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CONTRATOS ATÍPICOS

Planteamiento del problema:
Atipicidad de los actos jurídicos en la jurisprudencia Colombiana, clasificación e interpretación.

Objetivo:
Determinar cuáles son y el por qué se les llama atípicos o innominados a los actos jurídicos que
no están legalmente determinados en la Jurisprudencia Colombiana.

Marco Teórico:
En el presente proyecto de investigación nos proponemos analizar desde fuentes especializadas y
jurídicas, la forma en que dentro de la legislación colombiana se determinan los contratos
atípicos, y la forma en que se pretenden interpretar:
“Los contratos atípicos o innominados son los que no tienen una disciplina jurídica propia” 1.
En este sentido, F. MESSINEO. Doctrina..., Ob. cit., pp. 378, “...por contrato innominado en
antítesis a contrato nominado, se entiende aquél para el cual la ley no ha dispuesto previamente
una particular disciplina jurídica”, 1
1. R. SCOGNAMIGLIO. Teoría General..., Obp.139,”

Se busca conocer cuál es el concepto por el que los actos jurídicos atípicos no tienen una
disciplina jurídica propia y la razón jurídica para no reglamentarlos dentro de la jurisprudencia
Colombiana.
“bajo nuestro régimen jurídico, explica la Corte Suprema de Justicia, la ley reglamenta ciertos
tipos de contrato, lo cual no impide al trafico moverse dentro de especies de convenciones
distintas que satisfagan necesidades no previstas por el legislador, debido a que el obtiene sus
materiales y se halla a menudo en retardo respecto a los hechos económicos”2.
2. Cas., 31 de Mayo de 1938, G, Pág. 570

El legislador clasificó los actos jurídicos como típicos y atípicos; dentro de las especies no
convencionales estableció a los actos atípicos como aquellos que no están legalmente
reglamentados.
La importancia de dicha clasificación radica en la prevalencia de la autonomía de la voluntad
dentro de los actos atípicos ya que debido a ésta, determinan las partes, a su conveniencia, que se
establezcan ciertos efectos y se pretenda ciertos alcances derivados del contrato.
En el libro Teoría general del contrato y del negocio jurídico se puede evidenciar que la mayor
importancia de la clasificación, reside en la determinación del régimen jurídico pertinente a las
especies que la componen y propone un orden a la norma estructurada de la siguiente manera:
“ 1) Leyes imperativas; 2) las cláusulas libremente redactadas o estipuladas por los agentes; 3)
las reglas generales de los actos jurídicos y de los contratos, según el caso; 4) las reglas propias
del contrato típico más próximo o semejante, y 5) la doctrina constitucional y los principios
generales del derecho”3.
3. TEMIS., 11 de Marzo de 2014, Teoría general del contrato y del negocio jurídico, Pág.51

1) Leyes imperativas: la Corte propone que dentro de los actos y contratos exista una consulta
previa sobre la libre voluntad de los agentes dentro de los límites que proporcione el legislador.
2) las cláusulas libremente redactadas o estipuladas por los agentes: cuando se establecen las
cláusulas del acto o contrato hay que tener en cuenta que estas sean aplicables al caso. Para así
constituir a la ley suplentica de la voluntad privada.
3) las reglas generales de los actos jurídicos y de los contratos: existe de éstas que sea
“exactamente aplicable al caso controvertido” si la respuesta es afirmativa entra a regir la norma
o principio, porque si es aplicable la ley suplentica de la voluntad privada es la que constituye.
4) las reglas propias del contrato típico más próximo o semejante: En el sistema jurídico positivo
se limita la interpretación y aplicación de las estipulaciones voluntarios de las normas legales, a
los jueces solo compete juzgar conforme a la ley general o particular, pero no están autorizados
para crearla.
5) La doctrina constitucional y los principios generales del derecho”: es la aplicación de las leyes
que regulan casos, o materias semejantes según la doctrina constitucional y los principios

es decir. en defecto de cláusula o estipulación expresa. o sea. aditamento este que les da preferencia a las leyes imperativas. el concepto de tipicidad denota. agregar las notas particulares y distintivas que dan lugar a los diversos arquetipos de contrato. al modelo normativo que indeterminadamente lo describe. Pero. cumple dos funciones significativas: [por] un lado. y si la respuesta es afirmativa tal norma o principio entra a regir. En tratándose de la tipicidad de los contratos. por medio de un conjunto de datos y elementos particulares. que en materia de los actos jurídicos y de los contratos hay que consultar sobre todo la voluntad libre de los agentes dentro de los límites a ella señalados por el legislador. con el fin de atribuirle los efectos allí previstos. tratándose de un acto atípico. para. exactamente al caso controvertido. la tipicidad presupone la existencia de negocios . el contrato. con sustento en un conjunto de datos o coordenadas generales. debe consultarse si. dentro de las normas generales de los actos jurídicos y de los contratos. Cuando dichos tipos están previstos en normas legales. cabalmente porque. la de individualizar los comportamientos humanos y. todo ello con miras a facilitar un proceso de adecuación de un hecho o comportamiento de la vida.generales del derecho. en el ámbito del Derecho. Establece la Corte. Metodología: La Corte Suprema de Justicia. a partir de allí. si este es exactamente aplicable. aquella particular forma de regular ciertas situaciones generales a través de “tipos”. con respecto a la tipicidad y atipicidad contractuales ha dicho: “Desde un punto de vista genérico. mediante un proceso que toma como punto de partida la especificación. En su ordenamiento a la ausencia de ley. [por] otro. ella tiene por finalidad la de ordenar las disposiciones negóciales a través de tipos contractuales. los cuales no son otra cosa que conductas y fenómenos sociales individualizados en preceptos jurídicos. que brindan una noción abstracta de dichas realidades. existe o no alguna de estas que sea "exactamente aplicable al caso controvertido". la de especificarlos y reglarlos jurídicamente. fruto de la autonomía privada de las partes. De manera que la tipicidad. constituye la ley suplentita de la voluntad privada. no reglamentado por la ley de manera particular.

Es entonces cuando el individuo debe ejercer su autonomía de la voluntad. que. como fácilmente puede entenderse. Profesor de la cátedra Derecho de Sociedades en las especializaciones de Derecho Comercial y Derecho de la Empresa de la Universidad del Rosario y de la cátedra de Títulos Valores en la especialización de Derecho Financiero de la misma universidad. resulta ser hoy una verdad de a puño.jurídicos normativamente hipotéticos. incuestionable. Esto no quiere decir que vayan en contra de la ley sino que persiguen un fin un objetivo concreto que no hace parte de la doctrina establecida: Como dice Álvaro Salcedo Flórez1 “Que los actos jurídicos y los contratos nacen a la vida jurídica respondiendo a necesidades sociales y no solo económicas. Por supuesto que. Para alcanzarlo. allí radica la importancia de la tipicidad contractual. y cercarse a otros para que mediante la conjunción de sus voluntades puedan alcanzar el objetivo de satisfacción propuesto” (Salcedo Flórez. para aplicarle la regulación prevista en la regla legal.co . 2012) y artículos en materia arbitral (Revista RAI). Es nuestro entendido que lo contratos atípicos surgen de la evolución del mercado y la necesidad de las partes por establecer el principio de la autonomía de la voluntad privada. Programa de Derecho. y que además cualquiera de ellas pueda exigir su cumplimiento forzado. habrá de adecuarse la declaración de voluntad de las personas. 1989) y La autonomía de las partes en el arbitraje ad-hoc frente al orden público procesal (Universidad Jorge Tadeo Lozano. Profesor de la cátedra de Contratos en Derecho Civil y Comercial de la Facultad de Relaciones Internacionales y Ciencias Jurídico Políticas. 2013. Universidad Jorge Tadeo Lozano. en la descripción del tipo y en su regulación jurídica (Sala de Casación Civil. Jurídica Wilchez. expediente 11001-31-03-027-2000-00528-01)”. pág. esto es. cuando sea del caso. resulte en un instrumento obligatorio para las partes. especialista en Docencia universitaria de la Universidad Militar Nueva Granada.net. de ahí que establecen cláusulas. siendo el contrato típico o atípico. especialista en Derecho contractual de la misma universidad. Docente investigador de la misma universidad y de la Universidad de Boyacá. 251) “Lo realmente importante es que. pasamos del voluntarismo jurídico que marcó la Revolución francesa 1 Abogado de la Facultad de Jurisprudencia del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario. especialista en Procedimientos comerciales del Colegio de Abogados Comercialistas. a los cuales. elevada hoy a principio constitucional. sentencia del 25 de septiembre de 2007. Ha publicado las obras El leasing y los contratos nominados (Ed. Correo electrónico: salcedoabogados@etb. dice el profesor Tamayo Lombana “son el producto de la imaginación de las partes” (1990: 95).

art. más que disciplinar el negocio jurídico en sí mismo considerado. 2059/81. de un decreto expedido por el Gobierno Nacional. pero por hacer referencia más bien a aspectos reglamentarios no llega a nominarlo o reglamentarlo. ley 74/89. De. tiene una finalidad fundamentalmente orgánica. A y f. 2013. numeral. artículo 2º: “Entiéndase por operación de arrendamiento financiero la entrega a título de arrendamiento de bienes adquiridos para el efecto financiando su uso y goce a cambio del pago de cánones que recibirá durante un plazo determinado. 148/79. en puridad. financieros y fiscales: Según el decreto 913/1993. pág. o a la norma superior maravillosamente tratada por Kelsen (1971). de tal manera que no devengan en contradicción con dicho precepto. derecho de dominio que conservará hasta tanto el arrendatario ejerza la opción de compra. lo que devela que esa normatividad. que sigue siendo atípico o innominado pese a que existe regulación sobre sus aspectos contables. a la buena fe que recoge el artículo 1602 del Código civil colombiano. (Salcedo Flórez. En consecuencia el bien deberá ser de propiedad de la compañía arrendadora. Ponemos como ejemplo del contrato de leasing. entre otros). 48 De. El mencionado decreto pretende definirlo. pactándose para el arrendatario la facultad de ejercer al final del periodo una opción de compra. en ejercicio de las facultades de intervención que le fueron concedidas por la Constitución y la Ley “en relación con las entidades financieras” (arts. 189 numeral 24 y 335 Constitución Política. 3039/89. lits. al igual que la precedente (Des. para desembocar en lo que ya habíamos afirmado en cuanto a que el contrato nace a la vida jurídica para responder a requerimientos sociales y/o económicos”.(1789). 663/93). según lo expresó la Corte Suprema de Justicia: “De ahí que se trate. generando la respectiva utilidad”. como quiera que se enmarca dentro del régimen de las entidades que –por ley– pueden adelantar este . 253) Es entendido que la ley pretende mantener el orden social y por lo tanto trata de regular los alcances de las voluntades particulares de las partes dentro de los contratos. 1º. Así mismo debe entenderse que el costo del activo dado en arrendamiento se amortizará durante el término de duración del contrato.

pueden desarrollar las compañías de financiamiento comercial o las sociedades especializadas en leasing (art. “cuando sea del caso. al igual que la precedente (Des. De ahí que se trate. desde la perspectiva en . De. más que disciplinar el negocio jurídico en sí mismo considerado. delanteramente. que a él no se le ha dispensado . civ. entre otros). 5817). que del derecho privado contractual (idus privatum). sin que por tal. aquella es una preceptiva más propia del derecho público financiero o societario. que -en un sentido amplio. pone de presente que el leasing es un contrato que reviste ciertas particularidades que. se pueda tener la contenida en el Decreto 913 de 1993. no le ha otorgado un tratamiento normativo hipotético. al cual. in concreto. para aplicarle la regulación prevista en la regla general” (cas. es menester considerar. de un decreto expedido por el Gobierno Nacional. numeral 1o. que del derecho privado contractual (ius privatum)”. lits. 189 numeral 24 y 335 Constitución Política. 48 De.una regulación normativa propiamente dicha. en lo estructural y en lo nuclear. como quiera que se enmarca dentro del régimen de las entidades que -por ley. 1o).también denomina “arrendamiento financiero”. lo hacen diferente de los distintos negocios jurídicos regulados por la ley. Ley 74/89. en puridad. en estricto sentido. suficiente. de 22 de octubre de 2001. En este orden de ideas. Expresado de otra manera. lo que devela que esa normatividad.en Colombia y en buena parte de la legislación comparada. mejor aún. Y esa circunstancia conduce a plantear. 663/93). como el legislador . 3039/89.pueden adelantar este tipo de operaciones.tipo de operaciones.rigurosamenteno se ha ocupado de reglamentar el contrato en cuestión. ab initio. a) y f) art. habrá de adecuarse la declaración de voluntad de las personas. tiene una finalidad fundamentalmente orgánica. tienen como definido propósito delimitar el ámbito de las operaciones que. aquella es una preceptiva más propia del derecho público financiero o societario. 148/79. Expresado de otra manera. De igual manera sobre lo particular del contrato de Leasing dice la Corte Suprema de Justicia al resolver un litigio suscitado en torno a las cláusulas de exoneración de responsabilidad por vicios ocultos en el denominado contrato de leasing financiero: “La sola reseña de la convención materia de exégesis. cuyas previsiones generales en torno al contrato de leasing. 2059/81. en ejercicio de las facultades de intervención que le fueron concedidas por la Constitución y la Ley “en relación con las entidades financieras” (arts. vale decir. expo.

). pág.la actividad desarrollada por las compañías de financiamiento comercial con fundamento en la facultad de intervención que la Constitución y la ley le otorgan al Gobierno Nacional en relación con las entidades financieras. María Elisa Camacho López. por una parte se encuentra la de aquellos que no tienen tipicidad legal pero si tienen tipicidad social. que el leasing es un negocio jurídico atípico”. 10). Diciembre 13 de 2002. 2005. Carlos Ignacio Jaramillo J. a esto es que se refiere la doctrina y la jurisprudencia cuando expresa que un contrato atípico es aquel que no tiene una regulación normativa propiamente dicha (Camacho López.12 .de la misma forma que en la sentencia anterior. 2005. cuestión que permite sostener entonces que en realidad se trata de un contrato atípico” (Camacho López. de ser el contrato de leasing un verdadero contrato atípico. la Corte. Sentencia Corte Suprema de Justicia. Sala de Casación Civil. debido a que las normas a través de las cuales supuestamente se regula dicha figura contractual en realidad están regulando . Dr. REVIST@ e – Mercadoría. o por la mera alusión que se haga a algunas de sus características”. pág. Pág. 11) Clasificación de los contratos atípicos “Los contratos atípicos se pueden clasificar en dos categorías. societaria.comento.. y no el contrato en sí mismo considerado.. de los demás de su género. contable. no se encuentran recogidos y menos regulados de manera suficiente y completa en el ordenamiento positivo. y por otra aquellos contratos que no tienen tipicidad legal ni social” 4 4. Sobre la materia encontramos también un Laudo Arbitral que al analizar la figura contractual del encargo fiduciario celebrado por las entidades estatales. llega a la conclusión de ser éste un contrato de la naturaleza de los atípicos debido a que “los elementos sustanciales o esenciales que deben individualizar o diferenciar esa clase de contratos. 2005. financiera. “Esta misma entidad explicó respecto del contrato de leasing financiero que aún siendo descrito por el Decreto 913 de 1993 no perdía por ello su carácter de atípico “pues la atipicidad no se desdibuja por el simple rótulo que una norma le haya dado a aquel (sea ella tributaria. etc. Llega a la conclusión.

206. De todas estas obligaciones. 2460” (cursiva fuera de texto). Dr.5 . el crédito por ($25. el sueldo mensual de ($150) que devengaban por su administración de la hacienda. en donde se conjugan los elementos de diversos contratos típicos en un sólo contrato el cual tomará la denominación de contrato mixto”. los Iregui contrajeron las obligaciones principales de servir en su orden con los frutos del cafetal perteneciente a Maguin: el crédito hipotecario a favor del Banco Hipotecario de Bogotá. en la forma prevista por el art. Los contratos mixtos “En virtud del principio de la autonomía de la voluntad los particulares pueden crear nuevas figuras contractuales como en el presente caso.Contratos combinados o gemelos: Pertenecen a esta categoría contractual aquellas figuras en las que una de las partes se compromete a varias prestaciones correspondientes cada una de ellas a diferentes tipos de contratos. garantizado con hipoteca. 5 .Contratos atípicos con tipicidad social Son aquellos contratos que no tienen regulación alguna por la ley. Sentencia Corte Suprema de Justicia. perteneciente ésta a la clase de los mixtos en sentido lato. una de ellas correspondiente a la anticresis y la otra. En sentencia de la Corte Suprema de Justicia se reconoció esta clase de contrato al observar que mientras uno de los contratantes se había comprometido con dos prestaciones. se observa que ella encaja en la subespecie de los contratos combinados o gemelos. mientras que el otro contratante se obliga solamente a una prestación unitaria. Juan Francisco Mújica. sólo la segunda corresponde al contrato tipo de anticresis y las demás al de mandato remunerado. los gastos proporcionales de la administración de la “Arabia”. y la cantidad mensual de ($400) para Maguin. Mayo 31 de 1938.26) a favor de ellos mismos. el otro contratante sólo tenía como contraprestación la entrega de su finca: “Si se analiza el contenido de la convención que llevaron a cabo Maguin y los Iregui a la luz de la clasificación hecha. En efecto. 1. Maguin les entregó la finca. Como única contraprestación. pero si existen en la costumbre de la sociedad y esta misma ha permitido que dentro del derecho exista una regulación social. al mandato remunerado. Sala de Casación Civil.

Se entiende como “contractual aquellas figuras en las que una de las partes se compromete a varias prestaciones correspondientes cada una de ellas a diferentes tipos de contratos. 2005. distribuyendo -contra el pago del precio. se compromete a pagar a los poseedores de los billetes que ganan por efecto del sorteo el premio correspondiente”. Dr.13.5. en su forma con los de adhesión y juego. En estos casos el contrato contiene un elemento que a la vez representa un contrato de otro tipo. en su modalidad de rifa o lotería. Así. 7 LUDWIG ENNECCERUS. 9. 2005. especie distinta del contrato de juego en sí. Pág. pp. Bosch.. 14 . a la orden y al portador.13 Este tipo de contratos tiene regulación por la ley y también existe regulación social donde se mezclan los diferentes elementos de forma armónica para conformar el contrato para así conformarse como contrato mixto dentro de esta clasificación de contratos se encuentran los contratos combinados o gemelos los cuales pertenecen a la categoría contractual. Diciembre 5 de 1956. Barcelona... en cuanto que él resulta con elementos atinentes a varios y diversos contratos. Corte Suprema de Justicia. Un ejemplo de esta clase de contrato en nuestra jurisprudencia lo encontramos en una sentencia de la Corte Suprema de Justicia.. la donación puede contener una compraventa. Lo mismo una transacción puede implicar una compraventa: renuncio a un crédito litigioso para que me vendas tu caballo por bajo de su valor) a 500 marcos.. Pablo Emilio Manotas. Derecho de Obligaciones. REVIST@ e – Mercadoría.“billetes” adecuados. “Contratos mixtos en sentido estricto. “por el cual la parte que promueve la rifa o lotería. mientras que el otro contratante se obliga solamente a una prestación unitaria. Sala de Casación Civil. REVIST@ e – Mercadoría. 6. 1950.Contratos Mixtos es sentido estricto Son aquellos que se encuentran compuestos por un elemento que representa un contrato de otro tipo7.. puede concluirse vendiendo la cosa (por bajo de su valor). sin embargo. o sea. en su fondo con los de creación y expedición de los títulos nominativos.” .”6.. pero materialmente. María Elisa Camacho López. para algunos autores éste no es realmente un contrato mixto sino que por el contrario se trata de un contrato simulado33. en la cual sobre el mismo se expresó lo siguiente: “El contrato sub-lite pertenece a la especie de los innominados mixtos. Pág. Se trata del contrato de juego permitido. María Elisa Camacho López.

Contratos de doble tipo Nos encontramos frente a esta clase de contratos cuando todo su contenido encaja en dos o más figuras contractuales de tal forma que se manifiesta como un contrato tanto de una especie como de otra. o con el contrato de arrendamiento con opción de compra. Contratos con contenido autónomo e independiente de otras figuras contractuales Hay ocasiones en las cuales los contratos atípicos no resultan de la combinación de prestaciones o elementos de diferentes figuras contractuales sino que por el contrario. sin lugar a dudas la Corte se refiere en este caso a la causa del contrato como factor determinante para distinguir la naturaleza autónoma del leasing de la de otros contratos. 2. entre otros. ni de las que motivan la celebración del contrato de agencia comercial.. debido al particular fin económico social que pretenden alcanzar se separan de dichos elementos para configurar un contrato con un contenido propio y autónomo. en este mismo sentido expresan otros doctrinantes que si bien el contrato de doble tipo es un contrato de la naturaleza de los atípicos por no tener una regulación en la ley. como el suministro. Frente a esta categoría contractual algunos autores advierten que no se trata en realidad de un contrato mixto teniendo en cuenta que éste resulta de la combinación de prestaciones o elementos simples mientras que el contrato de doble tipo está formado en su conjunto por un contrato único bifronte34. Distinta es la situación de la concesión mercantil en donde la causa del contrato no se separa de aquellas que se encuentran presentes en general en los contratos de distribución. por lo que la función económico-social del contrato de concesión mercantil no resulta afectada al identificarlo como un contrato atípico de la categoría de los mixtos pues sin lugar a dudas proviene de la . así lo ha puesto de presente la jurisprudencia de nuestro país la cual ha reconocido el leasing como un contrato atípico con un contenido independiente de otras figuras contractuales. lo que motiva la celebración del leasing no se equipara al de quien celebra un contrato de compraventa o de arrendamiento. pues aunque la similitud es grande por ejemplo con el contrato de compraventa con pacto de reserva de dominio. no representa en realidad dos especies de contratos debido a que su contenido no encaja íntegramente en cada una de ellas.

frente al tipo de primer orden que supone la noción de contrato. .091 CC)”. cit. 8 MA.. art.combinación de elementos de diferentes figuras contractuales. 2. esto es. Asistente de Coordinación del Departamento de Derecho Comercial de la Universidad Externado de Colombia. así quedó expuesto en importante laudo arbitral en el que se debatió la calificación que debía dársele al contrato celebrado entre los contratantes Contratos absolutamente atípicos: Aunque pocas veces nos encontramos frente a contratos de esta clase no podemos por ello desconocer su existencia pues de la misma forma que las categorías contractuales antes analizadas... Ob. DEL CARMEN. “En la atipicidad contractual. se caracteriza por no tener tipicidad legal ni social. Es suficiente para la regulación en contratos atípicosxz Según lo expuesto por María Elisa Camacho López* en el artículo de su autoría Régimen Jurídico aplicable a los contratos atípicos en la jurisprudencia colombiana: “El régimen jurídico aplicable a los contratos atípicos es sin lugar a dudas la principal problemática que surge de su concepción como categoría contractual. falta de reconocimiento por la ley o por las denominadas fuentes materiales del derecho como la costumbre y la jurisprudencia debido a que los particulares no recurren a ellas en forma reiterada sino que por el contrario lo hacen esporádicamente. ésta también proviene del principio de la autonomía de la voluntad..8 Dentro de esta categoría contractual también se pueden distinguir los contratos mixtos y aquellos cuyo contenido es autónomo e independiente de otras figuras contractuales. 23. se presentan de forma aislada y esporádica (en casos particulares). Y respecto de los que no puede hablarse de una normativa legal o social concreta (sí por lo que se refiere al tipo básico contrato) sino sólo puramente consensual (Cfr. y tiene una gran trascendencia desde el punto de vista práctico pues de las normas que se apliquen a un específico tipo contractual no regulado por la ley dependen directamente los efectos que produce. por tal razón es importante que el juzgador ante un contrato de esta clase indague cuidadosamente las normas que considera pueden regir la ** Abogada de la Universidad Externado de Colombia con estudios de especialización en derecho comercial de la misma Universidad. Estructura. concretos y peculiares tipos contractuales que: 1. pp. No siendo reiterados y no tendiendo a ser nuevas figuras contractuales con carácter permanente y general.1.

pues recordemos que conforme al ordenamiento jurídico éstos son los que permiten afirmar la existencia de un contrato y por ello distinguirlo de los demás. pág. Para este proceso de indagación que debe hacer el juzgador. sino a una serie de normas que sí se refieren al contrato. Nuestra jurisprudencia ha estudiado tangencialmente la cuestión. características. pero lo hacen en forma vaga e insuficiente. la doctrina ha sugerido algunos mecanismos que conforme a la naturaleza del contrato atípico ante el cual se encuentra. en la función individualizadora y en la función jurídica.figura contractual. (Camacho López. no existen en nuestra jurisprudencia un conjunto de criterios ordenados en forma lógica y coherente que permitan identificar cuando la configuración de un contrato es insuficiente para efectos de establecer su atipicidad. pues se recurre en forma aleatoria a diversos aspectos del mismo. facilitan dicha labor. sobre todo los esenciales. La solución a esta problemática está sin lugar a dudas en las funciones de la tipicidad contractual -ya estudiadas-. pues en diversas providencias ha mencionado las razones por las cuales considera que en el caso concreto la regulación del contrato es incompleta sin entrar a establecer unas reglas generales aplicables a cualquier figura contractual. pues en este evento la problemática no se circunscribe a un conjunto de disposiciones que en vez de regular la figura contractual disciplinan otros aspectos relacionados con la misma. esto es. Estos son a nuestro entender los criterios que deben ser tenidos en cuenta por el intérprete para poder identificar un contrato como típico o atípico. Como vemos. entre ellos. 21) Diferente al criterio anterior es el que aquí denominamos configuración incompleta del contrato.” . de lo contrario resultará una labor demasiado ardua para el intérprete establecer la naturaleza del contrato frente al cual se encuentra. conformada a su vez por la función configuradora y la reguladora. igualmente será necesaria la regulación del contrato a través de sus efectos jurídicos. a sus elementos. La pregunta lógica que surge de allí es: ¿Cuando la regulación de un contrato es insuficiente?. no será suficiente con que la ley se encargue de diferenciar un tipo contractual de un tipo fiscal o penal sino que por el contrario también será necesario que configure el tipo contractual a través de sus elementos. 2005. entre otros. pues resulta necesario que se cumpla a cabalidad cada una de ellas para considerar que una figura contractual se encuentra tipificada por la ley. En estos términos.

el negocio atípico viene a ser absorbido por el contrato típico que contiene el elemento fundamental de aquel.” El profesor Ernesto Rengifo García. aplicarles la norma del contrato típico al que pertenezca dicha prestación. El primero conocido como la “teoría de la absorción”. La segunda postura doctrinaria es la llamada “teoría de la combinación” la cual parte de la base de que si en un negocio atípico aparecen varios elementos que pertenecen a varios contratos típicos. La capacidad legal de una persona consiste en poderse obligar por sí misma. ciertos contratos atípicos resultan de la combinación de elementos o prestaciones de 2Código Civil. la doctrina ha fijado varios criterios. se han de aplicar todos los contratos típicos en donde esos elementos aparecen. 265 y sigs): “Por atípico que sea el contrato a interpretar. que recaiga sobre un objeto lícito. 3. que consienta en dicho acto o declaración y su consentimiento no adolezca de vicio. que sea legalmente capaz.De la Interpretación del Contrato atípico Dado lo fundamental de la interpretación del contrato atípico no solo para garantizar que se mantenga la autonomía de la voluntad sino que se entienda el interés de las partes y lo que pretenden como alcance del contrato citamos en este punto el texto completo de (Salcedo Flórez. 4. señala tres pautas básicas de interpretación. 2013. Por lo tanto. que tenga una causa lícita. no podremos comenzar de otro modo que no sea constatando claramente que el instrumento en análisis reúna los requisitos de validez que debe tener todo contrato. es necesario: 1. cuando debemos detenernos en ello. en dichos contratos debe determinarse cuál es la prestación o elemento preponderante y. En efecto. y sin el ministerio o la autorización de otra” . así: Respecto de la interpretación e integración de los negocios atípicos. en virtud de la cual. pág.2 Para determinar la interpretación de un contrato atípico en la jurisprudencia Colombiana es necesario que el contrato reúna los requisitos de validez y su interpretación contractual bajo el principio de la autonomía de la voluntad. artículo 1502: “Para que una persona se obligue a otra por un acto o declaración de voluntad. 2.

La noción de contratos innominados aparece por razones de equidad. Si bien de la tesis de la combinación y la de aplicar normas sobre obligaciones resultan ser las más atrayentes. se hace necesario auscultar también el interés y la intención de las partes en el contrato atípico. ya sea que exista un contrato mixto como se adquiere en la “teoría de la absorción”. si fuese ejecutada por una de las partes. en orden a integrar el negocio. En últimas es la autonomía negocial la que da origen a los contratos innominados. en el Derecho Romano. ha de destacarse que “la afinidad con otros tipos no excluye una relevancia original y autónoma del contrato. Por último dentro de las teorías anteriormente expuestas se encuentra la analogía donde lo importante es satisfacer el interés y la intención de las partes. denominada actio praescriptis verbis (acción con palabras puestas al principio [de la fórmula]) . Fue iniciada por Labeón a comienzos del Principado y desarrollada mucho tiempo después: una convención que no entrare en la noción de contratos reales o consensuales. es decir. La creación de un nuevo tipo contractual no es sino una adecuación progresiva del fenómeno de la autonomía negocial a los intereses específicos de los sujetos (2009:47-48)”. Finalmente. por tanto. buscar el negocio típico más afín y aplicarle su regulación positiva.contratos típicos. clasificación e interpretación. o en la “teoría de la combinación” que se conforman en la mezcla de diferentes contratos típicos y que su fin es configurar el contrato. Hipótesis Atipicidad de los actos jurídicos en la jurisprudencia Colombiana. el régimen jurídico aplicable a un negocio atípico surge de auscultar el interés y la intención de las partes. Las pautas básicas de interpretación ayudan a fijar cual es el criterio más apropiado para clasificar el contrato atípico y categorizarlo dentro del marco legal. Por tanto. daba a esta una “actio” especial contra la otra. se han de utilizar los diversos negocios típicos que han servido para su configuración. adjudicando su tipicidad. La tercera teoría recurre a la analogía en el sentido de que la integración e interpretación de una figura negocial atípica se debe realizar con el uso de la analogía.

Nominado: es el contrato que tiene una designación especial hecha por la ley.. el tráfico incesante de bienes. Alfredo y Lapieza Elli. página 282. 1 El principio de la autonomía de la voluntad en los contratos y en la historia del derecho sigue vigente puesto que desde el derecho romano mencionado anteriormente. José Ignacio obligaciones y contratos mercantiles. Ángel Enrique. así como la oferta y la demanda en el mercado de los más variados servicios. Innominado: Es el contrato que no tiene una designación especial hecha por la ley. es decir no contempladas en marcos legales. y la gran mayoría son figuras contractuales atípicas. obra citada. en su posterior desarrollo del ejercicio de la autonomía de la voluntad Di Pietro y Lapieza Elli. los cuales hemos venido distinguiendo a los largo de la historia del derecho como contratos o negocios jurídicos atípicos. Temis. En el derecho imperial se reconocen acciones a ciertos “pactos” pero recién en el Derecho Romano bizantino u oriental se dará a la voluntad (consensus) un valor más genérico en la fuente contractual. se cruzan y extinguen obligaciones. pág. NARVAEZ G. cada una con características que las singularizan. obra citada.Di Pietro. pero no alcanzó a llegar al derecho moderno. Estas dominan el universo de la contratación. transforman o dan por concluidas relaciones de contenido patrimonial. Ciertamente. En la vida económica de los días que discurren. página 283. Tales negocios se manifiestan en múltiples modalidades. se patentiza la creciente intensidad de las actividades empresariales. . modifican. Atípico: Es el contrato que está regulado con sustantividad en la legislación positiva y no incluye cláusulas que lo deformen o combinen con otros también susceptibles de independencia en concepto y régimen. ámbitos en los que constantemente nacen. Bogotá. 1990. surge la posibilidad de celebrar contratos que no se encuentran previstos en la ley. regular. la voluntad privada configura a cada instante negocios jurídicos mercantiles que crean.

Bilaterales: Son aquellos en los que los dos contratantes se obligan recíprocamente. uno hacia el otro.Consensual: Es el contrato que produce efectos propios desde cuando las partes hubiesen recíprocamente manifestado su consentimiento. Heleaste. Accesorios: pueden existir unidos al principal al que dependen. Guillermo. Según Guillermo Cabanellas de Torres “Causa es el fin esencial o más próximo que los contratantes se proponen al contratar” . L. Buenos aires. Unilateral: aquel en el que una de las partes se obliga hacia la otra sin que esta quede obligada.1979. CANABELLAS DE TORRES. pág. Real: es aquel que para producir sus efectos propios queda concluido desde cuando una de las partes haya hecho a la otra tradición de la cosa sobre la que versa el contrato. Adhesión: es aquel en el que se impone al consumidor o usuario a tomar o dejar el contrato sin que pueda discutir sus motivos.6 En todos los actos jurídicos es necesario establecer cuál es el resultado y el interés particular que desean tener las partes. S. R. 74. Principales: aquellos que subsisten por si solos. Diccionario jurídico elemental. Aleatorio: cuando la prestación debida por una de las partes depende de acontecimiento incierto que hace imposible esta avaluación hasta su realización. De tracto sucesivo: es aquel que contiene prestaciones periódicas. Intuite personae 34: dícese del contrato celebrado en consideración de uno o de los contratantes. Conmutativo: es el contrato el cual las prestaciones que se deben las partes pueden ser apreciadas por cada una de ellas inmediatamente.

Pág.cit. 2005. pues hemos visto como en algunas ocasiones..Op. REVIST@ e – Mercadoría. para los atípicos cuyo contenido es autónomo e independiente de otras figuras contractuales. como por ejemplo en el caso del contrato de leasing financiero”. como ocurre en el caso del contrato de agencia de seguros. o puede suceder también que tales normas sean insuficientes. mientras que el segundo no. las normas aplicables serán. pág. estas no se predican realmente de ella sino que por el contrario se refieren a otros aspectos. 48 El régimen jurídico aplicable a los contratos atípicos es el siguiente:  Las estipulaciones de los contratantes entendiendo por ellas la regulación que hacen las partes de la figura contractual celebrada. a pesar de existir algunas normas relacionadas con una determinada figura contractual. Con relación a los contratos jurídicos en Colombia “no será suficiente con decir que el primero se encuentra regulado por la ley. correspondan a dicha disposición de intereses.  Tratándose de Contratos típicos sociales pero atípicos legales las normas que según la costumbre y la jurisprudencia rigen esa figura contractual. María Elisa Camacho López. o en el caso de los contratos absolutamente atípicos. las normas aplicables las debe buscar el juez en la especial función económico-social que éste pretende cumplir. las que conforme al mecanismo de la combinación o de la aplicación analógica o de la absorción.32 Conclusión: . para el caso de los contratos mixtos.  Siendo insuficientes las normas que establece la costumbre y la jurisprudencia para regular los contratos atípicos legales pero típicos sociales.

Hemos visto como la legislación colombiana ha clasificado los contratos típicos y atípicos en un esfuerzo por establecer especialmente lo sustancial de los segundos. Dicho esto. y ella misma varía de acuerdo a lo que pretenda conseguir dentro de los contratos o actos que ha bien tenga manifestar con su aceptación. Referencias: . No se puede estandarizar la voluntad en cuyo caso se perdería su esencia innata y particular en cada ser humano. tendrá la jurisprudencia que adaptarse al movimiento de los contratos en aras de mantener el orden social y dar la interpretación en orden de la voluntad autónoma que han querido celebrar las partes dentro del contrato. pero debido a lo mencionado a lo largo de este trabajo consultivo e investigativo. que es la prevalencia de la voluntad de las partes la que impide que se norme o estandaricen los contratos atípicos esto sería inalcanzable.

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23 de noviembre de 2015 Contenido 1. Objetivo .PROYECTO DE INVESTIGACIÓN FORMATIVO Acto Jurídico María Alejandra Lacayo Arana Contratos atípicos Adriana Paola Beltrán Peña María Camila Bermúdez Pulido Yenny Marcela Castañeda Barreto Bogotá D. Planteamiento del problema 2. C.

5. 4. 6. Marco Teórico Metodología Hipótesis Conclusión Referencias . 7.3.