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República de Colombia

República de Colombia Corte Suprema de Justicia CORTE SUPREMA DE JUSTICIA SALA DE CASACION CIVIL MARGARITA

Corte Suprema de Justicia

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA SALA DE CASACION CIVIL

MARGARITA CABELLO BLANCO Magistrada ponente

AC1836-2016

Radicación n° 11001 31 03 037 2010 00220 01

(Aprobado en sesión primero de julio de dos mil quince)

Bogotá D. C., dieciséis (16) de mayo de dos mil dieciséis

(2016).

Procede la Corte a resolver sobre la admisibilidad de la demanda de casación presentada por la sociedad TRANSPORTADORA DE DUITAMA LTDA ‘Sotransma Ltda’, demandante, a través de la cual sustentó el recurso extraordinario de casación, formulado frente a la sentencia proferida por la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, el seis (6) de marzo del dos mil catorce (2014), dentro del proceso ordinario por ella promovido en

Radicación n° 11001 31 03 037 2010 00220 01

contra de la sociedad ROYAL & SUN ALLIANCE SEGUROS (COLOMBIA) S.A.

I. ANTECEDENTES

1. Entre las partes señaladas precedentemente, por parte del Juzgado Dieciocho Civil del Circuito de Descongestión, fue resuelta la controversia que las convocó, concerniente con el incumplimiento de un contrato de seguro de automotores.

2. Según se narró en el libelo, la sociedad demandante celebró con la empresa Leasing de Occidente S.A., un contrato de arrendamiento financiero y, a través de dicho pacto, adquirió el vehículo de placas XIE 480.

3. El locatario (la demandante), como parte de sus obligaciones, se comprometió a adquirir un seguro el que realizó con la empresa Royal & Sun Alliance Seguros Colombia S.A.; entre otras coberturas incluyó la de ‘pérdida total por daños’. En el aludido convenio la actora fungió como tomadora y asegurada, la demandada como aseguradora y la sociedad de leasing como beneficiaria.

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4. El siniestro amparado ocurrió el diecinueve (19) de octubre de dos mil nueve (2009), circunstancia ante la cual, de manera directa, se procedió a formular la respectiva reclamación que fue negada en oportunidad.

5. Iniciada la acción judicial y, agotadas todas las etapas reservadas por la ley para esta clase de litigios, el a- quo negó las pretensiones por falta de legitimación en el demandante; apelada esa decisión, el Tribunal acusado confirmó en su totalidad el fallo cuestionado.

6. La empresa transportadora, ante la adversidad de las súplicas aducidas, formuló recurso de casación y, en su momento, la Corte lo admitió.

II. LA DEMANDA DE CASACION

1. La sociedad promotora, al sustentar el recurso formulado, planteó dos cargos, ambos por la causal primera. El primero por la vía indirecta debido, según lo afirmó, a los errores de hecho en que incurrió el fallador cuando abordó el estudio del caudal probatorio, por falta de apreciación y/o apreciación equivocada de las pruebas, que lo llevaron a violar los artículos 1045 y 1083 del C. de Comercio, concernientes con el interés asegurable y la

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demostración del siniestro;

el

segundo

lo

trazó

por

la

directa, según su decir, «(…) como consecuencia de un Error de

Derecho (sic) consistente en la no aplicación del artículo 1083 del

Código

de

Comercio,

la

cual

determina

el

alcance del interés

asegurable» (folio 10, cuaderno de la Corte).

III. CONSIDERACIONES:

1. De tiempo atrás, la Corte, actuando como tribunal de casación y validando los fines de dicho recurso extraordinario (arts. 234 y 235 de la C. P., en cc., art. 365 C. de P.C.), en multitud de providencias ha expresado que tal medio impugnativo es de naturaleza dispositiva y formalista (artículos 374 del Código de Procedimiento civil y 51 del Decreto 2651 de 1991, adoptado como legislación permanente por el artículo 162 de la Ley 446 de 1998), y, por tanto, quien recurre bajo su amparo, debe cumplir, de manera ineludible, las exigencias requeridas para su aducción y posterior sustentación, ya que, en caso de desdeñar tales parámetros, la consecuencia inevitable es la deserción de la censura.

2. En lo que interesa al presente asunto, uno de dichos requisitos alude a la presentación del ataque de manera completa e integral, es decir, el recurrente debe identificar,

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apropiadamente, los pilares del fallo y, allí, focalizar la acusación, cerciorándose que no quede ningún aspecto basilar sin ser confrontado. La plenitud de la reprobación alude, entonces, a la exigencia de involucrar en la acusación todos los argumentos expuestos por el Tribunal como soporte de la sentencia cuestionada; de no proceder en tal sentido, por obvias razones, quedaran libres de confutación y, por tanto, continúan gozando de la presunción de legalidad y acierto, hipótesis que torna incompleta y, por ende, inane la réplica.

Esta Corporación, sobre el particular, ha dicho:

(…) dado el carácter dispositivo de la impugnación y la imposibilidad que de allí se deriva para completar oficiosamente la acusación, iteradamente (…) ha señalado que “por vía de la casual primera de casación no cualquier cargo puede recibir, ni puede tener eficacia letal, sino tan sólo aquellos que impugnan directa y completamente los fundamentos de la sentencia o las resoluciones adoptadas en ésta; de allí que haya precisado repetidamente que los cargos operantes en un recurso de casación únicamente son aquellos que se refieren a las bases fundamentales del fallo recurrido, con el objeto de desvirtuarlas o quebrarlas, puesto que si alguna de ellas no es atacada y por sí misma le presta apoyo suficiente al fallo impugnado éste debe quedar en pie, haciéndose de paso inocuo el examen de aquellos

otros desaciertos cuyo reconocimiento reclama la censura”. –La

Sala hace notar- (CSJ AC 12 Mar. 2008, Rad. 002721;

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15

Ene. 2010;

y,

29

Jul. 2010, Rad.

00366, entre

otros).

 

3.

Y, en

los

dos cargos formulados, el recurrente se

sustrajo de observar la directriz señalada, es decir, en ninguno de ellos atinó a combatir, de manera frontal y completa, aspectos basilares de la decisión cuestionada.

4. En efecto, obsérvese que el Tribunal, para decidir en los términos en que lo hizo, sostuvo:

«El beneficiario por lo general es a título oneroso por cuanto tiene un interés asegurable y no se le puede remover sin su aquiescencia, que para el caso la entidad Leasing de Occidente S.A., quien al momento de su constitución estaba protegiendo su patrimonio, que si bien, al momento del accidente este ya sea

(sic) había cancelado, y por ende no le asistía

en verdad un

interés, lo cierto es que a la fecha del siniestro ni a la presentación de la demanda su posición contractual no se había depuesto ni cedido, por lo tanto era la llamada a reclamar la indemnización sin importar si la deuda para con ella ya había

sido finiquitada» -hace notar la Sala- (folios 35 y 36, cuaderno del Tribunal).

El recurrente nada dijo alrededor de que la beneficiaria de la indemnización, que era la empresa de leasing, no podía ser desplazada sin su consentimiento. Tampoco

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aludió a las afirmaciones de la sentencia en cuanto que para la fecha del siniestro y de la formulación de la demanda, la posición contractual de la propietaria del vehículo (Leasing de Occidente S.A.), no había variado, esto es, no fue ‘depuesta ni cedida’.

5.

La

Corporación

de

segunda

instancia,

en

la

determinación adoptada, también expuso:

«Téngase en cuenta que, si bien en principio el asegurado es el titular del interés, pero al desprenderse de la calidad de beneficiario otorgó el derecho a reclamar la indemnización a un tercero, que si deseaba revocar tal decisión así debió hacerlo, sin consultar a Leasing por cuanto ya no ostentaba ningún interés, pero sí acreditando la titularidad del vehículo».

Para el ad-quem, por tanto, era posible que la actora reclamara la indemnización proveniente del contrato de seguro celebrado con la accionada; empero, para lograrlo, de un lado, debió ‘revocar’ la calidad de beneficiaria que la sociedad de arrendamiento financiero detentaba, lo que había podido hacer aún sin su consentimiento; por otro, ante ese evento, le correspondía acreditar que era titular del dominio del automotor siniestrado. No obstante, el casacionista guardó silencio sobre tales reflexiones. No discurrió sobre el posible error que esas convicciones encubrían, lo que, como se advirtió, implica

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mantener

en

pie

las

mismas

y,

por

tanto, validan

lo

concluido por el juez de la apelación.

  • 6. Al respecto, cumple decir que si bien el inconforme

refirió a que el interés asegurable no tenía, necesariamente, que estar radicado en cabeza del propietario (folio 10, demanda de casación), tal mención solo fue eso, una mera referencia al tema, pero desprovista de la categoría o connotación suficiente para tornar idóneo el cargo, en la medida en que el embate impugnativo debe confrontar los argumentos del Tribunal para, así, desnudar el yerro y evidenciar la procedencia del recurso.

  • 7. En conclusión, la sustentación de la censura resultó

incompleta e insuficiente para lograr la autorización de

continuar el trámite pertinente.

  • 8. Por las razones expuestas, la Corte suprema de

Justicia, en Sala de Casación Civil,

RESUELVE:

Primero.

Inadmitir

la

demanda

de

casación

atrás

citada.

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Segundo. Subsecuentemente, declarar desierto el recurso de casación formulado por la parte demandante.

Tercero. Ejecutoriada esta providencia, el expediente deberá retornar al Tribunal de origen. La Secretaría dejará las constancias del caso.

NOTIFÍQUESE

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA Presidente de Sala

MARGARITA CABELLO BLANCO

ALVARO FERNANDO GARCÍA RESTREPO (Impedido)

FERNANDO GIRALDO GUTIÉRREZ

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ARIEL SALAZAR RAMÍREZ