabundancia
en el ser”. Por esta razón, el destino de cualquier persona es justo el de entrar
en relación con otras personas para entregarse, para darse.
El embrión humano, como toda persona humana, es dependiente de su madre,
pero esta dependencia no es ontológica, es circunstancial, temporal. El posee
un ser autónomo, ser en sí mismo y no en el ser de la madre; es una sustancia
individual, distinta de la sustancia de la madre, no es un accidente; es único e
irrepetible, valioso por sí mismo, con todas las potencialidades de una persona
humana, aunque todavía no manifieste una actuación autónoma.
El embrión humano es persona y por lo mismo digno desde el instante de la
concepción, y como persona posee una naturaleza racional; pues si bien es
cierto su cuerpo no está todavía desarrollado y no se manifiesta como humano
(en los primeros meses de vida), él posee una alma espiritual perfecta, quien
todavía no se expresa al exterior porque necesita de un cuerpo desarrollado
para ejercitar su inteligencia y su voluntad libre; pero es precisamente su alma
racional la que le hace ser persona, tal como afirma Jesús García (2003),
siguiendo a Tomás de Aquino: “la razón por la cual el hombre es persona es
precisamente su alma racional, su espíritu. En caso de no tenerlo o si el alma
del hombre fuera como el de los animales, puramente sensitiva el hombre no
sería persona; sería una cosa”.
Tampoco podemos afirmar que el embrión humano es persona sólo en
potencia, porque es un ser que tiene existencia propia y una nobleza superior.
Justamente su actualidad deriva de ese ser que es el soporte de todas sus

dirigidos solo a conmover el sentimiento de las autoridades legislativas. desarrollando sus perfecciones propias. poco a poco. ideológicos y económicos. . cuyo único principio válido será: el fin justifica los medios. sino en argumentaciones formales que parten de casos aislados. frente a este terrible mal que nos está acechando y que va exterminando a muchos millones de niños con el apoyo de autoridades y legislaciones permisivas. sino que es actualmente una persona humana con potencialidades todavía no actualizadas. Pero no quiero terminar sin antes invitar a los estudiosos de los diferentes ámbitos del saber humano para que hagan una defensa de la dignidad del embrión humano. aunque en realidad debajo de todo esto están los interés personales.perfecciones accidentales y en virtud del cual se va actualizando. de un grupo de personas que se han olvidado del valor ontológico personal y se han quedado solo en una valoración material y circunstancial de la persona humana. Así lo proclama Pardo: “El embrión no es un hombre en potencia sino un ser humano en acto. No es una persona potencial. fundamentándose no en argumentos racionales. Lo que está en potencia es el desarrollo de unas facultades. pero no el sujeto de tales facultades” (2004:69).