You are on page 1of 1

Bajo deseo sexual o deseo sexual hipoactivo (criterios diagnósticos

del CIE-10)
1. Pérdida del deseo sexual no secundario a otra disfunción sexual como
dispareunia.
2. Ausencia o pérdida del deseo sexual, que se pone de manifiesto por la
disminución de búsqueda de estímulos de contenido sexual, de
pensamientos sexuales asociados sentimientos de deseo o apetito
sexuales, o de fantasías sexuales.
3. Ausencia de interés para iniciar una actividad sexual tanto con una
pareja como mediante masturbación solitaria, que da lugar a una
frecuencia de actividad claramente inferior a la esperada, teniendo en
cuenta la edad y el contexto, o a una frecuencia muy claramente
reducida respecto a niveles previos muy superiores.
El bajo deseo sexual o deseo sexual hipoactivo es, tal vez, la disfunción sexual
más frecuente entre las mujeres. Puede afectar a pacientes de todas las
edades y llega a tener efectos catastróficos en las relaciones de pareja y en la
vida emocional de la mujer. Se manifiesta esencialmente por una disminución
marcada del interés por tener relaciones sexuales o de la capacidad de
generarlas cuando recibe una propuesta. Algunas mujeres con este trastorno
refieren que conservan la capacidad para sentir placer con el encuentro sexual,
pero es la fase inicial o el “start” lo que experimentan como disfuncional. En
todos los casos, para valorar el descenso en la frecuencia sexual se requiere
evaluar cuál era la frecuencia previa de manera individual y con la pareja
actual. La prevalencia del trastorno por bajo deseo sexual en las mujeres puede
afectar hasta el 35% de la población general. El bajo deseo sexual puede tener
múltiples causas. Es importante descartar la presencia de alteraciones
endocrinológicas como hiperprolactinemia o hipotiroidismo. Igualmente,
conviene explorar la presencia de trastorno depresivo mayor o trastornos de
ansiedad. El descenso en los niveles de testosterona derivado de la extirpación
de los ovarios
también genera bajo deseo sexual al igual que la menopausia. Clasificación.
Como sucede en otras disfunciones sexuales, el bajo deseo sexual puede ser
generalizado, cuando se aplica a todas las situaciones y parejas sexuales; o
situacional, cuando está restringido a ciertas personas o contextos. Esta
disfunción suele ser secundaria, es decir, aparece luego de haber tenido un
nivel adecuado de deseo. El profesional de la salud debe realizar tamización
clínica inicial para.
Errores cognitivos.
Las mujeres con bajo deseo sexual suelen tener las siguientes ideas
distorsionadas: